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Monografia Doctrina

Este documento resume la historia de la policía en el Perú entre los siglos XIX y XX. En el siglo XIX, la policía formaba parte de las fuerzas armadas y su función era mantener el orden público. En 1919, durante el gobierno de Augusto B. Leguía, se crearon tres cuerpos policiales distintos (Guardia Republicana, Guardia Civil y Policía de Investigaciones del Perú) y la primera escuela de policía. En el siglo XX la policía peruana se expandió y creó nuevas unidades para brindar un mejor servicio a la
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Este documento resume la historia de la policía en el Perú entre los siglos XIX y XX. En el siglo XIX, la policía formaba parte de las fuerzas armadas y su función era mantener el orden público. En 1919, durante el gobierno de Augusto B. Leguía, se crearon tres cuerpos policiales distintos (Guardia Republicana, Guardia Civil y Policía de Investigaciones del Perú) y la primera escuela de policía. En el siglo XX la policía peruana se expandió y creó nuevas unidades para brindar un mejor servicio a la
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POLICÍA NACIONAL DEL PERU

ESCUELA NACIONAL DE FORMACIÓN PROFESIONAL


POLICIAL
ESCUELA DE EDUCACIÓN SUPERIOR TÉCNICO
PROFESIONAL PNP SEDE-CAJAMARCA


“HISTORIA DE LA POLICÍA”

DOCENTE:
PRESENTADO POR:

CAJAMARCA – 2022
DEDICATORIA

En primer lugar, queremos dedicar esta monografía a Dios por guiar nuestro
camino hacia nuestras metas. También queremos dedicar esta monografía a
nuestras familias que están siempre presentes en todo este proceso.
AGRADECIMIENTO

Agradecemos a cada una de nuestras familias y personas que estuvieron


brindándonos su apoyo para la presentación de este trabajo, sin ellos no
hubiera sido posible.
INTRODUCCIÓN

La formulación del presente trabajo de investigación tiene como


finalidad informar al lector integrante de la policía nacional del Perú o
público en general, el estudio de los hechos más relevantes producidos
en la policía peruana acorde con los cambios sustanciales que presenta
cada etapa de la historia peruana comprendido entre los siglos XIX –
XX, periodos que de manera importante han marcado
el comportamiento de la sociedad de nuestro país y de la policía
peruana como institución tutelar del Estado.

Así mismo busca identificar y comprender, si las causas de las


reorganizaciones policiales obedecieron a factores institucionales,
políticos, sociales y/o económicos, y si estos cambios en su estructura,
favorecieron su accionar en el cumplimiento de su misión en beneficio
de la sociedad.

A lo largo del proceso de investigación, y pese a las limitaciones para la


obtención de información, relacionada a la investigación histórica de la
Policía Nacional del Perú, se han recurrido a diversas fuentes que de
alguna manera sustentan el trabajo de investigación realizado. Así
mismo se ha recurrido a diferentes fuentes de observación documental,
orales, entre otras, que con el transcurrir del proceso investigatorio nos
han ido clarificando de forma eficaz los aspectos más relevantes
producidos en la historia de la policía peruana en el siglo XX. En la
narración de los hechos se emplea un lenguaje sencillo directo y con
diverso material gráfico que nos permite situarnos en los
acontecimientos policiales más resaltantes.
En el desarrollo del primer capitulo denominado antecedentes de la
policía en el siglo XIX, se explica la conformación de los primeros
cuerpos policiales en el territorio peruano, abarcando la época Incaica y
su posterior organización con la conquista de los españoles, a la postre
se indica la conformación de los cuerpos policiales en el periodo
republicano que en sus inicios formaban parte de las fuerzas armadas,
así como la participación de la policía en conflictos externos como es el
caso del problema en la Confederación- Perú – Boliviana y la Guerra del
Pacífico.

La segunda parte denominada la policía en el siglo XX, se inicia en el


año de 1919, con el periodo gubernamental del Presidente Augusto B.
Leguía a quien se le considera como el gestor u organizador de la tres
ex instituciones policiales (Guardia Republicana, Guardia Civil, y Policía
de Investigaciones del Perú), y la creación de la Primera Escuela de
Policía a cargo de la Benemérita Guardia Civil de España, asimismo la
creación de la Sanidad de Gobierno y Policía, detallando además la
creación de diferentes unidades policiales que fueron creándose con la
finalidad de brindar mejor servicio a la sociedad.

