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Delitos de Corrupción en Funcionarios Públicos

Este documento discute los delitos cometidos por funcionarios públicos en Perú. Explica qué son los funcionarios públicos y servidores civiles, y define conceptos como delito, colusión, peculado, corrupción de funcionarios y enriquecimiento ilícito. Luego analiza la calificación de denuncias por delitos funcionales cometidos por estos funcionarios. El objetivo es comprender y analizar los diferentes tipos de delitos que pueden cometer los funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones.
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Delitos de Corrupción en Funcionarios Públicos

Este documento discute los delitos cometidos por funcionarios públicos en Perú. Explica qué son los funcionarios públicos y servidores civiles, y define conceptos como delito, colusión, peculado, corrupción de funcionarios y enriquecimiento ilícito. Luego analiza la calificación de denuncias por delitos funcionales cometidos por estos funcionarios. El objetivo es comprender y analizar los diferentes tipos de delitos que pueden cometer los funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones.
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UNIVERSIDAD NACIONAL AMAZÓNICA DE MADRE DE


DIOS
FACULTAD DE EDUCACIÓN

ESCUELA PROFESIONAL DE CONTABILIDAD Y


FINANZAS

“DELITOS COMETIDOS POR FUNCIONARIOS


PÚBLICOS”

TRABAJO DE
INVESTIGACIÓN
PRESENTADO POR LOS
ESTUDIANTES:
● Bernabel Paullo, Gillian
● Sosa Aguilar, Luis
● Pastor Rios, Norman
● Palomino Jorge, Shande
DOCENTE: RAMOS HERRERA
ROBERTO VIRGILIO

PUERTO MALDONADO- noviembre 2022


ÍNDICE

INTRODUCCIÓN 2
I. Funcionarios Públicos: 3
II. Servidores civiles 4
III. Delito 6
IV. Los delitos cometidos por funcionarios públicos (artículos 376 al 401C) 7
IV. I Delito de colusión 10
IV.II Delito de peculado 10
IV. III Delito de corrupción de funcionarios 11
IV. IV Delito de enriquecimiento ilícito 12
V. Calificación de denuncias por delitos de actos funcionales 15
ANEXOS 22
CONCLUSIÓN 24
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 25

1
INTRODUCCIÓN

Últimamente, la coyuntura política actual peruana se ha visto afectada por los graves hechos

de corrupción que se han evidenciado en los distintos ámbitos del poder público y político. El

gran caso de corrupción «Lava Jato» ha demostrado, una vez más, lo endebles que pueden

ser nuestras instituciones cuando de satisfacer el interés general se trata, principalmente en

contextos de contratación de grandes obras de infraestructura que la sociedad peruana

necesita urgentemente.

En este trabajo se desarrollaron varios ítems sobre los funcionarios públicos, servidores

públicos, los delitos, observaremos los elementos, y tipo de delitos: como delitos de colusión,

peculado, corrupción de funcionarios y enriquecimiento de funcionarios. De este modo

esperamos su agrado y total comprensión ya que mostraremos facilidad de entendimiento al

momento de dar con la lectura, A continuación transcribimos la primera parte.

2
I. Funcionarios Públicos:

los funcionarios públicos son personas De las cuales trata de un trabajador que cumple

funciones en el estado en otras palabras los funcionarios públicos sirven al estado, Un

ejemplo podríamos poner no esté un funcionario público como un contador de peritaje

o perito contable,su función en el área contable Es dar una opinión sobre los puntos

controvertidos que se relacionan con su especialidad en su condición de auxiliar de

Justicia a través de su informe dadas a las personas demandas o acusaciones por

corrupción de funcionarios públicos que normalmente se da.

