La Energia de Las Letras Hebreas
La Energia de Las Letras Hebreas
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PRÓLOGO
INTRODUCCIÓN
HISTORIA MÍSTICA DE LAS LETRAS HEBREAS
CAPÍTULO 1 - EL PENSAMIENTO Y LA MENTE
CAPÍTULO 2 - ORIGEN E HISTORIA DEL ÁLEF BET
CAPÍTULO 3 - NUMEROLOGÍA DE LAS LETRAS
CÓSMICAS
CAPÍTULO 4 - LAS CONSTELACIONES CELESTIALES
CAPÍTULO 5 - LA LETRA TAV
CAPÍTULO 6 - LA LETRA SHIN
CAPÍTULO 7 - LA LETRA RESH
CAPÍTULO 8 - LA LETRA KOF
CAPÍTULO 9 - LA LETRA TSADI
CAPÍTULO 10 - LA LETRA PEI
CAPÍTULO 11 - LA LETRA AIN
CAPÍTULO 12 - LA LETRA SÁMEJ
CAPÍTULO 13 - LA LETRA NUN
CAPÍTULO 14 - LAS LETRAS MEM Y LÁMED
CAPÍTULO 15 - LA LETRA CAF
CAPÍTULO 16 - LA LETRA YUD
CAPÍTULO 17 - LAS LETRAS TETY JET
CAPÍTULO 18 - LA LETRA ZAIN
CAPÍTULO 19 - LAS LETRAS VAVY HEI
CAPÍTULO 20 - LAS LETRAS DÁLET Y GUÍMEL
CAPÍTULO 21 - LA LETRA BET
CAPÍTULO 22 - LA LETRA ÁLEF
CITAS
EL ZÓHAR
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INCORPORAR LA SABIDURÍA DE LA KABBALAH EN ...
EL CENTRO DE KABBALAH
INFORMACIÓN DE CONTACTO DE CENTROS Y GRUPOS
DE ESTUDIO
KABBALAH UNIVERSITY
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DEDICATORIA
A Karen, mi querida esposa,
quien me dio a conocer la alegría de
equilibrar el mundo con gratitud,
admiración y amor.
PRÓLOGO
Las primeras generaciones de los hijos de Israel sabían
comúnmente lo que hoy sólo saben pocas personas: el
profundo poder interno de las veintidós letras del Álef Bet
hebreo. Desde la época de Avraham, los hebreos
demostraron tener una extraña conciencia de la física
rudimentaria. Aunque ellos no la expresaban en el lenguaje
de la matemática y la física modernas, los primeros
kabbalistas aplicaban su entendimiento de los campos
universales de energía positivos, negativos y neutrales al
circuito y el funcionamiento de los corazones y las mentes
de la humanidad. La cara negativa del campo energético
recibió el nombre de Deseo de Recibir Sólo para Uno
Mismo; la parte positiva fue denominada Deseo de Recibir
con el Propósito de Compartir.
Los campos energéticos tienen inteligencia, de la misma
forma que nosotros entendemos que poseemos inteligencia.
Todas las cosas que existen en toda la Creación—desde las
rocas a las estrellas, desde los animales a las plantas y el
hombre—, cada pizca de la Creación, está compuesta no
sólo de energía, sino de energía-inteligencia infinita.
Cuando aprovechamos este poderoso recurso, activamos el
principio de “Ama a tu prójimo”, creando equilibrio y salud
en nuestras vidas y en las vidas de aquellos que eligen ser
conscientes de esta energía.
La Kabbalah enseña que la idea de la rueda vino antes de la
invención de la rueda. Son los pensamientos y las ideas los
que nos permiten crear el mundo físico, así como influir
sobre lo que ocurre en el cosmos. Entendemos que la Luna
afecta a las mareas. Sabemos que las supernovas, los
agujeros negros y otros fenómenos del espacio exterior
afectan inevitablemente al tiempo y a otras condiciones
físicas aquí en la Tierra. ¿Pero podemos comprender la
antigua enseñanza kabbalística de que nuestro
comportamiento puede invalidar cualquier influencia
extraterrestre y prevalecer sobre los eventos
intergalácticos?
La destrucción del Segundo Templo en Jerusalén por parte
de los romanos en el año 70 de nuestra era casi puso final a
las posibilidades que abrió la Kabbalah. Pero esta sabiduría
fundamental y antigua nunca podría ser destruida. Durante
los largos siglos desde aquel tiempo, la Luz de la sabiduría
de la Kabbalah ha parpadeado. Está escrito en el Zóhar
(Libro del Esplendor) que la Kabbalah tendría que esperar
a la llegada de la Era de Acuario para hacer su reaparición
como herramienta que podemos utilizar para atraer la
Fuerza de Luz del Creador a la humanidad, mientras ésta
deambula actualmente por la Oscuridad cósmica.
¡Este momento ha llegado! El Zóhar es un libro de poder: el
poder de activar las letras del Álef Bet y hacer que hagan
nuestra voluntad.
Las letras hebreas—veintidós energía-inteligencias
asombrosamente poderosas y distintas—son animadas por
una fuerza espiritual más inmensa que la energía que
contiene el átomo en su interior. Pero el Álef Bet pierde su
uso práctico si no entendemos cómo conectarnos a su
energía inherente. La Kabbalah es una tecnología que nos
da acceso a este sistema todopoderoso que reafirma la
vida.
La verdad es que ya hemos sido penetrados por la vitalidad
cósmica del Álef Bet. Los kabbalistas han estado diciéndolo
durante siglos, pero la comunidad científica no lo supo
hasta el año 1926. Fue el año en que el físico alemán
Werner Heisenberg desarrolló su ahora famoso Principio de
la Incertidumbre, que afirma que es imposible medir con
precisión la posición y la inercia de una partícula al mismo
tiempo. Heisenberg descubrió que cuanto mayor es la
precisión con la que se mide la posición de una partícula,
menor es la precisión con la que se puede medir su inercia,
y viceversa. Una ramificación interesante del
descubrimiento de Heisenberg es que un observador puede
influenciar—ciertamente, debe influenciar—un fenómeno
simplemente a través del acto de observarlo.
Esta conclusión desafía claramente a la ciencia newtoniana,
que asume que el científico está desapegado de los
experimentos que conduce y observa. Por el contrario, el
Principio de Incertidumbre de Heisenberg afirma el antiguo
principio kabbalístico de que el observador y lo observado
son inseparables, y se hallan irremediablemente vinculados
entre ambos. Todo forma parte de un todo unificado, tal
como declara la Biblia en el Shemá: “Escucha, Israel, el
Señor nuestro Dios, el Señor es Uno”.
La humanidad y el cosmos no son las entidades separadas y
distintas que la ciencia newtoniana quiere hacernos creer.
Albert Einstein, con su Teoría de la Relatividad, fue el
primer físico que nos llevó más allá de los límites de la
ciencia newtoniana, y pasó los siguientes cincuenta años
tratando de ir aún más allá, buscando una Teoría del
Campo Unificado que uniera todas las energías conocidas
en una descripción única y completa. Einstein murió sin
lograr su objetivo, pero mientras tanto, la ciencia
newtoniana, desapegada de las consecuencias morales de
sus hallazgos, nos ha llevado al borde de un desastre
nuclear.
El tema de la guerra nuclear no es meramente un problema
que los líderes y los políticos mundiales deban resolver de
alguna forma. La paz mundial es tanto un asunto del
corazón como un asunto de política. Leemos nuestros
periódicos con el café de la mañana y nos lamentamos
sobre el estado del mundo, sin saber que todos
compartimos la carga de la responsabilidad nuclear y sin ni
siquiera soñar que el drama perenne de la guerra y la paz
se expresa cada día en la forma en que conducimos
nuestras propias vidas. La paz en la Tierra nunca se
manifestará si no podemos alcanzar la paz en nuestro
interior. Si nuestros hogares, oficinas y fábricas siguen
siendo campos de batalla de las miserias humanas, la paz
mundial no podrá alcanzarse porque la paz mundial nunca
puede ser más que la sumatoria de la paz personal e
interna que experimentamos cada uno de nosotros. Para
sobrevivir como especie, debemos aceptar lo que se ha
sabido desde que Avraham destruyera los ídolos de su
padre: Dios es UNO, y todo lo que existe ha heredado su
porción de Inteligencia Suprema.
Las respuestas a los misterios más inextricables de la vida
están vinculadas a nuestra manera de pensar. Oliver
Wendell Holmes dijo: “La mente del hombre, una vez
expandida por una nueva idea, nunca recupera sus
dimensiones originales”. Ahora hemos encontrado estas
nuevas ideas, y por lo tanto creo que ha llegado el
momento en que debemos empezar a contemplar un vuelo
al espacio; no al espacio exterior, sino al espacio interior,
donde se originó realmente todo lo que existe: el espacio
interior del pensamiento. Pues es allí—en la arena de las
nociones y las emociones humanas—donde la Fuerza de
Luz conquistará o será derrotada por el Señor de la
Oscuridad, que ha controlado sus estaciones de batalla
preparándolas para el combate.
Muchos aceptan esta visión; otros la perciben como una
fantasía. Pero aquellos que creen que las exploraciones de
la mente y el pensamiento son inútiles o imposibles están
ignorando tanto la sabiduría antigua como la evidencia
científica que respalda dos verdades metafísicas
fundamentales: que el ámbito del pensamiento es la
realidad verdadera, y que el hombre y el cosmos son uno y
lo mismo.
Aunque la tierra y el hombre desaparecieran,
Y los soles y los universos dejaran de ser,
Y fueras abandonado en soledad,
Toda existencia existiría en Ti.
—Emily Bronte
Desde tiempos inmemoriales, la gente ha buscado posibles
relaciones entre la disposición y el movimiento de cuerpos
y sucesos celestiales que ocurren en la Tierra.
Tradicionalmente, la búsqueda de la conexión cósmica era
dominio del astrólogo porque la comunidad científica o bien
difamaba o rechazaba rotundamente la mística que rodeaba
a los cielos. Sin embargo, tras la introducción de la teoría
cuántica, estas actitudes newtonianas tan rígidas
cambiaron dramáticamente, tanto que hoy en día casi todo,
desde los universos paralelos hasta el tiempo corriendo
hacia atrás, se cree posible.
Mucho de lo que la Kabbalah dice sobre la estructura de la
materia nos recuerda a la visión que el físico cuántico tiene
del mundo. Sin embargo, la visión cuántica se queda corta
con respecto a la explicación kabbalística de las leyes que
gobiernan nuestro universo. El físico cuántico admite que
no hay base física para la materia. Sin embargo, el
concepto de que la conciencia pueda trascender la solidez
de una mesa para interactuar con ondas o partículas como
si fueran componentes de nuestra imaginación está todavía
demasiado lejos de la experiencia normal para ser aceptado
con gusto incluso por los científicos más vanguardistas, y
mucho menos por las personas comunes. Para nuestra
racional forma de pensar occidental, las propiedades
trascendentes de la materia física tendrían que
considerarse un milagro. Una prueba de que la conciencia
es capaz de crear e influenciar sobre la materia daría
crédito a la enseñanza kabbalística que dice que el mundo
metafísico tiene el dominio sobre el mundo físico y
corpóreo. Desde un punto de vista kabbalístico, la materia
es la energía condensada de la conciencia misma.
¿Continúa el mundo siendo como era aunque nosotros no lo
percibamos? Cuando despertamos en la mañana, ¿el mundo
que existe es el mismo que era cuando nos fuimos a dormir
ayer? La interpretación Copenhagen de la física cuántica,
como fue presentada por Niels Bohr en 1927, echó a un
lado la idea clásica de un universo que existe de forma
objetiva. Ya nunca más los científicos ingenuamente
aceptarían la idea de que el mundo tiene una existencia
objetiva, independiente de nuestra observación de éste. La
interpretación Copenhagen mantiene que en el nivel
subatómico, el mundo que vemos depende de cómo lo
observamos; y, lo que es más importante, de cómo elegimos
verlo. En otras palabras, nuestras observaciones pueden
cambiar lo que estamos observando. La naturaleza
participativa del mundo cuántico implica que la visión de
los científicos tradicionales de los fenómenos físicos como
objetos externos debe reemplazarse por una nueva
explicación de la realidad centrada en el observador.
Las enseñanzas del Rav Isaac Luria (el Arí, 1534–1572), el
fundador de la Kabbalah Luriánica, presagió este papel
radicalmente nuevo de la conciencia en el campo de la
física. Ciertamente, el Arí fue aun más allá cuando afirmó
que los términos “observador” y “participante” deben ser
reemplazados por el término “determinador”1. En una línea
similar, el físico Jack Sarfatti escribió: “Una idea de lo más
significativa para el desarrollo de los sistemas
psicoenergéticos es que la estructura de la materia no
puede ser independiente de la conciencia”2.
En su Puerta de la Inspiración Divina, el Arí describe lo que
debe ocurrir cuando la conciencia afecta a la materia:
“Cuando una persona lleva a cabo una buena obra,
manifiesta y adquiere una fuerza de vida personal
positiva e inteligente. Toda la esencia que está dentro
de nuestro universo ha sido estructurada por las
acciones del hombre. Pues aun el sonido que emana
del impacto de un palo sobre una piedra no es en
vano, sino que ocupa su merecido lugar dentro del
cosmos. Incluso de las palabras que salen de la boca
del hombre se crean fuerzas de vida angelicales y
metafísicas. Estas mismas fuerzas se convierten en
carrozas integradas con la totalidad del cosmos.
Luego ellas se conectan con las almas de los justos
del pasado. A través de esta interconexión, estas
formas de vida de inteligencia-energía, sirven luego
como proveedoras de inteligencias cósmicas. Ayudan
al creador de estas fuerzas (el hombre), las cuales se
han convertido en vehículo para estas inteligencias
cósmicas”.3
La mente consciente es un microsistema dentro del
macrosistema cósmico, que está formado enteramente por
pensamiento-información y formas de vida inteligentes: una
realidad unificada que todo lo abarca y a la cual cada uno
de nosotros puede conectarse. El físico John Wheeler
apuntó hacia esta realidad cuando afirmó: “La belleza de
las leyes de la física reside en su maravillosa sencillez.
¿Cuál es la maquinaria matemática esencial detrás de todo
esto? Esa debe ser seguramente la más bella de todas”4.
Einstein expresó un sentimiento similar cuando declaró:
“Todos estos esfuerzos se basan en la creencia de que la
existencia debe poseer una estructura completamente
armoniosa. Hoy tenemos aun menos motivos que nunca
para permitir que nos alejen de esta maravillosa
creencia”.5 De esta manera, nuestros más grandes
científicos están inspirados por la belleza del mundo
natural que buscan comprender.
La Kabbalah ofrece un camino definitivo para continuar
nuestra búsqueda de las respuestas a antiguas preguntas
científicas. A diferencia de la ciencia, que se ocupa
solamente del “cómo” de las cosas, la Kabbalah se ocupa
del “por qué”. Estoy profundamente convencido de que
podemos empezar a comprender el significado de las
verdades fundamentales y las leyes de nuestro universo
sólo cuando descubramos las respuestas a por qué existen.
Sólo hay una forma de que podamos obtener estas
respuestas: a través de las conexiones metafísicas y
cósmicas. Y es la humanidad inconsciente, cuando se
conecta con la realidad cósmica, la que actúa como canal
para la revelación de la realidad.
A pesar de la gran cantidad de investigación científica
enfocada en el cosmos, la ciencia está todavía a años luz de
dilucidar el vínculo humano entre el Cielo y la Tierra. Por
otra parte, la visión del mundo kabbalística proporciona ya
otro enfoque para iluminar la Oscuridad cósmica. Las
entidades centrales de fuerza de vida del universo fueron
creadas a través de las energías inteligentes inherentes a
las letras del Álef Bet hebreo. Los elementos de fuego,
agua, aire y tierra empezaron a existir a través de la
manifestación de estas letras-energías. A través de estas
veintidós entidades vivas y que respiran, podemos
finalmente vislumbrar la Luz al final del túnel cósmico.
Avraham el Patriarca, el primer astrólogo conocido del
mundo, fue iniciado en los misterios de la especulación
cosmológica. Se le enseñaron los significados más
profundos ocultos en las permutaciones y combinaciones de
las letras hebreas y los números que representan. Varios
comentaristas a lo largo de los siglos han hablado sobre la
ciencia de la combinación de las letras: una forma de
controlar las fuerzas internas de nuestro universo con la
ayuda de las letras y sus configuraciones. Para el
kabbalista, el lenguaje Divino, formado por el Álef Bet, es la
sustancia de la realidad.
Las letras de este vocabulario espiritual son los elementos
que pertenecen al nivel más profundo y fundamental de
inteligencia y entendimiento. La contemplación de estas
letras lleva a una conciencia de la unidad y la interrelación
mutua de todos los fenómenos, y por lo tanto a estados
nuevos de conciencia. Así, el Álef Bet proporciona una
experiencia directa de todo lo que existe como una
manifestación entrelazada de una Unidad cósmica única y
omnipresente.
Avraham declaró que el Álef Bet hebreo es el vínculo
cósmico. Con el resurgimiento de esta antigua sabiduría, la
búsqueda de la fuerza unificadora de nuestro cosmos puede
al fin darse por acabada.
HISTORIA MÍSTICA DE LAS LETRAS
HEBREAS
EXTRACTOS DEL ZÓHAR
PRÓLOGO 6:23-36
Las letras, por Rav Hamnuna Saba
Fuerzas de energía individuales, que se expresan a sí
mismas como letras hebreas, se presentaron ante el
Creador pidiendo que fueran los instrumentos a través de
los cuales fuera creado el mundo. El Creador finalmente
accedió a utilizar la letra Bet , puesto que esta letra en
particular es la que da inicio a la palabra hebrea Berajá
(Bendición). El Zóhar explica entonces los atributos únicos
de cada una de las veintidós letras y la energía espiritual
que emiten. Todas estas fuerzas y su poder de bendecir nos
son transferidas cuando escaneamos con la mirada el texto
arameo y aprendemos las lecciones que contiene.
É
32. La letra Yud entró, se presentó ante Él y dijo: Señor del
universo, pueda que Te complazca crear el mundo conmigo,
porque yo soy la primera letra del Nombre Santo. Así, Te
sería apropiado crear el mundo conmigo. Él respondió: Te
debería bastar estar grabada sobre Mi Nombre y aparecer
en Mí. Tú abarcas todos Mis deseos. ¡Levántate, no sería
apropiado para ti ser quitada de Mi Nombre!
(K) La letra Tet y la letra Jet
EL PENSAMIENTO Y LA MENTE
WE ARE LIVING IN A
MATERIAL WORLD
AND I AM A MATERIAL GIRL.
El estado de nuestra mente puede crear enfermedad o
acelerar nuestro proceso de recuperación. De la misma
forma que no existen barreras entre el hombre y el cosmos,
la mente y el cuerpo también son inseparables. Cuando
estamos enfermos, no debemos tratar solamente la
enfermedad física; también debe producirse un cambio en
la psique. Este concepto no es nuevo. Sin embargo, sólo
recientemente ha obtenido la atención y el respeto del
mundo occidental.
Jerome Frank, profesor emérito de psiquiatría en la Escuela
de medicina John Hopkins, ha documentado algunas de las
conexiones entre la mente y el cuerpo. Las investigaciones
han demostrado que la mente puede jugar un papel crucial
en la curación de la enfermedad. La medicina
psicosomática, el estudio científico de la capacidad del
cuerpo para aumentar su propia resistencia a las
infecciones, ha levantado mucha polémica dentro de la
comunidad médica. Ciertamente, el desequilibrio psíquico
—la discordia del pensamiento—puede encontrarse en la
raíz de todas las enfermedades. ¿Qué otra cosa podría
explicar el hecho de que la administración de placebos
haya ido seguida de la curación de algunas enfermedades
graves?
Intuitivamente reconocemos la existencia de una conexión
entre la mente y el cuerpo, pero resulta menos fácil
percibir el vínculo entre la mente y el cosmos. El antiguo
axioma “tal como es Arriba, es Abajo” alude a esta conexión
cósmica. Desde una perspectiva kabbalística, toda la
Creación forma parte de la Unidad Sagrada. Por lo tanto, es
lógico que cualquier cosa que ocurra en cualquier lugar
influencie a todo lo demás de forma instantánea. Este
concepto contradice una de las afirmaciones de la teoría
cuántica: que vivimos en un universo aleatorio. La teoría
cuántica dice que no hay explicación del por qué un cierto
electrón renegado decide comportarse de forma errática,
diferenciándose del resto de millones de sus semejantes
que han seguido obedientemente el trayecto predecible.
Sin embargo, desde un punto de vista kabbalístico, el
comportamiento aleatorio de un electrón es una expresión
del libre albedrío que fue impartido a todas las cosas en el
momento de la gran Restricción, o Tzimtzum, conocida por
la ciencia como el Big Bang.
Los físicos ven en la actualidad a nuestro universo en
expansión continua. Se piensa que una vez que el universo
alcance su expansión máxima, se contraerá y colapsará. El
profesor de Princeton John Wheeler declaró que “podemos
esperar que cuando el universo colapse empezará un nuevo
ciclo, y otro universo dejará su huella en el superespacio”.6
Una definición de espacio es la distancia entre dos puntos,
pero si los dos puntos colapsan entre ellos, ¿deja de existir
el espacio que existe entre ellos? Si es ese el caso, entonces
el término “superespacio” de Wheeler puede reformularse
mejor como “no-espacio”. La física, con toda su
deliberación teorética, parece haber alcanzado finalmente
a comprender la no-dimensión, lo cual significa que la física
—junto con toda la ciencia física—ha plantado las semillas
de su propia desaparición. ¿Pues qué es la física, sino el
estudio del mundo físico? ¿Y qué es la ciencia, si sus leyes
sólo son aplicables dentro de los marcos de referencia más
estrechos? La Kabbalah, por el contrario, no está en peligro
de autodestruirse. Los kabbalistas logran entender el
universo con el debido respeto hacia el mundo material y
con un reconocimiento pleno de sus muchas limitaciones.
Wheeler, al pronunciar su discurso en honor del 500º
cumpleaños de Copérnico, dijo que tenía una lista de tres
misterios por resolver: la mente, el mundo cuántico y el
universo.7 Con esta declaración demostró tener una
conciencia elevada. Al vincular la mente con el cosmos,
Wheeler reveló una conexión con información oculta. Él
había sintonizado, por así decirlo, con una estación de
transmisión muy ignorada que sólo transmite la verdad,
veinticuatro horas al día. Albert Einstein estaba sintonizado
con la misma frecuencia cuando un rayo repentino de
conciencia elevada le reveló que además de las tres
dimensiones espaciales que conocemos, hay una cuarta
dimensión: la del tiempo.
Estos tres elementos: la mente, la cuántica y el universo,
dijo Wheeler, amenazan la clara separación entre el
observador y lo observado. Fue significativo que Wheeler
mencionara la mente en primer lugar entre sus tres
misterios. Después de todo, el universo y su mundo
cuántico constituyente pueden existir en la realidad física,
pero igual que la rueda o cualquier otro invento, primero
deben haber existido como pensamiento. No obstante, la
segregación de la conciencia y la materia fue durante
muchos años el fundamento, y la proclamación, del punto
de vista científico moderno. La mecánica cuántica, empero,
ha derribado el punto de vista según el cual el universo
está “ahí fuera”, mientras que nosotros somos
observadores objetivos de lo que ocurre en su interior,
aislados de forma segura de la acción. Ahora sabemos que
por el acto en sí de observar, el observador afecta lo que
observa, lo cual significa que la intención humana altera la
naturaleza misma de la realidad.
Esta comprensión nos lleva a una reconciliación entre la
teoría cuántica y la Kabbalah—entre la ciencia de la física
subatómica y la metafísica kabbalística—, pues ambas
sostienen que nuestro universo es participativo. El Zóhar
afirma que en los días de la Era Mesiánica, “ya no habrá
necesidad de pedirle a nuestro prójimo ‘Enséñame la
sabiduría’.8 Pues está escrito: ‘Un día, ya no tendrá nadie
que enseñar a su prójimo, ni dirá nadie a su hermano:
¡Conoce al Señor! porque todos, desde el más pequeño
hasta el más grande, me conocerán’”.9 La física cuántica no
hace más que pavimentar el camino hacia este futuro. La
sabiduría de la Kabbalah es el camino en sí mismo.
Según el Zóhar, se acerca el día en que los secretos
internos de la naturaleza, que han permanecido ocultos
durante tanto tiempo, serán al fin revelados. Este
conocimiento nos permitirá entender la esencia misma de
todo lo que está en nuestro interior y a nuestro alrededor, y
nos brindará acceso al dominio del no-espacio,
proporcionándonos un marco para la comprensión de no
sólo nuestro universo familiar y observable, sino también
de aquello que está más allá del alcance de lo observable,
en el mundo de lo metafísico. Esta verdad desvelará los
enigmas supremos de los orígenes del hombre y del
universo, tanto el porqué como el cómo.
¿Quién es este observador-creador del que hablamos? No
es otro que el hombre, el iniciador del pensamiento. “Sof
Maasé BeMajashavá Tehilá”, declara Rav Solomón Alkabets
(1500-1580), autor medieval de la canción sagrada de
Shabat llamada Lejá Dodi (“Ven, Amado Mío”): “Todas las
manifestaciones y acciones son meramente los resultados
de un pensamiento a priori”, lo cual significa que la ley de
causa y efecto es válida tanto en lo espiritual como en lo
material.
No tenemos dificultad en identificar las cosas que
definimos como “materiales”. La existencia material dio
origen a la evolución de todos nuestros sentidos, y por
consiguiente podemos ver, oler, saborear, tocar y escuchar
las cosas materiales. Pero cuando profundizamos en la
sustancia de lo que percibimos como la realidad sólida y
física, volvemos al componente fundamental y básico de la
naturaleza: el átomo, con sus electrones, protones y núcleo.
¿Y qué es un electrón? ¿Es un pedazo microscópico de
materia sólida? ¡En absoluto! Ni siquiera ocupa un lugar
específico en el espacio-tiempo. ¡Puede describirse mejor
como un campo electromagnético que oscila entre el
espacio/no-espacio! Por lo tanto, vemos que el componente
fundamental a partir del cual está construido el mundo
material es una ilusión, y todo lo que sigue siendo
indiscutiblemente real es lo que nosotros, en este
momento, estamos compartiendo: pensamiento-energía-
inteligencia, la forma de vida particular y única que
distingue a un ser humano de otro y que, en realidad, es
también la totalidad del ser humano.
El astrónomo Sir James Jeans resumió esta perspectiva
cuando dijo: “El universo se parecía más a un gran
pensamiento que a una gran máquina. Podría ser, incluso,
que aquello que pensamos que es el universo físico y real
sólo sea un patrón de interferencia (una interrupción
impertinente) en el mundo del pensamiento”.10
Kabbalísticamente hablando, lo mismo ocurre con el
hombre, cuyo cuerpo físico interfiere con sus procesos de
pensamiento, hasta llegar a oscurecerlos por completo en
muchas ocasiones. Esta interferencia es el poder del Deseo
de Recibir Sólo Para Uno Mismo o “Fuerza oscura”, que
puede discernirse como la forma de vida inteligente del
cuerpo, mientras que la energía-inteligencia del alma es el
Deseo de Recibir con el Propósito de Compartir.
El universo—incluido el hombre que vive en él—es una gran
amalgama de pensamientos. Podemos inclinarnos a pensar
que una idea tan grande como el universo sólo puede ser
contenida en la mente del Señor, pero el Gran Pensamiento
Unificado del que estoy hablando es en realidad una
manifestación más grande del mismo pensamiento que
todos estamos compartiendo en este momento. El Gran
Pensamiento Unificado existe en nuestras mentes, en
nuestros cuerpos, en todo lo que experimentamos, en el
sabor y el tacto, la vista y la acción. Cada fenómeno
observado—ya sea una partícula, una antipartícula, un
neutrino o un quark—está dirigido por y actúa según los
dictados de una inteligencia particular de pensamiento, un
pensamiento que ha sido “cuantificado” por la ciencia como
un paquete discreto de energía medible, pero que, en
realidad, es una parte del todo omnipresente.
Una Luz Única une todas las cosas en el Cielo y la Tierra.
Sabiendo como sabemos que en la naturaleza se necesitan
tanto las polaridades positivas como las negativas para
completar un circuito eléctrico, podemos deducir que en
polaridad con la Luz, debe haber también una fuerza
contraria que cause separación y fragmentación, ya
estemos hablando del Big Bang o de relaciones humanas.
La Kabbalah enseña que hay cuatro fuerzas fundamentales
en funcionamiento en el universo. En este libro,
hablaremos sobre la naturaleza de estas fuerzas y sus
veintidós subdivisiones.
Debido a que estamos condicionados a pensar en el
universo en términos espaciales, tendemos a concebir
fuerzas o campos de energía operando en el espacio. Para
aproximarnos al verdadero significado de lo que revelan los
kabbalistas, sin embargo, debemos entender que la energía
sí funciona en el espacio, pero no depende del espacio.
Antes preguntamos si el espacio existe en una forma que no
sea la distancia entre dos puntos. Desde el punto de vista
kabbalístico, la respuesta es sí. Espacio sin distancia o
vacío existe en el pensamiento (si podemos
conceptualizarlo), pero para hacer uso de ese concepto,
debemos definirlo de forma más completa. Puesto que la
no-distancia o el espacio vacío no existe como la distancia
entre dos puntos, debemos ahora describirlo como no-
espacio para diferenciarlo de la cantidad de espacio que
existe entre dos puntos. La Kabbalah nos dice que las
energías que operan en la naturaleza son independientes
del tiempo, el espacio y el movimiento, y pueden concebirse
mejor como permutaciones continuas o estados del ser. En
esta fase de nuestra investigación, por lo tanto, basta decir
que toda esa energía se crea en el pensamiento como
estados mentales.
De nuevo enfatizamos que todas las cosas que existen son
pensamiento: desde una mesa a un campo de energía
electromagnético operando en el espacio o el no-espacio,
en el tiempo o el no-tiempo. La mente de un individuo,
como la del Señor en cuya imagen fue creado, no es
solamente un lugar en el que se almacena información, sino
un lugar donde el conocimiento mismo es creado.
Las redes de transmisión inalámbricas no se inventaron en
el siglo veinte. La conciencia actúa sobre el pensamiento de
energía- inteligente y lo transforma en materia de
energíainteligente. Cada mente, a través de sus propias
percepciones únicas, programa un nuevo concepto en la
rejilla universal, un concepto que se proyecta
instantáneamente en las mentes de todos nuestros
compañeros habitantes del universo. El instrumento por el
cual la conciencia lleva a cabo este milagro es el Álef Bet
hebreo.
El Creador, sólo a partir de la energía-inteligencia de
Compartir, deseó crear una Vasija con la cual compartir Su
beneficencia. Al principio, consideró la idea de crear sólo
otro ser que fuera igual a Él. Pero el Señor desestimó esta
idea por ser inadecuada para Su intención, que era crear
un receptor de Su benevolencia. Una nueva entidad con un
poder equivalente al Suyo propio no necesitaría nada de Él.
Por lo tanto, el Señor decidió crear, de una sola vez, todas
las almas que llegarían a existir en el universo,
construyéndolas como poderosas Vasijas capaces de recibir
y contener Su Luz.
Así, dentro del espectro total de Pensamientos del Creador,
el universo empezó a tomar forma. Como hace cualquier
maestro artesano cuando inicia su trabajo, el Creador
consideró cuidadosamente las herramientas que
necesitaría para hacer realidad Su intención. Empezó a
diseñar estas herramientas con su imaginación, con lo cual
experimentó un fenómeno holográfico maravilloso: a
medida que sacaba las imágenes de Sus herramientas de la
parte oculta de Su Mente, ¡empezaron a existir! El Creador
vio Su trabajo, y se sintió satisfecho. Los diseños
simplemente emergieron del interior de Su conciencia.
Emanaron veintidós tonalidades sublimes, y al Señor le
satisfizo utilizarlas para crear Su universo. Estas fueron las
veintidós emanaciones, desde Álef hasta Tav, que han
llegado hasta nosotros en la actualidad como los caracteres
Divinos del Álef Bet hebreo. Con estos veintidós caracteres,
el Creador planeó Su Creación, aun mientras la
contemplaba en forma de Pensamiento-inteligente en un
Mundo Sin Fin, carente de tiempo, espacio y movimiento,
donde el pasado, el presente y el futuro eran aspectos
indiferenciados del vasto panorama del Ahora. Él asignó a
cada una de estas emanaciones un nombre y una cara, y
dos mil años antes de la Creación descrita en el Génesis, Él
se retozó y deleitó en estos caracteres.11
Igual que la expresión material de una idea que ya está
contenida dentro de la mente, y el roble se haya dentro de
la bellota, también el universo estaba incluido dentro de la
Energía-inteligencia Suprema que más tarde se
manifestaría como las veintidós letras del Álef Bet. Creadas
de la propia Mano del Señor, estas presencias son
inmutables y nunca pueden ser destruidas. Su naturaleza
eterna se reveló cuando Moisés rompió las Tablas físicas
que contenían los Diez Enunciados en el Monte Sinaí.12 El
Zóhar dice: “Cuando las Tablas se rompieron, las letras
volaron hacia arriba”.13
El Señor creó todas las almas a través de estas veintidós
emanaciones, cada una de las cuales era un socio comercial
con Él, igual que las piedras extraídas de una montaña son
de la montaña pero no son la montaña misma. Por lo tanto,
Él podía obtener placer del acto de impartir, de la misma
forma que ellas encontrarían placer al recibir.
Para el Señor no era suficiente que Sus Vasijas obtuvieran
placer de lo que Él les daba solamente por acceder a Su
voluntad. Él quería que ellas eligieran libremente recibir
Su benevolencia, por lo que creó el libre albedrío: la
capacidad de Sus Vasijas de elegir entre el bien y el mal,
entre la oscuridad y la luz. Pues sólo cuando la fuerza
Oscura era una opción, la humanidad podría optar por la
Luz. Por este motivo, nunca debemos olvidar las
limitaciones de nuestra independencia. Aunque hemos sido
extraídos de nuestro Creador y por lo tanto estamos
separados de Él en cierto sentido, somos de nuestro
Creador, lo cual significa que somos del universo
interconectado; por consiguiente, estamos sujetos a los
efectos de nuestros pensamientos y acciones. Este es el
precio de nuestra libertad.
CAPÍTULO 2
EN EL PRINCIPIO,
DIOS CREÓ LOS
CIELOS Y LA TIERRA.
—GÉNESIS 1:1
La primera línea del Génesis es interesante, aunque su
traducción no es del todo precisa. Ciertamente algo fue
creado en el principio, pero no fueron el Cielo y la Tierra.
creado en el principio, pero no fueron el Cielo y la Tierra.
Leemos en el Zóhar que dos mil años antes de la Creación
narrada en el Génesis, el Creador que todo lo abarca reflejó
y dio vida a las veintidós energías-inteligencias que
constituyen el sistema maestro de comunicaciones a través
del cual evolucionan todos los subsistemas de energía, y
que hoy se expresan como las letras del Álef Bet hebreo.
La Fuerza-energía de la Creación que todo lo abarca,
conocida en términos bíblicos como el Creador, es descrita
en el léxico de la Kabbalah como las Diez Sefirot o Diez
Emanaciones Luminosas. Las Tres Sefirot Superiores—
Kéter (Corona), Jojmá (Sabiduría), y Biná (Inteligencia) —
son la Fuerza de Luz virtualmente no conocible del
Creador. De éstas, sólo Biná está remotamente dentro del
alcance de la comprensión humana. Por lo tanto, cuando los
kabbalistas hablan de la Fuerza de Luz de la Creación, se
están refiriendo a Biná. Recuerda que Biná representa una
emanación que se halla dentro del marco de nuestra
comprensión, pues pertenece a este universo físico y no
debe confundirse con los estados más elevados de energía
conocidos como Sitrei Torá (los Secretos de la Biblia), que
tratan con niveles de conciencia que están más allá de la
comprensión humana.
El Zóhar declara que cuando el Creador deseó la Creación
del Mundo, las letras del Álef Bet estuvieron todavía
ocultas dos mil años antes de la Creación. Este
ocultamiento de las letras puede compararse a una semilla
antes de ser plantada. El lenguaje kabbalístico utilizado
para describir las veintidós letras es el microcosmos de
Zeir Anpín: una agrupación de seis Sefirot Inferiores más
Maljut, la séptima Sefirá Inferior. Las seis Sefirot
contenidas dentro de Zeir Anpín son Jésed (Misericordia),
Guevurá (Juicio), Tiféret (Belleza), Nétsaj (Victoria), Jod
(Esplendor) y Yesod (Fundamento). Maljut (Reino), o el
universo físico, es donde todas las energías cósmicas de
Zeir Anpín se vuelven manifiestas. La palabra hebrea para
“mundo” o “universo” es olam; sin embargo, el significado
raíz de olam es “ocultamiento”. Por consiguiente, cuando el
Creador deseó la Creación del mundo material, Su deseo
era revelar los mundos de Zeir Anpín y Maljut.
Cuando consideramos todos estos hechos juntos, podemos
extraer dos conclusiones importantes del Zóhar. Primero,
que las veintidós letras del Álef Bet existían dos mil años
antes de la Creación del universo físico, y segundo, que a
través de la emanación de las veintidós letras-energías
previamente ocultas, el universo, tal y como lo conocemos,
se manifestó.
Prueba adicional del poder de las letras y de sus
combinaciones formando palabras se demuestra en la
afirmación del Rey David, el salmista: “Por la palabra del
Señor fueron creados los Cielos”.14
La construcción del Tabernáculo en el desierto por parte de
los Israelitas fue, y seguirá siendo, una hazaña increíble.
¿Cómo, aun careciendo de las herramientas y los
materiales adecuados, pudieron hacerlo? Incluso con
nuestra tecnología avanzada, podemos aún maravillarnos
en la actualidad de su logro. El Talmud nos dice que
Bezalel15, el ingenioso arquitecto, completó con éxito el
Tabernáculo porque él “supo cómo combinar las letras a
través de las cuales fueron creados los Cielos y la
Tierra”.16 La Biblia da fe de su obra de inspiración divina
cuando afirma: “Y Él lo ha llenado con el espíritu del Señor,
en sabiduría, en entendimiento y en conocimiento, y en
toda forma de destreza”.17
El Zóhar explica que la adición de una letra del Nombre del
Señor—el Tetragrámaton: Yud, Hei, Vav y Hei — al
nombre de una persona indica una intervención cósmica. A
veces, no obstante, una letra puede condenar a un hombre.
Leemos en la Biblia: “Y Adán conoció a su esposa Eva y ella
concibió y dio a luz a Caín”.18 Las impurezas energéticas
de la serpiente que sedujo a Eva están indicadas por la
primera letra del nombre de Caín, Kof . Esta energía
negativa, que se hizo manifiesta dentro de Adán y de Eva,
fue atraída por Caín por virtud de la letra Kof . Así pues,
la energía negativa interna de la serpiente y de la letra Kof
están vinculadas entre ellas. Por consiguiente, está escrito
que Adán “conoció” a Eva, y no que “engendró” a Eva.
Aunque el hermano pequeño de Caín, Abel, fue concebido
del lado Derecho masculino, aún así Satán debilitó el poder
de Adán, puesto que Kof, la primera letra de Caín, se volvió
dominante y se manifestó primero. Caín y Abel fueron dos
mitades de una sola alma. Consecuentemente, la influencia
cósmica de la letra Kof de Caín pasó a Abel.
Tan pronto como la impureza fue eliminada, las letras Shin
y Tav comenzaron a manifestarse. Shin y Tav
representan la unión de lo masculino y lo femenino. Shin,
con su forma de tres columnas, es Zeir Anpín, o el aspecto
masculino, y Tav es Maljut, o el aspecto femenino. El verso
dice entonces: “Y él engendró un hijo en su misma
semblanza, a su imagen, y lo llamó Seth (en hebreo
Shet)”.19 Shin y Tav, ambas presentes dentro del
nombre Shet, indican la reunificación y la manifestación del
todo unificado que todo lo abarca a través del poder del
Álef Bet.
Debido a su naturaleza metafísica, las letras del Álef Bet
nunca pueden ser destruidas ni mutiladas, motivo por el
cual las letras volaron hacia arriba cuando Moisés destruyó
las Tablas de piedra que contenían los Diez Enunciados.
Las Tablas de piedra eran de naturaleza física, y por lo
tanto susceptibles de ser destruidas, mientras que las
energías-inteligencias de las letras eran metafísicas e
indestructibles. Las Tablas se hicieron pedazos, pero las
letras-energías se liberaron y permanecieron intactas como
antes. Está escrito que las Tablas, aunque estaban hechas
del zafiro más duro, podían enrollarse como un pergamino
siempre que estuvieran conectadas a las letras, otra
indicación más de la interrelación entre energía y materia y
el poder del Álef Bet. 20
Así, estas dos Tablas se han convertido en un símbolo de
poder y, hasta la fecha, el misticismo que las rodea sigue
siendo una fuente de curiosidad. Ciertamente, la búsqueda
de estas dos Tablas en los tiempos modernos ha
proporcionado el marco adecuado para muchas historias
relacionadas con el Arca perdida.
Podemos encontrar otro ejemplo del poder trascendente del
Álef Bet en el testimonio de un sabio de la antigüedad
llamado Rav Hananiá ben Teradyón. Envuelto en el Rollo de
la Biblia por los romanos, exclamó: “El pergamino se está
quemando, pero las letras se elevan a lo alto”.21
Las letras del Álef Bet, cuando se combinan y se conectan
al nombre de una persona, hacen que esa persona sea
capaz de alcanzar estados alterados de conciencia. Esta
forma de intervención, a través de una letra, puede
significar guía y orientación cósmica para ese individuo.
Después de sacrificar a Abel, Caín fue derrocado de su
nivel superior de conciencia, lo cual le hizo exclamar:
“¡Mirad, Tú me has expulsado en este día de la faz de la
tierra!”. (“Faz” denota aquí el grado de conciencia). “Y de
Tu Cara me esconderé; y seré un fugitivo y errante en la
Tierra; y sucederá que aquel que me encuentre me
matará”. Entonces, “el Señor puso un signo para Caín, para
que aquel que lo encontrara no lo destruyera”.22 El signo
protector que el Señor puso en la frente de Caín para que
todos lo vieran era la letra Vav de su Nombre Sagrado: el
Tetragrámaton.
Cuando Avram el Patriarca, el primer astrólogo y el más
importante, vio en su carta astrológica que nunca
engendraría a un hijo con su esposa Sarai, el Señor cambió
su nombre por Avraham añadiendo la letra Hei a Avram. De
la misma forma, el Señor eliminó la letra Yud del nombre
de Sarai y colocó una Hei—la misma letra que utilizó para
crear el nombre de Avraham—en su lugar, convirtiendo su
nombre en Sará.23 De nuevo aquí se puso a prueba el
enorme poder del Álef Bet y engendró un estado de
conciencia completamente alterado. Las cartas astrológicas
de Avram y Sarai indicaban una vida estéril juntos sin la
bendición de una descendencia, pero una vez se elevaron a
un nivel superior de conciencia cósmica mediante la
intervención del Álef Bet, sus cartas natales dejaron de
influenciar sus vidas. Fueron, en efecto, transformados en
seres humanos distintos con un futuro distinto.
“Y Él [el Señor], sacándole afuera [a Avraham], le dijo:
‘Mira ahora hacia el cielo y cuenta las estrellas, si es que
puedes contarlas’; y añadió: ‘Así será tu simiente’”.24 Fue
un diálogo extraño en un marco incomprensible. ¿Qué tiene
que ver observar y contar las estrellas con la garantía de
Dios a Avraham de que engendraría un hijo? El Señor
estaba asegurando a Avraham que engendraría un hijo
mediante las palabras “ir afuera”, o ascender a un nivel
más elevado de conciencia.
La interpretación kabbalística de la ahora conocida cita:
“No hay influencia cósmica para Israel, porque, aunque las
estrellas influencian, no obligan”25 emerge de la misma
referencia bíblica. El Señor informó a Avraham que debido
a que el podía “contar las estrellas” (es decir, tener
conocimiento de las estrellas), también podía trascender la
influencia del cosmos y estar menos sujeto a las influencias
planetarias. Las estrellas inducen e influencian nuestras
acciones, pero aún podemos trascender su influencia.
Existen dos métodos de conexión metafísica en nuestro
universo. El primero es la adquisición de un estado alterado
de conciencia compatible con la más amplia realidad
cósmica que todo lo abarca. En este estado, adquirimos un
conocimiento importante y una conciencia necesaria de las
fuerzas invisibles que forman la realidad que nos rodea, así
como una nueva comprensión de las interrelaciones entre
personas, cosas y el universo natural. En un estado
alterado, entramos en un patrón de flujo interno que está
en armonía con el cosmos, con lo cual nuestra conciencia
se conecta a los centros de información del cosmos:
pasado, presente y futuro. “Estos son los verdaderos
filósofos, los astrólogos de Israel”, dice el Zóhar, “ellos
saben aquello que ha existido y también saben lo que
aguarda en el futuro. Por virtud de conocer las letras
[manifestaciones internas] del Sol, de la Luna y los eclipses
de ambos, de los planetas y de los signos del zodiaco, saben
todo lo que existe en nuestro universo”.26
El segundo método de conexión cósmica es uno en el que el
individuo no tiene que adquirir un estado alterado de
conciencia porque él o ella ha nacido con una capacidad
innata para la trascendencia. He acuñado la frase
“conciencia innata” para explicar cómo algunos individuos
simplemente nacen con un mecanismo innato para alcanzar
la conciencia cósmica.
Las siete carrozas bíblicas—Avraham, Isaac, Jacobo,
Moisés, Aarón, José y el rey David—personifican este
segundo concepto. La explicación bíblica de los Siete Días
de la Creación describe las Siete Sefirot Inferiores, cada
una de las cuales corresponde a uno de los siete patriarcas,
así:
La palabra “día” es el código cósmico para Sefirá, o una
forma-inteligencia de vida, tal como descifra el Zóhar.
Como ha sido repetidamente afirmado, la Biblia es un
mensaje escrito en un código cósmico, y la información
sobre cómo descifrar ese código es proporcionada por la
sabiduría de la Kabbalah, y en particular, el Zóhar.
Los cielos declaran la gloria del Señor. Y el
firmamento muestra Su destreza. Día a día pronuncia
discursos y noche a noche revela conocimientos. No
hay discurso, no hay palabras, ni su voz es
escuchada. Su línea ha ido por toda la tierra, y sus
palabras hasta el final del mundo, en ellas Él ha
colocado una tienda para el sol. 27
La idea de que el universo nos proporciona un mensaje
codificado es algo que los kabbalistas han sabido durante
mucho tiempo. Un gran desafío para el mundo actual es
descifrar el contenido de este código cósmico conocido
como la Biblia. Los kabbalistas revelaron fuerzas en el
universo que podían aniquilar a la humanidad: “Y Moisés
vio a un egipcio golpeando a un hebreo…Y miró aquí y
allí”.28 Moisés conocía el secreto de las letras hebreas.
“Aquí y allí” se refiere a Moisés revisando las cincuenta
letras a través de las cuales los Israelitas proclamaron la
unidad que todo lo abarca recitando el “Shemá Israel”
(Escucha Israel) dos veces al día, y percibiendo mediante
una conciencia elevada que nunca nacería un buen hijo del
Egipcio que estaba golpeando al hebreo. Así que, con tan
sólo mirarle, Moisés provocó la muerte del egipcio a través
del asombroso poder de la fuerza cósmica.29
De vez en cuando, emerge un verdadero genio con una
conciencia innata perfeccionada. Einstein, como todos los
genios auténticos, nació con una capacidad para la
conexión cósmica. Pero, ¿reveló algo que no existiera
previamente? ¿Inventó algo? ¿Alteraron los compañeros
científicos de Einstein el estado de la existencia al explorar
la estructura del universo? No. Aun un genio no es un
instigador de nuevos conceptos e invenciones, tal como se
cree comúnmente; una persona así es más bien un canal
para la Unidad Cósmica.
En cualquier momento, cuando la inteligencia cósmica está
preparada para revelarse, alguien será elegido para llevar
a cabo el trabajo. Y finalmente se expresará una
inteligencia en particular que revelará un aspecto ya
existente de nuestro universo. Las preguntas de quién y por
qué, y por qué ahora, están inevitablemente ligadas con el
concepto de la reencarnación. ¿Quién? Alguien que será
capaz de comunicar esta nueva inteligencia para que sea
aceptada. ¿Por qué? Para proporcionar otro enlace hacia la
iluminación definitiva. ¿Por qué ahora? Nuestro sistema de
computador cósmico, que está basado en la actividad de la
humanidad en cada preciso momento, establece contacto
con los nuevos componentes y la información se libera. En
verdad, esta energía intelectual nace, no del individuo, sino
de la gran contribución de la actividad colectiva de la raza
humana.
Cada una de las veintidós letras es una semilla, un punto de
inicio en el camino hacia la Conciencia Divina Espiritual
que reside en la primacía de cuatro universos/mundos
conocidos mnemotécnicamente con el acrónimo ABYA:
Atsilut (Emanación), Briá (Creación), Yetsirá (Formación) y
Asiyá (Acción). De estos cuatro universos primarios emanan
los universos infinitos que conforman la existencia.
Es muy importante saber que las veintidós letras están
divididas en tres niveles de emanación: Biná (Inteligencia),
Tiféret (Belleza) y Maljut (Reino). Estos tres niveles de
conciencia están a su vez subdivididos de diferentes
maneras. Aquellos que han visto los Rollos escritos de la
Biblia, se habrán dado cuenta de que sus letras están
escritas en tres tamaños distintos. Cada tamaño de la letra
representa una forma de vida inteligente particular. Las
letras más grandes del Rollo representan el nivel de
conciencia conocido como Biná: las letras de tamaño
intermedio, que son la mayoría de las que se encuentran en
el Rollo, reflejan el nivel cósmico de Tiféret; y las letras
más pequeñas representan el nivel cósmico de Maljut.
En cuanto que la mayoría de las letras que aparecen en el
Rollo pertenecen al nivel cósmico de Tiféret, el Zóhar se
refiere al Rollo como la Torá SheBijtav, la Biblia Escrita.
Según el Zóhar, el Rollo proporciona el acceso y la
conexión cósmica con el nivel de conciencia conocido como
Tiféret, mientras que el Talmud, la Biblia Oral, proporciona
una conexión con el nivel cósmico de Maljut. 32
Las letras hebreas tienen todas ellas un valor numérico.
Tanto los números como las letras son instrumentos de
energía cósmica. En la categoría de las unidades, hay
nueve letras, empezando por Álef y acabando por Tet, y
éstas comprenden las nueve Sefirot cósmicas de Biná
cósmico. En el grupo de las decenas, también hay nueve
letras, que van de Yud a Tsadi. Dentro de la categoría de las
centenas, que se relaciona con Maljut cósmico, hay sólo
cuatro letras: Kof, Resh, Shin y Tav.
¿Por qué Maljut cósmico contiene sólo cuatro letras-
energías? ¿Acaso la falta de letras indica un nivel cósmico
inferior al de Biná cósmico y Tiféret cósmico? La respuesta
es sí.
La naturaleza de las Sefirot queda ilustrada por el símbolo
del término generalmente conocido de la Estrella de David,
el hexagrama o estrella de seis puntas formada por dos
triángulos equiláteros que tienen el mismo centro y que
están superpuestos uno sobre el otro pero apuntan a
direcciones opuestas: uno hacia arriba y el otro hacia
abajo. La mayoría de las personas han asumido que el único
propósito que sirve la Estrella de David es decorativo.
Algunos interpretan la Estrella de David como el signo
planetario de Saturno, conectado con la piedra sagrada que
se encuentra en el santuario predavídico en Jerusalén. Lo
cierto es que el hexagrama fue tallado en el sello o anillo
del rey Salomón como símbolo de su dominio sobre los
demonios.33 La mayoría de estudiosos creen que su
relevancia como símbolo está conectada con los días en los
que el rey David la llevó incrustada en su escudo. ¿Pero por
qué eligió el rey David utilizar el hexagrama en su escudo?
David era un profeta, no un supersticioso.
Cuando Dios deseó la Creación del mundo, todas las letras
del Álef Bet aparecieron ante Él en orden inverso. Por
consiguiente, la última letra, Tav, fue la primera en
aparecer. ¿Por qué aparecieron las letras en orden inverso
cuando llegó el momento en que la Voluntad del Creador se
expresara físicamente? El orden inverso significa que el
Deseo, o Voluntad, de Recibir dentro del Mundo Sin Fin
pasó por una Restricción, o Tzimtzum, que se explica de la
siguiente manera:
Puesto que el Deseo de Recibir, que se había
establecido en el Ein Sof, estaba recibiendo la
beneficencia infinita de Creador de forma continua,
surgió un sentimiento llamado Pan de la Vergüenza.
La Vasija estaba recibiendo pero no podía hacer nada
a cambio, ya que el Creador, al ser completo y no
faltarle nada, no tiene Deseo de Recibir. Por lo tanto,
la Vasija sintió Pan de la Vergüenza porque no era
capaz de ganarse lo que estaba recibiendo. La
energía metafísica generada por esta situación se
manifiesta como un sentimiento de culpa, que lleva,
por el principio de causa y efecto, a una desconexión
voluntaria de la Luz, de forma que la Vasija puede
redirigir la falta de equilibrio causada por recibir lo
que no se ha ganado. Las leyes esenciales relativas al
flujo de energía en nuestro universo se establecieron
por lo tanto en el proceso de Creación.74
Así fue como nació la paradoja de los opuestos. Se creó un
circuito para la energía cósmica a través de una interacción
de fuerzas opuestas. A primera vista, esto puede parecer
un contrasentido; la idea de una unidad intrínseca de
opuestos parecer resultar extraña para nuestra forma de
pensar. Sin embargo, desde un punto de vista kabbalístico,
los opuestos son simplemente aspectos distintos de la
misma Unidad que todo lo abarca.75 Para inhalar
necesitamos exhalar; para recibir necesitamos
rechazo/restricción. Para que una bombilla de luz se
encienda, el filamento debe devolver la corriente que ha
sido atraída por el polo negativo. Recibir directamente sin
devolver ni rechazar la energía solicitada, es provocar un
cortocircuito.
El rechazo de la energía crea la inteligencia a la cual la
Kabbalah se refiere como Or Jozer (Luz Retornante). Esta
inteligencia recién nacida ocupa el lugar del polo negativo
y actúa como una Vasija. Paradójicamente, una inteligencia
creada con el propósito de rechazar la Luz, ahora asume el
papel de recibir la Luz. Esta ley esencial, que funciona
tanto en el reino de existencia físico como en el metafísico,
emergió del proceso de la Creación. Una vez establecida en
la red metafísica de conexión, esta nueva forma de vida
inteligente (Luz Retornante) permite la eliminación del Pan
de la Vergüenza y el restablecimiento del flujo de energía
cósmica.
Este principio fundamental de resistencia es la base de la
aparición de las veintidós letras ante el Creador en orden
inverso: desde Tav hasta Álef. Todos los fenómenos
cósmicos deben comportarse según la ley paradójica de la
Luz Retornante. Las letras-energías, que son lo más
avanzado en comunicación cósmica, no pudieron ignorar el
principio de la Luz Retornante, y por lo tanto el
procedimiento para el establecimiento del mundo se llevó a
cabo según las leyes y los principios ilustrados por el
concepto del Pan de la Vergüenza. Nada puede violar el
principio de restricción o resistencia universal. El camino
de menor resistencia resultaría simplemente en un
cortocircuito. Consecuentemente, cuando el Creador quiso
crear el mundo con las veintidós energías inteligentes, la
propia inteligencia de éstas determinó que su aparición
ante el Creador debía hacerse en orden inverso.
El cielo que vemos en una noche clara ha cambiado muy
poco desde los días de Aristóteles, Ptolomeo, Shabtai
Donolo y el Rabad (Rav Avraham ben David). El hecho es
que no son las estrellas las que han cambiado, sino nuestra
sed de entenderlas racionalmente. Sin embargo, cuanto
más aprendemos sobre cómo se originó la existencia de los
cuerpos celestiales, de qué están hechos y cómo viven y
mueren, más nos llenamos de asombro y sorpresa.
El desarrollo de la astrología moderna se ha dedicado a
extraer más y más información de cada haz de luz y rayo
cósmico. La investigación diligente que se ha llevado a
cabo a lo largo de los tiempos ha sacado a la luz misterios
que una vez estuvieron ocultos. Toda una vida, aunque
estuviera dedicada por entero a la comprensión de los
cielos, no sería suficiente para la exploración de un tema
tan amplio. Sin embargo, llevando a cabo uno de los
trabajos de investigación más extraordinarios de la era
moderna, los astrofísicos han sido capaces de elaborar un
dossier sobre la historia de nuestro universo para que
ahora tengamos idea de cómo los universos se forman,
viven sus vidas y finalmente mueren.
La física newtoniana separó y alienó así al hombre del
universo. La astronomía reveló un universo tan vasto y
antiguo que la humanidad pareció ser de poca o ninguna
trascendencia. Si no fuera por la antigua ciencia de la
astrología, el delgado hilo conductor entre el vasto universo
y la pequeña humanidad pudo haberse roto completamente.
Hoy, no obstante, la ciencia cuántica ofrece nuevas
perspectivas para el entendimiento del cosmos, y los
astrofísicos están redescubriendo el íntimo eslabón de la
humanidad con el cosmos. De nuevo vemos que las leyes
naturales más fundamentales, junto con los aparentemente
triviales actos de la humanidad, pueden ser rastreados
hasta los cielos y sus orígenes.
La humanidad ha sido provista de verdades universales que
nos guían a través de la ilusión de fisicalidad hasta la
realidad fundamental que todo lo abarca. Este flujo de vida
primario transcurre y se filtra a través de diversos niveles
de conciencia, estableciendo así infinitas capas de
energías-inteligencias. Sin embargo, todos los fenómenos
son una sola Fuerza de Luz expresándose a sí misma en
una eterna multitud de formas y patrones. Toda la energía y
todas las formas de vida inteligentes proceden de esta
Fuerza de Luz básica.
La Fuerza de Luz se revela a sí misma a través de una
continuidad de sucesos a través de los cuales el hombre
puede experimentar el manantial de la Creación. En toda la
Creación, siempre aparece una repetición del mismo
diseño:
No hay un miembro del cuerpo humano que no tenga
un equivalente en el mundo como un todo. Pues así
como el cuerpo del hombre está formado por
miembros y partes de diversos rangos, todos
actuando y reaccionando entre ellos para formar un
organismo, también el mundo en su totalidad está
formado por una jerarquía de cosas creadas. Cuando
éstas actúan y reaccionan entre ellas de forma
adecuada, todas juntas forman un solo cuerpo
orgánico. La Biblia contiene todos los misterios más
profundos y recónditos. Todas las esencias, tanto
aquellas que pertenecen a los grados Superior e
Inferior de este mundo y del Mundo Por Venir, se
encuentran allí.76
Lo que parece emerger del Zóhar es una asombrosa
revelación relacionada con la existencia de un solo patrón
en todas las estructuras, desde el átomo más minúsculo a
los más vastos confines del cosmos. La inmensidad de
nuestro universo se revela en el microcosmos. Un conjunto
de leyes universales prevalece y unifica todas las fuerzas de
vida inteligentes que existen en el cosmos. Estas energías
inteligentes se manifiestan físicamente dentro de cuatro
clases distintas de Creación: mineral, vegetal, animal y
humana.77
La física moderna nos ha dejado con el miedo de que el
cosmos se desintegre para siempre. Algunas personas
piensan incluso que los principios que gobiernan nuestro
universo son como unas cartas que se han barajado y
repartido arbitrariamente. Otros creen que nuestras leyes
naturales representan sólo una fracción de un infinito
abanico de posibles leyes naturales. La visión kabbalística
del mundo debe ser por tanto bienvenida por aquellos
habitantes de la Tierra que estén cansados de tantas
teorías. No tengan miedo, pues el equilibrio de la
naturaleza se mantiene gracias a unas leyes universales de
carácter inmutable.
El Zóhar afirma que existe una jerarquía infinita de
universos. Incluso una partícula elemental, una vez que se
penetra en ella, revela una galaxia entera en su interior. A
esto hace alusión el Zóhar cuando dice: “Pues no hay un
miembro del cuerpo humano que no tenga un equivalente
en el mundo como un todo”. Los astrofísicos esperan que
los telescopios del espacio revolucionen nuestro
entendimiento del cosmos. Pero si realmente queremos
comprender la infinidad, resolvamos ahora olvidarnos del
telescopio, pues todas las cosas incluidas en este universo
son infinitas. Nosotros somos infinitos. El infinito está en el
interior.
Hace miles de millones de años, un suceso cataclísmico
conocido como el Big Bang dio origen al universo físico.78
Abundan numerosas teorías sobre cómo sucedió el Big
Bang, pero lo que la mayoría de científicos no se han
preguntado todavía es por qué sucedió. Desde el punto de
vista kabbalístico, no hemos penetrado en el corazón de un
tema hasta que no sabemos por qué sucedió. El fracaso de
la imaginación científica en la tarea de comprender el
significado crucial del por qué ha resultado en la falsa
percepción de que las únicas preguntas que vale la pena
plantearse son aquellas que la ciencia puede responder. La
ciencia moderna ha logrado muchos éxitos radicales, pero
sería insensato suponer que las preguntas fundamentales
relativas al propósito del universo han sido respondidas por
los descubrimientos científicos.
Los experimentadores paranormales afirman que la mente
humana puede ejercer fuerza sobre la materia a distancia,
pero estas afirmaciones todavía tienen que ser validadas
científicamente. Son las últimas teorías y los
descubrimientos científicos relativos a la unidad básica del
universo los que han sacado a la luz las revelaciones más
significativas de la física moderna. A medida que la ciencia
penetra más profundamente en la materia, descendiendo
más y más al reino de las partículas subatómicas, vemos la
misma unidad cósmica expresada una y otra vez, lo cual
nos confirma lo que los metafísicos hemos sabido durante
miles de años: que el universo es un organismo que vive y
respira.
Las declaraciones de Avraham el Patriarca en el Séfer
Yetsirá (El Libro de la Formación) son un testimonio
viviente de que los constituyentes de la materia—el cosmos,
el hombre, el espacio-tiempo y los fenómenos primarios que
éstos implican—han evolucionado de una fuerza unificadora
única. El vínculo cósmico que mantiene unidos a todos
estos fenómenos son las letras hebreas del Álef Bet.
Por lo tanto, las letras-energías no deben verse ni
entenderse solamente como entidades diferenciadas y
aisladas. Nuestra visión fragmentada del universo es
meramente una manifestación de nuestra propia
fragmentación interna. En realidad, todos estamos
conectados con la totalidad del vasto espacio-tiempo
continuo y con todas las cosas que hay en él. El mundo
físico y el mundo interno son en realidad dos caras de la
misma tela. Los hilos de todos los sucesos y de las fuerzas
de vida inteligentes están entretejidos en una red
armoniosa de infinitas interacciones y conexiones.
Lo que se desprende del Libro de la Formación es un
argumento a favor de la existencia de una inteligencia
superior. Esto se contradice con la posición científica
estándar, que atribuye las cualidades físicas de un
organismo únicamente a la estructura de su ADN. La
primera evidencia de esta postura proviene de un
experimento conducido por Oswald Avery en 1946, el cual
demostró que sólo el ADN transmite propiedades
hereditarias. Podemos modificar otras moléculas, como las
proteínas en un organismo, pero estos cambios no se
transmitirán a las generaciones posteriores. No obstante,
cuando se modifica el ADN, todas las generaciones
sucesivas de ese organismo se verán afectadas. Desde
aquel momento, el peso aplastante de la evidencia
científica indica que la única forma de cambiar las
instrucciones para la construcción de un nuevo organismo
es alterando el ADN mismo, lo cual implica a su vez que
dichas instrucciones deben necesariamente estar
codificadas de alguna forma en la estructura del ADN.
De forma similar, los kabbalistas nos dicen que el Álef Bet
contiene el código responsable de la creación y el
desarrollo de todo lo que está contenido dentro de nuestro
universo, tanto a nivel micro como a nivel macro. Ambos
mundos emanan de la misma vida-energía inteligente, la
misma que la ciencia moderna ha ignorado en su
preocupación por reducir los sistemas en fragmentos cada
vez más pequeños. Avraham, en El Libro de la Formación,
declaró que el universo es un todo cósmico unificado. Igual
que la molécula de ADN contiene todo el código genético
de un individuo, también el Álef Bet hebreo contiene todos
los códigos de nuestro universo. El Álef Bet fue el ancestro
primordial del ADN, la molécula maestra de la vida en la
Tierra. En realidad, el descubrimiento del ADN fue el
resultado inevitable de un trabajo kabbalístico de siglos de
antigüedad que todavía se está llevando a cabo en nuestra
era actual. Efectivamente, el descubrimiento de la
estructura molecular del ADN a principios de los años
cincuenta por Francis Crick, se corresponde con ideas que
fueron presentadas en El Libro de la Formación, escrito por
Avraham el Patriarca.
A través del Álef Bet podemos hacer contacto con los
verdaderos componentes del código cósmico: las leyes
naturales permanentes de nuestro universo. Aun cuando el
Á
Álef Bet personifica las instrucciones codificadas para
replicarse posteriormente en palabras, el origen de las
instrucciones o los mecanismos que producen los códigos
genéticos, sigue siendo un misterio.
