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Restauración Ecológica en Cafetales Abandonados

Este documento presenta una tesis sobre el comportamiento de especies forestales en grupos funcionales con fines de restauración ecológica en un cafetal abandonado en la región de San Martín, Perú. La tesis evalúa parámetros morfométricos, incidencia de plagas y mortalidad de plantas de cinco especies (Shiringa, Mashonaste, Bolaina negra, Lagarto caspi y Shaina) establecidas en el sitio. El estudio forma parte de un proyecto de restauración ejecutado por CIMA Cord
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Restauración Ecológica en Cafetales Abandonados

Este documento presenta una tesis sobre el comportamiento de especies forestales en grupos funcionales con fines de restauración ecológica en un cafetal abandonado en la región de San Martín, Perú. La tesis evalúa parámetros morfométricos, incidencia de plagas y mortalidad de plantas de cinco especies (Shiringa, Mashonaste, Bolaina negra, Lagarto caspi y Shaina) establecidas en el sitio. El estudio forma parte de un proyecto de restauración ejecutado por CIMA Cord
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UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA DE LA SELVA

FACULTAD DE RECURSOS NATURALES RENOVABLES

ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERÍA FORESTAL

TESIS

COMPORTAMIENTO DE ESPECIES FORESTALES EN GRUPOS

FUNCIONALES CON FINES DE RESTAURACIÓN ECOLÓGICA EN UN

CAFETAL ABANDONADO, CASERÍO SAN JUAN, REGIÓN SAN MARTÍN

TESIS PARA OPTAR EL TÍTULO PROFESIONAL DE:

INGENIERO FORESTAL

PRESENTADO POR:

JIMAYEL JOHNNY TRINIDAD SUMARAN

2020
UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA DE LA SELVA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES RENOVABLES

ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERÍA FORESTAL

COMPORTAMIENTO DE ESPECIES FORESTALES EN GRUPOS


FUNCIONALES CON FINES DE RESTAURACIÓN ECOLÓGICA EN UN
CAFETAL ABANDONADO, CASERÍO SAN JUAN, REGIÓN SAN MARTÍN

Autor : Jimayel Johnny Trinidad Sumaran

Asesores de tesis : M. Sc. Wilfredo Tello Zevallos

M. Sc. David P. Quispe Janampa

Escuela profesional : Escuela Profesional de Ingeniería Forestal

Programa de investigación : Gestión de bosques y plantaciones forestales

Línea : Recuperación de Ecosistemas Forestales

Eje temático : Evaluación de Especies Forestales

Potenciales para Restauración

Lugar de ejecución : Caserío San Juan - Región San Martín

Duración del trabajo : Fecha de inicio : 27 de abril 2018


Fecha de término : 27 de octubre 2018

Financiamiento : 3.616,8 soles

Otros : CIMA Cordillera Azul


DEDICATORIA

A Dios todo poderoso por su

misericordia y amor infinito por hacer

de mí un profesional.

A mis padres Benigna Sumaran Baylon

que me guía desde el cielo y

Guadalupe Trinidad Aquíno; por su

inmenso amor, dedicación y entrega

brindado durante todo este tiempo para

ser cada día mejor.

A mis hermanos Bertha. Rosio. Erika L.

Nery L. Elmer. Freddy. Michael L.

Trinidad; porque sin ellos no Podría

haber cumplido este logro y sueño.


AGRADECIMIENTOS

Al Blo. Jorge Watanave Sato gerente del proyecto “Estrategias escalables de

Restauración Ecológica del Paisaje”, por permitirme formar parte del equipo de

investigadores del proyecto a través del convenio institucional entre CIMA

Cordillera Azul y la UNAS acorde a la Resolución N° 564-2017-CU-R-UNAS.

A los docentes de la Escuela Profesional de Ingenieria Forestal, por haberme

brindando sus conocimientos en las diferentes materias de la especialidad.

Al equipo técnico de campo de CIMA Cordillera Azul y los asistentes de la ECA

quienes participaron en la instalación de las especies forestales y en especial al

técnico de campo sub sector Tres Unidos Ing. Roman Montilla Flores por su

apoyo.

A la población del Caserío San Juan por su amabilidad y hospitalidad, en

especial a don Julio Toro Rojas y familia.

A mis amigos y compañeros de la vida universitaria. Por su apoyo incondicional

y acompañamiento durante este proceso de formación profesional y personal.

Para todos ellos. Muchas gracias y que Dios los bendiga


ÍNDICE

Página

I. INTRODUCCIÓN ....................................................................................... 1

II. REVISIÓN DE LITERATURA .................................................................... 4

2.1. Antecedentes .................................................................................... 4

2.2. Capacidad adaptativa...................................................................... 13

2.2.1. La temperatura: adaptaciones ............................................ 14

2.2.2. La humedad: adaptaciones ................................................ 15

2.2.3. La luz: adaptaciones ........................................................... 16

2.3. Restauración ecológica ................................................................... 18

2.4. Especies forestales ......................................................................... 18

2.4.1. Shiringa .............................................................................. 19

2.4.2. Mashonaste ........................................................................ 19

2.4.3. Bolaina negra ..................................................................... 20

2.4.4. Lagarto caspi ...................................................................... 21

2.4.5. Shaina ................................................................................ 22

2.5. Grupos funcionales ......................................................................... 22

2.6. Restauración de áreas intervenidas ................................................ 25

III. MATERIALES Y MÉTODOS ................................................................... 27


3.1. Lugar de ejecución .......................................................................... 27

3.2. Ubicación política ............................................................................ 27

3.3. Ubicación geográfica ....................................................................... 27

3.3.1. Características climáticas y zona de vida ........................... 28

3.3.2. Historia de disturbio ............................................................ 28

3.3.3. Ecosistema de referencia ................................................... 29

3.4. Metodología .................................................................................... 30

3.4.1. Planificación y diseño de trabajo ........................................ 30

3.4.2. Intervención del tesista ....................................................... 32

3.4.3. Parámetros morfométricos de las especies

forestales establecidas a través de grupos

funcionales con fines de restauración ecológica en

áreas intervenidas .............................................................. 34

3.4.4. Incidencia de plagas en las especies forestales

establecidas a través de grupos funcionales con

fines de restauración ecológica en áreas

intervenidas ........................................................................ 38

3.4.5. Evaluación la mortalidad de plantas en las especies

forestales establecidas a través de grupos

funcionales con fines de restauración ecológica en

áreas intervenidas .............................................................. 39

3.5. Características de la investigación .................................................. 40


3.5.1. Población de estudio .......................................................... 40

3.5.2. Unidad de estudio ............................................................... 42

3.5.3. Variables en estudio ........................................................... 43

IV. RESULTADOS ........................................................................................ 44

4.1. Parámetros morfométricos de las especies forestales

establecidas a través de grupos funcionales con fines de

restauración ecológica en áreas intervenidas ................................. 44

4.1.1. Altura .................................................................................. 44

4.1.2. Diámetro de copa ............................................................... 48

4.1.3. Diámetro del tallo ................................................................ 52

4.1.4. Porcentaje de copa ............................................................. 56

4.1.5. Grado de cobertura de copa ............................................... 60

4.1.6. Índice de copa .................................................................... 64

4.1.7. Forma de copa ................................................................... 68

4.1.8. Índice de espacio vital ........................................................ 72

4.1.9. Manto de copa .................................................................... 76

4.1.10. Esbeltez .............................................................................. 80

4.2. Incidencia de plagas en las especies forestales establecidas

a través de grupos funcionales con fines de restauración

ecológica áreas intervenidas ........................................................... 84

4.3. Mortalidad de plantas de las especies forestales

establecidas a través de grupos funcionales con fines de

restauración ecológica en áreas intervenidas ................................. 85


V. DISCUSIÓN ............................................................................................. 87

5.1. Parámetros morfométricos de las especies forestales

establecidas a través de grupos funcionales con fines de

restauración ecológica en áreas intervenidas ................................. 87

5.2. Incidencia de plagas en las especies forestales establecidas

a través de grupos funcionales con fines de restauración

ecológica áreas intervenidas ........................................................... 91

5.3. Mortalidad de plantas de las especies forestales

establecidas a través de grupos funcionales con fines de

restauración ecológica en áreas intervenidas ................................. 92

VI. CONCLUSIONES .................................................................................... 94

VII. RECOMENDACIONES ............................................................................ 95

VIII. ABSTRACT.............................................................................................. 96

IX. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ........................................................ 97

ANEXO .................................................................................................. 110


ÍNDICE DE CUADROS

Cuadro Página

1. Especies forestales considerados en el estudio. ................................. 41

2. ANVA para la altura total de las especies establecidas con

fines de restauración. .......................................................................... 45

3. Comparación de medias para la altura total (cm) de las

especies establecidas con fines de restauración. ............................... 46

4. ANVA para la altura total en las especies establecidas por

grupos funcionales con fines de restauración. .................................... 47

5. ANVA para el diámetro de copa de las especies establecidas

con fines de restauración. ................................................................... 48

6. Comparación de medias para el diámetro de copa (cm) de las

especies establecidas con fines de restauración. ............................... 50

7. ANVA para el diámetro de copa de las especies establecidas

por grupos funcionales con fines de restauración. .............................. 51

8. ANVA para el diámetro del tallo de las especies establecidas

con fines de restauración. ................................................................... 52

9. Comparación de medias para el diámetro del tallo (cm) de las

especies establecidas con fines de restauración. ............................... 54

10. ANVA para el diámetro del tallo de las especies establecidas

por grupos funcionales con fines de restauración. .............................. 55

11. ANVA para el porcentaje de copa de las especies establecidas

con fines de restauración. ................................................................... 56


12. Comparación de medias para el porcentaje de copa de las

especies establecidas con fines de restauración. ............................... 58

13. ANVA para el porcentaje de copa de las especies establecidas

por grupos funcionales con fines de restauración. .............................. 59

14. ANVA para el grado de cobertura de copa de las especies

establecidas con fines de restauración................................................ 60

15. Comparación de medias para el grado de cobertura de copa

de especies establecidas con fines de restauración. .......................... 62

16. ANVA para el grado de cobertura de copa de las especies

establecidas por grupos funcionales con fines de restauración. ......... 63

17. ANVA para el índice de copa de las especies establecidas con

fines de restauración. .......................................................................... 64

18. Comparación de medias para el índice de copa de las

especies establecidas con fines de restauración. ............................... 66

19. ANVA para el índice de copa de las especies establecidas por

grupos funcionales con fines de restauración. .................................... 67

20. ANVA para la forma de copa de las especies establecidas con

fines de restauración. .......................................................................... 68

21. Comparación de medias para la forma de copa de las especies

establecidas con fines de restauración................................................ 70

22. ANVA para la forma de copa de las especies establecidas por

grupos funcionales con fines de restauración. .................................... 71

23. ANVA para el índice de espacio vital de las especies

establecidas con fines de restauración................................................ 72


24. Comparación de medias para el índice de espacio vital de las

especies establecidas con fines de restauración. ............................... 74

25. ANVA para el índice de espacio vital de las especies


establecidas por grupos funcionales con fines de restauración. ......... 75

26. ANVA para el manto de copa de las especies establecidas con


fines de restauración. .......................................................................... 76

27. Comparación de medias para el manto de copa de las


especies establecidas con fines de restauración. ............................... 78

28. ANVA para el manto de copa de las especies establecidas por


grupos funcionales con fines de restauración. .................................... 79

29. ANVA para la esbeltez de las especies establecidas con fines


de restauración. ................................................................................... 80

30. Comparación de medias para la esbeltez de las especies


establecidas con fines de restauración................................................ 82

31. ANVA para la esbeltez de las especies establecidas por


grupos funcionales con fines de restauración. .................................... 83

32. Daño ocasionado e insectos en las plantas establecidas con


fines de restauración. .......................................................................... 84

33. Mortalidad de plantas utilizadas con fines de restauración. ................ 85

34. Grupos funcionales y especies establecidas. .................................... 111

35. Altura total (cm), altura del fuste (cm) y diámetro del tallo (cm)
de las especies establecidas con fines de restauración. ................... 114
36. Diámetro de copa (cm) de las especies establecidas con fines

de restauración. ................................................................................. 127


ÍNDICE DE FIGURAS

Figura Página

1. Esquema del proceso en la medición del diámetro de copa. .............. 35

2. Esquema para el cálculo de los parámetros morfométricos. ............... 38

3. Esquema de dispersión de los grupos funcionales establecidos

en los claros de un excafetal. .............................................................. 42

4. Esquema de la unidad de estudio adaptado del método de

grupos espaciados (Anderson 1953) en un claro de un

excafetal. ............................................................................................. 43

5. Codificación de las especies. ............................................................ 141

6. Medición del diámetro de tallo en el caimito. ..................................... 141

7. Medición de la altura total en caimito. ............................................... 142

8. Medición de la altura total en shiringa. .............................................. 142

9. Bolaina negra con hojas dañadas por el ataque de insectos. ........... 143

10. Larva de lepidóptero que ocasionó daño a las hojas de algunas

especies. ........................................................................................... 143

11. Mapa de ubicación. ........................................................................... 144

12. Mapa fisiográfico. .............................................................................. 145

13. Mapa de dispersión. .......................................................................... 146

14. Resultados del análisis de suelos. .................................................... 147


RESUMEN

En un predio ubicado en el caserío San Juan de la región San Martín se realizó

el estudio cuyo objetivo fue evaluar el comportamiento de especies forestales

en grupos funcionales con fines de restauración ecológica establecidas en un

cafetal abandonado; las especies plantadas fueron: Cordia alliodora (Ruiz &

Pav.) Cham., Symphonia globulifera L. f., Guazuma ulmifolia Lam., Pouteria

guianensis Aubl., Trattinnickia aspera (Standl.) Swart, Calophyllum brasiliense

Cambess., Clarisia racemosa Ruiz & Pav., Aniba puchury-minor (Mart.) Mez,

Ocotea marmellensis Mez y Nectandra amplifolia Rusby, distribuidos bajo la

técnica de grupos espaciado Anderson, a los cuales se les ha medido las

características morfométricas a los seis y 12 meses posteriores a su

establecimiento, siendo sometidos al análisis de la varianza y la comparación

de medias de Duncan. Las especies Hevea guianensis, C. racemosa, C.

brasiliense y N. amplifolia presentaron mayores características morfométricas

(altura total, ancho de copa, diámetro del tallo, grado de cobertura de copa,

forma de copa, manto de copa y esbeltez) pero con ausncia de diferencias

estadísticas entre los grupos establecidos; además hubo mayor mortalidad en

C. alliodora. Se concluye que H. guianensis, C. racemosa, C. brasiliense y N.

amplifolia presentan potencial para ser utilizadas en restauración.

Palabras claves: restauración, competencia, morfometría, plagas, mortalidad.


1

I. INTRODUCCIÓN

El comportamiento de las plantas durante millones de años son

verdaderamente increíbles. La variedad de estrategias para sobrevivir con poca

agua durante los meses de estación seca (junio – agosto) es sorprendente. El

bosque tropical seco en épocas de poca lluvia que parece ser sólo un

conglomerado de ramas secas, es un sistema de interacciones sumamente

preciso y muy bien adaptado a las condiciones climáticas. Desde las

estrategias de las semillas, hasta la estructura misma de las plantas, todo

parece estar perfectamente ajustado al entorno ambiental.

Actualmente hay grandes extensiones de bosques intervenidas por

la agricultura migratoria en la selva peruana, esto ha evidenciado que en la

región San Martín las extensas áreas verdes se están fragmentando cada día

por la deforestación por una agricultura insostenible, al pasar los años la

producción de cultivos agrícolas están mermando hasta llegar a un punto de

abandonar estos cultivos, en el afán de recuperar estas áreas abandonadas

muchos proyectos plantean la reforestación de especies forestales en aquellas

áreas .Uno de las grandes problemas a afrontar en plantaciones de especies

forestales en campo definitivo, es el comportamiento de las especies en áreas

intervenidas (cafétales abandonado); sin embargo, son pocos los trabajos de

investigación sobre comportamiento de especies forestales en suelos

intervenidos con fines de restauración de ecosistemas forestales.


2

Las áreas donde se tienen cultivos permanentes son abundantes

en la región San Martín, algunos de ellos se necesitan restablecer con la

finalidad de que se incrementen sus servicios ambientales, pero hay limitantes

de estudios sobre qué especies se puede establecer con la finalidad de

rehabilitar en el menor tiempo el sistema de uso, motivo por el cual se generan

interrogantes como ¿cuál será el comportamiento de las especies forestales

establecidas a través de grupos funcionales en un cafetal abandonado del

caserío San Juan en la región San Martín?

Se logró demostrar la hipótesis referida a que “el comportamiento

de especies forestales en grupos funcionales con fines de restauración

ecológica en un cafetal abandonado de diez años del caserío San Juan de la

región San Martín son diferentes debido a sus características propias”. Con la

finalidad de alcanzar lo considerado en el estudio, se plantearon como

objetivos los siguientes:

Objetivo general

 Evaluar el comportamiento de especies forestales en grupos

funcionales con fines de restauración ecológica en un cafetal

abandonado del caserío San Juan de la región San Martín.

Objetivos específicos

 Comparar los parámetros morfométricos de las especies forestales

establecidas a través de grupos funcionales con fines de restauración

ecológica en áreas intervenidas.


3

 Determinar la incidencia de plagas en las especies forestales

establecidas a través de grupos funcionales con fines de restauración

ecológica áreas intervenidas.

 Determinar la mortalidad de plantas de las especies forestales

establecidas a través de grupos funcionales con fines de restauración

ecológica en áreas intervenidas.


4

II. REVISIÓN DE LITERATURA

2.1. Antecedentes

“En la Reserva Nacional Lanín se realizaban aclareos sucesivos

como parte del manejo silvicultural del bosque de Nothofagus dombeyi, N.

alpina y N. obliqua desconociendo su efecto sobre la composición y estructura

de la regeneración natural, es por ello que,” Sola et al. (2015) “evaluaron la

cobertura del dosel, composición y área basal de los individuos adultos, y la

composición, edad y distribución espacial de los renovales. La densidad de

adultos antes de la corta fue 26% para N. dombeyi, 38% para N. alpina y 35%

para N. obliqua, y la remanente fue 20%, 44% y 36%, respectivamente.

Previamente al aprovechamiento, el 92% de la regeneración estaba constituida

por N. alpina, y luego principalmente por N. obliqua (45%) y N. dombeyi (42 %).

Estos valores no se correlacionaron con el área basal de adultos. La edad de

los renovales fue mayor en sitios con alta cobertura de dosel y N. alpina fue la

especie que se instaló última. El aprovechamiento del bosque de Nothofagus

no promovió el mantenimiento de la composición relativa original de la

regeneración. El tiempo de colonización de las especies de Nothofagus

disminuiría y una mayor cantidad de renovales de N. alpina, especie más

tolerante a la sombra, se establecería si la cobertura remanente fuera superior

a la recomendada en los planes de manejo.”


5

Granados et al. (1998) describen que “las adaptaciones y

estrategias de las plantas de zonas áridas, indicando que en las zonas áridas

los organismos se enfrentan a condiciones ambientales extremos como es la

sequía, que les obligan a desarrollar adaptaciones morfofisiológicas, por

ejemplo, su eficiente sistema radicular, la suculencia, la estructura epidémica,

vías fotosintéticas alternativas (C4 y CAM), una gran diversidad de metabolitos

secundarios que les permiten enfrentar los factores ambientales bióticos y

abióticos; además de estrategias de supervivencia para escapar, evadir y

tolerar los factores adversos a que están expuestas.”

Castellanos-Castro y Bonilla (2011) “realizaron un estudio con el

objetivo de identificar grupos funcionales de plantas en bordes de avance de un

bosque alto andino y la evaluación de su importancia en el curso de la sucesión

secundaria en pastizales abandonados. Con base en levantamientos de

vegetación de 10 x 10 m para el estrato arbóreo-arbustivo y de 1 x 1 m para el

estrato herbáceo, y la revisión de atributos vitales de las especies registradas,

se realizó una clasificación multivariante de las especies en grupos emergentes

de plantas. Los atributos más importantes para la clasificación de los grupos

emergentes fueron el método de dispersión y la ramificación basal de tallo;

adicionalmente se presentaron diferencias entre los grupos del estrato

arbustivo-arbóreo en la presencia de propagación vegetativa, el área foliar

específica y el cociente altura/diámetro a la altura del pecho. Se definieron

cuatros grupos para las especies de estrato herbáceo y cinco para las del

estrato arbustivo-arbóreo, los cuales reúnen especies con estrategias de

colonización similares. Dentro de los grupos definidos, las especies herbáceas


6

dispersadas por diversos medios abióticos, las especies arbustivas con

ramificación basal dispersadas por viento y las especies dispersadas por aves

representan estrategias claves en la colonización del área de potrero

adyacente dominada por Holcus lanatus y en la facilitación del establecimiento

de especies del bosque secundario.”

Soto (2000) “caracterizó la estructura y la diversidad de plantas

leñosas en cafetales con sombra en Chiapas y encuentra 79 especies de

sombra, la mayoría maderables; 90% de estas especies son nativas y

representan el 40% de la flora de las selvas tropicales y de los bosques

mesófilos de la región; de tal manera, considera que los cafetales son

agroecosistemas complejos en estructura y diversidad, con altas coberturas y

densidad de plantas leñosas. También analiza el efecto de la sombra en la

producción de café y anota que con una cobertura de 45% se obtienen los

mejores rendimientos, con bajos niveles de incidencia de roya, broca y

malezas.”

Bandeira (2002) “encontró aumento de la cobertura vegetal,

probablemente por el establecimiento de plantaciones agroforestales de café;

estudió la estructura de las plantaciones rústicas de café y los factores que

intervienen para la construcción de una plantación en la comunidad de Rancho

Grande, Oaxaca y encontró 35 especies de árboles que se usan como sombra

del café; de éstos, 22 son especies de bosques secundarios o primarios y

considera que la diversidad β (recambio de especies entre parcelas) es la más

importante en la conservación de especies leñosas en los cafetales.”


7

Bandeira et al. (2005) “estudiaron los patrones de variación de la

flora en las plantaciones rústicas de café en una comunidad indígena de

Oaxaca, uniendo muestreos en cafetales y entrevistas a los dueños de las

parcelas; sus resultados indican que las plantaciones examinadas son

altamente heterogéneas y que la variación es dada por una combinación de

variables como el manejo agrícola, la cobertura original y las diferencias en el

estado de desarrollo de los cafetales. Concluyen que la totalidad de las

parcelas de café, con su alta heterogeneidad florística (valor alto de diversidad

β), es lo que hace valioso este sistema agroforestal en la conservación de la

diversidad.”

En la Sierra Norte de Puebla (SNP), los cafetales son plantaciones

o sistemas agroforestales muy variados en su composición y estructura que

incorporan diversos árboles para sombra; Basurto (1982) “analizó el impacto de

la cafeticulturización en 2 comunidades nahuas y la transformación de los

huertos familiares en cafetales; registra 500 especies de flora útil, 300 de las

cuales se encuentran en huertos familiares y cafetales.” Cruz (1995) “describió

los sistemas cafetaleros recién establecidos en Jilotzingo, municipio de

Zacatlán y menciona el empleo de especies como Alnus firmifolia Fernald, Inga

jinicuil Schltdl., plátano (Musa acuminata Colla x M. balbisiana Colla) y guayaba

(Psidium guajava L.) para sombra de esos cafetales.” En Xochitlán, Cruz (2004)

“encuentra 67 especies para sombra en 20 plantíos muestreados, 55 de las

cuales tienen además otros usos (combustible, alimento, medicina, madera);

estas especies pueden ser toleradas, promovidas o cultivadas; destacan por su

valor de importancia el chalahuite blanco (Inga latibracteata Harms), el hilite


8

(Alnus acuminata ssp. arguta (Schltdl.) Furlow) y el jonote (Heliocarpus

appendiculatus Turcz.).”

