La velocidad
La velocidad es una de las capacidades físicas más
importantes en la práctica de cualquier actividad física de
rendimiento. La rapidez de movimientos en las acciones
deportivas es primordial, ya que la efectividad en su
ejecución depende, en gran medida, de la velocidad con
la que se realice. Es la capacidad física que nos permite
llevar a cabo acciones motrices en el menor tiempo
posible.
De manera genérica, podemos decir, que la velocidad
aumenta en función de la fuerza. A los 23 años,
aproximadamente, habremos alcanzado el 100% de
nuestras posibilidades ante esta capacidad. La velocidad
se desarrolla, como vemos, a muy temprana edad, pero
hemos de decir que, tras la flexibilidad, es la capacidad
que involuciona más deprisa, pues se produce una
pérdida progresiva a partir de los 25 años.
La velocidad, para su desarrollo, depende de varios
factores, como son los musculares, los nerviosos, los
genéticos, así como la temperatura del músculo.
Haciendo un recorrido por la historia, podríamos destacar
la victoria del afroamericano Jesse Owens en las
pruebas de 100, 200, 4×100 y salto de longitud en los JJ.
OO. de 1936 en Berlín durante el periodo nazi de Hitler.
Las victorias de una persona de color no fueron bien
recibidas. Hitler se negó a darle la mano durante la
entrega de medallas y el entonces presidente de los
Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, se opuso a invitar
al atleta a las celebraciones de la Casa Blanca.
1. INTRODUCCIÓN.
La velocidad no es una capacidad pura, sino que es
bastante compleja e inherente al sistema neuromuscular
del ser humano, mediante el cual se realiza algún tipo de
desplazamiento de una parte o de todo el cuerpo en el
menor tiempo posible. La rapidez con la que se realiza
dicho desplazamiento depende de:
La velocidad de contracción de los músculos implicados
en el movimiento.
La celeridad en la transmisión del impulso nervioso.
Diversos factores físicos: amplitud de zancada,
estatura…
La mayoría de estos aspectos dependen, en gran medida,
de la herencia y son escasamente modificables mediante
el entrenamiento. Pese a ello, la velocidad es una
cualidad que se puede mejorar, aunque dentro de unos
márgenes estrechos.
2. CONCEPTO DE VELOCIDAD.
Es la capacidad física que permite realizar un movimiento
en el mínimo tiempo posible.
La velocidad se puede manifestar de varias formas: com
la distancia recorrida en un tiempo determinado
(velocidad de desplazamiento), como la reacción ante un
estímulo (velocidad de reacción) o como la realización de
un gesto (velocidad gestual).
También debe tenerse en cuenta si el movimiento abarca
a todo el cuerpo, como en la velocidad de
desplazamiento, o sólo a una parte, como en la velocidad
gestual. La velocidad de reacción puede implicar tanto a
una parte como a todo el cuerpo.
La velocidad es un factor muy importante en las actividad
física explosivas: carreras cortas, saltos… Su importancia
decae a medida que la distancia a recorrer aumenta y en
los deportes de resistencia apenas cuenta.
En aquellas actividades en las que la velocidad es un
factor determinante, puede serlo de forma directa o
indirecta.
Es un factor directo cuando se busca la velocidad
máxima, como sucede en la relación al disparo en una
salida de 100 metros.
Es un factor indirecto cuando se busca la velocidad
óptima que permita la utilización de la máxima fuerza
posible, como, por ejemplo, en el salto de longitud. En
este caso, un aumento de la velocidad no conlleva
necesariamente una mejora del rendimiento.
3. FACTORES QUE CONDICIONAN LA VELOCIDAD.
Existen diversos factores de los cuales depende la
velocidad y podrían dividirse en dos grandes grupos.
Factores fisiológicos. Desde el punto de vista
fisiológico dos serían los factores fundamentales que
determinaría el grado de velocidad:
o Factor muscular. Está directamente relacionado con
la velocidad de contracción del músculo, y queda
determinado por:
Los factores limitados constitucionalmente y que son
no susceptibles de mejora como:
La longitud de la fibra muscular y sus resistencia.
La viscosidad del músculo.
