Expo Neuro
Expo Neuro
SN parasimpático: acetilcolina
La VÍA ASCENDENTE: comienza por la raíz posterior o raíz sensitiva, donde entran las
aferencias sensitivas a través de los receptores que se encuentran a nivel de la piel y
músculos (receptores del dolor, temperatura, propiocepción), entran a través de la raíz
posterior, ascienden, algunos se cruzan inmediatamente (como la vía para el dolor y
temperatura) hacia el tálamo que filtra la información sensitiva y luego se distribuye en la
corteza cerebral. La vía propioceptiva en los fascículos superiores se cruzan hasta la
decusación sensitiva a nivel de bulbo, llega a tálamo y luego a corteza.
En cuanto a la VÍA DESCENDENTE para la respuesta motora: la primera neurona o neurona
motora superior se encuentra en la corteza cerebral, desciende en la vía piramidal, se
cruzan la mayor parte de sus fibras (aunque algunas partes no se cruzan) para entonces
formar el nervio espinal anterior o la raíz anterior del nervio espinal (que es la raicilla
motora).
Hay sin numero de neuronas y neuroglias de sostén formando los núcleos basales y el parénquima
o estroma cerebrales.
EXPOSICIÓN NEUROLOGÍA:
Historia clínica:
Concepto HC: documento médico-legal en el que se plasma por escrito el proceso salud-
enfermedad.
Quedan registrados los actos médicos realizados y se elabora con la finalidad de facilitar la
asistencia médica del paciente.
La anamnesis y la exploración clínica neurológica son la base del diagnóstico neurológico a pesar
de que actualmente hay un gran desarrollo de técnicas de diagnóstico complementario. Ambos
deben interpretarse siempre en términos anatomofisiológicos, ya que las quejas que puede tener
el paciente no apuntan necesariamente al lugar de la lesión. Por ejemplo, una torpeza motora de
la mano o del pie puede ser de origen neuromuscular, o por una lesión medular, cerebelosa, de los
ganglios basales o cortical. No se deben solicitar exámenes complementarios sin que antes se haya
resuelto el diagnóstico topográfico con las pruebas clásicas. Al terminar la anamnesis, debemos
tener unas hipótesis sobre la naturaleza de la enfermedad y, tras la exploración, sobre su posible
localización. De lo contrario es muy probable que las exploraciones complementarias vayan mal
orientadas y sus resultados creen más confusión que claridad.
El dominio básico de la neurología clínica va a ser esencial para todo médico por dos motivos
principales:
1. Cualquier sensación corporal que dé lugar a un síntoma, ya sea dolor, fatiga, alteración
sensorial, etc., es de origen neurológico, esto porque su percepción y procesamiento
consciente requieren la participación del sistema nervioso. Pero no todo síntoma
aparentemente neurológico se debe a una lesión del sistema nervioso, muchos son
sensaciones corporales banales, otros se deben a estados de ansiedad o afectivos
alterados, y un tercer grupo es secundario a trastornos en otros órganos. Es esencial
discriminar con acierto aquellos pacientes que realmente son sospechosos de una
enfermedad neurológica.
2. El segundo objetivo es la consideración de que toda enfermedad del sistema nervioso es
una urgencia médica o quirúrgica. Esto se debe a que el sistema nervioso se podría
considerar vulnerable ante cualquier agresión y a su escasa capacidad de recuperación.
Por esto mismo, no deberíamos apresurarnos a considerar que cualquier síntoma indica
una enfermedad neurológica y, sin embargo, actuar con inmediatez cuando realmente
existe una dolencia del sistema nervioso.
Toda historia clínica se comienza con la ficha de identificación, en ella se va a contener el nombre,
sexo, edad, estado civil, escolaridad, ocupación, religión, lugar y fecha de nacimiento, domicilio,
teléfono, tipo de interrogatorio y fecha de elaboración. Cada uno de estos datos nos va a brindar
información importante:
Sexo: hay enfermedades que son más comunes en hombres que en mujeres, como los
tumores malignos (glioblastoma multiforme, que viene de las células gliales,
específicamente es un astrocitoma maligno IV) y los tumores benignos como los
meningiomas son más comunes en las mujeres: los cuales se presentan en el tejido
aracnoideo de las meninges y se adhieren a la duramadre.
La edad porque hay patologías que corresponden más a adultos, por ejemplo: si un niño
convulsiona en repetidas ocasiones, ese niño sería epiléptico, pero si esto pasara en un
adulto de 30 o 40 años, sería indicativo de algún tumor cerebral, ya si fuera en un adulto
de 70 años, se podría hablar de un trastorno de la perfusión cerebral por disminución del
flujo sanguíneo.
