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Principios Activos de Un Cosmético

Este documento describe los principales principios activos utilizados en cosméticos. Menciona aceites como el de almendras, argán, caléndula y coco, que tienen propiedades hidratantes, cicatrizantes y suavizantes. También describe ácidos como el glicólico, salicílico y láctico que tienen efectos exfoliantes y regeneradores. Finalmente, menciona extractos botánicos como aloe vera y avena que tienen propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y calmantes.
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Principios Activos de Un Cosmético

Este documento describe los principales principios activos utilizados en cosméticos. Menciona aceites como el de almendras, argán, caléndula y coco, que tienen propiedades hidratantes, cicatrizantes y suavizantes. También describe ácidos como el glicólico, salicílico y láctico que tienen efectos exfoliantes y regeneradores. Finalmente, menciona extractos botánicos como aloe vera y avena que tienen propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y calmantes.
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Principios activos de un cosmético

Kendy M. Pérez Pepén

Abedul: Extracto astringente, antiséptico, suavizante, y estimulante. Contiene


hiperósidos, taninos, saponinas, quercetina y glanonoides.

Aceite de almendras: Contiene vitamina A y algunas del complejo B. Posee


propiedades cicatrizantes y antiinflamatorias. Muy utilizado en cosmética como aceite
de soporte para la fabricación de cremas, a las que proporciona una textura dúctil y
elástica.

Aceite de argán: También conocido como oro en el desierto, se trata de un producto


cosmético y comestible que se obtiene tras un proceso de secado de los frutos del
árbol de argán (Argania Spinosa) expuestos al sol. Constituido por un alto porcentaje
de ácidos grasos esenciales (80 por ciento) y tocoferoles (Vitamina E). Los tocoferoles
son antioxidantes. Su elevada cantidad en este aceite facilita su conservación natural.

Aceite de caléndula: Muy apropiado para pieles muy sensibles y delicadas, sobre todo
la de los niños. Se obtiene por la destilación con vapor de la corona de las flores. Suele
ser viscoso y muy pegajoso, de coloración amarillenta y con un olor amaderado y
almizclado. Este aceite es extraído únicamente de la flor de caléndula. Sirve para
controlar el acné, psoriasis, eczema, dermatitis y otras erupciones en la piel. Es
hidratante y calmante, perfecto para la piel seca o maltratada. Gracias a su acción
antimicótica, el aceite de caléndula es fabuloso para tratar el pie de atleta y la tiña.

Aceite de coco: Aceite fijo extraído de las semillas de Cocos nucifera. Muy empleado
en la elaboración de jabones, cremas antisolares y otros productos de cosmética por
sus propiedades hidratantes y suavizantes de la piel.

Aceite de germen de trigo: Rico en vitamina E. Muy indicado para la piel seca.
Reduce las cicatrices de heridas y operaciones. Por sus propiedades antioxidantes
suele añadirse a otros aceites más propensos a oxidarse, alargando así su vida. Se
emplea en cosmética como componente de cremas y lociones.
Aceite de jazmín: Tiene un aroma dulce agradable y es usado como relajante
afrodisíaco, como tonificante y para las torceduras.

Aceite de lavanda: es el más usado, se le atribuyen propiedades antisépticas,


afrodisíacas, relajantes, cicatrizantes y antipirético.

Aceite de romero: Es uno de los aceites esenciales más usados. Es estimulante,


utilizado también para combatir dolores musculares y afecciones respiratorias. Destaca
por sus propiedades antisépticas. Es un aceite que deben evitar las personas con
hipertensión o epilepsia.

Aceite de rosa: Tiene un agradable aroma dulce y penetrante. Se usa para los
problemas menstruales.

Aceite de sándalo: Aceite con olor a madera el cual es usado como relajante en
meditación y para las piel seca, inflamada o deshidratada. Obtenido a partir de la
destilación de la madera desecada del Santalum album. Empleado en lociones para
después del afeitado.

Ácido Azelaico: Es un componente de ciertos granos como el trigo, centeno, cebada,


etc. y también se encuentra en la superficie de la piel. Es efectivo para el tratamiento
del acné por tener propiedades bacteriostáticas específicas contra el P. Acneis.
También tiene propiedades blanqueadoras y es útil en tratamientos despigmentantes.

