FILOSOFÍA
FILOSOFÍA
FILOSOFÍA
La palabra Filosofía requiere de una explicación en dos sentidos. Por un lado, es necesario
acudir a su raíz etimológica, es decir, por lo que la palabra misma significa en su forma
propiamente gramatical o conceptual. Por otra parte, debe apreciarse el término por su
significado real, esto es, por las diversas definiciones que se han dado a lo largo de la historia
del pensamiento.
La palabra Filosofía es de origen griego, y tiene su origen en Filo, que a su vez proviene de fileo,
que significa amor, amistad y, Sofía, que significa sabiduría. Por lo tanto, se concluye que, por
lo menos etimológicamente, Filosofía no es otra cosa que amor o amistad por la sabiduría y en
consecuencia, el filósofo es el amante o amigo del saber.
La palabra Filosofía es de origen griego, y tiene su origen en Filo, que a su vez proviene de fileo,
que significa amor, amistad y, Sofía, que significa sabiduría. Por lo tanto, se concluye que, por
lo menos etimológicamente, Filosofía no es otra cosa que amor o amistad por la sabiduría y en
consecuencia, el filósofo es el amante o amigo del saber.
La Filosofía es una ciencia en la que se pretende explicar el qué y el porqué de las cosas.
Existen críticos que se resisten a considerar la Filosofía como una ciencia y prefieren referirse a
ella como una disciplina científica, lo cual no es incorrecto. Sin embargo, no es del todo
inconveniente que dicha disciplina sea considerada una ciencia, pues, constituye
evidentemente un saber, eso sí, no de índole experimental, sino especulativo, y por ende, no
sujeto al imperio dogmático de la ciencia.
La Filosofía es una ciencia en la que se pretende explicar el qué y el porqué de las cosas.
Existen críticos que se resisten a considerar la Filosofía como una ciencia y prefieren referirse a
ella como una disciplina científica, lo cual no es incorrecto. Sin embargo, no es del todo
inconveniente que dicha disciplina sea considerada una ciencia, pues, constituye
evidentemente un saber, eso sí, no de índole experimental, sino especulativo, y por ende, no
sujeto al imperio dogmático de la ciencia.
La Filosofía del Derecho va más allá del contenido y conceptos de una rama específica para
observar de forma global el sistema jurídico y establecer las definiciones y conceptos generales
que son necesarios para estudiar en profundidad cada una de las disciplinas jurídicas. Más aún,
intenta establecer los rasgos y fundamentos que tiene el fenómeno jurídico en general, más
allá de su plasmación concreta en cada ordenamiento.
3. JUSTICIA
La justicia es uno de los valores fundamentales del ser humano, a través de ella se busca que
cada individuo reciba lo que le pertenece independientemente de sus condiciones, lo que
implica un reconocimiento y respeto total por los derechos humanos. La justicia pone a cada
individuo en el lugar que se merece, sin discriminar y respetando sus libertades individuales. El
valor supremo en el Derecho es la justicia. La justicia contiene dos momentos: una raíz de
facto, que es el fenómeno emotivo y una calificación valorativa. En el carácter emotivo
depende de la conciencia individual y criterio personal. El conjunto de valores que deben regir
un Estado de Derecho forma la justicia. Los valores que conforman la justicia son la equidad, la
libertad y la igualdad.
4. POLÍTICA
5. ÉTICA
La ética es una parte de la Filosofía que consiste en el conocimiento del comportamiento moral
y en el porqué de la existencia de esas categorías y principios morales: es decir, su justificación.
La ética es la ciencia o disciplina filosófica que lleva a cabo el análisis del lenguaje moral que ha
elaborado diferentes teorías y maneras de justificar o de fundamentar y de revisar
críticamente las pretensiones de validez de los enunciados morales. La ética es una reflexión
sobre la conducta humana que se dirige hacia la resolución de problemas tanto individuales
como sociales.
Si bien la Antigua Grecia fue la cuna del pensamiento político incluso antes de la aparición de
figuras como Sócrates, Platón o Aristóteles, fue con estos filósofos que alcanzó su carácter
sistemático y su desarrollo más complejo. Las teorías políticas de estos pensadores griegos
están fuertemente vinculadas con sus teorías éticas y los temas centrales que abordaron a lo
largo de su vida fueron las formas de gobierno y las constituciones políticas.
Con Sócrates, Platón y Aristóteles, las tres lumbreras humanísticas de la Grecia clásica, la
Filosofía llegaba a su clímax, a su madurez plena. En la actualidad sería difícil entender el
mundo sin estos grandes maestros del pensamiento antiguo que dejaron huella indeleble a lo
largo de los siglos posteriores al tiempo que les correspondió vivir. Con Sócrates la Filosofía
adquiría rasgos casi místicos; su mayéutica obligaba a dar luz a la razón. Platón es considerado
y reconocido como el más grande filósofo que ha vivido hasta en el momento. Aristóteles
incursionó en la política, historia y filosofía. Su academia atestiguó el inmenso prodigio de
alguien, que por su elocuente hablar, era comparado solo con los dioses del Olimpo.
6.1. SÓCRATES
FILOSOFÍA DEL DERECHO
En lo que respecta al ámbito político, Sócrates pensaba que los valores que determinan la vida
individual (virtud, verdad y sabiduría) también debían dar forma a la vida colectiva de la
comunidad.
6.2. PLATÓN
Para Platón todas las virtudes se basan en la justicia, la cual se basa en la idea del bien que es
la armonía del mundo. La justicia es esencialmente algo de carácter interno; es una condición
del alma y no una característica de los actos individuales. Si bien la justicia es esencialmente
una disposición interna del alma, esa disposición se exhibe y se exterioriza en el obrar humano.
El modelo político de Platón descansa en el primado de la naturaleza porque será la que
designa a los mejores hombres para el gobierno, siendo justificado por un dispositivo mítico-
religioso o en referencia a un esquema metafísico.
La ética de Platón recoge detalles del pensamiento de Sócrates que será posteriormente
ampliada, corregida y conceptualizada por Aristóteles, es eudemonista, dado que se orienta al
logro del bien supremo del hombre, esto es, a su felicidad. El bien supremo consiste en el
desarrollo de la personalidad, de su alma, de forma que adquiera el estado en que debe
hallarse y, por ello, sea feliz.
supremo del hombre, esto es, a su felicidad. El bien supremo consiste en el desarrollo de la
personalidad, de su alma, de forma que adquiera el estado en que debe hallarse y, por ello,
sea feliz.
6.3. ARISTÓTELES
La justicia para Aristóteles constituye una práctica que en sus acciones hace efectivo lo que es
justo; así, en la medida en que las acciones estén pensadas a partir de un fin que estas
cumplan, y que a diferencia de la producción y de la acción contiene el fin en sí mismas y por
ello es buena y mejor, la virtud de la justicia constituye aquella capacidad o poder para realizar
dichas acciones. La justicia debe estar regulada por la recta razón para deliberar sobre lo que
es bueno y todo aquello que haga el bien. El virtuoso aristotélico debe buscar que sus actos
estén mediados por la voluntad para elegir lo que es justo, no para sí mismo, sino para el bien
común. Este es el principio rector de la virtud de la justicia: querer practicar lo que es justo,
obrar con justicia.
RECORDAR:
❖ La Filosofía del Derecho busca analizar, conocer y ofrecer un conocimiento pleno del
Derecho, reflexionando y elaborando los conceptos de los que van a beber las distintas
disciplinas jurídicas que abordan aspectos concretos del sistema jurídico con el objetivo de dar
unidad y coherencia a toda la estructura.
❖ La justicia es un principio fundamental que rige la aplicación del derecho para conseguir que
se actúe con la verdad dando a cada uno lo que le corresponde. Es la base de muchas otras
virtudes, por lo que es considerada la virtud universal por excelencia que se debe inculcar al
individuo en la primera infancia y a lo largo de toda la vida.
❖ La teoría política de Sócrates establece que el gobierno debe estar ostentado por una
persona experta en política: que sepa dirigir la polis, que tenga virtud, que sepa reconocer el
bien y que sepa de justicia.
CONCLUSIONES
❖ La ética de Sócrates se encuadra dentro del intelectualismo moral, el cual se caracteriza por
ser una ética desarrollada desde el raciocinio: el bien es el conocimiento/virtud y el mal es la
❖ Para Platón las ideas éticas son patrones morales universales con los que podemos juzgar
los comportamientos humanos. Los valores universales son válidos para el individuo y para la
colectividad porque definen el ideal de la sociedad humana.