Ocupación: la ocupación influye también en la enfermedad, por ejemplo, un granjero
puede tener cisticercos a nivel cerebral (por trabajar con animales y con la tierra misma),
mientras que un ejecutivo o personal de la salud puede estar más relacionado a algo de
estrés u enfermedades infectocontagiosas.
Procedencia: hay enfermedades que son específicas de ciertas zonas geográficas como
por ejemplo la esclerosis múltiple, que es más común en países escandinavos (Noruega,
países donde vivían los vikingos, se dice que los vikingos distribuyeron las enfermedades
por todo el mundo porque eran grandes navegantes).
A partir de aquí va a ser el momento de indagar sobre los antecedentes personales y familiares,
esto porque ya nos estaremos orientando sobre qué antecedentes patológicos pueden ser más
relevantes y en los cuales hay que insistir.
En las consultas de medicina primaria, donde hay que orientar normalmente a pacientes con
cefaleas, mareos, crisis de inconsciencia, parestesias inconstantes y dolores imprecisos, es mucho
más importante una anamnesis minuciosa que una exploración exhaustiva: pocos signos y seguros
son de más utilidad, ya que los síntomas neurológicos son, a menudo, transitorios (como los
desmayos o el vértigo), y el paciente no los experimenta en el momento que lo estamos
entrevistando, por lo que se depende de su memoria para describirlos.
Hay algunos síntomas relevantes que deben ser interrogados siempre, independientemente de la
queja principal del enfermo. Son, por ejemplo, cefaleas, crisis de inconsciencia o convulsiones,
vértigos, alteraciones visuales, parestesias, parálisis facial o de las extremidades, debilidad en una
extremidad, desequilibrio, deterioro de la memoria o cambios en la conducta.
La información que nos proporcione su familia también va a ser esencial para detectar
alteraciones no cognitivas sino conductuales, como son un cambio en los hábitos del paciente, en
el humor, en su conducta, en el apetito, etc.
A partir de aquí va a ser el momento de indagar sobre los antecedentes personales y familiares,
esto porque ya nos estaremos orientando sobre qué antecedentes patológicos pueden ser más
relevantes y en los cuales hay que insistir.
Antecedentes heredofamiliares
En este apartado se interrogan los factores familiares hereditarios que pueden influir en el
paciente. Se interroga en el siguiente orden:
1. Abuelos.
2. Padres.
3. Hermanos.
4. Hijos.
Muchas enfermedades neurológicas tienen base genética y hay que hacer la pregunta directa de
«¿Hay ottos casos como el suyo en su familia?». Si es una respuesta negativa, cabe la posibilidad
de que sea debido a que el px ignora si hubo algún familiar con lo mismo, aunque también puede
ser por un mal diagnóstico a los otros familiares.
Los pacientes con antecedentes familiares tienen hasta un 20% de probabilidades de que sus
descendientes también lo padezcan, ya que hay enfermedades ligadas a ciertos genes que nos
hacen propenso a los tumores cerebrales (como el gen FOXM1, responsable del crecimiento
agresivo y la recurrencia frecuente de estos tumores).
Habitación:
Si es departamento o casa (rentada, prestada o propia). Material del que está construida y
servicios con los que cuenta (agua, luz, drenaje).
Anotar si existe hacinamiento. El hacinamiento se refiere a la relación entre el número de
personas en una vivienda o casa y el espacio o número de cuartos disponibles. Se puede
considerar hacinamiento positivo cuando en el hogar más de tres personas comparten la
habitación utilizada para dormís, aunque esta relación puede variar considerablemente
entre sociedad.
Higiene:
Hábitos alimenticios:
Para describir los hábitos alimenticios se puede anotar cuántos días a la semana consume
determinado alimento (verduras, frutas, pollo, res, pescado, cereales, etc). Se puede
preguntar también qué alimentos consumió el día anterior en el desayuno, comida y cena,
para así tener una referencia más confiable. Al final se puede concluir si se trata de una
dieta deficiente o suficiente en calidad y cantidad.
Cuadro de vacunación básico a la fecha: tétanos, sarampión (efectiva para prevenir el sarampión,
paperas y rubéola), antihepatitis B, VPH, influenza, COVID, etc .