CAPÍTULO I

ANTECEDENTES DE LA POLICÍA EN EL SIGLO XIX

1. Hombre, Sociedad y Policía.

El ser humano para el logro de sus fines y poder satisfacer las


necesidades de su existencia se relaciona con los demás individuos,
estableciéndose de esta manera un conjunto de comunicaciones de
diverso tipo. Así, al agruparse de manera natural o pactada se establece
una unidad distinta en cada uno de sus individuos, con el fin de
cumplir mediante la mutua cooperación, con todos o alguno de los fines
de la vida, que para lograrse requieren de cierta normatividad entre sus
integrantes y así puedan vivir de forma pacífica y segura.

Para que estas relaciones puedan desarrollarse de esa manera óptima,


resulta necesario que existan normas y sobre todo quien haga cumplir
estas normas: "La Policía", cuya función específica es hacer cumplir las
leyes de un Estado. Se rige de normas de distinta naturaleza para
regular la actividad humana, por un lado están las normas
de carácter social, que establecen un determinado comportamiento para
ser aceptado recíprocamente, y de otro lado se dan, las reglas
impuestas bajo coerción por una autoridad. Pero, como la policía es una
creación humana, no es una creación perfecta, estos no pueden
imaginar, ni prever, todos los posibles actos y circunstancias de
la conducta humana.
Como consecuencia de todo lo dicho, creo que es posible afirmar que la
función policial resulta ser la herramienta más adecuada para resolver
los conflictos que pudieran suscitarse en el desarrollo de las actividades
sociales. Humberto Ugolotti (1963, p.103), sostuvo que: "La policía
como función policial es el corolario del instinto de conservación. No
basta al hombre satisfacer las necesidades materiales de la vida; es
necesario también para conservarse, ejercitar actividades protectoras
que lo preserven del peligro y atentados. En este sentido la función
policial aparece como una actividad del hombre, en la infancia de la
humanidad".

Mientras tanto Luís A. Malpartida Mansilla (1998, p.12) la describe


como: "La organización de funcionarios y agentes a quienes les compete
la obligación de velar por la observancia de las leyes y de vigilar
el mantenimiento del orden, seguridad y tranquilidad pública".

2. Antecedentes policiales.

Teniendo como referencia los hechos históricos que han marcado la


vida de los peruanos, y en especial por el estudio de la actividad policial
en nuestro país, como en las diversas ciencias sociales, la actividad
policial nació de la interacción del hombre y sus semejantes.

En América del Sur, esta actividad se desarrolla de manera más notoria


desde la época incaica ya que el Inca Pachacútec, para mantener
el desarrollo social del imperio, así como la armonía de sus súbditos,
contaba con la participación plena y activa de los Tucuyrrycus (que
todo lo ven y todo lo oyen), que tenían a cargo la supervigilancia del
orden público y el cumplimiento de las leyes del Inca.

Producida la conquista del imperio incaico, e iniciada la


administración de territorios americanos por los españoles, fueron los
cabildos quienes sintetizaron las funciones de los poderes públicos
modernos, éstos fueron el centro de todas las actividades sociales y
el motor de todos los iniciales esfuerzos en la actividad creadora de un
orden nuevo. Sus múltiples y variadas atribuciones y facultades que
abarcaban desde el gobierno de la ciudad y sus distritos, hasta
la administración de justicia y organización de los cuerpos militares en
el territorio de su jurisdicción, hicieron de los cabildos la fuente y el
centro del movimiento político y administrativo de aquel entonces. La
función policial aparece como una actividad comunal.

Con los diferentes datos obtenidos sobre la policía en este periodo


de tiempo donde la organización, control y funcionamiento de las
autoridades policiales de la época virreinal se encontraban a cargo de
autoridades civiles, en este caso los cabildos pero la mayor autoridad de
estas organizaciones la tenían los virreyes ya que conforme se fueron
sucediendo los gobiernos se les establecieron términos como "veedores"
(versión española de los Tucuyricus), "guardia de alabanderos" ; quienes
en diferentes turnos cumplían la misión encomendada por las
autoridades locales y que igualmente no se realizaban de manera
eficiente porque en la ciudad capital muchos criollos no aceptaban
responsabilidades por diversos motivos como el pago de sus haberes,
que en un determinado momento se tuvo que recurrir a los ingresos de
la lotería pública que se realizaba en aquellos años.

