0% encontró este documento útil (0 votos)
33 vistas18 páginas

El Diagnóstico de Los Trastornos Alimentarios Del DSM

El documento analiza los cambios en los criterios diagnósticos de los trastornos alimentarios en el DSM-IV-TR y DSM-5. Algunos de los cambios más importantes son: 1) Se elimina la distinción entre trastornos de la infancia y adolescencia, integrando todos los trastornos independientemente de la edad, 2) Se amplía la definición para incluir problemas en la absorción de alimentos y áreas de deterioro, y 3) Los trastornos de la conducta alimentaria no especificados ahora se denominan "otro tra
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
33 vistas18 páginas

El Diagnóstico de Los Trastornos Alimentarios Del DSM

El documento analiza los cambios en los criterios diagnósticos de los trastornos alimentarios en el DSM-IV-TR y DSM-5. Algunos de los cambios más importantes son: 1) Se elimina la distinción entre trastornos de la infancia y adolescencia, integrando todos los trastornos independientemente de la edad, 2) Se amplía la definición para incluir problemas en la absorción de alimentos y áreas de deterioro, y 3) Los trastornos de la conducta alimentaria no especificados ahora se denominan "otro tra
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El diagnóstico de los trastornos alimentarios del DSM-

IV-TR al DSM-5

Eating disorders diagnostic: from the DSM-IV to DSM-5

Rosalia Vázquez Arévaloa  ⁎ 

Xochitl López Aguilara 

María Trinidad Ocampo Tellez-Giróna 

Juan Manuel Mancilla-Diaza 

1
Universidad Nacional Autónoma de México, FES Iztacala, México

RESUMEN

El presente trabajo tiene por objetivo analizar los cambios del DSM-IV-TR al DSM-5 en los
trastornos alimentarios, en cuanto a sus criterios diagnósticos y sus implicaciones en el
ámbito clínico. Para ello se realizaron tablas de comparación para cada uno de
los trastornos alimentarios incluidos en el DSM-5: pica, rumiación, trastorno de la
evitación/restricción de alimentos, anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, trastorno de
atracones , otro trastorno de la conducta alimentaria o de la ingesta de alimentos
especificado y no especificado . En conclusión podemos observar importantes cambios en
su concepción, como en el tiempo de inicio, por ende su definición considera a la conducta
alimentaria y añade los problemas en la absorción de los alimentos, además de explicitar
áreas de deterioro. En particular, los trastornos de la evitación/restricción de alimentos y
anorexia nerviosa son los que mayores cambios presentan.

Palabras clave Trastornos alimentarios; Diagnóstico; DSM-IV-TR; DSM-5

ABSTRACT

The purpose of this study is to analyze the changes in the eating disorders diagnostic
criteria and its implications for clinical and research work. Comparison tables were done for
each eating disorder included in DSM-5: pica, rumination, anorexia nervosa, bulimia
nervosa, avoidant /restrictive food intake disorder, binge eating disorder, other feeding and
eating disorder specified and unspecified . As a conclusion important conceiving changes
can be observed, as in the onset time, therefore its definition considers feeding behavior,
and the absorption of food problems were added, as well as worsening areas are specified.
Particulary the avoidant /restrictive food intake disorder and anorexia nervosa are those
that more changes present.

Keywords Eating disorders; Diagnostic; DSM-IV-TR; DSM-5


Antecedentes

La relevancia de los trastornos alimentarios en las últimas 5 décadas tiene que ver con
la prevalencia que alcanzaron la anorexia y bulimia nerviosas , del 1 al 3% en mujeres
jóvenes (APA, 2000).

Podríamos comenzar por señalar la historia de los trastornos alimentarios con


la anorexia nerviosa como primer referente, la cual se menciona por primera vez en
1874 en un comunicado de medicina en Oxford, se refería a una forma peculiar de
enfermedad, que se producía casi siempre en mujeres jóvenes y que se caracterizaba
por una emaciación y ausencia de apetito.

En un primer momento el Dr. William Gull la llamó apepsia histérica , posteriormente


coincidiría con su colega francés Lasègue en llamarla anorexia nerviosa , ambos serán
reconocidos como iniciadores del estudio científico de esta enfermedad (Goldbloom, 1997).

No obstante, ya existía un reconocimiento del origen psicológico de la anorexia


nerviosa , a finales del siglo XIX los descubrimientos de caquexia hipofisaria otorgarían
más credibilidad a la etiología endocrina en esta patología, dando como resultado una
serie de trabajos en torno a exploraciones biológicas y fisiopatológicas. Estas
concepciones serán abandonadas gracias a las aportaciones de Decourt (1954, como
se cita en Guillemot y Laxenaire, 1994), -quien fundamenta el origen psiquiátrico del trastorno- y
al éxito de los tratamientos que los psiquiatras conseguían empleando el aislamiento y
la separación del paciente respecto a su familia.

De tal forma que es después de la II Guerra Mundial cuando se inicia con la concepción
actual de los trastornos alimentarios . En la década de 1960 el modelo de la neurosis
sirve de base para explicaciones psicopatológicas, que intentan su evaluación y
pronóstico, consiguiendo que la siguiente década se les considere un área de interés
en la Medicina y en la Psiquiatría.

Hasta 1980, fundamentado en los estudios de Russell (1979) y Bruch (1973) entre otros, aparece
por primera vez la anorexia nerviosa en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los
Trastornos Mentales en su tercera versión (DSM III, APA, 1980), la cual contaba con
la bulimia como un subtipo. Posteriormente en la tercera versión revisada (DSM-III-
TR, APA, 1987) se agrega al término de bulimia , el origen psicológico de la enfermedad,
llamándola bulimia nerviosa , la cual aparece como entidad nosológica independiente,
considerando los criterios diagnósticos propuestos por Russell (1979) para esta.

En 1994 con la aparición de la cuarta edición del manual (DSM-IV, APA, 1994), surgen
importantes cambios en el área de los entonces llamados trastornos de la conducta
alimentaria , se dividen en dos grandes grupos, los considerados de la infancia y los de
inicio en la adolescencia, estos últimos se agrupan en específicos -que incluyen a
la anorexia y bulimia nerviosa - y los no específicos , o TCANE, que incluyen a los
cuadros subclínicos, y al trastorno por atracón , con una serie de criterios diagnósticos
para su investigación (fig. 1), en su versión revisada -DSM-IV-TR, APA, 2000-, no habrá
cambios en esta estructura. Y es en el 2013 con el DSM-5, donde volvemos a
encontrar cambios relevantes en la concepción de estas psicopatologías.
Figura 1 Esquema sobre los trastornos de la conducta alimentarios de acuerdo al DSM-IV-TR.
Fuente: American Psychiatric Association (APA, 2002). 

