HORMIGÓN ARMADO
TRABAJO PRÁCTICO ESPECIAL
PROYECTO Y CÁLCULO DE LA ESTRUCTURA
DE UNA VIVIENDA UNIFAMILIAR
1.- OBJETO y ALCANCE
El presente trabajo práctico tiene por objeto familiarizar al alumno con el
proyecto de estructuras de hormigón armado correspondientes a viviendas
unifamiliares. En este trabajo práctico se desarrollarán estructuras para viviendas de
dos plantas (planta baja y planta alta) en las que se supondrá que el techo también
está constituido por una estructura de hormigón armado plana (azotea).
En la primera parte del trabajo se proyectará la estructura correspondiente a una
vivienda cuyo plano de arquitectura deberá conseguir el alumno y someterlo a la
consideración del Ayudante. En esta etapa presentará tres variantes por cada una de
las plantas y realizará por escrito un análisis crítico de cada una de ellas.
En la segunda parte calculará las solicitaciones y armaduras de una estructura
relativamente sencilla propuesta por la Cátedra confeccionando un esquema de
“presentación municipal” de la misma.
En la presente guía se comentan aspectos significativos del desarrollo de este
trabajo práctico.
2.- Plano de Distribución de Estructura
2.1.- Definición y Contenido
Todos los proyectos del tipo que nos ocupa comienzan con el desarrollo de un
“Plano de Distribución”. Se denomina así a un plano, generalmente confeccionado en
escala 1:100, en el que se vuelca la distribución general de elementos estructurales
(losas, vigas, columnas y fundaciones) con su numeración (denominación) y el
acotamiento necesario como para abordar el cálculo de solicitaciones.
La confeccion del Plano de Distribución es, conceptualmente, la etapa más
importante de todo el trabajo pues en ella se plasma el anteproyecto de la estructura.
Los errores de concepción de una estructura se originan en esta etapa y pueden
arrastrarse a través de las etapas siguientes. En algunas oportunidades estos errores
se detectan porque conducen a armaduras excesivas pero en otras pasan
desapercibidos pudiendo conducir a funcionamientos estructurales patológicos y/o a
seguridades menores a las esperadas.
1
El proceso de proyectar una estructura es necesariamente iterativo (tanto más
cuanto menos experiencia se tiene) y resulta difícil plantear un procedimiento único que
resulte igualmente efectivo en todas las situaciones.
En las Figuras 2.1.2 y 2.1.3 se han planteado dos posibles estructuras para la
vivienda cuyas plantas de arquitectura se muestran en la Figura 2.1.1. El procedimiento
empleado para el anteproyecto de estas estructuras consistió en partir de una
distribución de vigas que cumpliera con las siguientes condiciones:
a) Dar apoyo con vigas a todo el perímetro de losas
b) Luces razonables de losas
c) Vigas ocultas en paredes
d) Baño con losa descendida
Se adoptó una distribución de columnas con las siguientes características:
a) Luces razonables de vigas
b) Columnas no demasiado próximas
c) Mínima cantidad de apeos de vigas en vigas
d) Ningún apeo de columnas en vigas
Volveremos más adelante sobre el alcance de términos tan imprecisos como
“luces razonables”, “no demasiado próximas”, etc.
2.2.- Denominación y Numeración de Elementos
2.2.1.- Generalidades
Localmente existe un cierto acuerdo sobre la simbología y notación a utilizar en
este tipo de estructuras.
L: Losas en General
LE: Losas de Escalera
R: Refuerzos en Losas
V: Vigas en General
VI: Vigas Invertidas
VF: Vigas de Fundación
C: Columnas
T: Tensores
TC: Troncos de Columna
B: Bases de Fundación
P: Pilotines, Pilotes o Pozos
Para identificar un elemento se utiliza una de las letras anteriores seguida de un
número de orden. Los números de orden suelen asociarse con el piso en que se
encuentra el elemento:
- En Planta Baja: 1 en adelante
- Sobre Planta Baja: 101 en adelante
2
- Sobre Primer Piso: 201 en adelante
Figura 2.1.1
3
Figura 2.1.2
4
Figura 2.1.3
5
y así siguiendo. Para la numeración de los diferentes elementos conviene adoptar dos
puntos de vista que se mantengan fijos a lo largo del proyecto (Figura 2.2.1) de modo
de numerar siempre de izquierda a derecha con un criterio único (aunque en las figuras
anteriores podrán detectarse algunos errores al respecto).
2.2.2.- Losas, Vigas y Columnas
Las losas se indican con letras “L” seguidas de un número de orden (Figura
2.2.1). Asimismo se utilizan grafismos que indican si se trata de losas armadas en dos
direcciones (L1), en una direccion (L2) o en voladizo (L3). Los lados de losas apoyados
en vigas se indican en línea continua mientras que los bordes libres se representan con
líneas punteadas. También se utilizan líneas punteadas para indicar “refuerzos” en
losas armadas en una dirección. Se llaman así a concentraciones de armaduras que se
disponen debajo de cargas lineales (p.e. paredes).
C1 V1 C2 C3
V2
V4
V5
V6
L1 L2 L3 R1
Punto de
Vista
C4 V3 C5 V4 C6
Figura 2.2.1
Figura 2.2.1
Punto de
Vista
Las vigas y columnas se representan respectivamente a traves de letras “V” y
“C” seguidas de un número de orden.
Respecto a las columnas, vale un comentario importante. Una columna se
considera constituida por todos los tramos que se encuentan alineados sobre una
misma “vertical”. Esto quiere decir que dichos tramos deberán compartir el último digito
de su numeración. En otras palabras, en un edificio de varias plantas la columna 1
estará constituida por los tramos C1, C101, C201 y así siguiendo.
El tramo C1 se encontrará en la planta baja pero se considera perteneciente a la
estructura a la que sustenta en forma directa, es decir, a la estructura sobre planta
baja. El criterio es válido para las columnas de cualquier planta.
2.2.3.- Fundaciones
Suelen incluirse en este nivel las vigas que sustentan las mamposterías de la
planta baja (VF: vigas de fundación) y los troncos de columnas (TC) que son los tramos
6
de columnas comprendidos entre las vigas de fundación y las fundaciones propiamente
dichas.
3.- Criterios de Proyecto
3.1.- Rangos de Luces
El término “luz razonable” es de una imprecisión manifiesta pero resulta difícil
establecer límites precisos de aplicación económica de los diferente elementos
estructurales. De hecho, cualquier recomendación que se haga en este sentido no
debería ser independiente de la carga actuante ni del número de veces que se repita el
elemento en estudio. Volveremos sobre el tema.
A título orientativo pueden tomarse los siguientes valores “máximos”
- Losas armadas en una dirección: 4.0 m
- Losas armadas en dos direcciones: 6.5 m
- Vigas: 10.0 m
aunque los valores “económicos” se encuentran en el orden del 50% al 60% de los
anteriores. Las luces de las losas están referidas a su menor dimensión en planta.
Existe cierta tendencia en los ingenieros estructuralistas a sugerir cambios en la
arquitectura cuando algún elemento se sale de los rangos anteriores. Antes de tomar
esta actitud debe considerarse el tipo de edificación en análisis. En efecto, en edificios
de varios pisos con plantas repetidas o en estructuras para barrios de viviendas en
donde la optimización de la estructura puede tener un rédito interesante, resultará
positiva una actitud de este tipo (recordando siempre que el costo de la estructura
resulta siempre inferior al 20% del costo total de la edificación). En un proyecto de
vivienda unifamiliar que será construido una única vez la optimización de la estructura
frecuentemente suele supeditarse al resultado arquitectónico buscado por el
propietario. En los edificios en altura la arquitectura es menos “a medida” que en el
caso anterior por lo que suele llegarse a estructuras más racionales. Cuanto más altos
sean los edificios mayores condicionamientos estructurales presentará el proyecto de
arquitectura.
Es conocido el hecho de que las estructuras más eficientes y económicas son
aquellas que funcionan a esfuerzos directos. Los ejemplos clásicos son los arcos y los
cables aunque ninguna de estas tipologías estructurales es de aplicación en viviendas.
Siguiendo con esta línea de pensamiento diremos que las columnas son más eficientes
que las vigas y llevando el razonamiento al límite afirmaríamos que deberíamos evitar
las flexiones y por lo tanto las vigas. La estructura resultante sería un bosque de
columnas cuyo interior resultaría bastante difícil de transitar y con un número muy
grande de fundaciones.
En términos generales, para el tipo de estructura del que estamos hablando, las
luces razonables entre columnas se encuentran entre unos 2.5 y 5.0 metros.
7
3.2.- Criterios de Predimensionamiento
3.2.1.- Generalidades
Con el tiempo, cada proyectista va ajustando sus propios criterios para dar
dimensiones preliminares a los diferentes elementos estructurales. El hecho de poder
fijar estos valores en forma ajustada desde el primer intento evita realizar iteraciones.
En efecto, para resolver estructuras hiperestáticas necesitamos conocer las
dimensiones de sus secciones transversales. También necesitamos esos valores para
calcular los pesos propios. Si al finalizar los cálculos llegamos a armaduras demasiado
grandes o demasiado pequeñas podrá ser necesario modificar dichas dimensiones y
por lo tanto eso conducirá en muchos casos a rehacer nuestros cálculos de
solicitaciones.
En elementos flexados (losas y vigas) las dimensiones transversales (en general
se habla solamente de las alturas) deben asegurar una rigidez suficiente como para
que las deformaciones resulten menores que las admisibles y deben conducir a
cuantías razonables de armaduras. En estos casos los reglamentos suelen dar
expresiones para la determinación de “alturas mínimas” de elementos. Estos valores
son los mínimos que cada reglamento permite adoptar sin necesidad de verificar
deformaciones. En otras palabras, podrán adoptarse alturas menores siempre que se
realice un cálculo de deformaciones que justifique que las mismas se encuentran por
debajo de los valores máximos reglamentarios.
3.2.2.- Losas
a) Comentarios Generales
En la Argentina se ha venido utilizando durante décadas una serie de
coeficientes empíricos que, empleados dentro del rango de luces considerado como
“económico” en el punto 3.1 y con sobrecargas usuales en viviendas, han conducido a
resultados satisfactorios. El CIRSOC 201-2002 por su parte indica otros métodos para
la determinación de alturas mínimas que son de aplicación más laboriosa y que
conducen a alturas algo mayores para la mayoría de los casos. Asimismo establece un
espesor mínimo de losas de 9 centímetros que es mayor que el que veremos más
adelante como más usual en nuestro medio.
Los coeficientes utilizados hasta ahora en nuestro medio y que utilizaremos en
este trabajo práctico presentan la ventaja adicional de conducir, en las condiciones ya
mencionadas, a cuantías de armaduras muy razonables.
Existen otras modalides constructivas tales como las losas nervuradas, las losas
aligeradas, las losetas pretensadas, etc. que no serán tratadas en este trabajo práctico.
b) Clasificación
Se consideran losas armadas en una dirección aquellas cuya relación entre el
lado mayor y el lado menor es mayor o igual que dos. Si esta relación está
8
comprendida entre uno y dos se habla de losas armadas en dos direcciones. Como ya
se ha comentado en la Teoría del Curso, se trata de una división convencional (existen
autores que fijan el límite en 1.5 en lugar de en 2.0) destinada fundamentalmente a
simplificar los cálculos y las disposiciones de armado.
b) Coeficientes Usuales en Argentina para el Predimensionamiento de Losas
Las alturas útiles (no totales) mínimas suelen calcularse a partir de la expresión:
dmín = Lado Menor / m
ALTURA ÚTIL MÍNIMA, d h ≥
ELEMENTOS Simplemente Un Extremo Ambos Extremos En Voladizo
Apoyadas Continuo Continuos Idem Losas
Losas Macizas en Dos
Armadas en Una Luz Menor / 30 Luz Menor / 35 Luz Menor / 40 Luz Menor / 10 Direcciones
Dirección
Losas Macizas Amadas en Dos Direcciones
Condiciones de Borde d≥ h≥
Luz Menor
50
Losas en General: 7 cm
Luz Menor
55 Losas Transitadas
por automóviles: 10 cm
Luz Menor
60
La altura total mínima se obtiene entonces como:
hmín = dmín + db/2 + recubrimiento
En losas interiores de viviendas la expresión anterior puede aproximarse
mediante:
hmín ≈ dmín + 2 cm
En rigor una losa siempre es continua con su vecina dado que el hormigón se
moldea sin solución de continuidad y casi siempre existen algunas armaduras
superiores pasantes. Sin embargo, a los fines prácticos, no suele considerarse la
continuidad normal a los lados cortos de las losas armadas en una dirección ni la
correspondiente a losas descendidas (p.e. losas de baño marcadas rayadas en los
planos de distribución de figuras 2.1.2 y 2.1.3).
