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Revista CV 287

Este número de la revista incluye cuatro artículos principales: 1) un artículo sobre la misión DART de la NASA que intenta desviar la trayectoria de un asteroide, 2) un artículo sobre cómo el ruido humano afecta a las especies marinas, 3) un artículo sobre por qué sentimos más miedo durante la noche que durante el día, y 4) un obituario sobre José de la Herrán, un pionero en la divulgación científica en México.

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Revista CV 287

Este número de la revista incluye cuatro artículos principales: 1) un artículo sobre la misión DART de la NASA que intenta desviar la trayectoria de un asteroide, 2) un artículo sobre cómo el ruido humano afecta a las especies marinas, 3) un artículo sobre por qué sentimos más miedo durante la noche que durante el día, y 4) un obituario sobre José de la Herrán, un pionero en la divulgación científica en México.

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Defensa planetaria:

La misión DART
¿Es posible desviar un asteroide?

La sinfonía del mar


y el estruendo humano
Divulgación de la Ciencia • UNAM Cómo afecta nuestro barullo
a las especies marinas

Aprender haciendo
José de la Herrán, 1925-2022

T error
a medianoche...
¿o a mediodía?

Año 24 • Núm. 287


ISSN 1870-3186
# digital 2
| estaspáginas

De entrada ¿Será?
Estrella Burgos
El que lobos
reintroduce… ¿regula
su ecosistema?
Ráfagas Terror a medianoche…
Luis Javier Plata
Noticias de ciencia ¿o a mediodía?
y tecnología
Las brujas y los fantasmas no
Martha Duhne
Diseño asustan igual a cualquier hora; En vela
Georgina Reyes Coria la ciencia explica por qué. Constelaciones
acuáticas
Al grano Esteban Santacruz Martínez
Año 24 • Núm. 287 y Marcos Francisco Rosetti Sciutto Sergio de Régules
Mapas antiguos
Octubre 2022
Mónica Genis
¿Qué hacer?
Ciencia para leer,
Ojo de mosca escuchar, ver
¿Para qué sirve Defensa planetaria. y visitar
un telescopio? La misión DART
Martín Bonfil ¿Podríamos evitar que un cometa
o un asteroide choquen con Aprender
la Tierra? Este es el primer haciendo
Aquí estamos paso para averiguarlo. José Ruiz de la
Convocatoria Daniel Martín Reina Herrán Villagómez
1925-2022
Juan Tonda Mazón
¿Quién es?
Luis Medrano González
William Cruz Retos
Encantos triangulares Rescates lluviosos en
Octavio Nava y Jesús Ávila cuentos infantiles
Antonio Ortiz

La sinfonía del mar y


el estruendo humano
Del camarón mordedor a la
ballena jorobada, numerosas
especies de animales marinos
sufren los efectos brutales
de la contaminación acústica.
Italia Tamez y
Clementina Equihua

Descarga la guía del maestro


www.comoves.unam.mx

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# digital 3
| deentrada

In memoriam
José de la Herrán
1926-2022

El pasado 5 de septiembre recibimos la tristísima noticia del fallecimiento del


ingeniero José de la Herrán, querido amigo, colaborador y consejero editorial de
esta revista. José fue un pilar de la divulgación de la ciencia y la técnica en México
y pionero en otros terrenos de gran importancia para nuestro país. Recordaremos
con gran cariño su entusiasmo y profesionalismo incomparables, su amabilidad
y sabiduría, y especialmente su capacidad de asombro y su contagiosa alegría de
vivir. Sobre su legado escribe Juan Tonda en esta edición, la cual dedicamos a su
memoria.
En portada y con motivo de la celebración de Halloween o “noche de brujas”
el 31 de octubre, el artículo de Esteban Santacruz y Marcos Francisco Rosetti se
adentra en cómo experimentamos el miedo y por qué un susto nos afecta de
manera diferente si sucede en horas del día o de la noche.
Daniel Martín Reina escribe sobre la misión DART, que para el 30 de septiembre
debe haber llegado a su objetivo: un sistema de dos asteroides que está a 11
millones de kilómetros de la Tierra. Lo que va a hacer ahí será fundamental para
empezar a preparar la defensa de nuestro planeta si un día este se ve directamente
amenazado por un objeto proveniente del espacio.
Y en esta Tierra que queremos proteger, somos los humanos quienes estamos
atentando contra el bienestar y la vida de numerosos animales marinos con el
estruendo de bombas, barcos y aviones, como explican Italia Tamez y Clementina
Equihua. También nos dicen cómo podríamos mejorar el paisaje sonoro del océano.
# digital 4
# digital 4

Rector Los artículos firmados son responsabilidad


Enrique Graue Wiechers del autor por lo que el contenido de los
Secretario General mismos no refleja necesariamente el
punto de vista de la UNAM. Prohibida la
Leonardo Lomelí Vanegas
reproducción parcial o total del contenido,
Coordinador de la Investigación Científica por cualquier medio, sin la autorización
William Lee Alardín expresa de los editores.

Director General DGDC ¿Cómo ves?, Publicaciones UNAM, es una


César A. Domínguez Pérez Tejada publicación mensual numerada de la
Dirección General de Divulgación de la
Director de Medios
Ciencia de la UNAM. Editora responsable:
Alfonso Andrés Fernández Medina ­Estrella Burgos Ruiz. Reserva de derechos
Subdirectora de Medios Escritos al uso exclusivo del título ante el Instituto
Rosanela Álvarez Ruiz Nacional del Derecho de Autor de la
Secretaría de Educación Pública 04-2002-
073119042700-102. Certificado de licitud
de título 10596, Certificado de licitud de
contenido 8048, expedidos por la Comisión
Editora  |  Estrella Burgos Calificadora de Publicaciones y Revistas
Ilustradas de la Secretaría de Gobernación.
Asistente editorial  |  Maia F. Miret
ISSN 1870-3186.
Jefa de redacción  |  Gloria Valek
Coordinador científico  |  Sergio de Régules Toda correspondencia debe dirigirse a:
Diseño  |  Georgina Reyes Dirección General de Divulgación de la
Ciencia, Subdirección de Medios Escritos,
Asesoría  |  Martín Bonfil, Mónica Genis
Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad
Comercialización  |  Gabriela García C. Universitaria, Del. Coyoacán, Cd. de México,
Suscripciones  |  Guadalupe Fragoso C.P. 04510.
Página web  |  Roberto Ramírez G., José Segovia Tel.: (52) 55 56 22 72 97

Edición digital  |  Atenayhs Castro, Ana Lara


[email protected]

Comité editorial Año 24, número 287, octubre 2022


Iván Carrillo, Rosa María Catalá,
Agustín López Munguía, Alejandro Magallanes,
Javier Martínez Staines, Plinio Sosa
# digital 5

La Universidad Nacional Autónoma de México, a través de La aceptación del presente aviso implica que los datos
la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC), personales han sido otorgados voluntariamente. De la misma
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modificaciones estarán disponibles al público a través del
portal web: www.dgdc.unam.mx
# digital 6

| ráfagas
Por Martha Duhne Backhauss

Tiburones, rayas y mantarrayas


Sabemos cómo se desplazan horizontalmente en los océanos mu-
chas especies de elasmobranquios: tiburones, rayas y mantarrayas.
Sabemos dónde buscan alimento, se reproducen, viven distintas
fases de su ciclo vital y qué rutas de migración siguen algunas es-
pecies. Pero poco se sabe de sus movimientos verticales. Esto es
importante porque los sitios con la mejor temperatura, donde en-
cuentran alimento y evitan a sus depredadores, pueden estar a
distintas profundidades.
Un grupo de 171 investigadores de 135
El desplazamiento vertical
centros de investigación, incluyendo el
Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), la or- de tiburones, rayas y
ganización Océanos Vivientes y el Centro mantarrayas nos cuenta
Interdisciplinario de Ciencias Marinas del mucho sobre su vida.
Instituto Politécnico Nacional, monitore-
aron el movimiento vertical de 38 especies de elasmobranquios
usando marcas telemétricas: sensores que se adhieren al animal
y emiten señales de localización. Los investigadores estudiaron
la información recabada de 989 ejemplares de tiburones, rayas y
mantarrayas de 38 especies, de hábitats oceánicos y costeros y
desde latitudes polares hasta tropicales, observando sus distribu-
ciones verticales y cómo se parecían estas a las de poblaciones de
la misma especie en otros lugares.
La mayoría de las especies estudiadas viven en la región del
océano conocida como epipelágica, la cual va de la superficie a los
200 metros de profundidad. Pero los investigadores descubrieron
que algunas visitaban zonas mucho más profundas: 31 individuos
llegaron a más de 200 metros de profundidad y 13 a más de 1 000
metros. Por ejemplo, los tiburones ballena (Rhincodon typus), que
son los peces más grandes del mundo, pueden sumergirse hasta
los 1 896 metros, y los tiburones blancos (Carcharodon carcharias)
hasta profundidades superiores a los 1 200 metros, unas cuatro
veces la altura de la Torre Eiffel.
De acuerdo con el estudio, es difícil deter-
minar qué motiva los movimientos irregu-
lares hacia aguas más profundas, oscuras
y frías que las del hábitat acostumbrado,
pero podría estar relacionado con alguna
combinación de factores como alimento,
regulación de temperatura, reproducción
y refugio para evitar depredadores. Sin
embargo, 26 de las 38 especies estudiadas
pasan más de 95 % de su vida en la región
de los 200 metros de profundidad, donde
están expuestas a la pesca.
Cerca de 37 % de los elasmobranquios del mundo se encuen-
tran en peligro de extinción de acuerdo con la Lista Roja de Espe-
cies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza. Un mapa tridimensional de sus desplazamientos
es esencial para comprender las funciones que estos animales de-
sempeñan en el ecosistema, así como para determinar las acciones
más efectivas para protegerlos. Los resultados de esta investigación
se publicaron en la revista Science Advances en agosto y son una
herramienta más para conocer y proteger a estos hermosos ani-
males, fundamentales para el equilibrio ecológico de las regiones
del océano donde habitan.

Cráter podría estar relacionado


con el de Chicxulub
Un cráter de cerca de 10 kilómetros de diámetro y a más de 300 me-
tros de profundidad se localizó frente a las costas de Guinea, África.
El hallazgo fue hecho por el geólogo Uisdean Nicholson, investigador
de la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo, Escocia, quien estu-
diaba en compañía de un equipo internacional de científicos esta
zona con el objetivo de comprender los cambios climáticos que han
sucedido en la historia remota de nuestro planeta. Nicholson estaba
cartografiando la zona cuando descubrió una es-
tructura en forma de cuenca con el suelo resque-
brajado, el área central elevada y los bordes muy
claros, característicos del impacto de un asteroide.
Desde el hallazgo, el equipo de Nicholson re-
alizó varias simulaciones para entender las carac-
terísticas del objeto que lo causó. Los resultados
que mejor coinciden con las dimensiones del cráter
sugieren que fue un asteroide de cerca de 400 metros de diámetro.
Uno de los aspectos más asombrosos es que el cráter parece ser de
la misma época que el de Chicxulub, en lo que hoy es la península
de Yucatán, que se formó por un impacto hace aproximadamente
66 millones de años. Si esto se confirma, el asteroide pudo ser un
fragmento que se desprendió del objeto de Chicxulub, lo que habría
incrementado los efectos de su impacto sobre la Tierra. A conse-
cuencia de ese impacto se extinguieron más del 75 % de las especies
del planeta, entre ellas los dinosaurios.
Los resultados de este hallazgo se publicaron en la revista Science
Advances en agosto y son un ejemplo de la forma en que los descu-
brimientos científicos pueden sumarse al conocimiento generado
previamente y ayudar a comprenderlo mejor.

En peligro: especies de árboles


endémicos de México
Un equipo de investigadores y estudiantes del Instituto Nacional
de Ecología y del Instituto de Biología de la UNAM revisó más de
100 000 estudios de puntos de distribución de 1 500 especies de ár-
boles endémicos o casi endémicos de México. Las es-
pecies endémicas son las que solo existen en un país
o región.
México es el cuarto país del mundo en riqueza de
especies de plantas vasculares, con muchas especies
endémicas, entre otras razones porque se encuentra
entre dos regiones biogeográficas: la Neártica del norte
y la Neotropical del sur, cada una con especies distintas.
Además, cuenta con enormes regiones que han per-
manecido aisladas del resto del continente durante milenios, como
sucede en la cuenca del río Balsas, el valle de Tehuacán-Cuicatlán y
la península de Baja California, lo que ha llevado a una enorme can-
tidad de endemismos.
La investigación, publicada en la revista Plants, People and Planet,
concluye que cerca de 60 % de los árboles endémicos de México se
encuentran en riesgo de extinción, el doble que a nivel mundial. Los
bosques tropicales y los de niebla son los que tienen más especies
en peligro. Las principales amenazas son el cambio de uso de suelo
para agricultura, ganadería y minería, y el establecimiento de zonas
urbanas y turísticas. Si no tomamos medidas para proteger la bio-
diversidad, estos árboles y los servicios ecosistémicos que ofrecen
pronto se perderán para siempre.

