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0006365
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INmTUTO FORHTAL CORPORACIÓN D. PO• •rno
5ubgerencia Tecnologías DE LA PRODUCCIÓN
e Industria de la Madera Fondo de Desarrollo e Innovación, FDI
ACONDICIONAMIENTO,
y MANTENCION
DE SIERRAS DE CINTA
Alonso Quezada
Santiago - Chile
1998
Registro de Propiedad Intelectual N° 104.788
INDICE
PROLOGO
l.. INTRODUCCION
2.- GENERALIDADES ACERCA DE LAS MAQUINAS DE SIERRA DE CINTA 3
2.1 Lado o Mano de las Máquinas 5
3.- ESPECIFICACIONES DE LA HOJA DE SIERRA 7
3.1 Longimd 7
3.2 Ancho 8
3.3 Espesor o calibre 8
3.4 Calibres y [Link] 8
3.5 Forma de los dientes 9
4.- ACONDICIONAMIENTO DE LA SIERRA DE CINTA 15
4.1 Dotación del Taller de Sierras 15
4.1.1 Características dcllocaJ _ . 15
4.1.2 El equipo tensionador . 15
4.1.3 La máquina afiladora .. 18
4.1.4 Dispositivos para soldar . 19
4.1.5 Máquinas y aparatos para recalcar e igualar _ . 20
4.1.6 Utensilios varios .__ . 22
4.1.7 Equipo para acondicionar sierras circulares . 23
4.2 Soldadura de Sierras de Cinta 23
4.2.1 Soldadura a cautines 23
4.2.2 Soldadura clécuica a tope 26
4.2.3 Soldadura oxiacetilénica 27
4.2.4 Soldadura bajo protección gaseosa 30
4.3 Aplanamiento y Destorcedura del Cuerpo de la Sierra 33
4.4 Tcnsionado de la Sierra de Cinta 37
4.4.1 El do,"" de la lámina 38
Página
4.4.2 Forma de efectuar el tensionado 40
4.4.3 Control de la tensión utilizando plantillas 42
4.5 Preparación de los Dientes 44
4.5.1 Ancho de corte . 45
4.5.2 Trabado o triscado . 45
4.5.3 Recalcado _ . 47
4.5.4 Igualación del recalcado _._ __ . 51
4.5.5 Análisis comparativo del trabado y recalcado __ 55
4.5.6 Afilado . 56
4.5.7 Orientaciones acerca de los esmeriles .. .. __ . 59
5.- ESTELITADO DE SIERRAS 63
5.1 Origen del EstelitélQo 63
5.2 Tipo y Características de la Estelita 64
5.3 El Proceso de Estclitado 65
5.3.1 Estclitado manual . 65
5.3.2 Estelitado por fusión y preformado inmediato . 68
5.3.3 Estelitado por plasma y preformado inmediato . 70
5.3.4 Estelitado utilizando varilla preformada . 71
5.3.5 Aplicación de plaquitas de estelita . 71
5.4 Consideraciones Acerca del Uso de la Estelita en las Sierras 72
6.- AJUSTES Y ALINEAMIENTOS EN LA INSTALACION. NECESARIOS PARA
OBTENER UN BUEN SERVICIO DE LAS SIERRAS 75
6.1 Tensión de Montaje de la Sierra en la Máquina 75
6.1.1 Cálculo de la tensión de montaje 75
6.1.2 Tensión de montaje mínima 78
6.1.3 Aplicación de la tensión de montaje 79
6.2 Los Volantes de la Máquina de Sierra de Cinta 84
6.2.1 La rectificación de la llanta de los volantes 85
6.2.2 Alineación de los volantes entre sí 88
Página
6.3 Alineamiento de la Máquina de Sierra con Respecto a la Unea del Carro 90
6.4 Guías de la Hoja de Sierra 93
6.5 Fallas de la Máquina que Causan Deterioro en la Hoja de Sierra 95
6.6 Defectos de la Hoja de Sierra que Causan Deterioro en ella 96
7.- MEDIDAS DE SEGURIDAD 97
8.- BWUOGRAAA 101
9.- GLOSARIO 103
PROLOGO
En 1969 el Instituto Forestal editó el Manual N° 6 "Acondicionamiento y
Mantención de Sierras Huinchas" preparado por los especialistas Alonso Quezada y
Rosaire Roseberry.
Desde su aparición el texto gozó de gran aceptación no sólo en Chile sino en
varios países latinoamericanos. Se usó principalmente como fuente de consultas en
materia de sierras de cinta en los aserraderos y demás establecinúentos de elaboración de
maderas.
Agotada la referida edición se ha hecho notorio su requerimiento especialmente
como apoyo en los trabajos de taller. Razón por la cual el Instituto Forestal encargó al
primero de los menciooados técnicos la preparación de la presente edición. Tanto la
institución como el autor anhelan que ésta tenga un valor práctico mayor que la
precedente para así satisfacer la demanda de un gran segmento de la industria maderera
nacional y extranjera.
El contenido comprende formas revisadas de ejecutar las operaciones de
acondicionamiento del útil en cuestión y los principales cuidados en su operación, con
datos de ajustes mecánicos de las máquinas y órganos relaciooados.
Al seleccionar el material el autor antepuso las necesidades y los requisitos
inherentes a los talleres de sierras; aceptando muchas sugerencias de técnicos en esta
materia; gran parte de eUas fórmulas empíricas, fruto de la confirmación práctica
(refrendadas por la experiencia). Cooperación de valor inestimable que se aprecia en
cuanto vale, y la presenta en vocabulario simple y compendiado.
El presente trabajo se desarrolló en el marco de los proyectos FDI - CORFO
(Fondo de Desarrollo e Innovación). Colaboró con el autor el Sr. Carlos MancineUi.
Ingeniero Civil en lodustrias Forestales del Instituto Forestal y. en el capítulo de
estelitado. el Sr. Francis Devlieger. docente de la Universidad de Talca. La dactilografía
y composición la realizó la señora Margarita Martínez.
1. INrRODUCCIÓN
Cualquiera sea la envergadura de las instalaciones de aserrío o elaboración de
madera, pequeña o grande, estas empresas enfrentan hoy en día una situación muy
crítica en cuanto a competitividad y márgenes de rentabilidad, debido
principalmente al alto costo que ha alcanzado el valor de la materia prima madera.
Este factor de costo que alrededor de 1975 no pasaba de representar un 20% de los
costos totales de producción de la madera aserrada, hoy se sitúa sobre el 70%. En
virtud de ello, la productividad y eficiencia de transformar la madera en trozos en
productos aserrados representa uno de los a_pectos claves de un aserradero y del
cual depende en gran medida el rendimiento económico de la operación.
Para lograr un buen índice de aprovechamiento de la materia prima en los
aserraderos, uno de los factores y consideraciones más importantes dice relación con
la preparación y mantenimiento del útil de corte, la sierra, y esto a su vez, de la
acción de mano de obra de alto nivel técnico, como debe corresponder a los
operadores del taller de sierras de cualquier aserradero.
El Instituto Forestal interpretando esta realidad y eonciente de la necesidad de
contar con eficientes especialista_ en la materia, presenta este manual que, tal como
indica el prólogo, está destinado a apoyar al personal que labora en esta área, es
decir, al servicio de la práctica inmediata en la instalación de aserrío y de los
trabajos de taller, tanto para la dirección como para los operarios técnicos.
Adicionalmente al tratamiento de la hoja de sierra el texto presta atención a los
órganos de máquina_ que trabajan más relacionados con ella, pues, el montaje, los
alineamientos, ajustes y velocidades adecuadas, son indispensables para que una
sierra bien acondicionada pueda proporcionar un servicio satisfactorio.
ACONDIOONAMIENTO y MANTENOÓN DE SIERRAS DE ClNTA /1
Reducida a sus partes esenciales una máquina de sierra de cinta se compone de
dos volantes ubicados en un mismo plano, sobre los cuales se monta una hoja de
sierra cuyos extremos cstán soldados, de tal fonna quc constituye una cinta o banda
sin fin (en Chile comúnmentc denominada "huincha").
Sc fabrican máquinas tanto para operación vertical, como horizontal, c inclinada.
En las máquinas verticales, que son las más utilizadas, el volante inferior recibe
la fuerza a través de correas y la comunica mediante la hoja de sierra al volante
superior; por lo que se concluye que el "volante motriz" es el inferior y "volante
conducido" el superior, este último está montado en un soporte que puede
desplazarse sobre una corredera solidaria al cuerpo principal de manera que el
volante superior se puede subir y bajar a voluntad mediante un mecanismo
accionado por motor eléctrico o un dispositivo manual, quc permite:
a) Dar a la hoja de sierra la tensión de montaje (estiramiento) que asegura la
rectitud de sus partes libres.
b) Utilizar, en una misma máquina, hojas con vanaclOnes en su longitud
causadas por reparaciones y nuevas soldaduras.
Estas sierras se emplean para el aserrado de trozas, para partir tablones y, en
tallcres para cortes rectos y curvos (recortado de figuras). Esta variedad de trabajos
ha hecho necesario construir varios tipos y tamaños de máquinas, que de acuerdo a
su utilización pueden clasificarse en tres grupos:
GRUPO A: Sierras de gran tamaño destinadas a aserrar trozas y a rea~errar piezas
escuadradas; operan con velocidades de corte (velocidad dc sierra) quc
varían entre unos 40 y 60 metros por segundo (8.000 a 12.000 pies por
minuto). La velocidad de avancc de la madera es variable, llegando
hasta aproximadamente 130 metros por minuto (unos 425 pies por
minuto).
GRUPO B: Máquinas de sierra de banda destinadas a partir madera de
dimensiones menores y tablones; trabajan a una velocidad de corte de
30 a 40 metros por segundo (unos 6.000 a 8.000 pies por minuto). El
ACONDICIONAMIENTO Y MANrENOÓN DE SIERRAS DE CINTA /3
avance de la madera, que en este caso casi siempre es mecanizado,
varía entre 30 y 100 metros por minuto (unos 100 a 330 pies por
núnuto).
GRUPO C: Sierras carpinteras: su velocidad de corte es reducida, varía entre unos
15 y 30 metros por segundo (3.000 a 6.000 pies por minuto). Estas
máquinas son usadas en los talleres de carpintería para la preparación
de piezas destinadas a fabricar muebles, puertas, ventanas y otros
productos similares. El ancho de estas sierras varía entre 6 y 50
núlímetros (1/4 a 2 pulgadas).
En la industria del aserrío se encuentran sierras de cinta de los dos primeros
grupos, A y B, es decir, de tamaños grande y mediano. Empleadas como aserradoras
y reaserradoras; son en todos los casos de alimentación mecánica.
Las hojas van montadas en forma directa sobre la llanta metálica de los volantes,
y estirada fuertemente entre éstos.
El recalcado, producido mediante ensanchamiento de las puntas de los dientes,
sólo puede ser conservado si durante la marcha la parte dentada de la sierra se
mantiene fuera de las llantas de los volantes, ya que de otra forma el paso repetido
de los dientes sobre la superficie metálica de los volantes lo destruiría.
Es indispensable para el buen funcionamiento de estas máquinas asegurar la
posición correeta de la hoja de sierra sobre los volantes, de manera que ésta no varíe
cualquiera que sea el esfuerzo de avance de la madera. Este resultado se obtiene
empleando hojas tensionadas transversalmente.
Tensión transversal que más adelante se denonúna simplemente ''tensión'', es el
laminado en frío que se aplica al centro de la hoja en toda su longitud. Esto hace que
la parte central de la banda sea más larga que los bordes, lográndose con ello que
una vez montada sobre los volantes los bordes de la núsma resulten más
traccionados (estirados) que la zona central.
A su vez el recién mencionado traceionamiento o estiramiento dado por los
volantes a la hoja de sierra es lo que se denonúna ''tensión de montaje".
4/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
La tensión debe ser igual en toda la longitud de la sierra, pues permite dejar los
bordes anterior y posterior de ella como franjas de tracción en contacto con los
volantes; esto obliga a montar la hoja sobre volantes que tengan una superficie
correcta; más adelanle se describen las formas adecuadas de superficie para la cara
de los volantes y la manera de preparar una hoja para que tenga una tensión
conveniente. En eslas condiciones, la tensión longitudinal de la lámina, que se ejerce
sólo sobre los bordes en lugar de repartirse sobre todo el ancho, produce una
adherencia considerable que se opone a todo desplazamiento de ella sobre los
volantes. La tracción del borde dentado contribuye, además, a la generación de
cortes rectos en la madera.
Con el objeto de aumentar la rigidez de la sierra de cinta en operación, se diseñan
máquinas con volantes lo más próximos posible entre ellos. Para esto naturalmente
se tomará en cuenta la mayor altura de corte prevista.
2.1. Lado o Mano de las Máquinas
Tanto para diseñar una instalación como para seleccionar el equipo de afilado de
las sierras, se hace necesario conocer el lado o mano de la máquina, es decir, la
posición en la máquina del ramal tenso de la sierra y de la troza, basa o semibasa
que se asierra.
Los esquemas mostrados en la Figura I permiten determinarlo fácilmente. El
observador debe lomar la ubicación del operador de la máquina correspondiente.
ACONDIClONAMIENrO y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA I 5
IZQUIERDA DERECHA
I ,
I I '
ROTACiÓN CONTRARIA AL
SENTIDO DEL RELOJ
/
\
ROTACiÓN EN EL
SENTIDO DEL RELOJ
r
/-
¡
¡- \
,
------f---
: - ---h--$--f-
1-' j
\
IZQUIERDA DERECHA
FUENTE: Saw FUer's Handbook, P.S. Ouelch, Amstrong Mfg. company
Figura l. DETERMINACiÓN DEL LADO O MANO DE UNA MÁQUINA DE
SIERRA DE CINTA (el observador toma la posición del operador).
6/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENOÓN DE SIERRAS DE elNTA
3. ESPECIFICACIONES DE LA HOJA DE SIERRA
La hoja de sierra de cinta ha conservado su forma fundamental, es decir, la que
tuvo como primer diseño. Con el transcurso del tiempo se ha ido mejorando la
calidad del acero y de las soldaduras, lo que ha pennitido variar la forma de los
dicntes y aumentar la tensión de montaje, posibilitando así que a las sierras de cinta
modernas se les pueda imprimir velocidades de corte (velocidad de sierra) bastante
altas y por consiguiente un rápido avance de la madera.
El objetivo de este manual es orientar adecuadamente acerca de las técnicas de
acondicionamiento de la sierra de cinta y no sobre la fabricación del útil. No
obstante, en el Cuadro 1 se indica la cantidad aproximada de los elementos que
aparte del hierro entran en la aleación de los aceros que comúnmente se emplean
para la fabricación de las sierras de cinta.
Cuadro I
ELEMENTOS QUE USUALMENTE SE AGREGAN AL HIERRO PARA
LA PREPARACIÓN DEL ACERO DE LAS SIERRAS
ELEMENTO ACERO AL ACERO AL
NIQUEL CROMO-NIQUEL
(% aproximado) (% aproximado)
Carbono (C) 0,67 0,80
Cromo (Cr) 0,05 0,10
Mangane (Mn) 0,20 0,38
so (Ni) 0,20 0,50
Níquel (Si) 0,20 0,33
Silicio (V) 0,02 0,02
Vanadio
3.1. La Longitud
La longitud de las sierras de banda la detennina el diámetro de los volantes y su
distancia entre ejes, esto depende a su vez de la máxima altura de corte prevista.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA /7
La gama de modelos de máquinas que se construyen es bastante grande, por lo
que la longitud de las hojas empleadas varía desde unos 8,50 metros (28 pies) [Link]
aproximadamente 16 metros (52 pies).
3.2. El Ancho
El ancho de las hojas de sierra que corrientemente se emplean en máquinas del
tipo aserradero es de 300 milímetros (12 pulgadas), también se usan hojas entre 200
y 250 mm (unas 8 a 10 pulgadas) y excepcionalmente de 350 milímetros
(aproximadamente 14 pulgadas); el ancho de la hoja está relacionado con la potencia
de la máquina. En aquellas máquinas destinadas a partir madera de dimensioncs
menores se utilizan bandas de una anchura comprendida entre 100 Y 180 milímetros
(4 y 7 pulgadas).
3.3. El Espesor o Calibre
Está condicionado al diámetro de los volantes, esto debido a la curvatura a que la
sierra es sometida al trabajar montada en ellos. Como regla general se dice que el
espesor de la hoja será igual a un milésimo del diámetro del volante. Así, para
volantes de 1.830 mm de diámetro (72 pulgadas) la hoja será de un espesor igual a
1,8 mm (0,072 pulgadas). Es aceptable una tolerancia de un 10%.
En la tabla siguiente se encuentran las equivalencias en milímetros y pulgadas
para los distintos números de calibre que se emplean para identificar el grosor de las
sierras, ya sean éstas circulares, de cinta, hojas de sierras alternativas o sierras
manuales.
3.4. Calibres y sus Equivalencias
El espesor de la. sierras se denomina por un número conocido con el nombre de
CALIBRE. El más empleado es el BWG (Birrningham Wire Gauge), cuyas
equivalencias se expresan en el Cuadro 2.
8 J ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
3.5. Forma de los Dientes
Los dientes para las sierras de cinta, destinados a aserrar madera en el sentido
longitudinal de la fibra, han sido diseñados de acuerdo al tamaño de la sierra.
velocidad de la sierra, velocidad de avance de la madera durante el corte, dureza de
la madera y altura del corte.
Cuadro 2
CALmRES DE SIERRAS
CALIBRE MnJMETROS PULGADAS FRACCIONES DE
(B.W.G.l PULGADA
()()()() 11.53 0,454 29/64
000 10.79 0.425 27/64
00 9.65 0.380 3/8
O 8.64 0.340 11/32
1 7.62 0.300 5/16
2 7.21 0.284 9/32
3 6,57 0,259 1/4
4 6,04 0,238 15/64
5 5,59 0,220 7/32
6 5,18 0,203 13/64
7 4,57 0.180 3/16
8 4,19 0,165 5/32
9 3.76 0.140 5/32
10 3,40 0.134 1/8
11 3.05 0.120 1/8
12 2.77 0.109 7/64
13 2,41 0.095 3132
14 2.10 0.083 5/64
15 1.82 0.072 5/64
16 1.65 0.065 1/16
17 1,47 0.058 1/16
18 1.24 0.049 3/64
19 1.06 0.042 -
20 0,89 0.035 -
21 0,81 0,032 1/32
22 0,71 0.028 -
23 0,64 0.025 -
24 0,56 0,022 -
La Figura 2 muestra la forma fundamental. Cada especialista hará variar el
perfil del diente de acuerdo a las condiciones de aserrío correspondientes.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA /9
a = ángulo de incidencia o libre 8 i a 16 i
b = ángulo de diente o afilado 42 i a 52 i
c = ángulo de ataque 28 i a 36 g
Figura 2. PERFIL DE DIENTE PARA SIERRAS DE CINTA.
