0% encontró este documento útil (0 votos)
190 vistas18 páginas

Monografia Civil Propiedad Horizontal

Este documento habla sobre la propiedad horizontal. Explica que la propiedad horizontal es un tipo de propiedad donde un edificio pertenece a múltiples propietarios. Cada propietario posee exclusivamente su departamento u oficina, mientras que las áreas comunes como el suelo, escaleras y pasillos son propiedad compartida. También define las partes privadas y comunes de una propiedad horizontal.

Cargado por

Karoy
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
190 vistas18 páginas

Monografia Civil Propiedad Horizontal

Este documento habla sobre la propiedad horizontal. Explica que la propiedad horizontal es un tipo de propiedad donde un edificio pertenece a múltiples propietarios. Cada propietario posee exclusivamente su departamento u oficina, mientras que las áreas comunes como el suelo, escaleras y pasillos son propiedad compartida. También define las partes privadas y comunes de una propiedad horizontal.

Cargado por

Karoy
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDAD PÚBLICA DEL ALTO

MONOGRAFÍA
PROPIEDAD HORIZONTAL

NOMBRE: ADRIAN CUSSI


DOCENTE:
MATERIA: DERECHO CIVIL
FECHA: 22 DE OCTUBRE DE
2022
AGRADECIMIENTO
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN

El régimen de propiedad horizontal es el que regula cómo se tratan, compran, administran


y venden los departamentos, locales comerciales, bauleras, parqueos, etcétera, ya que
todos estos son un tipo específico de inmueble, llamado propiedad horizontal.
La propiedad horizontal en Bolivia es un tipo de inmueble con límites legales y no físicos.
Existe dentro de un inmueble real. Puede tener un dueño independiente y funcionar como
un inmueble físico. Departamentos, depósitos o locales comerciales son ejemplos de
propiedades horizontales.
Se llama generalmente "propiedad horizontal" a la que consiste en pisos o departamentos
de un edificio, pertenecientes a diversos dueños. No es un condominio, porque cada uno
es propietario de su apartamento. No es el caso de simples propiedades contiguas,
porque existen partes comunes, comenzando por el suelo. No se trata de un caso
especialmente complejo de relaciones de vecindad, sino de algo más, porque los servicios
comunes, la administración, etc., tienen modalidades especiales y pueden originar una
sociedad para ese efecto. Elemento característico de la propiedad horizontal es el de que
cada piso o departamento tenga su salida o acceso independiente a lugar público: calle,
plaza, etc. Igualmente es propio de esta figura jurídica, que las partes comunes del
edificio, son inseparables de la titularidad de los diversos apartamentos, de modo que no
se puede disponer de éstos sin hacerlo también respecto de las partes comunes. Muy
variados nombres se han propuesto para este fenómeno jurídico, tales como “propiedad
por pisos", "propiedad cúbica", "propiedad por volúmenes", etc., pero en nuestro país y en
toda América ha predominado la denominación de "propiedad horizontal”. El término
"propiedad horizontal" sugiere la posibilidad de que existan inmuebles superpuestos,
pertenecientes a diversos propietarios, contrariamente a la antigua concepción romana,
que consideraba al dueño del suelo, dueño de todo lo que esté sobre él sin límites de
altura, y dueño del subsuelo, sin límites de profundidad. Sin embargo, el concepto de
propiedad horizontal, no supone necesariamente la superposición de pisos, aunque esto
sea lo más corriente; también existe propiedad horizontal si los distintos departamentos
forman un solo edificio, aunque sea de una sola planta o nivel, pero siempre que los
diversos propietarios individuales sean comuneros de partes comunes, tales como el
suelo, el techo, las instalaciones, cuartos de portería, puerta general de la casa, etc. Este
concepto de la propiedad horizontal se recoge en los dos primeros artículos demuestra
Ley. El primero dice: "Los diversos pisos de un edificio, los departamentos o locales en los
que se divide cada piso, cuando sean independientes y tengan salida a la calle.
JUSTIFICACIÓN

La propiedad horizontal es una unidad de vivienda abstracta y jurídica, que sirve para
independizar unos espacios habitables de otros, sin necesidad de dividir un terreno, o de
dividir una construcción. La «unidad funcional» que se crea a partir del régimen de
propiedad horizontal puede estar superpuesta a otras unidades funcionales, y es además,
totalmente independiente de estas otras. 

