La Eucaristía: Vida y Muerte de Jesús
La Eucaristía: Vida y Muerte de Jesús
1.Didaché (s.I) - En cuanto a la forma de celebración […] se dio un proceso de liturgización que condujo a la separación de la eucaristía de la cena o
La eucaristía, ágape:
acción de gracias a) Eucaristía con ágape fraterno (Lc y 1 Cor)
b) Eucaristía al final del ágape (1 Cor 11)
c) Eucaristía y ágape separados, en horas distintas
d) Eucaristía sola sin ágape
e) Eucaristía entendida como «acción de gracias»
f) Eucaristía entendida más como celebración litúrgica ordenada, con lecturas y plegarias de acción de gracias.
- Didaché (c. 9 y 10): bendiciones sobre el pan y el vino son aplicables a la eucaristía, por su contenido cristiano y por su sentido de
acción de gracias.
- añade la insistencia en la unidad de la Iglesia de todos los confines de la tierra, sentido eclesiológico.
- la Didaché da testimonio también de que la eucaristía tiene lugar en la reunión de la comunidad el día del Señor, y de cómo esta
comunidad debe reconciliarse antes de participar
2.Ignacio de -se refiere a la eucaristía resaltando sobre todo su aspecto de acontecimiento salvífico central para la Iglesia y su edificación en la unidad
Antioquía (s.II) -usa con frecuencia el nombre «eucaristía», entendida como acción de gracias y memorial que representa lo que Jesús hizo en la última
La eucaristía, signo cena
de unidad y -también se manifiesta la unidad de la Iglesia, sobre todo cuando es presidida por el obispo
comunión -destaca en Ignacio la dimensión cristológica de la eucaristía con una intención antidoceta
-enseña que Cristo ha venido en la carne, que nos ha redimido con su sangre, y que la eucaristía es la verificación de esta verdad
cristológica
-Ignacio trata de llegar por medio de Cristo encarnado a la eucaristía, y por medio de la eucaristía a Cristo encarnado
3.Justino (s.II) - Justino continúa y desarrolla el pensamiento de una «encarnación eucarística»
La eucaristía, - es la continuación del misterio de la encarnación por los signos del pan y el vino que son «carne y sangre de aquel mismo Jesús que se
sinaxis y encarnó»
prolongación de la - la encarnación eucarística se realiza como la encarnación histórica
encarnación: - el Logos toma los dones eucarísticos, los incorpora a su ser y los transforma.
- así como el Verbo de Dios (la Palabra) hizo que Jesús se encarnara y nos salvara, de igual modo la «palabra de la oración» eucarística
hace que el pan y el vino sean la carne y sangre de Jesús encarnado.
4.Ireneo (s.II) - se entiende desde su lucha contra el dualismo gnóstico, que considera la materia como mala
La eucaristía, - Ireneo defiende la unidad del plan de salvación entre el AT y NT, y la unidad de acción de Dios por medio de sus «dos manos»: el Hijo
centro de la historia que da forma a la creación, y el Espíritu que la impulsa a su perfección.
de salvación y - no pueden oponerse la materia y el espíritu
sacrificio de acción - la eucaristía es el signo de la continuidad entre creación y salvación
de gracias -el que no admite la creación como buena, en rigor no admite a Cristo encarnado
-En la eucaristía se concentra, por tanto, el misterio total de la salvación, y se significa la recapitulación universal en Cristo: es la
suprema consagración de la creación
-La presencia real queda así también fuertemente acentuada
5. La eucaristía a) Categorías - El pensamiento de los Padres griegos se vierte en los moldes de la filosofía platónica, y esto se manifiesta,
desde la relación platónicas de aunque de diversa manera, en las escuelas alejandrina y antioquena
«original-copia» en interpretación - El mundo y el hombre vienen así a interpretarse como «símbolos reales», que remiten a otra realidad más alta
los Padres griegos -Aplicado a la eucaristía, los Padres griegos la entenderán como un símbolo real (copia llena de contenido) del
(s.III-V) Señor resucitado (original).
- El Logos, Señor de la pascua, es el «original» invisible
-Esta relación original-copia se reconoce como obra del Espíritu de Jesús, y por eso la doctrina griega de la
eucaristía es al mismo tiempo una pneumatología
- Se trata de una forma de explicar la eucaristía a la vez anamnética y epiclética, dinámica y simbólica, sacramental
y real:
- los símbolos del pan y el vino son imagen, figura o copia,
- del cuerpo y la sangre de Cristo,
- se hace presente y nos hace partícipes, por la memoria (anamnesis) y el Espíritu (epíclesis) de su entrega
sacrificial, de su salvación pascual.