FILOSOFÍA DEL DERECHO
1. DERECHO
El Derecho obliga a ser contemplado en la vida pública y privada de todas las personas y puede
ser impuesto con carácter coercitivo. El Derecho es el conjunto de normas generales que se
dictan para solucionar cualquier conflicto de relevancia jurídica, con el fin de regular la
convivencia entre los miembros de la sociedad y de estos con el Estado.
2. MORAL
La moral es una categoría subjetiva de carácter individual que establece una obligación que
debe cumplirse de forma necesaria independientemente que los resultados sean beneficiosos
o
perjudiciales. La moral es una dimensión que pertenece al mundo vital y está compuesta de
valoraciones, actitudes, normas y costumbres que orientan o regulan el obrar humano.
Las relaciones entre la moral y el derecho constituyen una de las cuestiones más relevantes y
complejas de la Filosofía del Derecho, sobre todo si se tiene en cuenta que afectan al concepto
del derecho, a su aplicación, a las relaciones entre legalidad, justicia y obediencia.
FILOSOFÍA DEL DERECHO
Con San Agustín de Hipona, se pone fin a la Filosofía antigua y da inicio la Filosofía cristiana y,
con ella, uno de los periodos más relevantes del pensamiento, el medioevo filosófico, etapa de
grandes disquisiciones, fuertes luchas de pensamiento, disputas que se mueven entre la razón
y la fe. La mayoría de los pensamientos de San Agustín de Hipona estuvieron fuertemente
ligados al amor que constituye un pilar fundamental en la vida del hombre que será la base
para el estudio de la dialéctica de la evolución y el sentido político en la Filosofía agustiniana
porque parte de la naturaleza humana que trasciende a niveles políticos e ideológicos para dar
origen a un orden social y político.
Con San Agustín de Hipona, se pone fin a la Filosofía antigua y da inicio la Filosofía cristiana y,
con ella, uno de los periodos más relevantes del pensamiento, el medioevo filosófico, etapa de
grandes disquisiciones, fuertes luchas de pensamiento, disputas que se mueven entre la razón
y la fe. La mayoría de los pensamientos de San Agustín de Hipona estuvieron fuertemente
ligados al amor que constituye un pilar fundamental en la vida del hombre que será la base
para el estudio de la dialéctica de la evolución y el sentido político en la Filosofía agustiniana
porque parte de la naturaleza humana que trasciende a niveles políticos e ideológicos para dar
origen a un orden social y político.
El pensamiento de San Agustín de Hipona se conoce en sus grandes obras, las cuales recogen
pensamientos sobre el alma, la pérdida del pecado y como la gracia divina puede salvar
nuestra alma, muchos estudios sobre su vida consideran que su libro "Las confesiones de San
Agustín" constituye una autobiografía, siendo la más fiel obra apegada a su ideología e
inclusive fue un referente para mantener la Filosofía en la Edad Media. Este libro ocupaba
varias cuestiones de suma importancia, dentro de estas se abordaba el cómo se creó el mundo
y qué es el tiempo, el cual era subjetivo y el mundo era la plena concepción de Dios y fue
realizado a su deseo, en este pensamiento no se considera más que una creación divina,
pensamiento que ha durado hasta la actualidad y se menciona en las celebraciones litúrgicas.
San Agustín de Hipona determinó la relación de la ética con la política porque desacuerdo a las
ideas cristianas, el ser humano no lograría alcanzar su felicidad en la tierra, pero podría realizar
actividades que le fuesen equivalentes a la obtención de la felicidad mediante la práctica de
ciertas virtudes que le permitan ser salvo y puedan agradar a Dios para entrar al plano
espiritual con la gracia divina. El aspecto político en relación a San Agustín de Hipona tiene
fundamental relevancia dado que sus pensamientos políticos se codifican en su obra "La
ciudad de Dios", en la cual hace una crítica a los pensamientos de la época, intentando reflejar
en esta obra la lucha de Dios con la vida terrenal.
➢ LA CIUDAD DE DIOS
Su obra más famosa "La ciudad de Dios" fue escrita después del saqueo de Roma por los
visigodos. En esta ciudad de Dios, cada individuo es ciudadano de dos mundos diferentes al
mismo tiempo. Uno es el reino de Dios que es inmutable y eterno, el otro era el reino del
mundo inestable. En "La ciudad de Dios", quiso refutar las acusaciones paganas de que el
FILOSOFÍA DEL DERECHO
declive del Imperio Romano en Occidente se debió a la deserción de las deidades antiguas por
parte del pueblo en favor del cristianismo.
En esta obra, San Agustín de Hipona habla con respeto tanto de Sócrates como de Platón, ya
que consideró a Sócrates como el primero en canalizar toda la Filosofía en un sistema ético
para la reforma y regulación de la moral. Consideraba que Platón, el discípulo de Sócrates, era
tanto tan notable por su brillantez que merecidamente había eclipsado a todos los demás
como un maestro con razón estimado por encima de todos los demás filósofos paganos.
Un principio básico de la Filosofía del Derecho de Santo Tomás de Aquino consiste en que
todas las leyes positivas, cuando son racionales, se derivan de la ley natural. El derecho natural
es el principio normativo donde las reglas de la justicia humana toman su fuerza obligatoria. A
esta manera de derivarse lo justo positivo desde la ley natural se le conoce como derivación
por determinación.
Santo Tomás de Aquino hace referencia a la ley moral natural y la equipara a la luz de la
inteligencia dada por Dios en cada uno de los seres humanos. Es universal e inmutable, nadie
queda fuera de ella. Se puede llegar a la existencia de Dios por medio del uso lógico y
adecuado de la razón que antecede a la fe y la Filosofía a la Teología. En Dios no hay distinción
entre esencia y existencia, pues él es la existencia misma y subsiste por sí mismo. El aspecto de
Dios ocupa un nivel de importancia en el área de la política y ética de Santo Tomás de Aquino.
Pues dice que la meta de las acciones morales es encontrar la felicidad que no puede
sustentarse en nada creado, sino solo en Dios. Una acción es buena si nos lleva a Dios y es
mala si nos aleja de él.
En cuanto a la política, señala que la autoridad de los gobernantes es dada por Dios, los cuales
deben apoyarse en asesores representantes de la comunidad. Para él la mejor forma de
gobierno es la combinación de democracia, monarquía y aristocracia. En Santo Tomás de
Aquino se sintetizan todos los temas filosóficos tratados en el siglo XIII como son la naturaleza
de los universales, la diferencia entre esencia y existencia, las relaciones entre el Creador y los
seres creados y las relaciones entre razón y fe.
Santo Tomás de Aquino afirma que la felicidad es el fin último del ser humano y que el
conocimiento de la naturaleza humana permite especificar un conjunto de normas morales
que constituyen la ley natural. Además, se adhiere a una concepción finalista y teleológica de
la naturaleza humana, en definitiva, a una ética de fines, cuyo concepto fundamental es el de
perfección o cumplimiento de las exigencias de la naturaleza humana de la ley natural. El
derecho es el objeto de la virtud de la justicia, la cual ordena al hombre en lo referente a los
demás; y esto supone cierta igualdad, por la que el hombre se ajuste a los otros. La justicia
busca lo conveniente no solo al sujeto, sino a él y a los demás. Por ello el objeto de la justicia
queda determinado por lo que en sí es justo, o sea por el derecho, a diferencia de las otras
virtudes. Por tanto, es claro que el derecho es el objeto de la justicia.
DOCTRINA MUSULMANA
FILOSOFÍA DEL DERECHO
La religión musulmana o islámica surgió en la península arábica durante el siglo VII, cuando el
profeta Mahoma o Mohamed se dedicó a predicar las enseñanzas de Alá (del árabe Al-lah,
que significa “dios”). La doctrina musulmana o islámica enseña que el objetivo de nuestra vida
es vivir una vida que agrade a Al-lah. Por ello, los cinco pilares o normas básicas que todo
musulmán debe cumplir son: la profesión de la fe, la oración, la caridad, el ayuno durante el
Ramadán y la peregrinación a la Meca al menos una vez en la vida.