La élite criolla estaba ansiosa por acertar privilegios y puestos de honor,


pero menos dispuesta a asumir responsabilidades, sin embargo
Escobedo preservó y bajo su constante presión se logró una mejora
considerable. Después de recibir la aprobación real para el
establecimiento de los alcaldes de barrio, procedió a preparar un nuevo
reglamento para la policía de Lima, estableciendo alguaciles pagados
con los ingresos de la lotería pública, para ayudar a los alcaldes. Más
aún en un intento radical de dar una dirección central decidió nombrar
a uno de los más distinguidos alcaldes de barrio José María Egaña, al
nuevo cargo de teniente de policía con los honores de un regidor y
un salario de 3.000 pesos al año.

2.1. Horizontes policiales.

El Estatuto Provisorio del 08 de octubre de 1821, elaborado posterior a


la proclamación de la independencia, en cuyo artículo cuatro de la
sección segunda establece que se crearán reglamentos para el mejor
servicio y organización de las fuerzas navales y terrestres,
comprendiendo en ellos la milicia del Estado y en su artículo tres de la
sección quinta señala que los presidentes (que en los departamentos
serán ejecutores de las órdenes del gobierno), son los jueces de policía
que velarán por la observancia de la moral pública y todo lo que tenga
relación con el adelantamiento de los pueblos.

Como podemos notar, en este estatuto provisorio, practicante se


delimitaba la función de la policía a cargo de los jueces de policía, sin
embargo sólo era "provisorio", siendo necesario tener un respaldo
jurídico mucho mayor para su aplicación, es por ello que en la
primera Constitución Política de 1823, en su Sección Tercera, De
los Medios de Conservar el Gobierno, Capitulo II, artículo 165
correspondiente a la Fuerza Armada señala, que constituyen la fuerza
armada de tierra: el Ejército de Línea, la Milicia Cívica y Guardia de
Policía, así mismo en su articulo 171 y 179 aclara que el objeto de la
Guardia de Policía es proteger la seguridad privada, purgando los
caminos de malhechores, y persiguiendo a los delincuentes con sujeción
a las ordenes de la autoridad respectiva; Habría colegios o escuelas
militares. Todo militar no debía ser, sino un ciudadano armado en
defensa de la República.
Es claro que después de la declaratoria de independencia realizada por
el libertador don José de San Martín el 28 de Julio de 1821, la calma no
estaba asegurada, por un lado los enfrentamientos entre las fuerzas
libertadoras y las realistas continuaban, y por el otro, los problemas
internos propios de un nuevo Estado con
nuevas estructuras gubernamentales generaban una actitud de
desconcierto, es por ello que la actividad policial en estos primeros años
de vida republicana, no tiene destacada relevancia, ya sea por la falta
de organización, delimitación funcional o simplemente por que en esos
momentos las fuerzas armadas tenían el control territorial
contrarrestando las fuerzas realistas que aún se encontraban en
nuestro territorio.

CAPÍTULO II

 LA POLICÍA PERUANA EN EL SIGLO XX


1. Cambios radicales en la policía peruana.

Los cambios en las estructuras gubernamentales, debido a la explosión


demográfica, permitió modificaciones en las
diversas instituciones del Estado, incluidas entre ellas las fuerzas del
orden, que a pesar de encontrarse legalmente bajo el comando militar
en lo relacionado al orden público, desarrolló modernas modificaciones
que en su momento permitieron el control del orden público y de
la delincuencia.

