LA COMPETENCIA
Debe señalarse que la idea de competencia implica la distribución del trabajo entre los jueces, recurriendo a una
serie de criterios. Si bien es cierto que todos los jueces tienen la facultad de ejercer la función jurisdiccional, pero no todos
los jueces tienen capacidad de dirimir todo tipo de conflictos que se presentan en el territorio nacional. Por ello a cada Juez
o grupo de jueces se les ha atribuido conocer determinados tipos de conflictos, a esta facultad conferida por ley se denomina
competencia.
Hugo Roco, afirma, competencia es: "...la distribución y atribución de la jurisdicción entre los distintos
jueces...aquella parte de la jurisdicción que corresponde en concreto a cada órgano jurisdiccional singular, según ciertos
criterios a través de los cuales las normas procesales distribuyen la jurisdicción entre los distintos órganos ordinarios de ella"
(Tratado de Derecho Procesal Civil, Temis-Depalma, Bogotá, Buenos Aires 1969, Vol. II, pag. 41).
Podemos decir que la jurisdicción es la facultad de administrar justicia, en cambio la competencia es la capacidad
o aptitud de ejercer esa función jurisdiccional en determinados conflictos. La jurisdicción es la potestad de administrar
justicia y la competencia fija los límites dentro de los cuales el Juez ejerce dicha facultad.
Indelagabilidad de la competencia.
Los jueces no pueden delegar a otro la competencia que la ley les confiere. Esta prohibición deriva del principio
constitucional que preconiza que la función constitucional es indelegable.
El Juez puede comisionar a otro la realización de determinadas actuaciones judiciales fuera del ámbito territorial
de su competencia. En tales casos el Juez que ordena la comisión no delega la potestad de dirimir la causa; simplemente,
por razones de distancia y por autorización de la ley, puede encomendar a otro Juez la realización de determinadas
diligencias. Ejemplos: la verificación de una inspección judicial, la notificación con la demanda, etc.
Criterios para fijar la competencia.
La competencia es el instituto procesal que determina los criterios de distribución de los asuntos judiciales entre los
distintos jueces, recurriendo distintos criterios.
La competencia se determina por la situación de hecho al momento de la interposición de la demanda o solicitud,
y no podrá ser modificada por los cambios de hecho o de derecho que ocurran posteriormente, salvo que la ley establezca
expresamente lo contrario.
La Ley Procesal Civil ha asumido diferentes criterios para fijar la competencia: la materia, el territorio, la cuantía, el
grado y la conexión entre los procesos.
Competencia por razón de la materia.
Se determina por la naturaleza de la pretensión procesal y por las disposiciones sustantivas que la regulan. Toma
en consideración la naturaleza del derecho subjetivo (pretensión), hecho valer con la demanda y la normatividad aplicable
al caso concreto. La especialización de los jueces se determina esencialmente por la competencia por razón de la materia.
Corresponde a los órganos jurisdiccionales civiles el conocimiento de todo aquello que no esté atribuido de manera
específica por ley a otros órganos jurisdiccionales.
Los jueces especializados deben contar con preparación adecuada en determinados aspectos y cuestiones que la
ley exige para este tipo de competencia, por lo que resulta justificable que determinados jueces conocen de una categoría
de litigios civiles que la ley no les encomienda a otros. Un Juez de Familia no pude conocer litigios de carácter patrimonial.
La competencia por razón de la materia se ha distribuido entre órganos jurisdiccionales de distinta jerarquía.
En materia de responsabilidad civil de los jueces en lo Civil, Juez de Paz Letrado, Juez de Paz, es competente
la Sala Civil de Turno del Distrito Judicial dentro del ámbito territorial donde ejerce su función el Juez demandado. Cuando
la demanda es dirigida contra Jueces Supremos y Jueces Superiores es competente la Sala Civil de la Corte Suprema.
Tratándose de proceso contencioso administrativo sobre impugnación de acto o resolución administrativa es
competente el Juez Contencioso Administrativo y en los lugares donde no existen estos jueces, son competentes los Jueces
Civiles o Mixtos.
Competencia por razón de territorio.
Tiene en consideración el ámbito territorial donde ejerce funciones el órgano jurisdiccional. En este entendido las Salas
Civiles de la Corte Suprema de la República (Salas de Casación), tienen competencia en toda la República, las Salas Civiles
de las Cortes Superiores tienen competencia en todo el Distrito Judicial, los Juzgados Civiles o Mixtos tienen competencia
en la Provincia o circunscripción territorial que se les asignado, los Jueces de Paz Letrado en el Distrito o territorio asignado,
los Jueces de Paz en el centro poblado con el mínimo de habitantes requerido.