Ácido cítrico: Alfahidroxiácido derivado de los cítricos. Tiene propiedades


astringentes, antioxidantes y levemente exfoliantes. También se usa para regular el pH
de los productos cosméticos.

Ácido Fítico: Derivado del hexafosfato de inositol, se extrae de las semillas de


cereales. Su efecto blanqueador se debe a que es un quelante del cobre y del hierro.
La tirosinasa, enzima necesaria para la melanogénesis, contiene cobre en su
estructura; eliminando al mismo se destruye la enzima. Por ser quelante de hierro,
también es útil para tratar manchas por hemosiderina, en várices, hematomas,
fragilidad capilar, etc.

Ácido glicólico: Es un gran exfoliante y fomenta la generación de colágeno, lo que


deriva en un aspecto mucho más regenerado y joven de la piel. Penetra la piel
rápidamente a estratos más profundos. Se utiliza para desvanecer en cualquier sección
de la piel, arrugas, cicatrices y disminuir el acné. Este componente, que proviene de la
caña de azúcar, es el más potente de los alfa hidroxiácidos. Su pequeño tamaño
molecular le permite tener una altísima penetración en la piel, lo que genera unos
efectos más intensos, duraderos y visibles.
Gracias a esta fuerza, el ácido glicólico se ha convertido en uno de los más codiciados
integrantes de las cremas y serum antiarrugas, despigmentantes y antiacné. Sin
embargo, debido a esa eficacia, la proporción de este componente en los productos
cosméticos debe ser limitada. Es decir, si un producto tuviera demasiado porcentaje de
este ácido entre sus activos, la piel podría irritarse y dañarse. Por eso se suele
combinar con otros ingredientes que permitan aprovechar todo su potencial sin generar
efectos secundarios.

Ácido Hialuronico: Su uso cosmético se basa en su efecto humectante: por su


estructura es capaz de formar una matriz superficial sobre y entre las capas más
externas de la piel, reteniendo el agua que se perdería transepidérmicamente. Un
estudio publicado por US National Library of Medicine sobre el ácido hialurónico
determina que tiene un efecto positivo en el envejecimiento intrínseco, aquel que se
produce por el mero transcurso del tiempo, y también en el envejecimiento extrínseco,
producido por factores medioambientales externos. Queda probado que el ácido
hialurónico es responsable de mantener los niveles de humedad de la piel, ya que
posee la propiedad de retener agua. También se ha potenciado su uso en tratamientos
estéticos no invasivos, en especial en tratamientos de relleno y aumento de volumen
mediante infiltraciones.

Ácido Kójico: Subproducto de la fermentación del arroz. Es un agente blanqueador


que interfiere en la síntesis de melanina inhibiendo la enzima tirosinasa.

Ácido Láctico: Es un alfahidroxiácido que se obtiene de la leche y de otros alimentos


que se obtengan por fermentación. Su aplicación aumenta la capacidad de retención de
agua del estrato córneo, y por consiguiente su flexibilidad y turgencia. En la piel, es un
componente del factor de humectación natural.

Ácido Lactobionico: Es un alfahidroxiácido de alto peso molecular. Esto limita su


capacidad de penetrar la piel, haciéndolo menos irritante y con menos capacidad
irritante. Sin embargo esto no lo hace menos activo que otros ácidos. Es antioxidante y
refuerza de barrera cutánea. Inhibe la actividad enzimática de las MMP, responsables
de la degradación de colágeno,

Ácido Mandelico: Es un ácido fenil glicólico (ácido alfa-hidroxibenzenacetico). Su


molécula es más grande que la del ácido glicólico, pero la acidez es mayor. Es un
compuesto cristalino blanco, parcialmente soluble en agua y totalmente soluble en
alcohol, que se oscurece por exposición a la luz. Se obtiene de las almendras
amargas; es un alfahidroxiácido que por el tamaño de su molécula es mejor tolerado
que otros del grupo como el ácido glicólico. Es ideal para realizar exfoliaciones y
peelings en pieles sensibles.
Ácido Salicílico: Es un betahidroxiácido. Se encuentra en la naturaleza en el abedul,
en la corteza del sauce y en las hojas de la gaulteria. Su efecto en la epidermis es
similar al de los alfahidroxiácidos. Por tener una estructura similar a la de aspirina tiene
propiedades anti-inflamatorias y anestésicas suaves, por lo cual no es tan irritante
como los alfa. Como es liposoluble es capaz de penetrar en los comedones mejor que
otros ácidos, fluidificando su contenido y permitiendo una mejor extracción.

