Resumen de Fallos
Resumen de Fallos
Delfino y cía: tema sobre las atribuciones reglamentarias de las leyes por parte del PEN para evitar afectar el
“espíritu o sentido propio de cada ley”.
La ley 3.445 sancionada en el año 1986 otorgó el poder de policía de los mares, ríos, canales y puertos nacionales a la
Prefectura General de la Nación, organismo perteneciente al Poder Ejecutivo. En el Art. 3 facultó al mencionado
organismo a juzgar las faltas o contravenciones a las ordenanzas policiales cuando la pena no excediera de un mes de
arresto o multa de $100, entre otras. Esto hasta tanto se sancionara el Código de Policía Fluvial y Marítima.
En cumplimiento de la mencionada disposición, la prefectura dictó el Reglamento de Puerto de la Capital, que en el
Art. 43 prohibía a los buques a arrojar objeto alguno en el interior del puerto.
Los agentes del buque alemán “Bayen” infringieron esta norma, lo que motivó que la Prefectura General de Puertos le
impusiera una multa de $50, sanción prevista en el Art. 117 del Reglamento. Esta resolución administrativa fue
confirmada por el juez de primera instancia en lo federal.
Los interesados apelaron la sentencia alegando la inconstitucionalidad de los arts. 43 y 117 del aludido reglamento,
por resultar violatorios de los siguientes preceptos constitucionales, Art. 86 inc. 2 (actual 99 inc. 2), Art. 67 inc. 11
(actual 75 inc. 12), inc. 12 (actual inc. 13) y Art. 18.
La Cámara de Apelaciones confirmó la sentencia por considerar que: ni la ley 3.445 ni los arts. 43 y 117 del
Reglamento constituyen una delegación legislativa incompatible con la Constitución Nacional, debido a que el
Congreso no ha puesto facultades conferidas por los incs. 11 y 12 del Art. 67 de la C.N. en manos del Poder Ejecutivo,
“existe una distinción fundamental entre la delegación de poder para hacer la ley y la de conferir cierta autoridad al
Poder Ejecutivo a fin de reglar los pormenores necesarios para la ejecución de aquella. Lo primero no puede hacerse
lo segundo es admitido”.
Cuando el Poder Ejecutivo ejerce sus poderes reglamentarios en presencia de una ley previa como la 3.445 no lo hace
en virtud de una delegación legislativa, sino en ejercicio de la facultad conferida por el Art. 86 inc. 2, el único límite
que tiene es el de no alterar la intención de la ley, en el caso, la Prefectura de Puertos al dictar el reglamento que se
cuestiona, no hizo más que cumplir con la voluntad legislativa expresada en la ley 3.445.
El mandato del Artículo 18 de la Constitución Nacional, en lo que se refiere a la necesidad de una ley previa para
aplicar una sanción penal, se cumple en el caso, ya que la ley 3.445 inc. 3 facultó al Poder Ejecutivo para crear las
sanciones que le fueron aplicadas al buque “Bayen”.
A través del presente fallo la doctrina deja asentado, que el Poder Legislativo no puede delegar en el Ejecutivo
poderes que le fueron conferidos privativamente por la Constitución Nacional, sin embargo por el Art. 86 inc. 2 nada
impide al Poder Ejecutivo reglamentar una ley previa dictada por el Congreso, siempre que dicha reglamentación no
altere su espíritu o intención.
Fallo Parke Davis y cía (1973):
Tema sobre la NO utilización de analogías en leyes tributarias ni en tratados internacionales que busquen evitar la
doble imputación tributaria”.
Hechos:
la sala en lo Contencioso administrativo número 2 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Federal, confirmó la
sentencia del Tribunal Fiscal de la Nación que, por mayoría, había confirmado las resoluciones de la Dirección
General Impositiva, de fecha 28 de mayo de 1968, en la cual había determinado de oficio diferencias de gravámenes a
favor del Fisco correspondientes a Parke Davis de Argentina S.A.I.C. por $ 39.484.811, en concepto de impuesto a los
réditos por los años 1963 a 1967; $ 6.820.472 por impuesto de emergencia 1962/64 y 1967, por los años 1963, 1964 y
1967; y $ 6.575.434 por impuesto sustitutivo del gravamen a la transmisión gratuita de bienes, por los años 1963 a
1967.
Parte actora objeta: que no era deducible el gasto por la Dirección gral impositiva de las regalías pactadas entre parke
Davis y cia argentina saic y parke Davis and co de Detroit (EEUU). Ya que la segunda era accionista del 99.5 % de la
empresa radicada en Argentina.
CSJN: confirma la sentencia de por lo siguiente:
- Dos sociedades separadas con respecto al derecho privado, pero unidas fácticamente en el ámbito ecónomico,
hace priorizar está última situación por la preeminencia de la situación real económica (art. 11 y 12 de la ley 11.683)
- No son gastos el pago de las regalías por el uso de la patente y de marcas que utilizaba la empresa radicada en
Argentina.; no hay exención tributaria abalada por la ley para ese pago de regalías.
2
- No se anula la capacidad jurídica y tributaria de una filial en Argentina (auque tenga el 99.95 % de las acciones
una empresa extranjera).
- Los convenios o tratados internacionales celebrados entre determinados países, SOLO estará vigente para las
personas humanas o jurídicas que allí se definan en particular, NO puede utilizarse como analogía para ser exentas de
pago de tributos nacionales.
- NO puede utilizarse causas judiciales similares para la analogía del fundamento en esta causa judicial, ya que el
fallo “papelera pedotti” fue el análisis de una situación fáctica diferente, ya que en ese caso se trataba de una fusión de
sociedades en Argente (que dicta del presente caso).
tema de repetición de impuestos (causas por enriquecimiento indebido – causas civiles vs. Pago indebido –causas
tributarias, diferencias entre ambas).
Hechos: La actora solicita la repetición del importe en concepto de “arancel consular” por la importación de bienes
para ser incorporados al país como inversiones de capital. La cámara rechaza la solicitud de la actora, y reposa su
fundamento en la teoría civil plasmada en Mellor Goodwin: “la falta de prueba del empobrecimiento del solvens(es
decir, quien paga) hacía jugar la presunción de que la carga tributaria había sido trasladada a un tercero”.
CSJN : La Corte revoca el fallo de cámara. Dice que el interés inmediato y actual del contribuyente que paga un
impuesto existe con independencia de saber quién soporta el precio del tributo.
La ley 11683 no exige, a diferencia de la teoría contenida en la normativa civil, la prueba que acredite el
empobrecimiento del solvens. Esta ley reza “solve et repete” (paga y reclama) y no puede prevalecer la legislación
civil; solo exige el presupuesto del pago previo y que el pago haya sido sin causa (por eso “pago indebido”), Fallan a
favor de Petroquímica.
En este caso hacen una diferencia clara en entre lo mencionado para el enriquecimiento indebido (causas civiles) que
pide: enriquecimiento indebido del demandado, correlativo empobrecimiento del actor, nexo de causalidad, falta de
causa jurídica que justifique el enriquecimiento y que el damnificado no tenga otra posibilidad de accionar para su
beneficio. Mientras que el “pago indebido” (causas tributarias), solicita que se incluyan la prueba del pago por parte
del contribuyente y la falta de causa de ese cobro.
Sumario:
En materia de repetición de los impuestos comprendidos en la ley 11.683 (t. o. 1974 ) rigen las normas propias que
este cuerpo legal contiene, entre las que se consagra en los arts. 74 y 76, el principio general del derecho a repetir los
tributos que se hubieran pagado de más, ya sea espontáneamente o a requerimiento de la Dirección General,
imponiéndose a quien lo intenta la demostración de la medida en que el impuesto abonado es excesivo con relación al
gravamen que le correspondía abonar, expresiones que importan referencia al pago de lo indebido o efectuado sin
causa y además, como consecuencia de la exigencia del solve et repete, la prueba del ingreso al fisco es presupuesto
de la acción, sin otras exigencias, fuera de los recaudos procesales.
La repetición de lo pagado indebidamente, además de su fundamento en el principio de derecho natural de que nadie
debe enriquecerse sin causa a costa de otro, regla ética que alcanza al Estado, reconoce también sustento en las
garantías constitucionales que amparan al contribuyente frente a posibles desvíos de la ley o su aplicación.
La teoría civil del enriquecimiento sin causa exige presupuestos que no impone la ley 11.683 para la repetición de
impuestos que establece esencialmente al efecto la prueba del pago y la falta de causa y no ha previsto la
acreditación del empobrecimiento del solvens, como la prueba que dicha ley confiere acción no sólo al
contribuyente, sino también a meros responsables que no son los sujetos de la obligación tributaria. El interés
inmediato y actual del contribuyente que paga un impuesto existe con independencia de saber quién puede ser, en
definitiva, la persona que soporte el precio del tributo.
Con este fallo la Corte modifica la doctrina que al respecto sostenía el tribunal en su anterior composición y se retoma
la de pronunciamientos anteriores.
Juan Pedro Insúa: (leyes tributarias retroactivas, pago debido – efecto liberador/derecho adquirido por ello).
Temática y hechos aplicabilidad de la retroactividad de la ley tributaria, se impuso un nuevo impuesto de “emergencia
por única vez” bajo la ley 22.604 que iba sobre los activos financieros al 31/12/81 (se publica en el BO en junio del 82
´), por lo que el señor Insúa ya había cumplido con sus obligaciones tributarias (impuesto a las ganancias y al
patrimonio neto de ese año en vigencia/ que eximía del pago a los activos financieros, a la fecha publicación de la
nueva ley). Presento reclamo en su sede administrativa que no tuvó respuesta satisfactoria, por lo que realizó demanda
3
por repetición en el Tribunal Fiscal (que también fue rechazada, ya que menciona que la ley no es inconstitucional –
facultad de la CSJN- y que NO había superposición entre el pago de impuestos a las ganancias, al patrimonio y este
nuevo tributo de emergencia.
Cámara confirmó la sentencia y la DGI interpusó recurso extraordinario hacia la CSJSN sobre el caso en cuestión.
CSJN: Las leyes comienzan a ser obligatorias a partir de su publicación en el BO (es decir, en gral las leyes no son
retroactivas en el tiempo pasado a su publicación), para garantizar la seguridad jurídica y certeza de la población gral;
no se puede afectar un derecho patrimonial adquirido por ese contribuyente en particular por haber abonado ya sus
obligaciones tributarias del año 1981 (limitación de los poderes públicos y supremacía de la CN- derecho de
propiedad privada-.).
Pago de buena fe de las obligaciones tributarias, limitan la aplicación de leyes tributarias retroactivas (generando ese
pago una liberación de la obligación impuesta por esa nueva ley publicada en junio 82´ afectando activos financieros
de 31/12/81).
Sólo el derecho adquirido se puede materializar con el pago debido y de buena fé. El actor ya había cumplido con
todas sus obligaciones tributarias al momento de entrada en vigencia la ley del “impuesto de emergencia”.
Fallo Fleischmann Argentina Inc.
Hechos: en 1989 se impusó un tributo (previsto en el art. 69 de la ley de impuestos internos) hacia el polvo
denominado “royalina”, comercializado por la actora, quien promueve la acción de repetición por considerar que no
correspondía su cobro durante el mes de diciembre de 1978 y enero a diciembre de 1979. El motivo de la repetición
era que el polvo en jugo en cuestión, no estaría contemplado en refresco, un jarabe, ni un extracto concentrado, siendo
que el consumidor luego tenía que prepararlo con agua (estando por fuera del orden establecido en la norma tributaria
creada por el Poder Legislativo).
Primera instancia y cámara: rechazan la medida presentada por la actora, se considera el recurso extraordinario
federal hacia la CSJN.
CSJN definió:
a) NO se debe aceptar bajo ningún caso la analogía en la interpretación de las leyes tributarias materiales,
para evitar extender el derecho más allá de la establecido por el legislador en la “letra” de la norma en
cuestión (ppio de reserva de ley)
b) El Estado debe prescribir claramente los grávames y exenciones para los/as contribuyentes puedan
ajustar sus conductas de una manera clara y sencilla.
c) Se determinó por medio de las pruebas que el polvo “royalina” NO era un jarabe, un refresco, a la hora
de la comercialización. El uso que le diera el consumidor por fuera de ese momento, está por fuera del ámbito
tributario en cuestión.
d) Se confirma que es un producto NO incluido en el gravamen cuestionado, y se revocó la sentencia
anterior.
Fallo Sambrizzi vs. Nación Argentina (DGI)
Hechos: en el señor Sambrizzi solicita en 1era instancia que NO se le debía cobrar un impuesto sobre los intereses de
PF que se vieran reflejados a partir del 1/04/83 (la ley fue publicada en el BO el 28/02/1983). El PF fue constituido
por el actor el 5/08/1982, y con fecha posterior a la fecha de entrada en vigencia de la presente ley, podía interpretarse
que estaba incluido el cobro de los intereses de ese PF. Pero NO era viable cobrar intereses sobre la porción de
intereses que fueron integrados ANTES de la entrada en vigente de la ley (es decir antes del 28/02/83). Y a
interpretación de la cámara, el fisco DEBIA devolver esa porción de cobro de intereses que fueron devengados previos
a la fecha de vigencia de la ley en cuestión. El fisco presenta recurso federal hacia la CSJN.
CSJN: Se inicia el análisis de cuándo se considera que el hecho imponible se encuentra configurado en su totalidad.
Por lo tanto, menciona que el derecho del acreedor de percibir los intereses del PF sólo se puede verificar al momento
de su vencimiento, por lo tanto la interpretación de la cámara es errónea, ya que la CSJN ha definido que la “primera
fuente de interpretación de la ley es su letra, sin que sea admisible una inteligencia que equivalga a prescindir del
texto legal”. Por último, corresponde señalar que la solución a la que se acaba de arribar no importa otorgar efecto
retroactivo a la ley 22.752, toda vez que sólo existe retroactividad si el hecho imponible, incluida su dimensión
temporal, ha tenido integra realización antes de entrada en vigor la ley que lo convierte en imponible, lo cual, como
se ha visto no ha ocurrido en autos.
Por ello, se revoca la sentencia apelada y se rechaza la demanda (el actor DEBE abonar la carga tributaria al momento
mismo de vencimiento del PF que tiene en análisis).
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Fallo Marta Navarro Viola de Herrera Vegas Vs. Estado Nación (DGI),89
HECHOS: El accionante interpone demanda de repetición por las sumas pagadas en concepto del tributo de la ley
22604 (impuesto de emergencia sobre los activos financieros), ante el Estado Nacional. El relato de los hechos
afirman que María Navarro Viola de Herrera poseía acciones de “Sucesores S.A.” y “Cautela S.A.” el 31/12/1981, la
cuales fueron donadas a la Fundación Navarro Viola el 05/04/1982, y el 09/06/1982 se publica en el Boletín Oficial de
la República Argentina la mencionada ley.
SENTENCIA DE LA CSJN: El apelante se agravia en que la CNACAF realizó una errónea interpretación de la ley
22604, ya que su texto no excluye del ámbito del gravamen a aquellos bienes que no integraban el patrimonio del
contribuyente en el momento de sancionarse la ley. Señala que aceptar el criterio de la sentencia apelada podría
frustrar los propósitos de la norma, al posibilitar que los eventuales contribuyentes detrajeran de su patrimonio los
activos a gravar en razón de haber tomado conocimiento previo de esa forma de imposición. Por último, destaca que,
habiendo admitido la constitucionalidad de la retroactividad de las leyes en materia tributaria cuando no se afecten
derechos adquiridos, se debería haber aplicado dicho criterio.
Al contestar el traslado de los agravios fundados, el accionante menciona que el alcance que le pretende otorgar la
demandada a la ley 22604 resulta contrario a los principios y garantías constitucionales.
Para así resolver, la CSJN entendió que la ley 22604 estableció un impuesto de emergencia que debía aplicarse en
todo el territorio de la Nación, por única vez, sobre los activos financieros existentes al 31/12/1981. Con lo cual, resta
resolver si dicha ley puede aplicarse retroactivamente sobre los bienes que no se encontraban en el patrimonio del
sujeto pasivo.
Si bien la ley 22604 tuvo el indudable objetivo de alcanzar con el tributo que creó a los activos financieros existentes
al 31/12/1981, sin que surja ni de su texto ni de la exposición de motivos que fuera necesario que tales bienes
permanecieran en el patrimonio del contribuyente al sancionarse la ley. Sin embargo, se debe tacha de inválida por el
hecho de ser contraria al artículo 17 de la Constitución Nacional.
Artículo 17.- La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de
sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por ley y previamente
indemnizada. Sólo el Congreso impone las contribuciones que se expresan en el Artículo 4º. Ningún servicio personal
es exigible, sino en virtud de ley o de sentencia fundada en ley. Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su
obra, invento o descubrimiento, por el término que le acuerde la ley. La confiscación de bienes queda borrada para
siempre del Código Penal argentino. Ningún cuerpo armado puede hacer requisiciones, ni exigir auxilios de ninguna
especie.
