TEMA 24
TÉCNICAS DE PRIMEROS
AUXILIOS. EL TRABAJO DEL
AYUDANTE TÉCNICO
EDUCATIVO EN LA
PREVENCIÓN DE ACCIDENTES
1. TÉCNICAS DE PRIMEROS AUXILIOS
1.1. INTRODUCCIÓN
La atención y cuidado de personas con necesidades educativas especiales
requiere una formación adecuada. Dicha formación debe contemplar el
abordaje de aquellos problemas de salud frente a los cuales, cualquier
persona, con unos conocimientos básicos, puede aportar cuidados iniciales
beneficiosos en tanto se puede contactar con personal sanitario cualificado.
Dichos problemas pueden ser catalogados en dos categorías diferentes en
función de la repercusión para la salud que comportan (es decir, de su
gravedad inicial):
Por un lado, aquellos trastornos que afectan al bienestar de la
persona, pero no comprometen su vida, al menos, en los momentos
iniciales. Este tipo de problema requiere la aplicación de lo que se
denominan “primeros auxilios”.
Por otro, aquellos trastornos que, desde su aparición, y en cuestión de
poco tiempo (incluso minutos) comprometen la vida de la persona.
Este tipo de problema requiere la aplicación de lo que se denomina
Soporte Vital Básico (SVB)
Atendiendo a esta catalogación, el presente texto expone las
recomendaciones de Soporte Vital Básico ante la inconsciencia, la ausencia
de respiración, la parada cardiorrespiratoria, el atragantamiento y la
hemorragia severa. Asimismo, describe los Primeros Auxilios ante el
desvanecimiento, la hipoglucemia, los vómitos, la diarrea, el envenenamiento,
la fiebre, las convulsiones, las heridas, los traumatismos con o sin fractura,
las lesiones por mordeduras y picaduras y otras lesiones cutáneas menores,
los cuerpos extraños oculares y las hemorragias nasales (epistaxis)
No se contempla en este capítulo relativo a la administración de
determinados fármacos que son útiles en los distintos problemas tratados y
que solamente debieran ser usados
1.2. INCONSCIENCIA
1.3. AUSENCIA DE RESPIRACIÓN: PARADA RESPIRATORIA O APNEA
1.4. PARADA CARDIORRESPIRATORIA
1.5. ATRAGANTAMIENTO
1.5.1. EN EL LACTANTE
1.5.2. EN EL NIÑO
1.6. HEMORRAGIA SEVERA
1.7. DESVANECIMIENTO O DESMAYO
1.8. HIPOGLUCEMIA
1.9. VÓMITOS. DIARREAS
1.10. ENVENENAMIENTO
1.11. FIEBRE
1.12. CONVULSIONES
1.13. HERIDAS
1.14. QUEMADURAS
1.15. LESIONES CUTÁNEAS DIVERSAS
1.16. LESIONES POR TRAUMATISMO
1.17. AHOGAMIENTO
1.18. CUERPOS EXTRAÑOS OCULARES
1.19. HEMORRAGIA NASAL
1.20. CORONAVIRUS SARS – VOV – 2 (COVID – 19)
1.21. MATERIAL DE PRIMEROS AUXILIOS
1.21.1. BOTIQUÍN DE EMERGENCIA
1.21.2. ARMARIO DE MEDICAMENTOS
2. RIESGO DE LESIONES EN LA INFANCIA Y EN LA ADOLESCENCIA
2.1. EN LA INFANCIA
2.1.1. INFANCIA TEMPRANA (1 – 3 AÑOS)
2.1.2. EDAD PREESCOLAR (3 – 6 AÑOS)
2.1.3. EDAD ESCOLAR (6 – 12 AÑOS)
2.2. EN LA ADOLESCENCIA
3. EL TRABAJO DEL AYUDANTE TÉCNICO EDUCATIVO EN LA
PREVENCIÓN DE ACCIDENTES
3.1. PRINCIPALES MEDIDAS PREVENTIVAS QUE ES NECESARIO
APLICAR EN CADA EDAD
3.1.1. EN LA INFANCIA
3.1.2. EN LA ADOLESCENCIA
Además de continuar con las medidas mencionadas para la edad escolar,
debemos centrar nuestros esfuerzos en estas otras medidas haciendo
especial hincapié en las de seguridad vial:
Instruir sobre las medidas que se han de adoptar para evitar llevar a
cabo una conducción temeraria. Asimismo, instruir sobre el riesgo que
entraña el consumo de alcohol y de drogas cuando se conduce
Instruir sobre el riesgo que entraña para la salud el fumar.
Proporcionar educación sobre el riesgo que entraña para la salud el
consumo de alcohol y drogas
Enseñar sobre las medidas de seguridad general y animar a ponerlas
en marcha en todo momento
Mantener una vigilancia constante frente a la posible aparición de
signos que nos indiquen una depresión (tendencia al suicidio)
3.2. PROMOCIÓN DE SALUD. ADQUISICIÓN DE HÁBITOS
SALUDABLES EN CADA EDAD
Existe la creencia de que los accidentes durante la infancia y la
adolescencia son algo inevitable, cuando en realidad éstos son previsibles y
además sin que la actividad normal que desarrolla el niño se vea limitada. A
pesar, de que más del 90% de los accidentes no dejan secuelas, hay que
recordar que los accidentes constituyen la primera causa de muerte en los
niños mayores de un año y en los adolescentes. Por este motivo y por la
importancia que alcanzan en dichos accidentes los aspectos económicos,
humanitarios, sociales y psicológicos, se hace necesario y fundamental que
los padres y demás adultos que tienen el cuidado de los niños a su cargo
reciban la suficiente información acerca de los principales riesgos de
accidentes infantiles y de las circunstancias que los favorecen.
Para evitar que se produzcan estos accidentes, la prevención va a seguir una
doble vía, la de protección y la de promoción. La primera de ella pretende
conseguir la modificación técnica del medio mediante la eliminación de los
elementos lesionantes y el establecimiento de la legislación
correspondiente, mientras que la segunda lo que persigue es el fomento
educativo a través de la información
La misión de la legislación es la de proteger al niño en su propio ambiente
mediante la creación y desarrollo de una serie de normas relativas a la
seguridad en el hogar, la guardería, en los juguetes…
Si hay algo que es fundamental en la prevención de accidentes en todas las
edades, eso es la vigilancia, es decir, la verificación de que todos los
recursos disponibles se están utilizando de forma adecuada y de que la
información que se está dando es correcta
Con esta prevención no se pretende de alguna forma sobreproteger al niño e
inhibir su curiosidad por la exploración del medio, sino más bien ayudarle a
él y a su familia a conocer mejor dicho medio y a evitar en él las situaciones
de grave riesgo.
A la hora de proporcionar esta información a los padres hay que tener en
cuenta que factores tales como la edad (mayor a 30 años), el bajo nivel
cultural y la situación de paro invitan a una menor receptividad de los
consejos preventivos. Todas las medidas preventivas procedentes de medios
tales como la educación escolar y los medios de comunicación se consideran
fundamentales. La educación para la salud de los niños/as es una labor
conjunta de padres, educadores y organismos públicos competentes.
En los centros educativos hay que hacer una labor informativa y preventiva.
En Castilla y León, la Consejería de sanidad editó en 2006 la Guía para la
promoción de la salud en los centros docentes de Castilla y León, la cual se
sustenta en la necesidad de coordinar las actuaciones en el ámbito de la
promoción y la educación para la salud en la escuela