Alantoína: Extracto botánico de propiedades curativas y suavizantes. Se lo considera


un excelente anti irritante. Ayuda a regenerar la piel dañada estimulando el crecimiento
celular. Es adecuada para pieles sensibles, irritadas, y acneicas. Es hipoalergénica.

Alcanfor: Se obtiene de un árbol perenne originario de Oriente, aunque es muy común


su sustituto sintético. Tiene propiedades anestésicas, anti inflamatorias, astringentes,
antisépticas, refrescantes y estimulantes del sistema circulatorio.

Aloe Vera: Propiedades hidratantes, suavizantes, cicatrizantes, antimicrobianas, y


antiinflamatorias. Se cree que tiene poder de absorción de radiación UV. Es
especialmente beneficiosa para pieles sensibles, afectadas por quemaduras solares.
En su composición se encuentran minerales, polisacáridos, aminoácidos, y
carbohidratos.

Arbutina: Es una sustancia que procede de hidroquinona. Sirve como despigmentante


en tratamientos de belleza, para eliminar manchas de la cara y suavizar las
imperfecciones de la melanina de la piel por hiperpigmentación. Sus propiedades como
blanqueador facial y beneficios para la capa córnea de la epidermis.

Arcilla: Por su contenido en alúmina, silicio, magnesio, óxidos de hierro, limo y


magnesio, absorbe aceites, suciedad y toxinas en contacto con la piel, y estimula la
microcirculación periférica. Aporta toda la riqueza de los minerales y oligoelementos de
las tierras volcánicas, en una textura fina fácilmente hidratable, que descongestiona,
calma y suaviza. Forma una máscara oclusiva que mejora la penetración de otros
principios activos.

Arnica: Con propiedades antisépticas, estimulantes de la circulación y regenerativas.


Se cree que promueve la remoción de desechos en la piel, colabora en la regeneración
de tejidos, y es antialérgico. Es muy efectiva sobre pieles irritadas, dañadas, o tensas.
Avena: Extracto vegetal con propiedades antisépticas, aclarantes y descongestivas. Su
contenido en betaglucanos combate la irritación de la piel disminuyendo el
enrojecimiento y la picazón. Estudios indican que poseen la propiedad de estimular el
sistema inmune.

Boswellia Serrata: Resina de Boswellia serrata conocida por inhibir la enzima


5-lopixigenasa, fundamental en los procesos inflamatorios. Por lo tanto, reduce el
enrojecimiento, calor, hinchazón y picazón asociados a estos procesos. Tiene un efecto
calmante y agradable sobre pieles congestivas y sensibles. También reduce los efectos
irritantes de químicos y pH extremos utilizados en ciertos tratamientos cosméticos.

Caolín: También conocida como arcilla china. Químicamente es una mezcla de varios
silicatos de aluminio. Es un polvo blanco y suave con grandes capacidades cubritivas y
de adsorción.

Centella Asiatica: Extracto de Hydrocotile asiática, una hierba umbelífera originaria de


India. Es rica en saponinas, flavonoides, triterpenos (en especial asiaticósidos),
azúcares y aminoácidos. Es reductora, cicatrizante, humectante, regeneradora, tónica y
calmante.

Cetyl Alcohol: El alcohol cetílico es un alcohol graso que da consistencia a los


cosméticos. Muy buen emoliente, suaviza, suaviza y protege la piel. En productos para
el cabello, facilita el desenredado a la vez que suaviza el cabello. Generalmente es
muy adecuado para pieles secas. El alcohol cetílico se puede producir a partir de aceite
de coco. Está autorizado en ecológico.