9
c) Unificación de Alturas
Si bien volveremos más adelante sobre el tema vale aquí un comentario. La
aplicación de los coeficientes anteriores conduce a una variedad muy grande de alturas
mínimas para una misma planta. Constructivamente eso sería complejo por lo que se
procede a unificar alturas por sectores e inclusive por plantas enteras.
Si bien dos losas contiguas podrían tener alturas diferentes se da una situación
particular en el caso de los voladizos: siempre la altura de la losa adyacente a un
voladizo debe tener una altura al menos igual a la de éste. Este sería el caso de las
losas L1 y L2 de la Figura 2.2.1.
3.2.3.- Vigas
Los reglamentos también dan valores de “m” para el predimensionamiento de
vigas aunque en estos casos los elementos que se obtienen tienen alturas menores
que las necesarias para obtener cuantías razonables de armaduras de flexión y corte.
Por ese motivo suelen utilizarse valores prácticos "n” algo menores que los
reglamentarios. Estos valores se aplican a las luces para obtener “h” y no “d”.
Esquema Estructural n
5a8
10 a 12
12 a 15
14 a 16
Por razones constructivas se suele unificar las alturas de los tramos que
constituyen una viga continua.
Los coeficientes “n” de la tabla anterior varían en función de la luz de las vigas y
con las cargas actuantes (a mayor luz y/o mayor carga menor “n”).
Usualmente resultan más cargadas las vigas interiores (una losa a cada lado y
una pared divisoria) que las perimetrales (losa de un solo lado y pared exterior).
En el caso de las ménsulas, la elección del coeficiente “n” está asociada a la
existencia o no de cargas concentradas en el extremo libre.
10
El ancho mínimo a dar a una viga (ó ménsula) no debería ser menor a 12
centímetros y, para permitir un correcto hormigonado, debe existir una relación
conveniente entre el ancho y la altura que sugerimos respete la siguiente desigualdad:
h/4 ≤ ancho viga o ménsula ≤ h/3
Es práctica común dar a las vigas alturas totales que sean múltiplos de cinco
centímetros.
3.2.4.- Columnas
La mayoría de las columnas de una vivienda resultarán de dimensiones mínimas
(20×20 centímetros) aunque sus armaduras pueden superar a la mínima (4db12).
Solamente algunas columnas interiores suelen presentar dimensiones mayores y, si no
se implementan disposiciones especiales en las fundaciones, también podría ocurrir lo
mismo con algunas columnas medianeras y/o de esquina que requirieran de mayores
dimensiones para resistir los momentos inducidos por las fundaciones excéntricas.
Antes de proceder al predimensionado de las columnas puede convenir hacer
una tabla con las cargas que soporta la columna de dimensiones exteriores mínimas
con diferentes cantidades de armaduras hasta llegar a una cuantía, por ejemplo, del 2
al 2.5% (valores que conducen a armaduras cómodas de colocar). De esta forma, una
vez finalizado el análisis de cargas sobre columnas, podremos asignarles áreas muy
rápidamente quedando sin definir solamente algunos casos que merecerán atención
especial. En viviendas con luces ordinarias el trabajo anterior puede obviarse y partir
directamente de la suposición de que todas las columnas tienen dimensiones de
hormigón mínimas.
En un caso más general con un número mayor de pisos puede darse el caso en
el que tengamos que hacer una estimación rápida de las dimensiones de una columna
sin poder realizar ningún cálculo . En esos casos la sección de una columna puede
aproximarse utilizando la expresión:
Ac (cm2) ≈ Nservicio (kN)
Para estimar la carga de servicio de una columna se debe determinar en forma
aproximada la denominada “superficie tributaria” en cada nivel. La superficie tributaria
es la porción de área de una planta cuya carga puede suponerse que es soportada por
la columna en estudio. Luego se procede a estimar la carga como:
Nservicio (kN) ≈ Área Tributaria (m2) × (10 á 12 kN/m2)
En edificios en altura esta estimación de la carga puede ser necesaria para:
a) Orientar al Ingeniero Geotécnico sobre la profundidad de los sondeos la que se
verá fuertemente influenciada por la carga de la columna más cargada
11
b) Dar dimensiones orientativas de las columnas de la planta de cocheras lo que
resulta muy importante en el momento de definir el área disponible para
estacionamientos y para circulaciones y giros.
3.2.5.- Fundaciones
El trabajo práctico se realizará suponiendo que las fundaciones son directas
mediante bases. Las vigas de fundación podrán contar con pilotines situados a
distancias más o menos regulares de entre 1.2 y 2.0 metros ubicando además un
pilotín en cada encuentro de vigas de fundación. La cota y tensión de fundación serán
suministradas en cada caso por el Ayudante.
3.3.- Algunos Comentarios
Antes de hacer el anteproyecto de una estructura conviene estudiar con
detenimiento todas las plantas de modo de hacer mínimo el número de tanteos y
correcciones.
En el caso de un edificio de varias plantas, la estructura se estudia para que
resulte los más eficiente posible en las plantas con mayor número de repeticiones
(planta tipo) y luego se estudian las interferencias más comunes (planta baja y
cocheras).
En el caso de una vivienda, el procedimiento no resulta tan evidente aunque se
establece generalmente un orden de prioridades (p.e. evitar que la estructura quede a
la vista en los ambientes de uso más jerarquizado, evitar mochetas de columnas y
vigas en ambientes azulejados, etc.) que marca los grandes lineamientos de proyecto.
Otro punto a tener en cuenta en el momento de proyectar una estructura es la
relación de luces entre elementos contiguos. Para que el funcionamiento de la
estructura sea armónico, los elementos contiguos, sean estos losas o vigas, deberían
tener luces lo menos dispares posibles. Veremos más adelante algunas consecuencias
originadas en la disparidad de luces adyacentes.
En caso de existir alguna losas de dimensiones muy importantes puede resultar
conveniente no unificar alturas con las adyacentes. Esto conduce a alturas de fondo de
losa diferentes y a un cálculo y un armado ligeramente más complicados.
En el caso de estructuras que quedarán a la vista suele generalizarse la
unificación de alturas de vigas más allá de lo visto anteriormente (por tira de vigas
continuas).
En ocaciones la altura de las vigas se adopta con criterios no estructurales. Un
ejemplo de esto lo constituye el hecho de utilizar vigas suficientemente altas como para
que actúen como dinteles de puertas y/o ventanas evitándose así la construcción de
dinteles de mampostería o de encadenados. Un caso similar se da cuando la estructura
quedará paracial o totalmente a la vista.
12
Una situación complicada suele presentarse cuando algún arquitecto solicita el
uso de las denominadas “vigas cinta” refiriéndose con este término a vigas que tienen
mayor ancho que altura. En estos casos, a menos que se realice un cálculo afinado de
deformaciones, deben utilizarse las alturas mínimas fijadas por los reglamentos (ya se
mencionó que esas alturas son menores a las utilizadas en este trabajo práctico). Al
trabajar con alturas tan bajas se necesitan anchos importantes para alojar las
armaduras de flexión que crecen sensiblemente y además para resistir los esfuerzos de
corte. Este tipo de vigas han sido utilizadas indiscriminadamente dando lugar a no
pocos funcionamientos patológicos.
Un elemento que requiere un análisis diferenciado es la escalera. Volveremos
con más detalle sobre este tema al final del trabajo. Mencionaremos solamente aquí
que se requieren apoyos intermedios para los descansos (p.e. vigas a media altura) y
muchas veces elementos adicionales de apoyo o suspensión (p.e. tirantes o columnas
cortas).
3.4. Crítica y Variantes
Aunque con la práctica el proyecto de este tipo de estructuras va requiriendo
cada vez menos tanteos, no deja de ser saludable el mantener la costumbre de
plantear varias distribuciones hasta dar con la más apropiada. Para poder decidir entre
varias propuestas se debe hacer una crítica de cada una de ellas. A efectos de aclarar
a qué nos estamos refiriendo haremos una crítica de la estructura de la Figura 2.1.2.
Dentro de la crítica a la estructura se irán introduciendo comentarios con
conceptos que entendemos resultarán de utilidad en el momento de desarrollar el
Trabajo Práctico. Por este motivo, los párrafos que siguen resultan algo más extensos y
menos concisos que lo que podría esperarse de una crítica ordinaria.
3.4.1.- Estructura sobre Planta Alta
[Link].- Alturas de Losas
Aplicando los criterios enunciados anterioremente se obtienen las siguientes
alturas de losas:
h101 ≈ 3.50/55 + 0.02 = 0.08 m
h102 ≈ 5.00/55 + 0.02 = 0.11 m
h103 ≈ 3.50/55 + 0.02 = 0.08 m
h104 ≈ 3.85/55 + 0.02 = 0.09 m
La unificación en 0.11 m conduciría a elevar en demasía el volúmen de las losas
101, 102 y 104.
13
[Link].- Funcionamiento Estructural de las Losas
No existen losas armadas en una dirección. Lo anterior indica que las losas
tendrán un funcionamiento bidireccional aunque no necesariamente armónico debido a
la presencia de la losa 102. Veremos más adelante que las consecuencias de luces
adyacentes muy diferentes tienen mayor impacto si se realiza un cálculo elástico y se
amortiguan al utilizar un cálculo plástico.
Los rangos de luces caen dentro de los indicados oportunamente por lo que no
son de esperar deformaciones excesivas o armaduras muy grandes.
[Link].- Alturas de Vigas
h101 ≈ 3.50/15 = 0.23 m
h102 ≈ 5.00/15 = 0.33 m ⇒ h101-102 = 0.35 m
h103 ≈ 3.50/10 = 0.35 m ⇒ h103 = 0.35 m
h104 ≈ 5.00/10 = 0.50 m ⇒ h104 = 0.50 m
h105 ≈ 3.50/15 = 0.23 m
h106 ≈ 5.00/15 = 0.33 m ⇒ h105-106 = 0.35 m
h107 ≈ 0.90/5 = 0.18 m
h108 ≈ 4.35/15 = 0.29 m
h109 ≈ 4.45/15 = 0.30 m ⇒ h107-108-109 = 0.30 m
h110 ≈ 0.90/5 = 0.18 m
h111 ≈ 4.35/12 = 0.36 m
h112 ≈ 4.45/12 = 0.37 m ⇒ h110-111-112 = 0.40 m pero dado que sobre la V111
apea la V104 de 0.50m de altura, se adopta una altura
de 0.50m
h113 ≈ 0.90/5 = 0.18 m
h114 ≈ 2.95/15 = 0.20 m
h115 ≈ 5.85/15 = 0.39 m ⇒ h113-114-115 = 0.40 m
Independientemente de las alturas que se han adoptado por unificación en vigas
continuas, la altura mínima que podrían tener las ménsulas V107, V110 y V113 no
convendría que fuera menor que las de las vigas que apean en ellas. Este es un criterio
de carácter general y es de aplicación a cualquier apeo de viga en viga. Es también el
caso de la viga continua V110/V112 cuya altura viene condicionada por el apeo de la
V104.
Las luces de todas las vigas se ubican dentro del rango de luces que puede
considerarse razonable. Por otra parte, las vigas quedan satisfactoriamente ocultas en
las paredes de la planta inferior.