Los distintos pasos y alturas de dientes originarán también algunas diferencias en
el perfil de los mismos.
Es aconsejable que los ángulos del diente se varíen sólo entre los límites
indicados para cada uno de ellos en la mencionada figura.
(a) Ángulos de los Dientes
Según la madera que se esté procesando y las condiciones del equipo. referidas
especialmente a velocidades. deberá escogerse la forma de diente a usar en la
cual tienen especial relevancia los ángulos del diente.
Ángulo de ataque: Su elección se hace teniendo en cuenta
principalmente la densidad; para maderas duras se estima adecuado un
ángulo cercanO a 28 grados; mientras que para maderas blandas puede
adaptarse un ángulo de ataque entre 30° y 36°. En caso de tratarse de
maderas muy duras puede disminuírsele hasta 25 grados.
De lo anteriormente expuesto se deduce que con un ángulo de ataque
acentuado se puede lograr una mayor velocidad de avance de la
madera.
10 I ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE: SIEIUlAS DE CINTA
Ángulo de incidencia o libre: Es preciso evitar un ángulo de incidencia
demasiado grande para no debilitar inútilmente el diente. Puede variar
entre 10° y 20°, pero corrientemente un ángulo de incidencia de 10° a
16° responde a casi todas las necesidades.
Ángulo de diente: Este ángulo es el que delimita el diente propiamente
dicho, es decir, está formado por el cuerpo mismo del diente; para él
una dimensión de 44° es la que resulta más adecuada mirado bajo el
punto de vista de solidez del diente y atendiendo también al hecho que
generalmente los recalcadores han sido diseñados para trabajar con el
material comprendido en esa dimensión. Si el ángulo fuera muy
superior al indicado, el diente no se introduciría lo necesario entre la
excéntrica y el yunque resultando un recalcado insuficiente, por el
contrario si el ángulo es muy pequeño (muy inferior a 44°) el recalcado
también resulta insuficiente dado que el aparato recalcador tendrá poco
material para expandir.
Por otro lado sabido es que un diente débil presentará la tendencia a
vibrar durante el trabajo, produciendo un corte rugoso.
En maderas blandas un diente comúnmente usado con buenos
resultados es el de los siguientes ángulos: incidencia 16°; cuerpo O
diente 44°; ataque o pecho 30 grados.
(b) Garganta o Fondo de los Dientes
La garganta o fondo del diente deberá ser siempre redondeada para facilitar el
desprendimiento del aserrín y evitar las grietas (picaduras).
La zona más profunda de la garganta del diente, que determina la parte más
angosta de la hoja no debe estar ubicada en la prolongación de la cara de ataque
del diente hacia el dorso de la sierra, sino por el contrario, debe quedar ubicada
delante de la perpendicular caída desde la punta del diente; de esta manera el
diente es más fuerte y la flexión máxima del borde dentado no ocurre en la base
del diente donde provocaría trizaduras.
ACONOICIONAMlENI'O .... MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA /11
(e) Paso de los Dienles
El paso de los dientes o distancia entre las puntas conantes ha sido siempre
motivo de discusión, sin que se llegue a conclusiones definitivas. No obstante,
hay acuerdo en que el paso del diente debe estar estrechamente ligado a dos
variables: velocidad de corte y velocidad de alimentación. La combinación paso -
velocidad de corte- velocidad de alimentación, detenninan la mordedura lomada
por cada diente. Ha sido aceptada, por la mayorfa de los expertos, la siguiente
fórmula empírica: "Para un paso dado, la mordedura (espesor del aserrfn) de
cada diente debe ser, en forma aproximada igual al espesor de la lámina en
maderas blandas; ~ del espesor de la lámina en maderas semiduras y ~ del
espesor de la lámina en maderas duras; todo esto cuando la madera que se asierra
tiene una altura de corte igual al ancho de la lámina".
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Figura 3. DIFERENTES TAMAÑOS DE DIENTES. (medidas en núJímetros)
u I ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
En cortcs dc gran altura, el avancc dc alimentación es necesariamente más lento
y, si se quiere mantener una medida de corte razonable para cada diente, hay
ventaja en utilizar un paso mayor de diente, puesto que la cantidad de aserrín es
tanto mayor cuanto mayor sea la altura de corte.
La Figura 3 muestra algunos perfiles usados en las sierras de cinta. Los pasos de
45 a 50 milímetros resultan adecuados para el aserrío de trozas.
(d) Altura de los Dientes
Algunos especialistas consideran adecuada para los dientes de una sierra de cinta
una altura igual a la mitad del paso del diente cuando asierran maderas blandas y
un tercio de su paso cuando asierran maderas duras y semiduras.
Una altura exagerada de los dientes genera vibraciones que producen rayaduras
en la madera; además, los dientes no suficientemente rígidos, tienen tendencia a
seguir el hilo o fibra de la madera.
Es evidente que si la rigidez de los dientes depende de su altura y también del
espesor de la lámina, debe existir una relación entre los dos. En consecuencia, si
se admite que la altura del diente puede corresponder en ciertos casos a la mitad
del espaciamiento entre los dientes, es preciso en todos los casos, que la altura no
sobrepase cicrtos límites rclacionados con el espesor de la hoja.
A través de prolongados ensayos se han establecido para los dientes de sierra de
cinta las dos alturas máxirrtaS: 12 veces el espesor de la hoja para maderas
blandas y 10 veces para maderas duras.
Ejemplo: Una sierra calibre 17 que equivale a un espesor igual a 1,47
milímetros (0,058 pulgadas) deberá tener dientes con una altura máxima de
17,6 milímetros (11/16 de pulgada) cuando se use en maderas blandas. Si
esta misma sierra procesa maderas duras deberá tener dientes con una altura
máxima igual a 14,7 milímetros (9/16 de pulgada).
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENClÓN DE SIERRAS DE CINTA /13
(e) El Borde Cortante
El borde cortante de la sierra requiere un ensanchamiento para evitar roces del
cuerpo de la lámina durante el corte. Este ensanchamiento, que determina el
ancho o grosor de corte, puede lograrse mediante un trabado o un recalcado de
los dientes, Figura 4.
Trabado: Es el método más sencillo
de obtener el ancho de corte, consiste
en doblar alternadamente a derecha e
izquierda las puntas de los dientes,
este doblez debe ser igual para
ambos lados.
I
I Recalcldo: En este sistema, el
ensanche del borde dentado de la
~!~ sierra se logra expandiendo por
aplastamiento la punta de los dientes
operación que se hace utilizando el
TRABADO RECALCADO aparato recalcador.
Figura 4. ENSANCHAMIENTO DEL BORDE CORTANfE
14/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENClÓN DE SIERRAS DE CINTA
4. ACONDICIONAMIENTO DE LA SIERRA DE CINTA
4.1. Dotación del Taller de Sierras
Para una eficiente preparación y mantenimiento de las sierras es indispensable
seleccionar adecuadamente el equipo para el taller. teniendo en cuenta las
características de éstas: largo, ancho. espesor, formas de dientes. etc.
La breve descripción que seguidamente se hace del local y de los equipos
principales del taller de sierras son indicaciones de tipo general; cada aserradero
deberá disenarlo según sus necesidades.
4.1.1. Características del local
Será dimensionado de acuerdo a la cantidad y características del equipo. Es
aconsejable que esté adosado al aserradero pero en una construcción independiente
para evitar la entrada de aserrín y tierra al taller, lo que danaría los equipos.
El taller de sierras debe contar con buena iluminación artificial y natural,
ventanas a una altura de un metro sobre el piso.
Las máquinas del taller de sierras requieren fundaciones de concreto. de tamaño
y calidad tales que les asegure un funcionamiento sin vibraciones. El resto del piso
debe ser de madera para evitar mellar las sierras que se ruedan sobre él.
4.1.2. El equipo tensionador
Su componente principal es la máquina tensionadora, consistente en un aparato
laminador en frío, equipado con rodillos que presionan la hoja de sierra en tal forma
que producen una expansión del acero en la zona en tratamiento. Una guía
desplazable contra la cual se apoya el dorso de la sierra permite efectuar un
laminado uniforme en cualquier zona del cuerpo de la hoja. En los aparatos de
mayor tarnailo, en lugar de desplazar la guía se desplazan los rodillos sobre los ejes
respectivos. También están provistos de un comando de inversión de marcha para
efectuar el regreso mecánico de la sierra.
ACONDIClONAMIENTO y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA /15
CONDICIONES QUE DEBE REUNIR UNA TENSIONADORA
(a) Los rodillos deben tener una velocidad cireunferencial de 0,20 a 0,25 mlseg. (40 a
50 pies por minuto) esta velocidad puede variarse según la babilidad del operador.
(b) Los rodillos deben ser confeccionados de aceros de una ca1idnd tal que, unidn al
tratamiento térmico correspondiente, les permita efectuar el laminado sin sufrir
defonnaciones.
(e) El diámetro de ambos rodillos así como su convexidad deben ser rigurosamente
iguales; la convexidad corresponde a UD segmento de círcuJo de aproximadamente
25 cm de radio (lO pulgadas). Es aconsejable controlar y mantener la
concentricidad y forma original.
(d) El aparato laminador se monta en tal forma que la parte superior del rodillo
inferior quede ligeramente más alta que la superficie del yunque o mánnol de
emparejamiento (0,8 mm· 1132 de pulgada).
(e) Los rodillos deben trabajar coo sus ejes en un mismo plano vertical, el cual a su
vez, debe formar ángulo recto (a escuadra) con la superficie del yunque.
La máquina tensionadora forma un conjunto con el banco donde se monta el
yunque o mármol para emparejar las hojas. Existen conjuntos o bancos
tensionadores de diversos tamaños, según calibre, ancho y largo de la sierra.
Algunos cuentan con dos yunques (Figura 5). En el superior se nivela la cara externa
de la hoja y en el inferior la interna.
Figura 5. BANCO TENSIONADOR PROVISTO DE DOS YUNQUES
EMPARE,JADORES, APTO PARA SIERRAS DE GRAN TAMAÑO.
16/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
En el banco tensionador se instalan rodillos locos, de madera, convenientemente
dispuestos para el deslizamiento de la sierra.
LAS HERRAMIENTAS UTll..IZADAS EN
EL BANCO TENSIONADOR SON:
Un martina de caras cruzadas, peñas ovaladas. El peso recomendable para
esta berramienta es de 680 gramos (1'h libra).
Una regla recta metálica de un largo igual al ancbo de la sierra de cinta.
Una regla plantilla (borde convexo) para controlar la tensión. Una plantilla
por sierra, según ancbo y calibre; ver título "plantillas de tensión"
Una regla plantilla de 1,20 m (48") de largo, con una concavidad de 0,4 mm
(1164"), para controlar la convexidad del dorso de las sierras de cinta.
Existen también reglas provistas de un sistema de relojería para dicho
control.
Una lámpara de baja luminosidad ubicada en el extremo delantero del
I vunQue de emDareia~ (junto a la tensionadora).
Figura 6. MÁQUINA AFILADORA AUTOMÁTICA PARA SIERRAS DE GRAN
TAMAÑO.
ACONOICIONAMJENTO y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA J 17
4.1.3. La máquina afiladora
Existen con diverso grado de mecanización y automatismo. No obstante, para
una operación eficiente todas deben cumplir con algunos requisitos fundamentales:
(a) El corte del esmeril debe ser perpendicular (a escuadra) aliado de la hoja. Las
máquinas afiladoras más recomendables para obtener el corte a escuadra, son
aquellas en que el eje porta esmeril desciende hacia la sierra en tal forma que
el centro de éste cae verticalmente sobre el centro del cuerpo de la hoja, sin
describir un arco de círculo como ocurre con algunos tipos de máquinas
antiguas. Si el afilado no se hace a escuadra, resultará después un recalcado
torcido.
(b) El eje porta esmeril debe ser accionado desde un variador de velocidad, con el
objeto de poder regular la velocidad circunferencial del esmeril, considerando
que se usarán esmeriles de diferentes diámetros.
(c) El mecanismo o trinquete que desliza la hoja en la máquina debe actuar sobre
el diente que se afilará; si lo hace en otro, cualquier variación de paso o
distancia entre dientes provocará un corte desigual del esmeril en el diente
que se afila.
(d) La afiladora debe tener varios soportes, apoyos, para que la banda que se está
afilando se deslice suave y uniformemente frente al esmeril.
(e) La fundación que requiere la máquina afiladora es de una solidez suficiente
para que mantenga la máquina sin vibraciones durante su operación.
18 J ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
Figura 7. AFILADORA PARA SIERRAS DE TAMAÑOS MENORES.
4.1.4. Dispositivos para soldar
En la industria del aserrío se pueden utilizar cuatro sistemas para la soldadura de
sierras de cinta: a) soldadura a cautines o de empalme; b) soldadura eléctrica a tope
sin aporte de material; c) la soldadura oxiacetilénica; y d) soldadura eléctrica en
atmósfera de gas neutro (argón) con aporte de material.
Cada aserradero o establecimiento similar deberá escoger el sistema que más
convenga a sus requerimientos y condiciones. Los equipos se especifican en la
descripción que se hace más adelante acerca de los métodos correspondientes.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA /19
4.1.5. Aparatos para recalcar e igualar
Al igual que el resto del equipo, para las operaciones de recalcado e igualado de
los dientes de la sierra de cinta la selección se hará de acuerdo a las especificaciones
de la sierra, teniendo en cuenta especialmente el tamaño del diente y calibre o
espesor de la hoja.
Establecimientos de gran envergadura utilizan máquinas que en forma
mecanizada recalcan e igualan los dientes de la sierra, Figura 8. No obstante, existen
aparatos manuales que, operados con habilidad, son de gran eficiencia. Los hay
también de una mecanización intermedia; es el caso de recalcadores manuales que
para el accionamiento de la excéntrica expandidora se les ha incorporado un
dispositivo neumático, Figura 9.
Figura 8. RECALCADORA E IGUALADORA AUTOMÁTICA.
201 ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
Figura 9. RECALCADOR MANUAL CON APOYO NEUMÁ nco.
Cualquiera sean los tipos y tamaños de recalcadores que se especifiquen deberá
considerarse de inmediato la provisión de repuestos para las piezas susceptibles de
frecuente desgaste y rupluTa tales como:
Yunques soportantes del dorso del diente
Excénnicas expandidoras
Bujes para las excéntricas
Tomillos de fijación móvil
Tomillos de fijación estacionarios
La igualación del recalcado, que es una operación simple y de poco esfuerzo,
puede realizarse también con un aparato manual muy liviano como el que se observa
en la Figura 10.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA /21
Figura 10. IGUALADOR DE RECALCADO MANUAL.
4.1.6. Utensilios varios
Se asume que las máquinas del taller de sierras de cinta, antes mencionadas,
contarán con todas sus partes y herramientas. Sin perjuicio de ello se requiere otros
elementos complementarios tales como:
Una guillotina de buena calidad para cortar en forma adecuada la sierra en sus
extremos antes de soldar.
Una lijadora mecánica portátil, de pequeño tamaño, para emparejar y pulir las
zonas soldadas de las sierras.
Un rectificador de esmeriles.
Un medidor de espesores o calibres.
Un banco y tomillo mecánico con sus herramientas.
Un transportador, medidor de ángulos, apto para usar en las sierras de cinta.
221 ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
4.1.7 Equipo para acondicionar sierras circulares
Un establecimiento dotado de sierras de cinta nonnalmente tiene también
máquinas complementarias que utilizan sierras circulares por lo que se debe
considerar el equipo necesario, según indicaciones dadas en el manual
correspondiente.
4.2. Soldadura de Sierras de Cinta
La operación de soldadura es detcnninante para la duración y buen servicio de la
sierra, por lo que es de mucha importancia la elección del sistema que se utilizará.
Seguidamente se describen cuatro métodos para soldar cintas. Se entregan
indicaciones para la ejecución de ellos y las ventajas y limitaciones de los mismos.
Un cuidado común para la soldadura es dimensionar la correcta longitud de la
hoja a soldar (nonnalmente viene en rollo). El largo máximo y mínimo de la hoja
está determinado por la máquina de sierra de cinta. Es aconsejable preparar la hoja
de una longitud sólo ligeramente inferior al largo máximo permitido por la máquina,
esto a fin de asegurar material para nuevas soldaduras.
Los cortes de ambos extremos deben ser exactamente a 90° (a escuadra) con
relación al dorso de la hoja y posicionarlos de tal manera que la soldadura resulte
centrada en el paso del diente.
En cada caso se deberá cuidar también que el paso del diente en que se localiza
la soldadura resulte igual al del resto de los dientes.
4.2.1. Soldadura a cautines
Es un método muy sencillo que ha sido usado desde los inicios del empleo de la
sierra de cinta. La sierra se suelda con una lámina de plata que es aprisionada entre
el empalme mediante chaflanes que se hacen previamente en los extremos a unir.
Dos cautines calientan la hoja en la zona de los chaflanes provocando la fusión de la
lámina de plata, quedando la sierra unida después del enfriamiento.
Este sistema permite uniones de muy buena calidad y de gran duración. Sin
embargo, su uso se ha ido dejando de lado debido a que una soldadura de éstas
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA /23
requiere mucho tiempo de preparación, en comparación con otros sistemas, y tiene
también como limitante el no pennitir soldar picaduras sino sólo uniones a todo el
ancho de la hoja.
No obstante lo anterior, se estima que este sistema deberá seguir siendo usado
todavía por muchos aserraderos de pequeño y mediano tamaño, especialmente los
que operan más alejados de los centros urbanos. Razón por la que seguidamente se
dan a conocer los aspectos más relevantes:
El equipo tradicionalmente empleado consiste en una prensa compuesta de un
cuerpo principal que cuenta con mordazas para fijar los extremos de la cinta a
soldar; los que debidamente achaflanados y provistos de una lámina de soldadura de
plata y fundente son calentados, para producir la fusión de la soldadura, por medio
de dos cautines de hierro de sección cuadrada. Figura 11.