El canto del hoyo negro


La NASA dio a conocer un clip de audio hecho a partir de las ondas
sonoras que recorren el gas que rodea un agujero negro superma-
sivo situado en el centro del cúmulo de galaxias de la constelación
de Perseo, a 250 millones de años luz de nosotros. En 2002 el equipo
del Telescopio Espacial Chandra de Rayos X, de la NASA, observó
ondas de presión súper lentas en el gas intergaláctico. Estas ondas
las causan erupciones de gas en la región cercana al hoyo negro. La
perturbación se propaga por el gas intergaláctico de dicho cúmulo
de galaxias.
Las ondas sonoras que detectan nuestros oídos tam-
bién son ondas de presión en un medio gaseoso, pero las
del hoyo negro tienen frecuencias cientos de miles de bil-
lones de veces más bajas. Kimberley Arcand, experta en
visualización de datos del equipo del Chandra, les subió
la frecuencia por medio de un programa de computa-
dora para hacerlas audibles. Transformar datos visuales
en sonido es una técnica común para buscar patrones
significativos, aunque ese no era el objetivo en este caso.
El resultado de este experimento sonoro puede es-
cucharse en https://bit.ly/3qD24k8

La salud del suelo


La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Ali-
mentación (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), el
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)
y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzaron conjuntamente
en diciembre de 2021 la iniciativa Una sola salud, con la idea de que
la salud de las personas, los animales domésticos y silvestres, las
plantas y el medio ambiente en general están estrechamente rela-
cionadas y son interdependientes.
Con esta idea, investigadores de la Uni-
versidad Estatal de Dakota del Norte, del
grupo Agroscope y la Universidad de Zúrich
realizaron un estudio para determinar si los
suelos deben ser una parte esencial del con-
cepto de Una sola salud, ya que son los más
grandes reservorios de una enorme variedad
de microorganismos.
Los microorganismos son un componente
muy diverso, en formas y funciones, de la vida
en la Tierra. Una cucharada de tierra superfi-
cial en un ecosistema sano contiene alrededor
de millones de microorganismos individ-
1 000

uales de cerca de 10 000 especies distintas. En el artículo de los in-


vestigadores citados se enumeran 40 funciones de los microbios del
suelo que de manera directa o indirecta contribuyen a la salud de
este, de las plantas, los animales y los seres humanos, entre ellas lim-
piar el ambiente de contaminantes y regular la absorción de carbono
y otros gases de efecto invernadero como el metano. Los resultados
de esta investigación se publicaron en la revista Nature Reviews Mi-
crobiology y nos recuerdan que el suelo es un componente esencial
de la salud del planeta y sus habitantes. La salud del suelo
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal
(OIE), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzaron con-
juntamente en diciembre de 2021 la iniciativa Una sola salud, con la
idea de que la salud de las personas, los animales domésticos y sil-
vestres, las plantas y el medio ambiente en general están estrecha-
mente relacionadas y son interdependientes.
Con esta idea, investigadores de la Universidad Estatal de Dakota
del Norte, del grupo Agroscope y la Universidad de Zúrich realizaron
un estudio para determinar si los suelos deben ser una parte esencial
del concepto de Una sola salud, ya que son los más grandes reser-
vorios de una enorme variedad de microorganismos.
Los microorganismos son un componente muy diverso, en formas
y funciones, de la vida en la Tierra. Una cucharada de tierra superfi-
cial en un ecosistema sano contiene alrededor de millones de mi-
1 000

croorganismos individuales de cerca de 10 000 especies distintas. En


el artículo de los investigadores citados se enumeran 40 funciones
de los microbios del suelo que de manera directa o indirecta con-
tribuyen a la salud de este, de las plantas, los animales y los seres
humanos, entre ellas limpiar el ambiente de contaminantes y regular
la absorción de carbono y otros gases de efecto invernadero como
el metano. Los resultados de esta investigación se publicaron en la
revista Nature Reviews Microbiology y nos recuerdan que el suelo es
un componente esencial de la salud del planeta y sus habitantes.
# digital 7

T error
a medianoche...
¿o a mediodía?

Por Esteban Santacruz Martínez


y Marcos Francisco Rosetti Sciutto

Nuestra susceptibilidad al miedo no es la misma


a todas horas. ¿Por qué? Este fenómeno podría estar
relacionado con un aspecto central de la evolución
de nuestra especie.

E l 31 de octubre tiene lugar en Estados Unidos y otros países la ce-


lebración de Halloween. Su origen se remonta a un festival de los
pueblos celtas de hace 2 000 años, el Samhain; se creía que entonces
los dioses se presentaban para atemorizar a la gente con sus engaños
y bromas siniestras. Siglos después, el cristianismo convirtió el antiguo
festival en la Víspera del Día de Todos los Santos, All Hallows’ Eve; este
término derivó en Halloween. Los inmigrantes irlandeses llevaron la ce-
lebración a Estados Unidos en 1840. En México muchas personas la han
adoptado y adornan sus casas con representaciones de esqueletos, mur-
ciélagos, arañas, ataúdes, brujas y otros objetos que evocan la sensación
de miedo o terror. Y aunque en general no nos gusta sentir miedo, vemos
gustosos las películas de terror que se presentan en esas fechas; entre
más nos asusten, mejores nos parecen.
Peligro, peligro…

El miedo es una respuesta fisiológica y emocional a lo que percibimos


como una amenaza. También podemos sentirlo ante la posibilidad de que
ocurra algo contrario a nuestros deseos. El terror es simplemente una
sensación de miedo muy intensa. Ver una película puede hacernos sentir
miedo a pesar de saber que todo es falso, incluso imposible y hasta ridí-
culo (¿un muñeco que cobra vida y se dedica a asesinar a todo el elenco?).
No hay peligro para nosotros, tranquilamente sentados en el cine o en
casa. Pero nos ponemos en los zapatos de los personajes y nos imagi-
namos que nos ocurre lo mismo
que a ellos, lo que basta para
compartir su miedo.
Ciertas escenas típicas de
las películas de terror están tan
arraigadas en la cultura que ha-
llarnos en situaciones similares
—un bosque oscuro con neblina,
un pasillo donde de pronto par-
padean las luces o una puerta
que se cierra súbitamente— nos pone los pelos de punta. Esto incluso
puede tener consecuencias sobre nuestras acciones cotidianas, lleván-
donos por ejemplo a dudar si ir hasta la cocina por un vaso de agua a
medianoche es una buena idea a pesar de sentir sed.
Tras experimentar un episodio digno de película de terror podemos
pensar fría y racionalmente sobre estas situaciones y concluir sin mucha
dificultad que el miedo solo está en la mente. Pero esto no es del todo
cierto, como veremos.
Parece que viste un fantasma

El miedo desencadena reacciones en el organismo que se pueden consi-


derar signos clínicos: dilatación de las pupilas, sudoración excesiva y pi-
loerección (que se te pongan literalmente los pelos de punta), así como
aumento de las frecuencias cardiaca y respiratoria. Muchos de estos
signos se usan en las pruebas poligráficas (conocidas comúnmente como
detectores de mentiras), las cuales se basan en la idea de que presentarle
evidencia de un crimen a una persona culpable causará cambios súbitos
en ella por el miedo a ser descubierta.
Hay grandes diferencias individuales que invalidan las pruebas po-
ligráficas para determinar si alguien está mintiendo. Por ejemplo, para
algunas personas el simple hecho de ser interrogado basta para pro-
ducir una respuesta de miedo. Otras en cambio tienen más sangre fría
—menos emotividad—, lo que les permite regular su respuesta fisioló-
gica, haciendo que sus mentiras pasen inadvertidas.
En numerosas obras literarias se hace referencia a los signos clínicos
del miedo. En El conde de Montecristo, de Alejandro Dumas, el autor des-
cribe la reacción del protagonista, Edmundo Dantés, al poner en práctica
su plan para escapar del castillo de If. El plan consistía en fingirse muerto,
tras lo cual lo arrojarían al mar en un saco cerrado y tendría que liberarse y
nadar ocho kilómetros hasta
la costa. Dumas describe los
signos del miedo de la si-
guiente manera: “Con una
mano apoyada en el pecho
trataba de ahogar los la-
tidos de su corazón mien-
tras enjugaba con la otra
el sudor de su frente, que
corría por sus mejillas. De
vez en cuando todo su cuerpo se estremecía con un temblor convulsivo,
oprimiéndosele el corazón como si estuviese sometido a la presión de
un torno”. Narrativas como esta comunican de manera efectiva un es-
tado de terror porque es más fácil que el lector empatice con la reacción
fisiológica extrema del personaje que si el autor simplemente dijera que
Edmundo “tenía mucho miedo”.
Las películas de terror también explotan este tipo de elementos des-
criptivos para comunicar la sensación de miedo del personaje incorpo-
rando sonidos asociados con las respuestas fisiológicas, como un corazón
latiendo rápidamente o la respiración alterada de las víctimas. Este recurso
lo usó por primera vez Edgar Allan Poe en su relato “El corazón delator”,
en el que un asesino cree escuchar los latidos del corazón del cadáver que
escondió bajo la duela y enloquece de pensar que todos pueden oírlo y
que el ruido lo delatará.
Variedad de reacciones

Resulta fácil suponer que la mente puede controlar estas respuestas fisio-
lógicas al miedo. Sin embargo, es casi imposible separar las sensaciones
psicológicas asociadas al miedo de las reacciones corporales que desen-
cadena. Por ejemplo, ingerir alimentos con un contenido alto de estimu-
lantes como cafeína o azúcar puede ser suficiente para hacernos sentir
ansiosos, lo que puede volvernos más susceptibles a asustarnos con un
ruido fuerte (para controlar la ansiedad puedes regular tu respiración de
manera que disminuya tu frecuencia cardiaca. Una técnica consiste en in-
halar por cuatro segundos, sostener la respiración brevemente y exhalar
lo más lento posible.)
Como ves, para experimentar plenamente el miedo es necesaria una
constante comunicación entre el cerebro y el resto del organismo, lo que
descarta la concepción clásica de que son cosas separadas.
En situaciones de peligro, el sistema nervioso sim-
pático (SNS) coordina una amplia variedad de reacciones
destinadas a mejorar nuestras probabilidades de supervi-
vencia; por ejemplo, ante una amenaza podemos defen-
dernos (pelear) o poner tierra de por medio (huir). El SNS
es parte del sistema nervioso autónomo, que no puedes
controlar de manera consciente. Las respuestas mediadas
por el SNS son automáticas, lo que te permite reaccionar
más rápida y eficazmente sin tener que pensar. Frente al
peligro este sistema hace que se libere el neurotransmisor
noradrenalina o las hormonas de las glándulas adrenales,
como la adrenalina y el cortisol. Estas sustancias son las
responsables de muchas de las reacciones fisiológicas re-
lacionadas con el miedo. Si las inyectáramos en el orga-
nismo obtendríamos las mismas reacciones.
Además de los efectos visibles mediados por estas
hormonas y neurotransmisores, hay otros que son menos
evidentes, pero que también son importantes y están asociados con un
aumento en la capacidad de movernos (para pelear o huir). Por ejemplo,
incrementar la tensión muscular y la dilatación de vasos sanguíneos per-
mite que la sangre llegue más fácilmente a los músculos. También au-
menta la concentración de azúcar en la sangre para darnos más energía.
¿Valiente o temerario?

El miedo nos da la posibilidad de huir de asesinos seriales o, si existieran,


de hombres lobo. También podemos ver su utilidad en situaciones más co-
tidianas, como tomar decisiones. Si estas implican un riesgo (por ejemplo,
una apuesta en un juego de cartas), puede notarse el mismo conjunto
de cambios fisiológicos que al experimentar miedo.
Fue mediante un juego de apuestas con cartas que el neurocientí-
fico Antonio Damasio observó que, en general, al perder una apuesta au-
menta la conductividad eléctrica de la piel (por la transpiración súbita).
Sin embargo, en individuos con daño en la corteza prefrontal del cerebro
—en la que se encuentran áreas encargadas de realizar un balance costo/
beneficio— no aumenta esta conductividad eléctrica. En consecuencia,
estos individuos suelen tomar decisiones muy arriesgadas, como elegir
opciones en las que la recompensa es alta pero las probabilidades de éxito
son bajas. Valdría la pena preguntarnos si los héroes de las películas de
miedo son valientes o simplemente malos tomando decisiones.
Noche oscura y tormentosa

Así como es más fácil asustar a alguien con frecuencia cardiaca elevada
por tomar demasiado café, también es más sencillo que una película de
terror produzca una mayor sensación de miedo si la vemos de noche.
¿Será nada más por la falta de luz, que implica más incertidumbre cuando
evaluamos el entorno para ver si hay peligro? Al parecer, no: la hora del
día sí afecta. Ver una película de miedo de día, aun cuando la habitación
esté a oscuras, no produce la misma experiencia de miedo. Encender las
luces al ver una película de noche reduce la sensación de miedo, pero no
tanto como verla de día.
En varios estudios científicos se ha encontrado que el efecto po-
tenciador del miedo que tiene la noche es relativamente independiente
del efecto de la iluminación. Uno de esos estudios lo hizo un equipo di-
rigido por Yadan Li, de la Universidad del Suroeste de Chonqing, China.
El equipo observó un mayor aumento en los signos
fisiológicos asociados al miedo —concretamente
la conductividad eléctrica cutánea, la frecuencia
cardiaca y la presión arterial— al exponer indivi-
duos a imágenes y sonidos terroríficos durante la
noche (a las 20 horas) que durante el día (a las 8
horas). Además, no resultó de gran importancia
que la habitación donde se realizó el experimento
estuviera iluminada o no.
Generalmente no somos conscientes del es-
tado fisiológico de nuestro cuerpo. Pensamos que
si no sentimos un cambio es porque no lo hay. Sin
embargo, a lo largo del día nuestra frecuencia car-
diaca fluctúa, incluso si no realizamos actividad fí-
sica intensa. La más alta ocurre en el día y la más
baja en la noche, sobre todo al dormir. Esta fluctua-
ción también se da prácticamente en todas las hor-
monas que circulan en la sangre, entre ellas las que
se liberan en situaciones de miedo o estrés como
el cortisol y la adrenalina. El patrón de variación de
estas hormonas es similar al de la frecuencia cardiaca, con su punto más
alto cuando estamos despiertos y los más bajos al descansar o dormir.
En animales de laboratorio se ha observado que la liberación de las
hormonas del miedo y el estrés difiere a lo largo del día. Cuando tras-
ladamos ratas de sus cajas habituales a un ambiente desconocido au-
mentan sus niveles sanguíneos de corticosterona, que es equivalente
en los roedores al cortisol humano. Ese incremento es mayor cuando la
introducción a un nuevo ambiente se realiza en el periodo de descanso
de los animales. Al igual que nos sucede con las películas de terror, en las
ratas el mismo estímulo puede inducir un nivel diferente de miedo de-
pendiendo de la hora del día.
De manera similar, un susto por la noche produce un mayor cambio
relativo en la frecuencia cardiaca con respecto al nivel basal. Si esta sube
durante la noche, que es cuando debería estar baja, el impacto es mayor
porque el aumento proporcional también es mayor.
En el día la frecuencia cardiaca en reposo ronda los 75 o 90 latidos
por minuto; un estímulo que la eleve a 100 tendrá un impacto menor
que si lo hiciera en la noche, cuando esa frecuencia se encuentra entre
los 65 y 75 latidos por minuto. En los humanos la frecuencia cardiaca al-
canza su punto más bajo entre las 2 y 3 de la mañana… y todos sabemos
que nada bueno ocurre a esas horas.
Detrás del miedo

