Facultad de Ciencias Veterinarias
-UNCPBA-
Diagnóstico y manejo en un rodeo de cría con
fallas reproductivas
Alcobedo, Renso Javier; Segonds, Sebastián; Cagnoli, Claudia Inés
Mayo, 2019
Tandil
Diagnóstico y manejo en un rodeo de cría con fallas
reproductivas
Tesina de la orientación Sanidad Animal, presentada como parte de los
requisitos para optar al grado de Veterinario del estudiante: Alcobedo, Renso
Javier.
Tutor: M.V. Segonds, Sebastián
Director: Vet. Cagnoli, Claudia Inés
Evaluador: Med. Vet; Dr; Catena María
Dedicatorias
A mi madre Alicia, por tantos años de amor y sacrificio para que llegue a ser
quién soy.
A Agustina, por su inmenso cariño y compañía durante todos estos años.
A mi familia, en especial a mis abuelos.
A la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNICEN y a todas aquellas
personas que de una u otra manera fueron parte de mi formación.
A mis amigos, los de siempre y a los que conocí acá, por todos esos lindos
momentos.
Agradecimientos
A mi directora Claudia Cagnoli, por su gran ayuda y constante predisposición
en la realización de esta tesina.
A Adrián Váter, por brindarme su experiencia, sus conocimientos y las
herramientas necesarias en los primeros pasos de la profesión.
A mi tutor de residencia Sebastián Segonds, por transmitirme su experiencia y
sus consejos de vida.
Resumen
La Argentina posee una tradición histórica como país productor de carne, en
donde se destaca a nivel mundial por la calidad de su producción. Por su parte,
la Cuenca del Salado es la principal zona ganadera del país, donde se registra
la más alta concentración de cabezas por hectárea. Sin embargo, las tasas de
destete de esta zona son del 76%, e incluso menores. Las causas de esto
pueden ser variadas, pero el mayor porcentaje de mermas está dado por la
incidencia de enfermedades infecciosas en la reproducción. El impacto de las
afecciones reproductivas de origen infeccioso disminuye enormemente la ya
escasa rentabilidad de los rodeos de cría, peligrando así la persistencia de
muchos productores bajo el modelo económico actual. A partir de esta
situación, surge la necesidad de aumentar la eficiencia de los rodeos a partir de
la reducción de las mermas, para ello se requiere abordar un diagnóstico
integral que permita como primer paso, determinar en qué momento ocurren
las pérdidas, cuáles son las causas y a partir de ello cómo actuar. El propósito
de la presente tesina es describir la situación de un establecimiento en el cual
se registraban bajas tasas de preñez, se detalla la situación inicial,
posteriormente se especifica el protocolo diagnóstico utilizado para determinar
las causas y por último se enumeran las estrategias de control que fueron
aplicadas; asimismo se comentan las medidas a implementar a futuro para
optimizar la producción. En la primera sección de la tesina se realizará una
revisión bibliográfica de los principales agentes infecciosos causales de fallas
reproductivas en bovinos; con énfasis en Campylobacter fetus el cual fue el
agente diagnosticado en el caso clínico.
Palabras claves: fallas reproductivas, diagnóstico, Campylobacter.
ÍNDICE
1. Revisión bibliográfica 1
1.1 Introducción 1
1.2 Enfermedades de etiología viral 2
1.3 Enfermedades de etiología parasitaria 3
1.4 Enfermedades de etiología bacteriana 3
1.4.1 Campylobacteriosis 4
1.4.2 Etiología 5
1.4.3 Distribución 5
1.4.4 Transmisión 6
1.4.5 Factores de riesgo 7
1.4.6 Patogenia 7
1.4.7 Aspectos clínicos 8
1.4.8 Respuesta inmune en la hembra 9
1.5 Diagnóstico del rodeo con fallas reproductivas 10
1.6 Medidas generales y específicas de control y prevención 12
1.7 Medidas de prevención y control para la campylobacteriosis 14
2. Caso clínico 15
3. Discusión 22
4. Conclusión 23
5. Referencias bibliográficas 24
REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
Introducción
La Argentina tiene una tradición histórica como país productor de carne. Con
un total de 54,8 millones de cabezas a marzo de 2018, y un volumen de
exportación al mismo año de 380 mil toneladas de res con hueso, se ubica en
el sexto lugar en el ranking mundial de exportadores (Senasa, 2018; IPCVA,
2018). La Cuenca del Salado es la principal zona de cría del país, en donde a
pesar de la reducción de la superficie ganadera a merced de la expansión de la
agricultura, el stock de hacienda no ha disminuido, sino que al contrario, ha
aumentado. Sin embargo, a pesar de que el potencial de destete de la zona
supera el 85%, el porcentaje promedio de la zona continúa siendo del 76%
(Maresca et al, 2011). Aumentar la eficiencia reproductiva podría ser la
respuesta para satisfacer el consumo interno y la exportación de carne, en un
mundo en constante crecimiento.
Una de las principales metas de los rodeos de cría está dirigida a mejorar la
eficiencia productiva, manteniendo los costos bajos para que el sistema resulte
rentable y sustentable. A pesar de ello pueden obtenerse bajos índices de
destete por pérdidas en los diferentes momentos del ciclo reproductivo.
Dos aspectos a tener en cuenta con respecto a la eficiencia de los rodeos son
la distribución de la parición, y los parámetros reproductivos:
La distribución de la parición es un concepto teórico, el cual parte de la
premisa de que, en un rodeo planificado, y con condiciones adecuadas de
manejo, la parición ocurre siguiendo una distribución teórica de 60, 20 y
10% para cada uno de los meses del servicio (considerando un servicio
estacionado de 90 días) (Carrillo, 1997).
