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Regulación de Armas en México

Este documento resume las leyes federales de armas de fuego y explosivos en México. Establece que todas las armas de fuego deben registrarse con la Secretaría de Defensa Nacional. Prohíbe la posesión y portación de armas prohibidas por la ley o reservadas para el uso militar. Detalla qué tipos de armas pueden poseerse o portarse legalmente por civiles para defensa personal, cacería y deportes de tiro, así como los requisitos y restricciones correspondientes.

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Regulación de Armas en México

Este documento resume las leyes federales de armas de fuego y explosivos en México. Establece que todas las armas de fuego deben registrarse con la Secretaría de Defensa Nacional. Prohíbe la posesión y portación de armas prohibidas por la ley o reservadas para el uso militar. Detalla qué tipos de armas pueden poseerse o portarse legalmente por civiles para defensa personal, cacería y deportes de tiro, así como los requisitos y restricciones correspondientes.

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LEY FEDERAL DE ARMAS DE FUEGO Y EXPLOSIVOS

TITULO SEGUNDO Posesión y Portación


CAPITULO I Disposiciones preliminares
Artículo 7o.- La posesión de toda arma de fuego deberá manifestarse a la
Secretaría de la Defensa Nacional, para el efecto de su inscripción en el
Registro Federal de Armas.
Artículo 8o.- No se permitirá la posesión ni portación de las armas prohibidas por
la Ley ni de las reservadas para el uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza
Aérea, salvo los casos de excepción señalados en esta Ley.
Artículo 9o.- Pueden poseerse o portarse, en los términos y con las limitaciones
establecidas por esta Ley, armas de las características siguientes: I.- Pistolas de
funcionamiento semi-automático de calibre no superior al .380 (9mm.),
quedando exceptuadas las pistolas calibres .38 Super y .38 Comando, y también
en calibres 9 mm. las Mausser, Luger, Parabellum y Comando, así como los
modelos similares del mismo calibre de las exceptuadas, de otras marcas. II.-
Revólveres en calibres no superiores al .38 Especial, quedando exceptuado el
calibre .357 Magnum. Los ejidatarios, cumuneros y jornaleros del campo, fuera
de las zonas urbanas, podrán poseer y portar con la sola manifestación, un arma
de las ya mencionadas, o un rifle de calibre .22, o una escopeta de cualquier
calibre, excepto de las de cañón de longitud inferior a 635 mm. (25), y las de
calibre superior al 12 (.729 ó 18. 5 mm.). III.- Las que menciona el artículo 10 de
esta Ley. IV.- Las que integren colecciones de armas, en los términos de los
artículos 21 y 22.
Artículo 10.- Las armas que podrán autorizarse a los deportistas de tiro o
cacería, para poseer en su domicilio y portar con licencia, son las siguientes: I.-
Pistolas, revólveres y rifles calibre .22, de fuego circular. II.- Pistolas de
calibre .38 con fines de tiro olímpico o de competencia. III.- Escopetas en todos
sus calibres y modelos, excepto las de cañón de longitud inferior a 635 mm. (25),
y las de calibre superior al 12 (.729 ó 18. 5 mm.)
IV.- Escopetas de 3 cañones en los calibres autorizados en la fracción anterior,
con un cañón para cartuchos metálicos de distinto calibre. V.- Rifles de alto
poder, de repetición o de funcionamiento semi-automático, no convertibles en
automáticos, con la excepción de carabinas calibre, 30”, fusil, mosquetones y
carabinas calibre .223”, 7 y 7. 62 mm. y fusiles Garand calibre .30”. VI.- Rifles de
alto poder de calibres superiores a los señalados en el inciso anterior, con
permiso especial para su empleo en el extranjero, en cacería de piezas mayores
no existentes en la fauna nacional. VII.- Las demás armas de características
deportivas de acuerdo con las normas legales de cacería, aplicables por las
Secretarías de Estado u Organismos que tengan injerencia, así como los
reglamentos nacionales e internacionales para tiro de competencia. A las
personas que practiquen el deporte de la charrería podrá autorizárseles
revólveres de mayor calibre que el de los señalados en el artículo 9o. de ésta
Ley, únicamente como complemento del atuendo charro, debiendo llevarlos
descargados.
