Colegio: Albert Einstein
Apellidos: Alegre Achic
Nombres: Jeremy Angelo
Docente: Wini Veronica
Tema: La empatía desenvuelta sobre la sociedad
La empatía desenvuelta sobre la sociedad
(psicólogo de la universidad de lima)
La empatía es la capacidad que tienen las personas para comprender a los demás,
pero que no se nace con ella sino que requiere de ciertos componentes para su
desarrollo, tanto en la formación en el hogar como en el aula. Mencionó que las
experiencias, el contexto, la biología y la herencia también influyen. Asimismo,
recalcó la importancia de la familia como referente adecuado de lo que es el vínculo
empático.
Según Jeremy Angelo, los seres humanos naturalmente poseen impulsos agresivos,
pero el ser violento no es un comportamiento innato, sino que es aprendido. Por
ello, es fundamental comprender y saber por qué la empatía está relacionada con la
violencia. Un ejemplo es el de las pandillas que incorporan a jóvenes que no
necesariamente son violentos, pero que poseen características antisociales que
facilitan el desarrollo de un perfil delincuencial.
El especialista comentó que en las escuelas hay más información y sensibilización
hacia los comportamientos y actitudes agresivos, pero que la prevención comienza
en el hogar, porque es la base de la estructura de la personalidad, esto es debido a
que las personas no son tratadas con debido respeto y luego se transforman en este
tipo de personas que sin insensibles y no tienen pena de nada.
Y nos preguntaremos cómo entender la empatía?, pues es simple primero
tendremos que buscar la predisposición de atención al otro en la interacción, La
escucha activa. No se trata de oír, se trata de escuchar y hacer saber al otro que es
escuchado. Esto tiene signos que van desde el lenguaje no verbal (mirando a la
persona, asintiendo, etc.), pasando por la propia educación (sabiendo mantener los
turnos), y llegando al interés (con preguntas y explicaciones), en resumen no solo
hacer sentir a esa persona escuchada sino también hacerla caso podremos
escucharla pero si no prestamos interés no sirve de nada.
Normalmente si conseguimos llegar a entender y tolerar, tendremos la sensibilidad
suficiente para apoyar a la persona con la que estamos interactuando. No por ello
hay que darle la razón, pero sí al menos que sienta ese apoyo o ayuda emocional.
Somos seres sociales, y tener apoyos sólidos no sólo potencia las relaciones sino
que fortalece la visión que tendrán de nosotros y visto desde otro punto, también
potencia nuestra autoestima. Esa última cuestión, que puede parecer residual, no lo
es. Y es que sentirse bien con uno mismo, no tiene que ir siempre ligado a mirarse
el ombligo, y en este caso mirar hacia fuera, hacia el otro, es la clave.
Desarrollar una buena empatía es un ejercicio diario, que debe comenzar en la
niñez. Es por eso que dar ejemplo a nivel familiar en este sentido es elemental.
Desde la resolución de conflictos en el colegio, hasta ser mejor considerado,
pasando por ayudar a los demás y saber negociar mejor, la empatía es una
herramienta básica para enfrentarse a la vida de una forma más adaptativa y
funcional.
Si comprendemos mejor nuestro entorno, podremos adaptarnos mejor a él. Parte de
nuestro entorno son las personas que nos rodean, de forma que cultivar la empatía
aumentará nuestra perspectiva y nos dará ventaja en la parte social aparte de todo
esto Los valores son trascendentales para el bien común en una sociedad, ya que
promueven la ética del cuidado y el fortalecimiento de las relaciones humanas
(Buxarrais, 2013), lo que permite una sana convivencia. En cuanto a valores, la
empatía es necesaria para comprender las necesidades del otro y buscar una
solución desde la posición del bienestar en común. Por esta razón, la empatía es el
elemento esencial en una sociedad que desea progresar, pues sin empatía, las
sociedades se estancan y por eso es un compromiso ético inculcarla desde
pequeños, con el fin de formar personas sensibles ante los problemas de otros.