La composición florística de los cafetales se afecta con el tipo de

clima, la altitud y las preferencias y conocimientos de los cafeticultores.

Martínez et al. (2004) “analizan la cadena productiva de la pimienta en el

municipio de Tuzamapan, donde crece dentro de los cafetales, y encuentran

que la densidad de la especie se ha duplicado en los últimos 20 años, debido al

incremento en la demanda internacional del producto y al desarrollo de las vías

de comercialización. La pimienta presenta un manejo sustentable y es un

recurso con gran potencial, siendo un ejemplo de la versatilidad de los

cafetales para proporcionar a los productores nuevas fuentes de ingreso.”

“El sombreado define el manejo de especies silvestres y cultivadas;

su conocimiento es primordial para entender la estructura y flora de los

cafetales, y tiene relación con aspectos de fitomejoramiento, parasitología,

etnobotánica, ecología, edafología y conservación de la biodiversidad” (Godoy

y Bennett, 1989; Nestel y Altieri, 1992; Nestel 1995; Perfecto et al. 1996;

Perfecto y Vandermeer 1996; Noble y Dirzo 1997).

Camargo (2014) “evaluaron las 68 especies pertenecientes al

relicto de bosque seco tropical de 200 ha en las cuales se midieron 6 rasgos

funcionales de hoja y tallo. A partir de análisis multivariado se generaron 4

grupos funcionales. El primer grupo se compone de arbustos pioneros donde la

familia más representativa en número de especies es la Fabaceae – Mimosoide


9

donde encontramos Vachellia farnesiana y Chloroleucon bogotense, el

segundo de árboles pioneros donde la mayor representación es de la familia

Myrtacecae, el tercero árboles con características intermedias y un cuarto

grupo de especies típicas de sucesiones avanzadas, allí las más

representativas hacen parte de las Fabaceae - Mimosoide con tres especies

Phitecellobium dulce, Platymiscium hebestachyum y Senegalia affinis. Estos

cuatro grupos se proponen para procesos de restauración de áreas

degradadas e intervenidas en el bosque seco tropical, el primero para zonas

muy erosionadas y descubiertas, el segundo para áreas de intervención no

muy drásticas, los dos restantes para enriquecimiento de sucesiones

tempranas con buena formación y recuperación.”

Vásquez-Valderrama y Solorza-Bejarano (2018) “analizaron los

atributos funcionales de las especies vegetales de ocho especies vegetales

incorporadas en áreas piloto de investigación en restauración ecológica

presentes en Bogotá. Se registró el área foliar (AF), área foliar específica

(AFE), contenido foliar de materia seca (CFMS), densidad de madera (dB),

altura máxima (Hmax) y hábito de crecimiento de Ageratina aristei, Abatia

parviflora, Baccharis latifolia, Myrcianthes leucoxyla, Solanum oblongifolium,

Vallea stipularis, Viburnum triphyllum y Xylosma spiculifera. Encontraron tres

grupos funcionales, los cuales presentan características de especies

exclusivamente adquisitivas o adquisitiva-conservativa, lo que sugiere

diferentes mecanismo y estrategias y mecanismos de adaptación a las

condiciones de recuperación de las áreas perturbadas.”


10

Cano-Arboleda et al. (2015) “realizaron el análisis funcional de la

vegetación de bosques y arbustales con el fin de seleccionar especies claves

para la restauración teniendo en cuenta sus características funcionales. Se

seleccionaron 44 especies para bosque y 33 para arbustales, se midieron 9

rasgos funcionales (estructurales, foliares y reproductivos). Se encontró siete

grupos y en arbustales cinco grupos. Los rasgos funcionales con mayor

importancia en la definición de los grupos en el bosque fueron densidad de

madera y peso específico foliar (LMA). En arbustales, los rasgos más

importantes fueron el índice de vulnerabilidad a la sequía y grosor foliar. Las

características de los rasgos observados se relacionan con la resistencia y

tolerancia a la sequía, por lo tanto, el factor más importante en la expresión

funcional de éste tipo de vegetación es el recurso hídrico. A partir de las

diferencias funcionales de los grupos se logró distinguir una amplia gama de

estrategias ecológicas (diversidad de rasgos), las cuáles agrupan información

pertinente a su crecimiento, resistencia, características vegetativas y

reproductivas.”

Montenegro y Vargas (2011) “muestrearon la vegetación leñosa a

lo largo de un gradiente matriz – borde - interior en dos parches de bosque

altoandino, con tres tipos de borde: borde de chusque, paramizado y antiguo en

un estado sucesional más avanzado. Se denominaron especies típicas de

borde, aquellas con la mayor abundancia, capaces de colonizar la matriz

adyacente y presente en ambos parches. El conjunto de especies de borde

estuvo conformado por nueve especies, a las cuales se les evaluaron 20

atributos vitales: rasgos del individuo, reproductivos y de la hoja, generando


11

seis grupos mediante un Análisis de Correspondencia: 1) Weinmannia

balbisiana - W. tomentosa, 2) Gaiadendron punctatum - Hedyosmum

bonplandianum, 3) Miconia ligustrina - M. squamulosa, 4) Macleania rupestris,

5) Pentacalia pulchella y 6) Tibouchina grossa. La amplia variación y plasticidad

de los atributos analizados, evidencia que los conjuntos obtenidos no obedecen

a grupos funcionales claramente diferenciados, sino más bien a estrategias

diferentes, al parecer de un único grupo funcional de gran plasticidad. T. grossa

es la especie de borde más exitosa en la Reserva Forestal Municipal de Cogua

(RFMC), con altos valores de abundancia, tolerancia fisiológica, reproducción

vegetativa, producción de hojarasca y producción de semillas: pequeñas

numerosas, formadoras de Bancos de Semillas Persistentes (BSP), reflejando

su alta fecundidad.”

En la Reserva Natural Ibanasca, Gómez y Vargas (2011)

“evaluaron 18 rasgos de historia de vida (RHV) asociados a las fases de

establecimiento, permanencia y dispersión, de 17 especies de plantas arbóreas

pioneras. En el análisis de componentes principales, los primeros tres ejes se

acumulaba el 66% de la varianza y se formaron 4 grupos: uno con solo

Cecropia mutisiana, otro conformado por Inga sp. y Citharexylum subflavecens,

un tercero con Solanum sycophanta, Croton magdalenensis, Brunellia

colombiana y Oreopanax floribundum, y el grupo más numeroso: Saurauia

cuatrecasana, Tibouchina lepidota, Cestrum humboldtii, Hedyosmum

bonplandianum, Bocconia frutescens, Siparuna echinata, Montanoa

quadrangularis, Iochroma fuchsioides, Weinmannia pubescens y Baccharis

trinervis. Los rasgos que más caracterizan estas agrupaciones son altura, área
12

específica foliar, tamaño y peso de las semillas, tipo de dispersión y estrategia

de regeneración. Esto representa las diferentes estrategias de los grupos ya

que algunos invierten más en crecimiento mientras otros en reproducción.”

Cogollo et al. (2020) “evaluaron 14 rasgos de historia de vida en 20

especies de una zona de transición entre bosque altoandino y páramo en la

reserva Aguas Vivas, Soacha, Colombia. Registrando información de tipos de

polinización y dispersión, hábito de crecimiento, altura máxima, tipo y tamaño

del fruto, número de semillas por fruto, textura de la hoja, tipo de indumento,

área foliar, área foliar específica, nitrógeno foliar, contenido foliar de materia

seca y dureza foliar. El análisis de componentes principales mostró que el

nitrógeno foliar, la dureza foliar y el área foliar específica fueron los rasgos más

informativos para definir asociaciones entre especies. Encontramos tres tipos

funcionales que comprenden plantas con diferentes estrategias de adaptación,

que se considerarán a la hora de seleccionar grupos de especies vegetales a

reintroducir en ambientes modificados.”

Enríquez (2017) “identificó cerca de 30 especies, del Bosque Seco,

Bosque Tropical Amazónico y Bosque Andino pertenecientes a la Región Sur

del Ecuador, agrupando funcionalmente de acuerdo a un conjunto de cuatro

rasgos de historia de vida (RHV) y 10 atributos, asociados a la fase de

establecimiento, permanencia y dispersión. Determinó dos tipos funcionales de

plantas (TFP), el TFP1 caracterizado como perennifolio de estrato alto, zoócora

y anemócora y el TFP2 fue clasificado como caducifolias de estrato intermedio,

zoócora. Los rasgos que más caracterizan estas agrupaciones son fenología
13

(FEN) y síndrome de dispersión (SD). Esto representa las diferentes

estrategias de los grupos ya que algunos invierten más en crecimiento mientras

otros en reproducción. Se determinó que las especies con potencial para llevar

a cabo prácticas de restauración son: Handroanthus chrysanthus, Maclura

tinctoria, Bursera graveolens, Cedrela odorata, Grias peruviana, Terminalia

amazonia, Ceiba pentandra, Iriartea deltoidea, Vismia baccifera, Alnus

acuminata y Nectandra reticulata.”

2.2. Capacidad adaptativa

Paz et al. (2015) “indican que cuando las raíces son más

superficiales, tienden a ser más gruesas y a tener un tallo más gordo que les

permite almacenar más agua. Este es el caso de la ceiba y el copal, dos

árboles muy hermosos e importantes para las culturas prehispánicas. Ellos

plantean la hipótesis de que maximizar la capacidad de buscar agua a

profundidad en el suelo, o bien guardar agua en sus cuerpos, representan dos

rutas distintas de adaptación para enfrentar la sequía; las plantas o buscan

agua a mayor profundidad o guardan agua en sus cuerpos.”

“También observó que tener raíces profundas, o superficiales, son

estrategias que dependen de las zonas en las que se encuentren las plantas.

Las plantas con raíces profundas se encontraron en zonas despobladas y

alteradas de sucesión secundaria (sitios donde una perturbación como un

incendio, una inundación, o la actividad humana, alteró el ecosistema y con el

tiempo brotó nueva vegetación), mientras que plantas con raíces superficiales y

gruesas se encuentran en bosques maduros y viejos” (Paz et al. 2015).


14

“Se dice que hay menor cantidad de agua en el suelo profundo en

las zonas de bosques viejos (bosque primario) porque los árboles tienen raíces

más grandes y profundas que absorben muchísima agua. Por esta razón, las

semillas que germinan en estos lugares tienen raíces superficiales que

aprovechan el agua de lluvia que cae y que se mantiene en la superficie antes

de que se absorba a capas más profundas del suelo donde están las raíces de

los árboles grandes. En contraste, en las zonas degradadas dónde no hay

otros árboles y no hay sombra, las temperaturas de la capa superficial del suelo

son más elevadas y el calor puede dañar las raíces superficiales, por lo que la

estrategia de las plantas en estas zonas, es tener raíces más profundas y

esperar a que el agua se filtre a mayor profundidad” (Paz et al. 2015).

Shischenko y Capote (1976) “encontraron que el contenido de

clorofila y caroteno en las hojas aumentó con la disminución de la luz, lo que se

interpreta como una posible evidencia de la adaptación del aparato fotosintético

de las plantas al régimen de sombra.”

También Odum (1972) “planteó que las plantas adaptadas a la

sombra tienden a tener una mayor concentración de clorofila que las plantas

adaptadas a la luz, lo cual posibilita la capacidad de atrapar y consumir la

mayor cantidad posible de luz difusa.”

2.2.1. La temperatura: adaptaciones

“Probablemente, la temperatura sea uno de los factores abióticos

más importantes y el que, de forma aislada, puede influir de manera más


15

decisiva sobre los organismos. Al menos, es fácil intuir y apreciar el papel de

este factor sobre la distribución de los organismos: la vegetación y la fauna van

cambiando conforme ascendemos por una montaña lo suficientemente

elevada; la vegetación (biomas) de las zonas más frías es distinta a la de las

zonas más cálidas; los límites en la distribución de muchas especies coinciden

estrechamente con determinadas isotermas. Además, se puede decir que cada

especie presenta un espectro térmico característico; en general, las plantas

resisten mejor las temperaturas extremas que los animales” (López 2016).

La temperatura es un factor abiótico de gran importancia, que

afecta a la distribución de los organismos al influir sobre:

 Las distintas fases del ciclo vital de los organismos.

 La supervivencia de los individuos.

 La reproducción.

 La competencia con otras formas con características ecológicas

similares.

 La resistencia a enfermedades, parásitos o depredadores.

2.2.2. La humedad: adaptaciones

“Si se tiene en cuenta que prácticamente todas las reacciones

metabólicas que se producen en el interior de un organismo lo hacen en una

disolución acuosa y que la fecundación necesita de un medio líquido en la

mayor parte de los casos, es fácil entender la importancia que tiene para los

seres vivos el mantenimiento de una adecuada concentración de este


16

compuesto en su interior. De hecho, la humedad es, junto a la temperatura, un

factor abiótico fundamental, aunque no afecte por igual a los organismos

acuáticos y a los terrestres, a los animales y a las plantas” (López 2016).

2.2.3. La luz: adaptaciones

“La capacidad de poder captar la radicación lumínica mediante

fotorreceptores más o menos complejos se encuentra en prácticamente todos

los grupos de animales (desde cnidarios hasta mamíferos) y las plantas

también son capaces de presentar movimientos de orientación respecto a la luz

(fototropismo).”

“La existencia del día y la noche y la distinta duración (salvo en la

línea del ecuador) del período de iluminación del día (fotoperíodo) en las

distintas estaciones es un hecho de una extraordinaria importancia biológica,

ya que regula la actividad y los ciclos vitales de gran número de organismos,

incluidas plantas.”

“Igual que ocurría con el agua, para las plantas, la luz es un

recurso, ya que es la única fuente de energía que las plantas verdes pueden

utilizar para realizar sus actividades metabólicas. Es necesario tener en cuenta

que hay factores que influyen sobre la cantidad de radiación que puede utilizar

un vegetal, como son la posición de las hojas, la duración del fotoperíodo, la

estación del año, la presencia de otras plantas que pueden interceptar la

radiación, la orientación, etc. La luz influye decisivamente en la distribución

vertical de las plantas; respecto a sus reacciones frente a la intensidad


17

luminosa, las plantas se dividen en especies de sombra, que utilizan la luz de

intensidad baja (ocupan los estratos inferiores o las zonas menos iluminadas) y

especies de sol, que utilizan la radiación de intensidad más alta y, por tanto,

ocupan las zonas más expuestas a la radiación solar. Las primeras, al tener

tasas fotosintéticas más bajas que las de sol tienen también tasas de

crecimiento más bajas” (López 2016).

“La mayoría de las especies vegetales debido a su hábito sésil no

pueden eluden con facilidad a las condiciones ambientales desfavorables;

debido a esto evolucionaron desarrollando diversos mecanismos para poder

tolerar dichas condiciones (Brock et al. 2005); resultado de ello, muchas

especies poseen modificaciones morfológicas y fisiológicas generadas por los

cambios en su ambiente natural (Smekens y Van Tienderen 2001). A la

capacidad indicada sobre la capacidad que tiene un mismo genotipo para

producir diferentes fenotipos en respuesta a la variación ambiental se

denomina plasticidad fenotípica” (Sultan 2001; Pigliucci 2005).

“Además, la luz es un factor ambiental importante que define la

distribución y adaptación de las plantas en diferentes ambientes. Este factor

abiótico no solo es un recurso importante de energía, sino que también causa

un estímulo que gobierna el desarrollo de las plantas y ocasionalmente,

también es un factor que produce estrés en muchas especies vegetales”

(LARCHER, 1995). “Dentro de las características de dicho factor se tiene que

es un elemento del ambiente que varía tanto temporal como espacialmente. En

ese sentido, esa variación ambiental es el escenario propicio para que se


18

evidencie plasticidad entre y dentro de las especies vegetales” (Bazzaz y

Morse 1991).

2.3. Restauración ecológica

“Restaurar tiene la característica de ser intencional en recuperar un

ecosistema que fue alterado como resultado directo o indirecto de las

actividades humanas. En muchas situaciones tales como ambientes altamente

modificados por la agricultura o en zonas periurbanas, la transformación es de

tal magnitud que solamente la restauración de las funciones ecosistémicas se

constituye una prioridad de conservación” (Bennett et al. 2009).

De acuerdo con Aronson y Alexander (2013), “la restauración de

los ecosistemas se reconoce actualmente como un componente clave en los

programas de conservación y esencial para la búsqueda en el largo plazo de la

sostenibilidad de nuestro planeta dominado por el hombre.”

Cogollo et al. (2020) “señala que, para iniciar un proceso de

restauración en áreas disturbadas, es importante seleccionar especies

vegetales nativas que aporten diversidad funcional al ecosistema en

recuperación y permitan el establecimiento de nuevos individuos hacia etapas

sucesionales más avanzadas.”

2.4. Especies forestales

Se consideró algunas de las especies forestales de la zona en el

presente estudio, los cuales fueron:


19

2.4.1. Shiringa

“El género Hevea, cuyo nombre proviene de la palabra hyévé o

hevé, que significa árbol que llora o lágrimas de árbol, es originario de las

planicies del Amazonas y la Orinoquia y se encuentra en estado silvestre en

Bolivia, Perú, Colombia y los estados de Matto Grosso y Marrano en Brasil”

(Compagnon 1998).

2.4.2. Mashonaste

“Su distribución es amplia desde Centroamérica a toda la región

amazónica, hasta el sur de Brasil y Bolivia, mayormente debajo de los 1200

msnm” (Reynel et al. 2003). “En el Perú se la encontrado en las regiones de

Huánuco, Junín, Madre de Dios, Loreto, Paseo, San Martín y Ucayali, entre los

0 hasta los 500 msnm. La especie es abundante en la Amazonía norte, pero su

número disminuye en la Amazonía sur del Perú” (IIAP 2015).

Respecto a su hábitat se le observa en ámbitos con pluviosidad

elevada y constante; es una especie esciófita, presente en zonas de bosque

primario, en suelos arcillosos a limosos con tendencia ácida, fértiles y bien

drenados, con pedregosidad baja a alta (Reynel et al. 2003).

“Árbol de 40-120 cm de diámetro y 20-30 m de altura total, con

fuste cilíndrico y la ramificación desde el segundo tercio, la base del fuste recta

o con raíces superficiales cilíndricas, usualmente largas. La madera es muy

dura y pesada, con grano recto a entrecruzado, su textura es media, de color


20

amarillenta y un brillo de moderado a elevado, además en el corte tangencial

presenta arcos superpuestos diferenciados y en el corte radial presenta bandas

anchas, paralelas y satinadas. Es por estas características que tiene un uso”

(IIAP 2015).

2.4.3. Bolaina negra

“Es un árbol de la familia Sterculiaceae, de porte pequeño a

mediano, que puede alcanzar hasta 15 m de altura. De copa redonda y

extendida. Su tronco es torcido y ramificado, con hojas simples, alternas,

ovaladas a lanceoladas. Sus flores pequeñas y amarillas, se agrupan en

panículas en la base de las hojas. Sus frutos son cápsulas verrugosas y

elípticas, negras cuando están maduras, con numerosas semillas pequeñas y

duras. Crece bien en zonas cálidas con temperaturas promedios de 24 °C, de

700 a 1500 mm de precipitación/año y desde el nivel del mar a los 1200 msnm.

Se da en suelos de texturas livianas y pesadas, con buen drenaje, no

pedregosos y pH superior a 5,5” (Silvoenergía 1986).

“Se usa para leña, siendo fácil de rajar y secar, resiste la pudrición,

tiene buena producción de brasas, calor y poco humo. Se ha empleado para la

fabricación de carbón. Su madera se emplea para postes en cercas y varas

para construcciones rurales. Sus rebrotes, se pueden usar para la producción

de varas tutoras o de sostén de cultivos agrícolas. También se puede utilizar su

madera en carpintería, ebanistería y en la fabricación de cajas de embalaje”

(Silvoenergía 1986).
21

“La madera del guácimo, tiene un poder calórico de 18400 kj/kg. La

madera posee una gravedad específica de 0,45 - 0,65 g/cm3 (CATIE 1986), lo

que significa una madera de características duras y de fácil laboreo. Se han

reportado en guácimo, rendimientos entre 2 - 5 ton/ha/año de leña seca”

(Silvoenergía 1986).

2.4.4. Lagarto caspi

“Árbol de dosel del bosque húmedo tropical, desde el nivel del mar

hasta 1700 msnm, con precipitaciones desde 1350 hasta 4000 mm y

temperaturas medias anuales de 20 – 28 °C. Crece bien en las faldas de

pequeñas colinas, en suelos aluviales, profundos, arcillosos, muy húmedos y

ácidos (4,5 - 6,0). También se le encuentra en las faldas de colinas costeras,

en suelos ricos en hierro y aluminio pero pobres en potasio y fósforo, o en

planicies cercanas a cursos de agua, donde incluso puede tolerar inundaciones

estacionales, pero allí su crecimiento es menor. Tolera bien la sombra, de

manera que se puede encontrar regeneración abundante bajo el dosel”

(Barrance et al. 2003).

“Las plántulas son tolerantes a la sombra pero crecen bien a plena

luz, por lo cual son aptas tanto para sistemas de enriquecimiento como para

plantaciones a campo abierto. Se han utilizado espaciamientos desde 2 x 2 m

en plantaciones puras o mixtas hasta 10 x 10 m o más en sistemas

agroforestales o de enriquecimiento.” En plantaciones en pastizales

degradados en el CATIE, Turrialba, Costa Rica (Barrance et al. 2003).


22

2.4.5. Shaina

“La especie crece a bajas y medianas elevaciones en climas

húmedos o muy húmedos. Común en bosques secundarios y áreas abiertas.

Deja caer sus hojas durante la estación seca, pero las repone a inicios de la

estación lluviosa, florece y fructifica de diciembre a mayo. Las semillas son

dispersadas por la explosión de los frutos y las aves pequeñas” (Ugarte 1997).

“La especie Colubrina glandulosa Perk, localmente conocida como

shaina, tiene un crecimiento rápido, es propia de bosques secundarios y posee

madera semi-dura. En los primeros cinco años esta especie logra producir

madera para construcciones, tanto en zonas rurales como urbanas,

principalmente como vigas, viguetas, caibros, cercos de protección, palos de

escoba, etc., y entre los ocho a diez años se obtiene madera para postes de

alumbrado público” (Ríos y Domínguez 2007).

2.5. Grupos funcionales

“Las especies que comparten el estado o nivel de varios atributos

pueden conformar un grupo funcional y al igual que los atributos, pueden ser

definidos respecto a su contribución a los procesos ecosistémicos o por la

respuesta de las especies a cambios en las variables ambientales” (Lavorel et

al. 1997). “Aunque este concepto se aplica de forma general a los organismos

que se encuentran en un ecosistema, la mayoría de estudios se centran en la

comunidad vegetal por mayor facilidad para obtener información y diseñar

experimentos de corto y mediano plazo” (Castellanos-Castro y Bonilla 2011).


23

“En las últimas décadas este enfoque se ha usado para estudiar

cambios en la abundancia de rasgos o grupos funcionales en ambientes

contrastantes y evaluar el efecto de diferentes factores en el ensamblaje de las

comunidades vegetales, incluyendo la respuesta a disturbios” (Lavorel et al.