14
A pesar de que las sobrecargas de uso de la azotea son menores que las
correspondientes a los diferentes ambientes de una vivienda, las cargas totales sobre
losas no necesariamente serán menores que las de las losas sobre planta baja. Esto se
debe a que, para facilitar el escurrimiento del agua de lluvia hacia los desagües, es
necesario imponer pendientes a los contrapisos de las azoteas (los valores usuales van
del 1 al 2%) lo que conduce a importantes cargas por peso propio. De todas formas, las
cargas totales sobre las vigas de azotea pueden resultar algo menores que las
correspondientes a otras plantas por la ausencia de paredes altas (este puede no ser el
caso de las paredes medianeras).
3.4.2.- Estructura sobre Planta Baja
[Link].- Losas
Sin hacer un análisis tan detallado como el realizado para la planta superior,
puede decirse que existe gran disparidad de luces y formas de funcionamiento. La losa
L1, por su luz y funcionamento en una dirección, necesitará alrededor de 0.12m de
altura, la losa L6 (en voladizo), alrededor de 0.11m mientras que el resto de las losas
requerirán entre 0.07 y 0.08m.
Dada la importante superficie ocupada por L1, podría pensarse en dividir la
planta en dos sectores, uno de ellos de altura 0.12m y el otro de 0.08m.
Existe un hecho que impide esta unificación sin hacer antes algunas
consideraciones adicionales:
• No resulta razonable que una losa que está “resistiendo” un voladizo
lindero tenga una altura menor que éste. Si así fuera, la armadura del
voladizo debería calcularse con la altura de la losa y no con la propia
pues, en caso contrario, el apoyo resultaría con seguridad insuficiente.
Asimismo, muy posiblemente, el voladizo experimentaría una deformación
excesiva por giro en el apoyo debido a la baja restriccón rotacional que
impone la losa adyacente. En consecuencia, la losa L5 no debería tener
menos de 0.11m de altura. Por lo expuesto, parecería razonable dar a L1,
L5 y L6 una altura constante de 0.12m.
• La losa L2, al ser descendida, no requiere unificación de alturas con las
losas linderas dado que no existe la posibilidad de igualar la cota de
fondo. En general la cota superior de las losas descendidas se encuentra
entre 0.15 y 0.20m por debajo de las adyacentes. Este desnivel depende
de que tan largo sea el recorrido horizontal del caño de cloaca hasta llegar
al montante.
En la actualidad es comun que las losas de baño se ejecuten a nivel
respecto a las adyacentes y todos los desagües se cuelguen por debajo
de la misma. Esto es algo más dificultoso de ejecutar pero mucho más
práctico de reparar en caso de averías pues es más barato y más rápido
reconstruir un cielorraso suspendido que un piso. Para dar mayor
generalidad el trabajo práctico se realizará suponiendo que la losa se
desciende.
15
En el caso de nuestro ejemplo, la presencia de la losa descendida
obligará a hacer un cielorraso suspendido en la cocina (en coincidencia
con L3) a efectos de evitar un desnivel en el cielorraso.
• Otro elemento estructural que no requiere consideraciones sobre
unificación de altura es la escalera. Se adoptará la altura necesaria
considerando este elemento como una losa armada en una dirección. Las
escaleras suelen presentar alturas importantes. En nuestro caso: h =
3.03/30 + 0.02 = 0.12m. Asimismo, sus armaduras son más importantes
que las del común de las losas de piso debido a su funcionamiento
unidireccional, su significativo peso propio (recordar que debe sumarse el
peso propio de escalones y solados) y sobrecargas algo mayores que las
correspondientes a los ambientes principales (3 kN/m2 frente a alrededor
de 2 kN/m2 en el caso de viviendas).
En el ejemplo, la escalera está constituida por dos losas casi gemelas. El
primer tramo de escalera (hasta el primer descanso) será construido
directamente con contrapiso o con ladrillos huecos. El segundo tramo (del
primer al segundo descanso) se apoyará inferiormente en una fundación
directa o bien sobre una viga de fundación y superiormente en una viga a
media altura (VMA en el plano de distribución). El tercer tramo (entre el
segundo descanso y la Planta Alta) se apoya inferiormente en la viga a
media altura y superiormente en la viga V12.
• Dada la pequeña superficie de la losa L4, puede adoptarse para ella una
altura de 0.12m originando un incremento no significativo en el volumen
total de losas.
• La losa L3 no tiene losas linderas por lo que su altura puede elegirse sin
necesidad de pensar en unificaciones.
Resulta evidente que la altura de la zona más significativa de la planta viene
dada por la altura de la losa L1.
Desafortunadamente, no puede disminuirse la altura de esta losa sin disponer
alguna viga paralela al frente de la vivienda. Desde el punto de vista estructural la
mejor ubicación para esta viga coincidiría con el refuerzo R2 pero esto no resulta
admisible desde el punto de vista arquitectónico dado que esta viga cruzaría el
ambiente principal.
Una posible solución consistiría en realizar un cielorraso suspendido. Esto
incrementaría el costo del cielorraso (que podría compensarse o no con el material de
la losa y el incremento originado por la mayor mano de obra al construir la viga) y
posiblemente obligaría a aumentar la altura entre piso y fondo de losa de toda la planta.
Otra solución podría consistir en la implantación de una viga invertida
coincidente con el refuerzo R2. Esta viga podría ocultarse en un sector de pared y en el
zócalo del placard del dormitorio. Si bien estas vigas resultan, desde el punto de vista
de su funcionamiento estructural, menos eficientes que las vigas normales, permiten
solucionar muchos problemas con un costo adicional muy modesto (respecto a una
viga normal). En este caso, más que un cuestionamiento económico cabría uno de
orden arquitectónico o funcional: la presencia de la viga cancela cualquier posibilidad
futura de modificar la posición de los tabiques.
16
El uso de vigas invertidas en azoteas (no es nuestro caso) también debe
manejarse con cuidado dado que puede dar lugar a la formación de “piletas” que deben
desaguarse en forma confiable dado que la acumulación de agua de lluvia puede
producir desde filtraciones hasta fisuras y aún la falla de elementos estructurales.
Los reglamentos permiten para este tipo de estructuras realizar numerosas
simplificaciones en el cálculo de losas. Una de ellas consiste en tomar las cargas
lineales que actúan paralelas a la luz menor de las losas armadas en una dirección
(p.e. paredes) a través de concentraciones de armaduras ubicadas en fajas de losa
centradas con dichas cargas. Estas fajas se denominan refuerzos y se calculan como
vigas simplemente apoyadas cuya luz es igual a la luz menor de la losa, cuyo ancho
viene dado por los reglamentos y cuya carga es igual a la carga lineal a resistir. El
ancho de estas fajas suele ser igual al ancho de la carga más dos veces el ancho del
contrapiso más una vez el espesor de la losa (apertura de la carga a 45º hasta el eje de
la losa). En oportunidades el cálculo de armaduras de estos elementos conduce a
cuantías muy elevadas. En estos casos puede recurrirse a un aumento local en el
espesor de la losa cuidando que el mismo quede oculto dentro del espesor del
contrapiso.
Debe quedar claro que los refuerzos son zonas en las que se incrementa
notablemente la resistencia de la losa pero poco y nada su rigidez. De hecho, no puede
considerarse a los refuerzos como apoyos de las losas (si así fuera, podría pensarse
que un refuerzo transformaría una losa en una dirección en dos losas en dos
direcciones). En forma simplificada se considera que la única carga que debe resistir un
refuerzo es la que se encuentra inmediatamente sobre él.
Podemos concluir entonces que los condicionamientos arquitectónicos hacen
que la planta no presente un funcionamiento armonioso lo cual no invalida ni el diseño
arquitectónico ni el estructural.
[Link].- Vigas
La necesidad de definir un espacio físico para el paso de la escalera hace
obligada la presencia de la V4. Otro tanto ocurre con la V12 que a su vez encuentra
también su origen en descenso de la L2. Ninguna de estas viga puede ocultarse
enteramente en tabiques por lo que el arquitecto deberá decidir si las dejará parcial o
totalmente a la vista o las ocultará mediante un cielorraso suspendido. La V12 tiene
una luz y unas cargas muy importantes y el cálculo del conjunto V2-V3-V4-V12 no
parece, a primera vista, elemental (se trata de un emparrillado).
También un tramo de la V6 quedará a la vista dentro de la cochera pero esto
suele admitirse en ambientes secundarios.
Si se hubiera dado el caso nada infrecuente de que las ventanas de adelante y
atrás del living-comedor huberan sido proyectadas de piso a techo, se deberían haber
invertido las V1 y V5. En estos casos, es común considerar cortada la continuidad con
las vigas adyacentes no invertidas y considerar los extremos de las viga invertidas
como simplemente apoyados.
17
Existe en esta planta un número importante de apeos de vigas en vigas. Los
apeos constituyen puntos singulares que deben ser estudiados y constuidos con todo
cuidado. En estre trabajo práctico no se permitirá realizar apeos de columnas en vigas.
El análisis riguroso de estructuras apeadas es bastante laborioso dado que,
como regla general, se trata de estructuras hiperestáticas espaciales de mayor o menor
complejidad. En muchos casos el cálculo de estas estructuras puede simplificarse sin
cometer grandes errores. La simplificación más frecuente (no la única) es la de
despreciar la torsión de compatibilidad.
En algunos casos la diferencia de rigideces es tan evidente que el sistema
estructural simplificado es evidente. Este es el caso de la viga V104 de la estructura
sobre Planta Alta. Allí podrá considerarse que esta viga apoya en la V111. El hecho de
que la V104 no forme parte de una viga continua simplifica el análisis porque el
descenso de un apoyo no tiene consecuencias en sus reacciones y solicitaciones.
Como en el caso de las losas, la distribución de vigas no conducirá a una
solución de funcionamiento armonioso pero el resultado no contiene nada que pueda
considerarse descalificante.
3.4.3.- Estructura de Fundación
Como se comentó, las fundaciones serán resueltas mediante bases. Vale la
pena comentar que las columnas son sólo una parte de los elementos que requieren
fundaciones. Existirá una importante cantidad de paredes en planta baja que requerirán
apoyo.
Las denominadas “paredes de 10” se apoyan muchas veces directamente sobre
los contrapisos aunque no siempre con resultados satisfactorios.
En general se manejan dos criterios para la fundación de paredes:
• Realizar fundaciones independientes a través de zapatas corridas que
pueden ser de mampostería o de hormigón
• Apoyarlas en vigas de fundación que corren entre columnas.
Frecuentemente estas vigas llevan pilotines intermedios para disminuir su
luz. Los pilotines deben verificarse en base a los resultados del estudio de
suelos.
La segunda de estas soluciones es la más utilizada en la actualidad porque:
a) Obvia la ejecución de zanjas relativamente profundas en las que luego hay
que ejecutar las zapatas una parte enterrada de pared
b) Evita la aparición de asentamientos diferenciales entre las paredes y las
columnas
18
4.- Análisis de Cargas
4.1.- Generalidades
Una vez adoptada la distribución de la estructura y finalizado su
predimensionamiento el paso previo al cálculo de solicitaciones es el análisis de
cargas.
En nuestro país es de aplicación el CIRSOC 101 - existe una nueva versión que
se encuentra actualmente (2004) en período de discusión pública - que fija los valores
mínimos a adoptar tanto para el peso unitario de los diferentes materiales (hormigón,
baldosas, etc.) como de las sobrecargas de utilización (función del destino del
ambiente). Recomendamos consultar directamente el citado reglamento aunque
daremos aquí algunos valores que resultarán útiles para el desarrollo del presente
trabajo práctico.
4.2.- Valores de Cargas y Sobrecargas más Utilizados en la Práctica
Pesos Unitarios
Material Peso Unitario (kN/m3)
Hormigón Armado Convencional 24
Hormigón Liviano 18
Hormigón de cal, arena y cascote (contrapiso común) 16
Mortero de cemento y arena 21
Mortero de cemento, cal y arena 19
Mortero de cal y arena 17
Maderas semiduras (petiribí, pinotea) 9
Maderas duras (viraró, incienso) 11
Baldosas 20 a 24
Cerámicos 20
Los espesores comunes de baldosas van de 2 a 2.5cm y los de cerámicos de
0.8 a 1cm.