A B
A = CONJUNTO
B = CORTE PARA DETALLES. DONDE:
1 CUÑA DE AJUSTE 3 HOJA DE SIERRA
2 CAUTIN INFERIOR 4 CAUTiN SUPERIOR
Figura 11. PRENSA PARA SOLDAR A CAUTINES.
La lámina de soldadura empleada en este sistema es una aleación de plata,
cobre, zinc, cadmio y otros elementos; mezclados en proporciones diferentes según
el fabricante. Norrnalrnente el mayor aporte es plata, 60% o más. El punto de fusión
es aproximadamente a 70ü°C. Esta soldadura se suministra en láminas de 15 a 20
milímetros de ancho, un espesor de 0,08 a 0,10 mm y largos variados.
24/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
El fundente nonnalmente empleado es una pasta a base de bórax. Se le utiliza
para evitar oxidación durante la soldadura y asimismo lograr un mejor escurrimiento
de la soldadura en el empalme al momento de la fusión.
Procedimiento para la Soldadura a Caullnes
Los pasos principales para la ejecución de la soldadura de empalme son los
siguientes:
Preparar los biseles de empalme en fonma similar a la indicada en la Figura
12. Los cortes deben ser perfectamente a escuadra con el dorso, se localizan
midiendo desde la punta del diente una distancia igual a la mitad del paso
del diente más 5 veces el espesor de la hoja; un extremo en el sentido de
avance del diente y en el otro extremo lo contrario. Los cortes así trazados
aseguran la necesaria igualdad de pasos entre el diente de la soldadura y los
restantes.
Cada bisel debe tener un ancho igual a 10 veces el espesor de la hoja.
Pueden prepararse a lima o mediante una máquina biseladora.
p
:2 + 5 e
--+i1
•
rrrnmrrmIJ:lITIJlllUillnllDJIll:lJllJIm:II:n:JlllOnnmnr=;=
r
p = paso del diente
e = espesor de la hoja
Figura 12. TRAZADO PARA CORTAR LOS EXTREMOS DE LA CINTA Y
FQAR LA ANCHURA DE LOS CHAFLANES DE EMPALME
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA /25
En rigor la superficie de los biseles debe ser plana. No obstante, puede
aceptarse una ligera concavidad, pero nunca convexidad.
Una vez terminados los biseles, estando éstos limpios y untados eon
fundente, se eoloca la sierra en la prensa de soldar eon el dorso
perfectamente apoyado en la superficie de alineación de la prensa y la zona
de soldadura centrada en la cavidad de los cautines. cuidando que el paso
del diente de empalme resulte igual al resto de los dientes. Logradas estas
condiciones se aprietan los tomillos de fijación.
Introducir entre los empalmes un trozo de lámina de soldadura de plata de
un largo y ancho igual al empalme. La soldadura debe lijan;e y evitar que
sea engrasada, puede utilizarse pinzas para colocarla.
Calentar los cautines a unos 800 - 900°C (color rojo claro) y colocarlos a la
prensa: primero el inferior levantándolo con la cuña hacia la sierra; después,
en forma rápida, colocar el superior y apretar el tomillo de presión que
actuando desde arriba oprime la soldadura mientras se efectúa la fusión y
consecuentemente la unión.
Luego de lo anterior se aflojan los tomillos de fijación de un lado de la
prensa para permitir que la sierra se expanda libremente.
Una vez enfriada la zona de soldadura se empareja y pule con lima o
esmeril. Seguidamente se aplana y tensiona. Esta soldadura no permite un
revenido convencional. Sin embargo, al detectar con la lima zonas
demasiado endurecidas, se pueden calentar cuidadosamente con una llama
suave de mechero o soplete con lo eual se logra rebajar las durezas.
Una alternativa para la fusión de la soldadura en este sistema de empalme la
constituye el método de resistencia eléctrica en el cual los cautines del
método convencional son reemplazados por mordazas especiales y no se
requiere fragua, pues el calentamiento para la fusión se aplica con bloques
provistos de resistencias eléctricas.
4.2.2. Soldadura eléctrica a tope
Se ejecuta en una operación automática mediante aparatos eléctricos
especialmente diseñados. Básicamente consiste en la unión metalúrgica, sin apone
de soldadura, lograda mediante la fusión por arco voltaico de los extremos de la hoja
de sierra.
26 J ACONDICIONAMIENTO Y MANTENOÓN DE SIERRAS DE ONT A
Cada fabricante de estos aparatos entrega instrucciones muy precisas acerca de la
operación de los mismos. Sin perjuicio de lo cual se insiste en las precauciones
comunes para toda soldadura: cortes perfectamente a escuadra, localización de la
soldadura al centro del paso del diente, igualdad del paso del diente soldado con
rclación al rcsto de ellos.
Una ventaja que presenta el sistema de soldadura eléctrica a tope es la gran
rapidez con que se puede ejecutar. Pero, a la vez, presenta una importante
limitante, ya que no permite soldar picaduras o grietas sino que sólo uniones a todo
el ancho de la hoja.
4.2.3. Soldadura oxiacetilénica
Este sistema cuenta con las preferencias de muchos operadores, pues permite
soldar sierra~ a todo su ancho y posibilita además la reparación de las trizaduras
(picaduras) que frecuentemente aparecen en el fondo de la garganta de los dientes y
en algunos casos en el dorso de la lámina.
El equipo para la soldadura oxiacetilénica se compone de:
Una prensa para posicionar y sostener la sierra, provisto de un yunque, con
movimiento vertical, que se extiende al ancho de la sierra. El yunque se
utiliza para laminar (emparejar) la soldadura en estado incandescente.
Un balón de oxígeno y otro de acetileno, dotados de sus respectivos
manómetros y regulador para trabajo con baja presión de los elementos.
Mangueras para cada elemento, aproximadamente 4 m de cada una.
Un mango mezclador/portaboquillas (de pequeño tamaño, liviano).
Tres boquillas de los orificios menores (N" 1, 2 Y 3 u otra denominación
según el fabricante).
Un juego de aguja~ para limpiar las boquilla~.
Un encendedor o chispero de pedernal.
Un par de lentes protectores o careta apta para la soldadura oxiaeetilénica.
Un martillo mecánico, de 680 gramos (I'h libra), apto para laminar la
soldadura.
ACONDIOONAMJENTO y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE ONTA /27
La soldadura (material de aporte) es provista por fabricantes especializados;
la proporcionan en varios diámetros: 1,6 mm (1/16") - 2,4 mm (3/32") - 3,2
mm (lIS").
El procedimiento para la ejecución de la soldadura oxiacetilénica que en sus
aspectos básicos se describe seguidamente puede variarse según la habilidad que
cada operador desarrolla con la práctica:
(a) Cortar a escuadra los extremos de la hoja, cuidando que la soldadura quede
localizada en el centro del paso del diente. Se debe considerar también, al
trazar los cortcs, que en este sistema los extremos de la sierra a soldar se
instalan con una separación igual al espesor de la hoja. Este último detalle
importa en la fijación del paso del diente de la soldadura, pues debe ser igual
al resto de los dientes.
(b) Calentar el yunque de la prensa a una temperatura aproximada a 200°C, esto
con el fin de evitar cnfriamientos bruscos y consecuentemente
endurecimientos excesivos al momento del martillado de emparejamiento de
la soldadura.
(c) Sujetar un extremo de la sierra en la prensa, centrándolo en la cara del
yunque. Colocar en la misma forma el otro extremo de hoja teniendo cuidado
de verificar que el respaldo de ambos extremos quede en línea, y la juntura a
soldar separada a una distancia igual al espesor de la hoja o poco menos.
(d) Seleccionar la boquilla según el espesor de la hoja; por ejemplo, N" 1 para
calibres 19 y 20, N" 2 para calibres 17 y IS, N" 3 para calibre 15. Otra idea de
selección es: boquilla de orificio igual a 0,5 mm (0,020") para calibres hasta
IS y 0,6 mm (0,026") para espesores mayores.
(e) Regular la presión de los elementos según el espesor de la sierra, la boquilla
a emplear y la costumbre o habilidad del operador; como referencia se indica:
0,35 Kglcm' (5 Ib/pulg') para el acetileno y 0,70 Kglcm' (10 lb/pulg') para el
oxígeno.
(1) Encender la llama abriendo primero la válvula del acetileno paulatinamente
hasta que desaparezca el humo; enseguida abrir el oxígeno, aumentándolo
sólo hasta que el cono secundario resulte ligeramente más largo que el cono
base de mayor luminosidad (blanco), Figura 13. Si se continuara aumentando
el oxígeno de modo que el cono secundario coincidiera con el cono base
(blanco) se tendria una llama neutra, lo que estaría muy bien pues ésta es apta
para la soldadura del acero de sierras, pero cualquier aumento del oxígeno
más allá de la referida coincidencia conduciría a una llama oxidante. no apta
28/ ACONOIOONAMlENTO y MANTENaÓN DE SIERRAS DE CINTA
pues quemaría el carbono durante la soldadura. En resumen, para precaverse
de una llama oxidante debe mantenerse siempre el cono secundarío de la
llama ligeramente saliente del cono base, garantía de una llama segura.
CONO BASE (BLANCO)
Figura 13. LLAMA PARA SOLDADURA OXIACETILÉNICA.
(g) El comienzo de la soldadura. cuando se trata de uniones a todo el ancho de
la hoja, es también cuestión de preferencias. No obstante, una fonna que es
bastante utilizada por sus buenos resultados es: iniciarla por el centro con un
trecho de unos 20 mm, para continuar en fonna alternada con espacios
iguales hasta alcanzar ambos bordes.
Al empezar a calentar para formar el charco, se debe mantener el soplete
firme, con el cono casi tocando la sierra. Uno de los puntos más difíciles en la
soldadura de sierras es saber cuándo se opera la penetración. Para ello
conviene observar que cuando el charco se inicia en la superficie, se extiende
gradualmente a través de la sierra y muestra una superficie satinada, lustrosa.
En este preciso instante se acerca el cono de la llama a la sierra, de tal modo
que su extremo traspase la hoja, 10 que se notará al oírse un leve silbido a
medida que la presión de la llama irrumpe a través del lado inferior. Si se
intenta la penetración antes que el metal esté fundidn, el charco chisporrotea y
probablemente el metal de la superficie se quemará. En el momento en que se
oye el silbido de la penetración se debe levantar la llama y retirar ligeramente
hacia atrás, al mismo tiempo que se consume el extremo de la barra de
soldadura en el charco. Luego se saca para comenzar un nuevo charco
superponiéndolo ligeramente sobre el anterior. Cuando se ha completado
cada charco, se calienta hasta un rojo blanco, casi hasta el punto de fusión, se
levanta rápidamente el yunque y se forja la parte recién soldada con el
martillo mecánico. Se forja lo necesario, mientras la zona soldada no pierda
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENaON DE SIERRAS DE CNTA /29
su color rojo, obteniéndose así un laminado perfecto del material y dejando la
parte soldada del mismo espesor que el resto del cuerpo de la sierra.
Procediendo así, soldando y forjando trozos alternados a partir del centro, se
llega como pasos finales consecutivos a ambos bordes. Estas son las zonas
más delicadas, ya que por haber menos material la soldadura queda propensa
a escurrir y quemarse; para evitar esto se coloca a ambos lados de la junrnra
un pequeño trozo de sierra que después se corta con cincel.
- El revenido, aplicado inmediatamente después de terminada la soldadura,
se hace utilizando el mismo soplete, con el cual se eleva lenta y
uniformemente la temperarnra de toda la soldadura, hasta unos 400'C (color
rojo sombra). Tan pronto se obtiene el color indicado se retira la llama, se
ahuma la soldadura con la llama del acetileno (cerrando el paso del
oxígeno) y se le deja enfriar junto al yunque de laminación. Transcurrido
unos 15 minutos se limpia la soldadura con sólo una pasada de un
escobillón de pelos (secos) y se repite la operación de calentamiento aunque
ahora con menor intensidad (color azulado).
- Para soldadura de grietas se emplea el mismo sistema que para soldaduras
completas, pero comenzando desde el fondo de la grieta hacia el borde.
- Al aplanar y pulir el área de la soldadura se debe cuidar que resulte del
mismo espesor que el resto de la sierra. Un menor grosor la hace de
resistencia insuficiente; por otro lado, un exceso de espesor O aspereza
causa golpeteo en las guías y en los volantes, lo que origina cristalizaciones
y consecuentemente ruprnras.
4.2.4. Soldadura bajo protección gaseosa
El método de soldar TIG (del Inglés: rnngsten-inert-gas), y su derivado MIG
(metal-inert-gas) está siendo usado en las fábricas de sierras de cinta y en talleres de
acondicionamiento de las mismas. Se emplea para soldaduras a todo el ancho de la
cinta e igualmente para reparar grietas o picaduras que se presenten en cualquier
zona de la sierra.
Básicamente consiste en la generación de un arco voltaico, de gran intensidad y
calor altamente concentrado, entre un electrodo y el metal base a soldar al mismo
tiempo que una atmósfera de gas inerte (argón, helio) rodea el área de la soldadura
protegiéndola para evitar su oxidación, Figura 14.
30 I ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
MÉTODO MIG
ELECTROOO OE FU NOICION
(MATERIAL DE APORTE)
MÉTODO TIG
ELECTRODO DE TUNGSTENO
(NO CONSUMIBLE)
GAS _--'J
MATERIAL DE APORTE
Figura 14. ESQUEMAS DE SOLDADURA BAJO PROTECCIÓN GASEOSA.
En el método TIG el calor procede de un arco eléctrico formado entre un
electrodo de tungsteno. no consumible y la pieza a soldar, debiendo utilizarse una
varilla de soldadura como material de aportación.
En el método MIG el calor procede de un arco eléctrico formado entre un
electrodo, que al propio tiempo actúa como metal de aportación, y la pieza de
trabajo.
El procedimiento para la utilización de este sistema de soldadura es determinado
con precisión por cada fabricante de equipos (intensidad, velocidad, espaciamientos,
ete.). No obstante, se indican seguidamente aspectos comunes de tipo general:
Calentar a unos 200°C el área de soldar en la prensa de fijación de la hoja
de sierra.
Montar los extremos de la hoja, cortados debidamente y cuidando la
exactitud del paso del diente en la juntura e igualmente el centramiento de
ésta en el mismo. Colocar un pequeño pedazo de sierra en cada extremo de
lajuntura para evitar fusión irregular en los bordes de la hoja.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA 131
Figura 15. EQUIPO SOLDADOR (método de protección gaseosa).
Regular el portaelectrodo a la altura correspondiente sobre la juntura y en la
dirección exacta de la misma. Ejecutar la soldadura propiamente dicha en un
cordón ininterrumpido desde un borde al otro de la hoja (una pasada).
- Revenir elevando la temperatura de la zona soldada a unos 650°C (color
rojo sombra) y dejar enfriar lentamente.
- Emparejar y pulir la soldadura con esmerilo lima y reponer el aplanamiento
y tensionado de la zona afectada.
32/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
Figura 16. SOLDADURA TERMINADA, OBSÉRVESE LOS PEQUEÑOS
TROZOS DE SIERRA COLOCADOS PREVIAMENTE EN LOS EXTREMOS DE
LA JUNTURA.
4.3. AplanamienÚl y Destorcedura del Cuerpo de la Sierra
La existencia de protuberancias y torsiones hacen que la sierra se desvíe del corte
durante el aserrío. además sufre un efecto de martilleo sobre los volantes y las guías,
lo que contribuye a generar trizaduras en el cuerpo de la hoja. En reposo las
protuberancias y torsiones impiden controlar la tensión.
La operaclOn de aplanamienÚl consiste en eliminar las protuberancias y
torsiones de ambas caras de la hoja, lo que se ejecuta de la siguiente manera:
Sobre el yunque de aproximadamente 1.20 m (48 pulgadas) de largo, del banco
tensionador se va trabajando la hoja por sectores cercanos a un metro de largo, es
decir, un poco más cortos que el yunque de emparejar.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA /33
Figura 17. DETECTANDO PROTUBERANCIAS LONGITUDINALES EN LA
CARA EXTERNA DE LA SIERRA.
Se revisa transversalmente con la regla corta apoyándola sobre la sierra tendida
sobre el yunque, se desplaza la regla en el sentido longitudinal de la lámina. Figura
17; las protuberancias se martillan a medida que se detectan, usando en este caso la
cara transversal del martillo de caras cruzadas. También se deben hacer pasadas con
la regla orientada longitudinalmente para ubicar las protuberancias perpendiculares
al dorso, las que son eliminadas usando la cara longitudinal del martillo. En el uso
del martillo es muy importante tener presente que los golpes deben ser dados en
forma suave y lo más exactamente posible sobre la protuberancia. evitando así
marcar la sierra.
Cuando el emparejamiento está terminado sobre el primer sector se desplaza la
lámina y se repite el procedimiento sobre el sector siguiente, hasta que se ha
cubierto todo el largo de la sierra. Es usual comenzar el trabajo en la zona de la
soldadura y terminarlo allí mismo, antes de efectuar el emparejamiento por la otra
cara.
Cuando se trata de sierras livianas, las protuberancias de la cara interna de la
hoja se localizan y eliminan deslizando la sierra sobre rodillos montados en la parte
superior del equipo tensionador.
3C I ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
Si las hojas son de gran tarnai\o y por consiguiente de mucho peso requieren la
instalación de un yunque auxiliar inferior, Figura 18, para la eliminación de las
protuberancias de la cara interior de la sierra. Para operar con este último se hace
necesario un foso, el cual se cubre con una tapa que sirve como piso para cuando se
trabaja con el yunque superior y en la operación de tensionado.
Figura 18. LOCALIZANDO PROTUBERANCIAS EN LA CARA INTERNA DE
LA SIERRA,
Con cierta frecuencia las hojas de sierra se tuercen debido a algún accidente, a
volantes cruzados, a malas manipulaciones u otros errores, por lo que se hace
necesario verificarlas periódicamente. Al respecto conviene recordar que para poder
examinar la sierra a fin de detectar posibles torsiones, primero se la debe aplanar,
tensionar y controlar el buen estado del dorso.