Artículo 10 Bis.- La posesión de cartuchos correspondientes a las armas que
pueden poseerse o portarse se limitará a las cantidades que se establecen en el
artículo 50 de esta Ley, por cada arma manifestada en el Registro Federal de
Armas.
Artículo 11.- Las armas, municiones y materia para el uso exclusivo del Ejército,
Armada y Fuerza Aérea, son las siguientes: a).- Revólveres calibre .357
Magnum y los superiores a .38 Especial. b).- Pistolas calibre 9 mm. Parabellum,
Luger y similares, las .38 Super y Comando, y las de calibres superiores. c).-
Fusiles, mosquetones, carabinas y tercerolas en calibre .223”, 7 mm., 7.62 mm.
y carabinas calibre .30” en todos sus modelos.
d).- Pistolas, carabinas y fusiles con sistema de ráfaga, sub-ametralladoras,
metralletas y ametralladoras en todos sus calibres. e).- Escopetas con cañón de
longitud inferior a 635 mm. (25), las de calibre superior al 12 (.729 ó 18. 5 mm) y
las lanzagases, con excepción de las de uso industrial. f).- Municiones para las
armas anteriores y cartuchos con artificios especiales como trazadores,
incendiarios, perforantes, fumígenos, expansivos de gases y los cargados con
postas superiores al 00 (.84 cms. de diámetro) para escopeta. g).- Cañones,
piezas de artillería, morteros y carros de combate con sus aditamentos,
accesorios, proyectiles y municiones. h).- Proyectiles-cohete, torpedos,
granadas, bombas, minas, cargas de profundidad, lanzallamas y similares, así
como los aparatos, artificios y máquinas para su lanzamiento.i).- Bayonetas,
sables y lanzas. j).- Navíos, submarinos, embarcaciones e hidroaviones para la
guerra naval y su armamento. k).- Aeronaves de guerra y su armamento. l).-
Artificios de guerra, gases y substancias químicas de aplicación exclusivamente
militar, y los ingenios diversos para su uso por las fuerzas armadas. En general,
todas las armas, municiones y materiales destinados exclusivamente para la
guerra. Las de este destino, mediante la justificación de la necesidad, podrán
autorizarse por la Secretaría de la Defensa Nacional, individualmente o como
corporación, a quienes desempeñen empleos o cargos de la Federación, del
Distrito Federal, de los Estados o de los Municipios, así como a servidores
públicos extranjeros en los casos a que se refieren los artículos 28 y 28 Bis de
esta Ley.
Artículo 12.- Son armas prohibidas, para los efectos de esta Ley, las ya
señaladas en el Código Penal para el Distrito Federal en Materia del Fuero
Común y para toda la República en Materia del Fuero Federal.
Artículo 13.- No se considerarán como armas prohibidas los utensilios,
herramientas o instrumentos para labores de campo o de cualquier oficio, arte,
profesión o deporte que tengan aplicación conocida como tales, pero su uso se
limitará al local o sitio en que se trabaje o practique el deporte. Cuando esos
instrumentos sean portados por necesidades de trabajo o para el ejercicio de un
deporte, se deberá demostrar, en su caso, esas circunstancias.
Artículo 14.- El extravío, robo, destrucción, aseguramiento o decomiso de un
arma que se posea o se porte, debe hacerse del conocimiento de la Secretaría
de la Defensa Nacional, en los términos y por los conductos que establezca el
Reglamento de esta Ley.

CAPITULO II Posesión de armas en el domicilio


Artículo 15.- En el domicilio se podrán poseer armas para la seguridad y defensa
legítima de sus moradores. Su posesión impone el deber de manifestarlas a la
Secretaría de la Defensa Nacional, para su registro. Por cada arma se extenderá
constancia de su registro.
Artículo 16.- Para los efectos del control de la posesión de armas, las personas
físicas deben manifestar, un único domicilio de residencia permanente para sí y
sus familiares.
