ATABALA
10 Técnicas de
oratoria para
hablar en
público con
éxito
Antes de explicar las técnicas de
oratoria para hablar en público con
éxito hay que tener presente tres
puntos:
1. Hay que practicar. La teoría, como
la que os explico en este artículo,
está muy bien. Pero si no la ponemos
en práctica, no nos servirá de nada.
2. Hay que grabarse y analizarse. Ya
podemos practicar todo el que
queramos, pero si no vemos nuestra
actuación, ¿cómo sabremos que lo
hemos hecho bien? Visualiza la
grabación y analiza tus palabras y
gestos.
3. Hay que recibir feedback.
Necesitamos la opinión de una
tercera persona. Por ejemplo, por
una cosa tan básica como saber si lo
que decimos tiene sentido y se
entiende.
Index
¿Cómo hablar en
público siguiendo
la teoría 7-38-55?
Lo más sorprendente de la teoría de
Albert Mehrabian es que concluyó que el
lenguaje verbal solo tiene un peso del
7% en la comunicación y que el 93%
restante corresponde al lenguaje no
verbal (38% el tono de voz y 55% el
lenguaje corporal).
Ante este resultado, con la investigación
se confirmaba que para hablar en
público con éxito lo más importante es
el CÓMO LO DECIMOS y no el QUÉ
DECIMOS.
La teoría 7-38-55 – Albert Mehrabian
Pero atención, hay que tener en cuenta
que este 7% es la base de la
comunicación y que si el contenido no
tiene sentido o es erróneo, la
comunicación no será efectiva.
Además, Mehrabian añadió que esta
regla 7-38-55 sólo aplica cuando:
Hablamos de sentimientos o
actitudes (no de datos).
Hay una incoherencia en la
comunicación entre lo que decimos y
cómo lo decimos.
Conocemos o tenemos información
sobre el orador.
Por cierto, si te interesa saber cómo
puedes estructurar tu discurso y
conocer 5 técnicas de oratoria más,
puedes darle un vistazo a este artículo.
10 técnicas de
oratoria para
hablar en público
con éxito
1. Hacer una pausa
antes de empezar
¿Sabes cuando megafonía dice 3,2,1 GO
y todos los corredores salen
escopeteados? ¿Sí? Ahora, olvídalo.
Porque para hablar en público con éxito
hay que hacer todo lo contrario.
La primera de las 10 técnicas de
oratoria que os presento es muy
sencilla.
Cuando nos plantamos encima del
escenario, delante de la cámara o en
medio de la sala de reuniones,
necesitamos unos segundos para
ubicarnos y hacer nuestro el lugar y
el momento.
Además, estos segundos también nos
servirán para pensar qué queremos
decir e identificar cuáles son las
palabras y mensajes clave de nuestro
discurso.
Si no nos tomamos este momento de
pausa y silencio, empezaremos el
discurso con el famoso virus prosódico
(alargamiento de sílabas: «eeeh» o
«mmm») o con alguna muletilla como
«bueno» o «pues».
Estos recursos lingüísticos tan comunes
ensucian el discurso y denotan que
estamos dudando o pensando qué
queremos decir. Así que para demostrar
más seguridad, confianza y precisión
ante la audiencia es preferible evitarlos
(en la medida de lo posible).
2. La importancia de
sonreír
Cuando hablamos en público, los
nervios son nuestro principal
enemigo. Al estar nerviosos y
tensos, hacemos microgestos de
duda o miedo y somos incapaces
de sonreír. O todo lo contrario,
nos sale la risa nerviosa.
Pero ¿sabías que sonreír nos
permite conectar con la
audiencia creando un vínculo y
generando empatía?
Es importante remarcar que no
nos va a servir una sonrisa falsa o
una constante carcajada. Con una
sonrisa afable, simpática y
sincera seguro que conseguimos
hablar en público con éxito.
3. Hacer inflexiones con
la voz
Responder con una única frase a la
pregunta ¿Cómo hablar en público? es
imposible, pero si tuviera que elegir una
de estas 10 técnicas, me quedaría con
esta, creo.
Las inflexiones de la voz nos permiten
enfatizar las palabras clave de nuestro
discurso y captar la atención del público.
Además, jugando con los agudos y los
graves podremos transmitir valores o
sentimientos distintos.
Por ejemplo, si estamos presentando los
resultados financieros del año a la junta
de accionistas, hablaremos desde la
razón y querremos transmitir rigor,
verdad y confianza. Para ello,
deberemos utilizar un tono de voz grave.
En cambio, si queremos hacer una
llamada a la acción para que el público
nos empiece a seguir a Instagram,
usaremos un tono más agudo que anime
e involucre a la gente.
4. Usar preguntas
retóricas
Enlazando con el punto anterior, llega el
momento de hablar de las preguntas
retóricas. Seguramente, una de las
técnicas de oratoria más conocida.