LEY DE FUNCIONARIOS PÚBLICOS Y EMPLEADOS DE CONFIANZA

OBJETO

Ley de funcionarios públicos y empleados de confianza menciona en el artículo 1 que

tiene que establecerán el régimen jurídico que lo cual se aplica solamente a

funcionarios públicos y empleados de confianza esto se da de acuerdo en segunda

Constitución Política y la ley del marco del empleo público

ÁMBITO DE APLICACIÓN

Aquí hace mención el artículo dos de ley de funcionarios públicos y empleados de

confianza la cual está comprendido en la presente ley que se refiere al artículo 3 no

del título preliminar de la ley número 28175 quiere decir que el ingreso de estos

funcionarios en las empresas del Estado Hace que éste sea un accionista mayoritario

no la cual rige por los procedimientos establecidos de la presente ley en el artículo 3

mencionamos a las definiciones como:

1. Función Pública:aquí hace mención que toda la actividad temporal no o

permanentemente que se desea remunerado honoraria se realiza por las

3
personas naturales en nombre del Estado esto se basa en cualquiera de sus

niveles jerárquicos de acuerdo al servicio del Estado.

2. Nombramiento: Este nombramiento es de acto administrativo, quiere decir que

solamente para una persona natural no a la Función Pública OA la carrera

pública según la incorporación en la que ejerce.

3. Designación:este acto es administrativo la cual no una autoridad determina la

contratación de un empleado de confianza esta designación se sujeta

únicamente a la voluntad de la autoridad competente de igual manera se

encuentra la remoción, la cual hace el acto administrativo de cese de la

designación o nombramiento realizado por la entidad o funcionario competente.

II. Servidores civiles

Los servidores civiles tienen un vínculo laboral con contrato administrativo, Asimismo

es un representante político con cargo público, representativo, lo cual ejerce funciones

de gobierno en la organización del estado.

¿QUÉ SERVIDOR CIVIL NO ESTÁN EN LA LEY SERVIR ?

La Ley 30057, también denominada Ley Servir, tiene por objeto establecer un régimen

único y exclusivo para las personas que prestan servicios en las entidades públicas

del Estado, así como para aquellas que están encargadas de su gestión, del ejercicio

4
de sus potestades y de la prestación de servicios. De esta manera, se procura que

dichas entidades alcancen mayores niveles de eficacia y eficiencia, y presten servicios

de calidad a través de un mejor Servicio Civil. No están comprendidos en la presente

Ley los trabajadores de las empresas del Estado, sin perjuicio de lo dispuesto en la

tercera disposición complementaria final del Decreto Legislativo 1023, así como los

servidores civiles del Banco Central de Reserva del Perú, el Congreso de la

República,entre otros

OBJETO

La Ley Servir tiene por objeto establecer un régimen único y exclusivo para las

personas que laboran en las entidades del Estado, así como para aquellas que están

encargadas de su gestión, del ejercicio de sus potestades y de la prestación de

servicios. De manera general, el Servicio Civil incluye a todas las personas que prestan

servicios al Estado, sin embargo, se han previsto excepciones. El Tribunal

Constitucional declaró la inconstitucionalidad de algunas disposiciones comprendidas

en la Ley Servir sobre la exclusión de determinadas entidades, aunque también precisó

que ello es constitucionalmente posible en virtud de la naturaleza y particularidades

del servicio. En relación con la autonomía como criterio de exclusión, el Tribunal señala

que esta constituye una garantía para que las entidades puedan realizar las

actividades inherentes a sus atribuciones o competencias, pero no implica una

desvinculación parcial o total del sistema político o del orden jurídico. El

establecimiento de un régimen único y exclusivo para el servicio civil responde a la

política general del Gobierno central en materia de gestión de recursos humanos,

siendo su finalidad establecer, desarrollar 13 y ejecutar la política estatal sobre el

Servicio Civil, lo que no implica la interferencia en el ámbito administrativo o funcional

de las entidades comprendidas en la Ley Servir, dado que el objeto de la Ley Servir

es establecer un régimen único, las exclusiones deben tener fundamento en la

5
naturaleza de la función y constituir propiamente una carrera desde la perspectiva de

la progresión. No pueden basarse únicamente en la particularidad de la actividad que

se realiza ya que, en cierto sentido, las funciones de cada entidad son especializadas

y diferentes.

