EL TEMPLO MASONICO, RELACIÓN CON EL CUERPO HUMANO
El universo está impregnado de una fuerza y energía, que nos manifiesta que todo es obra de una
mente divina, por lo tanto, todo está hecho a imagen del creador. El judaísmo enseña que el
cuerpo humano es un microcosmos hecho a la semejanza del macrocosmos. Esta analogía está
escrita en el kibalion, atribuido a Hermes Trimegistro, en el gran axioma hermético: “como arriba
es abajo, como abajo es arriba”.
Desde tiempos antiguos el ser humano le ha rendido culto al cuerpo humano, como
representación de lo no manifestado, los templos son en forma de un cuerpo con los brazos
extendidos, y el altar mayor está ubicado en la cabeza (cerebro). Conocer el cuerpo humano y
sus funciones ocultas, es comprender el universo. Las razas primitivas utilizaban el cuerpo humano
como la unidad simbólica, y los dioses y demonios eran personificados en los órganos y funciones
del cuerpo.
La “columna vertebral” contiene 33 vertebras, que son los 33 grados de
la masonería y también representa los años vividos en este plano del
gran avatar del maestro Jesús. la última vértebra de arriba es llamada
atlas, y allí descansa el cráneo. En el número 33 es donde se asciende a
los elevados estados de conciencia y alcanza la verdadera iniciación del
gran misterio. Los hombros representan el Himalaya. El canal espinal
representa a los ríos sagrados. Los iluminados, representados en
centros sensorios del ojo espiritual. Al cerebro se le llama la habitación
de arriba, donde el maestro Jesús se reunía con sus discípulos. Los
discípulos representan las doce sinuosidades del cerebro, los doce
senos, que envían sus mensajes por medio de los nervios, asiento de
las santidades, el asiento de la misericordia y la trascendencia. El
cráneo es el Gólgota, donde realmente asciende el espíritu. La trinidad
o las tres cámaras en el cuerpo humano: cerebro, corazón y
reproducción, son lugares, de la logia masónica azul: aprendiz,
compañero y maestro; aquí moran el padre, hijo y espíritu santo que se
representan con la palabra AUM. Recordar que la sagrada palabra tiene
su origen maya, cuyo significado es: A-AHAU, masculino, padre; U luna,
femenino, madre y M Mhen, masculino, el hombre engendrado, el hijo, la trinidad divina.
La transmutación de estos centros se produce por la repetición de la palabra perdida, la cual “es
un secreto de la orden masónica”. Los dos hemisferios del cerebro, los antiguos lo llamaron “Caín
y Abel”, y el desequilibrio, conlleva al castigo. La médula espinal es la “espada flamígera” y la
«serpiente» de los antiguos, que está colocada en la puerta del Edén. Hay dos formas en el
cerebro: masculino y femenino, el Yin y Yang.
La anatomía oculta se deriva del sistema de correspondencias es que el hombre contiene en su
interior el mismo «arquetipo» que el universo entero y por lo tanto si logra «conocerse a sí
mismo» podrá conocer a dios. Decía Paracelso que había tres libros sagrados: la Biblia, el cuerpo
del hombre y el cosmos.
ADAN KADMON Y EL TEMPLO MASÓNICO
Demostremos entonces, la configuración de Adan Kadmón en el
Templo Masónico. Cubriendo todo el piso del recinto, imaginemos un
hombre tirado de bruces con la cabeza al Oriente, y el resto del
cuerpo en el Occidente, o sea los pies para el Oeste y la cabeza para el
Este. En esas condiciones, el brazo derecho de ese hombre se
presenta a la derecha del diseño del lado sur y viceversa, o su
izquierdo está a la izquierda del esquema y del lado norte.
Coloquemos entonces las diez Sefiras en posición conveniente y
tradicional sobre el cuerpo hechado del Adán Kadmón y
estableceremos la configuración diagramática del Templo Masónico
en correlación con el Arbol de Vida; la colocación de los cargos en
Logia según la perspectiva cabalística; es la correspondencia
planetaria, conforme veremos adelante. Está, pues, representada la
disposición de la Logia en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, si por el
contrario consideramos al hombre tirado de cúbito dorsal, izquierda y
derecha serán convertidas y obtendremos la configuración de la Logia
en el Rito Moderno o Francés. El lado derecho del Hombre es
considerado “masculino”, y el lado izquierdo “femenino” de acuerdo
con la ley de los contrarios. En esas condiciones las Séfiras (2), (4) y
(7) son las masculinas y las que ocupan el lado derecho del esquema,
en cuanto a las (3), (5) y (8) son las Séfiras “femeninas” y se hallan a la
izquierda del mismo. De esta forma, las Séfiras (1) , (6) y (9) siguiendo
el eje del diseño domina la Séfira (10). Todo esto se entiende
examinando el esquema con su eje en dirección Oeste-Este. Esta
dirección podría ser llamada “vertical”, si suponemos al Adán Kadmón
de pié y observando de espaldas viradas para el Oeste. En la dirección
Norte-Sur, u Horizontal, veremos la siguiente: 1º.- La Corona (1)
flanqueada por la Sabiduría (2) y la Inteligencia (3) forman una
primera triada, llamada “triada superior”, de orden metafísica. 2º.- La
Gracia (4), la Fuerza (5) y la Belleza (6), forman la segunda triada, o
“triada media”, de orden moral. 3º.- La Victoria (7), la Gloria (8) y el
Fundamento (9) forman una tercera triada, o “triada inferior” de
orden física o dinástica. Malkhut (10) (el Reino) es la propia creación,
la imanación divina. Ella es toda receptividad a Dios. En ese sentido,
ella es la Madre quedando abajo. Las tres triadas se resumen todas en
una sola compuesta de Corona (1) , Belleza (6) y Fundamento (9) que corresponden a Substancia,
al Pensamiento y a la Vida. La primera triada corresponde al “Mundo de la Creación” y las siete
Séfiras restantes corresponden al “Mundo de la Construcción”. René Joseph Charlier, en su
instructiva obra “Pequeño Ensayo de Simbólica Masónica” (1964) establece otras analogías sobre
otras Analogías sobre la disposición de las Séfiras en el Arbol de Vida y en el Templo Masónico,
inclusive en cuanto a la distribución de las chakras en el cuerpo humano. Las diez Séfiras,
debidamente numeradas son las siguientes: 1. KETHER Corona 2. HOCKMAH Sabiduría, Sapiencia
3. BINAH Inteligencia 4. CHESED Gracia, Amor 5. GEBURAH Fuerza, Terror, Justicia 6. TIPHERETH
Belleza 7. NETZAH Victoria, Triunfo 8. HOD Gloria, Esplendor 9. IESOD Fundamento, base 10.
