El significado primordial de la autoestima es la confianza en la
eficacia de la propia mente, en la capacidad de pensar, de tomar
decisiones de vida y de búsqueda de la felicidad.
Nathaniel Branden, psicoterapeuta canadiense, da la siguiente
definición de autoestima:
“La autoestima, plenamente consumada, es la experiencia
fundamental de que podemos llevar una vida significativa y
cumplir sus exigencias. Más concretamente, podemos decir
que la autoestima es lo siguiente:
1 . L a confianza en nuestra capacidad de pensar, en nuestra
capacidad de enfrentarnos a los desafíos básicos de la vida.
2 . La confianza en nuestro derecho a triunfar y a ser felices;
el sentimiento de ser respetables, de ser dignos, y de tener
derecho a afirmar nuestras necesidades y carencias, a
alcanzar nuestros principios morales y a gozar del fruto de
nuestros esfuerzos.”1
La autoestima consiste en valorar y reconocer lo que uno/a es
y lo que puede llegar a ser. Según Enrique Rojas, en ¿Quién eres?,
la autoestima “se vive como un juicio positivo sobre uno mismo, al
haber conseguido un entramado personal coherente basado en
los cuatro elementos básicos del ser humano: físicos, psicológicos,
sociales y culturales. En estas condiciones va creciendo la propia
satisfacción, así como la seguridad ante uno mismo y ante los
1 BRANDEN, Nathaniel, 1995, Los seis pilares de la autoestima, Barcelona: Paidós,
ISBN: 978-84-493-0144-5, p. 21-22.
43
pítulo 3
demás.” De esta definición, el psiquiatra granadino realiza un
análisis al respecto que se simplifica en el siguiente cuadro:
Cuadro 3 .1 . Claves para alcanzar una buena autoestima
Concepto clave Análisis/Desarrollo Conclusión
1) El juicio Comprende el haber y el El análisis debe culminar
personal debe, los aspectos en una AFIRMACION
positivos y negativos, lo POSITIVA que le de
ya conseguido y lo que valor a las ganancias
queda por alcanzar. sobre las pérdidas.
2) La aceptación Se alcanza un estado de Uno está de acuerdo
de uno mismo paz relativa: uno se con su persona cuando
acepta a pesar de las asume las aptitudes y
limitaciones, los errores, las limitaciones.
las frustraciones
(expectativas no
cumplidas)
3) El aspecto físico Comprende la Hay que integrar el
morfología corporal aspecto físico a la
(belleza, estatura,) y aceptación de nuestra
las características personalidad.
fisiológicas
(enfermedades físicas o
psicológicas, congénitas
o adquiridas)
4) El patrimonio Involucra la La personalidad debe
psicológico conformación de un ser percibida como
estilo personal positiva en su
integrado por: los totalidad.
pensamientos,
la inteligencia, la
conciencia, la fuerza de
voluntad, el lenguaje
verbal y no verbal, la
interpretación de la vida,
etc.
44
Concepto clave Análisis/Desarrollo Conclusión
5) El entorno Es el ámbito en donde Tener relaciones
socio-cultural se desarrollan los sociales saludables es
recursos para la indicativo de una
comunicación autoestima buena.
interpersonal y lo que
de ella se deriva.
6) El trabajo Es importante la El trabajo debe ser
identificación con el fuente de satisfacción
trabajo que se realiza y personal, tanto por el
que se realice con trabajo en sí o por las
compromiso, amor y ventajas que el trabajo
dedicación. nos proporciona (ej:
llevar adelante a
nuestra familia, etc.).
7) Evitar la envidia Compararse con los Tener un proyecto de
o compararse demás es cotejar vida propio y
con los demás superficies, no satisfactorio es que
profundidades y si la realiza la confianza en
interpretación de la uno mismo.
vida del otro nos
agrada entonces se
debe transformar en
referente a emular.
8) Desarrollar la Es importante la mirada Un signo de madurez es
empatía, el comprensiva, indulgente la capacidad para saber
ponerse en el y tolerante hacia la perdonarse y perdonar
lugar del otro. propia persona y hacia a quienes nos rodean.
los demás.
9) Hacer algo El acto de entrega hacia La entrega hacia los
positivo por los los demás, de dar algo demás, mezcla de
demás. por propia voluntad que generosidad y de
el otro necesita, es satisfacción personal,
motivo de cierta es otro indicador de
armonía interior. buena autoestima
cuando no implica un
autosacrificio o
anulación personal.
Fuente: ROJAS, Enrique, 2001, ¿Quién eres?, Madrid: Ediciones Temas de Hoy
S.A., p. 320-324.