Los parámetros reproductivos, por su parte son valores numéricos que
reflejan los resultados físicos obtenidos en las diferentes etapas del ciclo
productivo. En estos parámetros figuran: el porcentaje de preñez, el de
parición, el de terneros vivos una vez descontadas las muertes perinatales y
1
el porcentaje de destete (Carrillo, 1997). Los rodeos de cría de la Cuenca
del Río Salado y/o la zona Mar y Sierras, podrían aspirar a lograr resultados
con pérdidas dentro de los siguientes porcentajes (Chayer et al, 2015):
Pérdidas servicio/ tacto: 2-10%.
Pérdidas tacto/ parto: 2- 3%.
Pérdidas parto/ destete: 2- 3%.
Uno de los aspectos que repercuten negativamente sobre la eficiencia
reproductiva son las enfermedades infecciosas que afectan a la reproducción.
Más del 50% de las fallas reproductivas en bovinos son debidas a causas
infecciosas, por lo tanto, toda pérdida reproductiva debería considerarse de
origen infeccioso hasta que no se pruebe lo contrario (Campero, 2002;
Fernández et al., 2007). Dentro de las causas no infecciosas se pueden citar:
traumas, plantas tóxicas, deficiencias nutricionales, factores genéticos,
temperatura, estrés, desequilibrio endocrino materno, disfunción placentaria,
gestaciones gemelares, etc.
Dentro de las causas de origen infeccioso, se incluyen aquellas causadas por
virus, parásitos, bacterias y hongos. Se mencionarán las principales a
continuación.
Enfermedades de etiología viral
Diarrea viral bovina
Es producida por el Virus de la Diarrea Viral Bovina (VDVB). La
presentación varía según la etapa de gestación en la que se produzca la
infección y la cepa que actúe. La infección por una cepa no citopática antes
de los 120 días de gestación produce aborto o nacimiento de terneros
infectados en forma persistente (PI), entre los 120 y 180 días provoca
abortos y malformaciones congénitas, mientras que en las infecciones
posteriores a los 180 días el feto es inmunocompetente y responde al virus
con producción de anticuerpos. La infección con la cepa citopática causa
muerte embrionaria o fetal (Valera, 2007).
2
Rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR)
El agente causal es el Herpesvirus bovino tipo 1. Produce principalmente
abortos, generalmente en el último tercio de la gestación y el período desde
la infección materna hasta el aborto es variable, además de afectar durante
el periodo embrionario (Galosi, 2007).
Enfermedades de etiología parasitaria
Tritrichomoniasis
Es producida por el protozoo Tritrichomonas foetus. Se caracteriza por producir
muerte embrionaria y abortos en los primeros 5 meses de gestación. Sin
embargo los abortos ocurren en menos del 5% de las vacas infectadas
(Radostitis et al., 2002).
Neosporosis
La infección por Neospora caninum puede producir abortos, generalmente
entre el 5 y 7 mes de gestación. Además del aborto, la infección y muerte del
feto en los primeros estadios de la gestación puede conducir a la subfertilidad y
a la momificación fetal. También puede ocurrir el nacimiento de un ternero
infectado que puede ser clínicamente normal o padecer patologías nerviosas
(Barr et al., 1990; Anderson et al., 1991).
Enfermedades de etiología bacteriana
Brucelosis
Es producida por Brucella abortus. El aborto ocurre usualmente en el último
tercio de la gestación. La retención de placenta y la metritis son secuelas
frecuentes. Generalmente el feto es expulsado a las 24- 72 h posteriores a la
muerte in útero y se presenta generalmente como feto fresco (CFSPH, 2009).
Leptospirosis
Producida por Leptospira interrogans, serovares Hardjo (el más importante en
el bovino), Grippotyphosa, Pomona, Canicola e Icterohaemorrhagiae. Los
3
signos de leptospirosis aguda incluyen fiebre, anemia hemolítica,
hemoglobinuria, ictericia, elevada mortandad en animales jóvenes y abortos,
generalmente en el último trimestre de la gestación. El feto usualmente muere
entre 1 y 2 días antes de la expulsión (Rivera, 2001).
Campylobacteriosis
La campylobacteriosis genital bovina (CGB) es una enfermedad causada por
Campylobacter fetus caracterizada por subfertilidad, muerte precoz del embrión
y abortos (OIE, 2008). Existen dos subespecies conocidas de C. fetus: C. fetus
subsp. fetus, que habita intestino y tracto genital, y puede ocasionalmente
encontrarse en la cavidad prepucial del toro por contaminación fecal; y C. fetus
subsp. venerealis la cual tiene tropismo exclusivamente genital y sólo se
transmite por vía venérea (Campero et al, 1987). Puede aislarse del tracto
genital del ganado (ej. esmegma prepucial, mucus cérvico-vaginal) o de los
órganos internos de los fetos abortados (OIE, 2008).
La campylobacteriosis está caracterizada clínicamente por repetición de celos,
ciclos irregulares en las hembras y alargamiento del ciclo estral. La fertilidad
usualmente retorna a los 4-8 meses luego de la infección inicial. La pérdida de
la preñez se puede dar por muerte tardía del embrión o mortalidad temprana
del feto (30-70 días de gestación), aunque también causa abortos esporádicos
entre los 4 y 8 meses (Fernández et al, 2007). La enfermedad en los toros es
asintomática, Campylobacter se localiza en las criptas prepuciales y el glande,
sin afectar su libido ni su fertilidad y es más frecuente en toros viejos y adultos
(OIE, 2008).
La infección puede ser introducida al rodeo mediante el ingreso de toros
portadores, compra de toros para servicio sin los exámenes correspondientes,
adquisición de vacas o vaquillonas con status desconocido, o bien puede
mantenerse en el rodeo a través la presencia de vacas portadoras crónicas
(Campero, 2000). La trasmisión a la hembra ocurre en el momento del coito
colonizando así fondo de vagina, cuello uterino y útero (Catena, 2012).
