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Los 30 Filósofos Más Importantes de La Edad Antigua

Este documento presenta a los 30 filósofos más importantes de la antigüedad, incluyendo a Tales de Mileto, considerado el primer filósofo occidental, y a figuras como Sócrates, Platón, Aristóteles, Pitágoras y Epicuro. Destaca las contribuciones de cada uno al desarrollo del pensamiento filosófico en áreas como la ciencia, la lógica, la ética, la política y la cosmología.

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Los 30 Filósofos Más Importantes de La Edad Antigua

Este documento presenta a los 30 filósofos más importantes de la antigüedad, incluyendo a Tales de Mileto, considerado el primer filósofo occidental, y a figuras como Sócrates, Platón, Aristóteles, Pitágoras y Epicuro. Destaca las contribuciones de cada uno al desarrollo del pensamiento filosófico en áreas como la ciencia, la lógica, la ética, la política y la cosmología.

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Los 30 filósofos más importantes de la edad antigua

Camilo González

1. Tales de Mileto (625 a. de C. – 547 a. de C. Grecia)


Podría considerarse a Tales como el iniciador de la Escuela de Mileto, una de las primeras corrientes
filosóficas de la Edad Antigua. Sus principales aportes fueron el desarrollo de la especulación
científica, el pensamiento deductivo y la filosofía griega. Pero fundamentalmente Tales es el primer
filósofo occidental del que se tiene registro en su intento por explicar de manera racional algunos
fenómenos planetarios.

2. Anaximandro de Mileto (610 a. de C. – 547 a. de C. Grecia)


Junto a su mentor Tales, Anaximandro fue uno de los iniciadores de la Escuela de Mileto y además
de filósofo era geógrafo, disciplina con la cual obtuvo gran reconocimiento al ser el primero en decir
que la Tierra era cilíndrica y configurar uno de los primeros mapas. Además, fue uno de los primeros
filósofos en hablar sobre la evolución de las especies, al considerar que el agua era el origen de todo.

3. Anaxímenes de Mileto (590 a. de C. – 524 a. de C. Grecia)


Discípulo de Tales y compañero de Anaximandro, Anaxímenes es el tercer eslabón de la Escuela de
Mileto. Su aporte se centra en la concepción del aire como un elemento central del origen de todo,
basándose en un método cuantitativo de observación sobre la respiración humana.

4. Parménides de Elea (530 a. de C. – 470 a. de C. Italia)


es el primero en situar al Ser como elemento fundamental de la filosofía y, a partir de ahí, elabora su
pensamiento. Por tanto, el cambio, el movimiento, el devenir y la multiplicidad son imposibles y no
existen, sería el no-ser. El No-ser: Es lo que no existe, lo impensable, lo irreal y lo imposible.

5. Zenón de Elea (495 a. de C. – 430 a. de C. Italia)


Discípulo y continuador del pensamiento de Parménides, su pensamiento cambió tras un encuentro
con Sócrates. Sus principales aportes fueron el pensamiento paradójico, y los conceptos sobre
movilidad (con el ejemplo a Aquiles y la tortuga) y la pluralidad.

6. Meliso de Samos (471 a. de C. – 431 a. de C. Grecia)


Defensor de la tesis de la unidad de lo existente, fue el autor del precepto de que para llegar a ser
algo hay que tener un origen, por lo que considera que no existía el vacío, justamente porque no
llega a ser. Además, fue uno de los iniciadores de la teoría de que los sentidos sólo puedan dar
opiniones, lo que no permite entender la verdad de las cosas.

7. Empédocles de Agrigento (495 a. de C. – 435 a. de C. Grecia)


La noción de los cuatro elementos (agua, aire, tierra y fuego) es la evolución de las ideas
de Empédocles sobre las cuatro raíces, unidas por el amor y separadas por el odio.
Estas raíces constituyen al hombre y están sometidas a dos fuerzas: verdad y corrupción.

8. Aristóteles (384 a. de C. – 322 a. de C. Grecia)


Discípulo de Platón, Aristóteles fue uno de los tres grandes maestros de la filosofía occidental y debe
su reconocimiento a su rigor metodológico y a un vasto campo de análisis e influencias.
Podría decirse que es el configurador del pensamiento europeo teológico, que sirvió como
organizador de la sociedad. Empirista, metafísico y crítico, es el iniciador de la lógica, por sus teorías
sobre los silogismos, y la ética.
9. Platón (427 a. de C. – 347 a. de C. Grecia)
Otro de los grandes maestros, Platón es el eslabón entre Sócrates (su maestro) y Aristóteles (su
discípulo). Fue el fundador de la Academia, la gran institución filosófica de la antigüedad; de la
Teoría de las ideas (consistía en la diferenciación entre el mundo que se percibe a través de los
sentidos y lo que se conoce a través de la razón), que fue representada en la alegoría del Mito de la
caverna y la Teoría tripartita en la que reconocía al alma inmortal dividida en tres partes dentro de
un cuerpo mortal.