¿Cuál es el origen de la Tierra, la Luna y el Sol? ¿Cuál es el
origen de las galaxias y del cosmos en su totalidad? ¿Quién
o qué ordenó su existencia? ¿Por qué fue dada esta orden?
Mientras que el alcance de este libro no llega a tocar estas
cuestiones en profundidad, la explicación del Big Bang que
encontramos en el Zóhar—un libro escrito hace dos mil
años—describe con detalle el marco de la Creación original.
Para la mayoría de personas del mundo occidental, nuestra
exposición inicial a estas cuestiones aparece en el relato
bíblico de la Creación en el Génesis.79 Sin embargo, este
relato sólo ofrece una vaga descripción de lo que sucedió,
aunque el Zóhar nos dice que esta historia—y, ciertamente,
la Biblia entera—puede leerse como un código cósmico.
Para el lector no iniciado, la descodificación que hace el
Zóhar de la Biblia es todavía más incomprensible que la
Biblia misma, pero afortunadamente Rav Áshlag, uno de los
grandes kabbalistas de este siglo y fundador del Centro de
Kabbalah en 1922, fue capaz de explicar estas partes del
Zóhar que revelaban el orden natural y preciso que
presenta la Creación y los Cielos. Consecuentemente, de
relatos bíblicos aparentemente insignificantes podemos
derivar la interpretación que hace el Zóhar del Big Bang.
Examinemos más detalladamente el verso de la Biblia que
el Zóhar considera como la base de la Creación del mundo.
Curiosamente, el pasaje no está incluido en la descripción
original de la Creación: “Y Melquisedec, rey de Salem, trajo
pan y vino.”80 El Zóhar dice que está escrito como: “La
letra-energía Hei [Maljut] fue coronada con la letra Vav
[Zeir Anpín], y Vav con Hei; por lo tanto, Hei ascendió y se
le unió en un vínculo cósmico perfecto. Esto se alude en las
palabras: ‘Melquisedec [literalmente, Rey de los Justos],
rey de Salem [literalmente, completitud]’, es decir, el rey
que gobierna con completa soberanía”.81
El Zóhar describe la Creación del mundo de esta forma:
Cuando el Señor decidió crear al mundo, Él primero
produjo una llama de una lámpara centelleante. Sopló
chispa contra chispa, causando oscuridad y fuego, y
produjo de los incontables del abismo cierta gota que
unió con la llama, y a partir de los dos Él creó al
mundo. La llama ascendió y se rodeó a sí misma con
la Izquierda y la gota ascendió y se rodeó a sí misma
con la Derecha. Entonces se cruzaron y se cambiaron
de lugar, subiendo y bajando alternadamente hasta
que se entrecruzaron estrechamente. Y salió de entre
ellos un viento completo. Entonces esos dos lados se
hicieron uno y el viento fue puesto entre ellos y
fueron envueltos uno con el otro. Y entonces hubo
armonía Arriba y armonía Abajo.
Con base en esta y otras secciones del Zóhar, Rav Isaac
Luria, el gran Kabbalista del siglo XVI conocido como el
Arí, y Rav Áshlag, respondieron confiadamente a la
pregunta de dónde viene el universo: “Emergió de un vacío.
El universo físico entero es una reexpresión de la pura
nada”.82
Aun cuando todas las energías inteligentes debieron haber
sido incluidas necesariamente dentro del amplio ámbito del
Mundo Sin Fin, éstas se manifestaron físicamente a través
de las letras-energías. ¿Qué letras fueron responsables de
hacer manifiesta esta energía cósmica? El Zóhar responde:
“De la Energía-Inteligencia Viviente (Espíritu), emanó el
Aire (Ruáj); del Aire, el Agua; y del Agua, el Fuego”. De las
veintidós letras o poderes inherentes, tres representan los
primeros elementos. Estos tres elementos fundamentales
se manifestaron a través de las letras Mem, Shin y Álef, y
formaron la base para el equilibrio:
La letra Mem es muda como el Agua, y la manifiesta.
La letra Shin silba como el Fuego al que da origen.
La letra Álef es un soplo de Aire que reconcilia a los otros
dos.
El Cielo se creó a partir del Fuego, la Tierra (formada por
mar y tierra) se creó a partir del Agua. El Aire, la
atmósfera, establece el equilibrio entre ambos. Las tres
letras-energías fundamentales: Shin, Mem y Álef, dieron
origen al calor, el frío y la humedad. El calor se creó del
fuego, el frío del agua y la humedad del aire, que los
iguala.83
Luego vinieron las letras Bet, Guímel, Caf, Pei, Resh y Tav,
que fueron diseñadas, establecidas, combinadas, pesadas y
cambiadas por el Señor. Con estas letras, Él formó siete
entidades en nuestro sistema solar que los antiguos
astrónomos describen como Saturno, Júpiter, Marte, el Sol,
Venus, Mercurio y la Luna. El Señor también utilizó estas
letras para crear los siete días de la semana, así como las
“siete puertas” (las siete aberturas de los sentidos del
cuerpo humano), que son los dos ojos, las dos orejas, las
dos fosas nasales y la boca.
El Señor infundió la letra Bet con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara la sabiduría, y con ella Él
formó el planeta Saturno en el cosmos, el primer día de la
semana, y el ojo derecho en el hombre.
El Señor infundió la letra Guímel con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara la paz, y con ella Él formó
el planeta Júpiter en el cosmos, el segundo día de la
semana y el ojo izquierdo en el hombre.
El Señor infundió la letra Dálet con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara la guerra, y con ella Él
formó el planeta Marte en el cosmos, el tercer día de la
semana y la oreja izquierda en el hombre.
El Señor infundió la letra Caf con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara la majestuosidad, y con ella
Él formó el Sol en el cosmos, el cuarto día de la semana y la
oreja izquierda en el hombre.
El Señor infundió la letra Pei con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara el amor, y con ella Él formó
el planeta Venus en el cosmos, el quinto día de la semana y
la fosa nasal derecha en el hombre.
El Señor infundió la letra Resh con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara las artes, y con ella Él
formó el planeta Mercurio en el cosmos, el sexto día de la
semana y la fosa nasal izquierda en el hombre.
El Señor infundió la letra Tav con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara el Reino, y con ella Él formó
la Luna en el cosmos, el séptimo día de la semana y la boca
en el hombre.84
A cada una de las doce letras restantes se les proporcionó
una fuerza de energía inteligente para que gobernaran los
doce signos del zodíaco, y con estas letras el Señor también
estableció los doce meses del año y los doce líderes en el
cuerpo humano, masculino y femenino. Las doce
constelaciones del zodíaco son Aries, Tauro, Géminis,
Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio,
Acuario y Piscis. Los doce meses del año son Nisán, Iyar,
Siván, Tamuz, Menajem Av, Elul, Tishrei, Mar Jesván,
Kislev, Tevet, Shevat y Adar. Los doce líderes del cuerpo
humano son las dos manos, los dos pies, los dos riñones, el
bazo, el hígado, la vesícula biliar, el estómago, el intestino
delgado y el intestino grueso.
El Señor infundió la letra Hei con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Aries en el cosmos, Nisán
en el año y la mano derecha en el hombre.
El Señor infundió la letra Vav con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Tauro en el cosmos, lyar en
el año y la mano izquierda en el hombre.
El Señor infundió la letra Zain con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Géminis en el cosmos,
Siván en el año y la pierna derecha en el hombre.
El Señor infundió la letra Jet con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Cáncer en el cosmos,
Tamuz en el año y la pierna izquierda en el hombre.
El Señor infundió la letra Tet con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Leo en el cosmos, Menajem
Av en el año y el riñón derecho en el hombre.
El Señor infundió la letra Yud con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Virgo en el cosmos, Elul en
el año y el riñón izquierdo en el hombre.
El Señor infundió la letra Lámed con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Libra en el cosmos, Tishrei
en el año y el hígado en el hombre.
El Señor infundió la letra Nun con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Escorpio en el cosmos, Mar
Jesván en el año y el bazo en el hombre.
El Señor infundió la letra Sámej con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Sagitario en el cosmos,
Kislev en el año y la vesícula biliar en el hombre.
El Señor infundió la letra Ain con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Capricornio en el cosmos,
Tevet en el año y el estómago en el hombre.
El Señor infundió la letra Tsadi con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Acuario en el cosmos,
Shevat en el año y los intestinos en el hombre.
El Señor infundió la letra Kof con una fuerza de energía
inteligente para que gobernara Piscis en el cosmos, Adar
en el año y el estómago en el hombre.85
El Séfer Yetsirá (Libro de la Formación) representa una
aproximación teorética a los problemas y las respuestas de
la cosmología y la cosmogonía. El libro se distingue por su
brevedad, incluso la más completa de sus numerosas
ediciones no excede las mil setecientas palabras. Esta obra
es el texto más antiguo escrito en lengua hebrea. Sus
temas principales son los elementos de la totalidad del
cosmos y sus ocupantes: el código maestro, o ADN, de toda
la Creación. Las veintidós letras del Álef Bet hebreo juntas
presentan las fuerzas misteriosas cuya convergencia
produce las combinaciones de entidades y sucesos
observables en la totalidad de la Creación.
CAPÍTULO 5
LA LETRA TAV
AL SER CONSCIENTES DE
LA DIFICULTAD DE UN
PROBLEMA, SOMOS GUIADOS
HACIA EL CAMINO
QUE NOS LLEVA HACIA EL
LOGRO DE LA VERDAD
DEL MISMO.
—GERSÓNIDES
El cosmos era inmenso y vacío, un silencio infinito lleno de
Luz, pensamiento y conciencia, pero falto de materia. El
Big Bang era todavía un acontecimiento que iba a ocurrir
en lo que el hombre habría llamado el futuro distante si
hubiera estado presente para especular sobre el tema. Ni
siquiera el polvo del molde de Adán estaba presente
todavía, pero a partir de ese asombroso vacío, el hombre y
el universo—embriones cósmicos en la Mente del Señor—
estaban a punto de nacer. Y una—tan solo una—de las
veintidós letras vivas de Su querido Álef Bet se convertiría
en el canal de Creación.
Antes del principio, solo existía el infinito. Todo era simple
y estaba en un suave equilibrio bajo una misma apariencia,
medible solamente por las energías que viajaban a través
de los agujeros negros en los lugares más recónditos de la
Infinitud.86 Allí, en los pensamientos cósmicos de Biná,
Tiféret y Maljut, las letras marcaban el tiempo en el
universo. Estrellas colapsaban, supernovas viajaban
velozmente a través del vacío inmenso, y las inteligencias
se formaban y luego morían. Sin embargo, las letras-
energías sabían que el momento de la Creación llegaría.
Así, deseosas de ser elegidas como el vehículo para ese
asombroso flujo emergente de energía, cada una de ellas
(las letras hebreas son femeninas) se presentó ante el
Señor para defender su causa y declarar sus méritos y
cualificaciones por las cuales ellas debían ser elegidas
como canal para el nacimiento de la Creación.
Las letras se presentaron ante Él en orden inverso a su
aparición. La Tav cósmica, la última letra del Álef Bet, llegó
primera. Había ensayado cuidadosamente la petición que
efectuaría cuando se presentara ante el Señor. “Señor del
Mundo”, dijo, “pueda que sea complaciente a Tu vista crear
el mundo conmigo, pues yo concluyo Tu sello, que es Emet;
es decir, debido a que yo soy la última letra de la palabra
Emet (verdad), que es Tu nombre. Puesto que tu nombre es
Emet, es imposible adherirse a Ti a menos que se haya
adquirido el atributo de la Verdad. Es apropiado entonces,
que el Rey comience la creación con la letra Tav, la cual
termina la palabra Emet, pues yo tengo la habilidad de
apegarme a Ti”.
El Álef Bet no sólo está impregnado de la gloria del
Creador, sino que también está sellado con la impresión de
Su Firma, que es la Verdad. ¿De quién está cerca el Señor?
Esta pregunta se plantea en el Zóhar con respecto a las
palabras: “Dios está cerca de todos aquellos que Le
llaman”.87 El Zóhar clarifica esta afirmación diciendo que
“Dios está cerca de todos aquellos que Le llaman en
Verdad”. El Zóhar pregunta entonces: “¿Acaso hay alguien
que Le llamaría falsamente?” Rav Abba dijo: “Sí. Aquel que
llama y no sabe a Quién llama”. El Zóhar plantea otra
pregunta: “¿Cuál es el significado de la palabra Emet?”. La
respuesta es: “Es el Sello del Anillo del Rey, que es la
Perfección del Todo”.88
Tav dio un paso adelante para defender su causa: “Puesto
que me encuentro en el punto terminal y no permito que el
mal (klipot) se acerque y se alimente de la Luz, hay una
gran justificación para que el mundo se cree conmigo. Pues
mi energía permitirá al hombre distinguir entre la
Oscuridad y la Luz. De esta forma, el hombre se asegurará
de lograr su grado máximo de perfección: el Gemar
HaTikún (Corrección Final)”.
El Zóhar explica que el Sitrá Ajra (el otro lado), también
conocido como Satán, el lado negativo, o el Señor de la
Oscuridad, obtiene su sustento de vida de la Fuerza de Luz
que todo lo abarca denominada Kedushá. La Fuerza de Luz
mantiene viva a la fuerza Oscura a través de una medida de
energía minuciosa y precisa, de forma que se preserve el
libre albedrío. El mal, como ya sabe el estudiante de
Kabbalah, es una necesidad; pues sin el mal y el libre
albedrío, el universo volvería a su antigua condición, que
no permitía alivio ninguno de la carga del Pan de la
Vergüenza.
El rey David el Salmista revela que la Fuerza de Luz
conserva la supremacía sobre Satán: “El Reino del Señor
tiene el dominio sobre todo”.89 La energía-fuerza unificada
de la Luz prevalece, aun en los lugares más remotos de la
Oscuridad. El problema al que se enfrenta la humanidad es
el sustento que proporcionamos al Señor de la Oscuridad,
aunque este acto de compartir el sustento podría
terminarse en cualquier momento. Para aquellos que han
completado el proceso correctivo de su alma (tikún), deja
de ser necesaria la existencia continuada del mal (klipot), y
por lo tanto, para dichas personas, el sustento del mal cesa,
igual que cesa la necesidad del libre albedrío.
El acto de Tav de compartir la energía dadora de vida con
la fuerza Oscura está descrito en el Libro de los Proverbios
de la siguiente manera: “Sus pies descendieron hasta la
muerte”.90 La fuente de sustento del Señor de la Oscuridad
es el “pie” de la letra Kof.
LA LETRA SHIN
EN OTRA GALAXIA,
EN OTRO TIEMPO . . .
El universo original—el universo del Mundo Sin Fin—era
mucho más justo que cualquier otro de los que le siguieron.
En aquel universo, el libre albedrío no había emergido
todavía como una energía-inteligencia viable, y la
predisposición prevalente de aquellos que residían dentro
de la Conciencia Cósmica era tal que ninguna energía
inteligente dentro de éste hubiese considerado siquiera
desviarse de su curso predeterminado. El error y la
indecisión eran impensables, pues en el Mundo Sin Fin, la
justicia rígida de Tav reinaba con supremacía.98 A veces
daba órdenes con severidad, siempre con un juicio
verdadero y acertado. Este era el universo que el Creador
quiso crear desde el principio, y Él lo gobernó con una
voluntad de hierro.
En el ocaso del nuevo universo, las Vasijas emanadas se
bañaban infinitamente en la Beneficencia Infinita del
Creador; pero no todo estaba bien en el reino de la
Conciencia Cósmica. La dificultad surgió cuando la Vasijas
no pudieron, con la conciencia tranquila, seguir
deleitándose en Su Luz pues no tenían nada que dar a
cambio. Este fue el fenómeno mencionado anteriormente
como Pan de la Vergüenza. Así, el Creador consideró
necesario crear la ilusión de un espacio negativo entre Sí
mismo y Sus queridas creaciones. Sin este espacio, las
Vasijas no tendrían forma de aliviar el Pan de la Vergüenza.
Sin embargo, aun cuando esta brecha ilusoria sirvió su
propósito, también dio lugar a energías inteligentes
negativas, seres de la Oscuridad que empezaron a codiciar
poder. Al principio, bajo el juicio instantáneo de Tav,
aquellos que caían presa de las fuerzas del mal eran
eliminados inmediatamente de la Conciencia Galáctica,
pero iban saliendo más de la Oscuridad para reemplazarlos.
Habiendo erradicado un porcentaje considerable de los
habitantes de la Conciencia Cósmica por falsa bondad, el
Maestro del Universo se sintió finalmente obligado a tomar
medidas para remediar la situación. No podía seguir
manteniéndose a distancia. Las energías inteligentes
positivas, los guardianes de justicia de la galaxia, estaban
empezando a desanimarse como resultado de las
represalias de Tav. No podían seguir tolerando las
consecuencias de la justicia instantánea. Sólo había un
camino posible: eliminar el juicio rígido como la única
forma de castigo por los pensamientos deshonestos y las
malas acciones metafísicas. La justicia rígida (al menos en
el sentido primordial de la palabra) no se le podía permitir
sobrevivir, ni siquiera en un cosmos tan espiritual como la
Conciencia Galáctica. El efecto de la veloz energía
finalizadora de Tav tenía que ser disminuido; su dominio
sobre ese aspecto de la conciencia iba a tener que
terminar. De ahora en adelante, las energías negativas
debían ser tratadas con rajamim (compasión) y se les debía
otorgar una segunda oportunidad. La falsedad ya no sería
condenada de forma instantánea. Y así fue como una nueva
inteligencia cósmica llegó al poder, una letra-energía que
pondría fin a la severidad de Tav y que, según se esperaba,
llevaría de nuevo a la galaxia a su gloria original. La
energía-inteligencia elegida para llevar a cabo esta tarea
fue la Shin cósmica. Si todo iba bien, Maljut (el mundo
físico) emergería como una entidad equilibrada y
armoniosa.
Mientras tanto, el Señor de la Oscuridad, la personificación
de la negatividad, se propuso lograr el control de la
Conciencia Cósmica. Rodeado de inteligencias negativas
(klipot), decidió capturar todas las chispas disponibles de
inteligencia positiva que quedaran del Mundo Sin Fin que
había dejado de existir con la fragmentación de las Vasijas
de Adán. El Señor de la Oscuridad estaba decidido a
nombrarse a sí mismo como regente de la galaxia.
El Creador tenía otros planes. Sólo había una forma de
lidiar con el monarca malvado, y no era peleando fuego
contra fuego. La forma de destruir a Satán era rodeando el
aspecto Oscuro de la Conciencia Cósmica con la Fuerza de
Luz que todo lo abarca. Esta estratagema presentaba una
gran oportunidad para Shin. ¿Podía ella traer la Luz a la
Oscuridad y derrotar al mal? Su designación como Punto
Medio era ciertamente significativa, ¿pero qué significaba
exactamente?
En relación a este misterio, nos referimos a los siguientes
pasajes bíblicos: “Cuando enciendas las lámparas…”99 (le
dijo Moisés a Aarón), y “Y dijo Dios: sea la luz; y fue la luz.
Y vio Dios que la luz era buena”.100 ¿Por qué era necesario
repetir la palabra “luz” en la primera frase del último
verso? La respuesta es que la primera “luz” se refiere a la
Fuerza de Luz unificada, simbolizada por la Columna
Derecha, y ejemplificada por Aarón, el Sumo Sacerdote. La
segunda “luz” se refiere a la Columna Izquierda, que sale
de la Derecha. Las palabras “Y vio Dios la Luz” se refieren
a la Columna Central, rajamim (compasión), que une el
lado Izquierdo y el Derecho. Y finalmente, leemos: “era
buena”,101 lo cual indica que los tres aspectos de la Fuerza
de Luz—Derecho, Izquierdo y Central—se habían unido.
No podía haber perfección en el universo hasta que
rajamim apareciera. Sólo entonces podía acabar la lucha
que existía entre la Columna Izquierda y la Derecha. A esto
se alude en el pasaje: “Y separó Dios la luz de las
tinieblas”.102 La Shin cósmica representa a la Estrella
Rajamim, el puente hacia la armonía donde la Fuerza de
Luz podía habitar, la personificación de las Tres Columnas
tal como retrata la forma de su letra, que tiene la
apariencia de tres columnas unidas en su base con una
línea recta. Esta era la fuerza que podía acudir al rescate
de la Tav cósmica.103 El juicio riguroso de la Tav cósmica
no podía vencer a Satán. Tav y el Señor de la Oscuridad
habían luchado hasta empatar, lo cual dejó a ambos sin
poder. Entonces el Maestro del Universo intervino,
colocando a Rajamim, la Estrella de la Compasión, en los
Cielos y devolviendo exitosamente a Tav al reino de la
Conciencia Cósmica.
Espacio, espacio vacío y más espacio vacío era el universo
que fue descubierto por el astrónomo americano Edwin
Hubble a finales de la década de los veinte. Hubble reveló
uno de los grandes misterios del cosmos: el universo
parece estar expandiéndose. Pero la afirmación de Hubble
no debe ser considerada la última palabra. Sus
observaciones, después de todo, son especulativas, y la
especulación, por naturaleza propia, no es prueba de nada.
Por lo tanto, seguimos siendo libres para explorar una
infinidad de posibilidades, incluyendo la proposición
aparentemente descabellada de que nuestro universo
expansivo es una ilusión—aunque una ilusión vital y
necesaria—provocada por el proceso de la Creación.104
Desde que Copérnico relegó a la Tierra de su posición
central en el cosmos, ha sido difícil asumir que el hombre
tenga un lugar relevante en el universo. El punto de vista
kabbalístico disputa esta perspectiva declarando que el
destino del cosmos está íntimamente ligado con el destino
de la Tierra y sus habitantes.
El universo tiene un diseño, y por lo tanto, un propósito. El
Zóhar nos dice que el vacío del espacio es una ilusión que
se originó cuando la Fuerza de Luz fue restringida. Esta
situación podría compararse con una linterna encendida
que que ha sido cubierta, creando la ilusión de que su luz
ha dejado de existir. La Shin cósmica fue elegida para
ayudar a eliminar esta ilusión.
Para entender mejor el papel que la Shin cósmica jugó en el
sostenimiento del universo, debemos primero examinar los
tres aspectos de la Fuerza de Luz—la Columna Izquierda,
Derecha y Central—tal como se manifestaron en la vida de
Avraham. La Kabbalah dice: “El Señor inspiró a Avram
[más tarde conocido como Avraham] con un espíritu de
sabiduría para que fuera capaz de descubrir la esencia que
mantenía el equilibrio y la energía-inteligencia a la que
cada uno está encomendado”. El Génesis afirma: “Y Teraj
tomó a Avram, su hijo, y a Lot, el hijo de Jarán… y se fueron
con ellos desde Ur de los caldeos”.105 Puesto que Avraham
ya había abandonado su lugar de nacimiento, el Zóhar
pregunta por qué el Señor repitió el decreto a Avram: “Vete
de tu tierra y de tu patria”.106 La respuesta a esta pregunta
nos ayudará a entender los temas que se nos plantean
ahora.
Primero, examinemos el poder que Nimrod ejercía sobre
Avram cuando lanzó a Avram al hoyo en llamas. (La historia
de la confrontación de Avraham contra Nimrod aparece en
el Midrash Rabá, una gran compilación de exégesis de las
escrituras judías). ¿Dónde se originó la fuerza de Nimrod y
del Señor de la Oscuridad y sus entidades negativas? Nació
en la energía-inteligencia negativa conocida por el nombre
en código Shuruk, que es la Fuerza de Luz que no ha sido
envuelta por el pensamiento-inteligencia de compartir (la
Luz de Jésed, o Misericordia) y se compara por lo tanto con
un fuego que arde fuera de control.
Nimrod representaba la inteligencia interna del fuego, tal
como se indica en el verso que dice: “Y Cus engendró a
Nimrod, éste comenzó a ser poderoso en la Tierra”.107
Avram (más tarde Avraham) activó e hizo manifiesta la
totalidad de las energías-inteligencias extraterrestres que
consisten en—y se atraen en la forma de—tres columnas:
Izquierda, Derecha y Central.108 Cuando la energía-
inteligencia de la Columna Izquierda, conocida por su
nombre en código Shuruk, hizo su entrada en el nivel
terrestre, Nimrod aprovechó esta oportunidad y utilizó su
poder para lanzar a Avram—quien representa el aspecto
positivo de la Fuerza de Luz, la Columna Derecha, y cuya
energía-inteligencia había sido la primera en aparecer—al
hoyo en llamas.
Debemos también entender el secreto del rescate de Avram
del hoyo en llamas. Cuando el Señor vio que Avram había
sido derrocado, Él tomó las medidas adecuadas. La única
solución era un rayo de fuerza de pensamiento-energía de
la Columna Central para neutralizar el poder del fuego
devastador de Shuruk. Este agente neutralizador, con el
nombre codificado de Masaj DeJirik, o la Columna Central,
anuló de forma efectiva la energía de la Columna Izquierda
del Señor de la Oscuridad, lo cual significa que el
pensamiento-inteligencia negativo descontrolado y sin
sentido de Nimrod ya no sería capaz de verter caos y
violencia dentro del universo.
Esta medida drástica restauró y mantuvo un equilibrio
unificado entre los polos positivo y negativo de
pensamiento-inteligencia. Y entonces la Fuerza de Luz, la
Luz de la Sabiduría, se envolvió de la inteligencia espiritual
conocida por el nombre codificado de “Luz de
Misericordia”. Sólo cuando los tres aspectos de la Fuerza
de Luz—Izquierdo, Derecho y Central—están en equilibrio,
el Mojín, la personificación de la Fuerza de Luz, se vuelve
manifiesta como la gran unificación de todos los aspectos
universales.
Avram, que personificaba el pensamiento-inteligencia
positivo, fue rescatado del hoyo en llamas (el Señor de la
Oscuridad), y está escrito que entonces “ellos fueron”. Por
lo tanto, la Fuerza de Luz se convirtió de nuevo en el poder
unificado del universo que todo lo abarca. La euforia
cósmica resultante se conoce por el nombre codificado de
Yishuv HaOlam, que significa “el mundo civilizado,
habitado”.109 Yishuv HaOlam era el principio según el cual
los hilos de todas las energías inteligentes—todas las
formas de conciencia y sus manifestaciones externas—
estaban entretejidos en la tela de conexiones infinitas y
mutuamente relacionadas que existen como aspectos de un
todo cósmico. Con esta comprensión, llegamos al final de
nuestra búsqueda de la conexión fundamental entre la
realidad física y la conciencia. El pegamento cósmico—la
energía-inteligencia unificadora que gobierna todas las
interacciones en el cosmos—se conoce por el nombre
codificado de Masaj DeJirik, la Columna Central.
¿Podemos realmente simplificar la complejidad aparente
del universo en un solo pensamiento-inteligencia? El Zóhar
dice que sí. Las dos fuerzas fundamentales y
aparentemente opuestas que se manifiestan de formas
innumerables, incluyendo la aparente atracción y repulsión
de los polos de un imán, no son en realidad fuerzas
distintas; son simplemente manifestaciones diferentes de la
misma interacción subyacente que existe en el Mundo Sin
Fin.
Antes de examinar cómo la energía-inteligencia de Masaj
DeJirik restaura las dos fuerzas opuestas en una única
totalidad cósmica, debemos definir el ingrediente activo
esencial de esta fuerza. Su nombre es “restricción”, y es la
cura asombrosa para todas las enfermedades de los reinos
celestiales y terrestres.110
¿Puede ser realmente tan simple? ¿Se espera que creamos
al Zóhar cuando dice que el cosmos está unificado por la
penetración omnipotente de la energía-inteligencia de la
restricción que el hombre hace de su ego? La idea de que
podemos reducir la complejidad asombrosa y visible del
universo hasta llegar a su simplicidad esencial mediante el
poder de nuestro propio pensamiento-inteligencia es una
posibilidad, como mínimo, apasionante. La expresión
Zohárica “tal como es Arriba, es Abajo” describe con gran
alcance un universo en el que todas las manifestaciones,
tanto físicas como metafísicas, están unidas en una red de
relaciones interconectadas, cada una de las cuales está
separada de la unidad que todo lo abarca, y al mismo
tiempo unida a ella.
Puesto que incluso los objetos y los acontecimientos más
comunes están gobernados por las mismas leyes que
regulan el universo entero111, es evidente que hay muchos
ejemplos mundanos que pueden servir adecuadamente
como punto de partida para nuestra investigación sobre la
relación entre la resistencia y las leyes fundamentales de la
conciencia. Examinemos pues la bombilla de luz común.
Desde que uno de nuestros ancestros primordiales
descubrió que dos piedras que se friccionaban entre ellas
producían chispas, el hombre se ha embarcado en un
esfuerzo continuo para traer la luz artificial a las horas de
oscuridad. Hoy en día, por su puesto, la bombilla es la
fuente de luz artificial más común que existe. Sin embargo,
hay muchas preguntas que siguen sin respuesta acerca de
este objeto mundano.
Cuando Thomas Edison inventó la lámpara incandescente,
estaba buscando un método más limpio y eficiente de
iluminación que el que proporcionaban las lámparas de gas
o aceite. Aunque obviamente tuvo éxito en su búsqueda, el
resultado final de su trabajo era más adecuado para
producir calor que luz. De hecho, la bombilla no es
primordialmente un sistema de iluminación en lo que se
refiere a su producción de energía. Una bombilla de cien
vatios sólo produce alrededor de cinco vatios de luz visible;
los restantes noventicinco vatios se manifiestan en forma
de calor. En esencia, el aparato que llamamos bombilla de
“luz” es en realidad una herramienta para transformar la
energía eléctrica en energía de calor de baja calidad, al
mismo tiempo que produce luz como producto secundario.
¿Por qué una corriente eléctrica que pasa por un filamento
da lugar a tanto calor y tan poca luz? ¿Por qué debe existir
un polo positivo cuando, en realidad, es el polo negativo el
que atrae la corriente? ¿Por qué se establece un circuito
sólo después de que la resistencia del filamento al flujo de
corriente eléctrica haya tenido lugar? ¿Requiere un circuito
de opuestos para expresarse? ¿Se atraen realmente los
opuestos? Para responder a estas preguntas desde el punto
de vista kabbalístico, debemos primero entender que todos
los sucesos y las manifestaciones están interconectados. La
separación de la realidad en bits, bites y fragmentos
cuánticos es una ilusión, kabbalísticamente hablando,
porque todas las manifestaciones son expresiones de una
sola unidad básica. Los kabbalistas nos dicen que esta
ilusión fue un requerimiento de la Creación y que está
basada en el principio de la restricción, al cual dio origen el
Creador para eliminar el Pan de la Vergüenza y permitir el
libre albedrío. La fuerza interna de esta ilusión es el
conocido Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo.
“El universo anterior a la restricción se llama ‘Infinito’ o
‘Sin Fin’ para denotar que, en éste, no podía ni siquiera
imaginarse un final o un límite”.112 Dentro del Mundo Sin
Fin, la Vasija y la Luz eran distintas manifestaciones de la
misma realidad. Cualquier distinción entre la Vasija
(energía negativa) y la Luz (energía positiva) es una ilusión.
El circuito ocurre cuando el aspecto negativo, influenciado
por la energía-inteligencia del filamento, se restaura a un
estado de energía inteligente positiva.
Los opuestos no se atraen, dice el Zóhar. El espacio, ya sea
en las galaxias remotas o dentro del reino infinito del
átomo, indica meramente una carencia temporal de
circuito. La bombilla apagada revela las polaridades de sus
componentes. Aunque, una vez se ha encendido, estas
partes parecen desaparecer en la luz, eliminando cualquier
espacio que pensábamos haber visto previamente. Con la
energía-inteligencia de la restricción a mano, los
constituyentes de la materia y los fenómenos básicos
involucrados con ellos dejan de existir como entidades
aisladas.
Einstein hizo alusión a la consolidación de toda la
energíamateria en su propuesta de la Teoría del Campo
Unificado, la cual él afirmaba que un día explicaría la
complejidad exterior de la naturaleza: “Por consiguiente,
todas las percepciones del mundo que tiene el hombre y
todas sus interpretaciones abstractas de la realidad se
fusionarán finalmente en una sola, y la unidad profunda y
subyacente del universo quedará expuesta”.
“La energía-inteligencia de la Columna Izquierda desea
constantemente cancelar la energía-inteligencia
iluminadora de la Columna Derecha, conocida por el
nombre codificado de Jolam. Y puesto que la energía-
inteligencia de la Columna Derecha precedió a la Columna
Izquierda en el proceso creativo113, su energía-inteligencia
desea cancelar la fuerza de la energía-inteligencia negativa
y someterla permanentemente según el mismo principio y
relación que gobierna la semilla, la raíz y la rama”.114 La
fuerza de la positividad, sin embargo, es insuficiente para
vencer por completo a la fuerza de la negatividad y para
supeditarla a una relación inclusiva con la totalidad que
todo lo abarca.
La tarea de crear la gran unificación del universo se redujo
a dos componentes de la Fuerza de Luz unificada. El
primero, conocido por el nombre codificado de Masaj
DeJirik, elimina la cabeza del misil, o las primeras tres
Sefirot, del pensamiento-inteligencia negativo. El segundo,
la aparición de una enorme oleada de la Luz de la
Misericordia, produce el efecto de la Columna Central, que
combina la Derecha y la Izquierda en un solo todo
unificado. Es esta restricción la que permite que la
Columna Izquierda negativa se fusione con la Columna
Derecha positiva, creando así un circuito. Sólo entonces
Maljut, el Mundo de la Acción, se considera como parte de
Yishuvai Alma, un universo ordenado y organizado.115
Volvamos ahora a nuestra pregunta de cómo una bombilla
genera tanto calor y tan poca luz. Esto se debe a la
actividad restrictiva del filamento cuando choca con el polo
negativo, cuya inteligencia intrínseca es la del Deseo de
Recibir Sólo Para Uno Mismo. Cuando la Cabeza (las Tres
Sefirot Superiores) es eliminada, la Fuerza de Luz (en este
ejemplo, la corriente eléctrica) se manifiesta dentro de la
bombilla en el momento de la restricción como el lugar de
nacimiento microcósmico y ardiente de un universo
ilusorio; otro más de los trillones de Big Bangs en
miniatura que tiene lugar a cada segundo de cada día.
Como sucede con cualquier explosión, esta actividad
genera una gran cantidad de calor. Al mismo tiempo, la
energía-inteligencia de la Cabeza—el Deseo de Recibir— se
reduce, disminuyendo así la fuerza plena de la corriente.
Por consiguiente, se manifiesta más calor que luz.
Para la transferencia de energía, o para cualquier actividad
de la Fuerza de Luz, se necesitan dos puntos terminales.
Un tercer constituyente esencial en la creación de un
circuito de energía es el elemento de la restricción,
proporcionado por la energía-inteligencia mediadora
conocida como la Columna Central. La Tav cósmica—la
Vasija de Maljut—es carente de este atributo mediador;
dentro de ella, Masaj DeJirik, la Columna Central, no
funciona. Por este motivo, el Señor rechazó a Tav como un
canal apropiado para la Creación del mundo. Esta carencia
de energía-inteligencia mediadora es la razón por la cual en
el Mundo Sin Fin existía un dominio de Din (juicio/castigo
severo), pero sin este principio mediador, la civilización no
podría existir.116
Sin embargo, la Shin cósmica finaliza en Yesod
(Fundación), el nivel superior a Maljut, donde la energía-
inteligencia de Masaj DeJirik sí funciona. Por este motivo,
la Shin cósmica se conoce también por el nombre
codificado de Emet (Verdad), pues ella personifica la unidad
esencial de todas las cosas y los sucesos.
Otra condición que debe darse para asegurar el
movimiento armonioso de la Fuerza de Luz, dentro de la
cual los opuestos están dinámicamente unificados, es una
conciencia de la presencia de esta inteligencia unificada
que todo lo abarca. El nombre codificado para la
descripción de este pensamiento-conciencia es Jotem
(Sello), una palabra que, tal como veremos, abarca varias
interpretaciones. ¿Cómo logra uno esta conciencia pura?
Uno debe entender que esta realidad, desde un punto de
vista kabbalístico, consiste en una serie infinita de mundos
posibles, todos los cuales existen dentro de un Mundo Sin
Fin constante e incambiable. El hecho de que nuestras
mentes racionales no puedan entender habitualmente este
concepto no excluye la existencia de la realidad holística
que estamos describiendo, la esencia de la cual es
infinitamente mayor que la suma de sus partes. Sin
embargo, demasiada evidencia en nuestras vidas
cotidianas, sugiere que en este mundo físico, la ilusión es la
regla y no la excepción.
La visión mecanicista del universo es totalmente inválida
cuando se aplica a los estados alterados de conciencia.
Incluso la idea generalmente aceptada de que la realidad
está compuesta por objetos sólidos y espacio vacío es una
ilusión. De hecho, la energía y la materia son simples
aspectos del mismo espacio-tiempo/masa/energía continuo,
la totalidad del cual está en comunicación instantánea
constante. Todos hemos tenido experiencias paranormales,
sin embargo las rechazamos rápidamente porque nuestra
mente racional carece de la capacidad para comprender la
infinita interconectividad de nuestro entorno.
Jotem (Sello) indica terminación, el punto final donde la
energía se manifiesta materialmente; un símbolo
comparado acertadamente con el sello de un rey al final de
un documento. El Zóhar nos dice que el sello del rey
impone el mismo sobrecogimiento y respeto que la
presencia del rey. Esto se debe a que la Firma de la Fuerza
de Luz (rey) personifica a la Shin cósmica, que a su vez
encarna a Emet (verdad).
“Verdad” es otra implicación de la palabra Jotem.117 ¿Por
qué era Jotem significativo como la “Firma de la Fuerza de
Luz”? La primera referencia bíblica del código contenido
dentro del concepto de Jotem dice así: “Y las piedras
estarán con los nombres de los hijos de Israel, doce, de
acuerdo con sus nombres, como los grabados del Jotem”. El
Jotem era un pectoral en forma de bolsa que formaba parte
de la vestimenta de los Sumos Sacerdotes de Israel. Tenía
incrustadas doce piedras preciosas, cada una de las cuales
tenía grabado el nombre de una de las doce tribus de
Israel. Dentro de una bolsita en el Jotem estaban colocados
el Urim y el Tumim. El sacerdote utilizaba el Urim para
consultar el Tetragrámaton en busca de respuestas.118
Najmánides dice que el Urim era un texto que contenía los
Nombres Divinos, y que era puesto dentro del pectoral;
gracias al Urim, varias letras tomadas de los nombres de
las tribus se volvieron disponibles como canales a una
conciencia superior.119 El derecho a utilizar este oráculo
estaba reservado para los sacerdotes Levitas120, y sólo un
rey o un jefe del Sanhedrín podía hacerle preguntas.121 El
rey Saúl y el rey David consultaban el Urim.122
Los sabios han interpretado el significado de Urim como
“aquellos cuyos mundos dan Luz”, y el Tumim como
“aquellos cuyos mundos están realizados”. Además explican
que el oráculo estaba influenciado por los rayos de Luz que
brillaban sobre las letras, reflejando desde éstas y
formándolas en grupos que el Sumo Sacerdote podía
interpretar.123
El Urim proporcionaba al hombre un entendimiento
profundo del cosmos y su lugar dentro de él, y por lo tanto
un avance sin precedentes en nuestra comprensión del
mundo. Los acontecimientos podían desarrollarse no sólo
del pasado al futuro, sino también del futuro al pasado.
Esta era nuestra máquina del tiempo, nuestra entrada a los
Mundos Superiores.
¿De dónde provenía la información proporcionada por el
Urim? El Urim era una cadena conectora de inteligencia
que se extendía hacia abajo desde el nivel más elevado de
inteligencia universal estableciendo un vínculo entre el
mundo de Conciencia Cósmica pura y nuestras especies.
Con la inteligencia vino el poder: el poder de aniquilar, así
como el poder de mantener un cosmos ordenado. Este tipo
de poder estaba cargado de los tipos de peligro que,
incluso hoy, todos conocemos muy bien. Los sentimientos y
los valores de una persona poderosa pueden fácilmente
volverse egocéntricos y egoístas, así pues existía el riesgo
de que un sacerdote u otra persona que supiera cómo
utilizar el Urim pudiera caer presa de ambiciones y deseos
egoístas. El mal uso de este asombroso poder era
exactamente lo que el Señor de la Oscuridad tenía en
mente. Un sistema de energía tan sofisticado presentaba la
escalofriante posibilidad de que la humanidad renunciase a
su libre albedrío en masa; una condición que permitiría al
Señor de la Oscuridad expandir su base de operaciones,
castigar a sus enemigos y asumir un control completo sobre
el reino de la Conciencia Cósmica.
Para que el poder inmenso de la Fuerza de Luz finalmente
prevaleciera, era necesario que hubiera un fuerte elemento
disuasorio, una válvula de escape que asegurara que el
ejército de la Estrella de la Muerte nunca pudiera hacer
uso de la Fuerza de Luz. La Shin cósmica se consideraba a
sí misma digna del papel de salvaguarda de la armonía en
el Mundo por Venir.
Si pudiéramos observar directamente el comportamiento
del mundo atómico—la existencia del noventa y nueve por
ciento que está más allá del alcance de nuestros cinco
sentidos—veríamos frecuentemente objetos que aparecen y
desaparecen. Pasado, presente y futuro se revelarían a sí
mismos como aspectos unificados de la Fuerza de Luz. Esta
era la visión del mundo que proporcionaba el Urim. En el
Urim no había espacio vacío, ni falso estado de vacío, ni
ilusión de oscuridad; sólo la verdad de la Luz que todo lo
abarca.
Aunque el mundo metafísico parece distinto del mundo
físico, no hay ningún requerimiento lógico para que existan
de forma separada. El poder unificador de la restricción
consciente de la humanidad es la clave para restaurar la
Unidad. No existe una frontera real entre la mente y la
materia. Todos los aspectos de la existencia física son
meramente los mensajeros de la conciencia. En un nivel
material, la transferencia y la transformación de la energía,
la materia y la conciencia de un estado a otro parece difícil
de imaginar hasta que nos damos cuenta de que aquello
que distingue lo animado de lo inanimado, la energía de la
materia, es la conciencia.
No hay ninguna diferencia esencial entre los átomos de una
roca y los átomos de nuestro cuerpo. Los bloques de
construcción básicos de los reinos físico y metafísico tienen
las mismas estructuras y tendencias atómicas y
subatómicas. La diferencia radica en las cuatro
gradaciones del Deseo de Recibir, gradaciones que
distinguen entre sí al reino mineral, vegetal, animal y
humano.124 Mientras que muchos de nosotros creemos que
sólo los humanos tenemos conciencia, la visión kabbalística
sostiene que los cuatro reinos son conscientes, y la
diferencia principal entre ellos es el Deseo de Recibir de
cada reino: Las formas superiores de vida tienen un mayor
Deseo de Recibir que las inferiores.
La información codificada del universo—pasado, presente y
futuro—se volvió manifiesta dentro del Urim. En esta era de
computadoras, la diferencia entre hardware y software es
bien conocida. En términos de esta distinción, podemos
concebir a nuestros cuerpos como el hardware y a nuestro
yo interno, nuestra conciencia, como el software. Para los
sacerdotes de Israel, su computadora era el Urim, que
representaba un programa de inmenso poder compuesto
por una cantidad infinita de terabytes de energía-
inteligencia cósmica.
La energía-inteligencia esencial de la Shin cósmica dominó
a la de la Tav cósmica. Shin es la primera letra-energía del
Señor, y es el pensamiento-energía dominante de Su Fuerza
de Luz. El poder imponente de la Shin cósmica está
demostrado por una expresión inmensamente vital de la
Fuerza de Luz conocida por el nombre codificado de Shadai
. Las dos últimas letras de Shadai: Dálet y Yud, juntas
constituyen la palabra dai, que significa “suficiente”. La
inteligencia negativa de juicio de la Tav cósmica ocasionó
una expansión correspondiente de energía universal, que
trajo consigo el peligro de un exceso de expansión hacia un
caos desestructurado. Por lo tanto había una necesidad de
la energía-inteligencia de Shadai para imponer una
limitación a la proliferación de la Fuerza de Luz. Todo esto
apunta al hecho de que cuando el mundo se convertiría
más tarde en un lugar adecuado para sus habitantes, su
completitud finalizaría y se manifestaría en Yesod
(Fundación) del Mundo de la Acción (Maljut).125
“¡Suficiente!”, exclamó Shin. “¡La expansión debe cesar!
¡El juicio riguroso debe refrenarse!” La expansión continua
del universo no iba a servir a ningún propósito. La Shin
cósmica dominó a la inteligencia negativa, la causa de la
expansión cósmica, y la llevó a un estado de existencia
armoniosa.
Y así, la Shin cósmica, armada con Rajamim (Compasión)—
el poder de mantener un universo ordenado y bien
organizado—, entró en la presencia del Creador para
defender su causa. Su poderosa posición dentro de la
Fuerza de Luz Divina le proporcionó el poder necesario
para garantizar que el universo alcanzaría y mantendría un
equilibrio adecuado en su manifestación de la Fuerza de
Luz. Efectivamente, el nombre codificado del maestro
principal de Israel, Moisés—en hebreo, Moshe: Mem, Shin,
Hei —, a través del cual la Redención de Israel y del
mundo se convirtió en una realidad, personificaba el poder
imponente de Shin.
Es más, la Shin es uno de los 72 Nombres de Dios más
poderosos: Mem, Hei, Shin ,126 el código secreto para
la sanación que se utiliza en el Shabat, y la energía
mediante la cual los kabbalistas podían aumentar el
potencial natural sanador de toda la humanidad. A través
de este Nombre, el hombre puede conectarse con el poder
sanador milagroso que reside en su interior. Este código
permite a la humanidad aprovechar el poder del
pensamiento y la emoción para eliminar cualquier bloqueo
emocional que se interponga en el camino hacia la salud y
la felicidad.
La Shin cósmica era el puente natural entre el mundo de la
realidad física y la existencia metafísica interna del Señor
de Biná (Entendimiento) cósmica.127 Por lo tanto, parecía
no existir una razón lógica por la cual el Señor no emplease
la Shin cósmica como Su canal para la Creación.
Shin se presentó para proponer su pensamiento-
inteligencia como el canal adecuado para la Creación del
universo: “Señor, pueda que sea Tu deseo poner en marcha
la génesis a través de mí, puesto que soy la energía-
inteligencia primaria, la primera letra de una de las
energías-fuerzas Supremas que finalmente se manifestarán
en el Monte Sinaí por medio del código cósmico, la
Biblia”.128
Y así fue como la respuesta del Creador a la Shin cósmica
resultó ser una total sorpresa para ella. “Tus atributos,
Shin”, dijo el Señor, “son ciertamente dignos de alabar. Sin
embargo, la falsedad y el engaño, el sello distintivo y las
expresiones del Señor de la Oscuridad, no tienen ninguna
posibilidad de tentar a la humanidad sin tu participación
activa. El Maestro del Mal requiere de tu ayuda para
establecer el libre albedrío en el universo. Tu energía-
inteligencia es un componente necesario dentro de la
agenda de las klipot”.
Es más, la humanidad no estaría segura si la Shin cósmica
actuara como canal para la Creación, pues nadie tendría la
certeza de hasta qué punto podría llegar el Señor de la
Oscuridad en la manipulación de la energía-inteligencia de
Shin.129 La palabra sheker (falsedad) está formada
por tres letras: Shin, Kof y Resh. Si Shin fuera elegida como
el canal para la Creación, el engaño y el mal podrían
prevalecer sobre la humanidad, pues la energía de Shin
está incluida en la palabra para falsedad. Sin la ayuda de
Shin, la negatividad no podría existir, ni la ilusión del libre
albedrío, sin la cual el hombre no tendría la oportunidad de
eliminar el Pan de la Vergüenza. Por consiguiente, sin la
participación activa de Shin dentro del drama de la
Conciencia Universal, el propósito mismo de la Creación
sería frustrado antes de tan siquiera iniciarse.
Al escuchar la respuesta del Señor, la Shin cósmica, con su
cabeza inclinada en señal de humildad, partió del escenario
del proceso cósmico.
CAPÍTULO 7
LA LETRA RESH
EL ENGAÑO Y LA INSENSATEZ
SE UNEN PARA ACONSEJARSE
Y CAUSAN DOLOR EN
MI ALMA. LA FALSEDAD ES
SU MANO DERECHA; SU
MERCANCÍA ES LA VIOLENCIA,
EL PERJURIO Y LA TRAICIÓN.
—MOISÉS HAYIM LUZZATO
Hay ocasiones en las que sentimos que algo nos persigue.
El miedo a lo desconocido ha dado origen a muchas
supersticiones que han desafiado la idea de un cosmos
Divinamente ordenado.130131 Los cometas, por ejemplo,
han estado asociados durante mucho tiempo con
catástrofes terrestres. Los terremotos, las inundaciones y
una gran multitud de desastres humanos, incluido el
derrocamiento de reyes y presidentes, han sido atribuidos a
influencias celestiales. ¿Qué otra cosa sino la intervención
celestial podría ser responsable de la extinción repentina
de especies vegetales y animales que han existido
previamente durante eones?
La creciente evidencia científica indica que parte de la
extinción masiva pudo en verdad haber sido provocada por
la actividad cósmica. Una de las teorías sugiere que un
cometa pudo haber colisionado con la Tierra y que la
explosión resultante llenó la atmósfera de polvo en tal
grado que se produjo un descenso de la temperatura y una
ausencia de luz solar que provocaron la extinción masiva de
muchas especies.
El hombre ha logrado proezas en la exploración que
sobrepasan lo que podíamos imaginar hace tan solo unas
décadas. Hemos hecho caminar a hombres sobre la Luna, y
hemos enviado una nave espacial a volar por el sistema
solar hasta llegar a Marte, Júpiter y más allá. Pero tales
viajes son poco más que un paseo alrededor de la manzana
si se comparan con un viaje a través de la Vía Láctea, el
cual podría llevar varios millones de años incluso para una
nave espacial que pudiera viajar a la velocidad de la luz.
Con nuestra tecnología actual, parece que nuestra mayor
esperanza para la exploración espacial de largo alcance se
haya en portadores de información como la luz o los rayos
cósmicos, que pueden proporcionar imágenes del universo
más allá de las regiones que podemos explorar con una
nave espacial.
Sin embargo, debido a que estos portadores están
extremadamente limitados en su capacidad para
proporcionarnos la información que buscamos, la
información del Zóhar acerca de la Vía Láctea adquiere una
mayor importancia. El Zóhar declara que las fuerzas de la
negatividad están localizadas en la Vía Láctea. Hace
referencia a que la temperatura allí es demasiado glacial
(kar) para que puedan producirse las reacciones
químicas sustentadoras de vida. El Zóhar dice que las
inteligencias negativas de Satán, llamadas klipot
(cáscaras), carecen de calidez. Temerosas de la Luz de la
Sabiduría, cuyo sólo contacto las aniquilaría, estos seres de
Oscuridad moran en cañones cósmicos que se hayan en la
profundidad de las zonas remotas más frías de la Vía
Láctea, base de operaciones del Señor de la Oscuridad.
Aquí encontramos otro concepto Zohárico que parece rayar
en la ciencia-ficción, sin embargo, desde la perspectiva
kabbalística, las klipot malignas son demasiado reales.132
La Fuerza Oscura es distinta de cualquiera de las otras
creaciones del Señor. Su sistema de soporte vital está
íntimamente vinculado a las letras Resh y Kof, que según el
Zóhar pertenecen al lado maligno.133 La Vasija de Resh es
la espina dorsal de la Fuerza Oscura. Resh, cuando se
combina con Kof, forma la energía-fuerza inteligente de kar
(frío), la esencia de la Fuerza Oscura. Es más, la palabra
hebrea rash (pobre) indica empobrecimiento, y el
Talmud declara que en ocasiones Resh simboliza el rasha
(hacedor del mal).134 Si Resh está en el otro lado (el lado
del Señor de la Oscuridad), ¿cómo puede mantener
también su vínculo inseparable con la Fuerza de Luz?
Efectivamente, si no fuera por el alimento que proporciona
la Kof cósmica, la Fuerza Oscura permanecería en un
estado de frigidez inerte, al mismo tiempo que Resh y Kof
ayudan en el mantenimiento del Señor de la Oscuridad,
ambas mantienen su identidad inteligente intacta dentro de
las veintidós energías-fuerzas inteligentes puras de la Luz.
¿Cómo es eso posible? ¿Y por qué?
Quizás el atributo más interesante de la Resh cósmica y
la Kof cósmica sea su diseño similar: cada letra cósmica
tiene caras redondeadas en las esquinas y ambas carecen
de una línea de base. Detengámonos a examinar una Vasija
de tales características. A primera vista, observamos la
ausencia de un área colectora efectiva, lo cual significa que
la Vasija es incapaz de retener una carga abundante de
energía. En la Kabbalah, la proyección y la retención de
energía son componentes cruciales del funcionamiento del
universo. Por ejemplo, nuestro universo está energizado
por la letra Dálet , cuya esquina proyectada indica que su
Vasija está preñada de la Luz de la Misericordia.135 Una de
las funciones de la fuerza de vida conocida por los
kabbalistas como la Luz de la Misericordia es recolectar y
retener la energía interna que los kabbalistas llaman la Luz
de la Sabiduría. Cuando una Vasija que consiste en Luz de
la Misericordia se ha unificado con la Luz de la Sabiduría,
el campo gravitacional de la Tierra se debilita. Según la
visión kabbalística, la gravedad se crea mediante una
interacción específica entre la Luz de la Sabiduría y el
campo de energía fluctuante del Deseo de Recibir Sólo Para
Uno Mismo.
Los sistemas de propulsión del futuro funcionarán
mediante una alteración de los campos gravitacionales
locales. Esto será posible cuando la energía-fuerza
inteligente del Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo se
haya convertido en la energía-fuerza inteligente del Deseo
de Recibir con el Propósito de Compartir.136 Esta forma
particular de transmutación hace que los electrones—la
inteligencia de la cual está formado primordialmente el
Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo—reorienten su
energía-inteligencia básica interna. Los electrones juegan
un papel fundamental en la generación de la gravedad, por
lo que esta transmutación hace que la gravedad se debilite.
El Señor de la Oscuridad y las fuerzas del mal están
formados por el Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo. La
letra Resh sólo tiene dos caras y tiene una esquina
redondeada, lo cual indica la carencia de un Sistema de
Tres Columnas, que en términos atómicos es como un
átomo carente de neutrón .137 Un circuito de energía
inteligente requeriría la presencia de una tercera energía
inteligente neutral de “restricción”, la espina dorsal de la
Fuerza de Luz y el arma secreta que podría destruir
finalmente a la poderosa Fuerza Oscura.
Resh, carente de capacidad restrictiva, proporciona al Lado
Oscuro el vehículo perfecto para cumplir su propósito
maligno de infiltrarse en el cosmos con energía negativa o
de cortocircuito. Sin embargo, Resh no tiene ningún deseo
de integrarse al Lado Oscuro; ella simplemente carece de
la voluntad necesaria para resistirse a él. Como una
bombilla sin filamento (el aspecto restrictivo), el defecto de
Resh es meramente que ella permite que la Oscuridad
conquiste Luz.
El Zóhar advierte: “El hombre, por virtud de sus acciones
negativas [sucumbiendo al Deseo de Recibir Sólo Para Sí
Mismo.], alimenta el poder del otro lado”. Como resultado
de los actos negativos del hombre, las fuerzas de la
Oscuridad aprovechan la energía de Dálet, una letra que es
indicativa de la energía-inteligencia conocida por los
kabbalistas como la Luz de Jésed (Misericordia). Estas
entidades negativas pueden alterar la conciencia de Dálet
hasta tal punto que ella pierda su identidad. Su esquina se
suaviza y desaparece, transformándola en una Resh. La
letra Dálet, capturada así, aumenta enormemente el poder
de la Oscuridad.138
El vínculo cósmico y la fuerza unificadora del universo es
Ejad (Uno) , una superestructura asombrosa. La
combinación de estas tres letras—Álef, Jet y Dálet—que
conforman la palabra Ejad, responden a las características
básicas de un campo de fuerza unificado. Empero, siempre
que el Lado Oscuro captura a Dálet, este campo unificado
se transforma en la influencia cósmica disruptiva conocida
como ajer (otro) . Cuando la esquina sobresaliente de
Dálet (Luz de la Misericordia) es eliminada, una nueva
Á
combinación de letras aparece en su lugar: ajer—Álef, Jet,
Resh—. Por lo tanto, la fuerza reinante del Maestro del
Universo, que es la unidad, ha sido reemplazada, y “otras”
fuerzas extrañas dominan el cosmos, tal como evidencian
las guerras aparentemente interminables que son tan
prevalentes en nuestro llamado mundo civilizado.
La cresta de la estructura de Kof es la Resh . Por este
motivo, la Kof también pertenece a la Fuerza Oscura. Resh
y Kof aceptaron una tarea necesaria en el esquema cósmico
de la humanidad para mantener su estatus dentro de las
fuerzas de Luz de energía-inteligencia pura. Sin las fuerzas
de la Oscuridad, el proceso de corrección del alma
(tikún)139 se interrumpe. La eliminación del Pan de la
Vergüenza es el componente fundamental de la libertad de
elección. Por lo tanto, la Fuerza Oscura proporciona a la
humanidad el inestimable—pero también indeseable—
servicio de brindarnos la oportunidad y el deber de elegir
entre la Luz y la Oscuridad, el bien y el mal, lo correcto y lo
incorrecto.
Las ideas que se presentan aquí parecen en cierta forma
una historia de aventuras de ciencia-ficción con un reparto
de inteligencias extraterrestres estrafalarias. Ciertamente,
el lector puede sospechar que en lugar de un cuento
benigno sobre los orígenes del Álef Bet hebreo, se ha
topado con una narrativa descabellada sobre guerra,
espionaje y contraespionaje. Como forma de entender
nuestra propia existencia y lugar en el cosmos, buscamos
evidencia de OVNIs y señales de vida fuera de la nuestra,
sin embargo los extraterrestres están presentes entre
nosotros. Si la guerra y el odio parecen inevitables, la culpa
podría atribuirse directamente a las klipot. Hasta este día,
estas energías-inteligencias malignas sostienen un fuerte
agarre sobre muchos de los habitantes de nuestro planeta.
El patriarca Avraham nos proporcionó las herramientas
para detectar señales inteligentes de otras civilizaciones,
así como el conocimiento para comprender la naturaleza
aparentemente extraña de la vida en esta y otras galaxias.
El Libro de la Formación establece un vínculo inmutable
entre las formas de vida extraterrestres y las terrestres, y
tanto las herramientas como el conocimiento son uno y el
mismo: el Álef Bet hebreo.
Cuando Isaac Newton formuló sus leyes de la mecánica,
muchas personas predijeron el final del libre albedrío. Las
teorías de Newton relegaron a la humanidad a una posición
inferior en un universo mecánicamente determinista. Con
el adviento de la mecánica cuántica, sin embargo, el
problema del libre albedrío ha vuelto a colocarse al frente
de la investigación científica y filosófica. En cierto aspecto,
el Zóhar apoya a la teoría cuántica: ambos favorecen
decididamente al observador proporcionándole un papel
vital en la naturaleza física del universo. El Principio de la
Incertidumbre de Heisenberg apunta a un determinismo
inherente en la red del microcosmos. Los acontecimientos
subatómicos no tienen una causa última definible. En la
raíz de este dilema, desde la perspectiva kabbalística, se
haya el libre albedrío. El espectro subatómico, que incluye
la energía-inteligencia metafísica del hombre, es inmune a
las leyes físicas. Esto explica cómo la energía-inteligencia
de la humanidad hace estragos en el flujo cósmico.
Por lo tanto, la lucha ente las veintidós superinteligencias
del Señor y las inteligencias negativas de la Oscuridad
depende enteramente de las acciones del hombre. Tal como
mencionamos anteriormente, el Zóhar afirma que “El
hombre, por virtud de sus acciones negativas, otorga poder
al Señor de la Oscuridad”. Por muy increíble que esto
pueda sonar, el destino de nuestro mundo está influenciado
por las acciones de la humanidad. Una vez que disponemos
de esta información, el propósito de la galaxia—y el papel
del hombre dentro de ella—no necesitan seguir siendo
misterios inextricables.
Según el Zóhar, las fuerzas de la Luz y la Oscuridad
reaccionan a las actividades del hombre reflejando o
proyectando a la Tierra los resultados de su
comportamiento en forma de cometas o ráfagas de
radiación electromagnética. Las gigantes rojas y las
supernovas—esos ardientes y atroces crisoles cósmicos—
son manifestaciones de la inhumanidad de la cual el
hombre es capaz por sí mismo. Las muertes de las estrellas
y de los sistemas solares son impulsados por el
pensamiento-energía negativo del hombre, y las ondas que
se expanden a través del universo, más allá de la atmósfera
de la Tierra, son reflejos del comportamiento negativo del
hombre. Sin embargo, aun cuando el poder del hombre es
considerable, nuestro libre albedrío está limitado porque la
Fuerza de Luz tiene—y siempre mantendrá—el control
supremo sobre el macrocosmos del comportamiento de la
energía-inteligencia.
A Resh y a Kof se les otorgó la tarea solitaria y peligrosa de
mantener el equilibrio dentro de la Luz de la Sabiduría que
todo lo abarca y que evita que el cosmos caiga en el caos.
Así, Resh sigue siendo el héroe no reconocido de la Fuerza
de Luz. Su anonimato relativo se debe al hecho de que la
palabra hebrea rash, que significa “pobre”, encontró su
camino hacia las Escrituras en el libro más complejo y
oscuro de todos: el Eclesiastés. El rey Salomón, el autor del
Libro del Eclesiastés, ofrece el siguiente proverbio: “Mejor
es un niño pobre y sabio, que un rey viejo y necio que ya no
sabe recibir consejos. Porque ha salido de la cárcel para
reinar, aunque nació pobre en su reino”.140
El Zóhar interpreta este versículo de la siguiente manera:
El “joven pobre y sabio” es la inclinación al bien del ser
humano: el Deseo de Recibir con el Propósito de Compartir.
A esta tendencia se le denomina “niño” porque sólo se le
asigna a una persona a partir de la edad de trece años en
adelante. Se le llama “pobre” porque muchos no obedecen
a ella. Se le llama “sabio” porque enseña el camino
correcto. El “rey viejo y necio” es la inclinación al mal, el
Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo. Se le llama “rey”
porque la mayoría obedecen a ella. Se le llama “viejo”
porque está amarrado a un hombre desde su nacimiento
hasta su edad anciana. Se le llama “necio” porque enseña
el camino hacia el mal.141
Resh no creó su deseo propio de ser el canal cósmico para
la Creación, pues sabía que ella podía servir mejor a la
Fuerza de Luz de otras formas menos obvias. Por lo tanto,
ella aceptó su destino, que consistía en permanecer como
una inteligencia invisible, no reconocida y que trabaja tras
los escenarios.
CAPÍTULO 8
LA LETRA KOF
La Kof cósmica, igual que la Resh, no se presentó ante la
Fuerza de Luz para hacer su súplica. ¿Por qué no lo hizo?
¿Estaba avergonzada? ¿Había cometido alguna ofensa o
pecado?142
Sólo un necio repite un gran error, y la Kof no era tonta. La
Tav cósmica había cometido un error crucial revelando su
posición al Señor de la Oscuridad, un error que Kof
prometió no duplicar. Por lo tanto no era vergüenza ni
humillación lo que impidió que Kof se presentara como
posible canal para la Creación; ella simplemente estaba
decidida a evitar cualquier contacto innecesario con las
klipot. La Kof cósmica se sintió sola en su tarea, pero no se
consideró inferior a las otras letras-energías. Por el
contrario, sólo ella había sido elegida para aventurarse en
el espacio Oscuro. A ninguna otra letra-energía le fue
asignada esa tarea tan peligrosa. Era su misión, y sólo
suya, proporcionar a la Fuerza Oscura la cantidad precisa
de energía que necesitaba para preservar la existencia del
libre albedrío.
La ración medida y precisa de energía que le llega a Satán
le es proporcionada a través la pierna de Kof.
Á
Álef, la primera y la cuarta letra del código, protegen los
perímetros.
A pesar de los esfuerzos de Kof y Resh por servir como
agentes dobles, la batalla por la Conciencia Universal
parece haber favorecido al Señor de la Oscuridad hasta
este momento. En la Era de Acuario, sin embargo, la
esencia de la realidad volverá, según el Zóhar, a su estado
primario de unificación. En ese tiempo, la humanidad
estará tan absorbida por su propia negatividad, luchando
por mantenerse a flote en un mar de confusión, que
deseará cambiar el cosmos de la única manera posible. Con
el poder del Álef Bet como el instrumento de conexión
cósmica, cualquier tipo de distancias y separaciones serán
de nuevo unificadas, y de las cenizas de la insuficiencia
nacerá la posibilidad de unirlo todo una vez más.
Se dice que antes de la caída de Adán y la posterior
fragmentación de las Vasijas, Kuf y Resh mantuvieron una
unidad y una simetría de interacciones perfectas. Sólo
después de la primera interferencia dentro del universo, la
Fuerza de la Oscuridad encontró una oportunidad de
manifestar la inteligencia negativa. Hoy nuestro mundo
expresa desunión y falta de simetría, pero un día
restauraremos este universo fragmentado a su estado
natural si infundimos energía inteligente positiva en todas
nuestras relaciones.
La Kof cósmica reconoció la importancia de su posición
dentro de la Fuerza de Luz que todo lo abarca. De todas las
letras-energías, ella era la única que tenía la energía-
inteligencia capaz de conectar estos dos universos
paralelos. Sólo ella podía sostener a la Fuerza de la
Oscuridad sin someterse a su influencia negativa.