Con respecto a las hembras portadoras crónicas (carriers), las mismas pueden
llevar su preñez a término y permanecer infectadas en vagina de un servicio al
otro, reinfectando por medio del toro al resto del rodeo (Givens, 2005).
4
Etiología
Como se mencionó anteriormente, Campylobacter fetus posee dos
subespecies. C. fetus es clasificado en dos serotipos denominados A y B, con
base en la composición del lipopolisacárido de membrana externa de la
bacteria, siendo que C. fetus subsp fetus presenta ambos serotipos (A y B),
mientras C. fetus subsp. venerealis presenta solamente un serotipo A (Zheng-
Chao Tu et al., 2005). Es un bacilo Gram negativo, espiralado, en forma de
coma o en “S”, posee uno o dos flagelos polares y no forma esporos. Es
microaerófilo, necesita una atmósfera rica en CO2 (10%) y reducida
concentración de O2 (5%) para su crecimiento (Vandamme, 2000).
Pertenece a la clase Epsilonprotobacteria, orden 1 Campylobacterales y familia
Campylobacteraceae, que comparte con los géneros Arcobacter y
Sulfurospirillum. El género Campylobacter está en constante cambio; el número
de especies se incrementa a medida que se incluyen nuevos integrantes
debido a la implementación de distintas técnicas de cultivo y disminuye por
reclasificaciones (como por ejemplo, Helicobacter o Arcobacter). Además se
reconocen subespecies, que en realidad tienen la misma característica que los
biovares, pues su diferenciación es estrictamente bioquímica dentro de la
misma especie, por ejemplo, C. fetus subsp fetus y venerealis (Terzolo y
Catena; 2007).
Distribución
La campylobacteriosis genital bovina posee distribución mundial (Ver Imagen
1), ha sido detectada en países como Sudáfrica, Argentina, Australia, Brasil,
Canadá, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, entre otros (OIE, 2017).
Imagen 1: Distribución de la campylobacteriosis genital bovina según los informes de los países miembros de la
Organización Mundial de Salud animal (OIE, 2017).
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En Argentina, la campylobacteriosis es de ocurrencia frecuente en las zonas de
cría bovina del país. La misma, junto con tritricomoniasis pueden provocar
disminución en los porcentajes de preñez del 15% al 25% o aún mayores,
según se encuentren solas o asociadas (Campero, 2002). Diferentes trabajos
mencionan prevalencias de campylobacteriosis en zonas ganaderas del 9,8-
15,3% con un 1-5% de toros positivos (Ver Tabla 1). Estudios realizados sobre
fetos bovinos abortados determinaron que C. fetus fue el segundo agente más
frecuentemente identificado luego de B. abortus, siendo aislado en el 21,3% de
los fetos, siendo solo 4 los aislamientos de C. fetus venerealis y el resto C.
fetus fetus, sugiriendo un rol importante de esta subespecie en la etiología
regional de los abortos (Campero, 2017).
Tabla 1: Prevalencia de Campylobacteriosis en rodeos de cría según autores (Campero, 2002).
Transmisión
La transmisión de C. fetus subsp venerealis es principalmente por vía sexual y
las hembras se infectan después de la cópula con un toro infectado o
viceversa. La principal forma de introducción de la CGB en un rodeo es por la
adquisición de toros o vacas infectados (Clark 1971, Stoessel 1982).
-Factores inherentes al macho relativos a la transmisión
C. fetus subsp venerealis se aloja en las criptas prepuciales del toro. Estas
criptas prepuciales aumentan en número y profundidad con la edad del toro,
por lo cual, los toros más viejos tienen el rol más importante en la transmisión
de la enfermedad (Moreno et al., 2014). Otras formas de infección sexual son a
través de semen contaminado y comportamiento homosexual de toros, lo que
6
permite la transmisión de macho a macho. También puede ocurrir la
transmisión por fómites, material utilizado en la recolección de semen e
inseminación artificial, sin embargo son menos frecuentes (Eaglesome y
García, 1997; Lage y Leite, 2000).
-Factores inherentes a la hembra relativos a la transmisión
La trasmisión a la hembra ocurre en el momento del coito. Campylobacter logra
colonizar fondo de vagina, cuello uterino y útero. Las vacas o vaquillonas
portadoras en el área cérvico-vaginal ya sean vacías o preñadas, pueden
mantener los microorganismos durante más de un año en su aparato genital,
constituyendo un riesgo de infección continuo para todo el rodeo (Catena,
2012).
Factores de riesgo
La campylobacteriosis sigue siendo una enfermedad de difícil control en países
con grandes rodeos de bovinos, donde el sistema de manejo dominante se
basa en la monta natural, considerando al toro el eslabón más importante
dentro de la cadena de transmisión. La infección se difunde rápidamente,
permaneciendo inaparente al inicio, generalmente por la falta de control
zootécnico (Lage, 2001). Otro factor es la presencia de toros más viejos, que
tienden a ejercer dominancia sobre los más jóvenes en cuanto a la monta, lo
que aumenta el riesgo de transmisión de la enfermedad (Clark, 1971).
Patogenia
Respecto a la patogénesis de Campylobacter, existe un limitado conocimiento
de los mecanismos implicados en la interacción de las bacterias con el
hospedador en el entorno venéreo, en la adherencia, quimiotaxis o tropismo
tisular (Chiapparrone et al., 2014).