La eucaristía como - Para los alejandrinos) vige el eslogan teológico del divino intercambio: «Dios se ha hecho hombre, para que el
sacramentalización hombre se haga Dios».
del Logos: Escuela - esta divinización del hombre se ha dado por la encarnación, que viene a ser el acontecimiento-clave.
de Alejandría - la eucaristía es el medio preferido de comunión con el Logos; es el cuerpo y la sangre del Logos, su figura y
(s.III-V) manifestación sacramental
- el Logos se hace presente en virtud de la anamnesis de la encarnación
- la más perfecta comunión con el Logos se da por la unión espiritual
-Orígenes:
-radicaliza más este pensamiento de la comunión por la fe y por la Palabra, hasta el punto de que antepone
la comunión espiritual a la comunión real.
- Atanasio:
- acentúa más bien el carácter soteriológico y divinizador de la eucaristía
- Cirilo de Alejandría:
- llevará a su pleno desarrollo la visión pneumática y soteriológica de la eucaristía
- tanto el cuerpo histórico como el cuerpo eucarístico de Cristo no le pertenecen a sí mismo, sino en el Logos
La eucaristía como - padres antioquenos ponen el acento en el Jesús histórico, en su humanidad, en su obra de salvación, realizada
sacramentalización sobre todo en el misterio pascual
del misterio - la eucaristía: sacramento de la humanidad de Jesús
pascual: Escuela - En la transformación de los dones del pan y del vino (metabolé) que acontece por la anamnesis y la epíclesis se
de Antioquía (s.III- da un cambio dinámico y operativo, que hace posible la presencia del misterio y nuestra participación en él.
V) - Juan Crisóstomo:
- insiste en la anamnesis eucarística, por la que puede afirmar la identidad de la oblación de la Iglesia y de
la acción sacrificial de Cristo, que implicará también la entrega de quienes participan en el amor y la
caridad con los hermanos, sobre todo los más pobres.
- Cirilo de Jerusalen:
- insistiendo en la presencia real de Cristo en el pan y el vino, y en la unión con él por la comunión
- Teodoro de Mopsuestia:
- una cierta interpretación alegórica), pero siempre dando especial importancia a la epíclesis
6.La eucaristía, - Tertuliano - diversidad de nombres
misterio y presencia - describe con bastante precisión las diversas partes de la celebración
en los Padres - considera a la eucaristía como el «sacramentum» del pan y de la pasión del Señor, a la vez que se refiere a la
latinos (S.III-V) presencia permanente en el pan
- los Padres latinos Cipriano de - defiende la necesidad de utilizar vino y el carácter sacrificial de la eucaristía
hacen una lectura Cartago - insistencia en el aspecto sacrificial, en la dimensión eclesiológica como sacramento de unidad y en su dimensión
realística y mistérica ética como fortaleza ante las persecuciones y el martirio
de la eucaristía, - dos líneas fundamentales:
subrayando su - la eucaristía como signo y fuente de fuerza para la vida moral del cristiano
carácter sacrificial, - la eucaristía como realización y origen de la unidad en la comunidad, unidad entendida bien como
unido al concepto de comunión con Cristo, bien como comunión de los cristianos entre sí
«memoria» - la eucaristía es representación de la última cena, y en ella el sacerdote que preside hace las veces de Cristo («typus
- los latinos se Christi»)
concentra más en los El realismo - en un contexto de exhortación pastoral
dones. sacramental de - catequesis mistagógicas a los neófitos
- una visión más San Ambrosio - Subraya la analogía e inseparabilidad entre el pan de la Palabra (Escritura) y el pan eucarístico
estoica y pragmática. (s.IV) - la eucaristía como el culmen de la iniciación
Por eso, su interés se - Interpreta la presencia de Cristo en la eucaristía de un modo más realista, con diversos matices: Cristo está
centra más en la presente en la eucaristía como el divino dispensator que distribuye el pan vivo; es la misma palabra de Cristo la que
presencia de Cristo en la consagración cumple de modo eficaz («operatorius sermo») lo que anuncia transformando misteriosamente
en los dones los dones en el cuerpo y sangre del Señor.
eucarísticos. - Describe la eucaristía en términos de historia de la salvación, pues se trata del memorial que actualiza la salvación
obrada por Cristo por su pasión y su muerte
- frutos: la curación y el perdón de los pecados, el saciarse espiritualmente, el alimento sobrenatural de la Iglesia.
- pone el acento en el realismo eucarístico, también en la dimensión histórico-salvífíca, mistérico-pascual, y eclesial
de la eucaristía
Simbolismo real - El molde neoplatónico de su pensamiento, unido a su concepto de símbolo real y a la dimensión eclesiológica de
eucarístico en San la eucaristía, serán las tres principales claves para su interpretación
Agustín (s.IV-V) - consideran que deben complementarse en esta interpretación el simbolismo y realismo: la eucaristía es para él un
«símbolo real» de la presencia de Cristo.
gran originalidad: su doctrina sobre la eucaristía como sacramento del Cristo total («totus Christus, caput et
corpus»), como símbolo de unidad y de comunión eclesial.