MALKHUT Reino, Realeza. A continuación se dará una explicación y ubicación dentro de la logia de
cada una de ellas:
1ª SEFIRA .- Kether Se localiza arriba de la Columna de en medio, la Columna del Equilibrio,
corresponde al Hierofante, o Maestro de Maestros e Iniciador, aquel que tiene el poder de
empujar la espada flamígera (energía) y transmitir los grados iniciáticos. Es regido por el planeta
Plutón, localizado en el extremo de nuestro sistema solar, en oposición al otro extremo del Arbol,
Malkhut. Las entrañas de esa Séfira son el propio reino de Plutón, y tiene analogía con los mundos
inferiores -inferos infenos- o sea el conocimiento de las fuerzas del mal, y de las energías
destructivas contenidas en la naturaleza. En la mitología, Plutón es hermano de Júpiter y de
Neptuno, hijo de Saturno y Chronos, habiéndose tornado en Maestro de los Infiernos, cuando sus
hermanos se dividieron entre sí el mundo, él es el Justiciero del otro lado ... El nombre latino de
Plutón se deriva del griego ploutos que significa riqueza; ya en griego es Hades, que viene de aitho,
que significa quemar, transmutarse por el fuego. Esto nos lleva a una analogía con el signo de
Escorpión. Cuyo símbolo es el Ave Fénix, que resurge de sus propias cenizas. Por eso Plutón
encuentra en las energías destructivas sus reservas de fuerza y combatividad. Son energías
necesarias para la formación de una buena templanza para el carácter humano. De esta manera,
no es posible ignorar el mal cuando se quiere alcanzar la perfección, en Kether, es preciso
conocerlo, someterlo, enfrentarlo sin temor, vencerlo, ser superior. Es como recomendó Cristo:
Ser del mundo, sin ser del mundo. El reino de Plutón, está en el submundo, o simbólicamente en
las fuerzas subconscientes del hombre, y en el inconsciente colectivo. Se relaciona con el poder
político, cuya fuente está generalmente oculta entre bastidores. Sabiamente, el iniciado egipcio
era simbolizado con la cabeza del cocodrilo, indicando que ya poseía el conocimiento del mal y de
los infiernos, aquel que sabía cómo actúan las fuerzas de la sombra, o reino de Hades, pues ya
tenía la experiencia del bien y del mal, ya tenía experiencia para gobernar. En la carrera masónica,
es aquel que renació (el cocodrilo que emergía de las profundidades del Nilo); el constructor que
devastó la piedra bruta (sometió las pasiones); trabajó la piedra pulida (Adornó su carácter) y fue
de la escuadra al compás. Finalmente fue escogido por sus hermanos para dirigir la oficina, ocupar
la Séfira Kether, que es el lugar del Venerable Maestro en el Oriente, dónde el Sol nace y se instaló
la Sabiduría. Así él adquirió el derecho de usar la Corona o Kipá, el solideú, pues está en contacto o
comunicación constante, con las fuerzas superiores a través de la chakra coronaria que tiene en la
cabeza. Volteando a la correspondencia planetaria, Plutón es la Serpiente, uno de los símbolos del
signo de Escorpión. Es la Serpiente del Edén, despertando la conciencia, y ofreciendo el
conocimiento; es el Ouroborus, la serpiente que muerde su propia cola, símbolo de infinidad, de
infinito, del eterno retorno, de la salida del espíritu para el mundo físico y de su regreso. En
alquimia, simboliza la transmutación de la materia, las resoluciones cíclicas; el viaje de Kether, o
principio a Malkhut, o fin del arquetipo. Llamamos la atención hacia el comienzo del texto, cuando
expusimos que Kether era regido “principalmente” por Plutón, porque este planeta es el más
distante y excéntrico de nuestro sistema planetario, se coloca unas veces durante su traslación en
el lugar de la Órbita de Neptuno, cuando está próximo a su perihelio. En esos periodos, Plutón
ocupa el lugar de la Séfira secreta Daath, invisible y misteriosa, que nunca es señalada en el Arbol
Sefirotal y que se asocia a la nuca, o punto en que la espina dorsal encuentra el cráneo. Daath
representa la conciencia de otra dimensión y denota esencialmente la idea de mudanza, de clave.
