Fiestas patronales
Introducción
Investigar las tradiciones culturales de los pueblos es asunto de
permanente actualidad. Las fiestas patronales son resultado del
proceso de transculturación que se desarrolló en América Latina,
transmitidas de generación en generación. Constituyen manifestaciones
religiosas y culturales donde se vinculan costumbres, mitos, leyendas,
comportamientos, relaciones interpersonales de parentesco, vecindad,
amistad y creatividad. El presente estudio caracteriza las fiestas
patronales teniendo en cuenta origen, significado y necesidad de su
conservación para la comunidad anfitriona como a visitantes.
La fiesta patronal ha persistido, quizá, porque ha sido un dispositivo
flexible capaz de incorporar intereses y sentidos múltiples y cambiantes
a través del tiempo y el espacio. A pesar de la dificultad para distinguir
ámbitos que en la práctica han operado de manera conjunta, la fiesta
patronal adquirió sentidos múltiples, complejos, específicos, y también
generales. Desde luego, ha sido de enorme importancia económica
para las comunidades, ya que proporciona ingresos a todos los niveles:
la celebración ha supuesto, siempre, un notable incremento de los
gastos de los vecinos y el consumo de los visitantes en prendas de
vestir, alimentos y bebidas, música, además de la confección de
cohetes, castillos y fuegos artificiales, compra de flores y veladoras;
todas estas actividades reaniman el comercio y la producción artesanal
local y microrregional.
Desarrollo
Año con año, el 6 de agosto, Saltillo se transforma. Todo el día, en las
inmediaciones de la Catedral, se arremolinan fieles y no tan fieles, para
celebrar al Santo Cristo en la fiesta patronal que inicia el 27 de julio con
el descenso de la imagen de la Capilla de las Ánimas y su traslado a la
Catedral, que está justo a un lado y donde por 9 días reposa.
Ese día los puestos de comida aderezan la celebración.
Es la fiesta del santo patrono “adoptado” por los saltillenses.
Se dice que durante el novenario cada día acuden al templo 3 mil
personas aproximadamente; 11 misas se ofician en su honor y en cada
una de ellas la Catedral luce abarrotada.
A la fiesta se dan cita feligreses del sur de Texas, Monterrey, Zacatecas
y otras ciudades.
Una de las fiestas más tradicionales en la ciudad se llevó a cabo; la
fiesta de San Francisco de Asís.
Muchas creyentes llegan hincados agradeciendo un milagro y otros
llevan una veladora pidiéndole diversos favores al santo.
Un día antes se celebra el tradicional tránsito que consiste en adornar
la imagen para realizar el recorrido en las plazas cercanas.
Después de un día de celebrar misas cada hora a partir de las siete de
la mañana y hasta las seis de la tarde, se celebró la misa solemne.
Día de la Virgen de Guadalupe
El Día de la Virgen de Guadalupe es una de las más grandes
celebraciones religiosas de México. En la religión es la Virgen de
Guadalupe, quien mueve a millones de feligreses en la celebración de
su día, cada 12 de diciembre.
Esta fecha celebra la aparición de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego
Cuauhtlatoatzin, un indígena chichimeca, en el cerro del Tepeyac en el
año de 1531. Representa una de las fiestas religiosas tradicionales más
relevantes del calendario litúrgico mexicano.
Cuenta la historia que Juan Diego fue un indígena creyente de la fe
católica el cual vivía en un lugar sin un templo cercano, para asistir a
misa tenía que moverse a Santa Cruz de Tlatelolco.
En una oportunidad se dice que escuchó un canto que no era de esta
tierra, vio un sol resplandeciente y en medio a una señora en actitud de
oración. Seguida de ésta, tuvo tres apariciones más, donde la Virgen le
compartía al indígena su deseo de que en aquel lugar se construyese
un templo y con ello, le encomendó que le comunicara ese deseo al
Obispo.
Sus palabras no fueron escuchadas en un primer momento, sin
embargo, los miembros eclesiásticos, le pidieron pruebas de lo que
decía.
En una de sus apariciones la Virgen de Guadalupe le pidió a Juan Diego
que recogiera flores y se las llevase al Obispo, y eso hizo, se encontró
con flores tan hermosas que nunca se habían dado en aquellas tierras.
