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Introducción al Judaísmo

Este documento resume los orígenes y principios fundamentales del judaísmo. 1) El judaísmo surgió hace más de 3000 años a partir del pacto entre Dios y Abraham, consolidándose con Moisés y la entrega de los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí. 2) El judaísmo se basa en la creencia monoteísta en un único Dios creador y justo. 3) Los textos sagrados del judaísmo son la Torá, los Profetas y los Escritos, que constituyen la Biblia hebrea.

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Este documento resume los orígenes y principios fundamentales del judaísmo. 1) El judaísmo surgió hace más de 3000 años a partir del pacto entre Dios y Abraham, consolidándose con Moisés y la entrega de los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí. 2) El judaísmo se basa en la creencia monoteísta en un único Dios creador y justo. 3) Los textos sagrados del judaísmo son la Torá, los Profetas y los Escritos, que constituyen la Biblia hebrea.

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COLEGIO COLOMBO GALES

DIVISIÓN DE BACHILLERATO
DEPARTAMENTO DE CIENCIAS SOCIALES
RELIGIÓN 7º

EL JUDAÍSMO
Introducción

Hace más de 3000 años se concretó la más revolucionaria de las experiencias religiosas. Fue la
antigua experiencia de Abrahám vivida por Israel en la superación de la cautividad de Egipto cuando
se concretó definitivamente en el Sinaí. El pacto del Dios de la libertad con el hombre libre. Dicho
pacto dice así:

Sch’ma Israel Adonai Elohenú Adonai Ekhot


(Oye Israel: Yawé es nuestro Dios; Yawé es único)

Estas palabras impresionantes, que Moisés, el intérprete divino, predicó a Israel, dieron origen a un
nuevo concepto cerca de Dios. Trazan una línea definitiva de separación entre las religiones de la
tierra. Las religiones monoteístas (Judaísmo, Cristiano e Islam) descansarán sobre esta afirmación
teniendo un tronco común entre ellas: la radical afirmación de la unicidad y exclusividad de Dios.

1-EL JUDAÍSMO
En las religiones vivientes, el judaísmo presenta una paradoja extraña. Aunque dio nacimiento a dos
religiones (Cristianismo e Islam) cuyos seguidores comprenden más de la mitad de la humanidad,
los fieles al judaísmo han permanecido en un número muy pequeño a través de los siglos.
El Judaísmo, desde el comienzo, se desenvolvió no solo como una religión, sino como un modo de
vida, una lengua, una nación.

1.1 LOS HIJOS DEL PACTO


Sus orígenes son antiquísimos y algo brumosos, indefinidos. La Biblia registra el arranque en la
Alianza de Dios con el caldeo Abrahm posiblemente en el año 1700 A.C en Mesopotamia, alrededor
de Ur. Ur era una de las ciudades caldeas de mayor civilización y donde existía una religión altamente
desarrollada mezcla de creencias sumerias y babilónicas. Abraham aceptó la mayoría de creencias,
rituales y mitos de sus antepasados, pero no aceptó la creencia en el politeísmo ni las imágenes
idolátricas que veneraban.

La reacción de Abraham fue una clara rebelión contra la idolatría y como consecuencia eso le
condujo a la idea de que no podía haber muchos dioses, sino exclusivamente UNO-creador y
gobernante de todo de lo que existe en el cielo y en la tierra. Lo que no sabremos nunca es el por
qué Abraham se rebeló contra la idolatría, sus razones. Simplemente constatamos el hecho.
Dios hizo un pacto con Abraham: “Dijo Yawé a Abraham: Sal de tu tierra, deja tu parentela y la casa
de tu padre y ve hacia la tierra que te indicaré. Haré de ti un gran pueblo”.

