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Biografía de José Revueltas

José Revueltas fue un escritor y activista político mexicano nacido en 1914 en Durango. Provenía de una familia acomodada pero se involucró en causas comunistas desde joven, lo que le ocasionó varios arrestos y encarcelamientos. Revueltas tuvo una prolífica carrera literaria que abarcó cuentos, novelas, obras de teatro y guiones, además de participar activamente en el movimiento estudiantil de 1968 en México. Falleció en 1976 luego de una vida dedicada a la lucha

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Biografía de José Revueltas

José Revueltas fue un escritor y activista político mexicano nacido en 1914 en Durango. Provenía de una familia acomodada pero se involucró en causas comunistas desde joven, lo que le ocasionó varios arrestos y encarcelamientos. Revueltas tuvo una prolífica carrera literaria que abarcó cuentos, novelas, obras de teatro y guiones, además de participar activamente en el movimiento estudiantil de 1968 en México. Falleció en 1976 luego de una vida dedicada a la lucha

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JOSE REVUELTAS

José Revueltas fue un escritor, guionista, activista y crítico político que


se mantuvo reacio a aceptar las desigualdades e injusticias que sufrían los
más vulnerables. Conoce su fascinante biografía y te recomendamos
adentrarte en su obra.

Infancia de José Revueltas

José Maximiliano Revueltas Sánchez, mejor conocido como José


Revueltas, nació el 20 de noviembre de de 1914 en Durango. Sus padres
fueron don José Revueltas Gutiérrez y doña Romana Sánchez. Cabe
señalar que, tiempo después que Revueltas naciera, la familia se trasladó a
la capital de aquel estado norteño.
En Durango, don José creó una tienda de abarrotes. Se trataba de “El
Naranjo “. Este negocio se convirtió en uno de los más prósperos del lugar.
Gracias a ello, la familia –la cual llegó a estar conformada por un total de
doce hijos–, pudo desenvolverse con cierta holgura económica.
Sin embargo, doña Romana y don José no querían que sus hijos fuesen
comerciantes sino artistas. Por lo mismo, ambos padres se empeñaron
en transmitir el amor por los libros a los pequeños Revueltas. Y aunque,
murieron dos de los hijos, algunos de los otros lograron consolidarse como
importantes artistas y creadores.
Entre ellos tenemos a Silvestre, Fermín, Rosaura y, por supuesto, a José.
El primero se convirtió en un gran músico y compositor. Fermín destacó
como dibujante, pintor y, además, se considera el iniciador del movimiento
muralista mexicano. Por otra parte, Rosaura sobresalió como actriz,
bailarina y escritora. Y, finalmente, José como escritor y activista político.
Una adolescencia problemática

Para 1920, parte de la familia Revueltas-Sánchez se trasladó a la Ciudad de


México. Se instalaron en la colonia Roma. Posteriormente, don José abrió
un nuevo negocio con el mismo nombre de “El Naranjo” en La Merced.
Además, don José era germanófilo así que decidió que sus hijos estudiaran
en el Colegio Alemán –incluido el pequeño José.
El hecho de estudiar en un lugar privilegiado marcó definitivamente a José.
Esto debido a que el colegio colindaba con las calles sucias y peligrosas
de la colonia Doctores. Fue así como Revueltas observó dos mundos
completamente distintos que direccionaron el rumbo de su vida y de su
escritura.
No obstante, tres años después de la llegada de los Revueltas a la
Ciudad de México, don José sufrió fallas renales y murió. Este deceso
ocasionó que, eventualmente, el negocio familiar quebrara, los niños fueran
cambiados a una escuela pública y se reafirmará el carácter rebelde del
pequeño José Revueltas.
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Entonces, José comenzó a deambular por las calles de La Merced. A partir


de ese momento, se involucró en un ambiente que ya no lo abandonaría.
Revueltas se convirtió en un testigo directo de la vida de prostitutas,
padrotes, comerciantes y curanderos que parecía como si cada día se
debatieran entre la vida y la muerte.