Si hubiera tenido que abandonar su posición para
convertirse en canal para la Creación, el peligro de que
Satán tomara el control de la Conciencia Universal hubiera
aumentado enormemente. Con esto en mente, la Kof
cósmica volvió a su posición, confiada de su rol vital en la
lucha entre las fuerzas del bien y del mal.
CAPÍTULO 9
LA LETRA TSADI
La Tsadi cósmica vio que la Tav y la Shin habían sido
rechazadas: Tav, debido a los rígidos juicios que acarreaba
en su interior, y Shin debido a la influencia que ejercía
sobre ella la Sitrá Ajra (la inclinación al mal; literalmente,
el otro lado). Sin embargo, esto no impidió que Tsadi se
aventurara a proponer al Señor que ella podía ser un canal
efectivo para el acto de la Creación.
Tsadi, como la letra Tav y la Shin, está incluida en la
palabra Jotem, que significa Firma (de la Fuerza de Luz).
Pero a diferencia de Shin y Tav, las energías negativas de
las klipot no tienen acceso a Tsadi. La inmensa estación de
batalla metafísica de la Tsadi cósmica en la Tríada Superior
de la Estrella de David (la conciencia de Zeir Anpín) le
proporciona una amplia protección de las influencias
negativas. La conciencia de Zeir Anpín148 está más allá del
alcance de las Fuerzas Oscuras, que no se extienden más
allá de la Tríada inferior de la Estrella de David. Por lo
tanto, Tsadi se creía inmune a las insinuaciones de Satán.
Su poder sería suficiente para frustrar cualquier intento del
Señor de la Oscuridad de tomar control de la Conciencia
Universal y, a través de ella, el mundo podría ser guiado
hacia su corrección final; o al menos así lo creía ella.
El poder cósmico de Tav, Shin, Kof y Resh se origina dentro
de la conciencia de Maljut, el nivel de mayor ocultamiento
de la Fuerza de Luz. En este nivel de conciencia, “el Árbol
del Conocimiento combina tanto el bien como el mal”.149
Así, mientras que las fuerzas de vida inteligentes de las
letras-energías previas eran mezclas del bien y el mal
(Maljut y Zeir Anpín), la Tsadi cósmica obtenía su energía
solamente del estado de conciencia pura de Zeir Anpín. De
esta forma, la Tsadi cósmica se sentía cualificada para
convertirse en el canal para el proceso creativo.
De entrada, la letra Tsadi tenía la misma apariencia que la
curvada letra Nun . Sin embargo, la letra Yud del
Tetragrámaton superó a la Nun y designó el Brit (Alianza
Sagrada) para que se colocara en lugar de la Yud. El Brit se
completa mediante las dos partes de la ceremonia de la
circuncisión: el corte del prepucio y la partición en dos de
la segunda piel. El cumplimiento de la orden de la
circuncisión aparta a un lado todas las klipot.
Yud, la primera letra-energía de Zeir Anpín, es la Vasija
para el Señor. Ella es la Emperatriz del Tetragrámaton150,
la fuerza de vida más poderosa que puede manifestarse
dentro de Zeir Anpín y Maljut. Yud, una inteligencia
suprema, estaba preparada para extender su poder tan
pronto como se hizo manifiesta. Así, Yud se unió a Nun para
crear a Tsadi.
Cuando el Creador hizo que esto ocurriera, su objetivo final
era proporcionar sustento para Maljut, el Mundo de la
Acción. Yud, el símbolo de Kéter (Corona) de Zeir Anpín, se
personifica en la Biblia en Adán. Eva simboliza la Nun, la
polaridad femenina del Zeir Anpín cósmico.
La Tsadi cósmica se convirtió en el complejo de energía
más poderoso que existía dentro de Zeir Anpín. ¿Cómo y
por qué fue logrado un poder cósmico tan poderoso dentro
de la letra Tsadi? La Yud cósmica poseía una concentración
intensa de pensamiento-energía. No había otra letra
cósmica capaz de ostentar tal poder. Su voluminosa pero
compacta cabeza retrataba claramente la estación del
mando del Señor. La Yud cósmica disfrutaba del supremo
estatus metafísico en el que no personificaba mucha
materia corpórea. Ella es, en realidad, la letra más pequeña
del Álef Bet.
El Maestro del Universo buscaba la Vasija perfecta para
combinar con la Yud para manifestar el poder
extraordinario de Yud. El Señor eligió a la Nun como la
compañera de Yud. La Nun cósmica está enfocada
permanentemente hacia abajo, una señal elegante de su
humildad, mientras que la Yud mira hacia arriba. Una
prueba que determina si una persona es espiritual o no es
observar la forma en que camina: una cabeza que mira
hacia arriba indica que es una persona altiva, mientras que
una que camina con la cabeza hacia abajo generalmente se
percibe como humilde. La combinación de las energías-
inteligencias positivas (Yud) y negativas (Nun) resultan en
la creación de la Fuerza de Luz suprema del Señor.
Frente a frente, la Yud y la Nun reinaban en lo alto. Nun,
que anteriormente se encontraba en la Guevurá cósmica,
ascendió a la posición Celestial de la conciencia de Biná.
No había ninguna energía-inteligencia que llevara consigo
ni siquiera una traza del pensamiento-energía del Deseo de
Recibir Sólo Para Sí Mismo que pudiera sobrevivir en la
presencia de esta asombrosa combinación. Ante un ataque
masivo de la combinación Yud-Nun conocida como Tsadi, la
Fuerza Oscura desaparecería con una simple ráfaga de
Luz, sin dejar ni rastro de su existencia previa; o al menos
así lo pensaba Tsadi.
Una demostración clásica de este poder aterrador e
infinito, aunque controlado, se halla descrita en el Talmud.
El legendario sabio Rav Shimón bar Yojái era un alumno de
Rav Akivá. Cuando Rav Akivá fue encarcelado por los
romanos por enseñar la Biblia en público, Rav Shimón
continuó estudiando bajo su tutela y asistiéndole.151 Rav
Akivá lo tenía en gran estima, y le decía: “Es suficiente
para ti que yo y tu Creador reconozcamos tu poder”.152
Rav Shimón se negó a resignarse a la devastadora derrota
de la revuelta de Bar Kojbá contra el imperio romano, y él
manifestaba abiertamente su oposición a los romanos.
Como resultado, Rav Shimón fue sentenciado a muerte, y él
y su hijo, Rav Elazar, fueron forzados a huir. Durante doce
años, permanecieron escondidos en una cueva en Pekiín,
protegidos por un milagro.153 Durante este periodo de
soledad, dedicaron por completo su concentración al
estudio de la Kabbalah y pusieron su sello en una visión de
la vida que encontró una poderosa y elocuente expresión en
muchas opiniones Agádicas.
Elías el Profeta le dijo a Rav Shimón bar Yojái que con la
muerte del emperador, su propia sentencia de muerte había
sido revocada. Después de su salida a la libertad, Rav
Shimón vio a la gente arando los campos y exclamó:
“¿Cómo pueden abandonar el reino del sustento espiritual
que proporciona felicidad eterna a cambio de una
compensación momentánea?”. Rav Shimón y su hijo
comandaban un pensamiento-energía tan poderoso que
reducían a las personas a cenizas con solo mirarlas.
Entonces una voz le habló a Rav Shimón, diciendo: “Rav
Shimón, ¿fue tu exilio con el propósito de destruir el
mundo?”. La voz ordenó a Rav Shimón que regresara a su
cueva. Doce meses más en la cueva proporcionaron a Rav
Shimón el tiempo que necesitaba para descender al plano
terrenal.154
En el Mundo de la Acción, la aterradora exhibición de
poder de Rav Shimón no estaba en concordancia con el
esquema cósmico de libre albedrío. La elección del hombre
entre el bien y el mal no puede ni debe ser interrumpida.
La opción de elegir la ilusión de la ganancia material por
encima de la fuerza de unidad que todo lo abarca ha sido
reservada para la humanidad desde el principio.
Ciertamente, era el propósito mismo de nuestra creación,
pues sin éste no tendríamos forma de aliviar el Pan de la
Vergüenza.
Cuando el pensamiento-energía del Deseo de Recibir Sólo
Para Uno Mismo prevalece entre los habitantes de la
Tierra, las fuerzas de la Oscuridad se intensifican. Este es
el momento en que Nun debe descender y volver a entrar
en el espacio de Zeir Anpín, cayendo desde su posición de
madurez hasta una de inmadurez. Este es el motivo por el
cual la letra Nun indica una “caída”. La palabra hebrea
para “caer”, nefilá , empieza y está imbuida por la
energía de Nun. Aún así, cuando la Yud se une con la Nun
para formar la letra Tsadi, la Nun cósmica da origen al
poder cósmico de Yud. La posición espalda con espalda de
las letras Yud y Nun crea esta inmadurez, puesto que el
espacio entre las dos letras brinda al Señor de la Oscuridad
la oportunidad de tomar energía. En este estado de
inmadurez, incluso la energía combinada de las dos letras
no tiene ninguna probabilidad de vencer a la fuerza de
Satán.
A través de los años, la humanidad ha obtenido acceso a
una fuente de energía detrás de otra, incluida la energía
que está encerrada dentro del corazón del átomo. Pero la
creación de energía espiritual pura, como lo es la energía
de nuestras almas, está y siempre estará más allá de
nuestra capacidad de crear. En la Biblia, encontramos al
menos dos representaciones del acto de Creación Divina:
“Y creó Dios al hombre a Su propia imagen, a imagen de
Dios Él lo creó a él; varón y mujer Él los creó a ellos”.155
Este versículo se refiere a la creación del hombre en el
Sexto Día de la Creación. Sin embargo, después de los
Siete Días de la Creación, leemos otra descripción bíblica
de la creación del hombre: “Entonces el Señor formó al
hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de
vida, y el hombre se convirtió en un alma viviente. Y el
Señor Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, y
él durmió. Y le quitó una de las costillas, rellenando el vacío
con carne. Y de la costilla que el Señor Dios había tomado
del hombre, formó Él una mujer y la llevó ante el
hombre”.156
¿Es esta segunda descripción de la creación del hombre
una mera repetición de la primera? Si es así, ¿por qué esta
descripción elaborada de la creación del hombre no se
incluyó en la primera? Es más, si asumimos que Eva
empezó a existir mediante el proceso descrito en la
segunda explicación, ¿por qué fue luego castigada y
expulsada del Jardín del Edén?157 Después de todo, sólo se
le dijo a Adán que no comiera de la fruta prohibida antes de
la segunda descripción de la creación de Eva a partir de la
costilla de Adán. El Zóhar traza una distinción entre el
Adán y la Eva de la primera explicación de la Creación y el
Adán y la Eva de la segunda explicación.158 “El hombre y la
mujer a los que se refiere en el Sexto Día de la Creación”,
afirma el Zóhar159, “eran una forma de vida-pensamiento
inteligente pura, sin ningún parecido con la materia
corpórea”. Este estado cósmico de hombre y mujer es
análogo al estado de madurez de Tsadi previamente
mencionado. Cuando Nun (Eva) asciende a la Biná cósmica,
las letras se giran y se ponen cara a cara, y la madurez
prevalece. Sin embargo, cuando el pensamiento-energía del
Sexto Día estaba combinado con la materia corpórea, volvió
a surgir la condición de espalda con espalda. Este estado
de inmadurez expuso entonces a Adán y a Eva a las garras
de Satán, personificado por la serpiente. Adán y Eva tenían
ahora la opción de la libre elección: sucumbir a la
influencia de la serpiente y comer del Árbol del
Conocimiento, o restringir y negar el pensamiento-energía
del Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo.
La creación Divina del hombre tuvo sus orígenes dentro de
la formación de la letra Tsadi. El estado de Pensamiento-
Energía puro mencionado en la descripción del Sexto Día
de la Creación fue el pensamiento original maduro frente-a-
frente del Maestro. En ese nivel cósmico, ninguna energía
impura (como la controlada por la Fuerza Oscura) tenía la
mínima oportunidad de sobrevivir. Esta, entonces, fue la
creación Divina de siete días: el Sol y la Luna, las
constelaciones, los peces, el agua, los animales y Adán y
Eva; todos ellos creados como pensamiento-energías. La
segunda explicación de la Creación describe la creación de
la materia corpórea y el nivel inmaduro resultante de
conciencia espalda-con-espalda que dio al Señor de la
Oscuridad la oportunidad de tomar pensamientos-energías
puros. El mundo caótico en el que vivimos es un resultado
directo de esta captura, que otorgó el poder a la Estrella de
la Muerte para reinar sobre los habitantes de la Tierra con
terror y destrucción.
La mujer, simbolizada por la letra Nun, puede crear o
destruir al hombre, según el Talmud160: “Una mujer es la
corona de su marido”161 y “Una mujer mala es peor que la
muerte”162. La destrucción de un hombre era la “caída”
indicada por la letra Nun. Esta letra puede tomar parte
tanto de la madurez cósmica como de la inmadurez
cósmica, ascendiendo a las alturas del pensamiento-energía
puro o cayendo en el abismo de la Oscuridad.
La unidad frente-a-frente y la madurez de Tsadi fueron la
razón por la cual Tsadi pensó que sería aceptable para el
Señor como un canal para la Creación. La Yud cósmica, el
aspecto masculino de Tsadi, está simbolizada en el nivel
terrestre por el órgano masculino después de la
circunsición163. Con la eliminación del prepucio (klipot), la
energía interna de Yud, ahora divorciada de la mezcla de
impurezas, se convierte en una fuerza dinámica en la
reproducción de generaciones futuras. La calidad de vida
codificada en una molécula de ADN —la fase posterior de la
Yud cósmica—depende en gran parte del grado de pureza
de Yud. Por este motivo, el arte de la circuncisión se ha
vuelto sinónimo del tzadik, o persona justa. Al mismo
tiempo, el poder Sefirótico de Yesod se asoció con el órgano
masculino, que subraya la importancia de la existencia
humana. El desarrollo de la humanidad está directamente
ligado con esta capacidad asombrosa: el poder de crear
vida.
El Zóhar afirma: “Cuando nos unimos en espiritualidad y
compartimos amor con nuestra pareja en la hora y el
tiempo cósmicos adecuados, se manifiesta energía
óptima164, y la unión del Zeir Anpín cósmico masculino y el
Maljut femenino pueden consumarse”. Todo nuestro
cosmos está impregnado de energía positiva. El Zóhar
explora el secreto de la alianza de la circuncisión y la unión
en su interpretación de la historia de Noé, el sobreviviente
del Diluvio.165
Noé llevó a cabo una alianza en la Tierra que se
correspondía con la alianza metafísica de Arriba; por eso se
le llama el Hombre de la Tierra.166 El significado profundo
de esta alianza es que Noé necesitaba una arca (polaridad
femenina, Maljut) con la cual “unir”, de forma que la
semilla de todas las especies futuras se preservara, tal
como está escrito: “para preservar la semilla”.167 Esta arca
física es el Arca de la Alianza, y la unión de Noé con el arca
Abajo se correspondía con una unión similar Arriba del Zeir
Anpín cósmico y el Maljut cósmico.
Antes de que se estableciera la Alianza con Noé, él no entró
en el arca, como está escrito: “…y estableceré Mi Alianza
contigo y tú entrarás en el arca”.168 Noé era un tzadik, un
hombre justo que seguía el patrón celestial. Está escrito:
“El justo es la Fundación (Yesod) del mundo”.169 El justo es
el pilar que sostiene el mundo. Esto está implícito en las
palabras: “Noé caminaba con el Señor”170, lo cual significa
que Noé nunca se separó de la energía-inteligencia interna
de la Yud cósmica. También está escrito: “Noé halló gracia
en los ojos del Señor. Noé, varón justo, era perfecto en su
generación”.171 Según el Zóhar, las palabras “era perfecto”
indican que nació circuncidado.172
Tzadik, “justo”, y Yesod, “Fundación”, son los pilares y la
protección del cosmos. Consecuentemente, la letra Tsadi
pensó que sería aceptable para el Señor como circuito para
Su Energía Suprema. Debido a que ella estaba destinada a
alcanzar la madurez y por lo tanto la perfección, ella se
consideraba a sí misma un canal cósmico adecuado para la
Creación. Con esto en mente, ella entró en la presencia de
la Fuerza de Luz.
“Señor del Universo”, dijo Tsadi, “pueda que sea de Tu
agrado crear el mundo a través de mí, puesto que soy la
señal de los Tzadikim (Justos) y de Ti mismo, Quien
también se llama Justo. Pues está escrito: ‘El Señor es
justo, Él ama la justicia’”.
El Señor respondió: “Sí, Tsadi, tú signigicas rectitud, pero
la rectitud no debe exponerse innecesariamente. Si la
Creación del mundo se iniciara con Tsadi, te desvelarías y
darías al mundo una causa para la ofensa. La Fuerza
Oscura debe formar parte del paisaje universal para
proporcionar libre albedrío al hombre corpóreo. Tu
revelación podría llevar a Satán a tomar el poder de la Yud
cósmica. Por lo tanto, debes permanecer en una
configuración espalda-con-espalda, la cual indica que la Luz
está oculta”.
El Rollo Bíblico presentado en el Monte Sinaí da evidencia
del rechazo del Maestro de la Tsadi cósmica. La letra Tsadi
encontrada en el Rollo Bíblico estaba posicionada de forma
que la Yud cósmica de la Tsadi estaba enfocada hacia arriba
y lejos de su compañera, la Nun, lo cual indicaba que el
universo no estaba todavía preparado para su madurez
cósmica.
Consolando a Tsadi, el Maestro del Universo le aseguró que
con el tiempo ella ascendería a un reino más elevado de
conciencia cósmica, un nivel en el cual el aspecto de la Yud
reinaría supremo. Segura en su conocimiento de que un día
sería restablecida a su estado de madurez frente-a-frente,
Tsadi regresó a su lugar en la panoplia cósmica.
CAPÍTULO 10
LA LETRA PEI
La letra Pei entró en el escenario de la Creación y suplicó:
“Pueda que Te plazca, Maestro del Universo, crear el
cosmos a través de mí. Yo significo Purkaná, emancipación.
Tu diseño de la fuerza-energía inteligente que proporciona
emancipación al mundo entero es la letra Pei. La libertad
para el mundo entero se vuelve manifiesta a través de una
combinación de letras que forman la palabra cósmica Pedut
(Redención). La fuente y la primera letra de esta fuerza de
poder es la letra Pei. Por consiguiente, es adecuado que la
Creación del universo se canalice a través de mí”.173
Según la expresión kabbalística “tal como es Arriba, es
Abajo”, esperamos encontrar la influencia positiva junto
con la negativa. Allí donde se encuentre una energía
positiva intensa, las fuerzas del mal acechan esperando la
oportunidad de aprovecharse de ella. “El pecado yace a la
puerta; y sobre ti está su deseo, pero tú puedes
dominarlo”174, declara la Biblia. Sir Isaac Newton expresó
esta importante ley universal de la naturaleza cuando
planteó su Tercera Ley del Movimiento: con toda acción
ocurre siempre una reacción igual y contraria. Los
kabbalistas llaman a este concepto la Ley de los Dos
Sistemas:175 “Dios hizo tanto lo uno como lo otro”,
proclamó el Rey Salomón.176
A medida que estudiamos Kabbalah, nos damos cuenta de
cómo la energía personificada en una manifestación
impregna y prevalece en todos los otros reinos de la
Creación, cada uno siendo una expresión diferente de la
realidad unificada que todo lo abarca.
La eficacia de la vacunación, por ejemplo, sirve para
verificar esta regla fundamental de la interacción universal.
El virus de la polio previene la polio, y el veneno de
serpiente proporciona el mejor método para combatir una
mordedura de serpiente. También vemos esta interacción
en la naturaleza, pues junto a la planta de la hiedra
venenosa encontramos su antídoto, la balsamina.
La fuerza-energía inteligente que fluye a través de la
palabra aramea Purkaná también es referida por la
disposición de las letras hebreas que forman la palabra
Geulá , que significa Redención. Geulá, que también
significa libertad, está estrechamente alineada con la
palabra hebrea Galut , que significa Exilio. “Dijo, pues:
La gloria de Israel se ha ido al exilio; porque ha sido
tomada el arca de Dios”, proclaman las Escrituras.177 La
letra-energía cósmica que diferencia los conceptos
opuestos de exilio y libertad es la letra Álef. La estructura
cósmica de Geulá (Redención) incluye la Álef, mientras que
Galut (Exilio) carece de Álef, que es la letra-energía que da
lugar a la emancipación de la energía-inteligencia en toda
la galaxia.
Los fenómenos físicos a gran escala están condicionados
por la organización microscópica de las fuerzas
inteligentes. El progreso de la entropía está controlado por
el movimiento de las partículas. El macro mundo material
está completamente respaldado por el micro mundo; cada
uno de ellos es un reflejo del otro. La guerra y la paz, el
exilio y la libertad, son reflejos del universo metafísico más
amplio. El universo refleja un patrón de existencia humana
consistente con las leyes básicas del reino celestial y el
terrestre. Hay tanta rivalidad en los Cielos como la hay en
la Tierra. El Espacio es un campo de batalla. Hay una lucha
encarnizada continua entre las fuerzas cósmicas. El
universo, que se originó como resultado de una salvaje
explosión, todavía está rebosante de actividad violenta:
erupciones, convulsiones y materia perdida en el abismo de
los agujeros negros. A lo largo de toda la tierra salvaje
cósmica, la lucha eterna continúa.
El exilio y la libertad, por lo tanto, son meros reflejos de un
universo más grande. ¿Pero qué los activa? ¿Por qué la
libertad o el exilio vienen y van en momentos precisos? La
libertad y el exilio dependen del estado de Maljut, la
polaridad femenina. Siempre que Maljut carece de Mojín
(la fuerza interna del cerebro), que encarna a las Tres
Sefirot Superiores—Kéter, Jojmá y Biná—los Israelitas son
expulsados de la tierra de Israel y llevados al exilio. Este
fenómeno es simplemente la expresión específica de la ley
natural que dice “tal como es Arriba, es Abajo”.178
La tierra de Israel es el centro de energía de nuestro
mundo físico, y la tierra de Israel Abajo está afectada por la
tierra de Israel Arriba. Los Israelitas son la expresión física
de Maljut cósmico, mientras que la tierra de Israel es la
polaridad masculina de Zeir Anpín. Cuando la masculinidad
cósmica (Zeir Anpín) y la feminidad cósmica (Maljut) están
en armonía, se establece un circuito completo de energía, y
en tales momentos, los Israelitas están conectados con la
tierra de Israel. Pero cuando los Israelitas Abajo crean un
cortocircuito con acciones negativas, se crea un cisma
entre Zeir Anpín, la polaridad positiva, y Maljut, la
polaridad negativa, alienando una de la otra. Este
cortocircuito genera violencia en el reino celestial.
¿Quiénes son estas personas llamadas los Israelitas? ¿Por
qué han estampado un sello tan extraordinario en el
escenario universal de la historia, fuera de toda proporción
con respecto a su número? “Los Israelitas mantienen el
grado más intenso de Deseo de Recibir de todas las
naciones del mundo”, afirma el Zóhar.179 Este nivel de
negatividad brinda la oportunidad de una máxima
expresión de la Luz de Sabiduría que todo lo abarca. Igual
que una bombilla atrae energía de acuerdo a la capacidad
restrictiva de su filamento, el grado de Luz que manifiesta
la humanidad depende de su capacidad para restringir, y
por lo tanto de atraer esa energía cósmica sublime. La
capacidad restrictiva alcanza su nivel más elevado de
manifestación en los Israelitas, y la región a través de la
cual llega a nuestra galaxia la máxima cantidad de energía
es la tierra de Israel. “Cuando el Señor creó el mundo, Él
creó siete firmamentos Arriba. En cada uno habitan
estrellas, constelaciones y ministros para servir. De forma
similar, hay siete divisiones espirituales en la Tierra Abajo,
una espiritualmente superior en energía a la otras; la tierra
de Israel es la más elevada de todas, y Jerusalén es el
centro de energía de todo el mundo habitado”.180
El universo es un mensaje escrito en un código cósmico, la
clave del cual está contenida en el Zóhar. Cuando
desciframos el código, vemos un orden celestial más allá de
nuestra comprensión racional. Cuando las escrituras se
refieren a la región de “la tierra de Israel”, están hablando
de este reino invisible de conciencia. Cuando reflexionamos
sobre la descripción que el Zóhar hace de la tierra de
Israel, es fascinante examinar la relación entre Israel y el
surgimiento y la caída de antiguos imperios.181 El imperio
Partiano de Ciro, por ejemplo, alcanzó su cumbre cuando
Ciro conquistó la tierra de Israel. Un destino similar
esperaba a los Imperios Babilónico, Griego y Romano, y
más recientemente al Otomano. El ejemplo más
contemporáneo de este patrón extraordinario es el Imperio
Británico. Asombrosamente, cada imperio alcanzó la
cumbre de su influencia internacional cuando gobernó
Israel, y cada uno de ellos inició su declive en el momento
en que perdió posesión de la tierra de Israel.
La dinámica intrínseca de la tierra de Israel es exactamente
paralela a la intensidad del Deseo de Recibir que
manifiestan sus habitantes. La inteligencia cósmica
particular generada por esta tierra busca un nivel
correspondiente de receptividad porque la energía positiva
quiere compartir. La gente de Israel sostiene el poder de la
tierra generando la forma más elevada de Deseo de Recibir,
que es la Vasija para revelar la Luz de Sabiduría. La
capacidad de la Vasija de Israel se corresponde
precisamente con la cantidad y la intensidad de la energía
que fluye desde esa tierra. Por este motivo, la región ha
recibido el nombre de la tierra del pueblo de Israel: un
código para la interconexión entre la gente y la tierra de
Israel.
Ahora examinaremos cómo la tierra de Israel llegó a
conocerse como la Tierra Santa. Seguidamente después de
la destrucción de Shiló (aproximadamente en el 1050 a.C.),
Israel necesitaba un Templo central. La derrota militar
sufrida por los Israelitas en Eben-Ezer, que resultó en la
captura del Arca de la Alianza por parte de los Filisteos,
provocó una ausencia del Arca de la Alianza en el altar.
Cuando el rey David tomó a Jerusalén como su capital, trajo
el Arca de la Alianza de vuelta al Monte Sión, donde erigió
una carpa para su protección.182
Los eruditos están divididos en sus opiniones sobre por qué
David eligió esa montaña específica en Jerusalén como
lugar de reposo para el Arca. La pregunta principal era si
el lugar seleccionado para el altar era también el lugar que
la tradición había identificado como el emplazamiento de la
atadura de Isaac.183 Pero otro factor en la elección de
Jerusalén como emplazamiento era su independencia
territorial. Como ciudad recientemente conquistada,
todavía no se había incorporado al territorio de ninguna
otra tribu. Jerusalén era por lo tanto el único
emplazamiento como depósito para el Arca que podía
satisfacer a todas las tribus.184
Es cierto que Avraham ató a su hijo Isaac en este lugar, y la
independencia territorial de Jerusalén es un asunto
registrado en la historia. Sin embargo, muchas preguntas
siguen todavía sin respuesta. ¿Por qué fue elegido este
lugar en particular para la atadura de Isaac? ¿Por qué
siguió siendo Jerusalén territorialmente independiente?
¿Por qué se designa a Jerusalén como la Ciudad Santa?
¿Fue simplemente porque el Templo Sagrado se encontraba
en en ella?
Las respuestas a estas y muchas otras preguntas yacen en
la energía que está inherente a la tierra de Israel. El Zóhar
nos dice que tanto el Templo como el Arca eran
recolectores y conductores de energía-inteligencia cósmica.
Cuando fluía un circuito de energía, el universo y todas sus
galaxias infinitas estaban en armonía y la violencia no
existía. “Cuando Israel moraba en la Tierra Santa, el Señor
les envió comida desde una región Celestial, y el excedente
fue entregado al resto del mundo”.185 Pero cuando los hijos
de Israel pecaron, se creó un vacío entre la tierra de Israel
Arriba (Zeir Anpín) y el pueblo de Israel Abajo (Maljut).
Consecuentemente, el pueblo de Israel fue expulsado de la
tierra de Israel, lo cual indicaba una ausencia de conexión
con Mojín (Luz espiritual elevada), y el mundo y el cosmos
fueron empujados hacia el cortocircuito, la oscuridad y la
violencia. Cuando los Israelitas corrigieron sus malos actos,
hicieron que Israel Arriba depositara Luz en Israel Abajo: la
tierra de Israel y su pueblo fueron unidos de nuevo, y la
Luz iluminó la Oscuridad cósmica. Esta condición de dicha
fue representada por el regreso de Israel como un pueblo
espiritual a su tierra.186
La importancia mística del cosmos era bien conocida para
todas las culturas antiguas. Templos, monumentos y
enseñanzas religiosas siguen en pie como testimonios de la
creencia mundial de que los Cielos siempre han ejercido
influencia sobre la vida diaria de la humanidad. Se pensaba
que la estructura ordenada del cosmos simbolizaba la obra
metafísica del Reino Celestial. No obstante, el Templo de
Jerusalén tenía un estatus diferente al de los templos de
cualquier otro pueblo antiguo. Lo que sucedía en el Templo
—y por lo tanto en Jerusalén—se pensaba que afectaba a
todas las cosas en la Tierra y en el cosmos. Los antiguos
Israelitas creían que la Tierra, en lugar de ser una entre
incontables billones de entidades celestiales repartidas por
todo el universo, era el centro del universo, y consideraban
que Jerusalén era el núcleo alrededor del cual todas las
galaxias giraban. También se pensaba que el Templo
proporcionaba alimento, paz y prosperidad a todos los
habitantes de la Tierra e incluso a inteligencias
extraterrestres de todo el cosmos. El Arca de la Alianza era
el instrumento que atraía la energía-inteligencia Suprema
hacia la Tierra. Los Israelitas consideraban al hombre
interfase principal entre las energías terrestres y las
fuerzas celestiales del dominio metafísico, y sólo cuando las
fuerzas estaban en equilibrio los Cielos declaraban su
majestuosidad e influencia.
La Pei cósmica simboliza el canal a través del cual la
libertad reinaría en todo el cosmos. Las buenas acciones
del hombre producen una cosecha de inteligencia positiva
en todo el Reino Celestial. La Pei cósmica actúa como el
canal transmisor a través del cual el cosmos acaba
transmitiendo esta energía positiva manifestada a todas las
galaxias, decretando así el fin de la violencia tanto en el
dominio terrenal como en el celestial. Y debido a que el
orden cósmico estaba asegurado por la energía-fuerza
inteligente de libertad proporcionada por Pei, ella se sintió
especialmente cualificada para actuar como canal para la
Creación del mundo.
Durante miles de años, la gente creyó que el universo era
como una marioneta cuyos hilos eran manipulados por
entidades celestiales. Luego, hace unos 3.800 años, el
patriarca Avraham, el primer astrónomo/astrólogo conocido
en todo el mundo, reveló que los poderosos cuerpos
celestiales en el cielo no eran dioses, sino energías-
inteligencias cuya única función era ejecutar y manifestar
las actividades de los habitantes de la Tierra.
En muchas bellas leyendas, el Midrash cuenta cómo
Avraham se apartó del degradante paganismo de sus
contemporáneos.187 Una noche, durante su infancia,
Avraham miró a las estrellas y pensó: “Estas deben ser los
dioses”. Sin embargo, al amanecer las estrellas
desaparecían, y cuando el sol salía, él exclamaba: “Este es
mi dios: a él adoraré”. Entonces el sol se ponía y él
nombraba a la luna su diosa. Pero cuando la luna también
desaparecía, él exclamaba: “¡Esto no es bueno! Debe haber
un Creador del sol, la luna y las estrellas”.
En la casa del padre de Avraham, había un gran ídolo y
unos cuantos más pequeños. Avraham rompió todos los
ídolos pequeños y colocó el martillo en la mano del más
grande. “Se estaban peleando entre ellos”, explicó Avraham
a su confundido padre, “y el grande tomó un martillo y los
destrozó a todos. Mira, el martillo todavía sigue en sus
manos”.
“Pero no hay vida ni energía en ellos para hacer tales
cosas”, respondió el padre.
“¿Entonces por qué les sirves?”, preguntó Avraham.
Y así fue como las entidades celestiales dejaron de ser
consideradas dioses; en su lugar, se identificaron más
acertadamente como canales cósmicos inteligentes. Este
concepto se ve reforzado por el Zóhar, que afirma que el
comportamiento de las estrellas y los planetas no es casual,
tal como antes se imaginaba. En su lugar, las entidades
celestiales actúan como espejos, reflejando eventos que
tienen lugar en la Tierra.
“Las estrellas impelen, pero no compelen”, declara un
antiguo dicho kabbalístico. Un acontecimiento y su retrato
astrológico no están necesariamente ligados. La astrología
enfoca el espacio-tiempo continuo en un horóscopo. Una
carta astrológica puede responder a una cierta pregunta,
pero el libre albedrío le da a un individuo el poder de elegir
un trayecto alternativo.
La Kabbalah enseña que las implicaciones de la carta
astrológica de una persona están basadas en encarnaciones
anteriores. Cada uno de nosotros tiene una película de su
vida. Esta enseñanza puede compararse con una película
de los años setenta que vuelve a filmarse en el siglo XXI.
Aun cuando la película fue hecha originalmente en una
época anterior, esta vez es tu película y puedes hacer con
ella lo que desees. En el caso de tu encarnación actual, tú
eres el productor, el director, el protagonista y el
distribuidor, y como tal tienes la licencia artística de editar,
volver a filmar, cortar, doblar o añadir material a tu
voluntad. Cada nuevo estreno te brinda otra oportunidad
de completar el proceso correctivo de alma y de alcanzar tu
tikún único y propio.
La letra-energía Pei es nuestro canal meditativo para
alterar los acontecimientos futuros de nuestras vidas.
Mientras que nuestras estrellas nos impulsan con base en
las energías que expresamos durante encarnaciones
anteriores, Pei nos da el poder de redirigir nuestras
energías a estados de conciencia más elevados y más
productivos. La actividad humana puede cambiar el
resultado de la película rehecha tanto para mejorarla como
para empeorarla.
La carta astrológica es un indicador. Puede sacarnos
momentáneamente de la feroz tormenta de la experiencia
material y guiarnos hacia aspectos más sutiles de nuestra
vida. Las meditaciones astrológicas son canales que
podemos utilizar para alcanzar estados alterados de
conciencia y así llegar a los reinos espirituales donde
ocurren los cambios metafísicos. La intervención humana
en estos ámbitos puede interrumpir el flujo del tiempo,
evitando sucesos que parecen inevitables. La capacidad de
predecir el futuro puede también surgir de tales
meditaciones. El proceso de editar y re-editar no conoce
limitaciones. Ayer, hoy, mañana; todos son uno y lo mismo,
una vez que hemos entrado más allá de los límites de la
conciencia racional.
Rav Shimón bar Yojai, el maestro Kabbalista, es famoso por
alterar la dirección del tiempo y de los acontecimientos. La
Luz que emanaba de Rav Shimón bar Yojái se decía que era
enormemente intensa. Una Luz así, dicen los sabios,
iluminará toda la Creación al final del periodo de
corrección. El Zóhar ilustra la habilidad de Rav Shimón con
la siguiente historia:
Un día, Rav Shimón observó que el mundo estaba cubierto
de Oscuridad y que la Luz estaba oculta. Su hijo, Elazar, le
dijo: “Intentemos averiguar qué quiere conseguir el
Creador”. Un ángel se apareció ante ellos en la forma de
una gran montaña, arrojando treinta llamas de fuego. Rav
Shimón preguntó al ángel cuáles eran sus intenciones. “Se
me ha ordenado que destruya el mundo”, dijo el ángel,
“porque la humanidad no contiene en ella treinta individuos
justos”. Rav Shimón replicó: “Preséntate ante el Creador y
dile que bar Yojái se encuentra entre los habitantes del
mundo. Mi mérito es igual al de treinta hombres justos”.
El ángel ascendió al Creador y le dijo: “Señor del Universo,
¿eres consciente de las palabras que bar Yojái me ha
dicho?”. El Creador replicó: “Desciende y destruye el
mundo tal como se te ordenó. Ignora a bar Yojái”.
Al ver aparecer de nuevo al ángel, Rav Shimón le dijo: “Si
no asciendes de nuevo al Señor para llevarle mi petición, te
impediré que vuelvas a alcanzar los Cielos de nuevo. Y esta
É
vez, dile a Él que si el mundo carece de treinta hombres
justos, Él debe perdonarlo por que existan diez. Si no hay
diez hombres justos que puedan encontrarse en todo el
mundo, entonces pídele que lo redima por virtud de dos
hombres, mi hijo y yo. Y si Él considera que estos dos son
insuficientes, entonces pídele que preserve al mundo por
un solo hombre, y que ese hombre soy yo. Pues las
Escrituras declaran: ‘Mas el justo permanece para
siempre’”.188
En ese momento, una voz del Cielo dijo: “Digna de alabanza
es tu porción, Shimón bar Yojái, pues el Señor dicta un
decreto, y tú buscas anularlo; ciertamente para ti el
salmista escribió el verso:189 ‘Él cumplirá el deseo de
aquellos que Le temen’”.190
Aquí vemos una demostración del poder de los estados
alterados de conciencia. Rav Shimón, habiendo adquirido el
nivel más elevado de Luz Interior y Luz Circundante,
desafió la autoridad del cosmos y tuvo éxito en alterar su
dirección.191 Este, entonces, era el poder de Pei. Su
capacidad cósmica proporcionaría a los habitantes de la
Tierra la posibilidad de desbaratar las grandes
tribulaciones a las que se enfrentaban. ¿Puede detenerse la
violencia futura que amenaza a nuestro planeta? La
respuesta fue dada por el Maestro del Universo cuando le
habló a Rav Shimón bar Yojái. Las buenas acciones llevadas
a cabo por los habitantes de la Tierra potencian la
capacidad cósmica de Pei para ordenar las actividades
terrestres y extraterrestres. Personas con una
extraordinaria capacidad espiritual pueden cambiar el
destino del cosmos.
Quizás la historia más fantástica acerca de la influencia
extraordinaria de la mente sobre la materia es la de Joshua
ben Nun. Cuando perseguía a los reyes canaítas en Bet-
Horón, el le suplicó al sol y a la luna que se detuvieran. “Y
él dijo en la presencia de Israel: ‘Sol, detente sobre Gibeón;
y tú, Luna, en el valle de Ayalón’. Y así, el sol se detuvo en
medio del Cielo y no se fue en todo un día”.192
Hasta hace poco, esa narrativa se consideraba imposible.
El muro de Jericó pudo haberse resquebrajado por causa de
un terremoto;193 la división del Mar Rojo podría quizá
explicarse por un tornado caprichoso194; ¿pero qué
catástrofe natural pudo haber detenido la rotación de la
Tierra? Debido al aumento de la popularidad de estas
teorías tan radicales como aquellas expresadas por el
escritor y erudito Immanuel Velikovsky, quien reinterpreta
los acontecimientos de la historia reconciliando la historia
bíblica y la arqueología moderna, una desviación de la
Tierra de su eje regular se admite al menos como una
posibilidad. Comúnmente se cree que a veces, durante su
historia, la Tierra puede haber pasado suficientemente
cerca de un cuerpo celestial con la masa suficiente como
para perturbar la órbita de la Tierra. Un cometa o
meteorito también puede haber chocado contra el planeta,
causando que deje de seguir su órbita normal
temporalmente.
Pero mientras que esta narrativa bíblica encuentra ahora
un cierto grado de apoyo científico, no sucede lo mismo con
otras. Por ejemplo, la posibilidad de que la conciencia
pueda jugar un rol especial en la actividad celestial sigue
sin ser aceptado por todos a excepción de unos pocos
pensadores metafísicos. La gran mayoría de científicos
tradicionales, el clero y el hombre laico no considerarían ni
por un momento la idea de que la mente humana pueda
influenciar remotamente los fenómenos físicos a gran
escala. Sin embargo, las Escrituras nos piden que
aceptemos sin cuestionárnoslo que la conciencia puede
permitir a ciertos individuos trascender las leyes de la
física. ¿A quién o a qué debemos creer?
Un nuevo reconocimiento del papel de la conciencia en el
universo está emergiendo lenta pero firmemente dentro de
la nueva física. La teoría cuántica afirma declaraciones de
las Escrituras sugiriendo que la intervención humana
influencia la estructura de la realidad física. Esta “nueva”
perspectiva cuántica supone una desviación radical de la
visión mecanicista Newtoniana de la realidad, así como un
retorno a los valores kabbalísticos.
¿Cómo partió Moisés el Mar Rojo? Pocos negarían que un
fenómeno de gran trascendencia tuvo lugar en Egipto aquel
día. Sin embargo, como sucede con la historia de Joshua
ben Nun, algunos eruditos han intentado mitigar la
importancia del fenómeno del Mar Rojo, relegándola al
reino del mito y la leyenda. Otros han asumido que las
mareas insólitas u otros fenómenos climáticos fueron los
responsables. Pero aun cuando esas teorías son ciertas, no
logran explicar por qué estos eventos extraordinarios
ocurrieron en un lugar y un momento determinados.
El comentador del pasaje de las Escrituras dice: “El agua
de todos los océanos y mares fue dividida”.195 Una
descripción de la partición del Mar Rojo que proporciona el
Midrash dice: “Las aguas se apilaron hasta llegar a una
altura de mil seiscientas millas, y podían ser vistas por
todas las naciones de la Tierra”.196 Fueran cuales fueran
las circunstancias, este suceso debe colocarse entre los
hitos más dramáticos en los anales de la historia judía, e
incluso humana. ¿Por qué los Israelitas se escaparon de la
destrucción mientras que sus opresores perecían ante sus
ojos?
“La columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se
puso a sus espaldas”.197 ¿Qué era esa columna de nube?
Rav Yosi, en la porción Beshalaj 9:157 del Zóhar, planteó la
hipótesis de que era la nube que siempre se ve con la
Shejiná198, la nube en la que Moisés entró.199 La sabiduría
de la Kabbalah describe y explica el poder de Moisés de la
siguiente manera: desde el lado de Jésed, la Columna
Derecha, hay setenta y dos letras; desde el lado de
Guevurá, la Columna Izquierda, hay setenta y dos letras; y
desde el lado de Tiféret, la Columna Central, hay setenta y
dos letras. En la esfera trascendente, las letras-energías
están unidas, formando la Carroza Divina, el Nombre
Sagrado. En estos tres versos, que deletrean las setenta y
dos letras del Nombre Sagrado, están inscritos los tres
elementos del agua, el fuego y el aire”.200
Primer verso Columna Derecha
Segundo verso Columna Izquierda
Tercer verso Columna Central
Los 72 Nombres de Dios
“Y Moisés le dijo a Joshua…”201 Joshua sólo era un joven, e
Israel tenía muchos guerreros mejores que él. ¿Por qué
entonces habló con él Moisés?202 La razón fue que Moisés,
en su sabiduría, sabía que lo que iba a suceder no iba a ser
una mera batalla de carne contra carne—Israelitas contra
Amalecitas—sino una competencia que enfrentaba la
energía-inteligencia de la bondad contra la inteligencia
extraterrestre de la maldad. Joshua, a pesar de ser joven,
ya había alcanzado un estado elevado de conciencia
espiritual. Aun cuando no era tan elevada como el alma de
Moisés, que estaba unida con la Shejiná, el alma de Joshua
había alcanzado la región extraterrestre de inteligencia
llamada Metatrón, que significa “juventud”.
Cuando Moisés percibió que el Señor de la Oscuridad,
Samael, iba a ayudar a la nación de Amalec, Moisés pensó:
“Este joven, Joshua, se enfrentará ante el Señor de la
Oscuridad y vencerá”. Por lo tanto, le dijo a Joshua: “Ve y
lucha contra Amalec. Es tu batalla, la batalla aquí Abajo, y
yo me prepararé a mí mismo para la batalla Arriba”.203
Este relato coincide con la descripción kabbalística de las
setenta y dos letras. El conocimiento de este poder
devastador fue transmitido a través de la letra Pei, que
proporcionaba el impacto total de libertad al cosmos
Superior e Inferior. Ahora se vuelve evidente por qué la
letra Pei, el canal cósmico para la Sefirá de Jod (Gloria),
conciencia de Zeir Anpín, se sintió digna de presentar su
caso ante el Maestro del Universo.
Con esto en mente, Pei se presentó ante la Fuerza de Luz
para hacer su súplica. “La Purkaná (liberación), que Tú
finalmente manifestarás en el mundo, está indicada dentro
de la Pei cósmica”, dijo ella. “El vínculo unificador y que
todo lo abarca está eternamente recubierto en mi interior.
El Mojín de Maljut contiene la Fuerza de Luz para la
redención de las galaxias. Cuando esta Luz se conecte
cósmicamente con Maljut, la polaridad femenina se
manifestará como libertad de todas las formas de violencia.
Por lo tanto, sólo a través de mi puede el universo entero
elevarse al estado de su Corrección Final”.204
¿Cuál es la fuerza cósmica que se interpone en el camino
de la libertad universal? La Redención Final de Maljut de
las garras del Señor de la Oscuridad está íntimamente
vinculada con la capacidad de Zeir Anpín de conectar con
la Mojín de Ima (Biná). Todo depende del nivel de
purificación de Maljut de los dinim (juicios). Los dinim,
según afirma el Zóhar, eran formas de vida inteligentes que
surgieron como resultado de la Restricción.205 Esta
influencia estableció una limitación sobre la fuerza de
vinculación de la realidad unificada que todo lo abarca. La
libertad y la Corrección Final, entonces se expresan cuando
Ima (Biná), la Madre Celestial de Zeir Anpín y Maljut,
libera y proporciona a su hija, Maljut, el canal para
eliminar los dinim.
Sin la comunicación adecuada con Biná, Maljut está sujeta
a la influencia cósmica de los dinim, y a los canales de la
misericordia y la compasión no se les permite dejar sentir
su influencia en el cosmos. Los dinim obstaculizan la
liberación y la emisión de estas dos fuerzas-inteligencias
que proporcionan la armonía fundamental en el universo.
El proceso para obtener la libertad espiritual está descrito
en el Midrash, donde los sabios apuntan al águila como
símbolo de la Biná cósmica. La compasión del águila por
sus hijos se expresa cuando los coloca bajo sus alas para
protegerlos de la flecha del enemigo. Ella dice: “Prefiero
que la flecha me alcance a mí en lugar de mis hijos”. Esta
misericordia profunda, manifestada en Maljut, también se
revela en la Biblia: “Como el águila que impulsa a su
nidada, revoloteando sobre sus pichones, así extendió sus
alas, lo tomó y lo llevó sobre sus plumas”.206
“Eres en verdad muy bella”, le dijo el Maestro del Universo
a Pei. “Pero dentro de ti, Pei—penetrando los lugares más
recónditos de tu inteligencia cósmica—yace la huella de
pesha. Tu misma esencia es la primera letra de la palabra
‘crimen’. Por lo tanto, mientras personifiques la fuerza de
vida inteligente de Pedut, Redención, el Mojín que emerge
de Ima no puede establecerse permanentemente dentro de
tu esfera cósmica de influencia”.
Para entender del todo esta respuesta del Maestro,
debemos hablar sobre la energía que dio origen al hombre
original, Adán. Cuando Adán nació, él poseía el nivel de
conciencia designado como Kedushá cósmica, la conexión
con el espacio exterior207, que está localizada dentro de la
conciencia de Zeir Anpín. El alcance y la dimensión de
Adán se extendían más allá de la vasta expansión de
nuestra galaxia, pasando por toda la Conciencia Cósmica y
el Mundo (Asiyá, o la acción corpórea), y más allá del
infinito hasta el Mundo de la conciencia de Briá.
La colonia del Árbol de la Vida mencionada en la Biblia208
conectaba y comunicaba con el reino de los mundos de la
Kedushá cósmica. En el otro lado de la Conciencia Cósmica,
el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal estaba
localizado en los mundos de la Tumá cósmica, el reino de
Satán. A Adán se le ordenó que no comiera del Árbol del
Conocimiento.209 Al mantener esta distancia cósmica, el
Maestro del Universo mantuvo sano y salvo su Reino, más
allá del alcance de los tentáculos del Señor de la
Oscuridad. Bajo ninguna circunstancia debía haber
contacto con las klipot.
Pero, Adán pecó, estableciendo así contacto con las klipot,
y fue atraído, como si de un imán se tratara, hacia el
dominio del Señor de la Oscuridad. Junto con Adán, los
mundos de la Kedushá cósmica entraron en los tres mundos
contaminados del Señor de la Oscuridad. Muerte, violencia,
imperfección e inmadurez empezaron a reinar, y este
estado catastrófico de desequilibrio continuará hasta que la
conciencia del Mesías sea revelada universalmente.
Permítenos reflexionar por un momento sobre la
interpretación estándar del relato bíblico del pecado de
Adán. Al comer de la fruta prohibida, creó contacto con el
otro lado. Los frutos de ambos árboles personificaban la
totalidad de cada conciencia: Kedushá (Santidad, Pureza)
para el Árbol de la Vida y Tumá (Impureza) para el Árbol
del Conocimiento, una situación que no difiere de nuestro
entendimiento moderno de la doble hélice del ADN, que
informa sobre todos los aspectos de nuestro ser corpóreo.
La interpretación kabbalística del comportamiento negativo
de Adán asume otra dimensión: “El pecado de Adán en
realidad consistió en separar el Árbol del Conocimiento del
Árbol de la Vida. Si hubiera unido el Árbol del
Conocimiento con el Árbol de la Vida, el bien y el mal
nunca hubieran existido. Fue sólo después de que Adán
separara los dos árboles cuando el Árbol del Conocimiento
manifestó el bien y el mal. Sólo entonces las klipot
obtuvieron acceso al Árbol del Conocimiento y extrajeron
su energía de allí”.210
El Árbol del Conocimiento poseía el cosmos entero de
Kedushá y Tumá en un estado potencial. La conciencia de
Tumá contenía chispas de la totalidad unificada que todo lo
abarca que Adán debía sanar. Si Adán hubiera ejercido la
restricción y seguido la orden del Maestro del Universo, el
proceso de tikún se habría completado. Las chispas se
habrían liberado de las garras del Señor de la Oscuridad y
el reino del mal nunca se habría manifestado. Pero debido a
la transgresión de Adán, pesha (crimen) se estableció
dentro de Maljut. Y lo que es más, el pecado de Adán trajo
a la serpiente más cerca de Eva en el nivel terrenal porque
lo que ocurre Arriba también ocurre Abajo. Por lo tanto, la
serpiente bajó hasta Eva y le inyectó el veneno del Deseo
de Recibir Sólo Para Uno Mismo.211
La zuhamá (suciedad) con la cual la serpiente profanó
Maljut trajo la corrupción a toda la Creación. La
purificación del cosmos no ocurrirá hasta la Corrección
Final. El profeta Isaías se refirió a la rehabilitación y
restauración del universo a la perfección cuando declaró:
“Él se tragará a la muerte en victoria; y el Señor enjugará
lágrimas de todos los rostros”.212 En la Kabbalah, los
“ojos” se refieren a Jojmá y Biná, y las “lágrimas”
simbolizan la carencia de Mojín, la Luz de la Redención.
Esta ausencia fue un resultado de la zuhamá que se
combinó con la Conciencia Cósmica Inferior después del
pecado de Adán de comerse la fruta del Árbol del
Conocimiento. El profeta Isaías, por lo tanto, afirma que las
lágrimas no desaparecerán de Maljut hasta que la Fuerza
Oscura sea abolida para toda la eternidad. Cuando pesha
(crimen) sea eliminado, el Señor de la Oscuridad dejará de
existir.
Entre Atsilut cósmica y Briá cósmica existe un parsá, una
frontera cósmica, similar al cinturón de Van Allen en
nuestro sistema solar. El Señor le dijo a Adán que no
extrajera Luz por debajo de esta frontera cósmica porque
Satán podía apoderarse de la Luz que entraba en los tres
universos cósmicos inferiores. Si Adán hubiera obedecido,
los Mundos de Briá (Creación), Yetsirá (Formación) y Asiyá
(Acción) hubieran sido elevados hasta llegar a Atsilut
(Emanación), restaurando así nuestro mundo terrenal en la
perfección eterna. Sin embargo, como Adán no elevó las
chispas y los tres universos inferiores hasta Atsilut, nada en
la Creación fue perfeccionado. En su lugar, Adán descendió
a los tres Mundos Inferiores, que ahora estaban unidos con
el mal, y atrajo la shefa (abundancia) por debajo de la
barrera de Atsilut con él. Estos asuntos estaban
encapsulados dentro de las palabras con las que el Creador
respondió a Pei: “Eres muy bella, Pei, pero escondida en lo
más profundo de tu interior se halla la impresión de pesha
(crimen)”.
En otras palabras, aunque Pei personifica tanto a Pedut
(Redención) como a la Luz de la Sabiduría, es el Mojín que
emerge de Ima el que finalmente será otorgado a Pei,
trayendo la redención al mundo. Por lo tanto, la redención
se precipita gracias al Mojín. Hasta que no se alcance el
nivel de conciencia del Mesías, toda la redención que se
produzca en el mundo será incompleta. Esto se evidencia
por las repetidas expulsiones del pueblo de Israel de su
tierra y por la destrucción de los dos Templos Sagrados.
Todo esto se debe a que Pei contiene pesha. La redención
que Ima puede proporcionar ahora a Pei es todavía incapaz
de redimir por completo el pesha (crimen) del pecado de
Adán. Consecuentemente, Pei siempre estará en riesgo de
ser tomada por las klipot.
Cuando el Señor respondió a Pei, Él también comparó la
apariencia de la letra como la de una serpiente que muerde
a una persona e inmediatamente esconde su cabeza dentro
de su cuerpo. Este rasgo hace que sea imposible matar la
serpiente, pues sólo puede matarse si se golpea en la
cabeza. El Zóhar cuenta cómo después de hacer que Adán
pecara, la serpiente enrolló su cabeza dentro de su cuerpo
y “extendió sus manos”.213 Aunque Maljut obtiene el Mojín
para la redención a través de Ima (Biná), la cabeza
inclinada de la serpiente representa la Luz del Cuerpo, en
lugar de la Luz de la Cabeza.
La Luz del Cuerpo se refiere a las Sefirot de Jésed, Guevurá
y Tiféret, que son reveladas por el Mojín e impartidas a
Maljut. Por consiguiente, la serpiente obtiene acceso a Pei,
haciendo que Pei se quede sin el Mojín, que es necesario
para la creación del mundo. Siendo esto así, la letra Pei es
inadecuada para traer al mundo su Corrección Final y su
perfección suprema.
A raíz de todo esto, sabemos un par de cosas sobre Pei.
Primero, sabemos que Pei, que simboliza a Maljut, está
contaminada con el veneno de la serpiente. Segundo,
sabemos que el Mojín recibido de Biná no proporciona a Pei
el poder suficiente para vencer al enemigo. Esta posición
vulnerable de Pei muestra que ella recibe la Luz que emana
del Cuerpo y no de la Cabeza de las Sefirot. Por
consiguiente, el Señor le dijo a Pei que no era un canal
apropiado para la Creación.
Con su cabeza inclinada, Pei partió de la presencia del
Maestro.
CAPÍTULO 11
LA LETRA AIN
En ningún momento se menciona en el Zóhar que la letra
Ain se acercara al Señor con la petición de ser el canal y la
semilla para la Creación. La Nétsaj cósmica (Victoria), la
fuerza de vida interna de la conciencia de Ain, se revela
como el compañero invisible de la Jod cósmica. La mayor
parte de las características de Jod están determinadas por
su profunda conexión con Nétsaj. Igual que los polos
positivos y negativos de una bombilla de luz proporcionan
unidos las condiciones necesarias para la manifestación de
la electricidad, Nétsaj y Jod hacen lo mismo dentro de su
morada en la Tríada Inferior de la Estrella de David. Nétsaj
y Jod se consideran como dos secciones de una parte del
Cuerpo de las Sefirot. Ellas son, en efecto, dos fuerzas
opuestas que juntas proporcionan una expresión unificada
de la totalidad que todo lo abarca.
Ain significa “ojo” en hebreo. Ain es la única letra dentro
del Álef Bet que representa un objeto físico específico. Las
palabras que empiezan con la letra Ain apuntan a la
predominancia, sea beneficiosa o no, de la conciencia sobre
la materia física. Igual que las piedras y los ladrillos se
utilizan para construir edificios, las palabras se forman a
través de la ordenación y la agrupación de letras, que son
los canales a través de los cuales la inteligencia y las
fuerzas-energías inteligentes se vuelven manifiestas. La
localización de la letra Ain dentro de una palabra designa
un estado particular de conciencia. Oneg , que significa
“regocijarse”214, empieza con la letra Ain, lo cual indica el
logro de un estado alterado de conciencia. Sin embargo,
cuando las letras de esta palabra aparecen en orden
inverso, la palabra o energía inteligente que emerge de
esta ordenación alterada es nega , que significa “plaga”
o “aflicción”215
Debido a la relación íntima entre Ain y su letra compañera,
Pei, encontramos razones similares por las cuales ninguna
de las dos fue utilizada como canal para la Creación. Pei no
fue utilizada debido al pesha (crimen) que penetró en lo
más recóndito de su inteligencia cósmica. La conexión
íntima de Pei con pesha se debe a que Pei es la primera
letra de la palabra pesha. Sin embargo, cuando las letras
de la palabra pesha —Pei, Shin, y Ain—se reordenan, se
crea una nueva palabra: shefa , que significa
“abundancia”.
La lengua hebrea y el Álef Bet nunca se encuentran con los
límites con los que se topan otras lenguas. Tal como dijo
Heisenberg: “Los problemas del lenguaje aquí son
realmente serios. Deseamos hablar de alguna forma sobre
la estructura de los átomos, pero no podemos hablar sobre
átomos con el lenguaje ordinario”.216 Si hemos llegado a
los límites del lenguaje ordinario, ¿hay rutas de
pensamiento más allá del lenguaje que podamos usar para
entender la realidad no conceptual? Los kabbalistas dicen
que sí.217 El estudio del mundo de los átomos ha forzado a
los físicos a darse cuenta de que nuestro lenguaje común es
totalmente incapaz de describir la realidad atómica y
subatómica, pero el estudio de la realidad cósmica no
presentó tales límites a la lengua hebrea.
El Álef Bet no es una lengua ordinaria. Todos los universos
conocidos y desconocidos fueron creados a través de las
letras-energías contenidas en el Álef Bet. De la misma
forma que la vida es un ciclo, con influencias cósmicas
variadas positivas y negativas que aparecen en distintos
momentos, también las letras del Álef Bet, a través de
palabras y sílabas, representan series de acontecimientos
cíclicos.
Este fue precisamente el motivo del rechazo de Pei. Cuando
descubrimos la naturaleza indeterminada de Pei, nos
enfrentamos a una paradoja cósmica. Pei fue el canal que
hizo manifiesta la fuerza de energía inteligente de pedut
(libertad). Sin embargo, la interpretación y la relación
mutua de las energías inteligentes de las letras podría
causar que Pei fuera el catalizador de la creación de pesha
(crimen) en nuestro universo. Por lo tanto, dentro de Pei
hay una mezcla o confusión entre el concepto de crimen y
el concepto de libertad. Si no podemos elegir
correctamente entre estos dos conceptos, entonces el
proceso de tikún (corrección espiritual) no tiene
posibilidades de éxito. Por lo tanto, debía encontrarse otra
energía inteligente, una que no poseyera este tipo de
naturaleza dicotómica.
Los científicos se han esforzado durante muchos siglos por
descubrir las leyes básicas y globales de la naturaleza. Sin
embargo, hoy en día el científico cuántico ha llegado a ver
el universo—al menos en su nivel subatómico—como un
fenómeno co-creado por la mente humana. Si esto es cierto,
entonces todas las observaciones humanas y las
construcciones conceptuales deben estar tratando con un
mapa conceptual de la realidad, en lugar de con la realidad
en sí misma.
Para aquellos que no pueden aceptar una realidad
multifacética, estos nuevos avances científicos abren una
caja de Pandora de consecuencias potencialmente severas.
Después de todo, si no existe tal cosa como una realidad
única y global, entonces parece que cualquier definición de
lo que es real no es mejor que ninguna otra. Y si la realidad
en sí misma no es real, ¿entonces qué ocurre con conceptos
como la libertad, la justicia y la honestidad? ¿Acaso no
están también abiertos a interpretación? ¿Están entonces
todos los conceptos humanos sujetos a los deseos
caprichosos de aquellos que los harían servir para sus
propios fines? ¿Quién dice lo que está bien y lo que está
mal, ahora que la realidad en sí misma está más allá de
nuestro entendimiento?
Este era el dilema que el Maestro del Universo deseaba
evitar. Él rechazó la petición de Pei debido al pesha
(crimen) que se hallaba en su interior. E hizo esto a pesar
del hecho que Pei simboliza la polaridad negativa, la Jod
cósmica de Zeir Anpín, y a pesar de que el Mojín, la Luz de
la Redención, también reside dentro de su conciencia. La
Pei cósmica con su fuerzainteligencia negativa de la
Columna Izquierda, se parecía mucho a la Fuerza Oscura
en algunos aspectos. Por lo tanto, si Pei hubiera sido
aceptada como canal para la Creación, la posibilidad de
que el sufrimiento y la desgracia se hicieran presentes
habría aumentado notablemente. Ciertamente, la Pei
también contenía la energía-inteligencia de la libertad,
pero esta inteligencia podría haber sido tomada por el
Señor de la Oscuridad, condenando así a los habitantes de
la tierra a una guerra eterna. El Maestro no tuvo otra
elección que rechazar a la Pei cósmica como canal para la
Creación.
Entonces la Ain cósmica, la polaridad positiva, dio un paso
adelante para presentar sus razones por las cuales debía
ser el canal de la Creación. “Aun cuando es cierto”, afirmó
Ain, “que Pei, como polaridad negativa, atrajo el Mojín (Luz
de la Redención) de Biná, es la Columna Derecha y no la
Izquierda la que expresa la energía-inteligencia del Mojín.
Yo contengo la conciencia de Nétsaj, que es positiva en su
naturaleza. Consecuentemente, puedo manifestar la Luz de
la Redención.
Así, como la primera letra-energía de la palabra anavá
(humildad)218, represento la naturaleza de anavá. Por
consiguiente, si fuera elegida, los habitantes de la Tierra
recibirían la influencia positiva del rasgo de humildad, y las
cualidades negativas del odio, la maldad y la envidia
podrían reducirse enormemente”.
“Es más”, continuó Ain, “ser la personificación de la Nétsaj
cósmica aumenta mi capacidad para soportar los ataques
de Satán. Entre nosotros existe un espacio natural que no
existe entre Pei y las fuerzas de la Oscuridad. La energía-
inteligencia de la Nétsaj cósmica es positiva, mientras que
la energía-inteligencia de Satán es negativa”.219
El Maestro del Universo respondió: “Pero tú, Ain, también
representas a avón (pecado), igual que tu compañera, la Pei
cósmica. La letra Ain es la primera letra de la energía-
inteligencia de avón”.220
Si Ain se convirtiera en el canal de la Creación, se le
brindaría al Señor de la Oscuridad la oportunidad de
aprovechar el primer pecado de la humanidad como medio
para perpetuar su reinado sobre los habitantes de la Tierra.
El principio de humildad podría no recuperarse nunca de
tal ataque. Entonces el concepto de humildad sería
concedido sólo a los dóciles, los pobres y los inocentes, y no
habría espacio para que los fuertes expresaran el rasgo de
humildad del ser humano.
La Ain cósmica, con su cabeza inclinada en señal de
humildad, partió.
CAPÍTULO 12
LA LETRA SÁMEJ
La búsqueda de la unión cósmica continuó. A pesar del
rechazo de la Ain cósmica por parte del Maestro del
Universo, la Sámej cósmica se sintió cualificada para ser el
canal a través del cual se estableciera el mundo. Sin
embargo, ella sintió gran presión para identificar alguna
razón fundamental por la cual ella sería un instrumento
más apropiado para la gran unificación que cualquiera de
las otras letras-energías. En búsqueda de hechos que
pudiera citar ante el Señor, Sámej empezó a reflexionar
sobre la infraestructura misma de Su dominio, el misterio
de la vida misma.
Al ahondar profundamente en los niveles celestiales y
terrenales de la conciencia, la Sámej cósmica esperaba
presentar un argumento más poderoso que aquellas que la
habían precedido. Si Sámej era capaz de entender cómo el
universo mantendría el equilibrio de todas las formas de
vida energéticas, entonces podría decidir cómo su propia
energíainteligente la cualificaba para tal tarea.
Permítenos, con Sámej, reflexionar sobre el misterio más
profundo de todos: el origen de la vida. Según los
científicos, las formas de vida primitivas empezaron a
emerger en la Tierra hace al menos tres mil millones de
años de años. En los últimos años se ha avanzado en el
descubrimiento de ciertos principios básicos que parecen
controlar la apariencia de la vida, pero hasta ahora el
enigma de la vida sigue sin tener respuestas.221 Charles
Darwin se hizo famoso por postular el concepto de la
evolución biológica, pero aunque sus hallazgos arrojaron
luz sobre cómo se desarrolló la vida en la Tierra, no
lograron determinar el origen de la vida. Incluso Francis
Crick, quien descubrió el ADN, se declaró ignorante en lo
que respecta a los orígenes primordiales de la vida. En
palabras propias de Crick: “Es imposible para nosotros
decidir si el origen de la vida aquí fue un suceso extraño o
uno que casi ciertamente debía tener lugar. Parece
prácticamente imposible dar algún valor numérico a la
probabilidad de lo que parece ser una secuencia
improbable de eventos”. A pesar de nuestros mejores
esfuerzos, parece que cuanto más aprendemos sobre
nuestros orígenes, menos sabemos.
