José Mujica, “el presidente más pobre del mundo” que
le pone fin a 64 años de carrera política
El expresidente uruguayo y senador desde noviembre del año 2019 anunció que dejará su escaño.
Este es un repaso a los momentos más icónicos de su trayectoria y algunas de las frases más
recordadas que dejó
"Me ha echado la pandemia”, afirma José Mujica en la carta que presentó durante una sesión
extraordinaria del Senado uruguayo en la que anunció que renuncia a su escaño actual, el cuál ocupa
desde noviembre del año pasado.
En aquella misiva, el expresidente (2010 - 2015) reafirmó que esta decisión no implica abandonar
por completo la vida política, sino dejar “la primera fila por entender que un dirigente es el que deja
gente que lo supera con ventaja”.
“Me voy agradecido, con muchos recuerdos y honda nostalgia”, añade en su texto. “No voy a ser un
viejo jubilado que se pone en un rincón a escribir las memorias. Yo no voy a escribir nada, no tengo
tiempo, tengo cosas para hacer”.
Fueron 64 los años que el “presidente más pobre del mundo” le otorgó a la política. Su trayectoria se
ha caracterizado por sus decisiones polémicas, su humildad y una personalidad poco convencional
que lo aleja de lo tradicional.
‘Pepe’ nació en Uruguay en el año 1935. Su padre, Demetrio Mujica Terra, falleció cuando él estaba
en el tercer año de la escuela. Su madre, Lucy Cordano, quien trabajaba como agricultora y
vendedora de flores, se quedó a cargo de él cuando tenía 7 años y su hermana apenas uno.
El presidente pobre
El gobierno de José Mujica se caracterizó por ser atípico y opuesto a otros mandatos. Pese al poder
que adquirió al ser nombrado presidente en el 2010, nunca se le vio rodeado de lujos o
extravagancias y sus acertadas decisiones fueron reconocidas cuando la prestigiosa revista británica
The Economist nombró a Uruguay como el “País del Año” en el 2013.
Vive en la misma casita de campo desde hace varias décadas, la que comparte con su esposa la
también senadora Lucía Topolansky y en la que también los acompañó su perrita de tres patas
‘Manuela’, hasta la muerte de su mascota en el 2018. Mujica donó el 90% de su sueldo como
presidente, equivalente a US$12.500, porque afirmaba que “le alcanzaba y sobraba”.
Eso sí, siempre acompañado de su adorado Volkswagen Fusca 1987 de segunda mano, un auto de
color celeste que adquirió en el 2004. Su adorado ‘vocho’ se convirtió en su sello personal y alcanzó
tal nivel de fama que en una oportunidad un jeque árabe le ofreció un millón de dólares por él.
Mujica, como era de esperarse, no aceptó la oferta.
Sus cinco años como jefe de estado le dieron la oportunidad de decidir sobre algunos de los temas
más controversiales en América Latina: la despenalización del aborto, el matrimonio homosexual y
la legalización de la marihuana
En otra ocasión, no dudó en afirmar que el mundo estaba “loco” si les sorprendía lo normal. “¿Qué
es lo que le llama la atención al mundo? ¿Qué vivo con poca cosa, una casa simple, que ando en un
autito viejo, esas son las novedades? Entonces este mundo está loco porque le sorprende lo normal”,
dijo Mujica a la BBC.
Su época como guerrillero también ha inspirado otra de sus célebres frases. “Me comí 14 años en
cana (…) La noche que me ponían un colchón me sentía confortable, aprendí que si no puedes ser
feliz con pocas cosas no vas a ser feliz con muchas cosas(...)”