Se confirma la sentencia de cámara, y se le deja el beneficio al contribuyente y la obligación del fisco a
DEVOLVER PARTE DEL TRIBUTO YA ABONADO.
Disidentemente el Dr. Carlos Santiago Fayt, considera que no se ha probado efectivamente la confiscatoriedad de los
bienes del contribuyente. Entendiendo, además, que las mutaciones patrimoniales no son por si motivo suficiente para
excluir los tributos que han correspondido a los titulares de los patrimonios en las ocasiones que la ley señale.
Por último, señala que tal derecho individual no puede entenderse que excluya los poderes impositivos que la misma
Constitución consagra, que hacen a la subsistencia del Estado que aquélla organiza, y al orden, gobierno y
permanencia de la sociedad cuya viabilidad ella procura.
Por lo tanto, solicita dejar sin efecto el fallo de cámara, es decir, que el contribuyente pague el tributo por
completo.
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Chmann Argentina Inc s/ Recurso por retardo- impuestos internos.
Contexto: 13/06/1989
Hechos: Se impuso un tributo (previsto en el articulo 69 de la ley de impuesto internos) al polvo denominado
“Royalina” que lo comercializaba la actora y ésta misma promueve un recurso de repetición para obtener la
devolución de las sumas abonadas durante el periodo del mes diciembre de 1978 y de enero a diciembre de 1979.
La Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, mantuvo la decisión de
la instancia anterior y la rechaza, es por esto que la actora interpone RECURSO EXTRAORDINARIO FEDERAL y
es procedente porque están controvertidas normas de naturaleza federal y la sentencia definitiva del tribunal superior.
Artículo en discusión: Articulo 69- “las bebidas gasificadas no alcanzadas por otros impuestos internos y los refrescos
estarán gravados con un impuesto interno del 25%, igual gravamen pagarán los jarabes, extractos y concentrados, no
derivados de la fruta, destinados a la preparación de bebidas sin alcohol”.
La Corte dijo: 1) No cabe aceptar la analogía en la interpretación de las normas tributarias materiales para extender el
derecho más allá de lo previsto por el legislador ni para imponer una obligación, rige el principio de legalidad. 2) El
estado debe prescribir claramente los gravámenes y exenciones para que los contribuyentes puedan fácilmente ajustar
sus conductas respectivas en materia tributaria. 3) Se determina mediante las pruebas otorgadas que el polvo royalina
no es un jarabe, refresco, en el estado que se presenta a la hora de comercializarlo, el uso posterior que le de el
consumidor se encuentra por fuera del ámbito impositivo, se concluye que no constituye un producto alcanzado por el
gravamen examinado. 4) Se revocó el pronunciamiento apelado.
Fallos: 321-2441 – “Susana Ernestina Teresa Guerrero de Louge v. Municipalidad de la Ciudad de Buenos
Aires” (12-11-1998)
El fisco municipal por “error” calculó mal el ABL de la propiedad inmueble de la actora e intimó a ésta al pago de la
suma no incluida por dicho error. La CSJN sostuvo al igual que en anterior jurisprudencia que el pago de los tributos
es liberatorio y configura un derecho adquirido amparado por el derecho constitucional del Art. 17 de la CN, por lo
que un error adjudicable a la negligencia del fisco, y no existiendo mala fe por parte del contribuyente, impide que el
fisco pueda cobrar posteriormente el pago de la suma no calculada oportunamente.
(retroactividad ) se modificaban forma de valuación de inmuebles, y la ley decía que esta nueva manera de avalúo, se
aplicaba a balances hasta el 31/12/1970, modifica de manera retroactiva. Inmuebles de balances cerrados a partir de
31/12/1970. La CSJN dice que nadie tiene un derecho adquirido al mantenimiento de leyes. SOLO cuando el
contribuyente hizo pago del impuesto, por efecto de ese pago, tiene derecho adquirido. Y acá entra la retroactividad.
No había aun derecho adquirido porque Moiso no pagó.
un decreto dictado por el poder ejecutivo nacional el 29 de diciembre de 1971 La forma en que se valúan los
inmuebles el propio establecía que está modificación en la forma del avalúo de los inmuebles IVA aplicarse a los
balances cerrados a partir del 31 de diciembre de 1970 en un impuesto en particular que existía en ese momento que el
impuesto sustitutivo del gravamen a la transmisión gratuita de bienes.
son las fechas se modifica la forma de evaluar los bienes y se le da una una efecto inmediato al 31 de diciembre
de 1970 el decreto se dicta el 29 de diciembre 1970 y sale publicado en el boletín oficial el 11 de enero de 1971 se
entiende la cuestión a debatir acá la importancia de la publicidad de las normas Un análisis tiene un derecho
adquirido al mantenimiento de las leyes o reglamentaciones ni a la inalterabilidad de los gravámenes creados o regidos
por él Este es el punto tiene acaba con esto Solo cuando el contribuyente hizo el pago del impuesto todas las el pago
va a tener un derecho adquirido y también relacionalmente decir el nuevo de sido con posterioridad al cierre del
balance no inválida al decreto porque no existe un derecho adquirido en este caso el hecho generador de la
obligación tributaria el hecho de la generación ocurrido el hecho imponible que genera la obligación de tributar ya se
ha ocurrido bajo una ley anterior no significa no se le puede aplicar esta modificación justamente porque nadie tiene
derecho al mantenimiento de las leyes en tanto y en cuanto no allá no tengo un derecho adquirido y ese derecho
adquirido recién ocurre cuando yo pago si justamente por el efecto liberatorio del pago se entiende como vienen
encadenado El razonamiento de la corte .
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FALLOS UNIDAD
N° 11
Fallos: 308:2153 – “Aerolíneas Argentinas Sociedad del Estado v. Provincia de Buenos Aires”
(13-11-1986)
La actora funda su pretensión en los siguientes argumentos: a) la inconstitucionalidad del impuesto a los ingresos
brutos por resultar a su juicio violatorio del art. 67, inc. 12 de la Carta Magna, y b) la ilegalidad del tributo por
contrariar el principio del régimen de coparticipación federal en cuanto éste veda la doble imposición. La Corte
teniendo en cuenta que a) la actividad desarrollada por la actora que dio lugar al pago por vía de retenciones del
impuesto a los ingresos brutos cuya repetición se intenta, consiste en el transporte interprovincial de personas; b) el
precio del billete de pasaje aéreo es fijado por el Estado Nacional, de acuerdo con la política tarifaria oficial; c) en la
fijación de las tarifas aéreas de la actora, elaboradas de acuerdo al procedimiento establecido por la resolución 357/78
de la Secretaría de Transportes y Obras Públicas, no se tuvo en cuenta la incidencia del impuesto a los ingresos brutos
y no se puede trasladar el tributo al precio de los pasajes, por lo que se trata de un tributo directo al ser de imposible
traslación. Remitiéndose a los fundamentos de la causa Transportes Vidal SA, declara que por el hecho de encontrarse
las rentas de la actora sujetas al impuesto a las ganancias (leyes 20.628 y 22.016, y sus modificatorias), la aplicación
del tributo local importa que se configure la hipótesis de doble imposición reñida con la regla antes señalada, lo cual
autoriza a hacer lugar a la demanda, y condena a la Prov. de Buenos Aires a devolver lo pagado por impuestos a los
ingresos brutos
Fallo Sociedad Italiana de Beneficencia s/ rec. de inconst. denegado en: Sociedad Italiana de Beneficencia en
Buenos Aires c. Dirección Gral. de Catastro” (2003)
- Interrelación derecho tributario con el resto. Plantea si son o no autónomos. Resolución DGR determinó de oficio
el monto adeudado por la Sociedad en concepto de impuesto a los Ingresos Brutos → S recurso de reconsideración
ante DGR la cual ratifica → S apela ante Cámara en lo Contencioso Administrativo y Tributario la cual revoca y dice
que S estaba exenta al pago de IIBB → Gobierno recurso de inconstitucionalidad Tribunal Superior revoca y dispone
que Cámara dicte nuevo pronunciamiento → Cámara sentencia y rechaza apelación S (anterior) → S recurso de
inconstitucionalidad y queja → Fiscal General Adjunto pide se declare procedente la queja y se rechace la
inconstitucionalidad. S plantea que la sentencia aplica el plazo de prescripción decenal 10 (local) en desmedro del
plazo de prescripción quinquenal 5 (nacional) lo cual afecta la supremacía del ordenamiento federal + la regulación
local de plazos de prescripción en materia impositiva distintos a los del Código Civil es inconstitucional TSJ admite
parcialmente la queja, y rechaza la inconstitucionalidad → en este caso la norma que se impugna emana del Congreso
Nacional actuando como legislador local. No es razonable que el legislador local otorgue distinto tratamiento al
contribuyente inscripto que a quien no (que sí lo hace la legislación nacional) → aplicar decenal. + Los estados locales
son los que deben decidir en qué plazos y bajo qué circunstancias prescribe una obligación tributaria.
En el fallo Sociedad Italiana (2003) está la misma discusión que en Filcrosa -de “criterio civilista”- (si era válido
que el municipio de Avellaneda regule la prescripción de una obligación tributaria. La corte dice que es
inconstitucional porque todo lo que hace al nacimiento y extinción de las obligaciones tributarias, fue una
competencia delegada de las pcias a la nación por el Art. 75 inc. 12 – el cómputo de la prescripción está claramente
regulado en el CC; la prescripción es un instituto general del derecho.). El Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad
de Buenos Aires, llegó a una decisión opuesta al fallo anterior, fallando a favor de un “criterio autonomista” del
derecho tributario. La reforma constitucional de 1994 consagró la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires,
confiriéndole facultades propias de legislación, de lo expuesto se infiere que la Ciudad de Buenos Aires goza y ejerce
facultades tributarias propias, como las provincias junto a las que integra el sistema federal argentino y con las que
concurre en el régimen de coparticipación previsto en el art. 75 inc. 2°, de la Constitución Nacional.
Según la jurisprudencia de la Corte prevalece la tesis civilista en pos de lograr una uniformidad en ciertos criterios que
posibiliten la seguridad jurídica.
Art 75 inc. 12: Atribución del legislador nacional para dictar códigos. Su Fundamento es la unidad de legislación.
Discusión. ¿Los códigos de fondo condicionan por razones de subordinación normativa el derecho provincial y
municipal? Existen dos tesis.
Tesis Civilista (Filcrosa c/Municipalidad de Avellaneda) o en virtud de la autonomía del derecho tributario las
normas fiscales pueden prevalecer frente a la regulaciones de los Códigos.
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Tesis autonomista. (Sociedad Italiana de beneficencia) Aquí se dice que la delegación es sobre materias privadas y
no públicas.
Hechos. La sentencia de primera instancia hizo lugar a la acción de amparo y, en consecuencia, declaró la
inconstitucionalidad del art. 39 de la ley 24.073, del art. 4° de la ley 25.561, del decreto 214/02 y de toda otra norma
legal o reglamentaria de cualquier órgano estatal nacional, en tanto impiden a la actora aplicar el ajuste por inflación
impositivo. Asimismo, ordenó a la AFIP — DGI— recibir la liquidación del impuesto correspondiente al ejercicio
fiscal comprendido entre el 1° de enero y el 31 de diciembre de 2002 con aplicación del mencionado instituto
correctivo. El tribunal de alzada confirmó la sentencia. Contra esta decisión la Administración Federal de Ingresos
Públicos interpuso recurso extraordinario federal. La Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó la sentencia
recurrida, sin perjuicio de lo cual hizo lugar, por mayoría, al amparo interpuesto por considerar acreditado un supuesto
de confiscatoriedad.
Entonces, por la vía del amparo, el contribuyente solicitó que se declare la inconstitucionalidad de las normas que
impiden aplicar el ajuste por inflación impositivo en el Impuesto a las Ganancias correspondiente al ejercicio 2002. La
sentencia de primera instancia hizo lugar a la acción de amparo, que fue confirmada por el tribunal de alzada. El
contribuyente ofreció como prueba un "informe especial de contador público" conteniendo una "estimación de
resultados fiscales con efectos del ajuste por inflación impositivo". En dicho informe, se llegó a la conclusión que si se
determina el impuesto a las ganancias sin aplicar el ajuste por inflación, la alícuota efectiva del tributo a ingresar no
sería del 35% sino que representaría el 62% del resultado impositivo ajustado correspondiente al ejercicio 2002, o el
55% de las utilidades -también ajustadas- obtenidas durante el ejercicio de ese mismo año. La Corte concluyó que la
prohibición de utilizar el mecanismo de ajuste por inflación resulta inaplicable al caso, en la medida en que la alícuota
efectiva a ingresar de acuerdo con esos parámetros insume una sustancial porción de las rentas, y excede cualquier
límite razonable de imposición, configurándose así un supuesto de confiscatoriedad. Por tal motivo, el voto
mayoritario declaró procedente la aplicación del mecanismo de ajuste por inflación por el período fiscal
correspondiente al año 2002.
Puntos clave: 1 – No corresponde declarar la inconstitucionalidad del art. 39 de la ley 24, del art. 4° de la ley 25.561,
del decreto 214/02 y de toda otra norma legal o reglamentaria de cualquier órgano estatal nacional, en tanto y en
cuanto impiden aplicar el ajuste por inflación impositivo, pues, en la medida en que las normas referidas han sido
dictadas por el Congreso de la Nación, órgano al que el texto constitucional atribuye el ejercicio del poder tributario y
fue respetado el procedimiento legislativo que estatuye el art. 52 de la norma suprema, no puede alegarse una
violación al principio de reserva de ley tributaria, conclusión ésta que no se modifica por el mero hecho de que haya
existido un período en el que se observó un sensible proceso inflacionario 2 – Si bien el mero cotejo entre la
liquidación de la ganancia neta sujeta al tributo efectuada sin el ajuste por inflación, y el importe que resulta de aplicar
a tal fin el referido mecanismo no es apto para acreditar una afectación al derecho de propiedad, ello no debe
entenderse como excluyente de la posibilidad de que se configure un supuesto de confiscatoriedad, si entre una y otra
suma se presenta una desproporción de magnitud tal que permita extraer razonablemente la conclusión de que la
ganancia neta determinada según las normas vigentes no es adecuadamente representativa de la renta, enriquecimiento
o beneficio que la ley del impuesto a las ganancias pretende gravar 3 – La prohibición de utilizar el mecanismo de
ajuste del Título VI de la ley del impuesto a las ganancias resulta inaplicable, si la alícuota efectiva a ingresar de
acuerdo con esos parámetros insume una sustancial porción de las rentas obtenidas por el actor, según lo acredita la
pericia contable —en el caso, si se determina el tributo sin aplicar el ajuste por inflación, la alícuota efectiva del
gravamen a ingresar no sería del 35% sino que representaría el 62% del resultado impositivo ajustado correspondiente
al ejercicio 2002, ó el 55% de las utilidades (también ajustadas) obtenidas por la actora durante el ejercicio de ese
mismo año— y excede cualquier límite razonable de imposición, configurándose así un supuesto de confiscatoriedad
4 – La mera circunstancia de que el experto haya omitido “ratificar” o “rectificar” —tal como lo había ordenado el
juez de la causa— el informe contable acompañado por la actora, así como los porcentajes de la utilidad que
absorbería el impuesto a las ganancias sin la aplicación del ajuste por inflación, no obsta —en el caso— a la
acreditación de la confiscatoriedad alegada, en tanto el balance presentado por la empresa no ha sido objeto de
impugnación por la demandada, debiendo destacarse que en él se consignan tanto las utilidades de la actora como la
respectiva previsión para atender al pago del tributo en cuestión, según la ley vigente, por lo que corresponde declarar
procedente la aplicación del mecanismo correctivo por el período fiscal reclamado, correspondiente al año 2002 5 – El
poder estatal de crear impuestos no es omnímodo e ilimitado, pues tiene un natural valladar en los preceptos
constitucionales que requieren que las contribuciones sean razonables en cuanto no han de menoscabar con exceso el
derecho de propiedad del contribuyente que debe soportarlas. 6 – Es ajeno a la función del Poder Judicial juzgar el
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mérito de las políticas económicas decididas por otros poderes del Estado, sino ponerles un límite cuando violan la
Constitución y —en el caso— el derecho de propiedad.