Se procede colocándola de plano sobre un piso bien nivelado, si la hoja no tiene
torceduras permanecerá perpendicular al piso en sus extremos, donde forma ondas;
por el contrario si está torcida, un extremo se inclinaria hacia un lado y el otro hacia
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA I 3S
el lado opuesto, de tal manera que si la observamos desde arriba se verá en forma de
un ocho.
No basta con examinar la sierra en una sola posición, sino hacerla rodar
empujándola desde un extremo; si no existe torcedura la sierra no se inclinará hacia
ningún lado. En caso que exista torsión, es necesario determinar si ella se presenta
en todo el largo de la hoja o sólo afecta a una zona.
Una sierra está torcida en todo su largo cuando la inclinación de sus extremos se
manifiesta en todas las posiciones. Si es sólo una zona, ésta se podrá ubicar
fácilmente de la siguiente manera: se hace rodar lentamente la banda sobre el piso.
llegado el momento en que el extremo delantero se inclina hacia un lado significa
que la zona torcida comienza en la parte de la banda que recién tocó el piso, se hace
una marca con tiza en la banda y se continúa haciéndola rodar lentamente hasta que
la onda del extremo que se estaba presentando ladeada, se enderece. Se hace una
nueva marca con tiza en la parte que recién tocó el piso al enderezarse la onda. La
zona torcida está, entonces, comprendida entre las dos marcas.
Una forma de corregir torceduras es martillando la hoja sobre el yunque del
banco tensionador con golpes regulares y equidistantes dados en el sentido de la
torsión, Figura 19.
.
~~
~~
TORCEDURA A LA DERECHA
TORCEDURA A LA IZQUIERDA
Figura 19. ORIENTACIÓN DEL MARTILLADO SEGÚN EL SENTIDO DE LA
TORSIÓN DE LA SIERRA.
Los golpes se deben orientar tanto más oblicuamente cuanto más pronunciado
sea el' cruzamiento. Es recomendable golpear varias veces moderadamente y no unas
pocas en forma muy vigorosa, pues de esta última manera se corre riesgo de
trasladar la torsión al sentido contrario.
36 J ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
Una vez tenninado el martillado en la cara exterior se procede en la misma forma
en la cara interior, es decir, para eliminar una torcedura hay que martillar en ambos
lados de la hoja en la zona afectada.
A continuación se eliminan las protuberancias que pudieran haberse originado, y
se vuelve a examinar la sierra para verificar si la torsión tratada fue eliminada. Si
ésta persiste se procede a golpearla nuevamente en la forma antes descrita.
Como alternativa al método anterior existe el consistente en "caminar" la sierra
para destorcerla. Para ejecutarlo se requieren dos personas: con la sierra de costado
sobre el piso el operador principal se ubica en el lado del dorso de la sierra frente al
extremo cuya onda se inclina hacia él, mientras el ayudante sostiene la sierra en el
otro extremo. El operador principal empuja con sus manos la sierra desde el dorso
hacia adelante y abajo, y ayudándose con los pies la tuerce en el sentido contrario al
defecto, al mismo tiempo que la hace rodar "caminándola" de a espacios de unos 15
centímetros (6 pulgadas), hasta que se haya recorrido todo el largo de la sierra o la
parte torcida de ella, según corresponda. También en este caso hay que hacer la
misma operación por la otra cara de la sierra, para lo cual es necesario viraria.
Se insiste en que después de una operación de destorcedura, cualquiera sea el
método que se emplee, se debe revisar la sierra sobre el yunque emparejador para
eliminar por ambos lados las protuberancias que se hayan originado.
Logrado el aplanamiento de la sierra, es decir, habiendo eliminado las torsiones y
protuberancias, se está en condiciones de aplicarle la tensión.
4.4. Tensionado de las Sierras de Cinta
La expansión o laminación del centro del cuerpo de la lámina, que se hace con el
objeto de lograr que durante el aserrado sean el borde dentado y el dorso las partes
más tensas de la hoja, se denomina ''tensión transversal" aunque en la práctica se le
conoce sólo como "tensión". Es importante no confundir este ténnino con el de
"tensión de montaje", que es el esfuerzo de tracción a que se somete la hoja
mediante la separación de los volantes y mantenida a través del sistema de
contrapesos.
"Tensión, en las sierras de banda, es el grado de alargamiento que se aplica al
centro del cuerpo de la lámina con relación a los bordes". Antes de pretender
tensionar una sierra en forma aceptable es menester comprender el objeto de la
tensión y entender muy claramente lo que ocurre en el cuerpo de la sierra tanto
cuando está en reposo (fuera de la máquina) como cuando se encuentra montada
sobre los volantes y aserrando. Durante el proceso de aserrado, el borde dentado se
alarga debido al esfuerzo que debe soportar al efectuar el corte. Al llegar al punto en
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA /37
que el alargamiento del borde se iguala o sobrepasa la longitud del centro de la hoja.
éste último comienza a absorber la fuerza de tracción, deja suelto el borde dentado y
provoca de inmediato cortes zigzagueantes. De lo anterior se desprende que una
tensión correcta es aquella que resulta suficiente para mantener tenso el borde
dentado durante el proceso de aserrado.
Para detenninar la cantidad adecuada de tensión que debe aplicarse a la cinta es
necesario tener en cuenta la tensión de montaje y la condición de la cara de los
volantes.
La tensión se aplica mediante la máquina tensionadora. que fue descrita
anteriormente como un laminador de rodillos para trabajo en frío.
4.4.1. El dorso de la lámina
Antes de efectuar el tensionado, se debe verificar la rectitud o convexidad del
dorso de la lámina. según el caso. Si se utiliza dorso convexo se recomienda que esta
convexidad sea de aproximadamente 0,40 milímetros en 1,20 m (1/64 de pulgada en
4 pies). La manera de controlar la convexidad es colocando la banda sobre el yunque
emparejador y atrás de ella la regla plantilla; la verificación consiste entonces en
asegurar que la regla. que es cóncava. se ajuste al dorso de la sierra. Figura 20.
1.200 mm
Figura 20. CONTROL DE LA CONVEXIDAD DEL DORSO.
38/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
Corrección del Dorso
Si al colocar la plantilla el dorso presenta una cavidad (está cóncavo), se marca
con tiza la extensión de la parte ahuecada y se hacen pasadas de rodillo como se
ilustra en la Figura 21, de tal manera que tome la convexidad requerida.
Como se puede apreciar se aplica presión de rodillos cerca del centro hacia el
lado del borde dentado y las demás se reparten desde el centro hacia el dorso.
Figura 21. PASADAS DE RODILLO PARA LOGRAR CONVEXIDAD EN EL
DORSO DE LA CINTA.
La operación contraria es la corrección de una excesiva convexidad del dorso
para lo que es necesario hacer las pasadas de rodillo distribuidas como se indica en
la Figura 22, nótese que ahora se aplica una pasada cerca del centro en la mitad
correspondiente al dorso y las demás se distribuyen en la mitad correspondiente al
borde dentado.
Figura 22. PASADAS DE RODILLO PARA DISMINUlR CONVEXIDAD AL
DORSO DE LA CINTA.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA /39
Los técnicos experimentados realizan la corrección del estado del dorso en
operación simultánea con el aumento o disminución de la tensión.
4.4.2. Forma de efectuar el tensionado
El tensionado, como se expresó anteriormente, tiene por objeto aumentar
ligeramente el largo de la lámina en su parte central, de manera que la zona dentada
y el dorso de la sierra resulten muy tensos cuando están montados sobre los volantes
de la máquina. Esta condición contribuye a impedir que la hoja se desvíe durante el
corte, le confiere estabilidad en su posición correcta sobre los volantes frente al
empuje de la madera.
Es fundamental que la tensión sea determinada exactamente; y tenga uniformidad
en todo el largo de la hoja, de otro modo las partes que presentan diferencias de
tcnsión traerán dificultades que favorecerán la aparición de trizaduras.
Una sierra que trabaja con falta de tensión se desvía en el corte, produciendo
piezas de caras onduladas y variación en los espesores. En el caso contrario, cuando
una banda trabaja con demasiada tensión no se puede detectar a simple vista,
generalmente corta bien y el peJjuicio causado sólo se podrá notar en la hoja
después de desmontarla, bastarán algunas horas de trabajo para que se le originen
una gran cantidad de grietas o picaduras.
Para tensionar, se monta la hoja en el banco tensionador presionándola con cierto
número de pasadas entre los rodillos laminadores en el sentido longitudinal.
Suponiendo que la lámina está completamente desprovista de tensión, la pasada
de rodillos que se da al centro será la más fuerte. La presión para las otras va
decreciendo a medida que se aproxima a los bordes. La Figura 23 muestra como
podria distribuirse el laminado con el tensionador en una banda de 250 milímetros
de ancho que esté totalmente desprovista de tensión.
40 I ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
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1-
Figura 23. DISTRIBUCIÓN DE LAS PASADAS DE LAMINACIÓN PARA
TENSIONAR UNA SIERRA CINTA DE 250 MILíMETROS DE ANCHO.
La tensión de una sierra de banda se puede observar levantando la lámina con
una mano y aplicando una regla recta atravesada en la curva que fonua la hoja al
levantarla. Se verá que la regla loca a la sierra sólo en sus bordes, Figura 24.
Figura 24. CAVIDAD BAJO UNA REGLA RECTA MOSTRADA POR UNA HOJA
DE SIERRA QUE TIENE TENSIÓN.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA /41
4.4.3. Control de la tensión utilizando plantillas
Las plantillas o regletas de tensión tienen una arista convexa. Esta convexidad
corresponde a un segmento de círculo, cuyo diámetro varía según el ancho y espesor
de la hoja de sierra a la cual está destinada.
Los círculos para la confección de las plantillas, indicados en el Cuadro 3, fueron
encontrados en forma práctica a través de pacientes ensayos y tanteos realizados por
especialistas en la materia Así se tiene que, por ejemplo, en una sierra de cinta de
25 cm de ancho y calibre 15, la tensión adecuada es la correspondiente a un círculo
de 38 pies (11,60 m).
Cuadro 3
CÍRCULOS PARA PLANTILLAS DE TENSIÓN
DIMENSIONES DE LA CINTA O BANDA CIRCULO DE TENSIÓN
ANCHO (aprox.) ESPESOR (Convexidad de la plantilla)
Milímetros Pulgadas Calibre (B.W.G.) Metros Pies
100 4 18-19-20 9,75 32
127 5 18-19 9,75 32
152 6 17-18-19 9,75 32
178 7 17-18 10,97 36
178 7 19-20 12,19 40
203 8 16-17 10,97 36
203 8 18-19 12,19 40
228 9 15-16 10,97 36
254 10 14-15-16 11,60 38
305 12 13-14 12,19 40
305 12 15-16 13,70 45
330 13 13-14 13,70 45
330 13 15-16 15,24 50
355 14 12-13 13,70 45
355 14 14-15 15,24 50
421 ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE elNIA
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Figura 25. TRAZADO DE LA CONVEXIDAD PARA LA PLANTD..LA DE
TENSIÓN SEGúN EL CíRCULO CORRESPONDIENTE.
El círculo de tensión indicado en el Cuadro 3, seleccionado según la dimensión
de la sierra para confeccionar la correspondiente plantilla, no asegura que con ella se
dimensione en fonna exacta el grado de tensión requerido. Este debe ser
determinado por cada afilador de acuerdo a las particulares condiciones de aserrío
Asumiendo que se ha determinado la plantilla de tensión adecuada y se aplica
nonnal a la sierra, sobre la curva centra! que describe a! tenerla levantada en una
zona y apoyada en otra, ejerciendo ciena presión se tendrá que puede presentar tres
formas según sea la tensión: correcta, excesiva o insuficiente; Figura 26.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE elNTA J 43
TE NS IÓN COR RE CI A: la planhlla s.
ajusto en todo el ancho de lo sierra.
lE NS IÓN EXCE SIVA: la plan~lIa taca
sólo con sus extremos o la sierro,
mostrando uno cavidad en el centro.
TENSiÓN INSUFICIENTE: laplan~lIa
se apoya con su centro en lo sierro.
mostrando IUJ An sus AlCttAmos
Figura 26. FORMAS QUE PRESENTA UNA SIERRA CUANDO LA TENSIÓN ES
CONTROLADA CON LA PLANTILLA CORRESPONDiENTE.
4.5. Preparación de los Dientes
Las sierras de cinta utilizadas para el aserrío de troncos en los aserraderos y para
el reaserrío de basas y tablones, cortarán siempre en el sentido longitudinal de la
fibra; por tanto la forma del diente será básicamente la misma, cualesquiera sean
los tamaños de sierras y dientes que se requieran.
El peñJ.l del diente (partidor) debe mantener siempre una forma aproximada a
la mostrada en la Figura 2 del capítulo de especificaciones de la sierra de cinta. Los
ángulos del diente pueden variar sus dimensiones según las condiciones particulares
de cada operación, como se indica en el referido capítulo.
44/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
4.5.1. Ancho de cone
Para evitar fricciones del cuerpo de la sierra en la madera, con las consecuentes
dcformaciones por la dilatación calórica, se requiere ensanchar el borde conante de
la sierra. La dimensión de este ensanchamiento puede variarse ligeramente según la
dureza de la madera, no obstante, por regla general no sobrepasa al doble del
espesor de la hoja. Para prepararlo existen dos métodos: trabado y recalcado.
4.5.2. Trabado o triscado
Este sencillo método consiste en doblar (triscar) alternadamente los dientes a
derecha e izquierda. La dimensión de este doblez debe ser igual para ambos lados.
Para efectuar el trabado existen máquinas automáticas, no obstante, también
puede hacerse manualmente, usando una palanca o llave trabadora provista de
ranuras de acuerdo al espesor de la sierra. La unifonnidad de la traba se comprueba
con un medidor de relojería que se aplica a la punta del diente en el lado hacia
donde se dobla
La dimensión máxima de traba recomendable es la equivalente a Ih (un medio)
del espesor de la hoja hacia cada lado; en esta forma el ancho de cone de la sierra
será igual al doble del espesor de la hoja.
Para un buen desempeño de una sierra trabada es recomendable una rigurosa
exactitud de traba en todos los dientes y por ambos lados.
Otra recomendación imponante es no hacer la traba desde la base del diente pues
de esa forma expone mucho material a fricción durante el asemo. La traba debe
hacerse sólo en la punta del diente. tomando aproximadamente 113 (un tercio) desde
su extremo. Figura 27.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE ctNTA I es
,
,
i~'
:
,
:
,
fORMACORRECTA fORMA INCORRECTA
Figura 27. VISTA FRONTAL Y SUPERIOR DE DIENTES TRABADOS.
Figura 28. DIENTE RECALCADO, VISTA FRONTAL Y SUPERIOR.
46/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE [Link] DE aNTA
4.5.3. Recalcado
En este método, el ensanche del borde de la sierra se consigue expandiendo por
aplastamiento la punta de los dientes, Figura 28.
Para efectuar el recalcado existen máquinas automáticas, las que son usadas
preferentemente en establecimientos cuya envergadura requiere un considerable
servicio de preparación de sierras, Figura 29. Estas máquinas realizan las
operaciones de recalcado e igualado en forma simultánea.
Figura 29. MÁQUINA RECALCADORA AUTOMÁTICA.
El recalcado se puede realizar también con aparatos manuales que, son de
construcción simple y liviana (de poco peso) lo que permite una operación rápida.
Son ampliamente usados en la induslria maderera, adecuadamente regulados
resultan muy eficaces. Algunos son provistos de un cilindro neumático para accionar
la barra excénlrica expandidora, Figura 30.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA /47
Algunas Consideraciones acerca de la Preparación del Recalcado
Para la obtención de un recalcado adecuado, cualquiera sea el tipo y tamaño del
recalcador, se debe observar, entre otros, los siguientes aspectos.
Tanto la cara de ataque como el dorso de los dientes, y consecuentemente el
borde cortante, deben ser rigurosamente perpendiculares (90°) con relación
a la superficie lateral del cucrpo de la sierra.
Esto con el objeto que el recalcado resulte perfectamente centrado en el
diente; de lo contrario la arista cortante resultará más acentuada hacia un
lado, lo que provocará desviación de la sierra durante el corte hacia el lado
donde la arista cortante es más acentuada.
. ~ _.-
Figura 30. RECALCADOR MANUAL CON CILINDRO NEUMÁ nco PARA
ACCIONAR LA BARRA EXCÉNTRICA EXPANDlDORA.
48/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
Toda la cara del yunque del recalcador debe quedar apoyada en el dorso del
diente, siguiendo su dirección; Figura 31.
Si no se cumple con esta condición el recalcador alterará la forma y ángulos
de la punta de los dientes con la consecuente pérdida de eficiencia de la
sierra.
La fijación del recalcador a la sierra, o viceversa, debe ser absoluta, es decir,
no debe existir el más mínimo deslizamiento mientras la barra excéntrica está
girando sobre el pecho del diente para expandirlo por aplastamiento contra el
yunque.
PALANCA DE LA
EXCÉNTRICA
YUNQUE
I
BARRA EXCÉNTRICA I
---_._----,
FORMA DE RE CALADO
ANTES DE IGUALAR
Figura 31. POSICiÓN DEL YUNQUE Y LA BARRA EXCÉNTRICA EN EL
PROCESO DE RECALCADO.
Las piezas o partes fundamentales en el recalcador son aquellas que operan
directamente sobre los dientes, a saber:
(al El yunque tiene normalmente dos poSICIOnes de trabajo (ambos
extremos). Por el enorme esfuerzo que soporta sufre desgastes; puede
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA I 49
rectificarse cuidadosamente, de tal manera que la cara rectificada resulte
perfectamcnte plana y en ángulo recto con relación a los laterales del
yunque.
No obstante lo anterior, se hace notar que por tratarse de una pequeña
pieza es un repuesto barato, razón por la cual es preferible no gastar
esfuerzos en una insegura recuperación, sino reemplazarlo.
(b) La barra excéntrica es la pieza más cxpuesta a desgastes ya que en giro
aplasta el accro del diente para expandirlo cn una operación en frío. En
algunos recalcadorcs esta pieza es de una longitud tal quc permite muchas
posiciones de trabajo lo que alarga considerablemente su vida útil. En
ningún ca~o es reacondicionable.
(c) Los torniUos de fijación poseen en su extremo unos círculos-estrías que
penetran ligeramente la sierra por ambos lados para evitar deslizamiento
durante la operación de recalcado. Uno de estos tomillos es móvil, y el
otro estacionario. Cuando los círculos-estrías incisores se han desgastado
los tomillos (el par) deben ser reemplazados.
