TEMA 1: ELEMENTOS DE TRANSICIÓN
1. Generalidades
Los elementos de transición son los elementos químicos que poseen subniveles d o f
parcialmente llenos, en estado fundamental o cualquiera de sus estados de oxidación. Se
pueden clasificar en: elementos del bloque d y los elementos de transición interna o bloque f,
formado por los elementos lantánidos y actínidos. Los metales de transición poseen ciertas
características generales:
Presentan estructuras centradas en el cuerpo, empaquetamiento cúbico compacto y hexagonal compacto. En los grupos de la derecha,
predomina el empaquetamiento cúbico, por lo que son más dúctiles y maleables.
Son duros, conductores térmicos y eléctricos, con altos puntos de fusión y ebullición, pueden formar aleaciones.
Son paramagnéticos, tiene electrones desapareados, aunque hay excepciones en el bloque f.
Presenta color en la mayoría de los estados de oxidación.
Su comportamiento químico es variado, desde muy electropositivos (muy reactivos) hasta inertes.
Reaccionan con átomos no metálicos pequeños, quedando en los huecos de su estructura. Son compuestos intersticiales no
estequiométricos.
En las series de transición, los radios atómicos e iónicos disminuyen al aumentar el número atómico, debido a que los electrones se
encuentran en orbitales poco apantallantes.
El principio de construcción o Aufbau indica el llenado de los orbitales según su energía,
expresándose la energía de cualquier electrón como: 𝐸 = −2𝜋 2 µ𝑒 4 𝑍 ∗2 /𝑛2 ℎ2, siendo Z*la carga
nuclear efectiva. Aunque, existen anomalías en el llenado, dependiendo de la estabilidad
relativa de los orbitales, se puede hacer pasar un electrón de uno a otro orbital. La estabilidad
de una configuración electrónica es el efecto neto de la acción de las fuerzas: atracción núcleo-
núcleo, apantallamiento de un electrón por el core electrónico, repulsiones interelectrónicas y
las fuerzas de intercambio. Ésta última depende del número de electrones desapareados y es
𝑛−1
consecuencia del principio de máxima multiplicidad de Hund: 𝐸𝑖𝑛 = − (𝑛 · 2 ) · 𝑒𝑖 , donde n
es número de electrones con espines en el mismo sentido; y ei, la energía de intercambio por
pareja de [Link] estabilidad de los electrones s es: 6s>4s>5s, debiéndose a la contracción
lantánida y al efecto del par inerte. De ahí, que haya más excepciones en la configuración de
los elementos de la 2ª y 3ª serie de transición, puesto que la diferencia de energía es mayor.
La estabilidad de los estados de oxidación se pueden justificar a través
de un ciclo termodinámico. La entalpía de sublimación, al igual que los
potenciales de ionización, son positivos; de manera que, la entalpía de
hidratación debería compensar los valores de las otras entalpías para
que el estado de oxidación sea estable. Se sigue la Ley de Hess: la
variación de entalpía de un proceso químico es independiente del
camino seguido por la reacción. Recordar que los metales son siempre
menos estables que los cationes.
Los diagramas de Frost se representa -∆Gº/F frente al estado de oxidación del elemento.
Recordar que, cuanto más negativa es la pendiente, más tendencia a oxidarse tiene el elemento;
de igual forma que, cuanto más arriba esté en la gráfica, el estado de oxidación será más
oxidante. Tener en cuenta que los potenciales anómalos respecto a la tendencia se deben a la
estabilidad del llenado y semillenado de los orbitales, como sucede con el Zn y el Mn. La
variación de los potenciales de reducción entre la 2ª y 2ª serie de transición son similares debido
a los efectos relativistas y a la contracción lantánida. Recordar que, a diferencia de los
elementos del bloque p, cuanto mayor es el estado de oxidación de los elementos del bloque d,
más se estabilizan.
2. Elementos del bloque f, lantánidos
Las tierras raras son los elementos desde el Ce al Lu (lantánidos), pudiendo incluir el La, además
del Sc y el Y. Se pueden dividir en: el grupo del cerio o tierras ligeras, los elementos del La al Eu;
y el grupo del itrio o tierras pesadas, del Gd al Lu, más el Y.