En caso de ser paciente pediátrico, en este apartado se incluyen los antecedentes perinatales,
prenatales y postnatales:
Prenatales: se le pregunta a la madre cuántas gestas ha tenido, partos, cesáreas, abortos, edad en
la que se embarazo del paciente, control prenatal (con quién lo ha llevado) y periodicidad,
alimentación durante el embarazo y traumatismos durante el mismo. El médico calcula cuántas
semanas de gestación tiene la paciente y aproximadamente cuándo será el parto, se evalúan las
complicaciones durante el embarazo. El control prenatal debe comenzar en el momento que
la mujer sabe que está embarazada y las consultas son 1 vez por mes hasta la semana
28 de gestación, de 15 en 15 días de la semana 28 hasta la 36 y semanalmente desde la
semana 37.
También suele interrogarse si la mamá tiene alguna toxicomanía o enfermedad que pudiera ser
riesgo de deterioro cognitivo, además de haberse aplicado las vacunas necesarias durante el
embarazo (tosferina (Tdap), la influenza, COVID-19, tétanos y hepatitis B).
Perinatales: características del trabajo de parto, duración del trabajo de parto, semanas de
gestación que tenía, dónde fue atendida, como fue obtenido el producto, en dónde se atendió,
hubo complicaciones durante la extracción, se utilizó fórceps, características del líquido amniótico
y de la placenta.
Cuál fue la calificación de Apgar: es un examen rápido que se realiza al primer y quinto
minuto después del nacimiento del bebé. El puntaje en el minuto 1 determina qué tan
bien toleró el bebé el proceso de nacimiento. El puntaje al minuto 5 indica qué tan
bien está evolucionando el bebé por fuera del vientre materno. Lo que se evalúa es: el
esfuerzo respiratorio, frecuencia cardíaca, tono muscular, reflejos, color de la piel.
Cuál fue la calificación de Silverman: escala que va del 0 al 10, donde a medida que la
puntuación aumenta, la dificultad del Recién Nacido al respirar aumenta también.
Evalúa el aleteo nasal, quejido espiratorio, retracción subxifoidea, tirajes intercostales,
disociación toracoabdominal.
a) bolsa de oxígeno
c) intubación
d) Medicamentos
PADECIMIENTO ACTUAL:
Se refiere a uno o más síntomas u otras preocupaciones por las cuales el paciente busca atención.
Motivo de visita.
Se puede interrogar al paciente formulando las siguientes preguntas:
¿En qué le puedo ayudar? ¿Cuál es el motivo de su visita?, una vez que se obtenga
respuesta, detallar los siguientes puntos:
Fecha de inicio.
Evolución (cambios trascendentales).
Interrogatorio dirigido.
Tratamientos: anotar medicamentos, dosis y el tiempo de consumo.
En este apartado no se debe olvidar hacer semiología de cada signo y síntoma que presente el
paciente.
Exploración neurológica:
El examen neurológico o exploración neurológica (EN) es la herramienta diagnóstica más
importante en las neurociencias clínicas (neurología, neurocirugía, neuropediatría, etc.). No existe
ningún método que supere la cantidad de información que puede obtenerse a través de un adecuado
examen clínico neurológico, de manera que no existe un estudio o escala que pueda substituirlo.
Sus propósitos son:
1. Establecer si existe o no, una lesión o una alteración funcional en el sistema nervioso, tanto
central como periférico.
2. Señalar cuál es la topografía de esta lesión o alteración funcional , es decir, en qué parte del
sistema nervioso se encuentra la alteración (tallo cerebral, corteza cerebral, nervio
periférico, etc.).
3. Apoyar para conocer cuál es la naturaleza o etiología de la lesión (hemorragia, infarto,
absceso, tumor, etc.). Aquí es prudente señalar que el examen neurológico, como cualquier
técnica exploratoria en medicina, siempre debe estar precedido y guiado por un exhaustivo
interrogatorio y semiología de los síntomas neurológicos.
Con frecuencia se pone mayor atención en los apartados de la exploración que están o pueden estar
alterados según lo obtenido en el interrogatorio, optimizando así el tiempo y la complejidad de la
exploración.
Un instrumento que con frecuencia se recomienda utilizar como herramienta de tamizaje cognitivo
es el Mini-mental de Folstein4, pero es prudente señalar que no debe utilizarse sistemáticamente en
la evaluación cotidiana, sino que debe reservarse para los casos en los que hay sospecha de
deterioro cognitivo o demencia.
Toda EN debe iniciar por la evaluación del estado de alerta y el estado mental, ya que para algunas
de las maniobras clínicas será necesario contar con la atención y colaboración del paciente, por lo
que conocer cómo se encuentra su estado mental, nos permitirá, además de evaluar sus funciones
cognitivas, conocer cuál será su grado de cooperación para entender y seguir las indicaciones.