Se insiste en que las piezas anteriores (el yunque, la barra excéntrica y los
tomillos de fijación) son piezas de poco costo por lo que es preferible reemplazarlos
por repuestos originales y no pretender dudosa~ recuperaciones o
reacondicionamientos que siempre insiden negativamente en los resultados de la
operación de la sierra.
Dimensión del Recalcado
Como ya se ha indicado, en términos generales el ancho de corte (ancho del
recalcado) debe ser aproximadamente el doble del espesor de la hoja de sierra. Otra
forma de dimensionarlo es asumiendo que debe ser unos 5 ó 6 puntos de calibre
mayor que el espesor de la hoja; así, por ejemplo, en una sierra calibre 17 el ancho
del recalcado tcrminado, es decir, igualado será equivalente a un calibre 10 u I l.
En la operación de recalcado se debe considerar una sobredimensión destinada a
la igualación del recalcado. Este mayor ancho puede fluctuar entre l'h Y2 puntos de
calibre, Figura 32.
so / ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
SOBRE DIME NS IONADO
PARA EL IGUALADO
Figura 32. DIENTE RECALCADO (ANTFS Y DFSPUÉS DE IGUALAR).
4.5.4. Igualación del recalcado
La igualación del recalcado. asegura la unifonnidad de todos los dientes en
cuanto a la anchura de su arista cortante, lo que en operación genera piezas
aserradas de buen aspecto, sin rayas profundas en la madera. Esta condición de
igualdad contribuye también a una mayor duración de la sierra gracias a la
participación unifonne de todos los dientes en el corte.
Existen dos métodos para ejecutar el igualado:
Por compresión lateral en frio del recalcado.
Por abrasión o amolado lateral del recalcado utilizando esmeriles.
ACONDIOONAMIENTO y MANTENCION DE 51E1lRA5 DE ONTA /51
Figura 33. IGUALACIÓN DE RECALCADO MEDIANTE ESMERILES.
Como se dijo anteriormente las máquinas recalcadoras automáticas ejecutan en
fonna simultánea la igualación del recalcado; éstas utilizan el método de
compresión en frío.
Existen máquinas automáticas que lo realizan con el método por abrasión ya
sea con esmeriles del tipo corriente o de copa; Figura 33. Estas máquinas
amoladoras pueden trabajar en fonna independiente, pero más frecuentemente en
combinación con la afiladora.
La igualación del recalcado se puede ejecutar también con aparatos igualadores
manuales que son de un tamaño pequeño y fabricados en materiales livianos, lo que
permite una rápida operación; Figura 34, corresponden al método de compresión en
frío.
El conjunto de aparatos manuales (recalcador e igualador) es de gran empleo cn
la industria del asemo y elaboración de maderas.
521 ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
Figura 34. APARATO MANUAL PARA LA IGUALACIÓN DEL RECALCADO.
La regulación del aparato igualador es muy simple. se limita a ciertas piezas
(Figura 35) que requieren algunos ajustes y cuidados:
- Guías para deslizamiento
Deben ajustarse al cuerpo de la hoja de tal manera que permitan el
desplazamiento del igualador sobre la sierra sin juego lateral.
- Las mordazas
Requieren ser posicionadas de manera que los vértices internos (indicados con
flechas en el detalle de la Figura 35) queden enfrentados en forma exacta. Esto
con el fin de asegurar la simetría del recalcado (ambos lados iguales).
- Los tornillos de empuje de las mordazas
Deben ser regulados para que opriman las mordazas en igual proporción con
relación al eje de la hoja.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA I 53
- El tope
Tiene la función de regular la posición de los dientes entre las mordazas, es
decir, con él se fija el ancho del recalcado.
TOQNlllO DE TOPE
EMPUJE
GUIAS PARA
OESlIZAMIENTO
MORDAZAS
MANGO ACCIONADOR
Figura 35. ESQUEMA DE UN IGUALADOR MANUAL Y SUS MORDAZAS.
Los cuidados de mantenimiento de estos aparatos son también muy sencillos,
pues las piezas expuestas a mayor desgaste son sólo dos:
(a) Las mordazas, nonnalmente éstas tienen cuatro posiciones de trabajo, lo que
hace que tengan una larga duración. Algunos fabricantes proveen guías-plantillas
para una adecuada rectificación de las caras de ataque desgastadas; si no se
cuenta con ellas es preferible reemplazar las mordazas (el par) por otras nuevas
(originales, de fábrica).
(b) Los topes posicionadores de los dientes, deben seleccionarse de acuerdo al
calibre de la sierra; son pequeñas piezas hechas de aceros de muy buena calidad
y sometidas a tratamientos térmicos especiales.
54 f ACONDlOONAMlENTO y MANTENOÓN DE SIERRAS DE CINTA
(c) Es aconsejable utilizar repuestos originales de fábrica y no intentar
reacondicionamientos o confección local.
Observadas las sencillas regulaciones y ajustes del aparato igualador, como
también los cuidados de mantenimiento, se podrá obtener para la sierra uniformidad
en todos sus dientes en cuanto a su anchura de corte y sus ángulos de salida, Figura
36.
VISTADE FRENTE
ANT ES DE IGUALAR DESPUÉS DE IGUALAR
/ DESPUÉS DE AFILAR
VISTA DE ARRIBA
Figura 36. FORMAS DEL DIENTE DESPUÉS DE IGUALAR SU RECALCADO Y
AFILARLO.
4.5.5. Análisis comparativo del trabado y recalcado
La selección de uno u otro de estos métodos para fijar la anchura de corte de la
sierra, se hará de acuerdo a las exigencias y condiciones particulares de la operación
de asemo. Ambos resultan eficientes si son cuidadosamente preparados.
Sin querer desmerecer uno u otro se hace notar seguidamente las características y
diferencias más relevantes para orientar hacia una mejor elección:
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA' 55
La preparación de una sierra recalcada es de mayor laboriosidad que una
trabada, es decir, el recalcado demanda mayor tiempo y trabajo.
En una sierra recalcada cada diente actúa a manera de un pequeño formón, ya
que la punta recalcada queda perfectamente centrada con respecto al cuerpo
de la sierra, lo que le confiere resistencia a las desviaciones en el cone.
Son necesarios dos dientes trabados para efectuar el trabajo de uno recalcado.
Un diente trabado no es una herramienta equilibrada por tanto tiene tendencia
a desviarse en el cone. Esto afecta principalmente a las sierras con dientes de
pasos mayores.
En atención a las anteriores consideraciones se puede concluir que las ventajas
técnicas del recalcado son evidentes; incluso en los aserraderos hay acuerdo casi
unánime para decir que el recalcado es el método obligado. No obstante, se insiste
en que ambos tipos de ensanche del borde dentado resultan eficientes si son
adecuadamente preparados.
Fácil es deducir que siempre que no haya imposibilidad absoluta se hace
recomendable usar sierras recalcadas en las máquinas de mayor envergadura, y
reservar el trabado para sierras de tamaños menores, cuyos pasos de dientes sean
también pequeños.
4.5.6. Afilado
El afilado propiamente dicho es una de las operaciones más simples entre las que
requiere el acondicionamiento de la sierra de cinta. No obstante lo cual, se deben
considerar aspectos como los que seguidamente se apuntan:
El amolado o esmerilado debe hacerse en una máquina afiladora mecanizada
que reúna las condiciones que se especifican en el capítulo cuarto de este manual. Es
esencial que las características constructivas de la máquina permitan condiciones de
trabajo y ajustes tales como:
Operación libre de vibraciones, se logra con máquinas de construcción
robusta y montaje adecuado, Figura 37.
561 ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
Figura 37. VISTA PARCIAL DE UNA AFILADORA DE CONSTRUCCIÓN
ROBUSTA.
Centramiento de la hoja con respecto al esmeril, como se muestra
esquemáticamente en A de la Figura 38; esto se puede ajustar fácilmente en
aquellas máquinas cuya prensa-guía permite regulación lateral. Si no se
cumple con esta condición el borde cortante del diente resulta inclinado
(fuera de escuadra) con relación al cuerpo de la sierra lo que,
consecuentemente, genera un recalcado de mayor dimensión en un lado de la
sierra haciendo que ésta se desvíe en esa dirección durante el corte.
Perpendicularidad del esmeril con relación a la hoja de sierra, B de la
Figura 38. Una falla en este ajuste causaría el mismo efecto indicado en el
punto anterior.
ACONDJQQNAMIENTO Y_MANT.ENoóN OE..[Link]./ 57
- Un espesor (grosor) del esmeril equivalente a un tercio del paso del diente
resulta adecuado para obtener un buen perfil del núsmo (C de la Figura 38).
Para determinadas formas de diente puede ser algo mayor.
Un ángulo de saIlda entre el esmeril y el pecho del diente (a de la Figura 38)
es necesario para lograr rectitud en la parte superior de la cara de ataque del
diente y, a la vez, asegurar un ángulo de dicha cara igual en todos los dientes.
PRENSA
GUíA
P
9=
3
CORREDERA
DE LSaPORTE
Figura 38. RELACIÓN ENTRE EL ESMERIL Y LA HOJA DE SIERRA.
Tomadas las precauciones anteriores no queda más que regular cuidadosamente
los movinúentos de avance de la sierra y del recorrido de corte del esmeril sobre los
dientes, ambos debidamente sincronizados.
58/ ACONDICIONAMIENTO \' MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
El desplazamiento de la sierra, sobre los soportes que la sostienen por su dorso,
debe ser uniforme, es decir, no debe cambiar de posición (bajar o subir de un
extremo) porque esto repercutiría en diferencias de corte del esmeril causando
variaciones en los ángulos del diente.
El corte del esmeril, cantidad de material que se arranca, debe ser igual en todo
el desarrollo del diente para, así, conservar siempre el perfil del mismo y sus
ángulos.
La operación de afilado se debe hacer en forma tal que no se presenten
sobrecalentamientos por cortes excesivamente fuertes del esmeril; éstos se detectan
por la coloración azul que toma el acero, lo que indica alteraciones del temple,
endurecimientos que causan grietas o picaduras. Se recomienda que la última pasada
del esmeril sea tan suave que los dientes en ninguna zona presenten quemaduras.
Aún logrado esto último, resulta una buena práctica limar los dientes,
especialmente en el fondo de la garganta (dos o tres pasadas rápidas con un limatón
cilíndrico) para eliminar las cristalizaciones que, aunque a simple vista no se notan,
se presentan en el esmerilado del acero. Se estima que nueve de cada diez picaduras
en la garganta de los dientes se evitan con esta operación.
4.5.7. Orientaciones acerca de los esmeriles
Se entiende por esmerilado, más propiamente amolado, la acción cortante de
millares de granos abrasivos agudos que hay en la cara cortante del esmeril.
La rueda esmeril está compuesta por el abrasivo que es el material que
realmente corta, y por la liga que es el elemento que sujeta los granos abrasivos
mientras cortan. Los espacios vacíos (poros) entre los granos adyacentes tienen el
objeto de dar salida a las virutas cortadas, esto se conoce como la estructura de la
piedra de amolar.
Los cuerpos abrasivos convencionales se confeccionan normalmente de Oxido
de aluminio (corindón) y de Carburo de silicio. Los fabricantes proveen varias
clases de cada uno de ellos. entre los cuales especifican los aptos para las
herramientas de corte empleadas en maderas, también en sus distintas variedades.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA 159
Abrasivos de más reciente desarrollo aptos para nuevos tipos de herramientas
de eone son: el Diamante, utilizado especialmente para herramientas de metal duro
(sinterizadas), y el Nltruro de boro cúbico, especificado para aceros rápidos, de
herramientas, de cementación, y en general para durezas superiores.
El tamaño del grano (cantidad de abenuras por pulgada de la malla para
graduar el grano) y grado (fmneza de la liga) son otros de los términos y
consideraciones que se deberá tener en cuenta al seleccionar el esmeril según la
sierra u otrn útil de cone.
Como dato ilustrativo se indica que para sierras se utilizan entre los tamaños de
grano medio y finos los siguientes:
Tamaño medio 30 36 46 50 60
Tamaño fino 70 80 90 100 120
Para sierras convencionales los tamaños de granos recomendados por algunos
expenos, se sitúan entre el 46 y 36. Se dan también mezclas entre tamaños, por
ejemplo la combinación 46/60.
El grado (firmeza de la liga) indica la resistencia relativa (fuerza de sujeción) de
la liga que sujeta los granos abrasivos en su lugar. La cantidad de liga determina la
dureza de la rueda (grado). A mayor cantidad de liga mayor dureza de la rueda.
Comúnmente las letras, en las especificaciones del fabricante, indican el grado;
van desde A hasta Z, en el mismo orden de aumento de la dureza.
El número de la estructura indica el espaciamiento de los granos. Cuando los
granos abrasivos están muy juntos en relación con su tamaño, se dice que la rueda
tiene una estructura densa. Lo cual se indica con un número menor, tal como 4 ó 5.
Lo normal es que para cada tamaño y grado de grano el fabricante emplee una
estructura óptima o de norma, por lo que esto no debiera ser una preocupación del
usuario.
La velocidad de trabajo de los esmeriles, normalmente es indicada en uno de
los anillos de canón que como componente de la piedra esmeril vienen adheridos al
centro de ésta, uno a cada lado. Esta velocidad debe ser respetada; variaciones muy
grandes, ya sea aumentándola o disminuyéndola, atentan contra la seguridad del
operador por el peligro de ruptura de la piedra y, además. el desempeño de un
esmeril a una velocidad periférica muy diferente a la especificada por el fabricante
resulta ineficiente.
60 I ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
Atendiendo a lo indicado acerca de la velocidad periférica o de corte del
esmeril se hace notar la importancia que tiene en la máquina afiladora el dispositivo
variador de velocidad, que permite mantener la velocidad periférica del esmeril
aumentando su velocidad de rotación (r.p.m.) a medida que la piedra disminuye de
diámetro.
En el Cuadro 4 se muestra, como ejemplo, la velocidad de rotación de ruedas
emeriles de distintos diámetros para que operen a velocidades circunferenciales de
25 y 30 mlseg (metros por segundo).
Cuadro 4
VELOCIDAD DE LOS ESMERILES
DIÁMETRO DE LA VELOCIDAD
RUEDA
Pulgada mm 25 mise!!. 30 mise!!.
5 127 3.820rpm 4.585 rpm
6 152 3.185 rpm 3.820 rpm
7 178 2.730 rpm 3.275 rpm
8 203 2.385 rpm 2.865 rpm
10 254 1.910 rpm 2.290 rpm
12 305 1.590 rpm 1.910 rpm
Las consideraciones anteriores constituyen sólo orientaciones. La elección
adecuada del esmeril debe hacerse de acuerdo a las especificaciones del fabricante y,
obviamente, apoyada por la experiencia que se va tomando con el empleo de estos
elementos en cada caso.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA 161
S. ESTELlTADO DE SIERRAS
5.1. Origen del EsteUlado
Desde hace más de 50 años algunos fabricantes estadounidenses han estado
proveyendo dientes de estelita del tipo insertado o postizo. para sierras circulares de
aserradero.
Estos dientes, cuyo ancho de arista es a veces superior a 7 mm, han estado siendo
usados en la región noroeste de los Estados Unidos. En este mismo país se han
empleado para procesar maderas tropicales importadas. El uso de estos elementos se
ha extendido a Europa y otras partes del mundo.
La estelita. marca registrada por Stoody Deloro Stellite Inc. permite aumentar la
resistencia al desgaste del filo de los dientes de las sierras provocado por factores
tales como: roce, corrosión y abrasión. Además ofrece la ventaja de ser poco frágil y
puede ser afilada bajo las mismas condiciones que las sierras de acero.
Para el caso de la sierra de cinta. anteriormente no existían tratamientos para
aumentar la duración del filo. La primera experiencia conocida para estelitar dientes
de sierra de cinta fue realizada en Inglaterra en 1955 en el aserradero Londoniense
Montague L. Meyer Limited con la cooperación de Deloro Stellite Lid.
A partir de esta fecha esta técnica se difundió en Francia, países africanos de
habla francesa y también en el resto del mundo para el aserrado de maderas
tropicales, duras y abrasivas, que generalmente contienen sílice; las cuales desafilan
rápidamente los dientes de las sierras de acero.
Su aplicación consistía en depositar la estelita en la punta de cada diente,
haciendo uso de un soplete. Luego era necesario esmerilar todos los dientes para dar
la forma requerida
Aunque con el uso de esta aleación disminuyeroo las frecuencias de los cambios
de hojas, en relación a las sierras de acero; este método por ser manual, era
impreciso, derrochaba material y requería mucho tiempo de ejecución. Cuando se
hacía la comparación entre sierras estelitadas y de acero rápido para aserrar madera
blanda o dura sin contenido de sílice no se encontraban ventajas en calidad y
rendimiento debido quizás a la imprecisión de la ejecución del estelitado.
ACONDIOONAMIENTO y MANTENCiÓN OE SIERRAS DE CINTA J 6J
Bajo las circunstancias anteriorcs, cstc método resultaba muy caro para las
especies no abrasivas. Esto motivó a los especialistas a buscar otras alternativas,
destacando entre éstas cl método de endurecimiento por alta frecuencia y el uso de
carburo de tungsteno o widia.
Este último no pudo ser utilizado en sicrras de cinta debido a que las hojas son
demasiado delgadas para realizar una soldadura de plata en los dientes, los cuales al
ser sometidos a esfuerzos se desprenden del cuerpo de la hoja.
El empico de la estelita en sierras dc cinta se incrementó a partir de cstudios
realizados en 1981 en Forintek Canadá Corp. por E. Kirbach y otros, que indicaron
que el uso de las aleacioncs de estelita en los dientcs de la sierra de cinta
presentaban ventajas comparativas frente a las de acero, gracias a la introducción de
nuevas técnicas de ejecución para estelitar sierras.
Se comprobó que su uso en madera blanda y verdc tenía ventajas frente a sierras
de acero, pues prolongaba el tiempo útil del filo y mejoraba la calidad del corte.
5.2. Tipo YCaracterísticas de la EsteUta
Se han fabricado diversas calidades dc estelita a base de cobalto, níquel y hierro,
en una amplia variedad de composiciones y cuya aplicación ha demostrado poseer
un alto rendimiento frente a condiciones adversas, tales como el calor, corrosión y
desgaste, o combinación de eUos. Las aleaciones de estelita son especificadas con
números, del 1 al 12.
