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Funciones del lóbulo occipital

El lóbulo occipital se encarga principalmente del procesamiento de la información visual. Contiene la corteza visual primaria, que recibe la entrada de imágenes desde la retina. Existen dos vías paralelas de procesamiento visual - la vía ventral se encarga del reconocimiento visual mientras la vía dorsal se encarga de la localización y el movimiento. El lóbulo occipital desempeña un papel importante en algunos tipos de epilepsia visual.

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Funciones del lóbulo occipital

El lóbulo occipital se encarga principalmente del procesamiento de la información visual. Contiene la corteza visual primaria, que recibe la entrada de imágenes desde la retina. Existen dos vías paralelas de procesamiento visual - la vía ventral se encarga del reconocimiento visual mientras la vía dorsal se encarga de la localización y el movimiento. El lóbulo occipital desempeña un papel importante en algunos tipos de epilepsia visual.

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Lóbulo occipital: anatomía,

características y funciones
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¿Qué es el lóbulo occipital?


El lóbulo occipital es uno de los lóbulos cerebrales más pequeños, y
ocupa una pequeña porción de la parte trasera del encéfalo, entre
el cerebelo, el lóbulo temporal y el lóbulo parietal. 

Además, tal y como ocurre con el resto de lóbulos, existe tanto en


el hemisferio cerebral izquierdo como en el derecho, lo cual significa que
cada persona tiene dos lóbulos occipitales casi simétricos que están
separados por una estrecha cisura.

A diferencia de lo que ocurre con el lóbulo frontal, se cree que a lo largo de


la evolución de los ancestros de nuestra especie el lóbulo occipital no ha
crecido en proporción al resto de partes del cerebro. Es decir, que mientras
el resto de zonas de la corteza cerebral se iban desarrollando y organizando
de un modo más complejo, el lóbulo occipital ha permanecido casi
igual a lo largo de cientos de miles de años; aunque, curiosamente, se cree
que en los neandertales, que fueron una rama evolutiva paralela a la del
Homo sapiens, esta zona tenía mayor tamaño (relativo y absoluto) que el de
nuestra especie.

Funciones de esta región cerebral


Ahora bien... ¿de qué se encarga el lóbulo occipital y por qué no ha ido
creciendo a lo largo de nuestra historia evolutiva? Si bien no hay
ninguna zona del cerebro que tenga solamente una función, ya que todas
ellas funcionan juntas y de manera coordinada, el proceso que define mejor
la utilidad del lóbulo occipital es el procesamiento de la información visual.

El lóbulo occipital comprende la corteza visual, que es la zona de la corteza


cerebral a la que llega primero la información proveniente de las retinas. A
su vez, la corteza visual está dividida en varias regiones clasificadas según
el nivel de procesamiento del que se encargan.

Así, la corteza visual primaria (v1) es la parte del lóbulo occipital que
procesa los datos visuales más "crudos" y es la encargada de detectar los
patrones generales que pueden ser hallados en la información recogida por
los ojos. Estos datos generales y poco detallados acerca de lo que se ve
son mandados a otras partes del lóbulo occipital encargados de realizar un
procesamiento más refinado de la visión y estos, a su vez, mandan la
información analizada a otras áreas del encéfalo.

La vía dorsal y la vía lateral


Una vez que la información ha pasado por la corteza visual primaria en el
lóbulo occipital, el torrente de datos que emite esta zona se bifurca
siguiendo dos rutas diferentes: la vía ventral y la vía dorsal. Estas van
extendiéndose en paralelo mientras se comunican con partes del cerebro a
las que la otra vía no accede directamente, tal y como veremos.

Vía ventral
La vía ventral parte de la corteza visual primaria en el lóbulo occipital y va
hacia la zona frontal del cerebro a través de la parte baja de este, que
incluye las cortezas visuales V2 y V4 que, tal y como indica su número, se
encargan de procesar la información ya trabajada por parte de la v1.

Se considera que las neuronas que participan en esta "cadena de montaje"


de la información visual se encargan de procesar las características de los
elementos aislados que se están viendo en cada momento , es decir, acerca del
contenido de la visión. Por eso, esta ruta también es llamada la vía del
"qué".

