DOGMAS MARIANOS:
La Inmaculada Concepción de María
La fiesta de la Inmaculada Concepción de María es celebrada el 8 de
diciembre, y fue definida inicialmente en 1476 por el Papa Sixto IV. La
Inmaculada Concepción fue solemnemente definida como un dogma por el
Papa Pío IX en su constitución Ineffabilis Deus, el 8 de diciembre de
1854 como una verdad infalible revelada por la orientación del Espíritu
Santo. El dogma se define que para ser la madre del Hijo de Dios, María
es preservada de toda mancha de pecado, desde el primer instante de su
vida, es decir desde su concepción por sus padres los santos Joaquín y
Ana, siendo la Llena de Gracia y la toda santa.
Muchos escritos de los Padres de la Iglesia ya defendían también la
Inmaculada Concepción de María pues, una vez que Jesús se volvió
encarnado por medio de la Virgen María, era adecuado que ella estuviese
completamente libre del pecado para expresar su Hijo.
La Virginidad Perpetua de María
La Virginidad perpetua de María es el segundo dogma mariano de la Iglesia
católica y de la Iglesia oriental ortodoxa según el cual María fue virgen
antes, durante y después del parto y no tuvo otros hijos.6 Afirma la
"real y perpetua virginidad incluso en el acto de dar a luz el Hijo de Dios
hecho hombre."7 El Segundo concilio de Constantinopla (año 553) le
otorgó a María el título de "siempre virgen".
En el año 107, Ignacio de Antioquia ya describía la virginidad de
María. Santo Tomás de Aquino también enseñó esta doctrina que María
dio el nacimiento milagroso sin abertura del útero, y sin perjuicio para
el himen.
MIGUEL HUAMAN FLORES
5° “B”
GRUPO A
La Asunción de la Virgen María
De acuerdo a la tradición apostólica, la Virgen María al final de su vida
terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial.
"Después de levantar una oración a Dios en muchas y reiteradas ocasiones
e invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios
Omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia, para
honra de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y la
muerte, para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo
y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo,
los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos,
declaramos y definimos que sea dogma divinamente revelado que la
Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, cumplido el curso de
su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial".
Divina Maternidad
La Maternidad Divina es el fundamento del culto Mariano. Jesús es
hombre y Dios al mismo tiempo, no es dos personas en una, sino que una
persona que integra estas dos naturalezas. María entonces, es madre de
Jesús en su integridad, siendo así Madre de Dios. Cerca de 200 obispos
se reunieron en el año 473 a discutir el tema y llegaron a la conclusión
de que “La Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo, Cristo, es
Dios”. El Papa Clementino, en el concilio de Éfeso lo expresó así: "Si
alguno no confesare que el Emmanuel (Cristo) es verdaderamente Dios, y
que por tanto, la Santísima Virgen es Madre de Dios, porque parió según
la carne al Verbo de Dios hecho carne, sea anatema".
OPINION:
MIGUEL HUAMAN FLORES
5° “B”
GRUPO A
Considero estos dogmas parte importante a tomar en la vida,
ya que en ellas nos refleja lo que es María y su vida como
Madre de nuestro señor Jesucristo, y también un ejemplo a
seguir. Con fe hacia Dios y su poder de crear un ser libre del
pecado y su gran fe hacia el en todo momento.
Los dogmas marianos nos demuestran partes importantes de la
virgen María, como lo es su asenso hacia el cielo en el cual a
diferencia de su hijo Jesús, a ella la llevaron Ángeles.
MIGUEL HUAMAN FLORES
5° “B”
GRUPO A