Guardó las que pudo en su tilma; una prenda exterior usada por los
hombres hecha de algodón, o fibra de ayate, y la Virgen le solicitó que
sólo desplegara su tilma delante del Obispo.
Descubrimiento del manto de la Virgen
Cuando Juan Diego realizó la petición solicitada, vieron la imagen
plasmada de la Santísima Virgen de Guadalupe en la tilma. El manto
aún en estos tiempos, se encuentra en perfecto estado y se conserva
en su santuario en Ciudad de México.
La tela donde se aprecia a la Virgen de Guadalupe es muy suave, como
la seda, pero la parte en donde no está la imagen sigue siendo áspera
y rústica.
Datos sobre San Juan Diego
Juan Diego nacido en Cuautitlán, cerca de la ciudad de México
aproximadamente para el año 1474, fue convertido en beato en el año
1990 y posteriormente convertido en santo por el entonces papa Juan
Pablo II. Se cree que su nombre proviene del náhuatl Cuauhtlatoa, que
significa águila que habla, sin embargo, existen discrepancias sobre
ello.
Declarado día de fiesta nacional, todos los 11 de diciembre cuando está
por amanecer el 12, millones de mexicanos y peregrinos se congregan
con cantos y ofrendas ante el altar de la Basílica de Nuestra Señora de
Guadalupe, cantándole las mañanitas a la Virgen.
En los hogares se rezan rosarios y realizan danzas para honrar a la
Virgen Morena, en los cuales se ofrece una comida típica para la
festividad llamada “reliquia” que se comparte con los amigos, vecinos,
familiares, danzantes (popularmente llamados matachines, que utilizan
ropas llamativas en su danza), así, como a todos los que lleguen a la
celebración.
Los fieles se acercan al Cerro Tepeyac, ubicado cerca de la actual
Ciudad de México, en donde se le apareció la Virgen de Guadalupe a
Juan Diego, justo donde se cree que está construida la basílica.
La Basílica de Guadalupe es uno de los lugares más visitados por
millones de personas que acuden a pagar sus promesas o a pedir por
un milagro.
A través de los años se ha convertido en el lugar más concurrido por los
mexicanos que recorren el país por días enteros en auto, a pie y hasta
de rodillas para celebrar el día de su patrona.
Tiene un origen que se remonta a la fecha de la fundación de Saltillo,
cuando las tropas al mando del capitán Alberto del Canto fundaron la
Villa de Santiago del Saltillo en 1555, cuando en las expediciones tenían
como punto de reunión en el venero de agua que surge al pie de las
escalinatas donde esta una pequeña capillita, donde pueden llenar
recipientes con agua siempre fresca que es considerada bendita.
El ingresar a la parroquia, se respira tranquilidad, de una arquitectura
sencilla, pero que invoca a un ambiente de historia, y sobre todo paz
espiritual.
Se festeja al cristo del ojo de agua creo el tercer domingo del mes de
septiembre, con gran verbena. Otro tractivo es en semana santa donde
se hace el viacrucis que termina el punto llamado el mirador.
recomiendo su visita
Oficialmente Saltillo fué fundado por Alberto del Canto en 1577, pero
fueron los Tlaxcaltecas los que descubrieron el ojo de agua (el Saltillo),
en este lugar y es accesible para todo aquel que lo quiera conocer, ya
sea local o foráneo. La iglesia está justo a unos escalones más arriba y
es una iglesia muy visitada por los feligreses, sobre todo en septiembre
cuando es la fiesta patronal, y el viernes santo cuando se realiza el más
tradicional de los viacrucis vivientes de la ciudad
Conclusión
Como parte de la cultura de los habitantes de Saltillo reviste en importancia la
celebración de las fiestas patronales, ya que al ser una tradición de ofrecer
plegarias a los santos y a la patrona de México, para pedir por la salud y el
bienestar en general, se vuelve una motivación para seguir día a día con las
actividades de cada persona siempre encomendándose y cuando llega la
festividad se el creyente se avoca a ofrecer las gracias y pedir protección para
lo que viene en el futuro.
Bibliografía
https://www.calendarr.com/mexico/dia-de-la-virgen-de-guadalupe/