Vía dorsal
Esta ruta va del lóbulo occipital a la zona frontal de la corteza cerebral a
través de redes de neuronas cercanos a la parte alta del cráneo. En ella, la
información procesada por la corteza visual primaria llega al lóbulo parietal a
través de las cortezas visuales v3 y v5. Se cree que esta zona de
procesamiento visual se encarga de establecer las características de la
localización y el movimiento de lo que se ve; es por eso que la vía dorsal
también es llamada la vía del "dónde y el "cómo".

Junto a la vía ventral, esta ruta del procesamiento visual relacionada con el
lóbulo occipital nos habla sobre cómo funciona el cerebro: en ocasiones,
procesos mentales que parecen formar una unidad y que llegan a nuestra
consciencia como una experiencia completa, en realidad son el producto de
varias rutas cerebrales que trabajan en paralelo, cada una centrada en un
aspecto distinto.
El lóbulo occipital y la epilepsia
Se cree que el lóbulo occipital tiene un papel destacado en la aparición
de crisis epilépticas, o al menos en parte de ellas. Se trata de los casos en
los que la exposición a “flashes” frecuentes de luz intensa ocasiona la
aparición de un patrón de emisión de señales eléctricas por parte de
neuronas del lóbulo occipital que se extiende por todo el cerebro causando
el ataque.

Por la complejidad del funcionamiento del encéfalo y la rapidez con la que


trabajan las neuronas no se sabe demasiado acerca de los mecanismos por
los que aparecen este tipo de ataques epilépticos, aunque a partir de estos
casos se asume que algunos estímulos externos pueden hacer que
aparezca un foco de epilepsia en alguna parte de los lóbulos temporales,
que pasa a afectar a otras partes del cerebro del mismo modo en el que la
corteza visual manda información a otras regiones en condiciones
normales. 

Sin embargo, para que se den estos casos se cree que debe existir una
propensión biológica o genética.

A modo de conclusión
Aunque probablemente el procesamiento de los datos recogidos por las
retinas no sea la única función del lóbulo occipital, está prácticamente
ocupado por la corteza visual, y por eso se cree que su principal función tiene
que ver con la interacción de la información que llega desde los nervios
ópticos. 

Puede parecer extraño que un único sentido reclame para sí un lóbulo


entero de cada hemisferio cerebral, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta
que el lóbulo temporal es el más pequeño en los seres humanos y que en lo
mamíferos el procesamiento de la información recogida por los ojos suele
ocupar áreas muy grandes del cerebro. A fin de cuentas, como
descendientes de una línea evolutiva arborícola y diurna, la visión ha tenido
mucha importancia tanto a la hora de movernos por espacios
tridimensionales llenos de peligros y de obstáculos como a la hora de
detectar depredadores y alimentos.

Por otro lado, otro de los aspectos más importantes del lóbulo occipital es
que es el inicio de las dos vías paralelas de procesamiento de la
información. Esto hace que conozcamos mejor cómo es el fenómeno
perceptivo de la visión, que se presenta mediante al menos dos cadenas
separadas de procesamiento de la información: por un lado la vía dorsal,
encargada de que podamos conocer bien el movimiento, posición y
localización de lo que vemos, y por el otro la vía ventral , relacionada con el
reconocimiento de lo que estamos viendo (es decir, la integración de
pequeños fragmentos de imagen en grandes unidades que podemos
identificar).

Referencias bibliográficas:

 Carlson, Neil R. (2007). Psychology : the science of behaviour. New Jersey,


USA: Pearson Education. 
 Destina Yalçin, A.; Kaymaz, A.; Forta, H. (2000). "Reflex occipital lobe
epilepsy". Seizure. 
 Houdé, O. Mazoyer, B., Tzourio-Mazoyet, N. (2002). Cerveau et psychologie
Introduction à l'imagerie cérébrale anatomique et fonctionnelle.
 Schacter, D. L., Gilbert, D. L. & Wegner, D. M. (2009). Psychology. (2nd ed.).
New Work (NY): Worth Publishers.

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Funciones del lóbulo occipital
Una de las partes más importantes de este lóbulo es la corteza visual primaria,
una región del cerebro que recibe la entrada de las imágenes desde la retina
del ojo. Aquí es donde la mente interpreta el color y otros aspectos importantes
de la visión.