- la verdadera res de la eucaristía, y a la vez el fruto de la misma, es la unión de los cristianos con Cristo
- la eucaristía representa a la misma Iglesia: Cristo mediador y la Iglesia en cuanto unida a Cristo son la verdadera
res o contenido del sacramento. La eucaristía es inseparablemente símbolo real de Cristo y símbolo real de la
Iglesia
- celebrar la eucaristía: debe conducirnos a la reconciliación y a la unidad en la candad entre todos los miembros
del cuerpo
- aspectos menos relevantes:
- sus explicaciones de la eucaristía como memoria del sacrificio de Cristo, y al mismo tiempo como
sacrificio en el que la Iglesia se ofrece.
- eucaristía como renovación de la vida cristiana personal y eclesial, ya que en ella se implican la fe,
esperanza y caridad, y por ella se edifica el cuerpo de la Iglesia en la unidad y caridad
- la dimensión escatológica ya que es sacramento en la peregrinación de esta vida
El tránsito de la - su doctrina hay que situarla entre un realismo y un metabolismo propio de la liturgia mozárabe, unido al
época patrística a objetivismo
la Edad Media: - Su gran esfuerzo fue lograr la síntesis entre el metabolismo ambrosiano y el simbolismo agustiniano
San Isidoro de - distinción: la eucaristía como «sacrificium» porque se consagra con preces místicas en memoria de la pasión del
Sevilla (s. VI-VII) Señor; y la eucaristía como «sacramentum», porque es convertida por el Espíritu Santo en el cuerpo y la sangre de
Cristo.
- la doctrina de Isidoro:
- Insistencia en un cambio real de los elementos por la consagración (místico metabolismo)
- Esta transformación por la consagración sucede porque en el sacramento actúa una virtud secreta (la
virtud del Espíritu Santo)
-La consagración es importante, unido a la institución de la eucaristía por Cristo y a la acción del Espíritu
Santo. Para Isidoro la consagración implica dos momentos epicléticos: el del «post-sanctus» y el del «post-
pridie» de la liturgia eucarística hispana
II. DOCTRINA EUCARÍSTICA DURANTE LA EDAD MEDIA (S.IX-XV)
c) Segunda - durante el siglo XI Berengano vendrá a ser el simbolista exagerado, y Lanfranco y sobre todo las intervenciones del
controversia magisterio defenderán el realismo.
sobre la - Berengario:
eucaristía la - propone aclarar el contenido del sacramento y el modo de ser sacramental de la eucaristía
defensa oficial - un cuerpo es entendido siempre en su dimensión espacio-temporal
del realismo - no es posible que el sacramento contenga el cuerpo de Cnsto en sentido propio
- El sacramento no puede ser otra cosa que «semejanza», «figura» espiritual o virtual de Cnsto
- El cambio que se produce por la consagración consistiría en que el pan y el vino pasan a ser «símbolos»
- El valor del símbolo eucarístico se descubre desde la fe del sujeto
- se trata de una interpretación simbolista extrema
- Lanfranco de Bec:
- un realismo eucarístico más bien de tipo físico y material
- en el Sínodo Luterano y en el Concilio Laterano
- se declara que el pan y el vino que se ponen en el altar después de la consagración son el verdadero cuerpo
y la verdadera sangre de nuestro Señor Jesucristo.
- Es evidente que, entre simbolismo y realismo, la Iglesia se inclinó, no sin cierto extremismo, por el
realismo, convencida de que respondía mejor a los datos bíblicos y la tradición de su fe
2. Hacia una nueva 1) Distinción - El camino elegido: aceptación de la distinción aristotélica entre:
clarificación de la entre 1. dimensión fenoménica espacio-temporal y visible = los accidentes
presencia real: «sustancia» y 2. dimensión suprafenoménica y meta-temporal y espacial = la sustancia
doctrina escolástica «accidentes» - ya había sido propuesto, aunque tímidamente, por Lanfranco, al diferenciar entre sustancia invisible, y forma
de la visible; y en relación con el cuerpo de Cristo entre esencia y sus propiedades
«transustanciación» - evita la identificación del cuerpo histórico de Cristo con el cuerpo sacramental, ya que es su «esencia» y no las
(s.XI-XIII) propiedades externas de su cuerpo lo que estaría presente en la eucaristía
- Rolando Bandinelli: «transubstanciación», en cuanto significa la transmutación o cambio de una sustancia en otra
sustancia de tipo superior
- Concilio Lateranense IV: en el sacramento de la eucaristía el pan y el vino son «transustanciados»
- La doctrina de la transustanciación será comúnmente recibida en la época de la escolástica tardía
- una nueva distinción:
- se da el «sacramentum tantum», que son las especies o signo externo;
- el «sacramentum et res», que es la realidad significada por las especies y contenida en ellas
- la «res tantum», que será el fin último de la unidad del cuerpo de la Iglesia con su Cabeza, a la que remiten
el cuerpo y la sangre de Cristo.