Pongamos un ejemplo, un departamento (unidad funcional) en el 3er piso no tiene que


estar asociado a una porción de tierra en el terreno, y tampoco tiene que estar anclado a
la tierra misma, o a los departamentos colindantes. Aun así, este departamento es
considerado una propiedad privada e independiente desde el punto de vista legal.
Al ser independiente, este departamento puede ser embargado, hipotecado, vendido,
alquilado, etcétera, y también paga impuestos propios. Todo el espacio dentro de este
departamento se considera privado y sólo el dueño tiene derecho propietario sobre este
espacio. Los departamentos colindantes se consideran otras propiedades privadas e
independientes.

Por último, el terreno (así como las escaleras, ascensores, pasillos y similares) donde se
asientan las propiedades horizontales se consideran propiedad común y pertenecen a
todos los dueños. Pero ningún dueño, por su cuenta, puede hacer un cambio importante
en todo el inmueble o el terreno, sin que todos los demás dueños, de las demás
propiedades horizontales, estén de acuerdo (se necesita una aceptación por unanimidad
total para realizar cambios importantes en la propiedad común
OBJETIVO GENERAL
OBJETIVO ESPECÍFICO
MARCO TEÓRICO

La Propiedad Horizontal es el derecho privativo en parte y común en otra,


resultante de corresponder un mismo edificio a distintos propietarios, dueños exclusivos
cada uno de ellos, de un piso, departamento u otra vivienda independiente”. En este
concepto, o en otro que se consultara, siempre se encontraran dos imprescindibles
caracteres que concurren en forma igualitaria: el de individualidad y el de colectividad que
esta forma de propiedad contiene. En efecto, es la Propiedad Horizontal el ejercicio de un
derecho individual donde todos y cada uno de los copropietarios son dueños
únicos de su piso, departamento, habitación, etc., de manera totalmente exclusiva.
Y también es objeto del ejercicio de un derecho compartido, porque todos los
dueños lo son también de las partes comunes del edificio que les pertenece en lo
indiviso.

MARCO JURÍDICO

NATURALEZA JURÍDICA DE LA PROPIEDAD HORIZONTAL.

Esta forma de propiedad es permanente objeto de diferentes consideraciones en


lo que respecta a su naturaleza jurídica. Así inicialmente se la considero como una
forma de Servidumbre; luego coincidiendo con el Derecho Alemán surgió la teoría de
constituirse en una forma de sociedad de personas o de las denominadas personas
colectivas o jurídicas. Otros jurisconsultos opinaron que era una forma de copropiedad
donde excepcionalmente se permitía cierta exclusividad en el uso particular de algunas
partes determinadas, inclusive las consideradas como de uso colectivo. Actualmente y de
manera coincidente, el derecho moderno establece que la naturaleza jurídica de la
propiedad horizontal permite que cada copropietario sea dueño exclusivo de su piso o
departamento y dueño común sobre el terreno y la demás cosas de uso
comunitario en el edificio. Vale decir, que al lado de una propiedad individual coexiste
una propiedad colectiva sobre las partes comunes. Es su característica sobresaliente
la pluralidad de propietarios, sin embargo de lo cual el contenido central y más
preciado de la propiedad horizontal es la propiedad exclusiva. Es por ello que a través de
la reglamentación pertinente. Se persigue asegurar a los titulares singulares la mayor
cantidad de facultades individuales, que se hallan limitados únicamente por la
necesidad de conciliar esos derechos con los de los restantes copropietarios. Por otro
lado, los intereses comunes y la administración de los mismos se halla a cargo de todos
sus integrantes que conforman un especie de consorcio de propietarios- según Borda-
que actúa tomando decisiones de conformidad a las mayorías establecidas por la ley o
por el Reglamento respectivo, decisiones que tiene carácter de obligatoriedad para
todos, incluso para los disidentes.