La adhesión bacteriana es el paso inicial en la infección (ver imagen 2). Los
patógenos utilizan adhesinas ubicadas en su superficie para interactuar con
receptores específicos de la célula huésped. A pesar de que algunas
estructuras bacterianas involucradas en el proceso de adhesión todavía se
desconocen, existe evidencia de la participación del lipopolisacárido y el
7
flagelo. Los flagelos también permiten el movimiento bacteriano a través del
mucus (Chiapparrone et al., 2014).
Durante la fase progestacional, los microorganismos penetran en el útero,
donde se fijan a la mucosa, produciendo endometritis, y en algunos casos
salpingitis, lo cual puede provocar la muerte precoz del embrión; en este caso,
la hembra puede retornar al servicio 28 a 35 días después de iniciado el celo.
Se postulan varios mecanismos de muerte embrionaria: una disminución de la
tensión de oxígeno y nutrientes esenciales para el embrión durante el periodo
de prenidación; la presencia de mucinasas, con lo cual se retarda así la
nidación con posterior muerte del embrión y la respuesta inflamatoria local
producida por la presencia del agente (Terzolo y Catena; 2007).
La curación espontánea de un toro infectado rara vez ocurre, debido a que
Campylobacter tiene la capacidad de variar la presentación de sus antígenos
de superficie y no invadir los tejidos subyacentes, lo cual hace que la respuesta
inmune local sea mínima y que éstas permanezcan durante largo tiempo
colonizando las mucosas genitales (Terzolo y Catena; 2007).
Imagen 2: Observación por microscopía electrónica de barrido de Campylobacter fetus subsp. venerealis
adherido a células MDBK (Chiapparrone et al., 2014)
Aspectos clínicos
La campylobacteriosis genital bovina afecta a ambos sexos pero sólo las
hembras manifiestan signos. Son más susceptibles las vaquillonas o las vacas
que no han tenido contacto con el agente causal (Terzolo y Catena; 2007). El
signo predominante de la infección en la hembra es la subfertilidad,
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caracterizada por repeticiones de celo, pérdidas embrionarias y fetales que
pueden disminuir los porcentajes de preñez entre un 15 al 25% (Campero,
2017).
Respuesta inmune en la hembra
C. fetus desarrolla un mecanismo de evasión al sistema inmune local mediante
la resistencia al complemento. A partir de la incapacidad del componente C3b
del complemento para adherirse a la superficie de las bacterias “S layer (+)”
(microcápsula), se impide de este modo la activación del componente C5b y la
consecuente activación de la cascada del complemento (Terzolo y Catena;
2007). Los polimorfonucleares (PMN) y macrófagos del bovino eliminan al C.
fetus subsp fetus en presencia de IgG pero no en presencia de IgA, que
solamente inmoviliza a dicha subespecie de Campylobacter (Terzolo y Catena;
2007). La existencia de numerosos polimorfonucleares e IgG1 en el útero
después del estro previenen la adhesión y la colonización, pero luego, al
disminuir el número de fagocitos durante las siguientes fases del ciclo estral,
las campilobacterias alojadas en el área cérvicovaginal son capaces de invadir
el útero. En el cérvix y en la vagina, la inmunidad local del tracto genital elimina
una proporción importante de la población bacteriana. A esta acción se
contrapone la variación antigénica de C. fetus y el enmascaramiento de sus
antígenos. Esto permite la evasión de una subpoblación de C. fetus, con su
posterior multiplicación en la superficie mucosa sin penetración en los tejidos,
por lo que se genera una respuesta inmune limitada, que permite el desarrollo
de una infección persistente. De esta manera C. fetus puede permanecer un
tiempo sin ser detectado, hasta que finalmente se genera una endometritis, con
infiltración de linfocitos y fagocitos que probablemente sea la que desencadena
la respuesta inmune contra los antígenos de esta subpoblación. En estas
condiciones una nueva variante antigénica puede aparecer de manera
espontánea y ser seleccionada por la acción del sistema inmune,
produciéndose de este modo una nueva infección persistente, que puede durar
entre dos y 14 meses (Terzolo y Catena; 2007).
9
Diagnóstico del rodeo con fallas reproductivas
En un rodeo en el que se detectan fallas reproductivas (“rodeo problema”) se
considera un abanico amplio de diagnósticos diferenciales. Así, el paso inicial
consiste en intentar arribar a un diagnóstico etiológico definitivo. Como se
mencionó anteriormente, más del 50% de las fallas reproductivas en bovinos
son debidas a causas infecciosas (Campero, 2002), es por ello que para su
diagnóstico se ha desarrollado un protocolo en el cual es posible partir de la
toma de muestras de la hembra, detectar múltiples agentes causales. Para esto
se realizan un conjunto de técnicas, apuntadas al diagnóstico de hembras con
fallas reproductivas (Caione, 2015).
Obtención de muestras:
- Mucus cérvico-vaginal: se limpia la zona de la vulva y se introduce en la
cavidad vaginal una pipeta de inseminación artificial o una jeringa de Cassou
con una vaina azul, de forma que la parte anterior alcance el cuello uterino,
realizando movimientos de aspiración con el extremo posterior del instrumento
y al mismo tiempo retirándolo hacia caudal. En un bajo porcentaje de animales
el volumen del mucus extraído puede ser escaso para lo cual se puede
introducir con el mismo instrumento 3 a 5 mL de solución fisiológica estéril,
realizar un lavado del fondo de vagina y luego extraer el líquido en forma
inmediata (Campero et al., 2003; Caione, 2015).
Envío
1. Tritrichomonas foetus: sembrar en forma directa en medio de transporte.
2. IBR/BVD: sembrar en forma directa en medio para virología
3. Campylobacter fetus: sembrar en medio de transporte para bacteriología
en el fondo del tubo (Caione, 2015).