Dios le prometió a los descendientes de Abraham “Toda la tierra de Canaán en eterna posesión; y
yo seré tu Dios”. Este pacto se suscribió con el antiguo rito de la circuncisión, que ha sido cumplido
por los descendientes de Abraham hasta nuestros días actuales.
Los seguidores del judaísmo todavía se identifican a sí mismos como “los hijos del pacto” (En hebreo:
B´nai B´rith) y en sus oraciones se refieren a Abraham como “Padre Abraham” reconociéndolo como
primer hombre que abrazó la existencia de un Dios.

1.2 OYE, ISRAEL…(MOISÉS)


400 años bíblicos después de Abraham, uno de sus descendientes, llamado Moisés, surgió, llamado
por Yaweh y emancipó a los hebreos de su esclavitud en Egipto. Moisés se convirtió así en el gran
patriarca que no solo liberó al pueblo sometido sino que lo guió por el desierto, primero hasta el
Sinaí, donde dio forma a la doctrina judaica sino luego hasta la Tierra Prometida.
Moisés fortaleció la creencia en un Dios concretando en la Alianza de Yaweh con su pueblo en el
monte Sinaí: El Decálogo o Código de la Alianza es la parte más esencial de la doctrina judaica. (Ex
19-20; Dt 5)

Una reivindicación monoteísta


-No tendrás mas que a Yaweh…
-No harás imágenes talladas, no te posternarás ante ellas ni las servirás.
-No tomarás en nombre de Yaweh, tu Dios, para engañar…
Un estilo de vida
-Acuérdate del día del sábado para santificarlo.
- Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolongues tus día…
-No cometerás homicidio.
- No cometerás adulterio.
- No robarás.
- No darás falso testimonio contra tu compañero.
- No desearás los bienes de tu prójimo.
(Ex, 20 ó Dt. 5-6)

La base del judaísmo, pues, es una creencia, un artículo de fe, sobre la cual descansa ta la edificación
ética y doctrinal de Israel. Es la Shema (El nombre): “Oye Israel, Yaweh es nuestro Dios, ¡y Yawhe
es uno!”

Pero a pesar de esto, el Dios del Sinaí se haya íntimamente relacionado con la existencia diaria del
hombre sobre la tierra. Es cierto que se espera una “una vida más allá de la muerte”, pero su objetivo
no es preparar al hombre para esta vida de ultratumba sino de guiar al hombre por los pasos de esta
“vida del más acá”. Su preocupación (su santidad) es cumplir los deberes morales que se derivan
tanto de su relación con Dios como de su relación con sus semejantes en esta vida (aquí y ahora).

Es el cumplir la voluntad divina con todas las cosas creadas la que obsesiona al judío. Dicha
“Voluntad divina” está contenida en la Torá, palabra que significa al mismo tiempo doctrina y ley (y
que se equipara en el sentido más estricto a los 5 libros del Pentateuco: Génesis, Éxodo, Levítico,
Números y Deuteronomio). En sentido más amplio Torá significa para el judaísmo “ Nabiim” o sea
los libros de los Profetas y “Ketubim” o sea libros sapienciales, es decir la casi totalidad del A. T o
Sagrada Escritura.

2- EL DIOS DEL SINAÍ

Las características de Yaweh (El Dios manifestado en la gran hierofanía del Sinaí) son las siguientes:
- Es un Dios incorpóreo. Difiere al abstracto hinduista del “alma cósmica” en la que el hombre
tratará de fundirse una vez se haya liberado de las engañosas ilusiones del mundo y del
fatigoso “ciclo de la vida”.
- Es un Dios creador. Toda la vida depende de Él. Es un Dios voluntariamente interesado en
el hombre y por la vida. Que tomará la iniciativa para que el hombre “sea hombre” y “viva
con dignidad”.
- Es un Dios de esperanza. Un Dios bueno y optimista, de Él depende todo bien. Su plan es
compartir la felicidad con el hombre. Por eso lo crea “a su imagen y semejanza” y le otorga
l libertad y el acabado de la creación (nombra al hombre su ayudante, confía plenamente
en èl), La vida y el hombre no son una vana ilusión, ni el fruto de un determinado ciclo
cósmico que se repite sin fin.
- Es el Dios de la justicia y la Santidad. Es considerada la justicia uno de los atributos que
mejor definen a Dios. Por eso en el judaísmo el hombre justo es el hombre santo porque se
asemeja al principal atributo de Dios. Los profetas inciden en este aspecto de Dios exigiendo
un comportamiento idéntico al hombre.
- Es el Dios de la solidaridad o caridad. Desde el comienzo de la Biblia se recuerda “Abre tu
mano ampliamente a tu hermano, al necesitado y al pobre”. Es una de las grandes virtudes
de Dios que liberó al pueblo de sus carencias y por ello hay que practicarla en este mundo
entre los hermanos.
Así pues, la vida para el hombre no es una carga sino un regalo de Yaweh, por eso debe aprovecharlo
y ajustar su vida a su plan (“La voluntad de Yaweh, la Ley”)

