EJEMPLO DE HISTORIA CLÍNICA
(Usar sólo como lectura o referencia)
• NOMBRE: L.R
• FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO: 9 de marzo de 1980 barranquilla.
• EDAD: 35 años.
• SEXO: Hombre.
• ESTADO CIVIL: Soltero.
• ESCOLARIDAD: 9° básica secundaria.
• OCUPACIÓN: Comerciante independiente.
• RELIGIÓN: Católico.
• NIVEL SOCIOECONOMICO: 1 bajo
• INFORMA SOBRE ESTE ANUNCIO
• No. DE HIJOS: no tiene
2.- MOTIVO DE CONSULTA:
QUEJA INICIAL: Paciente manifiesta “me siento menos persona en la familia, siempre tengo
problemas con mi papá pues el siempre ayuda a mis hermanos y a mí no”.
CONDUCTA PROBLEMA: conducta ansiosa y hostil hacia su padre, problemas familiares, consumo
de drogas, conductas agresivas.
IMPRESIÓN TERAPEÚTICA: L.R se muestra tranquilo, dispuesto a colaborar, abierto, con actitud
positiva ante el proceso mostrando un gran interés, eventualmente se muestra ansioso realizando
movimientos repetitivos con sus manos. En cuanto a su apariencia física no se le ve descuido
teniendo una adecuada vestimenta.
3.- DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA
El paciente expresa que la mayor parte del tiempo vivencia sentimientos de culpa por las
problemáticas que se presentan a nivel familiar, manifiesta sentir impotencia ante las situaciones
que surgen en el hogar en especial con su padre; comenta: “la familia ayuda a todos menos a mí”.
Experimenta frustración debido a que nunca ha podido alcanzar las metas que se ha propuesto, esto
le genera sentimientos de tristeza, desilusión, desmotivación. Ante la presencia de estos
sentimientos suele aislarse, consumir sustancias psicoactivas como alcohol, cocaína o fumar
cigarrillo.
Se siente constantemente juzgado por la sociedad y por sus familiares en especial por su padre
quien le reitera que él es un “mantenido, flojo que no busca trabajo”. Dice: “Desde mi infancia he
considerado que todos me están criticando siempre o que soy menos querido y tratado como el
más poca cosa”
Se presentan en el paciente sentimientos de inferioridad ya que siempre se ha sentido como menos
ante sus hermanos, comenta: “mi mamá toda la vida ha preferido a mi hermano Alex, siempre le
dio los mejores regalos y las mejores opciones y ni hablar de mi papá el solo con que lo mejor no
fuese para mi estaba bien”. El paciente se considera algo violento y conflictivo así mismo y relata
que esta agresividad se manifiesta en la dinámica familiar. Dice: “generalmente se presentan
conflictos con mi padre o hermanos y estos siempre van acompañados de golpes, gritos y ofensas,
suelo ser responder o iniciar con violencia ante estas situaciones”.
Comenta que no consume sustancias para evadir sus problemas si no simplemente por placer,
haciendo alusión al efecto que estas le generan. Sin embargo, en repetidas ocasiones ha intentado
disminuir el consumo de las mismas y ha obtenido resultados, pero al poco tiempo tiene la
necesidad excesiva de consumir. Nunca ha iniciado un tratamiento para esto.
4.- HISTORIA DEL PACIENTE
ANTECEDENTES PERSONALES:
L.R nació el 9 de marzo de 1980 en la ciudad de barranquilla; al hablar de su infancia se muestra feliz
manifestando querer volver a esa época, comenta “me gustaría ser niño nuevamente porque
realmente era feliz me sentía bien, porque no tenía obligaciones, tenía muchos amigos me gustaba
el colegio y jugar futbol de hecho era muy bueno académicamente siempre sobresalía y a pesar de
que mis papas me pegaban todo era mejor”.
Afirma que durante estos años tenía interés por el estudio por aprender, pero que al llegar a noveno
grado tomo una actitud rebelde y no deseo seguir estudiando “me gustaba el colegio, pero le perdí
interés porque me cambiaron de colegio, me junte con malas amistades y no quise estudiar más y
mis padres en vez de exigirme que siguiera estudiando me dijeron que trabajara, cosa por la que los
culpo, porque en ese momento debieron haberme puesto mano dura”.