10. Sócrates (470 a. de C. – 399 a. de C. Grecia)


Se podría considerar como el gran maestro de la filosofía universal, de hecho, se divide el
pensamiento filosófico en presocrático y postsocrático. No dejó ninguna obra escrita por lo que sus
saberes se desprenden del relato de sus continuadores. El aporte más importante de Sócrates a la
filosofía occidental fue su técnica para argumentar un punto, conocida como la técnica socrática,
que aplicó a muchas cosas, como la verdad y la justicia, esto se describe en los “Diálogos Socráticos”
de Platón. Fundamentó una relación entre la filosofía y la educación.

11. Pitágoras (569 a. de C. – 475 a. de C. Grecia)


Considerado el primer matemático de la historia, Pitágoras fundó toda una escuela de pensamiento
(de orientación religiosa) que lleva su nombre y ha influido a filósofos hasta la actualidad.
Sus conceptos fueron centrales para el desarrollo de la matemática, la filosofía racional y la música,
donde sus ideas sobre la armonización aún se mantienen vigentes.
Pero también influyó en la cosmovisión y astronomía. Siempre será recordado por el Teorema de
Pitágoras, que reza: “En todo triángulo rectángulo el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de
los cuadrados de los catetos”.

12. Leucipo de Mileto (sin datos, Grecia)


La figura de Leucipo es centro de innumerables discusiones, sobre todo por la falta de datos
fehacientes sobre su vida, lo que pone en duda su existencia y se le nombra como una invención de
Demócrito. Pero de todas maneras se lo considera el fundador del atomismo, teoría que sostiene
que la realidad está formada por partículas infinitas, indefinibles y variadas.

13. Demócrito (460 a. de C. – 370 a. de C. Grecia)


Conocido como “el filósofo que ríe”, Demócrito era definido con un carácter extravagante, que se le
atribuye a su estudio con magos. Negaba la existencia de Dios y creía en la auto creación de
la materia. Se destacó por sus aportes a la geometría y la astronomía, además de su colaboración
con el nacimiento del atomismo.

14. Zenón de Citio (333 a. de C. – 264 a. de C. Chipre)


Zenón de Citio fue el iniciador del estoicismo, corriente filosófica que irrumpió con su teoría de que
el hombre puede alcanzar la libertad y la tranquilidad rechazando las comodidades materiales.

15. Hípaso de Metaponto (500 a. de C. – sin datos, Grecia)


Uno de los filósofos pitagóricos. Fue lanzado fuera del barco en que cruzaba el Mediterráneo con sus
compañeros por contradecir la teoría de los números naturales. Su demostración de que la diagonal
de un cuadrado de lado era un número irracional, fue también su condena de muerte.

16. Euclides de Mégara (435 a. de C. – 365 a. de C. Grecia)


También fue discípulo de Sócrates, fue el fundador de la Escuela megárica, centrada en la idea de
Dios como ser supremo. Sus principales aportes fueron sobre la dialéctica, la manera de reinar y los
argumentos engañosos.
17. Protágoras de Abdera (485 a. de C. – 411 a. de C. Grecia)
Viajero y experto en retórica, Protágoras es uno de los sofistas, doctrina que se basaba en la
enseñanza de la sabiduría. Se considera a este filósofo como el primero en recibir dádivas por
impartir conocimiento. fue un ferviente defensor del relativismo del conocimiento y de los valores,
negó que existieran valores y verdades universales para todos los hombres. Exponía que no existían
verdades objetivas, absolutas y universales, sino que las cosas son tal y como son percibidas por
cada uno de nosotros.

18. Aristógenes de Tarento (354 a. de C. – 300 a. de C. Grecia)


Además de ser filósofo y uno de los fundadores de la Escuela peripatética, se destacó como músico,
función en la cual se le conceden propiedades curativas. Enfrentado con Teofrasto, era un fiel
seguidor de las ideas de Aristóteles y basaba su pensamiento en un método empírico. Sus principales
aportes fueron en la teoría musical (afirmaba que los intervalos de la escala no debían ser calculados
por medio de proporciones matemáticas, sino por el oído).

19. Teofrasto (371 a. de C. – 287 a. de C. Griego)


Su nombre era Tirtamo, pero se lo conoce por su apodo. Se destacó por su divulgación científica, su
pasión por la botánica y su explicación sobre el carácter y los tipos morales. Desarrollo numerosos
teoremas para la lógica proposicional, además de la doctrina de los silogismos hipotéticos y la lógica
modal, con lo que habría constituido el punto de inflexión entre la lógica aristotélica y la estoica.