La autoestima es parte de la identidad personal y está
profundamente marcada por la condición de género que
43
pítulo 3
determina en gran medida la vida individual y colectiva de las
mujeres, tanto de manera positiva como de forma nociva. Según
Lagarde, repensar la autoestima desde el feminismo ha generado
un campo teórico comprometido con los intereses de las
mujeres.2
Lagarde explica que sin soledad no hay desarrollo de la
autoestima, debido a que la soledad es un estado imprescindible
de conexión interior, de autoconocimiento mediante la evocación,
el recuerdo, la reflexión, el análisis y la comprensión, y es, desde
luego, un estado imprescindible para descansar de la tensión que
produce la presencia de los otros. La soledad es un estado
necesario para experimentar la autonomía.3
Branden es contrario a la tradición que ve como modo de
elevar la autoestima el conseguir la valoración de las personas
significativas de nuestro entorno. Entiende que realmente no
necesitamos la valoración de los demás sino más bien la de
nuestro interior. En sus palabras: “Si nos desarrollamos de forma
normal, transferimos la fuente de aprobación del mundo a
nosotros mismos; pasamos de lo exterior a lo interior.”
La autoestima de pertenencia por relación con los otros es
siempre temporal y frágil, y coloca a las mujeres en condiciones
de vulnerabilidad. Dejar de pertenecer y perder los vínculos es
siempre una doble pérdida: la derivada del hecho en sí, y la del
daño de la autoestima fincada tanto en el vínculo con los otros,
como en el goce de su reputación, prestigio o poder como si
fueran propios. El daño es mayor cuando, además, se pierde la
posibilidad de ocupar espacios y territorios y de acceder a
recursos y oportunidades a través de los otros 4. Según Lagarde,
estos son los motivos fundamentales por
los que no se debe depositar la autoestima
en los otros y confundir la estima en que
nos tienen los demás con la propia estima.
La identidad de las mujeres como seres
para otros es la base de la autoestima
mediada por la estima de los otros. Una
2 LAGARDE, Marcela, 2000, Claves feministas para la mejora de la autoestima,
Madrid: Horas y Horas, p. 65.
3 LAGARDE, Marcela, 2000, Claves feministas para la mejora de la autoestima,
Madrid: Horas y Horas, p. 80.
4 LAGARDE, Marcela, 2000, Claves feministas para la mejora de la autoestima,
Madrid: Horas y Horas, p. 94.
44
Desarrollo de la autoestima
forma de subsanar este comportamiento
disfuncional es la de repensarse una misma
sin que medie la mirada del otro, buscar la
propia valoración y respeto.
Por supuesto que el camino hacia una autoestima sana es
sinuoso, entraña dificultades que hay que sortear, si bien merece
el esfuerzo y, sobre todo, hay que entender que es un proceso
personal, una trayectoria que parte de una decisión íntima cuando
es iniciado en la adultez. Lagarde aclara lo siguiente:
“…Subjetivamente la autoestima se sostiene y se nutre de un
conjunto de capacidades que provienen de la
individualización: la autovaloración, la autocrítica, la
autoevaluación, la disposición a la responsabilidad propia, la
asunción de decisiones propias. Y todo ello conduce al
desarrollo de experiencias relacionales y subjetivas
primordiales para las mujeres: a la vivencia de tener límites
personales, es decir, a la diferenciación en relación con los
otros y a la posibilidad de la autonomía entendida como
definición y delimitación del yo.”5
La autoestima verdadera, a diferencia de la ilusión de
autoestima, se logra como parte de un aprendizaje que integra los
siguientes factores:
1 . La autocrítica: como un proceso que incluye el
reconocimiento de los propios errores, el aceptarlos, saber
perdonarlos y, por fin, superarlos, así como reconocer
aquello que se hace bien, que genera satisfacción y sentido
de utilidad, sea o no reconocido por los demás: es suficiente
con el propio reconocimiento.
2 . La responsabilidad: aceptar que la propia vida es
consecuencia de las decisiones personales y salir del rol de
víctimas, del papel secundario porque las mujeres no son el
retrato fuera de foco de una fotografía tomada por otro, sino
que pueden ser (y deberían ser) las protagonistas de su
propia existencia. De este modo, si el presente no las
satisface es porque seguramente está permitiendo, de algún
modo, por acción o por omisión, que así suceda. Es una
decisión personal trabajar para cambiarlo, reflexionar sobre
5 LAGARDE, Marcela, 2000, Claves feministas para la mejora de la autoestima,
Madrid: Horas y Horas, p. 91.
45
pítulo 3
cuáles son las probables causas de tal insatisfacción y actuar
en consecuencia, para, así, poder crear la situación de vida
que sea más acorde con las propias expectativas.
