Guía para Alcanzar Metas
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Esta Guía Psiconfort se trata de una serie de pasos y tips que
pueden ayudarte a recorrer de manera exitosa el camino hacia tus
metas.
Esta no se trata de una guía lineal, no es estricta ni tiene que ser
seguida en el orden exacto en que la he planteado. Es una
herramienta que puedes adaptar a tu realidad y a tus objetivos
personales para que así puedas sacarle el máximo provecho a tu
propósito.
Establecer metas y planes es de gran utilidad pues te ayuda a
mantener tu energía enfocada en un objetivo. Aun así, y como ya
hemos conversado en anteriores ocasiones en Psiconfort, la realidad
en la que te desenvuelves es permanentemente cambiante y hay
circunstancias que escapan de tu control. Permítete adaptarte a los
senderos que vayas recorriendo. En ocasiones deberás ajustar el
plan, modificar los pasos, delegar e incluso: soltar. Y eso está bien.
Recuerda, no existe una fórmula secreta para cumplir metas. No
hay un camino único ni sencillo, ni tampoco el famoso “momento
ideal”. Una vez que decidas iniciar este o cualquier proceso que
pretenda aportar cambios a tu vida, deberás afrontar complicaciones
o imprevistos (es natural e incluso necesario en el proceso). Dichos
imprevistos pueden convertirse en obstáculos que pongan fin a tu
recorrido o en oportunidades para evolucionar: todo depende de
cómo decidas verlo.
• IDENTIFICA:
Antes de comenzar a andar el camino que desees, tienes que saber
cuál es ese camino.
-Tómate un momento para ti: dibuja un esquema en el que
aparezcan los diferentes aspectos de tu vida. Familiar, laboral,
académico, físico, espiritual, personal, social, de ayuda a los
demás…
-Puntúalos del 1 al 10 según la satifacción o plenitud que percibas en
cada área. Detalla por qué diste esa puntuación.
-En cada una de tus áreas vitales, escribe los objetivos que desees
cumplir o los cambios/mejorías que quieras alcanzar.
-Visualiza tus futuras versiones -el plazo de tiempo lo decides tú,
pueden ser semanas, meses o años- y cómo lucen de acuerdo a cada
área planteada en tu esquema, ahora bien, pregúntate, ¿qué debes
hacer para convertirte en ese “tú del futuro”?
La respuesta a esta interrogante te mostrará los diferentes caminos.
Mi recomendación es que comiences visualizando períodos
cortos de tiempo (máximo 3 meses), para que así tengas
expectativas realistas y más objetivas sobre las mejorías
emocionales que puedes obtener a corto plazo. Además, enfocarte
primero en un período corto de tiempo te ayudará a ser más
concreto y específico en cuanto a las decisiones diarias que puedes
tomar para acercarte a tus objetivos.
• SELECCIONA:
Una vez que ya tienes una vista general de las metas que deseas
alcanzar, realiza un pequeño proceso investigativo y pregúntate:
¿por qué quiero esto?
-Fijar objetivos que te motiven, que tengan poder emocional y que
sean de alguna manera significativos para ti te permitirá mantenerte
más enfocado en ellos.
Selecciona aquellas metas que estén relacionadas a tus
prioridades. Te recomiendo comenzar enfocándote en las 2 áreas
que obtuvieron menor puntuación en el paso anterior. Sin embargo,
puedes establecer un orden de prioridad que se adapte a tu realidad
actual… ¿qué áreas de tu vida son prioritarias en este momento? En
el siguiente paso profundizaremos más el tema de las prioridades.
Ten en cuenta que, a pesar de tener áreas prioritarias, la salud
física y emocional viene a partir del equilibrio (aunque no sea
perfecto) entre esas áreas y el resto de las que te componen como ser
humano. No dejes al abandono ninguna de ellas.
-Para finalizar este paso, puedes escribir en un papel las razones
por las que quieres alcanzar cierto objetivo y así tener una idea
más clara de cuáles son las metas que, en este momento, aportan
más valor a tu vida.