Los espesores comunes de pisos de madera son 0.8cm para bastón roto, 1.5cm
para dameros y 2.2 para tarugados.
Los espesores comunes de alisado van de los 2 a los 4cm dependiendo de la
calidad de terminación del contrapiso.
Los espesores comunes de contrapiso van de los 5 a los 8cm dependiendo de la
calidad de terminación de la cara superior de las losas (agregar el efecto de la
pendiente en azoteas).
19
Material Peso Unitario (kN/m2)
Enlucido de yeso (por centímetro de espesor) 0.13
Enlucido de cal (por centímetro de espesor) 017
Yeso con enlistonado 0.20
Yeso con metal desplegado 0.18
Cubierta asfáltica impermeabilizante 0.10
El cálculo del peso de las paredes es bastante laborioso pues el Reglamento da
pesos de paredes sin revocar en función del porcentaje de huecos que presenten los
ladrillos. Pueden tomarse los siguientes valores como orientadores para la
consideración del peso de las paredes revocadas de ambos lados:
Paredes de Ladrillos Huecos (kN/m2): Espesor 0.10: 1.60
Espesor 0.15: 2.00
Espesor 0.20: 2.60
Paredes de Ladrillos Macizos de 0.30m de espesor (kN/m2): 4.40
Sobrecargas de Uso (kN/m2)
Azoteas Accesibles 2
Azoteas Inaccesibles 1
Baños 2
Balcones 5
Cocinas 2
Comedores y Lugares de Estar 2
Dormitorios 2
Escaleras medidas en proyección horizontal 3
Rellanos y Corredores 3
4.3.- Comentarios
En el cálculo del peso de paredes es común adoptar el criterio de tomar vacío
por lleno, es decir, no descontar el peso de las porciones desalojadas por las aberturas
(sólo podrían descontarse si fueran muy importantes y en el caso en que no pudieran
ser cegadas en el futuro).
Un caso especial dentro del análisis de cargas lo constituye la escalera. Como
puede apreciarse en la tabla anterior, los reglamentos dan para estos elementos
valores de sobrecarga en proyección horizontal. Esto se debe a que, si bien se trata de
una losa inclinada, la superficie transitada es horizontal (pedadas de los escalones). Es
práctica común llevar también el peso propio de la escalera a proyección horizontal
para luego analizar estas losas a partir de su luz proyectada sobre la horizontal
(volveremos más adelante sobre el tema).
El camino a seguir para el análisis de cargas de una estructura es el mismo que
el camino seguido por las cargas hasta llegar a las fundaciones. Se comienza con el
análisis de cargas en losas. Luego, a partir de las reacciones de las losas, se cargan
20
las vigas y , con sus reacciones, se analizan las columnas para llegar finalmente a las
fundaciones.
A pesar de que las cargas a utilizar se encuentran bastante bien definidas por
los reglamentos, esto no significa que no deban realizarse hipótesis de uso y de cálculo
en el momento de efectuar un análisis de cargas.
Un ejemplo de esto lo constituyen las cargas a adoptar en una losa cruzada que
soporta sectores de ambientes con diferentes pisos y sobrecargas y con paredes que
inciden directamente sobre ella actuando como divisorias de ambientes.
Evidentemente, el cálculo de una losa con este estado de cargas resultaría
enormemente laborioso y, si se tratara de una losa continua, resultaría inabordable
mediante los métodos de cálculo más accesibles. En estos casos, si las losas
presentan contrapisos y si los tabiques son de ladrillos huecos (10 ó 15) y de alturas
ordinarias, se procede a calcular la carga total sobre la losa para luego dividirla por su
superficie obteniendo una carga media. Se respetará así el equilibrio de fuerzas
aunque no la distribución interna de esfuerzos. Convendrá entonces ser generoso en el
momento de adoptar las armaduras.
La losas armadas en una dirección con estados de carga complicados son más
fáciles de abordar dado que se calculan como elementos unidireccionales (vigas de un
metro de ancho). Esto puede dar lugar a que una losa armada en una dirección pueda
presentar sectores con diferentes armaduras (suelen ponerse letras a estos sectores
que, en general, corresponden a ambientes diferentes y frecuentemente se encuentran
separados por refuerzos destinados a soportar las paredes divisorias de ambientes).
Ya se ha comentado anteriormente el origen y la función de los refuerzos en losas
armadas en una dirección.
5.- Cálculo de Solicitaciones
5.1.- Comentarios Previos
Es común escuchar frases como las siguientes: “El hormigón es noble” ó “En la
práctica todo se calcula como simplemente apoyado y no pasa nada”.
Sin querer quitar nobleza al hormigón ni incrementar la complejidad de los
cálculos, creemos necesario hacer algunas consideraciones sobre el cálculo de una
estructura como la que nos ocupa tratando de situar el problema en un punto razonable
entre una precisión obsesiva y una practicidad imprudente.
5.2.- Discretización de la Estructura
Las estructuras hormigonadas “in situ” constituyen un todo relativamente
monolítico y relativamente continuo cuyo análisis global y riguroso, aún con la ayuda de
computadoras, resultaría extremadamente laborioso, lento y costoso. Por lo dicho se
recurre a hipótesis simplificativas.
21
La primera hipótesis que suele realizarse es suponer que las vigas constituyen
apoyos verticalmente indeformables con rigidez torsional nula. En estas condiciones los
elementos superficiales (losas) pueden analizarse como placas sobre apoyos ideales.
Esta hipótesis se verifica en la mayoría de los asos dado que las alturas que
habitualmente se utilizan para las vigas las transforman en apoyos “casi indeformables”
para las losas. Por otra parte, salvo raras excepciones, la torsión que aparece en las
vigas es de compatibilidad por lo que puede ser despreciada (la mayoría de los
reglamentos admiten esta simplificación sin mayores consideraciones adicionales).
Una segunda hipótesis muy utilizada es suponer que las columnas resultan
apoyos verticales a libre rotación para las vigas. De esta forma los elementos lineales
horizontales se transforman en vigas continuas o, en el peor de los casos, en
emparrillados. Esta hipótesis facilita mucho los cálculos y la ejecución de las
estructuras pues transforma lo que originalmente eran pórticos espaciales en
estructuras lineales (facilidad de cálculo) evitando al mismo tiempo la necesidad de
armar los nudos (facilidad constructiva). Esta hipótesis es de uso generalizado pero
debe utilizarse con espíritu crítico particularmente cuando aumenta el número de pisos
y muy particularmente cuando la estructura en estudio se encuentre en zona sísmica.
Las columnas se calculan como barras comprimidas. En algunos casos
(columnas que apoyan en bases medianeras o de esquina) se introducen también
momento flectores. Es indispensable realizar cálculos que tengan en cuenta el pandeo
aunque para estos últimos se incurre en una contradicción pues rara vez se considera
a la unión entre las columnas y las vigas como una articulación. En realidad esta
contradicción no es muy severa dado que, a los efectos de disminuir la longitud de
pandeo, no es necesario contar con nudos muy resistentes y las armaduras
habitualmente dispuestas suelen ser suficientes como para dar la continuidad
necesaria como para suponer que la estructura es, a los fines del pandeo, monolítica.
Finalmente, otra hipótesis muy común consiste en considerar al suelo como
indeformable, es decir, despreciar la interacción suelo estructura simplificación que
también debe se efectuada con espíritu crítico.
Si bien se realizan hipótesis simplificativas que suponen, por ejemplo, que
existen momentos nulos en secciones que se sabe que estarán solicitadas a flexión,
ellas van acompañadas por reglas de trazado de armaduras que tienden a minimizar
las consecuencias negativas que estas hipótesis puedan tener. Este es el caso de los
bordes “simplemente apoyados” de losas o de los apoyos extremos de vigas. Si bien en
ambos casos suele suponerse que los momentos son nulos, siempre se dobla parte de
la armadura de tramo de modo de contar con una cierta cantidad de “armadura
negativa” encargada de controlar la aparición de una fisuración exagerada.
Como criterio general debe preverse la presencia de armaduras en todas
aquellas secciones que por una razón u otra puedan quedar sometidas a esfuerzos de
tracción.
22
5.3.- Cálculo de Solicitaciones en Estructuras de Barras
Si bien el cálculo de solicitaciones suele comenzarse por las losas, invertiremos
el orden de presentación por razones de facilidad expositiva.
5.3.1.- Es válido el cálculo lineal y elástico?
La mayoría de los cálculos estructurales que un estudiante de ingeniería realiza
a lo largo de su carrera suponen que el material de la estructura es el idealizado por la
Resistencia de Materiales Tradicional: linealmente elástico, isótropo, homogéneo y
continuo.
Este no es el caso del hormigón armado (particularmente del no pretensado) y
mucho menos si hablamos de niveles de solicitaciones elevados.
Lo dicho conduciría a contestar la pregunta del título en forma negativa. Quedan
todavía cuestiones por analizar.
5.3.2.- Teorema del Límite Inferior del Cálculo Plástico
Parecería que, si deseamos dimensionar nuestras secciones para el estado
límite último, convendría pensar en términos de cálculo plástico y no de cálculo
elástico.
Recordemos uno de los posibles enunciados del Teorema del Límite Inferior o
Teorema Estático:
“Si en una estructura con diagramas de solicitaciones equilibrados no se supera
la resistencia en ninguna de sus secciones y se respetan las condiciones de
compatibilidad, las cargas actuantes son menores o a lo sumo iguales a las que
producirían el colapso”
Dejando de lado por un momento el párrafo referido a la compatibilidad, y
aplicando este teorema a una estructura de hormigón armado calculada por métodos
tradicionales, estaremos frente a un caso particular de diagramas de solicitaciones
equilibrados.
5.3.3.- Si o no?
La única observación que queda pendiente para dar una respuesta afirmativa es
la referente a las condiciones de compatibilidad o, en otras palabras, al hecho de poder
afirmar que las secciones de la estrutura tendrán capacidades de rotación suficientes
como para poder alcanzar la distribución de solicitaciones adoptada.
La experiencia demuestra que la casi totalidad de las estructuras del tipo de las
vigas continuas y los pórticos intraslacionales verifican adecuadamente las condiciones
de compatibilidad (esta afirmación puede no ser válida en estructuras que se
encuentran en zonas sísmicas).
23
En definitiva, para la mayoría de las estructuras que se construyen en nuestro
medio, la respuesta es afirmativa.
5.3.4.- Conduce el cálculo tradicional a soluciones prácticas y económicas?
a) La forma de los diagramas de momentos
En general, en las vigas continuas los diagramas de
momentos flectores presentan sus máximos en coincidencia
con los apoyos.
b) La forma de las secciones
transversales
En las estructuras que estamos
comentando, la casi totalidad de las vigas
Tramo Apoyo presenta secciones “T” en los tramos y
rectangulares en los apoyos.
c) a) + b)
Mayores momentos flectores y secciones resistentes menos eficientes hacen
que los apoyos resulten las zonas más armadas requiriendo, además de las armaduras
levantadas desde los tramos adyacentes (barras dobladas), el uso de caballetes.
Esta elevada cantidad de armaduras obliga en muchos casos a ubicar las
armaduras en más de una capa complicando el armado, perdiendo altura útil y
dificultando además el hormigonado de las columnas.
d) Las reacciones
Así como el cálculo tradicional conduce a momentos de apoyo importantes otro
tanto ocurre con las reacciones de los apoyos internos.
5.3.5.- Es necesario abandonar el cálculo tradicional?
En principio, de no aparecer más elementos en su contra, y pudiendo evitarlo,
no.
El cálculo tradicional presenta la ventaja de ser fácilmente programable en
computadora existiendo además numerosos programas comerciales y gratuitos
fácilmente disponibles. Asimismo en la bibliografía se encuentran fórmulas, tablas y
ábacos que resuelven en forma muy rápida una gran cantidad de los problemas que se
presentan en la práctica diaria.