El Islam es una religión monoteísta que venera a Alá como su único dios. Los principios y
valores de la religión musulmana se recogen en el Corán, un libro sagrado que explica las
vivencias y conocimientos del profeta Mahoma. Los musulmanes veneran el Corán, lo guardan
con mucho cuidado envuelto en paños y se lavan las manos antes de tocarlo para leerlo o
recitarlo.
El sagrado Corán es un libro de ética y moral. La moral islámica que transmite el Corán es un
juicio sobre los actos, es una moral en base a los valores. Cuando se habla de ética hace
alusión a lo que está bien o mal, por eso al decir que algo está mal debemos acudir a la ética
para explicar por qué está mal o bien. Es muy importante la ética para conocer por qué
hacemos las cosas, Al-lah habla de ello en su sagrado libro. La doctrina musulmana o islámica
considera que su esencia es ayudar a los seres humanos a llevar una vida buena y a vivir del
mejor modo posible. Para la mayoría de los musulmanes, la principal fuente de la moral es la
revelación contenida en el Corán.
El código moral islámico incorpora todas las virtudes morales comúnmente aceptadas, y así las
dota con un sentido de balance y proporción, asignando a cada una un lugar y una función
adecuada en el esquema de la vida. Este código moral, directo y práctico, provee al individuo
con innumerables caminos para abordarlo y así continuar el camino de la evolución moral. Al
hacer de la revelación divina la principal fuente de conocimiento y sabiduría, los estándares
morales son permanentes y estables. La doctrina musulmana o islámica se preocupa por el
bienestar moral de la sociedad y respeta los derechos de las personas, ya que todo lo que
conduce al bienestar del individuo y la sociedad es moralmente bueno y lo que sea perjudicial,
es moralmente malo. Por ello, la moral es una de las fuentes fundamentales de fortaleza tanto
para un individuo como para una sociedad.
FILOSOFÍA DEL DERECHO
1. POLÍTICA
2. JUSTICIA
La justicia es uno de los valores fundamentales del ser humano, a través de ella se busca que
cada individuo reciba lo que le pertenece independientemente de sus condiciones, lo que
implica un reconocimiento y respeto total por los derechos humanos. La justicia pone a cada
individuo en el lugar que se merece, sin discriminar y respetando sus libertades individuales.
El valor supremo en el Derecho es la justicia. La justicia contiene dos momentos: una raíz de
facto, que es el fenómeno emotivo y una calificación valorativa. En el carácter emotivo
depende de la conciencia individual y criterio personal. El conjunto de valores que deben regir
un Estado de Derecho forma la justicia. Los valores que conforman la justicia son: el respeto, la
equidad, la libertad y la igualdad.
Hobbes expone su teoría política en sus obras como: "Elementos del Derecho Natural", "De
Cive" y "Leviatán". Para la Filosofía medieval, basada en las aportaciones de Aristóteles, el
hombre es un animal político o animal social que tiende de forma natural e instintiva a la
sociabilidad. Sin embargo, para Hobbes, esta no es natural, sino que es un acuerdo artificial,
interesado y egoísta que nace del temor a los demás y tiene como objetivo conseguir la
seguridad. Su ideología es clave en el pensamiento político de la Filosofía moderna porque en
el siglo XVII existieron muchas guerras y basándose en su experiencia personal, Hobbes
considera que el hombre es un ser malvado debido a las guerras que ve y experimenta.
Su principal inquietud es el problema del orden social y político. Es decir, cómo los seres
humanos pueden vivir juntos en paz y evitar el peligro y temor de un conflicto civil. El
pensamiento político de Hobbes oscila entre el absolutismo monárquico y el parlamentarismo,
optando por una postura intermedia entre ambas ideologías. Para los primeros, la legitimidad
del gobierno (el rey) viene directamente de Dios. Los parlamentarios, por el contrario,
defienden el poder del monarca, pero compartido con el pueblo.
Hobbes nos explica dos ideas de justicia en sociedad: la justicia contractual y la justicia arbitral.
La primera está referida al concepto conmutativo, vale decir al cumplimiento de los contratos
particulares que celebren los individuos. En cambio, la justicia arbitral o distributiva es la que
declara el juez o árbitro. Es el acto que cumple el soberano de definir lo que es lo justo,
distribuyendo a cada uno lo que le es propio. El fin último de la justicia es la equidad; sea
justicia conmutativa o distributiva. El soberano responde de sus actos solo ante Dios y debe
esforzarse porque la justicia sea enseñada, la cual consiste en no privar a nadie de lo suyo.
Hobbes nos explica dos ideas de justicia en sociedad: la justicia contractual y la justicia arbitral.
La primera está referida al concepto conmutativo, vale decir al cumplimiento de los contratos
particulares que celebren los individuos. En cambio, la justicia arbitral o distributiva es la que
declara el juez o árbitro. Es el acto que cumple el soberano de definir lo que es lo justo,
distribuyendo a cada uno lo que le es propio. El fin último de la justicia es la equidad; sea
justicia conmutativa o distributiva. El soberano responde de sus actos solo ante Dios y debe
esforzarse porque la justicia sea enseñada, la cual consiste en no privar a nadie de lo suyo.
Hobbes considera a la justicia como la tercera ley de naturaleza. En su obra "Leviatán" sostiene
que estamos obligados a transferir a otros aquellos derechos que, retenidos, perturban la paz
de la humanidad generándose la tercera ley que atañe a la obligación de los hombres de
cumplir los pactos celebrados, los que serían vanos sin este cumplimiento y se mantendría el
derecho de todos los hombres a las cosas en su totalidad, es decir su concepción de situación
de guerra, siendo ello la fuente y origen de la justicia.
LEVIATÁN
La obra "Leviatán" es una exposición de la naturaleza del ser humano, del origen y
organización de la sociedad. En estado de naturaleza los seres humanos son totalmente libres
e iguales, significa que están en igualdad de condiciones para hacer el mal. Esto lleva al ser
humano a asociarse, cediendo algunos de sus derechos naturales a cambio de la protección del
Estado. El miedo al monstruo que es el Estado, obliga al ser humano a cumplir con lo pactado.
Así nace la teoría del contrato social. Hobbes asegura que todo lo que existe es materia,
destacando tres dimensiones en los cuerpos: longitud, dureza y profundidad. Todo lo demás
simplemente no existe, aunque hay cuerpos que el ser humano no puede percibir.
La obra "Leviatán" es una exposición de la naturaleza del ser humano, del origen y
organización de la sociedad. En estado de naturaleza los seres humanos son totalmente libres
e iguales, significa que están en igualdad de condiciones para hacer el mal. Esto lleva al ser
humano a asociarse, cediendo algunos de sus derechos naturales a cambio de la protección del
Estado. El miedo al monstruo que es el Estado, obliga al ser humano a cumplir con lo pactado.
Así nace la teoría del contrato social. Hobbes asegura que todo lo que existe es materia,
destacando tres dimensiones en los cuerpos: longitud, dureza y profundidad. Todo lo demás
simplemente no existe, aunque hay cuerpos que el ser humano no puede percibir.
- La función social del hombre y las tareas concretas que tiene en la vida.
Es considerado padre del liberalismo moderno por sostener que todo gobierno surge de un
pacto o contrato revocable entre individuos, con el propósito de proteger la vida, la libertad y
la propiedad de las personas, teniendo los signatarios el derecho a retirar su confianza al
gobernante y rebelarse cuando este no cumple con su función. El liberalismo surge como
consecuencia de la lucha de la burguesía contra la nobleza y la Iglesia, queriendo acceder al
control político del Estado y buscando superar los obstáculos que el orden jurídico feudal
FILOSOFÍA DEL DERECHO
La justicia para los seres humanos consiste en vivir en libertad e igualdad, bajo el imperio de la
razón y del derecho a la propiedad obtenida por el trabajo. Locke señala que la propiedad de la
tierra es una condición necesaria para la justicia, además plantea que los seres humanos son
libres e iguales porque no existen jerarquías naturales. Locke hace una distinción entre estado
de libertad y estado de licencia o libertinaje. En el estado de naturaleza, aunque el hombre es
libre, existe una ley natural muy anterior y mucho más fundamental que todas las leyes
diseñadas por los legisladores que pone una restricción a las libertades individuales. Esa única
restricción es que nadie puede renunciar a los derechos naturales que posee ni puede despojar
a otros de esos derechos.