Los lantánidos son metales blandos, de color blanco y densidades similares a los de la serie de
3d. El radio metálico decrece paulatinamente, excepto el Eu e Yb. Se pasivan, especialmente los
últimos. Los elementos más pequeños, son los más inertes que los más voluminoso, debido a
que son menos electronegativos.
2.1. Sc, Y, La, Ac
No son elementos escasos, pero sí que se encuentran dispersos en la naturaleza. Se encuentran
asociados a fosfatos, silicatos y, raramente, a carbonatos. Los métodos usados para separar las
tierras raras en disolución acuosa se basaban en:
Diferencias en basicidad Precipitan los hidróxidos menos básicos de los lantánidos más pesados que los más ligeros.
Diferencias en la solubilidad de sales Como oxalatos, sulfatos dobles, nitratos dobles…
Oxidación o reducción A otro estado de oxidación diferente a +3.
Actualmente se usan procesos de extracción líquido-líquido. Los minerales más importantes de
los que se obtienen son: la monacita, que contiene ThO2 y elementos de las tierras del itrio; la
bastnasita; y el xenotimo. Estos minerales se pueden atacar en medio ácido o básico.
Son más electronegativos que los elementos del grupo s y más electropositivos que los del
bloque d. Son metales blandos, de color plateado y con estructura hexagonal compacta. Al aire,
se pasivan, pierden el brillo metálico. El Sc y el Y se consideran metales ligeros, siendo el La un
metal pesado. Son metales muy activos, originan el catión M3+ y predomina la química iónica.
Los iones son diamagnéticos e incoloros, además la tendencia a formar compuestos es limitada.
Su química es más similar a los elementos del bloque s que los del d. La reactividad aumenta al
bajar en el grupo. El Sc, por ser más pequeño, es el menos básico y tiene más tendencia a formar
compuestos, siendo su química similar a la del Al. En cambio, el Y y el La, tienen propiedades
básicas similares al Ca.
Los elementos arden al aire para dar los óxidos: 2𝑀(𝑠) + 3𝑂2 (𝑔) → 2𝑀2 𝑂3 (𝑠). Reducen al
agua dando el hidróxido: 2𝑀(𝑠) + 6𝐻2 𝑂(𝑙) → 2𝑀(𝑂𝐻)3 (𝑆) + 3𝐻2 . Aunque, el Sc da el
oxohidróxido anfótero: 2𝑆𝑐(𝑠) + 4𝐻2 𝑂(𝑙) → 2𝑆𝑐𝑂𝑂𝐻(𝑠) + 3𝐻2 (𝑔). Los metales se disuelven
en ácido diluido, 2𝑀(𝑠) + 6𝐻 + (𝑎𝑐) → 2𝑀3+ (𝑎𝑐) + 3𝐻2 (𝑔) y, el Sc, se disuelve en bases,
2𝑆𝑐(𝑠) + 6𝑁𝑎𝑂𝐻(𝑎𝑐) + 6𝐻2 𝑂(𝑙) → 2𝑁𝑎3 [𝑆𝑐(𝑂𝐻)6 ](𝑎𝑐) + 3𝐻2 (𝑔). Con F-, PO43- y C2O42- se
forman sales insolubles, como con los alcalinotérreos.
Forman hidruros no estequiométricos, cuya estequiometría límite es MH2. Se trata de un
empaquetamiento cúbico compacto de cationes M3+, donde los H- están en los huecos
tetraédricos. Son conductores eléctricos debido a que el tercer electrón del metal está en la
banda de conducción del sólido. Si se toma más H, se pierde la conductividad eléctrica, dando
un sólido salino de estequiometría MH3.
Los haluros se preparan por reacción directa de los elementos o por reacción del óxido con el
hidrácido(método de obtención del F). Los haluros hidratados se obtiene por este último
método: 𝑀2 𝑂3 (𝑠) + 6𝐻𝑋(𝑎𝑐) → 2𝑀𝑋3 (𝑎𝑐) + 3𝐻2 𝑂(𝑙) y 𝑀𝑋3 (𝑎𝑐) → 𝑒𝑣𝑎𝑝 → 𝑀𝑋3 · 𝑛𝐻2 𝑂 .