- Se explica el que Cristo pueda estar presente y permanecer al mismo tiempo en diversos lugares, pues se trata de
una presencia no corporaliter sino substantialiter, por lo que también encuentra sentido la adoración y veneración.
- ¿Cómo sucede la transustanciación?
- Pedro Lombardo:
1. El pan se disuelve en la materia preexistente, es decir, la materia preyacente adquiere una nueva forma, se
transforma.
2. El pan y el cuerpo del Señor coexisten con las sustancias del pan y del vino: se trata de una
«consustanciación» o «impanación».
3. El pan y el vino son aniquilados o extinguidos por la sustancia del cuerpo y la sangre de Cristo, que
ocupan su lugar.
4. La sustancia del pan y del vino se transmuta o transforma en la sustancia del cuerpo y la sangre de Cristo,
como sucede en el cuerpo con los alimentos
- No se trata ni de aniquilación ni de simple sustitución de sustancias, sino de la conversión de una sustancia en otra,
elevándola por el poder de Dios a la dignidad del cuerpo y la sangre de Cristo.
b) La síntesis de 1. La eucanstía es signo de salvación y medio para la vida espiritual del hombre.
Santo Tomás de - Tres son las expresiones que concentran su pensamiento
Aquino (s XIII) a) la eucaristía es «signum commemorativum» de la pasión y muerte de Cristo
b) la eucaristía es «signum communioms», porque es el sacramento de la unidad de la Iglesia.
c) la eucaristía es «signum praefigurativum», porque es prenda de la eterna comunión con Dios, es el camino
que nos conduce a la definitiva unión con Dios
2. En sí misma, la eucaristía es símbolo real del cuerpo y la sangre de Cristo Cristo está realmente presente en estos
signos sagrados.
- El pan y el vino en cuanto «materia», unidos a la «forma» o palabras, constituyen el signo sacramental, que por la
consagración se transforma (transustanciación) en el cuerpo y la sangre de Cristo.
- cómo es esto posible: argumento de la fe cuando Cristo dice «esto es mi cuerpo».
- Los dones pasan a subsistir no ya en sí mismos, sino en el mismo Cristo, viniendo a ser la «res sacramenti» de su
cuerpo y sangre
3. La eucaristía es sacramento de gracia.
- Una gracia eficaz que depende del mismo Cristo que en ella se contiene o está presente
- esta eficacia se manifiesta en los nuevos impulsos para la vida cristiana, en el perdón de los pecados y la
preservación de todo mal, en la experiencia de la alegría de la fe, en la fuerza para dar testimonio de Cristo,
en ser prenda de vida eterna.
4. La eucaristía es también verdadero sacrificio, en cuanto que está en continuidad con el mismo sacrificio de Cristo
en la cruz.
- la pasión de Cristo se distingue del sacramento en cuanto que mientras el sacramento es algo que se recibe, el
sacrificio es algo que se ofrece
- es Cristo mismo el que preside y administra este sacramento El sacerdote tiene y ejerce la función de «instrumento»
al servicio del verdadero Sacerdote
c) La Baja Edad - A partir de Santo Tomás, la doctrina eucarística está dominada por la relación entre sustancia y cantidad.
Media o la - Guillermo de Ockam
crisis de las - la presencia de Cristo en el pan debe entenderse como un estar aquí, que lógicamente ha de interpretarse
explicaciones como «un estar aquí concentrado» en la figura del pan.
escolásticas - le conduce a defender no una transustanciación, sino una «consustanciación» (presencia simultánea
(s.XIV-XV) permanente de la sustancia del pan y del vino con la sustancia del cuerpo y la sangre de Cristo), o una
«empanación» (Cristo presente y como reducido al pan).
- J. Wicleff
- se sitúa en este contexto nominalista.
- Defiende que el cambio de la sustancia del pan y del vino es compatible con la permanencia de los
accidentes sin sustancia
- dones eucarísticos contienen el cuerpo y la sangre de Cristo, que en la comunión se recibe espiritualmente.
- Niega que la eucaristía sea sacrificio y que tenga validez cuando es celebrada por un mal sacerdote.
- Rechaza, por otro lado, la adoración de la eucaristía.
- J. Huss
- sigue no pocos puntos de la doctrina de Wicleff
- defiende con especial vehemencia la participación de los fieles en la comunión bajo las dos especies, pues
es necesario seguir el ejemplo de Cristo y no una costumbre posterior de la Iglesia
III. REFORMA Y DOCTRINA TRIDENTINA (S.XVI)
1. Crítica de los a) Contexto de 1) los reformadores quieren reaccionar contra una praxis de la eucaristía marcada por no pocos «abusos»:
reformadores a interpretación -la repetición abusiva de las misas,
la doctrina y -las misas privadas,
praxis - la distancia del pueblo,
eucarísticas - la avaricia y simonía de muchos sacerdotes,
(s.XVI) - la falsa interpretación de los frutos y bienes de la misa,
- las explicaciones alegóricas,
- las misas en sufragio por vivos y difuntos, - las supersticiones respecto a la sagrada hostia y la adoración,
- la explotación cultual del pueblo
2) los reformadores reaccionan contra unas interpretaciones doctrinales que consideran contradicen algunos aspectos
centrales de la fe:
- frente a una cierta marginación escolástica de la Escritura con exageración del argumento teológico, insistirán
en la primariedad absoluta de la Escritura considerando como decadente la historia del dogma.