Artículo 17.- Toda persona que adquiera una o más armas, está obligada a
manifestarlo a la Secretaría de la Defensa Nacional en un plazo de treinta días.
La manifestación se hará por escrito, indicando, marca, calibre, modelo y
matrícula si la tuviera.
Artículo 18.- Los servidores públicos y jefes de los cuerpos de policía federales,
del Distrito Federal, de los Estados y de los Municipios, están obligados a hacer
la manifestación a que se refiere el artículo anterior.
Artículo 19.- La Secretaría de la Defensa Nacional tendrá la facultad de
determinar en cada caso, qué armas para tiro o cacería de las señaladas en el
artículo 10, por sus características, pueden poseerse, así como las dotaciones
de municiones correspondientes. Respecto a las armas de cacería, se requerirá
previamente la opinión de las Secretarías de Estado u Organismos que tengan
injerencia.
Las solicitudes de autorización se harán directamente o por conducto del Club o
Asociación.
Artículo 20.- Los Clubes o Asociaciones de deportistas de tiro y cacería, deberán
estar registrados en las Secretarías de Gobernación y de la Defensa Nacional, a
cuyo efecto cumplirán los requisitos que señala el Reglamento.
Artículo 21.- Las personas físicas o morales, públicas o privadas, podrán poseer
colecciones o museos de armas antiguas o modernas, o de ambas, previo el
permiso correspondiente de la Secretaría de la Defensa Nacional. También
podrán poseer, con los mismos requisitos, armas de las prohibidas por esta Ley,
cuando tengan valor o significado cultural, científico, artístico o histórico. Cuando
en una colección o museo no adscrito a un instituto armado de la Nación, existan
armas de las reservadas para el uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza
Aérea, se requerirá, además, autorización por escrito, de la dependencia
respectiva.
Artículo 22.- Los particulares que tengan colecciones de armas, deberán solicitar
autorización para la adquisición y posesión de nuevas armas destinadas al
enriquecimiento de la colección o del museo, e inscribirlas.
Artículo 23.- Las armas que formen parte de una colección podrán enajenarse
como tal, o por unidades, en los términos de las disposiciones de esta Ley y
previo el permiso escrito de la Secretaría de la Defensa Nacional y demás
autoridades competentes.
CAPITULO III Casos, condiciones, requisitos y lugares para la portación de
armas
Artículo 24.- Para portar armas se requiere la licencia respectiva. Los miembros
del Ejército, Armada y Fuerza Aérea quedan exceptuados de lo anterior, en los
casos y condiciones que señalen las leyes y reglamentos aplicables.
Los integrantes de las instituciones policiales, federales, estatales, del Distrito
Federal y municipales, así como de los servicios privados de seguridad, podrán
portar armas en los casos, condiciones y requisitos que establecen la presente
ley y las demás disposiciones legales aplicables
Artículo 25.- Las licencias para la portación de armas serán de dos clases: I.-
Particulares; que deberán revalidarse cada dos años, y II.- Oficiales, que tendrán
validez mientras se desempeñe el cargo o empleo que las motivó.
Artículo 26.- Las licencias particulares para la portación de armas serán
individuales para personas físicas, o colectivas para las morales, y podrán
expedirse cuando se cumplan los requisitos siguientes: I. En el caso de
personas físicas: A. Tener un modo honesto de vivir; B. Haber cumplido, los
obligados, con el Servicio Militar Nacional; C. No tener impedimento físico o
mental para el manejo de las armas; D. No haber sido condenado por delito
cometido con el empleo de armas; E. No consumir drogas, enervantes o
psicotrópicos, y F. Acreditar, a criterio de la Secretaría de la Defensa Nacional,
la necesidad de portar armas por: a) La naturaleza de su ocupación o empleo; o
b) Las circunstancias especiales del lugar en que viva, o c) Cualquier otro motivo
justificado. También podrán expedirse licencias particulares, por una o varias
armas, para actividades deportivas, de tiro o cacería, sólo si los interesados son
miembros de algún club o asociación registrados y cumplan con los requisitos
señalados en los primeros cinco incisos de esta fracción. II. En el caso de
personas morales: A. Estar constituidas conforme a las leyes mexicanas. B.