• PRIORIZA:
Define en qué metas te enfocarás primero organizándolas según
la prioridad que estas tengan en tu vida. Para hacer esto, puedes
preguntarte:
¿Cuáles metas me generarán bienestar en mi realidad inmediata?
¿Cuáles metas me permitirán desarrollar o mejorar habilidades?
¿Cuáles metas me ayudarán a cumplir otras metas?
• ESCRIBE
Escribir tus metas en papel las vuelve reales y tangibles. Asegúrate
de ser lo más específico posible respecto a eso que quieres alcanzar.
Para llevar a cabo este paso, te recomiendo utilizar el formato de las
afirmaciones positivas. Por ejemplo si tu meta es ahorrar 10% de tu
sueldo en los próximos seis meses, lucirá de esta manera escrita en
papel “Este mes me permito ahorrar el 10% de mis ingresos siendo
flexible en el proceso”
Te muestro algunos pasos que pueden ayudarte a crear tus
afirmaciones positivas:
PASO 1: Las frases deben estar siempre en primera persona.
PASO 2: La afirmación debe estar dirigida al tiempo presente o
futuro cercano.
PASO 3: Completa las oraciones con los resultados positivos que
deseas ver o sentir en tu realidad inmediata.
• PLANEA:
Este paso a menudo se pasa por alto en el proceso de establecer
metas. Una vez que sepas cuales son los resultados que quieres
obtener, es importante que determines los pasos individuales que
debes dar para llegar a tu objetivo. Para este apartado también
resultaría muy útil la técnica de escritura descrita previamente.
Definir un plan de acción y plasmarlo en papel o de manera digital
te ayudará a mantenerte enfocado en tus decisiones y actividades
diarias, además que a medida que vayas realizando las tareas que te
acercan a tu meta, podrás ser más consciente de ello, lo que te dará
aún más motivación.
Para ayudarte en este paso, que considero imprescindible en el
cumplimento de cualquier meta y que además, es el que me ha
ayudado a lograr cada uno de mis objetivos, he diseñado para ti
un Planificador Semanal de Autocuidado, donde podrás mantener
un equilibrio saludable entre las diferentes metas y pendientes
diarios, sin descuidar tus hábitos básicos. Con esta herramienta,
podrás enfocarte en las decisiones diarias que repetidas día a día
pueden volver de tus metas futuras, una realidad en tu presente.
• SÉ FLEXIBLE:
Sea cuál sea tu meta y el plan que hayas definido para llegar a ella, es
importante que hagas espacio para posibles imprevistos o errores.
Recuerda que no tienes el control de lo externo y el hecho de que
algunos detalles no salgan como lo habías planificado no tiene por
qué ser razón para desmotivarte.
Bastará reajustar el plan, redireccionar tus pasos y retomar el
cumplimiento de los objetivos. Mantener la mente abierta a la
posibilidad de que algún evento fortuito cambie el rumbo te
permitirá adaptarte mejor si esto llegase a suceder.
• SÉ CONSTANTE:
Alcanzar tus metas es posible, sin embargo, debes tener presente
que este es un trabajo continuo y que, dependiendo del objetivo,
puede tomar más o menos tiempo.
Incorpora recordatorios para ayudarte a mantenerte encaminado y
haz horarios regulares para ir llevando a cabo tu plan.
Ayúdate con todos los recursos que desees: post-its, vision boards,
planificadores digitales o cualquier herramienta con la que te sientas
cómodo y que te permita mantenerte enfocado.
Cuando aparezcan las dificultades o se esconda la motivación,
recuerda por qué comenzaste, recuerda tus esfuerzos y
motivaciones, recuerda que emprendiste este camino con la
intención de potenciar tu bienestar.
Cree en ti. A lo largo del camino el rumbo puede ir cambiando pero
diferentes senderos pueden llevarte a un mismo lugar:
tu objetivo.