Este aspecto refleja que se toman acuerdos con respecto a las cosas comunes,
con total abstracción de la voluntad particular de los copropietarios. Estas son las causas
principales de consideración de la naturaleza jurídica de la propiedad horizontal.
PROPIEDAD INDIVIDUAL DE LAS PARTES PRIVADAS Y COPROPIEDAD DE LAS
PARTES COMUNES.

La legislación nacional reconociendo el criterio doctrinal anteriormente expuesto, se


refiere a la propiedad Horizontal en el Código Civil a partir del Art. 184.- de la sección
III., Capitulo IV., Titulo III., Libro Segundo. Por sus particulares características, esta forma
de comunidad ha sido objeto además de reglamentación Especial a través de la Ley de
la Propiedad Horizontal o Ley N° 130, de 30 de diciembre de 1949, durante el
gobierno constitucional de Don. Mamerto Urriola Goitia, consta de 32 Artículos y sirve
de base a los preceptos del Código Civil. Con carácter Distrital, posteriormente la Alcaldía
Municipal de la ciudad de La Paz dicta mediante Ordenanza Municipal Nº 013/63 de
fecha 19 de julio de 1963, la “Reglamentación del Régimen de la Propiedad
Horizontal para la ciudad de La Paz”. Esta es en consecuencia, la base legal en la que se
sustentará la exposición del presente subtitulo y los posteriores.

Siendo el edificio, el objeto sobre el cual ha de recaer la Propiedad Horizontal y


existiendo en el mismo partes privadas de cada propietario individual y partes
comunes de todo ellos considerados en su conjunto, tanto la ley especial como el
Código sustantivo ha tratado de distinguirlos con la mayor precisión posible. En esta
virtud serán partes propias o privadas: el piso o departamento o la unidad representada
por una oficina, ambiente, etc. Es también parte privada la superficie respectiva del
ambiente, los tabiques divisorios, la puerta, ventanas, etc. De cada unidad independiente
y los medios de distribución de energía, agua, Servicios básicos en general, etc. Que
sean destinados a dichos ambientes.

Serán partes comunes, según el Art. 3.- de la Ley: todos los bienes de uso común
necesarios para la existencia, seguridad, conservación del edificio y los que permitan a
todos y cada uno de los propietarios el uso y goce del piso departamento de su exclusivo
dominio; complementa tal disposición el Art, 187.- del Cód. Civil al distribuirlas en tres
grandes grupos: a) El suelo sobre el que se levanta el edificio y otros; b) Los locales para
la administración, portería, etc., que ellas están constituidas por las áreas de servicio
común; c) La Obras e Instalaciones que sirvan para el uso y goce común, como
ascensores, acueductos, etc., etc.. En este sentido el citado Art. 187.- Así las enumera:
a).- El suelo sobre el cual se levanta el edificio y los cimientos, muros exteriores y
sopórtales, techos, patio, escaleras, puertas de entrada, vestíbulos, pasillos y en general
todas las partes de uso común

b).- Los locales para la portería y la vivienda del portero, lavandería calefacción central y
para otros servicios comunes similares.

c).-Las obras e instalaciones que sirvan para el uso común, ascensores, acueductos,
plantas para agua, gas, calefacción, energía eléctrica y otras similares, hasta el punto de
separación de las plantas respecto a los espacios que correspondan exclusivamente a los
propietarios singulares.