De esta manera, se invierten los papeles y Plutón va a ocupar el lugar correspondiente a Neptuno,
en el Altar de los Perfumes, cuando activa los sentidos paranormales, la inspiración, el
conocimiento oculto, los Misterios. Kether y Daath, por tanto intercambian sus posiciones, tal
como hacen entre sí, Plutón y Neptuno. Como consecuencia, tenemos que cuando el Venerable
Maestro, está bajo la regencia de Plutón, él es político, administrador, más propenso a la
racionalización, cuando está bajo la regencia de Neptuno, él agudiza sus canales sensitivos, es el
iniciador de los Misterios, o Hierofante. 2ª SEFIRA.- Hockmah Es la Sabiduría del Supremo
Pensador. Es el lugar de Urano, o Espacio, y de Mazloth, o Zodiaco, la memoria de la Naturaleza.
Urano, o Ourano, en la Mitología Griega, significa “cielo” y éste era el Dios de los Cielos antes de
que su hijo, Chronos (Saturno) lo destronase y castrase sus partes genitales al caer en el mar,
dieron nacimiento a Afrodita, o Venus, Diosa de la Belleza y del Amor. Es interesante cómo los
mitos perpetuánse en el inconsciente colectivo de la humanidad, bajo los más diversos ropajes, en
todas las culturas y civilizaciones. El presente mito no es más que la leyenda de Adán y Eva
contada en el Viejo Testamento, y la teoría de las emanaciones de la Cábala, es sólo para citar dos
de sus versiones. Según, la doctrina cabalística, Dios es ilimitado, inexplicable e inconocible, reposa
sobre las Sefirots del Arbol de Vida, y éstas se constituyen en fuente primordial de la divinidad, o
sea una parcela del Ser Divino. Las Séfirots, son emanaciones, no creaciones del Ayn-Soph, y
forman diferentes fases del proceso tangible de la Creación. La emanación, es la forma de
producción del Universo resultante de la perfección de Dios. Las Sefirots, parecen como vasos de
formas variadas, que el Ayn Soph, consigue henchir sin verter jamás, pues los hace transbordar.
Toda fase de evolución, tiene su inicio en un estado de fuerza inestable, y camina gracias a la
organización para el equilibrio. Kether, es un punto formulado en el vacío. De acuerdo con la
definición euclidiana, un punto tiene posición, mas no dimensión. Si con todo concebimos ese
punto moviéndose en el espacio o “transbordando” el se transformará en una línea. Ese Punto
Primordial que es Kether y tendiéndose por la línea que desemboca en Hockmah, es un flujo de
energía esencialmente dinámico. La fuerza que fluye incesantemente de lo Inmanifiesto trasciende
sus limitaciones demandando nuevos modos de desarrollo. Como no podemos comprender
ninguna Séfira, sin comprender a su compañera, diremos que Hockmah, no es una Séfira
organizada, y sí una Gran Estimuladora del Universo y de la que surge el influjo de emanación para
el aparecimiento de Binah, esta sí organizadora y estabilizante, Binah atribuida al planeta Saturno,
recibe el título de Madre Superior, pues representa el negativo arquetípico, en cuanto a Hockmah,
el positivo; la feminidad y la masculinidad primordiales establecidas cuando “el rostro, no
contemplaba rostro alguno”, y la manifestación era todavía incipiente. Siendo como ya
observamos el Arbol de Vida, una representación diagramática del Universo, los aspectos positivo
y negativo, masculino y femenino son representados por los dos pilares laterales de Belleza o
Misericordia y de Fuerza o Severidad, según la ocultista Dione Fortune, puede parecer extraño que
el título de Misericordia, pueda ser conferido a un Pilar masculino y positivo, y el de Severidad al
femenino, mas cuando se comprende que la fuerza dinámica masculina es la que estimula la
elevación y la evolución, y que es la fuerza femenina la que edifica las formas, se puede aceptar la
nomenclatura, pues la forma aunque sea edificadora y organizadora, es también limitadora.
Podemos decir, entonces que Kether es la primera actividad de manifestación o movimiento, los
Primeros Redemoinhos como llaman los Cabalistas, o Primon Mobile, en la expresión de los
Alquimistas; Hockmah, la Segunda Séfira, es Mazloth, la Esfera del Zodiaco; Binah, la tercera, es la
Gran Madre; Shabathai, la Esfera de Saturno. Si la columna de la izquierda (Binah) es la Severidad y
la de la derecha (Hockmah) es la de la Misericordia, la del medio Kether, es la Columna del
Equilibrio del Tao. Esas dos columnas representan los dos Pilares encontrados en el Templo del
Rey Salomón y también en todas las Logias de Misterios, constituyendo el propio candidato,
cuando permanece entre ellos, la columna intermedia del Equilibro. Tenemos así, un triángulo
supremo formado por: Kether, Hockmah y Binah; el concepto de cosmonogonía cabalística y que
encontramos en la forma de Trinidad, en todas las grandes religiones. Completando diremos que
Hockmah, la segunda esfera, o Séfira, es el lugar de Urano, el Espacio. Es el Akasha, o Eter
Cósmico, en dónde todo queda gravado. En la Logia Masónica, corresponde al cargo de Secretario,
aquel que grava el Balaustre, deja todo registrado en el Libro de las Actas. Él es el hemisferio
cerebral izquierdo del Hombre. 3ª SEFIRA .- Binah Es la inteligencia Eterna, es el lugar de Saturno,
el tiempo recorrido, la vejez, la experiencia, la dureza y el imperio de la Ley, la Causa y el Efecto. El
lugar del Orador de la Logia, que ocupa la parte Superior de la Columna de la Severidad. El está ahí
para aplicar los rigores de la Ley, hacer la cobranza kármica. Binah, representa los Genitales de la
Gran Madre Cósmica, y que da salida a la Creación a través de las 50 puertas de la Inteligencia. Es
el fruto de la separación de los sexos, extraídos de la costilla de Adán, el principio masculino que
habita en Hockmah. La Gran Madre partirá con dolor por que el Huevo fue interiorizado, puesto el
huevo dentro del útero. Antes de eso, había el ser andrógino, auto-generado en el Jardín del Edén,
con el huevo externo, sin dolores. Al respecto de la creación del Ser, las escrituras dicen: Macho y
Hembra lo creó, o sea andrógino, con los dos principios, hasta que hubo la separación de los sexos,
