PRÓSTATA junio-2022
Es un órgano fibromuscular y glandular localizado en la cavidad pélvica del hombre,
se encuentra delante del recto y bajo la vejiga, este órgano rodea el primer segmento
de la uretra debajo del cuello vesical, su peso normal es 20 gramos.
Se han identificado 3 zonas en este órgano: zona periférica (aquí se dan 60-70% de
los carcinomas), zona central y zona de transición (10-20% de los carcinomas).
Su secreción forma parte del semen, proporcionando a los espermatozoides
nutrientes, su patología causa frecuente de consulta.
HIPERPLASIA PROSTÁTICA
La HP es la proliferación no maligna de las células epiteliales y del estroma, se relaciona con el
envejecimiento, su prevalencia aumenta con la edad, llegando a presentarla el 50% de los hombres entre
51-60 años.
Fisiopatología: La testosterona y la DHT (dihidrotestosterona) promueven la proliferación prostática de
células epiteliales y del estroma, además de inhibir la apoptosis y angiogénesis prostática. El desequilibrio
entre proliferación celular y apoptosis aumenta con la edad, lo que favorece la proliferación de células
epiteliales y del estroma, es decir un crecimiento del órgano.
Sintomatología principal: es la obstrucción vesical, principalmente por 2 mecanismos:
-Componente estático: relacionado con el aumento de volumen de la próstata, ocasionando una reducción
de la luz uretral.
-Componente dinámico: relacionado con el aumento del tono muscular liso del estroma prostático, por
influencia adrenérgica, cuyo número de receptores alfa es mayor en el tejido adenomatoso.
El aumento de la presión intravesical secundario a la obstrucción, provoca los síntomas urinarios irritativos,
la estasis urinaria favorece el desarrollo de infecciones, riesgo de prostatitis, lesión del tracto urinario
superior con dilatación de cavidades pielocaliciales pudiendo llegar a una insuficiencia renal de carácter
posrenal.
Síntomas comunes:
Irritativos: polaquiuria, nicturia y urgencia miccional.
Obstructivos: disminución potencia del chorro, micción con esfuerzo abdominal, sensación vaciado
incompleto y goteo postmiccional.
Los síntomas obstructivos e irritativos afectan la calidad de vida, interfiriendo con las actividades diarias y
conductas de sueño.
Factores de riesgo: Edad avanzada, obesidad (por aumento tono simpático), consumo de grasas (aumenta
la síntesis de colesterol lo que incrementa la síntesis de andrógenos) y diabetes.
Diagnóstico: la anamnesis evalúa la magnitud de síntomas y tiempo de evolución, se puede usar el Score
IPSS. El tacto rectal nos brinda datos como el volumen y consistencia, es característico en la HP una próstata
con aumento de tamaño, desaparición del surco medio, superficie lisa y regular, si en la exploración se
detecta induraciones o nódulos se debe solicitar estudios para descartar o confirmar CA.
El análisis de orina, PSA libre y total y ultrasonido son útiles en el diagnostico.
Diagnostico diferencial: principalmente se debe descartar Ca o prostatitis.
Tratamiento: En una HP no complicada con IPSS ≤7, se requiere vigilancia, reformar medidas higiénico
dietéticas, supresión de cafeína, alcohol y aumento de la actividad física.
En HP no complicada con IPSS >7 y ≤35, se requiere las anteriores medidas además de tratamiento
farmacológico, los fármacos más usados son los bloqueadores α-adrenérgicos y los inhibidores de la 5α-
reductasa.
Los bloqueantes α-adrenérgicos (alfuzosina, doxazosina, tamsulosina), ejercen acción miorrelajante sobre
las fibras musculares lisas (componente dinámico). Los inhibidores de la 5-alfa (finasterida, dutasterida)
reductasa bloquean la síntesis de DHT, disminuyendo el volumen prostático y riesgo de retención urinaria
aguda.
