Introducción de
jabones artesanales
Introducción
Con este manual vamos a aprender a realizar jabones,
translúcidos, opacos y enriquecidos, sales para baño, bombas
efervescentes y talcos.
Estos productos apuntan fundamentalmente a la higiene de la
piel y si volvemos a las funciones que desarrolla, es una buena
higiene una de las formas de mantener el buen funcionamiento
de este órgano tan preciado de nuestro cuerpo.
Pero una de las cosas que va a permitir aprender a realizar los
productos con que haremos esta higiene es aprovechar una de
las cualidades que tiene la piel que es la absorción para a través
de ella no solo limpiarla, sino cuidarla.
No solo se debe ocupar de higiene, sino también de hacer un
hermoso trabajo artesanal, con este manual lentamente se va a
lograr dos cometidos, que nuestra piel se mantenga en muy
buenas condiciones y que nuestros jabones, sales, champúes,
talcos se vean bellísimos.
La historia
En algunos libros de historia, en las enciclopedias y en tratados
sobre productos para la higiene personal se puede encontrar
información que indica que en la antigua Babilonia ya se usaba el
jabón, también los sumerios y los hebreos lo usaban y los
egipcios lo utilizaban para lavar la ropa o con fines medicinales.
La fórmula más antigua encontrada sería del 2250 a.C. y se
supone que su expansión comienza en Europa, para ser más
precisos en Italia y España, desde donde paso a Inglaterra y
Francia.
Desde esta última, hacia fines del año 1700 y con el
descubrimiento que hizo posible la fabricación del hidróxido de
sodio, más conocido como soda cáustica se extendió hacia el
resto del mundo. Hasta ese momento los jabones eran de
apariencia desagradable porque se los hacía con grasas animales
impuras y cenizas de madera, hasta hoy se ha recorrido mucho
camino y hay jabones artesanales realmente hermosos
realizados con técnicas sencillas basadas en barras pre-listas
que nos ahorran el trabajo más complejo y delicado
de hacer nosotros mismos la saponificación que implicaría tener
conocimientos más amplios sobre materiales como el hidróxido
de sodio que bien utilizado da como resultado muy buenos
jabones, pero que en manos inexpertas puede resultar muy
peligroso.
Materiales básicos
Lo primero que debemos tener en cuenta al adquirir los
materiales para realizar
nuestros jabones es que todos sean específicos para jabones.
Necesitaremos:
• Barras para realizar jabón translucido, son las barras con
glicerina.
• Barras para realizar jabón opaco, son las barras con coco o de
coco.
• Barras para realizar jabón de tocador, son barras que permiten
el agregado de otros productos beneficiosos para la piel, como
los aceites de almendras, de oliva, leche, miel y otros.
• Fragancias.
• Colorantes.
• Desmoldante, puede ser liquido o en aerosol.
• Moldes.
No podemos de ninguna manera utilizar fragancia para velas
para hacer jabones, tampoco los colorantes para velas son aptos
para ellos, y en algunos casos tampoco los
desmoldantes.
¿Por qué?, porque la piel absorbe los productos que colocamos
sobre ella y así como absorbe una buena crema y se nutre,
humecta o hidrata absorbe cualquier otro producto y lo que no
puede hacer es seleccionar los que pueden producirle daños a
ella o a otros órganos y los productos para velas no están
probados para el uso sobre ella sino para ser mezclados con la
parafina.
El caso de los moldes es diferente, podemos utilizar los moldes
de velas que nos gusten para realizar jabones, pero antes
debemos limpiarlos muy bien, retirar todo resto de parafina y
luego lavarlos con detergente y agua tibia para que no queden
restos de ninguno de los otros productos, los secaremos bien y
lo más adecuado es rociarlos con un desmoldante de siliconas
que prolongara su duración y facilitara el desmoldado, sino
untarlos con una pequeña cantidad de desmoldante para
jabones.
En todos los casos se le debe preguntar al proveedor de los
materiales si los mismos son o no aptos para jabones, ya que
hay en el mercado fragancias, por ejemplo que si están
testeadas y sirven para ambas cosas, lo mismo que algunos
desmoldantes.
En el caso particular de los colorantes no es así, ningún
colorante para velas sirve para jabones, tiene una base grasa
que si hacemos un jabón de tonalidad muy oscura va a manchar,
esto agregado a que pueden tener algún componente que
resulte tóxico.
Bueno, entonces ya tenemos una lista de materiales y las
primeras consideraciones sobre como seleccionarlos, ahora
vamos a ver un poquito de la historia del jabón y en la próxima
ya estaremos haciendo los primeros jabones.
SAPONIFICACIÓN
Saponificar, en términos sencillos es transformar en jabón
mediante un procedimiento relativamente sencillo los aceites
vegetales y las grasas animales.
Al mezclar ácidos grasos con soluciones alcalinas se obtiene el
jabón, las grasas animales y los aceites vegetales están
formados por ácidos grasos, la solución alcalina
se obtiene mezclando hidróxido de sodio con agua.
Realizado esto con todos los cuidados necesarios y con las
formulas adecuadas, que dependen de tablas llamadas de
saponificación, se obtiene el jabón.
Pero no debemos preocuparnos por esto, no nos complicaremos
con ninguna fórmula química, nuestros jabones serán mucho
más parecidos a una receta de cocina y no realizaremos la
saponificación ya que por suerte están en el mercado estas
barras pre-listas realizadas por empresas que tienen la
tecnología, los conocimientos y los profesionales adecuados
para esta parte compleja del proceso.
Todo esto es simplemente para que todos sepamos un poquito
más de algunas cosas que a veces por tener a diario al alcance
de la mano no merecen demasiado de nuestra atención y nos
resulta sorprendente por ejemplo que el jabón tenga como
componente un elemento que consideramos muy peligroso
como es el hidróxido de sodio y que no nos haga daño, pero esto
es así porque justamente los profesionales han dado con la
cantidad justa de este material para hacer que una grasa se
transforme en jabón.