“BIOGRAFIA DE MONSEÑOR JAUREGUI”
Nació el Ilustrísimo Señor Jesús Manuel Jáuregui Moreno en
Niquitao, antigua Provincia de Trujillo, el 27 de Agosto de 1818.
Sus Padres,personas honestas de humilde origen, fueron Don
Mateo Jáuregui y Doña Carmen de la Natividad Moreno. Pocos
años tenía el niño cuando aquellos fijaron su residencia en
Mucuchíes,pueblo de la Provincia de Mérida,
El Sr Bosset lo inscribio en el Seminario Conciliar y le dio años
después el Presbiterato Ordenado de Sacerdote. El Sr Bosset le
nombró Cura Párroco de la Parroquia de Milla.
En 1883 fue nombrado Cura y Vicario de la Grita, hoy Estado
Táchira, donde el 1º de Enero de 1884 abrió en “Colegio del
Sagrado Corazón de Jesús”. Los acontecimientos políticos de
1899 le obligaron a salir camino del destierro y se dirigió a Roma.
Sacerdote y educador. Hijo de José Mateo Jáuregui y de Carmela de la
Natividad Moreno. Al poco tiempo de su nacimiento, sus padres se
mudaron a Mucuchíes, donde Jesús Manuel cursó la educación primaria en
una escuela del lugar. Inició estudios de latinidad bajo la dirección de su
pariente, el presbítero Pedro Pérez Moreno, a cuyo lado permaneció hasta
la edad de 20 años (1868). El padre Pérez, conocedor de la vocación del
joven Jáuregui, lo llevó a Mérida para presentarlo al obispo, monseñor Juan
Hilario Bosset, quien le concedió licencia para vestir hábito eclesiástico, lo
alojó en su palacio y se ocupó personalmente de impartirle mayores
conocimientos de teología y filosofía. El 19 de noviembre de 1871, fue
ordenado sacerdote por el obispo Bosset y posteriormente nombrado cura
de la parroquia de Milla en Mérida. En 1873, es trasladado al curato de
Mucuchíes, con cargo además de las parroquias de Torondoy, San José de
Poco y la aldea de San Cristóbal. Durante este tiempo intensificó sus
estudios de ciencias físicas y naturales, historia y literatura. Llegó a
dominar el inglés y el francés, además del latín y el griego. Emprendió la
construcción del templo de Mucuchíes, de la iglesia de San Cristóbal y
comenzó la edificación de las de Palmira y Torondoy. De igual modo, se
ocupó de la proyección de un camino entre Mucuchíes y Bobures que
permitiera fácil y rápida comunicación para el intercambio comercial con
Maracaibo. Para tal fin, consiguió ayuda de la Legislatura del estado y del
gobierno nacional. En 1876 fue elegido diputado a la Legislatura regional
merideñá por el distrito Rangel y en 1879 fue diputado al Congreso
Nacional por el estado Guzmán. La jerarquía eclesiástica lo nombró vicario
foráneo de La Grita en 1883. Al posesionarse del cargo, puso en práctica la
vieja idea de fundar en esa localidad un instituto de educación. Su esfuerzo
se hizo realidad el 1 de enero de 1884 al inaugurar el colegio Sagrado
Corazón de Jesús de La Grita, que hoy lleva el nombre de liceo Jáuregui.
También en esta ciudad fue notable su labor al fundar asilos, colegios para
niñas, hospitales, así como en llevar a cabo la construcción y reparación de
iglesias. En compañía de monseñor Román Lovera, obispo de Mérida, viajó
a Europa en 1885, por varios meses. Visitó al papa León XIII y en Turín,
conoció la organización, funcionamiento y métodos de los institutos
salesianos que más tarde le permitirían mejorar el sistema pedagógico de
su colegio de La Grita. El Congreso Nacional, por acto legislativo de 1886, le
autorizó leer el trienio de filosofía en su colegio y otorgar a sus alumnos el
grado de bachiller. Con anterioridad, monseñor Zerpa, gobernador del
obispado, le había concedido el permiso para que los alumnos con vocación
sacerdotal vistieran sotana e hicieran en el colegio sus estudios teológicos.
La enseñanza impartida en el colegio Sagrado Corazón de La Grita permitió
formar a toda una generación de gran influencia en la Venezuela de
comienzos del siglo XX. Monseñor Jáuregui se mantuvo como rector del
colegio de La Grita hasta 1899, cuando la revolución acaudillada por
Cipriano Castro lo comisionó para gestionar un armisticio con el gobierno
del general Ignacio Andrade. El levita no estuvo de acuerdo con la gestión,
pues era partidario más bien de una capitulación por parte de Castro, tal
como se lo expresó en carta fechada el 23 de julio de 1899. Desde ese
momento, las relaciones de buena amistad entre Castro y Jáuregui
quedaron rotas. En mayo de 1900, monseñor Jáuregui fue detenido cuando
se dirigía a Roma en misión del obispo de Mérida para el jubileo del Año
Santo y enviado al castillo de San Carlos; puesto en libertad (4.8.1900), fue
expulsado del país. Residenciado en Roma, Jáuregui fue nombrado
predicador por una peregrinación de obispos y sacerdotes mexicanos que
se dirigía a Jerusalén y a quienes acompañó en su viaje por Tierra Santa. De
regreso a Roma, se trasladó a París donde fundó la congregación de
sacerdotes del Buen Pastor, destinada a socorrer y velar por la fe de los
prelados que han abandonado sus deberes espirituales. Al poco tiempo, el
gobierno francés expulsó a las congregaciones religiosas, por lo cual
monseñor Jáuregui viajó a México. Allí dictó cátedra de Teología en el
Seminario y fue nombrado provisor y vicario general del obispado de
Huajuapan, cargo que desempeñó hasta febrero de 1904, cuando retomó a
Roma, donde murió.