24
5.3.6.- Una Mejora: la Redistribución Limitada de Momentos
Bajo el paraguas del Teorema del Límite Inferior podríamos elegir cualquier
diagrama equilibrado mientras este fuera compatible. La experiencia indica que esto
puede lograrse de la siguiente forma:
a) Calculando la estructura por el método tradicional
b) Modificando sus momentos máximos en ± ∆%
c) Recomponiendo el equilibrio general a partir de los momentos
modificados
La observación de estructuras construidas ha demostrado que para valores de
“∆” comprendidos entre los que dan los reglamentos en la actualidad, las estructuras
dimensionadas con diagramas redistribuidos presentan deformaciones y fisuraciones
bajo cargas de servicio semejantes a las registradas en estructuras dimensionadas
siguiendo rigurosamente los resultados de un cálculo tradicional.
Veremos luego un ejemplo numérico muy elemental en el que se ponen de
manifiesto las ventajas de un cálculo con redistribución limitada.
5.3.7.- Los Reglamentos y la Redistribución Limitada
Algunos reglamentos establecen porcentajes fijos de redistribución
(generalmente comprendidos entre el 15 y el 20%).
El CIRSOC 201-2002 establece lo siguiente:
8.4. REDISTRIBUCIÓN DE LOS MOMENTOS NEGATIVOS EN
ELEMENTOS CONTINUOS SOLICITADOS A FLEXIÓN
8.4.1. Los momentos negativos se podrán incrementar o disminuir
(excepto cuando para los momentos negativos se utilicen
valores aproximados) en los apoyos de los elementos
continuos solicitados a flexión, determinados mediante la
teoría elástica para cualquier distribución supuesta de carga,
en no más de 1000 εt (%), con un valor máximo de 20%.
8.4.2. Para calcular los momentos en las secciones interiores de
cada tramo, se deben utilizar los momentos negativos
modificados sobre los apoyos
8.4.3. La redistribución de los momentos negativos se puede hacer
sólo cuando εt sea mayor o igual que 0.0075 en la sección en la
cual se reduce el momento.
5.3.8.- Son estas todas las posibilidades?
Algunos reglamentos permiten realizar un cálculo no lineal sin las limitaciones
impuestas a la redistribución.
25
Su aplicación, si bien da gran libertad al proyectista y puede conducir a ahorros
significativos en algunos casos, es laboriosa y su explicación excede el marco de estos
comentarios. Por otra parte, será necesario realizar un cálculo de deformaciones y
fisuración bajo estados límites de servicio para asegurar un buen comportamiento en el
espectro total de cargas aún cuando se hayan adoptado alturas de elementos que
verifiquen las mínimas reglamentarias.
5.3.9.- EJEMPLO: Solicitaciones en una viga continua de dos tramos
[Link].- Generalidades
El Reglamento CIRSOC 201-2002 permite suponer que la disposición de
sobrecarga se limita a las siguientes combinaciones:
a) Carga permanente mayorada en todos los tramos, con la sobrecarga total
mayorada en dos tramos adyacentes
b) Carga permanente mayorada en todos los tramos, con la sobrecarga total
mayorada en tramos alternados
En el caso de una viga continua de dos tramos como la que estamos
comentando esto lleva a tres estados de carga:
a) Carga total mayorada en ambos tramos (máximo momento negativo en apoyo
central)
b) Carga total mayorada en tramo 1 y carga permanente mayorada en tramo 2
(máximo momento positivo en tramo 1)
c) Carga permanente mayorada en tramo 1 y carga total mayorada en tramo 2
(máximo momento positivo en tramo 2)
[Link].- Cálculo Elástico Lineal
Las expresiones para el cálculo de solicitaciones y reacciones en una viga
continua de dos tramos con momento de inercia constante y cargas uniformes
diferentes en cada tramo son:
MB = - (Carga Tramo 1 × L13 + Carga Tramo 2 × L23) / [8 × (L1 + L2)]
RA = Carga Tramo 1 × L1 / 2 + MB / L1
RB = Carga Tramo 2 × L2 / 2 + MB / L2
Mmáx-AB = RA2 / (2 × Carga Tramo 1)
Mmáx-BC = RB2 / (2 × Carga Tramo 2)
El ejemplo se desarrolla para:
26
L1 = L2 = 5.00 m
tD1 = 7.5 kN/m A B C
tL1 = 8.0 kN/m
L1 = 5.00 m L2 = 5.00 m
tD2 = 6.0 kN/m
tL2 = 5.0 kN/m
Para el máximo momento de apoyo se tendrá:
Carga Tramo 1 = 1.20×7.5 + 1.6×8.0 = 21.80 kN/m
Carga Tramo 2 = 1.20×6.0 + 1.6×5.0 = 15.20 kN/m
MB = - (21.80 kN/m + 15.20 kN/m ) × 53 / (8 × 10) = - 57.81 kNm
Para el máximo momento en el tramo 1 se tendrá:
Carga Tramo 1 = 1.20×7.5 + 1.6×8.0 = 21.80 kN/m
Carga Tramo 2 = 1.20×6.0 = 7.20 kN/m
MB = - (21.80 kN/m + 7.20 kN/m ) × 53 / (8 × 10) = - 45.31 kNm
RA = 21.80 kN/m × 5 m / 2 - 45.31 kNm / 5 m = 45.44 kNm
Mmáx-AB = 45.44 2 / (2 × 21.80) = 47.35 kNm
Para el máximo momento en el tramo 2 se tendrá:
Carga Tramo 1 = 1.20×7.5 = 9.0 kN/m
Carga Tramo 2 = 1.20×6.0 + 1.6×5.0 = 15.20 kN/m
MB = - (9.0 kN/m + 15.20 kN/m ) × 53 / (8 × 10) = - 37.81 kNm
RB = 15.20 kN/m × 5 m / 2 - 37.81 kNm / 5 m = 30.44 kNm
Mmáx-BC = 30.44 2 / (2 × 15.20) = 30.48 kNm
[Link].- Cálculo con Redistribución Limitada
Suponiendo: f’c = 20 MPa
fy = 420 MPa
b = 0.15 m
h = 0.40 m
d = 0.37 m
para el apoyo se tiene
Mn = 57.81 kNm/ 0.90 = 64.23 kNm
ka = 1 - [1 - 2× 64.23 / (0.85 × 20000 × 0.15 × 0.372)]1/2 = 0.205
kc = 0.205 / 0.85 = 0.241
εt = 3 × (1 - kc) / kc = 9.45 o/oo
1000 εt = 9.45 (redistribución admisible en %)
27
por lo tanto
∆MB admisible = 57.81 kNm × 0.0945 = 5.46 kNm
MB redistribuido = - 57.81 + 5.46 = - 52.35 kNm
Como puede apreciarse, este momento es mayor (en valor absoluto) que los
momentos de apoyo utilizados para el cálculo de los momentos máximos de tramo por
lo que si se recalcularan dichos momentos máximos se observaría que no presentarán
variaciones.
[Link].- Comentario
Para el caso analizado, la redistribución del momento de apoyo permite una
reducción de armaduras en esa sección sin originar incrementos en las armaduras de
los tramos.
5.4.- Cálculo de Solicitaciones en Losas de Hormigón Armado
5.4.1.- Es válido utilizar la Teoría de la Elasticidad ?
Es de aplicación lo comentado para estructuras de barras por lo tanto podemos
concluir que sí lo es.
Los reglamentos permiten aplicar la Teoría de la Elasticidad con coeficientes de
Poisson que varían entre 0 y 0.20.
Cabe acotar que, contrariamente a lo que ocurría con las estructura de barras, la
utilización estricta de la Teoría de la Elasticidad conduce cálculos muy laboriosos a
menos que estemos tratando con casos muy sencillos cuyas soluciones se encuentren
tabuladas.
5.4.2.- Es importante contar con una solución “exacta”?
Las losas presentan una capacidad de redistribución de solicitaciones internas
mucho mayor que las vigas por lo que, siempre que hablemos de campos de
solicitaciones equilibrados y compatibles, el hecho de que respondan a un cálculo lineal
“exacto” no tiene gran importancia.
5.4.3.- Las soluciones del cálculo lineal son prácticas y económicas ?
a) La forma de los diagramas de momentos
Las losas continuas, calculadas mediante la Teoría de la Elasticidad, presentan
diagramas de momentos en los que los cocientes entre los momentos de apoyo y los
de tramo son mayores que los que se presentan normalmente en vigas continuas.
28
Por otra parte, los momentos de tramo crecen más lentamente que en las vigas
continuas cuando se disminuyen los momentos de apoyo (por ejemplo a través de una
redistribución limitada).
b) La forma de las secciones resistentes
Tramo Apoyo
No existen diferencias significativas entre las secciones de apoyo y tramo.
c) = a) + b)
En el caso de las losas, el problema de congestión de armaduras no llega a
presentarse. Aspirar a momentos de apoyo no muy grandes (por dar un orden de
magnitud que no superen en más de un 50% a los de tramo y si es posible, que sean
del mismo orden) apunta a la posibilidad de no colocar caballetes, es decir, a que las
armaduras levantadas alcancen para cubrir la demanda de armadura (o a minimizar la
necesidad de armadura adicional).
5.4.4.- Que pasa con el calculo plástico ?
El CIRSOC 201-2002, en el Capítulo 13 correspondiente a “Sistemas de Losas
que Trabajan en Dos Direcciones, dice:
13.5.1. Los sistemas de losas se pueden diseñar mediante cualquier
procedimiento que satisfaga las condiciones de equilibrio y
compatibilidad geométrica, si se demuestra que la resistencia de
diseño, en cada sección, es como mínimo, igual a la resistencia
requerida por los artículos 9.2. y 9.3. y que se verifican todas las
condiciones de servicio, incluyendo los valores límites
establecidos para las flechas.
Como puede apreciarse, el cálculo plástico no está excluido pero no se dan
indicaciones sobre cómo abordarlo.
Para tener una guia mas concreta en cuanto a cómo proceder en estos casos
sugerimos tomar los criterios indicados por el Código Modelo del CEB en su edición de
1978:
a) En ninguna sección se debe superar el 50% de la cuantía máxima. Esta
condición no es más que una verificación indirecta de la capacidad de
rotación disponible (ductilidad)
b) Si se aplica el método estático, la distribucion de momentos no debe diferir
sensiblemente del campo de momentos calculados segun la Teoría de la
Elasticidad y la relación de los momentos sobre apoyos a los momentos
29
teóricos deben estar comprendidos entre 0.50 y 2.0. En la práctica, para
comprobar esta última condición, es normalmente suficiente una estimación
de momentos elásticos, sin proceder a un cálculo demasiado afinado.
c) Si se aplica el método cinemático, la relación de los momentos sobre apoyos
a los momentos en los centros de vano debe estar, normalmente,
comprendida entre 0.50 y 2.0.
Si bien los reglamentos actuales no mencionan nada al respecto, es recomendable
adoptar relaciones entre momentos de tramo en direcciones normales no
exageradamente diferentes a los que arrojaría un cálculo tradicional. De esta forma se
evita una fisuración excesiva bajo cargas de servicio. Mas adelante daremos algunas
indicaciones para dar cumplimiento a esta recomendación sin necesidad de recurrir a
cálculos laboriosos.
5.4.5.- Existe la posibilidad de redistribución limitada?
En rigor cabría pero implicaría haber efectuado un cálculo riguroso previamente.
En otras situaciones la elección de momentos tiene tal libertad que hablar de
redistribución no tiene sentido.
5.4.6.- Los Métodos de Cálculo
a) Elásticos lineales
En la práctica no se suelen utilizar métodos exactos salvo en casos muy
especiales que actualmente se resuelven por aplicación de programas de elementos
finitos.
En general se recurre al uso de métodos aproximados, como el de las fajas, que
dan soluciones aceptables para una gran candidad de casos. Aceptables no significa
aceptablemente aproximados al cálculo lineal sino aceptablemente equilibrados y
compatibles.