En síntesis la Corte señaló que es indispensable para la existencia del Estado que éste pueda recaudar impuestos, pero
esa facultad es limitada porque no puede provocar una afectación confiscatoria del derecho de propiedad de los
contribuyentes. El Máximo Tribunal afirmó que es competencia legítima del Congreso dictar una ley que prohíbe el
ajuste por depreciación de la moneda como instrumento para enfrentar la inflación. Destacó que no juzga el mérito de
las políticas económicas, pero sí debe ponerles límites cuando afectan el derecho de propiedad. Por estas razones,
aseguró que no corresponde declarar la inconstitucionalidad de esas normas en forma abstracta, sino frente a una
afectación concreta al derecho de propiedad. En este sentido, indicó que los precedentes anteriores de la Corte no se
refieren al Impuesto a las Ganancias y no pueden ser directamente trasladados. Por estas razones, sosteniendo que hay
confiscatoriedad cuando se absorbe una porción sustancial de la renta o el capital, la Corte decidió fijar un criterio
enfocado exclusivamente en el caso. Para ello, tuvo en cuenta que en el año 2002 hubo una inflación de índices de
precios mayoristas de 117, 96% y minoristas de 40,9%, lo que constituye un hecho relevante si se tiene en cuenta la
prohibición de indexar. En el caso el actor presentó un informe especial de contador público del que se desprende que
en el 2002 (ejercicio fiscal finalizado el 31 de diciembre de ese año) el pago del impuesto sin ajuste no sería del 35%,
sino que representaría el 62% del resultado impositivo ajustado o el 55% de las utilidades ajustadas obtenidas por la
actora durante el ejercicio de ese mismo año, lo que excedería el límite razonable de imposición. El juez de primera
instancia ordenó realizar una pericia que arribó a conclusiones similares que no fueron suficientemente objetadas por
las partes. De estos hechos, resaltó el Alto Tribunal, se desprende que la prohibición de utilizar el ajuste por inflación
resulta inaplicable al caso de autos, en la medida en que la alícuota efectiva a ingresar insume una sustancial porción
de las rentas obtenidas por el actor y excede cualquier límite razonable de imposición, configurándose un supuesto de
confiscatoriedad. En consecuencia, la Corte resolvió declarar procedente en el caso aplicar el ajuste por inflación por
el periodo fiscal correspondiente al año 2002, haciendo lugar al amparo presentado por la actora. El ministro Petracchi
votó en disidencia porque consideró que no estaba probada suficientemente la afectación sustancial del patrimonio
Fallos: D. 501. XLIII.- “Devotto Solari, Oscar N. (TF 18.489 I)contra D.G.I.” (8-6-2010)
La parte actora solicitó la repetición del impuesto a las ganancias por los réditos obtenidos de un fondo de inversión en
EEUU donde ella participaba y que había abonado de forma espontánea durante los años 1995 y 1997. La acción se
basaba en que la ley 24.073, vigente en ese periodo, no establecía de forma clara y expresa las precisiones necesarias
para la liquidación y por lo tanto esa falta de descripción en el hecho imponible hacían inconstitucional dicho
gravamen al no respetar el principio de legalidad. La CSJN resolvió confirmar la sentencia de la Cámara apelada por
el fisco, que había resuelto dar lugar a la repetición, comprendiendo que una ley tributaria debe cumplir con el
principio de legalidad no solamente desde su lado formal, es decir, respetando el órgano constitucionalmente
competente que la emana, sino que también debe tipificar de manera completa el hecho que se grava y que constituye
la posterior obligación tributaria.
Fallos: “Hermitage S.A. contra Poder Ejecutivo Nacional - Ministerio de Economía y Obras y Servicios
Públicos” (15-6-2010)
El 15 de junio de 2010 la Corte Suprema de Justicia de la Nación se expidió en el caso, en el cual una empresa había
solicitado la declaración de inconstitucionalidad del impuesto a la ganancia mínima presunta por causarle su
aplicación un grave perjuicio. La Ley N° 25.063 establece en su artículo 6 un impuesto a la ganancia mínima presunta
del 1% de los activos de, entre otros sujetos, las sociedades constituidas en la Argentina, valuados según los
parámetros que la misma norma dispone. A su vez, se prevé un mecanismo de compensación con el impuesto a las
ganancias atento el carácter complementario de ambos impuestos. En el caso la empresa demostró con una pericia
contable que durante los períodos 1995, 1996 y 1998, su explotación comercial había arrojado pérdidas, lo cual
determinaba la inexistencia de capacidad contributiva para hacer frente al impuesto. El juez de primera instancia
denegó la petición con sustento en que la empresa no había demostrado que la aplicación del impuesto le resultara
confiscatoria. Tras ser apelada por el contribuyente, la Sala V de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso
Administrativo Federal revocó la sentencia de primera instancia y declaró la inconstitucionalidad del impuesto, al
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considerar probada la ausencia de capacidad contributiva ante la existencia de pérdidas operativas e impositivas.
Recurrida la sentencia, esta vez por el Estado Nacional, la Corte Suprema, en mayoría de cinco votos y desestimando
el dictamen previo del Procurador General, comenzó haciendo una referencia a la redacción poco clara e imprecisa de
la norma, y recurrió a los antecedentes parlamentarios para su interpretación. Consideró que el hecho de que el
legislador pretenda captar la capacidad contributiva a través de una presunción de renta mínima no resulta razonable y
es inequitativo porque con ese mecanismo se incluye indiscriminadamente en la misma órbita a una diversidad de
actividades y formas de organización, sin tener en cuenta sus particularidades y sin permitir la prueba de que en el
caso concreto no se haya obtenido la ganancia presumida por el legislador. En el marco de ese razonamiento, rechazó
la presunción legal y declaró la inconstitucionalidad del impuesto con respecto a la empresa, al dar por probada la
existencia de pérdidas en los períodos en cuestión y considerar que ello no permitiría al contribuyente hacer frente al
impuesto e incrementaría aún más su detrimento contable e impositivo. Los dos votos en disidencia conjunta resultan
interesantes para el análisis de la cuestión. En opinión contraria a la de la mayoría, se hizo hincapié en que la
capacidad contributiva que el legislador pretendió alcanzar con el impuesto está dada por la propiedad de los activos
afectados a una explotación comercial, los que constituyen por sí solos una exteriorización de riqueza susceptible de
ser gravada, sin que sea necesaria la existencia de ganancias. En este sentido, la disidencia consideró que la
presunción utilizada por el legislador no resulta irrazonable y sí lo sería, en cambio, presumir que una explotación
pudiera subsistir con un activo improductivo. Agregó que la empresa tampoco había probado que la imposición le
resultara confiscatoria, es decir, que absorbiera una parte sustancial de su renta o capital, teniendo en cuenta la
capacidad productiva potencial del bien según el rendimiento normal medio de una correcta explotación, de acuerdo
con los parámetros establecidos por la misma Corte Suprema en varios antecedentes. Aunque los efectos jurídicos del
fallo se circunscriben al caso analizado, la Corte Suprema efectúa ciertas afirmaciones genéricas en cuanto a la
improcedencia de aplicar el impuesto en supuestos en que existen pérdidas contables e impositivas. Ello podría
generar el inicio de numerosas discusiones judiciales vinculadas a la aplicación del tributo en casos similares.
Fallo “Diario Perfil SA contra AFIP - DGI s. dirección general impositiva” (11-2-2014)
en la causa la doctrina que surge del mismo no exige, de manera alguna, que deba demostrarse la imposibilidad de que
los activos generen la renta presumida por la ley - o que no tengan capacidad para hacerlo - sino, simplemente, que esa
renta, en el período examinado, no exista. Posteriormente al analizar la prueba, destacó que la actora registró pérdidas
en sus balances contables correspondientes a los períodos pertinentes y que a su vez registró quebrantos en sus
declaraciones juradas del impuesto a las ganancias del período fiscal en cuestión, por lo que tuvo por acreditado, en
los términos de la doctrina del citado caso "Hermitage SA", que aquella renta presumida por la ley, lisa y llanamente,
no ha existido.
DOCTRINA RESULTANTE:
Conforme el criterio sentado por la CSJN, a los efectos de establecer la procedencia de aplicar el Impuesto a la
Ganancia Mínima Presunta - Título V, artículo 6° de la Ley N° 25.063 (BO. 30/12/98)- no debe exigirse la
demostración de la imposibilidad de que los activos generen la renta presumida por la ley - o que no tengan capacidad
para hacerlo -, sino que esa renta, en el período examinado, no existió.
Por lo tanto en los casos en que se pruebe la existencia de pérdidas en los balances contables correspondientes al
período pertinente y, a su vez, se registren quebrantos en la declaración jurada del impuesto a las ganancias del
período fiscal en cuestión, se tendrá por acreditado, en los términos de la doctrina sentada por la CSJN en "Hermitage
SA", que aquella renta presumida por la ley no ha existido.
“Nogués Hnos. contra la Provincia de Tucumán, por inconstitucionalidad de la ley de 14 de Junio de 1902 y
devolución de dinero” (5-9-1903)
Es doctrina de la CSJN mantener hilo de sentencias anteriores, CSJN es el único intérprete final. Tiene que ver con
precedentes anteriores. Decisiones judiciales aplican en ese caso en particular. NOUGUES C/TUCUMAN, se discute
este tema también. Distintos tributos afectan el derecho a ejercer industria lícita.
No tiene problema tenía la plata microomnibus no porque estaba quebrado entonces la corte lo analiza en este
contexto y dicen este caso se viola el principio de igualdad no y acceso a la justicia y al otro en el cual se analiza el
principio de igualdad que tiene que ver con algo que nosotros vimos cuando analizamos la causa laboratorio raffo qué
rasgo y venía invocando la jurisprudencia desde compañía química se acuerdan cuando lo leyeron invoco toda la
jurisprudencia de la corte en materia de tasas el tribunal superior de justicia de Córdoba dijo que no importa Y tuvo
que llegar a la corte para que le dieran la razón bueno nuGUESS hermanos contra provincia de tucumán la corte tuvo
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la oportunidad de analizar la igualdad ante la ley y el precedente judicial en cuanto A qué a qué sí hay un precedente
judicial una doctrina de la corte pacífica sí pacífica los tribunales inferiores tienen la obligación de aplicarla para no
hacer incurrir el contribuyente en un dispendio jurisdiccional no de discutir para laboratorio raffo Tuvo que pasar por
la primera instancia la cámara el tribunal superior de justicia llegar a la corte entonces la causa hermana provincia de
tucumán la importancia de respetar El precedente Judicial cuando es Pacífico porque de lo contrario se viola este
principio de igualdad estamos claros hasta acá
“Doña Rosa Melo de Cané, su testamentaria; sobre inconstitucionalidad de impuesto a las sucesiones en la
Provincia de Buenos Aires” (16-12-1911)
INVIOLABILIDAD DE LA PROPIEDAD este principio. FALLOS: ROSA MELO DE CANÉ, analizaba impuesto
a las sucesiones. CSJN analizo impuesto de 50% sobre legados. Analizó si era o no confiscatorio en relación a lo
legado; en caso en concreto se evidenció que este tributo generaba una confiscación. Absorbía una parte sustancial de
esos bienes legados. CSJN habla de 33% y no debe confundirse con que si un tributo que supera el 30% si o si es
confiscatorio. La CSJN analiza en cada caso, nunca fijó 30% como base para que sea confiscatorio. Pondera
circunstancias de hecho e ese caso. NO TENER EN MENTE QUE MAS DE 30% ES CONFISCATORIO, NO es asi,
debemos analizar cosas en caso concreto.
Interpretarse en materia de confiscatoriedad la corte tiene una jurisprudencia llaves 1911 Doña Rosa Melo de cané era
un tema sucesorio dónde hay la corte en pies analizar la cuestión de la confiscatoriedad sí y la corte en esa en esa
oportunidad estaba analizando un impuesto sucesorio que tenía una tasa del 50% no Y la corte Ay sí hija Este 50%
xerxes y vos y establece un porcentaje el porcentaje del 33% pero ese porcentaje del 33% la corte no lo estableció
como Pauta objetiva como límite que nosotros si algo pasa el 33% es confiscatorio porque no es así porque la tasa del
impuesto a las ganancias del 35% entonces que estaríamos con validando un impuesto confiscatorio en el caso
concreto la corte usó el parámetro del 33% lo utilizó el 33% cómo pudo haber hecho 35 32 31 Allison ese caso
concreto sí entonces cómo se analiza la confiscatoriedad en cada causa se van alisando de acuerdo a las circunstancias
de hecho del contribuyente en particular sí resulta confiscatorio parece contribuyente yo estoy usando la otra causa es
dolores como de Maki contra pro y contras en Ciudad Autónoma de Buenos Aires Perdón contra provincia de
Córdoba Ay también se hace estudio un impuesto inmobiliario y aplicaba sobre inmuebles rurales Y qué dijo la corte
para juzgar la existencia de confiscatoriedad hay que tener en cuenta no el valor del inmueble no el valor del inmueble
sino su renta computando lo que podría obtenerse por la explotación de los campos en forma racional y eficiente sin
gastos desmedidos y de acuerdo a sus condiciones y posibilidades analiza la confiscatoriedad en el caso concreto
porque dice si usted tiene un campo pero no lo está explotando porque no lo explota y bueno yo voy a analizar su
capacidad contributiva no solo por la tenencia del campo sino por el potencial de generación de rentas que tiene ese
campo y funciona eso lo voy a lo voy a comparar con el tributo si el tributo absorbe una parte sustancial o no se
entiende.
Doña Rosa Melo de Cané, su testamentaria; sobre inconstitucionalidad de impuesto a las sucesiones en la
Provincia de Bs. As.
El caso: en autos testamentarios la señora promovió incidente entre el representante del consejo general de educación,
el albacea de la testamentaria y el fiscal eclesiástico, sosteniendo éstos últimos que la intervención del primero era
indebida (había solicitado el pago del 50% sobre el importe de dichos legados), por cuanto el legado hecho por la
testadora de la mitad de sus bienes a la iglesia, no está comprendidos en la ley de educación común que establece que
el fondo permanente de escuelas se formará entre otros, con el 50% de toda institución a favor del alma o
establecimiento religioso. Así, dicha normativa sería inconstitucional. Sentencia: En varios fallos anteriores, la Corte
admitió la constitucionalidad en general de los impuestos provinciales a las herencias. No impide que la iglesia pueda
ser sometida a pago de contribuciones y la igualdad no se opone a la clasificación de la ley en cuestión. No obstante,
en el caso, el impuesto del 50% es una verdadera exacción o confiscación que ha venido a restringir los derechos de
propiedad.
HILERET C/TUCUMAN, establecimientos que produzcan cantidad mayor a cantidad fijaba por provincias, tenían
impuesto por cada kilo de exceso. Aca la CSJN señala que el Estado tiene todo el derecho de regular actividades que
hagan daño a la comunidad, como industrias que contaminen; pero cuando ponemos tributos que reglamentan la
actividad de actividades que no generan riesgo, entonces es admitir una interferencia del Estado en actividad privada,
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y asi se transforman Estados en regentes de actividad industrial o comercial. Aca CSJN dice que norma que se estaba
impugnando, era inconstitucional.
esto es muy importante porque a veces los tributos pueden afectar el desarrollo de una actividad y esto por ejemplo es
algo que se vio en la causa hileret y Rodríguez contra provincia de tucumán dónde a los ingenios que producían por
encima de una capacidad determinada por el estado cantidad de azúcar se les imponía un tributo si un tributo que iba
Más allá del precio que se podía obtener por el azúcar Entonces qué dijo la corte en esta causa hileret y Rodríguez
contra provincia de tucumán hijo que la reglamentación fijo acá de Ingenio en la provincia la cantidad de azúcar a
producir bajo pena de pagar por el exceso un impuesto que representa algo más que la confiscación misma es exceso
porque les decía si yo producía más de lo que me dejaba la provincia sobre el excedente tenía que pagar el impuesto
yo siempre será tan gravoso que eran me absorbía todo el precio de lo que yo tenía por lo que producía es el aporte
dice hijo representa algo más que la confiscación misma es exceso pues yo me iba al Industrial a pagar un valor mayor
que el que tiene en el mercado se entiende Entonces me dice la porque acá y esto no se ajusta los artículos 16 y 14 de
la Constitución Si se acepta esta reglamentación podría extenderse a toda la actividad Industrial confiscan 12 la vida
económica de la nación de esta forma los estados serían los recientes de la industria y el comercio claramente ahí
vemos como un tributo puede tener incidencia en el desarrollo de la actividad económica lo mismo pasa en la causa
nougués hermanos contra provincia de tucumán sí en este caso la corte señaló Qué es doctrina que el monto empleado
como medio para prohibir o restringir determinadas industrias es materia legislativa si la industria prohibida o
restringida es de aquellas que por su naturaleza pueden ser objeto de Tales medidas la elaboración de azúcar es un
trabajo lícito que no representa ningún peligro para la salud para la moralidad y para el bienestar y que se encuentra
bajo la protección de los artículos 14 y 17 y 19 y 28 de la Constitución de conformidad a los cuales procede la
declaración de inconstitucionalidad qué es lo que dice acá la corta en la causa No es ese el estado tiene poder de
regulación de las actividades económicas la puede restringir por ejemplo cuando son contaminantes ahora en la venta
de azúcar la causa noble será también con un tema de azúcar en el tema del azúcar que contaminación hay osea
claramente acá no amerita lo que se pretende imponer vincularlo con algún control que quiere ejercer el estado peor
Otro sobre contribución de mejoras Qué es Don Martín Pereyra iraola contra provincia de Buenos Aires en esta
causa la corte se pronuncia por la inconstitucionalidad del gravamen sobre la base precisamente de la prueba
producida por el contribuyente que demostraba que la valorización del inmueble si la valorización que había
experimentado el inmueble por el camino que habían construido y por el cual pretendían cobrar esa contribución de
mejoras había sido tan solo del 12% del valor de la tierra mientras que la contribución que se le fija va a Pereyra iraola
equivalía a 2 tercios de la cotización del inmueble entonces ahí con la prueba claramente se muestra está este avanse
del tributo por sobre la capacidad contributiva que termina generando la lesión de confiscatoriedad este es Don Martín
Pereyra iraola contra provincia de Buenos Aires
“El Ferrocarril Central Argentino contra la Provincia de Santa Fe;sobre repetición de pago indebido” (3-7-
1897)
Cláusula de progreso.
tema la causa ferrocarril central argentino con provincia de Santa Fe es un fallo antiguo de 1887 que justamente en
virtud de esta cláusula del Progreso se estableció la posibilidad de que el estado nacional establezca una
exención en materia de impuestos provinciales Y por qué qué es lo que pasa analiza la cuestión bueno incentivos
Fiscales para el desarrollo para que vengan capitales y desarrollan los ferrocarriles argentinos contentos con
las exenciones Fiscales y justamente de eso negocio La corte le da la razón porque entiende que en virtud de la
cláusula del Progreso el estado nacional puede otorgar excepciones en materia de impuestos provinciales .
