UNIVERSIDAD
NACIONAL DE
ASUNCIÓN
FACULTAD DE
CIENCIAS
ECONÓMICAS
ESCUELA DE
ECONOMÍA
CÁTEDRA: Economía del Paraguay
SEMESTRE: 5to.
TURNO TARDE
PROFESOR: Dr. Carlos Rodríguez Báez
GRUPO N°
INTEGRANTES:
CORONEL GIANGRECO, MAIRA NAIR – C.I: 5.007.231
ENCISO OJEDA, JANINNA NOEMI – C.I: 6.357.734
TORRES RUIZ DIAZ, ERIC NATANAEL – C.I: 4.866.876
MORA MATTO, MARIA CIELO – C.I: 8.077.894
Índice
1. Introducción
2. Evolución de la educación en el Paraguay
3. Inversiones en educación en el Paraguay
4. Propuestas de políticas públicas en el área de educación
5. Conclusión
Resumen
En este trabajo haremos un análisis de la educación Paraguaya para entender
el impacto que tiene éste en el desarrollo socioeconómico. Como base teórica
tenemos en cuenta el desarrollo de la teoría del capital humano hecho por
Theodore Schultz que luego fue ampliado por otros economistas. Esta teoría
analiza el impacto positivo que tiene una inversión bien hecha en el área de
educación ya que esto produce que las personas tengan mayor acceso a
capacitarse y de este modo incrementar su productividad, generando mayor
ingreso no solo a sus bolsillos sino que beneficia al conjunto de la sociedad con
el servicio que puede prestar gracias a la educación y especialización de
calidad a la que pudo acceder. Teniendo esto en cuenta mostramos la
evolución de la educación en el Paraguay desde la época del Dr. Francia hasta
nuestros tiempos y como la inversión correcta y óptima en educación es aún
asunto pendiente en materia de política pública y económica en nuestro país.
1. Introducción
En el presente trabajo nos basaremos en la teoría del capital humano del
economista Theodore Schultz quien teorizó en la década de los 60 sobre una
correlación positiva entre educación y crecimiento económico. Pero Schultz no
es el único economista que observó esa relación entre educación y desarrollo,
también Robert Barro en los 90 ha mencionado la importancia de invertir en
educación para poder lograr desarrollo y crecimiento económico. Vemos así
que cada vez más los modelos macroeconómicos de crecimiento tienen en
gran consideración el capital humano como determinante del desarrollo de un
país. En concreto la teoría del capital humano de Schultz asocia el nivel de
escolarización a un aumento de ingresos y mediante ella se explica que la
educación produce personas más productivas, aumenta los salarios y en
consecuencia genera una influencia en el progreso económico.
El trabajo se divide en tres secciones: en la primera haremos un repaso de la
evolución de la educación Paraguaya, en la segunda examinaremos los niveles
de inversión en educación en el Paraguay y en la tercera plantearemos
algunas propuestas de políticas públicas para mejorar la situación de nuestro
país en este ámbito.
2. Evolución de la educación en el Paraguay
El Dr. Francia dedicó lo mejor de sus esfuerzos para hacer realidad la
educación primaria obligatoria y gratuita, en 1828. Es cierto que cerró el Real
Seminario de San Carlos creado en 1783, pero en su reemplazo sembró
escuelas en todas las latitudes de la patria. El Real Seminario, de formación
superior, sólo estaba al servicio de la clase dominante, causal suficiente para
que el Dr. Francia resolviera destinar sus fondos a fortalecer las escuelas de
pueblo. “De las numerosas escuelas de varones que hubo, sólo quedaron dos:
la nacional, regentada por José Gabriel Téllez, nombrado maestro por Lázaro
De Rivera en 1802 y confirmado su nombramiento por la Junta Superior
Gubernativa de 1811, y la particular dirigida por el argentino Juan Pedro
Escalada”. Los pocos extranjeros que en el tiempo de Francia pudieron
ingresar al país quedaban admirados de ver a la población paraguaya manejar
el arte de la lectura y escritura. Francia, en una resolución del 30 de agosto de
1834, decía que a las escuelas de campaña concurrían 500 niños, educados
por 140 maestros, a quienes se asignaba el sueldo de 6 pesos mensuales, a fin
de que con esta ayuda de costa puedan dedicarse con más esmero sin la
distracción por el cuidado de su propia subsistencia”.