Debido a la presencia de bacterias de la flora vaginal y al bajo número de
campylobacterias presentes, es recomendable realizar un preenriquecimiento
selectivo antes de realizar la inmunofluorescencia y el cultivo en caldo Brucella
semisólido con el agregado de antibióticos (Terzolo y Catena; 2007).
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- Sangre: se utilizará para el diagnóstico de Brucelosis (BPA), Leptospirosis
(Microaglutinación), IBR- DVB (Seroneutralización, ELISA) y Neosporosis
(ELISA, Inmunofluorescencia Indirecta).
(Caione, 2015).
Por otro lado, también deben muestrearse los machos, sobre todo si la falla
reproductiva se asocia a las enfermedades venéreas.
- Esmegma prepucial: puede obtenerse por diferentes métodos: raspaje,
aspiro-raspaje y lavado. La técnica de raspaje consiste en la introducción del
raspador hasta el fondo de la cavidad prepucial y la posterior realización de 20-
30 movimientos en sentido anteroposterior. Pueden introducirse dos
raspadores juntos (Laboratorio Azul; 2016). Para los lavados prepuciales, se
introducen en el saco prepucial 20–30 mL de PBS, después de un masaje
vigoroso de 15–20 segundos, se recoge el líquido (OIE, 2017).
Envío:
En el caso de haber realizado el raspaje, se recomienda introducir cada
raspador por separado, uno en el tubo con medio para Tritrichomonas y el otro
en el tubo con solución bufferada y formolada al 0,1%. En el caso de haber
obtenido la muestra por medio de lavado, se recomienda colocar el esmegma
primero en el medio para Tritrichomonas y posteriormente en la solución
formolada (Laboratorio Azul, 2016).
-Sangre: el objetivo diagnóstico y la técnica de obtención de la muestra es igual
que en las hembras. Con respecto a DVB, debido a que algunos terneros
pueden llegar a nacer después de un proceso infeccioso como animales
persistentemente infectados (no seroconvierten pero excretan virus), a los
animales negativos a la serología se les deberían realizar un segundo
muestreo por medio de otras muestras (por ejemplo: sangre entera con
heparina, para realizar aislamiento viral o trozo de oreja, para ELISA de
antígeno) y así determinar su status (Conigliaro, 2015).
11
Medidas generales y específicas de control y prevención
El control de las enfermedades infecciosas que afectan la reproducción tiene
como objetivo interrumpir el ciclo de transmisión y eso es posible a partir de la
aplicación de distintas acciones.
Dentro de las medidas generales pueden mencionarse:
o Reponer los toros cada 4 años de servicio. Los toros más viejos tienen
mayor riesgo de adquirir infecciones venéreas, además de los problemas
osteomusculares y de dominancia. Vender los toros saltadores de
alambrados.
o Identificar los toros que sirven en cada lote mediante un doble sistema
(doble juego de caravanas, números a fuego y tatuaje, etc.). Además es muy
importante no rotar los toros entre lotes.
o Limitar el período de servicio (90 días).
o Enviar a faena los vientres vacíos al tacto rectal. Eliminar las vacas vacías o
sin cría al pie al final de parición.
o No mezclar vacas preñadas introducidas en el rodeo con el resto de los
animales.
o Disponer y mantener adecuadamente los alambrados, especialmente los
linderos, agregar eléctrico si fuere necesario (Campero, 2017).
Dentro de las medidas específicas para cada enfermedad, se incluyen:
IBR: la enfermedad se previene mediante vacunación (aunque puede ocurrir
infección y latencia a pesar de la vacunación). Se aconseja vacunar a las
terneras a los 6 meses y administrar un refuerzo 3 a 4 meses antes del
servicio (Troedsson et al, 2010).
Diarrea viral bovina: los planes sanitarios deben centrarse en la eliminación
de los animales con infección persistente (PI) y en medidas para evitar que
se introduzcan nuevos animales con infección persistente. Se debe tener en
cuenta que las vacunas a virus inactivado dan muy baja inmunidad y de muy
corta duración, por otro lado nunca se inmunizarán los animales
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persistentemente infectados debido a que son inmunotolerantes (Troedsson
et al, 2010).
Leptospirosis: la vacunación se recomienda en intervalos semestrales o
menores en las regiones endémicas. La vacuna produce la disminución de
los abortos y la mortandad de terneros pero no del estado de portador
(Troedsson et al, 2010).
Brucelosis: la lucha contra la brucelosis está basada en dos pilares: la
detección de los animales infectados mediante pruebas serológicas y la
vacunación. Con respecto a las pruebas diagnósticas, deberán someterse
los reproductores mayores de 6 meses y hembras mayores de 18 meses,
fehacientemente vacunadas. En referencia a la vacunación, se utiliza la cepa
B. abortus S 19, la cual se administra a hembras jóvenes una sola vez en su
vida (3 a 8 meses). Estas cepas vacunales no resultan inocuas para las
hembras gestantes (que pueden abortar) y para los machos (que pueden
sufrir infecciones genitales crónicas) (Bowden et al, 2007).
Neosporosis: no existe en la actualidad ningún tratamiento para curar la
enfermedad y por el momento tampoco existen vacunas en el mercado. Las
pautas para la prevención de la difusión de esta enfermedad en los bovinos
deberían ser orientadas hacia:
a) Realizar el reemplazo de las hembras seropositivas a Neospora con
hembras serológicamente negativas, de manera de impedir el nacimiento de
terneros congénitamente infectados.
b) Como complemento del punto anterior debe insistirse en realizar
transferencia embrionaria solamente sobre receptoras serológicamente
negativas.
c) Evitar la introducción de animales seropositivos.
Eliminar los perros del establecimiento no es una solución definitiva al
problema, pues la transmisión vertical en el ganado tiene una eficacia muy
alta y perpetúa el agente en el rodeo (Bañales, 2011).