La competencia por razón de territorio no es rígida, pues un Juez que no es competente por razón de territorio para
conocer un litigio, puede asumir su conocimiento si media el sometimiento tácito o expreso de las partes. La doctrina
considera que la competencia territorial es relativa en tanto las otras competencias son absolutas de ineludible observancia.
Reglas generales de la competencia territorial.
El Código Procesal Civil determina una serie de reglas para fijar la competencia territorial:
1. Cuando se demanda a una persona natural es competente el Juez de su domicilio.
2. Si el demandado domicilia en varios lugares puede ser demandado en cualquiera de ellos.
3. Si el demandado carece de domicilio o éste es. desconocido, es competente el Juez donde se encuentra o el del domicilio
del demandante, a elección de este último.
4. Si el demandado domicilia en el extranjero es competente el Juez del lugar del último domicilio que tuvo en el país.
5. Si por la naturaleza de la pretensión u otra causa análoga no puede determinarse la competencia por razón de grado es
competente el Juez en lo Civil. (Art. 14a del C.P.C.).
Otras reglas de la competencia territorial.
La Ley Procesal ha previsto otras reglas para fijar la competencia territorial:
1. Si son dos o más los demandados es competente el Juez del lugar del domicilio de cualquiera de ellos.
2. Cuando por razón de conexión se demanda varias pretensiones dirigidas contra varios demandados, es Juez competente
para conocer de la demanda el del domicilio de cualquiera de ellos.
3. Si se demanda a una persona jurídica debidamente constituida e inscrita, es Juez competente el del lugar en que la
demandada tiene su sede principal, salvo disposición legal en contrario.
Si las personas jurídicas tienen sus sucursales, agencias, establecimientos o representantes debidamente
autorizados en otros lugares, pueden ser demandadas, a elección del demandante, ante el Juez del domicilio de la sede
principal o de cualquiera de los domicilios en donde ocurrió el hecho que motiva la demanda o donde sería ejecutable la
pretensión reclamada.
4. Si se demanda a asociaciones, fundaciones, comités y sociedades no inscritas o a cualquier otra entidad cuya constitución,
inscripción o funcionamiento sea irregular, es Juez competente el del lugar donde realiza la actividad que motiva la demanda.
Igual regla se aplica cuando la demanda es planteada directamente contra el representante, el administrador, el
director o cualquier otra persona natural que haya realizado los actos en nombre de la persona jurídica irregular.
5. En materia sucesoria, es competente el Juez del lugar en donde el causante tuvo su último domicilio en el país. Esta
competencia es improrrogable.
Tratándose de expropiación, si los bienes se encuentran inscritos, es competente el Juez del lugar donde el derecho de
propiedad se encuentra inscrito.
Si la expropiación versa sobre bienes no inscritos, es competente el Juez del lugar donde el bien está situado,
aplacándose en su caso, lo dispuesto en el artículo 24a, inciso 1. Del Código Procesal Civil. 7. Tratándose de patria
potestad, tutela y cúratela, se trate o no de asuntos contenciosos, es competente el Juez del lugar donde se encuentre
el incapaz.
Para instituir las cúratelas de bienes a que se refieren los artículos 597° y 600° del Código Civil, es competente el
Juez donde se encuentren todos o la mayor parte de los bienes, observándose en su caso, la regla establecida en el artículo
47a del Código Civil. 8. En el proceso no contencioso es competente el Juez del lugar del domicilio de la persona que la
promueve o en cuyo interés se promueve, salvo disposición legal o pacto en contrario.
Competencia facultativa.
Hemos visto que tratándose de competencia por razón de territorio, es Juez competente el del domicilio del
demandado; sin embargo, la Ley prevé jueces alternativos. Además del Juez del domicilio del demandado, también es
competente a elección del demandante:
1. El Juez del lugar en que se encuentren el bien o bienes tratándose de pretensiones sobre derechos reales, igual regla rige
en los procesos de retracto, título supletorio, prescripción adquisitiva, rectificación o delimitación de áreas o linderos,
expropiación, desalojo e interdictos. Si la demanda versa sobre varios inmuebles situados en diversos lugares, será
competente el Juez de cualquiera de ellos;
2. El Juez del último domicilio conyugal, tratándose de nulidad de matrimonio, régimen patrimonial del matrimonio, separación
de cuerpos, divorcio y patria potestad;
3. El Juez del domicilio del demandante en las pretensiones alimenticias
4. El Juez señalado para el cumplimiento de la obligación;
5. El Juez del lugar donde ocurrió el daño, tratándose de pretensiones ¡ndemnizatorias por responsabilidad extracontractual;
6. El Juez del lugar en que se realizó o debió realizarse el hecho generador de la obligación, tratándose de
prestaciones derivadas de la gestión de negocios, enriquecimiento indebido, promesa unilateral o pago indebido; y
7. El Juez del lugar donde se desempeña la administración de bienes comunes o ajenos al tiempo de interponerse la
demanda de rendición, aprobación o de desaprobación de cuentas o informes de gestión.