- Frente a la valoración de los méritos del hombre, se insistirá en la primacía absoluta de la gracia de Dios.
- Frente a la insistencia en los actos del sujeto, se hablará de la fe fiducial.
- Frente al acento en la eficacia del sacramento como acción ritual, hablarán del valor del sacramento como
acontecimiento de la palabra.
- Frente a la doctrina del sacrificio, propondrán la doctrina de la «cena del Señor»
b) Enseñanza de - manifiesta un gran aprecio al sacramento de la eucaristía
Lutero respecto - aparece un cierto desprecio al «uso» que de ella se hace en la Iglesia, hasta afirmar que viene a ser la síntesis de todos
a la eucaristía los errores teológicos y prácticos representados por el «papado»
1. Respecto a la presencia real de Cristo en la eucaristía. Los relatos de la institución son claros al respecto, con
especial atención al 1 Cor 11,29. En ellos se afirma una presencia real de Cristo en el pan y el vino, no por parte
de cualquiera, sino de Dios mismo.
2. niega la doctrina de la transustanciación, que para él no es sino una opinión teológica personal, pero no dogma.
Se inclina por la «consustanciación», que se le hace más comprensible por la analogía con el misterio de la
encarnación o unión hipostática, en el que Cristo asume la naturaleza humana elevándola, no sustituyéndola.
3. Defiende que Cristo está presente mientras dura la celebración, pero no permanece su presencia, de modo que
no tiene sentido la adoración. La consustanciación puede compaginarse con la presencia de Cristo sólo durante la
celebración, y no fuera de ella. El celebrar la eucaristía sólo para consagrar, reservar en el sagrario, o llevar en
procesión al Santísimo no tiene sentido, va contra el mandato del Señor.
4. Respecto a la eucaristía como sacrificio, la postura de Lutero es más radical. La eucaristía es don de Dios al
hombre, no ofrenda del hombre a Dios realizada por el ministro sacerdote. Lutero, no entiende que la eucaristía
sea un sacrificio de la Iglesia. La Iglesia sólo puede recibir la gracia del sacrificio ofrecido de una vez por todas
por Cristo, pero no puede «ofrecer» a Dios un sacrificio propio. Rrechaza también el canon romano y la misa
privada, así como la aplicación de la misa en sufragio por los vivos y los difuntos.
5. Niega Lutero que la presidencia de la eucaristía esté reservada a los ministros ordenados, reivindicando el valor
del sacerdocio universal de los fíeles, y en consecuencia también el cáliz de los laicos o la comunión bajo las dos
especies.
6. Los planteamientos teológicos de Lutero tienen derivaciones prácticas importantes respecto a la celebración,
como son:
1. Su rechazo de la permanencia de Cristo en las especies, y por tanto de la reserva eucarística y de las
prácticas de adoración de la eucaristía.
2. Su defensa de la comunión en la misa
3. La reivindicación del «cáliz de los laicos» o de la comunión bajo las dos especies
4. El rechazo del canon romano, por lo que tiene de afirmación de sacrificio de la Iglesia.
c) Enseñanza de - Zuinglio:
Zuinglio y - extrema su postura en cuanto que vacía el sacramento de toda eficacia, y le atribuye sólo el ser signo de la fe y
Calvino testimonio de la pertenencia a la comunidad.
- Aplicado a la eucaristía, afirma que la presencia de Cristo está sólo en la Palabra, y la única causalidad es la del
Espíritu respecto a la fe de los sujetos.
- El pan no «es» (se trata de una metáfora) el cuerpo de Cristo, sino que lo «significa» solamente
- La «cena» es rememoración y acción de gracias por el sacrificio único e irrepetible de Cristo, pero no tiene en sí
ningún valor sacrificial
- Calvino, por su parte, tratará de proponer un camino medio entre el «realismo» eucarístico de Lutero y el «simbolismo»
eucarístico de Zuinglio:
- el sacramento es una clara notificación de la presencia actuante de Dios por medio de su Espíritu
- Respecto a la presencia real la comprende en sentido agustiniano, como presencia dinámica y eficaz, no como
presencia estática en el pan y el vino (transustanciación)
- Es el Espíritu Santo el que rompe la distancia entre el Cristo glorioso y la eucaristía. En la eucaristía recibimos
no el cuerpo de Cristo, sino la vida que procede de Cristo por el Espíritu, y que renueva nuestra alianza con él.