Tratándose de servicios privados de seguridad: a) Contar con la autorización
para funcionar como servicio privado de seguridad, y b) Contar con la opinión
favorable de la Secretaría de Gobernación sobre la justificación de la necesidad
de la portación del armamento, y los límites en número y características de las
armas, así como lugares de utilización. C. Tratándose de otras personas
morales, cuando por sus circunstancias especiales lo ameriten, a juicio de la
Secretaría de la Defensa Nacional, para servicios internos de seguridad y
protección de sus instalaciones; ajustándose a las prescripciones, controles y
supervisión que determine la propia Secretaría. D. Acreditar que quienes
portarán armas cumplen con lo previsto en los primeros cinco incisos de la
fracción I anterior. Previa autorización de la Secretaría de la Defensa Nacional,
los titulares de las licencias colectivas, expedirán credenciales foliadas de
identificación personal, que contendrán los datos de la licencia colectiva y se
renovarán semestralmente.
El término para expedir las licencias particulares y colectivas será de cincuenta
días hábiles, contados a partir de que se presenta la solicitud correspondiente.
Artículo 27.- A los extranjeros sólo se les podrá autorizar la portación de armas
cuando, además de satisfacer los requisitos señalados en el artículo anterior,
acrediten su calidad de residentes permanentes, salvo en los casos de permisos
de licencia temporal para turistas con fines deportivos. La Secretaría de la
Defensa Nacional podrá expedir permisos extraordinarios de ingreso y portación
temporal de armas de fuego a servidores públicos extranjeros de migración o
aduanas, en los casos y con los requisitos previstos en los artículos 28 y 28 Bis
de esta Ley, los cuales podrán cancelarse, sin perjuicio de aplicar las sanciones
que procedan, en los casos que prevé el artículo 31 de la presente Ley.
Artículo 28.- Con base en el principio de reciprocidad, la Secretaría de la
Defensa Nacional podrá autorizar la portación temporal de armas a los
servidores públicos extranjeros de migración o aduanas, debidamente
acreditados ante el Gobierno Federal, que participen en la revisión migratoria en
los puntos de tránsito internacionales o el despacho conjunto de mercancías en
las aduanas nacionales, respectivamente, conforme a la legislación aplicable y a
los acuerdos interinstitucionales que deberán celebrarse para tal efecto. La
Secretaría de Gobernación o la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, según
sea el caso, serán responsables de tramitar ante la Secretaría de la Defensa
Nacional, cuando menos con 15 días de anticipación al inicio de la comisión, los
permisos extraordinarios de ingreso y portación temporal de armas de fuego
respectivos, proporcionando para tal efecto la siguiente información: I. Copia del
acuerdo interinstitucional a que se refiere el primer párrafo de este artículo; II.
Nombre y fecha de nacimiento del servidor público extranjero; III. Local o
instalación en que se realizará la comisión oficial; IV. Duración de la comisión
oficial; V. Acciones que pretenda realizar el servidor público extranjero; VI. Datos
de las armas y calibres que pretenda portar el servidor público extranjero,
incluyendo la huella balística, y VII. Opinión de la Secretaría de Gobernación o
de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, según sea el caso. Dichos
permisos tendrán una vigencia de 6 meses; en caso de que la comisión sea
mayor a este período podrán renovarse semestralmente. Los servidores públicos
extranjeros a que se refiere este artículo sólo podrán portar las armas que
utilizan en su país de origen, como parte del equipamiento asignado por la
institución a la que pertenecen, siempre que se trate de revólveres o pistolas de
funcionamiento semiautomático cuyo calibre no sea superior a .40” o
equivalente.