Por ello el objetivo del presente artículo es analizar los cambios en trastornos
alimentarios en cuanto a sus criterios diagnósticos y sus implicaciones en el ámbito
clínico, de tal forma que sea una guía práctica para aquellos que comienzan a realizar
el diagnóstico de estas psicopatologías o bien que conocen poco el DSM-5. Con dicha
finalidad, se presentan tablas de comparación para cada trastorno. Dado que es un
texto que pretende ser difundido en el habla hispana, se retomaron las traducciones
del DSM-IV-TR de la editorial Masson (2002) y del DSM-5 de la editorial médica
Panamericana (2014), se hace mención de ello porque algunas de las diferencias
pueden deberse a la traducción, en las cuales no se ahondará, sino solo en aquellos
cambios que aparecen con relevancia para el diagnóstico.

Cambios generales

Comenzaremos por señalar a nivel general los cambios en la nueva versión del DSM-5
(APA, 2013), uno muy relevante es eliminar la concepción de trastornos de la infancia y de
la adolescencia, por lo que los trastornos de pica, rumiación y de la ingestión
alimentaria de la infancia o la niñez se integran con la anorexia nerviosa, bulimia
nerviosa y el trastorno de atracones (fig. 2).
Figura 2 Esquema de la Clasificación de los trastornos de la conducta alimentaria de acuerdo al
DSM-5. Fuente American Psychiatric Association (APA, 2013). 

Esto implicó un cambio de nominación y definición, como puede observase en la tabla


1. La nueva definición integra una concepción más amplia de los trastornos
alimentarios , que incluye la posibilidad de alteraciones no solo en el comportamiento
alimentario, sino en la absorción de los alimentos, contemplando áreas de deterioro
significativo, ampliando el espectro del diagnóstico a cualquier edad.

Tabla 1 Cambios en el nombre y la definición de los trastornos alimentarios, del DSM-IV-TR al


DSM-5 

DSM-IV-TR (1994) DSM-5 (2014)


Nombre
Trastornos de la conducta Trastornos alimentarios y de la ingestión de alimentos
alimentaria
Definición
Se caracterizan por Alteración persistente en la alimentación o en el comportamiento relacionado con la
alteraciones graves de la alimentación que lleva a una alteración en el consumo o en la absorción de los alimentos y
conducta alimentaria que causa un deterioro significativo de la salud física o del funcionamiento psicosocial

Otro cambio se refiere a los antes llamados trastornos de la conducta alimentaria no


especificados, ahora en el DSM-5 denominados otro trastorno de la conducta
alimentaria o de la ingesta de alimentos especificado, donde se indica específicamente
el criterio que falta para cumplir todo el cuadro clínico de uno de los trastornos
alimentarios, y se incluyen ejemplos como anorexia nerviosa atípica, trastorno por
purgas, etc. Además, se añade una categoría de otro trastorno de la conducta
alimentaria o de la ingesta de alimentos no especificado.

Esta nueva agrupación de los trastornos alimentarios genera interesantes preguntas,


así como un amplio campo de investigación, por ejemplo: en cuanto a su pertinencia
diagnóstica y prevalencia. Además de la vinculación a aspectos básicos como la imagen
corporal, las influencias de los modelos estéticos corporales, temas tan implicados en
el campo de la anorexia y bulimia nerviosas.

Esta nueva versión del DSM, agrega datos a referir por el clínico en todos los
trastornos: tal es el caso de la remisión y para la anorexia nerviosa , bulimia
nerviosa y trastorno de atracones , además ha de señalarse el nivel de gravedad.

A continuación analizaremos cada trastorno, con tablas de comparación para poder


mostrar más detalladamente los cambios.

Trastorno de pica (pica)

Se puede observar en la tabla 2 sus criterios diagnósticos en el DSM-5, donde se


percibe que puede ser diagnosticada a cualquier edad, con respecto al DSM-IV-TR
existen cambios en la redacción de los criterios en la nueva versión, algunos de ellos
podrían deberse a la traducción, no obstante, es claro que se agrega a la ingestión de
sustancias no nutritivas, sustancias no alimentarias , lo cual parece aclarar que lo
consumido no es alimento, y además es inapropiado para el desarrollo del individuo,
tal es el caso de cabellos, papel o gis, entre otros. En el caso de los adultos es obvio
que ellos saben que no es apropiado consumirlos, pese a ello lo hacen. No obstante,
debe descartarse que sea una práctica culturalmente aceptada.

Tabla 2 Comparación en los criterios diagnósticos del trastorno de pica en el DSM-5 respecto al
DSM-VI-TR 

DSM-IV-TR (2000) DSM-5 (2014)


Pica Pica
A. Ingestión persistente de sustancias no nutritivas A. Ingestión persistente de sustancias no nutritivas y no
durante un periodo de por lo menos un mes alimentarias durante un periodo mínimo de un mes
B. La ingestión de sustancias no nutritivas es B. La ingestión de sustancias no nutritivas y no alimentarias es
inapropiada para el nivel de desarrollo inapropiada al grado de desarrollo del individuo
C. La conducta ingestiva no forma parte de prácticas C. El comportamiento alimentario no forma parte de una práctica
sancionadas culturalmente culturalmente aceptada o socialmente normativa
D. Si la conducta ingestiva aparece exclusivamente en D. Si el comportamiento alimentario se produce en el contexto de
el transcurso de otro trastorno mental (p. ej., retraso otro trastorno mental (p. ej., discapacidad intelectual [trastorno del
mental, trastorno generalizado del desarrollo, desarrollo intelectual], trastorno del espectro autista, esquizofrenia)
esquizofrenia) es de suficiente gravedad como para o afección médica (incluido el embarazo), es suficientemente grave
merecer atención clínica independiente para justificar la atención clínica adicional
Nota de codificación: el código CIE-9-MC para pica es 307-52 y se
utiliza en niños o adultos. Los códigos CIE-10 para pica son (F98.3)
en niños y (F50.8) en adultos
Especificar si:
En remisión: después de haberse cumplido todos los criterios para
la pica con anterioridad, los criterios no se han cumplido durante un
periodo continuado

En el texto, el DSM-5 refiere que para su diagnóstico se recomienda una edad mínima
de 2 años, para poder excluir el hábito de llevarse a la boca objetos, propio del
desarrollo normal de los niños. En los adultos parece más probable que se produzca en
el contexto de una discapacidad intelectual o de otros trastornos mentales, si se
produce únicamente en el contexto de otro trastorno mental, debe hacerse un
diagnóstico diferenciado de pica , cuando el comportamiento alimentario es lo
suficientemente grave.