El "Ensayo sobre la tolerancia" publicado en el año de 1667 es una de las obras más
importantes de Locke. Consiste en una serie de escritos que sientan las bases de la teoría
política que ofrece en los dos tratados sobre el gobierno civil. La obra está dividida en seis
capítulos:
5. La cuestión de Inglaterra.
De acuerdo a Locke, todos los seres humanos han nacido libres e iguales y como tal, tienen una
serie de derechos naturales, como el derecho a la autoconservación o a la espiritualidad. Estos
derechos son inquebrantables, y nadie, ni siquiera el Estado, puede arrebatárselos. En esta
obra el filósofo analiza el concepto de libertad, al tiempo que dirige su crítica a la intolerancia,
sobre todo la que llega desde la religión o el Estado, que tratan de coartar las libertades
FILOSOFÍA DEL DERECHO
individuales. La libertad individual lleva a la libertad religiosa, lo cual, según Locke, evitaría las
guerras y las luchas por el poder.
Asimismo, Rousseau señala que la política es pública y considera que existen cuatro relaciones
que son primordiales conservar. La primera se relaciona con la acción del cuerpo entero
obrando consigo mismo (vínculo del todo con el todo o del soberano con el Estado y el
derecho a que el pueblo cambie las leyes si lo estima necesario o conveniente). La segunda es
la relación del cuerpo entero o entre sí (reducida porque cada ciudadano es independiente con
relación a los otros y extensa por depender de la ciudad excesivamente).
La tercera es la unión entre el hombre y la ley que establece las leyes penales y castiga cuando
hay desobediencia. La cuarta a la cual concede mayor importancia porque no se graba ni en
mármol ni en bronce, sino en el corazón de los ciudadanos, la que forma la verdadera
constitución del Estado, y que adquiriendo día a día da nuevas fuerzas, reanima o suple a las
leyes que envejecen o se extinguen; que conserva en el pueblo el espíritu de su institución y
sustituye insensiblemente la fuerza de la costumbre a la de la autoridad.
Para Rousseau la justicia se encuentra en la sociedad natural, antes del contrato social y de las
monarquías cuando el hombre por naturaleza buscaba el bienestar común. La mejor forma de
conseguir justicia en el contrato social es mediante la democracia aunque esta pueda
convertirse en tiranía, lo justo es lo que quiere el pueblo y eso es el poder de la mayoría
buscando el beneficio de todos.
➢ CONTRATO SOCIAL
El "Contrato Social" publicado en el año de 1762 constituye uno de los tratados ideológicos
fundamentales de la Revolución Francesa y de sus principios políticos y humanos, movimiento
de trascendencia histórica en la conformación de los modernos estados, de los derechos
humanos y políticos.
Rousseau señala que el hombre nace libre, pero la sociedad lo encadena. La libertad natural
del hombre debe cederse a un interés colectivo mayor, conformando la institución estatal en
la que reside el poder que cada individuo deposita en esta. Es el figurativo pacto o contrato
social celebrado entre todos los miembros de la comunidad, el que limita la acción individual
libre y natural a cambio de una convivencia social.
FILOSOFÍA DEL DERECHO
El "Contrato Social" publicado en el año de 1762 constituye uno de los tratados ideológicos
fundamentales de la Revolución Francesa y de sus principios políticos y humanos, movimiento
de trascendencia histórica en la conformación de los modernos estados, de los derechos
humanos y políticos. Rousseau señala que el hombre nace libre, pero la sociedad lo encadena.
La libertad natural del hombre debe cederse a un interés colectivo mayor, conformando la
institución estatal en la que reside el poder que cada individuo deposita en esta. Es el
figurativo pacto o contrato social celebrado entre todos los miembros de la comunidad, el que
limita la acción individual libre y natural a cambio de una convivencia social.
Durante el siglo XVIII, Immanuel Kant es el heredero de las antiguas éticas estoicas. Kant es el
moderno iniciador de las éticas del deber, aquellas que tienen como referente lo que la razón
concluye que es lo más justo. El pensamiento de Kant es una respuesta a la necesidad de una
época que requería ciertas clarificaciones, especialmente, en la dimensión ética del ser
humano.
La pregunta por la vida justa del hombre ha ocupado las reflexiones de varios autores de la
modernidad, entre ellos Hobbes, Locke, Rousseau y, por supuesto, Kant. Todos ellos han
sentado las bases de la teoría del contrato social, la cual intenta dar solución al problema antes
mencionado: la vida justa del hombre. El contrato social es el resultado del consenso donde los
hombres partiendo de su voluntad determinan unas reglas que les permiten ganar la
seguridad.
Por su parte, Kant considera el contrato como un concepto puro, y en este sentido es una idea
normativa y reguladora. Kant afirma que esta deriva de sus consideraciones acerca del
conocimiento, por una parte, plantea un giro radical en esta problemática sin profundizar ni
señalar variaciones en los cimientos sobre las que se había movido la discusión política de su
tiempo. Kant da un significado distinto a conceptos como: soberanía, Estado y derecho.
Al desarrollar la idea del Estado como un concepto que funda su validez en lo abstracto y en un
principio de la razón, Kant plantea la legitimidad del Estado, pues no la considera como una
realidad histórica y del mundo sensible. Kant no recurre a razones antropológicas ni basadas
en la experiencia para formular su noción de estado natural, sino utiliza conceptos universales
y objetivos porque su validez depende del carácter y el albedrío de cada individuo.
Kant sostiene que la definición del derecho no debe formularse partiendo de la base empírica,
sino solamente de la razón. El derecho no prescribe lo que se debe hacer, sino el modo en que
una acción debe ser realizada. Y este modo apunta siempre hacia la justicia, siendo esta a su
vez un ideal del derecho que remite a la libertad. Un ideal jurídico es entonces la libertad. La
libertad jurídica por su parte es la facultad de no obedecer a ninguna ley externa, salvo a la
que yo mismo he podido dar de mi consentimiento.
Kant asegura que ninguna acción debe guiarse por las inclinaciones humanas, la esperanza de
recompensa o el premio al castigo, sino únicamente por la ley moral, válida para todos los
individuos porque es universal. No acepta una ética hipotética, sino formal, basada en el
imperativo categórico que es el criterio que determina todas y cada una de las acciones que
son libres y voluntarias, ya que la razón es autónoma.
Kant buscó fundamentos éticos no sustentados en la posibilidad que algo ocurra o no ocurra y
en la definición de las acciones como buenas o malas según las circunstancias, de modo que,
para dictaminar la moralidad de un hecho no es necesario conocer nada acerca de los
probables resultados de la acción. En consecuencia, la ética es algo a priori, es decir que la
razón por sí misma puede revelar los principios morales. Para Kant nada es bueno en sí mismo
FILOSOFÍA DEL DERECHO
excepto la buena voluntad. El bien radica en la voluntad que se emplea como cualidad. La
voluntad es la capacidad humana de actuar a partir de principios donde destaca el concepto de
deber.
Por lo tanto, solo cuando se actúa a partir del deber, la acción tiene valor moral. Para Kant
nada es bueno en sí mismo excepto la buena voluntad. El bien radica en la voluntad que se
emplea como cualidad. La voluntad es la capacidad humana de actuar a partir de principios
donde destaca el concepto de deber. Por lo tanto, solo cuando se actúa a partir del deber, la
acción tiene valor moral.
El pensamiento político de Kant está dominado por los ideales de libertad, igualdad y
valoración del individuo, propios de una Ilustración a la que Kant se suma y defiende en sus
escritos políticos. En la política el individuo es considerado el sujeto creador del campo de la
actividad pública común. La política, en cuanto espacio público del ejercicio de la libertad, está
ligada a la noción de derecho, haciéndola posible. Por lo tanto, el derecho no se concibe como
un sistema normativo de regulación de la convivencia, sino como el marco formal en el que se
establecen las condiciones y los límites de la acción en el campo de la convivencia, del ejercicio
de la libertad.
La ley jurídica tiene un carácter universal y a priori, pero la ley moral se autoimpone al
individuo y la ley jurídica se le impone mediante una coacción externa. La ley jurídica se basa
en la naturaleza racional del ser humano, por lo que la existencia de derechos naturales
(propios de la naturaleza racional) es el límite de la acción del Estado. Las relaciones entre los
individuos y la organización de la convivencia tienen una naturaleza racional, por lo que la ley
jurídica no puede actuar en contra de esta.