La deshidratación origina al oxohaluro, para obtenerlo anhidro, se deshidratan por
calentamiento en atmósfera del hidrácido. Los fluoruros son insolubles, el resto de haluros son
solubles y delicuescentes (absorben humedad y se disuelven en ella).
Los óxidos se forman por calentamiento de los elementos al aire o por calentamiento de sales
(nitratos, oxalatos…). Son básicos y, expuestos a la atmósfera, se formaría el hidróxido o el
carbonato. Si se añaden álcalis a la disolución de los metales, precipitan los hidróxidos en forma
de gel: 𝑀3+ (𝐴𝑐) + 3𝑁𝑎𝑂𝐻(𝑎𝑐) → 𝑀(𝑂𝐻)3 (𝑠) + 3𝑁𝑎 + (𝑎𝑐). La disolución en ácidos de óxidos
o hidróxidos dan las sales acuosas correspondientes. Las disoluciones de [Sc(H2O)6]3+ son ácidas
debido a la hidrólisis.
Los sulfatos, nitratos, carbonatos, oxalatos y fosfatos se preparan por disolución de los
hidróxidos en los respectivos ácidos acuosos. Forman complejos con ligandos con átomos
dadores de F y O, cuya estabilidad disminuye al bajar en el grupo. El número de coordinación
del Sc es 6 y, para el Y y La, es 8. El ScF3 es soluble en una disolución de fluoruros, al igual que
los lantánidos más pesados. Sucede también con el Sc2(ox)3 y el Y2(ox)3, aunque el La2(xo)3 es
ligeramente soluble.
2.2. Lantánidos
Los lantánidos se obtiene de la reducción de las tierras del Ce con Na y, de las tierras de Y, con
Mg. El procedimiento más general es la electrólisis de los haluros fundidos o reducción de los
fluoruros con Ca. Entre sus aplicaciones, está la aleación mischmetal, un agente reductor que
elimina restos de O y S de sistemas metálicos. Proporciona resistencia mecánica y térmica y, con
Fe, es pirofórico y se usa para piedras de mechero.
Se disuelven en ácidos diluidos liberando H2. El Eu y el Yb, al igual que los elementos del bloque
s, se puede disolver en amoníaco líquido. Reaccionan con H2, dando LnH2 o el hidruro salino
LnH3. Reaccionan directamente con los halógenos para dar LnX3. Disolviendo los óxidos o
carbonatos con el hidrácido correspondiente, se obtiene los haluros hidratados.
Reaccionan con el aire y arden con O2, siendo más reactivos cuanto mayor es el radio del
elemento, a excepción de 𝐶𝑒(𝑠) + 𝑂2 (𝑔) → 𝐶𝑒𝑂2 (𝑠). Los óxidos reaccionan con agua dando
hidróxidos muy básicos, siendo menos básicos al avanzar en la serie. Los hidróxidos son solubles
en medio ácido, dando acuocationes: 𝐿𝑛(𝑂𝐻)3 (𝑠) + 3𝐻+ (𝑎𝑐) → [𝐿𝑛(𝐻2 𝑂)𝑛 ]3+ (𝑎𝑐) +
3𝐻2 𝑂(𝑙). Los compuestos de coordinación tienen números de coordinación elevados.
Para explicar la estabilidad de los estados de oxidación se hace a
través de los ciclo termoquímicos. Respecto al estado de oxidación
+2, la entalpía para pasar de un LnX2 a un LnX3 es negativa, siendo la
energía de ionización la determinante del proceso. En la 3º energía
de ionización, para el Eu e Yb es máxima debido a que presentan
configuraciones electrónicas de llenado y semillenado. El Sm
también tiene un valor alto de E.I. De esta manera, la pérdida de un
tercer electrón no es favorable. Recordar que la energía reticular
depende de la carga del ion, del número de Avogadro y de la constante de Madelung.