Manifiesta que empezó a consumir drogas a los 20 años de edad porque le gusto la sensación que
experimento, narra “yo no las uso para evadir los problemas sino porque simplemente me gustan y
solo las consumo cuando estoy tomando, aunque actualmente he tratado de dejarlas”
En cuanto a sus relaciones afectivas afirma haber tenido múltiples relaciones amorosas, pero
usualmente inestables relata que mantuvo una relación estable y estuvo comprometido por un año,
pero su pareja se fue de viaje y no regreso, esto lo condujo a sentirse deprimido y desmotivado
intentando quitarse la vida en 3 ocasiones actualmente no posee una relación estable pero
manifiesta querer tener una pareja y formar una familia.
ANTECEDENTES FAMILIARES.
R con 35 años es el primero de 3 hijos provenientes del matrimonio de J.S Y S.R.
Comenta que la relación con su padre desde su infancia ha sido conflictiva caracterizadas por
agresiones verbales y físicas que se dan de forma mutua y que hasta ahora han sido motivo de
inestabilidad a nivel familiar afirma que constantemente recibe rechazos por parte del mismo.
Considera que estos problemas con su padre no han sido mayores debido a la persistente
intervención de su madre con la cual tiene una relación más saludable. Relata que es su madre su
mayor preocupación ya que para él esta es quien más se ve afectada dice:” ella sufre mucho, se
pone mal se pone mal con cada discusión y yo me siento culpable por ello”. En lo que respecta a sus
hermanos narra que suele tener conflictos generalmente por las preferencias que sus padres han
tenido hacia ellos siempre.
Comenta: “siempre les han dado más apoyo a ellos que a mí, si ellos necesitan ayuda mis papas
siempre se lo dan mientras que a mí nadie me ayuda no solo mis papas sino toda la familia, mis tíos,
mis primos.
ANTECEDENTES SOCIALES:
El paciente comenta que es muy amigable, también manifiesta sentir rabia cuando le gente se
aprovecha de él.
Refiere “considero que tengo buenos amigos”. Con relación a esto menciona que se la lleva mejor
con las personas de la calle que con los que viven en su casa referente a esto aclara que es así porque
recibe más apoyo de los demás que por parte de sus familiares pues considera que los ven de
manera negativa todo el tiempo.
L.R señala: “para todos en mi casa yo soy una porquería, todo lo que hago es malo, cosa que no
recibo en la calle”.
ANTECEDENTES ACADEMICOS:
Con relación a los antecedentes académicos el paciente manifestó ser un buen estudiante, durante
su época escolar obtuvo buenas calificaciones, sobresalía ante sus compañeros. Después de un
tiempo fue cambiado de colegio. El paciente comenta “no me gusto el cambio de colegio había
muchas mujeres y pocos hombres”, comenta también que este cambio lo afecto pues decidió no
estudiar más, curso hasta noveno grado bachillerato.
ANTECEDENTES LABORALES:
L.R refiere que ha trabajado en distintas partes en hoteles, en tiendas, el trabajo más estable que
ha tenido fue en un casino en el cual duro ocho meses, refiere q a raíz de dejarlos estudios empezó
a vender plátanos, leche. Por otra parte, manifiesta que ha dejado los trabajos debido a que no le
pagan bien, lo que él se merece y que se aprovechan de el en ocasiones.
ANTECEDENTES SEXUALES:
El paciente refiere que tuvo una relación estable, esta relación duro dos años, pero manifiesta
haberse sentido muy mal cuando todo termino con su pareja refiriendo querer acabar con su vida.
Comenta “tengo una vida sexual activa “con respecto a esto dice tener amigas, pero con ninguna
mantiene una relación estable, comenta que le da temor enfrentarse a una relación en donde las
cosas no salgan bien. En cuanto a su primera relación sexual comenta fue traumático para él y para
la otra persona pues ambos estaban teniendo la experiencia por primera vez; actualmente no tiene
pareja pero refiere querer encontrar una buena mujer para conformar una familia y tener hijos.
5.- HISTORIA DEL PROBLEMA
El paciente cometa que desde sus primeros años tiene recuerdos de conflictos a nivel familiar y de
múltiples agresiones por parte de sus padres, en especial de su padre y que estos han permanecido
durante toda su vida.