La filosofía política de Kant entronca con la filosofía política moderna del Estado natural y de
las teorías del contrato. Existe una naturaleza, anterior a la organización política de los seres
humanos, que es la fuente de derechos universales contra los que no se puede legislar, y que
actúan por sí mismos como principios de organización de la vida política, que debería tener
una república universal. Además de los derechos naturales, el legislador, en función de las
necesidades históricas, podrá desarrollar leyes (derecho positivo) que correspondan al
desarrollo de la sociedad civil.
Su concepción acerca de la justicia parece ser demasiado estrecha, pues los deberes de justicia
son deberes jurídicos. Considera que es justa toda acción que por sí o por su máxima, no es un
obstáculo a la conformidad de la libertad del arbitrio de todos con la libertad de cada uno,
según leyes universales. Para Kant, la cuestión de saber si lo que prescriben las leyes es justo,
nunca podrá resolverla un jurista, a menos que deje de lado los principios empíricos y busque
el origen de estos juicios en la razón para establecer los fundamentos de una legislación
positiva posible.
FILOSOFÍA DEL DERECHO
Es la obra principal del filósofo prusiano Immanuel Kant. Tuvo su primera edición en 1781. El
propio Kant llegó a corregirla, publicando en 1787 una segunda edición. Con esta obra Kant
desató una verdadera revolución. El libro dio origen a la Filosofía trascendental y provocó un
impacto en sus contemporáneos. Kant presupone el constructivismo moderno cuando afirma
que el ser humano solo dispone de posibilidades limitadas para percibir la realidad. La obra
trata de establecer las bases para la capacidad humana de adquirir conocimiento: ¿Qué
podemos y qué no podemos saber?
Para poder aprender algo del mundo, necesitamos tanto de los sentidos como de la razón. Hay
dos cosas que son independientes de nuestra experiencia y, al menos, necesarias: El espacio y
el tiempo. El pensamiento humano debe presuponer el tiempo y el espacio para poder
reconocer algo.
El hombre dispone de algunas formas básicas del juicio: las categorías. Con ellas estructuramos
nuestras percepciones y nuestros conocimientos. Kant señala que el modo en que vemos al
mundo depende de nuestras percepciones y de nuestro entendimiento. Sin embargo, nunca
podremos saber si las cosas en sí mismas son como las percibimos. Debido a este cambio en el
pensamiento filosófico de la época, Kant suele ser definido como el Copérnico de la Filosofía.
La existencia (o inexistencia) de las cosas que se encuentran fuera del mundo de los sentidos
(Por ejemplo: el alma o Dios) no puede ser comprobada por la razón. A pesar de ello, podemos
y debemos pensar en estas ideas reguladoras, lográndolo con la ayuda de la razón. La Filosofía
de Kant fue revolucionaria y marcó una época: A partir de Kant se desarrolló el idealismo
alemán (Fichte, Hegel, Schelling).
FILOSOFÍA DEL DERECHO
1. BIOGRAFÍA DE KELSEN
Hans Kelsen nació el 11 de octubre de 1881 en Praga, hijo de un matrimonio judío de habla
alemán. En 1883 su familia se trasladó a Viena, donde Kelsen se educó, primero en una escuela
privada y luego, por motivos económicos, en una institución pública. Posteriormente, logró
ingresar en una de las instituciones educativas más destacadas de Viena, el Akademisches
Gymnasium.
En 1900 ingresó al servicio militar y después de un año en servicio, decidió estudiar Derecho en
la Universidad de Viena donde completó los programas de Derecho Constitucional y Filosofía
del Derecho. En 1919 fue nombrado profesor de Derecho Administrativo, al mismo tiempo que
el canciller de Austria le solicitó la preparación de un proyecto de constitución para el país, el
cual completó y fue aprobado un año después. A la vez, Kelsen fue nombrado miembro
vitalicio del Tribunal Constitucional austríaco.
En Estados Unidos trabajó como catedrático en Harvard y, años más tarde, en la Universidad
de California en Berkeley donde fue contratado como profesor titular del Departamento de
Ciencia Política. Asimismo, fue consultor jurídico en diversas ocasiones, participando en los
juicios de Nuremberg y en la Carta Constitutiva de las Naciones Unidas. Permaneció en
Berkeley hasta su fallecimiento el 20 de abril de 1973.
Kelsen defendió una visión positivista que denominó "Teoría pura del Derecho". Un análisis
formalista del derecho como un fenómeno autónomo de consideraciones ideológicas o
morales, del cual excluyó cualquier idea de derecho natural. Analizando la estructura de los
sistemas jurídicos llegó a la conclusión de que toda norma emana de una legalidad anterior,
remitiendo su origen último a una norma hipotética fundamental que situó en el derecho
internacional, defendiendo la primacía del derecho internacional sobre los ordenamientos
nacionales.
3. PIRÁMIDE DE KELSEN
Su sistema jurídico de pirámide fue utilizado para representar la jerarquía de las leyes y se
encontraba dividida en tres niveles. En el nivel fundamental se encuentra la Constitución que
FILOSOFÍA DEL DERECHO
representa la suprema norma de un Estado y de la cual se derivan todas las normas que están
debajo de ella. El segundo nivel es el legal, encontrándose aquí todas las leyes orgánicas y
especiales, las leyes ordinarias y los decretos de ley. Por último, se encuentran las sentencias y
conforme se acerca a la base de la pirámide, esta es más ancha, ya que incluye una mayor
cantidad de normas jurídicas.
La pirámide es un medio para mostrar cómo se relacionan los conjuntos de normas jurídicas
dentro de un sistema basado en un principio de jerarquía. En otras palabras, muestra las
normas o leyes que forman parte de un sistema jurídico que se relacionan dependiendo del
mismo principio y por esta razón una ley que se encuentra en la parte superior no puede ser
contradicha por otra que se encuentra debajo de esta porque se perdería el efecto jurídico.
Su concepción del derecho como técnica para resolver los conflictos sociales lo convierte en
uno de los principales teóricos de la democracia del siglo XX. Entre sus obras destacan: "De la
esencia y valor de la democracia" (1920), "Teoría general del Estado" (1925) y "Teoría pura del
Derecho" (1935). Para Kelsen, el Estado no existía, sino más bien lo que existía era el derecho,
ya que el Estado era solamente el resultado del discurso del derecho, basando su ideología en
todos los problemas fundamentales que se relacionan con la filosofía y la teoría del derecho.
Básicamente es una teoría que se fundamenta en que la verdad o la falsedad que tienen los
enunciados jurídicos no dependen de la falsedad o de la verdad de las premisas, ya sean
morales o empíricas. Entonces, la existencia del derecho depende principalmente de los
hechos sociales y no de las cualidades y virtudes. Para Kelsen, el pensamiento de la época era
el responsable de contaminar el derecho, pues lo llenaba de estándares morales y de
ideologías políticas.
5. POSITIVISMO
El positivismo es una filosofía cuyo principio fundamental es la cosa en sí, es una concepción
moderna del mundo. Para esta posición, la realidad son los fenómenos existentes y las cosas
que son el único objeto de conocimiento donde se encuentran el origen y validez que
constituyen el criterio de verdad del conocimiento. El conocimiento es el proceso de
aprehensión de los objetos a través de los sentidos; de lo cual la conciencia queda constituida
por las representaciones y los modos psicológicos de su conexión que nace con las ciencias
físico-naturales y se limita a conocer el fenómeno y la causa renunciando a los problemas
valorativos.
Del mismo modo, el positivismo establece que el método de la teoría del derecho tiene como
propósito describir y explicar el fenómeno jurídico (tesis metodológica). Finalmente, las
proposiciones o enunciados de la teoría del derecho tienen carácter veritativo o de verdad
(tesis semántica).
6. POSITIVISMO JURÍDICO
El positivismo jurídico es una corriente jurídica que nace y se desarrolla en la segunda mitad
del siglo XIX, resultado de concepciones epistemológicas del positivismo al conocimiento del
derecho. Asimismo, aplica la pureza del método para delimitar el campo normativo del
derecho, eliminando los elementos extraños (sociológicos, históricos, psicológicos, políticos),
ampara la teoría de la exclusividad del derecho positivo que es monista o unidimensional.
Según Kelsen, positivismo jurídico es el nombre que se le brinda a la teoría del derecho que
considera únicamente derecho al creado por la voluntad humana, es decir al derecho positivo.
Esta teoría considera que la previsibilidad y seguridad jurídica son valores fundamentales en la
producción de las normas jurídicas por quienes se hallan autorizados y además, que el derecho
y la moral constituyen órdenes sociales distintas y separadas, no existiendo relación
conceptual necesaria entre el derecho y lo justo.