Se debe precisar la duración de las alteraciones e interrogar sobre el uso o abuso de drogas
hipnóticas.
La duración del estado de despierto y el estado de dormido varía con la edad; es mayor el estado
dormido en el niño y mayor el estado de despierto en el anciano. La persona adulta mantiene el
estado de despierto entre 14 y 18 horas y el estado de dormido entre 6 y 10 horas.
Dentro de este apartado se incluye la evaluación del estado de alerta:
Estado de alerta:
Tiene que ver más con una afección neurológica estructural, sobre todo a nivel del tallo cerebral
que es donde se encuentra el sistema reticular activador ascendente que tiene que ver con la
conciencia o el estado de vigilia del paciente. Para evaluarlo se usa la escala de Glasgow, con esta
se evalúa el nivel de conciencia de una persona, utilizando un lenguaje universal. Se puede utilizar
también para cualquier enfermedad neurológica que altere el nivel de conciencia, toma en cuenta
tres parámetros que son: apertura ocular, respuesta verbal y respuesta motora.
El puntaje más bajo es 3 puntos, mientras que el valor más alto es de 15 puntos.
ATENCIÓN:
Capacidad que tiene la persona de seleccionar o hacerse cargo de algo que le interesa, que le
afecta o le compromete en un tiempo dado. Intervienen el estado de vigilia, la memoria, el
pensamiento correcto y la voluntad. Tiene su base morfo-fisiológica en el centroencéfalo y el
lóbulo frontal que activan a toda la corteza cerebral, intervienen mediadores químicos como la
noradrenalina, la dopamina, la serotonina y la acetilcolina. Técnica exploratoria:
Para iniciar, se le muestran al paciente elementos gráficos que se ven en la parte de debajo de la
diapositiva:
Se le indica al paciente que los vea durante un minuto; después, se ocultan y se le
pregunta:
o ¿Cuántos elementos gráficos vio?
o ¿Cuántos lados tiene la figura del centro?
o ¿Cuántos lados tiene la última figura?
o ¿Cómo se llama la última figura?
Se le vuelven a mostrar los mismos cinco elementos durante 30 segundos; se vuelven a
ocultar y se le pide que los dibuje en el mismo orden.
Por último, solicítele que ponga atención a lo que se le va a ordenar; que primero escuche
y luego realice lo que se le diga; ordénele “cierre los ojos”, luego “abra la boca” y al final
“levante los brazos”, hágalo. Observe y valore sus respuestas.
Agresividad pasividad:
La agresividad es la capacidad que tiene la persona para oponerse y dominar los obstáculos que se
le presentan en la vida, se integra en el circuito formado por el núcleo amigdalino, el hipotálamo,
el tálamo óptico, la circunvolución del cíngulo y la 5a. circunvolución temporal, su base bioquímica
se encuentra en la acción de la testosterona, la adrenalina y la dopamina.
Técnica exploratoria:
Esto se interroga porque las crisis de agresividad se presentan en la epilepsia, las neoplasias y la
cisticercosis del lóbulo temporal (irritan el núcleo amigdalino), entre otros.
A nivel del tálamo óptico, el hipotálamo y la circunvolución límbica se secretan endorfinas que son
capaces de producir estados afectivos agradables y suprimir el dolor.
Técnica exploratoria:
Se observa el estado de ánimo del paciente durante la sesión clínica, aunque también se le
pueden hacer algunas preguntas como: ¿cómo percibe hoy sus sentimientos? ¿Cómo es su
relación con familiares, compañeros de la escuela y el trabajo? ¿Cómo ha influido su
enfermedad en la relación con las personas con las que usted convive?
Por último, se investiga con los familiares y amigos sobre su estado de ánimo habitual y si
se ha modificado con la enfermedad actual.
GNÓSIAS:
Percepciones de las características de los objetos que al ser coordinados o armonizados, brindan el
conocimiento íntegro de dichos objetos. Se integran en los circuitos tálamo-cortico-talámicos con
los lóbulos temporal, parietal y occipital. Se dividen en:
Olfatorias, acústicas, vestibulares: se integran en la interacción tálamo-cortical con el
lóbulo temporal.
Visuales: interacción tálamo-cortical con el lóbulo occipital.
Gustativas: se integran en la corteza gustativa, se compone de dos partes: el opérculo
frontal y la ínsula anterior.
Somestésicas: se integran en la interacción tálamo-cortical con el lóbulo parietal.
