CRÓNICA PERIODÍSTICA.
● Aspectos formales de la crónica periodística
La extensión puede variar, según las posibilidades de diseño y las limitaciones espaciales
de la página impresa. La narración puede ser en primera persona y el periodista se
convierte en el actor de los eventos narrados, o utilizar una voz «testigo», un espectador de
los eventos. La escritura debe ser bien y simple, reflejando la cultura, los poderes de
observación y la profundidad dramática del periodista.
¿Cómo escribir una crónica periodística?
Entrada. El comienzo debe ser atractivo para atraer la atención de los lectores. Lo ideal es
pensar en una frase que funciona como un «gancho» y genera interés, anticipando una nota
entretenida. No es aconsejable comenzar a ofrecer demasiados datos, que pueden abrumar
y llevar a abandonar la lectura. Datos. El texto debe ofrecer información básica que
complete los puntos necesarios para entender y responder las preguntas tradicionales (qué,
quién/es, dónde, cuándo, por qué).
Relato cronológico. La narración del cuerpo de la nota debe contener la dramatización y el
clímax de la crónica, con acciones crecientes y decrecientes para poder manejar la tensión
de la historia. Final. El cierre puede incluir una serie que vuelve al gancho que inició el texto.
● Tipos de crónicas periodísticas
Dependiendo del tema que traten, las crónicas periodísticas pueden ser:
Crónicas Políticas.
Son aquellas que retratan episodios y actores en el campo de la administración pública. Por
ejemplo, el monitoreo de una campaña previa a las elecciones, actos proselitistas, toma de
posesión presidencial, entre otros, siempre captando el ambiente, estados de ánimo,
características y emociones del público y otros actores participantes en estos eventos.
Crónicas legales.
Son aquellos en los que se reportan juicios orales de gran resonancia para el público en
general. Por ejemplo, cuando se juzga a figuras públicas o se busca justicia para episodios
con un alto impacto en la sociedad. Se tratará de retratar no sólo el progreso diario del acto
jurídico, sino también los testimonios de los asistentes que anhelan un veredicto justo.
Crónicas locales/urbanas.
Son aquellos en los que la mirada del periodista se apoya en aspectos de la vida cotidiana,
para pintar un retrato de los acontecimientos actuales ante los lectores. Por ejemplo, al
describir el estilo de vida de las comunidades que se reúnen en algún lugar de la ciudad, las
glamurosas propuestas que se ofrecen para el turismo, el carnaval, la Pascua o las fiestas
navideñas, entre otros.
Crónicas de corresponsales.
Son las realizadas por un periodista que vive en otro país para cubrir el día a día de una
ciudad extranjera. El autor busca transmitir una experiencia extranjera para lectores
compatriotas que desconocen los hábitos y la cultura de esos países. Por ejemplo, estas
crónicas son frecuentes antes de espectáculos internacionales como copas mundiales de
fútbol o Juegos Olímpicos, ceremonias de premiación y festivales. Son artículos que
complementan la nota central, proporcionando un toque entretenido y, generalmente, con
un tono humorístico.
Crónicas de viajes.
Son aquellos en los que se describe un lugar turístico con consignas muy claras. Por
ejemplo, «The ten best pubs in London» o «The Louvre museum inside». Su función es
informar pero también generar un texto entretenido para los lectores que no necesariamente
visitarán el lugar.
Crónicas de corresponsales de guerra.
Son los escritos por un editor que, en medio de bombas y balas, cubre la vida cotidiana en
una ciudad atravesada por un conflicto bélico. Se centra en los problemas cotidianos que
enfrentan los ciudadanos comunes en el contexto de la guerra, como la falta de agua,
medios de vida alternativos, el trabajo de los médicos y el personal de salud.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
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