Como muchas otras características biológicas, los ritmos biológicos


brindan ventajas adaptativas a los organismos que los poseen, es decir,
aumentan la capacidad de
supervivencia y reproduc-
ción. ¿Tiene alguna ventaja
sentir más miedo de noche
que de día? La explicación
más plausible es que ser
más susceptible al miedo
en el momento en que un
organismo se prepara para
dormir lo motiva a buscar
ambientes seguros. En caso de no encontrarlos, el organismo no duerme
profundamente, lo que le sirve para estar alerta a posibles riesgos y re-
accionar adecuadamente. Dormir es muy importante, pero a la vez nos
pone en una situación de enorme vulnerabilidad. Mientras dormimos
somos incapaces de hacer frente a los peligros —reales o imaginarios—
que acechan en la oscuridad. Por lo tanto, encontrar un lugar donde po-
damos pasar la noche durmiendo sin interrupciones es vital.
Aunque lo anterior podría explicar el porqué de este fenómeno, co-
nocer el cómo, es decir, los mecanismos neuronales subyacentes, es un
campo fértil para la investigación psicobiológica. Resulta de gran interés
saber cómo modifica la conducta nuestro reloj biológico: si nos hace
más temerarios y propensos a tomar riesgos y si nos conduce a evaluar
situaciones como seguras o peligrosas según la hora del día. Este cono-
cimiento también abre una ventana para entender cómo pueden alterar
diferentes condiciones patológicas la percepción del miedo y poner en
riesgo el bienestar de los individuos. Por lo pronto, podemos hacer unas
palomitas, invitar amigos y poner nuestra película de terror favorita, sin
olvidar que para que tenga el mayor efecto hay que verla por la noche, y
disfrutar la horrible sensación sabiendo que estamos seguros en nues-
tras casas.

• García, Laura y Beatrix G. De Esteban Santacruz Martínez es


Velasco, “El miedo, una emoción maestro en ciencias y profesor de
para la supervivencia”, Ciencia fisiología animal en la carrera de
UNAM, DGDC-UNAM, 2020, México: biología en la Facultad de Ciencias
https://ciencia.unam.mx/ de la UNAM. Investiga sobre la
comunicación entre los sistemas
• Olguín Lacunza, Michel y Diana Rojas
inmunitario y nervioso, en un
García, “El cine de terror nos prepara
contexto de ritmos biológicos.
para una situación de peligro”,
Gaceta UNAM, DGCS-UNAM, 2017, Marcos Francisco Rosetti Sciutto
México. es doctor en ciencias e investigador
en el Instituto de Investigaciones
• "El miedo, una alarma mental
Biomédicas de la UNAM. Estudia los
para proteger nuestra integridad",
mecanismos de decisión y el desarrollo
Facultad de Psicología: www.
de pruebas para entender mejor los
humanidadescomunidad.unam.
aspectos conductuales afectados por
mx/el-miedo-una-alarma-
psicopatologías del neurodesarrollo.
mental-para-proteger-nuestra-
integridad/
# digital 8
algrano |
Selección Mónica Genis

MAPAS ANTIGUOS

Se han encontrado Los griegos Entre los años En el año 150 En el año 1100 Uno de En la Edad Media El geógrafo La cartografía es El cartógrafo
mapas en descubrieron 610 y 545 antes de nuestra era el geógrafo árabe los primeros se elaboraron flamenco una rama de holandés Frederick
tablillas la forma de nuestra era Ptolomeo Al-Idrisi mapas que cartas Abraham la geografía de Wit publicó en
de arcilla esférica de Anaximandro escribió el libro hizo un incluían geográficas Ortelius publicó que construye y 1680 un mapa
babilonias de la Tierra de Mileto Geographia, mapamundi en pueblos, puertos a partir de los relatos el primer atlas analiza los mapas que representaba
más de 4 000 años y propusieron cartografió el mundo que ya utilizaba forma de disco. e incluso monasterios de los navegantes. en el año 1570. y las cartas la Tierra
de antigüedad. conceptos que aún conocido hasta los conceptos de es obra del monje La más antigua Lo tituló Theatrum geográficas. y el cielo, con las
utilizamos, esa época. latitud y longitud; inglés Mateo que se conoce es Orbis Terrarum. constelaciones
como el ecuador, además incluía mapas de París en la Carta Pisana, y los signos del
que nunca producida en Génova
los trópicos, los polos, el año 1250. zodiaco.
los meridianos se encontraron. en 1285.
y los paralelos.
# digital 9

NASA/Johns Hopkins APL/Steve Gribben


DEFENSA PLANETARIA:
LA MISIÓN DART
Por Daniel Martín Reina

¿Qué podemos hacer si se descubre que un


asteroide o un cometa viene directo hacia la
Tierra? Desde hace años se estudian diversas
posibilidades. Esta es la primera misión espacial
para explorar una de ellas.

¿ Cómo reaccionarías si un día te enteras de que un gigantesco co-


meta va a chocar con la Tierra en los próximos meses? A grandes
rasgos, este es el planteamiento de la película de Netflix Don’t look up
(No miren arriba), una de las más destacadas de 2021. Una estudiante
de doctorado y su profesor (interpretados por Jennifer Lawrence y Leo-
nardo DiCaprio) anuncian el terrible hallazgo. Lo que no se esperan es
la respuesta de la mayoría de la población, que va de la indiferencia
a la negación.
Además de su mordaz crítica a la sociedad actual, la película trata
algunos aspectos interesantes relativos al descubrimiento del cometa
y la forma de evitar que acabe con la Tierra. Uno de ellos es el papel
de la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria (PDCO por sus
siglas en inglés). Resulta que esta oficina sí existe, y que hace unos
meses lanzó su primera misión espacial en cumplimiento de su co-
metido: la misión DART (Prueba Doble de Redireccionamiento de
Asteroides, por sus siglas en inglés) de la NASA. Eso sí, podemos estar
tranquilos porque, a diferencia de la película, su objetivo no supone
una amenaza real para la Tierra.
Ruta de colisión

La misión DART pretende responder una pregunta fundamental para


el futuro de la humanidad: si fuera necesario, ¿se podría desviar un as-
teroide o un cometa en ruta de colisión con
la Tierra? De esto se encarga la Oficina de
Coordinación de Defensa Planetaria desde
que la creó la NASA en 2016.
La defensa planetaria utiliza el saber
de disciplinas como la física y la ingeniería
para hacer frente a la posibilidad de que
un cuerpo celeste menor choque con la
Tierra. Se ocupa de todo lo que se necesita
para detectarlo y alertar de su presencia,
además de prevenir o reducir sus posibles
efectos. La principal amenaza proviene de
los llamados "objetos cercanos a la Tierra"
(NEOs, por sus siglas en inglés): asteroides
y cometas que orbitan el Sol y cuyas tra-
yectorias pueden llevarlos a pasar a menos Liberación de CubeSats, NASA.

de 50 millones de kilómetros de nuestro


planeta, lo que supone alrededor de un tercio de la distancia entre la
Tierra y el Sol.

Pioneros de la colisión
La Agencial Espacial Europea (ESA)  lleva muchos años intentando
desarrollar una sonda para estudiar un asteroide cercano, sin éxito.
A principios de siglo se propuso el proyecto Don Quijote (véase
¿Cómo ves? Núm. 119), una ambiciosa misión con dos sondas, que
se canceló a comienzos de la década de 2010 por motivos presu-
puestarios.
Pero si tenemos que hablar de pioneros, la misión Deep
Impact tiene el honor de ser la primera que chocó a alta velocidad
contra un cuerpo menor del Sistema Solar para estudiar su com-
posición, aunque en este caso no fue un asteroide, sino el cometa
9P/Tempel 1, el 4 de julio de 2005. Ya por entonces la tecnología
había avanzado lo suficiente como para hacer realidad los req-
uisitos de navegación autónoma de una misión de este tipo.
La idea de utilizar un proyectil para excavar un cráter en un
cuerpo celeste con el objetivo de analizar su composición fue
sugerida por el escritor de ciencia ficción y visionario Arthur C.
Clarke en 1968.

Desde finales de la década de 1990 la NASA cuenta con un


programa de rastreo de NEOs que vigila una vasta región de 200
millones de kilómetros alrededor de la Tierra con el fin de detectar
y seguirle la pista a estos objetos. En la actualidad también existen
varios programas internacionales, llamados de forma genérica Spa-
ceguard Survey (Censo de Vigilancia Espacial), que utilizan tele-
scopios de observatorios astronómicos y universidades de todo el
mundo. El catálogo de los NEOs conocidos crece a razón de más de
1 000 nuevos objetos al año, para un total acumulado de 30 000.
Según las estimaciones de los expertos, ya hemos detectado más
de 90 % de los NEOs con un diámetro mayor a un kilómetro (unos
850), que podrían llevarnos a sufrir el mismo destino que los dino-
saurios si algún día se cruzan en nuestro camino. El siguiente ob-
jetivo para 2030 es hacer lo mismo con la población de NEOs de
más de 140 metros, los cuales, si bien no provocarían extinciones
masivas, sí podrían asolar una superficie equivalente al estado de
Tlaxcala o mayor, con consecuencias difíciles de prever para el clima
y la economía globales, además de la pérdida de vida humanas.
NASA

CubeSat, NASA.

Cómo evitar el impacto

En paralelo a esta labor de vigilancia, es necesario tener un plan de


acción para el día en que se descubra un asteroide peligroso en direc-
ción a nuestro planeta. Por este motivo, la PDCO se encarga también
de estudiar técnicas para evitar el impacto y estimar su eficacia.
Al igual que en la película de Netflix, una opción sería usar armas
nucleares, en la línea de otros clásicos del género, como Armageddon
y Deep Impact (Impacto profundo). Esta técnica tiene la ventaja de
que no requiere muchos preparativos. Si un asteroide escapara de los
sistemas de vigilancia espacial y estuviese a unos meses de impactar
contra nuestro planeta, podría prepararse una misión de este tipo
en poco tiempo sin necesidad de buscar al Bruce Willis de turno. Por
tanto, sería ideal para situaciones con escaso margen de respuesta.
Pero esta técnica tiene un serio inconveniente: es muy difícil pre-
decir el resultado. ¿Qué pasaría si la explosión dividiera el asteroide
en varios fragmentos, cada uno tan peligroso como el original? Lejos
de solucionarse, el problema se habría multiplicado. Para evitarlo ten-
dríamos que conocer en detalle el tamaño, la forma y la composición
interna del asteroide, algo muy difícil de conseguir si el tiempo no está
a nuestro favor.

Otras formas de desviar un asteroide


El impacto cinético no es la única técnica que se ha estudiado con
el fin de desviar un asteroide. Una alternativa sería un remolcador
espacial: una nave capaz de anclarse a la superficie del asteroide y
proporcionar, mediante sus motores, un suave impulso el tiempo
suficiente como para aumentar su velocidad. En tal caso, el asteroide
llegaría a su cita antes de tiempo, lo que evitaría la tragedia. Solo
habría que actuar con la suficiente anticipación: años o incluso
décadas. Una variante de esta técnica sería el impulsor de masa,
inspirado en una novela de Arthur C. Clarke, que arrancaría rocas
del propio asteroide y las arrojaría en la dirección deseada.
Otra posibilidad sería desviar suavemente un asteroide co-
locándole unas enormes velas que se “hincharan” con la minúscula
presión de la luz solar. Así, el rumbo del asteroide iría cambiando
poco a poco, de la misma manera que el viento dirige a los barcos
de vela en el mar.
Finalmente, para alterar la dirección o la velocidad de un as-
teroide podría usarse una lupa gigante o un espejo capaz de con-
centrar la luz solar sobre una pequeña región de la superficie del
objeto. Esta técnica, que se conoce como ablación, ejercería una
fuerza sobre el asteroide en la dirección deseada, aunque sería
muy débil y también requeriría mucho tiempo, como el impulsor
de masa.