Tratamiento quirúrgico: se recomienda en pacientes con HPB con síntomas moderados o graves, que no
responden al tratamiento farmacológico o con complicaciones como: Hidronefrosis, insuficiencia renal,
retención urinaria, IVU recurrentes, además de afectación en la calidad de vida
CÁNCER DE PRÓSTATA
El CP el tumor maligno más frecuente en hombres a partir de los 50 años, el 90% son adenocarcinomas de
predominio en zona periférica de la próstata. La unidad funcional de la próstata es el acino, compuesto por
elementos epiteliales y estromales separados por una membrana basal, en el acino predominan células
glandulares, aquí se secreta el antígeno prostático especifico “PSA” y la fosfatasa ácida, en el interior de la
célula la dihidrotestosterona se liga al receptor de andrógeno y forma el complejo dihidrotestosterona-
receptor androgénico, que interactúa con secuencias específicas de ADN, alterando la regulación celular, lo
que favorece al crecimiento maligno.
Cuadro clínico: por lo general los pacientes están asintomáticos, se suele iniciar la sospecha si se encuentra
alguna anormalidad en la palpación de la glándula prostática en el tacto rectal, o al encontrar niveles
elevados de PSA.
Los síntomas son los mismos que en la HPB, en tumores avanzados puede haber: hematuria,
hematospermia, linfedema, anemia, dolor por invasión ósea.
Diagnóstico: se recomienda realizar PSA a todos los pacientes desde los 50 años, con o sin examen digital
rectal, en el tacto rectal se puede hallar alteraciones en el tamaño, alteraciones de consistencia, falta de
uniformidad.
Antígeno prostático especifico PSA: la elevación de este nos podría brindar mayor seguridad al diagnóstico,
una cifra de 4 ng/ml daría la sospecha.
PSA libre: si PSA está entre 4 y 10 ng/ml, una relación PSA libre/PSA total inferior al 15% se correlaciona con
la presencia de cáncer, de haber una relación <20% se recomienda hacer una biopsia.
Ecografía transrectal: evalúa la presencia de lesiones tumorales, así como su extensión.
Tratamiento: está indicado el seguimiento activo, terapia farmacológica como el uso de estrógenos,
antoandrógenos, agonistas LHRH, además de la prostatectomía radical y radioterapia.
PROSTATITIS BACTERIANA AGUDA
Se asocia con infección del aparato urinario inferior, su prevalencia es 2-16% en varones jóvenes.
Los microorganismos colonizan la uretra y después los conductos prostáticos, finalmente llegando a los
acinos, ocasionando una reacción inflamatoria pudiendo formar abscesos, el germen más común es el
Escherichia coli (80%).
Síntomas: Síndrome febril de inicio súbito, escalofríos, cefalea, mialgias, polaquiuria, disuria, el tacto rectal
revela una próstata tensa, dolorosa, caliente y edematizada, en la fase aguda suele haber obstrucción
urinaria.
Tratamiento: El uso de fluoroquinolonas suele tener buenos resultados, por su excelente penetración en el
parénquima prostático, en casos leves se puede dar tratamiento ambulatorio, mientras que casos
complicados se requiere hospitalizar al paciente, ante compromiso sistémico el tratamiento empírico
parenteral incluye una cefalosporina de 3ra generación o un carbapenémico combinado con un
aminoglucósido.
La duración del tratamiento varia en dependencia de la gravedad, por lo general 2-4-6 semanas.
Además, se recomienda mantener reposo, tener buena hidratación, analgésicos, laxantes si hubiera
estreñimiento o alfa-bloqueante si el paciente presentase dificultad para orinar, de ser necesario se debe de
evacuar la orina ya sea con una sonda vesical a través de la uretra o punción suprapúbica.
Fuentes:
“LA PRÓSTATA: GENERALIDADES Y PATOLOGÍAS MÁS FRECUENTES” por Alfredo Robles Rodriguez. Revista
de la Facultad de Medicina de la UNAM. México. 2019.
“PROSTATITIS” por María Fernanda Lorenzo Gómez. Asociación española de urología. 2022.