Positivismo jurídico es el estudio científico del derecho que debe ser la misión del jurista. El fin
del derecho es considerarlo tal como es y no como debería ser. Sobre esta base se encuentra
la aceptación de una clara distinción entre validez y valor del derecho, entre las reglas que
pueden ser válidas aún sin ser justas y aquellas que pueden ser justas sin ser válidas. Solo las
primeras son objeto del estudio científico del derecho que debe aspirar a armonizarse con la
norma moral de justicia, pero teniendo en cuenta que existen diversos sistemas morales o de
justicia y que la calificación de un derecho moralmente correcto dependerá del sistema moral
que se escoja.
Kelsen en su obra "Teoría pura del Derecho" pretende liberar a la ciencia del derecho de todos
los elementos que le son ajenos. De ahí su crítica al derecho natural porque presupone un
orden natural, divino o racional que constituye un valor absoluto y la crítica a la concepción
sociológica del derecho, ya que confunde la ciencia jurídica con la realidad social en que el
derecho es aplicado.
La doctrina pura del derecho debe representar, por un lado, el derecho tal como es,
independiente de su valor moral, y por otro lado, el derecho es absolutamente autónomo
respecto a la causalidad natural. A partir de estas premisas, Kelsen elabora una concepción
formalista del derecho. El fundamento de validez de una norma solamente puede ser otra
norma. El ordenamiento jurídico resulta de una estructuración jerárquica en la que una norma
inferior extrae su validez de otra norma superior. Pero, dado que no se puede proceder al
infinito, el derecho debe sustentarse en una norma que no dependa de otra. Dicha norma es
definida como norma fundamental, siendo una regla que determina cómo deben producirse
las normas del sistema.
Kelsen se ve obligado a admitir que la rigurosa autonomía formal del mundo normativo tiene
una relación necesaria con la realidad factual, en cuanto que, si se diera el caso de que una
constitución instituida por la norma fundamental perdiera su eficacia concreta, entonces la
FILOSOFÍA DEL DERECHO
totalidad formal del ordenamiento jurídico perdería su validez. Esta relación entre validez y
eficacia no se resuelve en el sistema de Kelsen, aunque parece apuntar a un desarrollo del
problema coincidiendo esta conexión con el vínculo entre derecho y poder.
1. POSITIVISMO
2. POSITIVISMO JURÍDICO
3. POSITIVISMO METODOLÓGICO
El positivismo metodológico permite construir una teoría general del derecho fundada en el
derecho positivo, constituyendo como objeto de estudio de la ciencia jurídica las normas
jurídicas, las cuales se detallan a través de proposiciones jurídicas. La neutralidad del
positivismo jurídico que describe formalmente al derecho, evita caer en los peligros de valorar
al mismo desde un plano abstracto o metafísico carente de sustento metodológico. Los
filósofos del derecho parecen estar de acuerdo en que la tarea, o por lo menos la más
importante tarea de la ciencia jurídica, consiste en la descripción del derecho positivo y en su
presentación en forma ordenada o sistemática, mediante lo cual se tiende a facilitar el
conocimiento del derecho y su manejo por parte de los individuos sometidos al orden jurídico
y, en especial, por quienes deben hacerlo por razones profesionales (abogados, jueces,
funcionarios, entre otros).
FILOSOFÍA DEL DERECHO
4. POSITIVISMO ANALÍTICO
El positivismo analítico es una corriente filosófica que dedica su estudio al derecho positivo
que es emanado por la autoridad, tomada como corriente monista, ya que no admite ni acepta
la clasificación del derecho en dos, natural y positivo, sino únicamente existe el derecho
positivo, pero no existe el derecho natural. Al filósofo y matemático Auguste Comte se le
puede considerar como fundador del positivismo moderno, ya que distinguía tres grandes
etapas en la evolución de la humanidad. Las etapas que distinguía son las siguientes:
1. Un primer estado teológico, en el cual todos los fenómenos son explicados con referencia a
intervención de seres divinos.
Estas etapas son criticables, pero con estas podemos distinguir el desarrollo del pensamiento
humano desde la edad media hasta mediados del siglo XIX. En un principio a la filosofía jurídica
o interpretación del derecho se le ponía en conexión íntima con la relevancia divina. Por lo
tanto, se puede decir que, desde el renacimiento hasta mediados del siglo XIX, se considera
como periodo metafísico. Entonces, el movimiento contrario al metafísico es el positivismo, el
cual rechaza las especulaciones y se confina a datos de la experiencia e interrelación de los
hechos infiriendo leyes. El positivismo analítico se ocupa de la interpretación y análisis de las
reglas jurídicas efectivas, las cuales están establecidas por los órganos del Estado. El derecho
como un imperativo de poder emanado por el soberano. Tiene por objetivo clasificar las reglas
jurídicas positivas.
5. PENSAMIENTO DE HART
derecho, deben ser analizadas para que el lector cree su propia definición de derecho: 1. ¿En
qué se diferencia el derecho de las órdenes respaldadas por amenazas y qué relación tiene con
ellas?. 2. ¿En qué se diferencia la obligación jurídica de la obligación moral y qué relación tiene
con ella? y 3. ¿Qué son las reglas y en qué medida el derecho es una cuestión de reglas?. Hart
plantea que el derecho no se puede definir, sino defiende la idea de reglas primarias y
secundarias. Para explicar el anterior presupuesto tenemos que recordar que Hart no distingue
diferenciación alguna entre obligación moral y jurídica, ya que aquí entran en juego los
conceptos de aceptación y obediencia voluntaria que pueden tener diversas interpretaciones,
incluso de tipo moral. Distingue la validez y la obligatoriedad por la existencia de normas
secundarias que no imponen obligaciones, sino que confieren potestades o permiten
identificar las normas del sistema.
Siempre que alguien está obligado a hacer algo, implica la existencia de una regla, pero no al
revés. La regla de reconocimiento establece cuáles son las fuentes de producción normativa y
cuál es el alcance de las reglas del sistema jurídico. Además, a la vez que dota de unidad y
coherencia al sistema jurídico, determina cuáles son las obligaciones jurídicas válidas y
exigibles dentro de la comunidad.
Hart señala que la validez de cada norma jurídica depende directamente de la existencia de la
regla de reconocimiento. Para Hart validez no es sinónimo de existencia y tampoco validez es
sinónimo de obligatoriedad. Solo cuando aparece una regla de reconocimiento, lo que solo
sucede en sistemas jurídicos desarrollados, tiene sentido la noción de validez para designar
aquellas normas cuya existencia no depende que sean efectivamente aceptadas y aplicadas
por los jueces, sino solo que reúnan los requisitos exigidos en la regla de reconocimiento. Para
Hart, la vigencia o existencia de una norma se comprueba verificando que es válida, es decir,
que se acomoda a los criterios de validez establecidos en la regla de reconocimiento. Vigencia
y validez son dos aspectos de una misma realidad; lógicamente, si una norma es válida, existe
como tal norma y, si existe como tal norma, es válida. En este sentido, se afirma que la validez
y vigencia son dos aspectos que posibilitan enfoques distintos y que deben ser diferenciados.
Para Hart, la vigencia o existencia de una norma se comprueba verificando que es válida, es
decir, que se acomoda a los criterios de validez establecidos en la regla de reconocimiento.
Vigencia y validez son dos aspectos de una misma realidad; lógicamente, si una norma es
válida, existe como tal norma y, si existe como tal norma, es válida. En este sentido, se afirma
que la validez y vigencia son dos aspectos que posibilitan enfoques distintos y que deben ser
diferenciados.
6. PENSAMIENTO DE RAWLS
En el marco de este proceso de superación del positivismo jurídico, en especial del positivismo
analítico, ha adquirido una especial relevancia la propuesta de John Rawls, quien ha intentado,
especialmente en su libro "Teoría de la justicia", volver la mirada de la filosofía práctico-moral
hacia las cuestiones que tradicionalmente eran su objeto propio: Las concernientes a los
principios éticos básicos de toda la organización social, a los derechos de los ciudadanos, a la
fundamentación de los regímenes de gobierno, a la distribución de los bienes humanos en el
marco social, entre otros.