Con el monoteísmo aparece la idea positiva y optimista de la religión, en el claro contraste con el
pesimismo radical de las religiones asiáticas y politeístas.
El planteamiento humano y el de Yaweh siguen la misma línea. Cuando más se entiende a ese Yaweh
más potencias humano se desarrolla y viceversa.
El nombre de Dios es de hecho impronunciable. El hombre judío no lo nombra y se refiere a Él con
palabras sucedáneas, “Él”, Adonai (Señor), YHWH (Pronunciado Yaweh (Es el que es).

3- LAS ESCRITURAS
3.1 Tana´j
La Biblia hebrea se le conoce popularmente como Tana´j. Está formada solo por los escritos hebreos
y se estructura en 3 secciones: La Torá (Pentateuco), los Noviim (Profetas) y los Ketuvim (Escritos)

EL PENTATEUCO (Torah). Comprende los 5 primeros libros de la Biblia (Génesis, Éxodo, Levítico,
Números y Deuteronomio). Para su uso litúrgico se sigue escribiendo en rollos de pergamino, como
en la antigüedad, por escribas especiales y se conserva con toda veneración en el lugar de honor de
la sinagoga de donde se saca en procesión para la lectura solemne del sábado.
La tradición judía atribuye su redacción a Moisés, el legislador. Los 5 libros abarcan desde la creación
del mundo, la historia de los patriarcas, la entrega de la ley en el Sinaí y la muerte de Moisés ante
Canaán. En el s V-IV a.C, la narración fue dividida en 4 partes y transcrita en 5 volúmenes o rollos
por motivos de conveniencia. De ahí la denominación de Pentateuco.

LOS PROFETAS (“Noviim”). La Biblia Hebrea contiene 2 secciones proféticas: los “profetas
anteriores” que dan una interpretación de la historia de Israel desde la entrada en Canaán después
del Éxodo de Egipto, hasta la cautividad de Babilonia (586 a.C) La separación en 4 libros pudo ser
resultado de un desarrollo posterior para hacer cómoda su lectura. Los “Profetas posteriores”,
constituyen un conjunto de obras que abraza un arco desde el siglo VIII al V a.C, la formación y
vicisitudes de los reinos de Israel y Judá, el exilio de Babilonia y los comienzos del segundo templo.

LOS ESCRITOS (“Ketuvim”). El término hebreo “escritos” describe el carácter de miscelánea de esta
colección. Contienen escritos muy diversos como poesía, literatura sapiencias, libros históricos.
Cinco de estos libros forman los “5 rollos” (megillot) leído en las fiestas anuales de la sinagoga.