Chitosan: Biopolímero marino obtenido por desacetilación de la chitina (quitina) de los


caparazones de los crustáceos como camarones y cangrejos. El polímero está formado
por unidades repetidas de glucosalina (azúcar). Forma un film sobre la superficie de la
piel, que retiene agua y provee efecto tensor. Además posee el plus de actuar ligando
otros activos que se aplican sobre la piel, lo que aumenta su bioactividad y eficacia.
Coenzima Q10: Se conoce también como ubiquinona o vitamina 10, y pertenece a una
familia de sustancias de color anaranjado llamadas quinonas. Es un notable
antioxidante y esta es la propiedad que se aprovecha en cosmética. Vehiculizada en
nanosferas, que aseguran la estabilidad del principio activo y que este se vaya
liberando gradualmente en la piel, logrando efectos más notables y prolongados.

Cola de caballo: Extracto de Equisetum arvanense, una planta cuyos brotes contienen
un alto contenido de silicio orgánico, así como saponinas, flavonas y aminoácidos.
Sus propiedades botánicas incluyen ser estimulante, cicatrizante y suavizante.
Aumenta los mecanismos de defensa de la piel, regula la piel por su alto contenido en
minerales, y el silicio hace que refuerce el tejido conectivo, dándole firmeza y
elasticidad a la piel.

Colágeno hidrolizado: La molécula de colágeno tiene gran potencial de hidratación y


la capacidad de retener varias veces su peso en agua. Es un formador de film, es decir,
se deposita sobre el estrato córneo reduciendo la pérdida de agua transepidérmica y
aumentando la turgencia de la piel. Deja una sensación agradable y no es pegajoso. Se
obtiene del tejido conectivo animal, y con los métodos de purificación actuales no causa
reacciones alérgicas.

Divatonyl: Extracto glicólico de chaparral, un arbusto que crece en los desiertos del sur
de EEUU y norte de Méjico, y de Australia. Sus extractos son muy ricos en NDGA o
ácido nordihidroguayarético. Su función principal es la de regular el crecimiento celular
en la piel. Refuerza las propiedades naturales de la piel, reduce el brillo causado por el
exceso de secreción sebácea, redefine y suaviza el grano de la piel. Esto último lo hace
ideal para el tratamiento de poros dilatados.

Elastina: Agente protector de superficie, que alivia los efectos de pieles resecas,
mejora la flexibilidad, mejora y aumenta la firmeza de la piel e influye sobre la
producción de fibras de tropocolágeno al usarlo con colágeno. Tiene un tamaño
molecular mucho más pequeño que el colágeno, por lo que penetraría un poco más en
profundidad en la piel logrando un mejor aspecto de la piel, suavidad, y flexibilidad.
F

Furfuril Adenina: Es una citoquina, una hormona vegetal responsable de la división


celular. De alto poder antioxidante, reduce los signos de envejecimiento, revierte el
fotodaño, reduce la superficie de los capilares y revela una piel joven y radiante.

Ginseng: Extracto tónico y nutritivo por su contenido en vitaminas (especialmente


vitamina B) y fitohormonas. Es oxigenante, rejuvenecedor y estimulante de la piel. Se
obtiene de las raíces de la planta y es rico en ginsenósidos, saponinas y muscinas.

Guaraná: Extracto de la semilla del árbol que crece en el oeste de Brasil y Venezuela.
Contiene tres veces la cantidad de cafeína del café, también teofilina y otras xantinas,
lo que lo hace un excelente extracto reductor. Es también astringente, tónico,
estimulante y vasodilatador.

Hiedra: Previene la formación de edemas, es suavizante y calmante. Por su contenido


en vitamina P, tiene efecto vasoconstrictor y antiinflamatorio. Disminuye la
permeabilidad capilar, evitando la exudación que conduce a la inflamación.

