PROCEDIMIENTOS DE AUDITORIA
Durante la ejecución de la Auditoría, el auditor debe asegurarse del cumplimiento
de las Normas de Auditoría Generalmente Aceptadas, y del conocimiento y
dominio del Manual de Auditoría de la entidad a que está subordinado, pues de
ello depende la calidad del servicio que debe brindar y los posibles riesgos en el
cumplimiento de los objetivos propuestos.
En este subproceso (Ejecución), debe cumplirse el Planeamiento concebido en
tiempo y con la calidad requerida, pues de ello dependerá el cumplimiento del
resto de los subprocesos:
Elaboración del Informe y;
Presentación del Expediente
Es importante, recordar que será la madurez de juicio del auditor (obtenido de la
experiencia), que le permitirá lograr la certeza moral suficiente para determinar
que el hecho ha sido razonablemente comprobado, de tal manera que en la
medida que esta descienda (disminuya) a través de los diferentes niveles de
experiencia de los auditores la certeza moral será más pobre. Es por eso, que se
requiere la preparación, la asesoría y la supervisión por auditores experimentados
para lograr la calidad esperada en este subproceso.
Se conoce que, al planear la Auditoría Interna, el auditor debe definir los objetivos,
el alcance y metodología dirigidos a conseguir esos logros, y es precisamente en
este subproceso donde deben cumplirse, pues debe lograr; identificar los asuntos
más importantes que deben ser tenidos en cuenta y que responden a las
necesidades específicas de la autoridad competente.
La Ejecución de la auditoria comprende los procedimientos generales que debe
aplicar el auditor interno en su trabajo para la obtención de información y los
métodos analíticos que emplea para alcanzar los objetivos previstos; la que ha
sido diseñada para la obtención de evidencias suficientes, relevantes y
competentes a incluir posteriormente en los informes.
La acumulación y evaluación de evidencia solo puede ser realizada a través del
trabajo de campo, producto de la obtención de documentación fehaciente e
información valiosa, además de una adecuada elaboración de pruebas y sus
resultados sobre los cuales se va a sustentar la opinión del auditor.
A continuación, mencionaremos algunas Normas Internacionales de Auditoría
(NIA) que están relacionadas directamente con esta etapa de la auditoría, y que
consideramos importantes para la ejecución del trabajo, por supuesto, sin restarle
relevancia a las otras NIA que también se relacionan con esta fase.
NIA 230 - Documentación de Auditoría.
En esta NIA se menciona la responsabilidad que tiene el auditor de preparar la
documentación de auditoría correspondiente a una revisión de estados
financieros.
Básicamente se dedica a dar los lineamientos que debe tener en cuenta el auditor
en cuanto a preparar la información que sustenta el dictamen de los estados
financieros, de manera suficiente y apropiada. Además de resaltar que debe
haber evidencia suficiente de que la auditoría fue planificada dentro del marco de
las Normas Internacionales de Auditoría, y los requisitos legales y regulaciones
que correspondan.
En el apéndice de esta NIA, se mencionan otras NIA que contienen requerimientos
específicos de documentación y las orientaciones al respecto, los cuales no limitan
la aplicación de la presente NIA.
NIA 330 - Respuestas del auditor a los riesgos valorados.
Esta NIA trata de la responsabilidad que tiene el auditor, de diseñar e implementar
respuestas a los riesgos de incorrección material identificados y valorados en la
ejecución de una auditoría y de conformidad con lo establecido en la NIA 315.
El objetivo del auditor es obtener evidencia de auditoría suficiente y competente
con respecto a los riesgos valorados de incorrección material, por lo tanto, el
auditor diseñará e implementará respuestas globales para responder a estos
riesgos. Estas respuestas pueden encontrar cabida en la elaboración adecuada de
pruebas de control y procedimientos sustantivos.
NIA 500 - Evidencia de auditoría
En esta NIA se explica lo que constituye una evidencia de auditoría en una
revisión de estados financieros, además señala el objetivo del auditor en cuanto a
preparar y aplicar procedimientos adecuados que le permitan obtener la suficiente
evidencia que respalde el dictamen de auditoría.
Esta NIA es aplicable a toda la evidencia de auditoría obtenida en el transcurso de
la auditoría; y se complementa con otras NIA que tratan aspectos específicos de la
auditoría (por ejemplo, la NIA 200, 315, 520).
Para lograr obtener evidencia de auditoría que sea suficiente y competente, el
auditor debe realizar procedimientos para valorar los riesgos; además de preparar
pruebas de controles cuando sea necesario y aplicar procedimientos sustantivos.
NIA 520 - Procedimientos analíticos
Esta NIA revela básicamente la responsabilidad que tiene el auditor de obtener
evidencia de auditoría, a través de procedimientos analíticos sustantivos. A
efectos de las NIA, el término "procedimientos analíticos" significa evaluaciones de
información financiera realizadas mediante el análisis de las relaciones plausibles
entre datos financieros y no financieros.
Los procedimientos analíticos incluyen la consideración de comparaciones de la
información financiera de la entidad, tales como:
La información comparable de períodos anteriores.
Los resultados previstos de la entidad, tales como presupuestos y
pronósticos, o expectativas del auditor.
La información sectorial similar, tal como una comparación del ratio entre
las ventas y las cuentas a cobrar de la entidad con medias del sector o con
otras entidades de dimensión comparable pertenecientes al mismo sector.
Se pueden emplear varios métodos para aplicar procedimientos analíticos. Dichos
métodos van desde la realización de comparaciones simples hasta la ejecución de
análisis complejos mediante la utilización de técnicas estadísticas avanzadas.
NIA 580 - Manifestaciones escritas
Esta NIA trata de la responsabilidad que tiene el auditor, en una auditoría de
estados financieros, de obtener manifestaciones escritas de la administración y,
cuando proceda, de los responsables del gobierno de la entidad, en donde se
manifieste haber cumplido con su responsabilidad de preparar los estados
financieros de manera íntegra, a través de la información que en ellos se revela.
Estas manifestaciones escritas las conocemos como Carta de Representación.
Por consiguiente, al ejecutar el trabajo, los auditores internos deben considerar:
los objetivos de la actividad que está siendo revisada y los medios con los
cuales ésta controla su desempeño;
los riesgos significativos de la actividad, sus objetivos, recursos y
operaciones, y los medios con los cuales el impacto potencial del riesgo se
mantiene a un nivel aceptable;
la adecuación y eficacia de los sistemas de gestión de riesgos y de Control
Interno de la actividad; y
las oportunidades de introducir mejoras significativas en los sistemas de
gestión de riesgos y de Control Interno de la actividad.
Estas consideraciones representan el marco de referencia para la ejecución de las
acciones relacionadas con los servicios de Auditoría o de Consultoría, que ha sido
previsto. Los resultados que se obtienen cuando se aplican estos procedimientos
son la fuente principal del contenido del informe correspondiente.