Existe otra opción más limpia: jugar al billar cósmico con el aste-
roide, un método conocido como impacto cinético. La técnica no tiene
nada de sutil, pues consiste en estrellar contra el asteroide una sonda
espacial lo más pesada y veloz posible que lo empuje en una determi-
nada dirección, desviándolo de su fatídica trayectoria. Si se hace con la
anticipación suficiente, un leve empujón podría bastar para alejarlo de
nuestro planeta. Ahora mismo esta técnica parece ser la única viable
desde el punto de vista tecnológico, aunque nunca se ha realizado un
experimento de colisión con un asteroide. Entre otros desafíos, esto
requiere un sistema automático de navegación tan preciso como para
dar en el blanco en un cuerpo en rotación que se mueve a varios kiló-
metros por segundo.
Billar cósmico

La NASA eligió la técnica del impacto cinético para la misión DART, la


primera en intentar modificar la trayectoria de un NEO. La sonda, de
676 kilogramos, tiene la forma de una enorme caja de zapatos de dos
metros de largo y una envergadura de casi 20 metros con los paneles
solares desplegados. DART despegó el 24 de noviembre de 2021, ini-
ciando un largo viaje de más de 11 millones de kilómetros hasta su
objetivo, un sistema de dos asteroides llamado 65803 Didy­mos, al que
llegará en el otoño de 2022. Didymos es un asteroide de 780 metros
de diámetro que completa una vuelta alrededor del Sol cada 770 días.
En su viaje por el Sistema Solar lo acompaña el satélite Dimorphos,
un asteroide que lo orbita a una distancia de 1.2 kilómetros. Sus 163
metros de diámetro lo hacen un blanco ideal para el experimento de
impacto cinético de la misión DART. Conviene reiterar que el sistema
Didymos no supone una amenaza para la Tierra.
La sonda lleva a bordo un único instrumento científico llamado
DRACO, una cámara de alta resolución parecida a la de la sonda New
Horizons que sobrevoló Plutón en 2015. El DRACO no solo obtendrá
imágenes de Didymos y Dimorphos, sino que también servirá de cá-
mara de navegación para guiar la sonda en su acercamiento a Dimor-
phos. Las imágenes se enviarán a la Tierra al ritmo de una por segundo
hasta el momento del impacto, que marcará el fin de la misión de la
sonda.
Pero la sonda DART no está sola ahí afuera. Adherido a su piel
metálica también viaja el LICIACube, un pequeño satélite de 14 kilo-
gramos construido por la Agencia Espacial Italiana. Su objetivo es regis-
trar la colisión, así como los instantes posteriores. Para ello LICIACube
cuenta con dos cámaras, llamadas LEIA y LUKE en homenaje a dos de
los personajes principales de la saga de Star Wars.

Luces, cámara... acción

Si todo va bien, la sonda DART llegará a Didymos y Dimorphos el 30


de septiembre. Diez días antes del fatídico encuentro, LICIACube se
separará de DART y utilizará su sistema de propulsión para modificar
su trayectoria y seguir a la sonda a una distancia prudente. La sonda
DART colisionará con Dimorphos a la nada despreciable velocidad de
6.6 kilómetros por segundo. El violento choque se producirá de frente
en el sentido del avance de la luna en su órbita, como si DART fuese

La aplicación Eyes on Asteroids de la NASA permite interactuar con el


mapa de NEOS en tiempo real: eyes.nasa.gov/apps/asteroids/#/asreroids.

un conductor que circula en sentido contrario.


Las imágenes que obtenga LICIACube serán fundamentales para
calibrar la eficacia de la técnica. El principal parámetro a valorar es
la cantidad de material expulsado por la colisión: cuanto mayor sea,
mejor. Por eso está previsto que LICIACube sobrevuele Dimorphos
unos tres minutos después del impacto: así podrá captar la columna
de material resultante y el cráter que con toda seguridad se formará.
La prueba definitiva será un cambio en el periodo orbital de Di-
morphos. Como la órbita de Didymos alrededor del Sol estará entonces
en el punto más cercano a la Tierra, nuestros telescopios podrán me-
dirlo. A pesar de la enorme diferencia de masas entre Dimorphos y
la sonda, se estima que la colisión frontal disminuirá la velocidad de
este en 1 %, suficiente para reducir el periodo orbital del satélite (11.9
horas) en unos diez minutos. Parece poco, pero esto puede suponer
en el futuro la diferencia entre la aniquilación y la salvación de la hu-
manidad.
Antes de despedirse para siempre del sistema Didymos, LICIA-
Cube sobrevolará el asteroide principal para fotografiar su cara oculta.
Luego quedará estacionado en una órbita alrededor del Sol.

El complemento perfecto

Al principio, DART formaba parte de una misión más ambiciosa, AIDA,


que se iba a realizar conjuntamente con la Agencial Espacial Europea
(ESA). Esta debía suministrar la sonda AIM para observar el impacto
de DART con Dimorphos y estudiar en detalle el cráter resultante. Sin
embargo, la misión AIM fue cancelada por la ESA y DART se quedó
temporalmente sin un testigo directo de su choque. Por suerte, la ESA
consiguió aprobar más tarde la misión Hera, una modesta heredera
de AIM. Aunque ya no podrá grabar el impacto de DART, Hera llegará
a Dimorphos a finales de 2026 con el objetivo de medir con precisión
los efectos de la colisión. Para ello contará con la inestimable ayuda
de una cámara que ya ha demostrado su buen desempeño en el es-
pacio, pues se utilizó en la misión Dawn de la NASA al asteroide Vesta
y al planeta enano Ceres entre 2007 y 2018. Hera también dispondrá
de una cámara térmica para caracterizar la naturaleza de la superficie
del asteroide, y de un pequeño altímetro láser con el que podrá medir
su relieve. El objetivo es levantar un mapa global de Dimorphos con
una resolución media de un metro.
Hera también desplegará un par de CubeSats, satélites del ta-
maño de una caja de zapatos, para obtener medidas adicionales. El
Milani realizará observaciones espectrales de la superficie e identifi-
cará el material eyectado por el impacto de DART. El Juventas hará los
primeros sondeos de radar que se hayan realizado en un asteroide.
A partir de lo anterior, la ESA espera desvelar incógnitas como
la masa exacta de Dimorphos, su composición y estructura interna y
la forma precisa del cráter que dejará la colisión con DART. Con toda
esta información se podrá verificar la capacidad de nuestros modelos
teóricos para predecir el resultado de las colisiones. Hay asteroides de
características muy variadas, y, cuando llegue el momento, habrá que
actuar de una forma o de otra dependiendo de cada caso.
Puede que nunca llegue ese instante decisivo. O tal vez llegue
antes de lo que pensamos. Pero si el futuro de nuestra civilización
está en juego, más vale no dejar nada al azar.

• Drake, Nadia, “¿Por qué la NASA Daniel Martín Reina es físico y


planea estrellar una nave colaborador habitual de ¿Cómo
espacial contra un asteroide?”, ves? Es miembro del Grupo de In-
National Geographic: www. vestigación de Instrumentación
nationalgeographicla.com/ Electrónica y Aplicaciones de la
ciencia/2020/04/nasa-planea- Universidad de Sevilla, España.
estrellar-una-nave-espacial- Escribe el blog de divulgación
contra-un-asteroide La aventura de la ciencia:
http://laaventuradela-
• Fundación B612: https://
ciencia.blogspot.mx
b612foundation.org
• “En qué consiste DART, la primera
misión para desviar un asteroide”,
NASA, Estados Unidos: https://
ciencia.nasa.gov/dart-la-
primera-mision-para-desviar-
un-asteroide
ENCANTOS
TRIANGULARES
Foto Octavio Nava y Jesús Ávila

Los citadinos olvidamos con frecuencia que la naturaleza


es “roja de dientes y garras”, como dijo el poeta Alfred
Tennyson refiriéndose a su crueldad. Una razón es que no
tenemos depredadores, y tampoco nuestras mascotas: en
general no esperamos que un halcón descienda sobre un
perrito faldero, ni despertamos para encontrar a Pelusa el
hámster en la panza de una serpiente (aunque estas cosas
pasan con frecuencia en las zonas rurales). ¿Será por eso que
admiramos las finas adaptaciones de nuestras mascotas
más como atributos encantadores que como herramientas
para la vida salvaje? Pensemos en los gatos, con sus narices
húmedas y perfectas, ojos soñadores, gomas en las patas
que parecen de dulce y orejas móviles de las que sobre-
salen pelos despeinados. No hay que llamarse a engaño:
los gatos son excelentes cazadores, pero en libertad tam-
bién son víctimas de zorros, perros, lobos, aves carroñeras,
serpientes y otros depredadores. En ese punto medio de
la cadena alimenticia requieren sentidos muy agudos para
conseguir la comida y al mismo tiempo evitar que se los
coman. Sus características orejas triangulares, por ejemplo,
tienen 32 músculos que las hacen girar hasta 180 grados,
y se mueven por separado para detectar la fuente de los
sonidos. Los largos pelos mantienen la mugre a raya y se
cree que ayudan a conducir el sonido hasta el interior de
las complejas estructuras de sus oídos internos. Los gatos
oyen mucho mejor que los humanos (detectan sonidos
más lejanos y hasta tres veces más agudos que nosotros)
y superan a los perros y a casi todos los demás mamíferos.
Sus orejas también son buenas señalizadoras del estado
de ánimo; bajas y de lado indican desconcierto, y echadas
hacia atrás, miedo o enojo. La temperatura de su delgada
piel indica si los animales están sanos o enfermos. Y por
alguna razón que no entendemos, a los gatos estresados
al parecer se les enfría sólo la oreja derecha…
–M. M.
# digital 11

ojodemosca |
Por Martín Bonfíl Olivera

¿Para qué sirve


un telescopio?

A la memoria de José de la Herrán


t ock
s
utter
Foto: Nataliia K/Sh
¿Para qué sirve un telescopio? Para observar objetos lejanos, nos
dice cualquier diccionario o enciclopedia. Hay los de baja potencia, como los que usan
los piratas de las películas, los espías y los fotoperiodistas para captar cosas que están
a unos cientos de metros.
Pero los verdaderamente fascinantes son los telescopios astronómicos, diseñados para
observar objetos celestes que pueden encontrarse a miles o millones de kilómetros…
o incluso miles o millones de años luz.
Algunos, llamados refractores, usan juegos de lentes talladas con precisión para
desviar —refractar— la luz y formar en nuestras retinas —o en una película fotográfica,
o un sensor digital— una imagen aumentada de lo que se desea ver. Otros, llamados
reflectores —los más usados en la astronomía moderna— usan juegos de espejos que,
al reflejar la luz, la enfocan para dirigirla a los instrumentos que la registran y analizan.
No todos los telescopios astronómicos están hechos para captar luz visible: existen
también los que captan radiación electromagnética de otras frecuencias, como ondas
de radio (radioteles­copios), infrarroja o rayos X. Cuando esos telescopios están en la
superficie de la Tierra, la radiación que reciben tiene que pasar antes a través de la
atmósfera, que absorbe una gran parte. Por ello, tradicionalmente los observatorios
se han construido en montañas lo más altas posible y donde la nubosidad es mínima.
Para 1990, la tecnología estaba ya lo suficientemente avanzada como para que la
NASA pusiera en órbita el Telescopio Espacial Hubble, que podía hacer observaciones
por encima de la atmósfera. Esto revolucionó por completo la astronomía, al permitirnos
observar objetos celestes más lejanos y con mucho mayor detalle.
El último avance en esta historia ha sido el lanzamiento, en diciembre de 2021, del
Telescopio Espacial James Webb, también de la NASA, que puede observar objetos
con mucha más nitidez, pero sobre todo mucho más lejanos que el Hubble. Se trata
de un telescopio que recoge principalmente radiación infrarroja, que puede atravesar
las nubes de polvo interestelar que obstruyen la visión.
Y ver más lejos significa ver más atrás en el pasado. Esto ocurre porque a la luz de los
objetos más lejanos le toma un tiempo llegar hasta nosotros. Si captáramos la luz de
una estrella que estuviera a un año luz de distancia la veríamos como era hace un año.
Al mirar las imágenes, obtenidas por el teles­copio James Webb, de galaxias que se
encuentran a 13 000 millones de años luz, estamos mirando 13 000 millones de años
hacia atrás en el tiempo… casi tan atrás como el mismo Big Bang, que ocurrió hace
13 787 millones de años.
¿Para qué sirve un telescopio? No sólo para ver lejos. También para entender mejor
nuestro lugar en el Universo y la historia de este, que es también nuestra historia. En
última instancia, para conocernos mejor, saber de dónde venimos y quiénes somos.

[email protected]
# digital 12

| aquíestamos
este espacio
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Escribe un texto para la sección “Aquí estamos”,
mándalo a [email protected]
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Podrán participar estudiantes en la República Mexicana
de entre 14 y 35 años de edad.
Se aceptarán solo textos propios con una extensión
de 200 a 350 palabras que relaten una anécdota, ex-
periencia o historia de ficción en torno a la ciencia o la
tecnología. Pueden enviarse tantas propuestas como se
desee.
Cada texto debe enviarse en un archivo editable que
incluya tus datos (nombre, dirección y escuela), acom-
pañado de una fotografía o copia escaneada de tu cre-
dencial de estudiante, a la dirección comoves@dgdc.
unam.mx antes del 30 de noviembre del 2022.
Se seleccionarán cinco ganadores, cuyos nombres se
darán a conocer en la edición de marzo de 2023. Los
textos elegidos se publicarán en la sección “Aquí es-
tamos” entre marzo y julio de 2023 y cada autora o autor
recibirá un año de suscripción gratis (con valor de $350
más gastos de envío).
El jurado podrá recomendar la publicación de una can-
tidad indeterminada de propuestas en la revista. En este
caso se notificará y recabará la autorización de las au-
toras y autores.

revistacomoves www.comoves.unam.mx
# digital 13
¿quiénes? |

Retrato Arturo Orta, fotos cortesía Luis Medrano González

Luis
Medrano González
El conocimiento sobre los mamíferos
marinos y su conservación.