Técnica exploratoria:
Se le ofrece al paciente por separado objetos comunes como una naranja, un durazno, unas llaves,
entre otros; primero, con los ojos cerrados, se le pide que reconozca el olor, el sabor, el sonido, la
forma, el tamaño, la textura y el peso de ese objeto. Luego, se le indica que abra los ojos e
identifique la forma, los colores, el tamaño y la textura de ese objeto. Para terminar, se solicita
diga el nombre del objeto.
Para explorar las gnosias vestibulares, indique al paciente que se siente en un banco giratorio y
que cierre los ojos; se gira a la derecha en el banco, luego a la izquierdo, para finalmente
detenerlo; en cada uno de estos movimientos se le debe preguntar qué es lo que se le está
haciendo (que en este caso sería girarlo en un banco).
Memoria:
capacidad de citar en ese momento lo acontecido tiempo atrás. El proceso de la memoria consta
de la grabación, el almacenamiento y la reproducción de la información. Se divide en memoria
para hechos recientes o memoria a corto plazo (minutos, horas y días) y memoria para hechos
remotos o memoria a largo plazo (semanas, meses y años).
Tiene su sustrato morfofuncional en las conexiones del hipotálamo y el tálamo óptico con
la corteza cerebral de la 5ª circunvolución temporal y el hipocampo.
Técnica exploratoria:
Al explorar la memoria a corto plazo se le puede pedir al paciente que memorice una lista
de tres objetos que no estén relacionados ni fonológica ni semánticamente (por ejemplo:
bicicleta, escritorio, cepillo, etc.), y unos minutos después se le pide que los recuerde
(idealmente después de haberle realizado otra pregunta diferente que funcione como
distractor).
Para la memoria de mediano y largo plazo se le puede preguntar, por ejemplo, ¿a dónde fue
o que comió el día de ayer?, ¿en donde nació?, ¿cuál es su fecha de nacimiento?
Alteraciones:
Amnesia: incapacidad para citar en este momento lo acontecido tiempo atrás.
Dismnesia. Es la incapacidad en un momento dado para recordar detalles de lo acontecido
y hacerlo con facilidad después; se presenta en el alcoholismo y la desnutrición.
Lenguaje:
Medio de comunicación en el cual se utilizan signos sonoros y visuales.
El lenguaje se divide en:
Mímico. Comprende los signos que de manera intencional se realizan con las manos y los
músculos de la expresión facial. Se integra en hemisferio derecho.
Oral. Consta de las palabras pronunciadas. Se integra en hemisferio izquierdo.
Escrito. Usa las palabras escritas. Tiene como referente todo lo existente. Se integra en
hemisferio izquierdo.
Musical. Utiliza las notas musicales y sobre todo, transmite estados afectivos. Se integra
en hemisferio derecho.
Técnica exploratoria:
Lenguaje mímico: se hacen señas al paciente, tales como “venga”, “adiós”, “siéntese”,
solicitandole en cada caso que diga su significado. Después se le pide que él haga las
señas.
Lenguaje oral: se indica de manera verbal al paciente que haga lo que se le solicita, como:
“cierre los ojos”, “abra la boca”.
Lenguaje escrito: se le muestra al paciente órdenes escritas como: “cierre los ojos” o
“levante los brazos”, indicándole que haga lo que dice ahí. También deberá leer un párrafo
en voz alta y explicarlo y después que escriba algunas grases dictadas.
Lenguaje musical: se le muestra al paciente la grabación de alguna canción conocida; se le
pregunta qué instrumentos escucha.
Alteraciones:
Dislexia. Disminución de la capacidad para aprender a leer.
Alexia. Es la incapacidad para leer.
Agrafia. Es la incapacidad para ejecutar el lenguaje escrito.
Afasia. Es la incapacidad del paciente para comprender y expresar el lenguaje oral.
Entre otras.
ESQUEMA CORPORAL:
Representación o mapa cortical de las diversas porciones del organismo. Mediante esta función
cerebral la persona capta las diversas partes de su cuerpo como propias. Se integra entre el
centroencéfalo y el lóbulo parietal
Técnica exploratoria:
Se examina la percepción de las diferentes partes del cuerpo: el paciente con los ojos
cerrados, se le aplican estímulos táctiles y dolorosos, asimismo se explora el sentido de la
posición de los diversos segmentos corporales, sobre todo de las extremidades; en cada
caso se le pregunta ¿qué le hago? ¿En dónde lo siente?.
Se examina también el reconocimiento de la propiedad de las diversas partes del cuerpo:
se señala una mano del paciente, luego la otra, después un pie y se pregunta ¿de quién es
esa mano? ¿De quién es ese pie?.