¿Es la vida el resultado de una actividad química aleatoria?
¿O es la humanidad la expresión de la Voluntad Divina?
Según el Zóhar, la vida humana, simbolizada por Adán,
representa el logro supremo del proyecto cósmico del
Señor.222 “Y el Señor creó al hombre a Su imagen y
semejanza”, declara la Biblia.223 Este versículo afirma
explícitamente que la vida es el resultado directo de la
actividad decidida del Creador.
El Zóhar proporciona más comentarios sobre el origen de
la vida: “Rav Jiyá empezó a disertar sobre el versículo:
‘Aparecen las flores sobre la tierra, ha llegado el tiempo de
las canciones, y se oye en nuestra tierra el arrullo de la
tórtola’.224 Él dijo: ‘Cuando el Señor creó el mundo, dotó a
la Tierra de toda la energía que necesitaba para ello. Él no
presentó frutos hasta que apareció el hombre. Sin
embargo, cuando el hombre fue creado, todos los productos
que estaban latentes en la Tierra aparecieron sobre el
suelo. De forma similar, los cuerpos celestiales no
impartieron energía-inteligencia a la Tierra hasta que
emergió el hombre’.
Pues está escrito: ‘No había aún en la tierra arbusto alguno
del campo, y ninguna hierba del campo había germinado
todavía, pues el Señor Dios no había hecho llover sobre la
tierra, ni había hombre que labrara el suelo.’225 La cosecha
de la Tierra estaba todavía oculta en su seno y aún no se
había mostrado.
Los Cielos se abstuvieron de verter lluvia sobre la Tierra
porque el hombre no había sido creado todavía. Sin
embargo, cuando el hombre apareció, las flores brotaron de
la Tierra, y todos sus poderes latentes fueron revelados”.
Que “llegó el tiempo de las canciones” estaba indicado por
el hecho de que la Tierra estuviera preparada para ofrecer
alabanzas al Señor, lo cual no podía hacer antes de que el
hombre fuera creado. “Y se oye en nuestra tierra el arrullo
de la tórtola” indica, según el Zóhar, que la energía
inteligencia no estaba presente en el universo antes de que
el hombre fuera creado. Cuando emergió el hombre,
también emergió la vida en la Tierra. Cuando el hombre
pecó, la Tierra fue maldecida, y todas esas cosas buenas la
abandonaron. Tal como dice la Biblia: “Maldito sea el suelo
por tu causa”226, y de nuevo: “Cuando cultives el suelo, no
te dará más su vigor”.227
Ha habido mucha especulación sobre la posibilidad de que
pueda existir vida en algún otro lugar del universo. No se
ha encontrado una clara evidencia que pruebe la existencia
de formas de vida extraterrestres, pero la mayoría de
científicos cree que debe haber vida en otros planetas,
dada la antigüedad y la inmensidad del universo. Con el
advenimiento de la exploración espacial, se elevaron las
esperanzas de resolver este misterio, pero cuando el
aterrizaje del hombre sobre la luna no ofreció ninguna
pista, muchas de esas esperanzas fueron derrumbadas. Las
rocas de la luna nos enseñaron más sobre el universo, pero
nada sobre las posibilidades de otra vida en el universo.
Las naves sin tripulación que aterrizaron en Marte nos
enseñaron aún más, pero tampoco añadieron nada a
nuestra reserva de conocimiento sobre el misterio de la
vida.
Según el Zóhar, Adán fue el logro supremo del proyecto
cósmico del Señor. Adán el hombre es el símbolo terrenal
del Adán de Arriba: Adam Kadmón (Adán Primordial). Adán
simbolizaba la forma material de toda la Creación. Sin
embargo, para su despertar, el surgimiento de la vida
tendría que esperar al Sexto Día.
Todas las actividades incluyen una de dos formas de
restricción: voluntaria e involuntaria. La restricción
involuntaria prevalece en todos los niveles de la existencia
terrenal y celestial, incluyendo muchas de las funciones
corporales del hombre. Pero hay una excepción a la regla
de la restricción involuntaria: la voluntad del hombre. Sólo
los componentes metafísicos de la humanidad—nuestras
mentes y nuestras almas—tienen la opción de ejercer la
restricción involuntaria y revelar así la energía-inteligencia
infinita. El resto de la Creación funciona en un nivel más o
menos automático o reactivo. Cuando elegimos la
restricción, revelamos los orígenes y la interacción
dinámica de la vida misma; cuando elegimos no hacer
restricción, permanecemos en un mundo de oscuridad e
ilusión. La creación de Adán activó un flujo incesante de
energía que se manifestaba como formas de vida
inteligentes, y toda la Creación cobró vida.
La Fuerza de Luz, acompañada y canalizada por la energía-
inteligencia de las Sefirot, se manifestó por primera vez en
el Tercer Día de la Creación. El Tercer Día bíblico, según la
interpretación kabbalística, indica el surgimiento de la
Columna Central que une las dos energías-inteligencias
opuestas de la Fuerza de Luz, es decir el Deseo de Impartir
(Columna Derecha) y el Deseo de Recibir (Columna
Izquierda). El conductor entre estas fuerzas opuestas es la
energía-inteligencia de la restricción. Cuando tiene lugar la
restricción, se impide que la Fuerza de Luz entre en la
Vasija de la energía-inteligencia del Deseo de Recibir,
causando así una explosión que revela la energía-
inteligencia del Deseo de Impartir.
Imagina un apagón universal en el que toda la actividad
cósmica se enlentece hasta llegar a una virtual
paralización. Esta era la condición antes de la aparición de
Adán. Todos los sistemas estaban en un estado de
suspensión latente, preparados y esperando el momento en
que se activara el interruptor a la posición de “encendido”.
Cuando la energía-inteligencia de Adán (hombre) apareció,
la Luz infinita de la Creación iluminó los Cielos en una
explosión colosal, y el entramado de la vida inició su danza
cósmica.
El Zóhar explica que la expansión presente del universo
físico se debe al empuje de la explosión inicial de Adán,
provocada por la restricción original.228 Según este
modelo, la humanidad (que evolucionó a partir de Adán),
continúa desencadenando esta actividad del cosmos. La
expansión y la contracción cósmica dependen de si
elegimos o no hacer restricción. Cuando hacemos
restricción, infundimos energía-inteligencia positiva en el
cosmos. Por el contrario, si elegimos rendirnos al Deseo de
Recibir Sólo Para Uno Mismo, generamos una agitación
cosmológica.229
El Zóhar declara que un entendimiento de Adán nos
proporcionará una comprensión total del cosmos. El
célebre kabbalista, físico y astrónomo Shabtai Donolo
afirma en su comentario del Libro de la Formación que el
hombre es un reflejo de todo el laberinto cósmico de
propiedades físicas e interacciones metafísicas. Era
precisamente a este asunto al que se dedicaba Sámej
ahora. ¿Podía ser ella un canal adecuado para un universo
ordenado? ¿Era su estructura metafísica particular
apropiada para ayudar al hombre cuando llegara a
consumirse por sus propios deseos egoístas?
Antes de continuar describiendo la súplica de Sámej,
debemos examinar la interacción de energías durante e
inmediatamente después de la Creación. Al hacerlo,
entenderemos mejor la esencia de la Sámej cósmica. La
energía-inteligencia de Sámej en el Álef Bet se halla dentro
de la Sefirá de Tiféret, que está representada por el Tercer
Día de la Creación.230 El Tercer Día, hasta ahora, ha sido
oscurecido por el código cósmico en el que está encriptado.
La versión bíblica del Tercer Día es imprecisa acerca de lo
que tuvo lugar aquel día. Sin embargo, el Zóhar dice que
“el Tercer Día de la Creación es el nombre codificado de la
energía-inteligencia Sefirótica del Tiféret cósmico. La
Sefirá de Tiféret encapsula el dominio de la Columna
Central sobre las otras dos energías-inteligencias”. Es por
este motivo, kabbalísticamente hablando, que el número
tres denota la necesidad de tres fuerzas elementales
necesarias en nuestro universo.231
El autor del Zóhar, Rav Shimón bar Yojái, condenó las
interpretaciones populares de la Biblia. Según Rav Shimón,
la Biblia no es un relato detallado de doctrina religiosa; en
su lugar, no es más que un código completo de nuestra
cosmología. La Biblia habla en código; la Kabbalah lo
descifra.
Lo que parece surgir del relato bíblico de la Creación, y de
su interpretación de apoyo que hace el Zóhar, es que la
Tierra y su estructura física completa cobraron vida en el
Tercer Día de la Creación, que está representado por la
Sefirá de Tiféret.232 El universo físico se originó cuando la
tercera fuerza, el principio mediador de restricción
conocido por la Kabbalah como la Columna Central,
empezó a existir. El hombre y los reinos animales les
siguieron más tarde.
Según la Kabbalah, el universo ha sido programado para
desarrollarse en una serie de Diez Emanaciones hacia su
Corrección Final. Un orden uniforme y bien dispuesto,
guiado por un patrón metafísico innato, engloba a todos los
fenómenos, desde el más sencillo al más complejo. Igual
que el ADN proporciona todos los ingredientes necesarios
para la duplicación biológica y la transmisión de
propiedades hereditarias, también el mundo metafísico
funciona de acuerdo a diez interacciones inherentes. El
Zóhar sugiere que hay un sistema que funciona de forma
muy similar al sistema de ADN biológico. Este ADN
metafísico se ocupa de los fenómenos naturales,
determinados e influenciados por el diseño conjunto que
existe en la naturaleza. Igual que la molécula genética de
Crick, la Tierra y sus habitantes contienen patrones
metafísicos únicos que son los equivalentes metafísicos del
ADN. El Zóhar señala que el comportamiento y la
orientación de cualquier entidad individual no está sólo
genéticamente condicionada y predeterminada, sino que
también es el resultado de la posición de su propio ADN
metafísico dentro de la totalidad cósmica.
Ya sabemos que el desarrollo completo del hombre depende
de que establezca una relación adecuada con su entorno
físico. Lo mismo sucede en el nivel metafísico. Rav Shimón
dijo: “Mientras la comunidad esté completa y dichosa, las
bendiciones abundarán para todos. Sin embargo, cuando el
mundo no está conectado con la unidad que todo lo abarca,
entonces las bendiciones serán negadas por Él y por todos
los otros”.233 El Zóhar dice que podemos dar forma a la
relación entre el hombre y el medio ambiente para bien o
para mal, según el criterio que elijamos.234 Este
modelamiento puede tener lugar tanto en el nivel mundano
como en el metafísico. El hombre tiene la capacidad de
modificar su ADN metafísico, y todas las generaciones
sucesivas heredarán la modificación.
El código y la estructura de nuestro ADN metafísico yacen
dentro de la estructura de las Sefirot. En nuestra discusión
de los siete días de la Creación, ten en cuenta que nos
estamos refiriendo a la actividad en un nivel de energía-
inteligencia puro: el nivel del ADN metafísico. Nuestro
marco de referencia para el establecimiento real del todo
de nuestro universo excluye necesariamente cualquier
referencia al universo físico expresado físicamente, que
surgió más tarde, tal como está indicado por los dos relatos
de la Creación en el Génesis.
La Tierra también tiene su código cósmico completo e
individual de siete fuerzas inteligentes encapsuladas: las
Siete Sefirot Inferiores. Estas fuerzas primarias son
responsables del sistema solar y de la división cósmica
propia de la Tierra. Los siete canales de energía-
inteligencia que emanaban de las siete Sefirot durante el
tiempo de Creación bíblica eran, y todavía son,
directamente responsables de las diversas manifestaciones
geográficas de la Tierra.235
Puesto que la creación de la Tierra precedió a la creación
de los cuerpos celestiales, la Tierra se considera la semilla
cósmica de nuestro sistema solar. Los planetas surgieron
de una replicación del complemento de información de la
Tierra. La Tierra es el canal cósmico de energía-
inteligencia de Tiféret. Cada Sefirá o canal de energía-
inteligencia, consiste en sus siete divisiones propias del
ADN metafísico, igual que la semilla de un árbol contiene
los códigos de ADN para todos los sub-componentes
(raíces, hojas, etcétera) del árbol entero.
Cuando un árbol produce una copia idéntica de sí mismo, lo
hace a través de múltiples formas de expresión. Así ocurrió
con la Tierra durante el periodo inicial de la Creación. Siete
energías-inteligencias encapsuladas salieron despedidas de
la Tierra cósmica, sembrando el sistema solar con siete
energías-inteligencias complejas, manifestadas mediante la
energía-inteligencia del marco de Nétsaj. Esto dio origen a
los siete cuerpos celestiales: Saturno, Júpiter, Marte, el Sol,
Venus, Mercurio y la Luna.
En la descripción bíblica del Cuarto Día de la Creación, el
término “día” no debe tomarse literalmente. “Día” es un
código para la energía-inteligencia Sefirótica. El Tercer
Día, descifrado, es la energía cósmica de Tiféret, y el
Cuarto Día es la energía-inteligencia cósmica de Nétsaj. Lo
que emerge de esta interpretación de la Biblia es un
proceso dinámico de evolución Sefirótica. Esto arroja una
luz nueva y más comprensible sobre la pregunta de qué
sucedió primero y qué sucedió después.
Mientras que estamos en el tema de la evolución, me
gustaría tratar la teoría de Darwin, un tema controvertido
que hizo tambalear los mismos cimientos de la doctrina
judeo-cristiana y se convirtió en el campo de batalla de la
dicotomía ideológica más grande de la historia, que
enfrentaba la religión y la ciencia. El proceso evolutivo
sugerido por el Zóhar plantea algunas preguntas serias
relativas al origen y la evolución de la vida humana. El
relato bíblico de la Creación indica que las plantas, los
animales y el hombre aparecieron en la tierra de una
manera secuencial.236 Esto puede considerarse como la
confirmación de la teoría de Darwin de que los seres vivos
cambian de una forma a otra como resultado de sucesos
aleatorios, y no de la intervención deliberada del poder
Divino. Un examen Zohárico del plan maestro de la
Creación proporciona una apreciación más profunda de los
relatos bíblicos de la Creación.237 Un análisis más
exhaustivo del Génesis revela que el acto de la Creación es
repetitivo. La actividad creativa del segundo capítulo
parece ser idéntica a la del primer capítulo, pero según el
Zóhar, el relato de la Creación en el primer capítulo
representa la Creación cuando todavía se encontraba en un
estado potencial, mientras que el relato de la Creación en
el segundo capítulo se refiere a la Creación física.
Las leyes naturales del reino metafísico garantizaban que
las primeras Vasijas que aparecieran después del
Tzimtzum, o Primera Restricción, fueran aquellas con un
grado superior de pureza, y consecuentemente con un
grado menor de Deseo de Recibir. Las Vasijas son el
opuesto exacto de las Luces. Las primeras son la expresión
del Deseo de Recibir, el aspecto negativo, mientras que las
Luces son la energía-inteligencia de la Fuerza de Luz, el
Deseo de Impartir, el aspecto positivo.238 Debido a que las
primeras Vasijas tenían un Deseo de Recibir inferior, las
primeras Luces que surgieron fueron, por correspondencia,
aquellas con un grado inferior de Deseo de Impartir.
La paradoja en este proceso es que el nivel supremo de la
Fuerza de Luz, Yejidá, no puede expresarse hasta que la
energía-inteligencia más baja y más intensa del Deseo de
Recibir se hace manifiesta.239 Esta paradoja ilustra otra
característica importante—quizá incluso la esencia—de la
visión kabbalística del mundo: el conocimiento de que
todos los conceptos y las entidades aparentemente
contradictorios e irreconciliables son aspectos de una única
unidad básica.
El Mundo de la Acción representa la Vasija final más baja
de la energía-inteligencia y el grado más alto de Deseo de
Recibir. Sólo por virtud de la expresión de este aspecto
negativo del deseo puede manifestarse el nivel supremo de
la Fuerza de Luz. Entender esta relación nos proporciona
una comprensión más profunda de las paradojas a las que
se enfrenta la sociedad hoy en día. Por una parte,
observamos una multitud de gente orientada a lo físico,
buscadora de placer y no espiritual; por la otra, vemos un
despertar de la espiritualidad en muchos lugares y culturas
de todo el mundo. Esta coexistencia de intenciones y
deseos opuestos se haya en el corazón de la visión
kabbalística de la Era del Mesías.
Ahora permítenos regresar al misterio de la Creación
bíblica. El Zóhar nos dice que el primer relato de la
Creación en el Génesis ilustra la evolución de la energía-
inteligencia de la Vasija, es decir, la emanación del proceso
Sefirótico, mientras que el segundo relato describe el
nacimiento del mundo físico. Las inteligencias cósmicas
evolutivas del Primer Día hasta el Sexto Día son las Sefirot
de Jésed, Guevurá, Tiféret, Nétsaj, Jod y Yesod, y cada una
de éstas contiene un grado diferente de Deseo de Recibir,
de forma que cada Sefirá contiene una manifestación más
intensa del Deseo de Recibir que la que la precede.
El primer relato de la Creación, por lo tanto, describe la
aparición metafísica del hombre como la Vasija primordial
para la revelación de la Fuerza de Luz. El Deseo de Recibir
logró su manifestación más intensa en el hombre. El Deseo
de Recibir del hombre, el más grande del universo,
proporcionó a la Fuerza de Luz una Vasija conductora para
revelar la mayor abundancia de Luz. Cuanto mayor es la
capacidad de la Vasija, mayor es la intensidad de la Fuerza
de Luz que la llena. El segundo relato de la Creación en el
Génesis describe la manifestación del universo físico y el
hombre como una entidad corporal, la mayor expresión de
la actividad del Señor, con la capacidad de dominar la
actividad extraterrestre desde el nivel terrestre.
El término “animal” es el código para la Jod cósmica y su
nivel de Deseo de Recibir, que era mucho menor que el de
la Yesod cósmica, el hombre. La corporeidad no es el tema
tratado en la primera descripción de la Creación porque los
animales y el hombre no existían todavía en un marco
corpóreo. La energía-inteligencia de la sexta Sefirá, Yesod,
estaba todavía en un estado puro de energía potencial.
“El Señor creó al hombre a Su imagen y semejanza”, afirma
la Biblia. De hecho, todas las manifestaciones físicas
contienen un grado de la fuerza de vida del Creador, pero
la Fuerza de Luz encontró su plena manifestación sólo en el
hombre. Por lo tanto, en el segundo capítulo del Génesis, el
hombre físico apareció antes de los animales, siendo los
animales un nivel inferior de conciencia. Ahora tenemos un
entendimiento más profundo del verso que afirma: “Y Adán
llamó a los animales, a los pájaros y a todas las criaturas
del campo por sus nombres”. La palabra “llamar” es un
código para el control de la energía (ver el capítulo que
trata sobre la letra Kof para una explicación más completa
sobre la palabra y el concepto). Adán (el hombre), el logro y
la manifestación supremos de la Fuerza de Luz, recibió la
capacidad de controlar la energía, tal como afirma el
Zóhar.
Este es el motivo por el cual la estabilidad del universo
dependería sólo de la conducta del hombre. El hombre
personifica la manifestación dual en el universo. Ambas
polaridades, negativa y positiva, serían expresadas por las
acciones del hombre. La violencia, la guerra y el
sufrimiento serían su propia creación, igual que la paz en la
Tierra y la buena voluntad hacia su prójimo dependerían
enteramente del grado de restricción con el que el hombre
confronta la Fuerza de Luz.
Después de considerarlo, la Sámej cósmica entendió los
requerimientos de un universo ordenado, y concluyó que
ella era de lejos el instrumento más adecuado para la
Creación del universo. Así que se acercó al Maestro del
Universo y le dijo: “Señor del Universo, pueda que te
plazca crear el mundo a través de mí, puesto que
represento la función de smijá (apoyo) a los caídos. Tú,
Señor, reflejas esta característica tal como se afirma en el
verso: “El Señor sostiene a todos los que caen”.240
Para evitar percances en el intento del hombre de alcanzar
su tikún, la Tierra y su entorno deben ser cósmicamente
estables; y la estabilidad era el objetivo de la Sámej
cósmica. Ella sabía perfectamente que la armonía se
mantendría en el mundo si ella era la escogida para ser el
canal de la Creación. La letra Sámej creía que sólo ella de
entre todas las letras-energías podía cumplir los
requerimientos expresados en las Escrituras, que dicen así:
“¿Conoces las ordenanzas de los Cielos? ¿Puedes
establecer sus reglas en la Tierra?”.241
Los kabbalistas llaman a la energía necesaria para
mantener un cosmos equilibrado el Or DeJojmá, la Luz de
la Sabiduría. La estructura de Or DeJojmá es el equivalente
kabbalístico de la estructura del átomo, el esquema
intrínseco que gobierna a toda la energía, la Fuerza de Luz
iniciadora que es la semilla de la energía atómica. El
descubrimiento de que los átomos están compuestos de
tres tipos de partículas elementales—protones, electrones y
neutrones—ha acercado a la física moderna a la Kabbalah.
Esta tríada básica, en distintas combinaciones, forma la
base de todo lo que existe.
Todo, lo material y lo que está más allá, está compuesto por
átomos. Tu mano se mueve libremente a través del mar
infinito de átomos que te rodea, sin embargo se detiene
cuando entra en contacto con una mesa. ¿Por qué es así?
La respuesta se haya en la naturaleza del electrón, que
posee la energía-inteligencia del Deseo de Recibir Sólo
Para Uno Mismo. La superficie de un átomo está compuesta
de electrones que exhiben una energía-inteligencia
negativa, así que cuando aparece otro tipo de estructura
cualquiera, son repelidos por esa energía negativa. De esta
forma, nuestras manos no pasan a través de las piedras,
nuestros cuerpos no pueden atravesar paredes y no nos
caemos a través de nuestra cama por la noche.
En lo más profundo del átomo está el núcleo, que es cien
mil veces más pequeño que el átomo. Recientemente, los
físicos han llegado a creer que los protones y los neutrones
son compuestos de otras partículas subatómicas, que a su
vez parecen ser compuestos de partículas todavía más
pequeñas. La búsqueda interminable de compuestos más
pequeños sigue su curso. El infinito se ha introducido en el
santuario antes manejable de la física. Y todo lo que queda
es la incertidumbre.
¿Completaremos alguna vez nuestro entendimiento de la
naturaleza? ¿Hay realmente una regresión infinita hacia
partículas más y más básicas? Desde el punto de vista del
kabbalista, la respuesta es sí, pues la energía es
inteligencia, y la inteligencia se encuentra en el reino
infinito de la metafísica. ¿De dónde provienen los
elementos que ocurren de forma natural? ¿Cómo
evolucionó la energía-inteligencia de tal poder? El Zóhar
arroja luz para nosotros con los siguientes pasajes:
Rav Aba comenzó sus reflexiones de esta porción con
el verso:242 ‘“Confíen en HaShem por siempre…”
(Yeshayá 26:4), pues en Yah (Yud-Hei), Yud, Hei, Vav y
Hei—el Tetragrámaton—está la creación del
universo’. Toda la humanidad debería asirse a
HaShem y poner su confianza en Él. Esto, para que su
fortaleza sea atraída de la esfera llamada Ad (Tiféret),
que preserva el universo y lo une en un todo
indisoluble. La Columna Central, Tiféret, es la
inteligencia energía que une, el mecanismo que junta
la Columna Derecha (protón) con la Columna
Izquierda (neutrón). Este Ad es el deseo de las
eternas montañas243 de Biná y Maljut. Biná es la
fuente de donde todas las bendiciones se originan, y
su deseo de coronar los Mundos Inferiores con
bendiciones requiere Ad, o Tiféret, en su transmisión.
Maljut, a su vez, anhela recibir esas mismas
bendiciones y energías.
Por lo tanto dice, ‘Confíen en HaShem en Ad ’, [es
decir], contemplen los Mundos de Emanación sólo tan
lejos como el nivel de Ad. Pues más allá de ese nivel
es una región escondida, tan trascendente que
sobrepasa todo entendimiento, la fuente misma de
donde los mundos fueron diseñados y surgieron.
Hasta este momento, es aceptable contemplar la
unidad tripartita, pues es totalmente recóndita.
“Este es Yah, de donde todos los mundos fueron
creados”, dijo Rav Judá. “Tenemos evidencia directa
de las escrituras para esto, pues está escrito:244
‘Pregunta por los días que han pasado —desde el día
en que HaShem creó al hombre sobre la Tierra—y
pregunta desde un lado del Cielo hasta el otro’”.245
El Zóhar revela la Superestructura del Maestro: la Yud-Hei
del Tetragrámaton (Biná), el aspecto más interno de la
Fuerza de Luz. La Yud-Hei del Tetragrámaton permanecerá
para siempre oculta y fuera del alcance de la comprensión
humana. El hombre puede investigar hasta este punto, pero
no más allá. Sin embargo, cuando la Fuerza de Luz entra
en el marco de Tiféret, la Luz se transforma; las tres
partículas iniciales de energía, o aspectos de la Fuerza de
Luz—las Tres Sefirot Superiores de Kéter, Jojmá y Biná—
asumen un cambio de nombre para indicar este nivel
inferior de energía-inteligencia, y su Luz se convierte en un
todo unificado.
La energía-inteligencia de la Sámej cósmica es la Sefirá de
Tiféret: la capacidad de unión que reune a los opuestos
dentro de la realidad de la Fuerza de Luz. En cierto
sentido, las Sefirot de Jésed, Guevurá y Tiféret pueden
considerarse partículas elementales. Son las estructuras
que conforman la inconocible Yud-Hei y por lo tanto son lo
máximo en energía-inteligencia. Tiféret es la forma del
Señor de apoyar y equilibrar todas las Emanaciones o
Sefirot subsiguientes en el nivel más elemental.
Consecuentemente, la letra Sámej sintió que su energía-
inteligencia era necesaria para la estabilidad en el mundo
de Asiyá, la manifestación corpórea del Reino del Señor. De
hecho, el Señor ya había decidido que la Tierra sería
creada en el Tercer Día por esta misma razón: el Tercer Día
era una Emanación de la Columna Central, de la cual la
Sámej cósmica era la fuente primordial.
Si el hombre corrompía sus acciones, causaría que el Mojín
(la Luz de la Redención) fuera expelida de Zeir Anpín, el
marco global de Tiféret y Maljut. Esto, a su vez, reduciría la
Fuerza de Luz dentro de Zeir Anpín y Maljut. Para evitar
este resultado e impedir que se produjera una violencia
catastrófica en el cosmos, el Señor proporcionó el canal de
energía-inteligencia conocido como Sámej. La Sámej
cósmica era la conexión del Maestro del Universo con su
Superestructura, la Yud-Hei, también denominada Daat.
Como se ha mencionado previamente, la Sámej cósmica
recibía el nombre de Luz de Misericordia y se encuentra un
paso más abajo de la Luz de la Sabiduría, pero aun así es
una energía-inteligencia que se distingue por su asombroso
poder primordial. Este es el motivo por el cual la Luz de la
Misericordia recibe el nombre de Avira Dajya (Atmósfera
Pura). La Sámej cósmica estaba a la par con la Luz de la
Superestructura del Señor.
Las acciones erróneas del hombre podían llevar a un estado
de desequilibrio universal. Sin embargo, ninguna klipá
(energía-inteligencia maligna) puede competir con el nivel
de energía consciente de Zeir Anpín, todo Tiféret y Nukvá
(maljut). Si ocurriera el desequilibrio, la Sámej cósmica
entraría en escena para proteger, apoyar y mantener el
equilibrio dentro del cosmos.
La palabra Sámej significa “apoyo”. La Sámej cósmica
protege los niveles conscientes de Zeir Anpín y Maljut y los
ayuda a mantener sus posiciones dentro del reino de
energías-inteligencias del Maestro del Universo, evitando
así que el Señor de la Oscuridad establezca una base
dentro del dominio del Maestro durante el periodo de
inmadurez. La Tierra es un compuesto del Tercer Día, el
poder de la restricción, y la conciencia del neutrón de la
Superestructura del Señor, la Yud-Hei, que causó que la
Tierra estuviera estrechamente alineada con el nivel de
energía de Sámej. Esta es la razón por la cual la Sámej
cósmica no tuvo dificultad en acudir al rescate de la Tierra
durante sus periodos de inmadurez; la similitud entre ellas
proporciona un vínculo entre sus niveles de conciencia.
Por lo tanto, Sámej se consideró a sí misma más adecuada
para la Creación del universo que cualquiera de las letras
anteriores. La energía-inteligencia de Sámej logró una
afinidad con la esencia de la Superestructura del Señor, lo
cual hizo que el inmenso poder de Sámej permaneciera
intocable por el poder del Señor de la Oscuridad. Cuando
surgió la necesidad, la Sámej cósmica pudo descender al
territorio de Zeir Anpín y Maljut, el nivel de conciencia
hasta el cual no podía extenderse el escudo de seguridad
de la Superestructura del Señor.
Aunque este escudo de seguridad no podía proteger a
Sámej durante su descenso, ella no tenía miedo del Señor
de la Oscuridad. Las letras que la precedieron eran
susceptibles de ser capturadas por Satán una vez que
abandonaban la protección del Maestro, pero eso no
sucedía con la Sámej cósmica. Su energía-inteligencia se
originaba en el Reino Superior, la Superestructura del
Señor. Satán no podía competir con la Sámej cósmica y él
lo sabía. El poder de Sámej podía desintegrar por completo
el reino del Señor de la Oscuridad. La Sámej cósmica podía
derrotar a Satán aun cuando Zeir Anpín y Maljut estaban
en un estado débil e inmaduro de Conciencia Cósmica
debido a la corrupción del universo por parte de la
humanidad. En otras palabras, Sámej sintió que podía
proteger al hombre aún cuando sus propias acciones lo
hacían vulnerable al ataque. La Tierra y el universo entero
tenían una mejor oportunidad con la Sámej cósmica como
instrumento de Creación.
Después de que Sámej presentara su caso, el Señor
respondió: “Tu propio razonamiento dicta que permanezcas
en tu nivel consciente cósmico y no abandones tu
posición”.246 ¿Qué quiso decir el Señor con esto? Él se
refería al hecho de que Zeir Anpín y Maljut estaban
inclinados a caer de su nivel cósmico de conciencia debido
al libre albedrío del hombre. Pero si el universo se
impregnaba de la energía-inteligencia de Sámej, entonces
la inmadurez permanente se convertiría en una posibilidad
real porque el hombre encontraría innecesario llevarse a sí
mismo al nivel de conciencia de Tiféret. No existiría el
ímpetu por parte de la humanidad de manifestar la
restricción necesaria para eliminar el Pan de la Vergüenza.
Solamente si el entorno de la Tierra y sus habitantes eran
inconscientes de la presencia cósmica de Sámej podía
prevalecer el libre albedrío.
La energía-inteligencia de Mayin Nukvín (Energía-
inteligencia Retornante) mantiene y da apoyo a todo el
cosmos.247 Si viviéramos en un planeta en el que hubiera
pocos cambios, el aburrimiento se instauraría. La
humanidad no tendría motivación para mejorar. Por otra
parte, si nuestro universo fuera un universo impredecible
en el que las cosas cambiaran de forma aleatoria, no
tendríamos manera de saber qué hacer en cada momento.
Vivimos en un universo fluctuante porque la humanidad
está siempre en un estado de modificación y variación.
Creamos esta condición mediante nuestro propio ejercicio
del libre albedrío. Sin embargo existe un orden y una cierta
previsibilidad en el cosmos; los planetas se siguen
moviendo en órbitas predecibles, mostrando una precisión
más refinada que la de un reloj.
La violencia tiene su papel en la historia de la naturaleza.
Aparte de las múltiples tormentas, cataclismos y desastres
ocurridos en la historia de la Tierra, los radiotelescopios a
menudo reciben señales de estrellas que mueren y galaxias
que colisionan. Pero de nuevo, el panorama aparece más
sereno cuando consideramos que para cada peligro
conocido hay una inteligencia protectora que proporciona
un remedio. Por ejemplo, nuestra ionosfera detiene los
rayos violetas destructivos y otras radiaciones dañinas. Una
pantalla magnética mantiene los rayos cósmicos bajo
control. La Tierra en sí misma está situada en la distancia
correcta con respecto al sol para garantizar la medida
adecuada de calor de forma que nuestra provisión de agua
no se evapore ni se congele totalmente, permaneciendo en
su lugar en el estado óptimo para mantener la vida.
En tales entornos, las formas de vida gozan de prosperidad.
A veces, sin embargo, el hombre juega a juegos peligrosos.
Se olvida de su propósito y se convierte en una víctima de
la amnesia con respecto a su pasado más reciente.
Fragmentar el átomo no es más que uno de estos juegos
que con seguridad amenaza al hombre con su propia
destrucción. El Zóhar repetidamente toca una nota
discordante en lo referente a la interferencia de fuerzas
elementales a lo largo de la historia. “Estas son las
generaciones de los Cielos y de la Tierra”, dice el Zóhar.248
La expresión “estas son” denota que dichas generaciones
mencionadas anteriormente no se tienen en cuenta a partir
de ese momento. La Kabbalah se refiere a los resultados de
tohu (vacío), que aparecen implícitos en el primer capítulo
del Génesis: “Y la Tierra era tohu y vohu249; de éstos
hemos aprendido que el Señor creó mundos y los
destruyó”.250
La superficie lunar ofrece un testimonio elocuente de una
era previa de destrucción. En relación al alcance infinito
del universo, la Tierra está muy cerca de la luna. Sin
embargo la luna tiene muchos cráteres severos causados
por colisiones catastróficas. ¿Por qué la Tierra ha sido
librada de estos fenómenos destructivos? ¿Podría deberse a
que Sámej proporciona un escudo cósmico? El Zóhar dice
que sí.
“Si tú, Sámej cósmica, abandonaras tu posición”, dijo el
Maestro del Universo, “tu ausencia causaría que el Cielo y
la Tierra permanecieran en un equilibrio eternamente
precario. Ellos sentirían constantemente tu presencia; ellos
necesitarían siempre tu apoyo”.
“Consecuentemente”, concluyó el Señor, “puesto que la
humanidad dependería para siempre de tu apoyo, y debido
a que Zeir Anpín y Maljut carecerían de la fuerza para
mantenerse de en pie por sí mismas, tu energía-inteligencia
te hace inapropiada para ser el canal para la Creación del
mundo”.
Con esto, la Sámej cósmica abandonó la presencia del
Señor.
CAPÍTULO 13
LA LETRA NUN
NOSOTROS DECIMOS
QUE LA INSEPARABLE
INTERCONEXIÓN
CUÁNTICA DE TODO EL
UNIVERSO ES LA REALIDAD
FUNDAMENTAL.
—DAVID BOHM Y BASIL HILEY
Tras haber observado y reflexionado sobre el rechazo de
Sámej, la letra-energía Nun entró en el foro de energías-
inteligencias para presentar sus méritos. Nun se
consideraba apropiada para ser utilizada en la Creación del
mundo, pues ella gozaba de un estatus tan elevado como el
de la Sámej cósmica.
El triunvirato de las Sefirot—las Tres Sefirot Superiores:
Kéter Jojmá y Biná—, la Superestructura del Señor, está en
un estado de productividad constante. Igual que una
estación eléctrica terrestre, estas tres primeras Sefirot
producen energía, independientemente de si su energía se
utiliza o no. Ellas son la fuente de todas las energías
cósmicas.251 Pero cuando estas energías-inteligencias de la
Superestructura descienden y entran en Zeir Anpín,
atraviesan una transformación que reduce su energía-
inteligencia a un estado inferior de conciencia. Sus
descripciones Sefiróticas originales dejan de referirse a
ellas. En lugar de Kéter, Jojmá y Biná, reciben nombres
nuevos: Jésed, Guevurá y Tiféret, respectivamente.252
La Sámej cósmica proporciona la energía-inteligencia de la
Columna Central—el principio mediador restrictivo llamado
Tiféret—a los Mundos Inferiores de Zeir Anpín y Maljut. El
emparejamiento de estos dos Mundos Inferiores era el
secreto de la armonía y el equilibrio en el reino terrenal.
Cuando la energía-inteligencia de la Columna Central, que
es el Deseo de Recibir con el Propósito de Impartir, fue
otorgada a la humanidad, el vínculo cósmico entre Zeir
Anpín y Maljut evitó el caos en todos los niveles del gran
todo cósmico.
¿Cómo llegó a merecerse el hombre el regalo de la
conciencia cósmica de Tiféret? Utilizando sus propia
energía-inteligencia latente de Tiféret, que es inherente a
él desde el nacimiento hasta la muerte. Esta energía es
capaz de restringir la poderosa fuerza del Deseo de Recibir
Sólo Para Uno Mismo. “Porque la inclinación del corazón
del hombre es mala desde su juventud”, declaran las
Escrituras.253 La actividad humana pone en marcha o
desactiva la fuerza vinculante, Tiféret. El equilibrio y la
armonía en todos los niveles cósmicos dependen
completamente de la Tiféret cósmica. La violencia en
cualquier lugar, celestial o terrestre, emerge de la
inhumanidad del hombre hacia su prójimo. Las acciones
negativas del hombre son catalizadores para el enfado, la
guerra y el sufrimiento.
El universo nació en una explosión de violencia conocida
como el Big Bang. Hoy en día el universo está todavía
repleto de actividad violenta—grandes erupciones de
energía de galaxias agitadas, disturbios y colisiones
horripilantes—pero esto no es obra del Señor. En su lugar,
es un reflejo de la actividad del hombre en la Tierra. Debe
anotarse que había un elemento de competencia entre las
letras-energías, una lucha que continua hasta hoy. Sin
embargo, las letras son más o menos iguales entre ellas, y a
diferencia de la lucha humana, ninguna de las letras
intentó nunca dominar a otra. Son las acciones del hombre,
no aquellas de las letras-energías, las que sembraron las
semillas de la destrucción. Para contrarrestar estas fuerzas,
el Señor buscó una energía-inteligencia que esparciera la
armonía y la tranquilidad universales. Esta búsqueda del
Señor le llevó hasta la Nun cósmica.
La Sámej cósmica no podía abandonar su estación en la
Superestructura del Maestro del Universo para ser una
parte integrante permanente en el universo creado, puesto
que entonces el hombre nunca pondría a prueba la
responsabilidad de la restricción. No obstante, la energía-
inteligencia de la Nun cósmica, como canal para la energía
de Guevurá de Zeir Anpín, parecía ideal para la Creación
del universo. Su rango, similar al de Sámej, le garantizaba
el beneficio del escudo de seguridad de Zeir Anpín de Biná.
Por lo tanto, ella no tenía ningún miedo de ser atacada por
el Señor de la Oscuridad. Es más, ella no llevaba la carga
de la responsabilidad de servir a los Mundos Inferiores de
Zeir Anpín y Maljut durante el tiempo de su inmadurez. Esa
tarea le fue otorgada a la Sámej cósmica.
Afirma el Zóhar: “La Nun es la primera letra y la cuna de
Norá Tehilot (Temeroso en Alabanzas) y Navá Tehilá
(Alabanzas para los Justos)”. La traducción de la
codificación poco habitual de la energía-inteligencia
particular de Nun en una comunicación coherente no ha
sido una tarea insignificante. Sin embargo, Rav Áshlag
descifró la sección de difícil comprensión del Zóhar que
trata sobre este tema y proporcionó una interpretación
interesante de la energía-inteligencia cósmica de Nun y de
su subsiguiente súplica para ser considerada como el
instrumento adecuado para la Creación del universo. Según
la interpretación de Rav Áshlag, cuando la naturaleza
intrínseca del todo cósmico se ve amenazada con la
desintegración o la aniquilación, la Sámej cósmica aparece
en escena. La entrada de la Sámej cósmica en el reino
terrestre conduce a las klipot de vuelta a su medio
ambiente originario. La Superestructura del Señor,
expresada en su propio marco de referencia, se transforma
así en otro marco, y emerge un nuevo elemento: el tiempo
—la Luz de la Compasión—que se añade a las tres
coordinadas espaciales de Kéter, Jojmá y Biná.
Este nuevo paradigma, conocido como tiempo, proporciona
el pegamento cósmico que une al universo en una realidad
dinámica y unificada. Satán carece de la Luz de la
Compasión, la cuarta dimensión (tiempo). La palabra en
código cósmica para esta cuarta dimensión es Tehilá
(Alabanza). Si no fuera por la actividad negativa del
hombre y su falta de compasión, Satán no tendría lugar
dentro del marco universal. La inhumanidad proporcionó al
Señor de la Oscuridad un conducto hacia la unidad básica
del universo, una necesidad de la continuidad del libre
albedrío.
Biná, la energía-inteligencia de la Columna Izquierda de la
Superestructura, es la personificación de la Luz de la
Compasión. Al expresar el poder cósmico de Biná, el Zóhar
dice de ella que comprende la Nun Shaarei Biná, las
Cincuenta Puertas de la Inteligencia. Aquí debemos notar
que el valor numérico de Nun es cincuenta. Guevurá de
Zeir Anpín también utiliza a la Nun cósmica al hacer su
energía-inteligencia manifiesta. Nun es un aspecto integral
de la tríada que consiste en Mem, Nun y Sámej. La Sefirá
de Guevurá es una fuerza dinámica en el arsenal de Nun.
La conexión de la Nun cósmica con Tehilá (Alabanza) recibe
el nombre de Norá Tehilot. Por lo tanto, la Nun cósmica,
que participa inherentemente en la Luz de la Compasión y
recibe el nombre codificado de Norá Tehilot, iba a servir
permanentemente para equilibrar el universo y asegurar la
armonía universal entre los actores del escenario cósmico.
La súplica de Nun al Señor empieza de la siguiente
manera: “Maestro del Universo, puesto que represento la
Columna Izquierda de Zeir Anpín, la energía-inteligencia de
la atracción, soy principalmente responsable de la
expresión de Tehilá (Alabanza) por parte de la Sámej
cósmica. Por lo tanto te pido que crees el mundo a través
de mí. Debido a la fuerza de la Luz de Compasión que
Guevurá recibió de Biná, el todo cósmico de Zeir Anpín de
Biná consiguió el nombre de Norá Tehilot 254; y yo soy la
primera letra-energía de la palabra Norá”.
Nun continuo: También se hace referencia a mí en el verso
codificado: ‘Navá (Atractivo) alabanza por los tzadikim
(justos)’.255 Por lo tanto, la Tsadi cósmica—Yesod de la
Tríada Inferior de Zeir Anpín—obtiene su madurez a través
de mi energía-inteligencia”.
Nun representa el aspecto femenino de la letra Tsadi, que
significa “justo”. Por lo tanto, Nun recibe el nombre de
“Alabanza por los justos”. Como energía-inteligencia de la
Sefirá de Yesod, Tsadi proporciona alimento espiritual a
Maljut, el Mundo de la Acción. La Yud cósmica, el vehículo
para la Fuerza de Luz del Señor, requiere de Nun para su
manifestación. Nun, por lo tanto, sería llamada para
participar y funcionar como canal de comunicación de Yud
con el Mundo de la Acción. Su relación con el reino
terrestre estaba entonces establecida aun antes del inicio
el mundo. Consecuentemente, Nun afirmó que ella sería el
instrumento adecuado para que el Señor creara el
universo, pues ella garantizaría el mantenimiento de la
estabilidad y la armonía en el cosmos.256
El Señor contestó: “Nun, vuelve a tu lugar. Fue por ti que la
Sámej cósmica fue rechazada. Pues tú simbolizas noflim
(caer), ya que la palabra noflim empieza con la letra Nun”.
La intención de la respuesta del Señor era acercar a la Nun
cósmica al entendimiento del plan total de la Creación y
ayudarla a aceptar su posición única dentro del cosmos.
La cualidad que predominaba en la conciencia de Nun era
la creación de la armonía en el universo, pero ella no fue
capaz de entender el drama de la Redención Final. Cada
letra sería una participante en este drama cósmico, no un
observador externo. Ciertamente, la interrelación de las
letras entre ellas y con el cosmos le daría significado al
todo. Por lo tanto, Nun se equivocó al ver la Creación
simplemente en términos de su estatus como garantizadora
de la armonía cósmica. Ella no tuvo en cuenta el otro lado
de su naturaleza dual.
Se puede decir que Nun era algo así como una espada de
doble filo. Mientras que ocupaba una posición única y
poderosa dentro de la Guevurá cósmica, también jugaba el
papel de la Yesod cósmica, la Tsadi. Satán no podía
sobrevivir a un ataque de la Nun cósmica en su aspecto de
Guevurá cósmica, razón por la cual ella rogó ser utilizada
como canal para la Creación. Pero si Nun era llamada para
ayudar a proporcionar su energía-inteligencia para la Tsadi
cósmica en la ejecución de la función de Tsadi en el
escenario de la Creación, ella se expondría a un ataque por
parte del Señor de la Oscuridad.257
La posición de la Nun cósmica dentro de la Tsadi podría
requerir de ayuda si ella caía (noflin) presa de Satán. Una
vez que el Señor de la Oscuridad penetrara en una estación
dentro del escudo de seguridad, no se sabe lo que podría
ocurrir. Cuando se le ordenó a Sámej que volviera a su
estación de batalla en el caso en que hubiera noflin (caídos)
víctimas del Señor de la Oscuridad, el Maestro del Universo
ya estaba señalando el error potencialmente fatal de Nun.
Nun no entendió totalmente las implicaciones del rechazo
de Sámej. Ella sólo vio la cara positiva de su propia
energía-inteligencia como canal para el poder asombroso
de Guevurá, que podía proporcionar a los habitantes de la
Tierra la fortaleza para soportar cualquier ataque de Satán
y que a la larga podía marcar el inicio de la Redención
Final del mundo.
Tal como dijo el Señor, no era accidental que la primera
letra de noflim fuera la letra Nun. Las palabras, igual que
las letras, expresan modos esenciales de existencia y
niveles de energía-inteligencia. Por lo tanto, si a la letra
Nun se le habría permitido ocupar la primera posición del
mundo, ella podía haber causado una brecha en el escudo
de seguridad de la Fuerza de Luz, lo cual muy
probablemente podría haber brindado al Señor de la
Oscuridad la oportunidad de esclavizar eternamente al
mundo a la negatividad y al Recibir Sólo Para Uno Mismo.
Cuando el Señor le recordó a Nun su conexión con Tsadi,
Nun se dio cuenta de que su energía cósmica era
inadecuada para la protección de los habitantes de la
Tierra. La Nun cósmica entendió la respuesta del Señor y
no tenía intención de frustrar Sus planes para el universo
físico. Todas las letras-energías fueron inspiradas por la
sutileza y la belleza del mundo natural que estaban
buscando crear.
Con gran pesar, la letra Nun abandonó la presencia del
Señor.
CAPÍTULO 14
Las letras estaban ansiosas por ayudar en la
materialización de las galaxias infinitas, el mundo y el
hombre, pero no habían descubierto todavía el método a
través del cual este futuro universo podía expresarse. Quizá
habían imaginado al principio un cosmos pequeño y
ordenado en el cual las formas dominantes fueran energías-
inteligencias benignas como ellos. En cualquier caso, sus
intentos de explorar los misterios cosmológicos más
profundos habían fallado, y cada una de sus súplicas había
sido negada.
Sin embargo, no sólo estaba en juego el futuro de la
humanidad, sino también el futuro de las letras. El mundo
al que estaban a punto de dar vida sería también su mundo,
y sus destinos estarían vinculados con él para siempre.
Cada letra simbolizaba un aspecto particular de la realidad
que todo lo abarca. Cada una era diferente de las otras en
muchos detalles, sin embargo todas estaban combinadas
dentro de una realidad única y primordial. Las letras
rechazadas hasta ese momento habían tratado el universo
como una entidad independiente de ellas mismas. Sin
embargo, Mem representaba un nuevo enfoque, uno que
buscaba combinar el canal para la energía-inteligencia con
la energía en sí misma, en lugar de ver la energía y el canal
como separados.
Mem se acercó al Señor y dijo: “Maestro del Universo, te
ruego que crees el mundo a través de mí. Mi energía-
inteligencia da inicio a la palabra Mélej (Rey), que es
Tu Título”.258
Generalmente no somos conscientes en nuestras vidas
cotidianas de la unidad de todas las cosas. Tendemos a
dividir el universo en objetos y acontecimientos separados.
Los kabbalistas nos dicen que este sentido de
fragmentación surgió cuando las veintidós letras cósmicas
se expresaron cósmicamente como los elementos, las
estrellas y los planetas y los doce signos del zodíaco. Esta
es la razón por la cual percibimos erróneamente el universo
como una mezcla de componentes separados. Según los
kabbalistas, la falsa creencia de que todas las cosas están
desasociadas entre ellas es el motivo esencial del
desencantamiento creciente dentro de las sociedades
modernas. No es sorprendente que la vida parezca cada
vez más irreal cuando el hombre contemporáneo se
distancia de su entorno e incluso de sí mismo.
Las fuerzas positivas y negativas de la Luz y la Vasija, y las
energías-inteligencias que tienen que ver con ellas, no son
en realidad entidades aisladas, sino partes integradas del
todo. El mundo real no puede ser fragmentado en unidades
que existen de forma independiente. La realidad, según la
definición kabbalística de esta palabra, es infinita y
unificada: en otras palabras, todo lo que este mundo
aparentemente no es.
La teoría cuántica nos ha forzado a ver el universo como
una red singular de pensamientos e interacciones. Cuando
adoptamos una visión cuántica de la ciencia médica, no
podemos seguir aceptando la idea comúnmente establecida
de que las partes individuales elementales de nuestro
cuerpo constituyen la realidad fundamental. El todo
unificado consiste en el cuerpo y la mente. Los aspectos
internos y externos del individuo están tejidos en una red
inseparable de relaciones mutuamente condicionadas. No
pueden ser tratados como entidades separadas.
La característica más importante de la visión kabbalística
del mundo es la conciencia de la unidad y la interconexión
mutua de todas las entidades y eventos. Este fue
precisamente el pensamiento superior en la conciencia de
la Mem cósmica.
La idea de fragmentación gobernaba la visión de Satán del
universo. Este concepto yace en las raíces de un mundo
esclavizado por él. El Señor de la Oscuridad buscaba
imponer un marco de separación sobre el todo
indiferenciado, llevando así a la vida humana hacia el
desmembramiento y la desintegración psíquicas: una
situación de divide-y-vencerás que le permitiría establecer
su dominación total.
La súplica de la Mem cósmica representaba entonces su
intento de proporcionar la energía-inteligencia que
preservaría la realidad como un todo unificado. El plan de
Mem era otorgar a los habitantes de la Tierra la conciencia
de unidad e interdependencia de todas las manifestaciones
aparentemente separadas, permitiendo así a la humanidad
entender el significado esencial de la existencia y aceptar
los principios metafísicos que gobiernan todo el universo.
El plan de la Mem cósmica tuvo en cuenta el hecho de que
el libre albedrío, tan intrínseco a la creación del universo,
le dio al mismo tiempo una inestabilidad inherente que
limitó severamente su capacidad para sostenerse a sí
mismo. Este, por lo tanto, era el quid del dilema de la
Creación. La alternativa sugerida por la Mem cósmica
trataría de resolver este dilema liderando a la humanidad
hacia una percepción drásticamente alterada de la
realidad.
La Mem cósmica exhibía la energía-inteligencia de Jésed de
Zeir Anpín. Sus características únicas posicionaban a Mem
como un recipiente directo y un canal del poder asombroso
de la Luz de Sabiduría. Cuando Zeir Anpín logra ascender
al nivel de conciencia de Jojmá, luego la Luz de la Sabiduría
(a la cual se hace referencia como Vida) se revela
directamente a partir del Rostro del Señor en el universo.
El Rey David revela el misterio de la posición peculiar de
Jésed en su verso codificado: “El Señor mandará su
misericordia (Jésed) en el día”.259 La implicación, según el
Zóhar, es que la Fuerza de Luz englobada en Jésed se une
con y se manifiesta a través de cada una de las Sefirot
dentro del dominio de Zeir Anpín.
Este pasaje guarda semejanza con el pasaje que describe el
Primer Día de la Creación: “En el principio creó Dios los
Cielos y la Tierra… Y llamó Dios a la luz Día, y a la
oscuridad llamó Noche; y el atardecer y el amanecer fueron
el día uno... Y llamó Dios al firmamento ‘cielos’. Y el
atardecer y el amanecer fueron el segundo día… Dijo Dios:
‘Haya luceros en el firmamento celeste, para apartar el día
de la noche’”.260
La primera pregunta que acude a nuestra mente cuando
analizamos el pasaje anterior es: ¿Por qué es necesaria
tanta repetición? Los Cielos se crearon en el Segundo Día;
sin embargo, también se refiere a ellos en el primer
versículo, donde el autor declara que fue creado en el
primer día. De forma similar, se nos dice que el día y la
noche se establecieron en el primer día, pero el proceso
parece repetirse en el Cuarto Día. Otro rasgo extraño de la
descripción que hace la Biblia de la Creación son sus
referencias a los “días”. El primero se llama Yom Ejad, que
significa “Día Uno”. Los días subsiguientes se designan
como el Segundo, Tercero, Cuarto y así sucesivamente.
Sin embargo, el término gramaticalmente correcto para el
punto de partida de la Creación debería haber sido el
“Primer Día”, no el “Día Uno”.
Antes de seguir avanzando, es importante recordar que la
esencia de la Creación es la evolución progresiva y la
transformación de la energía-inteligencia de las Vasijas,
conocidas como las Sefirot. Este proceso de transformación
no altera ni afecta a la Fuerza de Luz o Luz de Sabiduría;
únicamente revela un aspecto diferente de la realidad
unificada que todo lo abarca.
Este proceso podría compararse con el agua que se vierte
en varios vasos de distintos colores, en los cuales el agua
parece tener un color diferente en cada vaso, pero el agua
en sí misma no se ve alterada ni afectada. Las Sefirot o
energías-inteligencias funcionan de forma similar,
difundiendo y diversificando la energía original del Ein Sof
(Mundo Sin Fin).
En el Día Uno de la Creación, la energía-inteligencia de
Jésed cobró vida. Esta Sefirá representa una entidad
unificada. Como una semilla, contiene dentro de sí misma
el potencial pleno para todo el crecimiento y las
manifestaciones futuras. Es por este motivo que la Biblia se
refiere al primer día como Yom Ejad, o “Día Uno”, que
significa un todo unificado. La palabra codificada Ejad
enfatiza este estado metafísico indiferenciado.
Los nombres codificados del segundo día y los días
siguientes indican que dieron origen a energías-
inteligencias multiformes. La palabra sheiní (segundo)
implica que ahora había dos fuerzas y no el todo unificado
que había existido hasta ese momento. Jésed es por lo tanto
la forma más elevada en la que la Fuerza de Luz—la Luz de
Sabiduría que todo lo abarca del Señor—se manifiesta.
Antes del Segundo Día, las energías-inteligencias existían
sin ninguna diferenciación. Éstas no asumieron
configuraciones distintivas y personales hasta después de
la emanación de la Sefirá de Guevurá en el Segundo Día,
cuando todas las potencialidades implicadas en cada Sefirá
se volvieron manifiestas bajo la influencia de su principio
formativo específico. En cada Sefirá subsiguiente, la Fuerza
de Luz aparecía como una energía-inteligencia particular.
Esto nos conduce a otra pregunta: ¿Por qué la
diferenciación entre el Cielo y la Tierra, entre el día y la
noche, se menciona como si tuviera lugar en Yom Ejad, así
como en el Segundo Día y el Cuarto Día? La Sefirá de Jésed
contenía todos estos elementos variados como un todo
unificado, como la semilla que incluye la raíz, el tronco, la
rama y la hoja. En Yom Ejad, las entidades diferenciadas
del Cielo y la Tierra estaban ocultas como potencialidades
de la totalidad que todo lo abarca. No aparecieron como
entidades separadas hasta que tuvieron lugar algunas
transformaciones posteriores, y éstas ocurrieron en el
Segundo Día, cuando el Cielo apareció como una fuerza
cósmica propia. En el Cuarto Día del proceso cosmológico,
la diferenciación entre el día y la noche se volvió
manifiesta, mientras que el Día Uno, el día y la noche no
aparecían como entidades separadas.
Por lo tanto, era un atributo clave de la Mem cósmica que
la composición de su energía-inteligencia fuera similar a la
Fuerza de Luz unificada del Señor. Mem es la inteligencia
total que existe en el universo de Zeir Anpín, nuestro
sistema universal. Ella tenía un vínculo total con la Fuerza
de Luz. Las otras Sefirot no estaban completamente
conectadas. Sólo podían considerarse compañeras de la
Fuerza de Luz. Consecuentemente, Mem imploró al Señor:
“Dentro de mí, Tu te llamas Rey. Cuando la Fuerza de Luz
del Señor se revele a través de mí, el Señor de la Oscuridad
ya no será capaz de hacerse con Tu Luz. Por lo tanto, la
Corrección Final está asegurada por mi energía-
inteligencia”.261
La letra cósmica Mem y el elemento Mesiánico al cual se
hace referencia en la doctrina de Gemar HaTikún (la
Finalización de la Corrección) de Rav Isaac Luria (el Arí)
están íntimamente unidos. El tikún del Gemar HaTikún, el
camino hacia el final de todas las cosas en el Mundo de la
Acción, es también el camino hacia el principio. La
aparición de toda la Esencia del Señor, tal como ejemplifica
Mem, se vuelve su opuesto, la doctrina de Gemar HaTikún
(corrección Final) y el regreso al contacto original con el
Señor, que se asemeja a la Mem cósmica.
El Zóhar afirma que en los días del Mesías “No habrá más
la necesidad de que uno le pida a su vecino ‘enséñame la
sabiduría’.262 Un día, ya no enseñará cada hombre a su
vecino ni cada hombre a su hermano diciéndole ‘conoce al
Señor’, porque todos me conocerán, desde el más joven
hasta el mayor de ellos.263
Cada acontecimiento, cada parte de la continuidad de la
existencia, existe al mismo tiempo interiormente y
exteriormente. La Llegada del Mesías, o el Gemar HaTikún,
significará que nuestro mundo terrenal ha recibido su
forma final. Cuando el hombre está en íntimo contacto con
el atributo de compartir, la Fuerza de Luz del Señor se
manifiesta. Cuando la actividad del individuo—el Deseo de
recibir de la Vasija—está asociado con la Fuerza de Luz, el
Deseo de Impartir se revela. Como sucede con la Mem
cósmica, en la cual la Luz y la Vasija son una, es el hombre
quien añade el toque final al Dominio del Señor. Es el
hombre quien completa la consagración de la Fuerza de
Luz. En algunas esferas del ser, la existencia Divina está
entrelazada con la existencia humana. En cierto sentido,
por tanto, somos los dueños de nuestro propio destino. En
el juicio final, nosotros somos los responsables de la
continuación de nuestro exilio.
Mem se vio a sí misma como el instrumento ideal para la
Creación porque sólo ella personificaba la gran unificación
del universo. Ella sentía que si era utilizada como canal
para la Creación, entonces el mundo se aseguraría el logro
del Gemar HaTikún. A través de la letra Mem, la totalidad
de Zeir Anpín se corona como Mélej, el Rey. Mem es la
primera letra de la palabra Mélej, y es a través de ella que
la Fuerza de Luz se revela al mundo. “Consecuentemente”,
declaró Mem, “a través de mí, la Corrección Final del
mundo puede estar garantizada”. La respuesta del Señor a
Mem fue sorprendentemente distinta de Su rechazo a las
demás letras: “Lo que has dicho es ciertamente así. Pero no
puedo emplearte en la creación del mundo porque el
mundo requiere de un Rey. Así que vuelve a tu lugar junto
con la Lámed cósmica y la Kaf Final cósmica . Las tres
componen las letras y la influencia cósmica de la palabra
“rey”. El mundo no puede existir sin un Mélej, un Rey”.
Por extraño que pueda parecer, la Mem cósmica era
realmente adecuada para el papel de la Creación. La
respuesta del Señor no negaba sus cualificaciones. Por el
contrario, el Señor reconocía su gran valor y poder, y ésta
era la razón misma por la cual no quería utilizarla para la
Creación. “El mundo no podría existir sin la participación
de Mem”, afirmó el Señor.264
La unidad del Señor y Su Revelación, tal como ejemplifica
el Rey, fue concebida como una relación entre Él y Su
Creación. Esto significa que el Señor desea tener una
relación con algo externo a Sí mismo, no sólo una relación
entre Él y Él mismo. Pero si la Mem cósmica era una
encarnación viva de la Fuerza de Luz, y reflejaba el
significado oculto y la totalidad de la existencia, entonces,
¿por qué no hacer uso de ella como canal cósmico de la
Creación?
El Señor le dijo a Mem que la Fuerza de Luz que influiría
en la perfección del mundo debía estar incluida en las tres
letras: Mem, Lámed y Caf, que juntas constituyen la
palabra Mélej (Rey). Si no fuera por esta unión cósmica, no
habría ningún Rey, y sin un Rey, el mundo no podría existir.
La esencia de la respuesta del Señor a la letra Mem es que
Mem realmente simboliza la gran Jésed que se menciona en
los Salmos. Ella se unió con cada Sefirá en el cuerpo de
Zeir Anpín. Su poder único está ilustrado por la abertura
dentro de su gruesa base, la cual indica la emisión de una
provisión abundante de Fuerza de Luz.
No obstante, su poder cósmico depende de y coincide con
la Lámed cósmica. La letra Lámed se revela como “una
torre que fluye y vuela en el aire”.265 La Lámed cósmica
llegaba muy alto, mucho más arriba que las demás. Su
estructura ascendente conectaba el nivel consciente de
Biná con la totalidad de Zeir Anpín. Mem era el depósito y
el canal de la Fuerza de Luz para la conciencia de Zeir
Anpín; Lámed era su vínculo.266
Caf, como letra final de la palabra codificada Mélej (Rey),
era Maljut, la conexión, la etapa final en la que la Fuerza de
Luz creativa del Señor se materializa. La Fuerza de Luz no
puede manifestarse dentro de un único marco metafísico,
sino sólo a través del paso de un periodo de tiempo a otro.
Es más, no puede haber un Rey sin un Reino (Maljut).
Mediante estas tres formas, Maljut se distingue como la
iluminadora de Zeir Anpín.
Maljut sirve como el Trono Celestial de Zeir Anpín. Su
esencia no se absorbe a través de la contemplación de la
verdadera naturaleza del Señor, sino como una percepción
de Su apariencia en el Trono, tal como describe Isaías el
Profeta: “El Rey está sentado sobre un trono alto y
elevado”.267 En el Zóhar, la ilustración que se utiliza más
frecuentemente de la doctrina del trono es el Trono del
Juicio en Rosh Hashaná. “Cuando Isaac—la Sefirá de
Guevurá (Juicio)—toma el control, entonces los ángeles
superiores e inferiores se reúnen para el juicio, y el Trono
del Juicio es exaltado. El Rey toma asiento en el mismo y
juzga a los mundos. Entonces llega el momento de ‘tocar la
trompeta durante la luna nueva en el momento indicado de
nuestro solemne día festivo’”.268
“Feliz es el pueblo de Israel, pues sabe cómo eliminar el
Trono del Juicio y establecer el Trono de la Misericordia.
¿Cómo? Con un Shofar”.269
Maljut, el receptor del Trono, se manifiesta en
concordancia a la actividad del hombre. Por lo tanto, Maljut
proporciona una cierta representación del Señor, pero las
características específicas de esta representación
dependen del Trono Celestial que la humanidad ha erigido
a través de sus acciones. El Señor de la Oscuridad espera
que la humanidad haga aparecer el Trono del Juicio, pues
entonces la oportunidad tan esperada del Señor de la
Oscuridad llegará, y las guerras celestiales comenzarán.
El Señor de la Oscuridad proporcionó a su flota el
suficiente poder de ataque para llevar a cabo su programa
de acción, pero llegaría un momento en que sufriría un
gran contratiempo que rompería su columna. La extinción
del Señor de la Oscuridad estaba prácticamente asegurada
en el tiempo del Éxodo: “En aquel momento [el momento de
la división del Mar Rojo], llegó el comandante designado
para representar a Egipto en el Reino Celestial,
acompañado por seiscientos carruajes, dirigido por
seiscientos adversarios angélicos de Israel. Para poder
afrontar todas las categorías de luchadores de principados
y poderes, vinieron todas las multitudes de representantes
celestiales del enemigo. ‘¿De dónde vinieron?’, pregunta el
Zóhar. Hemos sabido que el Señor de la Oscuridad
proporcionó al comandante del ejército celestial Egipcio la
flota adicional para respaldarle”.270
A Moisés se le asignó la tarea de llevar a los hijos de Israel
fuera de Egipto, lugar donde habían sido esclavos de los
egipcios. El relato bíblico muestra a Moisés haciendo un
despliegue de poderes asombrosos para efectuar los diez
milagros, al llamar a Diez Plagas para que descendieran
sobre los egipcios. La Biblia no entra en gran detalle sobre
cómo el Señor llevó a cabo estas grandes hazañas
milagrosas, pero una cosa es cierta: el control del espacio
celestial era un elemento crucial del plan del Señor para
ayudar a Moisés a sacar a los Israelitas de Egipto. La
batalla por lograr el control del universo terrenal dependía
del control sobre el Trono; o, dicho más precisamente,
dependía del Trono en el cual se manifestara el poder del
Señor.
