LA PEDAGOGIA DE FRONTERAS SE NUTRE DE DOS FUENTES TERICAS:
POSTMODERNISMO CRITICO Y PEDAGOGIA CRITICA
El concepto de pedagogía de frontera: el cual sugiere que los maestros existen dentro de
los límites sociales, políticos y culturales, que son tanto múltiples como históricos en esencia
y que ubican demandas particulares sobre el reconocimiento y la aprobación pedagógica
de las diferencias.
Nueva perspectiva del estudiante, se convierte en un agente autotransformador de sus
realidades, en un “cruzador de fronteras” debido a que constantemente debe ingresar y
salir de los límites construidos en la concepción dialógica de la escuela y en general la
educación como una práctica política (Freire,) y sociocultural, las diferentes narraciones que
los estudiantes de todos los grupos traen consigo a clases, necesitan ser cuestionadas por
sus ausencias, lo mismo que por sus contradicciones, pero también entendidas como algo
más que una simple mirada de historias diferentes. Tienen que ser reconocidas como
forjadas en relaciones de oposición a las estructuras dominantes de poder Es así como, es
necesario que las relaciones entre docentes y estudiantes estén fundamentadas en saber
que hay una estrecha dependencia entre el conocimiento y el poder, y que es necesario
brindar herramientas para que se genere transformación en la cotidianidad, por lo tanto,
McLaren ve como una “necesidad” que la figura del docente se transforme y esto sucederá
a través de la formaciónPor lo anterior, ya que el docente se va transformando, el
estudiante sufrirá este mismo proceso trasformador, puesto que “los estudiantes, como
sujetos luchadores, aprenden a definirse a sí mismos, sino también aprender a afrontar la
experiencia estudiantil desde una pedagogía que sea tanto formativa como crítica”
(McLaren, 1984) La participación y transformación social: cada miembro del contexto
educativo debe asumir su rol con responsabilidad, fortaleciendo su quehacer como ser
social, transformador y democrático . Los procesos educativos se comprenden desde una
perspectiva humanizante y de significación de imaginarios simbólicos y su labor consiste en
reformar la vida social, promulgando que las separaciones entre clases baja y alta no son
un estado natural. Existe una distinción entre escolarización y educación, la primera está
encaminada a un control social mientras que la segunda se encarga de transformar la
sociedad: el estudiante es activo, comprometiéndose con su desarrollo y desarrollo social.
La comunicación horizontal liga las voluntades en intenciones de los sujetos en iguales
condiciones de acción y de vida (Searle, 1982). Se dejan de lado las posturas verticales de
conocimiento, el conocimiento es una construcción colectiva, crítica y problematizante.
En conclusión, El educador crítico acepta teorías que tratan los problemas de la sociedad,
no como hechos aislados de cada individuo, sino que son consecuencia de la interacción
existente entre el individuo y la sociedad, puesto que el individuo es un actor de esta
sociedad (es creado y crea este contexto) Mientras que la teoría dialéctica crea
interacciones “desde el contexto a la parte, desde el sistema interno al hecho”, la teoría
crítica enfoca simultáneamente estos aspectos. Los educadores críticos sostienen que una
verdadera teoría de la escolarización debe tomar partido: debe estar ligada a “una lucha
por una vida cualitativamente mejor para todos mediante la construcción de una sociedad
basada en relaciones no explotadoras y en la justicia social” Los teóricos críticos afirman
que “el conocimiento está socialmente construido”, es decir, es una consecuencia de
común acuerdo entre los individuos que viven relaciones sociales particulares y vínculos
particulares en el tiempo. La pedagogía crítica se pregunta cómo y por qué el conocimiento
es construido en la forma en que lo hace, y cómo y por qué algunas de esas construcciones
son legítimas y aceptadas por una cultura dominante, lo que lleva a que algunas formas de
conocimiento tienen más poder y reconocimiento que otras. Habermas ha dado el concepto
del conocimiento emancipatorio, el cual es muy parecido al concepto de conocimiento
directivo de Giroux, el cual indica que algunos tipo de conocimiento validan ciertos intereses
(género, clase y raza). El conocimiento emancipador permite entender el cómo las
relaciones sociales se deforman y manipulan por el poder y el privilegio. El educador crítico
está interesado en la reconciliación y trascendencia de la oposición existente entre el
conocimiento técnico y el práctico. La pedagogía crítica está fundamentalmente interesada
en la comprensión de la relación entre el poder y el conocimiento. Para la pedagogía crítica
el currículo permite la preparación de los estudiantes para que ocupen roles: ya sea de
dominación o subordinación, interesándose en cómo los distintos elementos utilizados en
el currículo se materializan en la práctica. La pedagogía crítica no asegura que no existan
barreras; pero brinda bases para entender las barreras, por lo tanto, cualquier pedagogía
es susceptible a “condiciones socioculturales que conducen a la resistencia”, restando
oportunidades para que los “estudiantes sean culpados como la única fuente de
resistencia”.