1997), “la colonización de ambientes modificados antropogénicamente”

(Verheyen et al. 2003), “la respuesta de comunidades vegetales a múltiples

factores ambientales” (Deckers et al. 2004) “e incluso, con el fin de hacer

predicciones sobre el efecto de los cambios climáticos resultado del

calentamiento global en las comunidades” (Díaz y Cabido 1997).

“La diversidad funcional combina diferentes tipos de procesos

importantes en la estructura y estabilidad dinámica de una comunidad” (Moore,

2001). “Los efectos en el funcionamiento de los ecosistemas, relacionados con

la abundancia, la composición, la distribución y las características de las

especies, se pueden representar a través de atributos funcionales” (Martín-

López et al. 2007), “compuestos de rasgos morfológicos y fisiológicos de los

individuos y expresados en el crecimiento, la reproducción y la supervivencia”

(Violle et al. 2007; Duffy et al. 2007). “Los atributos funcionales son, entonces,

un indicador funcional de los ecosistemas dadas las características esenciales

de las especies que permiten el equilibrio entre la adquisición y procesamiento

de recursos” (Leps et al. 2006).

“Los rasgos más comunes en estudios sobre grupos funcionales

corresponden a atributos de las hojas como el área foliar, el área foliar

específica y el contenido foliar de materia seca” (Wright et al. 2004). “En la


24

actualidad, se han incluido otros rasgos como la densidad de madera, la cual

tiene una estrecha relación con la supervivencia y crecimiento de las plantas”

(Chave et al. 2009). “Algunos rasgos hidráulicos del tallo como densidad y

diámetro de vasos tienen implicaciones en la regulación hídrica de los

individuos vegetales” (Reich 2014), “ayudando a comprender con más detalle

las relaciones de compromisos de las plantas” (Díaz et al. 2016).

“Es común encontrar agrupaciones de especies en los ecosistemas

a partir de grupos funcionales, los cuales se pueden interpretar como un

conjunto de especies que cumplen un rol funcional en un espacio definido”

(Hawkins et al. 1989). “De esta forma, el análisis de los atributos se consideran

una herramienta efectiva para analizar la diversidad de respuestas eco-

fisiológicas en ecosistemas naturales” (Chapin 1993; Squeo et al. 1999) “y en

los procesos de restauración ecológica, este último, centrado en mejorar las

relaciones de biodiversidad y servicios de ecosistemas” (Benayas et al. 2009).

“En los procesos de restauración ecológica, los atributos de los

grupos funcionales se emplean como indicadores del funcionamiento del

ecosistema y de los cambios generados por perturbaciones” (Wortley et al.

2013; Murcia & Guariguata 2014; Ostertag et al. 2015), “así como facilitadores

y orientadores para la selección de especies” (Barrera-Cataño & Valdés-López

2007; Castellanos-Castro & Bonilla 2011).

Para Enríquez (2017), “la identificación de Tipos Funcionales de

Plantas basados en los rasgos funcionales, proporcionan un poderoso enfoque

para el entendimiento de la respuesta de la vegetación a factores ambientales.”


25

2.6. Restauración de áreas intervenidas

“En el área de restauración ecológica, el estudio de la diversidad

funcional posee un alto potencial al brindar información útil sobre los atributos

que caracterizan a las especies que colonizan y participan en la regeneración

natural y que serían buenas candidatas para ser reintroducidas en ambientes

modificados” (Pywell et al. 2003).

“Las prácticas silviculturales constituyen un importante agente de

disturbio y su inadecuada implementación afecta la sostenibilidad de los

bosques naturales” (Sola et al. 2015). “En los ecosistemas forestales, el

disturbio es componente clave que determina la composición y abundancia de

las especies arbóreas. La escala, intensidad y el patrón espacial del disturbio

define la composición de la vegetación subsecuente” (Pollmann 2002).

“En el manejo del bosque, el cambio en la abundancia relativa de

las especies podría ocasionar modificaciones en la población efectiva que da

origen a la regeneración” (Barik et al. 1996). “Es decir, el aprovechamiento

silvicultural modifica la estructura forestal que puede implicar un impacto

significativo sobre las variables bióticas y abióticas del bosque, y por ende

sobre la composición de la regeneración” (Martínez et al. 2002). “Por lo tanto, el

manejo forestal se debe llevar a cabo desde una perspectiva integral,

manteniendo la variabilidad natural de los ecosistemas afectados. La

silvicultura debe ser compatible con las estrategias de regeneración de las

especies teniendo en cuenta el régimen de disturbios naturales para poder

predecir y reducir los impactos en el ecosistema” (Smith et al. 1997).


26

“La degradación del bosque puede ser causada por la extracción

selectiva positiva, que consiste en la remoción de los árboles con mayor valor

comercial y el mantenimiento de una masa residual compuesta por individuos

de baja calidad maderera. Además, puede producir un impacto en la estructura

genética por una selección disgénica, con la consecuente disminución de la

aptitud productiva del bosque” (Finkeldey y Ziehe 2004). “Esta práctica implica

beneficios económicos a corto plazo, pero no considera el impacto sobre la

biodiversidad, regeneración y desarrollo del bosque” (Donoso 2013).

“Las principales variables que influyen sobre el establecimiento y

crecimiento de los renovales son la disponibilidad de luz y humedad en el

suelo, y la intervención silvicultural influye sobre estas variables debido a los

cambios en la cobertura del dosel” (Dezzotti et al. 2003; Promis et al. 2010). “El

cambio generado por la intervención forestal sobre el microclima del bosque

genera efectos negativos en la respuesta de las diferentes especies.”


27

III. MATERIALES Y MÉTODOS

3.1. Lugar de ejecución

La investigación se realizó como parte del proyecto denominado

“Restauración ecológica de paisaje en la zona de amortiguamiento del Parque

Nacional Cordillera Azul”, que se instaló en la parcela del Sr. Jeuny Campos

Carrasco socio activo del proyecto.

3.2. Ubicación política

La ubicación política de la parcela del señor Jeuny Campos

Carrasco pertenece a la zona de amortiguamiento del Parque Nacional

Cordillera Azul que se encuentra en:

Región : San Martín

Provincia : Picota

Distrito : Tres Unidos

Caserío : San Juan

3.3. Ubicación geográfica

La coordenada UTM de la parcela de investigación (cafetal

abandonado), parcela perteneciente al señor Jeuny Campos Carrasco

corresponde a 373989 Este 9246998 Oeste, y una altitud de 923 msnm.


28

3.3.1. Características climáticas y zona de vida

El clima de la zona se caracteriza por presentar temperaturas

elevadas, la temperatura mensual varía desde los 19 °C hasta los 32 °C y

presenta una humedad relativa promedio de 82,7% con una precipitación

promedio de 2400 mm (SENAMHI 2019).

Ecológicamente y de acuerdo con la clasificación de zona de vida y

diagrama bioclimático de Holdridge, el caserío San Juan se encuentra en la

zona de vida: bosque húmedo Premontano Tropical (bhPMT) (ONERN 1976).

Fisiográficamente los suelos residuales de comunidad tienen

formación típica de colinas y montañas con relieve moderadamente que está

comprendido entre 15 y 50% de pendiente.

3.3.2. Historia de disturbio

La parcela de trabajo de investigación, hace 18 años atrás, se

instalaron plantaciones de café, al pasar el tiempo este cultivo fue decayendo

por motivos de una mala práctica de manejo ante ello las plagas y

enfermedades proliferaron al cultivo, disminuyendo la producción; esto permitió

que el agricultor abandone esta parcela.

Esta parcela se encontraba abandonado durante un periodo

aproximado de 10 años, presentando plantones de café con problemas

fitosanitarios evitando la restauración pasiva del predio.


29

3.3.3. Ecosistema de referencia

De acuerdo a lo registrado por Vásquez (2018) y Salazar (2018) en

un trabajo de composición florística en el ecosistema de referencia (PPM 1-

Lejía), encontraron especies sobresalientes en la estructura horizontal y vertical

del ecosistema, ante ello se utilizaron estas especies para su aplicación en la

técnica de grupos espaciados Anderson. De los 824 individuos (666 fustales y

158 árboles maduros), 141 individuos no fueron identificados (17,11% del total),

siendo las especies con mayor valor de importancia:

 Moena amarilla (Nectandra amazonica)

 Leche caspi (Couma macrocarpa)

 Shimbillo (Inga alba)

 Moena blanca (Ocotea cernua)

 Moena negra (Aniba perutilis)

 Sacha caimito (Pouteria lasiocarpa)

 Copal caraña (Protium crassipetalum)

 Tornillo (Cedrelinga cateniformis)

 Cumala blanca (Virola elongata)

 Shiringa (Hevea guianensis)

 Urco moena (Ocotea oblonga)

 Cachimbo blanco (Cariniana decandra)

 Muesca huayo (Dendropanax cuneatus)


30

3.4. Metodología

3.4.1. Planificación y diseño de trabajo

Realizaron las coordinaciones respectivas el responsable del

proyecto con CIMA con el Sr. Jeuny Campos Carrasco (propietario de la

parcela) para conocer de esta manera las diferentes actividades que se

realizaron para poder establecer una plantación de especies forestales,

utilizando la metodología de la plantación en grupos espaciados Anderson, de

esta manera se pudiera acelerar la recuperación de dicho ecosistema y los

servicios ambientales perturbados durante décadas por las actividades

antrópicos.

[Link]. Reconocimiento del lugar

Consistió en el recorrido que realizó el técnico del proyecto

juntamente con el Sr. Jeuny Campos Carrasco (dueño del predio) por la

parcela para determinar la extensión del área de la investigación, asu vez se

ubicó un área adecuada con las condiciones óptimas para instalar un vivero

temporal.

[Link]. Construcción del vivero

Se construyo un vivero temporal con las siguientes dimensiones: 4

m de ancho por 8 m de largo y 2,30 m de altura, utilizando postes de madera,

cerrado con malla raschel 50% de esta manera evitar daños externos, obtener

plantones de buena calidad.


31

[Link]. Llenado de bolsas y habilitado de camas

Para realizar el llenado de bolsas fue necesario tamizar las

partículas de mayores dimensiones como son entre raíces, gravillas que

normalmente contiene un suelo agrícola que posteriormente se procedió a

realizar el llenado de bolsas con tierra agrícola tamizado, utilizando bolsas de

polietileno con dimensiones de 4” x 7”, aproximadamente 2.000 bolsas.

[Link]. Recolección de semillas y siembra

Se colectaron las semillas del bosque comunal del caserío San

Juan, esta actividad fue realizado por el técnico del proyecto; posteriormente

fueron llevadas al vivero donde se realizó la siembra directa de las 14 especies.

[Link]. Eliminación del café abandonado

Consistió en eliminar todas las plantas de café del interior del área

de investigación, actividad realizada utilizando machetes, consecuentemente

las plantas cortadas fueron llevadas fuera de la finca con la finalidad de que

éstas no sean fuente de propagación de patógenos y hongos, el corte de las

plantas de café se realizó de manera selectiva dejando los demás arbustos

dentro de la finca.

[Link]. Demarcación

Se emplearon estacas para la demarcación de los grupos a instalar

en los claros que quedaron después de la eliminación de las plantas de café

con la finalidad de facilitar la instalación de los grupos funcionales.


32

[Link]. Apertura de hoyos

Con ayuda de una cavadora aperturaron los hoyos con una

profundidad 20 a 25 cm y una un diámetro de 20 cm.

[Link]. Traslado de plantones

Después de 3 meses que estuvo los plantones en desarrollo en el

vivero temporal, con una cubeta de plástico se transladaron los plantones hacia

los hoyos aperturados, con una distribución al azar.

[Link]. Instalacíon de los grupos funcionales

Se instaló los grupos funcionales (Cuadro 34 del Anexo) en

aquellos puntos demarcados; la distribución de los plantones dentro de cada

grupo funcional fue a dos metros adyacentes a la planta central en direcciones

de este, oeste, norte y sur respectivamente.

3.4.2. Intervención del tesista

La tesis se desarrolló 6 meses después de la instalación de la

parcela realizada por el proyecto.

[Link]. Fase de pre campo

Teniendo en cuenta el convenio firmado entre la Universidad

Nacional Agraria de la Selva y el centro de conservación, investigación y


33

manejo de áreas naturales “Cordillera Azul” dentro del (convenio de marco de

cooperación interinstitucional), aprobado con la Resolución N° 564 - 2017 - CU

– R – UNAS, se coordinó con los responsables de la Escuela Profesional de

Ingeniería Forestal de la Facultad de Recursos Naturales Renovables de la

UNAS y el Gerente del Proyecto “Estrategias Escalables de Restauración

Ecológica del Paisaje”.

[Link]. Fase campo

La investigación fue evaluada en una plantación ya establecido por

CIMA en coordinación con Jeuny Campos Carrasco dueño de la finca.

Como actividad inicial se consideró la limpieza puntual únicamente

donde se encuentran las plantas establecidas, para esta labor se utilizó el

machete con al cual se cortó la vegetación competitiva que se encontraban

alrededor de cada planta establecida, del mismo modo se quitó las hojarascas

que tapaban el tallo de las plantas, la limpieza se realizó en un área

aproximada de 15 cm de radio considerando el tallo de las plantas con la

finalidad de mantener limpio cada individuo.

Otra actividad realizada fue la codificación de las unidades de

estudio, para esto se utilizó una cinta fosforescente donde se plasmó el nombre

de las especies y el número del grupo funcional, las iniciales de la orientación

para facilitar las evaluaciones, esta cinta se les colocó en el tallo de la misma

planta realizando un amarre suelto para que no dañe el desarrollo de las

mismas (Figura 5 del Anexo).


34

Luego se procedió a la georreferenciación de cada grupo

establecido empleando un receptor GPS marca Garmín y modelo 64s, con la

finalidad de elaborar en el informe final un mapa de dispersión de los grupos en

toda la plantación, realizar un comparativo del desarrollo de los grupos

funcionales.

3.4.3. Parámetros morfométricos de las especies forestales

establecidas a través de grupos funcionales con fines de

restauración ecológica en áreas intervenidas

En la plantación ya establecida en grupos funcionales, se realizó la

evaluación de las variables según Arias (2005).

[Link]. Altura

Para obtener el valor de esta variable se utilizó una wincha de 5 m

marca Stanley, medida realizada desde la base de la planta hasta la primera

ramificación (altura del tallo) y una segunda medida desde la base hasta la

yema principal de crecimiento (altura total), las dos mediciones emplearon

como unidad de medida el metro lineal (Figuras 7 y 8 del Anexo).

[Link]. Diámetro de copa

Otra variable considerada a medir fue el diámetro de copa (Figura

1), para esto se tuvo en consideración las orientaciones de este a oeste y de

norte a sur con la finalidad de utilizar el diámetro promedio para los análisis

respectivos.
35

Medidas realizadas des


de r1 hasta r3
corresponden a la
orientación Norte – Sur,
mientras que la medida
realizada considerando
el código r2 hasta r4
representa la medida en
la orientación Este –
Oeste (Adaptado de
Coombes et al. 2019).

Figura 1. Esquema del proceso en la medición del diámetro de copa.

[Link]. Diámetro del tallo

En caso del diámetro de tallo, se consideró el uso de un vernier

electrónico marca Stanley con el cual se escogió un punto a medir que fue a 10

cm del tallo medido desde el suelo y la unidad de medida fue expresado en

centímetros (Figura 6 del Anexo). Una vez medido dichas variables, se

calcularon los parámetros morfométricos en base a los reportes de Arias

(2005), siendo estos los siguientes:

[Link]. Porcentaje de copa

La variable porcentaje de copa estuvo referida al valor obtendiod

de la relación entre el largo de copa y la altura total del árbol, dicho cálculo se

utilizó como indicador de la vitalidad de las plantas y como regresor en modelos


36

del grado de competencia entre los individuos (Durlo 2001), la fórmula utilizada

consistió en:

Largo de copa (cm)


 Porcentaje de copa = x100
Altura total (cm)

[Link]. Grado de cobertura de copa

El grado de cobertura de copa se encuentra en función a la

proporción de su longitud con respecto a la altura total. El hecho de mantener

una copa amplia requiere un gasto mayor de energía para desplazar los

nutrientes y agua a todo lo largo y ancho de la copa pero tiene la ventaja de

recibir una mayor cantidad de radiación solar y aumenta la capacidad

fotosintética del individuo (Nájera-Luna y Hernández-Hernández 2008). La

fórmula empleada fue:

Largo de copa (cm)


 Grado de cobertura de copa =
Altura total (cm)

[Link]. Índice de copa

Debido a que el diámetro de la copa refleja la dimensión del

aparato fotosintético del árbol que está directamente relacionado con su

capacidad de crecimiento, el índice de copa fue calculado mediante la fórmula:

Largo de copa (cm)


 Índice de copa =
Diámetro de copa (cm)
37

[Link]. Forma de copa

Es la relación entre el diámetro de copa y largo de la misma,

cuanto menor es la forma de copa, mejor es la productividad del árbol (Figura

2). Esto se debe únicamente a la relación entre el monto de copa y el área de

proyección de copa (Durlo 1998). La fórmula considera fue:

Diámetro de copa (cm)


 Forma de copa =
Largo de copa (cm)

[Link]. Índice de espacio vital

Obtenido de la relación entre el diámetro de copa y el diámetro del

tallo, dicho índice representa cuantas veces es mayor el diámetro de copa que

el diámetro de la planta (Figura 2). La fórmula corresponde a:

Diámetro de copa (cm)


 Índice de espacio vital =
Diámetro del tallo (cm)

[Link]. Manto de copa (índice de Abragencia)

Existe una correlación entre el índice de Abragencia y la altura de

los árboles (Durlo 1998). Puede ser un indicador de la producción foliar de la

planta. Los árboles que presentan un mayor valor de este índice indican que se

desarrollan bajo condiciones de menor competencia de espacio y de luz, por

tanto, tienen mayor capacidad de recibir energía solar. La fórmula utilizada fue:

Diámetro de copa (cm)


 Manto de copa =
Altura total (cm)
38

[Link]. Esbeltez

Corresponde a la relación entre la altura de la planta (cm) y el

diámetro del tallo (mm), utilizando la fórmula siguiente:

Altura total (cm)


 Esbeltez =
Diámetro del tallo (cm)

Figura 2. Esquema para el cálculo de los parámetros morfométricos.

3.4.4. Incidencia de plagas en las especies forestales establecidas a

través de grupos funcionales con fines de restauración

ecológica en áreas intervenidas

Con la finalidad de obtener el “estado fitosanitario” de las plantas,

se ha utilizado la técnica de recolección de datos denominado “la observación”,

para esto, se verificó cada planta establecida con el objetivo de registrar la

presencia de cualquier problema fitosanitario, como exudados, perforaciones,

marchitamientos severos, herrumbres, o cualquier otra manifestación (Figura 9


39

y 10 del Anexo). Se realizó las anotaciones en las observaciones del formato

de evaluación, considerando tres categorías (Murillo y Camacho 1997):

1 = Sana: planta sin evidencia de problemas, y con buena nutrición

aparente.

2 = Aceptablemente sana: planta con alguna evidencia de

problemas fitosanitarios, siempre y cuando no se presentaba

en más de un 50% del follaje, que no le haya provocado

heridas severas o se encuentre bajo una alta probabilidad de

muerte.

3 = Enfermo: aquellas plantas con características de sanidad que

afectan el desarrollo normal del mismo. Par ejemplo, pérdida

del eje dominante; pérdida del follaje u otros daños visibles en

más de 50% de la planta; caída de ramas, chancros o

pudriciones en el tallo, herrumbres, etc.

En el análisis de los resultados se consideró realizar una

comparación cualitativa debido a que no hubo abundantes plantas con daño de

insectos o arácnidos que perjudicaron las hojas.

3.4.5. Evaluación la mortalidad de plantas en las especies forestales

establecidas a través de grupos funcionales con fines de

restauración ecológica en áreas intervenidas

Aquí se registró la ausencia de una planta en el punto exacto

donde se debió encontrar, de acuerdo con el espaciamiento vigente. Se


40

registró también con esta variable a aquellas plantas que sin lugar a dudas se

encontraban muertos en pie, actividad realizada teniendo en consideración los

aspectos propuestos por los autores Murillo y Camacho (1997), en donde las

categorías utilizadas en la observación correspondiente a la mortalidad fueron

las siguientes:

1: Planta que se encontraba presente y estaba viva.

2: Planta que estuviera ausente o en todo caso estuviera muerto en

pie.

Como parte de la presentación de los resultados, se realizó el

cálculo de la mortalidad expresados en valores porcentuales con fines de

realizar las comparaciones respectivas, siendo la expresión:

Plantas muertas
Mortalidad(%) = X100
Plantas establecidas

3.5. Características de la investigación

3.5.1. Población de estudio

En el presente estudio realizado se contaba con una población

conocida debido a que estabaenmarcado en la parcela de excafetal, es por ello

que la población en estudio estuvo conformada por 14 especies forestales con

una edad aproximada de seis meses desde el establecimiento, siendo en total

277 individuos distribuidos en los 55 grupos funcionales. Las especies

vegetales con mayor cantidad de individuos fueron Clarisia racemosa y


41

Pouteria guianensis, mientras que Trattinnickia aspera, Ocotea marmellensis y

Pourouma bicolor representaron menor cantidad (Figura 3, Cuadro 1 y Cuadro

34 del Anexo).

Cuadro 1. Especies forestales considerados en el estudio.

Nombre común Nombre científico Cantidad Fase

Añallo caspi Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Cham. 5 Intermedia

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. 16 Intermedia

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. 38 Inicial

Caimito Pouteria guianensis Aubl. 45 Intermedia

Caraña Trattinnickia aspera (Standl.) Swart 2 Intermedia

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess. 26 Intermedia

Mashonaste Clarisia racemosa Ruiz & Pav. 46 Intermedia

Moena amarilla Aniba puchury-minor (Mart.) Mez 14 Intermedia

Moena negra Ocotea marmellensis Mez 1 Intermedia

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby 31 Intermedia

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon Mart. 25 Intermedia

Shaina Colubrina glandulosa Perkins 5 Intermedia

Shiringa Hevea guianensis Aubl. 21 Intermedia

Uvilla Pourouma bicolor Mart. 2 Intermedia


42

Figura 3. Esquema de dispersión de los grupos funcionales establecidos en los


claros de un excafetal.

3.5.2. Unidad de estudio

La unidad en estudio estuvo conformada por un grupo funcional

(Figura 2) establecido en un suelo donde anteriormente se encontraban

instaladas plantas de café, en dicho grupo funcional establecido se

encontraban cinco especies frestales (denominándose a cada individuo como

subunidad de muestreo), la distribución de las plantas dentro del grupo s

erealizó considerando los puntos cardinales como son: Este, Oeste, Norte y

Sur, siendo añadido una planta de otra especie forestal que se colocaba en el

centro del claro.


43

E1…, E5: corresponden a las cinco individuos forestales establecidos.

Figura 4. Esquema de la unidad de estudio adaptado del método de grupos

espaciados (Anderson 1953) en un claro de un excafetal.

3.5.3. Variables en estudio

Variable de caracterización (X)

 Especies forestales.

Variable de Interes (Y)

 Parámetros morfológicos.

 Incidencia de plagas.

 Mortalidad de plantas.
44

IV. RESULTADOS

4.1. Parámetros morfométricos de las especies forestales establecidas a

través de grupos funcionales con fines de restauración ecológica en

áreas intervenidas

4.1.1. Altura

Durante los seis meses de evaluación de las especies forestales

con fines de restauración en suelos donde se cultivaron cafetos, se observa

que hubo diferencias estadísticas significativas, con el cual se determina que al

menos uno de las especies forestales presentó mayor altura total en

comparación a las demás plantas (Cuadro 2).