El uso de métodos aproximados requiere siempre el conocimiento de sus
limitaciones y la aplicación de un juicio critico a los resultados.
y Tal es el caso de las losas de la figura. Como
x puede verse, al calcular las fajas se observa que,
segun “y”, el punto “B” desciende mientras que,
A B segun “x”, asciende, marcando una falta de
compatibilidad de invalidaría tanto los coeficientes de
reparticion de cargas como los de torsión y, más aún,
los diagramas de momentos obtenidos.
30
b) Plásticos
b.1.) Métodos Estáticos
Vale lo extractado anteriormente del codigo del CEB.
b.2) Métodos Cinemáticos
Ademas de lo dicho en puntos anteriores, vale la pena comentar que las
soluciones que se obtienen mediante su aplicación pueden ser económicas y prácticas
de construir. Asimismo los cálculos pueden sistematizarse facilmente en planillas de
cálculo.
En principio, parecerían de difícil aplicación dado que para cada relación de
luces, condiciones de borde y carga y relaciones de armaduras habría que obtener la
configuración de rotura que conduzca a los mayores momentos de dimensionamiento
(recordar que la solución correcta es aquella que acota inferiormente al teorema del
límite superior).
Esta aparente dificultad se ve subsanada para la mayoria de los casos que se
presentan en la práctica por la existencia de expresiones para el cálculo como las que
transcribe Jimenez Montoya en el Tomo I de su libro “Hormigón Armado”.
Se listan a continuación las expresiones que resuelven la losa rectangular
apoyada en cuatro bordes con condiciones de empotramiento (continuidad) arbitrarias
sometida a una carga uniforme.
ε1 ma q = carga uniforme
a = lado menor
b = lado mayor
ε = coeficientes de empotramiento
ε3 ϕ ma
ε4 ϕ ma
a (siempre negativos)
ϕ = mb / ma
ma = momento que flexiona la
ε2 ma dirección “a”
mb = momento que flexiona la
b
dirección “b”
2×a 2×b q × ar × λ × br
ar = ; br = ; ma =
1 − ε1 + 1 − ε 2 1 − ε3 + 1 − ε4 a λb
81 + r + r
λb r ar
31
5.4.7.- EJEMPLO: Solicitaciones en dos losas continuas
Carga Permanente = 3.5 kN/m2
Sobrecarga = 3.0 kN/m2
5.0 a) Cálculo lineal
y a.1) Carga Alternada (Marcus-Löser)
x 5.0 5.0 Por simetría de la estructura, este cálculo
podría considerase muy próximo a la solución
teórica, al menos en la determinación de los momentos según el eje “x”.
I) Apoyo
Se trata del momento de empotramiento de una placa con tres bordes apoyados
y uno empotrado.
Map = - (1.2×3.5 + 1.6×3.0) × 5.02 × 0.714 / 8 = - 20.1 kNm/m
II) Maximo Momento positivo según “x”
Mx = [(1.2×3.5 + 1.6×3.0 / 2) × 0.0334 + (1.6×3.0 / 2) × 0.0365] × 52 = 7.7 kNm/m
III) Máximo Momento positivo según “y”
My = [(1.2×3.5 + 1.6×3.0 / 2) × 0.0272 + (1.6×3.0 / 2) × 0.0365] × 52 = 6.7 kNm/m
a.2) Método de las Fajas
I) Apoyo
Se trata del momento de empotramiento de una placa con tres bordes apoyados
y uno empotrado.
Map = - (1.2×3.5 + 1.6×3.0) × 5.02 × 0.714 / 8 = - 20.1 kNm/m
II) Maximo Momento positivo según “x”
Map = - (2×1.2×3.5 + 1.6×3.0) × 5.02 × 0.714 / 16 = - 14.73 kNm/m
k (auxiliar) = 1.2×3.5 + 1.6×3.0 = 9 kN/m2
r (reacción de la faja en extremo articulado) = 0.714×9×5 / 2 - 14.73/5 = 13.12 kN/m
Mx = 0.665×13.122/(2×0.714×9) = 8.9 kNm/m
III) Maximo Momento positivo según “y”
Mx = 0.286×0.762×9.0×52 / 8 = 6.1 kNm/m
32
b) Redistribución limitada aplicada al Método de las Fajas
Como ya se ha comentado, en losas se acepta una mayor libertad en la
redistribución de momentos. Razonando dentro de los criterios del Método de las Fajas,
manteniendo el equilibrio interno podría disminuirse el momento de apoyo del valor -
20.1 al valor -14.7 sin que ello signifique tener que aumentar los momentos de tramo.
Este razonamiento presenta una serie de observaciones que exceden el marco
de estas notas en particular en lo que hace a la determinación del momento según la
dirección “y”.
c) Cálculo Plástico
c.1) Utilizando las relaciones de momentos encontradas en 5.4.7.a.1
Aplicando las expresiones vistas anteriormente se tiene:
q = 1.2×3.5 + 1.6×3 = 9.0 kN/m2
ε1 = ε2 = ε3 = 0
Se respetarán las relaciones de momentos encontradas en 5.4.7.a.1
ε4 = -20.1 / 7.7 = -2.61
ϕ = 7.7 / 6.7 = 1.15 ⇒ λ = (1 / 1.15)1/2 = 0.93
ar = a = 5.0 m
br = 2×5.00 / [1 + (1+2.62)1/2] = 3.45 m
9 × 5 × 0.93 × 3.45
my = = 5.64 kNm/m = ma
5 0.93 × 3.45
81 + +
0.93 × 3.45 5
mb = 1.15×5.64 = 6.49 kNm
map = -2.61×6.49 = -16.94 kNm/m
Los tres momentos anteriores se deben comparar respectivamente con 6.7, 7.7
y -20.10 kNm/m obtenidos en 5.4.7.a.1. lo que arroja una diferencia en menos de
15.7%.
Independientemente de que se trata de métodos de cálculo muy diferentes hay
que hacer dos comentarios que ayudan a comprender las diferencias obtenidas:
• Los resultados de los cálculos “elásticos” son valores máximos de los
momentos flectores en la dirección o sobre el borde considerados. Estos
momentos experimentan una fuerte variación pero al adoptar armaduras
33
uniformes capaces de resistir los valores máximos la losa resulta
entonces “sobredimensionada” en muchas de sus secciones.
• Los resultados del cálculo plástico planteado son momentos medios a lo
largo de las líneas de rotura. Si las losas no tuvieran, como se ha
comentado, una gran capacidad de redistribución de esfuerzos, esto
implicaría que algunos sectores de la misma resultarían con seguridades
insuficientes. La experiencia demuestra que tanto la fisuración, como las
deformaciones y la seguridad resultan satisfactorias al utilizar estos
métodos de cálculo.
c.2) Otras relaciones de momentos
Evidentemente resultaría poco práctico hacer primero un cálculo “elástico” para
luego, utilizando las relaciones de momentos obtenidas, hacer un cálculo plástico. Para
minimizar el uso de caballetes en los apoyos, en la práctica se suelen adoptar valores
de ε del orden de -1 (al levantar la mitad de las armaduras de los tramos tiende a
cubrirse la demanda de armadura de los apoyos) y valores de ϕ= mb / ma ≈ (b / a)2.
La estimación anterior de “ϕ” puede mejorarse un poco haciendo algunas
consideraciones sobre la continuidad de la losa. En la tabla siguiente se muestran
valores de “k” a introducir en la expresión ϕ = k (b / a)2 que conduce a valores de “ϕ”
más cercanos a los del cálculo elástico.
Condiciones de Borde k
1.00
1.25
1.50
1.15
1.00
0.80
0.65
0.85
34
c.3) Orden de Análisis
El análisis de una planta mediante el método cinemático implica analizar las
losas una a una provocando el equilibrio estático en los apoyos (igualdad de momentos
a ambos lados del borde o sector de borde compartido). Esto implica que el cálculo es
iterativo. Habrá que ir modificando los valores de ε y ϕ de modo de ir logrando el
cometido anterior. Para que esto sea posible el cálculo debe iniciarse por las losas más
pequeñas y continuarse hasta llegar a las de mayor tamaño. Un orden inverso
conducirá seguramente a valores muy grandes de momentos de apoyo que luego no
podrán ser generados por las losas más pequeñas.
Cuando se presente un caso como el de la figura, un lado
sólo parcialmente continuo, se requerirá un análisis crítico del
problema para ver si las expresiones que estamos empleando son
de aplicación. Si se concluyera que sí lo son, habrá que calcular el
momento total que actúa sobre el apoyo (producto del momento
por unidad de longitud por la longitud en la que hay continuidad) y
dividirlo por la longitud total del apoyo de modo de trabajar con un momento medio
equivalente.
Otro tanto podrá ocurrir si se está analizando una losa que
comparte un borde con otras dos losas con momentos de apoyo a
equilibrar que no son iguales entre si.
5.4.8.- Reacciones
Como se vio en el primer curso de Hormigón Armado, a los efectos prácticos las
reacciones de losas cruzadas se calculan independientemente de la magnitud de los
momentos de apoyo actuantes dividiendo la superficie de la losa en triángulos y
trapecios de acuerdo con los siguientes criterios:
• Cuando a un vértice concurren bordes de
igual rigidez a, se traza una línea bisectriz del ángulo
entre los bordes
• Cuando a un vértice concurren bordes de
diferente rigidez, se traza una línea que forma 60º
con el borde más rígido.
Cada una de las superficies así formadas se multiplica por las cargas que actúan
sobre ella (reacción total) y luego se divide por la longitud del borde correspondiente
(reacción por unidad de longitud).
35
6.- Organización y Presentación de los Cálculos
6.1.- Planillas de Cálculo
La forma más frecuente de presentar los cálculos es organizarlos a través de
planillas que agrupan elementos de una misma planta (losas, vigas, etc.). En estas
planillas se vuelcan el esquema estructural, las cargas actuantes, las solicitaciones y
reacciones y las armaduras calculadas y adoptadas. Asimismo deben constar allí las
resistencias de los materiales, cotas y tensiones de fundación, los coeficientes de
mayoración utilizados y los recubrimientos adoptados.
De acuerdo las modalidades de cada municipalidad, estas planillas pueden
existir o no, en caso afirmativo pueden o no estar incorporadas en planos. En caso de
que se permita la realización de planillas independientes, esto facilita la sistematización
del cálculo pues pueden utilizarse directamente salidas de computadora.
6.2.- Memoria de Cálculo
Existen pasos dentro del proceso de cálculo que muchas veces no pueden
volcarse en planillas. A título de ejemplo citaremos los tanques de reserva de agua
(cuando no son prefabricados) y algunas fundaciones más o menos complejas. En
estos y otros casos será necesario realizar memorias de cálculo.
7.- Documentación
7.1.- Planos de Replanteo
Existen en general dos niveles de desarrollo y presentación: la denominada
“Presentación Municipal” que contempla los planos de distribución en escala 1:100 y
las planillas y memorias de cálculo y la documentación para obra que es más completa
y detallada. Como ya comentamos, algunas municipalidades pueden requerir más o
menos información.
En algunas oportunidades los comitentes, para bajar el costo de proyecto,
contratan los proyectos con un muy bajo nivel de documentación dejando en manos del
constructor temas tan importantes como la geometría de doblado de las armaduras.
Un componente importante de la documentación de obra son los planos de
replanteo. En ellos se vuelca la posición de los diferentes elementos estructurales
referenciada a dos ejes de replanteo. Asimismo se hacen constar los niveles de fondo
de encofrado de losas y vigas y las escuadrías de los diferentes elementos
estructurales. Existen variados criterios para la elección de la posición de los ejes de
replanteo por lo que, antes de ejecutar los planos, conviene consultar que modalidad
resulta más familiar al constructor.
Para confeccionar estos planos conviene contar con el plano de proyecto de
arquitectura en formato CAD. De esta forma se asegura la compatibilidad entre el
proyecto de arquitectura y el de estructura.
36
Estos planos requieren frecuentes consultas con el arquitecto para llegar a fijar
los filos de estructuras (minimizar el número de mochetas, elegir su posición, etc.).
Hasta hace unos años estos planos se dibujaban a mano utilizando una escala
1:50 pero la utilización de programas de dibujo y de medios de impresión muy precisos
hoy permite realizar la mayor parte de estos planos en escala 1:100.