3 . El respeto hacia sí misma y hacia el propio valor como
persona. Para ejercer la igualdad primero hay que tener bien
en claro que la propia valía, de que no se es menos que nadie
y ese “nadie” también incluye a los hombres. Se puede seguir
cargando exclusivamente con las responsabilidades
domésticas porque no hay posibilidad de que la pareja
elegida comparta esa carga, pero no es lo mismo hacerlo y
valorarlo y saber que ese tiempo que se dedica a la familia
tiene un sentido, que hacerlo como un autómata sin darle
valor alguno. El valor al tiempo dedicado a los demás es un
derecho propio, como el valor
a la recuperación de espacios
personales para la propia salud
psíquica. El respeto hacia sí
misma también debe partir del
reconocimiento propio, del
amor propio y del derecho a
ser felices, como cualquier otro
ser humano.
4 . El límite de los propios actos
y el de los actos de los demás:
relacionado con el respeto está
la cuestión del principio que
debe regir los actos y es el de
no dañar al otro y el de no
permitir que el otro nos dañe.
El principio de no iniciar una
acción con la intención de
dañar al otro, no significa que
sin quererlo o buscarlo se pueda efectivamente dañarlo. Si
bien no haber tenido la intención ni la voluntad de dañarlo
conlleva la posibilidad de reparar ese daño más fácilmente
que si se hubiera causado a propósito. El principio de no
dañar a otro lleva implícita la cuestión de que también se
tiene el derecho de evitar que otro nos cause algún daño, de
reivindicar el respeto como condición básica de toda
relación.
46
Desarrollo de la autoestima
5 . La autonomía, como la búsqueda de espacios para la
autorrealización y la independencia, es tan importante como
los otros aspectos aquí reseñados y quizás se consigue luego
de haber transcurrido un buen camino de ese trayecto al que
se denomina autoestima.
El camino hacia la autoestima es sinuoso, no es fácil partir de
la desvalorización propia o ajena hacia la meta que es la
valorización propia, sobre todo cuando este camino se inicia en la
madurez porque no viene como equipaje de la infancia o de la
adolescencia. Branden, al respecto señala:
“El nivel de nuestra autoestima no se consigue de una vez y
para siempre en la infancia. Puede crecer durante el proceso
de maduración o se puede deteriorar. Hay gente cuya
autoestima era más alta a los diez años que a los sesenta, y
viceversa. La autoestima puede aumentar y decrecer y
aumentar otra vez a lo largo de la vida.”6
Lagarde hace referencia a alcanzar en la adultez un punto de
inflexión como consecuencia de una elección de vida coherente:
“Cuando las mujeres logran resolver el conflicto interior por
haber cambiado, entonces sus decisiones y sus opciones, su
capacidad de adaptarse a condiciones adversas o de avanzar y
desarrollarse se integran como nutriente de la autoestima en
sentido estricto. Es decir, en estas condiciones aumenta la
autovaloración por lo logrado y por haber vencido la
impotencia o la imposición de condiciones inadmisibles.
Emerge así una condición de autoestima, la potencia
personal.”7
Rojas entiende que la autoestima es parte de:
“Percibir correctamente la realidad, aceptarse a uno mismo,
vivir con naturalidad, concentrarse en los problemas y las
dificultades, tener un espacio privado que nos de autonomía y
mantener unas relaciones interpersonales profundas
previamente seleccionadas van dando forma, a la larga, a la
plenitud personal.”8
6 BRANDEN, Nathaniel, 1995, Los seis pilares de la autoestima, Barcelona: Paidós,
ISBN: 978-84-493-0144-5, p. 52.
7 LAGARDE, Marcela, 2000, Claves feministas para la mejora de la autoestima,
Madrid: Horas y Horas, p. 95.
47
pítulo 3
La relación de la autoestima y la calidad de vida
La autoestima crea un conjunto de expectativas acerca de lo
que es posible y apropiado para cada una. Estas expectativas
tienden a generar acciones que se convierten en realidades y tales
realidades confirman y refuerzan las creencias originales. Branden
sentencia que “La autoestima -alta o baja- tiende a generar las
profecías que se cumplen por sí mismas.”9
Sin duda, es la baja autoestima la que orienta una actitud y
comportamientos de forma contraria al propio bienestar y
sabotea los momentos de felicidad y los logros que se pueden
obtener en la vida. La baja autoestima es causa generadora de
disfuncionalidades, de la toma de decisiones o de realizar
elecciones perjudiciales.
La calidad de vida disminuye o no se consigue el bienestar
deseado porque tener una autoestima baja se convierte en el
principal problema a superar. Desde luego, los pensamientos y la
actitud no están direccionados a buscar el beneficio propio ni el
aprendizaje personal sino que está centrado en las carencias, en el
pasado que no es del propio agrado y en el futuro que no
deparará nada mejor. El presente deja de tener importancia y con
él la oportunidad de ser felices.