Alteraciones:
Hemiasomatognosia: desconocimiento de pertenencia del hemicuerpo izquierdo. Aparece
en las lesiones del lóbulo parietal derecho.
Autotopoagnosia. Desconocimiento de las diversas partes del cuerpo al ser estimuladas.
Alucinaciones del esquema corporal: Se presenta por intoxicación con LSD.
ORIENTACIÓN ESPACIAL:
Capacidad que tenemos de percibir la relación que guarda nuestro cuerpo con los objetos del
entorno. Se integra entre el centroencéfalo y la corteza cerebral de los lóbulos occipital, temporal
y parietal del hemisferio cerebral derecho.
Técnica exploratoria:
Indicar al paciente que señale adelante y atrás; arriba y abajo; a la derecha y a la izquierda.
Alteraciones:
Desorientación espacial: es la incapacidad de percibir la relación que guarda la posición del
cuerpo con el entorno.
PRAXIAS:
Las praxias constituyen la capacidad de realizar movimientos voluntarios aprendidos y planeados
con una finalidad.
La comprensión de las praxias se integra en la interacción del tálamo con la corteza cerebral de la
encrucijada témporo-parieto-occipital; y la ejecución se integra en la interacción del tálamo con la
corteza cerebral de la 1a. y 2a. circunvoluciones frontales izquierdas, por delante le la
circunvolución frontal, donde nacen las vías piramidal y sinergista.
Técnica exploratoria:
Se le muestran al paciente figuras y se le indica que las copie, estas figuras pueden ser: línea recta,
un círculo, triángulo, cuadrado, cubo, una cara, una persona, una casa y un árbol.
Para examinar la ejecución de las praxias, se le ordena que dibuje, sin mostrárselas, las mismas
figuras.
Alteraciones:
Apraxia: Incapacidad para realizar movimientos voluntarios aprendidos y planeados con
una finalidad.
PENSAMIENTO CORRECTO:
Capacidad de enlazar representaciones mentales, conceptos, juicios y razonamientos sobre un
objeto de estudio. Se integra entre las conexiones del núcleo dorsomediano del tálamo óptico y la
corteza cerebral de la cara anterolateral del lóbulo frontal izquierdo.
Técnica exploratoria:
Se explora la capacidad del paciente para aplicar el principio de identidad, se pregunta:
¿este reloj que tengo en la mano es el mismo que tiene en su mano aquella persona?
Hay que explorar también la capacidad del paciente para aplicar el principio de no
contradicción, se pregunta: ¿usted puede estar enfermo y no estar enfermo al mismo
tiempo?
Alteraciones:
Pérdida de la autocrítica: incapacidad para realizar introspección sobre los pensamientos y
las acciones de la propia persona.
Soliloquios: monólogos continuos.
Aceleración del pensamiento: manifestada por verborrea, con varias ideas a la vez que se
precipitan en forma desordenada; se presenta en el hipertiroidismo.
Bradipsiquia: es el retardo en el pensamiento con asociación pobre de ideas;
hipotiroidismo y la depresión
CÁLCULO NUMÉRICO:
Se integra entre las conexiones tálamo-corticales correspondientes a la encrucijada témporo-
parieto-occipital del hemisferio dominante.
Técnica exploratoria:
Hay que tomar en cuenta que la complejidad de los cálculos numéricos dependerá del
grado de escolaridad del paciente.
Se le solicita hacer sumas y restas que nosotros le estamos mostrando con los dedos, así
como ir pidiendo que nos diga cuantos dedos le estamos mostrando.
En el caso de pacientes con escolaridad apropiada, se solicita que realicen restas cuyo
resultado es un número negativo.
También se puede examinar el cálculo numérico al solicitarle al paciente que realice por
escrito sumas y restas con cuatro cifras.
Alteraciones:
Acalculia: Pérdida de la capacidad de realizar cálculos matemáticos.
CONDUCTA VOLUNTARIA:
Capacidad que tiene la persona de elegir lo que considera valioso en su vida y de realizar las
acciones necesarias para lograrlo. Constituida por las acciones, praxias o hábitos que cada persona
realiza como producto de su elección.
Base morfofuncional en la interacción entre el hipotálamo y el tálamo óptico con la corteza
cerebral de los diversos lóbulos; en particular, el frontal, de donde se originan las vías sinergista y
piramidal para realizar el acto voluntario.