Las estelitas no son aceros, contienen una cantidad muy baja de hierro. Su
composición aproximada es la siguiente:
Elemento % aprox.
Cobalto (Co) 53
Cromo (Cr) 28
Tungsteno (W) 8
Hierro (Fe) 3
Níquel (Ni) 3
Carbono (c) 2
Silicio (Si) 1
Manganeso (Mn) I
Molibdeno (Mo) 1
64/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
A través de estudios acerca del desempeño de diferentes tipos de estelita en el
cone de la madera se encontró que la N° 12 es la más efectiva. cuyas características
se indican en el Cuadro 5.
Si se compara la estelita con el acero rápido ésta presenta una dureza "Rockwell"
inferior. pero tiene una resistencia al desgaste por roce y abrasión muy superior a la
del acero. Esto se explica parcialmente por el hecho que la estelita no pierde su
dureza hasta los 850°C. bajando sólo uno o dos puntos de dureza Rockwell hasta los
IOOO°C.
Cuadro 5
PROPIEDADES FíSICO-MECÁNICAS APROXIMADAS DE LA
ESTELITA N° 12
Densidad (22°C) 8.28 g/cm'
Ran20 de fusión 1.255 a 1.341 oC
Coeficiente de dilatación
térmica:
• Entre O- 400 oC 13.4 micrones/m
• Entre O- 800 oC 15.2 micrones/m
Dureza Rockwell C 45 - 50
Resistencia a la tracción 530 N/mm' (53 Kg/mm')
FUENTE: Deloro Stellite. 1969.
5.3. El Proceso de Estelltado
5.3.1. Estelitado manual
El proceso manual fue el inicial en la técnica de estelitado de sierras. aún sigue
empleándose en muchas instalaciones. Para ejecutarlo correctamente se requiere
gran destreza y tiempo de pane del operador. Básicamente consiste en depositar una
gota de estelita en la punta de cada diente. Figura 39. a los que debe dárseles la
forma y afilado mediante esmerilado del frente del diente. su dorso y flancos.
El equipo oxlaeetllénleo requerido para el estelitado manual es igual al
especificado para la soldadura oxiacetilénica de sierras (donde existe se usa el
mismo). es decir. un equipo cuyo mango mezclador ponalboquillas de pequeño
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIEIlRAS DE CINTA /65
tamaño (liviano), provisto de un juego de tres boquillas de los orificios menores que
normalmente se fabrican (N° 1, 2, 3); se estima satisfactorio un orificio de boquilla
de alrededor de 0,74 mm (0,029 pulg).
La esteUta a usar será la N° 12 que, como se indicó anteriormente, ha resultado
la más eficiente para trabajos en maderas.
Un dispositivo para mantener vertical la cinta mientras se le estelita
manualmente, resulta obligado. Se opera en las puntas de los dientes orientadas
hacia arriba, normalmente este dispositivo está dotado de un pedal con un gancho y
resone que permite al operador mover la sierra hacia abajo a medida que va
estelitando.
El equipo para el resto de las operaciones (dar forma y filo a los dientes) es el
mismo que se emplea para las sierras corrientes; excepto el Igualador por
compresión, ya que la estelita no permite ser comprimida, se rompe, por lo que hay
que utilizar una igualadora de esmeriles.
'ff
• -.J
RECALADO DE CAVIDAD
PROFU NDA (PARA ESTE LIT AR)
Figura 39. APLICACIÓN MANUAL DE LA ESTELITA.
La preparación de la sierra antes de estelitarla es la misma que se da a las
cintas corrientes en cuanto a su cuerpo se refiere (aplanamiento, destorcedura,
control del dorso y tensión). Enseguida, con la afiladora, se corrige el perfil del
diente; luego se practica un recalcado profundo habilitando así la cabidad o cuchara
de la cara de ataque del diente en la que se deposita la estelita.
661 ACONDlCIONAMlENJ'O y MANTENaÓN DE SIERRAS DE DNTA
La llama oxiaceUlénlca debe regularse con los elementos a baja presión, la que
variará según el espesor de la sierra, el diámetro de la barra de estelita, y muy
especialmente de acuerdo a la habilidad y costumbre del operador. En cualquier
caso, como punto de partida se recomienda buscar una llama adecuada a partir de las
siguientes presiones: 0,35 Kg/cm' (5 lb/pulg') para el acetileno y 0,70 Kg/cm' (10
2
Ib/pulg ) para el oxígeno.
La forma de la llama convenientemente regulada deberá resultar como se
muestra en la Figura 40. Si el calibre de la sierra y de la estelita requieren llamas
más fuertes o más débiles se puede regular, manteniendo la forma indicada, variando
ligeramente la presión del acetileno y del oxígeno.
Figura 40. LLAMA OXIACETILÉNICA PARA ESTELITAR. (cono secundarlo 2 Ó
3 veces mayor que el cono base).
Para proceder a depositar la esteUta en la cavidad del recalcado se calienta el
diente hasta quc la superficie muestre una coloración lustrosa, brillante (rojo vivo)
en ese instante se acerca el cono interior de la llama al diente y simultáneamente la
varilla de estelita (esta última por haberse mantenido muy próxima se encuentra
precalenlada); cuyo extremo se funde, depositando así una gota de estelita que cubre
totalmente la "cuchara" dejada por el recalcador en la punta del diente. Se aleja
lentamente el soplete para evitar enfriamientos bruscos, continuándose con el resto
de los dientes hasta completar la sierra.
Es indispensable efectuar un revenido de los dientes. Esto consiste en regular
(bajar) el temple del diente recién estelitado para que éste recupere sus condiciones
originales (dureza-elasticidad-tenacidad). El revenido se logra calentando las puntas
de los dientes entre unos 250°C y 450°C (color rojo cereza oscuro), se mantiene la
llama unos 2 ó 3 segundos sobre la punta del diente retirándola lentamente; se
observará una coloración azulada del acero, indicativo de un revenido adecuado.
Finalmente se practica el esmerilado de forma y afilado de los dientes
estelitados. Normalmente se hace en una combinación de dos máquinas una
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE ONT A 167
afiladora del tipo corriente para esmerilar el frente (pecho) y el dorso del diente;
mientras, en forma sincronizada, una máquina igualadora de doble acción (un
esmeril a cada lado) trabaja los flancos de los dientes para dejarlos simétricamente
iguales. Se recomienda utilizar ruedas abrasivas de óxido de aluminio 32A 46 J 8 o
bien, 38A 46 G 8; también pueden ser utilizadas las ruedas de amolar de Borazón
(C.B.N.- Nitruro de Boro Cúbico), las que requieren refrigeración líquida. La
velocidad periférica de las ruedas de amolar debe ser de unos 25 m1seg.
5.3.2. Estelitado por fusión y preformado inmediato
La tecnología para estelitar sierras ha cambiado radicalmente con la introducción
de máquinas semi-automáticas y automáticas para estelitar y esmerilar los dientes de
sierras. Además, de automatizar el proceso, se ha hecho más eficiente la forma de
realizar el depósito de este material, ya que las máquinas modernas pueden amoldar
la soldadura a la geometría del diente, consiguiendo ahorrar un gran porcentaje de
estelita con respecto a los métodos convencionales.
En éste como en cualquier método de estelitado. previamente se deben realizar
las operaciones de aplanamiento y tensionado del cuerpo de la sierra e igualmente la
corrección del perfil de los dientes.
El método por fusión y preformado Inmediato se caracteriza por la máquina o
dispositivo auxiliar (preformador) consistente en una prensa de cuatro mordazas quc
moldean el diente de inmediato, una vez depositada en forma convencional (con el
soplete oxiacetilénico) una gota de estelita en la punta del mismo, mientras la prensa
está abierta. Se consigue de esta manera un diente bruto con sus ángulos y arista de
dimensiones aproximadas (Figura 41) a las que se requiere alcanzar en el diente
terminado, es decir, su forma y dimensiones exactas logradas con el amolado que
sigue a la aplicación de la estelita.
68/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
Figura 41. ESQUEMA DEL PREFORMADO INMEDIATO EN EL ESTELlTADO
DE DIENTES EN LA SIERRA DE CINTA.
La temperatura es un factor crítico dentro del proceso. Una temperarura baja no
pennite depositar una cantidad suficiente de estelita, por otro lado una temperarura
demasiado alta fundirá el acero, produciendo daño en la punta del diente.
En este método, al igual que en el puramente manual, el calor, producido durante
el estelitado. origina una dureza del material. Por medio del revenido se corrige esta
excesiva dureza de la punta del diente, la cual puede resultar quebradiza y frágil si
esta operación no se ejecuta, o bien no se realiza en forma correcta.
Una sierra se deberá estelitar nuevamente, cuando a través de sucesivos afilados.
los ángulos de incidencia laterales del diente resulten insuficientes, la estelita
delgada, o el acero de la hoja comienza a hacerse visible en la punta de los dientes.
Bajo estas circunstancias. se repite el tratamiento sin necesidad de eliminar los
residuos de estelitados anteriores.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA /69
5.3.3 Estelitado por plasma y preformado inmediato
Esta técnica consiste en aplicar una descarga eléctrica a través de un gas
conductor, produciendo un arco eléctrico. Se libera energía electromagnética de gran
intensidad la cual produce alta temperatura permitiendo el estelitado por fusión.
La rapidez del proceso evita que la estelita se mezcle con el acero, y que el calor
producido se irradie hacia la base del diente. El estelitado se efectúa con protección
de gas argón o una mezcla argón-hidrógeno, evitando una oxidación del metal.
Figura 42.
Figura 42. MÁQUINA AUTOMÁT1CA PARA ESTELlTADO POR PLASMA.
Durante el proceso de fusión, la estelita líquida se coloca en mordazas
moldeadoras refrigeradas por agua que descansan contra la hoja de sierra. ESlaS
mordazas son de diferentes tamaños de acuerdo al tipo de diente que se quiera
formar, y son fácilmente intercambiables. Las mordazas sufren desgaste, por lo que
requieren ser reemplazadas cada cierto tiempo. Este proceso contempla también la
operación de revenido.
70 I ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
Se obtiene un diente en bruto, con una sobredimensión mínima y uniforme que
disminuye el tiempo de esmerilado y la cantidad de estelita sobrante a rebajar.
5.3.4. Estelitado utilizando varilla preformada
Sc rcaliza con una varilla de estelita preformada utilizando el método de
soldadura por resistencia eléctrica
La intensidad de la corriente eléctrica se ajusta en función del espesor de la sierra
y de la sección de la varilla de estelita. Es importante evitar una posible
cristalización del material, debido a enfriamientos bruscos.
Un extremo de la varilla de estelita se suelda al diente, y su separación se realiza
utilizando un disco de corte.
Al igual que los procesos anteriores éste contempla también la fase de revenido y
formado-rectificado exacto de las puntas de los dientes estelitados.
La principal desventaja es la cantidad de material en exceso que se debe
esmerilar, especialmente cuando se usa una varilla de estelita cilíndrica. Con esta
técnica es difícil estelitar sierras de menos de 1,2 mm de espesor y reemplazar
aquellos dientes dañados en forma individual.
5.3.5. Aplicación dc plaquitas de estelita
Consiste en soldar por resistencia eléctrica la estelita, en forma de plaquitas, en la
punta de los dientes.
Ubicada la sierra en la máquina estelitadora (soldadora de plaquitas de estelita) y
debidamente regulada. la secuencia de operaciones comienza con la colocación de
una plaquita preformada en la zona de aplicación, instante en que el dispositivo de
soldar baja y se posiciona para producir la soldadura de la plaquita en la punta del
diente.
Antes del revenido, que se realiza mediante el mismo dispositivo de soldar, se
aplica un chorro de aire comprimido para enfriar el diente con el propósito de
prepararlo para dicha operación. Finalmente el dispositivo de soldar se retira
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENOON DE 5rERRAS DE ONTA /71
automáticamente de la zona de operación, la mordaza libera la sierra y el ciclo se
repite.
Una de las ventajas de este método es que para el esmerilado de los dientes es
mínima la cantidad de material que se debe eliminar para dar la forma al diente. Esto
se logra utilizando puntas de forma prismática y de un tamaño adecuado.
Este método permite reparar aquellos dientes dañados en forma individual.
5.4. Consideraciones Aeerca del Uso de Estelita en las Sierras
La descripción de los distintos métodos de estelitado, precedentemente resumida,
permite deducir que su empleo resulta de un costo considerable por los materiales y
equipo que requiere, a lo que hay que agregar el aspecto de laboriosidad que
representa su preparación.
En atención a lo anterior se hacen seguidamente algunas consideraciones a fin de
orientar acerca de cuándo resulta beneficioso el empleo de la estelita en las sierras y
los cuidados y condiciones necesarios:
El estelitado de sierras está dirigido especialmente al aserrado de maderas
duras y abrasivas.
La resistencia al desgaste de la estelita hace que la sierra genere un corte
uniforme desde el comienzo al fin de período de trabajo (entre cambios de
hojas), esta es una garantía de calidad en el aspecto superficial de las piezas
de madera.
El filo en los dientes estelitados se mantiene en buenas condiciones por
periodos bastante más largos que el de las sierras corrientes. No obstante,
debido a pérdidas de tensión, línea del dorso, y otros inherentes al cuerpo de
la sierra, ésta no debe trabajar más allá del tiempo convencional entre afilados
(unas 4 horas). Al final del cual se revisa y repara el cuerpo de la sierra y se
reaftlan ligeramente los dientes estelitados.
En alguna medida, con el estelitado, los costos de reposición de sierras
disminuyen ya que el esmerilado de reaftlado se limita a una rectificación al
mínimo. Por añadidura se tiene que los dientes soportan un gran número de
afilados entre operaciones de estelitado.
nI ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
Si el proceso de estelitado se efectúa en forma correcta, incluyendo el
revenido, formado y afilado, se produce menos rugosidad en la superficie de
la madera y mayor exactitud de corte, manteniendo esta característica hasta el
próximo reafilado. La tolerancia dimensional es algo más reducida, lo que
incrementa el grado de aprovechamiento de la madera y facilita las
posteriores operaciones de cepillado y perfilado.
Utilizando sierras estelitadas para aserrar madera verde el consumo de
encrgía es menor que con sierras corrientes. Esto gracias a la alta resistencia
al desgaste del filo de los dientes, que proporciona la estelita.
Finalmente cabe insistir en el hecho que el estelitado puede resultar
totalmente Inútil si previo a él no se han superado O previsto aspectos tales
como: una adecuada selección de la sierra según la máquina y sus funciones,
la relación entre el espesor de la hoja y el volante ponasierra; el factor
velocidad de cone/velocidad de avance; el aplanamiento y tensionado de la
sierra; perfil de dientes; línea del dorso de la hoja, etc. Igualmente decisivo
resulta el grado de exactitud que se mantenga en los ajustes y alineamientos
que se requieren en las máquinas y demás órganos de la instalación que se
relacionan con la operación de la sierra.
ACONOICIONAMIENTO y MANTENOÓN DE SIERRAS DE CINTA I 73
6. AJUSTES Y ALINEAMIENTOS NECESARIOS PARA OBTENER UN
BUEN SERVICIO DE LAS SIERRAS
Analizados, en los capítulos precedentes, los aspectos de selección,
acondicionamiento y mantención de la hoja de sierra de cinta; corresponde ahora
conocer los principales ajustes y alineamientos que, también, se requieren en las
máquinas de sicrra de cinta para lograr un buen servicio de la instalación de aserrío.
6.1. Tensión de Montaje de la Sierra en la Máquina
Se denomina tensión de montaje a la tracción o estiramiento a que se somete la
hoja de sierra entre los volantes de la máquina para evitar que se deslice o resbale en
el volante motriz durante el aserrado. Este estiramiento dota a la sierra dcl
endurecimiento o fortaleza necesario para efectuar cortes rectos; sin serpenteos,
cabeceos O desviaciones. Condición que debe mantener siempre, aún en puntos
críticos como es al inicio o entrada en el corte, frente a zonas duras como lo son los
nudos y en otras situaciones como el caso de la sobrealimentación.
Este esfuerzo de tracción (Et) varía entre 350 y 700 Kglcm2 (5.000 y 10.000
lb/pulg 2). La selección del esfuerzo de tracción se hará de acuerdo a las
características y condiciones, de las máquinas y sierras, imperantes en cada caso.
Los límites antes indicados son los que se han estado empleando para las sierras
y máquinas de construcción tradicional. La tecnología aplicada a fabricación
reciente permite sobrepasar los 700 Kglcm2 (10.000 Ib/pulg2) como esfuerzo de
tracción.
6.1.1. Cálculo de la tensión de montaje
Una vez seleccionado el esfuerzo de tracción (Et, expresado en kglcm2 o en
Ib/pulg 2) a que será sometida la hoja de sierra, se procede a determinar la fuerza que
se le deberá aplicar (fuerza con que se tiende a separar los volantes de la máquina,
siendo resistida por la hoja de sierra).
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA 115
Se tendrá en cuenta para ello el ya mencionado Et (esfuerzo de tracción), el
ancho de la hoja, y el espesor de la misma; esla fuerza constituye la "lensión de
montaje" y se le puede calcular de la siguiente forma, siendo:
F Tm
Et =- ; F =- ; yS = a *e ; se tiene que (1)
S 2
Tm/2
El =---.osca.
a*e
Tm
Et=--- (2)
2*a*e
y por lo tanlO,
Tm=2a*e*Et (3)
Donde:
F = fuerza (kilogramos, kg)
S = superficie (centímetros cuadrados, cm' o pulgadas cuadradas,
pulg')
Tm = Tensión de montaje (kilogramos, kg o libras, lb)
a = ancho de la sierra, medida desde el fondo de la garganta al dorso
(centímetros, cm o pulgadas, pulg)
e = espesor de la hoja de sierra (centímetros o pulgadas)
El = esfuerzo de tracción de la hoja de sierra (kilogramos por
centímetro cuadrado, kglcm' o libras por pulgada cuadrada,
lb/pulg').
761 ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
Ejemplo 1 (Usando sistema métrico)
Calcular la tensión de montaje para una sierra de 30 centímetros de ancho y
calibre 14 (2, l Omilímetros, para el cálculo se expresa en centímetros: 0,21 cm), que
2
debe trabajar traccionada a 465 kgl cm •
Aplicando la fónnula ( 3 ) se tiene:
Tm=2*a*e*EI
Tm = 2*30*0,21 *465
Tm =5.859kg
La tensión de montaje será entonces. de 5.859 kg, se aproxima a 5.860 kg.