De igual manera, se explica en para la reacción de desproporción
del LnX2 en Ln y LnX3. En este caso, los parámetros determinantes
son la 3º energía de ionización y la entalpía de sublimación. Ésta
última se relaciona con el enlace metálico, de manera que,
cuantos más electrones son aportados al enlace, el enlace será
más fuerte. Este parámetro es estabilizante, por lo que, a menor
entalpía de sublimación y mayor E.I, el compuesto tiene menos
tendencia a la desproporción. Este es el caso del Eu e Yb.
Se puede concluir que el estado de oxidación +2 será menos inestable en el Eu, Yb y Sm,
teniendo potenciales de reducción menos negativos que el resto de lantánidos. El Eu2+ se
encuentra estabilizado cinéticamente en estructuras cristalinas iónicas. Los haluros LnX2 son
conductores electrónicos. Se preparan por reducción del LnX3 o por oxidación del Ln.
En el caso del estado de oxidación +4, la entalpía de formación del LnX4
a partir del LnX3 será positiva, puesto que es más estable el haluro
trivalente. El parámetro determinante es la 4º energía de ionización, ya
que a menor E.I, el estado de oxidación es menos inestable. Se da en el
Tb, Ce y Pr por el semillenado del 4f o por la configuración de gas noble.
El Eº(CeIV/CeIII) depende la posibilidad de formar complejos con los
aniones, como NO3-, SO42- y menos con el ClO4- (es un mal ligando); y de
las reacciones de hidrólisis. El CeIV es un agente oxidante más fuerte que
el PbO2 y menos que el H2O2. El CeO2·xH2O es soluble sin sufrir reacción en medios de HNO3,
HClO4 y H2SO4. El [Ce(H2O)6] da hidrólisis ácida debido al alto poder polarizante y puede formar
polioxocationes que, al subir el pH, cristalizan sales básicas. En medio de ácido fuerte se
obtienen sales hidratadas de Ce(IV), como el Ce(NO3)4·2NH4NO3. Los compuestos CeF4 y CeO2
son muy estables ya que el contraión es muy electronegativo y soporta el máximo estado de
oxidación del elemento. Los óxidos Pr6O11 y el Tb4O7 son óxidos no estequiométricos comunes.
Para obtener el metal tetravalente se da la oxidación de hidróxidos,
carbonatos y oxalatos con O2 a altas temperatura o con F2 del LnF3.
Para el estado de oxidación +3, la entalpía para pasar de Ln3+ a Ln es
positiva, ya que los lantánidos agentes reductores. Se compensan las
diferencias en las entalpías de sublimación y las energía de ionización.
De esta manera, cuanto menor es el Eº(Ln3+/Ln), más estable es Ln3+.
2.3. Actínidos
La mayoría son núcleos inestables. El Th y el U se encuentran en la naturaleza, ya que su
descomposición es más lenta y están dispersos. La variación del radio se diferencia de la de los
lantánidos en que el el número de electrones que se ceden al enlace metálico es variables. Así,
al ceder un mayor número de electrones, el enlace es más fuerte y el radio es menor.
Se requiere menos energía para la promoción de los orbitales 5f a los 6d, están más próximos.
Además, mantienen el electrón del orbital 6d, ya que deja de ser un orbital inestable. Pueden
formar complejos con ligandos de enlace π, haluros, sulfatos y otros iones. De esta manera, su
química es intermedia entre los lantánidos y los elementos del bloque d. Presentan variedad de
estados de oxidación:
El +2 sólo existe en estado sólido como AmF2 o, al final del bloque, en estado acuoso.
El +3, el U3+ se oxida con facilidad al aire.
El +4, que en medio ácido precipita formando sales insolubles con F-, PO43- e IO3-.
Se forma MO2+ a pH 2-4, pero desproporciona rápidamente en disolución. Es estable en sólidos. También existe el MO22+ en disolución y en
estado sólido.