Indudablemente que esta enumeración no es de carácter limitativo, de manera que si


existieran algunas otras cosas comunes en el edificio o fueran indispensables para su
existencia, serán también consideradas en esa calidad. De igual manera, no se admite el
acuerdo en sentido de que algunas de las cosas comunes pertenezcan solamente a
determinados propietarios.

DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS PROPIETARIOS HORIZONTALES.

Para ello tomamos en cuenta que es principio general que cada copropietario es
dueño exclusivo de su parte propia con los derechos correspondientes a esa calidad al
igual que sus obligaciones; y todos los dueños son copropietarios en lo que respecta a las
partes comunes ejercitándose en esa medida los derechos y las obligaciones.

1).- Derechos sobre las partes propias; Su derecho es pleno al tenor del Art. 185.-, con
ciertas restricciones propias de una forma de convivencia en un mismo edificio.

Por ello el citado Artículo como el siguiente 186.- que se refieren al ejercicio del
derecho propietario en el uso, goce, disfrute y disposición del piso y compartimiento,
exigen respeto a la naturaleza del sistema de Propiedad Horizontal y del edificio,
compatibilidad con el interés de los restantes copropietarios y observación estricta
del reglamento respectivo. Es de aplicación al caso, también el Art. 8 de la ley N° 130.
2).- Obligaciones sobre las partes propias; la de conservar y reparar el piso o
departamento a su costo personal. Y, la de cumplir con el pago referido a los impuestos,
consumo de energía, etc., igualmente se hallan comprendidas la obligaciones en las
cargas o gravámenes sobre el piso.

1).- Derechos sobre las partes comunes; El Art. 188.- establece el principio de que los
dueños son copropietarios de las partes comunes en proporción al valor del piso o
compartimiento que les pertenezca (algo que en la copropiedad se conoce como
cuota), a menos que haya disposición contraria en el titulo constitutivo.

Cada copropietario podrá servirse a su arbitrio (dentro de la cantidad de su cuota), de las


partes comunes, siempre que los utilice según su destino ordinario y sin perjuicio del uso
de los demás titulares, en cuanto al derecho de innovar como características de la
copropiedad, podrán realizarla los copropietarios con la aprobación de por lo
menos 2/3 del valor del edificio, siempre que tenga por finalidad el mejoramiento de la
cosa común o del edificio. Sin embargo si su carácter es voluntario o muy gravoso, se
requiere el acuerdo unánime.

Por ser la Propiedad Horizontal de una naturaleza tan particular, se hallan ligados de
manera indisoluble el derecho privado con el derecho común, y por ello no pueden los
copropietarios, ni individual ni conjuntamente, enajenar o grabar las partes comunes
independientemente de su piso. Así lo establece el Art. 192.- del Cód., Civil y 7 de la ley
N° 130.

2).- Respecto de las Obligaciones sobre las partes comunes; son aquellas que
corresponden a todo propietario, como ser el pago de los gastos normales de
conservación, reparación, mejoras, modificaciones, innovaciones, etc., que según el
Art. 191.- deberán ser cubiertas por los copropietarios en proporción al valor de
cuotas que otorgue la propiedad del piso o habitación, salvándose en su caso, la
disposición en contra que estipulara el título constitutivo. Si se trataran de cosas
destinadas servir en diferente proporción por el uso que cada copropietario pueda hacer
de ellas, las obligaciones se distribuirán en esa misma proporción.

Esta obligación de contribución de gastos es totalmente obligatoria y establece una


excepción al principio de la renunciabilidad, pues de acuerdo al Inc. II. del Art. 188.-
del Cód. Civil: “El copropietario no puede, ni renunciando al derecho de las partes
comunes, sustraerse a contribuir en los gastos de conservación”.
Otras obligaciones comunes se refieren a las que signifiquen responder por las
cargas o gravámenes sobre las cosas comunes o sobre el edificio en la totalidad.

REGLAMENTO Y ADMINISTRACIÓN EN LA PROPIEDAD HORIZONTAL.

