NORMAS GENERALES PARA LA GIMNASIA PASIVA
Consultar con el Diplomado Universitario en Enfermería (DUE) qué ejercicios están
contraindicados para no realizarlos.
Informar al paciente sobre los ejercicios pasivos que vamos a ejecutar y pedirle su
colaboración.
Lavar nuestras manos antes y después de realizar el conjunto de ejercicios del plan
de cuidados del enfermo.
Procurar que el paciente se encuentre cómodo y relajado mientras aplicamos este
tipo de cuidados.
Interrumpir inmediatamente el ejercicio ante dolor o resistencia al realizarlo.
Informar de esta incidencia a nuestros superiores.
Ser buenos observadores mientras realizamos la gimnasia pasiva: fijarnos en el
estado de la piel, en el grado de movilidad de las articulaciones y si existe edema o
inflamación articular. Cualquier observación anormal en este sentido debemos
comunicarla a nuestros superiores.
BENEFICIOS DE LA GIMNASIA PASIVA
– EFECTO ANTIINFLAMATORIO
– MEJORA LA CIRCULACIÓN
– EVITA RIGIDEZ Y CONTRACTURAS
BENEFICIOS DE LA MOVILIZACIÓN DE LA PERSONA ENFERMA
1. Previenen las complicaciones debidas a la inactividad (contracturas y atrofias
musculares, osteoporosis, úlceras en la piel...).
2. Favorecen la fuerza, el tono muscular y consiguen que el enfermo conserve una
alineación corporal correcta.
3. Aportan seguridad al enfermo y ayudan a restablecer su independencia.
4. Ayudan al enfermo a realizar aquellas actividades que no puede llevar a cabo
(aseo, cambios posturales...).
5. Aumentan el grado de bienestar del paciente.
NORMAS GENERALES PARA LA MOVILIZACIÓN DE UN ENFERMO
1. Asegúrate de que la movilización no está contraindicada.
2. Lávate las manos y ponte los guantes.
3. Explica al enfermo lo que vas a hacer. Anímale a que participe y colabore en la
medida de lo posible.
4. Antes de la movilización, protege cualquier sistema de tubos (sondas, drenajes,
sueros...).
5. Mueve al enfermo de forma suave y continua.
6. Durante la movilización proporciona al paciente seguridad dándole apoyo físico y
protegiéndolo con tu cuerpo de posibles caídas.
7. Adopta siempre la posición adecuada de acuerdo con los principios básicos de la
mecánica corporal.
8. Si en la movilización participan varias personas, debemos acordar previamente los
pasos a seguir y asignar a uno de los participantes la dirección de la maniobra. De
este modo garantizamos que la movilización se realice coordinadamente.
9. La cama o camilla debe estar siempre frenada.
10. Antes y durante la movilización estaremos pendientes de la expresión facial
del paciente y de los cambios de color de la piel. Si observamos palidez, sudoración,
mareos, debilidad o expresión facial de dolor, interrumpiremos la movilización y
avisaremos a nuestro superior (DUE) sin dejar sólo al enfermo (timbre).
COMETIDOS DEL TAE EN LA EXPLORACIÓN
1. En muchas ocasiones, antes de comenzar la exploración, se pesa y talla al paciente.
2. Hemos de informarnos sobre el tipo de exploración que se va a hacer. No se requiere el
mismo material para todas las exploraciones.
3. Prepararemos el material adecuado para cada tipo de exploración.
4. Comprobaremos las condiciones ambientales del lugar donde se realiza la exploración.
No deben existir corrientes de aire, la temperatura será agradable y habrá buena
iluminación.
5. Nos lavaremos las manos y utilizaremos guantes.
6. Informaremos al paciente que va a ser explorado y solicitaremos su colaboración.
7. Cuidaremos la intimidad del paciente. En caso de que la exploración se realice en la
unidad y existan otros pacientes en ella, es imprescindible colocar un biombo o cortina. Si
el paciente no pudiera desvestirse lo ayudaremos. Lo cubriremos con sábanas o sabanillas
dejando expuesta únicamente la zona que el médico va explorando en cada momento.