3.2 MISHNA Y TALMUD


Tras la destrucción del templo y sus ceremonias en el año 70 d. C, la identidad judía se basó en la
transmisión del saber judío y la transferencia de los símbolos de la religión del templo a otros
aspectos de la vida judía.
Pero la Torá se concibió para una práctica ruda en el desierto. Posteriormente se construyó la
sociedad. Hubo añadidos, correcciones, interpretaciones distintas. Los profetas se indignaron con la
vida laxa de reyes y pueblos. Así pues, a la Torá (Ley escrita) se fue añadiendo una ley oral que se
fue transmitiendo por generaciones. Los fariseos las admitían, los saduceos dudaban de su validez.
El estudio de la Mishná constituye uno de los deberes que conducen a la salvación, puesto que es el
estudio de la voluntad de Yaweh.
Los rabinos desarrollaron un sistema de leyes y costumbres a través de una intensa discusión sobre
la tradición judía y su adaptación a las circunstancias cambiantes. Estas decisiones rabínicas o “leyes
orales”, que abarcan todos los aspectos de la vida religiosa y secular, fueron codificadas hacia el año
200 d.C en el Mishná (“La enseñanza”), que está dividido en seis “ordenaciones” y subdivididos en
63 “tratados”.

La Mishná se convirtió en objetos de posteriores discusiones en las distintas comunidades judías.


Los amplios debates rabínicos sobre la Mishná, con opiniones tanto mayoritarias como minoritarias,
fueron compiladas en el Talmud (“Estudio”). Existen 2 recopilaciones diferentes: El Talmud de
Jerusalén (hacia el año 400 d.C) y el Talmud de Babilonia (Hacia el año 500 d.C). El talmud babilónico
se convirtió en la colección de tradiciones judías aceptada por la mayoría. Ambos Talmudes emplean
el mismo texto de la Mishná, pero difieren en el relato de los debates.
El Talmud es muy apreciado en círculos rabínicos y se le valora como texto sagrado con una
importancia similar al de la Biblia. Todo el conjunto de ediciones (Tosafot), los comentarios y los
comentarios de los comentarios han continuado hasta la época moderna..
Siguiendo la tradición rabínica de “construir una tapia en torno a la Torá”, los rabino trataron de
salvaguardarse con regulaciones y costumbres adicionales. En teoría, se consideraba menos grave
violar una de las “tapias” que uno de los 613 mandamientos fundamentales de la Torá propiamente
dicha.

4- LAS MANIFESTACIONES EXTERNAS DE LA FE


4.1 La “mezuzah” y los “tefilin”
La “mezuzah” (jamba de las puertas) las familias judías instalan en las puertas de sus casas una cajita
que contiene 15 versículos de la Sagrada Escritura, en concreto del 2º discurso de Moisés a su pueblo
donde les exhorta a que sigan los mandamientos, a amar al Señor y a enseñar sus palabras a sus
hijos. Ya hacia el final, les pide que escriban estas palabras “en los postes de tu casa y en tus puertas”
(Dt 6,4-9 y 11, 13-21). Al pasar junto a la cajita los judíos piadosos la acostumbran a besar o
simplemente la acaricias, con lo que proclaman que aquella es una casa judía, ya que la casa para el
judío es el centro de la fe junto al templo o la sinagoga de Yaweh.
Los “tefillin” o filacterias son pequeñas cajas de cuero negro que contiene pasajes de la Escritura.
Se ata alrededor del brazo izquierdo (cerca del corazón) y alrededor de la cabeza (cerca de la mente)
con cintas negras de cuero. Excepto el sábado, las usan los hombres para la oración diaria de la
mañana. Su finalidad es obedecer las instrucciones del Deuteronomio: “Y estas palabras que yo te
mando hoy, estarán sobre tu corazón… y has de atarlas por señal de tu mano, y estarán por frontales
entre tus ojos”…Las correas se enrollan formando 7 vueltas (los 7 días de la creación) y formando la
impronunciable palabra Yaweh (YHWH). Luego dan vueltas a la mano y acaban envolviendo el dedo
corazón.
4.2 LA ORACIÓN
En el judaísmo, la oración es muy importante. Tanto como la Torá. En efecto es una recitación de
pasajes de la Torá y por lo tanto es un acto de adhesión a la ley de Yaweh.
Es también un acto de presencia de Dios en la vida del piadoso judío o de su pueblo. Sustituye
también al templo por lo que equivale a un sacrificio, o sea, un momento una parte del tiempo dado
por Dios y que el hombre le devuelve.