La estructura de la fibra muscular: en todos los
músculos existen dos tipo de fibras musculares, las
rojas o de tipo I, capaces de mantenerse activas
durante largos periodos de tiempo, y las blancas o de
tipo II, que son rápidas y sólo soportan esfuerzos
cortos. La mayor cantidad de éstas últimas
caracteriza a los sujetos veloces.
Los factores no limitados constitucionalmente y que
son susceptibles de mejora, como:
La tonicidad muscular.
La elongación del músculo.
La masa muscular: en los últimos años se ha
convertido en un factor clave y cada vez más se
tiende, en actividad físicas de velocidad máxima, a la
persona potente, fuerte y musculoso.
o Factor nervioso. Para que se realice la contracción
muscular, se necesita la participación del sistema
nervioso para transmitir el impulso desde los
receptores periféricos al cerebro y la respuesta de éste
a las fibras musculares. La transmisión del impulso a
través del tejido muscular no es muy rápida y la
velocidad viene determinada, sobre todo, por el tipo de
neuronas motoras que se inervan.
Factores físicos. Existen diversos factores de tipo físico
que pueden condicionar la velocidad, entre ellos
estarían:
o La amplitud de zancada: influye en aquellas actividades
con predominio de la velocidad de desplazamiento y
depende fundamentalmente del poder de impulsión o
de detención y de la longitud de las palancas (piernas).
o La frecuencia o la velocidad de movimientos
segmentarios: depende de la fuerza, de la flexibilidad y
de la correcta ejecución de la técnica.
o La relajación y la coordinación neuromuscular: debe
haber coordinación entre los músculos agonistas y
antagonistas para evitar los movimientos innecesarios.
o La estatura: la estadística ha demostrado que los
velocistas de 100 y 200 metros miden entre 1´65 y 1
´90 metros, ya que el exceso de altura es un
impedimento para desarrollar la máxima velocidad.
o El peso: El exceso de peso es negativo cuando se
quiere lograr la máxima velocidad.
o La nutrición: las personas que realizan esfuerzos
explosivos tienen mayores dificultades para eliminar
grasas, ya que por las características de sus actividad
no queman casi esas reservas, y el principal gasto
energético es el de los hidratos de carbono. El
glucógeno muscular juega un papel fundamental ya
que estas personas trabajan especialmente el aspecto
anaeróbico.
o La edad. Evolución de la velocidad con la edad:
Entre los 8 y los 12 años se produce una mejora
paulatina de la velocidad de reacción, de
desplazamiento y gestual.
De los 13-14 a los 19 años se incrementa la velocidad
de desplazamiento y se mantiene la velocidad de
reacción.
A partir de los 20 años la velocidad de reacción
empieza a disminuir paulatinamente.
Entre los 20 y los 22-34 años la velocidad de
desplazamiento se mantiene más o menos estable.
A partir de los 24-25 años se produce un descenso
constante de la velocidad en sujetos no entrenados.
Hacia los 50 años la pérdida de velocidad afecta a
todas las personas y es progresiva.
4. CLASE DE VELOCIDAD.
Según Grosser (1992), existen dos tipo fundamentales de
manifestaciones de la velocidad: las puras y las
complejas.
Existen tres tipos diferentes de manifestaciones puras:
la velocidad de reacción, la velocidad de
desplazamiento y la velocidad gestual.
Respecto a las manifestaciones complejas, se distinguen
la velocidad-fuerza o fuerza explosiva y la velocidad-
resistencia o resistencia velocidad.
Para entender mejor cómo se interrelacionan en la
realidad de las distintas manifestaciones de la velocidad
vamos a analizar las distintas fases de una carrera de
100 metros:
Salida: al comienzo la persona utiliza la velocidad de
reacción para responder al disparo.
Aceleración: a continuación tienen que empezar la
velocidad-fuerza para aumentar su velocidad.
Velocidad máxima: entre los 30 y los 60-80 metros
intentará mantener la máxima velocidad de carrera.
Resistencia: en los últimos metros ya no es posible
mantener la velocidad máxima y se explota la velocidad-
resistencia para continuar a la velocidad más alta
posible.
Velocidad de reacción.