El derrocamiento de gobiernos, o los “tronos” de monarcas
reinantes, está determinado por el resultado de una batalla
celestial que se está librando en los Mundos Superiores. La
victoria de una guerra celestial se manifiesta
posteriormente en el nivel de nuestro mundanal planeta. Si
los egipcios eran derrotados y la libertad reinaba sobre la
tierra, el trono del juicio celestial egipcio tendría que ser
derrocado o reemplazado por el Trono de la Misericordia
del Señor.271
Rav Shimón, el autor del Zóhar, afirmó: “Ahora es
apropiado revelar misterios conectados con lo que está
Arriba y lo que está Abajo. ¿Por qué está escrito aquí: ‘Ven
(bo) al Faraón?’ ¿No debería decir: ‘Ve (lej) al Faraón’?272
El verso parece estar diciendo que el Señor estaba dando
instrucciones a Moisés sobre la siguiente plaga con la que
debía amenazar al Faraón; por lo tanto, las instrucciones
para Moisés deberían haberse expresado como una orden
de “ir” al Faraón, no de “venir” a él. El Zóhar dice que la
palabra “venir” indica que el Señor llamó a Moisés para
que fuera a Su Reino Celestial. De hecho, el Señor guió a
Moisés a través de un laberinto celestial hasta la guarida
de un dragón celestial—el comandante celestial de Egipto
—, de quien emanaban muchos dragones menores. Pero
Moisés tuvo miedo de acercarse al Faraón porque el
ejército egipcio de la Oscuridad obtenía su poder de las
regiones celestiales.
El Señor vio que Moisés temía al Señor de la Oscuridad.
Ninguna de las fuerzas del Señor había podido derrotarle
hasta ahora. Moisés proclamó: “Mira cómo me opongo a ti,
Faraón, Rey de Egipto, el gran dragón, el Señor de la
Oscuridad”.273 El trono celestial de Egipto, que representa
el grado supremo del Deseo de Recibir, había reemplazado
al Trono de la Misericordia. Consecuentemente, el trono
terrenal de Egipto reinaba como ningún trono lo había
hecho antes. Egipto no gobernaba sobre el mundo antes de
que Israel se asentara allí. Egipto está descrito como una
‘casa de esclavos’.274 Y este es el significado de la frase:
“Entonces surgió un rey”,275 es decir que el Señor de la
Oscuridad de Egipto se elevó en fortaleza y obtuvo su
predominio sobre los jefes de otras naciones.276 La
doctrina del trono debía ser ahora clara y comprensible.
Maljut, el trono, revela la realidad que todo lo abarca. Esta
revelación tiene lugar como resultado del comportamiento
del hombre. El canal a través del cual se revela esta
energía es la Caf cósmica final .
La Caf final proporciona el velo o cortina cósmica que se
halla ante el Trono, igual que Maljut proporciona a Zeir
Anpín una cortina para ocultar la gloria de la Fuerza de
Luz. Simultáneamente, la letra Caf es el primer canal para
la palabra hebrea kisui , que significa “cubrir” u
“ocultar”. La palabra kisei (trono) deriva de la palabra
kisui. Estas dos palabras están íntimamente vinculadas
entre ellas. Su código revela la verdadera naturaleza de su
esencia: la omnipotencia del Señor, al mismo tiempo que
conserva su ocultamiento. De forma similar, el hombre
debe vestirse antes de poder revelarse ante el mundo. Es
una paradoja, pero una crucial para entender nuestro
universo. Por este motivo, la imagen doblada de la letra Caf
es un símbolo de ocultamiento.
Maljut se compara con una vestimenta, o más precisamente
con lo que se conoce en terminología kabbalística como
Levushei DeKadrutei (Vestimentas de Oscuridad). Cuando
el Reino del Señor se revela, Zeir Anpín elimina esta
vestimenta de Oscuridad y la impone sobre las naciones
que adoptan la idolatría y que participan en la adoración a
las constelaciones celestiales. La retirada de este manto de
Oscuridad está simbolizada por la estirada Caf final. Como
resultado del desnudamiento de Caf, Israel y los justos se
posicionan entonces para recibir la unidad de la Luz que
todo lo abarca.277
Todas las generaciones y toda la existencia están
entretejidas en esta cortina. Aquel que la ve penetra en el
secreto mismo de la Redención Mesiánica. El periodo final
de la Era de Acuario es ya una realidad visual para aquellos
que pueden ver. La oración de los kabbalistas antiguos lo
resume todo: “¿Cuándo percibiremos lo que ningún ojo ha
percibido?” “¿Cuándo oiremos hablar de la Redención
Final?”. El grado tercero y final de la conciencia de Zeir
Anpín revelada por Maljut es el misterio de Maljut misma
coronando a Zeir Anpín. La naturaleza paradójica del Reino
coronando al Rey ha continuado siendo un tema central de
las doctrinas místicas más antiguas de la Kabbalah.
El Trono del Rey, que encarna y ejemplifica a toda la
Creación, depende de Su Reino, Maljut. En esta conexión,
hay dos versos extraños que merecen especial atención.
Cuando el rey Salomón entró en el paraíso de la
especulación mística, dijo: “Una mujer virtuosa es
coronación gloriosa de su marido”.278 El segundo verso
dice: “Salid, oh doncellas de Sión, y ved al rey Salomón,
con la corona con que le coronó su madre en el día de su
desposorio y el día del gozo de su corazón”.279 Este verso
habla sobre la idea del “matrimonio sagrado”, que juega un
papel central en el Zóhar y fue un concepto fundacional
para todos los kabbalistas posteriores. Lo que tuvo lugar
dentro de este Zivugá DeKedushá (Matrimonio Sagrado)
fue la unión del Rey con Su Esposa/Compañera, también
representada como el matrimonio de las dos Sefirot de Zeir
Anpín y Maljut.
No puede haber un rey sin un reino. El Zóhar280 dijo que
Rav Shimón bar Yojái y sus estudiantes concedieron un
significado místico especial a la Festividad de las Semanas
(Shavuot). Ninguna otra festividad podría retratar más
adecuadamente el matrimonio místico que la Festividad de
las Semanas, que conmemora la Revelación y la entrega de
la Biblia en el monte Sinaí.281 Para el kabbalista, esta
Alianza entre el Señor e Israel se considera un Matrimonio
Sagrado.
En la noche de Shavuot, la novia se prepara para el
matrimonio con el novio. Era costumbre que todos los que
pertenecían al palacio de la novia le hicieran compañía.
Todos debían participar a través de un ritual festivo en las
preparaciones para su matrimonio.282
Israel Najara, el poeta del círculo de Safed, escribió un
poético contrato de matrimonio, una paráfrasis mística del
documento de matrimonio (ketubá) prescrito por la Ley
Judía.283 El ritual kabbalístico de Shabat, y especialmente
de la noche de Shabat, sufrió una transformación
significativa en conexión con la idea del matrimonio
cósmico. Con base en el concepto Zohárico del Shabat por
parte de Rav Shimón, los kabbalistas de Safed
desarrollaron una estructura ritual para lograr el nivel más
elevado de conciencia posible en el reino terrenal. El tema
dominante del ritual era el matrimonio místico entre el Rey
y la Reina. Una interpretación profunda del Reino Celestial
de la Reina del Shabat hizo posible que cualquier hombre o
mujer participara en el cortejo para lograr una
identificación completa con la Reina del Shabat.
En la noche del viernes, poco antes de la puesta de sol del
Shabat, los kabbalistas de Safed, usualmente vestidos de
blanco, salían al campo abierto para encontrarse y cantar
himnos místicos a la novia cósmica: la Reina del Shabat. El
más famoso de estos himnos fue compuesto por Solomon
Alkabetz, un miembro del grupo de Moisés Cordovero en
Safed. El himno empieza así: “Ve, querido mío, a
encontrarte con la Novia. Déjanos recibir la energía interna
de Shabat”.284285 Este himno, que hoy en día se canta por
todo el mundo, combina la energía cósmica de Shabat con
la esperanza Mesiánica de la Redención de Maljut. En la
tarde del viernes, el Cantar de los Cantares, la bella obra
maestra del rey Salomón que esclarece el vínculo
indisoluble entre el Rey y Su Reina, se entona también para
la Novia cósmica.
El amplio espectro de significados contenidos en el
matrimonio cósmico de Zeir Anpín y Maljut dio origen al
concepto espiritual del alma gemela, y el matrimonio cobró
una relevancia profunda en el nivel terrenal. Una unión
espiritual elevaba al cosmos y, por fin, la gente podía
sentirse uno con el Reino Celestial y la armonía inherente
dentro del cosmos. El matrimonio y el amor entre un
marido y su mujer se convirtieron en una parte central de
nuestra cosmología. En lo sucesivo, las relaciones humanas
determinarían, en gran medida, la armonía del universo.
Y quizá lo más importante de la llegada de esta unión
simbólica es que una mujer de valor podía mantener y
retener la armonía universal de nuestro cosmos; lo cual no
es una tarea pequeña, incluso para una mujer. Si ella
pudiera entender el papel tan relevante que se le otorgó en
el escenario de la existencia humana, ella misma sería
coronada, tal como Maljut corona la cabeza de Zeir Anpín.
El verso en el Cantar de los Cantares ilustra la importancia
de Caf. Ella es la primera letra y el canal inicial de la
energía-inteligencia de Kéter, la palabra hebrea para
“Corona”. La importancia de Mem ya ha sido ampliamente
ilustrada más arriba; fue esta misma importancia la que
llevó al Señor a ordenarle que no descendiera por debajo
de su posición majestuosa en el cosmos, pues su energía-
inteligencia estaba íntimamente conectada con el Rey.
Y así Mem, con la cabeza bien alta, volvió a su posición en
el Reino Celestial.
CAPÍTULO 15
LA LETRA CAF
Las letras buscaban su lugar en el cosmos. Esta búsqueda
las obligaba a hacerse preguntas como: ¿quiénes somos?
¿Cuál es nuestra energía-inteligencia interna? ¿Dónde
estamos en este vasta expansión del cosmos?
Cuando la Mem cósmica se retiró del escenario de la
Creación junto con la Lámed cósmica y la Caf final, la Caf
cósmica dio el paso más radical, osado y sin precedentes en
el Reino del Señor. En el momento de la partida de la Mem
cósmica, la letra Caf descendió de su Trono de Gloria y
volvió a la arena de la Creación. Temblando, dijo: “Señor
del Universo, te ruego que inicies el arte de la Creación a
través de mí. Soy la primera letra y la energía-inteligencia
inicial de Tu Kavod, Tu Honor”. Cuando la Caf cósmica
cometió su acción revolucionaria de dejar su Trono, el
Trono tembló, y los cimientos de doscientas mil galaxias
fueron sacudidos, llevándolas al borde de un ruinoso
colapso”.286
Similares sucesos catastróficos están registrados en las
Escrituras. “La Tierra tembló y los Cielos destilaron”287,
narra la profetisa Débora en la Canción de Débora. “Tembló
la Tierra; también se derramaron los Cielos ante la
presencia de Dios; el Sinaí mismo tembló delante del
Señor”, declara el salmista.288 Varias fuentes de diversas
tradiciones describen un cataclismo catastrófico en la
Tierra y mundos celestiales en colisión. Job dice que la
catástrofe cósmica al final de una era cósmica es una
fuerza Divina “que arranca las montañas sin que ellas lo
sepan y les da la vuelta con su furor, remueve la Tierra de
su sitio”.289 Estos cataclismos naturales tuvieron lugar por
todo el universo, algunos de ellos fueron más severos y
otros no tanto. El descenso de la Caf cósmica del Trono del
Señor casi puso fin a toda la armonía celestial de un solo
golpe.
La mayoría de nosotros nunca experimentaremos
personalmente un cataclismo natural más violento que un
huracán o un terremoto. Sin embargo, con una sola acción,
la Caf cósmica puede haber logrado la dudosa distinción de
crear un desastre más grave que cualquier huracán o
terremoto, una catástrofe que afectó a unas doscientas mil
galaxias en su totalidad. Un suceso de tales características
es impensable. Efectivamente, nada de esta magnitud ha
sido registrado en ningún otro lugar a excepción del Zóhar.
La reaparición de Caf en el proceso creativo plantea varios
problemas estrechamente relacionados que deben ser
discutidos. El primer punto es la razón por la que la Caf
cósmica ignoró la respuesta del Señor a su petición. El
Señor le había dicho que su papel significativo en la
estructura y el mantenimiento del Trono era el vínculo que
unía al Señor con Su Reino, y este fue el motivo por el cual
ella no podía ser el canal de la Creación. El Señor no podía
liberarla del trabajo crucial que ya estaba llevando a cabo
para Él. Hemos examinado los tres principios
fundamentales que puede decirse que gobiernan la
posición cósmica y la visión general de Caf, pero a pesar de
estas razones, la Caf cósmica insistió en presionar con su
atrevida sugerencia de que fuera ella el canal para la
Creación. Caf no ejercía la restricción. Estaba decidida a
llevar su ruego tan lejos como fuera posible.
Los ruegos que las diversas letras estaban haciendo al
Señor referentes a su idoneidad como canales para la
Creación son más que un mero diálogo cósmico
interesante. En las enseñanzas kabbalísticas, el poder del
pensamiento se ve como la energía impulsora que hace que
la Fuerza de Luz, o la realidad suprema, se exprese.290 Sin
embargo, esta observación nos adentra más profundamente
en el problema de las peticiones mismas. El argumento que
cada letra presentó para defender su idoneidad como canal
para la Creación del mundo es similar a la tarea de poner
en marcha la energía-inteligencia cósmica de Mayin Nukvín
(Aguas Femeninas), que manifiesta a Mayin Dujrín (Aguas
Masculinas). La expresión de la Fuerza de Luz cósmica del
Señor—la unidad que todo lo abarca, Mayin Dujrín, que
proporciona la vida-energía-fuerza esencial—depende de
las características del canal a través del cual se expresa la
Fuerza de Luz. Las letras son los vehículos de Mayin
Dujrín. El ruego de cada letra era una expresión de su
conciencia, y fue esa expresión la que creó la realidad
estructural de la letra.291
¿Cómo puede la conciencia crear su propia Vasija? ¿Es esta
una mera teoría abstracta que no tiene nada que ver con la
realidad? ¿O tiene este concepto alguna base científica? En
principio la respuesta parecería ser no. El universo
newtoniano con el que estamos todos familiarizados fue
construido a partir de un conjunto de bloques básicos:
partículas y fuerzas en cantidades medibles y con efectos
predecibles. Pero la visión del mundo sugerida por la física
moderna indica que esta idea ya no es sostenible. Cada vez
más, los científicos ven el universo como una red dinámica
de sucesos interconectados, un todo indivisible en el que
todas las cosas participan. Todo en el universo está
conectado con todo lo demás.292 Incluso la conciencia
humana participa en el todo cósmico, tal como nos dicen la
nueva física y la antigua Kabbalah. En las palabras del
renombrado Kabbalista Rav Yehudá Áshlag: “La totalidad
del sistema de Creación que da estructura a la realidad
debe su existencia al pensamiento-conciencia”.293
Los conceptos que prevalecen en esta nueva era de la física
pueden parecer al principio extraños para nuestra
sensibilidad occidental. Es fácil confundirnos cuando nos
confrontamos con los fenómenos que pueden existir más
allá del tiempo y el espacio. Pero, más asombroso que todas
estas ideas extrañas, es el hecho de que no son conceptos
nuevos. Efectivamente, todo aquel que explora el material
kabbalístico llega a la conclusión inevitable de que gran
parte de la información “nueva” que está emergiendo en la
actualidad ha sido conocida durante siglos. Hay tantos
paralelismos entre las enseñanzas del kabbalista y las
enseñanzas del científico contemporáneo que a uno casi le
resulta imposible distinguir quién dijo qué.
La implicación crucial de los ruegos que las letras
expresaron al Señor es que la conciencia no sólo es una
parte necesaria del todo cósmico, sino que es el
componente esencial que controla y determina la
estructura de la realidad. Este es un punto muy importante
en la Kabbalah: las letras están motivadas por la
conciencia. De hecho, si existen o no, cómo se manifiestan
y el grado de su poder, dependen totalmente y están
vinculados con la conciencia.
En la Kabbalah, la interrelación universal entre la realidad
y la conciencia siempre incluye al observador humano y su
conciencia. Según los kabbalistas, el ruego en sí mismo es
lo que crea. El ruego es la realidad que se yace bajo la
materia física. Ésta engloba todas las realidades posibles.
Al hacer sus ruegos, las letras presentaron una estructura
positiva de la realidad.
En lenguaje kabbalístico, este ruego se denomina Mayin
Nukvín, las aguas femeninas o Vasija que contiene a Mayin
Dujrín, las aguas masculinas de la Fuerza de Luz del Señor.
Mayin Nukvín es la conciencia que se origina dentro de la
Vasija, el receptáculo.
El Zóhar dice que esta polaridad femenina determina el
grado en que la Fuerza de Luz, la unidad que todo lo
abarca, se manifiesta: “No puede haber un despertar Arriba
—Mayin Dujrín—a menos que haya un despertar Abajo—
Mayin Nukvín”.294
Por lo tanto, la respuesta del Señor a cada una de las
veintidós letras de Zeir Anpín y Maljut era construir Mayin
Dujrín, la conciencia interna de la Fuerza de Luz. La Fuerza
de Luz empezó a manifestarse como el nivel de conciencia
de cada letra, respuesta que consistía esencialmente en
una interacción entre Mayin Nukvín y Mayin Dujrín. El
ruego y la respuesta al ruego no solamente son activos en
el sentido que determinan el arte de la Creación; las letras
en sí mismas son el proceso.
La afirmación de cada letra de considerarse una Vasija
aceptable para el propósito de la Creación es análoga al
proceso involucrado en la interacción dinámica de Mayin
Nukvín y Mayin Dujrín. Esta interacción permite que Zeir
Anpín y Maljut, los canales para la manifestación de la
unidad que todo lo abarca, impartan Luz a nuestro mundo.
Al utilizar la dimensión de Mayin Dujrín de una letra, la Luz
se imparte de una manera específica y está determinada
por esa letra.
El ruego de cada letra causó que la Fuerza de Luz del
Señor revelara su poder gobernador. La respuesta del
Señor a cada letra era intrínseca a esta revelación. Al
mismo tiempo, la revelación desvelaría por qué cada letra
se consideraba inadecuada como canal para la Creación. La
letra que finalmente serviría como canal para la Creación
tenía que servir también de forma efectiva en el Reino del
Señor y tenía que ser capaz de resistir a Satán. El éxito o el
fracaso de una letra dependería por completo de su
capacidad para contener la realidad del Señor que todo lo
abarca. Su fracaso a la hora de resistir un ataque del Señor
de la Oscuridad sería el resultado directo de la insuficiencia
de la dimensión de Luz de esa letra.
Esto era un conflicto que el Maestro del Universo tenía que
vencer, y era un conflicto que no podía eludirse. El objetivo
primordial de la Creación era proporcionar a los humanos
el control sobre su destino individual, y es la lucha entre la
Oscuridad y la Luz la que hace que el libre albedrío sea
posible. Desde el punto de vista kabbalístico, no hay
conflicto entre el determinismo y el libre albedrío. Para
crear el libre albedrío, Satán se enfrentó contra la
Estructura de Kedushá del Señor. “El Señor creó a una en
contra de la otra”, declara el rey Salomón.295
El rey Salomón parece ofrecer a la humanidad la capacidad
única de penetrar e influenciar sobre la realidad
estructural del universo de una forma nunca antes soñada
en los días de Newton. Es más, la centralidad de los seres
humanos en el todo cósmico derriba esencialmente el
concepto de la causalidad y nos obliga a tratar el problema
de la secuencia. El concepto del tiempo universal con un
pasado, un presente y un futuro absolutos se pone en
cuestionamiento. Desde un punto de vista kabbalístico, la
posibilidad de que un efecto pueda preceder a su causa es
algo muy real. “En la Biblia no hay ni pasado ni futuro. La
presentación histórica de la Biblia no es secuencial”.296
La secuencia de las Sefirot demuestra la existencia de un
universo no determinista. La Sefirá de Yesod está
representada en la Biblia por José, cuyo nacimiento
precede en el tiempo a los nacimientos de Moisés, Aarón y
el rey David.297 Sin embargo, en la secuencia de las
Sefirot, Yesod le sigue a Nétsaj y a Jod, representadas por
Moisés y Aarón, respectivamente.
De acuerdo al rey Salomón: una estructura cósmica
ordenada —el objetivo del diálogo del Señor con las letras
—no está en conflicto con el concepto de libre albedrío.
Todo lo que consiguió el diálogo entre el Señor y las letras
fue hacer posible un universo que evitaría que las fuerzas
Oscuras tomaran el control. La influencia del Señor de la
Oscuridad se sentiría profundamente, pero nunca hasta el
punto de la dominación completa.
Sin embargo, una letra incapaz de contener las
dimensiones necesarias de la Fuerza de Luz no podía
mantener un universo equilibrado y armonioso. El Señor, al
señalar los aspectos negativos de cada letra, hizo que cada
una de ellas partiera y regresara a su lugar. La energía-
inteligencia de cada letra era una longitud de onda que el
Señor de la Oscuridad podía utilizar para crear una
conexión con esa letra, asumiendo el control de ella en su
totalidad, y por lo tanto arrebatándole control del universo
al Señor. Por consiguiente, el Señor obligó a estas letras a
partir del escenario de la Creación. Sólo una letra que
fuera capaz de mantener una capacidad suficiente de la
energía-inteligencia del Señor podría resistir un ataque de
Satán. A través del proceso de su diálogo con el Señor, las
letras llegaron entender quién debía verdaderamente ser
elegida como Vasija adecuada para la Creación del mundo y
por qué.
La interconexión y la interrelación de las letras Mem,
Lámed y Caf final en la palabra Mélej (Rey) permitieron
que el Rey—Zeir Anpín cósmico—se revelara a través de
Maljut cósmica. Así, la Fuerza de Luz del Señor se
manifestó dentro del universo. Sin embargo, cuando la
energía-inteligencia de Mem se reveló—es decir, cuando
ella hizo su ruego al Señor—, esta interconexión e
interrelación terminó. Caf finalizó su función como escudo
de seguridad y por lo tanto descendió del Trono de la
Gloria. Su versión alargada como Caf final, vinculando los
Reinos Superiores e Inferiores del cosmos, llegó a su final.
Este es precisamente el motivo por el cual el Zóhar no
menciona la aparición de Caf ni su ruego ante el Señor,
cosa que sí hace con las otras letras. Caf se presentó ante
el Señor sólo después de la revelación de la energía-
inteligencia de Mem cuando Mem realizó su petición. La
interconexión entre estas tres entidades cósmicas—Mem,
Lámed, y Kaf final—era única. Estaban fuerte y
permanentemente vinculadas entre ellas.
Consecuentemente, cuando la Mem cósmica se convirtió en
el poder dominante dentro del cosmos, la Caf cósmica
también fue retirada de su posición en el Trono y
descendió, junto con la Mem, al Reino Celestial Inferior de
nuestro universo. La estación de la Caf cósmica, similar a la
de las demás letras, está localizada dentro del Reino
Cósmico de Briá (Creación).
Allí se establecía el ADN individual y colectivo que
posteriormente se expresaba de forma física en los reinos
terrenales y celestiales de nuestro universo. Briá
proporciona la fuerza de vida para todos los universos que
existen abajo.
“Cuando la Caf cósmica se bajó del Trono, tembló, junto
con doscientas mil galaxias”. El vínculo conector entre los
Reinos Celestiales de Jojmá y Biná y los Mundos Inferiores
es Maljut. Maljut actúa como la fuerza intermediaria en el
cosmos. Como Sefirá—o fuerza cósmica—final, en cualquier
marco creativo de referencia, Maljut carga con la
responsabilidad única de la manifestación de cualquier
entidad celestial o terrestre. El papel de Maljut puede
compararse con el de la semilla de una fruta, que se
expresa físicamente en la fase final de su desarrollo como
el fruto. A su vez, ese fruto contiene una semilla que es
Kéter (Corona) o el origen del árbol posterior.
La Caf cósmica mantuvo la continuidad y la interconexión
entre las doscientas mil galaxias y la Fuerza de Luz.
La forma de la Caf final alargada indicaba y proporcionaba
este vínculo cósmico. Por lo tanto, cuando Caf abandonó su
posición como Maljut del Briá cósmico, causó una ruptura
en esa continuidad, así como una interrupción de la Fuerza
de Luz dadora de vida al Mundo Inferior de las doscientas
mil galaxias. Las galaxias sufrieron una calamidad de
estrangulación mientras el cordón umbilical del cosmos
estaba en peligro.
Entrando en detalle sobre la doctrina mística del Trono,
unos de los misterios más velados dentro de todo el
concepto kabbalístico del cosmos, Rav Áshlag proporciona
la descripción paso a paso del proceso evolutivo del Trono
Celestial:298
El Trono tiene tres fases que engloban todo el
conjunto del reino cósmico. La totalidad de la
energía-inteligencia del Señor, también referida como
la Fuerza de Luz, tiene su base dentro del Reino
Superior del cosmos, conocido con el nombre
codificado de Atsilut. La Fuerza de Luz en sí misma
tiene un nombre codificado, Jojmá. Cuando la Fuerza
de Luz se transforma en el nivel inferior del Reino
Cósmico de Briá, la Fuerza de Luz adopta un nuevo
nombre: Biná.
La sección superior del Trono contiene seis energías-
inteligencias Sefiróticas, indicadas por las cuatro
caras del asiento, junto con el asiento en sí mismo y
el espacio por encima del asiento. Éstas representan
los seis canales cósmicos de los Mundos Inferiores,
conocidos como Jésed, Guevurá, Tiféret, Nétsaj, Jod y
Yesod. El segundo aspecto del Trono son sus cuatro
piernas, que son los Mojín, que constituyen la
energía-inteligencia en sí misma, conocida como el
cerebro. (Esto puede compararse con la cabeza de un
hombre, en la que el cerebro, o la energía, se
almacena. El cuerpo de un hombre es el vehículo que
permite que el cerebro se manifieste). Esta fuente de
todos los canales cósmicos se conoce con los nombres
codificados de Kéter, Jojmá, Biná y Daat de los Mundo
Inferiores. El tercer aspecto del Trono es Maljut del
Reino Celestial Superior inmediato que desciende al
siguiente mundo más abajo, estableciendo conexión y
continuidad.
Cuando la Caf cósmica descendió del Trono de Gloria, la
conexión entre el Reino Celestial de Briá y el Reino
Celestial de Atsilut se rompió. En el proceso, Caf sufrió la
pérdida de su energía-inteligencia, y “ella también tembló”.
Cuando la Caf cósmica experimentó su pérdida en la
estación de batalla del Señor conocida como Atsilut, todos
los canales conectores posteriores de Caf sufrieron esta
misma privación.
A continuación de esta crisis traumática, todas las
doscientas mil galaxias estaban necesitadas de la energía-
inteligencia que derivaba de Atsilut. Estaban temblando y a
punto de caerse en ruinas. Los mundos de Briá, Yetsirá y
Asiyá estuvieron al borde de la aniquilación en manos de
Satán porque no contenían la Fuerza de Luz suficiente para
resistir el ataque del Señor de la Oscuridad, que se estaba
preparando para su matanza final.
Consecuentemente, el descenso de la Caf cósmica coincidió
con la respuesta del Señor: “Vuelve al Trono. Si dejaras el
Trono permanentemente, kilyá (exterminación) sería el
destino de los Mundos. Por esta razón, eres la primera letra
y la iniciadora de la fuerza cósmica de la destrucción.299 Tu
obligación de sobrevivir te la debes no sólo a ti misma, sino
también al cosmos del cual la humanidad finalmente
surgirá”.
El canal de la Caf cósmica era demasiado importante para
mantener la armonía y la interconexión del vasto universo.
De este modo, después del diálogo entre el Señor y la Caf
cósmica, Caf partió hacia su significativa posición en el
Trono de Gloria del Señor.
CAPÍTULO 16
LA LETRA YUD
Parada en el lugar donde el Señor dialogaba con las letras
y con una clara visión de la Creación, la Yud cósmica
especuló sobre lo que estaba por venir. El ruego de cada
letra inyectó una cantidad de energía-inteligencia de Mayin
Nukvín, el Retorno de la Luz, en el cosmos.300 Estas bolsas
pulsantes de energía crearían simetría dentro del universo.
Conocida en el léxico de la Kabbalah como la fuerza-
energía inteligente de la restricción, la Columna Central—
el Deseo de Recibir con el Propósito de Impartir—se
incorporó dentro de la producción cósmica del Señor.
En un sentido moderno, estas bolsas de energía-
inteligencia pueden denominarse antimateria, que es la
imagen reflejada, la contraparte perfectamente simétrica
de la materia ordinaria. La materia está gobernada por la
energía-inteligencia, o el pensamiento-conciencia, del
Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo. La actividad
positiva del hombre futuro en el reino terrestre activaría la
energía-inteligencia de la Mayin Nukvín cósmica, y la
respuesta a esta actividad sería la energía-inteligencia del
Señor, Mayin Dujrín, la Fuerza de Luz, manifestándose y
revelándose.
Sin embargo, el problema era asegurar en primer lugar la
existencia y la expresión de Mayin Nukvín. Esto dependía
por completo de la actividad de la humanidad y, por lo que
parecía, al hombre le iba a resultar muy difícil mantener su
cabeza a flote, por no hablar de ocuparse del bienestar del
cosmos. Poco podía imaginarse que sus actividades
crearían unas condiciones que afectarían a todo el
universo.
La Yud cósmica y las otras letras estaban temerosas de la
ventaja que Satán parecía tener sobre el hombre corpóreo
y su universo físico. Cualquier actividad negativa por parte
de la humanidad pasaba directamente a manos del Señor
de la Oscuridad. El egocentrismo y el egoísmo eran
precisamente las energías-inteligencias requeridas para
mantener a Satán. El Señor de la Oscuridad jugaba bien
sus cartas. El deseo insaciable de la humanidad por el
placer momentáneo coartaba cualquier contraofensiva que
Mayin Nukvín y el ejército del Señor podían haber
contemplado. Así que Mayin Dujrín se retiró a la estación
de batalla del Señor, preguntándose si la humanidad
activaría algún día el suficiente Mayin Nukvín para repeler
a Satán.
La respuesta a la pregunta de Mayin Dujrín yace en el
pasado más remoto del cosmos; un pasado tan antiguo que
no sería adecuado decir que el cosmos actual sea el mismo
comos que el que se creó originalmente. El científico no
puede arrojar luz sobre estos asuntos desde una época tan
inimaginablemente distante de la nuestra, pero para el
kabbalista es una simple cuestión de explorar atrás en el
tiempo, utilizando El Libro de la Formación y el Zóhar. El
científico no tiene ni la más mínima idea de si un cosmos
infinitamente más antiguo precedió al universo que
observamos en la actualidad. Tampoco sabe cuánta
antimateria hay en el universo, ni siquiera cómo lo opuesto
de la materia llegó a existir. No obstante, el kabbalista está
convencido de que en algún momento la materia y la
antimateria existieron como una sola. El Zóhar301 y el
Midrash302 postulan, con una asombrosa claridad, un
escenario en el que tenemos un cosmos de dos fases. Es
decir, durante un tiempo infinito, el universo se comportó
de una manera, y luego, abruptamente, pasó a comportarse
de una forma distinta.
Antes de abordar la pregunta central de si el universo ha
alterado las leyes que lo gobiernan, es importante evaluar
lo que el Zóhar tiene que decir sobre el tema de las épocas
primigenias:
En el principio, antes de que las energías-
inteligencias fueran creadas (mucho antes de la
formación de los universos físicos), el Señor pensó
primeramente en crear las energías inteligentes con
Midat HaDín (Juicio Estricto). Sin embargo, una
interpenetración más profunda de estas energías-
inteligencias trajo consigo la comprensión de que no
tenían posibilidades de sobrevivir una vez que el
hombre corpóreo hiciera su aparición. Por
consiguiente, el Señor combinó Midat HaRajamim
(Compasión) interconectada con Midat HaDín.
Rav Áshlag explora en más detalle los misterios internos de
la Creación, cuando pregunta:
¿Debemos asumir que el proceso de pensamiento del
Señor es similar al nuestro? Nosotros los mortales
tendemos a cambiar de opinión a medida que los
acontecimientos se desarrollan y a medida que
obtenemos más entendimiento. Sin embargo, el
proceso de pensamiento del Señor no está limitado
dentro del tiempo secuencial y lineal. Para el hombre
corpóreo, existe la tentación de asumir que en
realidad sólo existe el presente, pero lo cierto es que
pasado, presente y futuro están todos contenidos
dentro de la Fuente.303
Rav Áshlag continúa:
Sin embargo, cuando se discute sobre la relación
entre causa y efecto como perteneciente a los seres
emanados, la causa se expresa como “previa” y el
efecto como “posterior”. Esto es lo que los sabios del
Zóhar y el Midrash indican cuando se refieren a
“previo” y “posterior”. La primera causa o primera
clase de galaxias, conocidas como primer universo,
fue establecida y emanada con la energía-inteligencia
de Midat HaDín, Juicio Estricto de actividad positiva
o negativa. Entonces el Señor dio origen a la
existencia de la segunda fase del universo. Él añadió
a las energías-inteligencias ya existentes de negativo
y positivo una tercera dimensión energía-inteligencia
fuerza de “compasión”, conocida como la Fuerza de
la Tercera Columna del universo. No hubo ningún
cambio en el proceso de pensamiento del Señor. La
segunda serie de galaxias conocida como el segundo
universo evolucionó a través de la ley natural de
causa y efecto.304
Antes de explorar estos conceptos sublimes de la Creación,
investiguemos los sistemas de energía-inteligencia que
controlan a los dos cosmos. ¿Cuál es el significado de Midat
HaDín y Midat HaRajamim?
Sólo podemos responder esta pregunta cuando nos damos
cuenta de que el universo ha sido programado para
evolucionar hacia un objetivo final. El hecho de que nuestro
universo haya sido diseñado para cumplir un propósito final
está demostrado por la asombrosa conformidad de las
entidades materiales con las leyes naturales. El Señor, el
Diseñador Cósmico, organizó el mundo con el propósito de
eliminar el Pan de la Vergüenza305, lo cual significa que la
humanidad juega un papel crucial en la estructura del
universo. Sin embargo, hoy en día el hombre parece no
jugar ningún otro papel que el de una conciencia robótica.
Más que nunca antes, el hombre moderno se ve a sí mismo
como nada más que otro componente de una gran
computadora.
En la primera encarnación del universo, Cosmos I, el Señor
se enfrentó a una dificultad grave y fundamental para
cumplir el propósito de la Creación. Esta primera versión
del universo estaba basada en Midat HaDín (Juicio
Estricto). En tal universo, la actividad negativa iba seguida
de una infusión consiguiente de energía negativa; la
actividad positiva activaba una infusión de energía positiva.
El juicio estricto era la ley que gobernaba este cosmos, y
que aparentemente no dejaba lugar al hombre para que
rediseñara el orden cósmico.
Aún así, el funcionamiento del Pan de la Vergüenza
significaba que la humanidad podía y alteraría el orden
cósmico, ¿pero cómo? Dentro de Cosmos I, la reacción
automática a cada acción era inevitable. Los resultados
eran siempre los mismos. Imagina que un individuo en
Cosmos I cometía un acto de violencia contra su vecino. Las
leyes y los principios naturales de Cosmos I, basados en el
Juicio Estricto (Midat HaDín), dictaban que el individuo
sería automáticamente castigado por el crimen de la
violencia. Si, en caso contrario, una persona elegía
actividades de naturaleza positiva, el Juicio Estricto de
Cosmos I dictaba una reacción positiva. Todos los sucesos o
reacciones posteriores en Cosmos I estaban determinados
por decisiones y acciones previas, lo cual significaba que
los acontecimientos futuros estaban fuera del control de
nadie. El Señor vio esta situación y entendió que era
necesario un cosmos que permitiera a la mente actuar
sobre la materia, haciendo que la mente se comportara en
aparente violación de las leyes y los principios naturales del
universo.
Por lo tanto, el Señor hizo que Cosmos I evolucionara de
forma natural a Cosmos II. Cosmos I consistía en dos
energías-inteligencias fundamentales: el Deseo de Impartir
y el Deseo de Recibir, positivo y negativo, protón y electrón.
Cosmos II añadió una tercera dimensión: la energía-
inteligencia de la Restricción, la capacidad de anular y
forzar temporalmente a la energía-inteligencia negativa a
moverse en violación aparente de las leyes del Cosmos I.
Cosmos II permitió a la humanidad controlar sus
actividades, ofreciéndole la capacidad de influenciar sobre
la estructura de los acontecimientos futuros por primera
vez. La cualidad que permitió que emergiera esta nueva
situación fue Midat HaRajamim, la energía-inteligencia de
la Compasión.
Midat HaRajamim cambió el tiempo de una dimensión
absoluta a una dimensión elástica. Una forma de entender
el tiempo es verlo meramente como un marco para la
acción de la causa y el efecto. En Comos I, el tiempo era
absoluto, y la causa y el efecto eran estrictos. Cada acción
iba seguida inmediatamente de una reacción. Entre la
acción y la reacción no había oportunidad o posibilidad de
cambio. Sin embargo, Cosmos II permitía que el tiempo se
expandiera o se contrajera según el contexto. El tiempo ya
no era absoluto, sino que pasó a ser relativo, sujeto a la
energía inteligente de Midat HaRajamim (Compasión). Así
nació la posibilidad de retardar la reacción, una especie de
suspensión en el tiempo y causalidad que permite a un
individuo ir atrás en el tiempo en el sentido de anular
decisiones y acciones previas.
Esta, en esencia, es la interpretación pragmática de
teshuvá, palabra traducida a la ligera como
“arrepentimiento”. Con todo, esta traducción es una
corrupción del código cósmico, pues la traducción literal de
la palabra hebrea teshuvá306 es “regreso”. La palabra
“arrepentimiento” se hizo camino hasta el léxico de todas
las religiones, lo cual perpetuó esta corrupción. En
cualquier caso, desde un punto de vista kabbalístico, un
“regreso” en el tiempo al pasado es un prerrequisito para
la anulación de la actividad negativa.
De hecho, el tiempo es una secuencia de sucesos, un
número concreto de fases conectadas que derivan unas de
las otras en su orden de causa y efecto.307 Nuestra
sensación del tiempo, de alguna forma, es más una
experiencia espiritual que una experiencia física, corporal.
Distintas personas sienten el paso del tiempo de forma
diferente dependiendo de su situación. Dos personas que
trabajan juntas en una oficina pueden experimentar el paso
de una jornada de ocho horas de una forma completamente
distinta. Para una persona que ama su trabajo, el día puede
volar, mientras que para alguien que odia su trabajo, el día
puede parecer interminable. Esta mutabilidad del tiempo es
el misterio detrás de la energía-inteligencia de Midat
HaRajamim.
Exploremos ahora otro aspecto de Cosmos II
preguntándonos por qué los kabbalistas eligen la palabra
hebrea rajamim (compasión) para describir a Cosmos II,
que está representado por el poder del neutrón de
mantener el equilibrio y la estabilidad entre el protón y el
electrón.
¿Qué es esa misteriosa fuerza metafísica interna del
neutrón? ¡Tiempo! ¡Compasión! ¡La demanda de paciencia!
La energía-inteligencia que pide tiempo y paciencia en
lugar de juicio estricto. En Cosmos I, la actividad negativa
resultaba en una reacción negativa inmediata, pero en
Cosmos II, la paciencia nos concede un momento, un
tiempo de aplazamiento, la oportunidad de dejar de lado
por un minuto las leyes y los principios del juicio estricto y
de mostrar un poco de compasión. ¡Tiempo!
Por desgracia, raramente mostramos la virtud de la
compasión. Cuando nuestro prójimo nos hiere o nos ofende,
nuestra reacción inmediata es de juicio estricto. Arreglar
las cuentas o saldar las deudas es lo que más nos preocupa
en nuestra mente. Raramente mostramos la compasión que
nosotros mismos demandamos de los demás. Solemos
juzgar sin pararnos a considerar todo lo que ha tenido
lugar. Nos negamos a permitir que el “momento”, Cosmos
II, sea parte de nuestro orden cósmico. Exigimos Cosmos II
para nosotros mismos cuando es necesario, pero
consideramos a Cosmos I apropiado y adecuado para los
demás. La compasión es algo que requerimos, pero no
sentimos que se requiera de nosotros.
Sin embargo, la energía-inteligencia de Cosmos I y Cosmos
II no tiene doble moral. La invocación de Cosmos I o
Cosmos II depende enteramente de la actividad de la
humanidad porque la humanidad es el punto focal de toda
la actividad cósmica. La demostración de compasión por
parte del hombre hacia su prójimo atrae el orden cósmico
de Cosmos II hacia el universo. De forma similar, la
demanda de juicio estricto por parte del hombre—el
rechazo del hombre a un momento de paciencia o
compasión—infunde en el cosmos la ley de Cosmos I, que
no tiene compasión por los demás ni por uno mismo.
Consecuentemente, no tenemos a nadie a quien culpar
excepto a nosotros mismos por la condición caótica de
nuestro universo. Estamos siendo testigos de la falta de
tiempo en la actividad humana.
Cosmos I y Cosmos II son ambos partes esenciales de este
gran escenario universal. En el presente, la actividad
humana es inestable. Oscila una y otra vez entre Cosmos I
y Cosmos II. Debido a la iluminación de la Era de
Acuario308309, la ciencia ha avanzado hasta el punto que
ahora somos conscientes de la actividad subatómica que
parece crear la incertidumbre. La humanidad es el
componente más incierto y menos estable de toda la
Creación, y nuestras acciones ejemplifican esta
inestabilidad. Por lo tanto, la investigación científica de la
humanidad puede volverse desconcertante en lugar de
iluminada. Pero los logros científicos también pueden
contribuir a nuestra iluminación, al menos en la medida en
que nuestras observaciones del reino subatómico nos lleven
a preguntarnos quién o cuál es la causa de la inestabilidad
y la incertidumbre de la naturaleza.
El kabbalista afirma que la humanidad está detrás de toda
esta inestabilidad y que además se nos ha proporcionado el
antídoto para esta calamidad cósmica. ¡Tiempo!
¡Compasión! Es cierto, este antidoto puede ser un poco
difícil de conseguir, pero no obstante es alcanzable, y una
infusión enorme de un tiempo para la compasión dentro del
cosmos asegurará el nacimiento de la Nueva Era.
Esta, entonces, era la preocupación de la Yud cósmica:
asegurar que la actividad humana inundara de compasión
el reino cósmico del Señor, pues esta era la energía-
inteligencia que se impondría sobre la amenaza del Señor
de la Oscuridad de una vez por todas. ¿Había una falla
cósmica inherente dentro de la Creación? La comunidad
científica afirma que estas extinciones masivas (más
concretamente aquella en la que los dinosaurios
desaparecieron) han salpicado repetidamente la historia de
la vida en este planeta. Estos cataclismos parecen ocurrir
con regularidad y precisión, un hecho que ha dado origen a
una teoría nueva y espectacular: podría existir en algún
lugar del espacio exterior un compañero de nuestro sol,
una estrella que ha recibido el siniestro nombre de
“Némesis”. Impulsados por esta propuesta tan radical, los
astrofísicos han estado buscando por el firmamento.
Desde el punto de vista kabbalístico, el cosmos fue creado
en perfecta armonía. El relato de la Creación tal como se
describe en el Génesis no permitía ninguna falla cósmica.
Sin embargo, las teorías de la extinción parecen apuntar a
un mundo que no aparenta estar hecho del mismo molde
que el Jardín del Edén. Incluso el Diluvio de Noé no podía
considerarse una causa justa de la desaparición de los
dinosaurios de la faz de la Tierra. Sin embargo, a pesar de
toda la información que apunta a una historia de sucesos
catastróficos y extinciones masivas, todavía no tenemos la
más mínima idea de qué o quién está detrás de todo esto.
Dijo el Señor: “Haya un firmamento por en medio de
las aguas.” Esta es una alusión a la separación de lo
Superior y lo Inferior (lo inmaterial de lo material) a
través del aspecto negativo de la existencia conocido
por los kabbalistas como la Columna Izquierda. Hasta
ahora, el Día Uno, el texto del Génesis ha hecho
referencia sólo a la Columna Derecha positiva, pero
aquí hace alusión a la Izquierda, lo cual indica un
aumento de la discordancia entre Izquierda y
Derecha.310 Es la naturaleza de la Derecha
armonizar con el todo, y por lo tanto el todo está
escrito con la Derecha, puesto que es la fuente de la
armonía. Pero cuando la Columna Izquierda despertó,
la discordia fue despertada, y a través de esa
discordancia se reforzó el fuego iracundo y de él
surgió el Guehenom (infierno), que se originó de la
Columna Izquierda y continuó allí.
Moisés, en su sabiduría, reflexionó sobre esto y
extrajo una lección de la obra de la Creación. En la
obra de la Creación, había un antagonismo de la
Izquierda contra la Derecha, y la división entre ellas
permitió al Señor de la Oscuridad emerger y atarse a
la Izquierda. Afortunadamente, la Columna Central,
el principio mediador, intervino en el Tercer Día y
aplacó la discordia entre los dos bandos, de forma
que Guehenom y el Señor de la Oscuridad
descendieron abajo. Por lo tanto, la Izquierda fue
absorbida por la Derecha y la paz fue restaurada”.311
Lo que parece desprenderse del Zóhar es el
establecimiento del Señor de la Oscuridad. Sin embargo,
para mantener la armonía y la estabilidad dentro del
cosmos, el Tercer Día—o Columna Central—se convirtió en
una energía-inteligencia esencial en el universo,
permitiendo que la realidad que todo lo abarca encontrara
su expresión como un todo unificado.
Dice el Zóhar: “Por consiguiente, en el relato del Tercer
Día, encontramos escrito dos veces que ‘era bueno’”.312
Este día se convirtió en el intermediario entre los dos lados
opuestos y eliminó la discordancia. Le dijo a este lado
‘bueno’, y al otro lado ‘bueno’, y reconcilió a ambos.
Conectado con este día está el secreto del nombre de las
cuatro letras [Tetragrámaton] grabado e inscrito”.313
Por lo tanto, el estado primordial del cosmos parece no
tener fallas. El universo emergió en un estado de orden,
coherente y organizado. Nuestro universo, desde un punto
de vista kabbalístico, fue creado cuidadosamente y es
extraordinariamente uniforme. Nuestra existencia, junto
con la del cosmos, no resultó de un accidente cósmico
colosal y carente de significado. El cosmos muestra
coherencia en todas sus partes. Rajamim gobernaba como
la Fuerza de Luz celestial del Imperio del Señor, con la
antimateria como su energía-inteligencia.
Sin embargo, en la visión científica del mundo, el cosmos
parece haber desarrollado una preferencia por la materia
(la energía-inteligencia del Deseo de Recibir Sólo Para Uno
Mismo). El caos parece dominar nuestro reino terrenal. La
energía-inteligencia de Satán parece haber conquistado el
universo, de principio a fin. Todo lo que uno tiene que
hacer es observar el conflicto y la confusión perpetuos que
nos rodean para ver que el mundo está hecho un desastre.
Si hay un diseño y un orden cósmico, un conjunto de
principios que juegan un papel en la física y que tienen la
misma gematria (valor numerológico) en cualquier lugar
del universo, ¿dónde está la evidencia de ello? ¿Dónde está
la antimateria que probaría la simetría de la naturaleza?
¿Dónde está el Mayin Nukvín que el rey Salomón nos
aseguró que existe en el universo? “El Señor hizo tanto uno
como lo otro”, declara el Eclesiastés.314 Nuestras
exploraciones del mundo subatómico han revelado la
naturaleza dinámica de la energía y la materia,
permitiéndonos observar la interacción de la creación y la
destrucción de partículas dentro de la red cósmica. Sin
embargo, ¿cómo es que nosotros, y las cosas que nos
rodean, parecemos estar hechos sólo de protones,
electrones y neutrones, sin una traza de antimateria?
La Yud cósmica planteó otra serie de preguntas con el
propósito de entender y asimilar las condiciones caóticas a
las cuales la humanidad se acabaría enfrentando: “¿Dónde
está localizado el Señor de la Oscuridad? ¿Por qué no
podemos observarlo? ¿Cuál es su actividad? ¿Cómo
podemos detectar su energía-inteligencia?”.
Satán se esconde detrás de las explosiones cósmicas, cerca
de estrellas que colapsan y colisionan, y dentro del resto
del caos cósmico que sacude al Reino Celestial. Es el
insidioso Satán el que hace que la magnetosfera entre en
convulsiones repentinas que sueltan millones de amperios
de corriente en la región polar, dando origen a la aurora
boreal.
“Observa”, dice el Zóhar, “que cuando los días de un
hombre están firmemente establecidos en las categorías
celestiales y extraterrestres, entonces el hombre tiene un
lugar permanente en el mundo. Sin embargo, si el hombre
no ha ocupado el lugar que le pertenece en el cosmos de la
conexión con el espacio exterior315, sus días descienden
hasta que alcanzan el nivel cósmico donde reside el Señor
de la Oscuridad. El Ángel de la Muerte recibe entonces la
autoridad para quitarle el alma al hombre y contaminar su
cuerpo, que queda permanentemente en el lado oscuro.
Felices son los justos que no se han contaminado a sí
mismos y en quienes no ha permanecido la
contaminación”.316
“El Señor de la Oscuridad”, continua el Zóhar, “tiene su
base dentro de la Vía Láctea”. Esta es ciertamente una
revelación espectacular. Para la mayoría de observadores
de los cielos, la Vía Láctea es un continente celestial
inexplorado lleno de belleza exótica y de serenas entidades
estelares. Sin embargo, dentro de esta vista impresionante
del paraíso de un astrónomo está tejido el peor enemigo de
la humanidad. El Zóhar deja muy claro que nuestra
existencia y nuestro carácter están determinados por la
conexión profunda entre el hombre y el cosmos.
El Zóhar continua: “Ven y ve: En el centro de la galaxia hay
un Señor de la Oscuridad celestial conocido como la Vía
Láctea. Todas las entidades celestiales, una colección
infinita e inacabable de éstas, giran alrededor de ella y se
encargan de velar por las acciones secretas de los seres
humanos. De la misma forma, una multitud de emisarios
parten del Señor de la Oscuridad primigenio, el mismo
Señor de la Oscuridad por el cual fue seducido Adán. El
Señor de la Oscuridad sale para espiar las acciones
secretas de la humanidad”.317
Por lo tanto, vemos que las preocupaciones humanas están
inextricablemente conectadas con el cosmos. Y no sólo las
preocupaciones humanas; las extinciones masivas de la
historia también tienen una causa cósmica. No es
importante si estas calamidades devastadoras tuvieron
lugar en la manera precisa en la que establecen los
científicos. La pregunta es: ¿por qué sucedieron?
La mayoría de científicos son partidarios de que fueron
causas extraterrestres las que causaron estas extinciones
masivas, a pesar de la falta de evidencia de que tales
eventos ocurrieran regularmente. La visión kabbalística
cita a la Vía Láctea como el villano. “Las klipot del Señor de
la Oscuridad dependen, sin duda, de las acciones del
hombre”, afirma el Zóhar. La abarrotada Vía Láctea es una
isla flotante que comprende más de cien mil millones de
estrellas, bellas desde lejos, pero también una fuerza
terrorífica de desastres potenciales. Las fuerzas Oscuras
son obviamente capaces de hacer llover la destrucción
sobre cualquier objetivo que elijan.
¿Y quién es el Señor de la Oscuridad?
De nuevo, acudimos al Zóhar, que dice lo siguiente:
Rav Jiyá disertaba sobre el verso: “Me rodeas por
detrás y por delante y tienes puesta tu mano sobre
mí”.318 Él dijo: “¡Cuánto les incumbe a los hijos del
hombre glorificar al Señor! Pues cuando Él creó el
mundo, Él miró al hombre y lo diseñó para que
gobernara sobre todas las cosas terrenales. Él tenía
una forma dual, justa y oscura, y se parecía tanto a
las cosas celestiales como a las terrenales. El Señor
lo envió abajo en Esplendor, para que cuando las
criaturas inferiores observaran la gloria de su estado,
se arrodillaran sobrecogidas ante él, tal como dice:
‘El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo
animal de la tierra, y sobre toda ave de los
cielos’”.319
Rav Jiyá continuó: “El Señor lo trajo al Jardín de su
plantación propia, para que pudiera guardarlo y
tuviera una dicha y un gozo infinitos. Luego el Señor
le dio el precepto concerniente al árbol.320 Y,
lamentablemente, el Hombre falló en su obediencia.
Si Adán hubiera sido obediente, habría habitado así
para siempre, teniendo vida eterna y dicha perpetua
en la gloria del Jardín”.321
Si Adán no hubiera pecado nunca, el Señor de la Oscuridad
nunca podría haber asomado su fea cabeza. La galaxia y la
Tierra habrían sido lugares preciosos. La caída de Adán lo
cambió todo. Su desviación del camino de la virtud dejó al
cosmos entero en un estado de confusión y reducción. La
Tierra, las galaxias y el universo más allá pasaron de una
escena de serenidad y tranquilidad a una de caos y
catástrofe. El universo se convirtió en todo excepto un
Jardín del Edén. El Reino Celestial espiritual sufrió esta
degradación en el mismo grado que el universo físico y
terrenal. El Zóhar lo explica así: “Según la tradición, la
parte carnal del talón de Adán eclipsaba la órbita del Sol.
Rav Elazar dice: ‘Después de que Adán pecara, su belleza
disminuyó y su altura disminuyó a cien codos. Sin embargo,
antes de la Caída, la altura de Adán llegaba hasta el primer
firmamento’”.322
A pesar de toda la evidencia científica que indica lo
contrario, el Zóhar nos dice que los dinosaurios y otras
formas primigenias de vida no se extinguieron. Éstas
siguen existiendo ahora como existían antes. ¿Pero cómo
puede ser? Los escritos antiguos nos dicen que después de
la Caída de Adán, el universo iba a experimentar de vez en
cuando un resurgimiento de la serenidad y la perfección
del Jardín del Edén. El Zóhar nos dice: “Está escrito: ‘El rey
Salomón le hizo un palanquín apiryón de los árboles del
Líbano’”.323 En esta cita del Zóhar, “apiryón” simboliza el
Palacio de Abajo, que está formado a imagen y semejanza
del Palacio de Arriba, que el Señor llamaba el Jardín del
Edén.
Además, el Zóhar nos dice que durante el periodo del
Templo, el universo regresó a su posición cósmica
anterior.324 La Tierra experimentó una era de paz y un
grado de tranquilidad superado sólo por el que Adán
conoció en el Jardín del Edén. La actividad humana estaba
impactada con Mayin Nukvín, la antimateria del Edén. Por
tanto, podemos establecer que el cosmos, aun cuando sufre
cambios aparentes, mantiene un universo paralelo original
que nunca cambia. La alteración del cosmos, tal como los
mortales lo percibimos, sucede sólo en un nivel físico,
material. Intrínsecamente, en el nivel metafísico, nada
cambia.
Tal como iba Adán, iba el universo. Cuando la estructura
corporal de Adán disminuyó en medida y en gloria después
de la Caída (pecado de Adán), también lo hicieron otras
especies de plantas y vida animal. El universo físico con
todas sus galaxias infinitas sufrió el mismo tipo de
contracción. El dinosaurio se redujo a la medida de un
lagarto, y el pterodáctilo se convirtió en un pájaro. Las
plantas y los insectos se convirtieron en pequeños primos
de sus formas anteriores mucho más grandes. Sin embargo,
el universo real—el universo metafísico—no sufrió ningún
tipo de extinción, mutación ni cambio.
No obstante, en el nivel temporal ocurren cambios,
incluidas las extinciones masivas periódicas de las cuales
habla la ciencia. Pero si el reino humano está vinculado
inextricablemente al cosmos, ¿entonces cuál es el agente
cósmico que inicia estos bombardeos celestiales
aparentemente regulares que aniquilan la vida en la
Tierra? El Zóhar implica claramente al hombre como el
mecanismo que se halla detrás de toda la actividad
cósmica. Por tanto, el Señor de la Oscuridad de la Vía
Láctea hace llover muerte y destrucción en respuesta al
comportamiento humano negativo. La energía-inteligencia
del comportamiento humano negativo consiste
principalmente en el Deseo de Recibir Sólo Para Uno
Mismo, tal como ejemplifica el pecado de Adán. Cuando los
humanos se comportan negativamente y se entregan al
Deseo de Recibir Sólo Para Sí Mismos, la infusión
resultante de energía negativa en el cosmos alimenta a
Satán.
Materialmente, el cosmos es asimétrico; metafísicamente,
el universo es simétrico en todos los sentidos. El universo
metafísico es la imagen absoluta de la perfección.
Predecible y muy ordenado, es el Jardín del Edén que
pronto volverá a su esplendor original y perfecto.
Paradójicamente, la Nueva Era es también responsable del
éxito de la alta tecnología en la búsqueda del hombre de
infinitas mejoras y refinamientos de los procesos
materiales, como el desarrollo de fibras ópticas y la división
del átomo. Al mismo tiempo, allí donde miramos—desde las
galaxias más remotas a las entrañas más profundas del
átomo—descubrimos una uniformidad y una estructura
organizacional elaborada.
De lo cual se deduce, por lo tanto, que nuestro universo
concuerda con la belleza y la elegancia de la armonía
atómica. Sin embargo, allí donde miramos, vemos evidencia
de un universo irregular y caótico que se manifiesta
cósmicamente a través del bombardeo celestial a nivel
terrestre por la inhumanidad del hombre hacia su prójimo.
¿Cómo pueden estas dos fuerzas aparentemente opuestas—
orden y caos—armonizarse?
El cosmos, conectado con la Era celestial de Acuario, revela
la maravilla de la belleza y el orden intrínsecos de la
naturaleza. El hombre espiritual experimenta
frecuentemente su conexión cósmica con la realidad
unificada que todo lo abarca. Los individuos materialistas,
egocéntricos y con mentalidad egoísta son los verdaderos
culpables. Ellos se niegan a dejar ir la ilusión que da
preferencia a la desunión del cosmos. Mayin Nukvín, la
compasión, no está en su léxico espiritual. Y por lo tanto
continúan, sin saber que es su actividad negativa la que
alimenta la maquinaria del Señor de la Oscuridad, ¡igual
que puede culparse a Adán por la transformación de los
dinosaurios en lagartos!
Aún así, de alguna forma, el universo físico mantiene su
simetría esencial. De otra forma, las órbitas de los planetas
alrededor del Sol irían cambiando a medida que el Sistema
Solar rota alrededor de la Vía Láctea. ¿Cómo puede ser
esto posible?
“Pero los justos son el cimiento del mundo”, declara el
Libro de los Proverbios.325 La Tierra y las galaxias están
hechas de materia ordinaria, pero desde el punto de vista
Zohárico, es Mayin Nukvín, la fuerza-energía antimateria
de la compasión, la que mantiene la estabilidad dentro del
cosmos.
Dice el Zóhar: “Rav Isaac pidió una vez a Rav Shimón que
explicara por qué algunos dicen que el mundo está fundado
sobre siete pilares y otros dicen que sobre solo un pilar, a
saber: el tzadik, el justo. Rav Shimón contestó: “Todo es lo
mismo. Hay siete, pero entre éstos hay uno llamado tzadik
sobre el cual se soportan los demás. Así, está escrito: ‘El
Justo, Tzadik, es el cimiento del mundo”.326
Los kabbalistas sabían que el cosmos se originó con
energía tanto positiva como negativa, la primera de ellas
siendo una causa y la segunda su efecto. Esta unión de
opuestos era el reino de Cosmos I. Sin embargo, cuando
Cosmos II empezó a existir—una vez que se estableció el
principio mediador o Columna Central—la humanidad dejó
de ser un mero participante dentro del cosmos; se convirtió
en un determinante. Por lo tanto, también se volvió
necesario para la continuación de la existencia de nuestro
universo, que cada generación tuviera un equipo
permanente de Tzakidim (Justos) para evitar la aniquilación
del cosmos en manos del Señor de la Oscuridad. Estos
Justos mantenían una reserva suficiente de Mayin Nukvín
para asegurar un universo espacialmente simétrico. El
resto fue dejado en manos de la humanidad: cumplir con el
propósito de la Creación y por tanto evaporar las klipot, o
sucumbir a la energía-inteligencia del Deseo de Recibir
Sólo Para Sí Mismos y permitir que el imperio del Señor de
la Oscuridad gobernara sobre todo el cosmos.
La dificultad de vencer al Señor de la Oscuridad seguía
existiendo. La humanidad necesitaba un apoyo especial
cósmico que proporcionara a los habitantes de la Tierra
una oportunidad de luchar. La Yud cósmica creía que ella
tenía la energía-inteligencia específica capaz de librar una
guerra victoriosa contra las klipot del Señor de la
Oscuridad. El Tetragrámaton327 el nombre codificado
de cuatro letras del Señor, era su arma secreta. El
Tetragrámaton contiene la forma de energía más elevada,
más pura y más concentrada imaginable. Ciertamente, fue
a través de este canal cósmico que Moisés dio muerte al
egipcio.328
Rav Shimón continúa: “Tenemos una tradición que dice que
cuando el Señor creó el mundo, grabó las letras Yud, Hei,
Vav y Hei en medio de las luces más misteriosas, inefables
y gloriosas. Éstas son en sí mismas la síntesis de todos los
mundos de Arriba y de Abajo. El Mundo Superior fue
completado por la influencia cósmica de la energía-
inteligencia de la letra Yud, personificando el punto
celestial primordial que partía del Infinito perfectamente
oculto y desconocido: Ein Sof”.
Como nos dice el Zóhar: “Desde de la Infinidad
imperceptible fluyó un fino hilo de Luz, que era en sí misma
oculta e invisible, pero que contenía todas las demás Luces.
La Luz que salió de la delgada Luz es poderosa y
aterradora”.329
El Zóhar añade un fuerte sabor holístico a los aspectos
cuánticos de la naturaleza de la energía con la afirmación
de que todo está hecho de todo lo demás. Sin embargo,
sigue habiendo una jerarquía dentro de la estructura
cósmica. Es dentro de la unidad que todo lo abarca de la
Yud cósmica donde los constituyentes de la energía y la
materia se convirtieron en la fuerza unificada primordial.
Por lo tanto, la Yud cósmica sostenía que su dimensión de
Luz, combinada con su energía-inteligencia de la gran
unificación en el proceso creativo del mundo, daría lugar
con seguridad a la Corrección Final del mundo.
La energía emitida por la súplica de Yud, como ya hemos
dicho, estableció la energía-inteligencia de Mayin Nuvkin.
Esta era la oportunidad que el Señor de la Oscuridad había
estado esperando pero que nunca pensó que se haría
realidad: la posibilidad de establecer contacto con la
energía inteligente de Yud.
La respuesta del Señor a la súplica de Yud no tardó en
llegar: “¡Detente justo donde estás!”.
Si se expandía más allá de la protección del escudo
cósmico, Yud proporcionaría al Señor de la Oscuridad una
ventaja que le permitiría a éste gobernar el espacio
cósmico, el mundo del bien y del mal, y el universo de la
corrupción. Es más, el mero contacto con el Señor de la
Oscuridad evitaría que la Yud cósmica recuperara su lugar
en el Tetragrámaton. El Mundo de la Acción, el universo
cósmico de la Tierra, está gobernado por el cambio: desde
la corrección antes del pecado de Adán a la corrupción y
una vez más de vuelta a la corrección.
Por este motivo, el Tetragrámaton se pronuncia
“Adonai”330, y no según su pronunciación original. Cuando
la actividad humana positiva eleve al universo a su
verdadera conexión con el espacio exterior y por lo tanto a
su finalización, el Tetragrámaton volverá a pronunciarse de
nuevo tal como se escribe. Este fenómeno cósmico sólo
tendrá lugar cuando se finalice el proceso de tikún
(corrección).
Por lo tanto, a la Yud cósmica se le pidió que mantuviera su
lugar. Si se utilizara en la creación del mundo, estaría en
riesgo de corromperse. Esto tendría el efecto de
desenraizar a Yud del Nombre Sagrado y, en el Nombre
Sagrado, la corrupción jamás tiene lugar. Este proceso
cósmico está revelado en las palabras del profeta Malaji:
“Pues Yo, El Señor, no cambio”.331
Los cambios en las entidades celestiales, la interacción
dinámica de las fuerzas cósmicas, las supernovas sin
precedentes, los dinosaurios que se convierten en lagartos;
todos estos son fenómenos que existen en la dimensión
cósmica irreal e ilusoria del Mundo de la Acción, un
universo del cual el hombre es una parte integral. En la
medida en que el hombre en sí mismo está fragmentado,
los defectos, el bombardeo extraterrestre y la corrupción
son aspectos de la existencia normal de este mundo. Los
avances tecnológicos nos ayudan a descubrir muchas
características cósmicas “nuevas”, sin embargo el
descubrimiento de cada fenómeno nuevo está relacionado
con el cosmos del cambio, con lo irreal más que con la
realidad unificada que todo lo abarca. Efectivamente, el
Mundo de la Acción, el universo cósmico de la Tierra, está
tan gobernado por el cambio—desde la corrección antes del
pecado de Adán a la corrupción y una vez más de vuelta a
la corrección—que no había lugar para la Yud cósmica. Por
consiguiente, el Señor le dijo: “Estás inscrita en Mí,
grabada dentro de Mí, y Mi Deseo y Mi energía-inteligencia
están en ti. Así pues, tú no eres el canal cósmico adecuado
para la Creación”.332
CAPÍTULO 17
Tanto la faz de la Tierra, como la faz de nuestro sistema
solar, como la vista de nuestra galaxia y del universo
infinito que está más allá, han sufrido numerosos cambios
causados por la actividad humana. Todos se han visto
afectados por la incertidumbre física que caracteriza al
reino de las ilusiones cambiantes. Pero con los planetas en
sus órbitas permanentes, los satélites rotando con una
precisión exacta, y las estaciones que aparecen
ininterrumpidamente en su orden, la humanidad ha tenido
pocas razones para creer que pudiera tener ningún poder
en el vasto escenario cósmico de galaxias que colisionan,
bombardeos celestiales y choques de cometas. Durante la
mayor parte de la existencia humana, el Señor proporcionó
la protección necesaria contra casi cualquier causa cósmica
de alerta. La radiación destructiva estaba restringida por la
ionosfera. La Tierra parecía tener asegurada las medidas
correctas de calor y luz, el agua suficiente y la atmósfera
correcta para preservar la vida.
