“I.E.
P SAN MARTIN”
SEMANA SANTA
NOMBRES: Diego Smith
APELLIDOS: Román Córdova
CURSO: Comunicación Integral
TEMA: La Obra los Gallinazos sin Plumas.
GRADO: 4to GRADO: Primaria
AÑO: “Año del Fortalecimiento de la
Soberanía Nacional”
RESUMEN DE LA OBRA LOS GALLINAZOZ SIN
PLUMAS DE JULIO RAMON RIBEYRO
Los gallinazos sin plumas es un cuento del escritor peruano Julio
Ramón Ribeyro, publicado en 1955. La obra trata sobre dos
hermanitos explotados duramente por su abuelo, quien los
obligaba a recolectar comida para un cerdo en los basurales de
Lima. Es uno de los relatos más famosos de la literatura
peruana.
Los hermanos Efraín y Enrique son dos niños que viven bajo la
tutela de su abuelo, llamado don Santos, un riguroso, abusivo e
invalido, que andaba con una pata de palo. Don Santos obliga a
sus nietos a levantarse temprano y los envía a los basurales,
para que recolecten alimentos con los que alimentaba a su
cerdo, llamado Pascual.
El abuelo siempre levantaba a sus dos nietos para que trajeran
comida en latas para el hambriento marrano. Pero lo que traían
los dos niños, para el abuelo era poco y siempre se quejaba de
que Pascual estaba flaco y que necesitaba más comida.
La pequeña lata de cada uno se va llenando de sebo, extrañas
salsa, un día Efraín encontró unos tirantes con los que fabricó
una trenza. Otra vez una pera casi buena que devoró en el acto.
Enrique, en cambio, tiene suerte para las cajitas de remedios.
Los pomos brillantes, las escobillas de dientes usados y otras
cosas semejantes que coleccionaba con avidez. Y así se pusieron
a buscar y hallaron muchas cosas que a su abuelo le agradó
tanto que les dijo: Que irían tres veces por semana. Pronto
formaron parte de aquel lugar y los gallinazos acostumbrados a
su presencia, laboraban a su lado escarbando con sus picos.
Un día, Efraín se cortó la planta del pie con un vidrio cuando
regresaba del basurero trayendo la comida a Pascual. Al día
siguiente tuvo que ir a traer como sea la comida para el
chancho, pero al regresar Efraín se sintió peor y le dijo al abuelo
don santos.
El desconsiderado abuelo no entendía nada, él prefería que su
chanco estuviera gordo y loque le pasara a su nieto Efraín no le
interesaba nada. Al final, Enrique tenía que ir solo al trabajo y
hacer doble trabajo por su hermano. Enrique trataba de traer lo
mejor para Pascual.
Un día Enrique trajo del basurero un perro que le pusieron el
nombre de Pedro, pero el abuelo quiso botarlo. Enrique
convence al abuelo al decirle que iría con su perro al basural, ya
que este tenía un buen olfato para conseguir más comida para
el chancho. Una mañana, Enrique amaneció resfriado y así se
fue atraer comida para Pascual. Al día siguiente ya no pudo
levantarse por que tenía mucha fiebre. Entonces el abuelo
Santos insulto a sus nietos diciéndoles que no servían para nada
que eran unos mugrosos y unos pobres gallinazos sin plumas.
Furioso el abuelo intento de levantarlos diciéndoles que eran
ociosos. Enrique trato de levantarse y decidió ir al basurero y
llevo varias latas vacías. Al volver Enrique con los cubos llenos
de comida, el chancho se lo comió y Enrique lloro por Pedrito y
se enfrentó a su abuelo.
Enrique reacciona coge la vara y golpea en la cara al abuelo, el
cual cae y se rompe el pie de palo que lo sostenía, se precipita
al lodo del chiquero, inmediatamente Enrique corre a su
hermano y le dice: ¡pronto! Vámonos de aquí el abuelo ha
caído al chiquero, ¿pero a dónde?, pregunta Efraín a donde
sea, al basurero donde podamos comer algo, ¡donde los
gallinazos!, Enrique cogió a su hermano y se lo lleva, el
atardecer había culminado y la ciudad grotesca y viva abría su
gigantesca mandíbula, mientras en el chiquero llegaba el rumor
de una batalla.