III. Delito

El delito es la acción de una persona la cual va en contra de lo establecido por la ley

amerita un castigo de pena que priva la libertad, esto se debe a muchos factores que

influye en el momento de que se comete el acto del delito como por ejemplo;

- Si una persona comete un robo o deseo de participar en un comportamiento

prohibido se le considera como un delito al menos que 1 de los participantes

cuente con las habilidades y deja de utilizar herramientas para cometer el

delito.

Elemento/Tipo

Típico: .Esto deriva en las garantías del principio de legalidad. pues todos queremos

saber de antemano qué es lo que está prohibido y lo que no. Asimismo, la tipicidad

muestra una conducta en la cual se encuentra la ley penal.

Antijurídico

es única, a pesar de que se pueda hacer una distinción entre la formal (hecho que

contradice lo dispuesto en la ley) y la material (es el por qué se castiga, el contenido


6
del hecho que ataca a los bienes jurídicos pudiendo lesionar o poner en peligro -muy

empleado últimamente el recurso del peligro-). Una conducta típica suele ser también

antijurídica, pero existen casos en los que pese a la tipicidad, la acción no es

antijurídica. Son las llamadas “causas de justificación”.

Culpable

tiene un perfil propio, ya que mira a la persona que haya cometido el delito. Está

relacionada con aspectos muy concretos del sujeto, pues se encarga de examinar si

reúne las condiciones que hagan que el hecho sea puesto a su cargo. Se necesitarán

condiciones individuales, pues la culpabilidad es un juicio individual. Aborda lo

siguiente:

● Imputabilidad: capacidad que tiene el sujeto para realizar de forma consciente

un delito. Relaciona a la persona con su capacidad para comprender que lo que ha

hecho está prohibido y será castigado por ello. Se exige que la persona sea

mentalmente madura. Contempla las posibles enfermedades mentales, los menores

de edad. Formas de culpabilidad: son el dolo o la culpa. Para que haya culpabilidad se

ha debido actuar necesariamente de forma dolosa o imprudente. Es una dimensión

subjetiva que requiere todo delito. La ley castiga de manera más fuerte al actuar doloso

(se sabe lo que uno hace y lo quiere realizar). La imprudencia alude a que no se actúa

cuidadosamente, sin voluntad.

IV. Los delitos cometidos por funcionarios públicos (artículos 376 al 401C)

7
Estos también son denominados “Delitos Funcionariales” y están regulados en el

Capítulo II e incluyen abuso de poder, extorsión, peculado y corrupción de funcionarios

públicos.

La característica principal de estos delitos es que su autor debe ser un funcionario o

empleado público; en otras palabras, requieren un “agente especial” cuyo

comportamiento viola los deberes de su cargo o abusa de los poderes y derechos

ejercidos por él en nombre o autorizado por el estado. El artículo 425 del Código Penal

define el cargo de "funcionarios" o "servidores públicos". Esta disposición indica las

siguientes consideraciones:

● Los que ocupan cargos políticos o de confianza.

● Quien tenga una relación laboral o contractual con entidades y organismos

gubernamentales, cualquiera que sea su modalidad específica de trabajo.

● También se incluyen en este grupo quienes desempeñan funciones en

empresas del Estado o empresas de economía mixta integradas en empresas

del Estado.

● Administradores o depositarios de dinero o bienes confiscados o depositados

por autoridad competente, aunque sean de propiedad de particulares.

● Los integrantes de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, cualquiera que sea

su régimen, jerarquía o grado

● Aquellos otros a quienes la constitución y las leyes también dan tal condición.

Ahora bien, la intervención de terceros (extraneus) que no tienen la calidad de funcionarios

públicos que exige la ley para ser autor del delito, debe ser reprimida a título de complicidad

o, en su caso, de instigación en lo que se refiere al mismo hecho punible funcionarial (unidad

del título de imputación). Esta conexión del partícipe ha sido validada expresamente en el

párrafo tercero del artículo 25 del Código Penal: «El cómplice siempre responde en referencia

8
al hecho punible cometido por el autor, aunque los elementos especiales que fundamentan la

penalidad del tipo legal no concurran en él».