7.2.- Planos de Detalle
Los planos de detalle pueden circunscribirse a elementos con algun
particularidad (escaleras, tanques, cisternas, bases combinadas, etc.) o bien contener
el despiece de armaduras de todos o casi todos los elementos estructurales. Esta
segunda modalidad se adopta cuando es necesario hacer las planillas de doblado y los
cómputos métricos. La confección de estos planos es lo único que permite que las
hipótesis de funcionamiento adoptadas por el proyectista tengan un correlato en el
trazado de las armaduras.
Estos planos se dibujan en general en escalas 1:20 ó 1:25.
7.3.- Planillas de Doblado
Las planillas de doblado, junto con los planos de despiece, resultan elementos
importantísimos en lo que hace a la calidad de la estructura terminada. En la actualidad
existen firma que, a partir de las planillas, entregan las armaduras ya dobladas dando
un servicio equivalente al de las proveedoras de hormigón elaborado. De todas formas,
la modalidad más difundida en obras pequeñas sigue siendo la de doblado en obra.
La planillas de doblado suelen hacerse por elemento o por grupos de elementos
de cada planta. Esto significa que para el caso de las losas, por ejemplo, se procede a
numerar las posiciones de barras de una planta en forma correlativa y corrida para
luego hacer una planilla de doblado de losas (existen programas de cálculo que
ejecutan también las planillas de doblado). Al numerar es conveniente dejar algunas
posiciones intermedias sin ocupar pues es frecuente omitir alguna barra o bien decidir
agregar alguna posición.
A continuación se muestra un posible aspecto de una planilla de doblado a la
que, dependiendo del tipo de obra o elemento pueden sobrarle o faltarle columnas:
37
Obra:
Sector:
Acero:
Cantidad de
Elementos
Elemento
Cantidad
Cantidad
Longitud
a Cortar
a Cortar
Iguales
Ubicación
por
Posición Doblado db
1 2 3 4 5 6 7 8
donde:
1: Esta columna a veces se omite. Una indicación para esta columna podría ser
L103, V39.
2: Número de la posición en estudio. Por ejemplo: 12
3: Dibujo fuera de escala de la barra indicando todas sus dimensiones, radios y
ángulos de doblado. Si la barra lleva algún empalme debe indicarse aquí tanto
en posición como en longitud
4: Esta columna y la 5 se utilizan solamente cuando existen elementos repetidos en
un mismo sector de una estructura. Es el caso de plantas simétricas aunque en
estos casos debe evitarse utilizar el mismo número de elemento para los
simétricos (cada uno debe llevar su número). La columna 4 contiene el número
de barras de la posición en estudio contenidas en un elemento
5: Cantidad de elementos iguales que existen en el sector o planta en estudio
6: Diámetro de la barra de la posición en estudio
7: Longitud total de la posición dibujada en la casilla 3
8: Producto de la columna 4 por la 5. El caso más frecuente es que la columna 5
indique un valor unitario
Es conveniente realizar por cada planilla de doblado (o grupo de planillas
pertenecientes a un sector) un resumen de longitudes y pesos necesarios
discriminados por diámetro.
7.4.- Cómputos Métricos
Los cómputos métricos incluyen siempre volumen de hormigón (generalmente
discriminado por tipo de elemento estructural (losas, vigas, columnas, etc.), superficies
de encofrados (discriminando por tipo de elementos y entre destinados a superfices
vistas y no vistas) y pesos de acero (discriminados por diámetros).
En conocimiento de las cantidades de acero y hormigón puede determinarse la
cuantía volumétrica para cada tipo de elementos (peso de acero / volumen de
hormigón). Los valores de estas cuantías permiten realizar un control rápido de los
cómputos.
38
7.5.- Presupuesto
Aunque no es muy común, puede darse el caso en que el comitente solicite al
proyectista la ejecución de un presupuesto. Aún contando con un cómputo detallado,
habrá que entrar a hacer jugar otros elementos tales como excavaciones, la altura de la
construcción, el plazo de obra, etc. que exceden el alcance de estas notas.
8.- Escaleras
8.1.- Geometría
Dado que en general la geometría de las escaleras viene definida por el
proyectista de arquitectura, los datos que se adjuntan tienen un mero carácter
ilustrativo.
p p
a a
h h
h’ h’
α α
Figura 8.1.1
Las fórmulas que relacionan la huella o pedada con la contrahuella o alzada
varían según los autores. Citaremos dos referencias:
K = 59 cm (edificios de vivienda)
Blondel: p+2*a=
K = 66 cm (edificios públicos)
Neufert: p + 2 * a = 61 a 64 cm
p – c = 12 cm
Una relación usual es a = 17 cm y p = 25 cm.
La pendiente media de la escalera resulta: tg α = a / p . Lo anterior conduce a
escaleras con pendientes entre 30° y 35°.
Los anchos varían de acuerdo al destino del edificio y de la escalera dentro del
edificio pero no deberían ser inferiores a 1 metro.
Desde el punto de vista del proyecto existen un par de detalles que no deben
omitirse al realizar los planos de encofrado. Tal como puede verse en las figuras 8.1.2 y
39
8.1.3, es importante conocer los niveles de piso terminado y espesores de mezcla de
asiento y contrapiso a efectos de dar los niveles adecuados al primer y al último
escalón. En efecto, en todos los casos la estructura de h° del último escalón resulta
más bajo que la de los precedentes dado que su altura se completa con el espesor de
contrapiso, mezcla de asiento y piso correspondientes a la planta superior.
Simétricamente, en escaleras que se desarrollan entre dos losas consecutivas de un
edificio, la estructura de h° del primer escalón es más alta que las subsiguientes dado
que su altura debe absorber el espesor de contrapiso, mezcla de asiento y solado de la
planta de arranque.
a
a
Figura 8.1.2 Figura 8.1.3
8.2.- CÁLCULO DE SOLICITACIONES EN VIGAS INCLINADAS
Este punto tiende solamente a
repasar conceptos de Estática ya
g’ vistos en materias anteriores pero que
deben manejarse con solvencia al
encarar el cálculo de solicitaciones en
escaleras.
Antes de comenzar convendría
Fig. 8.2.1 hacer un comentario respecto a las
sobrecargas reglamentarias que se
aplican en escaleras. Estas cargas,
g cuyos valores más frecuentes
veremos más adelante, se dan
h siempre en proyección horizontal es
decir que se consideran aplicadas
h’ sobre la superficie horizontal de los
escalones y descansos.
α
a) ¿ Cómo se calcula el peso
propio de una barra inclinada?
l’ = l / cos α
Dado que se trata de una losa en la
que las solicitaciones se calculan por
l unidad de ancho, el área de la sección
transversal resulta ser (Fig. 8.2.1):
40
A=1*h y por lo tanto g=γ*A
El peso total de la barra será:
G = g * l’ = g * l / cos α
Definiremos, para su uso en puntos siguientes, la magnitud:
g’= g / cos α = γ * b * h / cos α = γ * b * h’ = γ * 1 * h’
b) Momentos flectores producidos por el peso propio
La carga “g” puede descomponerse según la dirección de la barra y según la
normal a la misma. Para calcular correctamente los valores de estas componentes se
debe tener en cuenta que la carga total debe permanecer constante.
Proyectando según la normal a la barra:
G * cos α = g normal * l’ es decir g * cos α * l / cos α = g normal * l / cos α
G * sen α = g paralela * l’ es decir g * sen α * l / cos α = g paralela * l / cos α
Con lo que resulta:
g normal = g * cos α = g’ * cos2α
g paralela = g * sen α = g’ * sen α * cos α
El momento flector máximo debido al peso propio será:
mg = g normal * l’2 / 8 = g’ * cos2α * (l / cosα)2 / 8 = g’ * l2 / 8
En otras palabras, el momento es el correspondiente al de una viga cuya
longitud es la longitud de la viga proyectada sobre la horizontal cuyo peso se calcula en
base a la altura de la pieza tomada según la dirección vertical.
c) Momentos flectores producidos por la sobrecarga “q”
Vale lo visto en el punto a) pero, puesto que la carga ya viene dada en
proyección horizontal resulta:
mq = q * l2 / 8
41
8.3.- Calculo de Solicitaciones en Estructuras Poligonales de Barras
La Figura 8.3.1 representa
una viga poligonal sometida a la
acción de una carga vertical
uniforme. Se trata de un elemento
isostático y, al no existir reacciones
horizontales, el momento flector en
V cualquier punto se obtiene como:
M(x) = V * x – q * x2 / 2
M(x)
independientemente de la
Fig. 8.3.1 geometría de la viga. Los
momentos flectores son todos de
un mismo signo.
La Figura 8.3.2 representa
V un pórtico que tiene igual
M(x) geometría que la viga poligonal
anterior. Sin embargo, al poseer un
nudo rígido y un grado de
x hiperestaticidad, genera empujes
por lo que los momentos flectores
se obtienen como:
M(x) = V * x – q * x2 / 2 –
H*y
C H Los momentos flectores
B máximos resultan en
consecuencia menores que los
V de la viga poligonal. Además,
se tienen en este caso
momentos de distinto signo lo
M(x) cual debe ser tenido en cuenta
y Fig. 8.3.2 no sólo en el
dimensionamiento sino en el
H trazado de las armaduras.
A El cálculo del pórtico
V anterior puede simplificarse si
M(x) se lo reemplaza por una viga
continua de dos tramos
x equivalente. En efecto, si se
supone que las barras tienen
rigidez axil infinita, siendo los
A B’ C’ apoyos “A” y “C” fijos, el punto
’ “B” también resulta fijo por lo
que el pórtico puede reemplazarse, a los efectos del cálculo de momentos flectores, por
42
la viga continua que se encuentra en la parte inferior de la Figura 8.3.2. Para obtener
las reacciones correctas del pórtico habría que llevar la reacción en “B’” a “B’ ” y
descomponerla según la dirección de las barras. La componente según la barra “BC”
dará la magnitud el empuje “H”. Todo esto sólo tiene sentido si se dispone de tablas y/o
programas para el cálculo de vigas continuas y no de programas para el cálculo de
pórticos. Día a día esta última opción se vuelve más y más común por lo que se hace
menos interesante recurrir a este tipo de simplificaciones. No obstante, desde el punto
de vista conceptual este tipo de razonamientos ayuda a comprender el funcionamiento
estructural.
En las escaleras más comunes, se tienen condiciones de apoyo intermedias
entre las de la Figuras 8.3.1 y 8.3.2. La simplificación más frecuente que se realiza en
los cálculos consiste en utilizar para el dimensionamiento de las armaduras el momento
flector correspondiente al esquema de la Fig. 8.3.1 tomando previsiones en el armado
para cubrir los eventuales momentos flectores correspondientes a un funcionamiento
estructural como el indicado en la estructura de la Figura 8.3.2. Volveremos sobre este
tema más adelante.
Adicionalmente, se debe notar que se desarrollan solicitaciones axiles inevitables en
todos los casos: Para esquemas isostáticos (8.3.1) aparecen compresiones en el tramo
inclinado inferior y tracciones en el superior, con axiles nulos en el descanso; mientras
que para el caso 8.3.2 se generan axiles de igual signo pero involucrando también a los
segmentos de descanso correspondientes.
8.4.- Análisis de Cargas
Los elementos cuyo peso es necesario tener en cuenta en el análisis de cargas
de una escalera convencional son:
• Peso propio de la losa de hormigón y sus escalones
• Peso propio del revestimiento de las huellas y contrahuellas
• Peso propio de la mezcla de asiento
No es necesario considerar el peso de las
p barandas dado que se considera que la
sobrecarga actúa aún en el ancho ocupado
por ellas.
a Sí se deben considerar las cargas de
hm
h'm eventuales muros que apoyen en la losa de
la escalera.
h Son excepcionales los casos en que
α las escaleras lleven contrapiso. El caso
más frecuente es que la mezcla de asiento
se aplique directamente sobre el hormigón
Fig. 8.4.1 del escalón.