El trastorno de pica es el único que puede ser diagnosticado en presencia de cualquier


otro trastorno de la conducta alimentaria y de la ingesta de alimentos . Debido a que la
ingestión de sustancias no nutritivas y no alimentarias puede suceder en el transcurso
de algunas presentaciones de anorexia nerviosa que cursan con la ingestión de
pañuelos de papel como forma de intentar controlar el apetito, en esos casos el
diagnóstico primario debe ser anorexia nerviosa .

Delaney et al. (2015)


, refieren que tanto la pica como la rumiación permanecen poco
entendidas y poco detectadas, debido en parte a la inconsistencia en su
operacionalización, es decir, por lo que se refiere a la pica , diferentes estudios
reportan haber tomado en cuenta la ingestión de algunos alimentos con bajo valor
nutricional, otros consideran una definición más estricta que incluye -no comida, no
nutritivo- o simplemente no cumplen con el criterio de recurrencia o duración. Además
algunos estudios transversales consideran estratos demográficos específicos
(embarazadas, personas con deficiencias de hierro, con discapacidad intelectual, etc.),
y en general no se investiga en ausencia de signos físicos.

De acuerdo con el DSM-5, la pica sigue sin conocerse de manera suficiente y su


prevalencia no es clara en la población en general.
Trastorno de rumiación

De acuerdo con el DSM-5 (2013), el trastorno de rumiación , al igual que el de pica ,


puede diagnosticarse a cualquier edad, siendo particularmente más frecuente en los
individuos que presentan también discapacidad intelectual.

En la tabla 3 se puede observar en el criterio A, ya no se menciona el periodo de


funcionamiento normal, si bien no se hace explícito, es obvio que el clínico debe de
considerarlo, además en este criterio permanece un mes como el tiempo mínimo de
presencia de la conducta, aunque que para niños parece muy adecuado, no sabemos si
en los adultos sea tiempo suficiente, las investigaciones al respecto serán relevantes.

Tabla 3 Cambios en los criterios diagnósticos del trastorno de rumiación en el DSM-5 respecto al
DSM-VI-TR 

DSM-IV-TR (2000) DSM-5 (2014)


Rumiación Rumiación
A. Regurgitaciones y nuevas masticaciones repetidas de alimento A. Regurgitación repetida de alimentos durante un
durante un periodo de por lo menos un mes después de un periodo mínimo de un mes . Los alimentos regurgitados
periodo de funcionamiento normal se pueden volver a masticar, a tragar o se escupen
B. La conducta en cuestión no se debe a una enfermedad B. La regurgitación repetida no se puede atribuir a una
gastrointestinal ni a otra enfermedad médica asociada (p. ej., afección gastrointestinal asociada u otra afección
reflujo esofágico) médica (p.ej., reflujo esofágico, estenosis pilórica)
C. La conducta no aparece exclusivamente en el transcurso de C. El trastorno de la conducta alimentaria no se produce
una anorexia nerviosa o de una bulimia nerviosa. Si los síntomas exclusivamente en el curso de la anorexia nerviosa, la
aparecen exclusivamente en el transcurso de un retraso mental o bulimia nerviosa, el trastorno de atracones o el trastorno
de un trastorno generalizado del desarrollo, son de suficiente de evitación/restricción de la ingesta de alimentos
gravedad como para merecer atención clínica independiente
D. Si los síntomas se producen en el contexto de otro
trastorno mental (p. ej., discapacidad intelectual
[trastorno del desarrollo intelectual] u otro trastorno del
neurodesarrollo), son suficientemente graves para
justificar atención clínica adicional
Especificar si:
En remisión: después de haberse cumplido con
anterioridad todos los criterios para el trastorno de
rumiación, los criterios no se han cumplido durante un
periodo continuado

Las personas con anorexia nerviosa y bulimia nerviosa también pueden presentar


regurgitación y posteriormente escupir los alimentos como un mecanismo para perder
las calorías ingeridas. No obstante, hay que distinguirlo de este trastorno , que difiere
sustancialmente en su evolución clínica, no hay temor a engordar, ni la autovaloración
depende del peso corporal.

Su prevalencia, al igual que en la pica no es concluyente, debido en parte a que los


datos referentes al trastorno de rumiación son desconocidos fuera de poblaciones muy
específicas, de acuerdo con Delaney et al. (2015) existen muy pocos datos epidemiológicos que
se refieran a esta, ya que la falta de información sobre el trastorno de rumiación es
parcialmente atribuible a la confidencialidad de los síntomas.

Trastorno de evitación/restricción de la ingesta de alimentos


Sustituye y amplía el diagnóstico del trastorno de la ingestión alimentaria de la
infancia o la niñez del DSM-IV TR, pero observamos importantes cambios en la tabla
de comparación (tabla 4).

Tabla 4 Cambios en los criterios diagnósticos del trastorno de evitación/restricción de la ingesta de


alimentos en el DSM-5 respecto al DSM-VI-TR 

DSM-IV-TR (2000) DSM-5 (2014)


Trastorno de la ingestión Trastorno de evitación/restricción de la ingesta de
alimentaria de la infancia alimentos
o la niñez
A. Alteración de la alimentación A. Trastorno de la conducta alimentaria y de la ingesta de alimentos (p.ej., falta
manifestada por una dificultad persistente de interés aparente por comer o alimentarse; evitación a causa de las
para comer adecuadamente, con características organolépticas de los alimentos; preocupación acerca de las
incapacidad significativa para aumentar consecuencias repulsivas de la acción de comer) que se pone de manifiesto por
de peso o con pérdidas significativas de el fracaso persistente para cumplir las adecuadas necesidades nutritivas y /o
peso durante por lo menos un mes energéticas asociadas a uno (o más) de los hechos siguientes:
1. Pérdida de peso significativa (o fracaso para alcanzar el aumento de peso
esperado o crecimiento escaso en los niños)
2. Deficiencia nutritiva significativa
3. Dependencia de la alimentación enteral o de suplementos nutritivos por vía
oral
4. Interferencia importante en el funcionamiento psicosocial
B. La alteración no se debe a una B. El trastorno no se explica mejor por la falta de alimentos disponibles o por una
enfermedad gastrointestinal ni a otra práctica asociada culturalmente aceptada
enfermedad médica asociada (p.ej.,
reflujo esofágico)
C. El trastorno no se explica mejor por la C. El trastorno de la conducta alimentaria no se produce exclusivamente en el
presencia de otro trastorno mental (p.ej., curso de la anorexia nerviosa o la bulimia nerviosa, y no hay pruebas de un
trastorno de rumiación) o por la no trastorno en la forma en que uno mismo experimenta el propio peso o
disponibilidad de alimentos constitución
D. El inicio es anterior a los 6 años de D. El trastorno de la conducta alimentaria no se puede atribuir a una afección
edad médica recurrente o no se explica mejor por otro trastorno mental. Cuando el
trastorno de la conducta alimentaria se produce en el contexto de otra afección o
trastorno, la gravedad del trastorno de la conducta alimentaria excede a la que
suele asociarse a la afección o trastorno y justifica la atención clínica adicional
Especificar si:
En remisión: después de haberse cumplido con anterioridad todos los criterios
para los trastornos de la conducta alimentaria y de la ingesta de alimentos, los
criterios no se han cumplido durante un periodo continuado