1.1. Conflictos sociales y diversidad de gobiernos.

Concluidas las acciones belicistas por el conflicto armado con Chile, las


riendas del Estado estuvieron nuevamente en poder militar, que no fue
del agrado de la población civil, esto motivó una alianza entre el Partido
Demócrata y la Unión Cívica, que culminó con el rechazo total al
militarismo y el posterior ingreso a la casa de Pizarro de Nicolás de
Pierola, quien promovió una política de austeridad estatal, con la
finalidad obtener recursos para satisfacer las necesidades del pueblo.
En este período de gobiernos civiles, salvo Billinghurst, estuvo
dominada por una élite económica y social, formada por hacendados,
hombres de negocio, catedráticos y profesionales que buscaban imponer
en el Perú un modelo de desarrollo similar al europeo o los estados
unidos; la vida política se vió sacudida por las características de los
inicios de un nuevo siglo.
La antesala al segundo gobierno del presidente Augusto B. Leguía no
fue placentera ya que tuvo como preámbulo diversas manifestaciones
sindicales en busca de mejoras salariales. Una de las protestas más
radicales se realizó el 13 de Enero 1919, fue organizada por la mayoría
gremios, teniendo una importante acogida, quedando la
ciudad capital paralizada y sin alimentos durante los días 13, 14 y 15
de Enero, fue privada de los servicios básicos, que continuó con
choques entre gendarmes y obreros, dejando graves consecuencias, así
como nuevos rostros en la política local, como es el caso de la
delegación de estudiantes universitarios integrada por Víctor Raúl Haya
de la Torre; posteriormente se registró otro paro de diversos gremios
que se inicio el 27 de Mayo culminando el 02 de Junio.

A pesar de que Augusto B. Leguía, aún no se encontraba en el territorio


peruano, (primer paro), el clamor popular significaba un adelanto a los
posibles problemas sociales que debía de enfrentar, incluidas las
acciones extremistas cuyos grupos de huelguistas vitoreaban, haciendo
alarde con bandera roja en mano. El acrecentamiento de los problemas
se agudizó con el desarrollo de la primera guerra mundial (1914-1918),
sus efectos y repercusiones en nuestro país dejaron consecuencias
económicas y sociales incontrolables.

Definitivamente que los antecedentes que marcaron


la Historia Peruana, demuestra que la reorganización policial iniciada
por augusto B. Leguía, obedeció al igual que en muchos otros, a
intereses políticos, partidarios, particulares y sociales; primero por la
necesidad de reducir las tropas militares evitando posibles golpes de
Estado como el ocurrido en su primer gobierno; segundo, por la
necesidad de implementar una policía moderna que permita defender
los intereses del Estado debido a los constantes problemas sindicales
realizados por las malas condiciones laborales, gremiales; tercero, que
le permitan por lo menos la confianza y seguridad en la casa de
gobierno, ya que en su primer periodo, se produjo la toma de palacio,
por un grupo de avezados delincuentes que ingresaron a palacio y lo
tomaron de rehén sin lograr culminar su propósito, supuestamente en
complicidad con el jefe de Estado Mayor, un oficial francés que se
encontraba en nuestro país desde la administración del ex presidente
Nicolás de Pierola.

Con el antecedente relacionado a la disminución del presupuesto del


ejército en gobierno del Presidente José Pardo, en la pronunciación de
su manifiesto, al final de su gobierno, de igual manera pasó con el
Presidente Augusto B. Leguía en su primer gobierno, no olvidemos que
días antes de la revolución del 29 de Mayo, que por poco lo destituye de
la presidencia de la república, él había firmado un decreto para reducir
el número de efectivos del ejército con motivo de la difícil situación
hacendaría.

Las presiones a las que estuvo expuestas el presidente en su primer


mandato hicieron que tome las medidas necesarias, para mantener su
estadía en este segundo período de gobierno, conforme lo corrobora el
ex General GC Merino Arana, quien describe que el presidente Augusto
B. Leguía, con Resolución Suprema emitida en Febrero de 1924
conformó un Batallón de Ametralladoras para seguridad de palacio de
gobierno, al mando del Mayor Teodosio Alejandro Solís, que fue
desactivada el 5 de Setiembre de 1930, por la junta militar presidida
por el Comandante EP. Luís Sánchez Cerro, disponiendo el pase de
aquella unidad al Ministerio de Guerra, bajo el argumento de que el
orden estaba asegurado, olvidando de que se trataba de
una fuerza destinada a prestar servicio de seguridad policial al
presidente de la república, al personal que presta servicios bajo sus
ordenes inmediatas y al local del palacio de gobierno.