Ante situaciones vitales de pérdida de un ser querido o
momentos económicos desfavorables, sin duda, la baja
autoestima genera mayor resistencia a poder sobrellevar tales
circunstancias porque la persona tiende a identificarse con su
malestar y se queda sólo con el aspecto negativo de la pérdida sin
ver la oportunidad de aprendizaje que toda situación dolorosa
entraña. La persona con baja autoestima tiende a sentirse víctima
de la situación, se pregunta ¿por qué me pasa esto justo a mí? No
significa que, ante un hecho trágico, la persona no pueda
derrumbarse y atravesar una dura crisis, sino que si la persona
cuenta con una alta autoestima tendrá seguramente más recursos
para sobreponerse y dirigir nuevamente su vida. Según Branden,
una autoestima positiva es “ como el sistema inmunitario de la
8 ROJAS, Enrique, 2007, ¿Quién eres?, Madrid: Ediciones Temas de Hoy S.A., ISBN:
978-84-8460-573-7, p. 333.
9 BRANDEN, Nathaniel, 1995, Los seis pilares de la autoestima, Barcelona: Paidós,
ISBN: 978-84-493-0144-5, p. 32.
48
Desarrollo de la autoestima
conciencia, que proporciona resistencia, fuerza y capacidad para
la regeneración “10
Aún cuando una persona con baja autoestima pueda tener
logros en su vida, esa sensación de no ser merecedor de lo bueno
que le sucede hará que las metas que vaya alcanzando en su vida
no lo satisfagan, nada parece ser suficiente. En cambio, con
autoestima sana, la búsqueda de la felicidad es la que motiva la
propia acción o la búsqueda de sentido. Se busca la expresión del
ser.
¿Por qué es importante desarrollar la autoestima? Una
autoestima sana no es la solución a todos los problemas pero, no
obstante, puede ser de gran ayuda para resolverlos de la mejor
forma posible. Branden lo expone del siguiente modo:
“La autoestima no es el sustituto del techo sobre nuestra
cabeza o de la comida en el estómago de uno, pero aumenta la
probabilidad de poder encontrar la manera de satisfacer tales
necesidades. La autoestima no es el sustituto del conocimiento y
de las habilidades que uno necesita para actuar con efectividad en
la vida, pero aumenta la probabilidad de que uno las pueda
adquirir.”11
Si la vida demanda la resolución de determinados problemas,
por ejemplo la búsqueda de un nuevo ingreso económico para la
familia, un recurso que no se puede dejar de lado para conseguir
el empleo que hace falta es el de desarrollar la autoestima. De
hecho, la confianza en sí misma y en la propia valía sobreviene
fundamental para lograr cualquier proyecto personal.
10 BRANDEN, Nathaniel, 1995, Los seis pilares de la autoestima, Barcelona: Paidós,
ISBN: 978-84-493-0144-5, p. 36.
49
pítulo 3
11 BRANDEN, Nathaniel, 1995, Los seis pilares de la autoestima, Barcelona: Paidós, ISBN:
978-84-493-0144-5, p. 40.
Las fuentes interiores de la autoestima
Las fuentes interiores de la autoestima son el sentido propio
de valía y la confianza en que se es plenamente capaz de
enfrentar los desafíos de la vida. Branden explica que una
autoestima saludable se sustenta en un doble pilar conformado
por la eficacia personal y el respeto a una misma, y si alguno de
ellos falta: la autoestima se deteriora. En sus palabras, define a
estos pilares del siguiente modo:
“La eficacia personal significa confianza en el funcionamiento
de mi mente, en mi capacidad para pensar y entender, para
aprender, elegir y tomar decisiones; confianza en mi capacidad
para entender los hechos de la realidad que entran en el
ámbito de mis intereses y necesidades; en creer en mí mismo;
en la confianza en mí mismo. El respeto a uno mismo significa
el reafirmarme en mi valía personal; es una actitud positiva
hacia el derecho de vivir y de ser feliz; el confort al reafirmar
de forma apropiada mis pensamientos, mis deseos y mis
necesidades; el sentimiento de que la alegría y la satisfacción
son derechos innatos naturales.”
50
Desarrollo de la autoestima
Un consejo que se les puede dar a las técnicas (o técnicos) que
intenten elevar la autoestima de las mujeres gitanas es que
comprendan cómo opera la dinámica de la autoestima en sí
mismas, qué factores inciden en incrementar la propia autoestima
o comprender como lograron un nivel de autoestima sano en
ellas.
Algo en lo que coinciden todos los teóricos es en el hecho de
que la autoestima es una experiencia íntima, reside en el centro
de cada ser. Debido a ello, una gran dificultad en el intento de
incidir positivamente en la autoestima de las personas es el hecho
de que no se puede trabajar directamente sobre ella. La
autoestima es una consecuencia, un efecto de determinadas
prácticas. Branden identifica seis prácticas que tienen una
importancia crucial para elevar la autoestima, según su propia
experiencia como psicoterapeuta.