Carlos Antonio López, en 1841 creó la Academia Literaria como base de un
colegio Nacional y es para esa misma Academia, escribió un tratado de los
Derechos y los Deberes del Hombre Social. En dicha institución se dictaban
cátedras de Castellano, latín, Bellas Artes, Filosofía, Teología, contándose con
149 alumnos en 1842. “En esa misma época asistían gratuitamente a la
Escuela Central de Primeras Letras doscientos treinta y tres alumnos”.
Numerosas eran las escuelas privadas que funcionaban en la Capital, para los
hijos de la naciente burguesía. Ocupaban el primer lugar la enseñanza de la
música, el francés, la pintura, dibujo, etc. En 1855, bajo la dirección del
profesor Ildefonso Antonio Bermejo, funcionó la Escuela Normal donde se
estudiaba Gramática, Lectura, Historia, Aritmética, Lógica, Catecismo. También
a él se le debe el mérito de haber creado el Aula de Filosofía con los mejores
alumnos de la Escuela Normal. Tenemos también la Escuela de Derecho Civil y
Política del Dr. Juan Andrés Gelly que sería el antecedente de la Escuela de
Derecho creada 32 años después como anexa al Colegio Nacional. El
Gobierno de don Carlos fomentó además el aspecto musical, de nuestro Himno
Nacional, tenía una banda de música compuesta de 74 músicos. En “El
repertorio nacional”, publicación oficial que apareció después de la muerte de
Francia hasta 1845. Además, se envió jóvenes a Roma a fin de realizar
estudios eclesiásticos en el colegio de la propaganda, jóvenes en el Colegio
Militar de Saint-Cyr de Francia y 10 jóvenes destinados a la carrera militar en
Chile. Además, tres estudiantes que ingresaron en la Escuela Naval Argentina
(Duarte, Núñez y Ayala) y jóvenes que fueron enviados a Paraná a fin de seguir
la carrera del magisterio. Los becarios que regresaban eran ubicados al lado de
cada uno de los técnicos contratados para llevar adelante el programa
económico del Gobierno (año 1858). El país acabó por convertirse en un vasto
taller y en una granja ideal en actividad continua. En instrucción primaria y con
sus escuelas-taller y el trabajo obligatorio se adelantó a todos los países.
La Ley de Educación Obligatoria del 28 de julio de 1909 determinaba que los
niños de 7 a 14 años debían recibir la educación primaria en escuelas públicas,
privadas o en su domicilio. Se establecieron unos mecanismos de control del
absentismo escolar con tal de evitar la desescolarización en ese tramo de
edad. Los Jefes políticos estaban obligados a elaborar un censo de niños en
edad escolar de su jurisdicción con el fin de informar a las autoridades
escolares que emprenderían las acciones necesarias para evitar posibles
absentismos.
En 1931 se produjo una nueva reforma educativa bajo la Presidencia de
Emiliano González Navero, asumida como Vicepresidente por estar en juicio
político el Presidente José Patricio Guggiari, en la que se instauró un novedoso
Plan de Estudios para Bachillerato impulsado por el entonces Ministro de
Justicia, Culto e Instrucción Pública Dr. Justo P. Benítez que Mantenía las
líneas generales del Plan Franco, en cuanto a lo que respecta a las
asignaturas, la diferencia radicó en que prevé un ciclo general de 5 años y un
curso de Preparatorio para la Universidad de un año y tiene menos horas de
clase. Buscaba una cultura fundamentalmente práctica. Seguramente que la
iniciativa más importante y trascendente de la época fue la decisión de
organizar la formación magisterial, dando lugar a la creación de las Escuelas
Normales. La novedad de esta reforma es que se amplía con más concreción
los niveles educativos posteriores como el Bachillerato y la Universidad junto
con la reflexión necesaria de formar a los maestros en espacios preparatorios,
como las Escuelas Normales, que posibiliten la calidad educativa necesaria
para formar a los alumnos. En esta misma línea, ya en 1933 bajo la
Presidencia de Eusebio Ayala.