1.2. Creación de nuevos cuerpos y servicios policiales.

La administración del presidente Augusto B. Leguía, en su segundo


gobierno llevó a cabo una radical reforma en la institución policial, ella
fue iniciada por Decreto Ley Nº 1163 del 07 de agosto de 1919, que
reorganizaron la Dirección General de Policía, dando
nueva distribución a los batallones de Gendarmes,
formulando normas especiales para la nueva institución, creando
una escuela de policía para los futuros guardianes del orden,
cuya estructura quedó determinada en el decreto del 3 de Julio de
1922, estando conformada de tres secciones: superior o de oficiales
para los cuerpos de Guardia Civil, Seguridad y Vigilancia; inferior o de
tropa y de aspirantes a clases de los mismos cuerpos; y Especial de
aspirantes a sección de Investigaciones y Vigilancia y a su anexa de
Dactiloscopía.

1.2.1. Creación del Batallón de la Guardia Republicana del Perú.

Con la necesidad de poder controlar a los presidiarios o detenidos


en proceso de investigación judicial se hace necesaria la conformación
de un grupo de efectivos policiales que custodien el impedimento de la
libertad, cuidando también la integridad física de los mismos. El primer
elemento que parece existir sobre la creación de la ex guardia
republicana, es el decreto de Manuel Pardo de 1873, que en su inciso 4
del Articulo 13º, se concreta la vigilancia de las cárceles en las capitales
de los departamentos, primera misión de aquel cuerpo.

La partida legitima de su creación, la suscribe Augusto B. Leguía, por


Decreto Supremo del 07 de Agosto de 1919, cuyo primer artículo dice
textualmente: "Los Batallones de Gendarmes numero 1 y 2 tendrán la
misma organización regimentaría de los cuerpos del ejército con sus
efectivos y presupuesto actual, denominándose el primero Guardia
Republicana al mando de un Tnte. Coronel, con 27 oficiales y 431
efectivos de tropa distribuidos en dos batallones de 2 compañías cada
una; una sección de ametralladoras y la banda de músicos"
El 10 de febrero de 1931, se dió una nueva Resolución Suprema de
reorganización de la Guardia Republicana, poniéndola al mando de un
coronel, aumentando sus unidades con un batallón, así como al
personal de la banda de músicos reconocida como la más famosa del
país.

La junta de gobierno presidida por David Samanez Ocampo, en 1931,


convirtió a la Guardia Republicana en el segundo regimiento de
Infantería de seguridad, con el propósito de unificar las fuerzas
policiales.

El presidente Sánchez Cerro el 29 de Febrero de 1932 reorganizó


nuevamente la Guardia Republicana con plana mayor, servicios
especiales, banda de músicos, sección fuera de línea, compañía de
ametralladoras y 6 compañías de fusileros. A cargo de Crnl. Enrique
Herbozo Méndez, como el primer jefe del regimiento de infantería.

1.2.2 Creación del cuerpo de Investigaciones y Vigilancia.

Con nuevas leyes que obligaban a las fuerzas del orden primero
investigar y luego detener se implementa la policía de Investigaciones
dándose el decreto de 1873, que se refiere a agentes de policía secreta,
que según estas investigaciones el antecedente más lejano de la
organización de la ex policía de investigaciones del Perú.

El 25 de noviembre de 1914, se creó el servicio de identificación en la


sección antropométrica de la intendencia de policía de la capital,
introduciendo la ficha dactiloscópica, a fin de sustituir la insegura
forma de filiación a base del sistema de bertillón

El Decreto Supremo del 07 de agosto de 1919 en su artículo cuarto


destina cuerpos del entonces llamado cuerpo de investigación a las siete
comisarías, más tarde con la contratación ante el gobierno
de su majestad Alfonso XIII, de la misión española de la Guardia
Civil y la creación de la escuela de la Guardia Civil y policía
en 1922, se instruyó al personal de ex Policía de Investigaciones,
destinándole una sección a cada una de las comisarías de
la capital de balnearios y provincias, cuyo número variaba según
la importancia de la jurisdicción, constituyéndose la Guardia
Civil, Investigaciones y el Cuerpo de Seguridad y la Guardia
Republicana enun solo cuerpo policial, bajo un comando único que
luego ha ido dispersándoseen multiplicidad de comandos.