Hydraporine: Es la combinación sinérgica de ingredientes naturales (TMG, lecitina


hidrogenada, miel y peptinas) que regulan la hidratación de la piel. La TMG
(trimetilglicina o betaína), de propiedades osmoreguladoras, hidrata la piel de acuerdo a
sus necesidades. Su actividad es más importante en presencia de fosfolípidos. Las
pectinas de limón y la miel forman un film sobre la superficie de la piel para evitar la
pérdida de agua transepidérmica. La actividad de la hydraporine se midió a través de la
concentración de las AQP3 (acuaporinas 3). Estas proteínas actúan como marcadoras
del estado de hidratación de las células, a mayor nivel de acuaporinas, peor es el
estado de hidratación de las células. Con hydraporine, las células recuperan su estado
de hidratación ideal, y el nivel de síntesis de AQP3 disminuye.

Isopropil mistirato: Se trata de un éster de alcohol isopropílico y ácido mirístico con


grandes cualidades emolientes, es decir, que mejora la piel restaurando su barrera
protectora, relajandola, aliviando irritaciones y estimulando la producción de lípidos
para que se encuentre más humectada y saludable.
L

Lauriletoxisulfato de sodio: Ingrediente versátil compuesto de alcoholes volátiles, que


funciona como surfactante, agente formador de espuma, dispersante, emulsificante,
etc.

Lecitina de soja: Fosfolípido utilizado como agente sobreengrasante de la piel. Su


estructura hidrofílica atrae agua actuando como humectante.

Liftessence: Extracto de un helecho arbóreo originario de Nueva Zelanda. Su


composición específica de polisacáridos provoca un inmediato efecto lifting. Forma un
film elástico, continuo y resistente que tensa la piel y empareja su micro-relieve.

Lino: Aceite vegetal rico en ácido linolénico (omega3) obtenido de las semillas de la
planta; se lo utiliza como agente emoliente, antiinflamatorio y cicatrizante. Su contenido
en lignanos inhibe la enzima 5 alfa reductasa, para regular la producción de sebo.
Suaviza la piel, tiene alto contenido de vitamina E, y se utiliza como preventivo de la
aparición de cicatrices.

Lumisphere: Este activo es una combinación de dióxido de titanio modificado y de


diacetilboldina, extraído del boldo. Su uso aporta a la piel luminosidad instantánea y un
aclarado progresivo. El cutis aparece con una tonalidad pareja, con menos manchas
visibles. Se desvanecen líneas de expresión, poros dilatados y enrojecimientos.

Maca: Proveniente de los Andes peruanos, es un conocido energizante. Además, la


maca aumenta la síntesis de los componentes de la matriz extracelular dándole
resistencia a la piel.

Macadamia: Es la mayor fuente de ácido palmitoleico (uno de los que producen las
glándulas sebáceas) en la naturaleza.
Alabado por su excelente propiedad de aceite vehicular, devuelve a la piel los lípidos
que se deplecionan con el envejecimiento cutáneo. Tiene un alto poder emoliente, y se
absorbe fácilmente por la piel, por lo que se lo conoce como el aceite que se ‘esfuma’.
Manteca de cacao: Grasa vegetal derivada del cacao; excelente emoliente que debido
a su punto de fusión a 34-38 grados, se fluidifica con la temperatura corporal, dejando
la piel suave y asedada. La manteca de cacao es uno de los lípidos más estables; es
apreciada por su textura y contenido de antioxidantes naturales.

Manteca de karité: También conocida como shea butter, se extrae del árbol de karité
de la savana africana. Su cualidad máxima radica en el alto porcentaje de grasas
insaponificables como el esteárico y el oleico, que son indispensables para mantener la
humedad y elasticidad de la piel. Por otra parte, provee a la epidermis de los elementos
esenciales para mantener su equilibrio lipídico.

Manzanilla: Se le han probado clínicamente efectos antiinflamatorios y reparadores.


Además es un bactericida, antipruriginoso, suavizante, antiséptico, purificante,
refrescante e hipoalergénico, capaz de neutralizar agentes irritantes. Sus activos
incluyen azuleno, bisabolol, y fitoesteroles.