La mayoría de los delitos funcionariales contra la administración pública son dolosos y de

realización comisiva. No obstante, en algunos casos se ha introducido también modalidades

culposas (como ocurre en el párrafo cuarto del artículo 387); pero también delitos de estructura

omisiva (como se detecta en el artículo 377).

La penalidad que contempla la ley para los delitos funcionariales es conjunta y considera tres

clases de penas: privativa de libertad, multa e inhabilitación. Este último tipo de sanción

penal genera la pérdida definitiva del cargo que desempeñaba el autor del delito, así como la

incapacidad para ejercer en el futuro funciones públicas. Al respecto, el decreto legislativo

1243, del 21 de octubre de 2016, ha incorporado también una forma de inhabilitación perpetua

con un mínimo de duración de veinticinco años.

En los artículos 401A y 401B, la ley dispone el decomiso de todos los bienes indebidamente

obtenidos a través de la comisión de delitos funcionariales. Cabe destacar también que,

respecto a los delitos cometidos por funcionarios públicos contra el patrimonio del estado,

como la colusión o el peculado, los plazos de prescripción de la acción penal se duplican y

existe la tendencia legislativa a declararlos imprescriptibles (artículo 80 del Código Penal).

Asimismo, para los autores de esos dos delitos, no es posible la suspensión de la ejecución

de la pena (artículo 57). Ahora bien, son cuatro los delitos contra la administración pública que

tienen una presencia importante en las estadísticas de la criminalidad nacional. Se trata de

los delitos de colusión, peculado, corrupción de funcionarios y enriquecimiento ilícito.

Sus características fundamentales las detallamos a continuación:

9
IV. I Delito de colusión

El delito de extorsión se encuentra típicamente tipificado en el artículo 38 del Código Penal y

consiste en un acuerdo malicioso realizado por un funcionario público con un tercero cuando

este se encuentra en una oferta, contratación u otra actividad o proceso de negociación con

un tercero en el cual representa a los intereses del estado. De esta manera, el perpetrador

desafía la confianza del estado y pone en peligro o daña el patrimonio público. Un tercero que

participe en la colusión y se beneficie de ella, por no considerarse un funcionario público no

se le cataloga como autor del delito, es tratado y excluido solamente como cómplice principal.

IV.II Delito de peculado

Como delito de peculado, la ley penal nacional califica, en el artículo 387, todos los actos que

constituyen formas de apropiación o utilización ilegal de los bienes y recursos estatales que

recibe, administra o custodia el funcionario público por razón del cargo que desempeña. Es

también un delito que afecta el patrimonio del Estado. El autor del delito, de esta manera,

obtiene un beneficio ilegal para sí o para un tercero al hacer de su propiedad o ceder sin

derecho a otros tales caudales o efectos públicos. Cuando el valor de los bienes estatales

objeto del delito sobrepasa el equivalente a diez unidades impositivas tributarias, o cuando

ellos estaban destinados a fines asistenciales o de apoyo social, se configura circunstancias

agravantes específicas que determinan una penalidad más severa.

También en el párrafo final del artículo 387, el Código Penal sanciona como «peculado

culposo» la conducta negligente del funcionario o servidor público que facilita o permite la

sustracción por terceros de dinero u otros bienes del Estado sobre los cuales ha recibido la

responsabilidad de preservarlos y resguardarlos con diligencia. La ley agrava la pena si los

caudales o efectos sustraídos tenían un destino de asistencia social.

10
IV. III Delito de corrupción de funcionarios

El amplio catálogo de hechos punibles que afectan el normal y adecuado funcionamiento de

la administración pública, los denominados «delitos de corrupción» son los más sensibles a

la comunidad nacional e internacional. En efecto, la corrupción administrativa constituye la

más grave y repudiable expresión del deterioro del Estado y de sus órganos delegados de

poder.

Lamentablemente, la denominada «corrupción de sistema» y la «cultura de la corrupción» que

implican fenómenos psicosociales severos, como la presencia transversal de las prácticas

corruptas en la actividad funcionarial de la administración pública o la internalización social

tolerante de las mismas, no ha sido ajena a la experiencia histórica peruana y latinoamericana

de las tres últimas décadas.