Por J. William Cruz

En el año 2008 la Unión Internacional para la Conservación de la Natu-


raleza añadió a su lista roja al manatí antillano por considerarlo especie
vulnerable; su principal amenaza son los humanos y sus actividades. “Mé-
xico cuenta con 52 especies de mamíferos marinos, lo cual lo posiciona
como uno de los países más ricos en el mundo, sobre todo en el golfo de
California”, comenta el doctor Luis Medrano González, quien está a cargo
del Laboratorio de Mastozoología Marina de la Facultad de Ciencias de
la UNAM. Ahí se orquestan y suman esfuerzos para el conocimiento y la
conservación de estos animales.
Como parte de su labor docente Medrano forma a estudiantes que,
como él, se han interesado por los mamíferos marinos y su interacción
con nuestra especie. Entre sus muchas actividades imparte algunas asig-
naturas como evolución y mamíferos marinos para estudiantes de licen-
ciatura y posgrado, y ha dirigido diversos proyectos tanto en el interior
de la República Mexicana como fuera del país. Si bien ha trabajado con
varias especies, se destacan sus aportaciones relativas a la Megaptera
novaeangliae, la ballena jorobada, el segundo animal más grande del pla-
neta después de la ballena azul y una de las especies que frecuentan las
aguas de nuestro país.
¿Cómo es su trabajo con mamíferos marinos?
Siempre me interesó el mar como parte de un anhelo por los espacios
abiertos, por explorar, por ir lejos. El mar me proporcionaba eso, una
oportunidad de perderme en la inmensidad azul. Trabajar estudiando
a los mamíferos marinos ha sido una oportunidad para cumplir ese
anhelo. Me formé en genética de poblaciones y fue en mis estudios
de doctorado cuando pude aplicar ese conocimiento con las ballenas
jorobadas. Poco después la Facultad de Ciencias me contrató para di-
rigir un laboratorio en donde hemos hecho lo que se puede con lo que
tenemos, y no todo lo que nos gustaría. Hemos realizado mucho tra-
bajo de campo, recolectando material biológico y fotográfico, y desa-
rrollando protocolos que nos han permitido analizar un largo registro
de observaciones en el mar. Nos dedicamos a estudiar la ecología de la
mastofauna marina mexicana, es decir, a analizar su diversidad y sus
patrones de abundancia y distribución en el espacio y en el tiempo. Co-
laboramos con instituciones de gobierno en asuntos relacionados con
la conservación.
Moby Dick (1851) es una novela famosa que narra la persecución de
un cachalote blanco. Resulta interesante que su autor se refiera a la ba-
llena como un pez y no como un mamífero. ¿Considera que existe esa
confusión en el público?
Pienso que Herman Melville trata esa confusión como un recurso
literario, puesto que es estrictamente un gran pez y no una ballena el
que se traga a Jonás en la Biblia y de la cual Moby Dick es una alegoría,
como lo es también Pinocho. Es clara la distinción entre peces y cetá-
Fotos Arturo Orta

ceos al menos desde Aristóteles en el siglo IV a. C. y sin duda Melville


lo tenía muy presente porque lo discute y concluye que las ballenas son
peces solo porque lo dice la Biblia. Las ballenas, delfines y focas, entre
otros, son mamíferos porque tienen glándulas mamarias, respiran con
pulmones y tienen placenta, entre otras características. Probablemente
los niños y las niñas de muy corta edad puedan confundirse con ello,
pero yo diría que ahora es poco probable que una persona con educa-

En corto

Viaje soñado. Islandia.


Libro consentido. Moby Dick o la ballena, de Herman Melville.
Platillo favorito. Chiles rellenos.
¿Para bailar? Me gustan las rancheras y la música disco.
Zoólogo con quien tomaría un café. Sin duda alguna con
Stephen Jay Gould.

ción básica no pueda distinguir entre una ballena y un pez. En alguna


conferencia que impartí sobre la evolución de los cetáceos escuché a
un creacionista decir “no me puedo imaginar cómo un mamífero te-
rrestre pudo haberse convertido en una ballena” y solo pensé “qué
poca imaginación”. Yo veo que niños y niñas en edad escolar no tienen
ninguna dificultad en comprender e imaginar ese proceso cuando se
les explica. En otra conferencia que di a nivel preescolar sobre la iden-
tidad, diversidad y origen de los cetáceos, un niñito levantó la mano y
exclamó entusiasmado que “¡las ballenas tienen chichis!”. Ni qué decir
de la abundante evidencia paleontológica, anatómica, genética y bioló-
gica en general que sostiene el origen evolutivo de los cetáceos a partir
de mamíferos terrestres, y de los numerosos materiales de divulgación
que sobre eso hay en todo el mundo.
Además del origen evolutivo de los mamíferos marinos, ¿qué otros
aspectos de estos animales destacaría? 
Que son asombrosos por muchas razones. Por ejemplo, los cetá-
ceos, junto con los primates y proboscídeos (los elefantes), presentan
un mayor desarrollo del encéfalo comparado con otros mamíferos, es
decir, tienen un cerebro más grande. Esto explica que sean animales
con altos niveles de cognición y grandes capacidades de memoria. Y
esto se relaciona con su gran longevidad (hasta de 200 años en el caso
de las ballenas francas), que les permite acumular mucha información
útil para su vida social y, con ella, la supervivencia de las manadas.
Un rasgo casi único de los humanos es el lenguaje, pero varias espe-
cies, incluidos los cetáceos, pueden comprender el lenguaje humano y
expresar una respuesta mediante figuras, movimientos o sonidos. Los
científicos reconocen una cultura en las ballenas y otros mamíferos al
observar comportamientos que se transmiten de madres a hijos o entre
individuos de una misma población a través del aprendizaje; tales com-
portamientos incluyen estilos de caza y alimentación, de migración y
relaciones interpersonales (porque debemos tener presente que son per-
sonas no humanas). Por ejemplo, delfines de diferentes manadas de la
misma especie se alimentan de presas disponibles en distintos lugares;
las capturan de maneras muy diversas y es frecuente que entre ellos
haya cooperación coordinada de tareas específicas para alimentarse
todos. La división del trabajo y el reparto del alimento fueron rasgos
primarios de la conducta y la ecología que marcaron también la evo-
lución de los seres humanos.
La célebre orca Keiko le dio vida a Willy, el protagonista de la película
Liberen a Willy (1993), una historia que retrata la empatía que un niño
siente hacia una orca que también fue alejada de su familia. La película
tuvo tanto impacto en el público que se filmaron tres secuelas, en una
de las cuales Keiko ya no aparece. Sin embargo, su fama va más allá de
eso pues fue la primera y única orca que vivió en cautiverio y retornó a
su hábitat natural. ¿Qué sabe del caso?
La historia de Keiko es muy triste porque fue capturado desde muy
joven, casi recién destetado. Estuvo un largo tiempo en cautiverio hasta
que llegó a la Ciudad de México al parque de diversiones que por en-
tonces se llamaba Reino Aventura (ahora Six Flags). A partir de
la presión civil desatada por Liberen a Willy se emprendió un
ambicioso, costoso y prolongado plan para readaptarlo a la vida
libre, y luego lo enviaron a Islandia para que se reintegrara a
su manada, pero Keiko nunca logró volver a ella; se le veía solo
en las aguas cercanas a un pueblo de pescadores hasta que un
día amaneció muerto en una playa de Noruega. Probablemente
este ha sido el mayor fracaso en la reintroducción de cetáceos
cautivos a la vida libre.
Conociendo la historia de Keiko ¿cuál es su opinión res-
pecto al cautiverio de mamíferos marinos?
Este es un debate muy importante; en lo personal
pienso que no deberíamos tener mamíferos ma-
rinos cautivos, especialmente cetáceos. Sin em-
bargo, es necesario que los acuarios tengan la
capacidad para poder mantenerlos temporal-
mente en semicautiverio, sobre todo cuando
necesiten atención y cuidado después de un
rescate. Durante este tiempo se puede apro-
vechar la estancia de los animales para de-
sarrollar programas de educación científica
y ambiental, no para hacer espectáculos cir-
censes. Por ejemplo, el Acuario de Veracruz
tiene una importante historia de rescate de
manatíes que han sido reintegrados a la na-
turaleza y a los que se ha exhibido ante el
público con información básica sobre su biología y su
conservación.
Pero también debo decir que es muy difícil que muchos mamíferos
marinos que actualmente están cautivos o que han sido rescatados
sean reintroducidos a su hábitat, por lo cual es necesario contar con
la capacidad para que estos animales puedan vivir en condiciones de
cautiverio adecuadas. Nuestra sociedad y sus instituciones tienen que
tomar una postura activa para rescatar mamíferos marinos, curarlos
y luego reintegrarlos a su medio natural, dado que muchas de las cir-
cunstancias que los ponen en peligro son consecuencia de la actividad
humana.
# digital 14

LA SINFONÍA DEL MAR


y el estruendo humano
Por Italia Tamez y Clementina Equihua

El efecto de la contaminación acústica en


el océano es muy dañino para numerosas
especies de animales marinos, desde
los pequeños organismos que forman
arrecifes hasta gigantes como las
ballenas jorobadas.

E s el siglo XVI y los marineros se aventuran a un mundo de aguas poco


exploradas, donde la frontera entre realidad y fantasía es tan tenue
que de noche se desvanece. En la oscuridad de una pequeña embarca-
ción en altamar una lámpara de aceite no los deja ver más allá de sus na-
rices y cualquier ruido evoca monstruos marinos. Cruje la estructura del
barco y del silencio surgen ecos provenientes del fondo del mar: un coro
de largas y agudas vocalizaciones que se unen en una melodía que solo
entienden los seres que la cantan. El terror los atenaza y su única protec-
ción es encomendarse a los santos y rezar hasta que llegue el día.
Por fortuna para esos marineros, el coro fantasmal no es de sirenas
ni de serpientes marinas; quienes lo integran no buscan hechizarlos con
sus melodiosas voces sino mantenerse en contacto con sus congéneres.
Son ballenas, inofensivos gigantes que solo van de paso rumbo a aguas
más cálidas.
Faltan unos cuantos siglos para que los científicos estadounidenses
Roger Payne y su entonces esposa Kathy Payne, en 1960, contribuyan a
acabar con los mitos de monstruos marinos.

Chasquidos, silbidos y chillidos

Observando ballenas de la especie Megaptera novaeangliae en la Pa-


tagonia, el matrimonio Payne descubrió que producen diferentes tipos de
sonidos que usan para orientarse y comunicarse. Años después, en 1971,
Roger Payne y Scott McVay analizaron un amplio acervo de dichos sonidos
y publicaron un artículo en la revista Science titulado “Los cantos de la
ballena jorobada”. El artículo ex-
plica que estos cetáceos no solo
emiten chasquidos y chillidos
que les permiten orientarse en
el océano, también producen sil-
bidos que les sirven para comu-
nicarse entre ellos. En su análisis,
Payne y McVay detectaron que Monstruo marino (detalle).
Artista indio anónimo, ca. 1750.
había ciertos sonidos que se
repetían en secuencias reconocibles o patrones en el tiempo, lo que su-
gería que se trataba de cantos, pero no podían identificar si estaban re-
lacionados con el sexo de las ballenas o con situaciones específicas; por
ejemplo, un desafío entre machos o un llamado para atraer hembras.
Los cantos de las ballenas pueden detectarse a cientos de kilómetros
de distancia, por eso no es raro que hayan sorprendido a los marineros
del pasado y a los científicos del presente.

La sinfonía del mar

Los chasquidos y los chillidos de las ballenas jorobadas no son los


únicos sonidos que se oyen en el mar. Si de noche te sumerges hasta el
fondo arenoso en aguas someras, encontrarás peces sapo haciendo un
ruido que parece un tararear para atraer a las hembras. Este es un sonido
típico de algunos paisajes sonoros de los mares nocturnos.
Y si viajas a las aguas heladas del norte del planeta, te sorprenderán
los enormes bancos de bacalao noruego (Gadus morhua). Estos peces
se mantienen unidos en cardúmenes por medio de señales sonoras que
sincronizan las actividades de desove. No muy lejos, en la superficie, se
pueden oír trinos provenientes de focas barbudas (Erignathus barbatus),
que los emiten durante la lucha territorial y el apareamiento.
Incluso los organismos más pequeños se hacen presentes con sus
particulares sonidos, como los camarones mordedores, que producen un
chasquido para aturdir a la presa. Estos chasquidos se oyen en muchos
hábitats costeros que sustentan densas colonias de camarones.
Todos los sonidos que emiten los animales marinos, junto con los
provenientes de volcanes submarinos, el oleaje, los huracanes y la arena
arrastrada por el vaivén de las olas, forman parte de los paisajes sonoros
del océano.
Estos paisajes son de suma importancia para los animales ma-
rinos, desde las larvas de
algunas especies que se
valen de ellos para orien-
tarse hacia los mejores
lugares para vivir hasta
animales gigantes como
las ballenas, que son ca-
Camarón mordedor. paces de generar una
huella acústica que, como si de un pasaporte se tratara, indica su origen,
sus rasgos físicos e incluso su comportamiento.