Matrixil: Combinación de dos polipéptidos derivados de las matriquinas, mensajeros


cutáneos de restructuración y reparación. Químicamente son moléculas pequeñas
adosadas a un ácido graso para aumentar su penetración en la piel. En formulaciones
cosméticas, esta molécula estimula a los fibroblastos de la piel a reconstituir la matriz
extracelular. La reparación de la matriz y del ribete dermo epidérmico constituye un
mecanismo de reparación de arrugas, haciendo del matrixyl un ingrediente
revolucionario en tratamientos antiage.

Meliloto: Emoliente, suavizante, bactericida y antiviral. Su componente fundamental es


la cumarina.

Miel: Sustancia producida enzimáticamente por las abejas a partir del néctar de ciertas
flores. Está compuesta por azúcares, alfahidroxiácidos, beta caroteno, enzimas,
aminoácidos y vitaminas. Esto le da múltiples funciones sobre la piel: es humectante,
suavizante, antiinflamatorio, antioxidante y cicatrizante.

Miristato de miristilo: Es un éster derivado de vegetales 100% naturales que utiliza


sólo los ácidos grasos mirísticos. Forma una cera sólida no grasa constituida por el
éster del alcohol miristílico y el ácido mirístico. Es emoliente, hidratante, y humectante.
O

Oleth-3: Tensioactivo, reduce la tensión superficial de los cosméticos y contribuye a la


distribución uniforme del producto cuando se utiliza.

Oligoelementos: Se refiere a los elementos que se encuentran en trazas (es decir en


cantidades mínimas) en el organismo, pero que sin embargo son fundamentales para
su normal funcionamiento. Entre ellos se encuentra el cinc, el cobre, el manganeso, el
selenio, etc.

Ortiga: Sus propiedades botánicas incluyen acciones astringentes, descongestivas,


antiinflamatorias, cicatrizantes, desodorantes y estimulantes. Se utiliza con efectividad
para tratar eccemas y quemaduras solares.
Por su alto contenido de vitamina E, es también un excelente antioxidante. En su
composición encontramos acetilcolina, aminoácidos, histamina, carotenoides, y
clorofila.

Oxylastil: Producto de origen biotecnológico, es un filtrado de la fermentación de


proteínas de soja hidrolizadas. Al aumentar considerablemente la absorción de oxígeno
en las capas más profundas de la piel, aumenta el metabolismo y el crecimiento celular
de los fibroblastos, resultando en procesos de estimulación y reparación de la piel.

Palta: El aceite Persea gratissima es fuente de de ácidos grasos esenciales como


omega-3, omega -6 y oleico, que previenen la pérdida de agua tranepidérmica y
conservan la humedad de la piel. No sólo suaviza y calma la piel, sino que aporta
vitaminas A, C, D y E. Aumenta el contenido de hidroxiprolina reforzando la defensa en
pieles dañadas. También es fuente de polifenoles y tiene propiedades antioxidantes.

Pepino: Equilibrante de la humedad cutánea, suavizante, tensor, antipruriginoso,


refrescante, y antiinflamatorio. Contiene aminoácidos y ácidos orgánicos, que refuerzan
el manto ácido de la piel.

Placenta: Forma un film en superficie de propiedades humectantes, estimulante del


epitelio. Con acción cicatrizante y regeneradora celular, se cree que aumenta la
absorción cutánea de oxígeno, estimulando el metabolismo celular. Contiene múltiples
vitaminas y derivados hormonales, que mejorarían la piel envejecida.
Proceramidas en propilenglicol: Precursores biológicos de las ceramidas. Las
ceramidas actúan primariamente en las capas más superficiales de la piel, afectando
los espacios intercelulares de la capa córnea, donde forman una barrera protectora, y
reducen la pérdida de agua transepidérmica. Las ceramidas reparan la capa córnea en
casos de piel seca, mejoran la humectación de la piel y la sensación de suavidad.
Forman parte de los componentes naturales de la piel, en el cemento intercelular. Se
obtiene de animales y plantas.

Propilenglicol: Emoliente y humectante que forma parte de las bases en diferentes


productos cosméticos. Es también el solvente utilizado para extraer los principios
activos vegetales en los preparados conocidos como extracto glicólico.

Queratina: Mezcla de aminoácidos de la queratina. Tiene la capacidad de formar un


film protector sobre la superficie de la piel y en especial del pelo.

