Nombre: José Daniel Basurto Moreira
Fecha: 24/10/2022
Curso: 8vo de Ingeniería Mecánica
PODER CALORÍFICO
A nivel técnico, uno de los conceptos de los que habrás oído hablar relacionado con
los combustibles y con la eficiencia de una fuente energética es el poder
calorífico de esta.
Y es que la energía es un bien esencial en todos los ámbitos de la vida. Nos ayuda a
vivir en una esfera de confort (nos proporciona iluminación, climatización,
electricidad, cocina, transporte…) y se convierte en una aliada clave para la
competitividad empresarial.
Sin embargo, en la actualidad vivimos en un contexto paradójico. Mientras que
nuestra sociedad es cada vez más dependiente de la energía, los recursos
energéticos cada vez son más escasos. Esto hace que los precios de la energía se
encarezcan.
En este sentido, se vuelve imprescindible utilizar la energía de forma eficiente,
tanto para conseguir un importante ahorro económico como para combatir el
agotamiento de recursos.
Es importante mencionar que algunas fuentes energéticas son más eficientes que
otras, permitiéndonos producir la misma cantidad de energía con un consumo
menor.
Por ello, y teniendo en cuenta que uno de los aspectos clave para poder evaluar
la eficiencia de una fuente energética es el poder calorífico, en este artículo
queremos ayudarte a entender mejor este factor y ofrecerte una comparativa
respecto a la eficiencia de los principales combustibles.
¿QUÉ ES EL PODER CALORÍFICO?
El poder calorífico define la cantidad de energía por unidad de masa que puede
generar un combustible al producirse una reacción química de oxidación.
Cabe recordar que la mayor parte de los combustibles tienen en su composición
hidrógeno y carbono. Al arder, estos compuestos se fusionan con el oxígeno,
produciendo agua, dióxido de carbono y calor.
Este calor se transforma en energía.
¿CÓMO SE MIDE EL PODER CALORÍFICO?
El poder calorífico se mide siempre por unidad de masa de combustible oxidada.
Las unidades de medida varían en función del estado del combustible. Las más
habituales son kcal/kg (en combustible sólido); kcal/m³ (en combustible gaseoso)
o kcal/l (en combustible líquido).
Para medir el poder calorífico de un determinado combustible, se utilizan unos
dispositivos denominados bombas calorimétricas.
Cuanto más elevado sea el poder calorífico de un combustible, mayor será
la cantidad de energía que será capaz de producir.
TIPOS DE PODER CALORÍFICO
Cuando hablamos de poder calorífico, podemos distinguir dos tipos:
Poder calorífico superior (PCS): El poder calorífico superior es el que viene
definido cuando todos los elementos que participan en la combustión
(combustible y oxígeno) se toman a 0º. De la misma manera, los gases que
resultan de la combustión también se llevan a 0º. Así, el PCS puede
aprovechar la energía de la condensación del agua, generando más calor
con menor cantidad de combustible. El PCS también se denomina poder
calorífico neto. Para poder aprovechar el PCS se necesitan unas calderas
especiales: las calderas de condensación.
Poder calorífico inferior (PCI): El poder calorífico inferior es, por otro lado,
el calor de la combustión que no aprovecha la energía de condensación del
agua, al no producirse cambio de fase en la materia.
Combustibles: PCI and PCS
Fuentes: Eurostat, AIE y Resolución de la Secretaría de Estado de Energía de 27 de diciembre de 2013.