Al año de establecido, las especies forestales establecidas con

fines de restauración presentaron efectos estadísticos significativos sobre la

altura total, con el cual se acepta la hipótesis del investigador concerniente a

que al menos una de las especies registró mayor altura total en comparación a

las demás especies establecidas (Cuadro 2).

El incremento generado durante los seis meses que perduró el

estudio también registró significancia estadística, recalcando que al menos una

se las especies consideras para la restauración presentaron mayores

incrementos de la altura total (Cuadro 2).


45

Cuadro 2. ANVA para la altura total de las especies establecidas con fines de

restauración.

Tiempo (mes) FV SC GL CM Fc p-valor

Especies 62.819,109 13 4.832,239 112,554 <0,001*

6 Error aleatorio 11.205,451 261 42,933

Total 74.024,561 274

Especies 84.179,400 13 6475,338 34,149 <0,001*

12 Error aleatorio 47.026,377 248 189,622

Total 131.205,778 261

Especies 9.539,593 13 733,815 5,616 <0,001*

Incremento Error aleatorio 32.402,488 248 130,655

Total 41.942,081 261

*: Existe diferencias estadísticas significativas.

La especie forestal establecida y que alcanzó mayor altura total fue

la shiringa (Hevea guianensis), el cual fue estadísticamente superior a las

demás especies, mientras que en caso de la moena negra (Ocotea

marmellensis) no se reportó significancia por presentar solo un individuo; al año

de establecido se reportó menores alturas en las especies como azufre caspi

(Symphonia globulifera), caimito (Pouteria guianensis), moena amarilla (Aniba

puchury-minor) y la uvilla (Pourouma bicolor) que fueron estadísticamente muy

similares (Cuadro 3).


46

Cuadro 3. Comparación de medias para la altura total (cm) de las especies establecidas con fines de restauración.

Nombre común Nombre científico Media6 Subc6 Media12 Subc12 MediaInc SubcInc

Añallo caspi Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Cham. 9,40 f 29,50 de 18,00 abc

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. 12,23 ef 26,09 e 13,64 abc

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. 20,57 d 44,95 bcd 23,53 a

Caimito Pouteria guianensis Aubl. 12,93 ef 16,89 e 4,01 c

Caraña Trattinnickia aspera (Standl.) Swart 19,15 d 30,85 de 11,70 abc

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess. 29,83 c 49,87 bc 20,04 ab

Mashonaste Clarisia racemosa Ruiz & Pav. 39,67 b 52,82 b 13,06 abc

Moena amarilla Aniba puchury-minor (Mart.) Mez 11,64 ef 17,50 e 5,86 bc

Moena negra Ocotea marmellensis Mez 9,00 --- 25,00 --- 16,00

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby 29,23 c 44,26 bcd 15,03 abc

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon Mart. 18,79 de 34,73 cde 15,94 abc

Shaina Colubrina glandulosa Perkins 9,70 f 28,38 de 17,75 abc

Shiringa Hevea guianensis Aubl. 68,34 a 84,18 a 15,84 abc

Uvilla Pourouma bicolor Mart. 13,00 de 23,00 e 10,00 abc


Subc.: Subconjunto; Letras diferentes demuestran significancia estadística.
47

Con una edad de seis meses posteriores a su establecimiento, las

alturas totales en las plantas de los grupos funcionales establecidos no

presentaron diferencias estadísticas significativas, con el cual se acepta la

hipótesis correspondiente a que existe paridad en las medias. Además, para el

caso de la última medición realizada y para conocer el comportamiento durante

el periodo de la investigación no se demostró significancia estadística en donde

los grupos funcionales establecidos en dichos ambientes presentaron similar

comportamiento de la altura total (Cuadro 4).

Cuadro 4. ANVA para la altura total en las especies establecidas por grupos

funcionales con fines de restauración.

Mes FV SC GL CM Fc p-valor

Grupos funcionales 18.149,725 54 336,106 1,323 0,084ns

6 Error aleatorio 55.874,836 220 253,977

Total 74.024,561 274

Grupos funcionales 29.493,750 54 546,181 1,112 0,296ns

12 Error aleatorio 101.712,028 207 491,362

Total 131.205,778 261

Grupos funcionales 10.726,395 54 198,637 1,317 0,089ns

Incremento Error aleatorio 31.215,687 207 150,800

Total 41.942,081 261

ns: No existen diferencias estadísticas significativas.


48

4.1.2. Diámetro de copa

El diámetro de copa de las especies establecidas con fines de

restauración a los seis meses de edad considerando el tiempo desde su

establecimiento reportaron diferencias estadísticas significativas debido a que

al menos una de las especies presentó mayor diámetro de copa (Cuadro 5).

Tanto al final y en el incremento respectivo de los seis meses de

evaluación registraron diferencias estadísticas significativas (Cuadro 5).

Cuadro 5. ANVA para el diámetro de copa de las especies establecidas con

fines de restauración.

Tiempo (mes) FV SC GL CM Fc p-valor

Especies 7.138,395 13 549,107 27,206 <0,001*

6 Error aleatorio 4.763,293 236 20,183

Total 11.901,688 249

Especies 20.262,803 13 1558,677 23,208 <0,001*

12 Error aleatorio 15.581,553 232 67,162

Total 35.844,356 245

Especies 4.462,425 13 343,263 6,336 <0,001*

Incremento Error aleatorio 12.568,225 232 54,173

Total 17.030,649 245

*: Existe diferencias estadísticas significativas.


49

A los seis meses de establecido se registró que la especie con

mayor diámetro de copa fue la shiringa (Hevea guianensis) por registrar una

media de 32,67 cm, el cual fue estadísticamente superior a las demás

especies, siendo seguido por lagarto caspi (Calophyllum brasiliense) por

reportar una media de 23,71 cm; en caso de las especies con menor diámetro

de copa se obtuvo al caimito (Pouteria guianensis) con tan solo un diámetro de

copa de 10,65 cm (Cuadro 6).

Al final del estudio, se registró mayor diámetro de copa en la

shiringa (Hevea guianensis) por obtener una media de 48,42 cm, el cual fue

estadísticamente superior a las demás especies, siendo seguido muy

cercanamente por la especie lagarto caspi (Calophyllum brasiliense) por

alcanzar una media de 36,80 cm; en caso de las especies con menor diámetro

de copa se reporta al caimito (Pouteria guianensis) con tan solo un diámetro

promedio de copa de 14,51 cm (Cuadro 6).

El incremento de la variable diámetro de copa durante los seis

meses que perduró el estudio reportaron que la especie con mayor diámetro de

copa fue el añallo caspi (Cordia alliodora) por alcanzar una media de 21,50 cm,

el cual fue estadísticamente superior a todas las demás especies establecidas,

siendo seguido muy cercanamente por la especie shiringa (Hevea guianensis)

por obtener una media de 18,50 cm; en caso de las especies con menor

diámetro de copa se obtuvo a la Moena amarilla (Aniba puchury-minor) y el

caimito (Pouteria guianensis) con valores promedios de 6,0 y 3,89 cm

respectivamente (Cuadro 6).


50

Cuadro 6. Comparación de medias para el diámetro de copa (cm) de las especies establecidas con fines de restauración.

Nombre común Nombre científico Media6 Subc6 Media12 Subc12 MediaInc SubcInc

Añallo caspi Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Cham. 12,50 de 34,00 bc 21,50 a

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. 13,89 de 20,69 de 6,44 cd

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. 17,73 cd 31,61 bcd 13,84 abcd

Caimito Pouteria guianensis Aubl. 10,65 e 14,51 e 3,89 d

Caraña Trattinnickia aspera (Standl.) Swart 22,25 bc 34,25 bc 12,00 abcd

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess. 23,71 b 38,60 ab 14,88 abc

Mashonaste Clarisia racemosa Ruiz & Pav. 22,62 bc 35,84 bc 13,22 abcd

Moena amarilla Aniba puchury-minor (Mart.) Mez 16,77 cd 22,08 de 6,00 cd

Moena negra Ocotea marmellensis Mez 18,50 43,50 25,00

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby 16,44 cde 27,05 cd 10,61 bcd

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon Mart. 17,08 cd 25,67 cd 8,58 bcd

Shaina Colubrina glandulosa Perkins 17,50 cd 36,00 bc 18,50 ab

Shiringa Hevea guianensis Aubl. 32,67 a 48,42 a 15,75 abc

Uvilla Pourouma bicolor Mart. 14,75 de 25,25 cd 10,50 bcd


Subc.: Subconjunto; Letras diferentes demuestran significancia estadística.
51

Debido a que se encontraba establecido las plantaciones en grupos

funcionales, los diámetros de las copas de las plantas en los grupos

funcionales presentaron diferencias estadísticas significativas, con el cual se

acepta la hipótesis correspondiente a que existía diferencias entre al menos un

grupo funcional. Además, en la última medición realizada y analizando el

incremento correspondiente durante el periodo de la investigación no se

registró significancia estadística con la cual los grupos funcionales establecidos

en dichos ambientes presentaron similar comportamiento (Cuadro 7).

Cuadro 7. ANVA para el diámetro de copa de las especies establecidas por

grupos funcionales con fines de restauración.

Mes FV SC GL CM Fc p-valor

Grupos funcionales 3.844,484 54 71,194 1,723 0,004*

6 Error aleatorio 8.057,204 195 41,319

Total 11.901,688 249

Grupos funcionales 8.567,748 54 158,662 1,111 0,299ns

12 Error aleatorio 27.276,609 191 142,809

Total 35.844,356 245

Grupos funcionales 4.460,445 54 82,601 1,255 0,135ns

Incremento Error aleatorio 12.570,204 191 65,813

Total 17.030,649 245

*: Existen diferencias estadísticas significativas.


ns: No existen diferencias estadísticas significativas.
52

4.1.3. Diámetro del tallo

El diámetro del tallo en las especies establecidas con fines de

restauración a los seis meses de edad considerando el tiempo desde su

establecimiento mostraron diferencias estadísticas significativas por el cual, al

menos una de las especies presentaba mayor diámetro del tallo (Cuadro 8).

Tanto al año y el incremento respectivo de los seis meses de

evaluación registraron diferencias estadísticas significativas (Cuadro 8).

Cuadro 8. ANVA para el diámetro del tallo de las especies establecidas con

fines de restauración.

Tiempo (mes) FV SC GL CM Fc p-valor

Especies 2,667 13 0,205 69,521 <0,001*

6 Error aleatorio 0,770 261 0,003

Total 3,438 274

Especies 5,734 13 0,441 30,730 <0,001*

12 Error aleatorio 3,560 248 0,014

Total 9,293 261

Especies 1,737 13 ,134 11,987 <0,001*

Incremento Error aleatorio 2,765 248 ,011

Total 4,503 261

*: Existe diferencias estadísticas significativas.


53

A los seis meses de establecido se registró que la especie con

mayor diámetro del tallo fue la shiringa (Hevea guianensis) por registrar una

media de 0,62 cm, el cual fue estadísticamente superior a las demás especies,

siendo seguido por lagarto caspi (Calophyllum brasiliense) por reportar una

media de 0,37 cm; en caso de las especies con menor diámetro del tallo se

obtuvo al añallo caspi (Cordia alliodora), caimito (Pouteria guianensis) y la

shaina (Colubrina glandulosa) con promedios de 0,23, 0,21 y 0,22 cm

respectivamente (Cuadro 9).

Al año de establecido, se registró mayor diámetro de tallo en la

shiringa (Hevea guianensis) por obtener una media de 0,84 cm, el cual fue

estadísticamente superior a las demás especies, siendo seguido muy

cercanamente por la especie mashonaste (Clarisia racemosa) por reportar una

media de 0,67 cm; en caso de las especies con menor diámetro del tallo se

reporta al caimito (Pouteria guianensis) con tan solo un diámetro promedio de

0,31 cm (Cuadro 9).

Al analizar el incremento de la variable diámetro del tallo durante

los seis meses que perduró el estudio, se reportó que la especie con mayor

valor fue la bolaina negra (Guazuma ulmifolia) por obtener una media de 0,32

cm, el cual fue estadísticamente superior a todas las demás especies, siendo

seguido muy cercanamente por el mashonaste (Clarisia racemosa) al obtener

una media de 0,30 cm; en caso de las especies con menor incremento se

obtuvo al caimito (Pouteria guianensis) con una media de 0,09 para la variable

en mención (Cuadro 9).


54

Cuadro 9. Comparación de medias para el diámetro del tallo (cm) de las especies establecidas con fines de restauración.

Nombre común Nombre científico Media6 Subc6 Media12 Subc12 MediaInc SubcInc

Añallo caspi Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Cham. 0,23 f 0,46 de 0,25 abc

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. 0,29 de 0,46 de 0,18 bcd

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. 0,25 ef 0,58 bcd 0,32 a

Caimito Pouteria guianensis Aubl. 0,21 f 0,31 f 0,09 d

Caraña Trattinnickia aspera (Standl.) Swart 0,33 bcd 0,53 bcde 0,21 abcd

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess. 0,37 b 0,63 bc 0,26 abc

Mashonaste Clarisia racemosa Ruiz & Pav. 0,36 bc 0,67 b 0,30 ab

Moena amarilla Aniba puchury-minor (Mart.) Mez 0,33 bcd 0,51 cde 0,18 bcd

Moena negra Ocotea marmellensis Mez 0,32 0,55 0,23

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby 0,30 cde 0,46 de 0,16 cd

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon Mart. 0,32 bcd 0,46 de 0,15 cd

Shaina Colubrina glandulosa Perkins 0,22 f 0,40 ef 0,18 bcd

Shiringa Hevea guianensis Aubl. 0,62 a 0,84 a 0,22 abcd

Uvilla Pourouma bicolor Mart. 0,34 bcd 0,47 de 0,13 cd


Subc.: Subconjunto; Letras diferentes demuestran significancia estadística.
55

En los grupos de plantas que presentaban una edad de seis meses

desde el establecimiento, los diámetros de los tallos de cada grupo funcional no

presentaron diferencias estadísticas significativas, con el cual se rechaza la

hipótesis correspondiente a que existía diferencias entre al menos un grupo

funcional. Además, en la última medición realizada y analizando el incremento

correspondiente durante el periodo de la investigación no se determinó

diferencias estadísticas con esto, los grupos funcionales establecidos en dichos

ambientes presentaron parecidos comportamiento (Cuadro 10).

Cuadro 10. ANVA para el diámetro del tallo de las especies establecidas por

grupos funcionales con fines de restauración.

Mes FV SC GL CM Fc p-valor

Grupos funcionales 0,670 54 0,012 0,986 0,510ns

6 Error aleatorio 2,768 220 0,013

Total 3,438 274

Grupos funcionales 2,089 54 0,039 1,111 0,296ns

12 Error aleatorio 7,205 207 0,035

Total 9,293 261

Grupos funcionales 0,932 54 0,017 1,000 0,483ns

Incremento Error aleatorio 3,571 207 0,017

Total 4,503 261

FV: Fuente de variación.


ns: No existen diferencias estadísticas significativas.
56

4.1.4. Porcentaje de copa

El porcentaje de copa de las especies establecidas con fines de

restauración a los seis meses de edad considerando el tiempo desde su

establecimiento reportaron diferencias estadísticas significativas debido a que

al menos una de las especies presentó mayor porcentaje de copa (Cuadro 11).

Al año y en caso del incremento respectivo de los seis meses de

evaluación registraron diferencias estadísticas significativas (Cuadro 11).

Cuadro 11. ANVA para el porcentaje de copa de las especies establecidas con

fines de restauración.

Tiempo (mes) FV SC GL CM Fc p-valor

Especies 13.449,291 13 1034,561 7,239 <0,001*

6 Error aleatorio 34.012,538 238 142,910

Total 47.461,829 251

Especies 17.128,873 13 1317,606 8,090 <0,001*

12 Error aleatorio 37.620,534 231 162,859

Total 54.749,407 244

Especies 17.887,531 13 1375,964 5,203 <0,001*

Incremento Error aleatorio 61.084,044 231 264,433

Total 78.971,575 244

*: Existe diferencias estadísticas significativas.


57

A los seis meses de establecido se registró que casi todas las

especies establecidas con fines de restauración reportaron mayores

porcentajes de copa a excepción de la palta moena (Nectandra amplifolia) que

obtuvo el menor promedio de dicha variable con tan solo un 31,30%, el cual

repercute en que cerca de la tercera parte de la altura total solo abarcaba el

largo de la copa de dicha especie (Cuadro 12).

Al final de la investigación se registró mayor porcentaje de copa en

las 12 especies e inclusive en moena negra (Ocotea marmellensis) a pesar que

no se pueda comparar estadísticamente debido a que solo se ha medido a un

individuo y carece de variabilidad, en caso de la shiringa (Hevea guianensis) se

muestra que resaltó en la variable mencionada debido a que obtuvo un valor de

18,69%, el cual fue estadísticamente inferior a las demás especies

establecidas, ya que su copa solo representa menos del 20% de la altura total y

es característico de esta especie debido a que a esa edad carece de

ramificación alguna (Cuadro 12).

El incremento de la variable porcentaje de copa durante los seis

meses que perduró el estudio se observa que las especies con mayores

valores fueron la palta moena (Nectandra amplifolia) y la uvilla (Pourouma

bicolor) quienes reportaron incrementos de 14,91% y 11,81% respectivamente,

mientras que la especie shiringa (Hevea guianensis) registró una media

aritmética de -25.66% debido a que hubo disminución de la proporción entre la

altura de la copa y la altura total por parte de los individuos evaluados en el

estudio (Cuadro 12).


58

Cuadro 12. Comparación de medias para el porcentaje de copa de las especies establecidas con fines de restauración.

Nombre común Nombre científico Media6 Subc6 Media12 Subc12 MediaInc SubcInc

Añallo caspi Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Cham. 48,75 a 43,26 a -5,49 abc

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. 56,14 a 57,00 a -0,78 ab

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. 48,50 a 47,68 a -1,53 ab

Caimito Pouteria guianensis Aubl. 40,01 ab 42,19 a 1,06 ab

Caraña Trattinnickia aspera (Standl.) Swart 45,21 ab 44,55 a -0,65 ab

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess. 53,04 a 52,27 a -0,77 ab

Mashonaste Clarisia racemosa Ruiz & Pav. 45,31 ab 50,41 a 5,43 ab

Moena amarilla Aniba puchury-minor (Mart.) Mez 55,10 a 49,40 a -5,70 abc

Moena negra Ocotea marmellensis Mez 44,44 72,00 27,56

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby 31,30 b 46,21 a 14,91 a

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon Mart. 52,26 a 56,61 a 3,60 ab

Shaina Colubrina glandulosa Perkins 53,46 a 39,28 a -14,19 bc

Shiringa Hevea guianensis Aubl. 47,84 a 18,69 b -25,66 c

Uvilla Pourouma bicolor Mart. 43,46 ab 55,27 a 11,81 a


Subc.: Subconjunto; Letras diferentes demuestran significancia estadística.
59

A causa que se encontraba establecido las plantaciones en grupos

funcionales, los valores del porcentaje de copa en los individuos de los grupos

funcionales no presentaron diferencias estadísticas significativas, con el cual se

acepta la hipótesis correspondiente a que no hubo diferencias entre cada grupo

funcional. Además, en la última medición y en el incremento de dicha variable

durante el periodo de la investigación no se registró significancia estadística

para la variable en mención correspondiente a cada grupo funcional

establecido en dicho medio en sucesión (Cuadro 13).

Cuadro 13. ANVA para el porcentaje de copa de las especies establecidas por

grupos funcionales con fines de restauración.

Mes FV SC GL CM Fc p-valor

Grupos funcionales 12.375,831 54 229,182 1,287 0,110ns

6 Error aleatorio 35.085,998 197 178,102

Total 47.461,829 251

Grupos funcionales 12.123,328 54 224,506 1,001 0,483ns

12 Error aleatorio 42.626,079 190 224,348

Total 54.749,407 244

Grupos funcionales 15.282,645 54 283,012 0,844 0,765ns

Incremento Error aleatorio 63.688,930 190 335,205

Total 78.971,575 244

FV: Fuente de variación.

ns: No existen diferencias estadísticas significativas.


60

4.1.5. Grado de cobertura de copa

El grado de cobertura de copa de las especies plantadas con fines

de restauración a los seis meses de edad considerando el tiempo de

establecido reportaron diferencias estadísticas significativas debido a que al

menos una de las especies presentó mayor grado de cobertura (Cuadro 14).

Tanto al final del estudio y el incremento total de los seis meses de

evaluación registraron diferencias estadísticas significativas (Cuadro 14).

Cuadro 14. ANVA para el grado de cobertura de copa de las especies

establecidas con fines de restauración.

Tiempo (mes) FV SC GL CM Fc p-valor

Especies 1,345 13 0,103 7,239 <0,001*

6 Error aleatorio 3,401 238 0,014

Total 4,746 251

Especies 1,713 13 0,132 8,090 <0,001*

12 Error aleatorio 3,762 231 0,016

Total 5,475 244

Especies 1,789 13 0,138 5,203 <0,001*

Incremento Error aleatorio 6,108 231 0,026

Total 7,897 244

*: Existe diferencias estadísticas significativas.


61

Pasado los seis meses de establecido, se registró que casi todas

las especies instaladas con fines de restauración reportaron mayores grados

de cobertura de copa a excepción de la palta moena (Nectandra amplifolia) que

obtuvo el menor promedio de dicha variable con tan solo un 0,31, el cual

repercute en que cerca de la tercera parte de la altura total solo abarcaba el

largo de la copa de dicha especie (Cuadro 15).

A los 12 meses desde su establecimiento se registró mayor

porcentaje de copa en las 12 especies e inclusive en moena negra (Ocotea

marmellensis) a pesar que no se pueda comparar estadísticamente debido a

que solo se ha medido a un individuo y carece de variabilidad, en caso de la

shiringa (Hevea guianensis) se muestra que resaltó debido a que obtuvo un

valor de 0,19, el cual fue estadísticamente inferior a las demás especies

establecidas, ya que su longitud de copa de dicha planta pertenecía a 0,19

veces lo que mide la altura total y es característico de esta especie debido a

que a esa edad no presentan ramificaciones y sus hojas están en constante

cambio (Cuadro 15).

El incremento de la variable porcentaje de copa durante los seis

meses que se ejecutó el estudio se observa que las especies con mejores

valores fueron la palta moena (Nectandra amplifolia) y la uvilla (Pourouma

bicolor) quienes reportaron incrementos de 0,15 y 0,12 respectivamente,

mientras que la shiringa (Hevea guianensis) registró una media de -0.26 debido

a que hubo disminución de la proporción entre la altura de la copa y la altura

total por parte de los individuos evaluados dentro del estudio (Cuadro 15).
62

Cuadro 15. Comparación de medias para el grado de cobertura de copa de especies establecidas con fines de restauración.