Por otro lado, relata que el consumo de drogas empezó a los 20 años de edad y que recurre a ellas
solo porque le genera placer y no como mecanismo de evadir sus problemas. Comenta haber
intentado en múltiples ocasiones dejar de consumir pero que esto solo lo ha conseguido por poco
tiempo y siempre lo retoma, afirma que actualmente ha intentado disminuir el consumo y no
hacerlo de manera tan frecuente obteniendo algo de mejoría.
6.- FORMULACION DEL PROBLEMA
6.1 FACTORES DE PREDISPOSICIÓN O VULNERABILIDAD:
• Psicológicos: preferencias de sus padres por sus hermanos, relación conflictiva con el padre,
maltrato físico y psicológico durante su infancia y adolescencia.
• Ambiental: relaciones familiares disfuncionales, cambio de colegio y abandono de los
estudios.
• Biológicos: No registra.
6.2 RESPUESTAS ANTE EL PROBLEMA
• Respuesta cognitiva:
“Todos” tienen apoyo menos yo (escribir el tipo de distorsión para cada una…)
“solo me pasan cosas negativas”
“Todos me juzgan”
“me tratan como si yo fuese menos que los demás.”
• Respuesta Motora:
- Agresividad, consumo de sustancias psicoactivas, fumar, salir con amigos.
• Respuesta Emocional:
- Tristeza, Desilusión y frustración
• Respuesta Ambiental:
- Preocupación de la madre, pocas relaciones interpersonales.
7.- ANÁLISIS DE LA CONCEPTUALIZACIÓN CLÍNICA COGNITIVA
Los factores de predisposición o vulnerabilidad evidenciados en el paciente obedecen a factores
psicológicos y factores ambientales. En cuanto a los factores psicológicos se observa que se
relacionan con la relación conflictiva que este mantiene con su padre desde la niñez, y con el
maltrato físico y psicológico que recibía por parte de ambos. A nivel de los factores ambientales se
observan relaciones familiares disfuncionales, abandono y apatía hacia los estudios desde el último
cambio de colegio que vivencio. No se registran factores biológicos. En los factores precipitantes se
evidencia la relación actual con su padre y hermanos y la ruptura amorosa de su última relación
amorosa estable.
Lo anterior, ilustra como el paciente desde su niñez ha venido desarrollando el siguiente dominio
esquemático: desconexión y rechazo, el cual responde a una familia fría, explosiva, abusiva y
desapegada.
Dentro de este dominio el paciente desarrolló el esquema de Defectuosidad/Vergüenza que hace
referencia a la creencia de que se es indeseable y antipático para los demás. Generalmente C.R
manifiesta tener pensamientos de que es criticado y juzgado todo el tiempo por no ser como sus
hermanos, además comenta siempre haberse sentido menos valioso que estos sobre todo para la
familia tanto nuclear como lejana. Esto gracias esa creencia de que el en sí mismo es defectuoso y
todos pueden notarlo. Suele evitar tener una responsabilidad laboral y considera que debe recibir
ayuda de los demás para poder conseguir las metas que tiene en su vida, en especial de su familia
que ha su percepción nunca le ha brindado apoyo y solo cuestionan todo lo que este hace en
especial su falta de trabajo. Considera que el no pude conseguirlas por si solo y que deben ayudarlo
ya que siempre lo han tratado como si fuese el menos importante de la familia y que esta nunca ha
estado ahí para él.
Este último aspecto le genera tristeza, rabia, frustración y desesperanza. Como consecuencia se
generan en él conductas ansiosas, agresivas y el consumo excesivo de sustancias psicoactivas y
alcohol.
Generalmente se muestra apático y con pocas preocupaciones sobre su vida, buscando así reafirmar
su creencia de ser rechazad
8.- DIAGNOSTICO MULTIAXIAL
• Eje I: Dependencia a sustancia
• Eje II: no registra
• Eje III: no registra
• Eje IV: problemas relativos al grupo primario de apoyo, económicos y problemas laborales.