El estruendo humano

En tiempos recientes el océano ha cambiado drásticamente y las


aguas que conocieron los marineros de antaño ya no existen. Los barcos
de vela fueron sustituidos por barcos de vapor, y con ellos la Revolución
Industrial llegó al mar agregando un nuevo tipo de sonido a los paisajes
acústicos del océano: el ruido antropogénico o antrofonía (ruido causado
por actividades humanas). La antrofonía no se limita a los barcos: incluye
sonidos de alarmas, construcciones, estudios sísmicos, extracción de re-
cursos como petróleo y gas, tráfico en puentes, aviones volando bajo,
pesca de arrastre, fuegos artificiales y la música de los centros turísticos,
entre muchos ruidos más.
Lo que la humanidad llamó progreso a principios del siglo XIX mo-
dificó los mares de formas nunca vistas en la historia de la Tierra, y era
solo el principio. Un siglo después, los dos conflictos bélicos más cono-
cidos del mundo trajeron cambios en las embarcaciones. Los barcos de
vapor, cuyo principal objetivo era transportar bienes y personas, fueron
sustituidos por acorazados de guerra y submarinos con torpedos. En la
Primera Guerra Mundial se usó por primera vez el sonar (sistema artifi-
cial de localización por eco) y lo seguimos utilizando con muchos fines,
desde comerciales hasta científicos. Los años de las guerras mundiales
cobraron miles de vidas y causaron una destrucción sin precedentes. Tam-
bién alteraron los paisajes sonoros en los mares.
Décadas después de la Segunda Guerra Mundial, sus consecuen-
cias todavía son tangibles en el mar del Norte. Según un estudio de Erik
M. Salomons y sus colaboradores, publicado en 2021 en la revista The
Journal of the Acoustical Society of America, siguen explotando artefactos
que quedaron en el fondo del mar. El ruido de estas detonaciones afecta
a muchos animales, pero principalmente a la marsopa común (Phocoena
phocoena).
Trabajo titánico

Averiguar las repercusiones de la antrofonía en la vida marina es un


trabajo arduo; no obstante, un grupo de 25 científicas y científicos de di-
versas nacionalidades se dieron a la tarea de analizar 40 años de inves-
tigaciones en las que se reportan los efectos de los sonidos generados
por las actividades humanas.
Sus análisis y conclusiones se publicaron en un artículo titulado “El
paisaje sonoro del océano en el Antropoceno” y revelan que la antrofonía
es solo una parte del impacto de las actividades humanas en ese paisaje.
El grupo encontró que la caza de grandes animales marinos —en parti-
cular ballenas, focas y leones marinos— que comenzó hace cientos de
años ha reducido la diversidad de sonidos. Esto se agrava con la degrada-
ción de los bosques de algas marinas, lechos de pastos marinos y arrecifes
de coral y de esponjas, lo que junto con el desplazamiento de animales

El paisaje sonoro del océano. Elaborado a partir de "El paisaje sonoro del océano en el
Antropoceno", de Carlos M. Duarte et al., publicado en Science, vol. 371, núm. 6529.

por la contaminación da como resultado una disminución masiva en la


abundancia de animales productores de sonido.
En el artículo, publicado en 2021 en la revista Science, se explica que
a la antrofonía y la reducción de especies marinas se suma el cambio cli-
mático, que está aumentando el número de ciclones y olas de calor que
degradan hábitats, incluyendo los marinos. El incremento en la tempe-
ratura global derrite los polos y calienta los mares, favoreciendo que el
sonido se propague más rápido.
Los paisajes sonoros que alguna vez bulleron con los sonidos de toda
clase de criaturas marinas, de cantos de ballenas a chasquidos de cama-
rones, hoy retumban con bombas, hélices de barcos y el estrépito de las
ciudades. Las actividades humanas afectan la vida marina en múltiples
formas: modifican el comportamiento y la fisiología, e incluso pueden
causar la muerte.
En el artículo mencionado se dice que cuando la antrofonía es muy
intensa, puede interferir en las señales auditivas de los animales marinos,
dando lugar a un fenómeno llamado “enmascaramiento”. Es como si una
madre no pudiera oír a su hijo perdido llorar en un estadio donde se lleva
a cabo un concierto. La música y los gritos de los espectadores ahogan
los llantos del niño y no importa cuánto llame, su madre no podrá escu-
charlo.
El enmascaramiento es un fenómeno muy serio; al no poderse es-
cuchar unos a otros, los miembros de un grupo tendrán dificultades para
reconocerse entre sí y se reducirá la cohesión social. Este efecto también
oculta señales ambientales que indican la presencia de presas o depreda-
dores, lo que deja vulnerables a los animales.
El ruido antropogénico puede interrumpir las travesías de los mamí-
feros marinos, así como interferir en su búsqueda de alimento, socialización,
comunicación, descanso y otros comportamientos.
Algunos animales son
Shutterstock

capaces de afrontar el ruido


antropogénico migrando a
lugares más silenciosos o
simplemente acostumbrán-
dose a él. Pero esto no es
posible para especies muy
apegadas a lugares especí- Mina marina rusa.

ficos, como un área de anidación o de reproducción. Tampoco es


viable para especies cuyas áreas de distribución son reducidas o que
se desplazan poco, como los pequeños invertebrados y medusas que de-
rivan en la marea.
El grupo analizó 538 estudios sobre el paisaje sonoro en los océanos
y encontró que cerca del 91 % reporta que la contaminación acústica
compromete la capacidad auditiva de los animales marinos, alrededor
del 91 % registró cambios fisiológicos y en casi el 84 % se detectó que el
ruido provoca que los animales se alejen de su hábitat natural.
Por otro lado, según dicho análisis hay evidencia de que el ruido
antropogénico aumenta la mortalidad en más de 35 % y el estado fí-
sico de los animales marinos se deteriora en un 50 %. Además, todos
los estudios cuantitativos realizados hasta el momento de la publica-
ción del artículo en Science aportan evidencia de que los cambios en el
paisaje acústico reducen el asentamiento de larvas marinas. Las larvas
de especies que viven ancladas al sustrato en su etapa adulta (corales y
esponjas) nunca llegan a establecerse, y se quedan flotando indefinida-
mente. En ausencia de perturbaciones sonoras, estas especies forman,
al asentarse, arrecifes en los que vive una gran variedad de animales
marinos.
A pesar de haber revisado cientos de publicaciones científicas, el
grupo encontró pocos estudios que evaluaran los efectos de la antro-
fonía en animales como reptiles marinos y aves buceadoras. Tampoco
hay mucho sobre focas, leones marinos, morsas y manatíes, por lo que
no se sabe a ciencia cierta cómo los afecta el ruido antropogénico.

Juntos contra el ruido

En el análisis de los 538 estudios se encontraron muy pocos que pro-


baran la eficacia de las medidas para reducir el ruido antropogénico, con
lo que es difícil impulsarlas como políticas nacionales e internacionales.
Sin embargo, es innegable que la reducción de la actividad humana
tiene un efecto positivo en la vida silvestre. Un claro ejemplo fue la cuaren-
tena impuesta mundialmente para combatir la pandemia de COVID-19.
Un estudio de 2020 de Amanda Bates, en el que colabora Carlos Duarte,
uno de los autores de “El paisaje sonoro del océano en el Antropoceno”,
señala que en la pandemia, con alrededor del 58 % de la población hu-
mana en confinamiento, se expandieron los desplazamientos de mamí-
feros marinos y tiburones hacia lo que antes eran vías fluviales, ruidosas
y concurridas, como puertos y áreas urbanas costeras. Este comporta-
miento, que nos parece inusual, es en realidad el movimiento natural de
los animales, que recuperaron las rutas migratorias que invadimos con
nuestros transportes marí-
timos.
“El paisaje sonoro del
océano en el Antropoceno”
concluye que, a diferencia de
otras fuentes de contamina-
Shutterstock

ción, el ruido antropogénico


no persiste en el ambiente
Foca barbuda.
una vez que se eliminan las
fuentes. En consecuencia, reducirlo tendría efectos positivos casi inme-
diatos. El artículo recomienda, para mejorar el paisaje sonoro oceánico, de-
sarrollar marcos normativos que regulen la generación de ruido dentro de
límites exclusivos como zonas económicas. También señala que será útil
promover las soluciones tecnológicas disponibles para reducir el estruendo
humano en el medio marino.
Un ejemplo de un marco normativo es el de la Organización Marí-
tima Internacional (OMI), que en 2014 publicó sus directrices para dis-
minuir el ruido submarino de los barcos comerciales. Estas directrices
requieren que se modifiquen las hélices, la forma del casco y la maqui-
naria. En 2021, una revisión de esta iniciativa recomendó identificar las
acciones que vayan surgiendo para limitar aún más la generación de ese
ruido (www.imo.org/es/MediaCentre/HotTopics/Pages/Noise.aspx).
Aunque las mejoras tecnológicas son prometedoras, las empresas de
construcción naval no tienen obligación de adoptarlas porque práctica-
mente no hay marcos normativos que apliquen sanciones. Carlos Duarte
y sus colaboradores analizaron diez acuerdos internacionales que abordan
el ruido. Todos menos uno son voluntarios, y solo uno, la Directiva marco
sobre la estrategia marina, de la Comisión Europea, incluye explícitamente
el ruido como un factor de estrés y ordena que los miembros de la Unión
Europea lo controlen y mitiguen.
El equipo de Duarte dice que es posible que no se aborde el asunto
del ruido en los acuerdos internacionales por la escasez de estudios que
demuestren los impactos de la antrofonía en la vida marina, de manera
que es urgente multiplicarlos. Con ello se darían herramientas a las na-
ciones para que desarrollen políticas nacionales e internacionales que
regulen el ruido humano y limpiar así el paisaje sonoro de los mares.
Un paisaje sonoro en el que haya lugar para los seres vivos del océano y
puedan volver a escucharse los cantos que, hace siglos, hicieron volar la
imaginación de la humanidad.

Descarga la guía del maestro


para abordar este
tema en el salón
de clases.
www.comoves.unam.mx

• Miksis-Olds, Jennifer, Bruce Martin y Italia Tamez Moreno es bióloga


Peter Tyack, “Explorando el océano a egresada de la Facultad de Ciencias
través de paisajes sonoros”, Ingenierías, de la UNAM. Ha colaborado en el
julio-diciembre de 2021, vol. 24, núm. 91: Instituto de Ecología de la UNAM
https://ingenierias.uanl.mx/index. y en Radio UNAM. Forma parte
php/i/article/view/21/16 del equipo multidisciplinario
del UTOPÍA Barco en la Alcaldía
• Rodríguez, Eva, “La contaminación
Iztapalapa de la Ciudad de México.
acústica perturba la vida en los océanos”,
Agencia Sinc, 2021, www.agenciasinc. Clementina Equihua Zamora
es/Noticias/La-contaminacion- es doctora en biología por la
acustica-perturba-la-vida-en-los- Facultad de Ciencias de la UNAM.
oceanos Es divulgadora y académica del
Instituto de Ecología de la UNAM
• “La contaminación acústica generada por
y editora asociada de la revista
los humanos domina el paisaje sonoro
digital Oikos=. Conduce, con Mariana
del océano”, EurekAlert, Estados Unidos,
Vega, el programa Habitare.
2021: www.eurekalert.org/news-
releases/645888?language=spanish
# digital 15
¿será? |
Por Luis Javier Plata

El que lobos reintroduce…


¿regula su ecosistema?
La historia es de libro de texto y tal vez tan fa-
mosa entre los ambientalistas como el cuento
de Caperucita Roja en nuestra infancia. Tras
varias décadas de que el último lobo (Canis
lupus) del Parque Nacional de Yellowstone,
Estados Unidos, sucumbiera al exterminio
perpetrado por humanos, la reintroduc-
ción de esta especie en 1995 permitió re-
cuperar la vegetación boscosa del lugar.
Esta vegetación se había visto gravemente dis-
minuida por culpa de la población de ciervos canadienses (Cervus cana-
densis) que, a falta de depredadores, había aumentado sin control. Con la
introducción de unas cuantas decenas de lobos procedentes de Alberta,
Canadá, la población de ciervos se redujo y las redes tróficas alcanzaron
un equilibrio sostenible. Lobos, ciervos y arbustos interactuaron felices
para siempre… O al menos así es como, palabras más o menos, nos han
contado esta historia desde entonces.
Por desgracia, y sin ánimo de aguarle la fiesta a los amantes de lo
lupino, un análisis más detallado de este experimento ecológico muestra
que la naturaleza y las cadenas tróficas son mucho más complejas de lo
que se pensaba. Numerosos estudios sobre los efectos de depredadores
tope como los lobos en la regulación de herbívoros —y, en consecuencia,
de consumidores primarios dentro de lo que los ecólogos conocen como
cascada trófica— presentan un panorama distinto al de este discurso
triunfalista. Los expertos en manejo y conservación de especies Bernd
Blossey y Darragh Hare han reunido las evidencias que permiten distin-
guir entre realidad, mito y buenas intenciones en un artículo publicado
en junio de 2022 en la revista Frontiers in Conservation Science.

Beneficios ecológicos en cascada y en duda

Quienes confían en las cascadas tróficas para controlar las poblaciones


de consumidores y productores en un ecosistema apuestan, como en el
parque de Yellowstone, a que lobos, osos y otros depredadores mayores,
liberados en lo que era su hábitat antes de ser exterminados por noso-
tros, acabarán con un número suficientemente grande de ciervos, alces
y otros herbívoros y darán un respiro a las plantas que estos animales
consumen en cantidades masivas.
La propuesta no es nueva —de hecho, surgió a principios de los
años 60—, pero ha tenido mucha mayor difusión gracias al caso de Ye-
llowstone, aunque los datos indican que el impacto económico de lobos,
osos y el resto de los consumidores tope es mínimo (cerca del 1 % de los
ingresos brutos anuales de los ganaderos). Menos conocido es que, en la
misma década en que surgió esta idea, el zoólogo Douglas H. Pimlott se
mostró escéptico al respecto e hizo algunos cálculos que mencionaremos
más adelante.
Desde entonces un problema para validar la teoría es la dificultad
de estimar con precisión el número de ciervos y otros herbívoros que
han sucumbido a los lobos y distintos depredadores reintroducidos,
dado que estos no son la única causa de muerte de los primeros: tam-
bién perecen por enfermedades, condiciones adversas para el forrajeo
o la reproducción, cambios de clima y hasta por impactos de rayos du-
rante tormentas eléctricas.