20. Estratón de Lámpsaco (340 a. de C. – 268 a. de C. Grecia)


Miembro de la escuela peripatética, sucedió a Teofrasto en el Liceo y se destacó por su ingenio
particular, que lo llevó a considerar al aire como un elemento material, como el agua o la tierra.
Esto, que ahora nos parece evidente, no lo era tanto entonces: lo que no se podía observar no tenía
por qué ser material.

21. Eudemo de Rodas (370 a. de C. – 300 a. de C. Grecia)


Fue uno de los grandes alumnos de Aristóteles y el primer historiador científico de la historia. Fue
miembro de la escuela peripatética y su sistematización del legado filosófico de Aristóteles, en una
presentación didáctica e inteligente de las ideas de su maestro fue su gran aporte.

22. Epicuro de Samos (341 a. de C. – 270 a. de C. Grecia)


Gran estudioso del hedonismo racional y el atomismo, este filósofo fue el creador de su propia
escuela que influyó en toda una generación de pensadores posteriores. Sus ideas sobre la búsqueda
del placer, motivadas por la prudencia, y el azar, lo destacaron. Dejó un enorme legado de obras,
que podría dividirse en tres etapas: la Gnoseología (distinción de lo verdadero y lo falso), el estudio
de la naturaleza a través de la física, y la Ética.

23. Polemón (sin datos – 315 a. de C. Grecia)


Dueño de un carácter severo y agresivo, su gran aporte fue la influencia sobre un grupo de discípulos
que tomaron otro enfoque filosófico y dieron vida a la escuela del estoicismo.
“El objeto de la filosofía debe ser ejercitar al hombre en cosas y actos, no en especulaciones
dialécticas”, fue uno de sus frases célebres.

24. Antístenes (444 a. de C. – 365 a. de C. Grecia)


Este filósofo fue pupilo de Sócrates y se ganó su lugar entre los genios de Edad Antigua por ser el
fundador de la escuela cínica, que basó su experiencia en la observación del comportamiento de los
perros. Rechazaba la ciencia, las normas y convenciones.
25. Diógenes de Sinope (412 a. de C. – 323 a. de C. Grecia)
Otro genio de la escuela cínica, destacaba las virtudes de los perros por lo que de allí se desprende la
figura retórica de Diógenes y los perros. Veía en el mundo de su época un verdadero problema
moral, pues la gente, en lugar de forjarse a sí misma y valorar su opinión propia respecto al bien y el
mal, prefería actuar en función de qué era lo que los demás opinaban y cómo esas opiniones de
terceros podían afectarles.

26. Arístipo (435 a. de C. – 350 a. de C. Grecia)


Otro discípulo de Sócrates, fue el fundador de la Escuela cirenaica, conocido como Hedonismo, que
se destacó por asociar el placer con la felicidad, y ésta como la finalidad de la vida, combinaba con la
libertad espiritual.

27. Teodoro, el Ateo (340 a. de C. – 250 a. de C. Grecia)


Filósofo de la Escuela cirenaica, afirmaba que todo el mundo era su patria como manera de
oponerse a los nacionalismos, destacó por su ateísmo y la negación de la existencia de los dioses
griegos. Él enseñó que el objetivo de la vida humana es obtener alegría y evitar el dolor, y que el
primero resulta del conocimiento y el segundo de la ignorancia. Definió lo bueno como prudencia y
justicia, y lo malo como lo contrario. El placer y el dolor, sin embargo, eran indiferentes.

28. Buda (563 a. de C. – 483 a. de C. Sakia, hoy India)


Siddhartha Gautama, más conocido como Buda, cuyo significado es “el iluminado”, fue un sabio
oriental que dio origen al pensamiento, la filosofía y la religión budista, la cuarta más importante del
mundo. A diferencia del pensamiento occidental, el budismo no está organizado de manera vertical
y se basa en tres preceptos: insustancialidad, impermanencia y sufrimiento.
El interés de esta filosofía se basa en la renuncia a los lujos materiales y en la búsqueda del sentido
espiritual de la existencia, basado principalmente en la meditación. El punto cumbre era el Nirvana. 

29. Plotino (204 – 270, Egipto)


Seguidor y continuador de las ideas de Platón, Plotino fue el creador de la escuela denominada
platonismo. Elaboró una estructura teológica en la que veía el universo como el resultado de una
serie de emanaciones o consecuencias de una realidad última, la cual es eterna e inmaterial. Esta
realidad la denominaría “lo Uno”. De esta misma surge otro principio divino, por debajo de lo Uno: el
Nous; esto fue lo que más tarde lo lleva a formular la teoría de la inmortalidad del alma.

30. Porfirio (232 – 304, Grecia)


Discípulo de Plotino y gran divulgador de sus obras, gozó del reconocimiento y el afecto de sus
contemporáneos por su especulación metafísica. Se lo considera un nexo entre dos etapas
evolutivas del pensamiento platónico y se destaca su originalidad, valentía intelectual y su
importancia en la filosofía cristiana.

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