Hechos principales: En el año 78 la actora fue incorporada a la planta permanente de empleados de la Municipalidad
de Rosario, por un decreto del intendente dictado conforme lo dispuesto en el 133 del anexo 1 de la ley provincial de
facto 9286. En el año 84, el entonces intendente por un nuevo decreto dejó sin efecto el nombramiento de la actora,
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entre otros. La actora impugnó dicha desafectación. La Corte Suprema de la Provincia de Sta. Fe anuló la decisión
municipal sosteniendo que la ley 9286 era constitucional, toda vez que la provincia podía regular el empleo público
municipal. La Municipalidad interpuso recurso extraordinario alegando que dicha ley priva a la comuna de organizar
su escalafón de personal violando el art. 5° CN, desnaturalizando el régimen municipal, toda vez que la provincia
asumió funciones que hacen a la administración directa de los intereses municipales. La CSJN revocó la sentencia.
Normas en juego: Art. 5 CN, y 133 del anexo 1 de la ley provincial de facto 9286, que dispuso la incorporación
automática a planta permanente del personal que revistiera como contratado más de tres meses de antigüedad.
La corte resuelve: 1.- Esta corte ha considerado a las municipalidades entes autárquicos (por oposición a autónomos)
territoriales de las provincias al definirlas como delegaciones de los mismos poderes provinciales, circunscriptas a
fines y límites administrativos, que la Constitución ha previsto como entidades del régimen provincial y sujetas a su
propia legislación. 2.- Un nuevo y más detenido examen aconseja revisar esa doctrina. 3.- Mal se avienen al concepto
de autarquía varios caracteres de los municipios, a saber: su origen constitucional (por oposición a legal) y
consecuente imposibilidad de supresión, su base sociológica (su población), la posibilidad de legislar localmente, el
carácter de persona jurídica de derecho público (33 CódCiv), la posibilidad de que los municipios creen entidades
autárquicas, y la elección popular de sus autoridades. Todas estas características, dice la CSJN, no están presenten en
las entidades autárquicas. 4.- Aun no reconociendo la autonomía de los municipios, el artículo 5 CN prohíbe tanto su
supresión por parte de las provincias, como privarlos de sus atribuciones mínimas necesarias, entre las cuales resulta
esencial la de fijar la planta de su personal, designarlo y removerlo. 5.- Las municipalidades son organismos de
gobierno de carácter esencial. Por lo tanto resulta inconcebible que ese gobierno esté desprovisto del poder de
designar y remover a sus empleados. 6.- La norma impugnada, en tanto impone admitir con carácter permanente
al personal contratado con más de 3 meses de antigüedad, viola el art. 5 CN.
(312:2467) 19/12/1989
Hechos principales: La ley 22.604 estableció un impuesto de emergencia que debía aplicarse en todo el territorio de
la Nación, por única vez, sobre los activos financieros existentes al 31/12/1981. La actora poseía, a dicha fecha,
acciones, que fueron donadas el 5/4/1982. Sancionada la ley, la actora pagó el tributo correspondiente, e interpuso
luego el reclamo de repetición En este caso, los bienes cuya titularidad configura el hecho imponible no integran el
patrimonio del sujeto pasivo al momento de entrar en vigor la citada ley.
El Fisco Nacional sostiene que dicha ley no excluye del ámbito del gravamen a aquellos bienes que no integraban el
patrimonio del contribuyente en el momento de sancionarse la ley. La actora señala que la citada ley resulta contraria a
los principios constitucionales de equidad y proporcionalidad en materia impositiva (arts. 4 y 67 inc. 2) y es, además,
violatorio de las garantías de propiedad y razonabilidad (arts. 14, 17 y 28).
La corte resuelve: 1. Una constante jurisprudencia de este Tribunal ha señalado que para que la tacha de
confiscatoriedad pueda prosperar, es necesaria la demostración de que el gravamen cuestionado excede la capacidad
económica o financiera del contribuyente. La premisa de tal conclusión está constituida por la existencia de una
manifestación de riqueza como indispensable requisito de validez de todo gravamen. 2. La afectación del derecho de
propiedad resulta evidente cuando la ley toma como hecho imponible una exteriorización de riqueza agotada antes de
su sanción, sin que se invoque, siquiera, la presunción de que los efectos económicos de aquella manifestación
permanecen, a tal fecha, en la esfera patrimonial del sujeto obligado. 3. Ni del texto de la ley, ni de su exposición de
motivos, surge que fuera necesario que los bienes permanecieran en el patrimonio del contribuyente al sancionarse la
ley. Al ser ello así y no resultar posible, sin forzar la letra ni el espíritu de la ley, efectuar una interpretación de ella
que la haga compatible con el art. 17, corresponde declarar su invalidez.
Hechos principales: La Municipalidad solicita la declaración de inconstitucionalidad de una serie de decretos y leyes
provinciales que creaba el “Fondo de Asistencia Educativa” que tenía la finalidad de “asegurar el mantenimiento,
ampliación y construcción de todos los edificios escolares de propiedad provincial, municipal o comunal cuya
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ejecución no tomara el Poder Ejecutivo por intermedio de los organismos correspondientes y contribuir al
equipamiento de las escuelas ubicadas en su jurisdicción. El Fondo se integraba con el 10 % de las rentas anuales de
los municipios las cuales eran retenidas por la Provincia de los montos que les correspondieran a los municipios en
concepto de coparticipación de impuestos.
Normas legales en juego: decretos provinciales 5085/68, 1766/70, 34/71, y 788/76; leyes provinciales: 6509 y 6664,
arts. 13 y 14 de la ley 2756 y 29 y 17 de las leyes de presupuesto de los años 1987 y 1988. Constitución Nacional: arts.
5, 31, 104, 105 y 106.
La Corte resuelve: La Corte en su voto mayoritario rechazó la demanda. Para así decidir, consideró que no
corresponde a la Nación decidir acerca de la correlación, interdependencia y conformidad entre sí de las leyes
provinciales respecto de la Constitución Provincial siempre y cuando no se violen los principios y garantías
establecidos de la Constitución Nacional de conformidad con su art. 31. Si bien su art. 5 (CN) ordena el
establecimiento del régimen municipal en las provincias como requisito de su autonomía, no les prefija un sistema
económico financiero al que deban ajustar la organización comunal, cuestión que queda en la órbita de sus facultades
por los arts. 104, 105 y 106 de la CN. Concluyó asimismo que la actora sólo invocó el peligro de su subsistencia pero
no probó el gravamen en el caso concreto, cuestión que era insuficiente para fundar la declaración de
inconstitucionalidad de una norma. Por último señaló que la normativa impugnada no contrariaba la Constitución
provincial y está no había sido cuestionada por la actora.
Disidencia: Fayt, Belluscio y Petracchi: Se remiten a la causa “Rivademar” sosteniendo que las municipalidades son
autónomas y que el art. 5 de la CN determina que estén dotadas de las atribuciones necesarias para su cometido. De
admitirse la injerencia provincial se lesionaría esta norma.
Luis LOPEZ LOPEZ y otro c/ Provincia de Santiago del Estero s/eximición de inversiones 15/10/1991
Hechos principales: El actor, solicita la inconst. de la ley 5442 y su decr. regl., por considerarlos violatorios del
Código Civil -en cuanto regula el dcho. de propiedad- y de los arts. 14, 17, y 67 inc 11 -hoy 75 inc. 12-. El actor -
propietario de un campo inexplotado-, afirma que se ve obligado por dicha normativa, a invertir un equivalente al 60
% del avalúo fiscal en el plazo de tres años, lo que vulnera su derecho de propiedad. Sostiene que dicha obligación de
invertir, impuesta compulsivamente, puede causar la pérdida de dominio sin tomar en cuenta la aptitud productiva de
las tierras. Afirma que la no inversión, acarrea como sanción un recargo que, absorbe el 45 % del avaluó fiscal.
Sostiene que la ley 5442 no constituye legislación impositiva, toda vez que no tiene en cuenta la capacidad económica
de los propietarios, ni la naturaleza de las tierras (dado que omite considerar la
La demandada niega lo afirmado por la actora (en especial que dicha ley reglamente el derecho de propiedad), y
recuerda que los tributos, no solo tienen la finalidad de aportar fondos al tesoro nacional, sino que son medios aptos
para cumplir fines de política económica o social -objetivo de la ley 5442-.
Normas: Ley provincial nro. 5442 y su decr. reglamentario (Sgo. del Estero): determina alícuotas mas elevadas para
gravar inmuebles inexplorados. Establece un recargo para el caso de incumplimiento de dicha obligación.
La Corte resuelve:
- Que la ley 5442 es una norma tributaria, ya que cumple con los requisitos necesarios en cuanto a legalidad, fines,
generalidad y no confiscatoriedad.
- Que no afecta la garantía de igualdad en las cargas publicas, puesto que este principio, no impide que la legislación
considere de manera diferente situaciones que estima diversas (siempre que no medien discriminaciones arbitrarias).
En el caso, esa diferenciación depende de la condición de explotación de las propiedades rurales en las que no existan
mejoras, donde la falta de inversiones constituye el hecho imponible.
- Respecto a la no consideración de la capacidad contributiva alegada por la actora, cabe señalar que, si bien los
impuestos deben responder a una capacidad contributiva, la determinación de distintas categorías de contribuyentes
puede hacerse por motivos distintos de la sola medida de la capacidad económica.
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Pueden aplicarse alícuotas más elevadas para gravar bienes inexplorados o que lo son de manera que no concuerdan
con los fines de desarrollo y promoción económico, reconocidos en la CN (art. 67 inc. 16 y 107.
- Por último, no es confiscatorio el recargo que importa el 45 % de la valuación fiscal (ley 5442 Sgo. Del Estero),
dado que no se ha demostrado la configuración de ese agravio constitucional. Para que exista confiscatoriedad debe
producirse una absorción sustancial de la renta o el capital y a los efectos de su apreciación cualitativa debe estarse al
valor del inmueble y no a su valuación fiscal, y considerar la productividad posible del bien.
justificado los extremos de hechos necesarios para acreditar el agravio en que funda su demanda, por lo que se
rechaza.
Sociedad Anónima Agrícola, Ganadera, Inmobiliaria “El Bagual” v. Provincia de Entre Ríos (7-9-1993):
La sociedad demanda a la provincia de Entre Ríos por la repetición de un pago bajo protesta por una “tasa de
expedición de guías de traslado y consignación de haciendas” creado por decreto del poder ejecutivo provincial, el
decreto solo grava la operación cuando se realiza hacia afuera del territorio provincial y el tributo no es trasladable a
terceros. Ello afecta la supremacía de normas constitucionales ya que la facultad del gobierno de reglar el comercio de
las provincias entre si ha limitado las atribuciones provinciales que no pueden afectar el libre comercio, situación que
se da cuando el gravamen funciona como un derecho aduanero. No resulta relevante la condición de tasa ya que no
influye en la validez la denominación con la que se pretende encubrir el tributo, tampoco justifica la imposición la
circunstancia de que el pago sea deducible del impuesto a los ingresos brutos ya que, cuando la venta se realiza fuera
del territorio escapa a la facultad impositiva de la provincia, por lo que se decide hacer lugar a la demanda y admitir la
repetición de los importes.
Harengus inicia demanda contra la provincia para que se declare la inconstitucionalidad de la ley 2133, la empresa se
dedica a la captura de especies marinas aptas para el consumo y exportación, esta actividad la realiza donde paga los
tributos y en el mar abierto de jurisdicción nacional, la jurisdicción es concurrente entre provincia y Nación en millas
adyacentes a la costa pero la provincia con la ley 2144 reivindica para si el dominio del mar territorial por
consiguiente la facultad impositiva sobre las capturas (la actora sostiene que ello implica una intromisión lesiva a los
intereses y a la legislación federal). La Corte sostiene que la pesca se relaciona con fines federales de máxima
jerarquía por lo tanto cuando se desarrollan actividades como la de Harengus se compromete otras facultades del
Congreso como la regulación marítima, además, omitir la ley provincial contravendría normas nacionales dictadas en
el uso de facultades de soberanía, por todo ello se declara la inconstitucionalidad de la ley 2144.
La Corte de Tucumán rechazó la demanda de repetición promovida por YPF contra la Municipalidad a fin de obtener
el reintegro de pagos efectuados en concepto de gravámenes sobre la actividad comercial, industrial y de servicios. La
actora deduce recurso extraordinario ya que entiende que el gravamen que la Municipalidad cobró en base a una ley
local violenta el estatuto jurídico que constituye un establecimiento de utilidad nacional y que como tal se encuentra
en jurisdicción del Congreso, esto determina la invalidez del art. 3 de la ley 22016 que reconoce potestad tributaria a
los Municipios sobre empresas de utilidad nacional. El recurso es admisible tanto en lo concerniente a las potestades
del gobierno federal en los establecimientos nacionales como al planteo relativo a la imposibilidad de trasladar la
incidencia del gravamen local a los precios oficiales-
El punto de partida del plazo que establece el art. 2, inc. e) de la ley 16.986 es una cuestión de índole procesal que,
aunque regida por una ley federal, no autoriza, en principio, la intervención de la Corte por la vía del recurso
extraordinario. Es un precedente relevante en relación a los decretos de necesidad y urgencia, acerca de la
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imposibilidad del Poder Ejecutivo de emanar disposiciones de carácter legislativo sobre materia tributaria. Ello,
conforme al principio constitucional de reserva de ley tributario.
El Poder Ejecutivo, invocando la emergencia cinematográfica, dictó dos decretos (anteriores a la reforma de 1994 que
convalidó expresamente los decretos de necesidad y urgencia) para extender dicho impuesto al alquiler y venta de
videos. Como el Video Club Dreams pagó el impuesto una sola vez, el Instituto Nacional de Cinematografía lo intimó
para que regularice su situación, pero éste interpuso una acción de amparo, impugnando la constitucionalidad de los
decretos por violar el derecho a trabajar y a ejercer la industria licita.
Primera y segunda instancia: hicieron lugar al amparo y declararon la inconstitucionalidad de los decretos en base al
principio de legalidad tributaria (los impuestos sólo pueden ser creados por ley). El Estado Nacional dedujo recurso
extraordinario alegando:
· En Peralta (1990) se reconoció que el poder ejecutivo puede dictar decretos de necesidad y urgencia -
situaciones excepcionales- aunque no estén expresamente reconocidos en la Constitución.
o El poder ejecutivo puede dictar estos decretos, pero en situaciones excepcionales, las cuales no
existen en este caso
o Violan el principio de legalidad tributaria: El poder legislativo es el único que puede crear
impuestos -artículo 17- confirmado por la reforma en el artículo 99 inciso 3: el poder ejecutivo no
puede dictar decretos de necesidad y urgencia en materia tributaria
Entonces: los impuestos sólo pueden ser creados por ley del Congreso; el Poder Ejecutivo puede dictar Decretos de
Necesidad y Urgencia, pero sólo en circunstancias excepcionales; los jueces pueden evaluar la existencia de las
características de la emergencia invocada por el poder ejecutivo al dictar estos decretos. Por último, se diferenció de lo
expuesto en el Fallo Peralta, ya que, en este caso, sostuvo, hay una diferencia sustancial con la situación de
“descalabro económico generalizado” marcado en ese precedente.