En los dos últimos siglos, esto ha cambiado debido a la
creciente oleada de humanos y a nuestra dependencia de la
ciencia para que solucionara todos nuestros problemas.
Pero a pesar de los juegos verdaderamente peligrosos que
ha estado jugando el hombre al dividir átomos y genes, la
amenaza real sobre la existencia de la humanidad es Satán,
quien continúa sin disminuir su empeño por dominar el
universo. Para evitar que tenga lugar esta dominación, la
Tet cósmica se aproximó al Señor para pedirle que fuera
ella el canal celestial para la creación del mundo. La Yud
cósmica, por toda su energía-inteligencia positiva, era
necesaria en el Gemar HaTikún, la Corrección Final. Su
posición dentro del Tetragrámaton no podía ser puesta en
peligro bajo ninguna circunstancia.
“Señor del Universo”, dijo la Tet cósmica, “te ruego que
crees el mundo conmigo, puesto que a través de mí Tú eres
llamado Tov (Bueno) e Íntegro. La letra inicial de la palabra
tov es Tet, lo cual indica que mi energía-inteligencia interna
es buena, adecuada y positiva”.333
La energía-inteligencia particular de la Tet cósmica era
precisamente la panacea necesaria para aliviar cualquier
peligro y ataque que proviniera de Satán. En el entorno
óptimo proporcionado por Tet, la humanidad tenía muchas
probabilidades de lograr su objetivo: la eliminación de la
energía negativa. Provista y alimentada con el flujo
suficiente de energía positiva, la humanidad estaría
preparada para empezar la gran batalla para restaurar la
armonía en el cosmos. El regreso al orden cósmico del
Jardín del Edén, los días precedentes a la caída de la
juventud de Adán, parecía estar asegurado si la Tet
cósmica proporcionaba el anteproyecto para una nueva era.
Según el Zóhar: “Y vio el Señor que la luz era buena’.334
Cada sueño que contiene el término tov presagia la paz
Arriba y Abajo, siempre que las letras sean vistas en el
orden adecuado. Estas letras: Tet , Vav , y Bet fueron
luego combinadas para representar al Justo (Tzadik) del
mundo. Tal como está escrito: ‘Decid al justo queél es
bueno’, porque el resplandor Celestial está contenido en
él”.335
En los capítulos anteriores, hemos descubierto en las
enseñanzas kabbalísticas algunas ideas radicales sobre la
Creación, las influencias astrales, el espacio y el tiempo, el
orden y el caos, un universo significativo y un
entendimiento de la humanidad y su entorno cósmico. Gran
parte de lo que se ha presentado indudablemente dejará
perplejas a muchas personas y suscitará su ración de
críticas. Muchos de los lectores de este libro sin duda
rechazarán rotundamente algunas de las ideas presentadas
por los kabbalistas. Sin embargo, esta respuesta es
esperada cuando se producen nuevos avances en el
entendimiento de la Creación, el universo y el papel del
hombre en éste. No obstante, la visión kabbalística del
universo presenta ideas que no pueden ser ignoradas,
especialmente a la luz de los avances más recientes en la
física cuántica.
La teoría cuántica permite la posibilidad de que los
acontecimientos en el reino subatómico puedan ocurrir sin
una causa. Las partículas parecen surgir de la nada y sin
motivo aparente. Discutiendo este escenario, el físico Alan
Guth comentó: “A menudo se dice que nada es gratis en
este mundo. El universo, sin embargo, es gratis”.336
Personalmente considero que la física cuántica valida
directamente la comprensión kabbalística de la existencia,
puesto que la teoría cuántica rompe el punto muerto que
ha existido durante siglos entre la religión y la ciencia. En
el reino subatómico, las leyes de la física newtoniana son
simplemente inválidas y son relevadas por otros principios
nuevos, principios que permiten que tengan lugar el tipo de
sucesos que se describen en la Biblia y en el Zóhar. La
visión del mundo moderna sostiene que la religión es un
mito, en cambio la teoría cuántica enseña que la ciencia
también es un mito.
La posibilidad de que el espacio-tiempo pueda surgir sin
una causa a partir de la nada parece contradecir todo lo
que sabemos, a pesar de que la teoría cuántica apunta a tal
descubrimiento. Utilizando el dictamen kabbalístico que
dice que hay un significado en todo lo que tiene sentido,
podemos alcanzar una perspectiva diferente y más realista
sobre estos asuntos; una perspectiva que quizás probará
ser más válida que la de los mismos científicos. Si una
entidad aparentemente surge de donde antes no existía
nada, no debemos asumir que ha aparecido sin una causa
específica. Cuando consideramos estos fenómenos,
debemos eliminar a nuestro ego y dejar la ignorancia a un
lado, donde debe estar. Un enfoque excesivamente racional
sobre estas cuestiones sólo refleja el hecho de que nuestra
conciencia cotidiana, que consiste mayormente en lo que
percibimos a través de nuestros cinco sentidos, es
totalmente incapaz de percibir la base metafísica de la
realidad.337 Desde un punto de vista kabbalístico, el origen
del universo y las leyes de la naturaleza derivan y giran
alrededor de una causa básica: la eliminación del Pan de la
Vergüenza.
La Era de Acuario es ciertamente una era de iluminación.
La teoría cuántica nos obliga a hacernos preguntas sobre la
causalidad que en sí mismas plantean una multitud de
cuestiones, las mismas cuestiones que la Kabbalah ha
estado tratando durante siglos: ¿Podemos ser responsables
de nuestros actos en un mundo en el que los
acontecimientos ocurren sin una causa? ¿Son reales el bien
y el mal? ¿Cuáles son las causas subyacentes de nuestra
existencia? Si hay un Creador, ¿por qué está más allá de
nuestra percepción? Aquellos que una vez adoraron el altar
de los grandes dioses de la Ciencia y la Tecnología ya no
pueden seguir eludiendo estas preguntas y descartándolas
por carecer de sentido. A medida que nuestro
entendimiento científico avanza, la ciencia, sin darse
cuenta, proporciona en marco conceptual necesario para
mejorar nuestra comprensión de la Kabbalah y del código
cósmico contenido en la Biblia.
Desde la llegada de la física newtoniana clásica, ha existido
una dicotomía entre la ciencia y la religión. Para el
kabbalista, sin embargo, nunca ha existido este conflicto.
Igual que la ciencia, la religión es un mito. Sólo el Creador
es real. La Biblia no es un documento religioso de doctrina.
Enterrado bajo el significado literal de la Biblia está la
respuesta del secreto del origen de la vida, cuya verdadera
naturaleza se propuso descifrar la Kabbalah. Central a la
verdad está la idea de un cosmos hermoso de armonía y
simetría, con la humanidad ejerciendo el papel de su
determinador. Todo el universo físico es el medio para la
expresión del deseo de la humanidad.
¿Qué quiere decir realmente la Biblia cuando menciona que
el Señor causó el origen de la Creación? ¿Cómo se ve
afectada la Creación por el papel del hombre como
determinador? La palabra “creación” acarrea una variedad
de significados. Desde un punto de vista kabbalístico, la
creación del universo significa la creación de las energías-
inteligencias que proporcionan el libre albedrío, tal como
ejemplifica el Deseo de Recibir con la oportunidad de
eliminar el Pan de la Vergüenza.338 La creación del mundo
físico observable, incluidos el espacio y el tiempo,
permitieron a la humanidad expresar corpóreamente el
Deseo de Recibir, haciendo posible que la especie humana
alcanzara este objetivo.
La retirada y la restricción del Creador (Tzimtzum) eran,
por consiguiente, prerrequisitos necesarios para la
Creación. El Señor era entonces y sigue siendo ahora el
verdadero Compositor de toda la Creación. Sin embargo,
para cualquiera que estuviera en Su presencia era
imposible experimentar el Deseo de Recibir, pues Su
Fuerza de Luz fluía resplandecientemente sobre aquellos
que estaban cerca de Él.
Así, el Creador se restringió a sí mismo para brindar a Sus
Creaciones—las almas del hombre—la oportunidad de
eliminar el Pan de la Vergüenza. Dicho de otra forma, Él
cambió Su rol de compositor a arreglista. A partir de
entonces, después de la Creación, la música del universo
dependería del comportamiento de la humanidad.
El código bíblico contiene las leyes y los principios
naturales para un universo ordenado. La característica
esencial en todas estas leyes es la eliminación del Pan de la
Vergüenza. A través de sus propias acciones, el hombre
puede abrir las puertas de su propio ser, revelando un
universo de belleza infinita y armonía perfecta. La vieja
idea del propósito del hombre en el universo, en la cual su
única función era “servir al Señor”, ha sido apartada por el
concepto de la capacidad del hombre para la
autodeterminación.
Armados con esta información, podemos ahora
embarcarnos en una explicación simplificada de la
diferencia entre el bien y el mal. Las actividades buenas
son aquellas que tienen en cuenta el propósito de la
Creación, es decir, el Pan de la Vergüenza. El mal, por otra
parte, hace caso omiso del propósito de la Creación y no
busca eliminar el Pan de la Vergüenza.
Sin embargo, no todas las energías-inteligencias negativas
son necesariamente malas. El Deseo de Recibir con el
Propósito de Impartir, aunque es negativo en cuanto a las
polaridades cósmicas, sigue ajustándose a las leyes del
universo. La inclinación negativa es un factor necesario en
la existencia continuada del mundo339, pues sin ella, nadie
podría construir una casa, casarse, crear una familia o
involucrarse en el comercio. No obstante, entra dentro de
las capacidades del hombre el controlar las energías-
inteligencias negativas, contra cuyo poder el código
cósmico de la Biblia es el antídoto.340 Este control permite
a la humanidad hacer manifiesto un universo expresado
físicamente en armonía con la realidad unificada del Señor
que todo lo abarca.
Quizás la explicación más ampliamente aceptada del
sufrimiento es que las personas están recibiendo un castigo
por sus pecados. Si se unen a los justos, entonces pueden
gozar de su plena recompensa en el Mundo por Venir. El
término “Mundo por Venir” plantea una serie de preguntas
teológicas importantes que los sabios han intentado
resolver de diferentes maneras. Primero, está la cuestión
de dónde puede estar este mundo. Otra cuestión
desconcertante es por qué debemos esperar a después de
la muerte para ser merecedores de nuestra entrada al
Mundo por Venir. Algunos estudiosos han afirmado que este
asunto está más allá del alcance del intelecto del hombre.
El verso “Las cosas secretas pertenecen al Señor”341 se
cita a menudo para respaldar esta postura. Sin embargo,
desde un punto de vista kabbalístico, el Mundo por Venir
existe ahora mismo para aquellos que pueden acceder a él;
es el lugar en el que la conciencia cósmica se inicia, y
donde las limitaciones de tiempo, espacio y movimiento no
tienen dominio.
El Señor vio el comos mientras nacía, y dijo: “Es bueno”.
Antes del pecado de Adán, la energía-inteligencia negativa
no existía, y no había violación de la doctrina del Pan de la
Vergüenza. Cuando el hombre se adhiere a las leyes y los
principios del mundo de la realidad, deja de esperar que
todo sea gratis en la vida. La actividad humana que se
aparta del concepto de “todo es gratis” asegura que uno
sea un Ben Olam Habá, un Hijo del Mundo por Venir. El
individuo para el cual el concepto del Pan de la Vergüenza
no significa nada está embarcándose en un viaje a ninguna
parte en un transporte proporcionado por el mundo físico
de la ilusión.
“El Tzadik será recompensado con prosperidad material, y
su mérito durará por siempre”.342 Así es como el Zóhar
describe a los justos, como individuos cuyo comportamiento
forjó una conexión cósmica a la energía-inteligencia de Zeir
Anpín, o la conciencia Sefirótica de Yesod
(Fundamento).343 Entrar en este reino puede compararse
con lo que sucede cuando una nave espacial se escapa del
campo gravitacional de la Tierra: al entrar en el espacio
exterior, pasa a ser gobernada por un nuevo conjunto de
leyes y principios relativos al tiempo, el espacio y el
movimiento.344
Una vez más acudimos al Zóhar, donde vemos a José
negándose a sucumbir a la tentación del “todo es gratis”:
“Y ocurrió después de estas cosas que José se resistió a la
esposa de su amo…”.345
Rav Jiyá comentó el texto: “¡Bendigan al Señor, todos Sus
ángeles, ustedes que son poderosos en fuerza, que cumplen
Su palabra, apenas oyen la Voz de Su palabra!”.346 Rav Jiyá
interpretó que el significado de este verso era el siguiente:
le corresponde enormemente al hombre guardarse del
pecado y seguir el sendero de la rectitud, de forma que el
Señor de la Oscuridad, su agresor diario, no pueda llevarlo
por el mal camino. Y puesto que él agrede al hombre
perpetuamente, le corresponde al hombre reunir todas sus
fuerzas contra él para afianzarse en el lugar de la fortaleza;
pues aunque el Señor de la Oscuridad es poderoso, le
corresponde al hombre ser aún más poderoso. José fue un
hombre con tal poder, fue llamado justo y guardó en la
pureza el signo del Arca de la Alianza que estaba grabado
en él.
Rav Elazar dijo: “La palabra ‘después’, ahar347, hace
alusión aquí al Señor de la Oscuridad, siendo éste el
nombre del otro lado. José se expuso a sí mismo a este
ataque por prestar una gran atención a su apariencia
personal. Eso le dio una abertura al Señor de la Oscuridad
para decir: ‘¡Miradle! ¡El padre de José, Jacobo, guarda luto
por él (José) y se ha ataviado y ha rizado su pelo!’ [En aquel
momento, José no sentía compasión por la angustia de su
padre, causada por su desaparición y la suposición de su
muerte]. Por lo tanto, el oso fue soltado, por así decirlo, y él
recibió su ataque.348
El relato bíblico de José y sus hermanos ha sido, para la
mayoría de los lectores de la Biblia, una hermosa y trágica
historia de conflictos y dificultades familiares. El Zóhar, sin
embargo, interpreta la narrativa como parte del código
cósmico revelado en la Biblia. Astronomía, astrología,
sociología y cosmología son sólo algunos de los dominios
que toca la historia de Jacobo y José. De todas las
narrativas del Génesis, las que hablan de José son las más
largas y las más detalladas. El relato de José contiene una
riqueza de antecedentes sin precedentes que podemos
utilizar para descodificar el código cósmico, y que nos
ayuda en nuestra búsqueda de la Teoría de la Gran
Unificación.
La Columna Central, el pegamento cósmico para la Teoría
de la Gran Unificación de la cosmología moderna, está
claramente representada en la historia de José. El foco de
atención de la narrativa del Génesis es la nobleza del
carácter de José y la salvación que vino a través de su
compasión. El Midrash también suaviza el duro trato que
José impone sobre sus hermanos, señalando que “él se
había comportado como un hermano para ellos cuando
estuvieron bajo su poder, mientras que ellos no le habían
tratado como un hermano cuando él estuvo bajo el poder
de ellos”.349 Su hermano, Simón, que había lanzado a José
al pozo350, fue encadenado por José, pero tan pronto como
los otros hermanos partieron, “él le dio de comer y beber,
le bañó y le ungió”.351
José estuvo presente en la muerte de su padre. En ese
punto, sus hermanos temían aparentemente que se vengara
de ellos por el cruel trato que le habían dado en su
juventud.352 Sin embargo, él disipó sus miedos,
demostrando una vez más su energía-inteligencia cósmica
de Yesod (Fundamento) y mostrando compasión. José tenía
todos los motivos para ignorar este atributo de compasión
por la forma en que le habían tratado sus hermanos, pero
en su lugar actuó para manifestar energía positiva. José era
la personificación de la energía-inteligencia de la gran
unificación, Rajamim (Compasión), conocida como el efecto
Sefirótico cósmico de Yesod, el cual se refiere a la función
de esta energía-inteligencia dentro del cosmos. El
sustantivo bíblico rajamim y el verbo rajam o
rijam, que son frecuentemente utilizados para indicar
este comportamiento, derivan de la misma raíz que el
sustantivo rejem (vientre), lo cual lleva a algunos
estudiosos de la Biblia a sugerir que el significado original
de rajamim era “hermandad”, puesto que todos los que
nacen del mismo vientre son hermanos o hermanas entre
ellos.
Para el rey David, rajamim indicaba una relación esencial
entre el Señor (la Fuerza de Luz) y aquellos a quienes la
Biblia se refiere como los Israelitas. Las almas que se
originaron a partir de la energía-inteligencia positiva de
Abel son conocidas como Israelitas, un término que indica
la característica fundamental de la bondad. Los otros
pueblos de la Tierra, cuyas almas están enraizadas en la
energía-inteligencia negativa de Abel, se conocen como
Erev Rav, la nación de Multitudes Mezcladas. Éstos son
descritos como individuos desalmados y misantrópicos.353
Hablaremos sobre estas dos caras de la energía-
inteligencia de Abel más adelante en este capítulo.
“Él, el Señor, al estar lleno de compasión, perdona la
injusticia y no destruye”, declara el rey David.354
“Aprended a hacer el bien, buscad la justicia, aliviad al
oprimido, juzgad al huérfano, abogad por la viuda”, declara
el profeta Isaías.355 Se entiende que estos versos
encapsulan la gran unificación de la energía-inteligencia
del Señor, el atributo de la compasión. Están creados para
establecer la norma para la conducta humana.
“Como el Señor es compasivo y misericordioso, tú también
debes serlo. Debes practicar la beneficencia como Él.356
Por lo tanto, deberás observar los mandamientos del Señor,
tu Dios; sigue sus caminos y témele”.357
El Talmud expandió y profundizó en el concepto bíblico de
la compasión reconociendo la fuerza-energía de la
compasión como una característica vital del Israelita, en
contraposición con el Erev Rav.358 Maimónides declaró que
las personas arrogantes, crueles, hirientes debía
sospecharse que no fueran Israelitas.359 En esta conexión,
debemos dirigir nuestra atención a los significados de
“judío” y “no judío” propuestos por Rav Isaac Luria (el Arí).
Su aproximación a un antiguo malentendido representa en
realidad uno de los elementos constituyentes más
importantes de la Kabbalah. En todas las numerosas
referencias a este tema en el Talmud y el Midrash, no hay
ninguna tan asombrosa y reveladora como la interpretación
Luriánica de este tema tan delicado.
Pero antes de que exploremos la explicación que hace el Arí
sobre el origen y la naturaleza de los judíos y los no judíos,
debemos considerar el impacto de la religión—y las
instituciones religiosas—en la sociedad. La influencia de la
religión en la sociedad ha sido una bendición parcial. No
puede negarse que se han registrado muchos casos de
devoción desinteresada por parte de la comunidad religiosa
a lo largo de la historia. Sin embargo, muchos religiosos
empezaron a institucionalizarse hace mucho tiempo y a
preocuparse más por el poder y la política que por el bien y
el mal. En nuestro propio tiempo, el odio y la hostilidad
religiosa proliferan en todo el mundo. Mientras que la
mayoría de religiones exaltan las virtudes de “ama a tu
prójimo”, a menudo suele ser el odio, la arrogancia y la
guerra lo que caracteriza la historia de las grandes
instituciones religiosas del mundo.
Pocos negarían que, en general, la religión ha sido un
ejemplo de división en la sociedad, más que esforzarse por
ser una fuerza positiva y atraer a todas las personas hacia
la terminación de la rectificación del mundo. La triste
historia de intolerancia fue inevitable una vez que las
organizaciones religiosas estuvieron institucionalizadas.
Como resultado, hoy vemos en el mundo occidental una
insatisfacción tremenda con los sistemas religiosos, y
muchas personas se han desviado hacia otros lugares en su
búsqueda de la iluminación y la plenitud espiritual.
La Kabbalah, a través del esfuerzo y los escritos de Rav
Áshlag, revela más sobre el significado profundo de la
existencia y del bien y el mal, de lo que podemos hallar en
las instituciones religiosas más tradicionales. Gracias a los
esfuerzos de Rav Áshlag, entendemos ahora la magnitud de
la injusticia cometida por aquellas naciones y religiones
que amargan a las minorías y las despojan de su dignidad y
su libertad. Históricamente, la caída de las naciones se
producía sólo como resultado de la opresión de las minorías
y los individuos que finalmente vencían y destruían a sus
opresores. Ahora está claro para todo el mundo que no
podemos establecer la paz sin considerar la libertad del
individuo.
Hasta ahora hemos definido al individuo en términos de
cómo le nutre la sociedad. Sin embargo, debemos
preguntarnos: ¿Dónde está el individuo en sí mismo? Sin
duda, un individuo es más de lo que la sociedad le da y de
lo que hereda de sus ancestros. ¿Dónde está la entidad
separada que podemos definir como “yo”? El yo es central a
toda la Creación. No depende de la religión, la cultura, ni la
política. Los antagonismos entre la gente basados en el ego
y las crecientes tensiones internacionales, no
desaparecerán como resultado de ninguna estratagema
política, cultural o religiosa.
En esta profecía de paz, el profeta Isaías dijo: “Morará el
lobo con el cordero, y el leopardo con el niño se
acostará.360 Pues la tierra estará llena del conocimiento del
Señor, como las aguas cubren el mar”.361 El profeta
atribuye la paz mundial a estar lleno del conocimiento del
Señor,362 y ahí está la clave: conocimiento de la Fuerza de
Luz del Señor. “Toda la humanidad se unirá en un solo
cuerpo con una sola mente, llena del conocimiento del
Señor”363, declara Rav Áshlag.
Detengámonos ahora en la nueva interpretación que Rav
Isaac Luria (el Arí) hace de la idea de los Israelitas y de las
otras naciones. Moisés le dijo al Señor: “Y si así lo haces Tú
conmigo, yo Te ruego que me des muerte, si he hallado
gracia en Tus ojos; y que yo no vea mi mal”.364
Explorando esta inusual súplica de Moisés, el Arí pregunta
por qué este verso parece referirse a la maldad de Moisés,
cuando, en realidad, era el pueblo quien parecía estar en
falta. En verso, según la visión del Arí, debía haber dicho
“su mal” y no “mi mal”.
El Zóhar afirma que los líderes de los Erev Rav (las
Multitudes Mezcladas), eran los hijos de Bilaam: Yunus y
Yumbrus.365 El alma de Moisés y el alma de Bilaam partían
de Abel. Aunque ambas habían surgido de la misma fuente,
Moisés creció a partir de la energía-inteligencia de la
bondad dentro de Abel. Pero cuando la serpiente introdujo
el veneno (la inteligencia del mal) en Eva, el bien y el mal
se mezclaron en su descendiente Abel, y a partir de esta
energía inteligente del mal dentro de Abel surgió la
maldad, Bilaam. Puesto que tanto Moisés como Bilaam
descendían de Abel, Moisés se ocupó de convertir a las
Multitudes Mezcladas de su inclinación al mal, que partía
del mal dentro de Abel. Los Erev Rav fueron responsables
de la creación del Becerro de Oro;366 por lo tanto, ellos
eran la manifestación malvada de Israel, un mal que existe
hasta el día de hoy. Los Erev Rav surgieron de la misma
fuente que Moisés.367 Moisés y los Erev Rav estaban por
tanto interrelacionados.
Este fue, entonces, el consejo que el Señor le dio a Moisés:
“Anda, desciende, porque tu pueblo [y no el pueblo del
Señor] que sacaste de la tierra de Egipto se han
corrompido a sí mismos”.368 Entonces Moisés rogó en
nombre de los Erev Rav, ese segmento de la nación de
Israel que representaba el mal de Israel—el aspecto
maligno de Abel, la otra mitad de Moisés—diciendo: “¿Por
qué habrían de hablar los egipcios, diciendo: Por maldad
los sacó, para matarlos en las montañas, y para raerlos de
sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de Tu ira, y
arrepiéntete de este mal hecho por el pueblo”.369 Los Erev
Rav eran el pueblo de Moisés. Él les llevó a la nación de
Israel y rogó en su nombre con el propósito de limpiar y
elevar su energía-inteligencia maligna para hacer que
hiciera sólo el bien.
“Con este entendimiento”, continúa Rav Luria, “se llegará a
comprender el verso codificado ‘Y nunca más se levantó
profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido el
Señor cara a cara’370, así como la interpretación del
Midrash que dice ‘dentro de Israel nunca surgirá uno como
Moisés, pero entre las demás naciones del mundo,
aparecerá un profeta como Moisés’”.371 Otras naciones
recibirán profetas como Moisés porque Bilaam y Moisés
partieron de la misma fuente. También podemos entender
el dicho de los sabios: “Las bendiciones sobre la nación de
Israel tuvieron que acordarse a través de Moisés”. En su
lugar, éstas fueron presentadas por la autoridad líder en
magia negra, Bilaam372, con el propósito de transmutar la
energía-inteligencia del mal, que representaba Bilaam—el
aspecto maligno de Israel—y así causar una transformación
del mal al bien.
Dos de las letras hebreas que forman la palabra Bilaam
, Bet y Lámed , eran, por diseño, las mismas dos
letras incluidas en el nombre de Abel . La Hei incluida
en el nombre de Moisés era también la primera letra
del nombre de Abel. La Biblia indica la esencia de Moisés y
su origen en la energía-inteligencia del bien afirmando en
forma codificada: “Concibió la mujer y dio a luz un hijo
[Moisés]; y viendo que era hermoso lo tuvo escondido
durante tres meses”.373 Pues Moisés se originó a partir del
aspecto del bien de Abel.374
Esta es una interpretación muy reveladora en lo
concerniente a la nación de Israel: que consistía tanto del
bien como del mal. Más tarde, Moisés incorporó este mal
dentro de Israel en la forma de los Erev Rav, con el
propósito de facilitar el Gemar HaTikún, la Corrección
Final. Las leyes originales de Nóaj375 eran insuficientes
para lograr la Corrección Final. La energía-inteligencia del
mal, que implantó la serpiente en Eva, era demasiado
fuerte para ser vencida por los siete canales restrictivos de
las Leyes de Nóaj. La tarea de lograr la Corrección Final
era monumental. Nada menos que la Revelación del Monte
Sinaí—la entrega de la Biblia y de los preceptos—podía
asegurar el dominio sobre el Señor de la Oscuridad y la
potestad del bien sobre la energía-inteligencia del mal. Este
es el significado de la afirmación de los sabios que dice:
“los mandamientos fueron entregados con el propósito de
unir a los seres humanos”.376
Ahora podemos entender las palabras de Hillel al converso.
Hillel le dijo al converso que el principio central de la Biblia
es: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. El resto de los 612
preceptos que el Señor le dio al hombre son una mera
preparación y un fundamento de este único precepto. Rav
Avika declaró: “Este es un principio importante de la
Biblia”.377 La energía inteligente del bien se expresa
físicamente cuando los hombres dan amorosamente a los
demás.
La humanidad, tal como hemos mostrado, está
principalmente dividida en dos categorías básicas: los
Israelitas y los Erev Rav. La historia sangrienta de conflicto
religioso es una lucha entre estas dos cualidades de la
sociedad: el bien y el mal. Todas las religiones consisten en
aquellas que ven el “ama a su prójimo” como el fundamento
de su religión o aquellas que tienen un entendimiento de
los Erev Rav, los abastecedores de Satán, con su energía-
inteligencia del mal. Por consiguiente, cuando la religión
propia de cada uno puede ser descrita fielmente como
intolerante, prejuiciosa y viciosa, esto es una manifestación
de la cara antisocial del Señor de la Oscuridad, los Erev
Rav. Cuando las organizaciones religiosas consienten la
tortura, la opresión y el genocidio, la energía-inteligencia
interna del mal se expresa físicamente dentro del cosmos.
La religión se convierte entonces en una influencia
pervertidora, una nube oscura y maligna en el horizonte de
la humanidad.
Lamentablemente, ha habido un gran malentendido con
respecto a la relación entre los Israelitas y el resto del
mundo. Una de estas fuentes de confusión es un rezo
contenido en el Sidur, el libro de rezos hebreo: “Bendito
eres Tú, Señor, Rey del Universo, Que no me ha hecho un
goi [Gentil]”. A primera vista, parece sugerirse de forma
obvia que ser un goi es algo degradante y vergonzoso. Sin
embargo, si examinamos este delicado asunto más
detenidamente, parece emerger evidencia de lo contrario,
especialmente cuando hacemos uso de la Kabbalah
Luriánica. Las interpretaciones radicales de Rav Isaac
Luria nos permiten comprender algunos de los misterios
más ocultos de la naturaleza. En la base de su enfoque hay
un entendimiento de las cuestiones básicas de la existencia.
“Y Dios habló a Israel en una visión nocturna, y dijo:
‘Jacobo, Jacobo’. Y él respondió: ‘Heme aquí’. Y Él dijo: ‘Yo
soy Dios, el Dios de tu padre; no temas descender a Egipto,
porque allí te haré una gran goi [nación]’”.378
Inmediatamente después del pecado de Israel en su
creación del Becerro de Oro, el Señor estaba decidido a
poner fin a la nación de Israel y empezar de nuevo: “Y el
Señor dijo a Moisés: ‘He visto a este pueblo, y ciertamente
es un pueblo terco. Déjame ahora que se encienda mi ira
contra ellos y los devore; de ti, en cambio, haré un gran goi
[nación]’”.379
La contradicción aparente en estos versos es flagrante, a la
luz de las connotaciones desdeñosas que suelen atribuirse
a la palabra goi. Y sin embargo, la intención del Señor era
formar un goi (nación) a través de Moisés. Y al mismo
tiempo, la redacción del rezo parece ser de nuevo otra
contradicción de las implicaciones filosóficas profundas de
este verso del Éxodo. Sin embargo, antes de proceder a
reconciliar estas dos concepciones aparentemente
contradictorias, permíteme explorar otra faceta de la
doctrina tradicional: el tema de la reencarnación.
En Las ruedas de un alma, investigué algunos de los
conceptos básicos de la reencarnación, explorando sus
implicaciones para la sociedad y el cosmos. Para entender
la reencarnación, debemos primero entender que Adán
contenía todas las almas de la humanidad.380 Su alma se
difuminó entre todo el género en innumerables
codificaciones y variaciones individuales. Todas las
transmigraciones de almas son, al final, migraciones
cruzadas del alma única de Adán.
En su mayor parte, la visión kabbalística del mundo
trasciende las ideas establecidas de la psiquiatría y la
psicología en lugar de meramente rechazarlas. Al observar
el universo desde otro ángulo, el kabbalista ha
proporcionado nuevos entendimientos y perspectivas sobre
la centralidad del hombre y su lugar en el cosmos.
En referencia a este tema, a propósito de nuestra discusión
del goi, recuerdo una sección poco conocida de La Puerta
de la Reencarnación, del Arí, que describe sucesos más allá
del conocimiento de la ciencia. El Arí escribe: “Labán381 se
encarnó en Bilaam, seguido por su encarnación en Nabal,
el Carmelita.382 Bilaam, el malvado, obtuvo su poder de la
serpiente y fue invitado por Balak para que utilizara su
poder de la lengua (como la serpiente) para maldecir a los
Israelitas. Cuando Bilaam fue asesinado, encarnó dentro de
una piedra, la inteligencia cósmica de lo inanimado, para
que su lengua fuera silenciada. Cuando finalmente se
encarnó en Nabal, el Carmelita, el proceso de tikún
comenzó, pues él (Labán) había alcanzado su destino final,
su encarnación en un Israelita. Cuando tuvo lugar el
incidente de la lengua maligna de Nabal hacia David, y
Nabal estaba intentando maldecir a David383, recordó su
encarnación anterior dentro de una piedra con el propósito
de corregir la energía-inteligencia del mal, y se arrepintió”.
En este relato, vemos que el proceso de la reencarnación es
más complejo de lo que podemos pensar. Para entender
claramente lo que ocurre cuando se encarna un alma
humana, debemos revisar algunas de las conclusiones que
Rav Isaac Luria presenta sobre el tema: “La encarnación
final, que fue la tercera de Labán, traspasó dentro del
marco de Israel. Por lo tanto, se convirtió en el alma
encarnada de Nabal, el Carmelita”.384 El Arí lo explica en
detalle de forma bastante clara: “Un no Israelita puede
encarnarse dentro del marco de referencia de la Ley
Mosaica. En cambio, un Israelita puede encarnar dentro del
marco de referencia de las Leyes de Nóaj. Ninguno de los
marcos asegura que tenga lugar el proceso de tikún. Un
alma en el marco de la Ley Mosaica se encontrará con un
proceso de tikún más exigente y por lo tanto más difícil; de
ahí que deba obedecer 613 preceptos y no siete”. Por
consiguiente, para el Arí, el proceso de tikún consiste en
que el individuo elimine su porción de Erev Rav del cosmos,
sea o no un Israelita. El alcance del proceso de tikún que
uno debe atravesar para completar esta tarea depende de
la energía-inteligencia interna de su marco de referencia.
Volvamos ahora donde empezamos. Dentro del cosmos,
existe la dualidad de dos energías-inteligencias básicas que
se originaron en Abel: el bien y el mal; los otros pueblos de
nuestro universo y los Erev Rav, dos naciones que no están
determinadas por ninguna religión ni nacionalidad. Estas
dos energías-inteligencias se vuelven manifiestas entre
todas las naciones, religiones e instituciones, y por tanto, el
término goi (la nación) puede representar cualquiera de
estas dos características. Sólo cuando el bien y el mal están
completamente separados podrá venir el Mesías.
Rav Isaac Luria puso la regeneración del yo interno—que
sólo se produciría como resultado de obedecer el precepto
de “Ama a tu prójimo”—por encima de la renovación de
cualquier organización religiosa o nación como entidad
política. La mejora moral causaría, en su opinión, la
liberación de todos los pueblos del exilio, tal como dice el
verso: “Y el Señor será Rey sobre toda la Tierra. En aquel
día el Señor será Uno, y Uno Su Nombre. Y morarán en ella
los hombres, y no habrá nunca más destrucción total”.385
La doctrina del Arí de la migración cruzada de almas
impuso la tarea del tikún sobre todos los pueblos del
mundo.
Independientemente de su nacionalidad, hay aquellos cuyas
almas se originan dentro de la energía-inteligencia maligna
de Abel. El único efecto que la religión tiene sobre estos
individuos es restringir el alcance de la severidad del mal
inherente en sus almas. Si sus almas parten de los Erev
Rav cósmicos, su crueldad no tiene límites. Si la conciencia
de los Erev Rav encarna en un Israelita, el mal potencial y
su efecto sobre el cosmos podrían ser desastrosos, pues la
conciencia religiosa del Israelita está aumentada debido a
la magnitud de su Deseo de Recibir. Los variados códigos
genéticos de la humanidad dependen de la energía-
inteligencia de su aspecto único y particular del Deseo de
Recibir. Como en el Mundo Sin Fin, las almas son infinitas
tal como su grado de Deseo de Recibir es ilimitado.386
En el Monte Sinaí en el momento de la Revelación, la
nación entera de Israel sufrió una transformación
completa, y la doctrina de Guilgul Neshamot
(Reencarnación de Almas) se asoció íntimamente con el
papel de los Israelitas en el universo. Fue en el Monte Sinaí
donde los Israelitas se encarnaron con almas de máxima
intensidad de Deseo de Recibir. Esto se hizo para permitir
que el Señor infundiera el cosmos con Su Luz y Su
beneficencia infinitas. El grado en el cual el Señor podría
llegar a infundir Su poder en el universo dependía de la
capacidad, o el deseo, de la Vasija que iba a recibir este
poder. Para evitar una sobrecarga catastrófica en el circuito
del cosmos, la Revelación de la Ley Mosaica (los 613
Preceptos) era necesaria para asegurar que la humanidad
pudiera demostrar y lograr la restricción, la energía-
inteligencia cósmica de la Columna Central. Sin esta
restricción, la cualidad única del Deseo de Recibir de los
Israelitas simplemente obtendría el asombroso poder del
Señor sin canalizarlo ni controlarlo de forma alguna. En
efecto, los Israelitas pueden convertirse involuntariamente
en responsables de la violencia y la destrucción en todo el
cosmos.
La solución a este problema estaba contenida dentro de la
Revelación: “Ama a tu prójimo”. Las Leyes de Nóaj eran
insuficientes para constreñir el Deseo de Recibir de los
Israelitas. Sólo el sistema Mosaico de restricción podía
permitir al hombre completar su tarea en este mundo si su
alma se encarnaba como Israelita. En la época del Éxodo,
las almas de los Erev Rav mostraban una arrogancia e
insensibilidad que les hacía fracasar en el cumplimiento de
su tarea en este mundo. También existen personas así en
nuestra era: personas que carecen de compasión y
sensibilidad, que corrompen el cosmos entero con energía-
inteligencia negativa y crean un universo roto por la
violencia y la destrucción; lo cual no es distinto del caos
que se experimentó en el momento del Éxodo.
Antes de proseguir, me gustaría explicar lo que intento
expresar cuando utilizo este término tan abusado: goi.
Cuando digo goi, quiero expresar lo que significaba
generalmente este término antes de que se convirtiera en
una etiqueta para los no judíos. Goi significa insensibilidad
o falta de compasión y dignidad humana, que es la
abominación de nuestro universo. En esta conexión,
debemos prestar mucha atención al hecho de que en todas
las numerosas referencias a goi hechas en la Biblia, el
Talmud y el Midrash, no hay ni una pista que indique que el
término goi representa a los no judíos.
La Biblia dice: “Entonces la comunidad en pleno
prorrumpió en fuertes gritos, y el pueblo lloró toda aquella
noche. Los israelitas protestaban contra Moisés y Aarón, y
toda la comunidad les decía: ¡Ojalá hubiéramos muerto en
Egipto! ¡Ojalá muriéramos en este desierto! ¿No nos sería
mejor volvernos a Egipto?’. Y el Señor dijo: ‘Los voy a
castigar con una peste y los voy a desheredar. De ti
[Moisés], en cambio, haré un gran goi y mucho más fuerte
que ellos’”. 387
Obviamente nos encontramos ante una situación única para
aquellas personas en aquel momento. No es sorprendente
que el Señor no quisiera seguir soportando su arrogancia.
A estas personas se les había concedido la libertad, los
milagros de las Diez Plagas, la división del Mar Rojo, el
milagro del maná, y todo lo que podían decir al Señor era:
“¿Qué has hecho tú por nosotros últimamente?”. Esta
actitud tan atroz llevó al Señor a declarar un final para
estas personas arrogantes e insensibles. Moisés se
convertiría entonces en la gloria suprema de un nuevo goi
(nación).
La ingratitud de los Israelitas era otra prueba más de que
la energía-inteligencia del mal de Abel habitaba en su
interior, que eran incapaces de completar su tikún en sus
cuerpos físicos de entonces. Así, el Señor decretó: “En este
desierto caerán los cadáveres de ustedes; todo el número
de los que fueron contados de entre ustedes, de veinte años
para arriba, los cuales han murmurado contra mí. Ustedes
sin duda no entrarán en la tierra, por la cual alcé mi mano
y juré que les haría habitar en ella”.388
“La generación de Dor Deá (la Generación del
Conocimiento) se alzará una vez más en almas
reencarnadas durante la Era de Acuario”, declara el Arí.389
La mancha de la arrogancia y la insensibilidad será
eliminada del pueblo, y la doctrina de Hillel, “Ama a tu
prójimo”, se alcanzará algún día. Este es el significado de
tikún.
Todo lo que hace el individuo o la comunidad en el reino
terrenal se refleja en el Reino Celestial. El impulso que se
origina de las buenas acciones o de la energía-inteligencia
de Moisés, el aspecto bueno de Abel, infunde en la
totalidad del cosmos un flujo de bendiciones que brotan de
la Fuente, el Mayin Dujrín del Señor. Por lo tanto, en un
esfuerzo por restaurar la completitud original y eliminar el
diabólico mundo de las tinieblas del mal, el Señor envió a
Moisés, el aspecto del Bien, para ser el Goi Gadol, la Gran
Nación y Fuerza, para permitir que la semilla cósmica
realice su función.
La preocupación de la Tet cósmica iba dirigida hacia esas
almas de los Erev Rav en cualquier religión o encarnación
en la que existieran. Ella percibía las energías-inteligencias
positivas y negativas que en última instancia estaban
destinadas a convertirse en expresiones físicas. La Tet
cósmica creía que la energía positiva del Goi Gadol,
representada por la declaración del Señor a Moisés, iba a
prevalecer con seguridad si ella era escogida como canal
para la Creación. Ella se consideraba a sí misma el vehículo
adecuado para ayudar a aquellas almas de los Erev Rav que
cayeran en un plano espiritual inferior porque estaban
encarnadas con la energía negativa del mal del goi. Pues
Tet es la primera letra y la la energía-inteligencia inicial de
la palabra hebrea tov, que significa “bueno”.
Un principio de la doctrina kabbalística es que el Señor es
Uno, lo cual significa que toda la vida y sus emanaciones
son básicamente buenas. Cuando el Señor vio el cosmos tal
como surgía de la nada y la oscuridad, dijo: “Es bueno”.390
Sin embargo, aquí es donde se nos plantea uno de los
problemas básicos de la visión del mundo monoteísta:
¿cómo explicamos la existencia del mal en sus diversas
formas? Las catástrofes naturales extraordinarias y la
angustia de la vida humana cotidiana no son más que dos
expresiones del mal. Para poder darle sentido a nuestra
visión del mundo, debemos explicar cómo estos hechos
encajan dentro del diseño de la Creación.
Para el kabbalista, la ignorancia humana deliberada del
concepto del Pan de la Vergüenza391 es el origen y la raíz
del mal y de la corrupción. El mal no se originó dentro del
plan del Señor, sino que partió del ser creado. La
eliminación de la Luz por parte del alma creada causó el
vacío que permitió el establecimiento de la oscuridad y el
mal.
“El Señor vio la Luz y era buena”. Esta frase es paralela a
la percepción común de la energía-inteligencia de la luz del
sol, que generalmente se caracteriza como una que da y
comparte. La estructura del Señor es el compartir y la
compasión. Esto se contradice con la energía-inteligencia
del mal, que está dirigida por el Deseo de Recibir Sólo Para
Uno Mismo.
El valor numérico de la Tet cósmica contribuyó a su súplica
por ser el canal cósmico de la Creación. Para entender este
asunto, debemos acudir a la gematria, o numerología, uno
de los métodos kabbalísticos para interpretar la Biblia y
revelar su código cósmico.
Utilicemos por lo tanto la gematria para descifrar la
energía-inteligencia interna de la Tet cósmica. La letra Tet
personifica la novena letra de la Biná cósmica—Yesod de
Biná—o el número nueve. Consecuentemente, la Tsadi ,
cósmica, que representa la novena letra decimal del Zeir
Anpín cósmico—el número noventa relativo a la Tet
cósmica—es la externalización de la Tet. La Tet cósmica
representa la fuerza interna y oculta de la Tsadi cósmica,
que es Yesod de Zeir Anpín, el cuerpo y el alma. La palabra
hebrea goi engloba la energía-inteligencia de la mayor
parte de la humanidad. El número nueve indica la afinidad
de esas palabras con la Tet cósmica. Consecuentemente, la
energía-inteligencia interna de la Tet cósmica determina las
características de prácticamente toda la humanidad.
Esto es lo que la Tet cósmica tenía en mente cuando hizo su
súplica al Señor. “El interés de todo el universo se serviría
mejor si yo sirviera como canal cósmico de la Creación”,
dijo la Tet cósmica a su favor. “El Señor de la Oscuridad
nunca emprendería ningún intento de tomar la Fuerza de
Luz del Señor, pues nunca podría sobrevivir a un ataque de
mi energía-inteligencia interna.
La Tsadi cósmica, la estación de la Tet cósmica, se llama
“Justa”, pues ésta conecta con Maljut, el Mundo de la
Acción, y aumenta sus fuerzas. La Tsadi cósmica, con la
energía-inteligencia de Tet a bordo, era mucho más fuerte
que el mal, la arrogancia y la insensibilidad que formaba el
armamento de Satán. Con las fuerzas combinadas de la Tet
cósmica y la Tsadi cósmica como protección, la humanidad
no podía fracasar en la batalla con el Señor de la
Oscuridad. Cualquier intento por parte de Satán de
restaurar su dominio sobre el cosmos estaba destinado a
fracasar. A través del poder de Tet, todo el cosmos se
convertiría en el paraíso de manera inmediata.
Tet, la Yesod cósmica de Biná, constituye la energía-
inteligencia de Tsadi, Yesod de Zeir Anpín, y contiene el
atributo de tov (bueno), indicado por su portal abierto en lo
más alto de la nave espacial. La Tet cósmica, de hecho, es
la única letra del Álef Bet con una conexión directa desde
su estructura superior hasta el Señor.
El profeta Isaías apunta a la existencia de esta misteriosa
nave espacial cuando exclama: “Decidle a los justos que les
irá bien”.392 Es más, el misterio del asombroso poder de la
Tet cósmica—su Luz oculta—es la Luz del Señor creada en
el Día Uno de la Creación. Los sabios del Talmud, aludiendo
al poder cósmico de Tet, declararon que “esta Luz le
permitió a Adán ver desde un extremo del mundo hasta el
otro”.393 Esta llama brillante de poder proyectaría
finalmente una luz de verdad nueva por todas las galaxias.
“Y vio el Señor que la Luz era buena”.394 Bendito es aquel
que ve la letra Tet en un sueño. ¿Por qué es así? La Biblia
utiliza la letra Tet en las palabras: “que era buena”. Por lo
tanto, se entiende que Tet posee la Luz que irradiaba por
todo el universo desde un extremo al otro.395 Por este
motivo la Tet cósmica creía ser la Vasija adecuada para la
Creación del mundo.
Sin embargo, el Señor existe más allá de la cortina del
tiempo y prevé el futuro. Tras ver las generaciones
malvadas del Diluvio y la Torre de Babel, el Señor tenía
dudas con respecto al poder de la Luz intrínseco de la Tet
cósmica. Así, el Señor decidió ocultar su Luz en el futuro.
La Luz se revelaría para los tzakidim (los justos), que
aparecerán cuando se consume la Redención Final. Este
acontecimiento se revela en las palabras: “Y vio el Señor
que la Luz era buena”.396
La Tet cósmica poseía la energía que permitió a Adán ver
desde el principio hasta el final; un poder verdaderamente
asombroso de inteligencia. Ella era inmune a la fuerza del
mal del Señor de la Oscuridad. Sin embargo, los Erev Rav,
los rashaim (malvados), podían romper su escudo de
seguridad a través de sus acciones corruptas, colocando así
las klipot malignas en una posición desde la cual pudieran
acceder a la Fuerza de Luz.
Mientras que la Tet cósmica siguiera siendo propiedad de
los justos, ellos estaban en una posición en la que podían
hacer uso pleno de su poder, tal como Adán hizo antes que
ellos. Y, ciertamente, si ella era elegida para ser el canal de
la Creación, los justos podían contar con la Tet cósmica
como parte de su arsenal. No obstante, en un universo de
libre albedrío, los Erev Rav podían corromper las acciones
de los justos, y ciertamente la Biblia está llena de relatos de
los actos horribles de los Erev Rav. Por lo tanto, los Erev
Rav proporcionarían inadvertidamente a las klipot la
oportunidad de aprovechar el poder de la Tet cósmica. El
potencial de una brecha en su escudo de seguridad hizo
que el Señor rechazara a Tet como un canal adecuado para
la Creación. En su lugar, su mera presencia dentro del
cosmos se ha convertido en un símbolo de lamento y
tristeza.
La letra Tet, que representa el número nueve, se ha
convertido en un símbolo de la crisis mundial. El Talmud
decreta Tishá BeAv (Noveno día de Av) como el día
principal de lamentación, pues las calamidades han
ocurrido en este día una y otra vez a lo largo de la
historia.397 Lamentablemente, la violencia y la
perturbación que afectaron a las personas han traído dolor
y sufrimiento a todas las naciones del mundo. En el Nueve
de Av se decretó que los hijos de Israel, los que fueron
liberados de Egipto, nunca entrarían a la tierra de
Israel.398 El Primer Templo, construido por el rey Salomón,
fue destruido por el rey Babilónico Nabucodonosor en el
noveno día de Av. “Y toda la congregación alzó su voz y
lloró. Y la gente lloró aquella noche.399 Cuando el sonido
de su llanto llegó a los Cielos, el Señor dijo: ‘No lloran sin
causa. Llegará el momento en que en este día tengan una
buena causa por la que llorar’. Entonces se decretó que el
[Segundo] Templo se destruyera ese mismo día, y así se
convirtió para siempre en un día de lágrimas”.400
El Segundo Templo fue destruido por los romanos unos 670
años más tarde. Bethar, la última fortaleza de los líderes de
la guerra de Bar Kojbá, fue capturada en esta fecha. La
expulsión de los judíos de España en 1492 también se dice
que ocurrió en el noveno día de Av. Los Israelitas, en el
noveno día de Av, se negaron incluso a entrar en la tierra
de Israel porque temían a las naciones poderosas que
controlaban Israel, un miedo que les comunicaban los
espías que enviaban para explorar el territorio.
El libro bíblico que los rabinos designaron como la
conexión cósmica con este día único, Tishá BeAv, es Eijá
, o el Libro de las Lamentaciones. La palabra Eijá es
similar a la palabra ayeka (dónde estás), que el Señor
le gritó a Adán con dolor y enojo después del pecado en el
Jardín del Edén. Ambas palabras están compuestas por las
mismas consonantes; sólo las vocales son distintas. Estas
palabras son aspectos del código cósmico bíblico, como
todas las palabras de la Biblia. Ambas palabras están
conectadas con el exilio, y representan el desastre y la
destrucción. De la misma forma que el pecado de Adán
culminó en su eliminación del centro de energía e
inmortalidad cuando fue expulsado del Jardín del Edén,
Jerusalén también fue destruido por los pecados de Israel, y
los Israelitas desaparecieron de la tierra de Israel y fueron
vendidos en cautiverio y esclavitud.
Por muy extraño que parezca, este día también veremos el
nacimiento del Mesías: el principio de la Redención Final.
En esta conexión, debemos buscar el significado más
profundo de estos acontecimientos catastróficos que han
hecho tambalear a nuestro universo. ¿Por qué sucedieron
estos acontecimientos en el noveno día de Av y no en otro
día? ¿Cuál es la fuerza cósmica detrás de este periodo de
tiempo aparentemente difícil? ¿Por qué hemos sido
incapaces de tratar de forma efectiva con este problema?
La conexión entre la Tet cósmica y este peculiar noveno día
es bastante obvia. Hay una Ley Universal que dice que por
cada fuerza existe siempre otra fuerza igual y contraria. Si
fuera de otra forma, no habría libre albedrío en el universo.
Si la súplica de la Tet cósmica al Señor estaba basada en su
energía-inteligencia de bondad, entonces también existía
una fuerza equivalente de negatividad. El rey Salomón,
preocupado por las Leyes Universales que guían nuestras
vidas, define claramente para nosotros la verdad esencial
que rodea a la esencia de la Creación: “En el día de tov
[bueno], conéctate con tov. Y en el día de ra [el mal],
considera que el Señor ha colocado a una en oposición a la
otra”.401
En su interpretación del orden cósmico, el rey Salomón
proporcionó el código cósmico fundamental relativo a la
Tet. Rav Shimón bar Yojái completó el descifre en el Zóhar
(Libro del Esplendor). El interés de Rav Shimón por la
astronomía apunta a esta conciencia fundamental de la
dimensión celestial de la humanidad. En relación a una de
las secciones más complejas y difíciles de la Biblia, Rav
Shimón reveló la conciencia esencial y la energía-
inteligencia del noveno día de Av: “Y Jacobo fue dejado
solo; y allí luchó con él un hombre hasta el amanecer. Pero
viendo que no le podía vencer, le tocó en la articulación
femoral, y se dislocó el fémur de Jacob mientras luchaba
con aquél. Por eso los hijos de Israel no comen, hasta la
fecha, el nervio ciático, que está sobre la articulación del
muslo, por haber sido tocado Jacobo en la articulación
femoral, en el nervio ciático”.402
El nervio ciático, junto con otras arterias y tendones, debe
extraerse del animal sacrificado antes de que esa porción
del animal pueda prepararse ritualmente para su consumo.
Este es un recordatorio constante de la Divina providencia
que se brindó a Jacobo. Aunque no hay duda sobre el
contenido de este precepto, me gustaría preguntar si se
supone que debemos entenderlo simplemente como un
fenómeno histórico, o si debemos considerar la experiencia
de Jacobo como un mensaje codificado relevante para
nuestra propia existencia. El kabbalista considera que la
Biblia contiene información codificada esperando ser
descifrada. La Biblia comprende mucho más que una
simple traducción literal.
La Kabbalah revela una riqueza de hechos históricos
concretos, así como un entendimiento del significado más
profundo de la Biblia. Está conectada con un cierto grado
de conciencia religiosa, y es inseparable de éste. En la raíz
de cualquier historia y precepto bíblicos, yace una
interpretación kabbalística.
Podemos obtener un buen punto de partida para nuestra
investigación explorando el Zóhar, que coloca el énfasis en
una conciencia directa e íntima del reino celestial o
metafísico. Esto es religión en su estado más agudo,
intenso y experimental.
“Y Rebeca, su mujer, concibió. Los hijos luchaban dentro de
su vientre; y ella dijo ‘Si esto va a ser así, ¿para qué seguir
viviendo?’. Entonces fue a consultar al Señor, y Él le
contestó: ‘En tu vientre hay dos goyim, y dos pueblos se
dividirán desde tus entrañas. Un pueblo será más fuerte
que el otro, y el mayor servirá al menor’”. 403
¿Cómo podemos interpretar este diálogo? Este es el gran
enigma que los kabbalistas y los comentaristas de la Biblia
han intentado resolver. Pues debe decirse que esta relación
directa entre Rebeca y el Señor—entre el finito y el infinito
—es muy paradójica. ¿Cómo pueden expresar las palabras
una experiencia para la cual no hay un paralelo adecuado
en este mundo finito del hombre?
Sería superficial e incorrecto concluir que un enigma
implica un absurdo. Sería más sabio asumir, como hace la
visión kabbalística, que el mundo religioso de lo místico
puede expresarse en términos afines al conocimiento
racional. Por lo tanto, debemos prestar atención a la
perspectiva Zohárica, a través de la cual reconocemos las
inteligencias cósmicas básicas, el bien y el mal, que
impregnan el universo, y que vemos en el Zóhar de la
siguiente manera:
“Y los hijos luchaban en su vientre, pues en su vientre Esaú
ya había declarado la guerra contra Jacobo. Observa que
aquel era del lado que monta la serpiente, mientras que el
otro era del lado del Señor”.404 Estos dos goyim
representaban una batalla incesante entre el bien y el mal:
la paz y la tranquilidad en oposición a la confusión y la
destrucción. El siniestro mundo demoníaco del mal se
alimenta y se acelera a través del pecado del hombre. El
mal es inteligencia haciendo avances ilegítimos en el Reino
Celestial de la Luz.
Este drama de la historia nos lleva de vuelta al problema
del nervio ciático y su relación con el Noveno día de Av, el
día más complejo y confuso del año. ¿Cuál es la base para
este precepto? ¿Cómo puede considerarse este precepto
dentro del marco del código cósmico bíblico? Para entender
este concepto con mayor profundidad, regresemos al
Zóhar.
¿Por qué este nervio en cuestión se llama guid hanashé
(nervio ciático)? El nervio ciático contiene el poder y la
inteligencia para hacer virar bruscamente al hombre del
Señor. En ese nervio reside la energía inteligente del mal. Y
debido a que la inteligencia extraterrestre que luchó contra
Jacobo no pudo encontrar ningún otro punto débil en el
cuerpo de Jacobo, conectó con su puesto principal de
batalla dentro del hombre: el nervio ciático.
Consecuentemente, la Biblia prohibió comer este nervio. El
cuerpo del hombre conecta con el reino metafísico. Si una
parte del cuerpo es buena, atrae la energía-inteligencia del
bien, pero una parte del cuerpo negativa atrae la energía-
inteligencia del mal.
De forma similar, cuando un hombre come la carne de un
animal, la energía inteligente de la parte del cuerpo del
animal conecta con la parte correspondiente del cuerpo del
hombre y está metafísicamente integrada con ella. Por esta
razón Israel no come el nervio ciático, para que la energía-
inteligencia interna del nervio no se inyecte en el nervio
correspondiente del hombre. Esta es una forma de evitar
que la energía-inteligencia del mal llegue a expresarse
físicamente dentro del cosmos.
Hay muchas conexiones entre el cuerpo del hombre y los
principios metafísicos que gobiernan el cosmos. Por
ejemplo, hay 248 preceptos positivos en la Biblia, que se
corresponden con los 248 huesos del cuerpo humano. Este
número de preceptos fue deliberadamente diseñado para
que cada precepto conectara directamente con el cuerpo
del hombre, proporcionando así al individuo una conexión
con la energía-inteligencia del Señor. De forma similar, hay
365 preceptos prohibitivos en la Biblia, que se
corresponden con los 365 nervios (incluido el nervio
ciático) y los 365 días del año. Tishá BeAv (el noveno día de
Av) es el día que se corresponde con la energía-inteligencia
del mal, que a su vez está relacionada con la energía
particular del nervio ciático.
Está escrito: “Los hijos de Israel no comen el nervio
ciático”. En el verso de la Biblia que declara este precepto,
está insertada una palabra aparentemente innecesaria:
et405 . Las dos letras que componen esta palabra, Álef y
Tav, revelan la razón por la cual se ayuna en este día en
particular. Igual que el precepto de no comer el nervio
ciático evita que la energía-inteligencia del mal llegue a
expresarse físicamente, también es necesario ayunar en el
noveno día de Av, puesto que la energía-inteligencia del
mal invade el universo en este día en particular.
La Biblia, el código cósmico del Señor, revela estos
principios a través del relato del patriarca Jacobo y su
lucha contra el ángel, quien representa la energía-
inteligencia del mal. “Y allí luchó contra él un hombre”406
se refiere a la lucha perenne de la humanidad contra el
mal. El ángel no pudo encontrar otro lugar para conectar
con Jacobo excepto su nervio ciático (el de la humanidad).
Este es el significado del verso: “Pero viendo que no le
podía vencer, le tocó en la articulación femoral, y se dislocó
el fémur de Jacob”.407 En ese momento, Jacobo se volvió
débil. De forma similar, la inteligencia del mal descubrió
que el noveno día de Av era un día en el cual podía
prevalecer. El resultado fue la destrucción de los Templos
Sagrados por causa de las acciones corruptas y la debilidad
del hombre. La destrucción de los Templos también causó
un transtorno de la paz y la tranquilidad mundial.
Aquellos que comen durante Tishá B’ Av pueden
compararse a aquellos que comen el nervio ciático. Rav Jiyá
dijo en el Zóhar: “Si la fuerza de Jacobo no le hubiera
fallado en aquel lugar (el nervio ciático), habría vencido al
ángel tan completamente que el poder de Esaú se hubiera
roto, tanto en el reino terrestre como en el
extraterrestre”.408 La explicación que hace el Zóhar de la
Biblia es crucial para lograr un entendimiento más
profundo del cosmos. La Biblia puede concebirse como un
vasto corpus symbolicum del mundo entero. A partir de
este código cósmico puede descifrarse el misterio
inexpresable del Reino Celestial. Los rituales y los
preceptos dogmáticos ordenados por la Biblia son, para el
kabbalista, símbolos de una realidad más profunda y oculta.
El infinito se revela a través de lo finito. El alma irradia a
través del cuerpo, infundiendo vida en el cuerpo. Sin la
Fuerza de Luz, la realidad deja de existir.
Este breve resumen nos proporciona una idea de la
diferencia fundamental entre interpretar la Biblia
superficialmente y entenderla como un código cósmico. Si
todo el universo se considera una máquina enorme y
compleja, entonces la humanidad es el técnico que hace
que las ruedas sigan girando proporcionando combustible a
través de la energía-inteligencia de sus acciones. La
presencia de la humanidad tiene por lo tanto una
importancia esencial. Cada precepto de convierte en un
acontecimiento de importancia cósmica. La energía-
inteligencia de cada precepto tiene relación con la
interacción dinámica del universo. Cuando cada precepto
se interpreta como un acontecimiento cósmico, un precepto
aparentemente insignificante como la prohibición de comer
el nervio ciático adquiere una importancia mucho mayor.
Desde esta perspectiva, no hay nada más instructivo que
nuestra comprensión de la Tet cósmica. Para empezar, Tet
personifica el poder que permitió a Adán ver desde el
principio hasta el final. Tet engloba un amplio espectro de
comportamientos humanos, incluidos todos los goyim. Su
valor numérico de nueve se expresa en el efecto cósmico de
Tishá BeAv, un día de destrucción y lamento. La
profundidad de su penetración en los mundos ocultos del
cosmos puede encontrarse en cada nivel. Por lo tanto, quizá
no había ninguna otra letra más apropiada que la Tet
cósmica para ser el canal de la Creación, pues ella
representa el tov (lo bueno) que existe en el cosmos.
Sin embargo, el Señor tenía otro destino en mente para Tet
cuando respondió: “No crearé a través de ti, Tet, porque la
bondad que representas está oculta dentro de ti”. El
salmista revela esta verdad cuando declara: “Cuán grande
es Tu bondad, que has guardado para los que Te temen”.409
Y el Señor continuó: “Esta bondad oculta no tiene lugar en
el mundo que voy a Crear, sino sólo en el Mundo por
Venir”.410
La paradoja es y ha sido siempre una característica
distintiva de la Kabbalah, y el entendimiento de la Tet
cósmica no es una excepción. La Tet se caracteriza por dos
características contradictorias que aun así están
interrelacionadas. La primera de éstas es su poder inmenso
y su energía-inteligencia de tov (bueno). Sin embargo, su
rasgo distintivo de bondad requiere un mecanismo extremo
de defensa correspondiente. Por lo tanto, había la
necesidad de ocultarla de los malvados, que es el segundo
de sus rasgos contradictorios: Tet es inmensamente
poderosa y está profundamente oculta.
“Tu bondad está oculta dentro de ti”, dijo el Señor, “y esa
es la razón por la cual tu bondad no está destinada para
este mundo, sino para el Mundo por Venir”.411 Sólo la
energía-inteligencia externa aparentemente disminuida—y
no la intensa energía-inteligencia de su naturaleza esencial
intrínseca—estaba predestinada a ser incluida en el
proceso cósmico. La limitación de la Tet cósmica refleja las
limitaciones impuestas sobre la humanidad. El bien inicial
de la Creación era desellar el alma y desatar los nudos que
la limitan. Todas las fuerzas internas y las almas-energías
ocultas en la humanidad están todavía distribuidas y
diferenciadas en la energía-inteligencia corpórea de
nuestros cuerpos, pero un día, la dualidad y la multiplicidad
desaparecerán en la Fuerza de Luz unificada del Señor que
todo lo abarca. Entonces, el Gemar HaTikún será la
liberación final de las almas.
Sin embargo, por ahora, existen ciertas barreras que
separan la característica de poder esencial de la Tet
cósmica del flujo de la vida cósmica, un escudo de
seguridad que mantiene encerrada a Tet dentro de las
fronteras normales del puesto de batalla del Señor y la
protege contra el flujo de negatividad liberado por los Erev
Rav, los malvados. El Señor ha estampado “sellos” sobre la
Tet cósmica que la protegen de cualquier energía-
inteligencia negativa y garantizan su funcionamiento
normal. En esta conexión, resulta de especial interés la
doctrina del pecado de Adán y su posterior destierro del
Jardín del Edén y la inmortalidad.412 ¿Qué representan
estos hechos cuando se interpretan kabbalísticamente?
¿Cuál es el mensaje codificado contenido dentro de la frase:
“la caída de Adán”? ¿Por qué fueron de repente Adán y Eva
conscientes de su desnudez, y por qué cosieron hojas de
higuera?413
En su estado original paradisíaco, Adán tuvo una relación
directa con el Señor dentro de la conciencia de Zeir Anpín.
Adán tenía lo que hemos estado describiendo como una
conexión con el espacio exterior. La creación del hombre
implicó una síntesis de todas las fuerzas espirituales que
participaron en la creación del universo. La conciencia
interna de la omnipotencia del Señor está reflejada en el
organismo de Adán. Originalmente, Adán era una energía-
inteligencia puramente espiritual. Su forma etérea estaba
diseñada según la energía-inteligencia pura, cruda y
desnuda del Pensamiento del Señor. El estado de
conciencia de Adán existía dentro del reino cósmico de Zeir
Anpín. En este nivel de conciencia, Adán era inmortal.