Nombre común Nombre científico Media6 Subc6 Media12 Subc12 MediaInc SubcInc

Añallo caspi Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Cham. 0,49 a 0,43 a -0,05 abc

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. 0,56 a 0,57 a -0,01 ab

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. 0,49 a 0,48 a -0,02 ab

Caimito Pouteria guianensis Aubl. 0,40 ab 0,42 a 0,01 ab

Caraña Trattinnickia aspera (Standl.) Swart 0,45 ab 0,45 a -0,01 ab

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess. 0,53 a 0,52 a -0,01 ab

Mashonaste Clarisia racemosa Ruiz & Pav. 0,45 ab 0,50 a 0,05 ab

Moena amarilla Aniba puchury-minor (Mart.) Mez 0,55 a 0,49 a -0,06 abc

Moena negra Ocotea marmellensis Mez 0,44 0,72 0,28

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby 0,31 b 0,46 a 0,15 a

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon Mart. 0,52 a 0,57 a 0,04 ab

Shaina Colubrina glandulosa Perkins 0,53 a 0,39 a -0,14 bc

Shiringa Hevea guianensis Aubl. 0,48 a 0,19 b -0,26 c

Uvilla Pourouma bicolor Mart. 0,43 ab 0,55 a 0,12 a


Subc.: Subconjunto; Letras diferentes demuestran significancia estadística.
63

Las plantas con una edad de seis meses de establecido que se

encontraban en grupos funcionales, presentaron grados de coberturas de copa

similares entre los grupos funcionales. De la misma manera, en la última

medición realizada y analizando comportamiento correspondiente durante el

periodo de la investigación no se registraron diferencias estadísticas

significativas con la cual se acepta la hipótesis nula correspondiente a que el

grado de cobertura de copa de los individuos correspondientes a los 55 grupos

funcionales establecidos presentaron similar comportamiento (Cuadro 16).

Cuadro 16. ANVA para el grado de cobertura de copa de las especies

establecidas por grupos funcionales con fines de restauración.

Mes FV SC GL CM Fc p-valor

Grupos funcionales 1,238 54 0,023 1,287 0,110ns

6 Error aleatorio 3,509 197 0,018

Total 4,746 251

Grupos funcionales 1,212 54 0,022 1,001 0,483ns

12 Error aleatorio 4,263 190 0,022

Total 5,475 244

Grupos funcionales 1,528 54 0,028 0,844 0,765ns

Incremento Error aleatorio 6,369 190 0,034

Total 7,897 244

FV: Fuente de variación.

ns: No existen diferencias estadísticas significativas.


64

4.1.6. Índice de copa

El índice de copa de las plantas establecidas con fines de

restauración a los seis meses de edad considerando el tiempo desde su

establecimiento mostraron diferencias estadísticas significativas debido a que

al menos una de las especies presentó mayor índice de copa (Cuadro 17).

Al año y en caso del incremento respectivo de los seis meses de

evaluación registraron diferencias estadísticas significativas (Cuadro 17).

Cuadro 17. ANVA para el índice de copa de las especies establecidas con fines

de restauración.

Tiempo (mes) FV SC GL CM Fc p-valor

Especies 5,475 13 0,421 8,325 <0,001*

6 Error aleatorio 11,938 236 0,051

Total 17,413 249

Especies 4,262 13 0,328 2,483 0,003*

12 Error aleatorio 30,632 232 0,132

Total 34,894 245

Especies 8,695 13 0,669 3,872 <0,001*

Incremento Error aleatorio 40,071 232 0,173

Total 48,766 245

*: Existe diferencias estadísticas significativas.


65

A los seis meses de establecido se registró que la especie con

mayor índice de copa fue la shiringa (Hevea guianensis) por registrar una

media de 1,04, el cual fue estadísticamente superior a las demás especies,

siendo seguido por mashonaste (Clarisia racemosa) por reportar una media de

0,80; en caso de las especies con menor índice de copa se obtuvieron al añallo

caspi (Cordia alliodora) con 0,45, caraña (Trattinnickia aspera) con 0,41, moena

amarilla (Aniba puchury-minor (Mart.) Mez) con 0,41, shaina (Colubrina

glandulosa) con 0,48 y la uvilla (Pourouma bicolor) con 0,40, los cuales son

característicos de las especies vegetales con mayor ancho de copa y poca

longitud de copa (Cuadro 18).

Al año de establecido, se registró mayor índice de copa en el

azufre caspi (Symphonia globulifera) por obtener una media de dicho índice

correspondiente a 0,84, el cual fue estadísticamente superior a las demás

especies establecidas; en caso de las plantas con menores índices se reportan

a las 12 especies e inclusive a la moena negra (Ocotea marmellensis) a pesar

de la carencia de variabilidad (Cuadro 18).

Al analizar el incremento de la variable en mención durante los seis

meses que perduró el estudio, se reportó que la especie establecida con mayor

variación de los valores fue la shiringa (Hevea guianensis) por obtener una

media aritmética de -0,63, el cual fue estadísticamente diferente a todas las

demás especies forestales; en caso de las demás especies establecidas, las

variaciones fueron similares a pesar que en algunos casos se observó ligeros

incrementos (Cuadro 18).


66

Cuadro 18. Comparación de medias para el índice de copa de las especies establecidas con fines de restauración.

Nombre común Nombre científico Media6 Subc6 Media12 Subc12 MediaInc SubcInc

Añallo caspi Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Cham. 0,45 c 0,37 b -0,08 a

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. 0,52 bc 0,84 a 0,32 a

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. 0,60 bc 0,73 b 0,11 a

Caimito Pouteria guianensis Aubl. 0,52 bc 0,55 b 0,03 a

Caraña Trattinnickia aspera (Standl.) Swart 0,41 c 0,40 b -0,01 a

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess. 0,67 bc 0,71 b 0,04 a

Mashonaste Clarisia racemosa Ruiz & Pav. 0,80 ab 0,76 b -0,04 a

Moena amarilla Aniba puchury-minor (Mart.) Mez 0,41 c 0,42 b -0,01 a

Moena negra Ocotea marmellensis Mez 0,22 0,41 0,20

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby 0,56 bc 0,79 b 0,23 a

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon Mart. 0,58 bc 0,78 b 0,19 a

Shaina Colubrina glandulosa Perkins 0,48 c 0,47 b -0,01 a

Shiringa Hevea guianensis Aubl. 1,04 a 0,41 b -0,63 b

Uvilla Pourouma bicolor Mart. 0,40 c 0,56 b 0,17 a


Subc.: Subconjunto; Letras diferentes demuestran significancia estadística.
67

En el cálculo del índice de copa para las plantas en grupos

funcionales con edades de seis meses desde su establecimiento no

presentaron diferencias estadísticas significativas, aceptando la hipótesis

correspondiente a que no hubo diferencias de cada grupo funcional respecto a

la variable mencionada. En caso de la última medición se registró significancia

estadística, pero en caso de analizar su comportamiento en el periodo de la

investigación no se registró significancia estadística para la variable

mencionada en cada grupo funcional (Cuadro 19).

Cuadro 19. ANVA para el índice de copa de las especies establecidas por

grupos funcionales con fines de restauración.

Mes FV SC GL CM Fc p-valor

Grupos funcionales 3,601 54 0,067 0,941 0,593ns

6 Error aleatorio 13,812 195 0,071

Total 17,413 249

Grupos funcionales 11,311 54 0,209 1,696 0,005*

12 Error aleatorio 23,583 191 0,123

Total 34,894 245

Grupos funcionales 12,230 54 0,226 1,184 0,204ns

Incremento Error aleatorio 36,536 191 0,191

Total 48,766 245

*: Existen diferencias estadísticas significativas.


ns: No existen diferencias estadísticas significativas.
68

4.1.7. Forma de copa

En caso de la forma de copa de las especies establecidas con fines

de restauración a los seis meses de edad considerando el tiempo desde su

establecimiento reportaron diferencias estadísticas significativas debido a que

al menos una de las especies presentó mayor forma de copa (Cuadro 20).

Al año y el incremento respectivo de los seis meses de evaluación

reportaron diferencias estadísticas significativas (Cuadro 20).

Cuadro 20. ANVA para la forma de copa de las especies establecidas con fines

de restauración.

Tiempo (mes) FV SC GL CM Fc p-valor

Especies 53,320 13 4,102 3,579 <0,001*

6 Error aleatorio 270,460 236 1,146

Total 323,780 249

Especies 327,118 13 25,163 1,972 0,024*

12 Error aleatorio 2.960,833 232 12,762

Total 3.287,951 245

Especies 399,252 13 30,712 2,223 0,009*

Incremento Error aleatorio 3.205,695 232 13,818

Total 3.604,946 245

*: Existe diferencias estadísticas significativas.


69

Pasado los seis meses de establecido se registró mayores valores

en la forma de copa en la uvilla (Pourouma bicolor) que registró una media de

3,80 y muy cercano a este valor se encontró a la caraña (Trattinnickia aspera)

con una media de 3,05, los cuales fueron estadísticamente las especies con

mayor ancho de copa, mientras que en caso de la especies con copas más

alargadas y delgadas estuvieron representadas por la shiringa (Hevea

guianensis) con 1,11 y el mashonaste (Clarisia racemosa) con 1,21 (Cuadro

21).

Al año de establecido las especies con fines de restauración, se

registró mayores promedios de la forma de copa en las especies añallo caspi

(Cordia alliodora) con 2,83, bolaina negra (Guazuma ulmifolia) con 2,95, caraña

(Trattinnickia aspera) con 2,60, moena amarilla (Aniba puchury-minor) con

2,66, shaina (Colubrina glandulosa) con 4,98 y la shiringa (Hevea guianensis)

con 6,57; mientras que en caso de las especies con menores promedios se

encuentran al lagarto caspi (Calophyllum brasiliense) con 1,69, mashonaste

(Clarisia racemosa) con 1,47, palta moena (Nectandra amplifolia) con 1,45 y la

especie puma quiro (Aspidosperma macrocarpon) con una media de 1,53

(Cuadro 21).

En el incremento de la forma de copa durante los seis meses que

perduró el presente estudio, se observa que la especie con mayor valor fue la

shiringa (Hevea guianensis) quien reportó una media aritmética de 5,46, dicho

de otra manera, en esta especie se incrementó en mayor medida el ancho de

copa (Cuadro 21).


70

Cuadro 21. Comparación de medias para la forma de copa de las especies establecidas con fines de restauración.

Nombre común Nombre científico Media6 Subc6 Media12 Subc12 MediaInc SubcInc

Añallo caspi Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Cham. 2,44 abcd 2,83 a 0,38 b

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. 2,07 bcd 1,89 ab -0,10 b

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. 1,85 bcd 2,95 a 1,12 ab

Caimito Pouteria guianensis Aubl. 1,71 bcd 2,11 ab 0,41 b

Caraña Trattinnickia aspera (Standl.) Swart 3,05 ab 2,60 a -0,45 b

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess. 1,66 bcd 1,69 b 0,03 b

Mashonaste Clarisia racemosa Ruiz & Pav. 1,21 cd 1,47 b 0,21 b

Moena amarilla Aniba puchury-minor (Mart.) Mez 2,66 abc 2,66 a 0,08 b

Moena negra Ocotea marmellensis Mez 4,63 2,42 -2,21

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby 1,95 bcd 1,45 b -0,51 b

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon Mart. 1,80 bcd 1,53 b -0,25 b

Shaina Colubrina glandulosa Perkins 2,10 bcd 4,98 a 2,88 ab

Shiringa Hevea guianensis Aubl. 1,11 d 6,57 a 5,46 a

Uvilla Pourouma bicolor Mart. 3,80 a 1,92 ab -1,88 b


Subc.: Subconjunto; Letras diferentes demuestran significancia estadística.
71

Debido a que se encontraba establecido las plantaciones en grupos

funcionales, los valores de la forma de copa en los individuos de los grupos

funcionales no presentaron diferencias estadísticas significativas, con el cual se

acepta la hipótesis nula correspondiente a que no hubo diferencias entre cada

grupo funcional. Además, en la última medición y en el incremento de dicha

variable durante el periodo de la investigación no se registró significancia

estadística para la forma de copa correspondiente a cada grupo funcional

establecido en dicho medio en sucesión (Cuadro 22).

Cuadro 22. ANVA para la forma de copa de las especies establecidas por

grupos funcionales con fines de restauración.

Mes FV SC GL CM Fc p-valor

Grupos funcionales 71,253 54 1,319 1,019 0,449ns

6 Error aleatorio 252,527 195 1,295

Total 323,780 249

Grupos funcionales 605,934 54 11,221 0,799 0,832ns

12 Error aleatorio 2.682,017 191 14,042

Total 3.287,951 245

Grupos funcionales 652,494 54 12,083 0,782 0,856ns

Incremento Error aleatorio 2.952,452 191 15,458

Total 3.604,946 245

FV: Fuente de variación.


ns: No existen diferencias estadísticas significativas.
72

4.1.8. Índice de espacio vital

El índice de espacio vital de las especies establecidas con fines de

restauración a los seis meses de edad considerando el tiempo de establecido

reportan diferencias estadísticas significativas ya que al menos una de las

especies presentó mejor relación del diámetro de copa con el Dap (Cuadro 23).

Tanto a los 12 meses y el incremento respectivo de los seis meses

de evaluación se muestra diferencias estadísticas significativas (Cuadro 23).

Cuadro 23. ANVA para el índice de espacio vital de las especies establecidas

con fines de restauración.

Tiempo (mes) FV SC GL CM Fc p-valor

Especies 12.865,312 13 989,639 5,546 <0,001*

6 Error aleatorio 42.108,571 236 178,426

Total 54.973,883 249

Especies 10.167,812 13 782,139 3,940 <0,001*

12 Error aleatorio 46.051,792 232 198,499

Total 56.219,605 245

Especies 9.134,491 13 702,653 2,035 0,019*

Incremento Error aleatorio 80.112,766 232 345,314

Total 89.247,257 245

*: Existe diferencias estadísticas significativas.


73

Posterior a los seis meses de establecido se registró que las

especies establecidas con fines de restauración que reportó mayor índice de

espacio vital fue la shaina (Colubrina glandulosa) con un valor de 75,57, el cual

determina que el diámetro de la copa en la especie mencionada corresponde a

75 veces la dimensión del diámetro del tallo, siendo seguido muy

cercanamente las especies bolaina negra (Guazuma ulmifolia) con 68,45 y la

caraña (Trattinnickia aspera) que obtuvo 69,07 de dicho índice; en caso de la

especie con menor valor se reportó para la uvilla (Pourouma bicolor) con una

media de 42,75 (Cuadro 24).

Pasado los 12 meses desde el establecimiento, se registró mayor

índice de espacio vital en el añallo caspi (Cordia alliodora) con una media de

73,46, siendo seguido cercanamente por la shaina (Colubrina glandulosa) con

un índice de 67,14, en caso de las especies con menores valores de dicha

variable se le encuentra a la moena amarilla (Aniba puchury-minor) el cual

reportó que el diámetro de copa representa el 43,05 veces de lo que mide el

diámetro del tallo (Cuadro 24).

Analizando el incremento de la variable índice de espacio vital

durante los seis meses que perduró el estudio se observa que las especies con

mayores valores fueron en su mayoría cerca a la totalidad de las especies

establecidas a excepción de las especies bolaina negra (Guazuma ulmifolia),

mashonaste (Clarisia racemosa) y la shaina (Colubrina glandulosa) que

presentaron medias negativo cuyos valores fueron -13,60, -8,35 y -8,43

respectivamente (Cuadro 24).


74

Cuadro 24. Comparación de medias para el índice de espacio vital de las especies establecidas con fines de restauración.

Nombre común Nombre científico Media6 Subc6 Media12 Subc12 MediaInc SubcInc

Añallo caspi Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Cham. 60,61 abcd 73,46 a 12,85 a

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. 48,46 cd 44,80 cd -5,49 a

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. 68,45 ab 54,69 abcd -13,60 b

Caimito Pouteria guianensis Aubl. 50,98 bcd 47,59 bcd -3,37 a

Caraña Trattinnickia aspera (Standl.) Swart 69,07 ab 62,23 abcd -6,84 a

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess. 64,90 abc 64,02 abc -0,89 a

Mashonaste Clarisia racemosa Ruiz & Pav. 63,15 abc 54,79 abcd -8,35 ab

Moena amarilla Aniba puchury-minor (Mart.) Mez 48,61 cd 43,05 d -4,03 a

Moena negra Ocotea marmellensis Mez 57,63 79,23 21,60

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby 54,93 bcd 60,00 abcd 5,07 a

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon Mart. 54,00 bcd 56,16 abcd 0,60 a

Shaina Colubrina glandulosa Perkins 75,57 a 67,14 ab -8,43 ab

Shiringa Hevea guianensis Aubl. 53,60 bcd 56,29 abcd 2,69 a

Uvilla Pourouma bicolor Mart. 42,75 d 51,51 bcd 8,75 a


Subc.: Subconjunto; Letras diferentes demuestran significancia estadística.
75

Las plantas que con edades de seis y 12 meses que se

encontraban establecidas en grupos funcionales, presentaron índices de

espacios vitales con la carencia de diferencias estadísticas, con el cual se

acepta la hipótesis correspondiente a que no hubo diferencias entre cada grupo

funcional. De manera contraria, en el incremento de dicha variable durante el

periodo de investigación, hubo significancia estadística correspondiente a que

al menos un grupo funcional establecido en dicho medio en sucesión

presentaba diferencia respecto a los demás grupos (Cuadro 25).

Cuadro 25. ANVA para el índice de espacio vital de las especies establecidas

por grupos funcionales con fines de restauración.

Mes FV SC GL CM Fc p-valor

Grupos funcionales 14.744,481 54 273,046 1,324 0,087ns

6 Error aleatorio 40.229,402 195 206,305

Total 54.973,883 249

Grupos funcionales 11.920,234 54 220,745 0,952 0,573ns

12 Error aleatorio 44.299,371 191 231,934

Total 56.219,605 245

Grupos funcionales 25.799,721 54 477,773 1,438 0,039*

Incremento Error aleatorio 63.447,536 191 332,186

Total 89.247,257 245

*: Existen diferencias estadísticas significativas.


ns: No existen diferencias estadísticas significativas.
76

4.1.9. Manto de copa

El manto de copa de las especies establecidas con fines de

restauración a los seis meses de edad considerando el tiempo de establecido

reportan diferencias estadísticas significativas debido a que al menos una de

las especies presentó mejor manto de copa (Cuadro 26).

En caso de los 12 meses y el incremento respectivo durante la

evaluación registró diferencias estadísticas significativas (Cuadro 26).

Cuadro 26. ANVA para el manto de copa de las especies establecidas con

fines de restauración.

Tiempo (mes) FV SC GL CM Fc p-valor

Especies 14,043 13 1,080 34,054 <0,001*

6 Error aleatorio 7,486 236 0,032

Total 21,529 249

Especies 6,803 13 0,523 10,729 <0,001*

12 Error aleatorio 11,317 232 0,049

Total 18,120 245

Especies 2,200 13 ,169 2,964 <0,001*

Incremento Error aleatorio 13,246 232 ,057

Total 15,446 245

*: Existe diferencias estadísticas significativas.


77

Pasado los seis meses desde su establecimiento se registró que la

especie establecida con fines de restauración que registró mayor manto de

copa fue la moena amarilla (Aniba puchury-minor) por alcanzar una media de

1,41, el cual representa que el diámetro de copa de esta especie es 1,41 veces

más que su altura total debido a la aparición de las primeras ramas, siendo

ligeramente inferior dicho valor en la caraña (Trattinnickia aspera) con una

media de 1,22; en caso de los menores valores de dicha variable, fue

representado por la palta moena (Nectandra amplifolia) con 0,57 y la shiringa

(Hevea guianensis) con 0,51, los cuales señalan que la altura total es cerca al

doble del diámetro de copa (Cuadro 27).

Al año de su establecimiento, se registró que hubo dos especies

con copas anchas, siendo el caso del añallo caspi (Cordia alliodora) y la moena

amarilla (Aniba puchury-minor) con medias de 1,21 y 1,24 respectivamente,

con el cual se resalta que las copas de las plantas fueron casi una cuarta parte

más que la altura total; en caso de las plantas con menor diámetro de copa que

la altura total, se reportan a la palta moena (Nectandra amplifolia) y la shiringa

(Hevea guianensis) con valores promedios de 1,24 y 0,60 respectivamente

(Cuadro 27).

El incremento del manto de copa durante los seis meses que

perduró el estudio se observa que las especies con más crecimientos de

alturas en comparación al diámetro de copa fueron el azufre caspi (Symphonia

globulifera), la shaina (Colubrina glandulosa) y la uvilla (Pourouma bicolor) con

disminución del manto de copa (Cuadro 27).


78

Cuadro 27. Comparación de medias para el manto de copa de las especies establecidas con fines de restauración.

Nombre común Nombre científico Media6 Subc6 Media12 Subc12 MediaInc SubcInc

Añallo caspi Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Cham. 1,11 bc 1,21 a 0,10 a

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. 1,13 bc 0,98 abc -0,15 b

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. 0,85 d 0,72 cd -0,13 a

Caimito Pouteria guianensis Aubl. 0,83 d 0,86 bcd 0,03 a

Caraña Trattinnickia aspera (Standl.) Swart 1,22 ab 1,10 ab -0,12 a

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess. 0,80 de 0,83 bcd 0,03 a

Mashonaste Clarisia racemosa Ruiz & Pav. 0,60 ef 0,70 cd 0,10 a

Moena amarilla Aniba puchury-minor (Mart.) Mez 1,41 a 1,24 a -0,13 a

Moena negra Ocotea marmellensis Mez 2,06 1,74 -0,32

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby 0,57 f 0,63 d 0,06 a

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon Mart. 0,92 cd 0,82 bcd -0,10 a

Shaina Colubrina glandulosa Perkins 1,13 bc 0,98 abc -0,15 b

Shiringa Hevea guianensis Aubl. 0,51 f 0,60 d 0,09 a

Uvilla Pourouma bicolor Mart. 1,18 b 1,04 ab -0,14 b


Subc.: Subconjunto; Letras diferentes demuestran significancia estadística.
79

Debido a que se encontraba establecido la plantación en grupos

funcionales, los valores del manto de copa en los individuos de los grupos

funcionales con seis meses de edad no presentaron diferencias estadísticas

significativas, aceptando la hipótesis correspondiente a que no hubo diferencias

entre cada grupo funcional. Además, en la última medición se reporta

diferencias estadísticas pero en caso del comportamiento de dicha variable

durante el periodo de la investigación no se registró significancia estadística

entre grupos funcionales (Cuadro 28).

Cuadro 28. ANVA para el manto de copa de las especies establecidas por

grupos funcionales con fines de restauración.

Mes FV SC GL CM Fc p-valor

Grupos funcionales 5,583 54 0,103 1,264 0,127ns

6 Error aleatorio 15,946 195 0,082

Total 21,529 249

Grupos funcionales 5,492 54 0,102 1,538 0,018*

12 Error aleatorio 12,628 191 0,066

Total 18,120 245

Grupos funcionales 4,387 54 0,081 1,403 0,051ns

Incremento Error aleatorio 11,059 191 0,058

Total 15,446 245

*: Existen diferencias estadísticas significativas.


ns: No existen diferencias estadísticas significativas.
80

4.1.10. Esbeltez

La esbeltez de las especies establecidas con fines de restauración

a los seis meses de edad considerando el tiempo desde su establecimiento

reportaron diferencias estadísticas significativas debido a que al menos una de

las especies presentó mejor esbeltez o robustez (Cuadro 29).

Al año y en caso del incremento respectivo de los seis meses de

evaluación presentaron diferencias estadísticas significativas (Cuadro 29).

Cuadro 29. ANVA para la esbeltez de las especies establecidas con fines de

restauración.

Tiempo (mes) FV SC GL CM Fc p-valor

Especies 159.962,237 13 12.304,787 34,215 <0,001*

6 Error aleatorio 93.864,241 261 359,633

Total 253.826,478 274

Especies 76.985,673 13 5.921,975 14,105 <0,001*

12 Error aleatorio 104.124,213 248 419,856

Total 181.109,886 261

Especies 44.174,189 13 3.398,015 5,743 <0,001*

Incremento Error aleatorio 146.728,050 248 591,645

Total 190.902,239 261

*: Existe diferencias estadísticas significativas.