Cuadro 3 .2 . Las seis prácticas de la autoestima según Branden
La práctica de vivir conscientemente
Vivir de manera consciente significa estar conectados con nuestros
actos, nuestras motivaciones, valores y propósitos y comportarnos de
manera razonable. La acción debe ser adecuada a la consciencia. El
vivir conscientemente es vivir siendo responsable hacia la realidad,
preocuparme, sobre todo, de distinguir los hechos en sí de las
interpretaciones que hagamos sobre los hechos o de las emociones
que nos generen. Otro aspecto importante es interesarnos en saber
dónde estamos en relación con nuestros proyectos de vida, si los
estamos logrando o estamos fracasando. Estar dispuesto a ver y
corregir nuestros errores. Ser receptivo a los conocimientos nuevos y
estar dispuesto a reexaminar nuestras creencias. Perseverar en el
intento de comprender pese a las dificultades. Comprometernos con
la vida como si se tratara de un camino de superación y aprendizaje.
51
La práctica de la aceptación de sí mismo
La aceptación de sí mismo conlleva la idea de compasión, de ser amigo
de mí mismo. Branden lo explica así: “Supongamos que he hecho algo
que lamento, o de lo cual estoy avergonzado y por lo cual me
reprocho. La aceptación de sí mismo no niega la realidad, no afirma
que sea en realidad correcto lo que está mal, sino que indaga el
contexto en el que se llevó a cabo una acción. Quiere comprender el
porqué. Quiere conocer por qué algo que está mal o es inadecuado se
consideró deseable o adecuado o incluso necesario en su momento.”
La práctica de la responsabilidad de sí mismo
Es asumir que uno es el artífice de su propia vida, una es
responsable de la consecución de los propios deseos, de las
elecciones que hace, de las consecuencias de sus actos y de los
comportamientos que asume frente a las demás personas, de la
propia conducta, de la forma de jerarquizar el tiempo del que
dispone, de la felicidad personal, de aceptar o elegir los valores
según los cuales vivo.
La práctica de la autoafirmación
La autoafirmación significa respetar mis deseos, necesidades y valores
y buscar su forma de expresión adecuada en la realidad. Significa la
disposición a valerme por mí misma, a ser quien soy abiertamente, a
tratarme con respeto en todas las relaciones humanas. Está
relacionada con la autenticidad.
La práctica de vivir con propósito
Vivir con propósito es fijarse metas productivas en consonancia con
nuestras capacidades. Fijarse metas concretas y actuar para
conseguirlas. Para ello es necesario cultivar la la autodisciplina, es decir
la capacidad de organizar nuestra conducta en el tiempo al servicio de
tareas concretas. Hay que prestar atención al resultado de nuestros
actos para averiguar si nos conducen a donde queremos llegar.
43
La práctica de la integridad personal
Tiene que haber una coherencia entre nuestros valores, nuestros
ideales y la práctica de nuestro comportamiento. Nuestra conducta
debe reconducir a nuestros valores. Significa cumplir con nuestros
compromisos, con nuestra palabra y genera confianza en quienes nos
conocen. Es el aspecto moral de la autoestima del que no se puede
prescindir.
Fuente: BRANDEN, Nathaniel, 1995, Los seis pilares de la autoestima, Barcelona:
Paidós.
Claves para reconocer una baja autoestima
Principalmente, las personas con baja autoestima se
consideran no aptos para enfrentar los desafíos de la vida. Sienten
la carencia, el “no puedo”, el “no soy capaz”.
Se consideran indicadores de una autoestima insuficiente
cuando una persona carece del respeto a sí misma, no repara en
sus necesidades y deseos, y/o no confía en sí misma para ganarse
la vida o hacer frente a los desafíos de la vida. El indicador
decisivo, según Branden, para saber si una persona tiene una alta
o baja autoestima reside en sus acciones: lo que determina el
nivel de autoestima es lo que la persona hace, en el contexto de
sus conocimientos y sus valores, su nivel de coherencia interna,
que se refleja en el exterior.
Hay rasgos visibles de forma natural y directa que distinguen a
una persona que tiene una autoestima saludable sobre quien
tiene una autoestima afectada y es, sobre todo, el placer que la
misma persona proyecta del hecho de estar vivo. Se ve en su
mirada, se siente en la tranquilidad con la que se expresa y habla
de sus virtudes y defectos de forma honesta y directa. Es natural y
espontánea. Demuestra interés por la vida y está abierta a nuevas
oportunidades.