Resistem: Es un guardaespaldas anti-envejecimiento. Es producido por el cultivo de


células madres de la globularia cordifolia. Imita las defensas producidas por hormesis,
aumentando la capacidad de la piel para luchar contra los agentes pro-envejecimiento y
de regenerarse a sí misma. Protege el pool de las células madre de la piel y estimula
las sirtuinas-1. Como resultado, calma el enrojecimiento y micro-inflamación de la piel,
y restaura su apariencia juvenil.

Resorcina: Es un derivado fenólico sintético (resorcina), que presenta propiedades


queratoplásticas, irritante cutáneo y antiséptico débil. Favorece la regeneración de la
capa córnea de la epidermis y normaliza la queratinización alterada, a raíz de sus
acción irritante cutánea. Cuando se lo emplea en altas concentraciones (5%), lo mismo
que la crisarobina y otros antranoles, se comporta como queratolítico, por lo que no
debe aplicarse en la cara o el cuero cabelludo. Debido a su efecto queratoplástico se
indica en una variada gama de dermatosis eritematoescamosas, eccemas crónicos,
psoriasis y dermatitis seborreica. Aplicado sobre la piel psoriásica inhibe la exagerada
mitosis de las células epidérmicas lo que disminuye su proliferación. Cuando la piel
está lesionada o denudada, su aplicación tópica se absorbe en forma parcial, como
otros derivados fenólicos, y se conjuga con el ácido sulfúrico y el ácido glucurónico. Se
excreta como metabolitos por la orina.
Resveratrol: Potente antioxidante polifenólico presente en las uvas rojas. Ayuda a
proteger la superficie cutánea de los polucionantes ambientales. Es calmante y
disminuye el enrojecimiento de la piel. Nuevos estudios indican que activa los
mecanismos de reparación de las células.

Rosa Mosqueta: Rica en ácidos grasos esenciales polinsaturados, como el linoleico,


linolénico, oleico, y palmítico; y vitamina A. Se le acreditan propiedades cicatrizantes,
revitalizantes y suavizantes. Se utiliza en pieles enrojecidas o inflamadas, y cuando se
requiere humectación y regeneración. Para producir el aceite, se cosechan los
pimpollos, sólo por algunas horas matinales, e inmediatamente se destilan. Para
obtener una gota del aceite, son necesarias 30 rosas, lo que explica que su precio sea
uno de los más caros entre los aceites.

Rusco: Extracto de las semillas de un arbusto mediterráneo, rico en saponinas


(ruscogenina) y flavonoides. De acción vasoconstrictora, antiinflamatoria y
antiedematosa, muy útil en el tratamiento de várices y piernas pesadas. Activa la
circulación periférica, eliminando impurezas. Es diurético y astringente. Muy utilizado en
tratamientos reductores y contra la celulitis por sus propiedades vasoconstrictoras y
antiedematosas, que a la vez le hacen ser de gran ayuda en el tratamiento de la piel
enrojecida y delicada del rostro, en afecciones como rosácea.

Salicilato de Metilo: Es un analgésico tópico para aliviar temporalmente dolores


menores en el cuerpo, los músculos y las articulaciones relacionados con el dolor de
espalda, la artritis, las torceduras, los esguinces y los moretones.

Sauce: Descripto como antiséptico y aclarante de la piel, sus raíces y hojas tiene poder
emoliente, tonificante, y astringente. Es rico en salicina, precursor del ácido salicílico,
que presenta los efectos benéficos de este betahidroxiácido sin su potencial irritante.

Seda: Hidrolisado de proteínas extraídas de hilo de seda de las larvas de Bombyx mori.
Aporta cadenas cortas de aminoácidos y aminoácidos libres.