81

A los seis meses de establecido se registró que las especies

mashonaste (Clarisia racemosa) y la shiringa (Hevea guianensis) reportaron

mayores valores del índice de esbeltez con medias de 108,91 y 111,25

respectivamente, que fueron estadísticamente superior a las demás especies,

siendo el caso de la moena amarilla (Aniba puchury-minor) que registró un

valor de 34,98, el cual radica en que fue la especie más robusta y no presentó

mucho alargamiento (Cuadro 30).

Al año de establecido, las especies más alargadas estuvieron

representados por la shiringa (Hevea guianensis Aubl.) y la palta moena

(Nectandra amplifolia Rusby) con medias de 101,07 y 97,71 respectivamente,

característica de la especies debido a que se encuentran en competencia con

la vegetación existente en los alrededores, mientras que en caso de las

especies con mayor porte diamétrica de sus tallos se encontraban la uvilla

(Pourouma bicolor) y la moena amarilla (Aniba puchury-minor) con medias de

49,96 y 35,75 respectivamente (Cuadro 30).

Las disminuciones de la robustez en las plantas establecidas

fueron notorias en las especies como añallo caspi (Cordia alliodora), el azufre

caspi (Symphonia globulifera), el puma quiro (Aspidosperma macrocarpon), la

shaina (Colubrina glandulosa) y la uvilla (Pourouma bicolor) por incrementar su

valor de la esbeltez, esto indica que dichas especies elongaron mucho más sus

alturas totales y poco o nulo sus diámetros de sus tallo, mientras que en la

especie mashonaste (Clarisia racemosa) se registró mejoría de su índice de

robustez (Cuadro 30).


82

Cuadro 30. Comparación de medias para la esbeltez de las especies establecidas con fines de restauración.

Nombre común Nombre científico Media6 Subc6 Media12 Subc12 MediaInc SubcInc

Añallo caspi Cordia alliodora (Ruiz & Pav.) Cham. 42,15 def 62,77 cd 8,05 a

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. 42,59 def 56,33 cde 12,41 a

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. 80,36 bc 78,28 abc -3,45 ab

Caimito Pouteria guianensis Aubl. 64,00 cd 56,27 cde -7,70 ab

Caraña Trattinnickia aspera (Standl.) Swart 57,67 de 56,36 cde -1,32 ab

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess. 81,57 bc 79,73 abc -1,84 ab

Mashonaste Clarisia racemosa Ruiz & Pav. 108,91 a 80,35 abc -28,96 b

Moena amarilla Aniba puchury-minor (Mart.) Mez 34,98 f 35,75 e 0,77 ab

Moena negra Ocotea marmellensis Mez 28,04 45,54 17,50

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby 97,25 ab 97,71 ab 0,46 ab

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon Mart. 59,16 de 73,80 bcd 13,01 a

Shaina Colubrina glandulosa Perkins 42,62 def 62,22 cd 15,25 a

Shiringa Hevea guianensis Aubl. 111,25 a 101,07 a -10,18 ab

Uvilla Pourouma bicolor Mart. 37,26 ef 49,96 de 12,71 a


Subc.: Subconjunto; Letras diferentes demuestran significancia estadística.
83

Los individuos con una edad de seis meses desde su

establecimiento y comparadas entre grupos funcionales, reportaron que el

índice de esbeltez presentaron diferencias estadísticas significativas, el cual

resalta que al menos uno de los grupos funcionales reportó mayor valor. En

caso de la última medición no encontró diferencias estadísticas significativas,

pero al analizar el comportamiento por intermedio del incremento de dicha

variable durante el periodo de la investigación se reporta que al menos uno de

los grupos fue diferente a los demás (Cuadro 31).

Cuadro 31. ANVA para la esbeltez de las especies establecidas por grupos

funcionales con fines de restauración.

Mes FV SC GL CM Fc p-valor

Grupos funcionales 70.984,577 54 1.314,529 1,582 0,012*

6 Error aleatorio 182.841,901 220 831,100

Total 253.826,478 274

Grupos funcionales 45.482,753 54 842,273 1,286 0,109ns

12 Error aleatorio 135.627,134 207 655,204

Total 181.109,886 261

Grupos funcionales 54.802,932 54 1.014,869 1,544 0,017*

Incremento Error aleatorio 136.099,307 207 657,485

Total 190.902,239 261

*: Existen diferencias estadísticas significativas.


84

ns: No existen diferencias estadísticas significativas.

4.2. Incidencia de plagas en las especies forestales establecidas a través

de grupos funcionales con fines de restauración ecológica áreas

intervenidas

A los seis meses de haberse establecido se encontró una planta de

azufre caspi (Symphonia globulifera) y una planta de bolaina negra (Guazuma

ulmifolia) con signos de ataque de grillos y larvas de mariposa

respectivamente; mientras que en caso de los 12 meses posteriores al

establecimiento se observó el ataque pulgones de en las lagarto caspi

(Calophyllum brasiliense), palta moena (Nectandra amplifolia) y presencia de

hojas enrolladas por arañas en la shiringa (Hevea guianensis), siendo mayor el

ataque en azufre caspi y bolaina negra con cuatro y tres individuos

respectivamente (Cuadro 32).

Cuadro 32. Daño ocasionado e insectos en las plantas establecidas con fines

de restauración.

Especie Nombre Científico Daño por insectos

Hormiga (Hymenoptera)

Azufre caspi Symphonia globulifera L. f. Hoja perforada (Hymenoptera)

Hoja perforada (Orthoptera)

Bolaina negra Guazuma ulmifolia Lam. Hoja perforada (lepidóptero)

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense Cambess Pulgones (Hemíptera)

Palta moena Nectandra amplifolia Rusby Pulgones (Hemíptera)


85

Shiringa Hevea guianensis Aubl. Hoja doblada (Araneae)

4.3. Mortalidad de plantas de las especies forestales establecidas a

través de grupos funcionales con fines de restauración ecológica en

áreas intervenidas

La mayor mortalidad en el periodo de estudio fueron las especies

añallo caspi (Cordia alliodora), shaina (Colubrina glandulosa) y bolaina negra

(Guazuma ulmifolia) con valores de 60,0%, 20,0% y 15,8% respectivamente,

mientras que las demás especies alcanzaron menores valores (Cuadro 33).

Cuadro 33. Mortalidad de plantas utilizadas con fines de restauración.

Nombre común Nombre científico Inicio Final Mortalidad (%)

Añallo caspi Cordia alliodora 5 2 60,0

Azufre caspi Symphonia globulifera 16 15 6,3

Bolaina negra Guazuma ulmifolia 38 32 15,8

Caimito Pouteria guianensis 45 44 2,2

Caraña Trattinnickia aspera 2 2 0,0

Lagarto caspi Calophyllum brasiliense 26 26 0,0

Mashonaste Clarisia racemosa 46 45 2,2

Moena amarilla Aniba puchury-minor 14 14 0,0

Moena negra Ocotea marmellensis 1 1 0,0

Palta moena Nectandra amplifolia 31 31 0,0

Puma quiro Aspidosperma macrocarpon 25 25 0,0

Shaina Colubrina glandulosa 5 4 20,0


86

Shiringa Hevea guianensis 19 19 0,0

Uvilla Pourouma bicolor 2 2 0,0


87

V. DISCUSIÓN

5.1. Parámetros morfométricos de las especies forestales establecidas a

través de grupos funcionales con fines de restauración ecológica en

áreas intervenidas

Hubo variabilidad del crecimiento en la altura debido a factores

como la densidad básica de su madera en las especies como lo reportan

Vásquez-Valderrama y Solorza-Bejarano (2018), “esta variable contribuyó en

que las especies puedan crecer con mayor o menor rapidez, dentro de ello se

le puede citar al caimito (Pouteria guianensis) que no reportó mucho en el

incremento de la altura total.”

Otro de los factores que perjudicó al rápido crecimiento es la

competencia por los nutrientes en el suelo debido al pH que presentaba el

suelo fue de 4,5 (extremadamente ácido), ya que algunas especies

establecidas presentan poco sistema radicular como es el caso del caimito, al

respecto Paz et al. (2015) “señalan que en zonas despobladas y alteradas de

sucesión secundaria (sitios donde una perturbación como un incendio, una

inundación, o la actividad humana, alteró el ecosistema y con el tiempo brotó

nueva vegetación) observaron que las especies vegetales presentan raíces

profundas lo cual atribuye a que la especie establecida necesite más tiempo en


88

poder adaptarse y competir con las otras especies que se encuentran en

constante crecimiento.”

La Colubrina glandulosa presentó crecimiento intermedio del

diámetro de copa debido a que se encontraba en constante competencia, a

pesar de ello Ríos y Domínguez (2007) “fortalecen la elección de establecer

esta especie en medios perturbados ya que lo describen como una especie de

crecimiento rápido en su fase inicial, propia de bosques secundarios y posee

madera semi-dura.”

La especie con mayor incremento del diámetro de copa fue Cordia

alliodora, mientras que en caso de Hevea guianensis se reportó mayor tamaño

general del diámetro de copa, esto es un atributo favorable para la adaptación

de dichas especies, ya que en caso de Castellanos-Castro y Bonilla (2011), “las

especies que conformaron grupos funcionales establecidas en bordes de

pastizales presentaban entre uno de sus atributos importantes la ramificación

basal del tallo con el cual incrementaban su diámetro de copa y favorecían a su

crecimiento el cual representa una estrategia clave en la colonización.” A esto,

Bandeira (2002) añade que, se observa un aumento de la cobertura vegetal

posiblemente a consecuencia de los árboles con mayor altura y que otorgan

sombra a las otras especies de menor porte.

Las especies con mejor incremento de la variable diámetro del tallo

durante los seis meses que perduró el estudio fueron la bolaina negra
89

(Guazuma ulmifolia) y el mashonaste (Clarisia racemosa), esto puede atribuirse

a las características del sistema radicular, ya que autores como Paz et al.

(2015) “indican que cuando las raíces de las plantas se encuentran más

superficiales, tienden a presentarse más gruesas y a tener un tallo más

grueso.”

Se registró el índice de copa en las especies como añallo caspi

(Cordia alliodora) con 0,45, caraña (Trattinnickia aspera) con 0,41, moena

amarilla (Aniba puchury-minor con 0,41, shaina (Colubrina glandulosa) con 0,48

y la uvilla (Pourouma bicolor) con 0,40, característica de las plantas con mayor

ancho de copa y poca longitud de copa debido posiblemente a que se

encuentran en competencia por las radiaciones solares y las plantas buscan en

mayor medida presentar copas muy anchas, como es el caso del mashonaste,

ya que para Reynel et al. (2003) “es una especie esciófita, presente en zonas

de bosque primario, en suelos arcillosos a limosos con tendencia ácida, fértiles

y bien drenados, con pedregosidad baja a alta.” En caso de la forma de copa

se reportó a G. ulmifolia presentó uno de los más grandes promedios, al

respecto, Silvoenergía (1986) “resalta que esta especie se caracteriza por

presentar copa redonda y extendida, además de crecer bien en zonas cálidas

con temperaturas promedios de 24 °C.”

La especie que predominó en el incremento del diámetro de copa

fue el añallo caspi (Cordia alliodora) esto ocurrió debido a que presento de

manera indirecta una mayor cantidad de hojas grandes, lo cual para Camargo
90

(2014) “cuando se estudian grupos funcionales se debe tener en cosideración

rasgos de la hoja como de los tallos en las plantas.”

No se logró encontrar diferencias estadísticas significativas entre

los grupos funcionales establecidos debido a que para tomar esta decisión se

tiene que esperar a que la especie logre reproducirse, es por esto que Cano-

Arboleda et al. (2015) “analizaron la vegetación de bosques y arbustales para

seleccionar especies claves que se recomendarían instalar para la restauración

considendo 9 rasgos funcionales (estructurales, foliares y reproductivos),” a

esto, Gómez y Vargas (2011) “añaden la altura, área específica foliar, tamaño y

peso de las semillas, tipo de dispersión y estrategia de regeneración. Otro

aspecto de la ausencia de significancia, pudo atribuirse a que todas las

especies pudieran pertenecer a un solo grupo funcional, pero con gran

plasticidad” (Montenegro y Vargas 2011).

Además, no se reporta diferencias estadísticas significativas entre

los grupos funcionales establecidos dedibo a que los individuos se encuentran

en un proceso de apatación, ya que Bandeira et al. (2005) “señala que existe

alta heteogeneidad florística en suelos que contenían café debido a que esta

variabilidad se origina por una combinación de variables como son el manejo

agrícola, la cobertura original y el estado de desarrollo de los cafetales.”

Se utilizó 14 especies forestales para establecer 55 grupos

funcionales, a pesar de esto no se encontró los efectos entre grupos

funcionales debido a que se tiene que considerar mayor cantidad de especies,


91

ya que Cruz (2004) “al muestrear en 20 plantaciones de cafetales encontró 67

especies que eran utilizadas como sombra y se debe otorgar mayor relevancia

para la restauración de estas áreas a las especies que se encuentran

predominando ya que estos se encuentran en cierta medidad mucho más

adaptadas.”

5.2. Incidencia de plagas en las especies forestales establecidas a través

de grupos funcionales con fines de restauración ecológica áreas

intervenidas

La presencia de insectos que perjudicaron en las hojas de las

plantas establecidas fueron muy pocas, a pesar de esto se tiene que tener en

cuenta en las actividades de restauración ya que puede ser que se haya

establecido una especie muy propensa al ataque de plagas, aunque esto no lo

reportan Dezzotti et al. (2003) y Promis et al. (2010) “ya que dan prioridad a

que las principales variables que influyen sobre el establecimiento y

crecimiento de los renovales son la disponibilidad de luz y humedad en el

suelo, y la intervención silvicultural influye sobre estas variables debido

principalmente a los cambios en la cobertura del dosel.”

Debido a que las especies fueron introducidas a un medio donde

existía sombra e iniciaron a adaptarse, en algunos casos no se logró con

rapidez siendo el caso del azufre casi (Symphonia globulifera) debido a que se

observó ataque de insectos, esto es corroborado por los autores Smekens y


92

Van Tienderen (2001), “quienes señalan que las especies vegetales logran

modificaciones morfológicas y fisiológicas generadas por los cambios en su

ambiente natural, esto se traduce en tolerar también a los insectos y

enfermedades.”

5.3. Mortalidad de plantas de las especies forestales establecidas a

través de grupos funcionales con fines de restauración ecológica en

áreas intervenidas

La tasa de mortalidad de las especies añallo caspi (Cordia

alliodora), shaina (Colubrina glandulosa) y bolaina negra (Guazuma ulmifolia)

con valores de 60,0%, 20,0% y 15,8% respectivamente se pudieron atribuir a la

competencia existente por luz de las especies en estudio con la vegetación

existente, ya que no pudieron adaptarse lo suficiente, esto es corroborado por

Shischenko y Capote (1976) y Odum (1972) “quienes reportan que el contenido

de clorofila y caroteno en las hojas aumenta con la disminución de la luz, lo que

se interpreta como una posible evidencia de la adaptación del aparato

fotosintético de las plantas al régimen de sombra.”

La mortalidad de las plantas pudo ocurrir debido a la competencia

por la luz en el medio establecido, esto debido a que algunas especies no se

adaptaron con rapidez al medio donde se estableció, al respecto, en claros de

bosques Sola et al. (2015) “encontraron que de tres especies consideradas en

un estudio solo hubo mayor cantidad de regneración en una especie debido a

que fue más tolerable a la sombra en comparación a las demás especies que
93

perecieron a causa de un sombreamiento muy rápido y excesivo; esto ocurre

en algunas especies que no se adaptaron a tolerar los factores adversos a que

fueron expuestas” (Granados et al. 1998) como es el caso de la competencia

por luz por los individuos vegetales que se encontraban en los costados de los

grupos funcionales.
94

VI. CONCLUSIONES

1. Las especies forestales establecidas con fines de restauración ecológica en

áreas intervenidas que presentaron mayores parámetros morfométricos

fueron la shiringa (Hevea guianensis), el mashonaste (Clarisia racemosa),

lagarto caspi (Calophyllum brasiliense) y la palta moena (Nectandra

amplifolia).

2. Solo se observó poca presencia de plantas con daños ocasionados por

larvas de lepidópteros, ortópteros, himenópteros (hormiga cortadora),

araneae y los hemípteros entre las especies forestales se encuentran el

azufre caspi (Symphonia globulifera), la bolaina negra (Guazuma ulmifolia),

el lagarto caspi (Calophyllum brasiliense), la palta moena (Nectandra

amplifolia) y la shiringa (Hevea guianensis ).

3. Mayor mortalidad se reportó en las especies añallo caspi (Cordia alliodora),

shaina (Colubrina glandulosa) y bolaina negra (Guazuma ulmifolia),

mientras que las demás especies alcanzaron menores y/o nulos valores de

plantas muertas.
95

VII. RECOMENDACIONES

1. Continuar la evaluación y considerar el estudio de otros factores como la

fertilización inicial para otorgarle mayor velocidad de crecimiento debido a

que en dicho medio se encuentran muchas especies vegetales y existe una

competencia continua por espacio y nutrientes.

2. Realizar estudio de restauración donde se considere mayor tiempo de

evaluación mediante estudios articulados que se pudiera lograr mediante la

ejecución de tesis consecutivas y que se pueda obtener un paquete

tecnológico que pueda ser replicable en otros medios donde se realizaba

cultivos de café u otras especies agrícolas.

3. Realizar estudios similares considerando grupos de especies catalogados

como heliófitas y esciófitas con la finalidad de observar su comportamiento

como medio de restauración en diferentes condiciones y cultivos diferentes

para poder lograr una adecuada y rentable recuperación de áreas

intervenidas.

4. En estudios sobre grupos funcionales se debe incluir rasgos

correspondientes a las hojas y los tallos de las plantas, debido a que son

resultados más certeros en estos tipos de estudio.


96

VIII. ABSTRACT

On property located on the San Juan homestead, in the San Martin region, the

study was done, the objective of which was to evaluate the behavior of the

forest species in functional groups with the goal of ecological restauration,

established on an abandoned coffee farm; the plant species were: Cordia

alliodora (Ruiz & Pav.) Cham., Symphonia globulifera L. f., Guazuma ulmifolia

Lam., Pouteria guianensis Aubl., Trattinnickia aspera (Standl.) Swart,

Calophyllum brasiliense Cambess., Clarisia racemosa Ruiz & Pav., Aniba

puchury-minor (Mart.) Mez, Ocotea marmellensis Mez and Nectandra amplifolia

Rusby, distributed using Anderson’s spaced grouping technique, of which the

morphometric characteristics were measured at six and twelve months after

their establishment, submitted to the variance analysis and the Duncan means

comparison. The species Hevea guianensis, C. racemosa, C. brasiliense and N.

amplifolia presented the greatest morphometric characteristics (total height,

crown width, stalk diameter, degree of crown coverage, crown shape, crown

surface area and slenderness), but with the absence of different statistics

among the established groups; moreover, there was greater mortality in C.

alliodora. It is concluded that H. guianensis, C. racemosa, C. brasiliense and N.

amplifolia present a potential to be utilized in restauration.

Keywords: restauration, competency, morphometrics, pests, mortality


97

IX. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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110

ANEXO
111

Anexo A. Matriz de datos

Cuadro 34. Grupos funcionales y especies establecidas.

G.F. Codigo Planta central Planta este Planta oeste Planta norte Planta sur Planta adicional
1 A-1 Caimito Mashonaste Shiringa Palta Moena Azufre Caspi
2 A-2 Mashonaste Azufre Caspi Shiringa Bolaina Negra Puma Quiro
3 A-3 Azufre Caspi Caimito Mashonaste Shaina Puma Quiro
4 A-4 Bolaina Negra Caimito Azufre Caspi Puma Quiro Mashonaste Shiringa
5 A-5 Puma Quiro Mashonaste Mashonaste Shiringa Bolaina Negra
6 A-6 Azufre Caspi Caimito Bolaina Negra Mashonaste Puma Quiro
7 A-7 Azufre Caspi Caimito Palta Moena Mashonaste Bolaina Negra Shiringa
8 A-8 Puma Quiro Mashonaste Puma Quiro Puma Quiro Caimito
9 A-9 Azufre Caspi Palta Moena Mashonaste Caimito Bolaina Negra
10 A - 10 Caimito Puma Quiro Azufre Caspi Mashonaste Añallo Caspi
11 B - 11 Mashonaste Azufre Caspi Shaina Puma Quiro Caimito
12 B - 12 Puma Quiro Bolaina Negra Añallo Caspi Caimito Azufre Caspi
13 B - 13 Shiringa Shaina Caimito Azufre Caspi Puma Quiro
14 B - 14 Palta Moena Caimito Puma Quiro Bolaina Negra Mashonaste
15 B - 15 Puma Quiro Caimito Añallo Caspi Puma Quiro Shaina
16 B - 16 Moena Amarilla Shaina Caimito Puma Quiro Bolaina Negra
112

G.F. Codigo Planta central Planta este Planta oeste Planta norte Planta sur Planta adicional
17 B - 17 Caimito Mashonaste Añallo Caspi Palta Moena Puma Quiro
18 C - 18 Moena Amarilla Puma Quiro Caimito Bolaina Negra Shiringa
19 C - 19 Caimito Puma Quiro Bolaina Negra Shiringa Moena Amarilla
20 C - 20 Lagarto Caspi Moena Amarilla Mashonaste Puma Quiro Caimito
21 C - 21 Shiringa Palta Moena Mashonaste Bolaina Negra Lagarto Caspi
22 D - 21 Mashonaste Shiringa Puma Quiro Caimito Moena Amarilla
23 D - 22 Palta Moena Shiringa Moena Amarilla Caimito Bolaina Negra
24 D - 23 Mashonaste Moena Amarilla Caimito Uvilla Caraña
25 D - 24 Mashonaste Azufre Caspi Caimito Moena Amarilla Caraña
26 D - 25 Moena Amarilla Puma Quiro Caimito Mashonaste Azufre Caspi
27 D - 26 Moena Amarilla Palta Moena Mashonaste Caimito Bolaina Negra
28 E - 27 Puma Quiro Bolaina Negra Moena Amarilla Moena Amarilla Azufre Caspi
29 E - 28 Moena Amarilla Palta Moena Añallo Caspi Palta Moena Bolaina Negra
30 UNAS - 1 Shiringa Azufre Caspi Lagarto Caspi Mashonaste Bolaina Negra
31 UNAS - 2 Shiringa Palta Moena Caimito Bolaina Negra Mashonaste
32 UNAS - 3 Shiringa Mashonaste Bolaina Negra Caimito Palta Moena
33 UNAS - 4 Shiringa Lagarto Caspi Mashonaste Mashonaste Bolaina Negra
34 UNAS - 5 Shiringa Bolaina Negra Lagarto Caspi Mashonaste Palta Moena
35 UNAS - 6 Azufre Caspi Caimito Lagarto Caspi Mashonaste Palta Moena
36 UNAS - 7 Shiringa Lagarto Caspi Caimito Uvilla Moena Negra
113

G.F. Codigo Planta central Planta este Planta oeste Planta norte Planta sur Planta adicional
37 UNAS - 8 Shiringa Puma Quiro Lagarto Caspi Palta Moena Moena Amarilla
38 UNAS - 9 Shiringa Lagarto Caspi Mashonaste Puma Quiro Palta Moena
39 UNAS - 10 Lagarto Caspi Mashonaste Caimito Bolaina Negra Shiringa
40 UNAS - 11 Bolaina Negra Mashonaste Shiringa Caimito Lagarto Caspi
41 T-1 Palta Moena Mashonaste Caimito Bolaina Negra Lagarto Caspi
42 T-2 Mashonaste Palta Moena Bolaina Negra Caimito Lagarto Caspi
43 T-3 Lagarto Caspi Caimito Palta Moena Mashonaste Bolaina Negra
44 T-4 Mashonaste Bolaina Negra Palta Moena Lagarto Caspi Caimito
45 T-5 Bolaina Negra Lagarto Caspi Palta Moena Caimito Mashonaste
46 T-6 Mashonaste Bolaina Negra Lagarto Caspi Caimito Palta Moena
47 T-7 Caimito Palta Moena Bolaina Negra Mashonaste Lagarto Caspi
48 T-8 Bolaina Negra Lagarto Caspi Caimito Palta Moena Mashonaste
49 T-9 Lagarto Caspi Palta Moena Mashonaste Caimito Bolaina Negra
50 T - 10 Palta Moena Mashonaste Bolaina Negra Caimito Lagarto Caspi
51 T - 11 Lagarto Caspi Mashonaste Caimito Palta Moena Bolaina Negra
52 T - 12 Caimito Palta Moena Lagarto Caspi Bolaina Negra Mashonaste
53 T - 13 Lagarto Caspi Bolaina Negra Caimito Mashonaste Palta Moena
54 T - 14 Bolaina Negra Palta Moena Caimito Lagarto Caspi Mashonaste
55 T - 15 Palta Moena Caimito Lagarto Caspi Mashonaste Bolaina Negra
GF: Grupo funcional.
114

Cuadro 35. Altura total (cm), altura del fuste (cm) y diámetro del tallo (cm) de las especies establecidas con fines de

restauración.