• Eje V: síntomas moderados (60)
9.- CRITERIOS DIAGNOSTICOS DSM-IV
Criterios para la dependencia de sustancias:
Un patrón desadaptativo de consumo de la sustancia que conlleva un deterioro o malestar
clínicamente significativos, expresado por tres (o más) de los ítems siguientes en algún momento
de un período continuado de 12 meses:
(1) tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:
(a) una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia para conseguir la
intoxicación o el efecto deseado
(b) el efecto de las mismas cantidades de sustancia disminuye claramentecon su consumo
continuado
(2) abstinencia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:
(a) el síndrome de abstinencia característico para la sustancia (v. Criterios A y B de los criterios
diagnósticos para la abstinencia de sustancias específicas)
(b) se toma la misma sustancia (o una muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de
abstinencia
(3) la sustancia es tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un período más largo
de lo que inicialmente se pretendía
(4) existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de
la sustancia
(5) se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia (p. ej.,
visitar a varios médicos o desplazarse largas distancias), en el consumo de la sustancia (p. ej., fumar
un pitillo tras otro) o en la recuperación de los efectos de la sustancia
(6) reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de la
sustancia
(7) se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o
físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de la
sustancia (p. ej., consumo de la cocaína a pesar de saber que provoca depresión, o continuada
ingesta de alcohol a pesar de que empeora una úlcera
10.- OBJETIVOS DE INTERVENCION
• Eliminación o reducción el consumo de sustancias psicoactivas.
• Reducción de la conducta de evitación de responsabilidades.
• Desarrollar estrategias que permitan que el paciente tenga la capacidad de afrontamiento
de situaciones y las necesidades emocionales no resueltas.
• Aumentar la conducta asertiva en las relaciones con otros
• Llevar al paciente a que en el transcurso de las sesiones terapéuticas logre reestructurar sus
pensamientos y la valides la creencia de defectuosidad además pensamientos automáticos
ligados al problema.
11.- PLAN DE TRATAMIENTO
Las técnicas de reestructuración cognitiva y el Modelo Cognitivo adaptado a las
drogodependencias.
Estas técnicas pretenden modificar las creencias irracionales y las distorsiones cognitivas que
influyen sobre el proceso de recuperación terapéutica. Por ejemplo, podemos encontrar que el
sujeto piense: «superado el síndrome de abstinencia ya estoy curado», «La cocaína mejora mi
funcionamiento físico y hace que mis relaciones sociales sean más interesantes», «todo el mundo
consume cocaína», «yo sólo consumo cocaína cuando me encuentro mal, pero no soy un adicto»,
etc.
Por ello, en el tratamiento de la adicción a cocaína se usa la terapia cognitiva de Beck adaptada al
contenido de los pensamientos de estos sujetos. Los pasos son: identificar los pensamientos
negativos, evaluar el contenido de los pensamientos, plantear esos pensamientos como hipótesis y
ponerlos a prueba mediante el diálogo socrático y las pruebas de realidad.
Las técnicas de reestructuración cognitiva adaptadas a las conductas adictivas presentan ciertas
peculiaridades. La adaptación del Modelo Cognitivo de Beck a las conductas adictivas (y en concreto)
a la adicción a la cocaína es la siguiente:
El Modelo considera los pensamientos nucleares (ej. «para ser feliz debo tomar drogas») como los
pensamientos fundamentales en la adicción a la cocaína. Estas creencias junto a los estímulos
internos (estados emocionales) o externos (situaciones de consumo en el pasado) desencadenarían
los pensamientos automáticos (ej. «Voy a comprar coca»). Los pensamientos automáticos estarían
directamente relacionados con el deseo o craving. Una vez que la persona comienza a implicarse en
estos pensamientos pueden aparecer pensamientos de dos tipos: a) Pensamientos permisivos («Por
un consumo no va a pasar nada»). b) Pensamientos de control («Puedo mantenerme sin consumir
drogas»). El mayor peso de los pensamientos permisivos se relacionaría con el consumo. Por el
contrario, si los pensamientos de control son los más relevantes la persona mantendrá su
abstinencia.