cuando se alteró el huevo, que pasó a ser interno, y también se alteró el número de costillas de
Adán. Binah y Hockmah, promueve por tanto la reunión de los opuestos y al establecer con Kether
la trinidad, que expresa el principio de neutralidad, promueve la armonía, que tiene en el número
tres su símbolo mas elemental. Y es la armonía a su vez la condición indispensable para todo el
proceso creativo-evolutivo. Al armonizar y sublimar dentro de sí, los aspectos femenino y
masculino, el ser crea el andrógino interno. Esa creación simbolizada por el triángulo ascendiente,
o por la ya citada neutralización de los opuestos, que permite alcanzar un grado mas elevado. Eso
significa decir, que surge un nuevo contenido interno como consecuencia de un trabajo consciente
de perfeccionamiento personal. Realizar el estado andrógino interno, es adquirir la capacidad de
regirse tanto por razón, como por los sentimientos, tener vista amplia, pero también ser preciso
en detalles, ser exigente y determinado y al mismo tiempo, comprensivo y prudente. Todos esos
atributos caen bien para un guardián y aplicador de las leyes. La Séfira Binah, es por tanto la séfira
de la razón, a través de la cual se puede adquirir el conocimiento de su ser mental y psicoanímico,
indispensable para la tarea de armonización y sublimación; Hockmah apunta por tanto a un blanco
superior; Binah, los medios para alcanzarlo. Binah, está bajo la influencia de Saturno (Chronos en
griego), en cuya mitología destruyó a su padre Urano. Tenía tanto miedo de ser alejado del poder
por sus propios hijos que los devoraba en el momento en que su esposa Rhea los ponía al mundo.
Esta, no soportando más el fúnebre apetito de su compañero, hizo que él engullece una piedra en
lugar de Júpiter. Más tarde, Júpiter lo destronó, y lo hizo vomitar a todos sus hermanos y
hermanas, entre ellos a Neptuno, y a Plutón. Dios del Tiempo, Saturno es representado como un
viejo exangüe, asegurando en la mano una hoz. Binah, es el hemisferio derecho del hombre, y el
iniciado que va a meditar en esa Séfira, debe hacerlo atento a una relectura de la historia de Adán
y Eva, para penetrar en el verdadero sentido de la Creación. El Orador de la Logia Masónica, debe
tener por tanto, la sabiduría del anciano para aplicar la ley, mezclada a la armonía y justicia de los
principios internos. Orador y Secretario (Binah y Hockmah), fuerzas activa y pasiva, masculina y
femenina, completan la Trinidad, la 1ra. Tríada, y dan el equilibrio que el Venerable Maestro
necesita para conducir la Logia. 4ª SEFIRA .- Chesed Es la Misericordia del Altísimo, es el lugar de
Júpiter, origen de la palabra Dios, oriunda del buen Zeus, aquel que nos puede proteger y
perdonar nuestros pecados. Corresponde al Oficialato de Canciller en la Logia Masónica. Integra la
Columna de la Belleza y el de misericordia y tiene que tener, para el buen desempeño de sus
funciones diplomacia, tacto, amor al prójimo, buen trato con todas las razas, pueblos y religiones.
Se encaja en el espíritu del cristianismo, pregonando el perdón y el bálsamo y la redención de
culpa. Chesed, habita el chakra cósmico de Júpiter, un planeta benéfico en la Astrología. En la
Séfira Binah, relatamos la historia mitológica de Saturno, Padre de Júpiter. Este después de haber
extirpado a sus hermanos de Saturno, con ellos resolvió dividir el mundo entre sí. Neptuno quedó
con los océanos, Plutón con los Infiernos, y Júpiter se volvió, Rey de los Dioses del Olimpo, regente
del Cielo. Chesed, es la esfera de la formulación de la idea arquetípica, la comprensión por la
conciencia de un concepto abstracto, que es subsecuentemente traído a los planos y concentrado
en la luz de la experiencia, en la concretización de ideas abstractas análogas. Su correspondencia
en el macro y microcosmos, es con el brazo izquierdo, lado del corazón. 5ª SEFIRA .- Geburah Es la
Justicia del Dios Vivo, y tiene por chakra cósmico a Marte. Su función en la Logia Masónica,
corresponde a la Tesorería. Estando en la Columna de la Fuerza de la Severidad, el Tesorero
detenta el poder de cobrar, de manipular el poder económico y de decir al Venerable Maestro,
cuándo y cómo se puede gastar. Marte es guerrero, temido, indicador de luchas y cuestiones, la
“estación de lluvias”, o sea, lo que se debe se tiene que pagar, es otro “fiscal” de la divinidad
kármica. En la Mitología, Marte es el Dios de la Guerra, era representado armado de una lanza y
de un escudo. Es joven, desenvuelto, intrépido y fogoso. Su nombre en griego es Ares. La
experiencia espiritual evocada por la esfera de Geburah, es la visión del poder y su manipulación
correcta y una de las mayores pruebas por las cuales puede pasar un ser humano. Al adquirir los
poderes de un super-hombre, él debe aprender a utilizarlos para el progreso social, en vez de
someterse a ellos y servirse de ellos en beneficio propio. Por eso él no es el señor, sino mas bien el
siervo del poder que utiliza, debiendo seguir él los propósitos y no servir a los suyos. Además de la
presentación de cuentas al Venerable y a sus hermanos de oficina, el Tesorero, ocupante de la
esfera de Geburah, debe presentar cuentas de su administración, al Creador del Cielo y de la
Tierra, Geburah, está en el centro de la Columna de la Fuerza, del Rigor, de la Severidad, que tiene
Saturno (Binah) en la parte superior. Cuando recordamos que en Astrología, Saturno es el Chakra
cósmico de Binah, y Marte, o chakra cósmico de Geburah, y que son llamados los Maléficos Mayor
y Menor, deducimos que debe haber mas de una relación superficial entre los dos. La disciplina es
uno de los trazos marcantes y comunes a los dos y sabedor de esas características, Elias Ashmole,
al crear la estructura cabalística del R.E.A.A. hace de esta la Columna de los Aprendices. El trabajo
de los Aprendices debe ser marcado por el rigor, por la disciplina, porque es muy penoso operar
una Piedra Bruta (Saturno), con el auxilio del mazo (Marte), teniendo como blanco final Mercurio,
la Palabra, dominio este del 1er. Vigilante, que posee la Fuerza de los Argumentos, del Verbo.