Sin empatía las sociedades no avanzan. Para poder salir adelante como sociedad
en medio de los grandes retos que se enfrentan, es indispensable comprender las
particularidades y las realidades de las personas , por eso, para comprender
contextos humanos complejos es necesario aplicar la capacidad de compartir
estados mentales y responder a ellos apropiadamente (Richaud, 2014). Una
sociedad empática es consciente de los sentimientos negativos en los demás y
busca implementar acciones que cambien esa situación al actuar desde la
solidaridad, la ayuda y el altruismo . Ciertamente la empatía beneficia el
comportamiento humano, al sensibilizar a las personas y al inducir a una
preocupación por ayudar, por lo que es elemental no sólo su aplicación, sino su
promoción desde temprana edad, lo que lleva al siguiente punto.
Es un compromiso ético inculcar la empatía desde pequeños, con el fin de formar
personas sensibles ante los problemas de otros. sostiene que es indispensable
enseñar la empatía a los niños y que cuanto más antes se realice es mejor; se
puede seguir desarrollando, pero es sumamente importante contar con esa base
inicial. La formación basada en empatía es un trabajo en conjunto de los hogares y
los centros educativos; la Universidad de Lima (2014) menciona que en las escuelas
existe información y sensibilización hacia comportamientos y actitudes agresivas,
pero que la prevención ante estos comienza en el hogar, al ser la base de la
estructura de la personalidad. Adaptando el pensamiento de , si se implementa una
educación empática, es mucho más fácil que los niños sean solidarios y actúen en
beneficio de los demás. Es debido a esto que es indispensable inculcar este valor
desde pequeños, para formar personas que velen por el buen vivir colectivo y de
esta manera formar una sociedad de ayuda mutua.
Un punto de vista opuesto dice que el progreso económico de una nación es lo que
verdaderamente da paso al progreso social y no la implementación de valores.
Ciertamente es importante el crecimiento monetario para el avance de una
sociedad; sin embargo, la implementación de políticas meramente económicas,
diseñadas para favorecer el crecimiento pueden generar problemas que habrá que
solucionar para evitar que la justicia distributiva y el progreso se vean perjudicados ,
por lo que el crecimiento económico y social debe ir ligado desde un enfoque de
empatía, tomando en cuenta el ya mencionado bienestar en común.
Entonces, la empatía es el valor elemental en una sociedad que desea progresar,
debido a que sin empatía las sociedades se estancan al no haber sensibilización por
los demás y por eso es un compromiso ético inculcar la empatía desde temprana
edad en las familias y centros educativos con el fin de formar personas sensibles
ante los problemas de otros y que busquen una solución que ayude. Es importante
cuestionar los comportamientos no empáticos y transformarlos en positivos, con el
fin de formar una sociedad basada en valores, que busque el progreso de todas las
personas como colectivo. Al aplicar empatía por los otros, se comprenden
situaciones ajenas desde distintas perspectivas, lo que resulta sumamente
importante para el progreso de una sociedad que busca surgir en conjunto.
Diversas investigaciones están demostrando que aliviar y comprender las
emociones del paciente benefician su salud. De ahí que existe gran interés de
investigadores en el mundo en utilizar la EEMJ (Escala de Empatía Médica de
Jeferson) para medir cuánto es la capacidad del estudiante de medicina de entrar en
contacto y sintonizarse con las emociones del paciente(1). La empatía es un
aspecto de la personalidad muy importante en la relación médico paciente ya que
propician entender sentimientos y experiencias de otra persona(2), aspectos que
funcionan como un recurso facilitador del diagnóstico y de la terapéutica, además de
lograr mayor participación, educación sobre la enfermedad y mayor satisfacción del
paciente, que quiere decir con esto pues que si le damos nuestro tiempo y somos
empáticos en esta persona y somos pacientes podemos avanzar como personas o
como sociedad porque no implica solo en una persona, en vez de avanzar y
progresar uno solo avanzar como comunidad.
Para otros la empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de otro, entendiendo
su manera de pensar, sus sentimientos y cómo les afecta cualquier situación o
nuestras acciones. Es decir, observar las situaciones tal y como la otra persona las
experimenta, teniendo en cuenta la participación de la persona y su subjetividad, su
entorno, su condición, su personalidad y su carácter.