Tanto la ley respectiva como el Código sustantivo exigen que para constituir un
sistema de Propiedad Horizontal, al margen de otros aspectos de orden técnico, se
observen los requisitos establecidos por la ley especial.

Por ello la importancia que revisten, los Arts. 194.- del Cód. Civil y 12.-, 13.- de la ley
especial, que exigen la redacción y constitución de un Reglamento que establezca las
normas generales sobre el uso, goce disfrute y disposición de las cosas comunes, los
derechos y obligaciones en general, la administración y la redacción del Reglamento, que
deberá ser proyectado por los dueños en Asamblea General a tiempo de la conformación
del Sistema en cualquiera de sus formas.

En cuanto al Reglamento es necesario y/o imprescindible que luego de ser


aprobado sea elevado a rango de escritura pública e inscrita en el DD.RR del
departamento correspondiente, adquiriendo fuerza obligatoria con referencia a terceros
que ingresan al sistema a cualquier título. Se practicará tal inscripción aun cuando el
edificio todavía no estuviera construido.

De otra parte, el reglamento podrá ser modificado por resolución de la asamblea


de copropietarios que reúnan el quorum mínimo de ¾ de participantes y por 2/3 de
votos que represente el valor del edificio. Igualmente se podrá dejarlo sin efecto o
reemplazarlo por otro

Esta formalidad de escritura pública e inscripción viene a constituirse en un requisito


ineludible por mandato de ambas leyes de la materia a objeto de que la Propiedad
Horizontal nazca a la vida jurídica. Sobre tal importancia, Hernán Racciatti en su
obra “PROPIEDAD POR PISOS O DEPARTAMENTOS” señala: “Se reúnen así los
requisitos de autenticidad y publicidad necesarios para la existencia del sistema con
relación a terceros..................... y se ponen los medios de evitar confusiones y
divergencias entre los habitantes del edificio que podrían hacer imposible el ejercicio de
los derechos comunes”. Con un reglamento bien estudiado y minuciosamente
adaptado a las modalidades de cada inmueble, se reducirán notablemente los
riesgos de conflictos y se posibilitara un normal desenvolvimiento del sistema de la
propiedad por pisos o departamentos.

Damos por descontada entonces la importancia del reglamento que se constituye


en una verdadera columna vertebral de la Propiedad Horizontal y en el que deberían
incorporarse todas las disposiciones que sean convenientes y necesarias para la buena
y mejor marcha del sistema. A continuación anotamos los puntos considerados
imprescindibles:

Especificaciones de las partes comunes del edificio.

Especificación de las partes privadas objeto de la propiedad individual. En


ambos casos deberá realizarse la descripción respectiva.

Establecimiento del valor proporcional de cada pido o departamento con


referencia al valor d todo el edificio, para permitir deducir la contribución en
los gastos comunes.

La información del uso, goce y disfrute de las cosas comunes.

La disposición de solo alguno (s) de los propietarios de usar ciertas


y determinadas cosas comunes.

El destino de inmueble.

Las cargas comunes y la contribución a que se someterán los


copropietarios.

La designación del Administrador, forma, duración, funciones, etc.

Las reuniones periódicas, convocatorias, presidencia, etc.

Domicilio de los copropietarios que por causas diversas no ocuparan el


edificio común.

Esta enumeración que desde luego no es taxativa, deberá tomar en cuenta


Además Lo establecido por el Art. 194.- Inc. III.: “Las normas del Reglamento no
pueden disminuir los derechos de los copropietarios que resulten de la adquisición ni
pueden derogar las disposiciones de los Arts. 188-III, 189, 190,192, 195, 196-II y 197”.

Por su parte, la ley de propiedad horizontal en sus Art. 14 y 15, Titulo II. Señalan que los
edificios en este sistema serán administrados por una persona natural o jurídica,
interesada o extraña.