Después de recorrer su caminata como Aprendiz, éste presenta el fruto de su esfuerzo al hermano
1er. Vigilante para recibir su salario, que es el de poder hablar y pasar para su próximo estado
junto a la piedra pulida. El Aprendiz por tanto, necesita de la Columna de la Fuerza que tiene
oficiales fuertes, disciplinados, para hacer su estado y poder pasar para la Columna de la Belleza,
trabajar la piedra pulida, cuyos oficiales están bajo el dominio de la sensibilidad, y de la
misericordia. 6ª SEFIRA .- Thiphereth Es la Belleza de las Potencias Creadoras el lugar del Sol, de la
Plenitud. Es el cargo de Maestro de Ceremonias, en la Logia Masónica, es el Centro del Camino del
Medio (Cámara de En Medio) o Pilar de Equilibrio, de Tao, Thiphereth es Shemesh, la esfera del
Sol. Así como la Luna ilumina nuestras noches, es el Sol una “Luminaria”, cuyo movimiento
aparente a lo largo de la elíptica y su pasaje sucesivo a las zonas atribuidas a los doce signos del
Zodiaco, determina nuestra pertenencia a uno u otro de estos signos. Nótese la correspondencia
en las funciones del Sol, y del hermano Maestro de Ceremonias. En cuanto este tiene por función
de oficio recorrer las Columnas, oriente y occidente, y por tanto pasar por las simbólicas columnas
zodiacales, también el Sol, en su movimiento aparente recorre los doce signos. Estando
simbólicamente él en el Templo sobre el Altar de los Juramentos, el Sol es una Estrella, o centro de
nuestro sistema de cuerpos celestes. Su localización indica que está a punto, en el Zenith del lugar,
a la luz, sin sombras. Corresponde, pues al corazón del Adán Kadmón, Es el corazón de la Logia, el
Altar de los Juramentos. En la mitología, el Sol, fue venerado por la mayoría de los pueblos como
un Dios. En Egipto, era representado por Amón-Ra; después cuando el cisma del faraón Akenatón,
tornóse, Atón, dios único, abriendo así el camino para las religiones monoteístas. El símbolo
gráfico universal del Sol, también adoptado por la Masonería, es el punto dentro del círculo, que
se disloca en la vuelta del Altar de los Juramentos. Thiphereth es el centro de equilibrio del Arbol,
por su posición en medio del Pilar Central recibe también el nombre de Centro Cristológico, pues
es el dador de iluminación. El Pilar Central dice respecto a la conciencia que, elevándose a partir
de Yesod, recibe la iluminación en Thiphereth. Esa iluminación consiste en la introducción de la
mente en un modo de conciencia mas elevado de aquel en que es edificado a partir de la
experiencia sensorial. En la iluminación, la mente muda de marcha, y la conciencia tiene que
acompañar esa mudanza sin violentar la naturaleza de la persona, por que sino puede tener un
efecto negativo, como un rayo de luz que ciega por su brillo. Eso significa decir en otras palabras,
que a no ser que nuestras mentes posean una base de ideas que puedan ser iluminadas por ese
modo superior de conciencia, ellas serán simplemente esparcidas, y después de esa experiencia
enceguecedora con un modo superior de conciencia, la obscuridad será mucho mas intensa para
nuestros ojos de lo que antes era. No es por acaso que el lugar físico de Thiphereth en el Templo,
sea en el Altar de los Juramentos bajo el Sol a punto, iluminador sin sombras, y bajo el cual el
Candidato y posteriormente el Hermano Iniciado, pronuncia sus juramentos durante la carrera
masónica. Son los momentos mas solemnes de su trayectoria en la Orden y él los vivencia bajo el
Sol de Mediodía, inundándose con la luz de Cristo, elevando su conciencia al grado máximo de
iluminación, de los graves compromisos que asume delante de Dios, sus hermanos y la Institución.