Su principal característica diagnóstica es la evitación o restricción en la ingesta de


alimentos, que en DSM-5 se especifica mejor en el apartado A y se añaden cinco
características, donde debe presentarse al menos una, que nos remiten a las
consecuencias de esta conducta, como el bajo peso, deficiencias nutricias
significativas, afectaciones importantes en el ámbito psicosocial, entre otras.

Se conserva el considerar que la práctica alimentaria no esté relaciona con la falta de


disponibilidad de alimentos o con prácticas culturales, ni con los comportamientos
propios del desarrollo normal (criterio B), y el distinguirla de prácticas observadas en
el transcurso de la anorexia o bulimia nerviosas (criterio C), parece muy atinado.
Debido a que es más conocido en el domino clínico y tratamiento este tipo de
conductas en las pacientes con anorexia nerviosa y bulimia nerviosa.

Este trastorno se puede diagnosticar a cualquier edad, con lo cual se quitó el criterio D
del DSM-IV-TR y en el DSM-5 se propone el poder diferenciarlo de un problema médico
o mental, también podría considerarse concurrente a otros trastornos, si se cree que
tiene una relevancia clínica. No obstante, debe diferenciarse de una anorexia nerviosa ,
es decir, la restricción de alimentos está dada por otros motivos que no son el miedo a
la obesidad.

Anorexia nerviosa

Es un trastorno que dada su historia es el que ha sufrido más cambios, y no es la


excepción en el DMS-5, donde presenta importantes transformaciones, que se pueden
observar en la tabla 5.

Tabla 5 Cambios en los criterios diagnósticos de la anorexia nerviosa en el DSM-5 respecto al


DSM-VI-TR 

DSM-IV-TR (2000) DSM-5 (2014)


Anorexia nerviosa Anorexia nerviosa
A. Rechazo a mantener el peso corporal igual o por A. Restricción de la ingesta energética en relación con las
encima del valor mínimo normal considerando la edad necesidades, que conducen a un peso corporal significativamente
y talla (p. ej., pérdida de peso que da lugar a un peso bajo con relación a la edad, el sexo, el curso del desarrollo y la
inferior al 85% del esperable, o fracaso en conseguir el salud física. Peso significativamente bajo se define como un peso
aumento de peso normal durante el periodo de que es inferior al mínimo normal o, en niños y adolescentes, inferior
crecimiento, dando como resultado un peso corporal al mínimo esperado
inferior al 85% del peso esperable)
B. Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en B. Miedo intenso a ganar peso o engordar, o comportamiento
obeso, incluso estando por debajo del peso normal persistente que interfiere en el aumento de peso, incluso con un
peso significativamente bajo
C. Alteración de la percepción del peso o la silueta C. Alteración en la forma en que uno mismo percibe su propio peso
corporal, exageración de su importancia en la o constitución, influencia impropia del peso o la constitución
autoevaluación o negación del peligro que comporta el corporal en la autoevaluación, o falta persistente de reconocimiento
bajo peso corporal de la gravedad del bajo peso corporal actual. Nota de
codificación: el código CIE-9-MC para la anorexia nerviosa es
307.1, que se asigna con independencia del subtipo. El código CIE-
10-MC depende del suptipo (véase a continuación)
D. En las mujeres pospuberales presencia de
amenorrea; por ejemplo, ausencia de al menos tres
ciclos menstruales consecutivos. (Se considera que
una mujer presenta amenorrea cuando sus
menstruaciones aparecen únicamente con
tratamientos hormonales, p. ej., con la administración
de estrógenos)
Especificar el tipo: Especificar si:
Tipo restrictivo: durante el episodio de anorexia (F50.01) Tipo restrictivo: durante los últimos tres meses, el
nerviosa, el individuo no recurre regularmente a individuo no ha tenido episodios recurrentes de atracones o purgas
atracones o a purgas (p. ej., provocación del vómito o (es decir, vómito autoprovocado o utilización incorrecta de laxantes,
uso excesivo de laxantes, diuréticos o enemas) diuréticos o enemas). Este subtipo describe presentaciones en las
que la pérdida de peso es debida, sobre todo a la dieta, el ayuno
y/o el ejercicio excesivo
Tipo compulsivo / purgativo: durante el episodio de (F50.02) Tipo con atracones/purgas: durante los últimos tres
anorexia nerviosa, el individuo recurre regularmente a meses, el individuo ha tenido episodios recurrentes de atracones o
atracones o a purgas (p. ej., provocación del vómito o purgas (es decir, vómito autoprovocado o utilización incorrecta de
uso excesivo de laxantes, diuréticos o enemas) laxantes, diuréticos o enemas)
Especificar si:
En remisión parcial: después de haberse cumplido con anterioridad
todos los criterios para la anorexia nerviosa, el criterio A (peso
corporal bajo) no se ha cumplido durante un periodo continuado,
pero todavía se cumple el criterio B (miedo intenso a aumentar de
peso o a engordar, o comportamiento que interfiere en el aumento
de peso) o el criterio C (alteración de la autopercepción del peso y
la constitución).En remisión total: después de haberse cumplido con
anterioridad todos los criterios para la anorexia nerviosa, no se ha
cumplido ninguno de los criterios durante un periodo continuado
Especificar la gravedad actual:
DSM-IV-TR (2000) DSM-5 (2014)
Anorexia nerviosa Anorexia nerviosa
La gravedad mínima se basa, en los adultos, en el índice de masa
corporal (IMC) actual (véase a continuación) o, en niños y
adolescentes, en el percentil del IMC. Los límites siguientes derivan
de las categorías de la Organización Mundial de la Salud para la
delgadez en adultos; para niños y adolescentes, se utilizarán los
percentiles de IMC correspondientes. La gravedad puede aumentar
para reflejar los síntomas clínicos, el grado de discapacidad
funcional y la necesidad de supervisión
Leve: IMC ≥ 17 kg/m2
Moderado: IMC 16-16.99 kg/m2
Grave: IMC 15-15.99 kg/m2
Extremo: IMC <15kg/m2

En el criterio A, se centra en comportamientos como la restricción de la ingesta de


calorías, y ya no incluye la palabra "rechazo" en términos de mantenimiento de peso
corporal por debajo de lo considerado normal.