Es la capacidad de responder a un determinado estímulo
en el menor tiempo posible, como, por ejemplo, en la
parada de un portero o en el disparo de salida de una
carrera de 100 metros.
También se denomina tiempo de reacción, ya que
equivale al tiempo que la persona tarda en reaccionar a
un determinado estímulo, es decir, al intervalo que
transcurre desde que recibe el estímulo hasta que
aparece la respuesta. Es un lapso muy breve que suele
durar entre 0´10 y 0´15 segundos.
Este tipo de velocidades está caracterizada por aspectos
marcadamente hereditarios y es poco influenciable por el
entrenamiento.
La velocidad de reacción depende de diversos factores
entre los que cabe destacar los siguientes:
El tipo des estímulo: visual, auditivo, táctil…
La cantidad de órganos y receptores sensoriales
estimulados.
La intensidad y duración del estímulo.
La velocidad de transmisión del impulso nervioso.
La edad y el sexo.
El nivel de concentración.
El grado de entrenamiento.
Por último, cabe señalar que se distinguen dos tipo de
velocidad de reacción:
Velocidad de reacción simple: a un estímulo
preestablecido sólo le sucede una respuesta, como, por
ejemplo, la salida de tacos en una carrera de velocidad.
Velocidad de reacción compleja: el estímulo y la
respuesta son inciertos, hay que dar una respuesta
rápida a un estímulo imprevisto, como, por ejemplo, en
la reacción de un saque de tenis.
Velocidad de desplazamiento.
es la capacidad de recorrer una distancia en el menor
tiempo posible, como, por ejemplo, la prueba de 100
metros braza en natación. Puede denominarse de otras
maneras, como velocidad de traslación, velocidad
frecuencial, velocidad cíclica…
En este tipo de velocidad, hay un desplazamiento de todo
el cuerpo mediante la repetición continua de las acciones
motrices que intervienen en los gestos técnicos (braceo y
pateo de nadador).
Está determinada por varios factores, principalmente
físicos:
La amplitud de la zancada.
La frecuencia de los movimientos segmentarios.
La resistencia a la velocidad.
La relajación y la coordinación neuromuscular.
Normalmente, la velocidad de desplazamiento es la que
durante más tiempo prolonga la acción, de ahí que otro
factor importante a tener en cuenta sea el suministro
energético.
Según la duración del esfuerzo, la velocidad de
desplazamiento se divide en corta, media o larga.
Velocidad de desplazamiento corta: cuando las acciones
motoras tienen una duración menor a los 6 segundos.
Velocidad de desplazamiento media: en esfuerzos cuya
duración oscila entre los 6 y 12 segundos.
Velocidad de desplazamiento larga: la duración es
mayor de 12 segundos y se caracteriza por necesitar la
resistencia de velocidad. Esto provoca algunas
modificaciones en los patrones de movimiento, como la
disminución de la frecuencia y de la amplitud de
zancada.
Velocidad gestual.
Es la capacidad de realizar un movimiento con una parte
del cuerpo en el menor tiempo posible, como, por
ejemplo, en un lanzamiento a portería en balonmano o en
un golpe de revés en tenis. También se le denomina
velocidad segmentaria, velocidad de ejecución, velocidad
de acción…
Se caracteriza por ser un gesto aislado que sólo se repite
una vez. Los factores que influyen en la velocidad gestual
son de origen tanto fisiológicos como físicos:
La capacidad de coordinación muscular para efectuar el
movimiento.
El brazo de palanca.
El nivel de aprendizaje del gesto.
La localización y la orientación espacial.
El miembro utilizado: superior o inferior, dominante o no
dominante.
El tiempo empleado en la toma de decisión.
5. SISTEMAS DE ENTRENAMIENTO DE LA
VELOCIDAD.
Aunque los diferentes tipos de velocidad anteriormente
señalados raramente se dan por separados, a la hora de
entrenar la velocidad se trabaja según las tres clases
antes citadas: velocidad de reacción, de desplazamiento y
gestual.
El entrenamiento de la velocidad se basa en
varios principios generales:
La única forma de trabajar la velocidad es
con intensidades máximas.
Las distancias a recorrer serán cortas, con lo que
la duración de la tarea también será corta, de segundos.