En efecto, el abuso del poder, la venta de las funciones públicas y el enriquecimiento ilícito

han sido parte importante de acontecimientos recientes que han llegado a involucrar a las más

altas autoridades legislativas, ejecutivas y judiciales de nuestra región. Esta preocupante

realidad ha motivado la adopción internacional e interna de un conjunto de convenios y leyes

que regulan medidas preventivas y punibles dirigidas a neutralizar la corrupción en la

administración pública. Es importante señalar que estos instrumentos buscan también

comprometer con sus disposiciones, efectos y sanciones a las actividades comerciales y

empresariales del sector privado.

Los delitos de «corrupción de funcionarios» contenidos en el Código Penal peruano se

refieren, sobre todo, a prácticas que configuran formas de oferta, compra o venta de actos

funcionales o disfuncionales que debe practicar un funcionario público. Se trata de delitos que

representan formas activas o pasivas de soborno y cohecho. Con estas conductas, se afecta

11
la imparcialidad y el correcto cumplimiento de las funciones y servicios que competen al

funcionario o servidor público.

El autor del delito es tanto el que corrompe al funcionario como el funcionario que se corrompe.

Ambos intervienen en lo que constituye un típico «delito de encuentro». Sin embargo, la ley

penal regula tipos penales y penas diferentes para cada uno de ellos. En el caso del tercero,

se califica su conducta como una corrupción activa (artículo 397) y, en el caso del

funcionario, como una corrupción pasiva (artículo 393).

Cabe señalar que la legislación nacional distingue también «modalidades especiales de

cohecho» cuando se involucra en tales actos a funcionarios y servidores públicos vinculados

con la administración de justicia o a miembros de la Policía Nacional (artículos 395, 395A,

395B, 396, 398 y 398A); asimismo, cuando los actos de soborno recaen o comprometen a

funcionarios o servidores públicos extranjeros o de organismos internacionales (artículos

393A y 397A). En el caso de delitos de «cohecho activo», se ha dispuesto además la

aplicación de medidas administrativas, como la multa, la inhabilitación definitiva para contratar

con el Estado, la suspensión de actividades, etc., para las personas jurídicas que resulten

comprometidas con la realización de dichos ilícitos (artículo 401C del Código Penal y artículo

1 de la ley 30324).

IV. IV Delito de enriquecimiento ilícito

El delito de «enriquecimiento ilícito» se encuentra tipificado en el artículo 401 del Código

Penal. Según esta disposición legal, es punible «el funcionario o servidor público que,

abusando de su cargo, incrementa su patrimonio respecto de sus ingresos legítimos».

El sujeto activo de este delito debe ser necesariamente un funcionario o servidor público, en

cualquiera de las categorías que registra el artículo 425 del Código Penal. Se trata, por tanto,

12
de un típico delito especial, propio o funcionarial. La intervención de un tercero solo puede ser

sancionada como modalidad de instigación o complicidad.

El enriquecimiento ilícito que sanciona la ley se materializa a través de actos innominados,

sucesivos o simultáneos que originan para el sujeto activo un incremento patrimonial indebido.

Como esclarece la doctrina especializada, este delito consiste en «enriquecerse sin causa

justa. Lo justo de un enriquecimiento es el poder explicar los orígenes de un incremento

patrimonial económico, según la ley y conforme a la ética, que son los dos patrones que

medirán esta justicia». Por tanto, «el que el enriquecimiento no sea justificable, es parte

estructural del delito de enriquecimiento ilícito y no una mera condición para hacer punible tal

enriquecimiento» (Ferreyra Delgado, 1985, p. 118).