El uso del Talit (chal de la oración) es un significado de que la vida está consagrada al servicio de
Yaweh.
Hay tres oraciones que marcan los tres momentos del día.
-“Saharit” o la oración de la mañana (al empezar el día). Celebra la salida del sol sobre las tiniebras.
Es cuando se usa el tefillin y el talit.
-“Minha” o la oración del medio día. Se da gracias a Yaweh que nos libera, nos perdona y reina en
la luz.
-“Arbit” o la oración del atardecer. Hace entrar en la paz nocturna, que es de Yaweh.

Las oraciones son siempre en plural: la que reza es la comunidad. Si se hacen en la sinagoga, las
suele dirigir el rabino y la asamblea asiente con su “amin”

4.3 EL TEMPLO

EL TEMPLO DE JERUSALÉN

Construido por el rey Salomón (972-932 a.C), el templo reemplazó al santuario de Silo, primer centro
religioso de las 12 tribus de Israel, de manera que el santuario de campaña que los israelitas habían
dispuesto desde la Alianza del Sinaí, quedó fijado en un lugar concreto.

El templo acogía el Arca de la Alianza, que contenía las Tablas de la Ley grabadas por Moisés bajo el
dictado de Yaweh y el candelabro de los 7 brazos (menorah) símbolo de la creación.

Toda la vida del pueblo elegido transcurría alrededor del templo. Era el punto de referencia total.
Los judíos ofrecían sacrificios tanto comunitarios como particulares, peregrinaban a él para celebrar
con pompa y júbilo las grandes fiestas del calendario judío en especial l más solemne de ellas, la
Pascua (Pesah).
Nabuconodosor destruyó el templo de Salomón en el 515 a.C. El arca desapareció probablemente
destruida por los vencedores. El segundo templo, reedificado tras la cautividad de Babilonia, fue un
edificio mucho más modesto que el anterior.

El rey Herodes, el Grande, cinco siglos después (40-44 a.C), lo amplió y lo embelleció
considerablemente, siendo el orgullo del pueblo judío. Dicho templo fue a su vez destruido por las
legiones romanas de Tito en el año 70 d.C
De este segundo templo subsite hoy el muro occidental, llamado “Muro de las lamentaciones”, uno
de los lugares santos del judaísmo. La esperanza mesiánica se expresa en la expectación de un tercer
Templo que será construido con la venida Mesías y será “una casa de oración para todas las
naciones”.

El monte Garizim
Los samaritanos, darán culto a Yaweh en el monte Garizim, cerca de Sikem no en Jerusalén. Este
hecho los distanció de la comunidad de Judá, quienes a la vuelta de la cautividad de Babilonia (721
a.C) reivindicaron Jerusalén como centro de culto y sede del único templo. La polémica, e incluso la
separación, proviene que los samaritanos edificaron en respuesta un templo rival al de Jerusalén en
el monte Garizim.

4.4 LA SINAGOGA: “Bet Hakenneset” (Casa de la asamblea)


La destrucción del templo, en el año 70 d. C, se creó una nueva situación. Se crea una nueva
estructura religiosa judía centrada en la sinagoga como lugar de reunión y oración, que puede
edificarse en cualquier lugar donde haya una comunidad consolidada y que se convierte en el
equivalente de lo que era el Templo de Jerusalén.

El pilar principal de la religión judía será, a partir de la desaparición del templo, la Torá como ley de
cumplimiento inexcusable. Los rollos de la Torá son el altar; el estudio de la Torá, la oración y las
acciones correctas, el sustituto del templo.
El judaísmo da mucha importancia a la asamblea, a reunirse para orar, estudiar, discutir…juntos.
Cuando el templo estuvo en pie era el sacerdote quien oficiaba el sacrificio y dirigía la oración. Pero
con su ausencia, la asamblea se reúne en la sinagoga, alrededor del rabino y en la enseñanza de la
Torá.
Es la “Bet Hakenneset” o casa de la asamblea. No es un lugar de culto sino un lugar donde algunos
se reúnen para para o para enseñar. Allí se guarda la tradición y se participa en ellas mediante la
oración comunitaria. Cada aldea, cada barrio, tiene una o varias sinagogas. En Jerusalén, en tiempos
de Cristo se contaban mas de 400.