43
Dado que las escaleras se calculan como losas, es decir por metro de ancho,
suele realizarse el análisis de cargas por metro cuadrado de elemento. Para evitar
errores es recomendable hacer el análisis de cargas analizando un escalón. Asimismo,
tal como se vio anteriormente, en el momento de considerar el peso propio de la losa
se calcula “g’ ” y no “g”. Para el caso de la Figura 8.4.1 resulta:
h’m = h / cos α + a / 2
g’ = h’m * γhormigón + Peso Una Huella + Peso Una Contrahuella + Peso Mezcla Asiento
p
Si la cara inferior de la escalera quedara expuesta a la vista se debe sumar
también el peso del cielorraso que, en general, será aplicado y no suspendido.
Los pesos de la expresión anterior están referidos a un metro de ancho de
escalera.
Los valores de pesos unitarios necesarios para el cálculo de “g’ ” se obtienen del
Reglamento CIRSOC 101 “Cargas y sobrecargas gravitacionales para el cálculo de las
estructuras de edificios”. En la misma fuente se obtienen los valores de las sobrecargas
“q” que completan el análisis de cargas.
Si los cielorrasos se aplican sobre la cara inferior de una escalera y ésta se
calcula con su longitud proyectada, los valores indicados
con (*) deben dividirse por cos α.
Dado que los escalones representan un peso
suplementario, un esquema típico de cargas tiene la
forma:
8.5.- Tipologías Estructurales más Frecuentes
Salvo las escaleras helicoidales, cuyo uso no esy frecuente, las escaleras están
constituidas por combinaciones de placas planas que se intersectan en aristas.
Estructuralmente estamos frente a una tipología denominada lámina plegada. Dado
que el cálculo afinado de este tipo de estructuras es muy laborioso, veremos a
continuación una serie de esquemas usuales de escaleras y las simplificaciones de
cálculo que se aplican a ellos.
8.5.1.- Disposiciones en planta más usuales para escaleras de tramos rectos
En la Figura 8.5.1 se indican disposiciones frecuentes de escaleras para
viviendas unifamiliares y edificios. Para las alturas de piso corrientes en este tipo de
construcciones las escaleras llevan por lo menos un descanso intermedio.
La solución 8.5.1.(e), representa una escalera de las denominadas
compensadas. Estas escaleras permiten un ahorro interesante de espacio respecto a
las soluciones (c) y (d) pero involucran mayor mano de obra de encofrados y
terminaciones. El cálculo riguroso de las escaleras compensadas es extremadamente
laborioso. Se suele simplificar su análisis suponiendo que se trata de losas planas.
44
(a) (b) (c) (d) (e)
Figura 8.5.1
A continuación se muestra una serie de tipologías
frecuentes en escaleras de edificios:
La figura 8.5.2 muestra una de las soluciones mas
comunes para escaleras en la que la zona de arranque y
llegada se encuentran alineadas en vertical (esto vale
para 8.5.2, 3 y 4). Para las vigas que toman los tramos
no es imprescindible contar con las columnas
exactamente en la posición indicada, mientras que en el
caso del descanso es conveniente por las
consideraciones que se hacen más adelante.
Figura 8.5.2
La figura 8.5.3 muestra una variante de la anterior
que se utiliza cuando en el filo exterior no existe una alineación de columnas o si por
motivos arquitectónicos la zona de descansos debe aparecer como un bloque exento.
Desde el punto de vista de las flexiones en la losa
el descanso es un voladizo y la acción sobre la
viga del descanso resulta mayor que en el caso
anterior. En caso de existir una pared sobre el
extremos del voladizo es necesario prevenir
excesivas deformaciones que pueden originar
fisuración en la tabiquería. Las tres columnas
dibujadas bajo la viga que soporta el descanso
normalmente no aparecen simultáneamente. Sólo
se está mostrando en forma simultánea tres
variantes de apoyo: La columna central y una
lateral, dos columnas externas (caso mas
común), o una columna central. En este último
Figura 8.5.3 caso el estado de carga con sobrecarga en un
tramo solamente genera en aquella flexiones
importantes.
45
Una escalera como la de la Figura 8.5.4
suele denominarse “Escalera a descanso libre”, y
se la utiliza generalmente por motivos
arquitectónicos. La resolución de esta estructura
se debe realizar mediante un análisis
tridimensional bastante laborioso. Se generan
solicitaciones torsionales de equilibrio, por lo que
los espesores estructurales son grandes para
cubrir las necesidades de rigidez (en este caso no
son aplicables los criterios de
predimensionamiento para escaleras comunes) y
resistencia a flexión y corte. Es usual la necesidad
Figura 8.5.4 de disponer estribos para resistir las solicitaciones
de corte y torsión.
La tipología de Figura 8.5.5 puede
aprovechar la existencia de un tabique cuya
función principal es generalmente, resistir
acciones laterales de viento y/o sismo en edificios
o bien construirse en forma deliberada. Es rara en
estructuras para viviendas. Su funcionamiento
estructural es claro (ver más adelante), pero
plantea dificultades para la construcción del
tabique salvo en los casos en que éste se ejecuta
primero, dejando conexiones adecuadas para
hormigonar la escalera en segunda etapa. En este
caso se produce una exagerada perforación de los
encofrados si se deja armadura en espera. La
Figura 8.5.5 solución consiste en utilizar dispositivos de
empalme adecuados.
La disposición geométrica de la Figura 8.5.6
no es utilizable en general en edificios de altura, ya
que los puntos de arranque y llegada se encuentran
alejados y es necesario disponer de un pasillo
extenso para conectarlos. Para ese tipo de
edificación, y cuando se debe cumplir con
reglamentaciones contra incendios modernas, que
exigen el aislamiento de la escalera y sus
circulaciones, esta tipología se hace inviable.
Estructuralmente el funcionamiento es muy claro, con
sus losas apoyadas en sendas vigas cada una.
Figura
8.5.6
46
Las Figuras 8.5.7 y 8.5.8
presentan variantes de la
solución vista en la Figura 8.5.6,
Figura Figura con una disposición tal vez más
8.5.7 8.5.8 económica de los apoyos. En
cualquiera de los dos casos la
losa del primer tramo de subida
está claramente apoyada en
vigas (en 8.5.8 con un voladizo),
mientras que la otra losa apoya
superiormente en una viga e
inferiormente en la otra losa .
La Figura 8.5.9 presenta una disposición que evita
el apoyo de una losa sobre la otra, mediante la colocación
una viga diagonal bajo el descanso. En general su
viabilidad está condicionada por la molestia visual que
origina la viga diagonal a media altura. Por tratarse de
luces cortas, en ocasiones las dos columnas del
descanso pueden ser reemplazadas por una central, pero
en este caso se deben hacer consideraciones especiales
sobre los estados de carga para tomar en cuenta las
Figura posibles solicitaciones de flexión compuesta oblicua en la
8.5.9 columna.
En todos los casos descriptos se entiende que la disposición de las columnas
puede ser diferente siempre que las condiciones de apoyo de las losas (determinadas
por las vigas) sean las mismas. Por ejemplo en algunos casos, las vigas que sustentan
las losas en los niveles de pisos (no en el descanso) pueden ser simplemente un sector
de una viga mas larga, con mayor separación entre columnas.
En muchas situaciones algunas de las columnas que soportan vigas a media
altura pueden ser reemplazadas por tensores que suspenden la carga de vigas del piso
superior.
8.5.2.- Disposiciones más usuales para apoyo de descansos
Las Figuras [Link] a [Link] representan algunos ejemplos de disposiciones
estructurales destinadas a dar apoyo a los descansos de escaleras. Por supuesto que
no agotan las posibilidades. Normalmente el apoyo se materializa a través de una viga
ubicada a media altura entre los pisos que toma la acción de apoyo de la escalera. De
esta manera las vigas ubicadas en la planta superior no toman en forma directa la
acción de la escalera. En general se trata de utilizar las columnas comunes al resto de
la estructura pero esto no es siempres posible. Una solución tentadora desde el punto
47
de vista del análisis estructural es la de disponer tensores que tomen la viga sobre la
que apoya el descanso. Se debe considerar en el esquema de cálculo que la
deformabilidad de los tensores es usualmente mayor que la de los elementos
comprimidos, ya que el acero es 7 veces mas rígido que el hormigón, mientras que la
relación de resistencias es del orden de 20.
Cuando un descanso está muy cerca del piso inferior, y especialmente cuando
se trata de una planta baja, puede ocurrir que los primeros escalones (los que llevan a
ese primer descanso) se ejecuten directamente sobre un relleno de contrapiso o de
ladrillos huecos, es decir, que no se proyecte una estructura portante para ellos.
Piso Superior Piso Superior
Nivel Descanso Figura Nivel Descanso Figura
[Link] [Link]
Piso Inferior Piso Inferior
Piso Superior Piso Superior
Nivel Descanso Nivel Descanso
Piso Inferior Piso Inferior
Figura [Link]
Figura [Link]
8.6.- Algunos Comentarios Referidos al Cálculo de Estructuras Simples para
Escaleras
8.6.1.- Luces de Cálculo
Como ya se ha comentado, la mayoría de las escaleras se comportan como
láminas plegadas. Sin embargo, para simplificar su cálculo se las suele considerar
simplemente como losas o placas y, dado que éstas se calculan como vigas de un
48
metro de ancho, el cálculo termina reduciéndose en la mayoría de los casos a un
análisis de una estructura de barras de un metro de ancho.
Cuando las losas apoyan directamente sobre vigas las luces de cálculo no
requieren de ninguna consideración especial.
Apoyos
B Luz de cálculo
A
Figura [Link] Luz de cálculo
En la Figura [Link] se muestra un caso típico en el que una de las losas no
apoya francamente en una viga o en un elemento de fundación. En efecto, la losa “B”
tiene un apoyo “indirecto” en la losa “A”. En estos casos suele calcularse la losa “B” con
una luz intermedia entre su luz libre y su longitud total. No debe olvidarse considerar su
reacción como acción sobre la losa “A”.
8.6.2.- El vector momento estático total
Es interesante analizar en cada caso la dirección del vector momento estático
total y cómo éste es resistido por la estructura. Veremos enseguida que en algunos
casos muy comunes la estructura se ve sometida a flexión oblicua aunque en general
la descomposición de esta solicitación en dos flexiones rectas no disminuye
inaceptablemente la seguridad por lo que se recurre a esta simplificación a los efectos
del dimensionamiento y distribución de armaduras.
Veremos qué ocurre cuando una escalera se desarrolla apoyada solamente en
un tabique central ubicado en el ojo de la escalera.
M
d α
M
En este caso, la escalera está empotrada en el tabique mencionado. Para
realizar el análisis que sigue se considerará la zona central del tramo, suficientemente
alejada de los descansos como para suponer atenuados los efectos de borde que se
originan en los extremos del tabique.
Considerando que las cargas actuantes tienen dirección vertical, el vector
momento estático total ( Mtot) resulta con dirección horizontal. Como consecuencia de
esto, la sección transversal de la escalera está sometida a flexión oblicua, siendo los
49
momentos según los ejes “principales” M1 y M2. En ocasiones se está tentado de
abordar la resolución de este problema subdividiendo la sección según los planos
verticales que definen los escalones, y calculando cada uno de ellos con su momento
estático correspondiente. Resulta evidente que para que este esquema sea viable sería
necesario que el bloque comprimido del escalón superior tuviera la misma deformación
que el talón superior (traccionado) del inferior, situación incompatible con la continuidad
del material. De lo anterior se deduce que es necesario analizar la sección completa de
la escalera, con lo que se tiene una forma muy esbelta de la misma (por ejemplo,
b=4.70m y h=0.20m ), por lo que la inclinación del eje neutro con respecto al plano
medio de la losa será muy pequeño, y de esta manera el efecto de oblicuidad queda
muy disminuído.
Ejemplo: Suponiendo una inclinación de la escalera de unos 30°, la relación entre
momentos resulta:
M1 = 0.87 M tot
M2 = 0.50 M tot
El momento M1 es resistido con la altura “d” y el M2 hace trabajar a todo el tramo como
viga de gran altura, conduciendo a armaduras muy pequeñas.
50