RESUMEN: El actor inició acción declarativa con el fin de que se declare la inconstitucionalidad de la Ley Local
2256, que imponía como condición para el otorgamiento de guías forestales acreditar el cumplimiento de las
obligaciones impositivas. No impugna el pago de la tasa como condición para el otorgamiento de guías sino la
exigencia de la previa comprobación del pago de los impuestos. El fin de la ley era impedir que la utilización y
extracción de los recursos naturales se haga sin la debida contraprestación para el sostenimiento de la provincia. La
Corte hace lugar a la demanda y declara la inconstitucionalidad de la ley ya que excede el marco de razonabilidad
dentro del cual debe ejercerse el poder de policía y encubre una pretensión fiscal que obra como un impedimento para
la circulación de los productos, lo que importa la imposibilidad de ejercer toda industria licita art 14CN.
José M. Irizar inicia demanda para que se declare la inconstitucionalidad de la ley 2256 que contrariaba la CN, ya que
supedita el trámite de las solicitudes de guías forestales a que el peticionario acredite que ha satisfecho las tasas
municipales e impuestos provinciales que afectan las tierras en las que se realiza la explotación. Siendo propietario de
un inmueble, ubicado en El Dorado, lleva a cabo una producción agrícola forestal en el marco de una serie de planes
aprobados por el gobierno de esa provincia. Argumenta que las autoridades pertinentes, basándose en la norma legal
citada, se negaron a extenderle las guías forestales necesarias para la extracción y comercialización de la madera de su
propiedad, con el consiguiente perjuicio para la explotación. El exigir como condición indispensable para el
otorgamiento de las guías la comprobación del pago de todos los impuestos provinciales y municipales, afecta el
comercio y la libre circulación de mercaderías amparados por la Constitución Nacional en sus arts. 9° a 11 toda vez
que en los hechos los tributos cuyo pago se requiere funcionan como un derecho aduanero que interfiere la entrada, el
tránsito y la salida de un producto. Tal efecto, y no la procedencia del pago de las tasas exigidas para la expedición de
las guías, es lo que justifica la tacha de inconstitucionalidad. Sostiene que este texto legal es irrazonable por cuanto no
existe relación adecuada entre el medio propugnado y la finalidad que persigue, desde que sí el propósito es asegurar
el pago de las contribuciones provinciales y municipales, no es correcto el logro de esos objetivos obstaculizando
ilegítimamente el ejercicio del comercio y la libre circulación de las mercaderías.
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La CSJN resuelve hacer lugar a la demanda y declarar la inconstitucionalidad de la ley 2256, argumentando:
· La irracionalidad que aparecería manifiesta si el requisito exigido para la obtención de las guías forestales -
documento indispensable para la circulación de los productos importará para el actor la imposibilidad de ejercer la
industria lícita que es su actividad.
· Los medios escogidos para la recaudación de tributos carecen de relación real con el objetivo perseguido por la
legislación forestal de proveer a la policía, higiene y seguridad en el tráfico de los bienes.
RESUMEN: Aquí se declaró la inconstitucionalidad del D.560/89 que estableció un gravamen de emergencia por
única vez sobre los activos financieros (BONEX). Así al momento de percibir los servicios financieros les fue retenido
el impuesto por el Banco Nación.
La Cámara de Apelaciones revoca la sentencia de la instancia anterior y hace lugar a la repetición solicitada por la
actora respecto de sumas abonadas en concepto de impuestos sobre los activos financieros en relación a los bonos
externos (BONEX) para ello declara que eran inaplicables las normas del decreto 560/89 y la ley 23757 ya que estas
normas operarían con efectos retroactivos. Sostuvo que el hecho imponible tuvo lugar el 9/07/89 fecha en la que no
existía norma alguna que estableciera el impuesto por lo que la situación de la actora se regulaba por ley 19686 que
eximía de todo gravamen impositivo. El decreto del 18/08/89 estableció un gravamen de emergencia que se aplicaría
por única vez sobre los activos existentes al 9/07/89 pero la Corte, siguiendo su jurisprudencia, llego a la conclusión
de que dicho decreto transgrede el principio de legalidad que rige en la materia. La Corte no comparte el criterio
de Cámara de que el hecho imponible tuvo lugar el 9/07/89 porque surge de la ley que la tenencia de un activo
financiero no genera obligación tributaria sino cuando se cancela ese activo. La mera tenencia de un activo financiero
al 9 de julio de 1989 no es generadora de la obligación tributaria. Esta se origina cuando tiene lugar la cancelación a la
que se refiere el mencionado art. 2°. En este sentido, resulta claro del texto legal que si un activo financiero de los
descritos en el art. 1° nunca fuese presentado al cobro, ninguna obligación tributaria habría nacido por el hecho de su
tenencia en la fecha indicada. En rigor, corresponde concluir en que la mención que de esa fecha hace la norma antes
citada tiene fundamentalmente un sentido de exclusión: dejar al margen del impuesto a los activos financieros que se
constituyan con posterioridad.
Cuando se produjo el hecho alcanzado por el tributo ya se encontraba en vigor la ley 23.757, por lo que no se trata de
un supuesto de aplicación retroactiva de sus normas.
“Kupchik, Luisa Spak de y Kupchik, Alberto Mario c/ B.C.R.A. y Estado Nacional (M.E.) s/ varios” (17-3-
1998)
Los principios y preceptos constitucionales prohíben a otro Poder que el Legislativo el establecimiento de impuestos,
contribuciones y tasas.
En "Kupchik" la Corte, siguiendo su tradicional jurisprudencia, llegó a la conclusión de que el mencionado decreto
transgredió el principio constitucional de legalidad que rige en materia tributaria. Se estableció, también, que la
mencionada ratificación legislativa carecía de incidencia respecto de la conclusión a la que se llegó en él respecto de la
inconstitucionalidad del decreto 560/89; el Tribunal se pronunció por la invalidez del tributo pues la fecha en que se
percibieron los servicios financieros de los títulos públicos y fue retenido el impuesto -lo que tuvo lugar en esos autos
en el mes de septiembre de 1989- era anterior a la ley 23.757, por lo que no cabía su aplicación ya que ésta operaría
con efectos retroactivos, inaceptables de acuerdo con la doctrina que se fijó en los considerandos 13 y 14 del citado
fallo.
La CSJN resolvió en favor del principio de irretroactividad. Los actores demandaron al Ministerio de Economía y al
Banco Central de la República Argentina con el objeto de obtener la devolución de las sumas que dicho Banco había
retenido en concepto de impuesto sobre los activos financieros dispuesto por el decreto 560/89. Sostuvieron que, a la
fecha de publicación del decreto, los títulos sobre los que se aplicaba el gravamen (BONEX) ya habían salido de su
patrimonio. Fundaron su derecho en la garantía constitucional de legalidad afectado por el alcance del decreto, en el
derecho adquirido derivado del pago del impuesto patrimonial y que una ley posterior, ratificatoria del decreto, no
podía sanear la anomalía esgrimida.
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El Banco Central argumentó que actuó dentro del marco de legalidad jurídica y en su carácter de agente de retención,
según lo normado por el art. 2 del decreto 560/89 y aclaró que la norma tomó en consideración sólo la existencia en
circulación de los aludidos activos financieros por lo que la retención efectuada es correcta, toda vez que debía
efectuarse a los perceptores de los cupones de la primera cancelación, sin importar la propiedad o tenencia del título.
Además, la ley 23.757, cuyo texto no guarda diferencia con el del decreto 560/89, convalidó la emergencia que debió
asumir el Poder Ejecutivo, salvando la superlegalidad constitucional. Tanto en primera como en segunda instancia se
decidió atender a los argumentos de los actores. En igual sentido, el Procurador General de la Nación sostuvo que ni el
legislador ni el juez pueden en virtud de una nueva ley o de su interpretación, arrebatar o alterar un derecho
patrimonial adquirido en función de una legislación anterior, en virtud de que ello implicaría extender
retroactivamente la norma comprometido así la garantía de inviolabilidad de la propiedad (Cfr. Fallos 305:899).
La sanción de la ley 23.757, señaló el Dictamen, colisiona con el derecho de propiedad constitucionalmente
contemplado pues no vino a intentar modificar los derechos en curso de una relación jurídica sino aquellos
reconocidos bajo el imperio de una ley antigua o ya incorporada definitivamente al patrimonio de los actores. En el
precedente “Cic Trading S.A. c/ Estado Nacional (DGI) s/ juicio de conocimiento” del 17.3.98 (Fallos 321:347) la
CSJN analizó la misma cuestión, en cuanto al gravamen aplicable, que motivó la causa “Kupchik”, llegando a la
conclusión que el hecho imponible se había configurado en oportunidad en que la ley 23.757 se encontraba vigente,
por lo que no se trataba de un supuesto de aplicación retroactiva de sus normas.
“Cooperativa de Trabajo Transportes Automotores de Cuyo T.A.C. Limitada v. Provincia de Mendoza” (8-9-
1998)
La provincia de Mendoza responde que el impuesto tiene la característica de los impuestos indirectos, es decir, de
aquellos que se trasladan, por lo cual puede trasladarse porque solamente se impone en la parte final de la
comercialización (entre el comerciante minorista o prestador de servicio y el consumidor final o prestatario del
servicio). Dice además que no existe la doble imposición alegada por cuanto aquél y el impuesto a las ganancias
presentan diversa naturaleza jurídica y distinta base imponible; no media impedimento alguno a la libre circulación
territorial.
CSJN dictamina: las provincias conservan todas las facultades no delegadas al gobierno federal (art. 121, Constitución
Nacional), y por consiguiente pueden establecer tributos sobre todos los bienes que formen parte de su riqueza
general, así como sobre las actividades ejercidas dentro de ellas, y determinar los medios de distribución en la forma y
alcance que les parezca más conveniente; facultades que, mientras no contraríen los principios consagrados en la Ley
Fundamental de la Nación, pueden ser ejercidos en forma amplia y discrecional. La corte le da la razón a la provincia:
si bien las provincias pueden establecer tributos sobre todos los bienes que formen parte de su riqueza, el principio
cede cuando los tributos inciden en el comercio interprovincial ya que puede darse la doble imposición, por ello se
hace lugar a la demanda y se declara la improcedencia de la pretensión fiscal de la demandada.
Hechos: La municipalidad de Avellaneda promueve incidente de verificación en la quiebra de Filcosa S.A porque
adeuda tasas municipales. La Sindicatura de la misma invocó el art. 4027, inc. 3°, del Código Civil que establece que
la prescripción es de cinco años. El tribunal de alzada sostuvo con remisión al dictamen del señor fiscal de cámara C
que la prescripción de los tributos municipales se rige por lo dispuesto en las normas locales (10 años), sin que resulte
aplicable lo establecido en el art. 4027, inc. 3°, del Código Civil, pues la reglamentación relativa a dichos gravámenes
constituye una facultad privativa de las provincias no delegada al gobierno federal.
A juicio de la cámara, la potestad regulatoria local no se agota con la creación de los tributos, sino que conlleva la
capacidad para establecer los medios tendientes a la efectividad de la carga impositiva, "pues de otro modo la facultad
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reservada devendría impotente". Por lo tanto había que resolver si la facultad local de imponer tributos conlleva la
facultad de establecer la prescripción o si corresponde a la Nación según la potestad dada por el artículo 75 inc. 12
Resolución: Esa cuestión ya ha sido resuelta por esta Corte en varias oportunidades, en las que declaró que las
legislaciones provinciales que reglamentaban la prescripción en forma contraria a lo dispuesto en el Código Civil eran
inválidas, pues las provincias carecen de facultades para establecer normas que importen apartarse de la aludida
legislación de fondo, incluso cuando se trata de regulaciones concernientes a materias de derecho público local.
La prescripción no es un instituto propio del derecho público local, sino un instituto general del derecho, lo que
ha justificado que, en ejercicio de la habilitación conferida al legislador nacional por el citado art. 75, inc. 12, éste no
sólo fijará los plazos correspondientes a las diversas hipótesis en particular, sino que, dentro de ese marco, estableciera
también un régimen destinado a comprender la generalidad de las acciones susceptibles de extinguirse por esta vía.
Que del texto expreso del art. 75, inc. 12°, CN, deriva la implícita pero inequívoca limitación provincial de regular la
prescripción y los demás aspectos que se vinculen con la extinción de las acciones destinadas a hacer efectivos los
derechos generados por las obligaciones de cualquier naturaleza. Y ello así pues, aún cuando los poderes de las
provincias son originarios e indefinidos y los delegados a la Nación definidos y expresos, es claro que la facultad del
Congreso Nacional de dictar los códigos de fondo, comprende la de establecer las formalidades que sean necesarias
para concretar los derechos que reglamenta y, entre ellas, la de legislar de manera uniforme sobre los aludidos modos
de extinción.-
Solución: Las provincias no pueden ir más allá en materia de prescripción que lo que dice el derecho de fondo.
Resumen: La Corte dijo que no pueden caber dudas en cuanto a que los aspectos sustanciales del derecho tributario no
tienen cabida en las materias respecto a las cuales la CN art 76, autoriza, como excepción y bajo determinadas
condiciones, la delegación legislativa en el Poder Ejecutivo. Pero también que ni un decreto del PE ni una decisión del
Jefe de Gabinete de Ministros puede crear válidamente una carga tributaria ni definir ni modificar, sin sustento legal,
los elementos esenciales de un tributo. Al tratarse de una facultad exclusiva y excluyente del Congreso, resulta
invalida la delegación legislativa efectuada por el 2do párrafo del art 59 de la ley 25237, en tanto autoriza a la Jefatura
de gabinete de ministros a fijar valores o escalas para determinar el importe de las tasas sin fijar al respecto limite o
pauta alguna ni una clara política legislativa para el ejercicio de tal atribución.
Hechos: La Cámara hizo lugar a una acción de amparo y declaró la inconstitucionalidad del segundo párrafo del art.
59 de la ley 25.237 en cuanto delegó en el Poder Ejecutivo Nacional la facultad de establecer los valores para
determinar las tasas a percibir por la Inspección General de Justicia. La demandada interpuso recurso extraordinario.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la sentencia.
Dictamen del Procurador: El tributo discutido es una tasa, en tanto establece de modo coactivo una contraprestación
pecuniaria por un servicio brindado y su presupuesto de hecho consiste en una situación que determina, o se relaciona,
necesariamente, con el desenvolvimiento de una cierta actividad de un ente público relativa, en forma individualizada,
a la persona obligada a su pago (sujeto pasivo contribuyente). La tasa es una categoría tributaria derivada del poder del
imperio del estado, con estructura jurídica análoga al impuesto y del cual se diferencia únicamente por el presupuesto
de hecho adoptado por la ley, que en este caso consiste en el desarrollo de una actividad estatal que atañe al obligado y
que por ello, desde el momento en que el estado organiza el servicio y lo pone a disposición del particular, este no
puede rehusar el pago aun cuando no haga uso de él, el servicio tiene en mira el interés general. El primer principio
fundamental del derecho tributario es el principio de legalidad. Solo el congreso impone las contribuciones que se
expresan en art. 4 y art 52 que corresponde a la cámara de diputados la iniciativa de las leyes sobre contribuciones.
En el fallo “Luisa Spak de Kupchick y otro v. Banco Central de Argentina” corte estableció que los principios y
preceptos constitucionales prohíben a otro poder que el legislativo el establecimiento de impuestos, contribuciones y
tasas y, ninguna carga tributaria puede ser exigible sin la preexistencia de una disposición legal encuadrada dentro de
los preceptos y recaudos constitucionales, esto es, válidamente creada por el único poder del estado investido en tales
atribuciones. El PE tiene vedado establecer tributos aun por la vía extraordinaria de decretos de necesidad y urgencia
toda vez que el art. 99 inc. 3 CN prohíbe emitir este tipo de disposiciones cuando se trate de materia tributaria.
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La delegación realizada en la jefatura de gabinete de ministros es inadmisible, porque no se estableció en ley alguna la
alícuota aplicable. Debe ser la ley la que establezca el objeto y la cantidad de la prestación, es decir, el criterio con que
debe valuarse la materia imponible para aplicar luego el impuesto en un monto determinado y es también la ley la que
debe definir ese monto. La ley debe contener la base de medición o base imposible, esto es, la adopción de parámetros
que sirvan para valorar cuantitativamente los hechos cuya verificación origina la obligación y la delimitación en el
espacio y en el tiempo de esos hechos, como también la cantidad expresada en una suma finita o bien en un porcentaje
o alícuota aplicable a la base imponible, que representa o arroja como resultado el quantum de la obligación tributaria.