Durante la presidencia de Alfredo Stroessner (1954–1989), las iniciativas
educativas pasaron a los asuntos económicos y la tarea de controlar a los
adversarios políticos, y los salarios de los docentes cayeron a niveles
extremadamente bajos. La constitución de 1992 intentó remediar el largo
abandono de la educación. El artículo 85 de la constitución exige que el 20%
del presupuesto del gobierno sea designado para gastos educativos. Esta
medida, sin embargo, ha demostrado ser poco práctica y se ha ignorado en
gran medida.
Durante el período referido, la tasa de escolaridad media mantuvo su tendencia
de sostenido crecimiento, tal como puede apreciarse en las siguientes cifras:
20.3% en 1972; 27% en 1980; 30.9% en 1985; 32.5% en 1990 y 45.7% en
1998. Sin embargo, a pesar de mantenerse este ritmo de crecimiento, la
escolarización media del país lo sitúa en el grupo de los más bajos de América
Latina. Según datos aportados por el Banco Mundial, en 1988 la cobertura de
la enseñanza media no superaba el 25%, en tanto que el promedio de
escolaridad para este nivel en América Latina era en dicho año del 58%.
Período 1990 Hasta La Actualidad.
Con la caída del mandato de Alfredo Stroessner se dio comienzo a una nueva
oportunidad de avance para el Paraguay, en vista a que se generó la
necesidad de erigir un nuevo orden democrático y a su vez una nueva y
acentuada reforma educativa. Surgió la obligación de realizar un estudio de las
necesidades educativas para alcanzar un sistema que respondiera a la realidad
educativa paraguaya, en 1990 correspondía a un 9% del Presupuesto de la
Nación y en 1992 llego a representar un 12% de dicho presupuesto, estos
aumentos se vieron utilizados en un incremento en el salario de docentes de
escuelas, colegios y en los ingresos de los funcionarios administrativos. Una
vez que la opresión disminuyo en el país, es decir, el “coloradismo” fuertemente
impregnado en las instituciones educativas fuera relativamente disipado,
resurgieron nuevamente las agrupaciones estudiantiles, como, por ejemplo, la
Federación Nacional de Estudiantes Secundarios (FENAES), además de la
Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional de Asunción (FEUNA) y
la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica. Estas asociaciones de
estudiantes era una manera de buscar una calidad educativa con un mayor
alcance y una mayor posibilidad de inserción al sistema, pues, era notorio que
existía un alto nivel de deserción y abandono debido a las limitaciones de la
época. Estos cambios debido al nuevo sistema significo una nueva visión para
el país y todo esto se vio expuesto en la Constitución Nacional de 1992.
En Paraguay, la Constitución Nacional (1992) manifiesta el derecho a la
educación y la protección del niño en los Artículos 54, 73, 76, 77, 78 y 79.
Donde son establecidos las obligaciones de garantizar el desarrollo armónico e
integral del niño por parte del Estado, la familia y la sociedad, su derecho a
gozar de una educación permanente y gratuita.
También es posible resaltar que el artículo 80, se refiere a los fondos para
becas y ayudas, exponiendo que la ley dispone una integración de fondos para
becas y otras ayudas, con el objetivo de brindar un fácil acceso a la formación
intelectual, científica, técnica o artística de las personas dando prioridad a
aquellos de escasos recursos.
Y en el artículo 85, acerca del mínimo presupuestario, declara que el
presupuesto destinado a la educación no puede ser representado por un
mínimo inferior al 20% del total adjudicado a la Administración Central, sin
contar los préstamos y las donaciones. Aunque este último artículo no puede
estar más lejos de la realidad, pues como se había explicado anteriormente, la
mayor inversión representada hasta este periodo fue de tan solo el 12%.