Otro cambio, muy relevante es que se quita el criterio de bajo peso, definido como
"85% del peso esperable" -DSM-IV-TR- y se deja solo bajo peso como "un peso que es
inferior al mínimo normal", si bien hay que especificar en el nivel de gravedad -que
remite exclusivamente al peso-, deberá probarse en el ámbito de la clínica y la
investigación que es suficiente con hablar de bajo peso.

Es importante recordar que el primer criterio de peso fue un 25% por debajo del peso
normal en la primera versión de los criterios de anorexia nerviosa (DSM III, APA, 1980). Y
ha cambiado al 15% por debajo del peso normal (DSM-IV-TR, 1994) con la
justificación de poder atender a las pacientes antes de que se ponga en riesgo su vida.

No obstante, estos cambios, podrían aumentar los casos y a nivel de epidemiología


podría confundirse con un incremento considerable en la prevalencia de este trastorno,
cuando realmente es una reubicación de las pacientes con trastorno del
comportamiento alimentario no especificado que no alcanzaban el criterio de peso.
Estudios recientes señalan que la prevalencia de anorexia nerviosa podría aumentar en
un 50%, si se aplican estos criterios (Hay, Girosi y Mond, 2015; Smink, van Hoeken, Oldehinkel y Hoek, 2014).

El criterio B de miedo intenso a ganar peso se conserva, aclarando su sentido en el


cuadro clínico al señalar que este "interfiere en el aumento de peso".

Una de las características más conocidas de este padecimiento es la "alteración en la


percepción del peso" -criterio C-, que es considerarse gorda o con sobrepeso a pesar
de estar emaciada, este criterio se conserva, al igual que la negación de la gravedad
de su peso corporal. Lo cual es un gran acierto, porque es muy distinguible en este
trastorno.

El criterio D, la presencia de amenorrea en mujeres pospuberales, durante al menos


tres ciclos, es retirado en el DSM-5. Debe considerarse que si se ha modificado el
criterio de peso corporal (criterio A) es muy probable que para algunas mujeres se
continúe con la menarca, por lo que era lógico modificar este.

Además ya hace más de una década que viene hablándose de la necesidad de revisar
este, debido a que es un criterio que dificultaba el diagnóstico, porque no puede ser
aplicado a los varones, a las mujeres posmenopáusicas, ni a las que utilizan reemplazo
hormonal (Attia y Roberto, 2009).

Al igual que su versión anterior habrá que especificar los tipos de anorexia nerviosa , y
aunque son prácticamente los mismos, observamos que el restrictivo continúa con su
mismo nombre y el compulsivo/purgativo se cambia a tipo atracones/purgas, además
se añade aquí un criterio de tiempo (que el individuo haya tenido 3 meses este tipo de
conductas), que antes estaba señalado en la amenorrea.

Bulimia nerviosa

Uno de los cambios que se observan en el DSM-5 es la frecuencia con que debe
presentarse el atracón alimentario y las conductas compensatorias inapropiadas
(criterio C), ya que se reduce la frecuencia con que deben ocurrir estos
comportamientos para ser considerados patológicos (al menos una vez a la semana
[tabla 6]). Estudios al respecto señalan que las características clínicas de los pacientes
que exhiben uno o dos atracones a la semana son similares (Behar y Arancibia, 2014).

Tabla 6 Cambios en los criterios diagnósticos de la bulimia nerviosa en el DSM-5 respecto al DSM-
VI-TR 

DSM-IV-TR (2000) DSM-5 (2014)


Bulimia nerviosa Bulimia nerviosa
A. Presencia de atracones recurrentes. Un atracón se A. Episodios recurrentes de atracones. Un episodio de
caracteriza por: 1.- Ingesta de alimento en un corto espacio atracón se caracteriza por los dos hechos siguientes: 1.-
de tiempo (p. ej., en un periodo de 2 h) en cantidad superior Ingestión, en un periodo determinado (p. ej., dentro de un
a la que la mayoría de las personas ingerirían en un periodo periodo cualquiera de dos h), de una cantidad de alimentos
de tiempo similar y en las mismas circunstancias 2.- que es claramente superior a la que la mayoría de las
Sensación de pérdida de control sobre la ingesta de alimento personas ingerirían en un periodo similar en circunstancias
(por ejemplo, sensación de no poder parar de comer o no parecidas. 2.- Sensación de falta de control sobre lo que se
poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se está ingiere durante el episodio (p. ej., sensación de que no se
ingiriendo) puede dejar de comer o controlar lo que se ingiere o la
cantidad de lo que se ingiere)
B. Conductas compensatorias inapropiadas, de manera B. Comportamientos compensatorios inapropiados
repetida, con el fin de no ganar peso, como son provocación recurrentes para evitar el aumento de peso, como el vómito
del vómito, uso excesivo de laxantes, diuréticos, enemas u autoprovocado, el uso incorrecto de laxantes, diuréticos u
otros fármacos, ayuno y ejercicio excesivo otros medicamentos, el ayuno o el ejercicio excesivo
C. Los atracones y las conductas compensatorias C. Los atracones y los comportamientos compensatorio
inapropiadas tienen lugar, como promedio, al menos dos inapropiadas se producen, de promedio, al menos una vez a
veces a la semana durante un periodo de tres meses la semana durante tres meses
D. La autoevaluación está exageradamente influida por el D. La autoevaluación se ve indebidamente influida por la
peso y la silueta corporal constitución y el peso corporal
E. La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso E. La alteración no se produce exclusivamente durante los
de la anorexia nerviosa episodios de anorexia nerviosa
Especificar tipo: Especificar si:
Tipo purgativo: durante el episodio de la bulimia nerviosa, el
individuo se provoca regularmente el vómito o usa laxantes,
diuréticos o enemas en exceso
Tipo no purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el
individuo emplea otras conductas compensatorias
inapropiadas, como el ayuno o el ejercicio intenso, pero no
recurre regularmente a provocarse el vómito ni usa laxantes,
diuréticos o enemas en exceso
En remisión parcial: después de haberse cumplido con
anterioridad todos los criterios para la bulimia nerviosa,
algunos pero no todos los criterios no se han cumplido
durante un periodo continuado En remisión total: después de
haberse cumplido con anterioridad todos los criterios para la
bulimia nerviosa, no se ha cumplido ninguno de los criterios
DSM-IV-TR (2000) DSM-5 (2014)
Bulimia nerviosa Bulimia nerviosa
durante un periodo continuado
Especificar la gravedad actual:
La gravedad mínima se basa en la frecuencia de
comportamientos compensatorios inapropiados (véase a
continuación). La gravedad puede aumentar para reflejar
otros síntomas y el grado de discapacidad funcional.
Leve: un promedio de 1-3 episodios de comportamientos
compensatorios inapropiados a la semana
Moderado: un promedio de 4-7 episodios de comportamientos
compensatorios inapropiados a la semana
Grave: un promedio de 8-13 episodios de comportamientos
compensatorios inapropiados a la semana
Extremo: un promedio de 14 episodios o más de
comportamientos compensatorios inapropiados a la semana