Las antiguas sinagogas estaban vueltas hacia Jerusalén. Las sinagogas carecen por regla general de
ornamentación. Las ortodoxas separan a las mujeres (balcón superior) de los hombres. Los liberales
han superado dicha división.
La parte esencial es el “Arca de la Torá” que suele ser un armario situado al oriente. Sobre un estrado
“Almamón” o “bima” se tienen las lecturas y las oraciones. El arca santa está flanqueada por dos
candelabros se siete brazos “menorá”

Durante las ceremonias los hombres llevan la cabeza cubierta con el “talit” o “taled” –chal de
oración-
El rabino no es un sacerdote. Es un simple maestro o un erudito de la ley. Tiene por un lado la misión
de la enseñanza religiosa tanto de los adultos como de los niños. Pero por otro lado representa a la
comunidad ante las autoridades civiles.

4.4 LAS FIESTAS

Las fiestas son la auténtica argamasa para la consolidación de las familias judías. Y esta es la base
del judaísmo. En la familia se forma y se transmite el sentimiento de fidelidad y del pueblo elegido
tan típico del judaísmo.
4.4.1 El Sabbat
Punto importante de la vida judía es el Sábado. La vida familiar se enriquece con dicha fiesta. Los
ortodoxos no trabajan, no cocinan, desconectan el teléfono… los liberales son menos meticulosos,
pero todos celebran el sábado.
El sábado comienza al anochecer del viernes. Es entonces cuando la señora de la casa rodeada de
su marido y de sus hijos encienden los cirios (tantos como miembros de la familia) y pronuncia la
bendición. Inmediatamente después el padre bendice el vino y corta el pan del sábado. Así comienza
un periodo de convivencia familiar donde toda la familia ora y dialoga unida. Antes o después de la
comida del sábado se suele ir a la sinagoga donde hay un culto especial con la lectura de la Sagrada
Escritura.
Durante la Diáspora o dispersión de la comunidad judía fuera de su territorio (74 y 135 d.C), un
importante número de judíos se vieron obligados a vivir fuera de Palestina, en ambientes paganos
como religión prohibida o como religión tolerada. Dicha diáspora no hizo mas que alentar la
esperanza de reconstruir un estado judío y sirvió para aumentar sus vínculos de pertenencia a un
pueblo. La práctica del Sabbat fue clave para mantener la conciencia de pueblo. Un antiguo
proverbio judío dice: “El sábado ha guardado mas a Israel que Israel el sábado”.

4.4.2 Las cinco grandes fiestas


La creencia milenaria y la espera en la venida del “Mesías” o “Ungido” (Mesianismo) alienta el
espíritu de fidelidad y de alegría en el judío piadoso. El Mesías aparecerá como el enviado de Yaweh
y traerá a la humanidad la salvación prometida: Un reino de paz, justicia y fraternidad sobre la tierra.
(Is. 11,9). Con su venida comenzará un periodo de entendimiento universal e Israel dejará de estar
sometido y oprimido por los otros pueblos. Existen varias concepciones de Mesías en Israel: el
“Mesías Hijo real” descendiente de David (Sal 2,2), el “Mesías profético” (Is. 61, 1), el “Mesías Hijo
del Hombre” (Dt. 7,13). Para un judío piadoso no es una expectación pasiva sino que exige una vida
llena de fidelidad a la Alianza del Sinaí. El calendario festivo ayuda a Israel a lograr esta actitud.

Cinco grandes fiestas van jalonando el año judío. Todas ellas tiene como fin recordar ciertos
acontecimientos pasados donde Yaweh intervino a favor de su pueblo.

1- Ros Hasana: Es el comienzo del año (segunda quincena de septiembre, aproximadamente).