Mayoria absoluta: ni un decreto del PE ni una decisión del jefe de gabinete de ministros puede crear válidamente una
carga tributaria ni definir o modificar un tributo. Al tratarse de una facultad exclusiva y excluyente del congreso,
resulta invalida la delegación legislativa efectuada por la ley (25.237 art 59 parr. 2) en tanto autoriza al jefe de
gabinete a fijar valores o escalas para determinar el importe de las tasas.
FALLOS.
Autos:
“Sociedad Anónima Mataldi Simón Limitada v. Provincia de Buenos
Aires” Buenos Aires, septiembre 28 de 1927. FALLO DE LA CORTE SUPREMA.
Hechos:
En el mencionado la Sociedad anomina quiere tachar de inconstitucional a una ley provincial impositiva dado que
esta recae sobre una materia ya gravada por un impuesto interno establecido por la Nación en ejercicio de sus
facultades constitucionales, trayendo entonces una vez más la debatida cuestión consiste en determinar si los
impuestos internos, nacionales y provinciales se incluyen o pueden coexistir dentro del régimen impositivo de la
constitución.
Resolución de la Corte:
“Por estos fundamentos, oído el Sr. Procurador General, se declara que el impuesto cobrado a la sociedad anónima
Mataldi Simón Limitada en las condiciones a que se refiere este litigio, es violatorio de la Constitución Nacional , y en
consecuencia la provincia de Buenos Aires debe devolver en el término de treinta días a la sociedad actora, la suma
demandada de sesenta y dos mil treinta pesos veintinueve centavos nacionales (fs. 17, 29. y 86 vta.) y sus intereses a
estilo de los que cobra el Banco de la Nación contados desde la
notificación de la demanda, sin especial condenación en costas, atenta la naturaleza de las cuestiones debatidas.
Notifíquese y repuesto el papel archívese.- Antonio Bermejo.- José
Figueroa Alcorta .- Roberto Repetto.- Ricardo Guido Lavalle.
Fundamentos:
En efecto, la ley de impuestos de que se trata ha establecido en lo pertinente al caso: Art. 5.: La tasa del impuesto se
percibirá sobre el monto total realizado durante los doce meses anteriores a la declaración que establece el art. 7 en la
siguiente forma... art. 4 Sobre el valor de venta de los productos elaborados y en las proporciones establecidas en los
incisos precedentes, las industrias que no las realicen en la provincia (Folleto de fs. 62, p. 29). La cláusula transcripta
establece claramente, según se advierte, un impuesto al valor de toda venta que se realice fuera de la provincia sobre
productos elaborados en ella, y así se ha entendido y aplicado en los casos que determinan la acción de repetición de la
presente emanda. He ahí, pues, la transgresión precedentemente aludida principios y preceptos constitucionales
intergiversables. Es en efecto, de consideración elemental que al legislar la provincia en los términos de la cláusula
referida, gravando operaciones realizadas fuera de su territorio, actúa más allá de su potestad jurisdiccional, invade
otras jurisdicciones, afecta la circulación territorial de sus productos, dicta reglas a su comercio interprovincial, y en
fin, extiende su poder impositivo hasta superponer un gravamen local sobre un impuesto nacional incorporado a la
renta fiscal de la Nación. Ni a ésta ni a los Estados puede serles permitido computar un impuesto como parte de precio
de un producto para incidir sobre él
un nuevo gravamen, no sólo por lo que esto significa como régimen económico. Sino también como negación en cada
caso del ejercicio legítimo de las facultades concurrentes,” “ El actor ha podido, pues, corno lo ha hecho, fundamentar
su demanda en las disposiciones constitucionales que invoca (arts. 9 , 10 , 11 , 67, inc. 12 , y 108 CN.), y la
jurisprudencia de esta Corte ha consagrado en numerosos fallos que el impuesto establecido por una provincia sobre
productos que son objeto de venta o negocio fuera de la jurisdicción de la misma es violatorio de la Constitución,
agregando que el mismo impuesto establecido para gravar la venta o negociación como acto de comercio interno que
sólo afecta a la circulación económica, es perfectamente legítimo ('Fallos. 134:259 y 134:267 y los allí citados, entre
otros). Que sostenido por la defensa de la provincia que el impuesto de que se trata no recae sobre la convención o
venta, sino sobre la materia que ha sido objeto de dicho contrato, procede considerar que dicha afirmación no guarda
concordancia con el texto de la ley ni con su aplicación efectiva en el caso toda vez que el gravamen ha recaído sobre
el precio de venta, en el que se ha incluido el impuesto nacional de un peso por litro de alcohol para computar el
capital en giro.
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Por lo tanto el impuesto es inconstitucional porque recae sobre las ventas, por lo tanto excede las facultades no
delegadas.
b) porque estas últimas soportan gravámenes fiscales a título de impuestos, tasas, servicios o contribuciones que no
afectan a las primeras Que el impuesto debe responder fundamentalmente, según nuestro sistema institucional, a la
finalidad de proveer de recursos al Estado para atender a los servicios de la administración, pero ello no excluye la
función subsidiaria y cada día más importante de fomento y asistencia social, siempre también que no sea arbitraria o
sectaria La ley 3787 establece una escala para la propiedad rural que comienza en el 5 1/2%o y llega hasta el 20%o.
Toma en cuenta, para aplicar la tasa progresiva, el valor total de todos los inmuebles rurales que posea el propietario
del bien objeto
de la imposición.
El impuesto crece, pues, no por razón de la superficie, y, por lo tanto, no realiza el propósito preconizado de combatir
el latifundio, sino exclusivamente por el valor de la totalidad de los inmuebles rurales, cualesquiera sean las
superficies de éstos.
Es patente, entonces, que a la luz de estos principios carece de asidero constitucional una irrazonable exageración del
impuesto progresivo a la propiedad rural solamente, tendiente a desposeer a sus propietarios para auxiliar a los que no
lo son, o a subdividir la tierra para su mejor aprovechamiento colectivo, o para obligar al propietario a disminuir su
patrimonio como medio de reducir el impuesto,
con provecho propio (sic) y general. Pues si la legislatura de Córdoba considera conveniente que la tierra se divida en
beneficio de la colectividad -lo que es de indiscutible conveniencia social- esa alta finalidad puede alcanzarla por
medio de la sabia institución legal de la expropiación y de la venta subsiguiente al trabajador -con facilidades de pago-
en parcelas de una superficie “para constituir el espacio vital de una familia, que la liberte de las condiciones que no lo
permiten ni siquiera formular la idea del hogar propio.
Pero no puede obligarse al propietario, por medio del impuesto, “a que disminuya su patrimonio, como medio de
reducir el impuesto”, puesto que ello importa en el hecho una inconstitucional reglamentación del derecho de
propiedad en forma distinta a la establecida en el Código Civil, que no limita la superficie, ni el valor de la tierra que
una persona pueda poseer. Y esto es así, aun cuando fuera exacta la afirmación que se hizo, de que “el exceso de
bienes no sólo origina la molicie sino también el vicio”. Pues sólo el Congreso Nacional podría reglamentar el derecho
de propiedad, en forma de que no altere los principios, garantías y derechos reconocidos en la Constitución
FALLO
PARTES: Rizzotti, Raúl c. Provincia de San Juan
TRIBUNAL: Corte Suprema de Justicia de la Nación (CS)
FECHA DE SENTENCIA: 1928/03/30
HECHOS: La provincia de San Juan pone un impuesto a la patente médica, teniendo los médicos que abonar si
o si para poder ejercer la medicina en la provincia. O Sino lo que podían hacer es ejercer la medicina de
manera gratuita. Básicamente en el caso que se nos presenta se quiere que los médicos practiquen la medicina
gratuita o sino pagar este impuesto, generando esto que sea un impuesto a la industria y profesion licita de los
médicos siendo esto para la profesión sumamente nocivo
Corte Suprema:
Raúl Rizzotti, demanda a la provincia de San Juan por devolución de la suma de cinco mil pesos moneda nacional,
con intereses y costas, que se vio obligado a pagar su mandante,
bajo protesta, por la patente impuesta a los médicos según resulta de la ley local de 30 de diciembre de 1926, (fs. 201),
que tacha de inconstitucional, por considerar contrarias las disposiciones que menciona, a los principios y garantías
que ofrecen las cláusulas que invoca de la Constitución Nacional (artículos 4º, 14 y otros).
Cabe observar que las provincias, dado el sistema de gobierno que nos rige, están facultadas para dictar las leyes
rentísticas que estimen convenientes con el fin de
asegurar el bienestar social.
La ley de patentes sancionada por el Poder legislativo de la Provincia de San Juan, de diciembre 30 de 1926, impone
al actor, en su carácter de médico, una patente de cinco mil pesos moneda nacional anual.
Que la aludida ley de patentes dispone en lo pertinente en los artículos 2º, 59, 60, 64, 66, 67 y 75 que los médicos
pagarán cinco mil pesos, a excepción de los que presten
servicios gratuitos en la administración sanitaria y asistencia pública, no pudiendo los contribuyentes por patentes
iniciar su profesión o industria sin abonar ese
impuesto previamente.
Que la situación que la ley de referencia crea a un médico en San Juan, es la de abonar cinco mil pesos para ejercer su
profesión, o incurrir en el delito de defraudación juzgado
Que esa ley de patentes es contraria al art. 4º de la Constitución, en cuanto éste sienta el principio de la equidad y
proporcionalidad en materia de contribución y al art. 14 que asegura para todos los habitantes de la Nación el derecho
de trabajar y ejercer toda industria lícita, sin otra limitación que la que establezcan las leyes reglamentarias.
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La corte:
Que atentos los términos en que se ha trabado la litis y las consideraciones aducidas en el debate de la causa, lo que en
definitiva se ha traído como punto fundamental del litigio al examen y decisión de esta Corte, es la cuestión relativa a
la validez constitucional del impuesto de que se trata, en las condiciones en que aparece establecido, quedando
subordinados a este los demás puntos de la contienda.
Que, desde luego, y de acuerdo con expresas cláusulas constitucionales y constante jurisprudencia de este tribunal, no
es objetable la facultad de las provincias para darse leyes y ordenanzas de impuestos locales, y en general, todas las
que juzguen conducentes a su bienestar y prosperidad, sin mas limitaciones que las enumeradas en el art. 108 de la
Constitución siendo la creación de impuestos, elección de objetos imponibles y formalidades de percepción, del
resorte propio de las provincias, sin que los tribunales puedan declararlos ineficaces a título de ser opresivos, injustos
o inconvenientes, si no son contrarios a la Constitución porque entre los derechos que constituyen la autonomía de las
provincias, es primordial el de imponer contribuciones y percibirlas sin intervención alguna de autoridad extraña no
implican, sin embargo, atribuir a las facultades impositivas de las provincias una extensión indefinida o sin límites,
que el poder de crear impuestos está sujeto a ciertos principios que se encuentran
en su base misma; que dicha atribución debe ejercerse de buena fe, para objetos públicos y no privados, y establecidos
con arreglo a un sistema de imparcialidad y uniformidad a fin de distribuir con justicia la carga; que toda imposición
que se apoye en otras razones o responda a otros propósitos, no sería impuesto sino despojo y en fin, que el gravamen
se establezca en condiciones razonables, esto es, que no llegue al extremo de constituir una prohibición, destrucción o
confiscación.
Que una ley así restrictiva del ejercicio regular de una profesión no sólo lícita, sino estimulada en todas partes por las
mayores franquicias, en mérito de su estrecha vinculación con los más altos intereses sociales, y que en el caso gravita
con inflexible imposición lo mismo sobre el cincuenta que sobre el cien por ciento de la retribución que percibe el
contribuyente; una sanción tributaria que persigue y hostiliza a una institución profesional hasta anular su
funcionamiento desalojando en masa la absoluta mayoría de sus factores esenciales, es a todas luces atentatoria de los
derechos y garantías que la Constitución consagra en su estructura general y especialmente en sus arts. 14, 16 y 17 en
cuanto establecen el derecho de trabajar y ejercer toda industria lícita, la igualdad como base de impuesto y de las
cargas públicas y la inviolabilidad de la propiedad, principios, garantías y derechos que de acuerdo con el art. 28 no
pueden ser alterados por las leyes que reglamentan su ejercicio.
Por estos fundamentos y de acuerdo con lo dictaminado por el señor Procurador General, se resuelve hacer lugar a la
demanda y se declara inconstitucional el art. 2º de la ley de patentes de la provincia de San Juan, de fecha 30 de
Diciembre de 1926, en la impugnada, esto es, en el rubro "Médicos, 5.000 pesos", así como los artículos 60, 64, 66, 67
y 75 de la misma ley, en su aplicación a dicha patente, debiendo, en consecuencia, la provincia de san Juan devolver al
actor en el término de veinte días la cantidad demandada de cinco mil pesos nacionales y sus intereses a estilo de los
que cobra el Banco de la Nación, contados desde la notificación de la demanda. Las costas se abonarán por su orden,
atenta la naturaleza de la cuestión resuelta. Notifíquese y reponga el papel, archívese.
Se declara entonces el impuesto inconstitucional porque no es igualitario y afecta desmedidamente a una clase
en particular generando un perjuicio total al ejercicio de su profesión
impuesto a tránsito, un gravamen aduanero a la exportación y. el ejercicio de una facultad exclusiva de la Nación,
como es la de reglar el comercio interior (art. 67, inc. 12).
Pero la "libre circulación territorial'' no quiso decir que las mercaderías al salir de una provincia quedarían exentas de
impuestos, en este caso e! vino de Mendoza. El impuesto al tránsito en nuestro caso sería el que establecieran
Córdoba, Santa Fe, o Tucumán por pasar sus territorios el vino de Mendoza. Tal ha sido el criterio de esta Corte
cuando ha declarado violatorias de la Constitución las leyes de impuesto a los vinos de Tucumán, Salta, Santa Fe, etc.
Así lo resolvió también respecto de Mendoza cuando estableció un impuesto diferencial
La libre circulación territorial quiere decir que los productos nacionales no pueden ser gravados por el solo hecho de
atravesar el suelo de una provincia. De otra manera no habría impuesto indirecto de las provincias que no violara ese
principio constitucional.
''Si otro fuese el alcance del artículo diez de la Constitución, si la circulación por él declarada libre, fuese la
circulación económica, entonces, no habría momento en que mercadería o producto alguno incorporado a la riqueza
del país, fuese pasible de impuesto, y solo quedarían como materias imponibles, el hombre, el inmueble, la capitación
y la propiedad territorial".
¿Quiere decir que el antiguo impuesto a la extracción de los productos no fue condenado por la Constitución?
No, no puede existir porque sería contrario a otra garantía de la Constitución que es la igualdad como base de los
impuestos
No se hace lugar a la demanda en cuanto persigue la devolución de los impuestos establecidos por las leyes Nos. 866,
871, 886 y 903 -respecto a la última en el resto de su articulado- sobre la base de la inconstitucionalidad de las
mismas.
Partes: Bressani Carlos H. y otros c. Provincia de Mendoza
Tribunal: Corte Suprema de Justicia de la Nación(CS)
Fecha: 02/06/1937
Hechos:
Se demandó a un estado provincial por devolución de sumas de dinero abonadas en concepto de diversos impuestos
locales vinculados a la industrialización de la uva. Asimismo solicita la declaración de inconstitucionalidad de los
referidos gravámenes. La Corte Suprema de Justicia de la Nación, en instancia originaria, no hizo lugar a lo
peticionado.
Que las cantidades cuyo reintegro reclama, fueron abonadas en concepto de impuestos,
La ley Nº 866, dice así en su parte pertinente: "Art. 1º.- Desde el día 1º de enero de 1924, todos los impuestos al vino
que estén en vigencia, quedan refundidos en un solo impuesto. A partir de esa fecha queda fijado en dos centavos y
medio ($ 0.025) por cada litro el impuesto al vino que se produzca o se consuma en la Provincia. Art. 2º.- Desde la
misma fecha en adelante, las uvas que se cosechen en la Provincia, pagarán igual impuesto que el que grava al vino, a
cuyo efecto se computará el impuesto equivalente a cien litros de vino por cada 135 kilos de uva. Quedan exceptuadas
de este impuesto las uvas que se vinifiquen dentro del territorio de la Provincia''.
La ley Nº 866 grava, pues, el vino producido y el vino consumido en la Provincia de Mendoza con dos
centavos y medio el litro.
El actor no ha tachado de desigual el impuesto, y solamente lo objeta como violatorio de la garantía de la libre
circulación territorial, sancionada por los arts. 10, 11 y concordantes de la Constitución. Importa, dice el actor, un
impuesto a tránsito, un gravamen aduanero a la exportación y. el ejercicio de una facultad exclusiva de la Nación,
como es la de reglar el comercio interior (art. 67, inc. 12).