Las personas con baja autoestima realizan una serie de
interpretaciones de la realidad que son sumamente perjudiciales y
Enrique Rojas11 las describe del siguiente modo:
1 . T endencia a la generalización: se toma la excepción por
regla, empleándose términos categóricos a la hora de valorar
11 ROJAS, Enrique, 2007, ¿Quién eres?, Madrid: Ediciones Temas de Hoy S.A., ISBN:
978-84-8460-573-7, p. 330-331.
43
pítulo 3
lo que les sucede del estilo: “a mí todo me sale mal o nunca
tengo suerte con “
2 . Pensamiento dicotómico o absolutista: Rojas define este
concepto como: “binomio extremo de ideas absolutamente
irreconciliables”.
3 . Filtrado negativo: se da cuando los pensamientos de la
persona giran en torno a un acontecimiento negativo sin
prestarle atención a las situaciones positivas y favorables de su
vida.
4 . Autoacusaciones: consiste en la tendencia de la persona a
culpabilizarse por cuestiones en las que no es clara su
responsabilidad o directamente no tiene responsabilidad
alguna.
5) Personalización: se trata de interpretar cualquier queja o
comentario como una alusión personal.
6) Reacción emocional y poco racional: el argumento que
desencadena una emoción de signo negativo es errático, ilógico
y la persona tiende a extraer conclusiones que la perjudican.
44
Desarrollo de la autoestima
El sentido del humor: estrategia de la resiliencia
y de la risoterapia
“Reír es de
sabios.” Marco Valerio Marcial, poeta romano,
siglo I d.C.
La resiliencia es la capacidad de un sujeto para superar
circunstancias de especial dificultad, gracias a sus cualidades
mentales, de conducta y adaptación, según Kreisler (1996).
En la obra La resiliencia: resistir y rehacerse (2003) se define la
resiliencia como integrante de las realidades educativas,
terapéuticas y sociales y precisa: “…la resiliencia es la capacidad
de una persona o un grupo para desarrollarse bien, para seguir
proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos
desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a
veces graves”13.
45
pítulo 3
La Risoterapia es concebida como una estrategia que lleva a
asumir una actitud predispuesta a ver posibilidades más alegres o
beneficiosas en cada momento de la vida y no detenerse ante el
primer pensamiento decepcionante cuando sucede algo no
deseado.
Es una técnica que está conectada con la parte inteligente del
ser humano: enseña a desarrollar el sentido del humor y a utilizar
la creatividad para buscar alternativas satisfactorias ante las
circunstancias de la vida.
Al respecto, José Elías en Guía Práctica de Risoterapia aclara
que “esta estrategia nos ayuda a ubicarnos, de forma inteligente,
en cada momento, para obtener los mejores resultados, actuar
con nuestras capacidades afinadas al máximo y ser lo más felices
que podamos.”12
12 ELIAS, José, 2005, Guía práctica de Risoterapia, Madrid: Orión Ediciones, ISBN:
8493465909, p. 11.
46
Desarrollo de la autoestima
Se destacan los efectos beneficiosos que se le atribuyen a la
risa, tales como: eliminar el estrés, las tensiones, la ansiedad, la
depresión, el colesterol, los dolores, el insomnio, así como
disminuir los problemas cardiovasculares, respiratorios y de
cualquier enfermedad. Nos aporta aceptación, comprensión,
alegría, relajación, abre nuestros sentidos, ayuda a transformar
nuestras pautas mentales, según la revista digital: “En buenas
manos. Salud y terapias naturales”.
El propósito de quienes realizan la terapia de la risa es
aprender a tener una apreciación distinta y mejor de sí misma, de
las propias posibilidades y de las posibilidades que brinda el
entorno.13
13 ELIAS, José, 2005, Guía práctica de Risoterapia, Madrid: Orión Ediciones, ISBN:
8493465909, p. 22.
47
Propuesta de Trabajo 1:
Enredar la lana
Objetivos:
v Tomar conciencia de aspectos positivos de mi
personalidad v Afirmación de aquellas claves personales
positivas v Reflexionar acerca de las interrelaciones en el
grupo
v Valorar la importancia de cada una de nosotras en el equipo
Desarrollo:
Todas las participantes se colocan en un círculo y comienza
cualquiera de ellas cogiendo el ovillo de lana lo lanza a
cualquiera de nuestras compañeras mientras se sostiene la
hebra y así sucesivamente hasta formar un embrollo. Cada vez
que alguien recibe el ovillo y justo antes de tirarlo nuevamente
debe expresar de manera contundente algo que haga realmente
bien, se tiene que notar que se lo cree.
Una vez que todas hayamos dicho al menos una cosa que
hacemos muy bien, esta dinámica nos ayudará a escuchar
aspectos positivos de nuestra personalidad, si somos pocos en
el grupo sería interesante ver cuantos elementos positivos
somos capaces de decir de nosotras mismas, todo un desafío.