3. Propiedades magnéticas de los elementos de transición
𝐵 = 𝐻 + 𝐻’ donde B es el campo magnético en el interior de una sustancia; H’ es la intensidad
de imanación; y H el campo magnético debido a la perturbación creada en el medio por una
masa magnética. Si B>H, la sustancia es paramagnética y, si B<H, diamagnética. El momento
magnético por unidad de volumen (I) se define como: 𝐼 = 𝐻’/4𝜋 → 𝐵 = 𝐻 + 4𝜋𝐼, siendo I/H
y B/H constantes para una sustancia dada.
La permeabilidad magnética (B/H=P) es la relación entre la densidad de líneas de fuerza
magnéticas en presencia de una muestra y la misma densidad en ausencia de ella. En sustancias
paramagnéticas, P>1, las líneas de fuerza pasan mejor a través de ellas; mientras que, para P<1,
son diamagnéticas.
La susceptibilidad magnética por unidad de volumen (x=I/H) es el grado en el que el material
está sujeto por la magnetización. De esta manera, 𝑃 = 1 + 4𝜋 · 𝑥, de manera que P~1 y es
independiente de la intensidad del campo magnético aplicado. Si x>0, son sustancias
paramagnéticas y, si x<0, son diamagnéticas. La susceptibilidad específica o por unidad de
masa ( 𝑥𝑔 ) es 𝑥𝑔 = 𝑥/𝜌 ; mientras que, la susceptibilidad molar ( 𝑥𝑚 ), 𝑥𝑚 = 𝑥𝑔 · 𝑃𝑀 . Las
sustancias ferromagnéticas, tiene P>>1 y varía con H.
Las sustancias exhiben este comportamiento debido al momento magnético de las partículas
𝐼·ℎ·𝑒
subatómicas (electrones, nucleones): µ = 4𝜋·𝑚·𝑐. Los momentos magnéticos de los nucleones
son muy pequeños comparados con los de los electrones corticales, debido a que su masa es
muy superior a la del electrón. Existen varias clases de magnetismo: el diamagnetismo, el
paramagnetismo y el ferromagnetismo.
3.1. Diamagnetismo
Está presente en toda la materia y carece de momento magnético permanente. Se dan en
átomos con subniveles llenos, los momentos magnéticos de espín (µs) y orbitales (µL) de los
electrones individuales se anulan mutuamente. En presencia de un campo magnético, se ven
repelidos y se induce un momento magnético en dirección opuesta y proporcional a H. Los
espines de los electrones siguen acoplados, contribuyendo únicamente la componente orbital
𝑒·𝑚·𝑟 2 𝑒·𝐻 𝑒 2 ·𝑟 2 ·𝐻
(∆µ𝐿 = − · =− ).
2𝑚 2𝑚 4𝑚
El momento magnético orbital inducido sólo depende de H y del tamaño de la orbita. La
imanación (I) se obtiene al sumar ∆µL de todos los átomos contenidos en una unidad de
𝑛·𝑒 2 ·𝑟 2 ·𝐻 𝐼 𝑛·𝑒 2 ·𝑟 2
volumen: ∑ µ𝐿 = 𝐼 = − 4𝑚 → 𝐻 = − = 𝑥𝑣 , donde xv es la susceptibilidad
4𝑚
diamagnética por unidad de volumen.
La susceptibilidad diamagnética (Xd) es independiente de la temperatura y de H, sus valores
son negativos y muy pequeños (-10-6 a -5·10-4). Sólo depende del tamaño y forma de las órbitas
descritas por el electrón. Es una propiedad aditiva: 𝑥(𝑚𝑜𝑙𝑒𝑐) = ∑𝑛𝑖 · 𝑥𝑖 + 𝜆 , donde λ s la
constante de corrección constitutiva que depende de la naturaleza del enlace entre átomos.
3.2. Paramagnetismo
Se impone al diamagnetismo debido a que la susceptibilidad es mayor. Esta propiedad es
consecuencia de la presencia de electrones desapareados en los átomos o iones que forman
una sustancia. Los momentos magnéticos permanentes tienden a alinearse en la misma
dirección que el campo aplicado, es decir, los electrones desapareados se ven atraídos por un
campo magnético con una fuerza proporcional a H y al gradiente de la temperatura.