Técnica exploratoria:
Se valora la colaboración voluntaria que ha mostrado el paciente durante el estudio clínico. Hay
que investigar entre los familiares, amigos y compañeros del paciente sobre lo que más le gusta
hacer, el cuidado y empeño que pone en ello. Al final, se le pregunta al paciente el porqué de esa
conducta.
Alteraciones:
Apatía: paciente retraído, desinteresado e indiferente. Se presenta en depresión y
alcoholismo crónico.
Hipobulia o abulia: disminución o falta de realización de los actos voluntarios que antes el
paciente llevaba a cabo.
Tics: se presentan en la neurosis de ansiedad.
Se presentan en la depresión, el alcoholismo crónico, la farmacodependencia, las secuelas de
traumatismo craneoencefálico y de padecimiento vascular cerebral.
APRENDIZAJE:
Proceso mediante el cual el sujeto identifica y resuelve los problemas que se le presentan en la
vida cotidiana, de tal manera que lo lleva a pensar, a decir y a actuar de manera diferente y acorde
a la nueva situación.
Técnica exploratoria:
Se solicita al paciente que se aprenda, en el transcurso de 10 intentos, una lista de 10
palabras y resolver problemas aritméticos, como: Si Juan tiene cinco naranjas y Antonio
seis, ¿cuántas tienen entre los dos?
Alteraciones:
Dificultades en el aprendizaje.
Técnica exploratoria:
La creatividad se explora al evaluar la capacidad del sujeto para resolver problemas. Se
solicita al paciente que realice la tarea de la Torre de Hanoi, como sigue:
Se presenta el tablero con sus tres postes y cuatro aros de diferente tamaño, ordenadas
de abajo a arriba y de mayor a menor en forma piramidal.
El objetivo es que el px desplaze todos los aros del primero al tercer poste, de manera que
formen de nuevo una pirámide, pero se debe tomar cada uno de los aros y colocarlo en
otra posición y siempre que coloque un aro encima de otro, el que se sitúe arriba deberá
ser menor que el de abajo.
Alteraciones:
Dificultad para centrarse en una tarea y finalizarla sin un control ambiental externo.
Impulsividad: es la dificultad en el autocontrol para inhibir un pensamiento o acción.
Conciencia:
Conocimiento integrado de un objeto, una persona o una situación. Permite al sujeto darse cuenta
de quién es; con qué capacidades, apoyos y limitaciones cuenta, qué realiza para mejorar, etc.
Todo dentro de un contexto sociocultural que preserve el bien común y los derechos de los
demás.
Participan los circuitos cortico–tálamo–corticales, la memoria, la corteza cerebral de la encrucijada
témporo–parieto-occipital y la parte anterior de los lóbulos frontales.
Técnica exploratoria:
Se solicita a la persona que valore, mediante la aplicación de su escala axiológica (que es todo lo
que se refiere a los valores predominantes en una determinada sociedad ), una situación,
evaluando el aspecto hedónico (o placentero), vital, económico, estético, ético, científico y
religioso, por ejemplo:
El px se encuentra a la entrada de una estación del metro, ve a un señor tocando el violín y
su hijita le pide al paciente una moneda. Quizá la persona evaluada diga: desde el punto
de vista hedónico no es una situación placentera; desde el punto de vista vital, se nota que
el padre y su hija se esfuerzan por ganarse el alimento; desde el aspecto económico,
muestra que estas personas tienen que emigrar a las ciudades porque nuestro país no está
generando las mejores condiciones de existencia para la población; desde el concepto
estético, es bello escuchar música purépecha con un violín bien afinado; desde el aspecto
ético, se vale apoyar a estas personas con una moneda que no altera el bolsillo; desde el
punto científico no hay mucho que comentar; y desde el punto de vista religioso, pienso
que padre e hija dicen “a Dios rogando y con el canto dando”.
Con base en sus respuestas se valora el nivel de conciencia.
Alteraciones:
La falta de conciencia manifiesta en los vicios, la deshonestidad y los delitos.
1. Para empezar con el primer paso es necesario revisar la agudeza visual lejana con la
ayuda de la tabla de Snellen, donde el paciente indicara en la tabla hasta que letras
puede ver y/o distinguir. En cuanto a la agudeza visual cercana es recomendable
hacer uso de la tabla Jaeger, donde el paciente leerá una serie de texto en tamaño
decreciente, o la carta de Rosenbaum, que muestra letras y números que deben
colocarse a 30 cm de distancia y se identifica cuál es la línea de tipo más pequeño
que puede leer correctamente.