La recuperación será máxima para permitir un
regeneración completa de las fuentes de energía
empleadas.
Se trabaja mediante repeticiones.
Es necesario un buen calentamiento, para preparar al
organismo para el máximo rendimiento y para evitar
que los esfuerzos intensos puedan producir lesiones
musculares.
Para conseguir el 100% se necesita un gran nivel
de concentración.
Desarrollo de la velocidad de reacción.
El entrenamiento de la velocidad de reacción toma como
base el hecho de que cuanto más mecanizado está un
gesto, menor será el tiempo de reacción.
Lo que se busca es automatizar el gesto técnico mediante
la repetición del mismo innumerables veces, partiendo de
posiciones variadas y distintas y utilizando diferentes
estímulos: visuales, auditivos, táctiles…
Para mejorar la velocidad de reacción hay varios sistemas
de trabajo:
Reacciones simples o repeticiones: se responde siempre
de la misma forma ante un estímulo.
Sistema parcial o analítico: se descompone el
movimiento global y se trabajan diferentes partes por
separado.
Sistema sensorial: se responde a un estímulo y se toma
el tiempo, luego hay que repetirlo intentando bajar el
tiempo anterior.
Reacciones complejas: su objetivo es adquirir un amplio
repertorio de movimientos para responder de diferentes
formas a un determinado estímulo.
Acción repetida con variación del estímulo: consiste en
realizar un movimiento a la máxima velocidad pero ante
diferentes estímulos.
Otras fórmulas específicas de trabajo, algunas pensadas
especialmente para el trabajo con niños, son:
Salidas y puestas en acción en distintas posiciones: de
pie, agrupados, sentados de frente, sentados de
espalda, tendido supino, tendido prono, con dos apoyos,
con tres apoyos, con cuatro apoyos… La distancia será
de 5-10 metros, con una recuperación total. Hay que
evitar detenerse bruscamente.
Juegos de reacción y de persecución.
Situaciones deportivas reducidas.
Potenciación muscular.
Relevos.
Desarrollo de la velocidad de desplazamiento.
El objetivo básico es mejorar la coordinación de
movimientos para conseguir superar la barrera de la
velocidad. Los sistemas de trabajo para desarrollar la
velocidad de desplazamiento son diversos:
Velocidad facilitada: se busca una situación que
aumente la frecuencia de zancada, como el correr cuesta
abajo, correr arrastrado por una bicicleta… La velocidad
resultante está por encima del 100%.
Correr contra un dificultad: se puede correr cuesta
arriba, con la oposición de un compañero o paracaídas…
Series cortas: consiste en correr a la máxima velocidad
una distancia determinada, normalmente entre 20 y 60
metros. Se realiza entre 3 y 7 series.
Descomposición de factores: se trabaja de forma
separada la frecuencia y la amplitud de zancada.
Series progresivas: se realizan series de carreras en las
que se va aumentando la velocidad de menos a más.
Series con máxima frecuencia: se hacen sobre distancias
cortas (10-15 metros), con ejercicios como skipping
(elevación de rodillas), elevación de talones a los
glúteos…
Aceleraciones y deceleraciones: se realizan cambios de
amplitud y de frecuencia de la zancada durante el
recorrido.
Multisaltos: se efectúan para mejorar la capacidad de
impulso.
Todos los sistemas de entrenamiento de la velocidad de
desplazamiento trabajan mediante la repetición de series,
con una recuperación total entre serie y serie. Es
importante que esta pausa sea activa para mantener la
tonicidad muscular.
Desarrollo de la velocidad gestual.
Cualquier sistema de trabajo de la velocidad gestual ha
de llevar asociado el gesto técnico, por ello, es necesario
que éste se realice con la suficiente corrección técnica
antes de pretender desarrollar la velocidad.
Sistema del gesto facilitado: se facilita de alguna
manera la realización del gesto, por ejemplo, utilizando
pelotas de tenis para el lanzamiento en balonmano o
empleando un peso menor en lanzamiento de peso.
Repetición del gesto: se trabaja el gesto técnico de
forma repetida dentro del entrenamiento habitual del
deporte individual o colectivo que se practique.