En 1946, se crea la Dirección del Cuerpo de Investigaciones y Vigilancia


dentro de la Dirección General de la Guardia Civil y Policía,
posteriormente el 15 de Setiembre de 1948 se construye una Dirección
autónoma, dependiente del Ministerio de Gobierno y Policía.
Simultáneamente los cadetes de la Cuerpo de Seguridad y Vigilancia,
que eran formados en la Escuela Nacional de Policía abandonan
el alma mater de la institución para formar una escuela de formación
autónoma. El 09 de Noviembre de 1955 se faculta el ingreso de personal
femenino y el 02 de Mayo de 1956 egresa de esta escuela la
primera promoción de mujeres agentes pertenecientes al cuerpo de
investigación y vigilancia.

1.2.3. Creación de la Guardia Civil con el lema "El Honor es su


Divisa".

Al inaugurar su gobierno Augusto B. Leguía en 1919, dispuso


un cambio radical en la Policía, en 1921 contrató una misión de la
Guardia Civil Española, para reorganizar las fuerzas de Policía y
Gendarmería de la República. La Gendarmería de convierte en la
Guardia Civil para el ámbito rural y en Cuerpo de Seguridad para las
ciudades

Después de la segunda promoción de oficiales y de cabos egresados de


la escuela de policía y a propuesta de la misión Española, se emitió un
Decreto que comprendía la cartilla de la guardia civil, el reglamento
militar, y el reglamento para servicio, todos reunidos en un solo cuerpo
(Guardia Civil), constituyendo la piedra angular y más fuerte de
las organizaciones policiales del Perú.

1.2.4. Creación de la sanidad de gobierno y policía.

Una historia destinada al conocimiento integral de la policía peruana no


puede dejar de mencionar este importante servicio. El antecedente más
remoto de la aparición de la sanidad de gobierno y policía, está en los
decretos de Pardo de Diciembre de 1873.

Es allí donde aparecen nombrados médicos destinados a la atención de


los miembros de la policía de la capital y encarga esta misión a los
titulares en el resto de la república recomendándoles atención
preferente. El decreto de Augusto B. Leguía del 07 de Agosto de 1919,
estableció una enfermería en cada comisaría; sin embargo hay algo más
importante: la sexta sección del Estado Mayor de Policía estuvo
constituida por la asistencia pública que entonces dependía del
Ministerio de Gobierno.

1.2.5. Creación de la Escuela de Policía.

El decreto supremo del 07 de agosto de 1919, se contempla la


contratación ante el gobierno de su majestad Alfonso XIII, de una
misión española de la Guardia Civil y la creación de la Escuela de la
Guardia Civil y Policía, conforme lo dispuesto por el presidente Augusto
B. Leguía, quien no sólo se buscaba tener tres instituciones con
funciones específicas, sino que deseaba perfeccionarlas en una sola
escuela impartiéndoles conocimientos sobre las diferentes materias
traídas de España, llegando a funcionar en 1922, en las mismas
condiciones que los miembros de la misión militar francesa que operaba
en el ejército.

Ya en nuestro territorio la misión española integrada por el Teniente


Coronel Pedro Puyol España, el Capitán Bernardo Sánchez Visayres, el
Teniente Adoilo Carretero Parreño y el sargento José Gómez Hernández,
ascendidos en el Perú, a mérito del contrato, desarrollaron una
deslumbrante labor que permitió en menos de 30 días la presentación
al gobierno peruano de 12 proyectos que contenían temas relacionados
a la finalidad, organización y funciones de las instituciones policiales,
así como leyes de ascensos, de reenganches, de pensiones y retiros
montepío y viudez, extranjería, reglamentos y la ley sobre
la prostitución y profilaxis social. Este fecundo trabajo determinó al
gobierno a dictar el decreto del 3 de Julio de 1922.

Esta nueva reorganización que permite la creación de la primera


Escuela de Policía en el Perú, que promueve en 1923, la primera
promoción de oficiales y de cabos integrada por seis capitanes
encabezados por Don José de Crusillat, Federico Fernald, German
Medizabal, Arturo Zapata, Emilio Vega, Daniel Matto; tres Tenientes
como Alberto Panizo, Carlos Chamorro, Maule Sevilla; 29 alfereces entre
ellos Don Amílcar García, Isidro Ortega, Oswaldo Castañeda y 58 cabos.
CONCLUSIONES

De la información obtenida a lo largo de este trabajo de investigación


así como de las entrevistas realizadas a los señores oficiales
superiores de la Policía Nacional del Perú, podemos concluir diciendo
que existen diferentes factores que han influenciado en los cambios que se han
sucedido a lo largo de la historia policial en nuestro país.