Cuando tenía tan solo 13 años, Revueltas decidió abandonar la escuela. El


joven había encontrado refugio en la Biblioteca Nacional. Ahí conoció
textos de vital importancia para su desarrollo intelectual y creativo.
Algunos de ellos fueron el Manifiesto Comunista y textos de Dostoievsky.
Sin embargo, doña Romana creía que su hijo andaba en malos pasos.
Debido a esto, lo metió a trabajar en una ferretería. Ahí, Revueltas conoció
a alguien que marcaría su vida. Se trataba de un joven apodado Trotsky.
Este reunía a los trabajadores y les hablaba de sus derechos y sobre el
comunismo.

El inicio de un interminable ir y venir de la cárcel

A partir de ese momento, Revueltas hizo todo lo que pudo para ingresar
al Partido Comunista Mexicano (PCM). Posteriormente y debido a dicho
afán, en 1929, vivió su primer encuentro con la cárcel. Este tuvo lugar
después de que asistiera a un evento organizado por el Partido en el Zócalo
de la CDMX. El joven José izó una bandera roja en el asta principal y
por eso fue detenido.
Revueltas, de manera particular, celebró sus 15 años en la correccional.
Sin embargo, quedó libre bajo fianza seis meses después. Aunque, este
sería solo el principio de una vida acompañada de continuos
encarcelamientos. Cabe destacar que, finalmente, en 1930 obtuvo el carnet
del PCM e ingresó oficialmente.
A pesar del entusiasmo y compromiso del joven, era un año difícil para el
Partido. En esa década, todos los miembros debían moverse entre la
clandestinidad y las sombras pues el presidente Pascual Ortiz Rubio –y
otros tantos gobiernos–, lo había declarado ilegal.

De esta manera, en 1932, José Revueltas fue detenido por repartir panfletos
de su partido. Él, junto con varios de sus camaradas, fue llevado a una
prisión de máxima seguridad en las Islas Marías.
No obstante, no duró mucho prisionero pues aun era menor de edad. José
Revueltas ya había comenzado esa larga etapa de ir y venir de las cárceles.
A pesar de eso, nunca abandonó su lucha ni se mantuvo callado ante las
desigualdades.

El asedio de la tragedia y el final del genio creativo

Después de salir de prisión, el PCM lo envió a Moscú. Sin embargo,


durante su estancia recibió una carta de su madre en la que le contaba que
Fermín había muerto. Revueltas regresó a México con profundo pesar, pero
no abandonó su causa. Un año después se dedicó a familiarizar a los
jóvenes con el comunismo.

También dio clases en la Secundaria Nocturna para Obreros número 9. Y,


en ese lugar, conoció a Olivia Peralta, su primera esposa. Ya en 1938,
Revueltas publicó su primer cuento Foreing Club. Para el mes de junio,
empezó a colaborar en el periódico El Popular. De esta manera, había
iniciado su larga y prodigiosa trayectoria literaria. Esta abarcó, más
allá de cuentos, novelas y de obras de teatro, guiones de cine.
Cabe destacar que, una de las participaciones más importantes que tuvo
José Revueltas fue durante el movimiento mexicano de 1968. Se involucró
de manera activa en marchas, asambleas, conferencias, etcétera.

Sin embargo, después de la masacre de Tlatelolco, Revueltas fue


perseguido e inculpado como el autor intelectual del movimiento. Tuvo que
huir y esconderse hasta que fue detenido después de dar una conferencia en
Ciudad Universitaria.
Cumplió una condena de dos años y salió de prisión bajo palabra. No
obstante, ya estaba enfermo. A partir de entonces, se dedicó a dar clases
de cine, conferencias, entrevistas y, por supuesto, a seguir escribiendo.
Finalmente, José Revueltas falleció por una “asistolia” el 14 de abril de
1976. Poco tiempo después, recibió un homenaje en la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM). Se cuenta que, en ese momento,
el escritor Juan de la Cabada pidió a los asistentes que no guardaran un
minuto de silencio sino uno de aplausos. Esto en homenaje a alguien
que nunca encontró una opción en el silencio.

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