La empatía permite relacionarse exitosamente con las personas de nuestro entorno
y de la sociedad en general, concediendo una comunicación y convivencia sana,
donde se respetan los derechos, las libertades y necesidades de cada integrante.
Con la empatía la relación y comunicación es a un nivel profundo que nos permite
valorar y sentirnos valorados por las demás personas de nuestro entorno.
Para las relaciones interpersonales intensas, la empatía, es una pieza fundamental.
Esta nos permite una comunicación ajustada con las demás personas y a tramitar
nuestras emociones propias y considerar a las personas de nuestro entorno.
La persona que carece de empatía en su entorno, crea mucha inestabilidad y
soledad, además de, muchos inconvenientes para adaptarse a la sociedad y seguir
las normas sociales, lo cual está bien pero aquí viene este punto, las personas
afirman que yo y las personas que son psicólogos somos los únicos que los
podemos ayudar a las personas que no soy empáticas. Y segun a mis investigacion
y lo que pude ver a lo largo de mi carrera fue que las causas para que una persona
no tenga empatía, son muchas entre ellas podemos mencionar:
● Problemas psicológicos o del neurodesarrollo.
● Problemas neurológicos.
● Vivencia de abusos sexuales.
● Vivencia de abusos psíquicos y/o sexuales.
● Falta de afecto durante la infancia.
Y como es una persona con poca empatía aquí mostrarán algunas de sus
características :
Son personas que se inclinan en crear relaciones personales muy complejas e
inestables, esto se debe a que como no son capaces de ponerse en los zapatos del
otro crean situaciones muy conflictivas e incómodas.
Son egoístas, ubican todas las obligaciones en el otro y se atribuyen una gran
cantidad de derechos.
Tienen muy poca humildad por ello exhiben una imagen con un tono de soberbia.
Confunden la sinceridad con el acto de decir todo lo que pasa por sus mentes. No
tienen ningún tipo de filtro afectivo, no les importa si la información dada tiene valor
constructivo a la situación.
Por más que intentes hacerle entender una situación o un tema, nunca te va
comprender y volverá la situación al punto de hacerte sentir culpable de algo que tu
ni siquiera dijiste en realidad.
Son personas con mucha dificultad para establecer relaciones de manera habitual.
Sus amistades tienen muy corta duración y su círculo social es muy limitado.
Son personas que hacen muchos juicios y etiquetan constantemente la realidad.
Nunca se preguntan si están o no equivocados.
Las personas con poca empatía se sumergen en sí mismos, se centran en su
mundo interior y no tienen percepción de todas las personas a su alrededor.
Pueden ocasionar sufrimiento a una persona y ser indiferentes.
No son capaces de separar su punto de vista propio del que tienen o exponen los
demás.
Son muy egocéntricos, todo lo observan desde su manera de pensar, siendo esta la
única opción válida, sin tomar en cuenta la validez de la opinión de los demás. Lo
más importante es lo que quiere, lograr sus objetivos y proteger sus derechos.
Son personas con un alto grado de narcisismo, se creen seres superiores y más
admirables y valiosos que los demás, colocando sus derechos por encima de los
demás.
Son muy impacientes con los demás, no aprecian las necesidades ajenas y les
resulta insoportable tener que emplear su tiempo en hacer cualquier cosa con las
demás personas.
Son personas que utilizan a los demás como una herramienta o recurso directa o
indirectamente para alcanzar sus metas personales. Sin importar sus sentimientos.
Les resulta muy fácil entablar soluciones de alguna situación o problema con un
estilo agresivo o violento, sin tener conciencia de las consecuencias que esto puede
causar.
No tienen ningún tipo de remordimiento, en el caso de tener que disculparse lo
hacen solo porque de alguna manera le conviene para el logro de sus objetivos.
Mi conclusión sería que las personas que son muy empáticas y apoyan a los demás
van a llegar a ser mucho para la sociedad en cambio las personas que no ayudan a
esta causa no van a llegar ni a la octava parte de lo que van a lograr las personas
que si entienden a los demás.