Vulnerabilidad, exclusión y discriminación.
Dentro de mi entorno cotidiano han sido contadas veces las que he vivido un acto
discriminatorio, exclusivo o en el que alguna persona se haya visto vulnerada.
Si bien el hecho de no haberlo vivido recientemente no quiere decir que jamás me
haya topado con algún acto de este tipo.
Durante toda mi vida académica he llevado la materia de Educación Física ahora
en la prepa llamada Cultura y Activación Física, pese a que el mejor atleta ni el
mejor deportista siempre le he echado ganas para convivir y sobre todo acreditar
la materia, pese a esto nunca me sentí discriminado por no saber hacer ciertos
ejercicios o actividades, aunque sí me regañaban por no hacerlos bien nunca se
llegó al punto en el que me sintiera ofendido o excluido.
Ciertas veces llegué a percatarme de que las personas con menos habilidad física
solíamos ser las últimas en participar o las menos elegidas.
Llegué a tener compañeros con sobrepeso y normalmente eran los que menos
participaban, pero era muy notorio la exclusión que llegaban a sufrir e incluso no
me enorgullezco de que en cierto momento llegué a no juntarme con esas
personas solo por un prejuicio relacionado con su peso.
Es innegable que en la escuela es uno de los lugares donde la población infantil y
juvenil sufre de rechazo, discriminación y exclusión por parte de sus demás
compañeros, y todo esto les afecta emocionalmente e incluso físicamente por lo
que tenemos que liberarnos de todos estos prejuicios