Antes de la caída de Adán, el Cielo y la Tierra eran de un
solo pensamiento y estaban en perfecta armonía. Las
fuentes y los canales a través de los cuales las energías de
las Regiones Celestiales Superiores fluían a los Reinos
Inferiores todavía estaban completamente intactas. La
Vasija (Adán) y la Fuerza de Luz todavía estaban en
perfecta afinidad la una con la otra.
Pero cuando Adán pecó, descendió al reino de la existencia
corpórea. Nació en medio de la contaminación de toda la
materia física, y la conexión de la humanidad con el espacio
exterior se cortó. El orden de las cosas se convirtió en caos
porque la Fuerza de Luz era demasiado intensa para ser
manejada por un ser físico. Una energía pura y desnuda de
tal intensidad no estaba pensada para nuestro Mundo de
Acción. El proceso de Pensamiento existe más allá de los
límites del tiempo y el espacio. El reino corpóreo, con todos
sus factores limitantes, fue incapaz de canalizar la
comunicación Celestial. Consecuentemente, el código
bíblico continúa: “Cosieron hojas de higuera y se hicieron
hagorot [prendas protectoras]”, lo cual les permitiría
soportar la energía-inteligencia fundamental de la Fuerza
de Luz, de la misma forma que los astronautas necesitan
trajes espaciales para protegerse de los peligros del
espacio exterior.
Aquí es donde descubrimos por qué la Tet cósmica no era
apropiada como canal para la Creación. La energía cósmica
de su estructura interna era tan intensa que un proceso
contaminado y mundano era incompatible con su energía
inteligente orientada hacia el espacio exterior. La fragilidad
del reino terrestre requería que el lugar más interno de Tet
permaneciera oculto para evitar que el caos se desatara
sobre el universo.
El concepto de desnudez se alinea ahora estrechamente
con el concepto de la conexión con el espacio exterior. El
alma individual retiene su propia existencia particular sólo
hasta el grado en que puede sostener la energía-
inteligencia de la Fuerza de Luz. Cuando Adán y Eva fueron
cósmicamente desconectados del proceso de Pensamiento
de Zeir Anpín cósmico, dejaron de estar en sintonía con el
lugar que habían ocupado originalmente; dejaron de formar
parte de la interacción dinámica del todo. Su incapacidad
de manejar la intensidad de la Fuerza de Luz les dejó
desnudos. Su destierro al exilio de una nueva y extraña
forma de existencia corpórea era un castigo
particularmente detestable, tanto espiritualmente como
físicamente. Las hojas de higuera, que proporcionaban
aislamiento de la energía adulterada de la Luz, eran su
única protección.
Las propiedades medicinales de las hierbas han sido
reconocidas y apreciadas desde tiempos inmemoriales.
Recientemente, las soluciones químicas de actuación
rápida proporcionadas por la ciencia han desviado nuestra
atención de las plantas medicinales y de la naturaleza de la
verdadera curación, pero el uso de las hierbas sigue
existiendo entre ciertas culturas y comunidades. El uso de
las hierbas es la ciencia médica más antigua.
Las hierbas se mencionan en la Biblia desde el principio de
la Creación. “Espinos y cardos te producirá, y comerás de
las plantas del campo”, dice la Biblia.414 Cuando Adán y
Eva fueron desterrados del Jardín del Edén y dejaron de
tener acceso al Árbol de la Vida, se volvieron vulnerables al
reino terrestre contaminado de la corporalidad. Por lo
tanto, el Señor añadió hierbas a la dieta de los humanos,
para ayudarles a protegerse contra las aflicciones
terrestres. Tal como declaró el profeta Ezequiel: “Su fruto
será para comer, y su hoja para medicina”.415 Estos son los
remedios del Señor, necesarios para la existencia mundana.
Originalmente, todas las cosas en el universo se
expresaban como un todo de energía unificada e
inteligente.416 El universo era una entidad indivisible y
dinámica cuyas partes intrínsecamente interconectadas
podían comprenderse sólo como un patrón de Pensamiento
en el gran proceso cósmico. Pero el pecado creó una
separación de la omnipresencia del Señor, causando la
pérdida del todo original unificado y llevando hacia una
existencia aislada y fragmentada. En el reino de la conexión
con el espacio exterior, uno nunca define las entidades o
conceptos como “cosas”. Uno trata siempre con la
interconexión del proceso de Pensamiento. Dentro de Zeir
Anpín cósmico, la naturaleza aparece como una red
complicada de pensamiento-relaciones entre las distintas
partes del todo unificado que todo lo abarca. Pero para la
intervención del mal, el universo nunca habría adquirido
una forma fragmentada y material.
La amenaza de una Guerra nuclear es el mayor peligro al
que se enfrenta la humanidad hoy en día. Este asombroso
poder se obtiene rompiendo núcleos de uranio en
fragmentos. El hombre ha aprendido a fragmentar los
fundamentos mismos de la unidad dentro de nuestro
universo. ¿Cuáles son los componentes de un átomo, sino
pensamiento? La creación de un átomo fragmentado ha
llevado a un profundo desequilibrio medioambiental,
generando numerosos síntomas de mala salud y mala
voluntad. La división del átomo es precisamente el tipo de
escenario devastador creado por el pecado de Adán. Él
también creó una división entre el reino de Zeir Anpín
cósmico y la energía-inteligencia de este mundo, Maljut.
Si la energía-inteligencia interna de la Tet cósmica fuera
aprovechada por los malvados, el resultado sería un
holocausto mucho más desastroso que el de cualquier
guerra nuclear. Por lo tanto, la Tet cósmica no iba a
convertirse en el canal para la Creación. El tiempo para el
surgimiento de su energía-inteligencia estaba destinado a
ser el Gemar HaTikún, la Corrección Final. La dimensión
de la Tet cósmica en su estado oculto era insuficiente para
corregir este mundo, Zeir Anpín cósmico, y Nukvá (Maljut).
Como resultado de esta inadecuación, la Tet cósmica sería
un blanco fácil para un ataque de Satán.417
El Señor continuó hablando de Tet. “Además, tu ocultación
es la razón por la cual las Puertas del Templo Sagrado
desaparecieron bajo la tierra”.418 Las puertas
desaparecieron bajo la tierra para que no pudieran ser
aprovechadas por los romanos (la expresión física del
ejército del Señor de la Oscuridad).419
Aquí es donde la Jet cósmica entró en escena como
contrapeso de la Tet cósmica. ¿Por qué y cómo jugó Jet
este papel? Tal como Resh y Kof hicieron antes que ella, Jet
sirvió un doble propósito dentro del cosmos. Jet representa
la energía-inteligencia de la Jod cósmica, que se
corresponde con el Canal Izquierdo entregado al cosmos
por Yesod. La Tet cósmica sirve como Canal Derecho, un
embrión cósmico a través del cual nacen las almas. El
Canal Izquierdo—la Jet cósmica—excreta desechos a las
klipot. La Jet cósmica se identifica con la Kof cósmica
porque esta última reside, igual que Jet, dentro de Yesod.
Yesod es el canal celestial que proporciona al cosmos
entero las diversas energías inteligentes necesarias para su
existencia. Tal como hemos mencionado previamente, la
porción de energía que llega a las fuerzas Oscuras está
facilitada por la Kof. Por lo tanto, Jet, igual que Kof,
aparece algunas veces como una entidad de las veintidós
energías-inteligencias del Señor, mientras que otras veces
está al servicio del Señor de la Oscuridad. Esta naturaleza
dual de Jet adquiere la forma del bien y el mal.420 Mientras
que la Jet cósmica sirvió al proceso cósmico en la
Creación421, ella también se encargó de “excretar los
deshechos a las fuerzas de la Oscuridad”. Estos dos
canales, Jet y Tet, están sólo separados por una fina pared,
similar a la acartonada piel que envuelve al ajo.
De forma similar, el órgano sexual masculino consiste de
estas dos energías-fuerzas inteligentes: la fuerza de vida
inteligente del esperma y la excreción de la orina. La Tet
cósmica es el canal de energía inteligente que proporciona
un puente para que las almas viajen de vidas anteriores al
presente. Ya hemos visto la capacidad única de Tet para
unir el pasado y el futuro proporcionando a Adán una visión
penetrante del universo desde el principio hasta el final.
Transpermia, el término acuñado por Francis Crick, el
famoso descubridor del ADN, es en realidad la fuerza-
energía inteligente de la Tet cósmica, que proporciona la
expresión física de un alma encarnada junto con su ADN.
Tet une el pasado con el futuro.
La Jet cósmica sirve a Satán y a las klipot. Por lo tanto, no
es una coincidencia que cuando uno pronuncia la letra Jet,
la letra Tet combina con Jet en su pronunciación. Además,
la palabra jet significa “pecado”, que consiste en las
dos letras Jet y Tet.
En ocasiones el Canal Izquierdo es capaz de obtener el
dominio sobre el Canal Derecho. Por esta misma razón el
órgano masculino también ha sido utilizado para propósitos
malignos, como la violación. Las dos letras combinadas
como una sola unidad en la palabra jet (pecado) son el
resultado de este dominio. Además, el valor numérico de la
palabra jet (la Jet cósmica más la Tet cósmica) es diecisiete,
que es el mismo valor que el de la palabra tov (bueno), lo
cual implica que el bien y el mal están uno frente al otro. El
rey Salomón se refirió a este fenómeno cuando declaró: “El
Señor hizo tanto el uno como el otro”.422 Así pues, cuando
el Canal Derecho, donde está alojada la Tet cósmica,
obtiene el dominio sobre la Jet, la balanza se inclina a favor
de tov (bueno). Por otro lado, cuando el Canal Izquierdo de
la Jet cósmica domina a la Tet, la energía-inteligencia de
tov es atenuada por la jet (pecado).
Fue también por este motivo que el Señor rechazó la
petición de la Tet cósmica para servir como canal para el
proceso creativo. Su presencia daría a las klipot del Señor
de la Oscuridad el poder y la oportunidad de aprovechar la
Fuerza de Luz del Señor para ellas mismas. Por lo tanto, si
el hombre corrompía su camino, el poder de la Tet cósmica
pasaría a estar bajo el dominio del Señor de la Oscuridad
para toda la eternidad.
En esta conexión, examinemos dos de las palabras
codificadas bajo consideración: tov y jet. Una vez
descifradas, incorporan el diálogo entero entre el Señor y
los dos canales cósmicos respectivos, Tet y Jet, relativos al
proceso cósmico de la Creación. La palabra tov consiste en
tres letras: Tet, Vav y Bet . Numéricamente, suman
diecisiete. Si consideramos que Tet es la cabeza de este
canal de letra-energía, ésta se encuentra en una posición
de poder dominante y primario. Las letras secundarias y
terciarias del canal de energía de tov son Vav y Bet, que
tienen el valor numérico de ocho (el mismo que jet,
pecado). Consecuentemente, cuando la Tet cósmica (con el
valor numérico de nueve) obtiene el dominio sobre la Jet
(con el valor numérico de ocho), el resultado es tov, bueno,
puesto que nueve es mayor que ocho.
Por el contrario, la Jet cósmica, en su posición codificada
dentro de la palabra jet, indica su posición dominante sobre
la Tet cósmica. La consecuencia de la derrota de Tet es el
pecado. Debido a que Jet es la primera letra de esta
palabracanal de energía, la posición de Jet en esta palabra
es dominante. La letra secundaria de jet (pecado) es la
letra Tet. El ocho precede al nueve, lo cual significa que en
jet precede la bondad. El resultado global es jet o pecado,
que es contrario a tov o bueno.
Si hay odio, violencia y desorden entre los seres humanos,
se debe a que estos elementos existen dentro del cuerpo
fragmentado de la humanidad. Otorgamos al Señor de la
Oscuridad el derecho de entrar a través de nuestro egoísta
Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo. ¿Por qué nos
ocurren cosas malas? Porque nos hemos alineado con la Jet
cósmica y nuestras acciones son contraproducentes para
Tet o tov. Nuestro Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo
nos convierte en nuestros peores adversarios.
La mayoría de nosotros estamos atrapados en nuestro
huevo cósmico egocéntrico, el cual limita severamente
nuestro potencial humano. Es difícil aceptar la idea de que
cuando queremos recibir, debemos compartir.423 Para
recibir tov, uno debe compartir y dar a los demás. Esta
paradoja da forma a nuestras percepciones de todo lo que
nos rodea. Cuando el pecado o jet es el proceso primario
para nuestra energía-inteligencia, entonces excluimos a Tet
o tov de nuestro sistema cósmico. Nos ocurren cosas malas
porque nosotros hacemos que ocurran. Percibir a jet
(pecado) como una realidad en vez de una ilusión es vivir
en una contradicción.
Por este motivo, dice el Zóhar, las letras Jet y Tet no se
encuentran en los nombres de los doce hijos de Jacobo.424
Mediante esta omisión, el código bíblico indicaba que las
tribus derivan de un nivel de conciencia más elevado y más
oculto, el cual les separa de la Jet cósmica, que es una
fuente primaria de negatividad. Por este motivo los sabios
del Talmud dicen: “El lecho del patriarca Jacobo es
perfecto”425, lo cual significa que la energía-inteligencia de
naturaleza negativa nunca fluyó de Jacobo al Señor de la
Oscuridad. Ese no fue el caso de los otros dos patriarcas,
Avraham e Isaac.
La Tet cósmica, tras oír la respuesta del Señor, entendió
cuál era su deber, por muy doloroso que fuera para ella. Se
dio cuenta de la oportunidad que tendría el Señor de la
Oscuridad si la humanidad corrompiera sus canales en el
proceso cósmico de la Creación. Al no tener otra opción,
partió.
La Jet cósmica no hizo ningún intento para convencer al
Señor de su capacidad única para actuar como canal para
el proceso creativo. La respuesta del Señor a la Tet cósmica
estipulaba con claridad el peligro de la presencia de Jet en
el cosmos. Su energía inteligente estaba disponible cuando
y si el Señor de la Oscuridad creía necesario hacer una
conexión cósmica, como también sucedió con la Resh
cósmica y la Kof antes que ella. Así pues, la participación
de la Jet cósmica en la Creación fue también descartada.
CAPÍTULO 18
LA LETRA ZAIN
La Zain cósmica consideró sus opciones. Tet, a pesar de su
poder, había sido rechazada. Si el Señor hubiera
aprovechado el poder de Tet a causa de la avaricia del
hombre, la humanidad se habría quedado sin
probabilidades de lograr el Gemar HaTikún. El Señor no
podía permitirse jugar a las apuestas con el libre albedrío
de la humanidad. El momento de gloria de Tet tendría que
esperar hasta la Corrección Final.
Las circunstancias parecían desfavorables para los
aspectos positivos de la existencia futura. El Señor de la
Oscuridad conocía muy bien los impulsos que iban a inducir
la avaricia y la corrupción del hombre. Mientras el Deseo
de Recibir permaneciera insatisfecho, la avaricia
continuaría siendo una característica inherente de la
humanidad. En realidad, el Deseo de Recibir debía ser,
necesariamente, una parte integrante y permanente del
Mundo por Venir porque si el desafío de la humanidad de
liberarse de esa inclinación al mal desapareciera, también
desaparecería el propósito de la Creación, que era darle a
la humanidad el libre albedrío suficiente para eliminar el
Pan de la Vergüenza.
La Zain cósmica previó la loca carrera del hombre por la
adquisición y era consciente de la tenacidad con la que
enfocaría el problema del logro corpóreo. Ella vio el mal
que él intentaría justificar en nombre de la supervivencia.
Ella entendió que la vasta mayoría de los habitantes de la
Tierra en el Mundo por Venir intentaría satisfacer el Deseo
de Recibir Sólo Para Sí Mismos con la riqueza y las
comodidades materiales. Ella percibió que la humanidad
carecería del poder para liberarse de esta inclinación al
mal. Ella vio todo esto, y la perturbó profundamente. ¿Pero
qué pasaría si pudiera encontrarse una energía inteligente
cósmica que redujera o incluso neutralizara la fuerza-
energía del Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo?
Con esta visión de un cosmos futuro, la Zain cósmica se
aproximó al Señor para suplicarle ser el canal celestial
para la Creación. Una energía-inteligencia que más tarde
se manifestaría cuando la Santidad de Shabat acompañó a
Zain, pues más tarde ella se convertiría en el canal a través
del cual se crearía el Shabat.
El universo tembló, y una luz se arremolinó alrededor del
Trono. La Zain cósmica se inclinó humildemente ante el
Creador y dijo: “Si es Tu deseo, Oh Señor, crea el mundo a
través de mí. Es mi energía-inteligencia a través de la cual
se manifestará el Shabat. ¿Y no será escrito: ‘Recuerda el
día del sábado para santificarlo’?426 Elígeme, Oh Señor,
pues entonces el universo tendrá aseguradas la paz y la
tranquilidad”.427
Desde la perspectiva kabbalística, cada uno de nosotros es
una parte integral del gran diseño cósmico. Siempre que
nos experimentamos a nosotros mismos como si
estuviéramos separados del resto del cosmos, estamos
cayendo víctimas de una peligrosa ilusión, un mito adictivo
que puede hacer que persigamos la ganancia personal a
expensas de los demás y anhelemos más y más
intensamente para satisfacer el Recibir Sólo Para Uno
Mismo. Este error puede causar que estrechemos nuestro
enfoque e incluyamos en ellas sólo nuestras insignificantes
preocupaciones personales. Vivir de esta forma puede
alienar a aquellos que están más cerca de nosotros y
distorsionar nuestras percepciones, no sólo la nuestra
propia y la de los demás, sino también la del tiempo y el
espacio.
El kabbalista busca trascender esta inclinación adictiva
extendiendo su conciencia y expandiendo el alcance de su
visión para incluir en ella a los demás. Sólo entonces es
posible experimentarnos a nosotros mismos como parte del
diseño infinito. Al engrandecer nuestro círculo de compartir
para incluir en él a todas las vidas—lo cual, según el
kabbalista, incluye a todo en el universo, tanto lo animado
como lo inanimado—empezamos a elevarnos por encima de
la ilusión física y a experimentar la belleza ilimitada de la
unidad cósmica.
Kabbalísticamente hablando, el “deseo” no es un rasgo
totalmente negativo en sí y por sí mismo. La maldición de la
humanidad no es el deseo en sí mismo, sino sólo el aspecto
negativo del deseo: el Recibir Sólo Para Uno Mismo. El
deseo en el sentido de esforzarse por lograr un propósito
positivo es, de hecho, el cimiento mismo de la liberación
espiritual, personal y material, así como la clave para
lograr la paz y la tranquilidad interior. Aun los hombres y
las mujeres más santos están llenos de deseo, más deseo
del que podrían imaginar aquellos cuyos anhelos engloban
tan solo la avaricia y la adquisición.
Sin embargo, el deseo se convierte en una virtud sólo
cuando está atemperado por una motivación de compartir
subyacente. Lamentablemente, cualquier revisión de la
historia hace inmediatamente y dolorosamente evidente
que la vasta mayoría de la gente no está motivada por un
deseo de compartir. Muy pocos son capaces de escapar del
aspecto negativo del deseo, porque para hacerlo, uno debe
poseer una conciencia de compartir, un atributo que es
excluido o contradicho por el Deseo de Recibir Sólo Para
Uno Mismo inherente a la humanidad. Mientras que unos
pocos llevan a cabo la tarea monumental de elevar la
conciencia humana, otros muchos trabajan para
disminuirla, lo cual hace que cada paso hacia delante en la
gran balanza de la evolución humana vaya acompañado de
dos pasos hacia atrás. Aun cuando es cierto que la ciencia,
las artes, la religión, la filosofía, el capitalismo, el
socialismo, el comunismo, el humanismo ético y una
multitud de otros “ismos” pueden haber contribuido a
elevar la conciencia de ciertos individuos, y aunque estas
ideologías puedan haber mejorado las condiciones de vida
de ciertos segmentos de la población general, la humanidad
como un todo no parece estar hoy en día más cerca de
alcanzar lo que son, o deberían ser, nuestros verdaderos
objetivos: armonía, liberación de la carencia y el hambre, y
la paz mundial.
En su enfrentamiento contra el Señor de la Oscuridad, a la
humanidad no le ha ido bien. A pesar de los esfuerzos
concertados del hombre por lograr una coexistencia
pacífica, Satán continúa manteniendo la discordia dentro
del universo. Ningún plan para lograr la paz parece
adecuado para disminuir la tensión entre las naciones del
mundo. La guerra, los conflictos y la pestilencia siguen
prevaleciendo. La historia de la humanidad es un
recordatorio ineludible del fracaso de las buenas ideas para
penetrar en el corazón humano. Los preceptos de las
religiones más importantes, por ejemplo, han sido artículos
de fe durante siglos, sin embargo los beneficios de la
religión parecen minúsculos comparados con los horrores
de las guerras que se han luchado en su nombre. Los
holocaustos continuos de genocidio, guerra global,
asesinatos masivos, tortura y terrorismo—para no
mencionar las atrocidades cometidas por la humanidad
contra la Tierra y sus preciosos recursos—nos avisan un
futuro problemático, al mismo tiempo que las fuerzas
negativas continúan surgiendo de las profundidades de la
psique humana.
La persistencia de tales dificultades constituye una
abrumadora acusación en contra de todas nuestras
apreciadas creencias e instituciones. Nuevos credos y
doctrinas nacen dirigidas a estos temas, pero tan pronto
como son expresadas, un segmento de la humanidad de
nuevo comete una nueva atrocidad, dejando al resto de
nosotros viendo horrorizados como todo el edificio
ideológico colapsa como un castillo de naipes. Luego,
lentamente, la búsqueda por la redención comienza de
nuevo. La terrible ironía de todo esto es que aunque
tengamos evidencia clara frente a nuestros ojos, aún
insistimos en mantener ilusiones destructivas. Las ideas
por sí solas nunca transformarán el comportamiento
humano. Sólo la conciencia puede penetrar la esencia de la
condición humana.
A la luz de esta percepción de la fragilidad de la
humanidad, la Zain cósmica previó que ninguna religión ni
la inteligencia avanzada de la ciencia llevarían al hombre a
su tikún, un término que significa la compleción del
proceso espiritual de corrección y que por lo tanto tiene un
significado específico para el alma encarcelada. La Zain
cósmica previó el caos y la violencia en la vida de la
humanidad en la Tierra, y contempló la insensatez de todo
ello. La humanidad podía estar rodeada de leyes, edictos,
mandamientos y normas morales, sin embargo éstas
perderían su significado a menos que se evitara que el
aspecto negativo del deseo gobernara la psique humana. A
menos que ese problema aparentemente intratable pudiera
superarse, las emociones que impulsarán a la humanidad
siempre dirigirán el cosmos de formas totalmente
negativas.
La Zain cósmica reconoció que la violencia y el desorden
eran los objetivos del Señor de la Oscuridad y que él era
ciertamente un adversario formidable. La solución, según
ella, era impregnar el cosmos de una energía-inteligencia
positiva suficiente para reducir el anhelo ilimitado del
aspecto egoísta del Deseo de Recibir. No había un objetivo
más importante que el de establecer un sistema universal
de compartir que llevara a la humanidad a contemplar su
responsabilidad individual hacia y dentro de la unidad
cósmica.
Cuando la fuerza de menujá (tranquilidad) pueda empezar
a expresarse como una influencia positiva en el mundo,
será en gran parte a través de la energía inteligente de la
Zain cósmica. Ella sola simboliza el canal a través del cual
Israel, en observancia del Shabat, impregna el universo de
menujá. La energía inteligente de la Zain cósmica, que
representa el concepto de tranquilidad, está codificada en
el verso: “Zajor [recuerda] el día del sábado para
santificarlo”.428 La primera letra de la primera palabra de
este precepto, Zajor, es Zain, lo cual indica la capacidad de
Zain de proporcionar al universo una necesitada muestra
de su energía-inteligencia cósmica.
Para entender totalmente la importancia de Zain en el
esquema cósmico, debemos examinar la comprensión
kabbalística del Shabat. El origen del Shabat aparece en el
Génesis429, aunque allí no aparece el nombre del día. El
Señor, cuando creó el mundo, trabajó seis días y en el
séptimo día Él cesó Su trabajo. Bendijo el séptimo día y lo
declaró sagrado. El estatus especial y el nombre del
séptimo día fueron revelados a Israel en el incidente del
maná. El Señor proveyó maná por cinco días. El Señor no
quería que los Israelitas trabajaran recolectando comida en
el séptimo día, por lo que en su lugar envió una doble
ración en el sexto día, para que les durara hasta el séptimo.
El Señor les dijo a los Israelitas que el séptimo día era “un
Sábado [Shabat] del Señor”, que ellos observarían
interrumpiendo su tarea diaria de recolección de
comida.430 El cuarto enunciado del Decálogo (los Diez
Enunciados), generaliza el precepto del Shabat y la
prohibición de trabajar ese día. La asociación del Shabat
con la Creación indica la razón fundamental del Shabat. La
santidad del día está basada en el cese del trabajo del
Señor.
La primera pregunta que surge de forma natural es: ¿cómo
podemos comprender el concepto del “trabajo del Señor”?
¿Es el trabajo del Señor parecido al nuestro en algún
sentido? ¿Por qué, después de todo, debemos descansar en
Shabat? Ningún ser humano ha trabajado tan duro como se
hubiera requerido para crear el cosmos. ¿Podría este
requerimiento de descanso por parte del Señor estar
basado en el hecho de que Él trabajó muy duro en la
Creación?
Muchas religiones incorporaron la experiencia religiosa de
los Israelitas cuando adoptaron la tradición de los días de
descanso periódicos. Cuando esto se entiende
adecuadamente, la observancia de los festivales como
Shabat puede proporcionar una conciencia espiritual más
elevada a toda la humanidad. El propósito de los preceptos
y mandamientos bíblicos no es regular el comportamiento
de forma tiránica, sino añadir significado a la vida
revelando y despertando la belleza y el poder de la
Creación a través del código bíblico del universo.
La religión, puesto que está convencionalmente mal
entendida, parece hacer aparentemente poco por aliviar los
problemas de la vida cotidiana. Si acaso, lo que aparenta es
representar un sistema de comportamiento restrictivo y
sofocante. Por lo tanto, es evidente que la religión se
percibe generalmente como un impedimento para el
enriquecimiento de la vida personal. Este es el motivo por
el cual la gran mayoría de la humanidad deriva escasos
beneficios de los preceptos bíblicos. Y tampoco debe
sorprendernos que el Shabat, tal como se percibe y se
practica, contribuya poco o nada a la eliminación de la
inhumanidad del hombre hacia el hombre.
La visión kabbalística del mundo busca interpretar el
significado de las festividades y hacer que su significado
sea relevante y experiencial. De forma similar, la historia
de la Pascua sobre la Redención de Egipto es una ocasión
para meditar sobre la relación de la humanidad con el
cosmos.431 La festividad de la Pascua dirige nuestra
atención hacia la necesidad de suplirnos de la energía-
inteligencia de la Fuerza de Luz del Señor.
Los sabios eran elocuentes cuando hablaban del valor de
observar el Shabat: “Si Israel observa dos Shabats como
deben hacerse, el Mesías vendrá”. Dicen que el Shabat es
equivalente a todos los demás preceptos de la Biblia.432 El
Señor dijo a Moisés: “Moisés, tengo un regalo precioso en
Mi tesoro cuyo nombre es Shabat, y quiero entregárselo a
Israel”.433
Incluido en la descripción bíblica de los seis días de la
Creación está el pasaje: “Y atardeció y amaneció”.434 Este
verso se omite en el Séptimo Día, el Shabat, donde dice la
Biblia: “Y dio por concluida Dios en el séptimo día la labor
que Él había hecho”. Por lo tanto, las Escrituras reconocen
que el Señor trabajó en el séptimo día, pero la Biblia no
dice qué creó el Señor. Lo que parece desprenderse de
estas consideraciones es que el Shabat no tiene conexión
directa con el concepto de descansar.
La Kabbalah enseña que los siete días de la semana son
reflejos de los siete días originales de la Creación bíblica.
Cada día representa una de las siete energías-inteligencias
Sefiróticas que gobiernan el cosmos. La conciencia cósmica
de Shabat no participa del Deseo de recibir sólo para uno
mismo. El hombre, cuando se le otorga la oportunidad de
elegir libremente, puede fusionarse con la conciencia de
Shabat y desconectarse de la energía-inteligencia del deseo
negativo.
Esto es precisamente lo que quiso decir el Señor cuando
llamó a Shabat un “precioso regalo”. Un regalo indica algo
que recibimos sin esfuerzo. Shabat es un regalo, puesto
que representa un flujo incesante de energía. En Shabat, el
universo experimenta un flujo incesante de energía, y los
deseos se cumplen sin la restricción necesaria. Por el
contrario, los otros seis días están llenos de duras batallas
entre fuerzas opuestas, con la humanidad actuando como
factor equilibrador.
Realísticamente hablando, la mayoría de las personas no
están de acuerdo con Shabat, ni lo experimentan como un
precioso regalo. Para muchos, la observancia del Shabat no
les proporciona la elevación espiritual que un regalo así
debería proveer. En la Kabbalah, la observancia del Shabat,
con la ayuda de meditación metódica, estimula el
movimiento armonioso del pensamiento-inteligencia puro,
resultando en una sensación prolongada similar a la de
escuchar la armonía musical más exquisita.
La lista de trabajos prohibidos en Shabat por el judaísmo
tradicional engloba sólo aquellas actividades que estimulan
la energía negativa. Por lo tanto, la labor de un camarero—
cuyo trabajo, por su propia naturaleza, consiste en servir a
los demás—no está proscrita, pero si el aire acondicionado
se apagara accidentalmente en un día de Shabat caluroso y
pegajoso en pleno agosto, encenderlo de nuevo violaría el
Shabat, aunque dicha tarea requiera poco “trabajo”.
El Zóhar trata el Shabat en profundidad porque el Shabat
es un tiempo en el que se altera la disposición del orden
cósmico. Los términos “anochecer” y “día” simbolizan las
energías inteligentes básicas de lo positivo y lo negativo.
Los seis días de la Creación consisten en una lucha
constante entre la energía de la Columna Derecha
(positiva) e Izquierda (negativa). La asombrosa tarea de
crear armonía entre las dos se deja en manos de la
humanidad. Para la mayoría, el trabajo es agotador. La
unificación entre estas fuerzas cósmicas resulta de
nuestros esfuerzos por restringir nuestro Deseo de Recibir
Sólo Para Uno Mismo. Si fallamos en aprovechar la
Columna Izquierda, se nos corta del flujo de energía. Los
seis días de la semana nos dan un sentimiento de
agotamiento. Sin embargo, en Shabat la estructura del
cosmos sufre un cambio dramático. La energía-inteligencia
de la Columna Izquierda, el Deseo de Recibir, es puesto en
un estado inmóvil de inactividad.
Durante el periodo de seis días, la energía-inteligencia
interna de la Columna Izquierda proporciona un vínculo
necesario al circuito de energía. Tal como sucede con la
bombilla eléctrica, el polo negativo se une con su
contraparte positiva a través del filamento que proporciona
la energía-inteligencia necesaria para formar un circuito de
energía. Si el filamento falla en su función, el circuito se
rompe y la energía deja de fluir. De forma similar, la
humanidad debe mantener una actividad de restricción,
una conciencia de Columna Central para mantener el
circuito abierto. De otra forma, el flujo de energía se
detiene y la humanidad se consume.
Sin embargo, en Shabat estamos libres de esta
responsabilidad. El cosmos fue creado con un proceso
restrictivo inherente e incesante que mantiene abierto el
circuito de energía sin la intervención ni la participación
humana. Esto es sin duda un regalo. La doctrina del Pan de
la Vergüenza se considera inexistente en Shabat, y el Deseo
de Recibir Sólo Para Uno Mismo no ejerce un efecto
limitante dentro del cosmos. En Shabat, uno puede recibir
ilimitadamente sin miedo de causar un cortocircuito. En
otras palabras, podemos decir que en Shabat, el filamento
nunca se quema.435
Sin embargo, hay una condición que puede perturbar la
función del Shabat en el cosmos. Aunque la Conciencia
Cósmica de Shabat existe más allá de la naturaleza del
Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo, el hombre—dada
su oportunidad de libre elección—puede elegir ausentarse
del marco del Shabat actuando con el fin de gratificar el
Deseo de Recibir Sólo Para Sí Mismo. El electrón, cuya
energía-inteligencia interna es la del Deseo de Recibir Sólo
Para Uno Mismo, está cósmicamente inactivo en Shabat.
Por sí solo, el hombre tiene el poder de alterar este estado
de conciencia. Puede reactivar la energía-inteligencia
negativa, incrementando la necesidad de energía de la
Columna Central. Entonces el flujo automático de energía
deja de estar asegurado, las necesidades del hombre dejan
de estar satisfechas, y la loca carrera vuelve a empezar. Los
humanos insatisfechos, con un ansia de lograr las cosas
que creen que les traerán una vida de paz y tranquilidad,
inundan el universo. Todo el mundo parece tener lo que los
demás necesitan. Nadie tiene suficiente. Parece que no
haya suficiente energía para todos.
La descodificación que hace el Zóhar de la narrativa de la
Creación bíblica introduce una reinterpretación total del
Shabat que no implica ninguna conexión entre el Shabat y
el descanso físico. El trabajo, tal como lo entiende el
Zóhar436, gira alrededor de la actividad frenética de la
energía-inteligencia negativa: el Deseo de Recibir Sólo Para
Uno Mismo. El significado verdadero del descanso es el
Deseo de Recibir cuando se encuentra en un estado de
realización, libre de estrés. El Zóhar enfatiza la importancia
de evitar cualquier contacto con el Deseo de Recibir Sólo
Para Uno Mismo durante el Shabat. El Shabat nos permite
desactivar el papel central del Deseo de Recibir, y nos
permite dejar a un lado, durante un tiempo, la ilusión de la
fragmentación que oculta la verdadera naturaleza de la
existencia: la unidad.
El estrés es un aspecto esencial de la vida. La interacción
permanente entre un organismo y el entorno implica a
menudo una pérdida temporal de flexibilidad. Pero estas
fases de trauma y el desequilibrio son transitorias y existen
sólo cuando ha tenido lugar una interrupción de energía.
Un flujo menos directo de energía restaura el equilibrio y
puede incluso trascender el tiempo y el espacio. El
reconocimiento de la Zain cósmica del papel del estrés en
el proceso creativo la llevó a rogar por su idoneidad como
canal para la Creación. La energía-inteligencia que ella
manifiesta se considera sagrada porque representa un flujo
menos directo y constante de energía.437 Bajo su dominio,
el universo se aseguraría la obtención de menujá
(tranquilidad), lo cual causaría que la energía-inteligencia
negativa de las klipot (el Deseo de Recibir Sólo Para Uno
Mismo) fuera dejado en reposo, y la dificultad para
mantener la restricción, la manifestación de la Columna
Central, sería resuelta.
Cuando el Deseo de Recibir es neutralizado por la Zain
cósmica, ésta se convierte en una “corona sobre la cabeza
de Zeir Anpín”, y se logra la conexión con el espacio
exterior.438 Por lo tanto, el universo regresa una vez más al
estado tranquilo de la conciencia de Adán que prevaleció
antes del pecado original. Este es el poder del Shabat. Sin
embargo, este estado alterado es sólo temporal porque el
Mundo de la Acción, el nivel terrestre, tiene que atravesar
todavía la elevación de la conciencia que todo lo abarca y
que tendrá lugar en el momento del Gemar HaTikún
(Corrección Final).
Cada energía-inteligencia del Deseo de Recibir puede
lograr su corrección y conexión con Zeir Anpín sólo cuando
su Columna Central se vuelve manifiesta. Mientras todas
sus partes retengan un elemento de separación, la guerra
de los seis días, que se inició en el momento de la Creación
original, persistirá. Sólo cuando todas y cada una de las
energías-inteligencias hayan abandonado toda pretensión
de aislamiento, el Mundo de la Acción, con su conciencia
inherente del Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo,
renunciará a su poder y nos permitirá trascender
libremente las klipot del mal.
Los sabios nos dicen que sabremos cuando todas las almas
hayan alcanzado su tikún, su conexión con Zeir Anpín. Se
dice que esto ocurrirá “cuando el sol y la luna brillen con
igual intensidad”.439 Lo positivo y lo negativo dejarán de
retener sus energías-inteligencias individuales. En su lugar,
se reunirán como partes interrelacionadas del todo
unificado, y la batalla de los seis días entre el día y la noche
finalizará. Entonces, la paz entre el Cielo y la Tierra será al
fin restaurada. Hasta ese día, continuará habiendo un ciclo
de seis días de actividad seguido por un Shabat de
descanso. Esta condición durará hasta la Corrección Final
del universo, momento en el que la tranquilidad eterna de
Shabat será revelada.
“Tu energía-inteligencia, que busca liberar al universo de la
avaricia y la corrupción a través del descanso total, está
todavía incompleta”, le dijo el Señor a la Zain cósmica. Su
reciclaje semanal requería que el hombre librara la guerra
con el Señor de la Oscuridad durante seis días antes de
llegar al Shabat, la energía-inteligencia del descanso. La
Zain cósmica era una energía-inteligencia integrante de la
estación de batalla del Señor, pero la paradoja seguía
existiendo. Ella no sólo incorporaba la energía-inteligencia
del descanso y la tranquilidad; al mismo tiempo, también
era el canal para la energía que había reducido la Tierra a
un estado de penuria y desesperación.
La naturaleza paradójica de Zain no es la única en el
cosmos. Los científicos se enfrentan con paradojas a diario.
La visión kabbalística del mundo explica las razones—y la
necesidad—de la paradoja. Si la humanidad representa e
inicia el ritmo cósmico del universo, entonces la paradoja
parte de la naturaleza dual del hombre. La actividad
positiva de la humanidad infunde descanso y tranquilidad
en el cosmos. La energía-inteligencia negativa del Deseo de
Recibir Sólo Para Uno Mismo crea un cosmos de
fragmentación y caos. La Zain cósmica es el canal para la
expresión física de ambas tendencias. El determinante de
la expresión de estas tendencias es la humanidad.
Si la Zain cósmica puede verse como una espada de doble
filo, la imagen de la espada de doble filo es también un
símbolo adecuado para Maljut.440 Durante los seis días de
la semana, Maljut reside con Nétsaj (Victoria) del Zeir
Anpín cósmico, la conexión con el espacio exterior. Esto
implica que durante la semana, Maljut se convierte en una
“espada afilada” que protege del ataque de las klipot.
Rumhé dekrové (lanza de batalla) es un atributo utilizado
para agujerear las klipot del Señor de la Oscuridad.
El Señor concluyó Su respuesta a Zain diciendo: “En
Shabat, eres una corona sobre la cabeza de Zeir Anpín,
pero el dominio de ese estado de conciencia es sólo
temporal. Por consiguiente, tu canal puede servir también
como una energía-inteligencia de guerra y desastre. El
universo requiere un canal para ayudar a la humanidad a
obtener mejores resultados de su esfuerzo para lograr el
Gemar HaTikún”. Por lo tanto, el Señor rechazó la súplica
de la Zain cósmica, pues ella representaba la doctrina de la
paradoja. La traducción hebrea de la letra Zain
pronunciada es “guerra”, algo muy lejano a la paz y
tranquilidad que también encapsula.
Con su cabeza inclinada, la Zain cósmica partió del
escenario del proceso creativo.
CAPÍTULO 19
Explorando el futuro de las fronteras de la alta tecnología,
las letras-energías contemplaron una espantosa visión del
Señor de la Oscuridad. Brillando como un relámpago de luz
negra a lo largo del cosmos infinito, el Señor de la
Oscuridad dejaba una estela de oscuridad, muerte y
desolación a su paso. Esto no desanimó a las letras-
energías, ni menguó su pasión por la batalla que estaba por
venir. Cada una de ellas se mantuvo en pie dispuesta a
contraatacar a Satán con una defensa que creía que
eliminaría la negatividad del Señor de la Oscuridad para
siempre. Cada una de ellas se sintió digna de la tarea de
defender a la humanidad y al universo contra las fuerzas
del mal. Sin embargo, por muy elevada que fuera su
confianza y por muy firmes que fueran sus convicciones, la
pregunta esencial seguía siendo la misma: ¿qué letra del
Álef Bet sería la elegida como canal para la Creación del
Señor, y por qué?
El momento en que la Vav cósmica presentara su petición
se acercaba. Examinando los ruegos de las letras-energías
anteriores y las razones de su rechazo, la Vav se encontró
presionada para expresar una razón convincente por la cual
debía ser escogida como canal para la Creación. El miedo
no le hizo dudar. Como una de las letras-energías del
Tetragrámaton , el símbolo de cuatro letras del
inefable nombre del Señor, Vav poseía un poder igual o
mayor al de cualquiera de las otras letras del Álef Bet. En
una lucha justa con el Señor de la Oscuridad, Vav sintió la
certeza de que se manejaría admirablemente y que al final
saldría ganando. Sin embargo, muchas letras-energías de
mérito considerable se habían presentado ya ante el Señor,
sólo para ser rechazadas. ¿Por qué, entonces, debía ser ella
la escogida? ¿Había algo que las otras no habían
comprendido? ¿Cómo debía presentarse ante el Señor?
¿Cuál debía ser la esencia de su ruego?
Como si el universo no tuviera suficientes problemas, ahora
parecía claro que la violencia se establecería como una
parte integrante de la psique humana. Con el Deseo de
Recibir Sólo Para Sí Mismo como el impulso motivador de
la humanidad, aun los instintos más agresivos de una sola
persona podían ser una fuerza peligrosa en la Tierra. Tarde
o temprano, la humanidad tendría que descubrir una forma
humanitaria de tratar con una tormenta interminable de
violencia y destrucción.
Los poderes proféticos de Vav le permitían vislumbrar un
futuro en el cual la humanidad tendría acceso a armas
capaces de la destrucción global. Ella vio un mundo en el
cual la animosidad y el odio—consecuencia de los impulsos
violentos de la humanidad—palidecerían en comparación
con la lluvia nuclear. ¿Por qué, se preguntó Vav, daría el
Señor al hombre la motivación y los medios para armarse
con suficiente poder explosivo para destruir el mundo más
de diez mil veces?
El problema, pensó Vav, era encontrar una forma de evitar
que el comportamiento violento se estableciera dentro del
cosmos. Un enfoque sería limitar la cantidad de violencia a
la cual se iba a exponer a la humanidad. El canal elegido
por la Fuerza de Luz unificada que todo lo abarca estaría
en posición de evitar la destrucción del universo sirviendo
como fuerza disuasoria para Satán, permitiendo asimismo
al hombre el acceso a la Fuerza de Luz infinita del Señor.
A pesar de las convincentes demostraciones del Señor de
las vulnerabilidades de las letras anteriores a un ataque del
Señor de la Oscuridad, la Vav cósmica seguía
considerándose una Vasija adecuada para actuar como
canal para la Creación. En cuanto al atributo que la
calificaría para servir en tal exaltada capacidad, sería su
pertenencia a la fuerza élite y más poderosa del cuerpo de
energías inteligentes del Señor: el Tetragrámaton.
Teniendo esto en cuenta, ella se acercó al Trono del Señor
y dijo: “Oh, Señor del universo, te ruego que aceptes mi
papel como canal en la Creación del mundo, puesto que soy
la única de las cuatro energías-inteligencias cósmicas que
forma parte del Tetragrámaton supremo”.441
La súplica de la Vav cósmica dependía mayormente del
significado exacto del rechazo del Señor de la Yud cósmica
como canal para el proceso creativo, puesto que Yud
también formaba parte del Tetragrámaton. Si la visión del
Señor de un paraíso cósmico requería una energía-
inteligencia que eliminara permanentemente al Señor de la
Oscuridad del escenario de la actividad cósmica, entonces
el poder de Vav podría ser más que suficiente para lograr
este objetivo. Sin embargo, mientras el equilibrio del poder
dependiera de la actividad humana, parecía seguro que el
Señor garantizaría la supervivencia del Señor de la
Oscuridad. En cuanto al futuro, sólo había una cosa segura:
que era incierto.
Aun la más poderosa de las energías-inteligencias del Álef
Bet debía admitir que ninguna fuerza conocida o previsible
podía garantizar la destrucción de cualquier energía-
inteligencia que fuera lanzada por Satán. Alguna parte de
la fuerza de ataque del Señor de la Oscuridad penetraría
cualquier escudo de seguridad, causando muerte y
devastación más allá de lo imaginable.
Por lo tanto, la perfección no parecía ser el criterio
principal del Señor en su elección del canal para la
Creación. Tampoco el poder destructivo puro aseguraría
ese cargo preeminente para una letra-energía. Lentamente,
el resto de las letras empezaron a caer en la cuenta de que
quizá lo que tenía en mente el Señor no era una ofensa
devastadora sino una fuerte defensa. Quizá era el momento
de aceptar la posibilidad de que más que destruir al Señor
de la Oscuridad, debían darse por satisfechas con un
sistema que anulara suficientemente las klipot como para
permitir a la humanidad la oportunidad de arrepentirse y
sobrevivir. ¿Pero, podía un sistema disuasorio de escala tan
limitada ser efectivo?
La Vav cósmica no albergaba dudas con respecto a su
capacidad para actuar como una alternativa eficiente a la
destrucción autoinfligida del hombre. La amenaza
reconocida contra el mundo y la estabilidad cósmica hizo
que la energíainteligente interna de la Vav cósmica
pareciera ser la más prometedora de todas las letras-
energías que se habían presentado ante el Señor, pues Vav
tenía la visión de un mundo unificado por su energía-
inteligencia. Ella estaba deseosa de desatar la energía de la
Columna Central.
La Biblia dice: “Y sucedió, que cuando Moisés llegó cerca
del campamento y vio el becerro y las danzas, ardió en ira,
arrojó de su mano las tablas y las hizo añicos al pie del
monte”.442 La ruptura de las Tablas precipitó la
destrucción del Primer y el Segundo Templos, pues la
energía-inteligencia interna del Primer Templo fue extraída
de las dos Tablas, la Izquierda y la Derecha, mientras que
el Segundo Templo obtuvo energía sólo de la Izquierda.
“¿Por qué”, pregunta el Zóhar, “se cayeron y se rompieron
las Tablas?”. Se rompieron porque la energía interna de la
letra Vav voló fuera de ellas y se desvaneció. Este poder de
Vav se intuye en el verso: “Entonces el Señor formó al
hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de
vida, y fue el hombre un ser viviente”.443 La Vav de la
palabra hebrea vayitser, que significa “formado”, encapsula
el Árbol de la Vida. Cuando Israel corrigió el pecado de
Adán, los Israelitas fueron merecedores de la energía-
inteligencia de Vav, que estaba diseñada para crear
libertad a partir de un mundo de inestabilidad. De esta
forma, los Israelitas se ganaron la liberación del Señor de
la Oscuridad. Sin embargo, el pecado del Becerro de Oro
deshizo su corrección, y el Árbol de la Vida fue ocultado. En
su lugar apareció el Árbol del Conocimiento del Bien y del
Mal. Entonces Israel recibió la energía-inteligencia que
faltaba en el Árbol de la Vida de Vav, y que consistía en la
vida que emanaba de su lado Derecho y la muerte que
emanaba de su lado Izquierdo.
Esto es lo que los sabios quieren decir cuando se refieren a
las nuevas Tablas que Moisés presentó a los Israelitas
después del incidente del Becerro de Oro. “Para aquellos a
la Derecha, la Biblia era una poción de vida; para los de la
Izquierda, una poción mortífera”.444 Por lo tanto, el sabio
Rav Akiva advirtió a sus estudiantes que fueran conscientes
de la separación y el desorden que regresaba al cosmos.445
Lo que parece desprenderse del Zóhar es la capacidad de
la Vav cósmica para mantener la estabilidad universal y el
orden en el cosmos. La ventaja que Satán parecía mantener
sobre el hombre corpóreo y su universo físico podía
cambiar radicalmente a medida que la enorme vitalidad
liberada por una infusión de la energía-inteligencia de la
Vav cósmica llevara el universo hacia el orden y la unidad.
Como parte del Tetragrámaton, la Vav cósmica tenía el
poder y la astucia suficiente para derrotar aun la más
engañosa de las medidas que el Señor de la Oscuridad
pudiera utilizar contra la humanidad. Vav podía
proporcionar exactamente el tipo de ayuda cósmica que
daría a los habitantes de la Tierra la oportunidad de luchar.
El Tetragrámaton representaba el estado más elevado y
potente de la energía cósmica en el universo. Esta era el
arma secreta de la Vav cósmica. Por consiguiente, ella
afirmó: “Mi dimensión de Luz y energía-inteligencia es
capaz de proporcionar la gran unificación que un día
anhelará desesperadamente el universo”.
Tal como hemos visto, Yud también forma parte del
Tetragrámaton, pero su ruego había sido negado porque
ella se extendía más allá de la protección del escudo
protector de la Shin cósmica, lo cual hacía que la Yud fuera
vulnerable a los ataques de Satán. Esta vulnerabilidad
podría haber dado al Señor de la Oscuridad la oportunidad
de obtener la soberanía sobre el espacio cósmico y evitar
que la Yud recuperase su lugar dentro del poderoso
Tetragrámaton. Si esto sucediera, se perdería todo.446 La
presentación de la Yud cósmica y su rechazo tuvo lugar en
una conferencia cósmica convocada por el Señor mismo,
con la asistencia de la Vav cósmica y todas las demás
letras.447 Pese al entusiasmo del ruego de la Yud cósmica
en su propio nombre, su petición fue denegada porque,
paradójicamente, su posición dentro de la asombrosa
estructura de poder del Tetragrámaton era al mismo
tiempo su mayor fortaleza y su mayor debilidad. Todos los
presentes sintieron la inmensidad de la energía-inteligencia
de Yud y sabían que ella era capaz de defender los portales
del espacio universal contra cualquier imperio Oscuro. Con
el nombre de cuatro letras como su arma, parecía seguro
que el espacio seguiría siendo un santuario pacífico para
toda la humanidad. Pero no iba a ser así.
El Señor le dijo a la Yud: “Estás grabada dentro de Mí,
marcada en mi interior. Mi Deseo y Mi Energía-inteligencia
está en ti. Por consiguiente, no eres el canal cósmico
adecuado para la Creación”.448
Vav era también un componente del Tetragrámaton. Si la
presencia de Yud dentro del Tetragrámaton era la razón por
la cual el Señor la rechazaba como el canal para la
Creación, ¿entonces qué le hacía creer a Vav que no caería
sobre ella un destino similar? La Vav cósmica dedujo que
Yud había sido rechazada porque Yud era el cerebro del
sistema del Tetragrámaton, y si ella se corrompiera, no
habría esperanza de un universo libre de la amenaza de la
autodestrucción.449 Si el Señor de la Oscuridad vencía a la
Yud, todo el sistema del Tetragrámaton fallaría. Sin
embargo, si la Vav cósmica era puesta en peligro por el
Señor de la Oscuridad, la capacidad correctiva del
Tetragrámaton permanecería intacta.
La Vav creyó erróneamente que su energía-inteligencia,
combinada con la de la Hei cósmica, combatiría los peligros
crecientes a los que se enfrentaba la humanidad. Vav no
entendía que ella y Hei eran tan importantes para el
mantenimiento del Tetragrámaton como la Yud cósmica;
por lo tanto, su derrota tendría las mismas ramificaciones
apocalípticas que la derrota de Yud. Si Vav fuera utilizada
en la Creación del mundo, ella sería igual de vulnerable a la
corrupción.
La respuesta del Señor a Vav fue: “El sistema del
Tetragrámaton en su totalidad requiere la custodia
protectora del escudo de seguridad de la Shin. Tú, Vav, no
debes aventurarte más allá del perímetro de Shin. Sea cual
sea el resultado, el Tetragrámaton debe permanecer
alejado de cualquier contacto con las klipot del Señor de la
Oscuridad”.450
La incursión de la Vav cósmica en la arena cósmica
convertiría el espacio exterior en un campo de batalla,
añadiendo peligrosas complejidades a la posición ya
precaria del hombre en la Tierra. El problema primordial
era la necesidad de preservar la incorruptibilidad del
sistema del Tetragrámaton. Si el universo se convertía en
un campo de batalla, el Tetragrámaton proporcionaría la
única esperanza de preservar las galaxias y a los escasos
justos.
La continuidad era el pensamiento primario que gravitaba
sobre el universo y la especie humana. El Señor había
reducido el problema a una simple pregunta: ¿Debía
permitirse que el universo, con todos sus habitantes,
llegara a su final sin el proceso de tikún? La respuesta del
Señor silenció cualquier otro pensamiento que la Vav
cósmica pudo haber tenido. No había duda de que la
intención del Señor era proteger y preservar el
Tetragrámaton a toda cosa, asegurando así que la
humanidad tuviera una oportunidad de completar su tikún
y lograr la Corrección Final.
Decepcionada, la Vav abandonó la arena cósmica de
selección.
La Hei cósmica dejó de sentir la necesidad de presentar un
ruego para servir como canal para el proceso creativo. Ella
también ocupaba una posición exaltada dentro del sistema
del Tetragrámaton. La respuesta del Señor a la Vav hizo
que la Hei se diera cuenta de que su energía-inteligencia
era también un vínculo vital en la gran unificación del
universo. El joven universo no podía darse el lujo jugar a
las apuestas con este certero sistema de defensa: el
todopoderoso Tetragrámaton. Tanto Hei como Vav eran
necesarias para operar en este importante puesto de
batalla y llevar finalmente a la humanidad a aceptar la
visión del Señor de un universo estable. El plan del Señor
requería que la humanidad hiciera de la armonía y el orden
mundial su objetivo central. Para este propósito, el
Tetragrámaton proporcionaba la única esperanza.
La Hei cósmica, sirviente obediente del Señor, no tuvo otro
remedio que partir y permitir que el proceso de selección
continuara.
CAPÍTULO 20
Imagina que el universo es un juego de mesa y nuestro
objetivo en el juego—llamémoslo Conciencia Universal—es
asegurar la suficiente antimateria para dar lugar a la gran
unificación del universo. La antimateria es valiosa porque
preserva el equilibrio y la simetría universal, sirviendo así
las necesidades espirituales de la comunidad universal.
Pero la antimateria tiene la tendencia de vaporizar la
materia; la misma sustancia que la Tecnocracia está
intentando acumular desesperadamente. Por consiguiente,
a la Tecnocracia y las fuerzas del Materialismo les interesa
por su propio bien eliminar la antimateria del universo. La
acumulación de materia alimenta la avaricia y la
insensibilidad, que son exactamente las actitudes
necesarias para embarcarse en la agresiva campaña de la
exploración espacial y la innovación tecnológica que
acelerará una mayor acumulación de materia, encerrando
así a la Tecnocracia en una espiral interminable. Vastas
regiones de espacio oculto están totalmente carentes de
antimateria como resultado de los esfuerzos de la
Tecnocracia, y depende de nosotros, que batallamos
valientemente en el nombre de la Conciencia Universal,
localizar la antimateria restante, protegerla y dispersarla a
aquellas partes del universo donde se necesita.
En los años recientes, ha habido una explosión de interés
en la comunidad científica por esa sustancia elusiva,
omnipresente llamada antimateria. ¿Puede ser que haya
extraterrestres antimateria, e incluso galaxias antimateria,
existiendo en otras partes del universo? Los físicos han
sugerido la posibilidad de que la antimateria invisible
pueda constituir tanto como un noventa por ciento de la
materia en el universo. Según afirman los científicos, un
mejor entendimiento de la antimateria puede proporcionar
una comprensión del pegamento cósmico conocido como la
“fuerza potente” que mantiene unido el núcleo del átomo.
Es contradictorio considerar que la vasta preponderancia
de la materia en el universo pudiera ser antimateria. Si eso
es cierto, ¿por qué encontramos tan poca evidencia de la
antimateria en nuestro rincón del universo? Lógicamente,
si el noventa por ciento de toda la materia fuera
antimateria, es indudable que la evidencia de la
antimateria no sería tan difícil de encontrar. Quizá, al
intentar resolver el misterio de la materia fantasma
ausente, podríamos escrudiñar las posibles razones de la
existencia de la antimateria. La asombrosa posibilidad de
una conexión cósmica fundamental entre el hombre y el
universo es uno de los muchos conceptos asombrosos que
el Zóhar avanza audazmente:
Una noche, cuando Rav Isaac y Rav Yehuda estaban
levantados estudiando la Biblia, el último dijo: “La
Kabbalah nos enseña que cuando el Señor creó el
mundo, creó el Mundo Inferior siguiendo el patrón
del Mundo Superior e hizo la contraparte de cada uno
de ellos. Su energía-inteligencia, por lo tanto, debe
estar tanto Arriba como Abajo”.
Rav Yehuda respondió: “Ciertamente es así, y Él creó
al hombre para ser superior a todo. Esto se indica en
el verso: ‘Yo hice la tierra, y creé sobre ella al
hombre’.451 Los sabios entendieron el verdadero
significado de este verso. En su sabiduría, lo
tradujeron como: ‘Yo hice la Tierra con el propósito
de crear el hombre sobre ella’. Yo digo que la unidad
cósmica depende del hombre para completar el todo
orgánico”.452
Para todos excepto algunos científicos, las ideas
presentadas por el Zóhar representan una herejía
científica. No obstante, la ciencia no proporciona ninguna
explicación definitiva del caos y la destrucción que la
naturaleza inflige sobre las galaxias. A pesar de la imagen
mantenida de la ciencia como una fuente de verdad
inmutable, la mayoría de teorías científicas están basadas
en interpretaciones falibles de datos. A pesar de toda su
pretensión por la verdad incuestionable, pocas
conclusiones científicas son inmunes a la incertidumbre. La
pregunta sigue en pie: ¿Quién o qué está detrás de toda la
actividad cósmica negativa? El Zóhar declara que la
culpable es la humanidad.
Los kabbalistas reafirman y defienden la creencia antigua
de que el ser humano consiste de una combinación
misteriosa de materia física y sustancia espiritual
intangible. La singularidad física de la forma humana
deriva de un código genético, pero la naturaleza interna del
individuo es un resultado de la creación Divina. La cualidad
que separa a cada persona de todas la demás es el ser no
material que entra en el cuerpo durante el desarrollo
embriológico o en el momento del nacimiento, permanece
con el cuerpo a lo largo de toda su vida y sobrevive después
de la muerte física del cuerpo. Este “fantasma en el
cuerpo” es responsable de todo lo que nos hace
distintivamente humanos.
La mente humana tiene la capacidad de entender
realidades más elevadas que las concebidas por la ciencia
convencional. En su incesante necesidad de expresarse, la
mente sólo parece cortar arbitrariamente el tejido perfecto
de la realidad en multitud de segmentos o retazos. En un
estado alterado de conciencia, la mente es capaz de
restaurar la tela de la Creación a su estado prístino
original.
La Dálet cósmica y la Guímel cósmica, al haber previsto el
drama de la Creación, hicieron su entrada juntas en el
escenario cósmico para defender su caso ante el Señor
sobre por qué debían ser ellas los canales para la Creación.
Ellas sabían que individualmente sus energías-fuerzas
inteligentes eran insuficientes para llevar a cabo la gran
unificación de las galaxias, pero juntas representaban una
energía-inteligencia de poder sustancial. Un solo vistazo a
Dálet proporciona la evidencia inmediata de por qué el
Señor podría rechazar su ruego si hiciera la petición ella
sola. La palabra hebrea dal que significa “pobre”, lo
dice muy claro: la energía interna de la Dálet cósmica
personifica el empobrecimiento.
El Zóhar dice: “Ellos se levantaron para partir, pero
Rav Shimón dijo: ‘Tengo todavía una cosa más que
decirles. Dice así: ‘Pues el Señor tu Dios es un fuego
consumidor’453, y en otro lugar: ‘Ustedes, en cambio,
los que permanecieron fieles al Señor, su Dios, viven
todavía’”.454 La contradicción aparente entre estas
dos frases ha sido discutida en profundidad entre los
eruditos. Estas discusiones han establecido que hay
un fuego que consume al fuego y lo destruye, y que
una manifestación del fuego es más fuerte que la
otra. Continuando con esta idea, podemos decir que
aquel que desea penetrar en el misterio de la unidad
que todo lo abarca debe examinar la llama que se
asciende en una vela encendida. Una llama sólo
puede ascender desde algo físico. En la llama misma
hay dos luces: la superior es blanca, la inferior es
azul. La luz blanca, la más elevada de las dos, alcanza
las alturas mientras parece descansar sobre la azul
como si fuera un trono o un pedestal. Las dos están
inseparablemente conectadas, y la blanca descansa y
está entronizada sobre la azul. La base azul, a su vez,
está unida a la mecha, que está unida a la cera
debajo de ella, que alimenta a la llama y la impulsa a
sostenerse y a unirse a la luz blanca que está encima.
La luz azul a veces se vuelve roja, pero la luz blanca
de arriba nunca cambia su color.
La interpretación de los kabbalistas es que esto significa
que la energía-inteligencia inferior consume todo lo que
está por debajo de ella, pero la inteligencia superior no
consume lo que está debajo de ella. Por lo tanto, la energía-
inteligencia del azul o el negro (el efecto de la combustión)
está asociada con la destrucción y la muerte. Por este
motivo dijo Moisés: “Pues el Señor tu Dios es un fuego
consumidor”, queriendo decir literalmente que Él es capaz
de consumir todo aquello que está por debajo de Él. Por eso
dijo también Moisés: “Tu señor y no nuestro Señor”. Moisés
estaba en la región “blanca” de la conciencia, que no
consume ni destruye. La energía-inteligencia de la luz
blanca simboliza los misterios más elevados de la sabiduría.
Rav Shimón continuo: “La segunda Hei del
Tetragrámaton es la luz azul o negra, que está unida
a la Yud, Hei, Vav, que son las luces blancas de la
energía-inteligencia. A veces, esta luz azul no es la
letra Hei pero contiene la energía-inteligencia de la
letra Dálet. Es decir, cuando Israel no es fiel o no se
conecta a la energía-inteligencia interna de la luz
blanca de Abajo para hacer que la luz azul arda y se
una a la luz blanca, entonces la energía-inteligencia
de la luz azul es una fuente de destrucción. Es la
Dálet. Sin embargo, cuando Israel está conectado con
la energía-inteligencia interna de la luz blanca [la
conciencia de compartir], la luz azul entonces es
considerada. Donde lo masculino y lo femenino [la
energía-inteligencia negativa del Deseo de Recibir]
no están unidos y unificados bajo un solo todo, la
letra Hei es eliminada y sólo permanece la letra-
energía de la letra Dálet”. 455
El potencial de Dálet para asistir en el establecimiento de
la gran unificación era obvio. En esencia, sin su energía-
inteligencia interna negativa, la Fuerza de Luz no podía
manifestarse en el cosmos, una situación comparable a la
de una llama que no puede manifestarse sin una vela. No
obstante, la Dálet cósmica era plenamente consciente de
que su propia energía-inteligencia particular estaba
“empobrecida”. Ella no actuaba como una energía-
inteligencia canal para la Fuerza de Luz del Señor.
Tampoco la Guímel cósmica tenía el poder de actuar sola
como canal para la Creación. Por consiguiente, decidieron
enfocar el concepto de la Creación desde una nueva
perspectiva. Ninguna letra-energía había contemplado
todavía la idea de ofrecer un canal dual para el proceso
creativo.
La Dálet cósmica y la Guímel cósmica empezaron con la
suposición correcta de que la simetría sería una propiedad
esencial del Mundo por Venir porque cualquier cosmología
unificada exhibiría una naturaleza dual de fuerzas
opuestas. Como manifestaciones de las dos fuerzas
fundamentales en el mecanismo creativo, se consideraban
a sí mismas capaces de acabar con la fragmentación y la
desunión. Unidas, podían ayudar a la humanidad a alcanzar
el objetivo final de completar el proceso de tikún, el cual
ellas creían que anularía automáticamente el poder del
Señor de la Oscuridad.
El universo es en realidad mucho más simple de lo que las
apariencias externas pueden llevarnos a creer. En realidad,
todo lo que existe puede reducirse a una fórmula
absurdamente simple: dar y tomar. La filosofía oriental
describe este fenómeno en términos del principio
masculino, Yang, y el principio femenino, Yin. La ciencia lo
llama polaridad positiva y negativa. La Kabbalah lo llama
Deseo de Recibir con el Propósito de Impartir y Deseo de
Recibir Sólo Para Uno Mismo. La Guímel cósmica y la Dálet
cósmica simbolizan esta unidad de opuestos: Guímel
representa el aspecto positivo, de dar, y Dálet simboliza la
dimensión negativa de recibir.
De hecho, en el gran esquema de las cosas, Dálet y Guímel
no eran entidades en absoluto distintas, sino meramente
manifestaciones separadas de la misma interacción
subyacente—el todo unificado que todo lo abarca—, motivo
por el cual Dálet y Guímel se percibieron a sí mismas como
un dúo perfecto para el proceso creativo, y se sintieron
confiadas de que juntas su energía-inteligencia unificada
era capaz de iniciar la gran unificación.
Mientras que la Dálet cósmica—compuesta por las tres
letras hebreas Dálet, Lámed y Tav — indica
empobrecimiento por sí misma, cuando se une con la
Guímel cósmica, la vocal “a” de Dálet se transforma en la
vocal “e”, y entonces se considera una délet (una puerta,
una entrada) a las dos grandes Luces o energías-
inteligencias que conforman la gran unificación: la Luz de
la Misericordia y la de la Sabiduría.