Prorroga de la competencia.
Es el mecanismo procesal por cual se hace competente a un Juez que, por razón de territorio no es competente
para conocer una controversia. La Ley prevé dos casos como puede producirse la prórroga de la competencia:
1. Convencional. Las partes pueden convenir por escrito someterse a la competencia territorial de un Juez, que por razón de
territorio no es competente, salvo que la ley la declare improrrogable, como en el caso de las sucesiones.
2. Tácita. Se produce la prórroga tácita de la competencia territorial para el demandante por el hecho de interponer la
demanda y para el demandado por comparecer al proceso sin hacer reserva o por hacer transcurrir el plazo sin cuestionar
la competencia del Juez.
Competencia por razón de cuantía.
Otro de los criterios que se ha tenido en cuenta para fijar la competencia es la cuantía de las pretensiones que se
formulan con la demanda:
1. Tratándose del pago de suma de dinero los jueces civiles conocen desde la estimación patrimonial de 1,000 Unidades de
Referencia Procesal. Debiendo tramitarse el proceso por la vía de conocimiento. Si la estimación patrimonial es de 100 hasta
1,000 Unidades de Referencia Procesal se tramitan en la vía abreviada. Los Jueces de Paz Letrado conocerán cuando la
estimación patrimonial sea de 100 hasta 500 Unidades de Referencia Procesal.
2. Tratándose de accidentes de tránsito, si la pretensión excede de 100 Unidades de Referencia Procesal conoce el Juez en
lo Civil; si no supera ese monto es de conocimiento de los Jueces de Paz Letrado.
3. En el proceso de desalojo, cuando la renta mensual es mayor de 50 Unidades de Referencia Procesal o no exista cuantía,
conocen los Jueces en lo Civil; si la renta no excede de ese monto es de conocimiento de los Jueces de Paz Letrado. 4. En
el procedimiento no contencioso si la estimación patrimonial no excede de 50 U.R.P. es de conocimiento del Juez de
Paz Letrado.
La competencia funcional o por razón de grado.
Esta competencia se determina por la jerarquía de los órganos jurisdiccionales.
Conforme a nuestra Ley Procesal existen Juzgados en lo Civil, considerados como primera instancia, las Salas Civiles
y Mixtas como segunda instancia y las Salas Civiles de la Corte Suprema como Salas de Casación, cuyos organismos ejercen
su función dentro del marco de las otras competencias. Los Juzgados de Paz y los Juzgados de Paz Letrado también ejercen
competencia en materia civil.
La competencia funcional se encuentra establecida en la Constitución, el Código Procesal Civil y la Ley Orgánica del
Poder Judicial.
Prevención de la competencia funcional.
La prevención es un principio procesal en virtud del cual ejerce jurisdicción preventiva el Juez que conoce de una
causa con anticipación a otros. La prevención no puede producirse entre jueces de distinta jerarquía y entre jueces de
distinto fuero.
La Corte Suprema de la República mediante Circular N° 19-E del 15 de noviembre de 1974, ha dispuesto que se
aplique el sistema de prevención en las Cortes Superiores de Justicia; en consecuencia, la Sala que conoce de la primera
apelación en un proceso sea competente para conocer de la siguientes apelaciones en el mismo proceso, tanto del principal
como de los incidentes, aunque estas impugnaciones se produzcan en turno correspondiente a otra Sala.
La prevención convierte en exclusiva la competencia del Juez o Sala en los casos en que dos o más organismos
judiciales podrían conocer del mismo proceso.
La competencia por razón de conexión entre los procesos.