La prevalencia de la bulimia nerviosa , de acuerdo con Kessler et al. (2013) va de 0.5 a 1 en


muestras de Estados Unidos y Europa, se estima que la disminución en el criterio de
frecuencia del atracón y comportamientos compensatorios podría aumentar un 30% su
prevalencia (Smink et al., 2014) a un 40% (Hay et al.). Por lo que no debemos confundirnos
en los futuros estudios.

Asimismo, en DSM-5 desparecen los subtipos de bulimia nerviosa , dado que en la


práctica clínica, el subtipo no purgativo era poco común y tendía a confundirse con el
diagnóstico del trastorno de atracones (Ramacciotti et al., 2005; Van Hoeken, Veling, Sinke, Mitchell y Hoek, 2009).
Aunque es importante aclarar que el ayuno y/o el ejercicio excesivo siguen
considerándose como comportamientos compensatorios con la finalidad de no ganar
peso en la bulimia nerviosa , por lo que este tipo de pacientes podrían seguir siendo
diagnosticados.

Además, en el DSM-5, se deben agregar especificaciones de remisión y de gravedad,


que en el caso de la BN se define en función de las frecuencias de las conductas
compensatorias. Lo cual parece estar fundamentado en que las pacientes con bulímia
nerviosa que presentan una mayor gravedad presentan mayor número de conductas
compensatorias (Grilo, Ivezaj y White, 2015a)

Trastorno de atracones

En la tabla 7 se presentan los cambios en los criterios diagnósticos del trastorno de
atracones en el DSM-5 respecto al DSM-VI-TR. Como se puede observar su nombre
sufrió modificaciones, se cambió trastorno por atracón a trastorno de atracones , sin
embargo su nombre en inglés permanece igual -binge eating disorder- , por lo que
podría usarse indistintamente, ya que es un cambio solo en la traducción.

Tabla 7 Cambios en los criterios diagnósticos del trastorno de atracones en el DSM-5 respecto al
DSM-VI-TR 

DSM-IV-TR (2000) DSM-5 (2014)


Trastorno por atracón Trastorno de atracones
A. Episodios recurrentes de atracones. Un episodio de A. Episodios recurrentes de atracones. Un episodio de atracón
atracón se caracteriza por las dos condiciones siguientes: se caracteriza por los dos hechos siguientes:
1. Ingesta, en un corto periodo de tiempo (p. ej., en 2 h), de 1. Ingestión, en periodo determinado (p. ej., dentro de un
DSM-IV-TR (2000) DSM-5 (2014)
Trastorno por atracón Trastorno de atracones
una cantidad de comida definitivamente superior a la que la periodo cualquiera de dos h), de una cantidad de alimentos
mayoría de la gente podría consumir en el mismo tiempo y que es claramente superior a la que la mayoría de las
bajo circunstancias similares personas ingerirían un periodo similar en circunstancias
parecidas
2. Sensación de pérdida del control sobre la ingesta durante 2. Sensación de pérdida de falta de control sobre lo que se
el episodio (p. ej., sensación de que uno no puede parar de ingiere durante el episodio (p. ej. sensación de que no se
comer o controlar qué o cuánto está comiendo) puede dejar de comer o no se puede controlar lo que se
ingiere lo la cantidad de lo que se ingiere)
B. Los episodios de atracón se asocian a tres (o más) de los B. Los episodios de atracones se asocian a tres (o más) de los
siguientes síntomas: hechos siguientes:
1. Ingestión mucho más rápida de lo normal 1. Comer mucho más rápidamente de lo normal
2. Comer hasta sentirse desagradablemente lleno 2. Comer hasta sentirse desagradablemente lleno
3. Ingesta de grandes cantidades de comida a pesar de no 3. Comer grandes cantidades de alimentos cuando no se
tener hambre siente hambre físicamente
4. Comer a solas para esconder su voracidad 4. Comer solo debido a la vergüenza que se siente por la
cantidad que se ingiere
5. Sentirse a disgusto con uno mismo, depresión o gran 5. Sentirse luego a disgusto con uno mismo, deprimido o muy
culpabilidad después del atracón avergonzado
C. Profundo malestar al recordar los atracones C. Malestar intenso respecto a los atracones
D. Los atracones tienen lugar como medida, al menos dos D. Los atracones se producen, de promedio, al menos una vez
días a la semana durante 6 meses Nota: el método para a la semana durante tres meses
determinar la frecuencia difiere del empleado en el
diagnóstico de la bulimia nerviosa: futuros trabajos de
investigación aclaran si el método para establecer un umbral
de frecuencia debe basarse en la cuantificación de los días
en que hay atracones o en la cuantificación de su número
E. El atracón no se asocia a estrategias compensatorias E. El atracón no se asocia a la presencia recurrente de un
inadecuadas (p. ej., purgas, ayuno y ejercicio físico comportamiento compensatorio inapropiado, como en la
excesivo) y no aparece exclusivamente en el transcurso de bulimia nerviosa, y no se produce exclusivamente en el curso
una anorexia o bulimia nerviosa de la bulimia nerviosa o la anorexia nerviosa
Especificar si:
En remisión parcial: después de haberse cumplido con
anterioridad todos los criterios para el trastorno de atracones,
los atracones se producen con una frecuencia media inferior a
un episodio semanal durante un periodo continuado En
remisión total: después de haberse cumplido con anterioridad
todos los criterios para el trastorno de atracones, no se ha
cumplido ninguno de los criterios durante un periodo
continuado
Especificar la gravedad actual:
La gravedad mínima se basa en la frecuencia de los episodios
de atracones (véase a continuación)La gravedad puede
aumentar para reflejar otros síntomas y el grado de
discapacidad funcional
Leve: 1-3 atracones a la semana
Moderado: 4-7 atracones a la semana
Grave: 8-13 atracones a la semana
Extremo: 14 o más atracones a la semana

Asimismo, el trastorno de atracones se pone en el DSM-5 al mismo nivel que


la anorexia nerviosa y bulimia nerviosa , abandonando su estatus de trastorno no
especificado y con criterios diagnósticos en estudio.