En consecuencia, el autor del delito lo realiza acumulativamente a través de diferentes actos

irregulares que le van procurando un aumento de sus activos o una disminución de sus

pasivos. Sin embargo, tales variaciones de su patrimonio no corresponden al incremento o

reducción normales, ordinarios y probables que podrían producirse por efecto de los ingresos

o rentas personales lícitas que aquel genera y posee. Lo punible, entonces, deriva de aquellas

«conductas anormales mediante las cuales el funcionario incrementa ilícitamente su

patrimonio» (Portocarrero Hidalgo, 1996, p. 229). Por ende, toda modificación positiva o

enriquecimiento patrimonial que sea justificado carecen de relevancia penal: «Lo importante

es que el enriquecimiento o incremento patrimonial del funcionario sea el fruto de actividades

ilícitas o injustas» (Cancino & Toscano de Sánchez, 1986, p. 36).

Cabe señalar que el enriquecimiento ilícito puede ser paulatino y continuo; sin embargo, debe

generarse necesariamente durante el período de tiempo en que el sujeto activo ejerce la

función pública vale decir, desde que asume el cargo hasta que cesa en él. Ni antes ni después

de tales momentos será posible un acto de enriquecimiento ilícito.

13
El enriquecimiento ilícito no debe, sin embargo, provenir de otros delitos funcionales, como

actos de corrupción pasiva, actos de peculado o actos de concusión. En buena cuenta,

estamos ante un delito de carácter subsidiario. Solo en la medida en que el enriquecimiento

no se deba a la comisión de otro delito funcionarial, será posible invocar la tipicidad del artículo

401 del Código Penal. En el derecho extranjero, se suele destacar también lo necesario de

ese presupuesto negativo.

Ahora bien, un problema poco soluble para la doctrina y el derecho comparado se relaciona

con el monto económico que representa el enriquecimiento ilícito. La discusión gira en torno

a determinar si existe necesidad de considerar un monto mínimo de incremento de activos o

disminución de pasivos para poder sostener la presencia del delito analizado.

Al respecto, el párrafo tercero del artículo 401A del Código Penal establece que constituye

indicio de enriquecimiento ilícito «cuando el aumento del patrimonio o del gasto económico

personal del funcionario o servidor público, en consideración a su declaración jurada de sus

bienes y rentas, es notoriamente superior al que normalmente hubiera podido tener en virtud

de los sueldos o emolumentos percibidos o de los incrementos de su capital o de sus ingresos

por cualquier otra causa lícita». Similar criterio se adopta en el artículo 41 de la Constitución

de 1993.

En el plano subjetivo, se trata de un delito doloso. El autor del delito debe saber que está

incrementando o disminuyendo su patrimonio de modo indebido o incoherente con el normal

movimiento de su economía personal. Debe también querer alcanzar dicho aumento o

disminución realizando actos idóneos para ello.

El delito de enriquecimiento ilícito se encuentra sancionado con penas conjuntas de

privación de libertad, multa e inhabilitación. Se contempla además una circunstancia

agravante específica cuando el autor del delito es un funcionario que «ha ocupado cargos de

14
alta dirección en las entidades, organismos o empresas del Estado o está sometido a la

prerrogativa del antejuicio y la acusación constitucional».

V. Calificación de denuncias por delitos de actos funcionales

Víctor Bazalar, máster en Derecho Penal por la UDEP, desarrolla un análisis sobre el

proceso de calificación de denuncias por omisión, rehusamiento o demora de actos

funcionales. Sostiene que ello permitirá dirigir la controversia a la vía procesal pertinente, en

especial si se toma en consideración que pueden concurrir pretensiones de Derecho Laboral

o de Derecho Administrativo sancionador y la posibilidad de su tramitación en el proceso

penal, lo cual considera un desacierto jurídico y que es ilícito.

Asimismo, también analiza el delito de abuso de autoridad, previsto y sancionado por el

artículo 376 del Código Penal. El autor desarrolla su naturaleza comisiva y no omisiva, que

presenta dos modalidades de ejecución:

a) cometer un acto arbitrario cualquiera con perjuicio de terceros

b) ordenar un acto arbitrario cualquiera con perjuicio de terceros.