Otra aportación importante del Modelo Cognitivo aplicado a las conductas adictivas es el concepto
de autocontrol o «voluntad». La persona que ha dejado recientemente de tomar drogas se percibe
a sí misma como «sin voluntad». Esto reduce la sensación de control sobre la conducta adictiva y
puede también disminuir la sensación de culpabilidad asociada a un posible consumo. El Modelo
define el autocontrol de forma situacional. Además, se entiende el autocontrol y el riesgo de
consumo como inversamente proporcionales. Por ejemplo, un adicto que está en su casa,
acompañado de su hermano mayor y sin dinero tendrá (en esa situación) mucho autocontrol y poco
riesgo. El mismo sujeto en la misma situación, pero con dinero y después de discutir con su hermano
tendrá menos autocontrol y más riesgo. Si después de eso sale a la calle y se encuentra con un amigo
consumidor tendrá menos autocontrol todavía y mayor riesgo. Por último, si el sujeto se encuentra
dentro de un coche, con el amigo consumidor y le ofrece una raya de coca, tendrá casi ningún
autocontrol y un riesgo altísimo. La ventaja de este modelo de autocontrol es que evita la
interpretación del autocontrol en términos de todo o nada. Además, favorece el que la persona
pueda incrementar el autocontrol y reducir el riesgo de consumo al decidir moverse entre las
distintas situaciones. Probablemente un adicto en recuperación no pueda evitar consumir si un
compañero de consumo le ofrece drogas. No obstante, es más fácil para el ex-adicto decidir entre
llevar dinero encima o no llevarlo o entre salir solo o salir acompañado.
El Modelo Cognitivo entiende que la exposición del sujeto a distintas situaciones va a incrementar
el craving o deseo. Algunas situaciones que pueden incrementar el craving son: situaciones en las
que se ha consumido en el pasado, recuerdos, situaciones desagradables para el sujeto, estados
emocionales negativos, disponibilidad de dinero, soledad, etc. Algunas de estas situaciones son
estímulos externos y otras son estímulos internos. No obstante, el Modelo considera fundamentales
los pensamientos que se desencadenan tras la exposición a estos estímulos.
Técnicas de intervención a utilizar derivadas del Modelo Cognitivo:
Análisis de Ventajas/Desventajas de consumir drogas
En una sesión se presenta al sujeto un cuadro con cuatro casillas cuyos epígrafes son: a) Ventajas de
consumir drogas. b) Desventajas de consumir drogas. c) Ventajas de dejar las drogas. d) Desventajas
de dejar las drogas.
El terapeuta instiga y guía al sujeto para que analice su conducta adictiva en términos lo más
racionales posibles.
Una vez elaborado el cuadro se le pide al sujeto que lo lea y reflexione sobre esos aspectos durante
la semana.
Técnica para ayudar al sujeto a reconocerse como adicto.
Los adictos al alcohol y los adictos a la cocaína tienen dificultades para reconocerse como tales.
Desde el Modelo Cognitivo se propone una técnica que consiste en pedirle que indique cuáles son
las características de un adicto (en general). Una vez obtenida una amplia lista de características se
le pide que indique una a una si él se ajusta a esa característica. A continuación, se le pregunta si
considera que es un adicto.
Técnica para ayudar al sujeto a reconocer los efectos negativos asociados al consumo de cocaína.
El adicto a la cocaína rara vez es consciente de los efectos negativos que produce su adicción. Esto
se debe a que las consecuencias negativas de la adicción no siempre son evidentes. No obstante,
existen consecuencias conductuales negativas y problemas médicos asociados al consumo de
cocaína. Se puede incrementar la motivación del sujeto para dejar las drogas preguntándole por
consecuencias negativas médicas o conductuales que haya sufrido tras el consumo de cocaína.
Después se le puede preguntar por consecuencias negativas que haya observado en personas
cercanas. Luego se le pregunta por consecuencias negativas de las que haya tenido conocimiento.
Por último, se le informa de consecuencias negativas que no conozca o no haya mencionado (ej.
¿has escuchado que algunos consumidores han tenido reacciones paranoides? ¿has oído hablar del
infarto producido por la cocaína? ¿y de las taquicardias?, etc.).
En una sesión se le explica y se le pone ejemplos de lo que son pensamientos automáticos,
pensamientos permisivos y pensamientos de control Después se dedica la sesión a encontrar
pensamientos de control en los que pueda reflexionar cuando le aparezca el deseo de consumir (Ej.
«Puedo vivir sin drogas», «Voy a mantener mi abstinencia durante 24 horas», «Puedo aprender a
vivir sin drogas»). El terapeuta instiga al sujeto para que proponga frases que puedan servir como
pensamientos de control que contribuyan a disminuir el deseo ante una situación de riesgo de
consumo.
Integración de técnicas cognitivas y conductuales.
• Según Raimy (1975): Para que un sujeto cambie un concepto de cualquier clase, debe tener
oportunidades para examinar y reexaminar toda la evidencia disponible que sea relevante
para ese concepto.