Por otra parte, corresponde destacar que también es un mérito especial de Rawls el haber
centrado una vez más, luego de muchos años, la problemática jurídico-política en el tema de la
justicia. Es posible considerar a la "Teoría de la justicia" como el modelo o paradigma
contemporáneo de especulación sobre la justicia. Esto justifica encarar la doble tarea de
FILOSOFÍA DEL DERECHO
establecer el esquema central de la Teoría de Rawls, con sus notas o caracteres primordiales y
de evaluar su proyecto de renovación de la filosofía práctica.
Esto quiere decir que se tratará de precisar los rasgos fundamentales de la propuesta de
Rawls, considerándola como paradigmática en el contexto del pensamiento actual para
abordar luego la tarea de cuestionar su capacidad y brindar una respuesta adecuada a los
problemas focales de la filosofía práctica.
FILOSOFÍA DEL DERECHO
1. POSITIVISMO
El positivismo es una filosofía cuyo principio fundamental es la cosa en sí, es una concepción
moderna del mundo. Para esta posición, la realidad son los fenómenos existentes y las cosas
que son el único objeto de conocimiento donde se encuentran el origen y validez que
constituyen el criterio de verdad del conocimiento. El conocimiento es el proceso de
aprehensión de los objetos a través de los sentidos; de lo cual la conciencia queda constituida
por las representaciones y los modos psicológicos de su conexión que nace con las ciencias
físico-naturales y se limita a conocer el fenómeno y la causa renunciando a los problemas
valorativos.
2. POSITIVISMO JURÍDICO
Positivismo jurídico es el nombre que se le brinda a la teoría del derecho que considera
únicamente derecho al creado por la voluntad humana, es decir al derecho positivo. Esta
teoría considera que la previsibilidad y seguridad jurídica son valores fundamentales en la
producción de las normas jurídicas por quienes se hallan autorizados y además, que el derecho
y la moral constituyen órdenes sociales distintas y separadas, no existiendo relación
conceptual necesaria entre el derecho y lo justo. El sentido del positivismo jurídico puede
concebirse como la provisión de un modelo y una justificación de cara a la construcción de un
sistema jurídico que se aproxime, hasta donde sea posible, a la realización de un sistema
autónomo de reglas como parte necesaria de cualquier sistema político aceptable.
3. POSITIVISMO CRÍTICO
El positivismo crítico es el nombre que François Ewald en 1986 dio a su programa de Filosofía
de Derecho para la era del Estado de bienestar y del derecho social. Además de concebirse
como prácticas jurídicas en marcha, el derecho también incluye una instancia crítica y reflexiva
que determina los límites del derecho y el criterio histórico de lo que es o no jurídico.
El objetivo del positivismo crítico es el bienestar del Estado y los derechos sociales, la defensa
de la dignidad de la persona humana y los derechos humanos son ideas que se desarrollaron al
amparo del humanismo y en el ámbito jurídico dentro del Iusnaturalismo, en donde se
preconiza que el principio de dar a cada quien lo suyo, es el fundamento práctico del Derecho,
por lo que es una cosa justa y busca dársela a cada individuo.
El derecho positivo disciplina no solo las condiciones formales de existencia de las normas que
dependen de la correspondencia empírica entre su forma y las normas formales sobre su
producción, sino también las condiciones sustanciales de su validez que dependen de la
coherencia lógica de sus significados y contenidos con normas sustanciales de grado sobre
ordenado a ellas. Es decir, no solo el ser, sino también el deber ser del derecho.
4. PENSAMIENTO DE FERRAJOLI
Ferrajoli es uno de los grandes juristas y filósofos del derecho de las últimas décadas que
contribuyó de forma decisiva a conformar la manera de pensar sobre el derecho y de operar
en él. Además, representa un modelo de integridad personal y profesional. La filosofía o teoría
del derecho de Ferrajoli no podría ser el resultado de un simple juego intelectual y no podría
dejar de reflejar su compromiso ético y político con los valores de igualdad y solidaridad. El
hecho de que Ferrajoli sea probablemente el jurista teórico más influyente en los países de
cultura latina se debe a la conjunción de rigor intelectual y de implicaciones prácticas que el
lector encuentra en una obra que no está dirigida únicamente a otros teóricos del derecho.
Ferrajoli reconoce la necesidad de que los jueces y científicos del derecho valoren, y si es
necesario critiquen, el derecho legislado comprobando su conformidad o divergencia con los
valores y derechos fundamentales plasmados en la Constitución. Reconoce también que lo
anterior contradice algunos dogmas centrales del positivismo jurídico, como el de la estricta
sujeción del juez a la ley o el más central todavía de la neutralidad valorativa del jurista en su
aproximación al estudio del derecho, aparte de otros dogmas periféricos que el autor también
rechaza, como el postulado de la coherencia y plenitud del orden jurídico.
Ferrajoli admite que los derechos fundamentales proclamados por la Constitución introducen
en el orden jurídico valores que, con su fuerte carga de utopía, son universales e
imperecederos. Parece reconocer la inevitable vinculación de los valores reconocidos
positivamente por el derecho con su sentido intrínseco como elementos ético-políticos cuya
autoridad trasciende las fronteras del orden jurídico positivo. Por mucho que el derecho haya
positivado esos valores, será inevitable interpretarlos y aplicarlos correctamente, internarse en
el razonamiento moral.
Ferrajoli no cree que la elevación de los derechos humanos a la categoría de criterio supremo
de validez jurídica, que obliga a los juristas científicos y prácticos a realizar valoraciones, sea
incompatible con las tesis positivistas, que él mismo califica como sacrosantas, de la
separación entre derecho y moral, o entre juicios de validez y juicios de justicia. Los derechos
fundamentales no tienen ese carácter fundamental porque el derecho positivo se lo haya
asignado, sino porque fundamentan o justifican la existencia misma del derecho y del Estado.
Por eso su sentido último no se puede hallar en la voluntad del legislador constituyente, sino
en su propia justificación moral. El legislador no los crea, solo los reconoce.
FILOSOFÍA DEL DERECHO
En consecuencia, la internalidad jurídica que Ferrajoli atribuye a los valores morales y derechos
humanos consagrados por la Constitución solo puede ser parcial porque la comprensión plena
de esos valores y derechos no es posible sin tener en cuenta el trasfondo de convicciones
ético-políticas que les da su verdadero sentido. En definitiva, la tesis de la desconexión entre
derecho y moral, supremo dogma positivista que Ferrajoli cree todavía sostenible, no parece
fácilmente conciliable con el garantismo de los derechos vitales de los ciudadanos.
5. PRINCIPIA IURIS
Se trata de la obra cumbre de Ferrajoli donde presenta su teoría del derecho y la democracia.
En el ámbito ítalo-iberoamericano no existe y quizás no haya existido una obra más
monumental y de tal ambición y envergadura. Sin dejar de leer y discutir importantes
tradiciones intelectuales, germanas, anglosajonas e italianas sobre todo, Ferrajoli construye
una teoría jurídica propia.
1. POSITIVISMO
El positivismo es una filosofía cuyo principio fundamental es la cosa en sí, es una concepción
moderna del mundo. Para esta posición, la realidad son los fenómenos existentes y las cosas
son el único objeto de conocimiento donde se encuentran el origen y validez que constituyen
el criterio de verdad del conocimiento. El conocimiento es el proceso de aprehensión de los
objetos a través de los sentidos; de lo cual la conciencia queda constituida por las
representaciones y los modos psicológicos de su conexión que nace con las ciencias físico-
naturales y se limita a conocer el fenómeno y la causa renunciando a los problemas
valorativos.
Para el positivismo, el derecho está construido sobre la base de normas que diseña el
legislador como representante del grupo social, pero quien hace cumplir las normas es el juez.
En las concepciones más tradicionales del positivismo se niega la potestad al juez de crear
derecho, pues simplemente él debe dedicarse a aplicar la norma que crea el legislador. Por lo
tanto, los principios del positivismo se construyen a partir del propio ordenamiento jurídico.
Las normas jurídicas individuales van configurando principios positivistas.
2. REALISMO
Son muchas las escuelas del realismo jurídico, pero todas ellas critican el concepto formalista
de derecho que fue elaborado por el positivismo. Los criterios formales de validez de las
normas hacen que el derecho se construya de espaldas a la realidad. Por lo tanto, lo que busca
el realismo jurídico es resaltar la eficacia que en verdad tiene el derecho. De acuerdo al
realismo, el derecho son normas que determinan en qué condiciones puede hacerse uso del
poder coercitivo estatal. Es decir, se trata de normas que legitiman el empleo de la fuerza.
