Las soluciones amortiguadoras o buffers son aquellas que pueden disminuir los cambios de pH
debido a los iones H3O+ y OH–. En ausencia de estas, algunos sistemas (como los fisiológicos) se
ven perjudicados, al ser sus componentes muy sensibles a los cambios bruscos de pH.
Así como los amortiguadores en los automóviles disminuyen el impacto ocasionado por su
movimiento, los buffers hacen lo mismo, pero con la acidez o basicidad de la solución. Más aún, las
soluciones amortiguadoras establecen un rango de pH específico dentro del cual son eficientes.
Composición
Se prepara con un ÁCIDO DÉBIL y una SAL del mismo ÁCIDO o empleando una BASE DÉBIL y una
SAL de la misma BASE. Las sales son el par conjugado
Buffer ácido: Formado por un ácido débil y su sal. Ejemplo: CH3COOH/CH3COONa Ácido acético/
Acetato sódico
Buffer básico: Formado por una base débil y su sal. Ejemplo: NH3 /NH4Cl Amoniaco/ cloruro de
amonio
Importancia:
En la industria agrícola, las disoluciones tampón se usan para la fertirrigación y la
agricultura hidropónica (cultivar plantas usando disoluciones minerales y no suelo
agrícola). Todas las plantas tienen un intervalo de pH en que las raíces absorben nutrientes
de forma idónea. Una variación del pH puede afectar al proceso de absorción de las raíces:
disminuyendo la captación de minerales y aumentando la permeabilidad a sustancias
tóxicas como el aluminio. A su vez, una variación en el pH afecta a la solubilidad de la
mayoría de minerales.
En la industria alimentaria también son de gran importancia los parámetros del pH ya que,
por ejemplo, nos indica si la carne es apta para el consumo humano. Si la carne está entre
5,4 y 7,0 de pH, es apta para el consumo, pero a lo largo del tiempo el pH disminuye,
hecho que indica que su consumo no es pertinente.
En la industria vinícola, se deben de tener muy en cuenta las variaciones de pH en la
elaboración del vino. Este debe oscilar entre 2,8 y 3,5, puesto que a pH superior a 3,5
determinadas bacterias pueden atacar el vino y producir variaciones en el sabor.
Es sin duda alguna en la industria farmacéutica en la que se debe tener un control y
conocimiento más exhaustivo del pH, por distintas razones: Primeramente, para el diseño
de los medicamentos es necesario saber el pH de la zona del cuerpo en la que trabajará el
fármaco, pues si bajo ese pH las proteínas que queremos usar se desnaturalizan el
medicamento no tendrá efecto alguno.
En los organismos vivos, las células deben mantener un pH casi constante para la acción
enzimática y metabólica. Los fluidos intracelulares y extracelulares contienen pares
conjugados ácido-base que actúan como buffer.