Es la ocasión para que el judío se juzgue a sí mismo. Es el momento de un gran examen de
conciencia. Este día suena el dhofar, o cuerno de macho cabrío, recordando el sacrificio de
Isaac, que gracias a Yaweh salvó la vida. Atestigua que Yaweh está presente en la vida de su
pueblo.
Le siguen 10 días aptos para el arrepentimiento “Los días terribles”. Los 10 días que siguen son
días de penitencia. Recuerdan el pecado de la idolatría, símbolo de todos los pecados, cuando
el pueblo adoró el becerro de oro en el desierto, negando al único Dios verdadero. Estos “días
terribles” se piensa que el mundo entero comparece ante Yaweh para pedirle perdón por los
pecados cometidos, especialmente contra el prójimo.
2- Yom kippur: Es el día del perdón. El sábado de los sábados con que acaba la década
penitencial. Se celebra entre el 24 septiembre al 12 de octubre.
Es la fiesta más popular de todas. Este día muchos israelitas que no practican asiduamente se
acercan a la sinagoga. Es el día de la purificación y de la extrema misericordia de Yaweh. Este día se
suelen llevar vestidos blancos para recordar las palabras de Isaías “Yaweh blanqueará los pecados”.
El oficio es largo y comienza con el “Kol Nidrei” (Los votos) fórmula que anula todos los juramentos
hecho el año anterior y que no se pudieron cumplir. Es una especie de absolución general. Así el
creyente está dispuesto a emprender un año realmente nuevo.
3- Sucot: Es la fiesta de los tabernáculos o de las tiendas. Recuerda el tiempo que el pueblo
tras el Sinaí tuvo que pasar aún en el desierto. Se recuerda la intervención protectora de
Yaweh.
Se celebra a mediados de octubre y dura 7 días. Los dos primeros son de paro. Los judíos piadosos
abandonan sus casas y se reúnen en tiendas o chozas, manifestando que el pueblo es un pueblo “en
camino”, dispuesto a seguir la llamada de Yaweh, sin fijarse el sitio donde están.

4- Pesah: Es la pascua. La conmemoración de uno de los episodios capitales de la fe judía. Es


el recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto. La fiesta en que Yaweh libera a su
pueblo.
Se celebra el 15 de Nisán (Abril). La noche de la Pascua se celebra una cena recordatorio de la
liberación de Egipto. Las oraciones y preceptos de la cena de pascua están minuciosamente
detalladas en la “haggadá”. Cada uno de los manjares tiene un significado especial y durante la
comida el “seder” (víspera de pascua” tiene como fin instruir a los más jóvenes en la gozosa
esperanza de la Pascua.

5- Sabu´ot: La palabra significa semanas. Viene a corresponder con el pentencostés cristiano.


Se celebran 6 semanas, 50 días después de la Pesah. Se llama también fiesta de las primicias.
Recuerda el don de la Torá en el monte Sinaí. Es una fiesta fundamental.

4.4.3 FIESTAS SECUNDARIAS


Además de las 5 fiestas básicas y del sabat, el calendario judío también está sazonado de otros
momentos festivo-religiosos. Las familias judías aprovechan los días de fiesta para enseñar a sus
hijos la historia y la religión de Israel.
Si prescindimos de los días de fiesta, el ceremonial judaico sigue el curso de la vida humana.

-Los “purim” o recuerdi de la otra liberación del pueblo judío (por el rey persa).
-La “Hanuka” o fiesta de las luces que se recuerda la purificación del templo gracias a los macabeos.
-La circuncisión: el día octavo después de haber nacido se cirncuncida al niño para recordar la Alianza
concertada entre Yaweh y Abraham.
- El “Bar Mizwá”: a la edad de 13 años el niño es un “bar mizwá”, un hijo de la Ley y asume las
obligaciones de una persona mayor. Dicho día accede a la lectura de la Torá.
-Las bodas es un punto culminante familiar.