Después de más de una década de estudios, se ha documentado una frecuencia alta,


parecida a la anorexia y bulimia nerviosa (Faiburn y Cooper, 2011) y dada su relevancia clínica,
es actualmente una de las psicopatologías más investigadas. De acuerdo con Attia et al.
(2013)
 este trastorno generó más de mil artículos desde su aparición en el DSM-IV
(1994).
Son pocos los cambios que se observan en sus criterios diagnósticos en el DSM-5, solo
es la frecuencia del atracón alimentario y el lapso de tiempo de presencia de dicha
conducta (criterio D). De acuerdo con ello, el atracón debe ocurrir al menos una vez a
la semana durante tres meses. Cabe señalar que, el criterio de frecuencia con que
debe presentarse el atracón para ser considerado como una conducta patológica en el
DSM 5, es igual para el trastorno de atracones y bulimia nerviosa .

Las investigaciones demuestran la utilidad clínica de la ocurrencia del atracón una vez


a la semana (Grilo y White, 2011; Wonderlich, Gordon, Mitchell, Crosby y Engel, 2009), ya que permite tener
cuadros patológicos menos severos, para intervenir o incidir a un nivel más temprano,
lo que posibilita una recuperación en un menor tiempo.

Aunque la disminución en el criterio de frecuencia de los atracones tiene que tomarse


en cuenta en los estudios de prevalencia, ya que sin duda tendrá efectos sobre esta.
Se ha documentado que el trastorno de atracones es más frecuente en población de
obesos que acuden a tratamiento para perder peso --19 a 30%-- (Castro y Ramírez,
2013 Napolitano y Himes, 2011
;  ).

Al igual que en la anorexia y bulimia nerviosas , se agregan especificaciones de


remisión y de gravedad a los criterios diagnósticos del trastorno de atracones . Pero en
este caso la gravedad se basa en la frecuencia de los episodios de atracones.

De acuerdo con Grilo, Ivezaj y White (2015b), las mujeres con trastorno de atracones con


gravedad extrema muestran más patología alimentaria en comparación con las de
gravedad leve y moderada.

Otro trastorno de la conducta alimentaria o de la ingesta de alimentos


especificado

Aquellos trastornos que no cumplían con todos los criterios para ser diagnosticados
como una anorexia o bulimia nerviosas , eran incluidos en el DSM-IV (APA, 1994) y
DSM-IV-TR (APA, 2000) en los trastornos de la conducta alimentaria no especificados.

Con la nueva versión el DSM-5 se conserva esta categoría, pero ahora se


llamarán especificados y se solicita al clínico que en este apartado se especifique -de
ahí su nombre- por qué no se cumplen los criterios, es decir, que se aclare con relación
a qué trastorno se está vinculando, para ello se dan una serie de ejemplos, como
pueden observarse en la tabla 8; anorexia nerviosa atípica, bulimia nerviosa de
frecuencia baja, etc. Se incluye al trastorno de atracones, el trastorno por purgas. Es
importante aclarar que se dan algunos ejemplos para mostrar al clínico cómo puede
referirse al trastorno, ya sea por la falta de un criterio, o porque no se cumple la
frecuencia de la conducta problema, pero no estarían incluidos todos casos, por lo que
se pueden incluir otras variantes (tabla 9).

Tabla 8 Cambios en los criterios diagnósticos del otro trastorno de la conducta alimentaria o de la
ingesta de alimentos especificado en el DSM-5 respecto al DSM-VI-TR 
DSM-IV-TR (2000) DSM-5 (2014)
Trastornos de la conducta Otro trastorno de la conducta alimentaria o de la
alimentaria no ingesta de alimentos especificado
específicado
La categoría de trastorno de la conducta Esta categoría se aplica a presentaciones en las que predominan los síntomas
alimentaria no especificada se refiere a los característicos de un trastorno de la conducta alimentaria o de la ingesta de
trastornos de la conducta alimentaria que alimentos que causan malestar clínicamente significativo o deterioro en lo
no cumplen los criterios para ningún social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento, pero que no
trastorno de la conducta alimentaria cumplen todos los criterios de ninguno de los trastornos de la categoría
específica. Algunos ejemplos son: diagnóstica de los trastornos de la conducta alimentaria o de la ingesta de
alimentos. La categoría de otros trastornos de la conducta alimentaria o de la
ingesta de alimentos especificado se utiliza en situaciones en las que el clínico
opta por comunicar el motivo específico por el que la presentación no cumple
los criterios para un trastorno de la conducta alimentaria o de la ingesta de
alimentos específico. Esto se hace registrando "otro trastorno de la conducta
alimentaria o de la ingesta de alimentos especificados", seguido del motivo
específico p. ej., "bulimia nerviosa de frecuencia baja". Algunos ejemplos de
presentaciones que se pueden especificar utilizan la designación "otro
especificado" son los siguientes:
1. En mujeres se cumplen todos los
criterios diagnósticos para la anorexia
nerviosa, pero las menstruaciones son
regulares
2. Se cumplen todos los criterios
diagnósticos para la anorexia nerviosa
excepto que, a pesar de existir una
pérdida de peso significativa, el peso del
individuo se encuentra dentro de los
límites de la normalidad
3. Se cumplen todos los criterios 1. Anorexia nerviosa atípica: se cumplen todos los criterios para la anorexia
diagnósticos para la bulimia nerviosa, con nerviosa, excepto que, a pesar de la pérdida de peso significativa, está dentro o
la excepción de que los atracones y las por encima del intervalo normal
conductas compensatorias inapropiadas
aparecen menos de 2 veces por semana o
durante menos de 3 meses
4. Empleo regular de conductas 2. Bulimia nerviosa (de frecuencia de baja y/o duración limitada): se cumplen
compensatorias inapropiadas después de todos los criterios para la bulimia nerviosa, excepto que los atracones y los
ingerir pequeñas cantidades de comida comportamientos compensatorios inapropiados se producen, de promedio,
por parte de un individuo de peso normal menos de una vez a la semana y/o durante menos de tres meses
(p. ej., provocación del vómito después de
haber comido dos galletas)
5. Masticar y expulsar, pero no tragar, 3. Trastorno de atracón (de frecuencia baja y/o duración limitada): se cumplen
cantidades importantes de comida todos los criterios para el trastorno de atracones, excepto que los atracones y
los comportamientos compensatorios inapropiados se producen, de promedio,
menos de una vez a la semana y/o durante menos de tres meses.
Trastorno por atracón: se caracteriza por 4. Trastorno por purgas: comportamientos de purgativas recurrentes para influir
atracones recurrentes en ausencia de en el peso o la constitución (p. ej., vómitos autoprovocados, uso incorrecto de
conducta compensatoria inapropiada típica laxantes, diuréticos u otros medicamentos) en ausencia de atracones
de la bulimia nerviosa
5. Síndrome de ingesta nocturna de alimentos: episodios recurrentes de ingesta
de alimentos por la noche, que se manifiesta por la ingesta de alimentos al
despertar del sueño o por un consumo excesivo de alimentos después de
cenar. Existe consciencia y recuerdo de la ingesta. La ingesta nocturna de
alimentos no se explica mejor por influencias externas, como cambios en el
ciclo de sueño-vigilia del individuo o por normas sociales locales. La ingesta
nocturna de alimentos causa malestar significativo y/o problemas del
funcionamiento. El patrón de ingesta alterado no se explica mejor por el
trastorno de atracones u otro trastorno mental, incluso el consumo de
sustancias, y no se puede atribuir a otro trastorno clínico o a un efecto de la
medicación