Al caminar por el Pilar Central en cuanto es Candidato, estando entre Columnas representa el
Aprendiz; continuando la peregrinación llega al Corazón de la Logia, al Grado de Compañero;
siguiendo llega al Tope de la Columna, en el Oriente o lugar del Venerable, del Maestro Instalador
en el Trono de Sol-om-on. El hermano Maestro de Ceremonias, cuyo cargo corresponde a la Séfira
Cristológica del Arbol, es aquel que materialmente cumple las órdenes del Venerable Maestro,
pero espiritualmente, y por deber de oficio, hace como el Cristo sirve a todos. Por eso el carga el
cayado del Maestro, o bastón que conduce a los demás hermanos al recinto del Templo. 7ª
SEFIRA.- Netzah Es la Victoria del Eterno Director de los Mundos, el lugar de Venus, de la Belleza y
del 2do. Vigilante; el blanco final de la Columna de la Belleza, el Amor, el Arte, la Música, el auge
de las realizaciones de una civilización. Es por esta razón que esta Columna abriga los dos Planetas
benéficos de la Astrología; Júpiter, el Canciller; y Venus hace par, a lado de Mercurio, Marte y
Luna, dos planetas llamados “rápidos”. Es la estrella de pareja la mañana (o de la noche) que
aparece antes del Sol y se pone luego después. En la Mitología, cuando Saturno castró a su padre,
Urano, para tomar él el poder, sus órganos violentamente mutilados, fueron tirados al mar, en las
márgenes de Chipre, y de esa unión nació Venus, ella es frecuentemente representada saliendo de
las ondas en una concha marina. Esposa de Vulcano, Venus, diosa del amor, el trío con Marte, de
quién representa la antítesis. Venus actúa en función bio-psicológica, en el cuerpo sutil, y está en
la Columna Activa por que es la Fuerza detrás de la pasión, el contrapunto de Marte (Tesorero),
que es el lado pasivo y represivo del principio activo según la visión cabalística de la armonía de los
opuestos. Ella simboliza la belleza, la armonía, el arte, el amor y sus diversas expresiones. El
hermano 2do. Vigilante, es el responsable por la Columna de los compañeros, aquellos que están
trabajando en la piedra pulida, armónica, artísticamente lapidada es decir tallada, con Arte y
Belleza, es decir atributos de Venus. Los lugares correspondientes en el cuerpo humano, son el
riñón izquierdo, cadera y pierna izquierda. 8ª SEFIRA.- Hod Es la Gloria Eterna de la Suprema
Potencia de los Mundos, que tiene por chakra Cósmico a Mercurio, el lugar del 1er. Vigilante, o
blanco final de la Columna de Rigor. Recordemos su secuencia indicando el rigor y la disciplina
exigida al Aprendiz, este debe trabajar con el Mazo (Marte) sobre la Piedra Bruta (Saturno),
reconquistando el poder del Verbo, la palabra Pérdida (Mercurio): el Aprendiz vuelve a hablar.
Conforme indica el Texto Yetzirático, el punto de contacto entre los maestros y sus discípulos
humanos está en Hod, la Séfira de la Magia Ceremonial. En la Mitología, Mercurio era el
mensajero del Olimpo, representado por un joven teniendo alas en los talones. Tenía también
otras funciones, notoriamente, la de proteger a los comerciantes, y a los ladrones. Por su nombre
en griego, Hermes, es también el transformador de energías. Hod, cuyo significado hebráico es
Gloria, es esencialmente una esfera de formas animadas por las fuerzas de la naturaleza; e
inversamente es la Esfera en que las fuerzas de la naturaleza asumen una fuerza sensible.
Dedúcese entonces, ser una perfecta colocación para los Aprendices en la Logia, los cuales deben
por obligación “transformar” la piedra bruta de sí mismo, en una piedra pulida mas trabajada,
sensible, envuelta en belleza. Su correspondencia con el cuerpo humano, es el riñón derecho,
cuadril y pierna derecha. 9ª SEFIRA.- Yesod Es la Perpetuación de la Providencia Divina, o
Fundamento, el lugar de la Luna, del Guardián Interno del Templo y la posición del candidato,
entre Columnas, al adentrarse por primera vez al Templo en la Esperanza de ver la Luz. El chakra
Cósmico de esa Séfira es la Luna, satélite de la Tierra, luminaria con el Sol. En la mitología, la Luna
es representada por las dos Diosas Vírgenes: la Diana Latina, y la Artemisa Griega. Son cazadoras
cuyo arco es una Luna Creciente. No es por coincidencia, que es el lugar en dónde el Profano se
posa para percibir la iniciación. En ese momento, él está llegando inocente como un bebé(luna)
como un cuadro en blanco, a ser previamente, formado, instruido por los hermanos. Al ser
aceptado para entrar en la Masonería, él debe morir para el mundo profano y renacer en una
nueva vida, y por tanto en aquel instante él es un bebé. El lugar correspondiente en el cuerpo
humano, son los genitales, por que ahí se encuentra la vida, el estado potencial, pronto a florecer.