Según la Ley N° 1.264/98, aún vigente en la actualidad, en el artículo 1 se
expone que todo habitante tiene derecho a una educación integral y
permanente que será realizada en un contexto cultural correspondiente a la
comunidad. En el artículo 2 se expone que todo habitante debe ser beneficiado
por el sistema educativo y en su artículo 3 se garantiza el derecho de aprender
y la igualdad de oportunidades para acceder a los conocimientos y a los
beneficios de la cultura humanística, de la ciencia y de la tecnología sin
distinción. Mientras que el artículo 4 detalla la responsabilidad del Estado a la
hora de asegurar a toda su población el acceso a la educación, también en el
artículo 5 se explica acerca del establecimiento de un currículo básico capaz de
ser ajustado a las necesidades de cada caso, cerrando con el artículo 6 donde
se trata el presupuesto y la descentralización de los servicios educativos.
El gasto en educación ha aumentado, alcanzando el 4.7% del producto interno
bruto en el año 2000, en comparación con el 1.7% de 1989. Gran parte del
aumento de los fondos se destinó a elevar los salarios de los docentes y
actualizar los planes de estudio. Los estudiantes deben asistir a la escuela de
los siete a los 13 años, y las encuestas indican que Paraguay tiene una tasa
neta de asistencia a la escuela primaria del 92%. La educación pública no es
gratuita al 100% y las tasas de deserción siguen siendo altas.
En 2003, Paraguay tenía una tasa de alfabetización estimada del 94%, con
muy poco diferencial entre hombres y mujeres (95 % y 93%, respectivamente).
Las tasas de analfabetismo superan el promedio nacional en áreas rurales. El
censo de 2001 encontró que el 15% de las mujeres y el 10% de los hombres
que viven en áreas rurales eran analfabetos. En 2003, la academia militar
nacional de Paraguay admitió a mujeres cadetes por primera vez, abriendo otra
puerta para las mujeres que siguen la educación.
Una nueva etapa se distingue al hablar de educación en el periodo del año
2012 con la aparición de la Ley 4.758/2012 que instituye el Fondo Nacional de
Inversión Pública y Desarrollo (FONACIDE). Este fondo se direcciona a
propósitos específicos, los cuales son; en gobiernos descentralizados; la salud,
infraestructura y el almuerzo escolar, como también un fondo para la
investigación y excelencia académica, igualmente se destina al Tesoro
Nacional y a la Agencia Financiera de Desarrollo. Del total del FONACIDE, el
25% corresponde a los gobiernos descentralizados, siendo este porcentaje
direccionado a las 17 gobernaciones 250 municipios del país para ser invertido
en almuerzos escolares, infraestructura educativa y para el desarrollo llegando
a alcanzar los 3,5 billones de guaraníes en noviembre de 2020 según datos del
MEF. El 20% de este monto corresponde a infraestructura para el desarrollo, el
30% para almuerzo escolar y el 50% para la infraestructura educativa.
La creación de este nuevo fondo tuvo como finalidad direccionar de forma justa
y eficiente la nueva entrada de dinero en 2012, en vista del préstamo de
Paraguay a Brasil debido a un exceso de energía que no utilizaba de Itaipú, de
USD 120 millones Paraguay paso a recibir USD 360 millones. Además, todo
este proceso de implementación de recursos posee como objetivo disminuir el
alto nivel de abandono estudiantil para poder sobrellevar la brecha existente
entre las clases sociales y poder alcanzar un país con una mejor calidad de
vida.
Paraguay cuenta con 8295 escuelas básicas: 7104 públicas, 590
subvencionadas y 601 privadas (datos de 2008). En cuanto a las escuelas
públicas, el Ministerio de Educación (MEC) habilitó 300 en los últimos cinco
años, la mayoría en zonas rurales.