Con ello y complementando por los Arts. 195.- y 196.- del Código Civil, se reconoce en
nuestra legislación la necesidad y existencia de la Administración del edifico.

ASAMBLEA DE PROPIETARIOS Y NOMBRAMIENTO DEL ADMINISTRADOR.

En primer lugar nos referimos a la Administración que ya fuera expuesta de manera


general

La designación del Administrador que puede ser uno de los dueños o una persona
extraña al sistema, será realizada en asamblea de copropietarios, así sea con el
quorum mínimo ya señalado, y por la mayoría de votos que represente a los dos tercios
del valor del edificio. Si por diversas circunstancias no se cumple este precepto, será el
juez competente quien designe a dicho Administrador a solicitud del (los) interesado
(s). La designación deberá constar en escritura pública y registrada en donde
corresponda. Por tanto, la asamblea de copropietarios es soberana y obliga, en cuanto a
la elección del Administrador a todos los miembros.

El Administrador dura en sus funciones un año y podrá ser reelegido indefinidamente. En


caso de que al vencimiento del término no se procediera a una nueva designación se
entenderán prorrogadas las funciones hasta que se nombre a un reemplazante.

Asimismo, se podrá proceder a su remoción en el momento que considere


conveniente la asamblea y con la mayoría ya indicada, al igual que se le podrá demandar
en juicio por faltas graves o comportamiento irregular.

En cuanto a sus facultades, corresponderá al Administrador entre otras actividades:


El cuidado y vigilancia de los bienes y servicios comunes.

La ejecución de los actos urgentes de administración, de conservación y


mantenimiento.

La ejecución de los acuerdos de la asamblea de copropietarios.

Llevará la representación legal del sistema del sistema de Propiedad Horizontal.

Recaudara las sumas que deberán satisfacer los copropietarios.

Velara por la observación correcta de las disposiciones legales aplicables como de


las normas del reglamento correspondiente.

Cancelará con los fondos existentes, las facturas de los pagos comunes.

Rendir cuentas, llevar libros de actas, y de administración.

Representar en juicio a los copropietarios, sea como demandante o


demandad, sea que promuevan por o en contra cualquiera de ellos, por o contra
terceros.

En países con mayor desarrollo en la materia, se cuenta con un consejo de


administración que tiene una importante labor y resuelve inconvenientes,
especialmente cuando el sistema de Propiedad Horizontal cuenta con numerosos
copropietarios. Su función principalmente fiscalizadora es de trascendental importancia
práctica, incluso cuando se produce la conclusión del funcionamiento de la Directiva de
la Propiedad Horizontal, es la administración que con su actuación impedirá la
paralización de las tareas administrativas.

Con referencia a la Asamblea de propietarios horizontales, comenzamos citando el Art.


179.- del Cód. Civil y 15 de la Ley respectiva.

Esta constituye el órgano deliberativo de la copropiedad y debe sujetarse en su manejo a


las siguientes normas: La asamblea quedara constituida con la existencia de
quorum con la presencia de por lo menos ¾ del valor del edificio, determinándose por
unidades y no por personas,. Si no existiera tal quorum luego de dos citaciones; ante
solicitud de parte interesada será la autoridad judicial quien adopte las medidas
conducentes.
Los acuerdos de la asamblea serán adoptados en votación que consiga la representación
de 2/3 del valor del edificio (conocemos como característica de toda forma de copropiedad
que son las cuotas y no las personas las que representan esos valores). Son de carácter
obligatorio para los disidentes minoritarios. Estas resoluciones se refieren a aspectos
como: designación de administrador, aprobación de la partida anual de gastos
necesarios, aprobación de rendición de cuentas del Administrador y, como dice el inc. III
del ya citado Art. :“.................en general para proveer a los asuntos de interés común
que no se encuentren dentro de las atribuciones del Administrador”.