Para fijar esta competencia se toma en cuenta la conexidad que existe entre las pretensiones procesales, atendiendo
fundamentalmente la economía procesal y la unidad de criterio que debe primar en procesos conexos. Señalamos algunos
casos:
En los procesos a acumularse es competente el Juez que haya dictado el primer emplazamiento;
1. El Juez competente para conocer una tercería de propiedad es el Juez que conoce en el que el bien materia de tercería es
objeto de medida cautelar;
2. El Juez competente para dictar una medida cautelar antes de proceso es el que debe conocer por razón de grado la demanda
próxima a interponerse;
3. Es competentes para conocer la actuación de una prueba anticipada el juez que por razón de grado le corresponde conocer
la demanda próxima a interponerse.
Competencia por razón de turno.
Es un criterio para fijar la competencia de Juzgados y Salas de igual jerarquía, que tienen competencia por razón
de materia, territorio y cuantía. Es fijada administrativamente, teniendo en cuenta la eficacia en la administración de justicia.
Los turnos pueden ser fijados por semanas o meses.
Cuestionamiento de la competencia.
Las competencias por razón de la materia, por razón de la cuantía y por razón de la jerarquía o grado son de
carácter absoluto, porque tienen su fundamento en la división de funciones y guardan relación con el orden público. En
cambio la competencia por razón de territorio es relativa por encontrarse establecida en función del interés de las partes;
esta competencia puede ser renunciable, mientras que las otras tres no admiten renuncia. Las competencias absolutas
pueden ser declaradas de oficio, mientras que la competencia territorial sólo puede ser declara a petición de parte, salvo
que sea improrrogable, como en el caso de las sucesiones.
Incompetencia.
La Ley Procesal establece que la incompetencia por razón de la materia, la cuantía y el territorio, esta última si es
improrrogable puede ser declarada de oficio en cualquier estado del proceso, sin perjuicio de que pueda ser invocada como
excepción.
Al declarar la incompetencia el Juez declarará asimismo la nulidad de lo actuado y la conclusión del proceso.
La competencia funcional puede ser declara de oficio, pero no procede el cuestionamiento mediante la excepción.
La competencia de los Jueces de Paz Letrado y Juez de Paz sólo se cuestiona mediante excepción.
Conflictos de competencia.
Los conflictos de competencia se producen cuando jueces de igual grado tratan de conocer o están conociendo un
mismo asunto o ambos pretenden considerarse incompetentes para conocer el asunto.
La contienda de competencia reviste dos formas:
1. Negativa.
2. Positiva.
Conflictos negativos de competencia.
En los casos previstos en el artículo 35° del Código Procesal Civil, si el Juez a quien se remite el proceso se declara
incompetente, deben observarse las reglas siguientes:
a) Tratándose de un conflicto por la materia, se remitirá el proceso al Juez Superior de la Especialidad. Si los órganos
jurisdiccionales en conflicto pertenecen a distintos distritos judiciales se remitirá el proceso a la Sala correspondiente de la
Corte Suprema;
b) Tratándose de cuantía se remitirá a la Sala Civil de la Corte Superior correspondiente.
c) Tratándose de un conflicto por el territorio, se remitirá el proceso a la Sala Civil de la corte Superior. Si los órganos
jurisdiccionales en conflicto pertenecen a distintos distritos judiciales, se remitirá el proceso a la Sala Civil de la Corte
Suprema.
Conflicto positivo de competencia.
La competencia del Juez por razón de territorio puede ser cuestionada mediante la excepción de incompetencia y
mediante inhibitoria o contienda de competencia. Si se ha elegido una vía no puede utilizarse la otra.
La excepción interpone el demandado siempre que no se haya producido la prórroga y dentro de los plazos previstos
en cada vía procedimental.
Contienda de competencia o inhibitoria.
La contienda de competencia o inhibitoria interpone el demandado ante el Juez que considera competente, dentro
de cinco días de emplazado, más el término de la distancia, en su caso, ofreciendo los medios probatorios pertinentes.
La contienda interpuesta extemporáneamente o cuando es manifiestamente improcedente o temeraria será
rechazada de plano.
Cuando la temeridad consiste en la creación artificiosa de una competencia territorial, el responsable será
condenado al pago del monto máximo de la multa prevista en el artículo 46° del Código Procesal Civil, vale decir, al pago
de 15 Unidades de Referencia Procesal; además, el Juez de oficio o a petición de parte remitirá oficio al Ministerio Público,
de ser el caso.
Si el Juez admite la contienda, oficiará al Juez de la demanda, adjuntando copia certificada del escrito de contienda,
de sus anexos, de la resolución admisoria y de cualquier otra actuación producida, pidiéndole que se inhiba de conocerla y
solicitando, además, la remisión del expediente. Adicionalmente, el Juez de la contienda dará aviso inmediato por fax u otro
medio idóneo.