En Paraguay funcionan 53 universidades (8 nacionales y 45 privadas). Las más
grandes son la Universidad Nacional de Asunción, la Universidad Autónoma de
Asunción y la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción.
Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (2016), las principales
causas de abandono se centran en razones económicas, donde los jóvenes
son forzados a contribuir en el sustento familiar. Esto ocasiona que, aunque el
56% de la población se encuentre en condiciones para activar el desarrollo
económico debido a que se encuentran entre los 30 años de edad, sólo el 40%
es capaz de presentar una participación real en el desarrollo considerando la
teoría del capital humano.
La educación paraguaya en tiempos de pandemia
El Plan de educación en tiempos de pandemia “Tu Escuela en Casa” fue un
gran desafío, con el brote del Covid-19, lejos de mejorar la educación,
empeoró. El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) como solución al
problema para optimizar recursos decidió cerrar 1.579 aulas, en secciones de
la Escolar Básica, la Media y Educación para Adultos. Esta medida, afectó a
familias de escasos recursos y privó el derecho a educación a muchos
niños/as, principalmente de zonas rurales, en que diariamente estudiantes
recorren decenas de kilómetros para llegar a la casa de estudios más cercana.
El nivel educativo del Paraguay presentó tristes evidencias. Cerca de 20 000
alumnos desertaron de sus estudios en las escuelas y colegios, debido a las
dificultades económicas y sociales causadas por la cuarentena y la educación a
distancia (restricción de la circulación, riesgo de contraer enfermedades,
dificultad en la utilización, acceso y costo a Internet, y otros)
El 2021 se optó por el sistema hibrido en la enseñanza educativa, donde los
padres decidían enviar a sus hijos a las escuelas y colegios para mantener las
clases presenciales, o si de lo contrario preferían el sistema virtual.
Actualmente las clases son de modalidad presencial, no solo en Paraguay,
sino en el mundo consiste en la recuperación de pérdidas de aprendizaje como
resultado del contexto sanitario atravesado durante dos años. Teniendo en
cuenta que luego de la pandemia, todo el sistema educativo a nivel mundial
bajará al menos 10 puntos, de acuerdo a las determinaciones de la
representante de la cartera.
3. Inversiones en educación en el Paraguay
El Paraguay es uno de los países de la región que menos invierte en
educación, para el año 2021 la inversión en educación abarcaba tan solo el 3,5
% del Producto Interno Bruto (PIB) de nuestro país, esto significa que estamos
invirtiendo menos del 30% de lo requerido.
A esto, debemos agregar que según el presupuesto del año 2022 el
presupuesto para el ámbito educativo se redujo en diversas áreas, como por
ejemplo, el presupuesto para infraestructura educativa en dicho presupuesto se
redujo en un 52%
A pesar de esto, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) prevé mayores
inversiones para el año 2024, mediante el Plan Nacional de Educación tiene
como objetivo general “Garantizar el acceso a la educación, el mejoramiento de
la calidad, la eficiencia y la equidad de la educación como bien público”.
El cumplimiento de la misión institucional del Plan 2024, así como del marco
legal, implica que el Estado debe garantizar que todas las personas puedan
acceder a un servicio educativo de calidad y culminar, al menos la educación
obligatoria. Para ello se deberán eliminar los obstáculos, sean éstos financieros
y de otra índole con el objeto de vivenciar el desarrollo de una trayectoria de
aprendizajes oportunos.
La distribución del presupuesto neto por los ejes estratégicos del Plan Nacional
de Educación 2024 (acceso, calidad y gestión), muestra claramente la política
de financiamiento de la educación paraguaya.
En este sentido, los recursos del tesoro nacional financian solamente las
intervenciones vinculadas al acceso y al funcionamiento institucional, mientras
que las intervenciones que apuntan al mejoramiento de las condiciones de
aprendizaje y la calidad de la educación están financiadas con recursos
provenientes de préstamos y donaciones.
Cabe resaltar que no sólo tenemos un problema de inversión en nuestro país,
sino también un grave problema de gestión y administración de los recursos
financieros, problemas de capacitación y factores externos que hacen que se
acreciente la deserción escolar.
