Resumen: Dada la enorme relevancia que muchas cepas microbianas representan para las propiedades
metabólicas de los microorganismos, en pro de resguardar los procesos, bienes y servicios. Así, la aplicación
biotecnología de organismos se ha vinculado a mantener colecciones puras, viables y estables genéticamente,
esto, a través de métodos de conservación [1-6] y buscando garantizar una supervivencia de al menos el 70%
de las células [2-7].
PALABRAS CLAVES: cepas | procesos | conservar | relevancia | microbianas | medida | depende |
supervivencia | buscando | garantizar
INTRODUCCIÓN
Desde tiempos remotos los microorganismos han
sido empleados como materiales esenciales de
trabajo en la obtención de medicamentos
(antibióticos, vitaminas y aminoácidos),
elaboración de alimentos (pan, queso, leche,
bebidas y licores) y fabricación de solventes y
reactivos, entre otras aplicaciones. El creciente
uso de estos materiales biológicos en la
biotecnología y la protección medioambiental han
fortalecido la necesidad de mantener los cultivos
microbianos de manera que las propiedades que
los hacen importantes permanezcan estables.
La preservación de cepas microbianas no es tarea
fácil y debe garantizar la viabilidad, pureza y
estabilidad genética de los cultivos, características
que coinciden con los objetivos de un buen
método de conservación.1-3 El conocimiento de
las peculiaridades de las disímiles técnicas de
preservación existentes para su correcta
aplicación, así como el seguimiento continuo de
las propiedades de las cepas, propician su empleo
como inóculo confiable en la industria, la
docencia y la investigación.
Con frecuencia la elección de la técnica más
adecuada para conservar cultivos microbianos
resulta difícil, pues deben tomarse en
consideración los criterios de viabilidad y pureza
de las cepas, cambios poblacionales y genéticos,
número y valor de los cultivos, costo, suministro y
transporte de cepas, así como la frecuencia del uso
de los cultivos. El método de conservación que se
elija debe garantizar la supervivencia de al menos
el 70 % de las células por un período considerable
de tiempo, de forma tal que la población
sobreviviente se asemeje a la original como sea
posible, conserve las propiedades de importancia
de los cultivos y minimice la ocurrencia de los
eventos genéticos. De igual manera debe reducir
al mínimo el riesgo de contaminación y permitir
que la pureza del cultivo permanezca inalterable.