Ejemplo 2 (Usando sistema inglés)
Calcular la tensión de montaje para una sierra de 7 pulgadas de ancho, calibre 17
2
(0.058 pulgadas) y que debe trabajar traccionada a 6.000 Ib/pulg •
Aplicando la fónnula ( 3 ) como en el caso anterior se tiene que:
Tm=2*a*e*EI
Tm = 2*7*0,058*6.000
Tm =4.8721b
La tensión de montaje es de 4.872 libras, se aproxima a 4.875 lb.
Al aplicar la tensión de montaje, así calculada, generalmente mediante un
sistema de contrapesos; se deberá agregar a ella el peso del volante superior con su
árbol.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SI'ERRAS DE CINTA /71
6.1.2. Tensión de montaje !IÚnima
Como se expuso. las sierras de cinta trabajan con una tracción que puede variar
entre 350 y 700 kglcm 2 (5.000 y 10.000 Ib/pulg'j. Para aplicar este esfuerzo de
tracción se debe calcular la tensión de montaje con el método que también está ya
indicado.
Como cifras orientadoras. comparativas. se muestra en el Cuadro 6. para algunos
casos. la tensión de montaje calculada para un esfuerzo de tracción de 350 kglcm2
(5.000 Ib/pulg'). es decir. la mínima que se debe aplicar. Esta tensión de montaje se
totaliza agregándole el peso del volante superior y su árbol.
Cuadro 6
TENSIÓN DE MONTAJE PARA ALGUNAS SIERRAS; basada en un
esfuerzo de tracción de 350 kglcm2 (5.000 Ib/pulg2)
HOJA DE TENSIÓN DIÁMETRO PESO DEL TENSIÓN DE
SIERRA DE DEL VOLANTE Y MONTAJE TOTAL
MONTAJE VOLANTE SU ÁRBOL
Ancho Calibr
(pulg) e (libras) (pulgadas) (libras) (libras) (kilos)
(B.W.
G.)
4 18 1.960 54 950 2.910 1.320
6 18 2.940 54 950 3.890 1.765
7 18 3.430 54 950 4.380 1.985
8 18 3.920 54 950 4.870 2.210
6 17 3.480 54 950 4.430 2.010
8 17 4.640 54 950 5.560 2.520
10 17 5.800 54 950 6.750 3.060
8 16 5.200 60 1.450 6.650 3.015
9 16 5.850 60 1.450 7.300 3.310
10 16 6.500 60 1.450 7.950 3.605
10 15 7.200 72 2.500 9.700 4.400
12 15 8.640 72 2.500 11.140 5.055
12 14 9.960 84 3.050 13.010 5.900
FUENTE : Quelch. 1970.
?B I ACONDICIONAMIEf'tTO y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
6.1.3. Aplicación de la tensión de montaje
La tensión de montaje, calculada como en los ejemplos anteriores O tomada del
Cuadro 6, se aplicará en una acción de empuje sobre el volante conducido,
tendiendo a separarlo del motriz, la hoja de sierra resiste este empuje quedando
traccionada de acuerdo a la intensidad del mismo.
Cualquiera sea el sistema que posea la máquina, la tensión de montaje debe
mantenerse durante el aserrío y al mismo tiempo permitir cierta flexibilidad al
conjunto, de tal manera que cuando la hoja sufra un esfuerzo muy grande permita
sorrearlo sin una sobretracción que llegaria a cortarla.
El mecanismo para aplicar y sostener la tensión de montaje puede ser del tipo
de resortes, hidráulico, o sistemas de palancas y contrapeso. Los dos primeros
son dotados por los fabricantes de reguladores e indicadores para fijar la tensión de
montaje según el ancho y calibre de la sierra. En los sistemas de palancas y
contrapeso la acción de empuje varia grandemente según la posición y peso del
contrapeso, por lo que su desempeño debe controlarse con frecuencia.
(a) Sistema de palanca simple o contrapeso sencillo
Es el que con mayor frecuencia se encuentra en las instalaciones (Figura 43), es
una palanca de primera e1ase donde se conoce: el brazo de fuerza, el brazo de
resistencia y la tensión de montaje determinada según el ancho y espesor de la
hoja; con estos tres datos se procede a calcular el peso (p) a aplicar en el
extremo de la palanca de fuerza, este será entonces el peso del contrapeso.
A M
p p
Figura 43. CONTRAPESO [Link].
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA 179
Forma de cálculo
Donde, según Figura 43:
A = apoyo
P = fuerza (contrapeso)
R = resistencia (tensión de montaje)
El equilibrio de fuerzas se establece cuando se cumple la condición:
P*AM=R*AB (4)
Donde:
AM = distancia entre el punto de apoyo A y el punto de aplicación
del contrapeso.
AB = distancia entre el punto de apoyo A y el punto de reacción de
la tensión de montaje.
P = contrapeso.
R = tensión de montaje total.
Ejemplo:
Determinar el contrapeso que requiere una sierra de cinta de 8 pulgadas (20 cm) de
ancho, calibre 17, que debe trabajar con una tracción de 5.000 lb/pulg' (350 kgl
cm') y que tiene como brazos de palanca las siguientes longitudes:
AM = 46 pulgadas (1168 mm)
AB = 1,25 pulgadas ( 32 mm)
Según el Cuadro 6 se tiene que para una sierra de 8 pulgadas de ancho, calibre 17;
la tensión de montaje total (R) es de 5560 libras (2520 kg) incluyendo el peso del
volante conducido.
Luego, aplicando la fórmula ( 4 ) se tiene que:
P * AM = R * AB , despejando P, queda:
80 I ACONDIOONAMIENTO y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
p R*AB
- - - , reemplazando por los valores dados
AM
p 5.560*125
46
P = 151 libras (68 kg)
El contrapeso a aplicar, en este caso, será entonces de 151 libras (68 kg). El peso
así encontrado se puede aproximar al número inmediatamente superior o inferior
según las pesas que se disponga.
(b) Contrapeso de doble palanca
Muchas máquinas están equipadas con un sistema de contrapeso compuesto de dos
palancas, una de primera clase y la otra de segunda, esta última aCfÚa sobre el
brazo de fuerza de la primera.
Basándose en la Figura 44 se establece una fórmula sencilla para calcular el
contrapeso, donde:
a =brazo de reacción de la palanca de primera clase, distancia entre el punto de
apoyo (o) y el punto de reacción (R) de la tensión de montaje.
b =brazo de la fuerza de acción en la palanca de primera clase, distancia entre el
punto de apoyo (o) y el extremo del brazo de acción.
c =brazo de la fuerza transmitida en la palanca de segunda clase, distancia entre
el punto de articulación y el punto de apoyo sobre el extremo del brazo de
acción de la palanca de primera clase.
d =brazo de la fuerza de acción de la palanca de segunda clase, largo tota! de
ésta.
x =fuerza transmitida por la palanea de segunda clase al extremo del brazo de
acción de la palanca de primera clase.
R =Resistencia (Tensión de montaje).
P =Fuerza aplicada (Contrapeso).
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE DNTA 181
Aplicando la fónnula (4) para palancas de primera clase, donde la fuerza por
su brazo es igual a la resistencia por su brazo, se tiene un sistema de
ecuaciones con dos incógnitas:
Figura 44. CONTRAPESO DE DOBLE PALANCA.
R*a=x*b
y, x *e = p * d , se despeja x en ambas ecuaciones.
R*a
--=x
b
P*d
x =- - , se iguala x y se tiene:
e
82/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
R*a P*d
- - =- - , de donde:
b e
R*a*c
P=--- (5)
b*d
Esto se puede expresar verbalmente como sigue:
"El peso del contrapeso, para un sistema de doble palanca, es igual a la resistencia
o tensión de montaje multiplicada por el producto de los brazos de fuerza
resistente y todo esto dividido por el producto de los brazos de fuerza de acción".
Ejemplo de cálculo
Determinar el peso del contrapeso en un sistema de doble palanca para aplicar una
2
tracción de 350 kglcm a una sierra de cinta de 12 pulgadas de ancho, calibre 15.
Según la Tabla 6 para este easo corresponde una tensión de montaje de 5055 kg
(total, incluyendo el peso del volante superior).
Las palancas del sistema de eontrapeso tienen las siguientes dimensiones:
Palanca de primera clase:
a = brazo de fuerza de reacción = 5 cm (2 pulg. aprox.)
b = brazo de fuerza de acción = 76 cm (30 pulg. aprox.)
Palanca de segunda clase:
c = brazo de fuerza de reacción = 10 em (3.94 pulg. aprox.)
d = brazo de fuerza de acción = 100 cm (39.37 pulg.)
Utilizando la fórmula ( 5 ) se tiene:
R*a*c
P=---
b*d
P = 5.055 * 5 * 10
76 * 100
P = 33,26kg
En aquellos casos en que no se conozca el peso del volante superior con su
árbol, puede calcularse (o tomar de la tabla) la tensión de montaje
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA 183
correspondiente a la sierra y. antes de aplicar el correspondiente peso al
contrapeso. contrabalancear el volante superior (sin la sierra).
6.2. Los Volantes de la Máquina de Sierra de Cinta
Cualesquiera sean las características constructivas de los volantes portasierra es
indispensable, para un buen desempeño, que cumpla con algunos requisitos de ajuste,
alineación. uso y mantenimiento:
El balanceo de los volantes debe ser preciso. ya que una imperfección se
manifestará como vibraciones y dilataciones desiguales por efecto de la fuerza
centrifuga durante la operación. Idealmente deben someterse a equilibrio
dinámico; si esto no es posible, al menos hacerlo con el método de balanceo
estático.
La posición de la sierra sobre los volantes debe ser tal que el borde dentado
permanezca siempre fuera de la llanta de los volantes. Por regla general. el
fondo dc la garganta del diente debe quedar de 6 a 12 milímetros ('/. a '12
pulgada) fuera del borde de la llanta; esta variación depende del ancho de la
hoja. Se la conduce y mantiene en esta posición inclinando el volante superior
hacia adclante o hacia atrás. según sea necesario, mediante el dispositivo que
para este objeto poseen las máquinas. La sierra tiende a desplazarse hacia
donde se mueve la pane superior del volante; algunas máquinas modernas
hacen este desplazamiento de la hoja mediante el desaplomo de los dos
volantes. los que mueven en una misma proporción sus puntos extremos
(superior el de arriba e inferior el de abajo) hacia el lado al cual se desea
desplazar la hoja.
La superficie o cara de las llantas de los volantes es plana en algunas
máquinas y ligeramente convexa (combada) en otras. Existe una continua
controversia acerca de las preferencias de cada tipo, es de hacer notar que la
convexidad de la llanta tiene el sólo propósito de ayudar, junto a otras
condiciones, a la estabilidad de la sierra sobre los volantes durante la
operación.
Algunos especialistas recomiendan usar superficies o caras planas únicamente
en volantes de anchuras mayores a 150 mm (6 pulgadas). Para caras de un
ancho inferior a esta dimensión sugieren una pequeña convexidad.
84 J ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
Figura 45. LA CARA DE LOS VOLANTES ES DETERMINANTE PARA EL
DESEMPEÑO DE LA SIERRA (su estado debe comprobarse con frecuencia)
La dimensión de la convexidad o comba es también un punto de discusión
continua, sin que haya acuerdos. No obslante, todos recomiendan que ésta sea
"muy ligera", "leve"; como orientación cuantitativa se puede decir que una
flecha comprendida entre 0,2 y 0,4 mm según el ancho del volante resultará
adecuada. En cualquier caso la comba del volante deberá ser siempre inferior a
la del patrón o plantilla de tensión.
De esto último se desprende que para volantes combados se requieren sierras
con un grado mayor de tensión (Iarninación) que para volantes planos.
6.2.1. La Rectificación de la llanta de los volantes
Esta operación se debe hacer en cuanto se detecte desgaste, sin esperar que éste
sea pronunciado. Una buena práctica es realizar la rectificación con una prontitud tal
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA /85
que ésta resulte al núnimo, lo que ocurre aproximadamente cada 2000 horas efectivas
de trabajo.
Para determinar el desgaste en la llanta de un volante, se debe aplicar una reglilla
recta sobre su cara, rigurosamente a escuadra con el borde. La rona con mayor
desgaste es normalmente hacia el lado de los dientes. Esto es causado por el aserrín y
resina que pasa entre la llanta y la hoja durante el corte. Este desgaste provoca un
aserrado defectuoso debido a la falta de un apoyo adecuado para el borde cortante de
la hoja, lo que hace que el corte resulte serpenteante y aparezcan quebraduras en el
fondo de la garganta de los dientes.
Existen máquinas y dispositivos para efectuar la rectificación, los cuales traen las
indicaciones de operación preparadas por el fabricante. No obstante, se mencionan
seguidamente las principales observaciones y cuidados que deben tomarse:
(a) Limpiar previamente toda la máquina y su entorno; eliminar cuidadosamente el
asemn, resina y polvo que pueda estar localizado en la parte interna de las
llantas.
(b) Verificar que los descansos (rodamientos) del árbol de los volantes estén en
buen estado. Eliminar juegos anormales; si se detecta que por desgaste, ruptura
u otra causa es necesario cambiar rodamientos o ajustar descansos, debe
hacerse antes de rectificar los volantes.
(c) Medir el desarrollo o perímetro del volante a ambos lados de la llanta a una
distancia de 12 milímetros (1/2 pulgada) del borde. Una medición al centro de
la llanta es también recomendable.
Estas tres mediciones permiten conocer el grado y localización de los
desgastes; sin perjuicio de ellas se puede comprobar con una regleta recta en
ángulo recto con relación al borde.
(d) En algunos casos la máquina rectificadora requiere rotación del volante
conducido a través de la propia sierra de cinta. Para ello es indispensable dar la
tensión de montaje normal a la sierra y bloquear el sistema de contrapeso, con
el objeto de asegurar la estabilidad del volante durante el rectificado.
86/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
Figura 46. UN CUIDADOSO MONTAJE DEL EQUIPO ASEGURA UNA
RECTIFICACIÓN ADECUADA DEL VOLANTE.
(e) Después de haber dado los pasos de preparación y ajuste de la máquina para la
operación de rectificado se procede a iniciarla haciendo una pasada muy suave
de esmeril para verificar si éste corta en las zonas requeridas, en caso que esta
pasada de control, indique que es necesario modificar la posición del esmeril,
se procede a hacer los ajustes con los pernos o elementos de regulación que la
máquina posee.
Durante el trabajo de rectificación se debe detener frecuentemente la operación
para controlar con una regla la superficie de la llanta y medir su desarrollo en
ambos lados. La operación de rectificación se dará por terminada cuando se
consiga una llanta recta y de igual longitud en el desarrollo de sus aristas.
(f) Como ya se dijo antes, aún si se prefieren los volantes de llanta plana, en la
práctica resulta aconsejable darles una ligera convexidad mediante la misma
máquina rectificadora. Lo que se logra pasando lentamente el esmeril en los
bordes de la llanta y rápidamente en el centro, esto como la última parte de la
rectificación.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA /87
(g) La rectificación del volante inferior se efectúa tomando las ntismas
precauciones anotadas para el volante superior. El trabajo en éste resulta menos
riesgoso pues para rectificarlo se quita la sierra.
Figura 47. UN DESGASTE OPORTUNAMENTE DETECfADO REQUIERE SÓLO
UNA "RECTIFICACIÓN AL MÍNIMO".
6.2.2. Alineación de los volantes entre sí
Se dice que en los volantes de la máquina de sierra de cinta existe cruzamiento
cuando sus respectivos ejes no están perfectamente paralelos y en la ntisma dirección.
Este cruzamiento produce torsiones en el cuerpo de la banda, !rizaduras o
quebraduras.
De lo anterior se desprende que es necesario verificar con frecuencia su alineación.
Se puede hacer utilizando dos plomadas que cuelguen de láminas de acero
introducidas entre la sierra y el volante tal como se muestra en la Figura 48. Es
necesario que las cuerdas se dejen colgar a unos 10 milímetros (318") delante del
borde de la Uanta superior con el objeto de poder apreciar cualquier inclinación o
--881 ~CONOI€IONAMIENI'Q-y. MANrENClÓN 0E.5tERltA5 [Link]
desviación al ejecutar las mediciones. Para comprobar la alineación, sc mide la
distancia entrc la cuerda de una plomada y el borde de la llanta de los volantes
superior e inferior, anotándose la diferencia entre las dos lecturas. Se repite la
operación con la segunda plomada. La diferencia encontrada entre la distancia de la
primera cuerda a la llanta del volante inferior debe ser igual a la segunda cuerda. Si
estas diferencias no son iguales, hay cruzamiento entre los volantes lo que es preciso
corregir de inmediato.
Figura 48. FORMA DE COLOCAR PLOMADAS PARA DETECTAR
CRUZAMIENTO ENTRE LOS VOLANTES.
Para ubicar los dos volantes en un mismo plano vertical se utiliza el método de
"los cuatro puntos metálicos", consistente en hacer pasar una cuerda o una regla recta
larga que toque los cuatro puntos (Figura 49) ubicados en los bordes superior e
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA /89
inferior de las llantas de ambos volantes. Para posicionar los volantes en un mismo
plano se coloca la cuerda o regla (tan cerca como sea posible de los centros de los
volantes) tocando los puntos 1 y 2 del volante inferior, enseguida, con el dispositivo
que para tal trabajo tienen las máquinas de sierra de cinta, se hace oscilar el volante
superior para conseguir que los bordes de la llanta superior, en los puntos 3 y 4,
toquen la cuerda o regla tal como lo está haciendo el volante inferior en sus puntos I y
2, esto será la condición ideal, los cuatro puntos en una misma recta. Si a pesar de
haber hecho oscilar el volante superior no se logra colocarlos en el mismo plano
significa que es necesario desplazar uno de los volantes hacia atrás o hacia adelante.
En este caso, adelante significa hacia el lado de los dientes de la sierra y atrás hacia el
dorso.
Figura 49. VERIFICACIÓN DE LA ALINEACIÓN DE LOS VOLANTES ENTRE
sí. (Método de los cuatro puntos metálicos).