VI. El pacto en el delito de colusión

El delito de colusión está tipificado en el artículo 384 del Código Penal y consiste en

un acuerdo malicioso hecho por un funcionario público con un tercero cuando él o

ella participa en una licitación, contratación u otra actividad o negociación con un

tercero. en el que él o ella representa a un representante del estado. intereses De

esta manera, el perpetrador desafía la confianza del estado y pone en peligro o daña

la propiedad pública.
15
Un tercero que participe en la colusión y se beneficie de ella, por no tener el oficial

(extraneus) requerido por la ley para cometer el delito, es tratado y excluido sólo

como delincuente principal.

Identificar correctamente los riesgos de colusión

Colusión simple

En el primer párrafo del artículo 384, tipo de sanción penal para un funcionario o

funcionario que directa o indirectamente interviene en cualquier etapa de la

contratación o procedimiento de contratación y se pone de acuerdo con una o más

partes involucradas para defraudar al Estado.

16
La colusión agravada Esta nos menciona en el segundo párrafo artículo 384 del

Código Penal, por su parte, sí exige que el funcionario o servidor público defraudare

patrimonialmente al Estado o entidad y organismo del Estado. Esto es, en la colusión

agravada se requiere un resultado lesivo para su configuración.

Penas previstas para el delito

La colusión simple se castiga con una pena de 3 a 6 años de cárcel

La colusión agravada con 6 a 15 años de cárcel.

En ambos casos además se impondrá al autor la pena de inhabilitación

así como el pago de una reparación civil a favor del Estado.

Se cometerá delito de colusión cuando en un contrato estatal se

verifiquen la concurrencia de cuatro elementos principales:

1.- El autor del delito de colusión debe ser un funcionario o servidor

público;

2.- El autor del delito de colusión además debe tener facultades legales

para intervenir en cualquiera etapa del proceso de contratación;

3.- el autor de la colusión además concierta con los interesados en el

contrato para defraudar al Estado;

17
4.- Finalmente, el autor del delito de colusión causa un perjuicio o daño

patrimonial al Estado (en los casos de colusión agravada).

VII. El delito de negociación incompatible

El delito de negociación incompatible o aprovechamiento indebido de cargo en el texto original

del Código Penal se encontraba regulado en el artículo 3970, sin embargo, con la Ley N°

28355 del 6 de octubre de 2004, que modificó el texto punitivo, se le reubica al artículo 3990,

incrementando la penalidad para esta conducta de corrupción. Luego de la modificación

introducida por la Ley N° 30111 del 26 de noviembre de 2013, el tipo penal tiene el siguiente

contenido: El funcionario o servidor público que indebidamente en forma directa o indirecta o

por actos simulados se interesa, en provecho propio o de tercero, por cualquier contrato u

operación en que interviene por razón de su cargo, será reprimido con pena privativa de

libertad no menor de cuatro ni mayor de seis años e inhabilitación conforme a los incisos 1 y

2 del artículo 36° del Código Penal .

El delito de negociaciones incompatibles sólo se produce cuando la actuación del funcionario

se realiza en representación tanto del Estado como de sus intereses particulares, es decir,

cuando se interesa excesivamente en el contrato o actividad a su cargo.

En el contexto de la contratación pública, el delito de negociaciones incompatibles previsto

en el artículo 399 del Código Penal peruano comprende; Como tipo de este delito, se intenta

castigar al funcionario público que se justifique en un contrato u operación gubernamental en

la que, por razón de su cargo, intervenga en beneficio propio o de un tercero.

El objeto activo de este delito es un funcionario o empleado, y el objeto pasivo de este delito

es el Estado, al que el funcionario perjudica al dejar de actuar en el interés público. En el caso


18
de la intervención basada en el estatus, esto significa que debe haber un vínculo funcional

con los contratos celebrados por el estado; es decir, que un funcionario público pueda actuar

formalmente en la toma de decisiones o realizar legalmente actividades empresariales lícitas

que afecten el bien jurídico protegido por este tipo de delito de corrupción oficial, que es el

buen funcionamiento de la administración pública.