Posteriormente la coordinadora nos invita a mirar cómo ha
quedado el círculo y que hemos construido con la lana: que
seguro se ha convertido en un buen embrollo, una telaraña, una
verdadera red que nos permitirá reflexionar sobre nuestro
papel en el grupo. Para ello podemos responder a las siguientes
preguntas:
48
- ¿Cómo trabajamos en red?
- ¿Nos afecta lo que hace cada una?
- ¿Que sucede si cualquiera de nosotras se mueve, deja su
hebra o tira más?
- ¿Que situación de la vida real puede equiparase a este
ejercicio, que ventajas y desventajas tiene trabajar en red?
Recursos:
• Un ovillo de lana
Duración:
Para un grupo de 10 personas 25 minutos
49
Propuesta de Trabajo 2:
Anúnciate!
Objetivos:
v Identificar aspectos positivos de nuestra personalidad
v Sistematizar aspectos de mi identidad, conocimientos,
habilidades y destrezas, así como capacidades v Externalizar
aspectos que afirmen mi auto-estima
Desarrollo:
La coordinadora propone a las integrantes del grupo que
hagan una lista de aquellos aspectos que consideran positivos
de si mismas:
- Aspectos de su personalidad: simpatía, seriedad,
responsabilidad,
perseverancia,
meticulosidad,
puntualidad, etc -
Capacidades:
- Habilidades:
manuales, sociales,
- Conocimientos:
aprendidos en
casa, la escuela, la
iglesia, el grupo, etc.
Posteriormente y con la
lista en la mano se
propone que en unos 10 o
50
15 minutos cada
integrante redacte un
anuncio de periódico, con
el objetivo de que alguien
nos compre por nuestro
valor, por lo buenas que
somos y lo bien que
hacemos las cosas. Puede
ser un anuncio divertido o
serio, pero lo importante
es que intentemos
realmente de que alguien
nos lleve a su casa.
Una vez que hayamos terminado de escribirlo se lo pasamos a
una compañera para que lo lea en voz alta y compartimos entre
todo el grupo los anuncios, cómo nos hemos sentido a lo largo de
la dinámica y reflexionamos:
- ¿Ha sido fácil pensar aspectos positivos de mi persona o me
costó demasiado?
- ¿Qué sensaciones he tenido mientras oía mi anuncio?
- ¿Cómo me siento cuando escucho hablar bien de mí?
Recursos:
Hojas y bolígrafos suficientes para el grupo
Duración:
Para un grupo de 10 personas 60 minutos
Propuesta de Trabajo 3:
Salvataje!
51
Objetivos:
v Analizar como cada una reconoce y es consciente de sus
valores y su forma de vida. v Como se aceptan y defienden
esos valores.
Desarrollo:
¡La coordinadora invita a todas a ponerse cómodas para la
siguiente dinámica, si se puede tener una habitación
ambientada genial! Ahora nos pondremos en ambiente: la
coordinadora nos contará que todas las integrantes del grupo
nos encontramos en alta mar dando un precioso paseo una
tarde de verano. Sin embargo y de manera inesperada nos
indican que debemos abandonar el barco, pero hay un
gravísimo problema solo hay un bote salvavidas y únicamente
caben la mitad de las personas.
Paso siguiente, la coordinadora nos hará formar dos grupos (a
y b) y explicará cuál será el rol:
Grupo A:
Cada integrante del grupo “a” tendrá 2 minutos para dar las
razones por las cuales ella es quien debe sobrevivir, cual es
la utilidad de su vida para sí y para los demás, aunque todas
deben intentar sobrevivir.
Grupo B:
Por su parte el grupo “b”, escucha atentamente las razones
y harán de observadoras de la defensa que han hecho cada
una que quiere sobrevivir y porque. Deberán resaltar que
aspectos se han tenido más en cuenta: de la personalidad,
materiales, formación, oportunidades, etc.
En el plenario todas podrán dialogar sobre el objetivo de la
dinámica y que utilidad tuvo en cada una de las integrantes, que
hemos considerado más importante y que elementos hemos
descartado.
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Propuesta de Trabajo 4:
Dar vuelta la tortilla
Objetivos:
v Identificar pensamientos negativos que bloquean mi pleno
desarrollo personal y profesional v Tomar conciencia y
analizar esas ideas
v Transformar esos juicios negativos sobre mi persona en
frases más reales y amables con nosotras mismas
Desarrollo:
La dinamizadora invita por turnos a las participantes del grupo
a completar las siguientes frases en el papelógrafo:
- La mujer gitana no es buena para
- El resto de las personas piensan que yo
- Mi problema es que
- Si yo hago las personas perderán
- Nunca podré
su respeto por mí
- No puedo trabajar de
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- Mis compañeros y compañeras dicen que yo
- La Juani es mejor que yo porque
- No voy a llegar a
- Sé que me van a decir que no en
- no es para mí porque
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Ahora cada una de las participantes va a escribir en un papel cuál de
estos pensamientos le afecta a sí misma y puede agregar algunos más.