Este tipo de preguntas, que no es otra
cosa que hacer una pregunta y
responderla tú mismo, nos permite
romper la monotonía del discurso,
enlazar un tema con otro y/o despertar a
aquellos oyentes que se han quedado
dormidos.
Además, las preguntas retóricas son un
recurso muy útil a la hora de empezar
un discurso. Para mí, pensar el inicio de
un discurso es de lo más difícil y usar
una pregunta me va muy bien.
Si empezamos el discurso lanzando una
pregunta, vamos a ir al grano y
llamaremos la atención de la audiencia
desde el segundo 0.
Recordatorio: En el post «Estructura
de un discurso» encontrarás más
información sobre este tema.
5. Mantener las manos
activas
¿Alguna vez hablando en público te has
sentido incómodo porque no sabías qué
hacer con las manos?
Como estamos nerviosos tendemos a
mantenerlas juntas, dentro de los
bolsillos o escondidas detrás de la
espalda. Y por si no se intuía, este es
uno de los errores más comunes en
oratoria.
Esconder las manos nos impide
gesticular con naturalidad y puede
transmitir nerviosismo, inseguridad o
voluntad de querer ocultar algo.
Necesitamos mantenerlas a la vista,
abiertas y relajadas para que
acompañen y dibujen el discurso de
forma natural.
6. Repartir la mirada
Si desviamos la mirada o miramos el
suelo parecerá que no estamos presente
y que no prestamos atención a nuestra
audiencia. Es decir, no conectaremos
con ella.
Así que tanto si hablamos delante de
cinco personas o de un auditorio entero,
repartir la mirada entre el público es un
recurso esencial para captar su
atención.
Esta es otra de las técnicas de oratoria
que más puede costar de asimilar y debe
trabajarse día sí, día también.
Tipos de mirada en oratoria
10 Técnicas de oratoria – repartir la mirada
7. Admitir los errores
La perfección no existe y esto no es
ningún drama. Durante nuestra
presentación nos podemos equivocar al
dar un dato, quedarnos en blanco o
perder el hilo de lo que estábamos
diciendo.
Si esto pasa, mantén la calma. Si te das
cuenta de que has dicho un dato
erróneo, corrígelo al finalizar la charla. Y
si te has quedado en blanco, tranquilo,
esto puede ser positivo.
Admitir que te has quedado en blanco (o
equivocado), te hace humano y te
acerca a tu audiencia. El público
empatizará contigo y hasta volverás a
captar su atención si es que en algún
momento han desconectado
8. Demostrar escucha
activa
En oratoria no solo es importante
mantener una buena postura cuando
hablamos, sino también cuando
escuchamos.
Cuando escuchamos activamente,
nuestro cuerpo tiende a asentir o
ladear la cabeza sutilmente y a inclinar
el cuerpo hacia adelante de forma
involuntaria. Esto es genial, porque el
interlocutor percibe nuestro interés y
voluntad de participación.
Esto no es tanto un consejo de lo que
debéis hacer o no, sino un apunte a
tener en cuenta, ya que si lo hacéis de
manera consciente, podría quedar
impostado.
Una de las claves para ser un buen
orador es saber leer el lenguaje no
verbal de nuestro interlocutor. Por eso
es importante conocer los gestos de
escucha activa, ya que así sabremos
distinguir si nuestro interlocutor está
interesado en lo que decimos o no.
9. Mantener una buena
postura corporal
Si a muchos ya nos cuesta ir por la calle
o sentarnos con la espalda recta, este
noveno aspecto del decálogo «10
técnicas de oratoria para hablar en
público con éxito» nos parece
imposible.
Dejando de lado que ir encorvados no es
bueno para nuestra salud, en oratoria
tampoco está bien visto, ya que si nos
encorvamos demasiado estamos
transmitiendo inseguridad, miedo o
timidez.
Además, si mantenemos la espalda recta
y los hombros hacia atrás, el diafragma
estará abierto y podremos controlar
mejor nuestra respiración.
Otro aspecto a tener en cuenta cuando
revisamos nuestra postura corporal son
las piernas.
No debemos tenerlas ni muy abiertas ni
muy juntas. Las piernas deben estar
alineadas con nuestra cadera y
ancladas al suelo.
Si las tenemos juntas, nos costará
mantener el equilibrio y nos
balancearemos de un lado a otro. Y si las
abrimos demasiado, nos será muy difícil
empezar a movernos por el escenario.
10. Ser honestos
La sinceridad es la última de estas 10
técnicas de oratoria porque sin ella,
nunca conseguiremos influenciar o
convencer a alguien.
La sinceridad y la verdad no solo se
transmiten con las palabras, sino
también con el cuerpo. Por lo tanto,
nunca debemos hacer un gesto con el
que no estemos cómodos, ya que si nos
queda impostado, el público lo notará y
no nos creerá.
Un ejemplo de lo que no debemos hacer
es el de Isabel Ayuso durante la crisis
del coronavirus. Ayuso se tomó más de
una fotografía en la que sobre actuaba
tanto que la foto solo sirvió para hacer
memes y caricaturas suyas.
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