Ciclo combinado
El ciclo combinado consiste en usar una turbina de gas, generalmente quemando gas
natural, para producir electricidad. Como el gas de escape de esta turbina, ya inútil para
ella, está a una temperatura entre los 400º C y los 500ºC, se puede utilizar para formar
vapor de agua en una caldera. Este vapor se forma a presión y es posteriormente
turbinado para producir de nuevo electricidad. El resultado es una eficiencia energética
que puede llegar al 60%, junto con unas bajas emisiones, por la limpieza del gas natural
y sus bajas emisiones de CO2. La eficiencia de conversión de energía contenida en el
combustible a electricidad de una central de vapor, use gas natural, petróleo o carbón se
encuentra entre el 30% para las más antiguas y el 40% para las más modernas y
avanzadas, siendo un valor medio para España del 35% aproximadamente.
Central de ciclo combinado
Una central de ciclo combinado es una central eléctrica en la que la energía térmica del
combustible es transformada en electricidad mediante dos ciclos termodinámicos: el
correspondiente a una turbina de gas, generalmente gas natural, mediante combustión
(ciclo Brayton) y el convencional de agua/turbina de vapor (ciclo Rankine)2 .
Ciclo combinado a condensación
Una variante del ciclo combinado de contrapresión clásico, es el ciclo combinado a
condensación que se realiza en procesos estrictamente cogenerativos. Se basa en una
gran capacidad de regulación ante demandas de vapor muy variables.
El proceso clásico de regulación de una planta de cogeneración consiste en evacuar
gases a través del bypass cuando la demanda de vapor es menor a la producción y
utilizar la post-combustión cuando sucede lo contrario.
Bajando sensiblemente su potencia, no se consigue su adaptación a la demanda de
vapor, debido a una importante bajada en el rendimiento de recuperación, ya que los
gases de escape mantienen prácticamente su caudal y bajan ostensiblemente su
temperatura. Por ellos, las pérdidas de calor se mantienen prácticamente constantes, y la
planta deja de cumplir los requisitos de rendimiento.
Cogeneración
Los sistemas de intercambio de cogeneración son sistemas de producción en los que se
obtiene simultáneamente energía eléctrica y energía térmica útil partiendo de un único
combustible.
Al generar electricidad con un motor generador o una turbina, el aprovechamiento de la
energía primaria del combustible es del 25% al 35%, lo demás se pierde. Al cogenerar
se puede llegar a aprovechar del 70% al 85% de la energía que entrega el combustible.
La mejora de la eficiencia térmica de la cogeneración se basa en el aprovechamiento del
calor residual de los sistemas de refrigeración de los motores de combustión interna
para la generación de electricidad.
El gas natural es la energía primaria más utilizada para el funcionamiento de las
centrales de cogeneración de electricidad y calor, las cuales funcionan con turbinas o
motores de gas. No obstante, también se pueden utilizar fuentes de energía renovables y
residuos como biomasa o residuos que se incineran.
Además, esta tecnología reduce el impacto ambiental debido al ahorro de energía
primaria que implica. Si se tiene en cuenta que para producir una unidad eléctrica por
medios convencionales se necesitan 3 unidades térmicas, mientras que en cogeneración
se necesitan 1,5 unidades, la cantidad total de agentes contaminantes emitidos se verá
disminuida en un 50%.
Este procedimiento tiene aplicaciones tanto industriales como en ciertos edificios
singulares en los que el calor puede emplearse para calefacción u obtención de agua
caliente sanitaria como por ejemplo ciudades universitarias, hospitales, etc.
Con estos sistemas se mejora la eficiencia energética, consiguiendo con el mismo
combustible más energía, con lo que se consigue un ahorro de éste y también una
disminución de las emisiones de CO2.
El alto rendimiento de los ciclos combinados de gas natural como tecnología de
generación y las menores emisiones de gases de efecto invernadero producidas por este
tipo de centrales la convierten en la energía térmica de origen fósil más limpia, y
explica que esta tecnología represente aproximadamente el 60% del parque de
generación de Gas Natural Fenosa.
¿Qué son los ciclos combinados?
Los ciclos combinados son centrales de generación de energía eléctrica en las que se
transforma la energía térmica del gas natural en electricidad mediante dos ciclos
consecutivos: el que corresponde a una turbina de gas convencional y el de una
turbina de vapor.
Este tipo de centrales se caracterizan por el uso que se realiza del calor generado en la
combustión de la turbina de gas, que se lleva a un elemento recuperador del calor y
se emplea para mover una o varias turbinas de vapor. Estas dos turbinas, de gas y
vapor, están acopladas a un alternador común que convierte la energía mecánica
generada por las turbinas en energía eléctrica.
La combinación de estos dos procesos permite alcanzar rendimientos, en torno al 60%,
muy superiores a los de una central térmica convencional con un solo ciclo, ya que
obtiene la energía eléctrica en dos etapas, logrando así un mayor aprovechamiento de
la energía del combustible.
¿Cómo funciona una central térmica de ciclo combinado?
Descúbrelo a través de nuestro infográfico
Beneficios medioambientales del ciclo combinado
El rendimiento en las centrales de ciclo combinado es muy superior (un 58%
frente a un 36% de una central convencional). Es decir, con un menor consumo
de energía primaria se logra una mayor producción de energía eléctrica. Ello
supone ventajas tanto medioambientales como económicas.
Producen menor contaminación atmosférica, ya que el gas natural es un
combustible más limpio que el carbón, el petróleo o sus derivados, usados en
muchos casos para producir electricidad.
Una central de ciclo combinado sólo requiere, para la condensación del vapor,
un tercio del agua de refrigeración necesaria en las centrales térmicas
convencionales.
El transporte y suministro de la energía primaria (el gas natural) se hace a través
de un gasoducto enterrado, por lo que se evita el impacto derivado de la
circulación de camiones o trenes de aprovisionamiento de carbón o fueloil.
Las centrales de ciclo combinado pueden construirse cerca de los lugares donde
se consumirá la electricidad. De este modo se acortan las líneas de tendido
eléctrico, con lo que se reducen las inevitables pérdidas de electricidad y se
disminuye el impacto visual.