Esos pensamientos negativos que todo el tiempo nos dicen que no somos
suficientemente buenas, suficientemente inteligentes o suficientemente
guapas
Estas frases nos ayudan a identificar cuáles son los obstáculos que nos
ponemos nosotras mismas y nos ponen otros para no poder desarrollarnos
plenamente en nuestra vida.
Posteriormente y tras dejar unos minutos para que cada una piense
sobre estas afirmaciones, la dinamizadora va a proponer que pensemos en
qué hechos reales fundamentan esas afirmaciones.
Este ejercicio que se denomina restructuración nos permitirá
desprendernos de suposiciones que lo único que hacen es hacernos sentir
poco valiosas, inferiores o sin derecho a alcanzar nuestros objetivos. Para
ello vamos a analizar las frases que hemos elegido y en un papel
responderemos las siguientes preguntas14:
1 . ¿Contribuye este pensamiento a valorarme como persona?
2 . ¿Dónde aprendí este pensamiento?
3 . ¿Es un pensamiento lógico?
4 . ¿Es verdadero este pensamiento?
Con este ejercicio hemos sido capaces de identificar pensamientos
negativos, reflexionar desde dónde vienen y cómo se fundamentan. El
próximo paso en este ejercicio es reestructurarlo y convertirlo en una
afirmación más real y consciente, reemplazando el juicio negativo (no soy
buena para ) en un pensamiento que no debería existir o en uno que
puede ser constructivo (cuando estudie… seré buena en…).
Una buena idea es escribir los dos pensamientos el negativo y su
reconstrucción positiva a continuación y cuando aparezca el primero en
cualquier momento del día recuerdes y te repitas el segundo.
14 Domar, Alice D: “Cuida de ti misma como cuidas de los demás”. Ed. Urano. Barcelona, 2002.
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Ahora trabajamos en parejas y comentamos con nuestras compañeras
aspectos de la dinámica que nos hayan parecido interesantes.
Recursos:
Papelógrafo o pizarra; hojas y bolígrafos suficientes para el grupo.
Duración:
Para un grupo de 10 personas 90 minutos
Propuesta de Trabajo 5:
Animación de
pensamientos negativos15
Objetivos:
15 Adaptación de la dinámica “cómo enfrentarse a la crítica interna” de Elías, José, 2005, Guía
Práctica de Risoterapia, Madrid: Ed. Orión, p. 143.
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v Identificar pensamientos negativos que bloquean mi pleno desarrollo
personal y profesional
v Tomar conciencia y analizar esas ideas desde otra perspectiva: el
ridículo
v Transformar esos juicios negativos en pensamientos divertidos,
ridículos, que permitan relativizar su influencia sobre la respuesta
emocional.
Desarrollo:
Las participantes deben sentarse cómoda y relajadamente y se les
pide que imaginen algún pensamiento negativo usual, uno no demasiado
doloroso, pero si negativo. Pensemos en aquello que siempre nos viene a
la cabeza:
- No soy buena para
- Yo no puedo
- no es para mí porque
Tras la identificación de ese pensamiento o juicio negativo sobre cada
una vamos a pensar que nos lo dice un personaje que normalmente nos
dé risa, puede ser un dibujo animado, un cómico de moda en un
concurso de chirimoyas, etc. lo que se os ocurra. Lo importante es que
esta voz que va a decirnos el pensamiento negativo no cuente con
nuestro respeto, si no que al imaginarlo nos entre una tentación de risa.
Se deja unos momentos para que las participantes pongan caras y voces
a los juicios.
El paso siguiente es proponer que ese mismo pensamiento lo va a
emitir una parte de nuestro cuerpo. Se indica a las participantes del grupo
que mentalicen a sus rodillas, codos, axilas u orejas diciendo el
pensamiento negativo, se les agregan ojos, nariz, pestañas, boca, etc. Se
les deja unos momentos para que puedan ir pensando en esto.
Finalmente se les pide que piensen unos instantes en sus nalgas
verbalizando el juicio negativo y se les pregunta de una manera
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contundente: ¿Quién en su sano juicio haría caso de su culo diciéndole
eso? ¿Tú le haría caso?
Entre todas se puede comentar que personajes eligieron, cómo se han
sentido a lo largo de la dinámica. No es necesario indagar sobre el
pensamiento negativo en particular pero sí se puede comentar acerca del
proceso y reírse un rato todas juntas.
Recursos:
Un espacio que permita relajarse y estar cómodas.
Duración:
Para un grupo de 10 personas 40 minutos
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