Los motivos del lobo y el paisaje de miedo

Para los investigadores aún no está claro en qué circunstancias la extrac-


ción de algunos depredadores puede tener un efecto importante en la
población depredada. Hay cifras que sugieren que esto ocurre solo si se
elimina anualmente alrededor de un tercio de la población de lobos, osos
y compañía, lo que, por supuesto, además de que sería inaceptable para
quienes apoyan los esfuerzos para proteger a estas especies, las pondría
nuevamente en riesgo.
En países como Francia y Alemania al parecer ha sido eficaz eliminar
solo a los lobos que amenazan a las ovejas por estar habituados a la pre-
sencia humana, lo que da lugar a lo que los ecólogos llaman un paisaje de
miedo para los lobos sobrevivientes. Pero no existen aún estudios cien-
tíficos rigurosos que avalen esta conclusión.
En los casos en los que se ha observado una disminución en la po-
blación de herbívoros tampoco ha quedado claro si esta se debió a la ac-
ción de los depredadores; algunos científicos consideran que la calidad
y la cantidad de alimento disponible son factores mucho más decisivos.
En favor de esto último hay evidencia abundante de que, por ejemplo, en
Estados Unidos las expansiones territoriales que han experimentado los
coyotes (Canis latrans) no han afectado en lo más mínimo a la población
de venados cola blanca (Odocoileus virginianus), que continúan pastando
a sus anchas.

Lobos contra ciervos

Al sumar el papel de lobos, osos, pumas, bisontes, humanos y el resto


de los depredadores para obtener su impacto colectivo sobre ciervos y
otros herbívoros, resultó que en Estados Unidos solo % de las hembras
2 

de ciervo canadiense mueren por esta causa. En otras palabras, el efecto


de estos depredadores tope en la población de consumidores primarios
es por entero despreciable, lo que ya había argumentado Pimlott en . 1967

En el caso específico del estado de Wisconsin existen datos sufi-


cientes para desmenuzar un poco más esta dinámica poblacional: en un
periodo de diez años la población de ciervos aumentó de manera notable,
lo que coincidió con un incremento en la población de lobos, esta última
estimada en unos 1 000 individuos en 2020. Se calcula que 1 000 lobos
son capaces de acabar con unos 20 000 ciervos al año, cantidad muy si-
milar a la de los que mueren atropellados cuando cruzan una carretera,
y mucho menor que la de los 300 000 ciervos que sucumben a la cacería
legal. O sea que, para que en verdad ayudaran a regular la población de
ciervos, los lobos tendrían que estar presentes en el orden de decenas
de miles.
Por supuesto, nada de esto demerita el triunfo que, en cuanto a in-
cremento en la biodiversidad y recuperación de un ecosistema, repre-
senta la reintroducción de especies depredadoras a su antiguo hábitat.
Tan solo significa, como bien añaden Blossey y Hare, que las decisiones
que afectan a las especies de ese ecosistema no deben basarse solo en
buenas intenciones, sino estar apoyadas en la mejor evidencia disponible.
# digital 16

envela |
Por Sergio de Régules

Piscis Austrinus.

Constelaciones
acuáticas
Este mes, hacia las 21:00 horas, puedes ver salir por el este y el suroeste
un conjunto de constelaciones que comparten una particularidad: todas
tienen nombres que se refieren al agua. La primera en aparecer es Piscis
Austrinus, el Pez del Sur. Se encuentra al sur de Carpicornio. El planeta
Saturno anda por ahí este mes, lo que hace más fácil localizar tanto Cap-
ricornio como Piscis Austrinus. La estrella más brillante de esta constel-
ación es Fomalhaut, que en árabe significa “boca del pez”. Está situada a
unos 25 años luz de nosotros y es una de las estrellas más brillantes del
cielo (la número 18).
Al noreste de Capricornio están las constelaciones de Acuario (el
Aguador) y Piscis (los Peces). Las tres están en la franja del Zodiaco, for-
mada por las constelaciones que el Sol va recorriendo en su camino anual
aparente por la bóveda celeste (las constelaciones que están detrás del
Sol en distintas épocas del año). Acuario representa originalmente a una
deidad babilónica del agua. Piscis representa al par de peces en que se
transformaron Eros y Afrodita para escapar de un monstruo. Al este de
Piscis está Cetus, la Ballena, un monstruo marino muerto por el héroe
Perseo cuando fue a rescatar a la princesa Andrómeda de la ira de Po-
seidón. Este mes el planeta Júpiter se encuentra entre Cetus, Piscis y Ac-
uario, lo que te puede ayudar a ubicarlas.
Una quinta constelación acuática es Eridanus, un hilo de estrellas
largo como el río que representa. Eridanus es la más oriental de las con-
stelaciones acuáticas, y por lo tanto la última en salir. En un extremo de
Eridanus se encuentra la estrella Cursa, situada muy cerca de Rigel, una
estrella muy brillante y fácil de ubicar en Orión. El otro extremo del largo
río celeste es la estrella Achernar, que apenas asoma por encima del hor-
izonte, muy al sur en nuestras latitudes. Hoy sabemos que Achernar es
50 % más ancha por el ecuador que por los polos, lo que se debe a que
gira muy rápido alrededor de su eje. Los habitantes de un planeta que
girara alrededor de Achernar verían su estrella como un disco aplanado.
Dejando atrás las constelaciones acuáticas, en octubre, hacia las 23:00
horas, ocupa una posición privilegiada en el centro del cielo el Cuadrán-
gulo de Pegaso. Formado por las estrellas Scheat, Markab y Algenib, de
la constelación de Pegaso, y Alpheratz, de Andrómeda, el Cuadrángulo
de Pegaso es muy fácil de reconocer: se ve como un cuadrado gigante en
el cielo. No es una constelación, sino un asterismo: un trazo celeste for-
mado por estrellas de una o varias constelaciones.

Efemérides
4 La Luna en perigeo, a 369 335 kilómetros.
Máxima elongación oeste de Mercurio,
8
visible poco antes del amanecer.
17 La Luna en apogeo, a 404 330 kilómetros.
21 Lluvia de estrellas de las Oriónidas.
29 La Luna en perigeo, a 368 289 kilómetros.

nueva creciente
día 25 día 2
hora 05:49 hora 19:14

día 9 día 17
hora 15:55 hora 12:15

llena menguante
# digital 17
¿quéhacer? |

Leer

El ajolote
El lenguaje de la vida Biología del anfibio más
El ADN y la revolución de la sobresaliente del mundo
medicina personalizada
Andrés Cota Hiriart
Francis Collins Ediciones Elefanta del Sur,
Crítica, Barcelona, 2011 Ciudad de México, 2022

¿Qué es la medicina especializada? ¿Por qué pro- Biólogo por la UNAM, maestro en documental
mete cambiar nuestras vidas y cómo abordamos científico por el Imperial College de Londres y
la salud y la prevención de enfermedades? colaborador en distintos medios digitales e im-
Desde que se emprendió el Proyecto Genoma presos, Andrés Cota escribe ahora sobre el ajolote,
Humano, cuyo director de 1999 a 2008 fue el un animal emblemático. Con lenguaje literario se
autor de este libro, la medicina ha avanzado da a la tarea de definirlo, ubicarlo dentro de sus
a pasos agigantados y se ha descubierto que categorías taxonómicas y describirlo: sus carac-
nuestros manuales de instrucciones genéticas terísticas, coloración, hábitat, comportamiento y
son muy parecidos. Primero, escribe Collins, hay alimentación, su interior y caracteres larvarios, re-
que tomar en cuenta que “el genoma de cada generación, reproducción, riesgo y conservación.
persona es el mismo en cada una de las células Lo ubica en la mitología azteca, en la época colo-
del cuerpo”. Y se calcula que tenemos entre 30 nial, con los primeros naturalistas y en la literatura.
y 40 billones de ellas. Pero dependiendo de sus El ajolote es más que un anfibio de apariencia in-
funciones en los órganos donde se encuentran, quietante y carismática; para los aztecas era una
las células utilizan conjuntos diferentes de genes manifestación divina, para los conquistadores
y eso las hace distintas. La medicina personali- españoles, un animal extraño y para los natu-
zada se basa en la identificación de los errores ralistas un enigma viviente que tiene el don de
que se esconden en nuestro manual biológico la regeneración morfológica extrema, desde un
individual, específicamente en el 0.4 % de varia- miembro o los ojos hasta las branquias y la cola.
ción que nos distingue del resto de las personas: Su nombre proviene del náhuatl, axolotl (atl sig-
aunque muchos de sus fragmentos carecen de nifica agua y xolotl es perro o monstruo); tiene
importancia, otros pueden suponer pequeños una pinta extravagante, muy bien ilustrada en
riesgos o graves enfermedades. La medicina per- este libro por la artista visual Ana Bellido. Parece
sonalizada ya está en muchos sistemas de salud más producto de la imaginación que de la natu-
Leermientras llega al nuestro, conviene
del mundo; raleza y en libertad vive en promedio entre 10 y
conocer los antecedentes médicos familiares 15 años. Es una criatura en verdad sobresaliente
con el mayor detalle y leer este libro. y de ahí el gran interés que tiene para la ciencia.

Alternativas energéticas para el siglo XXI


Rosío Vargas y José Kuis Valdés Ugalde, UNAM, México, 2006
Obra que aborda el contexto petrolero internacional, la
crisis energética mundial y la importancia de la explotación
de gas natural y de otras fuentes renovables
de energía, así como los obstáculos y perspectivas que enfrentan.

Escuchar
Hipócrates 2.0
En Radio UNAM disfruta de
este programa conducido por
el doctor Mauricio Rodríguez
Planeta vivo
En Radio y Televisión Española escucha Álvarez, profesor de la Facultad
Play Radio, una guía para conservar de Medicina de la máxima casa
nuestro planeta que difunde acciones de estudios. En cada emisión se
sencillas destinadas a proteger abordan temas de salud de gran
el medio ambiente para conseguir actualidad que nos afectan a
un mundo mejor. En www.rtve. todos. Transmisión los martes a
es/play/audios/planeta-vivo/
las 18:00 horas en las frecuencias
96.1 de FM y 860 de AM.
Ver
TerraGenesis. Un videojuego para crear
vida en otros planetas
Explora el espacio y terraforma
Cuerpo Humano nuevos mundos con este simulador
"Un mundo entrañable" de la NASA. Selecciona una de las
Docuserie de la plataforma Netflix que cuatro facciones interestelares,
muestra con estupendas imágenes aspectos construye mundos que sustenten la
fundamentales de nuestro cuerpo. Tiene los vida humana y gestiona sus recursos
siguientes episodios: “Reacción” (el cerebro específicos: fuentes de energía, presión
y su sistema nervioso), “Pulso” (el corazón atmosférica, niveles de oxígeno, mares
atravesando por el dolor de un duelo), y biomasa. Controla el progreso de su
“Energía” (el combustible que usamos), civilización, interactúa con alienígenas
“Defensas” (sistema inmunitario), “Sentidos” y defiende tu planeta de asteroides.
(su poder y función) y “Procreación” Búscalo en https://bit.ly/3KWQXMd,
(hormonas, infertilidad y los desafíos y www.facebook.com/TerraGenesisGame
maravillas del embarazo y del parto). y https://twitter.com/SettleTheStars

De película
Por Arturo Vallejo
El primer aparato para un videojuego data de 1940,
fue creado por el físico Edward Uhler Condon y of-
recía un juego de matemáticas simples en el cual
la máquina ganaba cerca del 90 % de las veces. Dé- su afición y cómo esta
Día cero. Generación digital
cadas después llegaron la Brown Box, el Pong, Atari, se ha convertido en in- Producción: A and F
Realización: Alfredo
Intellivision, Nintendo, Sega y así hasta las conocidas soslayable componente Atala, Alberto Mosqueira,
consolas que usamos hoy, como Playstation o Xbox. de su identidad. Mariana Peláez, Pamela
Vázquez, Pavel Zayas
Aunque si se trata de jugar, también podemos ha- No es solo diversión, Gamers: Reikos, Frederic
Clapp, Haseo, Deaks
cerlo en nuestros teléfonos celulares, tabletas, com- afirman los creadores
País y año: México, 2015
putadoras y hasta en la televisión. Es difícil imaginar de la serie; a través de
la vida sin los videojuegos. los juegos de video se
La serie documental Día cero. Generación digital pueden desarrollar ha-
explora cómo diferentes tecnologías están cambi- bilidades como la co-
ando la sociedad, sobre todo a las generaciones más ordinación ojo-mano
jóvenes. Nos acerca a fenómenos de medios y cul- o el pensamiento es-
tura digital como las selfies, los bloggers, la música tratégico, y se fortalecen algunas estructuras cogni-
en streaming, las redes sociales y las plataformas de tivas. Los juegos, afirman, son experiencia. La serie
video, entre otros. El segundo capítulo está dedicado no teme examinar opiniones opuestas, aunque
precisamente a una subcultura muy extendida hoy claramente se inclina a favor de su uso. Se trata de
en día: la de los gamers o personas que tienen una una interesante oportunidad para sumergirse en
afición por los videojuegos que llega a la obsesión. Se hábitos y costumbres digitales que es muy fácil dar
distinguen por usar un apodo digital o Id, llevar años por sentados, pero su gran valor es poder hacerlo en
jugando y probando diversas apps, jugar una y otra el contexto mexicano. Y no es trivial: de acuerdo con
vez los mismos juegos, tener un argot propio y con- un estudio citado por el diario El País en agosto de
formar amplias comunidades en línea para intercam- este año, “México lidera el mercado de videojuegos
biar mods, packs, hacks, codes y, ¿por qué no?, retarse en América Latina con 55.8 millones de gamers que
en disputados duelos. Con citas de autores como gastan más de 1 000 millones de dólares anuales”.
Johan Huizinga y James Newman sobre el fenómeno Y no es solo el consumo: la consultora interna-
del juego, los creadores de la serie nos presentan cional Newzoo reporta que actualmente hay en
testimonios de diversos gamers mexicanos que se el país alrededor de 175 empresas independientes
consideran a sí mismos hard­core, es decir que llegan dedicadas al desarrollo de estas aplicaciones. Todos
a extremos para practicar esa afición. Son hombres los capítulos de Día cero. Generación digital están
y mujeres jóvenes que nos cuentan su historia, los disponibles sin costo en la plataforma de streaming
géneros que más disfrutan jugar, cómo adquirieron Filmin Latino.

