Capítulo 5 “Los bienes”
CONCEPTO DE BIEN Y COSA
En primer término, el diccionario define cosa como “todo lo que existe o puede concebirse como
existente, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta, como entidad
separada”. Es decir, todo lo que ha sido creado separado del hombre.
Desde el punto de vista económico, las cosas son bienes cuando le proporcionan una
utilidad le satisfacen una necesidad al hombre.
Desde el punto de vista jurídico, las cosas son susceptibles a ser reguladas por la ley son
consideradas bienes sin tomar en cuenta la utilidad o beneficio que puedan proporcionar.
Artículo 747: “Pueden ser objeto de apropiación todas las cosas que no estén excluidas del
comercio”.
Artículo 749: “Están fuera del comercio por su naturaleza (las cosas) que no pueden ser poseídas
por algún individuo exclusivamente; y por disposición de la Ley (las cosas) que ella declara
irreductibles a propiedad particular”.
En conclusión, podemos decir que las cosas pueden ser o no materia de apropiación y
reglamentación jurídica, ya que la ley en los subsecuentes artículos clasifica y define los bienes que
están sujetos a normatividad.
El termino “cosas” es el género donde van implícitos todas las existentes y el termino “bien” es
una especie de este género, en el cual su nota distintiva es la regulación jurídica que de el se hace.
CLASIFICACION DE LOS BIENES
Clasificación de los bienes muebles e inmuebles, según la legislación Civil Federal, los define en sus
artículos 753 y 754
“Son muebles por su naturaleza, los cuerpos que pueden trasladarse de un lugar a otro, ya
se muevan por si mismos, ya por efecto de una fuerza exterior”
“Son bienes muebles por determinación de la Ley las obligaciones y los derechos o
acciones que tienen por objeto cosas muebles o cantidades exigibles en virtud de acción
personal”
Los muebles son por su naturaleza o por disposición de la Ley, pero en ambos casos de
caracterizan por ser bienes que se pueden mover o trasladar de un lugar a otro sin alterar su
esencia o naturaleza.
Son bienes inmuebles a contrario sensu, aquellos que no pueden ser movidos o trasladados
porque se alteraría su naturaleza y esencia.
Algunos bienes inmuebles por su naturaleza, considerados inmuebles por su destino, recobran su
calidad de muebles al ser separados del inmueble.
Otra clasificación son los bienes fungibles y los no fungibles.
1. Son fungibles los que pueden ser reemplazados por otros de la misma especie, calidad y
cantidad.
2. Son bienes no fungibles aquellos que no pueden ser sustituidos por otros de la misma
especie, calidad y cantidad.
Otra clase de bienes son los consumibles y los no consumibles.
1. Siendo los bienes consumibles aquellos que se terminan o extinguen por el primer uso que
de ellos se haga.
2. Son considerados bienes no consumibles aquellos que no se consumen en su primer uso,
sino que soportan un uso repetido y prolongado.
La siguiente clasificación se refiere a los bienes mostrencos y a los bienes vacantes.
1. Siendo los primeros, aquellos bienes muebles abandonados y los perdidos cuyo dueño se
ignore, verbigracia, un reloj extraviado o una res en el campo sin dueño conocido o cierto.
2. Los bienes vacantes son los inmuebles que no tienen dueño cierto y conocido.
En función a las personas a quien pertenecen los bienes, se clasifican en bienes de dominio publico
y bienes de dominio privado.
1. Los primeros son aquellos que pertenecen a la Federación, a loa Estados o a los
Municipios, pudiendo ser una plaza o una carretera.
2. Los bienes de dominio privado son los que pertenecen a los particulares, como una casa o
un automóvil cuyo dueño es un ciudadano o un extranjero.
LA PROPIEDAD Y SUS ELEMENTOS
La propiedad la podemos definir como: el derecho que una persona tiene y puede ejercer sobre
una cosa para usarla, disfrutarla y disponer de ella, con las limitaciones y las modalidades que
marcan las leyes.
El sujeto pasivo, aunque no se observe en forma directa existe y es la generalidad de las personas
que tienen la obligación de respetar dicho derecho que tiene el sujeto activo sobre la cosa objeto
de la propiedad; o como dirían en el derecho romano, es un derecho erga omnes, es decir, frente a
todo el mundo, que como sujeto pasivo tiene la obligación de respetar el derecho de la propiedad
del sujeto activo.
El titular del derecho de propiedad se ejerce sobre una cosa o un bien, y por otra parte, la
propiedad tiene tres atributos o elementos, que en el derecho romano se les conocía como jus
utendi, jus fruendi y el jus abutendi, que son las facultades o derechos de usar, disfrutar y abusar
(o llamado disponer) de la cosa o bien objeto de la propiedad.
El propietario de una cosa o un bien, además de usar y disfrutar su propiedad, tiene el derecho de
disponer de ella, lo que significa que puede transmitir el dominio de esta a un tercero, por
cualquier medio autorizado por la normatividad.
La propiedad, de acuerdo con lo dispuesto por el articulo 831 del Código civil Federal, no puede
ser ocupada contra la voluntad de su dueño, sino por causa de utilidad pública y mediante
indemnización correspondiente.
Actualmente la propiedad tiene una función social, ya que antiguamente el derecho de propiedad
se ejercía sobre una cosa o un bien en forma absoluta y arbitraria al grado de que se causaban
daños a su patrimonio y a terceras personas, es por lo que uno de los atributos de denominaba jus
abutendi o derecho de abusar de su propiedad y actualmente dicho atributo se denomina derecho
de disposición de la cosa o bien materia de la propiedad.
En el presente de las legislaciones modernas le han puesto limitaciones o modalidades al ejercicio
de este derecho, como se estableció en la definición y el propia normatividad civil lo hace en su
numeral 840: “no es licito ejercitar el derecho de propiedad de manera que su ejercicio no dé otro
resultado que causar perjuicios a un tercero, sin utilidad para el propietario.” Por lo que un
propietario puede disponer de la cosa o bien que le pertenece siempre y cuando al hacerlo no
cause un perjuicio a un tercero.
Por último, la propiedad de un bien se puede adquirir por muy diversas formas que la propia
legislación civil autoriza y regula, entre las que cabe destacar la enajenación. La cual se refiere a
que el propietario del bien transmite el dominio y propiedad del mismo a otra persona, pudiendo
enajenarla por medio de un contrato que puede ser de compra-venta, de cesión de derechos, de
donación, etc.
Otra forma de adquirir la propiedad puede ser por prescripción adquisitiva, que es hacerse
propietario de un bien reuniendo los requisitos que la Ley exige, que son que ocupe o tome el bien
en calidad de propietario en forma pacífica, continua y pública.
Otra manera de obtener la propiedad de un bien es por herencia, la cual es la sucesión en todos
los bienes del difunto en todos sus derechos y obligaciones que no se extinguen con su muerte. La
herencia o sucesión puede ser testamentaria o legitima.
Testamentaria aquella en la que el autor de la sucesión establece mediante un testamento
a que persona o personas les dejará en propiedad los bienes y derechos de la sucesión
hereditaria.
Por sucesión legitima entenderemos que ocurrirá cuando una persona propietaria de bienes,
derechos o dinero muere sin dejar disposición testamentaria, por ende se abre la sucesión
legitima, para que a juicio se presenten las personas que se crean con derecho a heredar, que
generalmente son los familiares más cercanos al autor de la sucesión legitima.