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
1 5 Caimito 15 16 17 11 11 11 0,23 0,24 0,252
1 1 Mashonaste 32 33 34 19 19 19 0,271 0,40 0,521
1 2 Shiringa 86 90 94 0,698 0,82 0,932
1 3 Palta Moena 27 30 33 20 21 22 0,337 0,40 0,471
1 4 Azufre Caspi 9 11 13 4 6 8 0,26 0,33 0,408
2 5 Mashonaste 38,2 40 41,8 26 27 28 0,315 0,44 0,563
2 1 Azufre Caspi 14 23 32 4,5 7 9,5 0,271 0,43 0,583
2 2 Shiringa 72 82 92 28,5 50 71,5 0,792 0,90 1,006
2 3 Bolaina Negra 20 31 42 14 17 20 0,222 0,30 0,37
2 4 Puma Quiro 21 30 39 10 13 16 0,352 0,43 0,506
3 5 Azufre Caspi 12 16 20 6 7 8 0,288 0,31 0,334
3 1 Caimito 14 17 20 9 9 9 0,2 0,26 0,324
3 2 Mashonaste 27 29 31 10 11 12 0,286 0,33 0,374
3 3 Shaina 11 13 15 5 9 13 0,202 0,24 0,276
3 4 Puma Quiro 26 32 38 10 12 14 0,3 0,43 0,552
4 5 Bolaina Negra 6 0,195
4 1 Caimito 11,6 13 14,4 7 7 7 0,187 0,21 0,237
4 2 Azufre Caspi 9,2 12 14,8 5 6 7 0,365 0,41 0,453
115

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
4 3 Puma Quiro 13,4 19 24,6 6 8 10 0,202 0,34 0,476
4 4 Mashonaste 33 36 39 23 24 25 0,352 0,51 0,67
5 5 Puma Quiro 15 19 23 10 10 10 0,362 0,37 0,38
5 1 Mashonaste 48 59 70 26 27 28 0,434 0,61 0,782
5 2 Mashonaste 38 43 48 13 16 19 0,292 0,43 0,572
5 3 Shiringa 60 74 88 36 45 54 0,549 0,72 0,897
5 4 Bolaina Negra 19 32 45 9 12 15 0,199 0,31 0,413
6 5 Azufre Caspi 15 59 103 5 8 11 0,399 0,45 0,501
6 1 Caimito 11 12 13 0,174 0,19 0,204
6 2 Bolaina Negra 21 43 65 9 22 35 0,291 0,50 0,699
6 3 Mashonaste 24 35 46 10 14 18 0,298 0,36 0,412
6 4 Puma Quiro 14,5 24 33,5 8 8 8 0,298 0,30 0,304
7 5 Azufre Caspi 14,5 17 19,5 9 10 11 0,308 0,39 0,478
7 1 Caimito 9 12 15 4 7 10 0,222 0,24 0,256
7 2 Palta Moena 23 31 39 15 15 15 0,227 0,35 0,469
7 3 Mashonaste 32 36 40 17 17 17 0,266 0,48 0,686
7 4 Bolaina Negra 15 25 35 9 12 15 0,206 0,34 0,468
8 5 Puma Quiro 22 27 32 10 12 14 0,287 0,33 0,369
8 1 Mashonaste 38 39 40 20 24 28 0,372 0,43 0,478
8 2 Puma Quiro 15 18 21 7 9 11 0,33 0,38 0,43
8 3 Puma Quiro 17,5 22 26,5 9 10 11 0,338 0,43 0,526
116

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
8 4 Caimito 15 8 0,23
9 5 Azufre Caspi 11 17 23 4 8 12 0,274 0,36 0,438
9 1 Palta Moena 26 34 42 16 18 20 0,321 0,36 0,405
9 2 Mashonaste 25,5 0,328
9 3 Caimito 11,5 13 14,5 7 8 9 0,217 0,22 0,227
9 4 Bolaina Negra 19 33 47 11 12 13 0,271 0,45 0,623
10 5 Caimito 18 18 18 8 10 12 0,23 0,27 0,31
10 1 Puma Quiro 16,7 24 31,3 8 10 12 0,319 0,38 0,445
10 2 Azufre Caspi 16 22 28 5 6 7 0,366 0,40 0,434
10 3 Mashonaste 26 30 34 11 15 19 0,284 0,42 0,564
10 4 Añallo Caspi 8 0,247
11 5 Mashonaste 39 49 59 20 25 30 0,425 0,47 0,509
11 1 Azufre Caspi 11 22 33 5 9 13 0,246 0,46 0,668
11 2 Shaina 21 45 69 10 17 24 0,255 0,51 0,769
11 3 Puma Quiro 13 18 23 8 9 10 0,347 0,37 0,397
11 4 Caimito 9 13 17 4 6 8 0,358 0,40 0,438
12 5 Puma Quiro 17 30 43 9 14 19 0,25 0,34 0,426
12 1 Bolaina Negra 19 22 25 8 13 18 0,265 0,34 0,423
12 2 Añallo Caspi 8 12 21 5 7 12,5 0,152 0,29 0,4145
12 3 Caimito 11 17 23 6 7 8 0,054 0,24 0,418
12 4 Azufre Caspi 9 4 0,395
117

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
13 5 Shiringa 82 93 104 0,555 0,64 0,723
13 1 Shaina 6 10 14 0,187 0,24 0,289
13 2 Caimito 11 14 17 5 7 9 0,265 0,29 0,305
13 3 Azufre Caspi 13 17 21 7 9 11 0,23 0,26 0,288
13 4 Puma Quiro 20 27 34 10 12 14 0,341 0,38 0,417
14 5 Palta Moena 19 24 29 14 15 16 0,283 0,29 0,305
14 1 Caimito 16 18 20 11 12 13 0,121 0,23 0,343
14 2 Puma Quiro 35 69 103 11 28 45 0,339 0,57 0,795
14 3 Bolaina Negra 9 11 13 0,192 0,19 0,192
14 4 Mashonaste 32 39 46 12 13 14 0,303 0,53 0,749
15 5 Puma Quiro 18 31 44 6 16 26 0,344 0,47 0,6
15 1 Caimito 8 9 10 0,201 0,27 0,343
15 2 Añallo Caspi 7 0,21
15 3 Puma Quiro 29 45 61 12 18 24 0,365 0,53 0,697
15 4 Shaina 4,5 10 15,5 0,237 0,26 0,275
16 5 Moena Amarilla 12 14 16 6 7 8 0,313 0,38 0,449
16 1 Shaina 6 0,238
16 2 Caimito 11 12 13 6 6 6 0,202 0,26 0,322
16 3 Puma Quiro 17,3 18 18,7 10 10 10 0,283 0,34 0,401
16 4 Bolaina Negra 14 9 0,225
17 5 Caimito 12 14 16 8 8 8 0,266 0,28 0,294
118

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
17 1 Mashonaste 41 46 51 26 26 26 0,373 0,46 0,551
17 2 Añallo Caspi 15 29 38 6 15 20,5 0,264 0,38 0,5075
17 3 Palta Moena 31 37 43 21 22 23 0,316 0,37 0,422
17 4 Puma Quiro 17,8 20 22,2 11,5 12 12,5 0,342 0,37 0,398
18 5 Moena Amarilla 14 18 22 5 9 13 0,333 0,44 0,537
18 1 Puma Quiro 15 15 15 6 8 10 0,329 0,34 0,347
18 2 Caimito 13 17 21 7 10 13 0,21 0,24 0,272
18 3 Bolaina Negra 19 8 0,206
18 4 Shiringa 70 78 86 53 106 0,604 0,65 0,686
19 5 Caimito 11 12 13 6 7 8 0,211 0,23 0,257
19 1 Puma Quiro 13 18 23 5 7 9 0,322 0,33 0,338
19 2 Bolaina Negra 18 30 42 9 15 21 0,237 0,35 0,453
19 3 Shiringa 57,5 70 82,5 27 43 59 0,56 0,74 0,924
19 4 Moena Amarilla 6 8 10 0,192 0,25 0,314
20 5 Lagarto Caspi 28 36 44 18 20 22 0,362 0,46 0,556
20 1 Moena Amarilla 8 14 20 5 7 9 0,371 0,46 0,555
20 2 Mashonaste 45 48 51 16 18 20 0,383 0,53 0,667
20 3 Puma Quiro 27 55 83 9 15 21 0,338 0,47 0,606
20 4 Caimito 8 9 10 0,177 0,20 0,223
21 5 Shiringa 61 78 95 32 56 80 0,559 0,76 0,951
21 1 Palta Moena 32,5 38 43,5 19 21 23 0,337 0,41 0,487
119

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
21 2 Mashonaste 44,5 55 65,5 19 19 19 0,361 0,52 0,685
21 3 Bolaina Negra 28 37 46 10 18 26 0,371 0,48 0,597
21 4 Lagarto Caspi 35 45 55 14 22 30 0,417 0,60 0,779
22 5 Mashonaste 39 43 47 22 23 24 0,335 0,56 0,791
22 1 Shiringa 72 77 82 34 56 78 0,586 0,65 0,712
22 2 Puma Quiro 18 22 26 9 10 11 0,318 0,39 0,458
22 3 Caimito 14 18 22 8 8 8 0,22 0,22 0,228
22 4 Moena Amarilla 17 19 21 8 8 8 0,407 0,55 0,687
23 5 Palta Moena 26 32 38 19 20 21 0,272 0,34 0,406
23 1 Shiringa 73 78 83 0,724 0,84 0,962
23 2 Moena Amarilla 12 16 20 6 8 10 0,355 0,50 0,649
23 3 Caimito 12,5 16 19,5 6 9 12 0,224 0,26 0,286
23 4 Bolaina Negra 15 10 0,222
24 5 Mashonaste 36 37 38 20 22 24 0,339 0,43 0,511
24 1 Moena Amarilla 10,5 13 15,5 4 8 12 0,346 0,35 0,352
24 2 Caimito 13 16 19 7 9 11 0,214 0,25 0,282
24 3 Uvilla 17 23 29 6 10 14 0,373 0,49 0,609
24 4 Caraña 15 18 21 10 12 14 0,281 0,37 0,461
25 5 Mashonaste 34,5 43 51,5 18 20 22 0,404 0,69 0,968
25 1 Azufre Caspi 18 24 30 6 10 14 0,333 0,39 0,455
25 2 Caimito 17,5 19 20,5 9 12 15 0,217 0,30 0,385
120

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
25 3 Moena Amarilla 13 16 19 6 7 8 0,36 0,43 0,5
25 4 Caraña 23,3 32 40,7 10 14 18 0,376 0,49 0,606
26 5 Moena Amarilla 13 16 19 4 7 10 0,35 0,36 0,364
26 1 Puma Quiro 14 16 18 0,283 0,29 0,291
26 2 Caimito 10 11 12 0,184 0,19 0,196
26 3 Mashonaste 38 44 50 15 17 19 0,335 0,49 0,635
26 4 Azufre Caspi 7 8 9 0,216 0,29 0,356
27 5 Moena Amarilla 12 14 16 6 7 8 0,428 0,49 0,558
27 1 Palta Moena 23 30 37 16 16 16 0,229 0,33 0,425
27 2 Mashonaste 28 43 58 35 35 35 0,389 0,56 0,723
27 3 Caimito 16 17 18 10 10 10 0,262 0,30 0,33
27 4 Bolaina Negra 18 11 0,209
28 5 Puma Quiro 14 20 26 6 9 12 0,346 0,45 0,56
28 1 Bolaina Negra 16 23 30 9 13 17 0,204 0,30 0,392
28 2 Moena Amarilla 8 9 10 4 4 4 0,317 0,53 0,735
28 3 Moena Amarilla 10 13 16 5 6 7 0,295 0,34 0,389
28 4 Azufre Caspi 9 9 9 5 5 5 0,255 0,43 0,595
29 5 Moena Amarilla 17 18 19 6 9 12 0,291 0,38 0,467
29 1 Palta Moena 18 23 28 13 15 17 0,21 0,25 0,294
29 2 Añallo Caspi 9 0,253
29 3 Palta Moena 31 35 39 13 18 23 0,325 0,50 0,671
121

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
29 4 Bolaina Negra 13 24 35 7 18 29 0,182 0,35 0,524
30 5 Shiringa 84 93 102 0,589 0,66 0,727
30 1 Azufre Caspi 16 18 20 5 7 9 0,276 0,39 0,494
30 2 Lagarto Caspi 35 52 69 19 19 19 0,342 0,55 0,748
30 3 Mashonaste 14 19 24 7 8 9 0,207 0,32 0,429
30 4 Bolaina Negra 28 57 86 10 28 46 0,426 0,61 0,784
31 5 Shiringa 82 83 84 46 64 82 0,668 0,78 0,89
31 1 Palta Moena 35 37 39 21 23 25 0,322 0,45 0,568
31 2 Caimito 16,5 18 19,5 10 10 10 0,231 0,28 0,333
31 3 Bolaina Negra 31 32 33 15 15 15 0,334 0,57 0,812
31 4 Mashonaste 46 50 54 23 23 23 0,309 0,42 0,535
32 5 Shiringa 59,5 63 66,5 0,526 0,63 0,736
32 1 Mashonaste 49 52 55 34 35 36 0,346 0,42 0,496
32 2 Bolaina Negra 38 38 38 23 27 31 0,406 0,55 0,702
32 3 Caimito 14,3 17 19,7 8,6 9 9,4 0,216 0,26 0,296
32 4 Palta Moena 37 44 51 23 25 27 0,306 0,39 0,466
33 5 Shiringa 69 73 77 35 48 61 0,596 0,70 0,812
33 1 Lagarto Caspi 30 54 78 14 20 26 0,42 0,63 0,84
33 2 Mashonaste 59 59 59 24 25 26 0,437 0,71 0,977
33 3 Mashonaste 37 49 61 16 18 20 0,445 0,64 0,831
33 4 Bolaina Negra 36 44 52 17 17 17 0,349 0,51 0,669
122

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
34 5 Shiringa 62 67 72 30 42 54 0,588 0,63 0,662
34 1 Bolaina Negra 44,5 53 61,5 20 22 24 0,345 0,61 0,871
34 2 Lagarto Caspi 29 35 41 12 13 14 0,327 0,47 0,613
34 3 Mashonaste 40 42 44 26 26 26 0,36 0,51 0,668
34 4 Palta Moena 25 29 33 18 19 20 0,275 0,33 0,379
35 5 Azufre Caspi 12 14 16 6 8 10 0,214 0,35 0,484
35 1 Caimito 13 15 17 8 10 12 0,223 0,27 0,319
35 2 Lagarto Caspi 24 32 40 12 17 22 0,323 0,48 0,633
35 3 Mashonaste 33 37 41 18 19 20 0,313 0,46 0,609
35 4 Palta Moena 24 33 42 17 18 19 0,33 0,37 0,408
36 5 Shiringa 71 88 105 31 56 81 0,763 0,87 0,973
36 1 Lagarto Caspi 32,5 41 49,5 12 18 24 0,343 0,52 0,687
36 2 Caimito 10,5 12 13,5 6 7 8 0,261 0,27 0,275
36 3 Uvilla 9 13 17 7 7 7 0,311 0,32 0,325
36 4 Moena Negra 9 17 25 5 6 7 0,321 0,44 0,549
37 5 Shiringa 74 83 92 0,644 0,79 0,938
37 1 Puma Quiro 21 26 31 10 13 16 0,299 0,39 0,475
37 2 Lagarto Caspi 39 67 95 14 28 42 0,398 0,54 0,684
37 3 Palta Moena 32,5 43 53,5 20 26 32 0,327 0,44 0,551
37 4 Moena Amarilla 10,5 16 21,5 4 7 10 0,331 0,46 0,593
38 5 Shiringa 43,5 55 66,5 25 32 39 0,723 0,80 0,881
123

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
38 1 Lagarto Caspi 34 49 64 13 18 23 0,43 0,67 0,904
38 2 Mashonaste 41 45 49 23 32 41 0,365 0,54 0,719
38 3 Puma Quiro 19,5 24 28,5 11 12 13 0,354 0,39 0,422
38 4 Palta Moena 39 49 59 24 26 28 0,327 0,47 0,611
39 5 Lagarto Caspi 30 41 52 14 17 20 0,331 0,52 0,715
39 1 Mashonaste 46 47 48 23 23 23 0,423 0,64 0,847
39 2 Caimito 13 14 15 8 10 12 0,179 0,23 0,271
39 3 Bolaina Negra 29 30 31 10 16 22 0,304 0,41 0,524
39 4 Shiringa 58 61 64 36 40 44 0,599 0,73 0,855
40 5 Bolaina Negra 36 39 42 17 20 23 0,327 0,57 0,803
40 1 Mashonaste 32 33 34 12 14 16 0,328 0,48 0,634
40 2 Shiringa 62 63 64 38 47 56 0,49 0,62 0,752
40 3 Caimito 11,3 12 12,7 7 7 7 0,197 0,23 0,265
40 4 Lagarto Caspi 31 43 55 15 19 23 0,363 0,51 0,649
41 5 Palta Moena 29 33 37 21 24 27 0,282 0,35 0,422
41 1 Mashonaste 45 56 67 24 25 26 0,446 0,62 0,788
41 2 Caimito 12 17 22 7 10 13 0,209 0,28 0,345
41 3 Bolaina Negra 20 34 48 12 15 18 0,267 0,38 0,483
41 4 Lagarto Caspi 32 39 46 21 25 29 0,38 0,50 0,61
42 5 Mashonaste 41 50 59 21 21 21 0,405 0,57 0,737
42 1 Palta Moena 27 32 37 16 21 26 0,295 0,36 0,433
124

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
42 2 Bolaina Negra 19 33 47 12 14 16 0,201 0,38 0,559
42 3 Caimito 16 17 18 12 12 12 0,203 0,28 0,359
42 4 Lagarto Caspi 32 38 44 10 19 28 0,447 0,57 0,683
43 5 Lagarto Caspi 30 41 52 8 16 24 0,393 0,44 0,495
43 1 Caimito 14 15 16 9 10 11 0,233 0,26 0,285
43 2 Palta Moena 33 40 47 27 27 27 0,264 0,36 0,46
43 3 Mashonaste 48 53 58 34 34 34 0,379 0,46 0,535
43 4 Bolaina Negra 15 34 53 8 14 20 0,206 0,37 0,542
44 5 Mashonaste 45 54 63 23 28 33 0,377 0,55 0,713
44 1 Bolaina Negra 18 42 66 12 23 34 0,225 0,42 0,623
44 2 Palta Moena 30 37 44 22 24 26 0,285 0,33 0,383
44 3 Lagarto Caspi 28 33 38 7 14 21 0,306 0,38 0,458
44 4 Caimito 16 19 22 11 11 11 0,222 0,29 0,362
45 5 Bolaina Negra 17 30 43 8 21 34 0,275 0,44 0,609
45 1 Lagarto Caspi 29 36 43 19 20 21 0,318 0,53 0,732
45 2 Palta Moena 30 38 46 19 21 23 0,282 0,32 0,356
45 3 Caimito 12 14 16 7 8 9 0,222 0,30 0,368
45 4 Mashonaste 44 53 62 26 26 26 0,458 0,59 0,714
46 5 Mashonaste 48 56 64 29 29 29 0,424 0,63 0,83
46 1 Bolaina Negra 14 38 62 8 12 16 0,188 0,50 0,814
46 2 Lagarto Caspi 26 33 40 6 12 18 0,314 0,39 0,468
125

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
46 3 Caimito 12 14 16 6 8 10 0,205 0,24 0,277
46 4 Palta Moena 26 35 44 22 23 24 0,258 0,35 0,446
47 5 Caimito 12 13 14 7 8 9 0,195 0,24 0,285
47 1 Palta Moena 31 41 51 23 23 23 0,268 0,38 0,486
47 2 Bolaina Negra 31 36 41 8 24 40 0,218 0,45 0,68
47 3 Mashonaste 42 56 70 26 26 26 0,322 0,51 0,7
47 4 Lagarto Caspi 20 25 30 14 14 14 0,384 0,42 0,462
48 5 Bolaina Negra 13 31 49 6 19 32 0,205 0,34 0,475
48 1 Lagarto Caspi 29 36 43 11 16 21 0,301 0,38 0,463
48 2 Caimito 14 17 20 10 10 10 0,263 0,31 0,355
48 3 Palta Moena 31 42 53 24 27 30 0,364 0,41 0,456
48 4 Mashonaste 42 44 46 29 29 29 0,403 0,60 0,803
49 5 Lagarto Caspi 28 39 50 15 16 17 0,407 0,45 0,499
49 1 Palta Moena 32 43 54 20 20 20 0,34 0,42 0,5
49 2 Mashonaste 50 63 76 35 35 35 0,381 0,52 0,659
49 3 Caimito 15 15 15 8 8 8 0,255 0,29 0,327
49 4 Bolaina Negra 13 31 49 7 17 27 0,207 0,39 0,577
50 5 Palta Moena 33 41 49 24 25 26 0,321 0,43 0,535
50 1 Mashonaste 57 69 81 20 28 36 0,445 0,66 0,877
50 2 Bolaina Negra 19 28 37 8 17 26 0,219 0,37 0,519
50 3 Caimito 15 15 15 10 10 10 0,199 0,22 0,243
126

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
50 4 Lagarto Caspi 21 26 31 7 12 17 0,364 0,42 0,48
51 5 Lagarto Caspi 31 38 45 20 20 20 0,396 0,51 0,62
51 1 Mashonaste 44 59 74 21 31 41 0,413 0,61 0,809
51 2 Caimito 10 14 18 6 10 14 0,207 0,31 0,417
51 3 Palta Moena 33 47 61 25 27 29 0,316 0,39 0,468
51 4 Bolaina Negra 15 32 49 11 12 13 0,19 0,49 0,79
52 5 Caimito 13 14 15 8 9 10 0,192 0,22 0,246
52 1 Palta Moena 25 36 47 20 22 24 0,301 0,38 0,451
52 2 Lagarto Caspi 26 32 38 8 14 20 0,361 0,52 0,677
52 3 Bolaina Negra 14 19 24 7 12 17 0,336 0,38 0,43
52 4 Mashonaste 44 60 76 25 35 45 0,454 0,61 0,756
53 5 Lagarto Caspi 36 42 48 26 26 26 0,475 0,61 0,735
53 1 Bolaina Negra 20 47 74 11 18 25 0,246 0,45 0,654
53 2 Caimito 17 19 21 10 10 10 0,232 0,29 0,35
53 3 Mashonaste 48 60 72 27 31 35 0,395 0,54 0,681
53 4 Palta Moena 33 41 49 27 28 29 0,317 0,42 0,523
54 5 Bolaina Negra 18 23 28 9 10 11 0,201 0,38 0,555
54 1 Palta Moena 32 39 46 20 23 26 0,361 0,41 0,467
54 2 Caimito 15 17 19 10 10 10 0,237 0,30 0,363
54 3 Lagarto Caspi 26 47 68 11 23 35 0,329 0,49 0,649
54 4 Mashonaste 56 63 70 41 42 43 0,35 0,47 0,584
127

Grupo funcional Distribución Especie HT6 (cm) HT9 (cm) HT12 (cm) HF6 (cm) HF9 (cm) HF12 (cm) DT6 (cm) DT9 (cm) DT12 (cm)
55 5 Palta Moena 32 45 58 20 20 20 0,348 0,41 0,466
55 1 Caimito 12 14 16 13 0,212 0,29 0,364
55 2 Lagarto Caspi 34 36 38 26 26 26 0,35 0,43 0,504
55 3 Mashonaste 35 37 39 20 20 20 0,438 0,60 0,756
55 4 Bolaina Negra 24 10 0,242
6, 9 y 12 corresponden a los meses posteriores al establecimiento. HT: Altura total; HF: Altura del fuste; DT: Diámetro del tallo.