Sin embargo de ello, los acuerdos que tengan por finalidad: la imposición de
gravámenes extraordinarios; las que tengan por objeto la construcción de mejoras
voluntarias o que conduzcan a una sensible alteración en el goce de los bienes,
requerirá la unanimidad de los copropietarios.

Actualmente se considera que el Art. 197.- del Cód. Civil establece que las decisiones
deben adoptarse al menos por dos tercios del valor de votos del edificio lo cual derogaría
de modo implícito lo establecido en el Art. 15 inc. 6) de la Ley de Propiedad Horizontal
que establece que las decisiones se tomaran por mayoría o por unanimidad (unidad).

CASOS DE DESTRUCCIÓN TOTAL O PARCIAL DEL EDIFICIO.

Son de aplicación al respecto los Arts. 193.- del Cód. Civil, 19.- y 20.- de la ley especial.

Habrá perecimiento parcial del edificio cuando se destruya por diversas causas, en
una proporción menor a los 3/4 de su valor y surgirán reglas de aplicación obligatoria.
Ellas son: Obligación de reparar el edificio o cualquier desperfecto, contribuyendo cada
propietario con una suma proporcional a los derechos que sobre ellos tenga, se entiende
de las partes comunes.

Esta contribución será acordada en asamblea de acuerdo a lo que establezca el


reglamento y tiene carácter obligatorio.

Las reparaciones del piso o departamento son de responsabilidad del propietario


individual.

También tiene carácter obligatorio y el infractor responderá por los perjuicios ocasionados
por su demora o negligencia.
Por ley, todo edificio de esta naturaleza debe estar asegurado contra riesgos
siendo responsabilidad del Administrador. Por ello la indemnización pagada por el seguro
en relación a las partes comunes, deberá utilizarse en la reconstrucción de ellas

Se ofrece la posibilidad al copropietario que no desee participar en la reconstrucción


de las partes comunes cumpliendo con su cuota, de ceder su parte tanto en las cosas
comunes como en su piso o departamento, a favor de los otros copropietarios. Lo cual
significa que se otorga a la minoría una opción: contribuir o ceder a los otros
copropietarios sus derechos sobre las partes privadas y las comunes.

En cambio cuando la destrucción es de los ¾ o superior a este valor proporcional del


edificio, existirá perecimiento total del edificio, caso en el que cualquiera de los
copropietarios podrá pedir la división o venta en subasta pública de los bienes que y del
suelo sobre el cual se asienta la edificación, salvándose el convenio en contrario.

EL ESTADO DE PRE HORIZONTALIDAD.

Permite según el Art. 198.- del Cód. Civil que se constituya hipoteca sobre los diversos
pisos y compartimento de un edificio en construcción o ya proyectado bajo el Régimen de
la Propiedad Horizontal. La inscripción que se haga del terreno sobre el cual se levantará
el edificio gravará la cuota parte de cada futuro copropietario y se extenderá a su piso o
compartimiento respectivo.

A medida que estos se vayan concluyendo, proporcionalmente a su valor y sin necesidad


de una nueva inscripción se tendrá por gravada esta nueva construcción.

De esta manera los futuros propietarios horizontales ya tienen gravada su cuota


(aun no reflejada de forma material), que responderá por la carga hipotecaria
impuesta hasta su cumplimiento.

Es necesario tomar en cuenta que para viabilizar este Sistema deberá existir
jurídicamente el sistema de Propiedad Horizontal (así sea no físicamente).
INSCRIPCION DE LA PROPIEDAD HORIZONTAL.

El sistema de propiedad horizontal cualquiera que sea la forma de su constitución,


para su vigencia necesariamente deberá estar inscrito en el Registro de Derechos
Reales del departamento respectivo. Para ello deberán observarse las novísimas
previsiones de la Ley Municipal (de orden administrativo), y las de Derechos Reales, todo
en cuanto a requisitos para los trámites de su inscripción

METODOLOGÍA

CONCLUSIONES

RECOMENDACIONES

BIBLIOGRAFÍA

También podría gustarte