Tabla 9 Criterios diagnósticos del trastorno de la conducta alimentaria o de la ingesta de alimentos


no especificado de acuerdo al DSM-5 
DSM-5 (2014)
Trastorno de la conducta alimentaria o de la ingesta de
alimentos no especificado
Esta categoría se aplica a presentaciones en las que predominan los síntomas característicos de un trastorno de la
conducta alimentaria o de la ingesta de alimentos que causan malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social,
laboral u otras áreas importantes del funcionamiento, pero que no cumplen todos los criterios de ninguno de los trastornos
en la categoría diagnóstica de los trastornos de la conducta alimentaria y de la ingesta de alimentos. La categoría del
trastorno de la conducta alimentaria o de la ingesta de alimentos no especificado se utiliza en situaciones en las que el
clínico opta por no especificar el motivo de incumplimiento de los criterios de un trastorno de la conducta alimentaria y de la
ingesta de alimentos específico, e incluye presentaciones en las que no existe suficiente información para hacer un
diagnóstico más específico (p. ej., en servicios de urgencias)

Trastorno de la conducta alimentaria o de la ingesta de alimentos no


especificado

Esta categoría aparece en el DSM-5 como el complemento de los trastornos de la


conducta alimentaria o de la ingestión de alimentos especificados , ya que se utilizan
cuando el clínico no especifica cuál de los criterios de los trastornos específicos falta,
esto se debe a que no se cuenta con la suficiente información, no obstante, no se debe
olvidar que deben existir síntomas característicos de los trastornos alimentarios y tener
una malestar clínicamente significativo, para poder diagnosticarlo.

CONCLUSIONES

- En el DSM-5, la estructura de los trastornos alimentarios cambia, desaparecen los


trastornos de la infancia y adolescencia, creando un solo espectro, lo cual permite
hacer el diagnóstico de cualquiera de ellos en cualquier edad. Además se pide al clínico
realizar especificaciones de gravedad y remisión, lo cual complementará la información
de los casos.

- Dados los cambios en la estructura, la definición de los trastornos alimentarios se


amplía, ahora su concepción añade a la conducta alimentaria los problemas en la
absorción de los alimentos, además de explicitar áreas de deterioro. Esto trae sin lugar
a duda consideraciones de mayor número de conductas patológicas en cuanto al
comportamiento alimentario, por lo que el clínico tiene una mayor oportunidad de
categorizar comportamientos anómalos.

- Los antes llamados trastornos de la infancia, se modifican en cuanto a su edad de


diagnóstico, pica y rumiación no sufren grandes cambios, no así el trastorno de
evitación/restricción de la ingesta de alimentos, que añade características de las
conductas anómalas y de sus consecuencias en el ámbito físico y psicosocial. Y en ella
podrían incluirse un buen número de conductas de restricción de alimentos, que tienen
su origen en la contaminación de los alimentos u otras ideas que reducen cada vez
más la dieta de las personas.

- En el caso de los antes llamados trastornos de la conducta alimentaria de la


adolescencia, se incluye al trastorno de atracones, con criterios muy similares al DSM-
IV-TR, solo se precisa el criterio de duración y frecuencia del atracón. Lo cual le quita
su categoría de "trastorno en investigación", para tener una relevancia semejante a
la anorexia o bulimia nerviosa .
- En el caso de la bulimia , se quita la especificación de subtipos, no obstante, se
incluye a la antes llamada bulimia no purgativa , debido a que se siguen considerando
las conductas compensatorias no purgativas, por lo que el ejercicio y la restricción
alimentaria siguen siendo consideradas.

- La anorexia nerviosa es donde observamos mayores cambios en el diagnóstico, en


cuanto a solo hablar de bajo peso corporal y la eliminación de la amenorrea como
criterio diagnóstico. El tiempo del padecimiento que antes era referido en la amenorrea
(3 meses) se considera en los tipos: restrictivo y con atracones/purgas . No debemos
olvidar que estos cambios incrementarán los casos de anorexia nerviosa , y esto no se
deberá a un repunte de la enfermedad, sino a la reubicación de los casos que tenían
importantes síntomas clínicos, pero no cumplían con todos los criterios.

- Los antes llamados trastornos de la conducta alimentaria no especificados en el DSM-


5 aparecen como otro trastorno de la conducta alimentaria o de la ingesta de
alimentos especificado, considerando que se debe señalar qué criterios no se cumplen,
esta área será importante en la investigación clínica, quienes de acuerdo a los
hallazgos señalarán su pertinencia.

- Los cambios antes referidos en los trastornos alimentarios y de la ingestión de


alimentos , sin lugar a duda impactarán en la epidemiología de estos trastornos -
principalmente en anorexia y bulimia nerviosas -. En los casos de pica, rumiación y
evitación de alimentos -, su mayor visibilidad, proporcionará nuevos datos de
prevalencia y otros campos de investigación poco explorados en las psicopatologías
alimentarias.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

AGRADECIMIENTOS

También podría gustarte