8. Ayudaremos al paciente a adoptar la posición adecuada para cada tipo de exploración.
9. Estaremos pendientes de ofrecer al médico el material que nos solicite.
10. Apoyaremos psicológicamente al paciente durante toda la exploración. Procuraremos
tranquilizarlo y establecer una buena comunicación con él.
11. Una vez terminada la exploración recogeremos el material y limpiaremos el no
desechable.
12. Si se han tomado muestras, las rotularemos correctamente y las enviaremos al
laboratorio.
PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA MECÁNICA CORPORAL (PREVENCIÓN DE RIESGOS DEL
TCAE)
1. Adapta la zona o área de trabajo.
2. Haz pausas durante el procedimiento.
3. Amplía tu base de sustentación.
4. Aproxima lo máximo posible la carga (paciente, objeto) a tu cuerpo.
5. Distribuye el esfuerzo en varios grupos musculares.
6. Mantén la espalda lo más recta posible.
7. Nunca gires el tronco.
8. Utiliza tu propio peso corporal para contrarrestar el del paciente.
9. Realiza los movimientos con habilidad y destreza.
10. Solicita la ayuda de un colega si es necesario.
NORMAS GENERALES EN LA DEAMBULACIÓN
- zapatos ajustados/ antideslizantes
- zona para caminar, limpia, seca y bien iluminada
- mirada al frente
- antes de deambular, unos segundos de pie para comprobar el equilibrio
- tranquilizarlo
BENEFICIOS DE LA DEAMBULACIÓN
– evita complicaciones
– estimula independencia
NORMAS GENERALES EN LA HIGIENE INDIVIDUAL
1. Infórmate sobre qué tipo de procedimiento debes realizar al paciente.
2. Antes de iniciar el procedimiento prepara todo el material necesario.
3. Comunica y explica brevemente al paciente qué es lo que le vas a hacer.
4. Solicita su colaboración siempre que sea posible.
5. Asegúrate de que las condiciones ambientales son las adecuadas (sin corrientes de aire,
con temperatura agradable, buena iluminación...).
6. Respeta la intimidad del paciente (biombo, puertas cerradas, visitas.)
7. A la hora de realizar cualquier procedimiento sigue el orden establecido. Sé metódico.
8. Trata con cuidado los sistemas conectados al enfermo (sueros, sondas, respiradores.).
9. En el caso del aseo corporal comprueba que la temperatura del agua es la correcta (37.0
- 40.0 °C)
10. Mientras realizas el procedimiento debes observar y vigilar el aspecto general del
paciente y prestar atención a cualquier cambio (físico y/o psíquico).
11. Una vez finalizado el procedimiento recoge todo el material utilizado e informa de las
observaciones si las hubiera.
12. No olvides lavarte las manos antes de iniciar y después de finalizar cualquier técnica.
BENEFICIOS DE LA HIGIENE CORPORAL
1. Conserva la integridad de la piel y la mantiene en un estado de limpieza e hidratación
adecuados. De este modo la piel está en condiciones de realizar sus funciones (protectora,
receptora y metabólica).
2. Elimina el acúmulo excesivo de secreciones (sudor y sebo), células de descamación y
suciedad. Así evitamos que las bacterias y los hongos puedan producir infecciones en la
piel.
3. Mejora el aspecto físico de la persona enferma y evita que desprenda olores
desagradables.
4. Estimula la circulación sanguínea superficial y profunda gracias al efecto de masaje del
aseo, mejorando así el confort y bienestar.
5. Mejora el estado psicológico del paciente elevando su autoestima.
6. Favorece la relación entre el TAE y el paciente porque, al estimular la comunicación
con el enfermo, lo apoyamos emocionalmente.
