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El Gran Salto

Cuento infantil ilustrado sobre Hedigé: personaje hecho de tinta y que vive dentro de un libro, con quien recorreremos su mundo.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
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Cuento infantil ilustrado sobre Hedigé: personaje hecho de tinta y que vive dentro de un libro, con quien recorreremos su mundo.
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Libro:

El gran salto
Escritor:
Miguel Ángel Martínez Monter
psi_maik@[Link]
Maik Moriarty (Facebook)

Ilustraciones:
Betsabe Ramírez González
[Link]@[Link]

Editado por Pachuk´ Cartonera


Fb. Pachuk Cartonera Editorial
1ra. Impresión: 2015
1ra. Reimpresión: 2017
2da. reimpresión: 2022

Para la reproducción de esta obra se


requiere el consentimiento del autor e
ilustrador.

Publicado e impreso en Pachuca de Soto, Hidalgo, 2022


El Gran Salto

Miguel Ángel Martínez Monter


Betsabe Ramírez Gonzáles
Todo era blanco: Arriba, abajo, a los lados...
era blanco hasta que apareció una línea que
se dividía y hacía rectas y curvas, como
una pequeña carretera que a veces se hacía
gruesa y a veces delgada.

Una gota salió disparada de


la línea y cuando cayó al piso
comenzó a dar de marometas
hasta que se detuvo.

Tembló mucho, temblaba y temblaba hasta


que “POP” le salieron dos pequeños brazos
y “POP-POP” dos pies y dos ojos. Así nació
Hedigé mientras la línea de tinta desaparecía
muy lejos.

5
6
Hedigé jugaba con las vocales y consonantes ¡se
dejaba caer sobre ellas y se iban desinflando! Su letra
favorita era la “x” porque sonaban muy raro: a veces
como un “cssss”, pero también podía salir como “jjjj”
y eso le daba mucha risa.

7
Hedigé creció grande y fuerte porque se alimentó de
letras y signos de puntuación. Le encantaba la sopa
de puntos y el espagueti de zetas.

Ella empezó a gatear en matorrales de


letras, a veces encontraba cosas raras
como algún asterisco que parecía un
diente de león.

8
Una vez encontró un palíndromo: Descubrió que
podía leer la misma palabra al derecho y al revés,
pensó en todo lo que le faltaba por conocer en ese
mundo y siguió su camino.

9
Siempre avanzaba de izquierda a derecha y cuando
llegaba al final del renglón se deslizaba por el
interlineado: era una resbaladilla gigante y divertida.
Repetía las mismas ideas en el mismo orden, una y
otra vez pero un día se aburrió.

10
Jamás saltó una letra ya que le daba mucho miedo
y recordaba cuando salió disparada el día que nació
y también que con todas las marometas que dió, se
golpeó mucho y le había dolido.

11
Una vez se paró sobre un punto y aparte,
frente a ella había un río blanco, era muy
grande y su corriente rápida y peligrosa.
¿Qué había del otro lado? se preguntó.

¿Y si había palabras peligrosas? Tal vez


algún león-sarcasmo o tigres-grosería
con dientes afiladas y grandes garras que
tal vez... la atacaría.

12
Pero una voz dentro de ella le dijo que
estos animales no eran tan peligrosos
como se imaginaba o que tal vez lo eran,
pero no por su naturaleza, sino porque
se usaban para lastimar.

Pero... ¿Qué tal si había cosas


maravillosas? como colores nuevos, o
tal vez unicornios...

13
También pensó en qué pasaría si ya
no pudiera regresar a ese párrafo
suyo, lo conocía completamente y
estaba cómoda en él, pero ella quería
saber qué había más allá.

14
¡No sabía qué hacer! Estaba tan confundida que las
lágrimas rodaron por sus mejillas: al principio fueron
dos gotas de tinta, después borbotones. Todo por no
saber si valía la pena cruzar al otro párrafo o no.

15
Su llanto formó un puente muy delgado que
cruzaba al otro párrafo. Cuando dejó de llorar
lo vio y se sorprendió: no lo podía creer, pero
decidió cruzar.

16
¡Sus lágrimas no resistían el peso de su deseo! El
puente pronto empezó a crujir y romperse y Hedigé
tuvo qué correr de nuevo a su párrafo para no caer y
que no se la llevara la corriente.

17
Estaba decidida, ¡tenía que atravesar de cualquier
forma! tomó una coma y una ele, los ató bien con una
“s” e hizo un hacha y comenzó a talar para construir
una balsa.

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No había recorrido un tercio del camino en su
balsa cuando de repente fue arrastrada por la
corriente que la regresó al punto de partida.

20
Tras estos intentos Hedigé terminó exhausta
y sin darse cuenta se quedó dormida. Cuando
despertó el río se había calmado pero su balsa
ya no estaba y encontró sus restos: troncos por
aquí y por allá, rotos.

21
El sueño le devolvió las fuerzas. Esta
vez estaba decidida a cruzar, para ello
se le ocurrió una fantástica idea aunque
tenía qué enfrentar sus miedos: hacer un
trampolín y saltar.

Sí, un trampolín, como los que usan en


los circos, pero este trampolín tenía qué
tener una palabra muy grande, tanto, que
le permitiera llegar hasta la otra orilla,
pronto la encontró, la palabra era:

HIPER-TORPEDO-VOLADOR

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Primero tomó aire y se encarreró, al llegar al
trampolín brincó y con el impulso se elevó tan
alto que sintió atravesar las nubes y dio dos
marometas en el aire para caer de pie ¡por fin
estaba en el nuevo párrafo!

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Comenzó a explorar: todo parecía nuevo, existían
más letras y signos de los que conocía, diéresis de
alas coloridas revoloteaban a su alrededor dándole la
bienvenida. Encontró changos m y abejas sobre ex-
trañas flores.

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Llegando al final de ese párrafo no le fué dificil pasar
a los siguientes, pues ya sabía cómo hacerlo: ahora
desarmó palabras para volver a hacer su trampolín y
seguir brincando.

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Resultó increíble la cantidad de cosas que descubrió,
recorrió bosques de tes y Pes, mares con peces “as”
cachorros minúsculas y muchas cosas más, y todo
hecho de tinta.

27
Una ocasión se encontró un punto diferente a
todos los que había conocido; era de muchos
colores y pequeño. Se colocó sobre él. Frente
a ella no había un río, sino un mar.

28
¡Estaba al borde de un punto final! ¿qué
pasaría después? era un misterio. Entendió
que ahí se acababa esa historia.

Ahora ya era mucho más grande y valiente, sin


necesidad de ningún trampolín dió un salto, un
gran salto que, desde la playa de ese texto, se
perdió a lo lejos... ¡Desapareció!

29
Hedigé realmente no desapareció, no, ella te está
esperando, ella sólo se fue a otra historia, y para
encontrarla lo único que necesitas es abrir un libro,
y sin duda, ahí la encontrarás... o ella a ti.

FIN

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31
Pachuk´ Cartonera A.C. es un proyecto que busca desarrollar Ha-
bilidades para la Vida a través del fomento al arte y las ciencias.
El libro EL GRAN SALTO es un cuento ilustrado a través del cual
se busca fomentar la lectura, sino también reencontrarnos en sus
letras desarrollando la EMPATIA, AUTOCONOCIMIENTO Y
LA TOMA DE DECISIONES. Generar un intercambio con la obra
para desarrollarno en nuestra persona y nuestra vida cotidiana.

El ejemplar que tienes en tus manos es el número ________

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