Siliconas: Hidrolisado de proteínas extraídas del hilo de seda de las larvas de Bombyx
mori. Aporta cadenas cortas de aminoácidos y aminoácidos libres.
Soja: Aceite emoliente. Procede del prensado del poroto de soja, es abundante en
ácidos grasos esenciales poliinsaturados. Es ideal para el tratamiento de pieles
maduras. Potente agente antioxidante y antiinflamatorio para la piel. Contiene
isoflavonas, fotoquímicos biológicamente activos contra los radicales libres. La
genisteína que contiene posee un efecto estimulante de la síntesis de colágeno,
aumentando el espesor y la elasticidad de la piel. También es rico en fitoesteroles.
Como aminoácidos hidrolisado de proteínas extraídas de la soja. Aporta cadenas
cortas de aminoácidos y aminoácidos libres como ácido aspártico, ácido glutámico,
arginina, leucina, fenilalanina, isoleucina, prolina, serina, etc.

Te Verde: El aceite de camellia tiene más del un 75% de ácido grasos insaturados y es
rico en vitaminas A, B y E. Su composición de triglicéridos hace que se funda rápido en
la piel dejando una sensación agradable. Es untuoso y suavizante, y calma y repara la
piel.

Tomillo: Mezclas de aceites esenciales de propiedades tónicas, antisépticas,


refrescantes, suavizantes y cicatrizantes. Por su actividad sobre los receptores olfativos
del sistema nervioso, estimulan la liberación de neurotransmisores que generan una
sensación de calma y relax.

Tween 20: Solubilizante y detergente suave utilizado para emulsionar las grasas de la
superficie de la piel y que su enjuague y arrastre posterior con agua sea más efectivo.

Urea: Sustancia de bajo peso molecular y fácil absorción que aumenta la capacidad de
retención de agua en el estrato córneo.

Uva: Este extracto contiene un alto contenido de vitamina C, taninos, flavonoles, etc., lo
que le confiere propiedades antioxidantes. Además es rico en azúcares,
alfahidroxiácidos y aminoácidos, que lo hacen muy humectante.

Uva Ursi: Rica en arbutina, un glicósido natural de la hidroquinona, que inhibe la


tirosinasa y por lo tanto la síntesis de melanina. Si bien es un blanqueador suave, es
muy útil para emparejar el color de la piel discrómica.
V

Vitamina A: La vitamina A como retinol, es un normalizador de la piel, es un agente


antiqueratósico, que mantiene la piel suave y turgente, mejorando sus propiedades de
barrera. También es un antioxidante. Aumenta el colágeno, ADN, la firmeza y
elasticidad de la piel. Vehiculizada en nanosferas, logra alcanzar estratos más
profundos de la epidermis, y mantener su actividad por más tiempo. Como palmitato es
una combinación de retinol y ácido palmítico. Es efectivo como antioxidante, regulador
de las células de la piel, cicatrizante y regenerador.

Vitamina C: Es el más importante de los antioxidantes solubles en agua.


Investigaciones afirman que aplicada tópicamente puede inhibir los daños inducidos por
la radiación solar. La vitamina C actúa también como reguladora de la biosíntesis de
colágeno. Vehiculizada también en nanosferas para su mejor aprovechamiento por la
piel.

Vitamina E: Es el más importante de los antioxidantes liposolubles. Es fotoprotector y


ayuda a proteger a las membranas celulares del daño por radicales libres. Es efectiva
para compensar la irritación producida por el sol. Como humectante, es bien absorbida
por la piel y mejora la habilidad de la piel para retener agua, disminuyendo la pérdida
de agua transepidérmica. También es buena para mantener la calidad y cantidad de
tejido conectivo. Vehiculizada también en nanosferas para su mejor aprovechamiento
por la piel.

Yerba Mate: Extracto rico en vitaminas (A, C, E, grupo B, etc.) y minerales (magnesio,
calcio, hierro, sodio, potasio, manganeso, silicón, fosfato, etc.) Por su contenido en
cafeína es ideal para tratamientos reductores.

Zanahoria: Extracto oleoso obtenido gracias al arrastre de un aceite vegetal sobre la


pulpa de la zanahoria. Contiene una gran variedad de vitaminas, sobre todo las del tipo
A, B, C, D y E. Combate el envejecimiento cutáneo y da flexibilidad y suavidad a la piel;
ayuda a proteger la piel frente a las agresiones y favorece la retención de agua en los
tejidos cutáneos. Ideal para pieles secas y desnutridas. Idea para utilizarse en
bronceadores.

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