Pero la "libre circulación territorial'' no quiso decir que las mercaderías al salir de una provincia quedarían exentas de
impuestos, en este caso e! vino de Mendoza. El impuesto al tránsito en nuestro caso sería el que establecieran
Córdoba, Santa Fe, o Tucumán por pasar sus territorios el vino de Mendoza. Tal ha sido el criterio de esta Corte
cuando ha declarado violatorias de la Constitución las leyes de impuesto a los vinos de Tucumán, Salta, Santa Fe, etc.
Así lo resolvió también respecto de Mendoza cuando estableció un impuesto diferencial
La libre circulación territorial quiere decir que los productos nacionales no pueden ser gravados por el solo hecho de
atravesar el suelo de una provincia. De otra manera no habría impuesto indirecto de las provincias que no violara ese
principio constitucional.
''Si otro fuese el alcance del artículo diez de la Constitución, si la circulación por él declarada libre, fuese la
circulación económica, entonces, no habría momento en que mercadería o producto alguno incorporado a la riqueza
del país, fuese pasible de impuesto, y solo quedarían como materias imponibles, el hombre, el inmueble, la capitación
y la propiedad territorial".
¿Quiere decir que el antiguo impuesto a la extracción de los productos no fue condenado por la Constitución?
No, no puede existir porque sería contrario a otra garantía de la Constitución que es la igualdad como base de los
impuestos
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No se hace lugar a la demanda en cuanto persigue la devolución de los impuestos establecidos por las leyes Nos. 866,
871, 886 y 903 -respecto a la última en el resto de su articulado- sobre la base de la inconstitucionalidad de las
mismas.
Un contribuyente reclama la devolución de una suma de dinero pagada bajo protesta al Gobierno de la Provincia de
Buenos Aires, y exigida por éste a título de contribución especial de mejoras creada por la ley de dicho estado de 30
de Diciembre de 1907, con el propósito de obtener los recursos necesarios para el servicio de un empréstito destinado
a la apertura y pavimentación de un camino entre las ciudades de La Plata y Avellaneda hasta el límite de la Capital
Federal. Como fundamento de la acción promovida se sostiene que el mencionado impuesto es incompatible con los
principios consignados en la Constitución Nacional en protección de la propiedad privada, pues, absorbería
íntegramente el valor de las propiedades afectadas, sin tener en cuenta el valor de dichos bienes. La Corte Suprema de
Justicia de la Nación declaró inconstitucional la contribución impugnada.
Sumarios:
1. Para la validez de una contribución de mejoras deben concurrir los elementos esenciales de que la obra pública sea
de beneficio local y de que ese beneficio no sea sustancialmente excedido por la Contribución, pues, faltando esos
elementos, el impuesto especial no puede sostenerse ni como una Contribución de mejoras, ni tampoco como un
impuesto común, que supone condiciones de igualdad y de uniformidad de que aquél carece.
2. La contribución cobrada en virtud de ley de la Provincia de Buenos Aires de 30 de diciembre de 1907 es contraria
al art. 17 de la Constitución Nacional, pues, la obra para cuya construcción ha sido establecida no reviste por su propia
naturaleza los caracteres de una mejora local o destinada a beneficiar especialmente un sitio o región determinados, ya
que se trata de un camino general abierto y pavimentado con el propósito de facilitar las comunicaciones de la Capital
de la Provincia con uno de sus
principales centros de población —Ciudad de Avellaneda— y con la Capital de la Nación, es decir, una obra de
evidente y casi exclusivo interés general.
3. El Poder Judicial está habilitado para pronunciarse respecto de la validez de una contribución de mejoras cuando se
la impugna por su carácter arbitrario, opresivo o confiscatorio, es decir, por ser incompatible con los principios
fundamentales establecidos en salvaguarda de la inviolabilidad de la propiedad.
DESARROLLO Y ARGUMENTOS PRINCIPALES DE LA CORTE
En el presente juicio se reclama la devolución de una suma de dinero pagada bajo protesta al Gobierno de la Provincia
de Buenos Aires, Como fundamento de la acción promovida se sostiene que el mencionado impuesto es incompatible
con los principios consignados en la Constitución Nacional en
protección de la propiedad privada, pues absorbe íntegramente el valor de las propiedades afectadas, y no tiene en
cuenta el valor de dichos bienes; y que además es ilegal por no haberse cumplido sino en parte las obligaciones
contraídas por la Provincia de Buenos Aires al sancionarse la ley impositiva. con los preceptos constitucionales como
deberá hacerlo en el presente caso.
El impuesto de que se trata ha sido creado con el propósito especial de obtener los recursos necesarios para el servicio
de un empréstito destinado a la apertura y pavimentación de un camino entre las ciudades de La Plata y Avellaneda
hasta el límite con la Capital de la Nación. Con tal objeto, el Poder Ejecutivo de la Provincia fue autorizado a invertir
la suma de diez millones cuatrocientos mil pesos, debiendo obtenerse los fondos por medio de la emisión de títulos de
deuda interna o externa hasta
la cantidad de doce millones (Artículos 2° a 5° de la ley).
La misma ley dispone que el costo de la obra sea cubierto hasta un treinta por ciento por el Gobierno de la Provincia,
de rentas generales, y el setenta por ciento restante por los dueños de las propiedades. El treinta y cinco por ciento del
costo del camino que corresponde pagar a cada zona total se adjudica a las tres zonas parciales.
El sistema adoptado para atender los gastos emergentes de la construcción de esta obra es el de contribución o tasa de
mejoras. dichas contribuciones deben su origen a la misma fuente o poder que el impuesto en general, aún cuando se
gobiernan por principios especiales y sólo se justifican, doctrinariamente a lo menos, por razón del beneficio especial
que los contribuyentes deben obtener de la obra que se construye total o parcialmente a su costa. En efecto, los bienes
especialmente gravados son los que por razón de la mejora de carácter público aumentan de valor o de utilidad,
recibiendo así un beneficio que no alcanza a las demás propiedades del estado o del municipio y, por consiguiente, los
Los propietarios contribuyentes no resultan en definitiva perjudicados en relación a los demás propietarios desde que
sólo se les toma el equivalente del beneficio excepcional que recogen d e la obra.
25
Dada la índole excepcional de este impuesto, que no se justifica sino por razón del beneficio recibido por el
contribuyente, lógicamente se deduce que para su validez deben concurrir los elementos esenciales de que la obra
pública sea de beneficio local y de que ese beneficio no sea sustancialmente excedido por la contribución. Se dice
substancialmente, porque atenta la naturaleza de lo que debe ser evaluado, —el beneficio— no es posible exigir una
exactitud matemática bastando para tenerse por cumplida la condición que exista una correlación aproximada entre
ambos [Link] esos elementos, el Impuesto especial no puede sostenerse ni como una contribución de
mejoras, ni tampoco como un impuesto común, que supone condiciones de igualdad y de uniformidad de que aquél
carece. luego que la obra para cuya construcción ha sido establecida la contribución impugnada, no reviste por su
propia naturaleza los caracteres de una mejora local o destinada a beneficiar especialmente un sitio o región
determinada.
Es un camino general abierto y pavimentado con el propósito de facilitar las comunicaciones de la Capital de la
Provincia con uno de los principales centros de población de la misma y con la Capital
de la Nación, es decir, una obra de evidente y casi exclusivo interés general. La apertura o pavimentación de una calle
de ciudad o pueblo produce como principal resultado: incorporar a la actividad urbana los terrenos adyacentes,
hacerlos aptos para la construcción de habitaciones y para su enajenación en pequeñas fracciones, con evidente
acrecentamiento de su precio en el mercado inmobiliario.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, no es posible aceptar como una conclusión lógica, que el camino
pavimentado entre La Plata y Avellaneda sea construido casi totalmente a expensas de los propietarios de inmuebles
vecinos a dicha obra pública so-color de beneficio local, cuando por el propósito que ha inspirado su construcción y
por la dedicación de los terrenos que atraviesa en su mayor extensión, se trata evidentemente de una obra
característica de intereses y de beneficio general. Por consiguiente, la decisión legislativa que hace pesar sobre dichas
propiedades el setenta por ciento del costo de ese camino rural aparece prima facie, como un acto desprovisto de toda
base de justicia dada la evidente desproporción entre el beneficio local que pudiera resultar en la hipótesis más
favorable y el gravamen impuesto a los propietarios vecinos.
Corrobora lo precedentemente consignado la prueba rendida en el juicio mientras los beneficios especiales
provenientes de la construcción del camino, liberalmente calculados, no exceden del doce por ciento del valor normal
de la tierra, la contribución fijada para toda la fracción del inmueble del demandante que se halla comprendida en la
zona que se presume beneficiada por el camino, asciende en conjunto a quinientos cincuenta y tres pesos por hectárea,
o sea casi dos tercios del valor actual,
de dicha tierra la conclusión de que la tasa impugnada no retire las condiciones esenciales requeridas para su validez,
desde que, lejos de guardar relación con los limitados beneficios especiales derivados de la obra pública para que ha
sido creada, constituye para el propietario una privación casi completa de la propiedad gravada, o lo que es lo mismo,
despoja de ella al propietario bajo el pretexto de conferir un beneficio particular.
Habiéndose resuelto de acuerdo con las pretensiones del demandante el punto relativo a la inconstitucionalidad del
impuesto, es inoficioso pronunciarse sobre la ilegalidad del mismo, planteada en segundo término en la demanda. Por
estos fundamentos y de acuerdo con lo pedido por el Señor Procurador General y lo dispuesto en el artículo 784 y sus
concordantes del Código Civil, se declara que la contribución cobrada a don Martín Pereyra Iraola en virtud de la ley
provincial de 3° de Diciembre de 1907 es contraria al artículo 17 de la Constitución, y que, en consecuencia, la
Provincia de Buenos Aires está obligada a devolver a dicho actor, dentro del término de diez días, la suma demandada
de setenta y cuatro mil doscientos cuarenta y ocho pesos con cincuenta y nueve centavos moneda nacional, con los
intereses calculados a estilo de los que cobra el Banco de la Nación desde la fecha de la notificación de la demanda.
Las costas del juicio se pagarán por su orden en atención a la naturaleza de las cuestiones debatidas. Notifíquese,
repóngase el papel y archívese.
La Ordenanza (conf. folleto agregado para mejor proveer, página 91), sancionada en
Abril veintitrés de mil novecientos diez y nueve, ordena en el artículo 4º, inciso 1º, que
los locales para stud, por cada caballo de carrera que alojen pagarán al año cien pesos. Se alega que dicha ordenanza
va en contra del principio constitucional de igualdad dado que grava a los caballos de carrera La corte se pronuncia y
dice que:
Que el presente recurso extraordinario se funda:
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1º En que el impuesto de inspección establecido por la Municipalidad de la Capital sobre los locales para stud y que
asciende a cien pesos por cada caballo de carrera que alojen es ilegal pues, en realidad constituye un impuesto sobre
los caballos que no está autorizado por la Ley Orgánica Municipal número 4058.
2º En que dicho impuesto es; además repugnante al principio de igualdad consagrado por el art. 16 de la Constitución,
desde que no se aplica a todas las caballerizas o locales en que se alojan caballos, sino exclusivamente a los destinados
a caballos de carrera Que, por lo que hace, al segundo fundamento, es de tenerse en cuenta, que la: igualdad
preconizada por el artículo 16 de la Constitución, importa, en, lo relativo a impuestos, establecer, que en condiciones
análogas deberán imponerse gravámenes idénticos a los contribuyentes.
Cuando un impuesto es establecido sobre ciertas clases de bienes o de personas debe existir alguna base razonable
para las clasificaciones adoptadas, lo que significa que debe haber alguna razón sustancial para que las propiedades o
las personas sean catalogadas en grupos distintos
Que en el caso no aparece violada la igualdad requerida por la cláusula constitucional invocada, desde que todas las
caballerizas comprendidas en la denominación de studs son gravadas con una base uniforme, o sea de acuerdo con el
número de caballos de carrera que alojan, y porque no es posible desconocer que existe algún motivo razonable para
hacer distinción entre los establecimientos que se ocupan de cuidar caballos destinados al .tráfico común de la ciudad
y aquellos que albergan y preparan caballos con el único objeto de disputar carreras. Ese motivo existe aun cuando
solo se tenga en cuenta la diferente vinculación de unos y otros con el interés publico, ya que los primeros realizan una
función esencial, para el bienestar de la población, lo que no ocurre con los últimos. Por lo demás, es innegable que
por el valor de lo animales que alojan, por los cuidados especiales que éstos requieren y aun por el monto de la
pensión, los studs forman una categoría particular dentro de las caballerizas y esa circunstancia constituye también
causal bastante para autorizar la distinta clasificación.
Por ello, por los fundamentos concordantes del fallo apelado y lo expuesto y pedido por el señor Procurador General,
se confirma dicha sentencia en cuanto ha podido ser materia del recurso. Notifíquese y devuélvanse, reponiéndose el
papel ante el tribunal de procedencia
DESARROLLO DEL FALLO: Según lo dispuesto en los Art.100 y 101 de la Constitución Nacional y a través de
su larga jurisprudencia, se menciona que en materia de COMPETENCIA ORIGINARIA resulta indiferente la
distinta vecindad de las partes de los juicios entre particulares y las provincias. Es por ello por lo que el juicio debe
continuar tramitando ante los estrados del TRIBUNAL.
El fondo del asunto se trata de una demanda iniciada por “Indunor S.A.C.I.F.I y F” contra la PROVINCIA
DE CHACO, por la cual se reclama la DEVOLUCIÓN del IMPUESTO LOCAL a las actividades lucrativas que ha
incidido sobre los ingresos de aquella sociedad, proveniente de la venta de extracto de quebracho en el exterior.
La mayoría del tribunal ha dado lugar a la acción por considerar como BASE DE IMPOSICIÓN el monto de las
ventas hechas al exterior, significaba gravar esas ventas tal como si hubieran sido efectuadas en el ámbito de la
provincia. Destacando que la ley impugnada no distinguía las operaciones realizadas desde las provincias que las
concretadas en el exterior.
CONCLUSIÓN DEL FALLO: La presente causa es de COMPETENCIA ORIGINARIA de la corte por fundarse
directamente la acción en las disposiciones de la Constitución Nacional (Art. 67 inc. 1 y 12) y por ser parte una
provincia (Art.100 y 101).
Destacándose que, aunque se aplique el convenio multilateral o el código tributario de la provincia de Chaco, el
impuesto a las actividades lucrativas es siempre inconstitucional ya que conforme el Art. 13 del convenio, sin ingreso
no hay impuesto. Esto se debe a que no hay nada que distribuir mediante el método establecido en el convenio
multilateral.
Ante todo, cabe señalar que las provincias conservan todas las FACULTADES NO DELEGADAS de la Nación
(Art.104 y 105) de la Constitución Nacional determinando los medios de distribución sin otras limitaciones que las
que resulten del texto constitucional. Las facultades de las provincias son amplias y discrecionales, el criterio de
27
oportunidad o acierto con que las ejerzan son irrevisables por cualquier otro poder salvo su sistema federal y primacía
constitucional que coexisten en nuestro ordenamiento jurídico.
Concluye que todo lo referido al comercio internacional escapa de la imposición de las provincias, ya sea que apliquen
el convenio multilateral o las regulaciones locales ya que se toma como presupuesto necesario e ineludible la
existencia de operaciones de comercio por lo que el tributo será violatorio de las expresadas normas constitucionales.
DESARROLLO DEL FALLO: Contra la sentencia del Juez Nacional de 1° instancia en lo contencioso
administrativo, el actor interpone RECURSO EXTRAORDINARIO. El fondo del asunto versa en determinar si los
TRIBUTOS OBJETO DE REPETICIÓN, abonados por el contribuyente con motivo de importación de disco
clásicos, etc. para uso propio afectan los Artículos 4, 17 y 67 inc. 16 de la Constitución Nacional por exceder las
alícuotas aplicables en su conjunto el 33% del valor de estos.
CONCLUSIÓN DEL FALLO: La jurisprudencia de la corte tiene declarado que determinados impuestos en la
medida que excedan el 33% de su base imponible afectan la garantía de la propiedad, por ser confiscatorio siendo no
aplicable cuando la especie se trata de tributos que gravan la importación de mercaderías.
(*) Es constitucionalmente dudoso que el estado se encuentre facultado para prohibir la introducción al país de
productos extranjeros (Art. 67 inc. 12,16 y 28 de la Constitución Nacional)
DESARROLLO DEL FALLO: Toda vez que la causa es FEDERAL por la materia y la demandada una provincia
de acuerdo con lo dispuesto en los Art. 100 y 101 de la Constitución Nacional. En cuanto al fondo del asunto, la
empresa Impresit Sideco S. A. C. I. I. F. viene a repetir de la provincia de Buenos Aires las sumas ingresadas al Fisco
local, en concepto del IMPUESTO a las ACTIVIDADES LUCRATIVAS que incidió sobre los ingresos de la
sociedad, VINCULADOS CON OBRAS en la Ruta nacional N.º 9 realizadas por contrato con la Dirección Nacional
de Vialidad.