En el período de estudio realizado a la historiografía


de la policía en el Perú, espacio comprendido entre los siglos
XIX y XX se puede notar claramente que los cambios producidos han
obedecido
a diferentes factores: institucionales, políticos, sociales.

 Institucionales.

Es claro que en los cambios producidos en el período del presidente Augusto B.


Leguía en 1919 y 1921, se buscaba conformar una nueva policía que brinde las
garantías en el cumplimiento de su misión, unificando las ya existentes
creando para tal efecto la primera Escuela de Policía en el Perú que buscaba el
ordenamiento y control del país, mediante métodos exportados de España.
Estos cambios permitieron la creación de diferentes unidades especializadas
en las tres ex instituciones (GC, GR, PIP), que permitieron brindar un mejor
servicio a la sociedad y al Estado e inclusive se formaron diferentes unidades
que permitieron la solución de conflictos de la época.

En cambio la unificación realizada en el año de 1985, por el presidente Dr. Alan


García Pérez, de debió a los diferentes conflictos internos que pasaban las
instituciones policiales, quienes por la necesidad de crear nuevos campos
funcionales se enfrentaban continuamente provocando el desorden, y
desconcierto por la delimitacion funcional suscitada por el gobierno
Revolucionario de las FFAA, entre las tres ex instituciones (PIP, GC, GR), que
en vez dar solución a la problemática interna policial la transformó en una
disputa y enfrentamientos con saldos vergonzosos que no tenían nada que ver
con la finalidad para cual fueron creados.
 Políticos.

En ambos cambios producidos a lo largo del siglo XX, en los periodos


presidenciales de Augusto B. Leguía en 1919, y Alan García Pérez,
1985, tiene un carácter político, no solo por la forma positiva
en que la población advierte estas reformas, sino por que la actividad
realizada es encargada de mantener un orden social estable para el desarrollo
de las actividades del estado en busca del bien común.

En el gobierno del presidente Leguía, es claro que la decisión de conformar


una policía moderna, no sólo satisfacía las necesidades políticas, ya que con
una fuerza policial bien preparada tendría la seguridad que necesitaba en
palacio de gobierno.

En Cambio en el gobierno Revolucionario de las FFAA, tienen un carácter más


estratégico, donde el Estado con la finalidad de proponer el bien común, llega
incluso a emplear la fuerza.

En cambio la unificación realizada en el año de 1985, por el presidente Dr. Alan


García Pérez, tiene un matiz netamente político "populista- moralizador", que
buscaba la solución de problemas de la institución policial y el reconocimiento
del pueblo.

 Sociales.

Cuando se produce el hecho delictivo, sea en el año 1900 o en


el 2000, éste será una trasgresión a la ley. Pero para
poderlo comparar en este periodo de tiempo en definitiva lo que cambia es la
modalidad con la que éste se produce. Por ejemplo, si comparamos las
actividades delincuenciales en el año de 1930, donde uno o dos delincuentes
se apoderaban de 20 o 30 cabezas de ganado, o tomaba por asalto a los
transeúntes
apoderándose de sus pertenecías sea por la lejanía del
lugar, la falta del control policial o por la intimidación, los métodos
o medios empleados son definidamente diferentes a los que se puedan
producir
en el año 1995, como el narcotráfico, con redes muy poderosas
y sofisticadas en muchos casos superiores a las fuerzas del orden y con un
poder
económico que corrompe hasta las más altas autoridades; o en las
acciones terroristas, cuyo fin político ataca de forma directa a la sociedad,
otras como el pandillaje, el secuestro, el crimen organizado, con diferentes
modalidades, muchos de estos delitos han causado la modificación de la
constitución o el código penal, al no encontrarse contemplados
como delitos.

Por lo analizado históricamente, las reorganizaciones policiales a lo largo del


tiempo han sido necesarias y lograron su propósito en su tiempo, hoy es
necesario implementar un cambio de estrategia en el especto social que
permita que la comunidad trabaje de manera permanente con la policía
nacional para juntos dar soluciones que permitan una convivencia armoniosa.

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