La Secretaría de la Defensa Nacional determinará en los permisos
extraordinarios el arma autorizada, el local o la instalación en que será válida la
portación y los demás límites o restricciones que sean aplicables. La Secretaría
de Gobernación o la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, según sea el
caso, serán responsables de dar aviso a la Secretaría de la Defensa Nacional,
respecto del cambio de local o instalación, así como la finalización de la
comisión, para los efectos correspondientes. En el caso de servidores públicos
mexicanos que, con base en el principio de reciprocidad y los acuerdos
interinstitucionales a que se refiere el primer párrafo del presente artículo,
participen en las actividades migratorias o aduaneras realizadas en instalaciones
de países extranjeros, la Secretaría de Gobernación o la Secretaría de Hacienda
y Crédito Público, según sea el caso, serán responsables de dar aviso a la
Secretaría de la Defensa Nacional respecto de la salida y retorno de las armas
que porten dichos servidores públicos. El personal y armamento considerado
para prestar el apoyo en el extranjero deberá estar previamente incluido en la
licencia oficial colectiva respectiva.
Artículo 28 Bis.- La Secretaría de la Defensa Nacional podrá otorgar, con base
en el principio de reciprocidad, permisos extraordinarios de ingreso y portación
temporal de armas de fuego a los servidores públicos extranjeros que
acompañen como agentes de seguridad, en visitas oficiales, a Jefes de Estado,
jefes de gobierno, ministros o equivalentes, siempre que se trate de revólveres o
pistolas de funcionamiento semiautomático, cuyo calibre no sea superior a .40” o
equivalente. En casos excepcionales, se podrá autorizar el ingreso y portación
de otro tipo de armas, siempre que a juicio de la Secretaría de la Defensa
Nacional se justifique la necesidad de su uso. La Secretaría de Relaciones
Exteriores será responsable de tramitar dichos permisos ante la Secretaría de la
Defensa Nacional, cuando menos con quince días de anticipación al inicio de la
visita y a solicitud del Estado o sujeto de derecho internacional correspondiente,
proporcionando para tal efecto la siguiente información: I. Nombres y fechas de
nacimiento de los servidores públicos extranjeros que fungirán como agentes de
seguridad; II. Duración y lugar de la visita oficial; III. Datos de las armas y
calibres que pretendan portar dichos servidores públicos extranjeros, y IV.
Opinión de la Secretaría de Relaciones Exteriores para conceder el permiso.
Dicho permiso tendrá una vigencia durante el tiempo que dure la comisión de la
visita oficial.
Artículo 29.- Las licencias oficiales para la portación de armas pueden ser
colectivas o individuales. I. Las licencias colectivas podrán expedirse a: A. Las
dependencias oficiales y organismos públicos federales a cuyo cargo se
encuentran las instalaciones estratégicas del país.
Los titulares de las licencias colectivas expedirán credenciales foliadas de
identificación personal, que contendrán los datos de la licencia colectiva y se
renovarán semestralmente. B. Las instituciones policiales. Estas licencias se
sujetarán a los lineamientos siguientes: a) Dichas instituciones deberán cumplir
con las disposiciones legales de orden federal o local que resulten aplicables. b)
La Secretaría de Gobernación será el conducto para solicitar a la Secretaría de
la Defensa Nacional la expedición de licencia colectiva a las instituciones
policiales, mismas que sólo se solicitarán para las personas que integren su
organización operativa y que figuren en las nóminas de pago respectivas,
debiéndose notificar a estas secretarías cualquier cambio en su plantilla laboral.