Los genitales abrigan la semilla que es la figura del futuro obrero que vendrá a fecundar la Logia,
renovar sus energías, fortalecer sus Columnas, expandir la Familia Masónica. En continuidad a ese
simbolismo perfecto que estructura el R.E.A.A. en la bóveda del Templo, el Candidato, tiene
encima de sí, la Spica, nombre tradicional de la estrella Alfa de la Virgen (Constelación Virgo del
Zodiaco), cuya traducción es Espiga y por consiguiente, aquella que contiene las simientes o
semillas. La iniciación, cabalísticamente hablando, es la realización de una nueva forma de
conciencia que se originó en el sentir de la Unicidad (Kether) alcanzó la armonía (Thiphereth),
obtuvo la victoria hermética sobre la personalidad (Netzah) determinóse por el trabajo interno
(Hod) recibió una nueva forma (Yesod). Dice el texto Yetzirático, que es la función de (Yesod)
purificar, las emanaciones, probarlas y corregirlas; consecuentemente, es en esa Esfera que
ocurren las operaciones, destinadas a corregir la materia densa, o sea la esfera en dónde se da la
iniciación en los misterios, la purificación a través de la muerte y del renacimiento. 10ª SEFIRA:
Malkhut Es el Reino del Señor, el lugar de la Tierra y del Cobrador Externo. Los pies de Adán
Kadmón, corresponden a Malkhut, pues son ellos los que están en contacto con la Tierra, el atrio o
Sala de los Pasos Perdidos, o el mundo profano fuera del Templo, el reino de las Tinieblas, de la
ignorancia. Malkhut, es la más complicada de las Sefirots; Kether la más simple. Todavía
aplicándoles la Ley Hermética: como es en la cumbre es en la cima, como es abajo es arriba, vemos
que Kether está en Malkhut y Malkhut está en Kether. Eso significa decir que Dios está en todo y
en todos y todo y todos están en Dios y lo que existe en el Universo contiene su impregnación. La
separación entre el Creador y su creación es aparente. Dios es el Hombre, y el hombre es Dios.
Somos las partes y somos el todo. Como ya vimos, del sentimiento de separación, profundamente
grabado en el inconsciente colectivo de la humanidad resulta el mito de “pecado original” y la gran
razón de la vida y el impulso interior que el hombre posee para religarse a su Creador. La Cábala
enseña que nuestro cuerpo es el Templo del Espíritu Sagrado y que se hace necesario aprender
lecciones de Malkhut ( de la Tierra) para poder recorrer los caminos que llevan a Kether. Antes de
invocar la Luz Divina, la persona precisa estar ligada a la Tierra, operando en el nivel material y
aprendiendo con los patrones cotidianos y pruebas que escogimos para nuestra encarnación. Es
preciso tener la capacidad de sentir la importancia de las cosas comunes para así tener
discernimiento, y actuar eficazmente en un plano mas embellecido espiritualmente. Por eso a
Malkhut le es atribuida la virtud del discernimiento. Su experiencia espiritual es la Visión del Santo
Angel de la Guarda, un aspecto del Yo Superior. La diferencia entre Malkhut y las otras sefirots es
que ella tal como Kether, hállase contenida dentro de sí misma. Tratase de un ciclo continuo que
es simbolizado por la Serpiente Ouroborus, como ya vimos. Al mismo tiempo que los extremos se
tocan, la serpiente muerde su propia cola; Plutón. Mas allá de los pies, nada mas opuesto que la
cabeza, o sea lo máximo de materialización, de hielo, de cristalización, que seguido por el deshielo,
por la conversión al elemento líquido, a través del gran transformador de la naturaleza, el calor o
fuego. Este elemento primordial, renovador, regenerador, (Vulcano) o fuego interior, el Herrero
(Vulcano), transformador de la materia a través del fuego, irá a sublimar la piedra bruta, la Tierra,
separando de la misma a los elementos sutiles a través del camino hermético: V.I.T.R.I.O.L. Visita
el Interior de la Tierra y Rectificándote encontrarás la Piedra Oculta. Kether-Malkhut, Malkhut-
Kether encierra el principio de Polaridad de las Leyes de Hermes. Todo es duple: todo tiene dos
polos, todo tiene su opuesto, lo igual y lo desigual son la misma cosa; los opuestos son idénticos
en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias
verdades; todas las paradojas pueden ser reconciliadas. La tendencia del Círculo de Ouroborus, es
volverse cada vez mas cerrado por la propia ley que impulsa a la humanidad a la revolución,
equivaliendo a decir que la distancia entre Kether y Malkhut disminuye a cada vuelta, cada
peregrinación por los 32 caminos. Mas pronto o mas tarde se llega a un punto en la Evolución del
Espíritu de la Humanidad en que el Arbol de Vida se vuelve innecesario para describir a nuestro
Universo. Creador y Criatura estarán re-ligados. Transportando esos conceptos para la práctica
masónica, deducimos que el obrero para ser convertido en constructor social, no puede perder su
contacto con las cosas mundanas, para dónde debe llevar la Luz Divina, que son las virtudes que el
cultiva dentro del Templo de si mismo. El masón no puede errar en sus principios, debe resistir la
tentación de la Serpiente, por que él detenta la responsabilidad de ser el guardián de los tesoros
herméticos. Para Dion Fortune, Malkhut, es el nadir de la evolución, pero debe ser encarada no
como “el abismo último de la espiritualidad”, sino como la boya señaladora de una corrida de
barcos, Fortune, hace la analogía en que “todo barco que retorna al punto de partida sin haber
dado la vuelta por la boya es descalificado”. Así también ocurre con el alma. Si intentamos escapar
de la disciplina de la materia antes de haber dominado sus lecciones, no avanzaremos en la
dirección del cielo, sino que sufriremos un atraso en nuestro desarrollo. Reflexionen pues, los
masones sobre eso.