- Esta presencia se da solamente durante la cena, por lo que la adoración del pan y el vino fuera de la misa es una
idolatría.
2. Respuesta a a) La presencia - los cánones donde se concentra el especial valor doctrinal del concilio
los real - además de afirmar la «presencia verdadera, real y sustancial del cuerpo y la sangre de Cristo» (c. 1),
reformadores y - se defiende la transustanciación (c.2),
doctrina del - la presencia del Cristo total en cada especie y sus partes (c.3),
concilio de - la permanencia de Cristo en las especies después de la eucaristía (c.4),
Trento sobre la - el que el fruto único de la eucaristía no es el perdón de los pecados (c.5),
eucaristía - el valor del culto y las devociones eucarísticas (c.6),
(s.XVI) - la licitud de la reserva sobre todo para la comunión a los enfermos (c.7),
- Trento - la comunión real y no sólo espiritual del cuerpo y sangre de Cristo (c.8),
pretende recoger - la obligación de comulgar por pascua al llegar al uso de razón (c.9),
la doctrina más - la licitud de que el sacerdote se dé la comunión a sí mismo (c.10),
común de la - la necesidad de confesión y no sólo de fe para comulgar si se tiene conciencia de pecado mortal ( c. 11).
Iglesia Importante:
- rebatir los - C. 1: «Si alguno negare que en el sacramento de la eucaristía se contiene verdadera, real y sustancialmente el
«errores» de los cuerpo y la sangre, juntamente con el alma y la divinidad… sea anatema
protestantes - C. 2: «Si alguno dijere que en el santísimo sacramento de la eucaristía permanece la sustancia del pan y del vino
- salir al paso de juntamente con el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo, y negare aquella admirable y singular
los extremos, conversión de toda la sustancia del pan en el cuerpo y de toda la sustancia del vino en la sangre, permaneciendo
abusos y sólo las apariencias de pan y de vino; conversión que la Iglesia llama muy a propósito transustanciación, sea
exageraciones anatema»
teóricas y - hay dos tipos de presencia: una «natural» que se da en Cristo glorioso, a la derecha del Padre; y otra «sacramental», pero
prácticas que se también real, que es la que misteriosamente se da en la eucaristía.
dan en la misma b) El carácter - sesión XXII: decreto sobre el sacrificio de la misa. tema central: la identidad entre el sacrificio de la cruz y el de la misa.
Iglesia sacrificial - Trento fundamenta en la anamnesis, ya que la eucaristía es «memoria», «representación» y «aplicación» del sacrificio
- Su respuesta es pascual de Cristo
concreta y - la eucaristía no repite ni hace un nuevo sacrificio, es el mismo sacrificio de Cristo en la cruz, que celebra en memoria,
clarificadora, a como representación de aquel único e irrepetible sacrificio.
la vez que - Trento entiende memoria en sentido objetivo, al modo del memorial de la pascua antigua
apologética y - El carácter sacrificial de la misa deriva no de la misma Iglesia, sino de la voluntad de Cristo, que quiso que la Iglesia
finalizada en tuviera un signo memorial de su sacrificio en la cruz.
una controversia - Con la diferencia de que aquel sacrificio fue «cruento», mientras el de la eucaristía es «incruento»
- eucaristía es el memorial que representa y continúa el sacrificio de Cristo
- hay que reconocer que no supo entender de forma clara el carácter sacramental de este sacrificio, partiendo de la
distinción entre «sacramento» y «sacrificio».
- A. Gerken al respecto: «al concilio de Trento le faltó la posibilidad de vislumbrar en la presencia actual conmemorativa
del sacrificio de la cruz la razón del carácter sacrificial de la misa
- Trento adopta una postura de defensa, que de algún modo impidió una adecuada corrección y renovación
IV. LA TEOLOGÍA EUCARÍSTICA DESDE TRENTO A NUESTROS DÍAS (S.XVI-XX)
1. Período a) Divergencias - el Concilio de Trentollevó a una profundización argumental en las divergencias que se pretendió corregir.
postridentino: sin diálogo - La teología protestante comprende la «cena del Señor» de modo simbólico y dinámico: el sacramento tiene una
- se intenta estructura de banquete, y ha sido instituido para ser participado y recibido. Pero en la celebración no es el signo lo más
responder a los importante, sino la fe subjetiva y la Palabra.
protestantes en - La teología católica entiende que la misa es un sacramento eficaz, en el que destaca lo objetivo ritual, la presencia
tono apologético real, el verdadero sacrificio.
más que dialogal; - no se le da tanta importancia a la Palabra
- los tratados - ni a la fe subjetiva de los participantes
sobre eucaristía se - gran importancia las devociones y el culto eucarístico, las procesiones..., precisamente como reacción a la
articulan en tres postura de los protestantes.
capítulos: - El sentido comunitario de la misa apenas se manifiesta, pues se considera como un acto individual. En
a) la presencia cambio, se desarrolla de modo llamativo en los actos de religiosidad popular.
real, sacrificio y
comunión, sin
apenas destacar
su necesaria
unidad;
b) en cuanto a la
transustanciación
se siguen
defendiendo y
reforzando de
modo más bien
especulativo
c) en cuanto al
sacrificio, es
quizás el punto en
el que más
esfuerzos se
hicieron para una
clarificación.
b) Discusiones sin - la eucaristía es «memorial del sacrificio», pero también «verdadero y propio sacrificio. ¿En qué medida se salva,
clarificación entonces, el que se convierta en un sacrificio «absoluto» y no se entienda como un sacrificio «relativo» respecto al
sacrificio de Cristo?