Si el Juez de la demanda no se considera competente, se inhibirá del caso, en resolución inimpugnable y remitirá
el expediente al Juez de la contienda.
Si el Juez de la demanda se considera competente suspenderá el proceso y remitirá todo lo actuado, inclusive el
principal al superior que debe dirimir la competencia, oficiando al Juez de la contienda.
Los conflictos de competencia son resueltos en forma definitiva por los órganos superiores como las Salas de las
Cortes Superiores o de la Corte Suprema. El superior dirime el conflicto sin mayor trámite, remitiendo el expediente al Juez
que considera competente y comunicando su decisión al otro Juez mediante oficio.
Las costas, costos y multas tratándose de los conflictos de competencia.
Si el conflicto se dirime a favor del Juez requirente, las costas y costos debe pagar el demandante.
Si se dirime a favor del Juez requerido las costas y costos serán pagados por el demandado que promovió la
contienda de competencia.
La parte que con malicia, artificio o engaño promueve una inhibitoria será condenada por el órgano jurisdiccional
dirimente a una multa no menor de cinco ni mayor de quince Unidades de Referencia Procesal.
Inadmisibilidad del conflicto de competencia.
Es inadmisible el conflicto de competencia positivo entre órganos jurisdiccionales de diferente nivel jerárquico. La
ley no permite el conflicto de competencia entre organismos jurisdiccionales de diferente grado. El Juez inferior no puede
discutirle al superior su competencia; no está capacitado para discutir la competencia a su superior, quien se limita imponerla.
Competencia internacional.
La Ley Procesal establece: "Es competente el Juez peruano para conocer los procesos en los casos señalados el
Titulo II del Libro X del Código Civil. (Art. 47° del C.P.C.).
Las normas de Derecho Internacional Privado delimitan la competencia territorial mas no la funcional y objetiva. El
Código Civil estable las normas de competencia internacional peruana; utiliza el domicilio como criterio general para
determinar la competencia. Señala que los Tribunales peruanos son competentes, siempre que la parte demandada sea una
persona domiciliada en el Perú. Se opta por el domicilio del demandado.
La regla general de la competencia internacional es que los tribunales peruanos tienen competencia para conocer
los procesos establecidos contra nacionales o extranjeros domiciliados en el territorio nacional.
Los tribunales nacionales tienen competencia para resolver las acciones cuyo contenido sea patrimonial, así sea
dirigida contra personas domiciliadas en el extranjero, siempre que se presenten los casos siguientes:
1. Si se tramitan procesos referidos a derechos reales sobre bienes ubicados en la república. Cuando se trate de predios la
competencia será exclusiva;
2. Las acciones relacionadas a obligaciones ejecutables en el territorio de la República o que se generen de contratos celebrados
o de hechos realizados en el territorio nacional. En caso de tratarse de procesos civiles como consecuencia de actos ilícitos
(delitos o faltas) producidos en la República la competencia es exclusiva; y
3. Si las partes se someten en forma expresa o tácita a su jurisdicción, excepto determinación en contrario.
Se someten tácitamente a la jurisdicción, quienes se apersonan en el juicio sin hacer reserva.
La prórroga de jurisdicción o elección de tribunal extranjero para conocer los juicios originados en el ejercicio de acciones
de contenido patrimonial, serán reconocidas siempre que no versen sobre asuntos de jurisdicción peruana exclusiva, ni
constituyan abuso de derecho ni sean contrarias al orden público del Perú.
No constituye sumisión ni prórroga los actos procesales encaminados a oponerse a dicha jurisdicción o realizados
bajo amenaza o imposición de medidas coercitivas sobre la persona o sobre sus derechos o bienes.
La competencia de los tribunales peruanos se extiende a:
1. Acciones de universalidad de bienes.
2. Acciones sobre capacidad y estado de las personas naturales o sobre
relaciones familiares.
3. Dictar medidas de protección de las personas naturales que se encuentren en el país, inclusive contra personas
domiciliadas en el extranjero.
4. Tratándose de reconvención, siempre que conozca válidamente de la demanda.
Competencia jurisdiccional negativa.
Los tribunales jurisdiccionales peruanos carecen de competencia para conocer:
1. De las acciones relativas a derechos reales sobre predios situados en el extranjero;
2. De los asuntos que hubiesen sido sometidos por las partes a una jurisdicción extranjera; y De las acciones relativas
al estado y capacidad de las personas naturales o a las relaciones familiares, si la causa no tiene ninguna vinculación efectiva
con el territorio de la República.