Cuadro 36. Diámetro de copa (cm) de las especies establecidas con fines de restauración.

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
1 5 Caimito 15 15 15 11 14 17 13 14,5 16
1 1 Mashonaste 14 19 24 16 23 30 15 21 27
1 2 Shiringa
1 3 Palta Moena 18 22 26 16 21 26 17 21,5 26
1 4 Azufre Caspi 14,5 15 15,5 16 16 16 15,25 15,5 15,75
2 5 Mashonaste 15 19 23 23 23 23 19 21 23
2 1 Azufre Caspi 14 19 24 24 29 34 19 24 29
2 2 Shiringa 25 40 55 14 33 52 19,5 36,5 53,5
2 3 Bolaina Negra 16 21 26 18 26 34 17 23,5 30
2 4 Puma Quiro 23 30 37 17 28 39 20 29 38
3 5 Azufre Caspi 13 14 15 9 15 21 11 14,5 18
128

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
3 1 Caimito 9 11 13 10 10 10 9,5 10,5 11,5
3 2 Mashonaste 31 34 37 20 36 52 25,5 35 44,5
3 3 Shaina 12 12 12 15 19 23 13,5 15,5 17,5
3 4 Puma Quiro 23 23 23 28 29 30 25,5 26 26,5
4 5 Bolaina Negra
4 1 Caimito 12,4 13 13,6 8 11 14 10,2 12 13,8
4 2 Azufre Caspi 11 12 13 12,3 13 13,7 11,65 12,5 13,35
4 3 Puma Quiro 12 17 22 19 19 19 15,5 18 20,5
4 4 Mashonaste 26 26 26 23 24 25 24,5 25 25,5
5 5 Puma Quiro 17 22 27 10 13 16 13,5 17,5 21,5
5 1 Mashonaste 26 34 42 24 36 48 25 35 45
5 2 Mashonaste 24 24 24 17 22 27 20,5 23 25,5
5 3 Shiringa 24 32 40 23 34 45 23,5 33 42,5
5 4 Bolaina Negra 12 21 30 10 19 28 11 20 29
6 5 Azufre Caspi 19 19 19 13 18 23 16 18,5 21
6 1 Caimito
6 2 Bolaina Negra 19 22 25 16 23 30 17,5 22,5 27,5
6 3 Mashonaste 18 26 34 13 24 35 15,5 25 34,5
6 4 Puma Quiro 15 12 9 10 18 26 12,5 15 17,5
7 5 Azufre Caspi 16 16 16 7 17 27 11,5 16,5 21,5
7 1 Caimito 9 10 11 10 11 12 9,5 10,5 11,5
129

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
7 2 Palta Moena 14 18 22 25 28 31 19,5 23 26,5
7 3 Mashonaste 24 28 32 23 24 25 23,5 26 28,5
7 4 Bolaina Negra 14 18 22 15 22 29 14,5 20 25,5
8 5 Puma Quiro 16 19 22 15 19 23 15,5 19 22,5
8 1 Mashonaste 22 22 22 17 23 29 19,5 22,5 25,5
8 2 Puma Quiro 22 22 22 17 20 23 19,5 21 22,5
8 3 Puma Quiro 14 19 24 18 18 18 16 18,5 21
8 4 Caimito 12 12 12
9 5 Azufre Caspi 10 18 26 8 13 18 9 15,5 22
9 1 Palta Moena 15 16 17 15 19 23 15 17,5 20
9 2 Mashonaste
9 3 Caimito 11 11 11 13 13 13 12 12 12
9 4 Bolaina Negra 18 24 30 13 26 39 15,5 25 34,5
10 5 Caimito 9 12 15 14 18 22 11,5 15 18,5
10 1 Puma Quiro 18 20 22 14 19 24 16 19,5 23
10 2 Azufre Caspi 16 19 22 18 20 22 17 19,5 22
10 3 Mashonaste 23 23 23 18 22 26 20,5 22,5 24,5
10 4 Añallo Caspi
11 5 Mashonaste 22 30 38 16 32 48 19 31 43
11 1 Azufre Caspi 14 18 22 13 19 25 13,5 18,5 23,5
11 2 Shaina 23 39 55 20 37 54 21,5 38 54,5
130

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
11 3 Puma Quiro 11 19 27 8 12 16 9,5 15,5 21,5
11 4 Caimito 15 15 15 9 19 29 12 17 22
12 5 Puma Quiro 20 20 20 17 18 19 18,5 19 19,5
12 1 Bolaina Negra 15 19 23 17 19 21 16 19 22
12 2 Añallo Caspi 10 21 33 9 16 25,5 9,5 18,5 29,25
12 3 Caimito 7 10 13 6 10 14 6,5 10 13,5
12 4 Azufre Caspi 10 8 9
13 5 Shiringa
13 1 Shaina
13 2 Caimito 9 13 17 10 15 20 9,5 14 18,5
13 3 Azufre Caspi 12 14 16 15 16 17 13,5 15 16,5
13 4 Puma Quiro 20 23 26 21 29 37 20,5 26 31,5
14 5 Palta Moena 11 15 19 10 12 14 10,5 13,5 16,5
14 1 Caimito 9 9 9 7 10 13 8 9,5 11
14 2 Puma Quiro 24 29 34 29 40 51 26,5 34,5 42,5
14 3 Bolaina Negra
14 4 Mashonaste 43 45 47 16 26 36 29,5 35,5 41,5
15 5 Puma Quiro 25 26 27 16 30 44 20,5 28 35,5
15 1 Caimito 5 8 11 6 8 10 5,5 8 10,5
15 2 Añallo Caspi
15 3 Puma Quiro 22 32 42 19 24 29 20,5 28 35,5
131

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
15 4 Shaina
16 5 Moena Amarilla 19 19 19 18 19 20 18,5 19 19,5
16 1 Shaina
16 2 Caimito 9 10 11 10 12 14 9,5 11 12,5
16 3 Puma Quiro 16 18 20 13 15 17 14,5 16,5 18,5
16 4 Bolaina Negra 13 14
17 5 Caimito 11 12 13 9 12 15 10 12 14
17 1 Mashonaste 18 20 22 20 24 28 19 22 25
17 2 Añallo Caspi 17 30 42 14 26 35,5 15,5 28 38,75
17 3 Palta Moena 13 26 39 17 24 31 15 25 35
17 4 Puma Quiro 14 14 14 11 18 25 12,5 16 19,5
18 5 Moena Amarilla 17 19 21 17 20 23 17 19,5 22
18 1 Puma Quiro 15 19 23 12 15 18 13,5 17 20,5
18 2 Caimito 12 12 12 8 11 14 10 11,5 13
18 3 Bolaina Negra 12 16
18 4 Shiringa 25 50 24 48 24,5
19 5 Caimito 8 8 8 10 10 10 9 9 9
19 1 Puma Quiro 14 16 18 12 18 24 13 17 21
19 2 Bolaina Negra 19 19 19 19 20 21 19 19,5 20
19 3 Shiringa 26 36 46 20 29 38 23 32,5 42
19 4 Moena Amarilla
132

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
20 5 Lagarto Caspi 14 19 24 22 29 36 18 24 30
20 1 Moena Amarilla 17 19 21 14 18 22 15,5 18,5 21,5
20 2 Mashonaste 34 37 40 23 34 45 28,5 35,5 42,5
20 3 Puma Quiro 22 26 30 24 37 50 23 31,5 40
20 4 Caimito
21 5 Shiringa 42 67 92 45 58 71 43,5 62,5 81,5
21 1 Palta Moena 15 19 23 19 21 23 17 20 23
21 2 Mashonaste 17 30 43 33 33 33 25 31,5 38
21 3 Bolaina Negra 25 25 25 27 28 29 26 26,5 27
21 4 Lagarto Caspi 37 38 39 29 35 41 33 36,5 40
22 5 Mashonaste 22 24 26 19 22 25 20,5 23 25,5
22 1 Shiringa 31 37 43 29 33 37 30 35 40
22 2 Puma Quiro 19 19 19 17 24 31 18 21,5 25
22 3 Caimito 13 13 13 10 14 18 11,5 13,5 15,5
22 4 Moena Amarilla 28 28 28 24 27 30 26 27,5 29
23 5 Palta Moena 14 18 22 16 16 16 15 17 19
23 1 Shiringa
23 2 Moena Amarilla 18 25 32 20 26 32 19 25,5 32
23 3 Caimito 19 19 19 12 12 12 15,5 15,5 15,5
23 4 Bolaina Negra 13 19 16
24 5 Mashonaste 22 22 22 15 18 21 18,5 20 21,5
133

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
24 1 Moena Amarilla 19 19 19 15 17 19 17 18 19
24 2 Caimito 13 15 17 14 15 16 13,5 15 16,5
24 3 Uvilla 21 26 31 14 28 42 17,5 27 36,5
24 4 Caraña 23 23 23 21 21 21 22 22 22
25 5 Mashonaste 20 27 34 19 38 57 19,5 32,5 45,5
25 1 Azufre Caspi 17 19 21 18 22 26 17,5 20,5 23,5
25 2 Caimito 14 14 14 10 10 10 12 12 12
25 3 Moena Amarilla 15 20 25 16 21 26 15,5 20,5 25,5
25 4 Caraña 20 32 44 25 37 49 22,5 34,5 46,5
26 5 Moena Amarilla 17 19 21 16 17 18 16,5 18 19,5
26 1 Puma Quiro
26 2 Caimito
26 3 Mashonaste 26 33 40 30 30 30 28 31,5 35
26 4 Azufre Caspi
27 5 Moena Amarilla 15 19 23 15 19 23 15 19 23
27 1 Palta Moena 11 20 29 15 21 27 13 20,5 28
27 2 Mashonaste 16 22 28 23 24 25 19,5 23 26,5
27 3 Caimito 12 12 12 6 14 22 9 13 17
27 4 Bolaina Negra 13 16
28 5 Puma Quiro 13 20 27 14 24 34 13,5 22 30,5
28 1 Bolaina Negra 10 18 26 12 17 22 11 17,5 24
134

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
28 2 Moena Amarilla 12 14 16 8 14 20 10 14 18
28 3 Moena Amarilla 11 14 17 12 16 20 11,5 15 18,5
28 4 Azufre Caspi 14 15 16 8 13 18 11 14 17
29 5 Moena Amarilla 17 22 27 19 21 23 18 21,5 25
29 1 Palta Moena 11 21 31 13 18 23 12 19,5 27
29 2 Añallo Caspi
29 3 Palta Moena 24 25 26 18 28 38 21 26,5 32
29 4 Bolaina Negra 16 20 24 14 24 34 15 22 29
30 5 Shiringa
30 1 Azufre Caspi 19 20 21 14 22 30 16,5 21 25,5
30 2 Lagarto Caspi 30 33 36 38 38 38 34 35,5 37
30 3 Mashonaste 19 19 19 23 25 27 21 22 23
30 4 Bolaina Negra 24 34 44 22 34 46 23 34 45
31 5 Shiringa 65 65 65 55 82 109 60 73,5 87
31 1 Palta Moena 26 27 28 20 24 28 23 25,5 28
31 2 Caimito 15 16 17 8 10 12 11,5 13 14,5
31 3 Bolaina Negra 27 28 29 30 30 30 28,5 29 29,5
31 4 Mashonaste 30 30 30 14 38 62 22 34 46
32 5 Shiringa
32 1 Mashonaste 20 20 20 16 23 30 18 21,5 25
32 2 Bolaina Negra 29 29 29 26 28 30 27,5 28,5 29,5
135

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
32 3 Caimito 15 15 15 9,5 13 16,5 12,25 14 15,75
32 4 Palta Moena 19 20 21 20 20 20 19,5 20 20,5
33 5 Shiringa 25 33 41 29 30 31 27 31,5 36
33 1 Lagarto Caspi 23 29 35 29 30 31 26 29,5 33
33 2 Mashonaste 39 39 39 25,1 34 42,9 32,05 36,5 40,95
33 3 Mashonaste 28 54 80 36 38 40 32 46 60
33 4 Bolaina Negra 24 24 24 26 30 34 25 27 29
34 5 Shiringa 29 32 35 41 46 51 35 39 43
34 1 Bolaina Negra 24 32 40 33 36 39 28,5 34 39,5
34 2 Lagarto Caspi 22 32 42 30 30 30 26 31 36
34 3 Mashonaste 19 22 25 24 24 24 21,5 23 24,5
34 4 Palta Moena 10 16 22 14 15 16 12 15,5 19
35 5 Azufre Caspi 19 20 21 15 18 21 17 19 21
35 1 Caimito 13 13 13 9 12 15 11 12,5 14
35 2 Lagarto Caspi 18 26 34 19 28 37 18,5 27 35,5
35 3 Mashonaste 23 24 25 16 19 22 19,5 21,5 23,5
35 4 Palta Moena 13 16 19 15 18 21 14 17 20
36 5 Shiringa 30 36 42 36 38 40 33 37 41
36 1 Lagarto Caspi 29 29 29 22 29 36 25,5 29 32,5
36 2 Caimito 9 15 21 14 16 18 11,5 15,5 19,5
36 3 Uvilla 12 12 12 12 14 16 12 13 14
136

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
36 4 Moena Negra 22 29 36 15 33 51 18,5 31 43,5
37 5 Shiringa
37 1 Puma Quiro 16 18 20 18 19 20 17 18,5 20
37 2 Lagarto Caspi 33 38 43 25 32 39 29 35 41
37 3 Palta Moena 21 27 33 14 28 42 17,5 27,5 37,5
37 4 Moena Amarilla 18 22 26 19 20 21 18,5 21 23,5
38 5 Shiringa 24 29 34 28 31 34 26 30 34
38 1 Lagarto Caspi 31 34 37 27 29 31 29 31,5 34
38 2 Mashonaste 14 26 38 19 20 21 16,5 23 29,5
38 3 Puma Quiro 16 18 20 14 19 24 15 18,5 22
38 4 Palta Moena 18 23 28 19 26 33 18,5 24,5 30,5
39 5 Lagarto Caspi 26 36 46 17 38 59 21,5 37 52,5
39 1 Mashonaste 16 24 32 27 27 27 21,5 25,5 29,5
39 2 Caimito 10 11 12 13 13 13 11,5 12 12,5
39 3 Bolaina Negra 28 29 30 25 31 37 26,5 30 33,5
39 4 Shiringa 41 48 55 35 35 35 38 41,5 45
40 5 Bolaina Negra 23 28 33 23 23 23 23 25,5 28
40 1 Mashonaste 27 28 29 25 32 39 26 30 34
40 2 Shiringa 33 33 33 34 36 38 33,5 34,5 35,5
40 3 Caimito 17,5 18 18,5 10 12 14 13,75 15 16,25
40 4 Lagarto Caspi 20 28 36 26 42 58 23 35 47
137

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
41 5 Palta Moena 16 19 22 16 24 32 16 21,5 27
41 1 Mashonaste 22 34 46 19 26 33 20,5 30 39,5
41 2 Caimito 11 12 13 10 13 16 10,5 12,5 14,5
41 3 Bolaina Negra 20 26 32 12 26 40 16 26 36
41 4 Lagarto Caspi 14 27 40 18 28 38 16 27,5 39
42 5 Mashonaste 16 34 52 24 38 52 20 36 52
42 1 Palta Moena 13 22 31 12 24 36 12,5 23 33,5
42 2 Bolaina Negra 15 28 41 14 32 50 14,5 30 45,5
42 3 Caimito 8 10 12 10 12 14 9 11 13
42 4 Lagarto Caspi 26 37 48 26 30 34 26 33,5 41
43 5 Lagarto Caspi 20 33 46 22 30 38 21 31,5 42
43 1 Caimito 12 12 12 8 13 18 10 12,5 15
43 2 Palta Moena 14 23 32 13 24 35 13,5 23,5 33,5
43 3 Mashonaste 13 20 27 20 22 24 16,5 21 25,5
43 4 Bolaina Negra 14 28 42 16 19 22 15 23,5 32
44 5 Mashonaste 26 30 34 20 36 52 23 33 43
44 1 Bolaina Negra 13 24 35 14 23 32 13,5 23,5 33,5
44 2 Palta Moena 15 18 21 16 24 32 15,5 21 26,5
44 3 Lagarto Caspi 22 27 32 18 39 60 20 33 46
44 4 Caimito 15 15 15 9 16 23 12 15,5 19
45 5 Bolaina Negra 18 24 30 16 32 48 17 28 39
138

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
45 1 Lagarto Caspi 23 31 39 25 27 29 24 29 34
45 2 Palta Moena 18 20 22 16 24 32 17 22 27
45 3 Caimito 8 9 10 13 14 15 10,5 11,5 12,5
45 4 Mashonaste 35 40 45 22 24 26 28,5 32 35,5
46 5 Mashonaste 17 33 49 26 40 54 21,5 36,5 51,5
46 1 Bolaina Negra 12 24 36 12 26 40 12 25 38
46 2 Lagarto Caspi 24 30 36 27 36 45 25,5 33 40,5
46 3 Caimito 9 13 17 10 16 22 9,5 14,5 19,5
46 4 Palta Moena 16 25 34 17 22 27 16,5 23,5 30,5
47 5 Caimito 9 9 9 7 10 13 8 9,5 11
47 1 Palta Moena 19 19 19 17 22 27 18 20,5 23
47 2 Bolaina Negra 17 23 29 14 30 46 15,5 26,5 37,5
47 3 Mashonaste 22 32 42 19 31 43 20,5 31,5 42,5
47 4 Lagarto Caspi 24 26 28 26 28 30 25 27 29
48 5 Bolaina Negra 13 20 27 15 23 31 14 21,5 29
48 1 Lagarto Caspi 24 30 36 25 34 43 24,5 32 39,5
48 2 Caimito 12 10 8 10 12 14 11 11 11
48 3 Palta Moena 16 20 24 16 24 32 16 22 28
48 4 Mashonaste 28 28 28 30 30 30 29 29 29
49 5 Lagarto Caspi 26 31 36 23 28 33 24,5 29,5 34,5
49 1 Palta Moena 19 21 23 17 24 31 18 22,5 27
139

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
49 2 Mashonaste 29 49 69 27 38 49 28 43,5 59
49 3 Caimito 10 10 10 10 12 14 10 11 12
49 4 Bolaina Negra 14 23 32 10 25 40 12 24 36
50 5 Palta Moena 24 26 28 20 27 34 22 26,5 31
50 1 Mashonaste 18 47 76 39 38 37 28,5 42,5 56,5
50 2 Bolaina Negra 15 24 33 19 24 29 17 24 31
50 3 Caimito 10 9 8 8 12 16 9 10,5 12
50 4 Lagarto Caspi 19 37 55 18 29 40 18,5 33 47,5
51 5 Lagarto Caspi 28 30 32 15 26 37 21,5 28 34,5
51 1 Mashonaste 17 26 35 22 27 32 19,5 26,5 33,5
51 2 Caimito 15 15 15 10 14 18 12,5 14,5 16,5
51 3 Palta Moena 15 20 25 16 22 28 15,5 21 26,5
51 4 Bolaina Negra 16 22 28 13 30 47 14,5 26 37,5
52 5 Caimito 10 16 22 8 10 12 9 13 17
52 1 Palta Moena 15 24 33 14 28 42 14,5 26 37,5
52 2 Lagarto Caspi 22 32 42 24 37 50 23 34,5 46
52 3 Bolaina Negra 15 19 23 10 17 24 12,5 18 23,5
52 4 Mashonaste 24 35 46 20 46 72 22 40,5 59
53 5 Lagarto Caspi 30 30 30 20 26 32 25 28 31
53 1 Bolaina Negra 21 29 37 18 36 54 19,5 32,5 45,5
53 2 Caimito 14 15 16 11 13 15 12,5 14 15,5
140

Grupo funcional Distribución Especie E-O6 E-O9 E-O12 (cm) N-S6 N-S9 N-S12 (cm) Copa6 (cm) Copa9 (cm) Copa12 (cm)
53 3 Mashonaste 28 34 40 25 28 31 26,5 31 35,5
53 4 Palta Moena 15 19 23 20 22 24 17,5 20,5 23,5
54 5 Bolaina Negra 17 17 17 14 14 14 15,5 15,5 15,5
54 1 Palta Moena 17 24 31 19 20 21 18 22 26
54 2 Caimito 12 15 18 12 14 16 12 14,5 17
54 3 Lagarto Caspi 18 30 42 22 33 44 20 31,5 43
54 4 Mashonaste 24 29 34 22 28 34 23 28,5 34
55 5 Palta Moena 19 24 29 20 25 30 19,5 24,5 29,5
55 1 Caimito 10 10 10 12 14 16 11 12 13
55 2 Lagarto Caspi 19 22 25 18 34 50 18,5 28 37,5
55 3 Mashonaste 27 30 33 24 29 34 25,5 29,5 33,5
55 4 Bolaina Negra 17 15 16
6, 9 y 12 corresponden a los meses posteriores al establecimiento.

E-O: Medida realizada considerando la orientación este – oeste.

N-S: Medida realizada considerando la orientación norte – sur.

Copa: Refiere al valor del diámetro d ecopa de las plantas.


141

Anexo B. Panel de fotografías

Figura 5. Codificación de las especies.

Figura 6. Medición del diámetro de tallo en el caimito.


142

Figura 7. Medición de la altura total en caimito.

Figura 8. Medición de la altura total en shiringa.


143

Figura 9. Bolaina negra con hojas dañadas por el ataque de insectos.

Figura 10. Larva de lepidóptero que ocasionó daño a las hojas de algunas

especies.
144

Figura 11. Mapa de ubicación.


145

Figura 12. Mapa fisiográfico.


146

Figura 13. Mapa de dispersión.


147

Figura 14. Resultados del análisis de suelos.

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