- Los intentos de respuesta se pueden ordenar en dos corrientes:
1. La inmolacionista, que cree que para que haya sacrificio es necesario que haya destrucción o inmolación de
la víctima, pues así aparece el poder absoluto de Dios sobre la vida y la muerte.
- G. Vázquez ve el carácter sacrificial en la doble consagración y en la separación del cuerpo y sangre de Jesús
- Suárez ve la inmolación en el cesar de la sustancia del pan y del vino para pasar a ser cuerpo y sangre de
Cristo, y en la separación.
- Melchor Cano lo ve en la fracción del pan.
- De Lugo, en el hecho de que Cristo se rebaje a la humilde condición de una comida.
- R. Belarmino lo verá en la destrucción que supone el hecho de comer por la comunión.
c) Praxis - hay que recordar que la praxis de la celebración eucarística apenas vive ningún proceso de renovación.
celebrativa sin - El concilio de Trento encargó al Papa la edición de los nuevos libros litúrgicos.
renovación - La encomienda comenzó a realizarla primero Pío IV, y más tarde Pío V, quien, después de los trabajos de las
respectivas comisiones, publicó el misal en 1570, y lo declaró obligatorio para toda la Iglesia.
- El resultado y consecuencia de esta reforma fue el que unificó la celebración evitando arbitrariedades.
- condujo a un uniformismo que hacía imposible toda legítima creatividad y diversidad
- Por otro lado, el hecho de que Sixto V, en 1588, creara la Sagrada Congregación de Ritos, para que regulara todo lo
que afectaba a esta materia, llevó a una centralización, a un ritualismo ordenado, muy lejos de la vida que reclama la
misma celebración.
2. Los preludios - La renovación bíblico-patrística, teológica-eclesiológica y litúrgico-pastoral ha llevado a descubrir nuevos horizontes.
del Vaticano II 1. hay que señalar el impulso de renovación que supuso el movimiento litúrgico, promovido desde diversas abadías
(s.XX) - autores muy significativos promovieron este impulso de renovación:
-O. Casel llevará a descubrir la teología de la mysteriengegenwart.
-M. J. Scheeben ayudará a descubrir la relación Cristo-Iglesia-sacramentos.
-H. de Lubac impulsará de forma especial la eclesiología eucarística.
-R. Guardini insistirá en la relación entre fe, celebración y cultura.
-J. A. Jungmann nos llevará a un conocimiento mejor de la herencia litúrgica y la teología de la eucaristía.
-J. Betz y J. Daniélou contribuirán a un mejor conocimiento del pensamiento eucarístico de los Padres.
-F. J. Leenhard y M. Thurian abrirán nuevos horizontes de comprensión de la eucaristía como memorial, en una apertura al diálogo
ecuménico.
-E. Schillebeeckx y K. Rahner impulsarán un mejor conocimiento de la teología sacramental en general y de la misma eucaristía.
- Y filósofos importantes como Heidegger, Welte, Jaspers, Buber... nos descubrirán nuevas categorías filosóficas y antropológicas para la
comprensión del misterio eucarístico
- las intervenciones de los diversos papas hasta el concilio Vaticano II:
-Pío X, con el el decreto Tra le sollecitudini y otros
-Pío XII, con las encíclicas Mediator Dei, y Mystici Corporis, recogerán estos impulsos renovadores. La reforma litúrgica, ya
iniciada por este Papa, encontrará su pleno desarrollo en el Vaticano II,
3. La renovación - El Vaticano II, sobre todo con su Constitución de Liturgia, es un punto culminante del movimiento renovador de la concepción y praxis
del Concilio sacramental.
Vaticano II - Su marco de comprensión se encuentra en la misma renovación cristológica, pneumatológica, eclesiológica y pastoral.
- los aspectos centrales de renovación:
- El haber situado los sacramentos en la dinámica de la historia de la salvación
- La ampliación del concepto «sacramento», que se aplica a Cristo y la Iglesia, por lo que los siete signos sacramentales adquieren
nueva referencia.
- La recuperación de la riqueza de los sacramentos como «signos» de un mysterion, que la Iglesia celebra y actualiza.
- La centralidad pascual, como núcleo de este misterio que la Iglesia, asociándose con su sacerdocio al de Cristo, celebra y participa
por sus sacramentos.