4. Propuestas de políticas públicas en el área de educación
Para ser precisos al momento de dar propuestas es de vital importancia
conocer los indicadores en el sector educativo de nuestro país. Teniendo esto
en cuenta iremos señalando algunos aspectos relevantes que nos describen la
situación deficitaria que tenemos y trataremos de dar posibles soluciones.
En el año 1990 el Estado Paraguayo crea un Consejo Asesor de la Reforma
Educativa (CARE) con la finalidad de dar una reforma al sistema educativo y
por ende mejorarlo. ¿Pero realmente se estuvo dando una mejora a partir de la
creación de dicho Consejo? Miremos algunos indicadores.
Evolución de la matrícula. Años 1990/2011
Grafico 1
Podemos observar que efectivamente se estuvo dando un aumento continuo
de la escolarización a partir de la reforma que se implementó en el año
[Link] esta expansión de la oferta educativa es importante resaltar la
inserción al sistema educativo de las zonas rurales que anteriormente eran
mayoritariamente excluidas. Pero a pesar de estos aumentos registrados en la
escolarización de la población, sigue siendo insuficiente, ya que datos del año
2010 de la Encuesta Permanente de Hogares indica que aproximadamente el
10% de la población de entre 5 a 17 años no concurre a una institución
educativa. También tenemos que mencionar que no todos los que son
matriculados terminan sus estudios ya que uno de los problemas más grandes
que tenemos en el sector educativo es la deserción escolar.
Tasa de analfabetismo. Años 1990/2011
Dada la mayor cobertura que se obtuvo en el sistema educativo, vemos un
descenso constante de la tasa de analfabetismo. Sin embargo, hay que resaltar
que en los años 2015/2020 la tasa fue aumentando hasta llegar al 6,7% para el
año 2020 según un estudio del Observatorio Educativo Ciudadano. ¿A qué se
debe este aumento en la tasa de analfabetismo? Si bien es cierto que en los
periodos 1990/2011 se registra un descenso del analfabetismo, este ha ido en
aumento en los últimos años. Podemos destacar dos factores que podrían
contribuir a este aumento, primeramente tendríamos que mencionar un estudio
realizado por Pisa para el desarrollo, dicho estudio menciona que el 52% de los
alumnos abandona sus estudios por falta de dinero y el 55% de los jóvenes
solo trabaja, estos dos porcentajes están correlacionados ya que si abandonan
sus estudios por falta de dinero el incentivo que tienen estos es directamente
trabajar para poder tener una mejor calidad de vida. El Estado debería de
implementar políticas económicas de ayuda a estos sectores vulnerables a
modo de que puedan seguir continuando con sus estudios. Un segundo factor
que contribuye es la baja inversión que aún tenemos en el área de educación.
En el año 2019 el gasto público en educación alcanzo el 3,47% del PIB
mientras que la UNESCO recomienda que la inversión sea por lo menos del
7%, es cierto que este gasto debe ir acompañado de una eficiencia técnica,
sino seria simplemente un despilfarro, pero parte de mejorar como sociedad
también implica que el Estado mejore la eficiencia del gasto público.