NORMAS GENERALES PARA LA APLICACIÓN DE MASAJES
- Los masajes que se aplican inmediatamente después del aseo del paciente no
deben durar más de cinco-diez minutos.
– Nunca debemos dar un masaje de forma precipitada. ¡Si no disponemos de
tiempo es preferible no darlo!
– El masaje debe seguir un ritmo constante, comenzando siempre con
maniobras suaves, ir aumentando progresivamente la presión y finalizar con
maniobras suaves.
– Si no se puede posicionar a un enfermo en decúbito prono, lo colocaremos en
decúbito lateral lo más cerca posible al borde de la cama dentro de unos
límites de seguridad.
– No aplicaremos lociones ni cremas sobre zonas lesionadas (heridas, úlceras...).
– Mientras realizamos el masaje observaremos minuciosamente la piel
buscando zonas enrojecidas (la importancia de estas zonas se explica más
adelante).
– Cuando las manos queden secas volveremos a aplicar loción o crema.
– El masaje se realiza con firmeza y seguridad. Nunca debe resultar molesto,
doloroso ni brutal. ¡No confundir firmeza con brusquedad!
BENEFICIOS DE LOS MASAJES
– Estimula la circulación
– favorece la relajación física y psíquica
– reduce el cansancio
– alivia el dolor
– mejora el estado de la piel
¿CÓMO PODEMOS EVITAR LA FORMACIÓN DE ÚLCERAS POR PRESIÓN?
1. Correcta higiene del paciente.- Mientras se asea al paciente hay que observar el
estado de la piel en busca de áreas enrojecidas (preúlcera), principalmente en las
zonas de apoyo.
2. Aplicación de cremas protectoras y aceites.- En aquellos pacientes que presenten
sequedad de la piel (ancianos), tras el aseo debemos aplicar cremas protectoras o
aceites frotando la piel superficialmente durante unos minutos. Así conseguimos
hidratar y al mismo tiempo masajeamos (2 en 1).
3. Masajes.- Se deben masajear las zonas más propensas a la ulceración. El masaje
estimula la circulación sanguínea. ¡No masajees una zona que tenga una úlcera
instaurada (fases de úlcera grado 1, 2 y 3)!
4. Condiciones de la lencería de cama.- La ropa de la cama debe cambiarse tantas
veces como sea necesario con el fin de mantenerla seca. Debe estar bien estirada y
sin arrugas, sin cuerpos extraños (migas) o sustancias irritantes (orina, heces, sudor).
La sábana encimera debe tener una holgura tal que permita el movimiento del
enfermo en la cama.
5. Plan de cambios posturales.- El enfermo debe alternar distintas posiciones en la
cama para que los puntos de apoyo sometidos a presión se vayan cambiando. Estos
cambios posturales se deben efectuar cada dos-cuatro horas, según los casos,
durante las 24 horas del día. Las posiciones utilizadas son las más comunes del
paciente en la cama (decúbito supino, lateral, prono y Fowler). ¡La aplicación
correcta de esta medida preventiva es una de las que más condiciona la calidad de
los cuidados de enfermería! Aquí presentamos un ejemplo:
6. Nutrición adecuada.- Vigilaremos que el paciente ingiera la dieta prescrita y, si no
está contraindicado, tomará abundante cantidad de líquidos. Esta dieta debe ser rica
en nutrientes favorecedores del buen estado de la piel (proteínas y vitaminas).
7. Realización de ejercicios.- Estimularemos al paciente para que realice ejercicios
de movilización articular mientras permanece en la cama (gimnasia activa).
Ejemplos: flexión y extensión de las extremidades, rotación de los pies y las manos,
separación y aproximación de las extremidades, lateralización de la cabeza... Si el
paciente no puede hacer estos ejercicios, debemos ayudarle (gimnasia pasiva).
8. Uso de accesorios.- Alivian la presión sobre la piel del paciente. Colchones
antiescaras, flotador neumático, cojines y almohadas de piel de cordero o
borreguito, vendajes y apósitos de espuma.