El momento magnético de espín es: µ𝑠 = 𝑔[𝑠(𝑠 + 1)]1/2 = 𝑔[𝑆(𝑆 + 1)]1/2 = [𝑛(𝑛 + 2)]1/2 ,
donde g es el factor o constante giromagnética que viene dado por el momento
magnético/cinético y que vale aproximadamente 2; y n, el número de electrones desapareados.
𝐼·ℎ·𝑒
El momento magnético orbital es: µ𝐿 = 4𝜋·𝑚·𝑐. La energía de los distintos términos energéticos
de una configuración dependen de: las repulsiones interelectrónicas (acoplamiento l-l y s-s), del
acoplamiento L-S (fuerte en lantánidos y actínidos) y del desdoblamiento debido a la acción del
campo de los ligandos (∆). Para átomos con Z<30, el acoplamiento L-S es despreciable y los
vectores L-S no estarán acoplados: µ𝐿+𝑆 = µ𝑆 + µ𝐿 → µ𝐿+𝑆 = [4𝑆(𝑆 + 1) + 𝐿(𝐿 + 1]1/2.
Cuando se anula la contribución orbital, en los complejos con estados fundamentales A o E,
que incluyen los casos octaédricos d3, d4 (a.s), d5 (a.s), d6 (b.s), d7 (b.s) y d8. Además, si un
complejo implica un elemento de la 1º serie de transición, incluso si el estado fundamental es
T, la contribución orbital se ignora. La expresión se reduce a: µ𝐿+𝑆 = 2[𝑆(𝑆 + 1)]1/2, donde el
momento magnético de sólo espín es µ𝑆 = [𝑛(𝑛 + 2)]1/2.
Las propiedades magnéticas de los lantánidos se puede explicar considerando el acoplamiento
L-S: µ𝐽 = 𝑔[𝐽(𝐽 + 1)]1/2 , donde J es el número cuántico de momento angular total; y g, el
𝐽(𝐽+1)+𝑆(𝑆+1)−𝐿(𝐿−1)
factor de desdoblamiento de Landé (𝑔 = 1 + [ ]).
2𝐽(𝐽+1)
El µL+S permanente, en ausencia de campo magnético externo, no tiene una dirección
determinada. En presencia de campo magnético, se orientan en la dirección opuesta al campo,
a la que se opone la agitación térmica, por lo que al alcanzar el equilibrio, cada átomos obtiene
𝐻·µ2 𝑛·𝐻·µ2 𝑁·µ2
una imanación: 𝐼 = 3𝐾𝑇𝐿+𝑆
= 3𝐾𝑇 𝑡 → 𝑥𝑚 = 3𝐾𝑇 → µ𝑡 = 2’84 · (𝑥𝑚 · 𝑇)1/2 , donde N es el
número de Avogadro; K, la constante de Boltzman; T, la temperatura absoluta.
Xm>0 e independiente de H, sus valores son pequeños y positivos (0 a 10-2). Es inversamente
proporcional a la temperatura, a mayor temperatura, la imanación es mejor y es más difícil de
orientar (más efecto de desorden).
3.3. Elementos de transición del bloque f
En Sm3+, el primer estado J excitado está suficientemente cerca al fundamental, por lo que se
encuentra parcialmente poblado a temperatura ambiente. De la misma forma sucede para el
Eu3+, en los que contribuyen hasta el segundo y tercer estado excitados. Los lantánidos en
estado de oxidación 0 son paramagnéticos, a excepción de los que contribuyen los electrones
al enlace metálico: La, Yb y Lu.
Las propiedades magnéticas de los iones actínidos son más difíciles de interpretar que la de los
lantánidos. El momento magnético J será inferior al momento magnético experimental, esto
se debe a los efectos del campo de los ligandos y a la insuficiencia del esquema de acoplamiento
L-S. En el Pu3+ y Am3+, la diferencia entre niveles es comparable a K·T, por lo que la
susceptibilidad dependerá de la temperatura.