6.3. Alineamiento de la Máquina de Sierra con Respecto a la Línea del Carro
Método A. Consiste en lograr la perpendicularidad entre el volante inferior de
la máquina de cinta y el riel gufa del carro. Para esto se procede a tirar
(extender) una cuerda fina, perpendicular (90°) con el riel guía tan cerca del
volante inferior como lo permita el bastidor de la máquina (si es necesario se
perfora la caja). Una construcción geométrica muy simple permite trazar esta
perpendicular con precisión, Figura 50.
90 I ACONDICIONAMIENTO Y MANrENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
Con un marcador de acero se hace un punto sobre el riel guía, "A" de la Figura
50, luego sirviéndose de un compás se traza un arco a cada lado del punto "A",
a una distancia de 1,20 m (48 pulgadas aproximadamente), que se marcan sobre
el mismo riel guía, obteniéndose los puntos ''B'' y "C". Utilizando estos dos
nuevos puntos como centros se trazan dos arcos de circunferencia a cruzarse
sobre el riel plano en el punto "D". No queda más que prolongar la línea A-D
por medio de una cuerda para obtener la línea deseada A-E. Cuando las
distancias "a" y "b" de la cuerda al volante inferior son iguales se está seguro
del alineamiento correcto de la máquina.
El método antes descrito es recomendable especialmente para cuando se hace la
instalación de un aserradero de sierra de cinta, pues ofrece la ventaja de poder
alinear la base de la máquina eon su volante inferior antes de montar la
columna y el volante superior. Después que la máquina ha estado trabajando,
conviene hacer revisiones periódieas de alineamiento usando este mismo
método, o el que se describe seguidamente.
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Figura 50. ALINEACIÓN DEL VOLANTE INFERIOR CON RESPECTO A LA
LíNEA DEL CARRO.
Método B. Consiste en verificar el paralelismo entre la hoja de sierra y la
línea del carro procediendo de la siguiente manera:
(a) Desmontar la hoja de sierra de los volantes.
(h )Abrir las guías y limpiarlas.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE elNTA J 91
(c) Limpiar la cara de los volantes, eliminar resina o aserrín adheridos.
(d)Colocar una hoja de sierra nueva o alguna bien aplanada (girar los volantes
para que la hoja tome su posición correcta asegurándose que la soldadura
quede en la parte de atrás de los volantes, es decir, en el lado más alejado
del carro).
(e) Colocar una regla recta, de unos 60 centímetros (24 pulgadas) de largo, en
la zona de la sierra ubicada junto al carro, Figura 51, la regla puede fijarse
a la hoja mediante dos pequeñas prensas.
Figura 51. ALINEACIÓN DE LA LÁMINA DE SIERRA CON RESPECfO A LA
LINEA DEL CARRO.
(f) Mover el carro de tal manera que el primer soporte de escuadra, A de la
Figura 51, quede frente al fondo de la garganta del diente de la sierra y
hacer una marca sobre dicho soporte a 3 pulgadas de la hoja usando una
escuadra de manera que la marca sea recta y precisa; enseguida mover el
carro hasta que el soporte de la escuadra de atrás quede frente a la sierra y
hacer una marca igual, es decir, a 3 pulgadas de la hoja, B de la Figura 51.
92 J ACONDICIONAMlENTO y MANTENOÓN DE SIERRAS DE CINTA
(g) Colocar los postes C y D de la Figura 51, tirar una cuerda entre ellos de tal
manera que pase justamente sobre las marcas A y B de los soportes.
(h) Medir la distancia de los dos extremos de la regla a la cuerda; cuando la
lectura es igual quiere decir que la sierra está perfectamente en línea con
respecto al carro, cuando no es así debe alinearse usando la manera más
conveniente, generalmente resulta más fácil mover la máquina y no toda la
línea del carro.
Debe tenerse presente que antes de hacer los controles recién descritos se
debe estar seguro del alIneanúento y nivelación de la línea del carro
para lo que se procederá a levantar el carro o retirarlo de la línea, colocar
una cuerda horizontal bien estirada sobre el canto del riel guía y hacer los
ajustes necesarios para que dicho riel siga exactamente la dirección y nivel
de la cuerda. Luego se baja el carro y con un nivel colocado
transversalmente sobre su marco, se desliza el carro lentamente sobre la
línea encontrándose fácilmente las diferencias del nivel de éste,
procediéndose a corregirlas levantando o bajando el riel plano, según
sea necesario.
6,4, Guías de la Hoja de Sierra
Tienen por objeto evitar desviaciones de la hoja durante el aserrío, por lo que
deben localizarse muy cerca de la pieza en proceso. La inferior, que es fija, el
fabricante generalmente la posiciona en una zona muy próxima a la parte de abajo del
cone. La superior, que es móvil, va montada en un brazo provisto de un mecanismo
que permite subirla y bajarla de tal manera que se le puede localizar próxima a la pane
alta de la madera que se asierra.
Las piezas que entran en contacto con la sierra, las guías propiamente dichas,
son usualmente confeccionadas de una gran variedad de materiales sintéticos, con
éstos se deberá tener cuidado al seleccionarlos, pues, algunos tienen gran tendencia a
sobrecalentar y cristalizar las sierras causando grietas en la zona de la garganta de los
dientes. Buenos resultados se obtienen con la utilización de guías de madera
especialmente con aquellas que poseen características especiales de autolubricación
como es el caso del Guayacán (Lignum vitae); se pueden confeccionar también de
ACONOICIONAMIENTO y MANI'ENCIÓN DE SIERRAS DE ONT A /93
otras especies de maderas duras. adicionándoles la condición de autolubricación a
través de un prolongado hervido en aceite delgado.
Acerca del montaje y mantenimiento de las guías se puede decir que son muy
simples pero a la vez extremadamente imponantes. así se tiene que:
Las guías conientes deben ajustarse suavemente a la hoja previamente
traccionada (eslirada entre los volantes) según la correspondiente tensión de
montaje. Especial cuidado se deberá tener para evitar empuje de algún lado,
que originaria desvío de la sierra. Tampoco se debe apretar la sierra entre las
guías pues esto derivaria en calentamientos de la hoja.
Las guías a presión, Figura 52. que posicionan. vertical al carro. el ramal
conante de la sierra empujándola desde su cara interna, requieren una
cuidadosa atención, pues. por la gran fricción a que están sometidas sufren
desgastes especialmente en sus extremos. Este hace que la hoja de sierra, en la
zona del corte. tome la curva del desgaste de la guía y consecuentemente se
desvíe o genere cones fuera de dimensión. En rigor. la guía a presión debe
controlarse en cada cambio de sierra, siendo normal la necesidad frecuente de
reemplazo de la guía por otra rectificada.
94/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
Figura 52. GUÍAs A PRESIÓN (Superior e inferior).
6.5. Fallas de la Máquina que Causan Deterioro en la Hoja de Sierra de Cinta
(a) Volantes con sus llantas defonnadas por desgastes o mala rectificación.
(b) Volantes cruzados. hacen que la sierra se tucrza tomando la fonna dc un
ocho.
(c) Volantes desplazados. uno con relación al otro. no están en el mismo plano.
(d) Volantes mal equilibrados; las fábricas competentes someten los volantes a un
equilibrio dinámico.
(e) Falta o mal estado de deflectores de ascmn y limpiadores de volantes.
(f) Guías mal ajustadas o fuera de línea.
(g) Arbolcs de los volantes, torcidos o flectándosc (caso poco frecuente).
(h) Carro no paralelo a la lámina.
(i) Rodamientos de los árboles de los volantes con mucho desgaste.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA 195
(j) Una causa poco común, pero que se menciona por su importancia, se refiere
al hecho que al rectificar un volante resulte un borde mayor que el otro dando
origen a una "llanta cónica".
(k) Apoyos de la palanca del contrapeso en mal estado, articulaciones
bloqueadas.
(1) Tensión de montaje muy alta.
(m) Velocidad de corte excesiva.
6.6. Defectos de la Hoja de Sierra que Causan Deterioro en ella
(a) Demasiado espesor de la sierra con respecto al diámetro de los volantes. No
debe sobrepasar la milésima parte de éste.
(b) lnapropiada forma de dientes, para el tipo de aserrado a ejecutar, ya sea en su
forma o en su tamaño.
(c) Tensión transversal mal distribuida, irregular, demasiado débil o exagerada. La
tensión máxima debe estar localizada en el centro de la lámina.
(d) Zonas torcidas en la lámina; aunque éstas sean pequeñas hacen que la hoja se
desplace en los volantes hacia adelante y hacia atrás. Esto le genera, al entrar
en la madera, choques y tensiones que originan lrizaduras. Las protuberancias
le quitan flexibilidad a la lámina acelcrando la fatiga del material; por otro lado
el continuo martilleo de la protuberancia sobre la cara del volante hace que el
acero de la sierra se cristalice tomándose frágil.
(e) Sierra trabajando demasiado fuera de los volantes, (muy saliente).
(1) Sierra sucia con resina y aserrín aglomerado en diferentes partes de la hoja.
(g) Zona de la soldadura en mal estado; demasiado gruesa, demasiado delgada,
muy dura, mal emparejada.
(h) Sierra mal afilada o trabajando largo tiempo sin reafilarse.
(i) Recalcado defectuoso, debido a aparatos recalcadores e igualadores mal
ajustados
% I ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
7. MEDIDAS DE SEGURIDAD
De las instalaciones industriales, probablemente, el aserradero está entre las que
mayor riesgo de accidentes presenta para los operadores. El equlpamlento que, como
en cualquier industria. está dotado de máquinas, dispositivos, y útiles en movimiento
(esmeriles, poleas, sierras, árboles, cadenas) debe ser provisto de guarniciones y
defensas taJes que minimicen las posibilidades de accidentes.
Los fabricantes de máquinas modernas y de buena calidad normalmente
proporcionan sus equipos con defensas apropiadas. Figura 53.
Figura 53. MÁQUINA AFlLADORA PROVISTA DE UNA ADECUADA
PROTECCIÓN CONTRA LOS PELIGROS QUE PRESENTA EL AMOLADO.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA J 91
Adicionalmente, el instalador, el supervisor y los operarios mismos deben detectar
los requerimientos de medidas de seguridad e implementarlas en la mejor forma;
mejor aún asesorados por los organismos competentes.
Los elementos de seguridad individual como: lentes, protectores de oídos,
cascos, zapatos y vestimenta adecuados son obligatorios en el aserradero, Figura 54.
Figura 54. PARA OPERAR MÁQUINAS AFILADORAS ES INDISPENSABLE EL
USO DE PROTECTORES PARA LOS OJOS Y olDos.
Las sierras y demás útiles de corte no sólo presentan peligro durante la
operación sino también en el proceso de acondicionamiento, preparación, transpone y
almacenamiento, por lo que se hace necesario tomar precauciones para toda situación.
98/ ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA
Figura 55. TALLER DE SIERRAS CON BUENA ILUMINACIÓN PISO, BIEN
NIVELADO Y LIMPIO. NÓTESE EL CARRO Y PROTECCIONES PARA EL
TRASLADO DE LAS SIERRAS.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA /99
8. BIBLIOGRAFÍA
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ESCOBAR, O. y NININ L. Manual de Grupo Andino para Asemo y Afilado. Lima-
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Rapids, USA, 1965.
HENRY OISSTON and SONSo "Diston Expon". USA, 1966.
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1966.
QUELCH Phil. "Armslrong Saw Filer's Handbook, Portland - Oregon, USA, 1970
QUEZADA Alonso y ROSEBERRY Rosaire. "Acondicionamiento y mantención
de sierras huinchas". Institulo Forestal, Santiago de Chile, 1969.
THE SANDVIK STEEL WORKS Co. "Manual on wide wood band saw blades".
Suecia, 1961.
SIMONDS SAW and STEEL Co. "The wide band saw and gang saw". Pithburg,
MASS. USA, 1975.
WILLISTON E. M. SAWS: Desing, Selection, Operation, Mainlenance. Miller
Freeman Publication, California, USA, 1989.
ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE CINTA 1101
9. GLOSARIO
ABRASIVOS Los materiales que se emplean para amolar,
pulir y rectificar por abrasión, tales como los
naturales llamados corindón, esmeril, diamante
y los manufacturados tales como óxido de
aluminio (Al,O,), carburo de silicio (SiC) y
carburo de boro (B,C).
AFILADOR Especialista en acondicionamiento y afilado de
sierras y demás elementos de corte empleados
en la industria maderera.
ALTURA DEL DIENTE Perpendicular desde la lfnea que une las puntas
de dos dientes equidistantes y la parte más
profunda de la garganta del diente.
ÁNGULO DE CORTE Angulo formado por la cara de ataque del
diente y una línea perpendicular desde la punta
del diente hasta el dorso de la lámina.
ÁNGULO DEL DIENTE Es el ángulo de la punta del diente, formado
por la cara y el dorso (corresponde al cuerpo
del diente).
ÁNGULO DE INCIDENCIA
OLmRE Resulta por construcción ya que: el ángulo de
corte, más el ángulo de diente, más el ángulo
de incidencia suman 90°.
APLANAMIENTO Consiste en eliminar las protuberancias y
demás deformaciones dejando la sierra
perfectamente plana.
ÁRBOL Comúnmente llamado eje de la sierra o del
volante portasierra. En rigor se llaman ejes
cuando predomina la flexión y árboles cuando
también resisten momentos de torsión.
ASERRADERO MANO
DERECHA Instalación en la cual el carro portatrozas pasa
a la derecha del observador cuando éste toma la
posición del operador principal mirando hacia
la sierra, que gira hacia él. Lo contrario indica
que el aserradero es izquierdo.
ACONDIOONAMIENTO y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA /103
CALIBRE Espesor o grosor del cuerpo de la sierra.
CARRO PORTATROZAS Montaje con ruedas que le permiten
desplazarse sobre rieles en movimientos de
avance y retroceso. Provisto de mecanismos
para voltear y posicionar la troza según los
requerimientos del aserrío.
CORINDÓN Un abrasivo natural del tipo dc óxido de
aluminio y de mayor pureza que el esmeril.
DESBASTAR Quitar partes más bastas (gruesas) a una pieza
o material en pulimiento o rectificado.
EMBOTAR Perder el filo o capacidad cortante.
EQUILIBRIO Un volante portasierra, una sierra circular, una
polea o rueda, está en equilibrio estático
cuando centrada sobre un eje horizontal sin
fricción permanece en reposo en cualquier
posición. Estará también en equilibrio
dinámico si al girar no trepida ni bambolea por
motivo de una distribución desigual de su peso.
ESMERIL (mineral) Variedad ferruginosa de corindón, que por su
gran dureza se usa como abrasivo (del tipo de
óxido de aluminio).
ESMERIL (rueda o piedra) Utensilio abrasivo empleado para desbastar,
pulir o rectificar.
ESTELITA Aleación de cromo, cobalto, tungsteno y otros.
De alta resistencia al desgaste, apto para
trabajar maderas duras y abrasivas.
ESTRUCTURA (de un esmeril
o rueda de amolar) Un término general referente a la proporción y
disposición del abrasivo y la liga en un
producto para amolar.
FIBRA DE LA MADERA Término utilizado comúnmente en aserrío para
indicar la dirección de cortes longitudinales
(Hebra: dirección de la fibra de la madera).
GARGANTA DEL DIENTE Cavidad redondeada de cada diente de la sierra,
que durante el corte acumula el aserrín para
luego evacuarlo.
11M I ACONDICIONAMIENTO Y MANTENCIÓN DE SIERRAS DE CINTA
GRADO
(en ruedas de amolar) La firmeza de la liga de una rueda de amolar,
frecuentemente llamada su dureza.
GRANO (en abrasivos) El abrasivo e1asifieado según tamaños
predetenninados para usarse en labores de
pulir, en ruedas de amolar y en abrasivos
revestidos.
GRIETAS (en la sierra) Picaduras (quebraduras, fisuras) que se
presentan en la sierra, especialmente en la
garganta de los dientes. Debido, por lo general.
a razones de mal acondicionamiento. montaje u
operación.
LIGA El material que en una rueda de amolar
mantiene unidos los granos del abrasivo.
MADERA ABRASIVA Madera que por su contenido de silice en las
células produce desgaste por abrasión durante
el aserrado.
MANDRIL Ver árbol.
METAL DURO
(Carburo de tungsteno) Material obtenido de la sinterización de
carburo metálico. comúnmente conocido como
"widia". Posee elevada resistencia al desgaste.
PERIFERIA La línea que circunda una superficie o cuerpo
circular.
PICADURAS Ver grietas.
PLANTILLA DE TENSIÓN Regla con el borde u orilla de trabajo convexo.
cuya curvatura debe coincidir exactamente con
la concavidad descrita por la sierra en posición
de control de la tensión.
REBABA Una orilla doblada de metal que resulta cuando
se punzona una lámina y en trabajos de amolar
y recortar.
RUEDA DE AMOLAR Comúnmente conocida como "esmeril": Una
herramienta cortante de forma circular. hecha
con granos abrasivos unidos con una liga.
ACONOIOONAMIENTO y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE aNTA J 105
RUEDA DE DIAMANTE Una rueda cuyo abrasivo es diamante natural o
artificial.
SIERRA DE CINTA Una sierra hecha de una lámina de acero
soldada en los extremos, constituyendo una
cinta sin fin (en Chile comúnmente llamada
sierra huincha).
SINTERlZADO Proceso de preparación de "metales duros".
Productos cerámico-metálicos, formados de
polvos metálicos prensados vía ígnea.
TENSIÓN
(tensión transversal) Es la expansión del área central de la sierra de
cinta, aplicada mediante laminación, con el
objeto de lograr mayor tracción de los bordes
de la hoja una vez montada para operación.
TENSION DE MONTAJE Tracción o estiramiento a que se somete la
sierra de cinta entre los volantes de la máquina,
durante la operación.
VELOCIDAD DE AVANCE
O ALIMENTACIÓN Es la velocidad con que se mueve la madera
cuando está siendo procesada. Se expresa en
metros por minuto (m1min) o en pies por
minuto (pies/min).
VELOCIDAD DE CORTE
O CIRCUNFERENCIAL Es la velocidad periférica o lineal de la sierra.
Se expresa en metros por segundo (m1seg) o en
pies por minuto (pies/min).
VELOCIDAD DE
ROTACIÓN Es la velocidad de giro de un elemento (sierra,
volante, rueda de amolar, polea). Se mide en
revoluciones por minuto (r.p.m.).
WIDIA Ver metal duro.
106/ ACONDIOONAMIENTO y MANTENCiÓN DE SIERRAS DE elmA