Kéter (corona) : Venerable Hod (victoria) :
Primer Vigilante Netzáh (gloria) :
Segundo Vigilante Jojmáh (sabiduría) :
Orador Bináh (inteligencia) :
Secretario Gueburáh (rigor) :
Tesorero Jésed (gracia) :
Hospitalario Tiféret (belleza):
Maestro de Ceremonias Iesod (fundamento) :
Iesod (fundamento) : Experto
Maljut (reino) : Guardatemplo
Para un análisis de este punto de vista, ver el capítulo XVI: «Las sefirot y la ubicación de los
oficiales en la Logia».
Oswald Wirth establece analogías de índole «planetaria» y astrológica. El Venerable corresponde a
Júpiter, el Primer Vigilante a Marte, el Segundo Vigilante a Venus, el Orador al Sol, el Secretario a
la Luna, el Experto a Saturno, el Maestro de Ceremonias a Mercurio.
El Primer Vigilante está asociado con Marte, el «rigor y la fuerza inflexible» cuya función es la de
actuar como catalizador y multiplicar los focos de energía. El Segundo Vigilante, bajo la égida de
Venus, gracia, belleza y armonía, reúne lo que está disperso provocando las afinidades que
conducen a las fusiones. El Experto es Urano, el Novador y el Conservador, aquél que abre y fija,
que enriquece y mantiene, que ordena y regulariza. El Maestro de Ceremonias es Mercurio, el
Mensajero; el Tesorero es Saturno cuya prudencia lo mantiene en los lugares sombríos y que es el
condensador de la energía común. El Hospitalario es asociado a la Tierra nutriente, verde y
próspera, reconfortante para los que sufren. El Orador es el Sol, luz y vida, principio del Verbo,
dispensador de la energía creadora. El Secretario es la Luna, que refleja la luz y registra todo lo que
de ella emana. El Venerable es Júpiter, que coordina las asociaciones y las estabiliza. Finalmente el
Past Master, Venerable Pasado o Venerable de Honor es Neptuno, el Maestro de las Aguas
Límpidas que está tan alejado que su influencia es en extremo liviana y que es el vehículo de la
Sabiduría suprema.
El simbolismo de la ubicación de los oficiales conduce a analogías con el pentagrama, el
hexagrama, el heptagrama, el Octógono, el Eneágono y la Tetraktis pitagórica. Presentaremos
algunos aspectos de esto a propósito de la descripción de cada uno de los oficios.
Se dispondrán de sillas suficientes en oriente y en los laterales del templo.
De ambos lados norte y sur, están los asientos, respectivamente, de los aprendices, de los
compañeros y de los maestros: los primeros tienen que sentarse en la región menos iluminada
por el sol por ser todavía incapaces de soportar la plena luz del mediodía, en donde los
compañeros y los maestros, del lado del occidente y del oriente respectivamente, trabajan con
provecho, los primeros ayudando a los segundos. La parte oriental del templo se halla elevada
sobre tres gradas con las inscripciones Fuerza, Belleza y Candor, con respecto al piso de la
logia, significándose con ello que no se puede llegar al mundo de las causas sino elevándose
por medio de la abstracción y de la meditación a las regiones superiores del pensamiento,
donde aparecen con claridad los principios originarios que constituyen la esencia eterna de las
cosas sensibles. Sobre esta elevación se sientan, respectivamente, al norte y al sur, y a la
derecha e izquierda del Ven.•.M.•., el secretario y el orador, y más abajo, el hospitalario y el
tesorero, el portaestandarte y el maestro de ceremonias.
Estos, con los dos diáconos, los dos expertos y el guarda templo constituyen los oficiales de la
logia, que cooperan con los tres dignatarios en las diferentes ceremonias que se desarrollan
para el orden y armonía de los trabajos.
Locomoción: efectuar el desplazamiento de la sangre y el movimiento de las extremidades.
Actividad motora de los órganos internos: el sistema muscular es el encargado de hacer que todos
nuestros órganos desempeñen sus funciones, ayudando a otros sistemas como por ejemplo al
sistema cardiovascular.
Información del estado fisiológico: por ejemplo, un cólico renal provoca contracciones fuertes del
músculo liso generando un fuerte dolor, signo del propio cólico.
Mímica: el conjunto de las acciones faciales, también conocidas como gestos, que sirven para
expresar lo que sentimos y percibimos.
Estabilidad: los músculos conjuntamente con los huesos permiten al cuerpo mantenerse estable,
mientras permanece en estado de actividad.
Postura: el control de las posiciones que realiza el cuerpo en estado de reposo.
Producción de calor: al producir contracciones musculares se origina energía calórica.
Forma: los músculos y tendones dan el aspecto típico del cuerpo.
Protección: el sistema muscular sirve como protección para el buen funcionamiento del sistema
digestivo como para los órganos vitales...... SOPORTE, FUERZA....
EL PLEXO UROGENITAL
La abertura hacia el exterior
La elevación de lo humano es de los pies a las rodillas, de ahí a los muslos y de los
muslos al sistema urogenital. En la tradición cabalística, los pies corresponden al feto al
interior del vientre de la madre, las rodillas corresponden al bebe en su nacimiento, los
muslos evoca la adolescencia y los pasajes iniciativos para madurar y estar listo para la
experiencia sexual y la reproducción en la edad adulta. Nuestro cuerpo encuentra en el
plexo urogenital las primeras aberturas y comunicaciones físicas permanentes entre el interior y el
exterior del cuerpo humano, entre el Estar y el Ser. La hermosa selva de energía erótica sube por
el tronco del árbol en dirección del corazón y la cabeza, como señal de la capacidad humana, a
imagen del creador, de ser fértil. En el plexo urogenital donde el humano se adentra e inicia el en
el territorio del Ser