El lóbulo occipital contiene diferentes áreas relacionadas con la comunicación


visual. En una de las áreas es donde se reciben las imágenes visuales del
lenguaje (la zona de recepción visual) y en la otra es donde se interpreta (área
de asociación visual). Es de importancia crítica para la lectura y la comprensión
lectora. Por ejemplo, se pueden ver las palabras de otro idioma, pero si no se
entiende el lenguaje, sólo se va a utilizar el área de recepción visual.
Inicialmente los investigadores pensaban que el lóbulo occipital controlaba
únicamente las funciones visuales. Pero en los últimos años se ha descubierto
que algunas partes de este lóbulo reciben aportaciones de otras regiones del
cerebro. En concreto, una región del cerebro llamada la corriente
dorsomedial recibe la entrada tanto de las regiones del cerebro relacionadas
con la visión, como de otras áreas que no estén relacionados con el
procesamiento visual. Esto sugiere que el lóbulo occipital puede realizar
funciones adicionales, o que los investigadores no han identificado todas las
regiones del cerebro asociadas con el procesamiento visual.
Aunque se sabe que el lóbulo occipital está dedicado a la visión, este proceso
es muy complejo, e incluye un número de funciones separadas. Entre ellos se
incluyen:
 El mapeado visual general, lo que ayuda tanto al razonamiento espacial
y la memoria visual. La mayoría de los procesos visuales implican algún
tipo de memoria, ya que la exploración del campo visual requiere que
recordar que lo que se vio hace un segundo.
 La determinación de las propiedades de los colores de los objetos en el
campo visual
 La evaluación de la distancia, el tamaño y la profundidad.
 La identificación de los estímulos visuales, en particular los rostros y
objetos familiares.
 La transmisión de la información visual a otras regiones del cerebro, de
manera que los lóbulos cerebrales puedan codificar los recuerdos,
asignar un significado, respuestas lingüísticas y de este modo responder
continuamente a la información del mundo que nos rodea.
 Recibir datos visuales primarios procedentes de los sensores de
percepción en la retina de los ojos.
Lesiones del lóbulo occipital
Los lóbulos occipitales son el centro de nuestro sistema de percepción visual.
Estos lóbulos no son particularmente vulnerables a las lesiones debido a su
ubicación en la parte posterior del cerebro, aunque cualquier trauma
significativo del cerebro podría producir cambios sutiles en nuestro sistema
perceptivo-visual, tales como defectos del campo visual y escotomas (una
zona de ceguera parcial, temporal o permanente en el ojo).
El lóbulo occipital también está implicado en el procesamiento visuoespacial y
la discriminación de movimiento. El daño a un lado del lóbulo occipital derecho
causa la pérdida de la visión exactamente en el mismo «campo de corte» en
ambos ojos.

Los trastornos del lóbulo occipital pueden causar alucinaciones visuales e


ilusiones. Las alucinaciones visuales (imágenes visuales sin estímulos
externos) pueden ser causadas por lesiones en la región occipital o
convulsiones del lóbulo temporal. Las ilusiones visuales (percepción
distorsionada) pueden tomar la forma de los objetos que aparecen más
grandes o más pequeños de lo que realmente son, objetos que carecen de
color o que tienen una coloración anormal.
Finalmente, las lesiones en el área de asociación parietal-temporal-
occipital pueden causar ceguera palabra con problemas de escritura.
Carlson, N.R. (1999). Fisiología de la conducta. Barcelona: Ariel Psicología.

Carpenter, M.B. (1994). Neuroanatomía. Fundamentos. Buenos Aires: Editorial


Panamericana.

Delgado, J.M.; Ferrús, A.; Mora, F.; Rubia, F.J. (eds) (1998). Manual de
Neurociencia. Madrid: Síntesis.
Diamond, M.C.; Scheibel, A.B. y Elson, L.M. (1996). El cerebro humano. Libro
de trabajo. Barcelona: Ariel.

Guyton, A.C. (1994) Anatomía y fisiología del sistema nervioso. Neurociencia


básica. Madrid: Editorial Médica Panamericana.

Kandel, E.R.; Shwartz, J.H. y Jessell, T.M. (eds) (1997) Neurociencia y


Conducta. Madrid: Prentice Hall.

Martin, J.H. (1998) Neuroanatomía. Madrid: Prentice Hall.

Nolte, J. (1994) El cerebro humano: introducción a la anatomía funcional.


Madrid: Mosby-Doyma

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