Fundan su reclamo en la incompatibilidad existente entre el ejercicio por parte del Estado provincial de sus facultades
impositivas frente a las normas consagradas por los incs. 12 y 16 del art. 87 de la Constitución Nacional, que otorgan
al Congreso Nacional facultades exclusivas y excluyentes para legislar sobre el TRANSPORTE DE
MERCADERÍAS Y PERSONAS en cuanto, según afirma, ella acuerda jurisdicción exclusiva sobre rutas nacionales
al gobierno central, con la sola excepción del EJERCICIO DEL PODER POLICÍA, siempre que al hacer uso los
estados locales de esa facultad concurrente ello no se traduzca en una RESTRICCIÓN AL DOMINIO y la
jurisdicción federales. De ese modo, se traduce, en definitiva, en una impugnación sustentada en el inc. 27 del art. 67
de la Constitución.
Que la actora persigue la repetición de la suma de $ 2.392.111, pagada a la provincia de Buenos Aires en concepto de
impuesto a las actividades lucrativas por el período comprendido entre enero a mayo de 1976, por las obras realizadas
en la ruta nacional Nº 9, tramo Campana-Ruta 188, sección río Areco Variante río Taba y Puentes, en jurisdicción de
la mencionada Provincia, más intereses, actualización monetaria y costas del juicio. Sostiene la improcedencia del
gravamen que ingresó por error, debido a que las obras se efectuaron en una zona de utilidad nacional vinculada al
comercio interprovincial.
Agrega que resultó adjudicataria en la licitación Nº 777/ 75 convocada por la Dirección Nacional de Vialidad y como
consecuencia de ello suscribió con ese organismo el pertinente contrato de obra pública, para efectuar la obra antes
descrita. Funda su pretensión en los artículos 67, incs. 12 y 16, 31 y 108 de la Constitución Nacional, decreto ley
505/ 58, su decreto reglamentario Nº 6937/ 58, decreto-ley de la provincia de Buenos Aires 1424/ 58, arts. 784 y
792 del Cód. Civil y jurisprudencia del tribunal que entiende avala su reclamo.
28
Se presenta la provincia de Buenos Aires contestando la acción incoada en su contra. Niega que las obras de la actora
sean ajenas a la jurisdicción provincial; que la ruta nacional Nº 9 esté sujeta exclusivamente a la legislación federal;
que exista alguna disposición tanto en el orden nacional como provincial por la cual la actora se encuentre exenta de
pagar el impuesto cuya repetición se pretende; que el tributo pagado obstaculice o límite de alguna manera la
construcción de caminos en el ámbito provincial, etcétera. Asimismo, reivindica la aptitud impositiva provincial,
mediante el encuadramiento legal y constitucional que considera aplicables al tema en discusión, poniendo especial
énfasis en las facultades concurrentes de la Nación y Provincia en los caminos nacionales e invoca doctrina que
entiende apoya su posición. Expresa que la actora pagó el tributo sin protesta y que no está justificado el pretendido
pago por error alegado.
CONCLUSIÓN DEL FALLO: Que la presente causa es de la competencia originaria de esta Corte Suprema, toda
vez que se discute en ella la validez de un impuesto provincial impugnado como contrario a la Constitución Nacional
y la demandada es una provincia (arts. 100 y 101, Constitución Nacional). Que se trata en autos de juzgar la validez
constitucional del impuesto a las actividades lucrativas establecido por el Código Fiscal de la provincia de Buenos
Aires, abonado por la actora a raíz de la ejecución de las obras en la ruta nacional Nº 9, tramo Campana ruta 188,
sección río Areco-variante río Tala (Km 110, 4-Km 146.9) y puentes, en jurisdicción de la mencionada Provincia.
Que, ante todo, para establecer la validez o invalidez constitucional del tributo hay que diferenciar la competencia
federal para regular el comercio interprovincial e intencional, del poder impositivo. En efecto, la Constitución
contiene distribución de la potestad tributaria entre el Gobierno Federal y las Provincias que no puede confundirse con
el reparto de atribuciones que hace en otras materias y que no se ha invocado ni surge de autos que el impuesto en
cuestión haya sido creado con el objeto de gravar especialmente los trabajos de construcción de los caminos
nacionales.
Sobre las bases de las premisas sentadas precedentemente, cabe concluir que la Provincia ha ejercido en el caso la
atribución que le compete en razón de principios constitucionales y legales al gravar una actividad lucrativa cumplida
dentro de su jurisdicción. La circunstancia de que la obra así construida esté destinada a servir para las
comunicaciones interjurisdiccionales no impide el ejercicio de aquella potestad tributaria, porque como ya se ha dicho
no se ha gravado el transporte mismo ni el tributo ha sido creado por motivo o raíz del fin vial. En otros términos, el
gravamen no se aplica al hecho del tránsito sino simplemente sobre una actividad lucrativa, en tanto y en cuanto se ha
desarrollado en la provincia y con presidencia de su ulterior destino.
DESARROLLO DEL FALLO: Que la Sala Civil Primera de la Cámara Federal de Apelaciones de la Plata confirmó
la sentencia de primera instancia, que, a su vez, había rechazado las ofensas opuestas y llevado adelante la ejecución
promovida. Contra tal pronunciamiento la demandada dedujo el recurso extraordinario.
sobre tales presupuestos la contribución requerida —tasa por conservación reparación y mejorado de la red vial
municipal— cotejada con la específica relación de la actividad desarrollada por la demandada en el predio afectada
por aquélla —producción agropecuaria— y teniendo en cuenta su especial carácter de retribución de servicios, no
puede ser considerada dentro de la exención alegada. La demandada argumenta, asimismo, que la excepción surge de
lo establecido en el art. 67, inc. 27 de la C.N. Para analizar este extremo corresponde, en primer lugar, precisar si el
establecimiento rural, perteneciente a la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, puede quedar
comprendido en el concepto de establecimiento de utilidad nacional en los términos de la doctrina del Tribunal sobre
el punto. Si bien es claro que en este predio no se desarrollan específicamente las tareas de promoción, difusión y
preservación de la cultura, fines propios y específicos de la Universidad (punto I de las Bases del Estatuto, art. 2° de la
ley 23.068), no lo es menos que al cumplimiento de tales fines se destina el producido de la explotación que de él se
realiza, por lo que así corresponde calificarlo.
CONCLUSIÓN DEL FALLO: Que, ello sentado, procede reiterar que este Tribunal ya ha dicho que la legislación
propia del Congreso Federal, en los lugares adquiridos en las provincias para establecimientos de utilidad nacional, no
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autoriza a concluir que se pretende federalizar estos territorios en medida tal que la Nación atraiga toda potestad de
manera exclusiva y excluyente; la supresión de la jurisdicción provincial debe limitarse a los casos en que su ejercicio
interfiera con la satisfacción del propósito de interés público que requiere el establecimiento nacional. Siendo “el
criterio” para aceptar o excluir el ejercicio de poderes provinciales en lugares sometidos a jurisdicción federal por
interés nacional, es precisamente el de la compatibilidad con dicho interés. Como el ejercicio de una facultad por la
provincia en los enclaves de la jurisdicción federal incide siempre en éstos, la pauta no es su incidencia sino la
“compatibilidad” con lo afectado inherente a esa utilidad nacional o con las actividades normales que la actividad
nacional implique, conforme a los arts. 2° y 3° de la ley 18.310 (ED, 30-922). Debe concluirse que, si esa facultad
provincial no condiciona, menoscaba o impide el interés nacional, es compatible con él.
Los tres efectos censurados, en cuanto disputan en diverso grado su primacía al interés nacional, indican que el
ejercicio del poder provincial es incorrecto.
DESARROLLO DEL FALLO: En cuanto al fondo del asunto, corresponderá el rechazo de la acción con base en la
jurisprudencia sentada por el Tribunal el 13 de septiembre de 1973, en “Indunor S .A. c/ Provincia de Chaco
S/repetición“. La empresa Bovril se presenta induciendo demanda contra la Provincia de Entre Ríos por repetición de
lo abonado en concepto de impuestos a las actividades lucrativas del decreto 2974 y por recargos a los años 1968 a
1972 (deducido por la corte en el año 1972 como inconstitucional por ser contrario al Art.62 inc.12)
Entendiendo que la base imponible del tributo era sobre los ingresos brutos obtenidos de la venta al exterior de
productos, procediendo luego a grabar en razón del convenio multilateral de 1964, la actora que el objeto perseguido
no ha sido otro que gravar actos el comercio exterior, quebrantando de este modo el principio) de la cosa juzgada
resultante de la decisión anterior recaída entre las mismas partes y por la misma causa. Sostiene también que el fisco
recurrió forzosamente al Art. 13 del Convenio Multilateral, a pesar de no ser aplicable al caso, toda vez que no se
refiere a la industria frigorífica ni tampoco contempla comercialización de productos con el exterior, tratándose sólo
de una norma destinada a allanar las dificultades surgidas con el impuesto a las actividades lucrativas, en las distintas
jurisdicciones existentes en el país.
En cuanto a la aplicación del Convenio Multilateral, expresa que la provincia de Entre Ríos, en el ejercicio pleno de
sus facultad es impositivas, procedió a verificar las actividades de Bovril Argentina S .A . tomando como base de
medición del tributo el precio mayorista en la plaza de elaboración de los productos, sin interesar el destino final de
éstos
En definitiva, el representante de la provincia de Entre Ríos solicita el rechazo de la demanda, con costas. El primero
consiste en la indudable potestad tributaria de las provincias sobre actividades y bienes dentro de su jurisdicción,
como que ella configura una de las facultades no delegadas (art. 104, Constitución Nacional). El segundo reside en
la facultad de la Nación de legislar en forma exclusiva sobre la exportación y el comercio con la naciones extranjeras
y de las provincias entre sí. Se trata de establecer si el impuesto a las actividades lucrativas cobrado por la provincia
de Entre Ríos a la empresa Bovril Argentina S. A. encuadra en la primera o en la segunda de las mencionadas
facultades impositivas.
CONCLUSIÓN DEL FALLO: Es necesario dejar desde ya sentado que, en el caso, la base imponible no ha sido el
método de las ventas de los productos al exterior, sino el costo de la producción total del establecimiento de la actora
haciendo caso omiso del destino u ulterior y final de esa producción y excluyéndose todos los gastos provenientes de
las etapas en a la salida de planta, como estibas, cargas, fletes, etc. Es decir, que se ha tenido en cuenta el valor de la
riqueza en tanto y cuanto producida en el territorio de la provincia.
El Gobierno federal posee la innegable potestad de fijar la política exportadora, pero uno de los factores que ha de
tener en cuenta para ello es, precisamente, la facultad impositiva de las provincias. Si esto le puede crear
ocasionalmente alguna dificultad es en la fijación de aquella política, es una contingencia constitucionalmente
insalvable, en tanto se pretenda solución a aquéllas mediante el desconocimiento de las originarias potestades de la
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provincia. Así lo imponen las razones expuestas en el último párrafo del precedente considerando, que en atención a
lo resuelto es innecesario considerar los aspectos vinculados al requisito de la protesta previa y a la teoría del
empobrecimiento.
Por ello, y habiendo dictaminado el Señor Procurador General, se rechaza la demanda. Costas por su orden en
atención a existir antecedentes contradictorios
DESARROLLO DEL FALLO: Transporte Vidal S.A promueve demanda contra la provincia de Mendoza por cobro
de $2569, que aduce haber pagado dicho monto en concepto de impuesto provincial a los ingresos brutos debido al
desenvolvimiento de su actividad de transportador interjurisdiccional durante junio de 1979 y marzo de 1980.
Su pretensión se funda en la inconstitucionalidad de las leyes locales que rigen el tributo mencionado, así como del
convenio multilateral suscripto por las provincias y la municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires por resultar a su
juicio violatorios del Art. 67 inc. 12 de la Constitución Nacional como así también resulta pasible la Ley 22.006 (el
legislador nacional facultó a las provincias a gravar el transporte interjurisdiccional con arreglo a las normas de aquel
pacto).
Considerando que esta causa es de competencia originaria de la Corte Suprema (Art. 100 y 101 de la
Constitución Nacional). De los autos se puntualiza que aquella es una empresa que realiza transporte de bienes entre
ciudades de distintas provincias y la Capital Federal que satisfizo el impuesto sobre los ingresos brutos vigente en la
provincia de Mendoza durante el periodo mencionado que conforme en el Art. 9 del Convenio Multilateral de 1977
se tiene en cuenta el valor de los pasajes, fletes percibidos o devengados de la provincia (las partes discrepan sobre la
validez constitucional de los preceptos que imponen la aplicación del tributo a las operaciones que efectúa la
demandante)
HISTORIA: Los principios “Prohibición de aduanas interiores y de afectar el comercio entre Estados” al
indagar la finalidad, el tribunal puntualizó que las aduanas interiores abolidas por la carta magna tenían fines
económicos y fiscales ya que se proponían defender la producción local enfrente de la competencia de la producción
de otras provincias y también crear recursos para el erario siendo la renta principal de algunos Estados.
Los Artículos 9, 10, 11, 12, 67 inc. 12 y 108 de la Constitución Nacional no fueron concebidos para invalidar
absolutamente todos los tributos locales que inciden sobre el comercio interprovincial, reconociendo a este una
inmunidad o privilegio que libere de la potestad de imposición general que corresponde a las provincias. La actora
sustenta su pretensión exclusivamente en una inteligencia del Art.67 inc. 12 de la Constitución Nacional con arreglo a
la cual la actividad que desarrolla resultaría inmune al poder de imposición de la demanda y no ha invocado que el
tributo que pago importe un trato discriminatorio respecto de otras empresas que realizan transporte de bienes dentro
de la provincia.
CONCLUSIÓN DEL FALLO: La regulación de comercio Interprovincial es atribución delegada al gobierno federal
para ser ejercida por el congreso y queda por tanto excluida del acervo de los poderes conservados por las provincias,
pero estas pueden gravar la riqueza producida en su territorio, aunque una parte de ella transponga sus fronteras a
condición de que el gravamen no sea discriminatorio o de algún modo impida o dificulte actividades
interjurisdiccionales lo que no se ha demostrado que ocurra en autos. Lo expuesto no significa desconocer que las
tarifas, al menos la de transporte de personas, lo fija la autoridad nacional por lo que la presión tributaria debe
graduarse razonablemente para no quitar rentabilidad a una explotación que reviste indudable interés público.
Cabe concluir que el impuesto sobre lo ingresos brutos de la provincia de Mendoza vigente durante junio de 1979 a
marzo de 1980 no es susceptible de descalificación inconstitucional ya que el otorgamiento de esa facultad no importo
acordar una prerrogativa que las provincias no se hubieran reservado, rechazando de esta manera la demanda
interpuesta.
DESARROLLO DEL FALLO: Corresponde rechazar la acción, conforme lo dictaminado en el fallo bovril. La base
imponible del anterior para la liquidación del impuesto a las actividades lucrativas estaba representada por el valor del
costo de producción mientras que en el presente caso la medida de tributo ha sido establecida en función del monto de
las ventas hechas en exterior el cual no resulta conciliatorio de la guarda constitucional consagrada en los artículo 9,
10, 11 y 12 de la constitución nacional ni de las atribuciones en manadas al congreso en su art. 67 inc. 12.
Todo ello debido a que el tributo no posee carácter discriminatorio, el impuesto no aparece como un derecho aduanero
ya que no aparece demostrado que, por imperio de ley, el tributo que resulte menos gravoso para el contribuyente
cuando se trata de ventas interprovinciales.
La empresa actora inicia demanda por un monto de repetición de 760.011 con la desvalorización monetaria, intereses
y costas. Es propietaria de una barraca de cueros en Avellaneda que en gran proporción se vende en el exterior. Por
motivo de la Dirección General de Rentas de la provincia por aplicar impuesto a las actividades lucrativas sobre
operaciones de venta de cueros con destino al extranjero.
CONCLUSIÓN DEL FALLO: La provincia responde que el gravamen impugnado no afecta el tráfico de los
productos ni menoscaba la actividad esencial y propia de la empresa, siendo además que a su juicio es potestad de la
provincia gravar los bienes que integran la riqueza computable dentro de su territorio-. Del fallo “Bovril” se destaca
que tal facultad de las provincias recae solo sobre el comercio interprovincial no aplicando el exterior, ya que ese
derecho no puede afectar el comercio internacional o Interprovincial ni la circulación de las mercaderías.
Por todo ello, se rechaza la demanda interpuesta por Elías Moos S.A C. I.F.