“La Dálet cósmica se considera la Délet de la Ciudad Santa
de Jerusalén. Cuando la energía-inteligencia de la
Misericordia, que es Guímel, la hacedora de buenas
acciones, se une con Dálet, símbolo del empobrecimiento,
Dálet atraviesa una transformación y se vuelve la puerta y
la entrada para las dos energías vitales del proceso de
unificación: la Luz de la Misericordia456 y la Luz de la
Sabiduría”.457 Este concepto de Dálet actuando como una
entrada es afirmado en el verso:458 “Abre para mi las
puertas de la rectitud”.459 El Talmud enfatiza esta idea
cuando dice: “La forma de la letra Guímel en el texto
bíblico tiene el pie apuntando hacia adelante”.460 Esto
implica que todo el mundo debe dar un paso hacia adelante
y ayudar a los pobres. En cambio, Dálet , tiene su parte
superior extendida hacia fuera, lo cual indica la necesidad
de que los pobres se permitan a sí mismos estar disponibles
para la caridad dispensada por los acomodados. Cada uno
complementa al otro, sin ninguna distinción entre ambos.
No se puede compartir sin una energía-inteligencia de
recibir.461 Si las energías-inteligencias de las letras-
energías cósmicas individuales no pudieron cumplir los
requerimientos del Señor, Dálet y Guímel razonaron que
quizá las galaxias estarían mejor si dos de las letras
unieran sus fuerzas en un esfuerzo dual para derrotar al
Señor de la Oscuridad.
Algunos físicos hacen la predicción siniestra de que el
mundo acabará en una implosión, un Gran Crujido, la
antítesis del Big Bang. Sin embargo, esta predicción asume
que el lugar del hombre en el cosmos no tiene nada de
especial. El Zóhar afirma lo contrario462, y nos dice que la
materia invisible, que consiste en energía-inteligencia pura,
nos advertirá si el universo está al borde del colapso. La
actividad de pensamiento de la humanidad, al final, será lo
que determine si sobrevivimos o no. Dependiendo del nivel
de conciencia al cual hayamos ascendido (o descendido), la
civilización podrá ser destruida en un fiero apocalipsis que
hará que cualquier cosa que haya imaginado la ciencia
ficción parezca pequeña, o nuestra galaxia quedará a salvo
y nunca tendrá que enfrentarse a la profecía del
cataclismo.
La Dálet cósmica y la Guímel cósmica estaban seguras de
que juntas podían proporcionar la energía suficiente para
evitar el derrocamiento del universo a través de un Gran
Crujido o cualquier otro ataque catastrófico del Señor de la
Oscuridad. Así que se aproximaron al Señor y dijeron:
“Escucha nuestra súplica, Señor, pues estamos muy
deseosas de ser elegidas como el canal dual para la
Creación. Juntas representamos el poder del equilibrio y la
simetría. Por lo tanto, podemos generar la suficiente
energía de la Columna Central para coartar cualquier
ataque masivo de Satán al cosmos”.
Aunque la Dálet cósmica estaba localizada muy dentro del
escudo de seguridad del Señor, ella todavía poseía una
vulnerabilidad que Satán podía explotar para obtener
acceso a su fuerza interna. El problema de Dálet era similar
al de la Shin cósmica. La esquina del techo de la Dálet
cósmica, saliente con la Luz de Jésed (Misericordia)463, dio
a Satán la oportunidad de efectuar una ruptura en la
conexión de Dálet con la Guímel cósmica. Si esto sucediera,
el vínculo de Dálet con la Fuerza de Luz (Luz de la
Sabiduría) se rompería, y Satán podría neutralizar su
energía-inteligencia interna. Entonces el Señor de la
Oscuridad sería capaz de transformar la Dálet truncada
en algo más parecido a la Resh (pobreza). Por lo tanto, la
captura de Dálet por parte de Satán daría al Señor de la
Oscuridad una nave espacial poderosa y nueva para añadir
a su ejército.
Antes de la caída de Adán y la posterior fragmentación de
las Vasijas, Kof y Resh mantenían una unificación perfecta y
una simetría de interacciones. Fue sólo después de la
primera disrupción dentro de nuestro universo que el
Señor de la Oscuridad encontró su oportunidad de
manifestar la inteligencia estrictamente negativa. El
equilibrio de poder estaba en manos del Señor de la
Oscuridad, sin embargo, si el mundo fuera creado por
Dálet, siempre existiría el peligro de que Satán asumiera el
control definitivo. El espacio vacío podría ser reducido a un
gran paisaje inhóspito de inteligencia estática negativa,
desatando calamidades sin medida por todo el mundo.
Aunque los geólogos comprenden las placas tectónicas
mejor que cualquier otro aspecto relativo al fenómeno de
los terremotos, el gran misterio es por qué suceden los
terremotos en primer lugar. La clave para resolver este
misterio es aislar la causa del desequilibrio geológico que
hace que la corteza de la Tierra se mueva de lugar. Los
sismólogos, sin embargo, no pueden saber de forma precisa
cuándo una placa tectónica se separará de otra y hará que
la corteza de la Tierra empiece a temblar. Según el
Zóhar464, la respuesta se encuentra en la atmósfera
caliente y turbulenta de Maljut, el espacio ilusorio en el que
la Fuerza de Luz del Señor, apoyada por la actividad
humana positiva, libra la guerra contra el Señor de la
Oscuridad, ayudado por la actividad humana negativa.
La Dálet cósmica se hace disponible a las personas con
medios económicos como un conducto para la transferencia
de energía de los ricos a los pobres, haciendo así posible el
establecimiento de un circuito completo de energía. Sin su
función cósmica, la humanidad no podría manifestar la
energía-inteligencia interna de la benevolencia, pues sin los
empobrecidos, los ricos no podrían compartir
genuinamente. Si Dálet se volviera más pobre (Resh) al ser
privada de la Luz de Jésed (Misericordia), las
oportunidades para el caos y el desorden aumentarían
enormemente, representando una amenaza para el
equilibrio mismo del universo.
“Mi armada de letras cósmicas no podría permitirse la
pérdida de cualquier nave espacial letrada, especialmente
una tan valiosa como aliada como tú, Dálet. Tú y Guímel
deben permanecer una al lado de la otra”, dijo el Señor,
“pues está escrito: ‘Porque nunca faltarán pobres en tu
tierra’.465 Permanezcan juntas y unidas, pues ambas
necesitan tomar precauciones extraordinarias para evitar
una captura por parte del Señor de la Oscurirdad”.466
Por virtud de sus energías-inteligencias internas, la Dálet
cósmica y la Guímel cósmica proporcionan los sistemas
metafísicos que permiten a la terrenal humanidad, a través
de las actividades complementarias de recibir y dar,
mantener el equilibrio y la armonía en el cosmos. “Tal como
es Arriba, es Abajo”.467
Juntas, la Dálet cósmica y la Guímel cósmica partieron de la
presencia del Señor.
CAPÍTULO 21
LA LETRA BET
“Bendición” es un concepto elusivo. Si alguna vez has
intentado describirla, probablemente te habrás topado con
palabras como suerte, don del cielo y felicidad, y puede que
fácilmente te hayas sentido insatisfecho porque
bendiciones son todas y ninguna de ellas. Otra palabra que
puede utilizarse para describir la idea de bendición es
unidad. No podemos escuchar, probar, tocar ni oler la
unidad, y sin embargo podemos ciertamente sentirla
cuando está con nosotros y cuando desaparece. El
matrimonio describe supuestamente la unificación
definitiva entre dos personas, y sin embargo la mitad de los
matrimonios acaban en divorcio. A menudo se dice que la
forma más segura de acabar con un bello romance es
casándose. En tales casos, ¿Cuán rápido se convierte una
bendición en una maldición?
La mayoría de personas estaría de acuerdo en que las
bendiciones tienen una forma peculiar de acabar en la
puerta de otras personas y no en la suya. Según la
sabiduría convencional, las bendiciones parecen llover
sobre los demás, pero aunque estamos sedientos por su
elixir de vida, pocas veces parece caernos a nosotros
mucho más que una gota. Las bendiciones dependen de la
perspectiva desde la cual se ven, por lo que la bendición de
una persona puede ser la maldición de otra. Un cuenco de
arroz integral equivale a un tesoro en los ojos de un
hombre hambriento, pero puede ser un insulto para una
persona cuyo paladar esté acostumbrado a la comida
gourmet. Sin embargo, si sirvieras una dieta fija de arroz
integral al hombre que estaba hambriento y privaras al rico
de comida por completo, no pasaría mucho tiempo antes de
que se cambiaran los roles; la estimación del primero por el
arroz integral disminuiría radicalmente, mientras que
aumentaría significativamente para el segundo. En el
espacio de unos pocos días, la dicotomía bendición-
maldición se revertiría totalmente.
La actitud y las circunstancias juegan un papel en la forma
en que percibimos las bendiciones. Uno de los rasgos
fundamentales de la conciencia humana es nuestra
capacidad para percibir la presencia continua del tiempo.
Cuando vemos dos fotografías de alguien—una como bebé y
otra como adulto—no tenemos problema en determinar
cuál de ellas se tomó primero. El tiempo se mueve
inexorablemente hacia delante. Todo esto parece bastante
obvio e incluso trivial, hasta que preguntamos: ¿pero es así
realmente? ¿Por qué no puede el tiempo moverse hacia
atrás, o incluso de lado? Si los kabbalistas (y también
algunos pocos físicos teóricos valientes) están en lo
correcto y el espacio-tiempo es parte de un continuo
dimensional, ¿por qué no podemos recordar el mañana tan
bien como recordamos ayer?
Normalmente no recordamos el futuro, es cierto, pero eso
no significa que recordar el futuro sea imposible. Muchas
personas han experimentado la presciencia, la precognición
y el déjà vu. Científicamente hablando, ver el futuro es
ciertamente imposible, así que los científicos tienen
avanzadas teorías que intentan explicar el fenómeno
precognitivo como nada más que cortocircuitos en el
cerebro. ¿Por qué, entonces, debemos creer a los
kabbalistas que nos dicen que la conciencia humana tiene
acceso al pasado y al futuro?
Los científicos son los primeros en admitir que no saben
casi nada sobre el cerebro humano. Tampoco pueden estar
de acuerdo con una teoría que explica la marcha del tiempo
hacia delante. Según algunas teorías, el tiempo podría
hipotéticamente ir al revés si fuera posible viajar más allá
de la velocidad de la luz, y esto puede significar que
podríamos recordar el año próximo tan claramente como el
pasado. Einstein entendió la verdadera naturaleza del
tiempo de forma más clara que la mayoría. En una famosa
carta que escribió después de la muerte de su amiga,
Michele Besso, Einstein escribió a la hermana de Besso y le
dijo: “Michele ha dejado este mundo extraño antes que yo.
Esto no es importante. La distinción entre pasado, presente
y futuro es una ilusión, aunque sea persistente”.
Uno de los cosmólogos más relevantes del mundo, Roger
Penrose, de la Universidad de Oxford, propone que el
tiempo es un acontecimiento puramente psicológico. Si la
conciencia hace que el tiempo se mueva hacia delante,
presumiblemente la conciencia también puede hacer que el
tiempo corra al revés. En cierta forma, una moneda que se
lanza en el aire, por ejemplo, existe como cara y como cruz.
La incertidumbre existe aun después de que la moneda
haya caído y haya sido cubierta con la mano.
Psicológicamente hablando, el tiempo se expande para
englobar ambas posibilidades hasta el momento en que se
descubre la moneda.
Si el tiempo corre hacia delante en una situación
expansiva, como por ejemplo el periodo entre el
lanzamiento de la moneda y su revelación, ¿va hacia atrás
entonces en el momento de la revelación, cuando el tiempo
se contrae para abarcar la cara o el sello (pero no ambas)?
¿Va el tiempo hacia atrás en el momento del
descubrimiento, y se convierte entonces el potencial en una
realidad? En el momento de la muerte, ¿nos convertimos en
retropersonas?
Por supuesto, todas estas especulaciones son
desesperadamente confusas. Y seguirán siéndolo mientras
sigamos ignorando la naturaleza ilusoria de la vida física y
las limitaciones extremas del pensamiento llamado
“racional”. Sólo si se trasciende la conciencia racional
podemos esperar desvelar los misterios de nuestro universo
y aliviar la confusión que nos asedia en nuestra vida
cotidiana.
Debido a las limitaciones del pensamiento racional,
tenemos que aceptar el hecho de que, como dijo Werner
Heisenberg, “Cada palabra o concepto—por muy claro que
parezca—sólo tiene un alcance limitado de
aplicabilidad”.468 El universo físico está repleto de
paradojas. Este hecho es de gran ayuda para
proporcionarnos una explicación de por qué existe tanta
confusión en el universo, y en última instancia en nuestras
propias vidas.
Steven Weinberg, uno de los físicos teoréticos más
importantes del mundo y co-arquitecto de la teoría de la
unificación de interacciones débiles y electromagnéticas,
escribió que cuanto más comprensible parece el universo,
más absurdo parece también. Su observación es típica de
las muchas hechas por científicos que concluyen de su
extensa investigación que el universo parece no tener un
propósito discernible, y por lo tanto debe haber surgido
como resultado de un gran accidente sin sentido.
¿Cómo puede alguien concluir que vivimos en un cosmos en
el que reina el caos? La simple observación debería
decirnos que el universo es todo menos aleatorio. Sólo mira
a tu alrededor. ¿Ha ocurrido algún fenómeno del cual
podamos afirmar inequívocamente que haya surgido sin
significado o propósito, o por accidente? Cada avance de la
física fundamental descubre otra faceta del orden
universal. Sin embargo, por mucho que el científico explore
las profundidades del espacio y del reino subatómico,
siempre encontrará más y más profundos misterios
inextricables. La naturaleza es demasiado sutil y profunda
para ser revelada por el método científico.
Pocos científicos, como Erwin Schrodinger, admiten la
confusión a la cual les han llevado sus investigaciones. “No
sé de dónde vengo, ni adónde voy, ni quién soy”, escribió.
Curiosamente, uno de los sabios en La Ética de los Padres
(Pirkei Avot, una colección de enseñanzas éticas de los
rabinos del periodo Mishnáico), después de haber
estudiado esta misma construcción conceptual, llegó a una
conclusión bastante diferente que la de Erwin Schrodinger.
Akabya ben Mahalalel dijo: “Considera tres cosas y no
caerás en el poder del pecado y la ilusión. Has de saber de
dónde vienes, adónde vas y ante quién tendrás que rendir
cuentas”.469
Para el estudiante de Kabbalah, los tres principios de
Akabya representan las tres fuerzas intrínsecas universales
de la energía de la Columna Derecha, Izquierda y Central.
Estas tres energías-inteligencias, junto con la cuarta fuerza
—la humanidad, cuya inteligencia innata es de carencia o
necesidad (Deseo de Recibir Sólo Para Uno Mismo)—, se
combinan para controlar el universo. Estas cuatro fuerzas
son manifestaciones de una única súper energía de la
Fuerza de Luz subyacente que al final no sólo rinde cuentas
de todas las actividades en el universo, sino que también
tiene la capacidad de mantener la estabilidad en todo el
cosmos, evitando que el caos y la ilusión se conviertan en
las fuerzas dominantes del universo. Esta súper energía de
la Fuerza de Luz, que es la Realidad Infinita, está más allá
de la experimentación de la física convencional y el
entendimiento finito. Sólo dentro de un marco metafísico la
humanidad podrá liberarse del mundo de ilusión y obtener
acceso a esta realidad infinita, donde reina la claridad.
Para lograr esta bendición, la Bet cósmica entró en la arena
donde una letra-energía iba a ser la elegida como canal
para la Creación. La Bet cósmica era muy consciente de los
fallos en el argumento de cada letra que la había
precedido. Para cada característica positiva que cada una
de ellas poseía, había una fuerza igual y opuesta dentro de
su estructura que habría creado las condiciones para un
universo de caos y desorden. Si alguna de las letras
anteriores hubiera sido elegida para actuar como canal
para la Creación, el cosmos habría sido gobernado por el
azar ciego y no por la claridad absoluta que gobierna el
mundo real de lo infinito.
El Señor de la Oscuridad se habría alegrado mucho si el
Señor hubiera elegido crear un universo en el que
gobernara el caos. Pero, afortunadamente, esto no era lo
que el Señor tenía en mente. Su plan exigía un diseño a
través del cual la humanidad fuera capaz de discernir, si así
lo eligiera, entre la realidad de lo infinito y la ilusión que
presentara la existencia finita. Era esencial para el proceso
creativo que se le otorgara a la humanidad un sistema que
pudiera utilizar para evitar la incertidumbre de un universo
aleatorio. Esta era la naturaleza de la Bet cósmica, cuya
energía de bendición siempre estaría disponible para
ayudar a aquellos de inclinación espiritual en su búsqueda
de la conciencia infinita. El libre albedrío y el determinismo
existirían necesariamente como partes distintas, aunque
interrelacionadas, del paisaje cósmico. De este modo se
revelaría el patrón espectacular del diseño universal
impecablemente ordenado, pero sólo para aquellos que
entendieran y ejercitaran el principio de la resistencia.
De esta forma, el escenario estaba preparado para que la
Bet cósmica hiciera su petición: “Señor del Universo, Te
ruego que establezcas el proceso creativo a través de mí,
pues represento la fuerza-energía-inteligencia de berajot
[bendiciones], ya que soy la primera letra de la palabra
para esa fuerza codificada”.470
La Bet cósmica expresó en una palabra su energía-
inteligencia única. Sus berajot podían bañar el universo
entero en la única energía capaz de eliminar la ilusión,
inundando el reino terrestre inferior con la realidad
intrínseca del Reino Celeste Superior. Sólo la energía-
inteligencia de las berajot era capaz de eliminar las
ilusiones de la existencia corpórea y revelar una realidad
cósmica que era, es y será siempre estática, eterna y
perfectamente calmada. La Bet cósmica, como mensajera
de su inteligencia, era la única letra-energía capaz de
expresar la unidad de la Fuerza de Luz del Señor que todo
lo abarca.
El plan del Señor para el universo requería que las mentes
de la humanidad se limpiaran de su estado intrínseco de
engaño a través de la resistencia voluntaria del hombre a
este estado. La Bet cósmica aseguró al Señor que su
energía pavimentaría el camino para una nueva realidad en
la cual la mentalidad vieja e ilusoria daría paso a la
realidad verdadera del cosmos que todo lo abarca.
La Bet cósmica era la primera letra que representaba una
seria amenaza para el Señor de la Oscuridad. Su energía
era la primera con la capacidad de llenar el falso vacío,
evitando así que los habitantes del universo físico
percibieran erróneamente su entorno corpóreo como un
acontecimiento sin causa. Si no fuera por la Bet cósmica, la
idea de un universo aleatorio y caótico podría haberse
tomado en serio. De todas las letras que habían defendido
sus méritos ante el Señor, sólo la energía de bendición de la
Bet cósmica podía permitir al hombre tener una conexión
interna con la certeza absoluta en la Fuerza de Luz.
Por consiguiente, la Bet cósmica argumentó que su energía
era necesaria para disipar el patrón ilusorio que el Señor
de la Oscuridad tejería en la tela del universo. De otra
forma, si el Señor de la Oscuridad asumiera el poder, el
hombre podría abdicar sus deberes como determinante de
la actividad cósmica y optar por la ilusión de una salida
libre y fácil, sin darse cuenta de que a largo plazo sería más
doloroso.
¿Y cuál fue la respuesta a la petición de la Bet cósmica? El
Señor dijo: “Sin duda, a través de tu canal crearé el mundo.
Sí, tu energía-inteligencia estará en el punto de inicio del
proceso creativo”.471
¿Cuál es esta súper energía de la Fuerza de Luz de la Bet
cósmica que proporciona leyes y principios claros y
definibles en lugar de una incertidumbre ilusoria? Para
apreciar más plenamente la energía-inteligencia de Bet,
acudamos al Zóhar, que afirma que sólo a través de la
observación puede llegar uno a conclusiones verdaderas.
Para muchos, este enfoque puede parecer carente de fe,
pero el Zóhar y el kabbalista simplemente no aceptan la
energía-inteligencia única de la Bet cósmica ni cualquier
otra cosa sin antes verificarlo personalmente.
El autor del Zóhar, Rav Shimón bar Yojái, considera
detenidamente la cuestión de cómo podemos estar seguros
de nuestra interpretación de los atributos metafísicos de la
Bet cósmica: “Y para aquellas personas que no conocen,
pero que tienen un deseo de aprender, reflexionen sobre
aquello que está revelado y manifiesto en el nivel terrestre,
y conocerán aquello que está oculto, pues todo (tanto
Arriba como Abajo) es lo mismo. Porque todo lo que ha
creado el Señor en forma corpórea está basado en aquello
que está Arriba”.472
Armados con esta introducción, podemos ahora enfocarnos
en lo que probablemente sea el desarrollo más asombroso y
profundo en nuestro entendimiento del origen del universo:
el surgimiento de la bendición-energía interna de la Bet
cósmica que proporciona a la gente espiritual acceso a la
realidad infinita, mientras que el sector no espiritual de la
humanidad, aquellos gobernados por su Deseo de Recibir
Sólo Para Sí Mismos, ven sólo fragmentación.
Rav Shimón continúa:
Todo lo que hay Abajo se corresponde enteramente
con aquello que está Arriba. Este es el significado de
las palabras: “Y el Señor creó al hombre a Su imagen
y semejanza; en la imagen del Señor lo creó”.473
Igual que en el firmamento, que cubre el universo
entero, contemplamos formas distintas formadas por
la conjunción de estrellas y planetas para hacernos
conscientes de las cosas ocultas y los misterios
profundos. Así también, sobre la piel, que cubre
nuestro cuerpo y que es, por así decirlo, el
firmamento del cuerpo que lo cubre todo, hay formas
y diseños (estrellas y planetas) en las cuales los
sabios de corazón pueden contemplar las cosas
ocultas y los profundos misterios indicados por estas
figuras y expresados en la forma humana. En
referencia a esto, se afirma474:“Los espectadores de
los cielos, los que observan las estrellas… ”.475
El científico puede que sacuda su cabeza con desesperación
ante tal afirmación, pero el Zóhar deja claro que “el cuerpo
del hombre está relacionado con nuestra galaxia y nuestro
universo enteros”. Un análisis profundo del cuerpo,
combinado con una comprensión de qué planeta o parte de
nuestra galaxia está relacionada con cada componente del
hombre, abrirá nuevos panoramas en los cielos. Por lo
tanto, no debe sorprendernos que el afamado kabbalista
italiano, Shabtai Donolo, fuera también médico. Su famosa
obra Libro de Sabiduría, un comentario del Séfer Yetsirá
(Libro de la Formación), explica las relaciones entre los
planetas con detalles precisos. (El Libro de los Remedios de
Shabtai Donolo también contiene gran cantidad de material
obtenido a partir de su comprensión de la Kabbalah). ¿Qué
distingue a la Bet cósmica de todas las otras letras-
inteligencias? Un buen punto de partida para nuestra
investigación es entender de dónde pueden venir las
secuencias de información codificada y observar el diseño
único y peculiar de las letras hebreas y la forma en que se
han manifestado.
El impulso natural al pensar sobre la inteligencia en el
cosmos es empezar con nosotros mismos y luego intentar
trabajar ascendentemente hacia lo desconocido. El camino
del kabbalista es saltar directamente hacia el concepto de
la inteligencia que todo lo abarca y trabajar
descendentemente desde ahí. Al hacerlo, dejamos a un lado
las inteligencias intermedias que puede estar
enmascaradas por las trampas de nuestra existencia
terrenal, un concepto que se menciona en el Zóhar, al cual
acudiremos a continuación.
Rav Jiyá dijo que la Ley Oral y Escrita juntas
preservan la humanidad, tal como está escrito:
“Hagamos al ser humano a nuestra imagen, de
acuerdo a nuestra semejanza”476, donde la palabra
“imagen” se refiere a lo masculino (nombre
codificado para el reino metafísico) y “semejanza” a
lo femenino (nombre codificado para el reino físico), y
por esta razón la Biblia comienza por la letra Bet. Rav
Isaac dijo: “La Bet está abierta en un lado y cerrada
en el otro para indicar que cuando el hombre desea
conectarse con la energía-inteligencia interna de la
Biblia, ésta [Bet] está abierta para recibirlo [al
hombre] y conectar con él. Y cuando un hombre
cierra sus ojos a ésta [Bet] y camina en la otra
dirección [no espiritual], entonces ésta gira su lado
cerrado hacia él, según el dicho: ‘Si me dejas solo un
día, yo te dejaré dos días’477, hasta que él regresa
para apegarse a ella y nunca volver a
abandonarla”.478
El Zóhar establece la Bet cósmica como la puerta de
entrada y la conexión celestial y metafísica con el
importante compendio de energía-inteligencia: el código
cósmico, también conocido como la Biblia. Sin embargo,
meramente establecer la Bet cósmica como la letra de la
Creación sólo plantea más preguntas en el intento del
Zóhar de proporcionar un entendimiento de nuestro
universo y nuestra participación en él. ¿Por qué fue la Bet
cósmica establecida con su diseño particular en primer
lugar? Y puesto que el kabbalista siempre pregunta por
qué, no quedará ninguna piedra por levantar hasta que sea
hallado el “por qué” final.
Rav Yehuda dijo: ‘La Bet tiene dos líneas paralelas y
una tercera que se une a ellas. ¿Qué significan? Una,
hacia el Cielo, representa a Zeir Anpín [la conexión
con el espacio exterior], y otra, hacia la Tierra,
representa a Maljut [el reino terrestre]. La línea que
une a las dos líneas paralelas es el Señor, el nombre
codificado para la Sefirá de Yesod, que las une y las
recibe”. Rav Elazar dijo: “Estas tres energías-
inteligencias simbolizan el sistema energético de las
Tres Columnas479, por el que nuestro universo se ha
asociado, en el cual todo el código cósmico, la Biblia,
está comprendido. La Bet cósmica es la puerta y la
abertura al Amén480 que todo lo abarca, que lleva
hacia el sanctasanctórum de la Biblia. Es más, la letra
Bet es la primera letra de la palabra bait (casa), y
alberga las fuerzas de las tres energías-inteligencias
representadas por las tres columnas de la letra Bet
. La Bet cósmica incluye por lo tanto a toda la Biblia,
puesto que la Biblia empieza con la Bet. Ella es por
consiguiente la sanadora y la estabilizadora del
universo”.481
Debemos también tratar la idea de las columnas y
preguntar acerca de su importancia para el esquema
cósmico. ¿Por qué la estructura de la Bet cósmica es tan
crucial para el poder asombroso de la Fuerza de Luz
mencionado en el Zóhar? ¿Dónde se originó el poder
asombroso del sistema de Tres Columnas? Antes de la
división milagrosa del Mar Rojo, uno de los fenómenos más
impresionantes en la larga historia de la humanidad,
Moisés obtuvo la energía cósmica positiva que todo lo
incluye conectándose con la fuente de esta energía desde el
Árbol de la Vida. ¿Cómo se conectó Moisés con este poder
asombroso sin quemarse? ¿Cuándo y dónde se reveló este
secreto en la Biblia?
El secreto yace en el poder inherente de las setenta y dos
letras. Rav Shimón nos dice que la Shejiná se hallaba en su
totalidad y perfección en la división del Mar Rojo,
manifestando en sí misma los 72 Nombres Sagrados de
Dios según el triple orden, es decir las Tres Columnas o el
secreto de los tres versos482, cada uno de los cuales
contiene setenta y dos letras exactas. Los tres versos
empiezan con la letra Vav483, y la letra Vav representa la
dimensión de una columna. El número tres debe atraer
inmediatamente la atención del lector hacia la relevancia
del poder unificado que todo lo abarca de Jésed, Guevurá y
Tiféret, que son la Columna Derecha, Izquierda y Central,
así como los tres componentes del átomo: protón, electrón
y neutrón.
Primer Verso Columna Derecha
Segundo Verso Columna Izquierda
Tercer Verso Columna Central
LA LETRA ÁLEF
NO ES TU MISIÓN FINALIZAR
LA TAREA; PERO TAMPOCO
ERES LIBRE DE DESISTIR DE
ELLA.
—RAV TARFÓN, PIRKEI AVOT (ÉTICA DE LOS PADRES)
La Betcósmica con la energía-inteligencia de bendición era
el canal ideal para la red de comunicación universal. Sólo
ella podía evitar que la humanidad se desconectara
eternamente de la Fuerza de Luz. Ahora que la Bet cósmica
se había establecido como el canal creativo, la humanidad
nunca tendría que sucumbir a la conciencia robótica total,
y se evitaría la dominación del universo por parte del Señor
de la Oscuridad eliminando de la psique humana todos los
vestigios del libre albedrío.
Con la materia de la Creación universal y la estabilidad
bajo control, la Álef cósmica no tenía ningún motivo para
hacer una petición para convertirse en un canal adecuado
para la Creación. Tampoco tenía este deseo, pues ella
entendía y estaba satisfecha con su papel en el esquema
cósmico. Ella iba a ser un socio silencioso en el reino del
pensamientocomunicación. Su función sería vincular las
otras letras-energías, salvando la ilusión del espacio entre
ellas.
Desde el principio, el Señor reconoció el propósito de la
participación de cada una de las letras en el proceso
creativo. Las letras—ya fueran escogidas como canal para
el proceso creativo o no—eran en definitiva una parte del
mecanismo celestial para la comunicación con la energía
suprema de la Inteligencia cósmica. Así, obviamente, el
Señor era consciente del lugar real que ocupaba Álef en el
plan universal. Y aun así Él consideró adecuado
preguntarle a Álef por qué no se presentaba ante Él.
Cada letra, incluida la Álef cósmica, era necesaria para la
conexión primordial con la Inteligencia Cósmica. El Señor
ya había elegido utilizar a la Bet cósmica como canal para
Su Creación. ¿Por qué entonces llamó el Señor a Álef para
que se presentara ante Él?519
La Bet cósmica establecía el control sobre el proceso de
formación del universo porque su Berajá (bendición-
inteligencia) guiaba el proceso creativo, permitiendo que la
vida en la Tierra heredara un marco favorable para su
desarrollo. La inteligencia cósmica que funcionaba fuera
del reino material, guiada por la Berajá-inteligencia de Bet,
sería suficiente para mantener el equilibrio y la simetría
adecuados entre las polaridades positivas y negativas, el
bien y el mal. Este fenómeno cosmológico, que es un
elemento esencial del equilibrio universal, era la garantía
de la Tierra de que Satán nunca asumiría el dominio sobre
este vasto cosmos.
La Álef cósmica es el pensamiento-inteligencia intrínseco
del aire, que establece la estructura de estado estacionario
de nuestro universo.520 Lo cierto es que en nuestro
universo en realidad nada cambia. El Big Bang original fue
sólo el más intenso de un número infinito de big bangs en
miniatura que habrían de proseguir, tras los cuales el
universo regresó a un estado estacionario y unificado de
actividad a través de la Álef cósmica. Ya hablemos de
explosiones con materia de alta densidad, gases de baja
densidad o fenómenos metafísicos sin densidad, el principio
básico subyacente es el mismo. En todos los casos, el factor
unificador y creador de un estado estacionario es Álef.
Examinemos ahora el proceso de recoger una piedra y
lanzarla al mar. Debido a que primero el proceso tiene
lugar en la mente de la persona que va a lanzar la piedra,
el deseo del lanzador debe estar incluido como una parte
integral del proceso. El resultado se determina en la mente
del lanzador antes de que él o ella lance la piedra. El
resultado, con unas pocas variaciones, está
predeterminado, establecido en la mente y llevado a cabo
por la ley de causa y efecto. La piedra juega un papel
bastante insignificante en el proceso. ¿Qué es entonces lo
que causa la salpicadura y las ondas posteriores? El
kabbalista dice que el factor causal es la mente del
lanzador.
En cuanto a los círculos de las ondas que se forman
alrededor de la piedra cuando ésta impacta con el agua,
podríamos esperar que la onda más grande ocurriera en el
punto de impacto, pues allí es donde se concentra la fuerza
cinética de la piedra. Sin embargo, encontramos las ondas
más grandes lejos de la piedra, no cerca de ésta. Las ondas
más grandes y más exteriores representan la energía-
inteligencia del lanzador. El pensamiento-inteligencia en su
punto de inicio—cuando el individuo decidió lanzar la
piedra—conlleva mucha más energía que las fases
posteriores al pensamiento original.
Una situación similar ocurre cuando se fabrica una bomba.
La bomba explota primero en la mente de su inventor,
quien procede entonces a trabajar en ideas sobre cómo
puede producir esa explosión a nivel físico. La explosión
progresa entonces a través de una serie de procesos de
pensamiento dentro de las mentes de aquellos que están
produciendo y desarrollando la bomba, ganando poder a
medida que se acerca a su terminación. Finalmente, quizá
años más tarde, cuando se detona la bomba, la explosión
(restricción) revela el pensamiento-energía-inteligencia que
existió en primer lugar en la mente del inventor.
Antes de su detonación, la bomba está en un estado
estacionario de pensamiento-inteligencia. Sólo cuando la
bomba alcanza un objetivo el pensamiento-inteligencia se
revela en el nivel corpóreo. En todos los niveles de
interacción entre el pensamiento-energía y su Vasija (la
bomba), vuelve a producirse la misma interacción dinámica
de “big bang”; la única diferencia significativa está en la
naturaleza de los materiales, la densidad de la materia y el
calor de la interacción. Ya estemos hablando de una piedra
que impacta sobre el agua, una corriente eléctrica que pasa
por un filamento o una reacción nuclear, todas están
determinadas según los mismos principios fundamentales
que gobiernan el funcionamiento del pensamiento-energía.
Un árbol en crecimiento atraviesa por un proceso de
restricción en cada fase de su desarrollo. Antes de que
aparezca el tronco de un árbol, la raíz que se expande se
encuentra restricción, lo cual a su vez activa otro
crecimiento. Este proceso se repite continuamente desde el
momento en que se planta hasta el fruto final. Ciertamente,
la expansión continúa aun después de ese punto. La semilla
del nuevo fruto atraviesa por otro big bang cuando cae al
suelo o alguien la inserta en la Madre Tierra.
El universo se ha encontrado con el pensamiento-
inteligencia de la restricción muchas veces durante el
transcurso de su expansión desde el Big Bang original, el
punto de impacto que sirve como objetivo para la siguiente
fase de la evolución universal. La uniformidad y la
previsibilidad de este proceso universal están causadas por
la energía-inteligencia de Álef.
¿De dónde proviene el impulso para la actividad sostenida?
¿Por qué, por ejemplo, los padres desean hijos cuando
saben muy bien el dolor y el sufrimiento que esta actividad
causará? La respuesta se halla en el Pensamiento original
de la Creación, que era el Deseo de Impartir del Señor.521
Esta actividad continuada se manifiesta en todos los niveles
de la existencia dentro del universo. Considera por un
momento el hecho de que las partes integrales básicas del
universo de las entidades pensantes y no pensantes son el
mismo tipo de átomos. ¿Qué es lo que distingue entonces
unas de las otras? Podemos responder a esta cuestión
citando las distintas disposiciones de los átomos, pero el
kabbalista inquiere más allá, preguntando ¿por qué deben
existir estas disposiciones distintas, y cuál es la causa de su
disimilitud? La verdadera diferencia entre los seres
animados e inanimados está en el nivel de intensidad de su
Deseo de Recibir.522 Entre más grande el deseo, más
grande es la necesidad de restricción. Así, un balance es
mantenido entre compartir y recibir, con la conciencia de la
Álef cósmica gobernando sobre este balance.
Obviamente, la Álef cósmica satisface una necesidad
crucial en el mantenimiento del universo. ¿Por qué,
entonces, no logró defender su caso ante el Señor?
También, como veremos, cuando el Señor se dirigió a la
Álef cósmica, Él repitió su nombre dos veces. ¿Por qué lo
hizo?
Todas las veintidós letras proporcionan vínculos para la
Fuerza de Luz, pero el vínculo de Álef es muy distinto a los
demás. Los canales de las otras letras proporcionan un
acceso a la Fuerza de Luz sólo cuando la iniciativa viene de
las Vasijas: las letras-energías mismas. La Álef cósmica, sin
embargo, no puede iniciar Mayin Nukvín (la energía-
inteligencia del Deseo de Recibir de la Vasija). La energía
de Álef se deriva únicamente de la Fuerza de Luz.
Esta característica única de la Álef cósmica fue revelada
por la interpretación que hace el Zóhar del verso que
aparece en el libro del profeta Amós523: “Cayó la Virgen de
Israel [Shejiná]; y no podrá levantarse ya más”.524 El Zóhar
declara que la Shejiná no puede levantarse del exilio
mediante su esfuerzo propio; sólo puede ser redimida por
el Señor Mismo. Según el Zóhar525, la Shejiná atravesará
por dos periodos de redención: “Vean ahora. En todos los
otros exilios de Israel, se estableció un término, al final del
cual Israel regresó al Señor, y la Virgen de Israel volvió a
su lugar. Pero este último y presente exilio no es así, pues
ella no volverá como en ocasiones anteriores. El verso en
Amós indica esto mismo cuando dice: ‘Cayó la Virgen de
Israel; y no podrá levantarse ya más’. Observa que no está
escrito: ‘Yo ya no podré levantarla más’”.
El Zóhar relata la historia de un rey que estaba enojado con
su reina y la echó de palacio durante largo tiempo, hasta
que finalmente no pudo soportar más su ausencia:
Dijo el rey: “Esta vez no es como las otras veces que
ella regresó a mí. Esta vez iré con todos mis
seguidores para encontrarla”. Cuando llegó hasta
ella, la encontró acostada en el polvo. Al verla
humillada y volver a anhelarla, el rey la tomó de la
mano, la levantó, la llevó de vuelta a su palacio y le
juró que nunca más volvería a separarse de ella. Así,
está escrito: “En aquel día yo levantaré el
tabernáculo caído de David”,526 siendo el
Tabernáculo de David idéntico a la Virgen de Israel.
La Álef cósmica nunca iniciará el Mayin Nukvín. Mientras
las otras letras expresen el Mayin Nukvín, la Álef cósmica
sólo actuará como el canal para que la Fuerza de Luz del
Señor devuelva a Mayin Dujrín a la condición circular
infinita de la cual surgió.
Por lo tanto, la Álef cósmica no hizo su petición para ser el
canal de la Creación. Sin embargo, el Señor la llamó por su
nombre dos veces: “Álef. Álef…”. El Señor la llamó por su
nombre dos veces con el propósito de transmitir la Fuerza
de Luz a través de Álef cuando la actividad positiva humana
prevaleciera. Entonces el Señor la llamó por su nombre una
segunda vez para establecer el canal para la Redención
Final, diciéndole: “Tú, Álef, serás considerada la Cabeza de
todas las letras, pues tú representas las Tres Sefirot
Superiores [Kéter, Jojmá, y Biná]. La gran energía
unificadora de la Fuerza de Luz, la Cabeza, será revelada
sólo a través tuyo”.527
La energía infundida dentro de la Bet cósmica engloba la
fuerza de Génesis I, la Luz de la Misericordia, que incluye
sólo las Siete Sefirot Inferiores de Jésed, Guevurá, Tiféret,
Nétsaj, Jod, Yesod y Maljut, que gobiernan este Mundo de
la Acción. Por consiguiente, el código bíblico presentado en
Génesis I está limitado a los siete días de la Creación física.
La Bet cósmica está carente de la Fuerza de Luz de las Tres
Sefirot Superiores, también llamadas la Cabeza. El dominio
de la Bet cósmica es el mundo de la ilusión creada. Es la
Álef cósmica quien proporciona el enlace vital con la
Realidad Infinita verdadera, la conexión con las Sefirot
Cabeza, también conocidas como la Luz de la Sabiduría.
La Luz de la Misericordia de Bet no depende de la actividad
de la humanidad. Cuando la humanidad expresa y hace
manifiesto el pensamiento-energía-inteligencia negativo, el
poder de la Bet cósmica no cambia. La Bet cósmica
mantiene la Luz pero no tiene poder para alterar su
trayectoria o dimensión. Como una piedra lanzada que
abandona la mano del lanzador, la Luz de la Misericordia
de la Bet cósmica ya no está gobernada por el factor que la
causó. Después de abandonar su fuente, ahora está
controlada por la ley de causa y efecto. Por otro lado, el
Mojín (la Fuerza de Luz de la Cabeza), canalizado por la
Álef cósmica, depende enteramente de la actividad
humana. Si el hombre es malvado, el Mojín de Álef es
anulado. Pero cuando el pensamiento-actividad humano
positivo prevalece en el universo, entonces Álef establece la
gran Fuerza de Luz de unificación del Señor. La unificación
completa y eterna tendrá lugar en el momento de la
Redención y la Corrección Final. Esto se manifestará
también con la ayuda del “socio silencioso”, la Álef
cósmica.
Sobre el autor
RAV BERG nació el 20 de agosto de 1927 en Nueva York,
EE. UU. Tras muchos años de estudio religioso tradicional,
fue ordenado como rabino en Torah VaDaat. Un hombre de
negocios que quería hacer una diferencia en este mundo,
siempre estaba en la búsqueda de su camino verdadero.
Luego de tener la oportunidad de conocer a Rav Yehuda
Brandwein, Rav Berg supo que había encontrado a su
maestro, por eso se mudó a Israel para estudiar con Rav
Brandwein en el Centro de Kabbalah. Después de regresar
a Nueva York, Rav Berg se mantuvo en contacto por medio
de cartas con Rav Brandwein, quien le confirió su legado
como director del Centro de Kabbalah.
Rav Berg se fijó la misión de continuar editando,
escribiendo, imprimiendo y distribuyendo todo lo que
aprendió de su maestro, y comenzó a compartir los
secretos de los textos kabbalísticos que históricamente
habían sido reservados para eruditos. Su libro Iniciación a
la Kabbalah fue el paso revolucionario que hizo que la
Kabbalah estuviese al acceso de todos. Otros libros de Rav
Berg son: La conexión kabbalística, Ruedas del alma: la
reencarnación y la Kabbalah, El poder del uno, La energía
de las letras hebreas, Inmortalidad, Nano, The Kabbalah
Method (El método kabbalístico, sólo en inglés), Taming
Chaos (Dominar el caos, sólo en inglés) y Educación de un
kabbalista.
Junto a su esposa Karen, Rav Berg abrió las puertas del
Centro de Kabbalah a todo aquel que desea aprender esta
sabiduría universal. Después de la partida de Rav Berg en
septiembre de 2013, Karen Berg, líder espiritual del Centro
de Kabbalah, continúa con el trabajo y visión de ambos
junto a su hijo y codirector del Centro, Michael Berg.
CITAS
Introducción
1 La puerta de la inspiración divina, Los escritos del Arí,
Vol. 12, KCI, P. 10
2 Implications of Meta-Physics for Psycho-Energetic
Systems (Las implicaciones de la metafísica para los
sistemas psicoenergéticos) Jack Sarfatti
3 La puerta de la inspiración divina, Los escritos del Arí,
Vol. 12, KCI, P. 5
4 The Physicists Conception of Nature (La concepción de
los físicos de la naturaleza), P. 224
5 Mis ideas y opiniones, Albert Einstein
Capítulo 1
6 Superspace and the Nature of Quantum
Geometrodynamics (El superespacio y la naturaleza de la
Geometrodinámica cuántica), J.A. Wheeler
7 Smithsonian and National Academy of Science (Academia
de Ciencia Smithsoniana y Nacional), J.A. Wheeler
8 Zóhar, Nasó, Idra Raba 9:65.
9 Jeremías 31:33
10 The Mysterious Universe, (El universo misterioso), Sir
James Jeans
11 Zóhar, Prólogo 6:22
12 Éxodo 34:19
13 Zóhar, Bereshit A 22:254
Capítulo 2
14 Salmos 33:6
15 Éxodo 35:10
16 Talmud Bavli, Tratado Berajot P. 55b
17 Éxodo 35:31
18 Génesis 4:1
19 Génesis 5:3
20 Cantar de los Cantares Rabá 5:14
21 Talmud Bavli, Tratado Avodá Zará, P. 182
22 Génesis 4:14
23 Génesis 17:4-16
24 Génesis 15:5
25 Zóhar, Pinjás 11:65
26 Zóhar, Ki Tetsé 3:32
27 Salmos 19:2-5
28 Éxodo 2:11-12
29 Zóhar, Shemot 23:207
30 Zóhar, Vaerá 2:25-28
31 Malaquías 3:10
Capítulo 3
32 Zóhar, Bereshit B 44:181
33 Talmud Bavli, Tratado Guitín, P. 68a -b
34 Números 24:17
35 II Samuel 8:2
36 Zóhar, Balak 47: 501
37 Génesis 47:11-27
38 Zóhar, Ajarei Mot 45:276
39 Zóhar, Vayikrá 59:388
40 Números 1 2:6-8
41 Éxodo Rabá 2:2
42 Éxodo 4:14
43 Levítico 11:1, 13:1
44 Avot DeRabí Natán, 48
45 Éxodo 32:4
46 Avot, 1:12
47 Zóhar, Emor 1:2
48 Números 16:1-35
49 Zóhar, Pekudei 52:767
50 Génesis 29:20
51 Zóhar, Vayejí 77:783
52 Génesis 37:2
53 Zóhar, Vayeshev 23:253
54 Génesis 37:18
55 Génesis 39:7-16
56 Génesis 41:37-40
57 I Samuel 16:1
58 Ruth 4:17, 20-22
59 I Samuel 18:27
60 I Samuel 18:1-5
61 I Samuel 18:27
62 Éxodo, 28:30
63 II Samuel, 2:1
64 II Samuel 20 :1
65 Génesis Rabá 88:7
66 Talmud Bavli, Tratado Sanhedrín, P. 110a
67 II Samuel Cap. 11
68 Las ruedas del alma, Rav Berg, KCI, P. 150
69 Talmud Bavli, Tratado Shabat, P. 56a
70 Talmud Bavli, Tratado Pesajim, P. 117a
71 Talmud Bavli, Tratado Berajot, P. 10a
72 Talmud Bavli, Tratado Berajot, P. 3b
73 Zóhar, Kedoshim 11:73
Capítulo 4
74 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, Cap. 3
75 La conexión kabbalística Rav Berg, KCI, P. 94, 96
76 Zóhar, Toldot 1:3-4
77 Entrance to the Tree of Life (Una Entrada al Árbol de la
Vida), Vol. 1, Rav Berg, KCI, Cap. 3
78 Kabbalah for the Layman (Introducción a la kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, Ch. 3
79 Génesis Cap.1
80 Génesis 14:18
81 Zóhar, Lej Lejá 25:237-240
82 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones Luminosas),
Vol.1, Rav Áshlag, KCI, P. 75
83 Libro de la Formación, Cap.1 Mishna 10- Cap.38
84 Libro de la Formación, Cap.4
85 Libro de la Formación, Cap.5
Capítulo 5
86 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones Luminosas),
Vol.1, Rav Áshlag, KCI, P. 55
87 Salmos 145:1b
88 Zóhar, Haazinu, 51:210
89 Salmos 103:19
90 Proverbios 5:5
91 Génesis 3:4-6
92 Zóhar, Bereshit A, 47:442; Tikunei Zóhar, pár. 77, P. 403
93 Génesis 3:14
94 Zóhar, Prólogo 6:23
95 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, P. 81
96 Talmud Bavli, Tratado Shabat, P. 55a
97 Talmud Bavli, Tratado Shabat, P. 55a
Capítulo 6
98 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 24
99 Números 8:2
100 Génesis 1:3-4
101 Génesis 1:4
102 Génesis 1:4
103 Zóhar, Terumá 78:762
104 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol.2, Rav Áshlag, KCI, P. 105-110
105 Génesis 11:31
106 Génesis 12.1
107 Génesis 10:8
108 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol.1, Rav Berg, KCI, P. 101-104
109 Zóhar, Lej Lejá 5:27
110 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol.1, Rav Berg, KCI, P. 77-90
111 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Rav Áshlag, KCI, Vol.2, P. 56-57
112 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol.1, Rav Áshlag, KCI, P. 121
113 Kabbalah for the Layman, (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, P. 73-75
114 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, P. 23-27
115 Zóhar Edición hebrea, Lej Lejá, Sulam pár. 22
116 Tav Cósmica
117 Tikunei Zóhar, TiKún 22 pár. 60
118 Números 27:21
119 Números 28:30.
120 Deuteronomio 33:8
121 Talmud Bavli, Tratado Yoma, P. 73a -b
122 Midrash Salmos 27:2
123 Talmud Bavli, Tratado Yoma, P. 73b
Á
124 Entrance to the Zóhar (Entrada al Zóhar), Rav Áshlag,
KCI, P. 54-58
125 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam pár. 24
126 Zóhar, Vayerá 20:280
127 Zóhar Jadash, Shir Hashirim, pár. 12
128 Zóhar Edición Hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 24
129 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 24
Capítulo 7
130 Zóhar, Nasó 20:190
131 Zóhar Edición Hebrea, Prólogo, Sulam, par 25
132 Zóhar, Jayei Sará 12:72-73
133 Zóhar Edición Hebrea, Prólogo, Sulam, par 25
134 Talmud Bavli, Tratado Shabat P. 104a
135 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, par 24
136 Kabbalah for the Layman, (Kabbalah para todos), Vol.1,
Rav Berg, KCI, P. 88-92
137 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, P. 104
138 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam pár. 24
139 Las ruedas de un alma, Berg, p.79
140 Eclesiastés 4:13-14
141 Zóhar, Vayeshev 1:3
Capítulo 8
142 Génesis, 3:8
143 Zóhar, Vayikrá 1:16
144 Levítico 1:1
145 Génesis 15
146 Zóhar, Pekudei 13:77
147 Zóhar, Bereshit B, 30:113
Capítulo 9
148 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, P. 117
149 Génesis 2:9
150 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, P. 92
151 Talmud Bavli, Tratado Pesajim, P. 112a
152 Talmud Yerushalmi, Tratado Sanhedrín, P. 3a
153 Zóhar Jadash, Ki Tavo pár. 1
154 Talmud Bavli, Tratado Shavuot, P. 33b
155 Génesis 1:27
156 Génesis 2:21, 22
157 Génesis 3:16-25
158 Zóhar, Bereshit B, 64:366
159 Talmud Bavli, Tratado Berajot, P. 17a
160 Talmud Bavli, Tratado Berajot, P. 17b
161 Eclesiastés 7:26
162 Zóhar, Prólogo 21:224
163 Zóhar, Bereshit B 51: 228-229
164 Génesis Cap.7
165 Génesis 9:20
166 Génesis 7:3
167 Génesis 6:18
168 Proverbios 10:25
169 Génesis 6:9
170 Génesis 6:9
171 Génesis 6:8-9
172 Zóhar, Noáj 1:10
Capítulo 10
173 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 27
174 Génesis 4:7
175 Entrance to the Zóhar (Entrada al Zóhar), Rav Berg, P.
22-27
176 Eclesiastés 7:14
177 Samuel I 4:22-23
178 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 27
179 Zóhar, Vayikrá 22:136
180 Zóhar, Vayikrá 22:135-136
181 Zóhar, Shemot 13:75
182 Samuel II 6:17
183 Génesis Cap.24
184 Cf. Tratado Meguilá, P. 26a
185 Zóhar, Trumá 45:486
186 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 27
187 Génesis Cap.11
188 Proverbios 10:25
189 Zóhar Jadash, Vayerá P. 26
190 Salmos 145:19
191 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, P. 24
192 Josué 10:12-13
193 Josué 6:13-15
194 Éxodo, 14:21
195 Rashi, Éxodo 14:21
196 Targum Yerushalmi, Éxodo, Cap.14:22
197 Éxodo 14:19
198 Zóhar, Beshalaj 13:157
199 Éxodo 24:18
200 Éxodo 14:19-21
201 Éxodo 17:9
202 Éxodo 33:11
203 Zóhar, Beshalaj 33:463
204 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 27
205 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol.1, Rav Berg, KCI, P. 77-90
206 Deuteronomio 32:11
207 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, P. 117-118
208 Génesis 2:9
209 Génesis 2:17
210 Zóhar, Bereshit A 46:432
211 Talmud Bavli, Tratado Shabat, P. 146a
212 Isaías 25:8
213 Zóhar, Prólogo, 6:27
Capítulo 11
214 Isaías 58:13
215 Éxodo 11:1
216 Physics and Philosophy (Física y filosofía),
W.Heisenberg, P. 177
217 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol.1, Rav Áshlag, KCI, P. 52-54
218 Zefania 2:3
219 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 27
220 Éxodo 28:43
Capítulo 12
221 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, P. 77
222 Zóhar, Bereshit B 41: 172
223 Génesis 1:27
224 Cantar de los Cantares 2:12
225 Génesis 2:5
226 Génesis 3:17
227 Génesis 4:12
228 Zóhar, Bereshit A 23:258
229 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, P. 97
230 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 28
231 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, P. 39
232 Zóhar, Prólogo 12:77
233 Zóhar, Vayikrá 42:288
234 Zóhar, Vayikrá 43:297
235 Las ruedas de un alma, Rav Berg, KCI, P. 116-129
236 Génesis 1:14-19
237 Zóhar, Bereshit A, 7:7 1-11:129
238 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol.1, Rav Berg, KCI, P. 106-108
239 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol. 2, Rav Áshlag, KCI, P. 157-158
240 Salmos 145:14
241 Job 38:33
242 Isaías 26:4
243 Génesis 49:26
244 Deuteronomio 4:32
245 Zóhar, Vaerá 1:6
246 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 28
247 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, P. 79
248 Génesis 2:4
249 Génesis 1:2
250 Zóhar, Bereshit A 19:214
Capítulo 13
251 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, P. 112-114
252 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 28
253 Génesis 8:21
254 Éxodo 15:11
255 Salmos 33:1
256 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 29
257 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 29
Capítulo 14
258 Zóhar Prólogo, 6:30
259 Salmos 42:9
260 Génesis 1:1-8
261 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 30
262 Zóhar Nasó 9:65
263 Jeremías 31:34
264 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 30
265 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 30
266 La conexión kabbalística Rav Berg, KCI, 117-118
267 Isaías 6:1
268 Salmos 81:4
269 Zóhar, Emor 32:190
270 Zóhar, Beshalaj 13:155
271 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, P. 133-135
272 Éxodo 9:1
273 Zóhar, Bo 3:38
274 Éxodo 20:2
275 Éxodo 1:8
276 Zóhar, Shemot 13:77
277 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 30
278 Proverbios 12:4
279 Cantar de los Cantares 3:11
280 Zóhar, Prólogo 14:125
281 Éxodo 19
282 Zóhar, Prólogo 14:125
283 Zemirot Israel, Najara, Venice, 1599
284 Libro de meditaciones de Shabat, Meditación de la
noche
285 Las ruedas de un alma, Rav Berg, KCI, P.168-177
Capítulo 15
286 Zóhar, Prólogo 6:31
287 Jueces 5:4
288 Salmos 68:8
289 Job 9:5-9:7
290 Puerta de las meditaciones A, Escritos del Arí, Vol. 10,
KCI
291 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 31
292 Zóhar, Toldot 1:3
293 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol. 1, Rav Áshlag, KCI, P. 16, Pár. 8-10
294 Zóhar, Lej Lejá 4:19
295 Eclesiastés 7:14
296 Talmud Bavli, Tratado Pesachim, P. 6b
297 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, Cap. 9
298 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 31
299 Zóhar, Prólogo 6:31
Capítulo 16
300 Las ruedas de un alma, Rav Berg, KCI, Cap. 17
301 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, Pár. 1-9
302 Génesis Rabá, Cap.12
303 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol. 1, Rav Áshlag, KCI, P. 14
304 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol.4, P. 218
305 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, Cap. 8
306 Zóhar, Mishpatim 3:237
307 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol.1, Rav Áshlag, KCI, P. 31, Pár. 16
308 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, Cap. 6-7
309 Génesis 1:6
310 Kabbalah for the Layman, (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, Cap. 9
311 Zóhar, Bereshit A, 6:45
312 Génesis 1:10-1:12
313 Zóhar, Bereshit A, 8:97
314 Eclesiastés 7:14
315 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, Cap. 15
316 Zóhar, Jayei Sará 11:70
317 Zóhar, Jayei Sará 12:71-72
318 Salmos 139:5
319 Génesis 9:2
320 Génesis 2:17
321 Zóhar, Beshalaj 17:230-232
322 Zóhar, Toldot 17:133
323 Zóhar, Terumá 4:20-21
324 Zóhar, Shemot 15:140-143
325 Proverbios 10:25
326 Zóhar, Ajarei Mot 39:233
327 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, Cap. 10
328 Éxodo 2:12
329 Zóhar, Terumá 2:8-9, 2:11
330 Talmud Bavli, Tratado Pesachim, P. 50a
331 Malaquías 3:6
332 Zóhar, Prólogo 6:32
Capítulo 17
333 Zóhar, Prólogo 6:33
334 Génesis 1:4
335 Isaías 3:10
336 Zóhar, Bereshit A, 32:324
337 Asymptotic Realms of Physics, (Los ámbitos asintóticos
de la física), A. H. Guth
338 Las ruedas de un alma, Rav Berg, KCI, Cap. 1, 2
339 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, Cap. 8
340 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol.1, Rav Áshlag, KCI, P. 56, Pár. 19
341 Génesis Rabá, Cap. 9
342 Talmud Bavli, Tratado Kidushín, P. 30b
343 Deuteronomio 28:18
344 Génesis 1:4
345 Salmos 112:3; Proverbios, 11:31
346
347 Zóhar, Vayeshev 22:230-240
348 Zóhar, Vayeshev 21:210-213
349 Génesis Rabá 99:7
350 Génesis 37:24
351 Génesis Rabá 91:8
352 Génesis 50:15-50:21
353 Sefer HaLikutim, Escritos del Arí, Vol. 18, KCI, Porción
de Behaalotja.
354 Salmos 78:38
355 Isaías 1:27
356 Deuteronomio Cap. 49
357 Deuteronomio 8:6
358 Talmud Bavli, Tratado Yevamot, P. 99a
359 Mishné Torá, Rabí Moshé Ben Maimón (Rambam),
Asurei Bia, Cap. 19
360 Isaías 11:6
361 Isaías 11:9
362 The Wisdom of Truth (La sabiduría de la verdad), Rav
Áshlag, KCI, 2008.
363 The Wisdom of Truth (La sabiduría de la verdad), Rav
Áshlag, KCI, 2008
364 Números 11:11-16
365 Zóhar, Ki Tisá 10:56-62
366 Zóhar, Ki Tisá 11:62-70
367 Shaar Hapsukim, Escritos del Arí, Vol. 8, KCI, P. 107
368 Éxodo 32:7
369 Éxodo 32:12
370 Deuteronomio 34:10
371 Midrash Rabá, Números, Cap. 14
372 La Puerta de la Reencarnación, Escritos del Arí, Vol.
13, KCI, P. 224
373 Éxodo 2:2
374 Pri Etz Jaim B, Escritos del Arí, Vol. 17, KCI, P. 246-247
375 Mishné Toré, Rabí Moshé Ben Maimón (Rambam),
Asurei Bia, 14:7
376 Génesis Rabá Cap. 44
377 Génesis Rabá P. 24
378 Génesis 46:3
379 Éxodo 32:9 -10
380 La Puerta de la Reencarnación, Escritos del Arí, Vol.
13, KCI, P. 62
381 Shaar Hapsukim, Escritos del Arí, Vol. 8, KCI, P. 188
382 I Samuel 25:3-42
383 I Samuel 25:10
384 Shaar Hapsukim, Escritos del Arí, Vol. 8, KCI, P. 188
385 Zacarías 14:9-14:11
386 Las Diez Emanaciones Luminosas, Vol . 1, Rav Áshlag,
KCI, P. 1-2
387 Números 14:1-12
388 Números 14:29-30
389 La Puerta de la Reencarnación, Escritos del Arí, Vol.
13, KCI
390 Génesis 1:4
391 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, Cap. 8
392 Isaías 3:10
393 Talmud Bavli, Tratado Jaguigá, P. 12a
394 Génesis 1:4
395 Talmud Bavli, Tratado Taanit, P. 61
396 Génesis 1:4
397 Números 14:29
398 Números 14:2
399 Talmud Bavli, Tratado Taanit, P. 29a
400 Eclesiastés 7:14
401 Génesis 32:25; 32:33
402 Génesis, 25:21-23
403 Zóhar, Toldot 4:25
404 Génesis 32:22
405 Génesis 32:25
406 Génesis 32:26
407 Zóhar, Vayishlaj 7:104
408 Salmos 31:19
409 Zóhar, Prólogo 6:33
410 Zóhar, Prólogo 6:33
411 Génesis 3:1-3:25
412 Génesis 3:7
413 Génesis 3:18
414 Ezequiel 47:12
415 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, Cap. 15
416 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 33
417 Talmud Bavli, Tratado Guitin, P. 9a
418 Zóhar, Prólogo 6:33
419 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 33
420 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 33
421
422 Eclesiastés 7:14
423 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, Cap. 11
424 Zóhar, Prólogo 6:33
425 Talmud Bavli, Tratado Pesajim, P. 56a
Capítulo 18
426 Éxodo 20:8
427 Zóhar, Prólogo 6:34
428 Éxodo 20:8-11
429 Génesis 2:2-3
430 Éxodo 16:22-23
431 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI
432 Éxodo Rabá, 25:12
433 Talmud Bavli, Tratado Beitzá, P. 16a
434 Génesis Cap. 1
435 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, Cap. 8
436 Zóhar, Bereshit A 30:317
437 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 34
438 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, Cap. 15
439 Zóhar, Bereshit A, 9:110
440 Zóhar, Prólogo 6:34
Capítulo 19
441 Zóhar, Prólogo 6:35
442 Éxodo 32:19
443 Génesis 2:7
444 Talmud Bavli, Tratado Shabat, P. 88b
445 Zóhar, Bereshit A 22:252-255
446 CF., Cap. 17, P. 21
447 CF., Cap. 17, P. 47
448 Zóhar, Prólogo 6:32
449 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 35
450 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 35
Capítulo 20
451 Isaías 45:12
452 Zóhar, Vayigash 2:10-11
453 Deuteronomio 4:24
454 Deuteronomio 4:4
455 Zóhar, Bereshit B, 54: 259-262
456 Tikunei Zóhar, Prólogo, pár. 371
457 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, Cap. 6
458 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol.1, Rav Áshlag, KCI, P. 31, pár. 5-6
459 Salmos 118:19
460 Talmud Bavli, Tratado Shabat, P. 104a
461 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol.1, Rav Áshlag, KCI, P. 16, pár. 8-10
462 Zóhar, Prólogo 1:1-4:13
463 Talmud Eser Sefirot (Las Diez Emanaciones
Luminosas), Vol.1, Rav Áshlag, KCI
464 Zóhar, Lej Lejá 2:4
465 Deuteronomio15:11
466 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, pár. 36
467 Zóhar, Lej Lejá 26:261
Capítulo 21
468 Physics and Philosophy (Física y filosofía), Werner
Heisenberg, P. 125
469 Ética de los Padres, Cap. 3:1
470 Zóhar, Prólogo 6:37
471 Zóhar, Prólogo 6:37
472 Zóhar, Emor, 33:214
473 Génesis 1:27
474 Isaías 47:13
475 Zóhar, Yitró 11:129-130
476 Génesis 1:26
477 Sifrei 11:22
478 Zóhar, Shminí 1:3-4
479 La conexión kabbalística, Rav Berg, KCI, Cap. 18
480 Zóhar, Vayelej 7:39
481 Zóhar, Shemini 1:5-6
482 Éxodo 14:19-1 4:21
483 Zóhar, Beshalaj 14:160-184
484 Malaquías 3:10
485 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 37
486 Génesis 9:26-9:27
487 Génesis Cap. 27; Cap. 28, 1-4
488 Génesis Cap. 49
489 Génesis 48:13-48:22
490 Génesis 48:20
491 Números 6:24-6:26
492 Malaquías 2:7
493 Zóhar, Nasó 16:137-138
494 Salmos 89:3
495 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár.37
496 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, Cap. 8 y 9
497 A Study of History (Un estudio de la historia), Toynbee
498 Eclesiastés 1:9
499 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 37
500 Malaquías 3:6
501 Deuteronomio 8:10
502 Salmos 145:16
503 Zóhar, Terumá 46:499
504 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg, KCI, Cap. 8
505 Zóhar, Terumá 46: 499 9
506 Zóhar, Ékev 1:1 -10
507 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 37
508 Salmos 22:20
509 Zóhar, Tetsavé 1:6
510 Zóhar Jadash, Midrash Eijá, Sulam, pár. 108
511 Éxodo, Cap. 32
512 Eclesiastés 10:2
513 Zóhar, Bereshit A, 22:255
514 Éxodo 32:19
515 Zóhar, Bereshit A, 22:255
516 Zóhar Edición hebrea, Vayerá, Sulam, pár. 48-49
517 Malaquías 3:18
518 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 37
Capítulo 22
519 Zóhar, Prólogo 6:38
520 Séfer Yetsirá (Book of Formation), P. 47a
521 Kabbalah for the Layman (Introducción a la Kabbalah),
Vol. 1, Rav Berg , KCI, Cap. 8
522 Introducción al Zóhar, Rav Áshlag, KCI, Pár. 34-36
523 Zóhar, Vayikrá 10:75-80
524 Amos 5:2
525 Zóhar, Vayikrá 10:78-81
526 Amos 9:11
527 Zóhar Edición hebrea, Prólogo, Sulam, pár. 38
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* La energía de las letras hebreas es una edición revisada de El poder
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Rav Berg desea agradecer las contribuciones de Rabi Levi Krakovsky
en ciertos conceptos contenidos en este libro y a la erudición en el área
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Primera edición en español, marzo de 2011
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