EDUCACION RELIGIOSA
I.E. SAN MIGUEL PIURA CATOLICA
APELLIDOS Y NOMBRES________________________________
GRADO_____SECCION______FECHA_____________II TRIMESTRE.
Vivamos el amor de Dios a través de las obras de Misericordia
¿Qué son las obras de misericordia?
Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus
necesidades corporales y espirituales. Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de
misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporales
consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo,
visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos). Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres
es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a
Dios. Catecismo de la Iglesia Católica, 2447
Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales
y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la
pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la
misericordia divina.
La predicación de Jesús nos presenta estas obras de misericordia para que podamos darnos cuenta si vivimos o
no como discípulos suyos. Redescubramos las obras de misericordia corporales: dar de comer al hambriento,
dar de beber al sediento, vestir al desnudo, acoger al forastero, asistir los enfermos, visitar a los presos, enterrar
a los muertos. Y no olvidemos las obras de misericordia espirituales: dar consejo al que lo necesita, enseñar al
que no sabe, corregir al que yerra, consolar al triste, perdonar las ofensas, soportar con paciencia las personas
molestas, rogar a Dios por los vivos y por los difuntos. Papa Francisco, Bula Misericordiae Vultus.
¿CUÁLES SON LAS OBRAS DE MISERICORDIA?
Hay catorce obras de misericordia: siete corporales y siete espirituales.
Obras de misericordia corporales Obras de misericordia espirituales
1) Visitar a los enfermos 1) Enseñar al que no sabe
2) Dar de comer al hambriento 2) Dar buen consejo al que lo necesita
3) Dar de beber al sediento 3) Corregir al que se equivoca
4) Dar posada al peregrino 4) Perdonar al que nos ofende
5) Vestir al desnudo 5) Consolar al triste
6) Visitar a los presos 6) Sufrir con paciencia los defectos del prójimo
7) Enterrar a los difuntos 7) Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.
Las obras de misericordia corporales, en su mayoría surgen de una lista hecha por Jesucristo en su descripción
del Juicio Final.
La lista de las obras de misericordia espirituales la ha tomado la Iglesia de otros textos que están a lo largo de
la Biblia y de actitudes y enseñanzas del mismo Cristo: el perdón, la corrección fraterna, el consuelo, soportar
el sufrimiento, etc.
¿CUÁL ES EL EFECTO DE LAS OBRAS DE MISERICORDIA EN QUIEN LAS PRACTICA?
El ejercicio de la obras de misericordia comunica gracias a quien las ejerce. En el evangelio de Lucas Jesús dice:
“Dad, y se os dará". Por tanto, con las obras de misericordia hacemos la Voluntad de Dios, damos algo nuestro
a los demás y el Señor nos promete que nos dará también a nosotros lo que necesitemos.
Por otro lado, una manera de ir borrando la pena que queda en el alma por nuestros pecados ya perdonados es
mediante obras buenas. Obras buenas son, por supuesto, las Obras de Misericordia. “Bienaventurados los
misericordiosos, pues ellos alcanzarán misericordia" (Mt.5, 7), es una de las Bienaventuranzas.
Además las Obras de Misericordia nos van ayudando a avanzar en el camino al Cielo, porque nos van haciendo
parecidos a Jesús, nuestro modelo, que nos enseñó cómo debe ser nuestra actitud hacia los demás. “En Mateo,
se recogen las siguientes palabras de Cristo: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín
corrompen, y donde los ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín
corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro
corazón". Al seguir esta enseñanza del Señor cambiamos los bienes temporales por los eternos, que son los que
valen de verdad.
LAS OBRAS DE MISERICORDIA CORPORALES: BREVE EXPLICACIÓN
San Mateo recoge la narración del Juicio Final (Mt 25,16-31): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
“Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su
trono de gloria. Entonces serán congregadas ante él todas las naciones, y él apartará a los unos de los otros,
como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para
ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me disteis de comer, sediento y me disteis de
beber, era forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, encarcelado y
fuisteis a verme'. Los justos le contestarán entonces: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer,
sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?
¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos ver?'. Y el rey les dirá: Os aseguro que, cuando lo hicisteis
con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicisteis. Entonces dirá también a los de la izquierda:
Apartaos de mí, malditos; id al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento
y no me disteis de comer, sediento y no me disteis de beber, era forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo
y no me vestisteis, enfermo y encarcelado y no me visitasteis. Entonces ellos le responderán: Señor ¿cuándo te
vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?' Y él les
replicará: Os aseguro que, cuando no lo hicisteis con uno de aquellos más insignificante, tampoco lo hicisteis
conmigo. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna.
1) Dar de comer al hambriento y 2) dar de beber al sediento.
Estas dos primeras se complementan y se refieren a la ayuda que debemos procurar en alimento y otros
bienes a los más necesitados, a aquellos que no tienen lo indispensable para poder comer cada día.
Jesús, según recoge el evangelio de san Lucas recomienda: «El que tenga dos túnicas que las reparta con el que
no tiene; el que tenga para comer que haga lo mismo» (Lc 3, 11).
3) Dar posada al peregrino.
En la antigüedad el dar posada a los viajeros era un asunto de vida o muerte, por lo complicado y arriesgado
de las travesías. No es el caso hoy en día. Pero, aún así, podría tocarnos recibir a alguien en nuestra casa, no
por pura hospitalidad de amistad o familia, sino por alguna verdadera necesidad.
4) Vestir al desnudo.
Esta obra de misericordia se dirige a paliar otra necesidad básica: el vestido. Muchas veces, se nos facilita con
las recogidas de ropa que se hacen en Parroquias y otros centros. A la hora de entregar nuestra ropa es bueno
pensar que podemos dar de lo que nos sobra o ya no nos sirve, pero también podemos dar de lo que aún es
útil.
En la carta de Santiago se nos anima a ser generosos: «Si un hermano o una hermana están desnudos y
carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: “Id en paz, calentaos o hartaos", pero no les dais lo
necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve?» (St 2, 15-16).
5) Visitar al enfermo
Se trata de una verdadera atención a los enfermos y ancianos, tanto en el aspecto físico, como en hacerles un
rato de compañía.
El mejor ejemplo de la Sagrada Escritura es el de la Parábola del Buen Samaritano, que curó al herido y, al no
poder continuar ocupándose directamente, confió los cuidados que necesitaba a otro a quien le ofreció
pagarle. (ver Lc. 10, 30-37).
6) Visitar a los encarcelados
Consiste en visitar a los presos y prestarles no sólo ayuda material sino una asistencia espiritual que les sirva
para mejorar como personas, enmendarse, aprender a desarrollar un trabajo que les pueda ser útil cuando
terminen el tiempo asignado por la justicia, etc.
Significa también rescatar a los inocentes y secuestrados. En la antigüedad los cristianos pagaban para liberar
esclavos o se cambiaban por prisioneros inocentes.
7) Enterrar a los difuntos
Cristo no tenía lugar sobre el que reposar. Un amigo, José de Arimatea, le cedió su tumba. Pero no sólo eso,
sino que tuvo valor para presentarse ante Pilato y pedirle el cuerpo de Jesús. También participó Nicodemo,
quien ayudó a sepultarlo. (Jn. 19, 38-42)
Enterrar a los muertos parece un mandato superfluo, porque –de hecho- todos son enterrados. Pero, por
ejemplo, en tiempo de guerra, puede ser un mandato muy exigente. ¿Por qué es importante dar digna
sepultura al cuerpo humano? Por que el cuerpo humano ha sido alojamiento del Espíritu Santo. Somos
“templos del Espíritu Santo (1 Cor 6, 19).
ACTIVIDAD.
1. ELABORAR UN ORGANIZADOR VISUAL CON LAS IDEAS PRINCIPALES.
2. ESCRIBE EL TEXTO BIBLICO DE MATEO 25,16-31
3. EXPLICA BREVEMENTE LAS OBRAS ESPIRITUALES
4. MENSAJE DEL TEMA.
5. PEGA IMÁGENES DONDE SE PRACTIQUE LAS OBRAS DE MISERICORDIA CORPORALES.