Tritrichomoniasis: basándose en los problemas de resistencia, factibilidad de
reinfección del rodeo en servicio y al elevado costo operativo, el tratamiento
no es aconsejable. Las medidas de control consisten en mantener la
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población de toros lo más jóvenes posible, realizar el diagnóstico en los
machos al preservicio y dar servicio a vaquillonas con toritos vírgenes
muestreados y negativos (Campero, 2000).
Medidas de prevención y control para la campylobacteriosis
Implementar un plan de vacunación, con dos dosis preservicio y repetir
anualmente en los rodeos en riesgo o con enfermedad endémica (Campero,
2017). Las vacunas oleosas estimulan una sólida respuesta sistémica de
IgG1 e IgG2 y también similares anticuerpos en la vagina y útero. Es por ello
que se asume que la inmunización parenteral es importante para evitar la
infección, pérdidas reproductivas y aún curar la infección en hembras
(Campero et al; 2010). Por el contrario, existen referencias sobre los
escasos resultados al vacunar toros crónicamente infectados pese a que
fueron vacunados en dos ocasiones y tuvieron altos títulos séricos por ELISA
(Hum et al, 1993).
Implementar un programa de inseminación artificial con semen de calidad,
ya que esto impedirá la más importante vía de transmisión de la enfermedad,
que es el contacto sexual. Es conveniente realizar previo a la I.A un análisis
de calidad seminal, debido a que la técnica también puede convertirse en vía
de diseminación de esta enfermedad u otras (BonDurant, 2005; Catena,
2012; Caione, 2013).
Muestrear a los toros hasta obtener resultados negativos, preferentemente
en tres controles consecutivos, con una frecuencia de 10- 15 días entre los
mismos (Campero, 2017).
Emplear en el servicio toros jóvenes, controlados y negativos (Campero,
2011).
Revisar y muestrear sistemáticamente todo toro que ingrese al
establecimiento. No rotar los toros en diferentes lotes durante el servicio
(Campero, 2011).
14
DESCRIPCIÓN DEL CASO CLÍNICO
A continuación se describe la situación de un rodeo que presentaba fallas
reproductivas de etiología desconocida. Sobre el mismo se trabajó con un
protocolo de pruebas diagnósticas, dando como resultado animales positivos a
campylobacteriosis. A partir de ello se describen las medidas implementadas y
la situación actual.
Datos demográficos
El establecimiento se encuentra ubicado a la altura del canal 5, entre Ayacucho
y Las Armas, provincia de Buenos Aires. La zona está comprendida dentro de
lo que se conoce como “Pampa deprimida”, también llamada “Cuenca del
Salado”. Cuenta con 2350 hectáreas productivas, de las cuales la gran mayoría
están destinadas a ganadería y solo algunas pocas hectáreas se destinan al
cultivo de forrajes para el consumo de los animales.
Animales y datos productivos
El establecimiento cuenta con un stock de 45 toros en servicio, 770 vacas, 285
vaquillonas de primer servicio (1055 hembras en ciclo productivo) y 370
terneras. Los toros se compran a cabañas de la zona (de aproximadamente 2
años y medio de edad). El periodo de servicio abarca 3 meses, comprendiendo
desde principios de octubre hasta fines de diciembre. El primer servicio de las
vaquillonas se realiza a los 27 meses de edad con el objetivo de realizar el
entore conjunto de vacas y vaquillonas durante la primavera.
Motivo de consulta
En el establecimiento se registraba en los últimos tres años, un porcentaje de
preñez entre 72-73%. A partir de una nueva administración, se solicitan los
servicios veterinarios, con el objetivo de decidir el futuro de los vientres vacíos
con suficiente antelación.
Se realizó una evaluación inicial mediante palpación transrectal a los 45 días
del retiro de los toros, es decir, a mediados de febrero del año 2018.
El stock de vientres se encontraba dividido en tres lotes:
15
En el primer lote examinado contaba con 312 vientres, se detectó un porcentaje
de preñez del 71% (222 preñadas, 90 vacías). Además se detectó al tacto la
presencia de vientres con endometritis y piómetra.
En el segundo lote, el cual contaba con 256 vientres, el porcentaje de preñez
fue del 78% (199 preñadas, 57 vacías).
El tercer lote estaba compuesto por 285 vaquillonas de primer servicio y 202
vacas de segundo servicio. También se detectaron animales con endometritis y
piómetra. El porcentaje de preñez fue de un 69%, el menor de los tres lotes
(339 preñadas, 148 vacías).
El estado general del rodeo era bueno, con una condición corporal promedio de
3 (escala 1- 5).
Antecedentes
En este establecimiento puntual, el porcentaje de preñez general rondaba el
73% en los últimos años, con fluctuaciones entre los distintos lotes.
Plan sanitario
En el establecimiento se aplicaba un plan sanitario básico, similar a la mayoría
de los rodeos de la zona.
- En toros: revisación clínica, en la cual se incluye un examen físico general
donde se evalúan aplomos, dentición y visión, examen particular de aparato
genital y diagnóstico de tritrichomoniasis, campylobacteriosis y brucelosis. En el
caso del establecimiento se realizaba un único raspaje para el control de
tritrichomoniasis y campylobacteriosis.
- Sangrado para el diagnóstico de brucelosis.
-Vacunación contra aftosa en los periodos Marzo/Mayo y
Septiembre/Noviembre según categoría correspondiente.
- En terneras: vacunación contra brucelosis entre los 3 y 8 meses de vida.
- En terneras/os: vacunación contra enfermedades clostridiales (a los 3 meses,
al destete y al año), desparasitación al momento del destete y aplicación de
cobre.
- En recría/ vaquillonas: desparasitación, aplicación de cobre.
- Vacunación contra carbunclo a todo el rodeo.