Para el realismo, las normas jurídicas provenientes de las fuentes del derecho (leyes, decretos
legislativos, decretos de urgencia, entre otros) no son más que directivas para los jueces y
tribunales. Las normas jurídicas que provienen de las fuentes del derecho no tienen aplicación
inmediata, solo son figuras, ya que son simples proclamas y únicamente son reales cuando el
juez las aplica en un caso judicial. Esta postura que reconoce al derecho solo en su aplicación,
establece que las normas que provienen de las fuentes del derecho desde la doctrina
positivista, únicamente son mandatos que no se dirigen específicamente a los particulares,
sino que regulan directamente el comportamiento del juez.
La principal crítica a las posturas del realismo consiste en su falta de certeza, pues en muchos
casos no se sabrá lo que decidirá el juez en base a su propio criterio, conocimientos y
experiencia. Además, ello supone cargar todo el poder y responsabilidad al juez. No obstante,
esta situación puede constituir un peligro, debido a que los sistemas jurídicos actuales no han
elaborado un eficaz y adecuado sistema de equilibrio de poderes que ponga límites a los
eventuales excesos judiciales.
Alf Ross es considerado el exponente más importante del llamado realismo escandinavo. Si por
realismo jurídico se entiende una teoría para la cual el derecho no consiste en normas, pero sí
en algún tipo de hechos (por ejemplo, la conducta de los jueces), entonces Ross ciertamente
no es un realista. Para Ross el derecho es un conjunto de normas que son prescripciones que
pertenecen a una categoría semántica distinta de las proposiciones descriptivas. Por
consiguiente, rechaza toda interpretación reduccionista de las normas que pretenda reducirlas
a proposiciones descriptivas.
Ross señala que las normas jurídicas se encuentran en un grupo de clasificación llamado
directivos impersonales; calificados por no tener un emisor ni un receptor y se dividen en:
autónomos, heterónomos y autónomos-heterónomos. Los directivos impersonales autónomos
son emanados del propio sujeto que los ha de cumplir y no de un emisor a un receptor. Esto es
lo que ocurre con las reglas morales que uno formula para sí mismo. Los directivos
impersonales heterónomos consisten en las normas jurídicas propiamente dichas.
normas como las proposiciones acerca de las normas (las proposiciones normativas) pueden
ser expresadas eventualmente por las mismas oraciones.
Ross afirma que las dificultades provienen del uso de un concepto normativo de validez como
obligatoriedad. Tal concepto no puede ser usado por un positivista consecuente. Para Ross la
norma misma indica qué es lo que se debe hacer; si la norma ordena pagar un impuesto, se
obedece la norma pagando el impuesto. La exigencia de obedecer el derecho no prescribe
ninguna conducta que no esté ya prescripta por el derecho mismo. Por lo tanto, el significado
de la fuerza obligatoria de las normas jurídicas consiste en que las obligaciones jurídicas que
emanan de las normas jurídicas positivas no son solo deberes jurídicos, sino también deberes
morales.
La afirmación de que las normas jurídicas tienen validez en el sentido de fuerza obligatoria no
es una descripción del derecho positivo, sino una afirmación acerca de nuestros deberes
morales. Tal afirmación pertenece a la filosofía moral y por tanto está fuera de una ciencia
positivista del derecho. En la medida en que el positivista usa este concepto normativo de
validez, no es un positivista, sino un cuasipositivista. Por cuasipositivismo se entiende a la tesis
que considera que todo derecho positivo es moralmente obligatorio por únicamente serlo.
Una cosa es el plano psicológico de la motivación del juez y otra muy distinta el plano de la
justificación o de su decisión (la conocida distinción entre el contexto de descubrimiento y el
contexto de justificación). Solo este último plano es relevante para la vigencia de las normas;
basta que esas normas sean usadas para justificar las decisiones y no importa cuáles hayan
sido los motivos por los cuales el juez tomó esa decisión y no otra.
Ross recalca que la mera observación de la conducta externa del juez no es suficiente para
determinar qué normas aplica y cuáles son vigentes. La aplicación de una norma significa que
el juez fundamenta en ella su sentencia o la invoca en los considerandos para justificar su
decisión. Por lo tanto, son vigentes aquellas normas que los jueces usan para justificar sus
decisiones. Asimismo, sostiene que el concepto de obligatoriedad no tiene cabida en una
teoría general de corte positivista que pretenda fundamentar una ciencia puramente
FILOSOFÍA DEL DERECHO
descriptiva del derecho. Por ese motivo, en su análisis de las proposiciones de la ciencia
jurídica sustituye el concepto de obligatoriedad por el de vigencia.
FILOSOFÍA DEL DERECHO
La obra más importante de Alf Ross es "Sobre el Derecho y la Justicia" que fue publicada en
inglés en el año de 1958. En esta obra Ross considera las bases de una teoría del derecho y de
la justicia desde el ángulo de visión de la filosofía empirista. Como toda obra genuinamente
renovadora tiene un acentuado tono polémico.
Según Ross, el derecho consiste en fenómenos jurídicos y normas jurídicas en una correlación
mutua. Con el derecho vigente se interpretan las acciones como fenómenos jurídicos que le
dan toda coherencia. La vigencia de una regla de derecho es algo fáctico (observado) y que
tiene asidero en la validez metafísica en el ser de las cosas. Ciertamente, la lógica discursiva del
derecho depende de la experiencia, lo que pueda constatarse en la realidad.
Ross discrepa de todas aquellas tendencias que atribuyen al derecho una validez supra
empírica y también con aquellos enfoques que, si bien rechazan los presupuestos del
Iusnaturalismo, utilizan otra noción de validez según la cual la ciencia del derecho no es una
ciencia empírica, sino conocimiento de ciertos objetos especiales.
Ross, polemiza con otras teorías sociales que, a su juicio, solo pretenden ser empíricas, ya que
se apoyan en presupuestos metafísicos tales como la noción de una inevitable necesidad
histórica, pivote esencial de la concepción marxista y fuente de nuevas formas de intolerancia
y sectarismo. El autor aprovecha la conquista de la semántica y, en especial, las investigaciones
sobre el significado emotivo de las palabras que es sumamente importante para las ciencias
sociales.
FILOSOFÍA DEL DERECHO
horizonte.
1. POSTPOSITIVISMO
interpretaciones válidos.
1. POSTPOSITIVISMO
1. POSTPOSITIVISMO
1. POSTPOSITIVISMO
2. POSTPOSITIVISMO CONSTITUCIONALISTA
pasado.
2. POSTPOSITIVISMO CONSTITUCIONALISTA
jurídico.
Constitución.
2. POSTPOSITIVISMO CONSTITUCIONALISTA
2. POSTPOSITIVISMO CONSTITUCIONALISTA
3. POSTPOSITIVISMO CRÍTICO
normativa del derecho y deja de lado sus implicancias éticas y políticas.3. POSTPOSITIVISMO
CRÍTICO
3. POSTPOSITIVISMO CRÍTICO
positivista que inspira una dogmática limitada a las normas acota sus
3. POSTPOSITIVISMO CRÍTICO
más compleja, sería un avance hacia una teoría jurídica con incidencia
4. POSTPOSITIVISMO NORMATIVO
4. POSTPOSITIVISMO NORMATIVO
4. POSTPOSITIVISMO NORMATIVO
4. POSTPOSITIVISMO NORMATIVO
FILOSOFÍA DEL DERECHO
Desde el punto de vista jurídico todos los elementos del sistema son
definido.
sistema jurídico.
RONALD DWORKIN
igualdad y respeto.
Dworkin afirma que junto a los derechos legales existen los derechos
El esquema utilizado por Dworkin para explicar la tesis de los derechos está
(i) En todo proceso judicial existe un juez que tiene la función de decidir el
aunque no haya norma exactamente aplicable; (iv) En los casos difíciles el juez
el derecho; (v) Los objetivos sociales están subordinados a los derechos y a los
se limita a garantizarlo.
FILOSOFÍA DEL DERECHO
Esta tesis deja en claro que los jueces no deben tener libertad para
6. EL IMPERIO DE LA JUSTICIA
Dworkin muestra que los jueces deben decidir los casos difíciles
6. EL IMPERIO DE LA JUSTICIA
FILOSOFÍA DEL DERECHO
tercera teoría: el derecho como integridad que tiene como objetivo fundamental