Visitar

Museo del Mañana


Más que un museo de objetos, este es
un sitio para las ideas que parte de la
premisa de que el mañana lo estamos
construyendo todos. Se trata de un es-
pacio que combina industria y ciencia
con frondosa vegetación y agua crista-
lina junto al muelle Maua, en Río de Ja-
neiro, Brasil. Inaugurado en 2015, tiene
Interesante construcción futurista que suma cinco zonas principales: Cosmos, Tierra,
ciencia, arte, tecnología y arquitectura de
Antropoceno, Mañana y Nosotros, que
vanguardia para dar paso a una nueva
generación de museos de ciencia. muestran experiencias innovadoras en
las ciudades sostenibles. Su edificio
posee una cobertura móvil en forma
de aletas o espinas con paneles so-
lares, que aprovecha la luz natural
y se adapta a los cambios ambien-
tales. Inspirada en las bromelias del
Jardín Botánico de Río y en la relación
entre ciudad y naturaleza, esta es una
estructura de enormes curvas blancas sobre un espejo de agua,
rodeada por un conjunto de de exuberantes plantas ornamen-
tales que se riegan con agua de lluvia. Telas que flotan en el aire
muestran el flujo de la materia y laberintos de columnas evocan
el cerebro, entre muchas exhibiciones que abordan también la
biodiversidad y ofrecen las últimas cifras sobre el consumo de
energía, agua y carne, además de videos de incendios forestales,
glaciares derretidos, animales en peligro y contaminación ambi-
ental. Descúbrelo en museudoamanha.org.br/.

Museo Provincial de Ciencias Naturales Museo de Paleontología de


“Dr. Arturo Umberto Illía” Guadalajara
Ubicado en el parque Sarmiento de la ci- Inaugurado en febrero del año 2000,

udad de Córdoba, Argentina, aquí se hallan alberga una muestra de la mega-

réplicas de tamaño natural de la megafauna fauna pleistocénica de la zona centro

sudamericana extinta. También se presentan occidental de México, principalmente

exposiciones sobre el origen del Universo, me- piezas encontradas en el lago de Cha-

teoritos, rocas representativas de la geología pala y las playas de Zacoalco. Hay

del territorio cordobés, y hay exhibiciones de ocho salas de exhibición enfocadas en

paleontología, biología y de las áreas natu- las ciencias naturales y con un pabellón

rales de esa provincia, así como sobre la con- de geología, con una de las colecciones

servación del planeta. Ubícalo en: www.cba. de rocas y minerales más completas
gov.ar/cordoba-cultura/museo-provincial-de-cien- del país. Conócelo en paleontologia.gua-
cias-naturales/ dalajara.gob.mx/?page_id=14.

Museo del Mañana


Cursos Río de Janeiro, Brasil
Praça Mauá, 1 - Centro,
Rio de Janeiro - RJ,
20081-240, Brasil

Certificado profesional de
análisis de datos en Google Museo de Paleontología
Dedicado a todo de Guadalajara
público e impartido por Av. Dr. Roberto Michel 520, San
expertos en el tema, este Carlos, 44460 Guadalajara,
Jalisco, México
curso proporciona las
Tel.: 33 1201 8330
herramientas básicas para
adentrarse en el análisis de
datos desde esa importante Museo Provincial de
plataforma. Inscríbete Ciencias Naturales “Dr.
en https://bit.ly/3AUCID7 Arturo Umberto Illía”
Av. Poeta Leopoldo Lugones 395,
X5000 HZD, Córdoba, Argentina
Tel.: +54 351 434 4070
# digital 18

Aprender haciendo
José Ruiz de la Herrán Villagómez
1925-2022
Foto: Arturo Orta

Por Juan Tonda Mazón

Conocí al ingeniero José de la Herrán, como Con otros 18 divulgadores fundó la Sociedad
todo mundo le decía, cuando entré a tra- Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la
bajar a la revista Información Científica y Tec- Técnica (Somedicyt) en 1986.
nológica del Conacyt. Cuando lo visitaba en Entre las distinciones que recibió están el
su casa de la calle de Berlín, en Coyoacán, Ci- Premio Nacional de Ciencias 1986 en el Área de
udad de México, abría la puerta y mientras Tecnología, el Premio Nacional de Divulgación
buscaba lo que le pedía, generalmente unas de la Ciencia 2002 y el Premio Universidad Na-
transparencias, me hacía esperar en su sala, cional en Creación Artística y Extensión de la
un verdadero museo. Para llegar a un sillón Cultura en 2005.
había que seguir un camino estrecho y sin- Pensaba que niños y jóvenes eran la población
uoso. Al recorrerlo me quedaba sin palabras más importante y que debían aprender haci-
admirando desde el fonógrafo de Edison hasta endo. Llevaba por todo México al robot Pascal,
el tocadiscos más moderno; radios de todas el primer autómata educativo, que él había ar-
las épocas, cámaras de fotos y de televisión, mado. Pascal te saludaba, tomaba una jarra y
trenes a escala, máquinas de coser, láseres, servía un vaso de agua mientras José explicaba
relojes, microscopios y telescopios, así como la importancia de tener robots en la industria.
una de sus aficiones favoritas: los motores de También le preocupaba la falta de apoyo finan-
aire caliente Stirling, de los cuales tenía una de ciero a la divulgación de las ciencias exactas y
las colecciones más importantes en el mundo. naturales y la técnica. Por ello, junto con la Dra.
Cuando reaparecía me contaba cómo los do- Julia Tagüeña y conmigo, acudió en una ocasión
mingos se iba con sus amigos a “chacharear” al Consejo Consultivo de Ciencias para solicitar
al mercado de La Lagunilla; ahí compraban que ese apoyo fuera mucho mayor. Para José era
aparatos estropeados por un precio muy bajo, necesario que la población tuviera más infor-
para después arreglarlos. Todos los que había mación científica, clara y oportuna. Unos meses
en aquella sala funcionaban. antes de su partida se publicó su autobiografía:
De la Herrán fue, junto con su papá, pionero Soy un tecnólogo (ADN Editores).
de la radio en México, al instalar la XEW y más El ingeniero era incansable: daba conferencias,
tarde muchas otras estaciones de radio en la escribía artículos y libros, conducía o era invitado
República Mexicana. Realizó la parte técnica en programas de radio y televisión y ayudaba a
del Canal 2 de Televicentro, que se inauguró otros. Disfrutaba participar en competencias de
el 21 de marzo de 1951 con una transmisión vuelo de modelos de aviones o cohetes, tocar
Fotos: "José de la Herran, Tecnólogo", DGDC-UNAM, YouTube

remota de un partido de beisbol. Construyó el el piano y el órgano, patinar en ruedas y, con su


telescopio de 2.1 metros de San Pedro Mártir, enorme cultura, conversar sobre cualquier tema,
hasta ahora el más grande del Observatorio pero sobre todo de astronomía.
Astronómico Nacional. Hizo el Laboratorio de Durante muchos años fue colaborador de esta
Metrología del Centro de Instrumentos de la revista con sus artículos y la sección “Los cielos”.
UNAM. Colaboró en la creación del Túnel de Fue también su lector más atento.
la Ciencia, en la estación La Raza del Metro. Querido José: toda la Dirección General de
Hizo el diseño de ingeniería de más de 100 Divulgación de la Ciencia de la UNAM y los di-
equipos interactivos de Universum, Museo de vulgadores de nuestro país, y de otros, te ex-
Ciencias, al que donó muchos de sus aparatos. trañaremos muchísimo.
# digital 19

retos |
Por Antonio Ortiz

Rescates lluviosos
en cuentos infantiles

Regalada al final le sobraba 1 huevo; si tenían


Francisco Gabilondo Soler, conocido 3 espacios, le sobraban 2; si tenían 4
como Cri-Cri, no solo grabó 121 can- espacios le sobraban 3 y si tenían 5
ciones infantiles (entre ellas “El ratón espacios le sobraban 4 huevos. ¿Al
vaquero”, “La patita”, y “La marcha de menos cuántos huevos le regaló Vic-
las letras”), también era gran lector toria a la patita?
de libros y artículos con temas cien- Escalada
tíficos y construyó un observatorio Entre los poblados mexicanos con
en Tultepec, Estado de México, que menos precipitación pluvial está
donó a la Sociedad Astronómica de Mexicali, Baja California, con apenas
México. Su afición por la ciencia se 73.5 litros por m2 al año. Precisa-
refleja en varias de sus canciones, mente en Mexicali, donde las tem-
pero sobre todo en “El chorrito”; ahí peraturas de verano alcanzan 50 oC,
describe el ciclo del agua, uno de los la hormiga de “El chorrito” suele
fenómenos esenciales para la vida protegerse del sol con una sombrilla
en la Tierra. Como explica la can- y acercarse a las fuentes en donde,
ción, ese ciclo comienza con la eva- como dice la canción, los chorritos
poración del agua de mares, ríos e despintan sus chapitas. Un día, la
incluso gotas del rocío mañanero; al hormiga vio que una rana inten-
ascender en la atmósfera y enfriarse, taba salir de una fuente escalando
el vapor se condensa en minúsculas una pared de azulejos de 30 cm de
gotas de agua que se mueven con altura; sin embargo, por cada 3 cm
las corrientes de aire y van formando que subía en 1 segundo, al siguiente
nubes. Las gotas chocan entre sí y resbalaba 2 cm debido al chorrito de
crecen; si llegan a medir entre uno agua que la salpicaba un segundo sí
y cinco milímetros pesarán lo sufi- y otro no. ¿Cuántos segundos tardó
ciente para caer en forma de lluvia. la rana en salir de la fuente al haber
El agua de lluvia nutre ríos, lagos y escalado los 30 cm de la pared de
mares; con el calor solar, parte de esta azulejos?
agua vuelve a evaporarse y se repite Rescatados
el ciclo. En México los poblados con Uno de los años con más precipita-
mayores precipitaciones anuales son ciones en la Ciudad de México fue
San José Tenango, Oaxaca, con 4 429 2011, con 724 litros de agua por m2.
litros por m2 y Cacahoatán, Chiapas, El 16 de abril de ese año en algunos
con 4 389 litros por m2 al año. La puntos del Viaducto el agua alcanzó
ciudad en la que más llueve anual- una altura de 4 m y uno de los afec-
mente es Tapachula, Chiapas, con tados fue el ratón vaquero quien,
4 298 litros por m2. Y precisamente gracias a que era un excelente na-
en Tapachula, la patita de Cri-Cri, una dador, salvó su vida y la de otros. Así,
mañana lluviosa, compartió su pa- rescató la mitad de ratoncitas que
raguas con Victoria, dueña de la po- de ratones, 3 ardillas menos que los
llería del mercado. Para agradecerle, ratones y tantos tlacuaches como
Victoria le prometió regalarle poco el triple de ratoncitas. ¿Cuántos ra-
más de 4 kilogramos de huevos. tones, ratoncitas, ardillas y tlacua-
Pero a la hora de empacarlos en las ches salvó el ratón vaquero si los
hueveras, si los colocaba en aque- tlacuaches eran 8 más que los ra-
llas con 2 espacios para los huevos, tones rescatados?

Soluciones Núm. 286

Polinizadores mezcaleros. Fueron 158 polillas, 3 tlacuaches y 75 murciélagos.


Horarios nocturnos. A las 10 de la noche tuvo lugar la mayor actividad de los
tlacuaches; a las 9 de la noche, la de las polillas y a las 12, la de los murciélagos.
Visitantes esperados. Tendrían que ser 1 001 visitantes nocturnos más, resultando
8 668 que, en el mejor de los casos, podrían alcanzarse entre el tercero y el cuarto día.
# digital 20
¿quéverás? |

NUEVOS OJOS EN EL ESPACIO:


EL TELESCOPIO ESPACIAL
JAMES WEBB
Cómo se obtienen sus imágenes
y qué nos revelan.

DE LA COMPUTADORA
A LA FARMACIA
La nueva forma de diseñar
medicamentos.

DE ESOS ÁRBOLES
NO HAGAN LEÑA
Viejos o muertos, de
ellos depende
la supervivencia de
numerosas especies.

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