16
Cuadro clínico
El trabajador del campo no reportó haber visualizado durante las recorridas
diarias la presencia de abortos, lo que sí comentó fue la presencia de “muchas”
hembras en celo en los potreros durante el periodo de servicio y los toros se
encontraban exhaustos.
Como se mencionó, al momento de la palpación se reportó la presencia de un
gran porcentaje de vacas vacías con asimetría uterina. Asimismo el estado
corporal de las hembras vacías era bueno, descartando de esa manera la falta
de preñez por anestro nutricional.
Estudios complementarios
Debido al buen estado general de las hembras, y al elevado porcentaje de
vientres con endometritis y piómetras al momento del tacto, el diagnóstico
presuntivo se orientó hacia enfermedades infecciosas de transmisión venérea.
A partir del diagnóstico presuntivo se optó por implementar un protocolo
denominado “Síndrome de la Vaca Vacía”® (Laboratorio Azul, 2016), el cual es
un conjunto de técnicas diagnósticas que permiten detectar agentes infecciosos
que producen fallas en la fertilidad de los rodeos.
Detalles de procedimientos
Durante el momento de la palpación transrectal a mediados de febrero, se
fueron separando de los distintos lotes las hembras vacías de las preñadas,
contabilizando un total de 295 animales. Los números de cada caravana fueron
tomados y a las hembras vacías se les colocó también caravanas plásticas de
tipo Rototag® con colores, permitiendo de esta manera su fácil identificación en
los respectivos lotes. Otras maniobras realizadas aprovechando el momento de
la palpación fueron la evaluación del desgaste dentario y la toma de
información sobre condición corporal. A principios de marzo se arribó al
establecimiento con el material para realizar el protocolo diagnóstico. Sobre las
148 vaquillonas/vacas vacías del lote 3, se seleccionó un 20% de las mismas
por medio de muestreo simple al azar, conformando unos 30 vientres. El
software utilizado fue Working in Epidemiology® (Ver imagen 3).
17
Imagen 3: Muestreo al azar mediante el software Working in Epidemiology®.
El material para realizar el muestreo fue provisto por el laboratorio, el cual
consistió en: a) tubos con medio para tritrichomona (TYM), b) tubos con medio
de transporte para virus (Hank’s) y c) tubos con medio semisólido de transporte
para bacteriología. También fueron provistos los tubos para extracción de
sangre.
A los vientres seleccionados se les tomaron dos muestras (Ver tabla 2):
Mucus cérvicovaginal: se realizó utilizando pipeta de Cassou y vainas
azules para IA estériles. Se introdujo el instrumento armado hacia el fondo
de vagina y se realizó la aspiración a medida que se iba retirando hacia
caudal con cuidado, y evitando que se ensucie con materia fecal. Fue
sembrado en los medios de transporte en el siguiente orden: medio de
transporte y cultivo de tritrichomona, medio de transporte para virus y medio
de transporte para bacteriología. Este último medio, al ser semisólido
requirió introducir la vaina dentro del medio para depositar la muestra
correctamente.
Suero: se extrajo sangre de la vena coccígea con aguja 18G de 50 mm de
largo directo a un tubo de vidrio sin anticoagulante y con tapón de goma.
Las muestras fueron enviadas en caja de telgopor. Los tubos a) a temperatura
ambiente, en tanto que los tubos b) y c) fueron enviados con geles
refrigerantes, en un rango de temperatura de entre 4 y 8°C.
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Tabla 2: Muestras y diagnóstico solicitado.
Muestras Diagnóstico solicitado
Tritrichomoniasis
Mucus cérvico-vaginal Campylobacteriosis
IBR
Chlamydia
Brucelosis
Leptospirosis
Sangre IBR- DVB
Neosporosis
Con respecto a los toros, fueron muestreados en su totalidad (45 animales) por
el método de raspaje prepucial. El diagnóstico comenzó a principios de marzo,
extendiéndose hasta el final del mes. El procedimiento consistió en la
introducción de 2 raspadores dentro de la cavidad prepucial, efectuando 20
movimientos, en sentido anteroposterior. Posteriormente fueron introducidos
cada raspador por separado, uno en el medio para tritrichomonas y el otro en el
tubo con PBS 0,5% de formol. Las muestras fueron enviadas al laboratorio en
caja de telgopor a temperatura ambiente.
Plan de manejo y control a largo plazo
A partir de la intervención inicial, antes de la obtención de los resultados del
laboratorio, se propusieron una serie de objetivos específicos y a largo plazo:
- Reducir la edad de primer servicio de las vaquillonas de reposición, de 27 a
15 meses.
- Realizar la revisación clínica y sanitaria de los toros de manera más
minuciosa, por ejemplo: la realización de dos raspajes prepuciales previo al
servicio, en vez de un único raspaje, como se venía realizando.
- Controlar las enfermedades venéreas en el rodeo, mediante diagnóstico y
eliminación de animales positivos.
- Incluir las vacunas reproductivas en el plan sanitario.
- Implementar programas de Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF) con
semen controlado (calidad seminal: recuento de aerobios, patógenos
específicos y gérmenes banales).
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Resultados
De los 30 vientres muestreados, 18 resultaron positivos a Campylobacter fetus.
En el caso de los toros, en un primer raspaje 4 resultaron positivos a
Campylobacter fetus, mientras que en un segundo raspaje resultaron positivos
3. Los dos raspajes posteriores consecutivos arrojaron resultado negativo.
Estrategias de manejo y control
Como estrategia de manejo y control inicial fue la eliminación de todos los
animales positivos. De esta manera, de las 295 hembras, se descartaron las 90
vacas vacías del lote 1, las 57 vacas vacías del lote 2 y 18 vaquillonas/ vacas
positivas del lote 3. En relación a los machos, de 45 se descartaron 7,
quedando un total de 38.