• Golfried y Robins (1983) enumeran estrategias para modificar y desarrollar nuevos
autoesquemas:
• Fomentar el desarrollo de nuevas conductas y/o reforzar las ya existentes que sean
adaptativas.
• Discriminar entre pasado y presente
• Añadir un punto de vista objetivo a la perspectiva subjetiva del sujeto
• Ayudar al cliente a recordar experiencias pasadas con un buen resultado: los adictos
también han tenido en el pasado conductas adaptadas asociadas a éxito.
• Alinear expectativas, sentimientos, conducta y consecuencias: en el proceso de
tratamiento se pueden observar inconsistencias entre las expectativas de éxito del cliente
ante una determinada situación, una activación fisiológica inadecuadamente alta y una
buena ejecución terapéutica.
• Otras áreas importantes de intervención terapéutica
• Salud física y cambio de imagen
El programa de intervención conductual con drogodependientes se plantea el objetivo de mejorar
los hábitos de salud de los sujetos mediante la mejora en los hábitos alimenticios, ejercicio físico,
revisiones médicas periódicas y la ingesta de medicamentos controlada por el médico. Este tipo de
actividades se integran con la planificación de actividades.
Los hábitos de higiene personal y de cambio del aspecto físico empiezan a fomentarse desde el inicio
de la intervención psicosocial. Terapeuta y familia proporcionarán al sujeto feedback sobre los
cambios que se vayan produciendo en los hábitos de cuidado personal del sujeto.
Normalización del estilo de vida.
Durante el proceso de tratamiento hay que normalizar las siguientes áreas de la vida del sujeto:
familiar, social (amigos) o pareja, laboral u estudios, ocio y tiempo libre, etc. Se van instigando estos
aspectos y reforzando las aproximaciones a los mismos.
Prevención de recaídas.
El módulo de prevención de recaídas es fundamental en adicciones y, sobre todo, en la adicción a
cocaína. Hacia el final del tratamiento se introducen unas sesiones en las que se recapitulan los
logros obtenidos durante la terapia, se habla sobre la recaída, cómo afronta el sujeto este asunto
(con excesiva confianza, con miedo, etc.), etc. Se elabora un listado con posibles situaciones de
riesgo y se buscan alternativas adecuadas de afrontamiento. Al mismo tiempo, se distingue entre
una recaída y un consumo y se le indica lo que tendría que hacer en caso de recaída o consumo
(ponerse en contacto con el terapeuta lo antes que pueda).
Intervención familiar.
Hay ocasiones en que los sujetos no quieren implicar a la familia en el tratamiento ni que se enteren
de que son adictos. En estos casos, hay que trabajar con lo que se tiene y respetar la opinión del
sujeto.
En otras ocasiones la familia está enterada del problema y quiere colaborar en el tratamiento.
Entonces, en nuestro centro se suele mantener una entrevista con los familiares cada 2 o 3 semanas.
También mantenemos contacto telefónico después del fin de semana para confrontar los cambios
en el comportamiento con los resultados del control analítico.
Las primeras sesiones con la familia son sobre todo para descatastrofizar y tranquilizar, se les pide
colaboración con el tratamiento.
Después del tercer mes, en aquellas familias que lo deseen y que sea necesario se inician unas
sesiones grupales con todos los miembros de la familia que quieran acudir en las que se aplica un
programa adaptado a las necesidades de dicha familia. Hay que tener en cuenta que contrariamente
a lo que dicen los defensores de otros tipos de terapia, la familia no siempre está «enferma» y no
siempre juega un papel importante ni en el inicio de la drogodependencia ni en el mantenimiento
de la misma. Es mejor evaluar cada familia sin prejuicios teóricos y elaborar un programa de
intervención de que adapte a sus necesidades reales.
12.- SEGUIMIENTO
En nuestro centro, realizamos un seguimiento gratuito de un año de duración. En los demás
trastornos suele concretarse en entrevistas y evaluación psicométrica al mes del alta, los tres meses,
los seis meses y el año. En adicciones el seguimiento lo hacemos de la siguiente forma: entrevistas
de evaluación individual y telefónica con un familiar cada mes durante seis meses. Luego a los 9
meses, al año y a los dos años del alta. Durante este tiempo también se mantiene el control analítico.
Durante los 6 primeros meses una analítica al mes. Posteriormente y hasta el año una analítica cada
dos meses. Durante el segundo año de seguimiento una analítica cada tres meses.