El objeto de este delito es un contrato o un acto bajo la responsabilidad de cualquier estado,

la etapa en que se celebra el contrato o acto es irrelevante, porque se puede tomar una ventaja

indebida desde la etapa del contrato hasta la conclusión final del contrato.

La obtención de una ventaja inmediata significa que el funcionario expresa personalmente su

demanda por el contrato o acción; para lo cual toma todas las acciones necesarias para lograr

el resultado deseado. La obtención de una ventaja indirecta significa que un funcionario

público utiliza o utiliza intermediarios, que pueden ser particulares u otros organismos

públicos, para lograr su ventaja en el contrato. Análoga acción es cuando un funcionario

público actúa para proteger intereses públicos administrativos, pero en realidad son

personales o especiales. Esto sucede, por ejemplo, cuando el estado negocia con empresas

que parecen ser de propiedad diferente o que en realidad son propiedad de un funcionario del

gobierno. También donde se organizan eventos ficticios con empresas inexistentes.

Para cometer este delito, el funcionario no necesita recibir un beneficio económico ni lograr

el fin perseguido. Esto puede completarse controlando conductas que demuestran el interés

especial de un funcionario público en contratos u operaciones sin ganancia o perjuicio

económico para el Estado. Abordando así el delito de simple actuación y atentado contra la

imparcialidad en el desempeño de un deber público.

19
Penas previstas para el delito de negociación incompatible:

20
1. Pena privativa de libertad no menor de cuatro ni mayor de seis

años

2. Inhabilitación conforme a los incisos 1 y 2 del artículo 36 del

Código Penal:

● Privación de la función, cargo o comisión que ejercía el

condenado, aunque provenga de elección popular

● Incapacidad o impedimento para obtener mandato, cargo,

empleo o comisión de carácter público

● Ciento ochenta a trescientos sesenta y cinco días-multa.

21
ANEXOS

22
23
CONCLUSIÓN

Los delitos cometidos por empleados públicos en el desempeño de sus cargos, causan un

gran impacto en nuestro país a nivel económico y social, debido al daño que provoca esta

conducta. Genera desconfianza en los ciudadanos, quienes esperan que los funcionarios

públicos actúen con integridad. Los distintos tipos de delitos como Cohecho, Soborno, etc,

causa desconfianza e incertidumbre en las instituciones públicas. Y para poder recomponer

la confianza, los funcionarios públicos deben de actuar con transparencia, denunciar los

hechos, entregar toda la información disponible.

Siendo los funcionarios públicos los trabajadores del Estado, se debería realizar una

evaluación y capacitación de estos trabajadores; ya que muchas veces sin tener la calificación

adecuada ingresan a trabajar por recomendación, de alguna persona influyen, sea por razón

política, lo cual debería ser el ingreso de acuerdo a concurso público y debe hacerse cumplir.

El delito de concusión es el cometido por funcionario o servidor público, que abusando de su

cargo percibe con propósito de lucro, contribuciones, tasas, indemnizaciones o emolumentos

no debidos, o en cantidad que exceda la tarifa legal.

24
El peculado es un delito que comete un funcionario público que se apropia o utiliza en

cualquier forma para sí o para un tercero.

La conducta típica en la colusión es la concertación, por la cual se busca defraudar al Estado.

La colusión tiene un carácter bilateral (concertación entre el funcionario público y el privado

interesado).

El delito de negociación incompatible se produce cuando un funcionario público muestra un

interés excesivo en cualquier etapa del proceso de contratación pública sin que la decisión

final sobre la aceptación de la propuesta corresponda al representante. El funcionario

incumple su deber especial de lealtad e integridad en el desempeño de sus funciones desde

el momento en que dirige sus actividades en beneficio propio o de un tercero. Esto significa

que el derecho legal a este tipo de delitos es irrelevante.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

https://lpderecho.pe/delitos-administracion-publica-
funcionarios/#:~:text=Ahora%20bien%2C%20son%20cuatro%20los,de%20funcionarios%20
y%20enriquecimiento%20il%C3%ADcito.

https://laley.pe/art/11685/cuales-son-los-delitos-cometidos-por-funcionarios-publicos

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