También podemos destacar la pésima calidad de infraestructura de las
escuelas a nivel nacional que contribuye a que los estudiantes no estén en un
contexto adecuado para así poder absorber conocimientos de una manera
óptima, simplemente pensemos en el hecho de que aun hasta nuestros días
hay escuelas que desarrollan sus clases debajo de un árbol ya que no cuentan
con la infraestructura adecuada. Dada esta situación crítica el FONACIDE
(Fondo Nacional de Inversión y Desarrollo) estableció según la ley 4758/2012
que una parte de los recursos previstos se asignen a la infraestructura
educativa pública. En total unos 79.200.000 dólares fue el monto asignado para
infraestructura educativa. Sin embargo se han hecho bastantes críticas al
criterio que manejó el FONACIDE al momento de asignar esos fondos debido a
que no era eficiente ni equitativo teniendo en cuenta la realidad del sistema
educativo del Paraguay. Un estudio de la cadep menciona: “El mapa analítico
pone de manifiesto que la modalidad de distribución de los recursos del
FONACIDE conduce a una inminente agravación de los desequilibrios
regionales observados en términos de la calidad de la infraestructura. En
efecto, numerosos son los distritos que cuentan con menos de 10% de su
infraestructura (aulas) en mal estado, sobre todo de los departamentos de
Paraguarí, Cordillera, Central, Alto Paraná, Misiones, Ñeembucú y Amambay,
que, sin embargo, perciben mayor proporción de recursos que otros distritos
donde más del 20% o incluso el 30 % de las aulas se hallan en mal estado,
tales como en los departamentos de San Pedro, Caaguazú, Canindeyú y
Guairá. Definitivamente, la actual distribución de los recursos apunta al
fortalecimiento de graves desigualdades socio-espaciales”.
Al momento de asignar estos recursos es de suma importancia tener en cuenta
cuales son los departamentos más afectados y que tienen mayor urgencia de
mejoramiento en su infraestructura, a modo de ir reduciendo la inequidad que
se da en el acceso digno a la educación, ya que esto repercute por supuesto
en la excelencia de la educación.
Milton Friedman decía: “Uno de los más grandes errores es juzgar a las
políticas y programas por sus intenciones, en vez que por sus resultados”
Nadie duda de que en nuestro país hay buenas intenciones en querer mejorar
el sistema educativo, esto se ve claramente con todos los programas y fondos
que se vinieron implementando a lo largo de los años, pero si estas buenas
intenciones no van acompañadas por una gestión óptima de los recursos, no
sirven de nada las buenas intenciones. Podemos seguir aumentando el gasto
público destinado a la educación, pero si los que administran ese dinero no son
personas integras con un serio compromiso con la población seguiremos
ocupando los últimos puestos en los rankings de educación. De este modo, las
políticas que ya se vinieron implementando deben ser examinadas y si no son
eficientes se deben de buscar alternativas.
5. Conclusión
El capital humano lo compone la experiencia productiva, que aporta al individuo
los conocimientos de su entorno organizacional y laboral, que aparte de los
conocimientos adquiridos en las aulas de clase, son necesarios para una
productividad y bienestar personal en el puesto de trabajo.
En este trabajo puede encontrarse la importancia de la educación a nivel
histórico y la consolidación de la teoría del capital humano dentro del análisis
económico. Se ha podido establecer la relación entre educación y desarrollo
socioeconómico haciendo hincapié en la importancia de invertir en educación
para un mayor progreso.
La investigación realizada expone las falencias que existen en nuestro sistema
educativo, sobre todo por la inequidad en las oportunidades, la falta de
infraestructura y la consistencia con relación a la integración y armonización de
los programas educativos que es casi inexistente.
El sistema educativo paraguayo se encuentra fragmentado por la poca
concordancia entre sí y brindan programas que no responden a las demandas
del mercado laboral que son barreras para el crecimiento del país. Además de
la necesidad de que el Paraguay aumente la inversión en capital humano, se
debe enfocar en modificar sus prioridades para responder a las necesidades
educativas, y optimizar sus recursos, de manera a aumentar la calidad de vida
de los estudiantes y añadir cantidad de años de estudios de los ciudadanos. Es
un país en vías de desarrollo, por tanto, mejorar las condiciones de vida de la
población, y su nivel educativo, va a afectar directamente en su productividad,
lo que, a su vez, va a generar un desarrollo social y económico en el país.
Es necesario destacar a la educación como pilar fundamental del capital
humano, ya que, cualquier proceso formativo, incardinado en la consecución de
sus variados objetivos, es demandante de una ingente cantidad de recursos,
tanto humanos como materiales o financieros y, en todo caso, siempre
escasos.
Por consiguiente, el trabajador al acceder al medio productivo aporta unos
conocimientos adquiridos por la educación que lo diferencian como factor
productivo y comercializable.