2. El segundo paso sería evaluar la visión cromática, donde simplemente se le
mostrarán al paciente los colores primarios (rojo, amarillo, azul, verde) y él tendrá
que identificar los colores de estos mismos. Hay que aclarar que esta prueba se
realiza en cada ojo por separado. Una alternativa más compleja es realizar la
prueba de Ishihara.
3. La siguiente evaluación seria revisar los campos visuales, donde se recomienda el
uso de campimetría por confrontación, donde el médico se sitúa frente al paciente,
el paciente debe taparse un ojo y el médico taparse el ojo contrario al del paciente,
situados de esta manera el médico procede a levantar el dedo o algún objeto al
alcance, moviéndolo a lo largo de los ejes principales del campo visual (superior,
inferior, temporal y nasal) a la misma distancia de ambos y el paciente deberá
indicar cuando vea o deje de ver el dedo u objeto. Esta técnica nos permite detectar
defectos importantes del campo visual, como las hemianopsias (Pérdida de la
visión periférica de un ojo o de ambos ojos ).
4. Por último tenemos la oftalmoscopia directa o examen de fondo de ojo, donde el
médico por medio del oftalmoscopio, evaluara la visión del paciente. Es
recomendable que este método sea utilizado en una habitación oscura haciendo que
el paciente mire fijamente hacía un punto, para que su pupila se dilate, esto
ayudando a una inspección fácil y precisa. El médico sostiene el oftalmoscopio con
la mano ipsilateral al lado que está explorando (si explora el ojo derecho- se
sostiene el oftalmoscopio con la mano derecha), se hace incidir el rayo de luz en el
ojo a explorar a una distancia de 30-35 cm en dirección nasal. Una vez identificado
el reflejo rojo, se acerca el oftalmoscopio lentamente hasta que se obtenga una
imagen, teniendo precaución para no incomodar al paciente. Se observará la retina
y se siguen los vasos hacia la retina nasal hasta encontrar el disco óptico. A
continuación, se siguen los vasos hacia la periferia en cada una de las cuatro
direcciones. Finalmente, se pide al paciente que mire directamente a la luz, para
inspeccionar brevemente la mácula.
Para evaluar la Motilidad extrínseca del ojo, el médico debe estar mirando continuamente
los movimientos oculares del paciente para evaluar si son conjugados y simétricos.
a) Se inspecciona la amplitud y simetría de la hendidura palpebral (dada por el músculo elevador
del párpado, inervado por el III nervio craneal). La paresia completa del III nervio produce caída
del parpado o ptosis palpebral.
b) Inspeccionar que la mirada conjugada sea normal; es decir, que ambos globos oculares se
encuentran simétricos, en posición central cuando se encuentran en reposo y no presenten ninguna
desviación. Para explorar los movimientos oculares, se pide al paciente que siga con la vista un
objeto o dedo del explorador, el cual deberá moverse en las direcciones de la mirada:
Lateral (músculo recto externo [inervación: VI nervio]).
Medial (músculo recto interno [inervación: III nervio]).
Arriba y lateral (músculo recto superior [inervación: III nervio]).
Abajo y lateral (músculo recto inferior [inervación: III nervio]).
Arriba y medial (músculo oblicuo inferior [inervación: III nervio]).
Abajo y medial (músculo oblicuo superior [inervación: IV nervio]).
Sensitiva
Se explora la sensibilidad facial táctil de las tres ramas del nervio (1.a oftálmica, 2.a maxilar y 3.a
mandibular). La exploración completa va a requerir la evaluación de la sensibilidad al tacto grueso
superficial, con un objeto delgado y romo (cepillo de cerdas suaves o algodón); al dolor con un
objeto puntiagudo y la temperatura.
Se pide al paciente que cierre los ojos y con el objeto elegido se toca suavemente en el territorio
inervado por cada una de las ramas de manera bilateral, comparativa y de arriba a abajo.
Primero el paciente deberá indicar sólo si siente o no, y en un segundo lugar se preguntará si existe
una diferencia entre la sensación de un lado y otro de la cara (esto para identificar áreas de
hipoestesia).
Para que esta exploración resulte confiable es muy importante no sugerir la respuesta, por ejemplo,
“siente esto… o siente aquí…”; sino que lo correcto sería decirle al paciente: “cada vez que sienta
algo en la cara, indíquemelo diciendo ‘sí’…”.
La exploración del reflejo corneal (se produce cierre palpebral rozando suavemente el borde de la
córnea con un objeto limpio y romo) solo se recomienda en el caso de pacientes que no cooperan
adecuadamente para la exploración sensitiva o en pacientes con alteraciones del estado de alerta.