- La consideración de la liturgia y los sacramentos como dimensión centralizadora de la totalidad de la misión de Cristo y
de la Iglesia.
- La insistencia en la calidad celebrativa litúrgica de los sacramentos, que expresan y realizan el carácter «dialogal» de la liturgia,
en cuanto alabanza a Dios y santificación del hombre.
- La dimensión encarnada del sacramento y su permanente necesidad de inculturación en las tradiciones, costumbres y mentalidad
de los diversos pueblos
- La dimensión eclesial y comunitaria de los sacramentos, por los que no sólo se edifica la Iglesia, sino que se renueva la
comunidad con su participación activa y consciente.
- La relevancia de la Palabra en la celebración sacramental, como elemento integrante de la estructura del sacramento y del mismo
acontecimiento de gracia.
- La importancia de la dimensión personal del sacramento, en cuanto supone, expresa y alimenta su fe, al mismo tiempo que exige
una activa, consciente y libre participación.
- La consideración de la pastoral o preparación al sacramento como elemento necesario para una digna y responsable celebración,
que impulse a vivir consecuentemente lo que se ha celebrado
- la misma consideración de la liturgia y los sacramentos, sobre todo la eucaristía, como «el culmen y la fuente», el verdadero
centro, de la vida y la misión pastoral de la Iglesia
- texto más sintomático: SC n.59
- la referencia litúrgica (los sacramentos celebraciones) como la referencia teológica (estructura trinitaria y centralidad pascual), la
referencia eclesiológica (relación sacramentos-Iglesia-comunidad), o la referencia pastoral (preparación, participación, y vida) se
contemplan desde una nueva visión.
- Todos estos aspectos se aplican de modo privilegiado a la celebración y comprensión de la eucaristía
- que es considerada como la celebración central de la comunidad;
- como el memorial de la pascua de Cristo;
- como sacramento del sacrificio único de Cristo en la cruz;
- como presencia viva de Cristo resucitado;
- como acto por excelencia de continuación del sacerdocio de Cristo, al que es asociada la Iglesia de modo especial por sus
ministros, que actúan «in persona Christi capitis» e «in nomine ecclesiae»;
- en fin, como «culmen y fuente» de toda la misión de la Iglesia, y por tanto como indicativo e imperativo de la evangelización
4. Aportaciones - «la sagrada eucaristía culmina la iniciación cristiana» (n.1322); y que es «fuente y cima de toda la vida cristiana» (n.1324). No sólo se
del Catecismo de encuentra «el compendio y la suma de nuestra fe» (n.1327), sino que también se «significa y realiza la comunión de vida con Dios y la
la Iglesia unidad del pueblo de Dios» (n.1325).
Católica - comienza con una acertada presentación de los «nombres del sacramento» (n. 1328-1332)
- explica el sentido de los signos del pan y del vino en el Antiguo y el Nuevo Testamento, con referencia especial a la multiplicación de los
panes, a la última cena con las palabras de la institución, y al cumplimiento por parte de la primera comunidad del mandato: «Haced esto en
memoria mía» (n.1333-1344).
- presenta la celebración litúrgica de la eucaristía (n. 1345-1355), partiendo del hermoso texto de Justino (Apol. 1,65.67), y destacando la
estructura fundamental de la celebración (Palabra-rito), así como el dinamismo y sentido de las diversas partes (reunión-palabra-ofrendas-
rito).
- el c.V, que gira en torno al sacrificio sacramental (n.l356ss), y el c.VI, que trata sobre el banquete pascual (n.l382ss). Sin duda, el
Catecismo quiere presentar de forma equilibrada y complementaria los dos aspectos centrales, cuya interpretación originó en la historia
numerosas discusiones (reformadores y Trento)
- la presencia real: se sitúa en el contexto de presencia del sacrificio, de otras formas de presencia de Cristo, y de acción que se realiza «por
el poder de la Palabra y del Espíritu Santo» (n.1373-1381). Sin entrar en cuestiones debatidas, resalta la singularidad de esta presencia bajo
las especies eucarísticas, recordando la doctrina de la tradición, de Trento y de los papas actuales sobre la «transustanciación».
- El capítulo VI trata sobre el banquete sacrificial, resaltando la complementariedad de ambos aspectos: «La misa es a la vez, e
inseparablemente, el memorial sacrificial en que se perpetúa el sacrificio de la cruz, y el banquete sagrado de la comunión en el cuerpo y la
sangre del Señor» (n.1382-1383).
- los frutos de la comunión:
- la vivificación y fortalecimiento,
- la conciencia de la misión,
- la separación del pecado y el perdón de los pecados veniales, así como la preservación de futuros pecados mortales,
- la renovación de la comunión eclesial,
- la interpelación sobre la unidad de los cristianos,
- el compromiso en favor de los pobres
- trata sobre la eucaristía, «pignus futurae gloriae», explicando la dimensión escatológica tal como se expresa en la liturgia