5-DIVISIONES ACTUALES DEL JUDAÍSMO


El genocidio nazi granjeó para los judíos una popularidad indudable a escala mundial que culminó
en la creación del Estado de Israel, que concentra a más de 4 millones de judíos.

Fuera de él, las comunidades judías se dividen en: comunidades de las diásporas antigua y medieval
(del Viejo Mundo) y de la segunda diáspora (el desplazamiento de numerosos judíos a América,
especialmente en el siglo XIX) que aglutinan a más de 10 millones de judíos. Además el judaísmo
actual está dividido, con grupos de presión diferente, entre los que sobresalen los radicales
ortodoxos.

Las corrientes más significativas del judaísmo las constituyen: ortodoxos, conservadores y
reformistas.
5.1 Los judíos ortodoxos
Pese a la presión generalizada, los ortodoxos no constituyen un grupo compacto. Se diferencian por
la defensa dogmática de temas delicados (la construcción del templo, el sionismo, la custodia de los
lugares santos, los pactos de gobierno en Israel, la política de pactos con los palestinos). En Israel
son fuertes y muy influyentes. Poseen alí grandes privilegios, siendo un grupo muy respetado e
incluso temido políticamente ya que poseen los medios de presionar al gobierno y exigirle el
cumplimiento de la ley religiosa (por ejemplo, impidiendo el tráfico de autobuses públicos en sábado
a Jerusalén).

Siguen de modo estricto la Torá y la interpretación rabínica sometiéndose a todas las prescripciones,
preceptos y prohibiciones consolidadas desde comienzos de la era. Tienden a la segregación incluso
el de la indumentaria, utilizando como seña de identidad el traje negro, de origen polaco, ya que los
judíos ortodoxos son mayoritariamente askenazíes (centroeuropeos)

Hay diferencias dentro de la ortodoxia, incluso en lo que a este tema se refiere, puesto que los judíos
sefardíes (originarios de la Península Ibérica; denominada por ellos Sefarad) son más tolerantes
frente a la vestimenta. Algunos grupos ultraortoxos tienen tendencias radicales y violentas contra
los que no se comportan como ellos, sean judíos o no, ya que se sienten amparados por la Torá en
sus acciones.

5.2 Los judíos conservadores


Los judíos conservadores tienen una posición más flexible. Permiten la crítica contextual bíblica
(práctica que los ortodoxos aborrecen) siempre que no se toquen puntos estimados como
esenciales en la revelación y que se consolide como mejor conocimiento del judaísmo y una
comprensión más correcta de los ortodoxos.
Intentan conservar del pasado lo máximo dentro de los límites de mitigar comportamientos
aberrantes (en la cuestión del Sabat son más laxos). Su mayor debilidad es que al no poseer unos
límites conceptuales definidos y no disfrutan de la seguridad interpretativa de los ortodoxos.

5.3 Los judíos reformistas


Por último, los reformistas son más racionalistas. Buscan adaptar el judaísmo al mundo moderno
aceptando el contexto laico de los Estados en los que viven y la moral común,
haciendo del judaísmo una práctica privada que no presente la mínima carga de autosegregación.

Aceptan la moral civil (sexual, matrimonial y reproductiva) del resto de la población. Adaptando sus
principios religiosos a los avances de la ciencia. Respecto a la crítica literaria, dudan del carácter
revelado de la Torá y del papel interpretador de los rabinos, no diferenciándose en su forma de
entender el mundo y de vivir la vida de sus convencinos no judíos. Esta tercera opción del judaísmo
se sumerge en el mundo de la secularización y su religión, aunque esté presente en el interior de
sus personas, no se evidencia en las actitudes exteriores.

Bibliografía
-Beryko, J. Introducción al judaísmo. Fleishman 1977
-Hattstein, Markus. Religiones del mundo. Köneman, 1997
-La Torá (Traducción basada en el Talmud). Martínez y Rica. Grupo Planeta, 1999.
- Vidal Manzanares, C. Textos para la historia del pueblo judío. Cátedra, 1995

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