Con respecto al lote 3, las 130 hembras que se mantuvieron en el
establecimiento, recibieron servicio de invierno con inseminación artificial a
tiempo fijo (IATF) con los siguientes objetivos:
Vender en primavera las hembras con garantía de preñez.
Controlar la campylobacteriosis a partir de la IATF con semen controlado.
Además, se resolvió utilizar 2 vacunas en este lote. La primera, una vacuna
polivalente con ambas subespecies de Campylobacter fetus y la segunda, una
combinada compuesta por: virus de la rinotraqueítis infecciosa bovina (HVB 1 y
5), DVB, Campylobacter fetus subsp. fetus y venerealis, Histophilus somni y
siete serovares de Leptospira.
Las dos vacunas se aplicaron en dos dosis, la primera con 30 días de intervalo
y un mes antes del servicio; la segunda, 45 y 15 días previo al servicio.
En cuanto a la alimentación, las máximas necesidades del animal coinciden
con la mínima producción de forraje, por lo tanto se debió prever la
disponibilidad de los recursos forrajeros y los requerimientos durante este
periodo.
20
La IATF se realizó a mediados de junio bajo el siguiente protocolo:
día 0 día 8
colocación dispositivo retiro de dispositivo + IATF*
intravaginal con 1 g de 0,5 mg de Cipionato 52-54 horas posteriores
progesterona + 2 mg de estradiol y 2 ml de al retiro del dispositivo
Benzoato de Estradiol D(+) Coprostenol
*Se utilizaron pajuelas de 0,5 mL controladas.
El diagnóstico de gestación se realizó por medio de ultrasonografía transrectal
a los 32 días de realizada la IATF. De las 130 hembras, 73 resultaron preñadas
(56%).
Análisis de situación: contraste entre un ciclo productivo ideal, y uno
similar al del establecimiento.
En un ciclo productivo modelo con mermas normales (donde las enfermedades
se hallen controladas) la situación esperable hubiera sido de:
- 1055 vientres, con un 90% de preñez: 950 preñadas.
- 950 preñadas, con una merma del 3% entre tacto y parición: 922 terneros.
- 922 terneros, con una merma del 3% entre parición y destete: 894 terneros
destetados.
Simulando una situación similar a la ocurrida en el establecimiento, con un
72% de preñez los resultados aproximados serían de:
-1055 vientres, con 72% de preñez: 760 preñadas.
-760 preñeces, con una merma del 3% entre tacto y parición: 737 terneros.
-737 terneros, con una merma del 3% entre parición y destete: 715 terneros
destetados.
Este cálculo muy básico no considera otras mermas ni pérdidas puntuales,
pero como se observa, la variación es significativa. Del ciclo similar al ocurrido
en el establecimiento, a la situación ideal, se reduciría la producción en 179
terneros; lo que significa una diferencia de aproximadamente $1.514.340 en la
ganancia bruta (tomando como referencia al año 2018, el kg de ternero a $47 y
estimando un peso promedio de los terneros al destete en 180 kg).
21
DISCUSIÓN
En el rodeo problema se evidenció un bajo porcentaje de preñez, lo cual
indicaba una falla reproductiva. A partir de esto, se decidió realizar un muestreo
en el lote más afectado siguiendo las indicaciones del protocolo indicado para
el Síndrome de Vaca Vacía (Laboratorio Azul, 2016).
Mediante el diagnóstico se evidenció un alto porcentaje de animales (60%)
positivos a Campylobacter. Esta proporción no se condice con el 9,8-15,3% de
prevalencia según Campero, 2017. Las diferencias podrían ser asociadas a la
sensibilidad y especificidad de las pruebas diagnósticas empleadas, el posible
pasaje de toros vecinos positivos, la permanencia de animales positivos en el
rodeo debido a fallas en el diagnóstico y la presencia de vacas portadoras.
Cuando se sospecha de patógenos de la reproducción lo ideal es examinar el
10% de los animales, en el caso presentado, se muestreó un 20%;
aumentando así las posibilidades de detección.
Una de las medidas claves en la prevención de la campylobacteriosis, es el
diagnóstico pre-servicio en el macho. Está indicado que para considerar un
animal como negativo, se deben obtener 2 raspajes consecutivos negativos en
el 100% de los machos (Caione, 2018). En este establecimiento se realizaba
un solo raspaje, lo cual podría ser determinante en el desarrollo de la
enfermedad.
El empleo de bacterinas para prevenir y controlar la infección ha sido estudiado
por diferentes autores (Campero et al, 2010). Sin embargo, en este trabajo no
se comprobó mediante medición de anticuerpos la efectividad de las vacunas
comerciales; por tanto, sería válido preguntarnos si realmente funcionó la
vacunación o si las hembras adquirieron inmunidad natural con el paso del
tiempo.
La falta de registros y de organización general en el establecimiento dificultó la
evaluación y la correcta toma de decisiones; es por ello que se considera
importante el registro de datos y su seguimiento, ya que ello permitirá detectar
los problemas y corregirlos de manera temprana.
22
CONCLUSIÓN
Las fallas reproductivas son consideradas las principales causas de pérdidas
económicas en la Cuenca del Salado, asociadas en su gran mayoría a agentes
de origen infeccioso, entre los cuales, Campylobacter es uno de los más
importantes en la región. El punto clave en la resolución de estos problemas
consiste en determinar en qué momento ocurren las pérdidas y cuáles son las
causas, para ello, un diagnóstico etiológico certero es fundamental. A partir de
los resultados se deberán establecer las estrategias de control adecuadas,
para garantizar la disminución de las pérdidas y mejorar la productividad en el
establecimiento.
23
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