Las autoridades competentes resolverán dentro de los sesenta días siguientes a
la presentación de la solicitud ante la Secretaría de Gobernación, y c) Los
titulares de las instituciones policiales, expedirán a su personal operativo, inscrito
en el registro que establezca la ley de la materia, credenciales foliadas de
identificación personal, por lapsos semestrales, las cuales, durante su vigencia,
se asimilarán a licencias individuales. C. Los titulares de las licencias colectivas
remitirán periódicamente a las Secretaría de la Defensa Nacional y de
Gobernación un informe de las armas que se encuentren en su poder,
debidamente correlacionado con su estructura y organización operativa,
señalando los folios de las credenciales y los datos del personal que las tuviera
a su cargo. D. Las autoridades competentes se coordinarán con los Gobiernos
de los Estados para obtener, con oportunidad y exactitud, la información
necesaria para el cumplimiento de esta ley. E. La Secretaría de la Defensa
Nacional inspeccionará periódicamente el armamento, sólo para efectos de su
control, sin tener autoridad alguna sobre el personal. II. Las licencias individuales
se expedirán a quienes desempeñen cargos o empleos en la Federación o en
las Entidades Federativas, que para el cumplimiento de sus obligaciones
requieran, en opinión de la autoridad competente, la portación de armas. III. Los
servidores públicos a que se refiere este artículo deberán cumplir, además, con
los requisitos establecidos en los cinco primeros incisos de la fracción I del
artículo 26 de esta ley.
Artículo 30.- Corresponde a la Secretaría de la Defensa Nacional, con la
salvedad señalada en el artículo 32 de esta Ley, la expedición, suspensión y
cancelación de las licencias de portación de armas, así como su registro, control
y vigilancia. La propia Secretaría comunicará oportunamente a la de
Gobernación, las licencias que autorice, suspenda o cancele.
Artículo 31.- Las licencias de portación de armas podrán cancelarse, sin perjuicio
de aplicar las sanciones que procedan, en los siguientes casos: I.- Cuando sus
poseedores hagan mal uso de las armas o de las licencias; II.- Cuando sus
poseedores alteren las licencias; III.- Cuando se usen las armas fuera de los
lugares autorizados; IV.- Cuando se porte un arma distinta a la que ampara la
licencia; V.- Cuando el arma amparada por la licencia se modifique en sus
características originales; VI.- Cuando la expedición de la licencia se haya
basado en engaño, o cuando a juicio de la Secretaría de la Defensa Nacional
hayan desaparecido los motivos que se tuvieron en cuenta para otorgarla o que
por causa superveniente se dejare de satisfacer algún otro requisito necesario
para su expedición. VII.- Por resolución de autoridad competente; VIII.- Cuando
sus poseedores cambien de domicilio sin manifestarlo a la Secretaría de la
Defensa Nacional; IX.- Por no cumplir el interesado las disposiciones de esta
Ley, de sus Reglamentos o las de la Secretaría de la Defensa Nacional dictadas
con base en esos Ordenamientos. La suspensión de las licencias de portación
de armas, sólo procederá cuando a juicio de la Secretaría de Gobernación sea
necesaria para mantener o restituir la tranquilidad de poblaciones o regiones.
Artículo 32.- Corresponde a la Secretaría de Gobernación la expedición,
suspensión y cancelación de licencias oficiales individuales de portación de
armas a los empleados federales, de las que dará aviso a la Secretaría de la
Defensa Nacional para los efectos de la inscripción de las armas en el Registro
Federal de Armas. A la Secretaría de Gobernación también corresponde la
suspensión y cancelación de las credenciales de identificación que expidan los
responsables de las instituciones policiales, al amparo de una licencia colectiva
oficial de la portación de armas y que se asimilan a licencias individuales.
Artículo 33.- Las credenciales de agentes o policías honorarios y confidenciales
u otras similares, no facultan a los interesados para portar armas, sin la licencia
correspondiente.
Artículo 34.- En las licencias de portación de armas se harán constar los límites
territoriales en que tengan validez. En el caso de que éstas sean para vigilantes
de recintos o determinadas zonas, se precisarán en ellas las áreas en que sean
válidas.
Artículo 35.- Las licencias autorizan exclusivamente la portación del arma
señalada por la persona a cuyo nombre sea expedida.
Artículo 36.- Queda prohibido a los particulares asistir armados a
manifestaciones y celebraciones públicas, a asambleas deliberativas, a juntas en
que se controviertan intereses, a cualquier reunión que, por sus fines, haga
previsible la aparición de tendencias opuestas y, en general, a cualquier acto
cuyos resultados puedan ser obtenidos por la amenaza o el uso de las armas; se
exceptúan los desfiles y las reuniones con fines deportivos de charrería, tiro o
cacería.

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