3.4. Ferromagnetismo y antiferromagnetismo
Lo poseen especies químicas como el Fe, Co y Ni. Poseen retículas que favorecen el
agrupamiento de los átomos con momentos magnéticos paralelos, originando microcristales.
Cada micro cristal es como un pequeño imán y constituye un dominio, en el que los momentos
magnéticos están alineados. En ausencia de H, los dominios se orientan en las direcciones de los
ejes cristalográficos. Al aplicar H, se pueden dar dos situaciones: que quede magnetizado por
crecimiento de dominios, desplazando la frontera de los mismo; o que quede magnetizado por
rotación de dominios, alineando los espines. Al desaparecer H, los imanes giran en sentido
opuesto, pero no se regeneran los límites iniciales. De esta manera, se crea un magnetismo
permanente, con la dirección próxima a la del campo imanador.
Es el más complejo, depende de la presencia de electrones desapareados. El xferro depende de
H, cuando la temperatura es superior a la temperatura de Curie, los momentos magnéticos de
los átomos se orientan en la misma dirección, superando la desorientación debida a la agitación
térmica. La susceptibilidad varía entre 10-2 y 106. Si se encuentra por debajo de la temperatura
de Curie, disminuirá al aumentar la temperatura.
En el antiferromagnetismo, los momentos magnéticos de los átomos se orientan de forma
antiparalela para anularse mutuamente, a lo que se opone la temperatura. Si la temperatura es
inferior a la temperatura de Néel, predominan las interacciones antiparalelas y la
susceptibilidad es menor de lo que correspondería por la ley de Curie-Weiss. Si es superior,
predomina la desorientación térmica y se cumple dicha ley.
4. Propiedades ópticas de los elementos de transición
La absorción de fotones genera una transición electrónica dentro del complejo. En el rango del
UV se encuentran las transiciones de mayor energía, son las bandas de transferencia de energía,
corresponden a las transiciones entre los orbitales del ligando. En el rango del visible, las
transiciones son de menor energía, son las bandas asociadas a la transiciones d-d, es decir, a
las transiciones entre los orbitales d del metal de transición y entre los orbitales del metal y el
ligando. El color que vemos del complejo presenta el color complementario al que absorbe.
Las bandas de absorción son definidas y estrechas para los lantánidos, puesto que no están
influidas por el campo de los ligandos, es decir, están poco afectadas por el entorno de
coordinación. Estas bandas se dan en el visible, en el UV y el IR cercano, excepto el La3+ y Lu3+.
También existen bandas de transferencia de carga, que aparecen en el visible.
Las bandas de absorción de los iones Ce3+ e Yb3+ son anchas y alteran como consecuencia de la
acción de los grupos formadores de complejos. En este caso, se darán transiciones a términos
excitados de orbitales de mayor energía. Las bandas de absorción en el UV de los iones Sm2+y
Eu2+ son anchas e intensas, tienen superpuestas bandas más débiles de aspecto de líneas, cosa
que no tienen las del Yb2+. En este caso, las transiciones se dan dentro de los niveles 4f. Para los
iones distintos a Ln3+, Sm2+ y Eu2+, las bandas son débiles pero definidas nítidamente. Algunos
de los iones de los lantánidos son útiles para la preparación de filtros de luz, y en dispositivos
ópticos para el calibrado de longitud de onda.
Respecto a los espectros de absorción de los actínidos, las transiciones se dan dentro de los
niveles 5f, dando lugar a bandas estrechas, pero más influenciadas por el campo de los ligandos
que los lantánidos, y más intensas. En el f1, se da una única transición. Para el f7 (Cm3+), el estado
excitado más bajo está por encima del nivel fundamental, por lo que se da una absorción de
transferencia de carga en el UV. La mayoría de las especies actínidas tienen espectros
complicados donde también se observan bandas anchas asociadas a transiciones permitidas
(5f→6d). El mismo número de electrones f tienen con frecuencia espectros aproximadamente
comparables: Ce3+ y Pa4+(f1), Nd3+ y U3+ (f3) y Gd3+ y Cm3+ (f7).